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Violencia, cultura popular y Fotografía expandida - El Azar Elige Ep2 - Temporada 2

49m 59s

Violencia, cultura popular y Fotografía expandida - El Azar Elige Ep2 - Temporada 2

En este episodio de "El azar elige", los participantes Martina, María Inés y Santiago usan dados para seleccionar un libro de fotografía entre tres opciones: "Canchi Maleros", "Servicio Militar Obligatorio" y "Casita de Turrón". Tras un sorteo con empates, gana "Servicio Militar Obligatorio" de Agustín Zuluaga, un libro colombiano que explora el recuerdo a través de imágenes de archivo. Para elegir una sección del libro, los participantes comparten películas o libros que los hicieron llorar (como "Dumbo", "La caverna" de Saramago y "Cinema Paradiso") y usan la numerología para seleccionar el diptico número 4. Este diptico es un collage de un metro de largo que combina fotos de prensa de militares, narcotraficantes, protestas y cultura popular (como Condorito y Apocalipsis Now), junto con textos bíblicos interrumpidos. Los participantes discuten cómo estas imágenes reflejan violencia, política y religión en América Latina, destacando la fragmentación del recuerdo y la estética de la fotografía expandida. Finalmente, asignan al azar los temas "violencia", "cultura popular" y "fotografía expandida" para cerrar el episodio, con reflexiones personales sobre la violencia íntima y la importancia de la terapia.

Transcription

6159 Words, 34173 Characters

Spanish
El azar elige es un podcast de fotografía latinoamericana contemporánea. En el que Martina León, María Inés Arme, estuelsantiago de la Torre, navegan entre imágenes visuales, mentales y literarias a partir de una fotografía elegida al azar. El día de hoy el azar elige con dados y los libros que participan son. Canchi Maleros de Francisco Jarrín, editado en el 2018, es una autopublicación que sin embargo se marca dentro del proyecto titulado en premieradas Canchi Maleros, que ha sido financiado por el Centro Regional para la salvaguardia del patrimonio cultural y material de América latina. Tenemos también el libro Servicio Militar Obligatorio de Agustín Zuluaga de la colección a Inéseta de Colombia, editado por Taller Editorial Matiz y Raja en el 20/20. Y el tercer libro es de editorial la fábrica, el libro se llama "Casita de Turrón de Roberto Tondo Po", editado en el 2015. Como decíamos, ahora elegimos con dados y cada uno de nosotros tiene su dado, vamos a lanzarlos y finalmente el número mayor en el dado será el libro elegido a partir de los que leímos. Para que se puedan hacer, para poder generar una especie de paisaje sonoro, vamos a meter cada uno de los dados, el rojo de Santi, a ver el azul de Martina y el lanco mía dentro de una alata. Una caja metálica que le estoy tapando en este momento y vamos a sacudir. Ooooooo, rojo número 5, blanco número 5 y azul número 2 yo. O sea, mi dadito sale de esta segunda chocolateada. Entonces en esta primera, el dado de Marinés, blanco y el mío rojo quedaron empatados, vamos a hacer un segundo sacudón. Dale. Vamos. Abralo por favor. Quienes terios. Ganó el dado blanco con 5 y el rojo saco 3. Quiere decir que el libro con el que vamos a grabar el día de hoy es. Servicio, militar obligatorio. ¿Qué agustín su lo haga? De Colombia. O sea, Ecuador quedó fuera. México con Roberto Dondopo quedó fuera. Sí. Vamos con Colombia. Vamos con Colombia esta vez. Y ahora Marinés nos presenta la biografía de este autor desde el altavoz del regimiento quito. Agustín su lo haga o la arte nació en Medellín en 1960 y vive y trabaja en Colombia. Es arquitecto, docente y fotógrafo. Sus trabajos se centren en el recuerdo. Le interesa la de construcción y reconstrucción del recuerdo y la imagen como representación de esta realidad. Parte de imágenes de archivo, propias y ajenas y con esa materia prima de desarrollo a proyectos editoriales, instalaciones o videos. Ha recibido premios y reconocimientos por sus libros en el Festival Ancín de Amsterdam y en el scan fotobuque festival de Taragona, España. Este es un libro bien interesante que nos plantea una pastadura que en realidad contiene varias cosas, unos acetatos, impresos y unos tres dipticos. Eso quiere decir que entre los tres dipticos tenemos seis opciones. Deberíamos elegir de uno al seis, una de las cuales que queramos hablar. Estamos como nos ayuda de las haras degar al número del uno al seis. Lo que les tenía hoy como propuesta para la dinámica de elegir foto era la siguiente pregunta. Cuéntanos una película serie o libro que te haya hecho a llorar. Marina, ¿es que eres empezar? La película de más mis horarios es Dumbo y la Odio. El libro que me hizo llorar. Y no lo odio, pero no lo leería en este momento ni loca porque me tiro por la ventana. Rosinia, mi canoa de vasconcelos. Como llore y llore con ese libro. Buscando lo ahora lo que veo es que ese libro tiene con fecha de publicación 1965. Anoto, 1965 para futuros asuntos numerológicos. Martín. A ver a mí un libro que me hizo llorar y del que tengo así completa. Recuerdo del llanto y de la sensación es la caverna de Saramago. Era un momento en el que yo vivía en un lugar súper chiquitito. Vivía en una cabina de un barco. Y había esta relación de vivir en un sitio, mudarse a otro, tener que dejar las cosas. Era demasiado paralelismo con el momento vital. Y aparte de eso había un personaje que era el perro encontrado. Que era la cosa más linda de fidelidad. Ese personaje es el que me hizo llorar a mares. Buscando lo en este momento la caverna de Saramago es del año 2000, Martín. Y yo voy a irme por una película llanto con mocos abrazado de mi esposa que nos encanta los dos y a los dos nos hace llorar esta película que es cinema paradiso. Esta historia de los afectos y de los sitios con una banda sonora espectacular. Sin duda lo que hace es tomar el mismo ritmo al que seguramente estás llorando. Y hacer tesor armas es increíble la verdad es que es con lo que más de llorada. Sinema paradiso es del año 1988. Ahora que hacer números más chiquitos voy a sumar cada uno, voy a reducirle a una sola y ahí vamos viendo qué pasa. 1965 se reduce a 21, lo que nos da 3, 2002, 1988 es 26,8, tenemos 13, como número total. ¿Le dividimos para 3 o le sumamos? No, número 5 es siempre 4. Entonces la sección 4 de estos plegables, que es una suerte de plegable fancinesco casi. No es una pelar anestética. Si lo de la noche vamos a hablar de la materialidad del libro pero a Ineseta le gustan las cositas raras. No le gustan con los formatos y eso es bien interesante. El diptico 1, 2 queda descartado. Quiere decir que nos quedamos con el diptico 3, 4 que es este. Realmente el número 4 es este. O sea tenemos que hablar de esta parte. Bueno, solo le digo que esta la lectura fotográfica. ¡Masi, o es puta! ¿Quién nos ha tocado? Pim. Me atrasé con el piso. Me importa, yo perdé, pues lo ponemos en edición. Un metro por. Un dos metros de un colache de imágenes y textos donde hay imágenes que salta, otras que se retroceden, textos que puedo leer, textos que no puedo leer. O sea no sé cómo voy a hacer esto pero bueno, ¿quién dijo? Les voy a decir, voy a describir, voy a nombrar algunas de las imágenes que me atrapan la mirada. ¿Sí? Justo más o menos en la mitad cuando lo abro, porque está en la mitad de lo que estoy viendo. Estoy viendo una fotografía de la cárcel del Departamento Judicial de Medellín, de un hombre que se está sonriendo a cámara con el número de registro policial. Después ayúdame. Hay imágenes que creo que esto ya nos pasó en la primera temporada. Con qué resuena uno, a veces resuena con imágenes que por ahí a Martina y a Santi no le sonarían de nada, pero acá estoy viendo la Junta Militar Argentina de los 80 y esa casa en la cara de macera, la casa de Videlá para mí son recontras familiares. Vengo, veo aquí como unas patitas que salen que es en realidad no es fotografía sino que es un dibujo y me parece que es condorito y me parece que llego a leer plop, pero está cortada la frase plop. Pero como todos tenemos ese plop metido ahí resorando en el hipotálamo, creo que dice plop. Veo el cartel de la película Apocalipsis Now, ve un mapa de Argentina que no se muy bien que dice, pero veo que tiene unas flechas y unas cosas y como está junto a macera y a Videlá sospecho que tiene que ver con las hilos malvinas, que fue, digamos, el último manotazo de hogado de la Junta Militar para lograrse alta cohesión en el país. Veo también fotografías de manifestaciones y de eventos artísticos, y leo de una manera bastante interrumpida, un texto que dice, si alguno tiene oído oiga, el que se va en cautividad va en cautividad, el que a cuchillo a matare es necesario que a cuchillo sea muerto. Aquí está la paciencia y la fe de los santos. Y ahí hay una fotografía que me impide ver lo que dice, pero supongo que dice santos. Y se otra vez te ha que sé cuernos semejantes a los de un cordero, más hablaba, es todos los textos que veo están cortados. Las imágenes también a veces están interpuestas unas con otras. Es como mucha información que me termina generando más que una lectura fotográfica, una sensación. Y ahora, dale, un poquito de relevo. Martínez, anti, por favor, que estoy sudando. Es que está difícil, si, realmente, ese tema de la interrupción, me parece que es muy importante en esta foto. Unas fotos son interrumpidas en esta imagen general, quiero decir, unas fotos son interrumpidas por otras. Crees reconocer algo y en realidad está cortado y te deja que te lo imagines. Y esta parte del texto que acabas de leer, la verdad es que te genera un ritmo diferente, esta una sensación de frustración. Yo quería hablar un poquito del color, como que las fotos están en monocromo a algunas en blanco y negro. Otras tienen un poquito de magenta en el negro para hacerle un poco rosado. Otras fotos están como encepia. Creo que todas están en monocromo, todas estas fotos que están en el colache. En el fondo vemos una banda de imagen que están bien colares de varias fotos, que casi todas están con baja nitidez. En cima de este fondo de imagen, como desenfocado, es que tenemos pegadas todas las fotos que-- la mayoría de las fotos que describió Martínez. Y después tenemos este texto escrito en un color rojo vino, tal vez, es decir, es un rojo con baja luminosidad. Pero sí con mucha saturación, quizás, llevándonos a una lectura diferente. Me ha llamado muchísimo la atención. Estas dos imágenes, primeras, que dijiste, marines de condorito con el plop y de Pablo Escobar en Medellín. Martínez. A ver a mí, lo que me llama la atención es que me resuena que todas nuevamente, igual que en el episodio previo, son fotografías que no son hechas por el autor. Son fotografías posiblemente de la prensa. Esa es la estética que yo descubro. Que el rato que se les lea a todas en conjunto, como eso, como unas imágenes que están hablando de militares, de policías, de narcotraficantes, de represión, de huelgas, nos está dando una suerte de contexto general que me parece que habla todo este metro de imágenes de una temática específica. No son fotos traídas ni puestas al azar en un colasco, como podríamos entender. Si no nuevamente hay una intencionalidad del autor de encontrar esas imágenes que están relacionadas con el discurso narrativo que él nos quiere proponer. Que para mí son imágenes de prensa que tienen este tinte, el tinte político, el tinte militar, el tinte narco, el tinte de protesta social. Y el tinte del espectáculo, porque hay mucho del espectáculo, del espectáculo de la cultura popular. Es como al final, sí, no son sólo los milicos, todos. Formamos parte de esa historia. Algunos, digamos, de distintas maneras, pero al final te habla de esa cultura de ese momento. Me parece bien interesante como estos dejes que mencionan ustedes de violencia, de política. Atraviesan todas estas imágenes, pero a mí me estaba resonando que pasa con ese texto, de dónde viene ese texto que le diste. Marina, es una palabra que no le diste al final, porque está ya bastante oculta. Es apocalipsis. Dije, quizás estos textos son de la biblioteca y en efecto acabo de buscar y vienen de "El vein avalera". El que tiene habidos para oír oiga, dice que es de Mateo 13. Bueno, en muchos lados las dictaduras se tuvieron muy vinculadas a la Iglesia también. Y al mismo tiempo, la Iglesia, sobre todo la Iglesia de la Liberación y demás, estuvo metida en ambos bandos. Había como posibilidades de lectura de ambos bandos. La relación de esta violencia en América Latina y de esta política en América Latina y de la manipulación del pueblo Latinoamericano creo que está desde todos los frentes posibles, si desde la guerrilla, desde la política, desde los militares y también desde la Iglesia. Creo que es. compleja la lectura porque no estamos leyendo, es la primera vez que no leemos una sola imagen. Pero creo que al final es muy enriquecedor también esta lectura de muchas capas de imágenes. Es casi como leer un pequeño libro porque no hay manera de leer solo un pedacito de este metro. Hay que leer el metro completo. Tal cual. Y la sensación que tiene finalmente es como una sensación ni imagen holística, que entra por muchas lados a la vez, que no tiene una lectura de izquierda de derecha, sino que es una sensación más bien. Y que atraviesa toda la Latinoamérica lo que decías Marte y de que hay cosas que no teníamos como identificar tu y hoy las identifica marines como que nos da la oportunidad de tener una portita adentrada de algo que reconozcamos y de ahí ni investigue. O asuma. O sienta. Porque creo que sí puede ser incluso tedioso a empezar a averiguar cada una de las imágenes pero quien quiere hacerlo bienvenido sea. Buen inicio. Entonces, habiendo hablado de la imagen que les parece si pasamos al libro. Es un libro de pastadura, tamaño libro de bolsillo que al abrirlo. Lo único que se queda pegado a esta pastadura es un libre tín con varias hojas. De color papel crudo. Generalmente va con una entrevista, digamos la forma de conocer al autor o al autor es con una entrevista y al final hay un manifiesto de la fotografía expandida. En este caso todo el resto de elementos están sueltos. Tenemos dos hojas de asetato con unas tiras de negativos. Negativos, gracias, empresas en asetato. De formato, 110. Claro, eran los negativos de los 80. Exacto. De las camaritas, de las instamáticas, de ese tipo de cámara. Es un tamaño pequeñito, realmente, de. Sí, era como unos cartuchos al argaditos. Y tenemos los tres legables que habíamos mencionado. Al un lado de cada uno de los legables tenemos ampliada más o menos a 10 o 16 centímetros de alto, las tiras de los negativos. Es como tener una cara. Es como tener el mente una tira de contactos por pedacito de rollo en cada uno de los legables. Mientras que en el otro lado tenemos ya la información en el caso de la foto que nos tocó, que describió Marínez, pero que es diferente en cada uno de los. Es distinta, pero mantiene el mismo estilo en las tres, ¿no? Es esta incorporación de una imagen que sirve como de fondo. y decían a más que esas imágenes eran recuperadas de videos de las FARC. Entonces hay esta sensación de selva, de verde en todo el fondo de las fotos. Luego tenemos los textos de color rojo que había descrito y a Marinés, que se cortan de repente porque está una foto ahí incluida y que nos dificulta la lectura. Y encima estas otras fotos de distinto tamaño pero pequeñitas que parecen haber sido recuperadas de distintos medios de comunicación. Esta por el lado de la prensa, la cultura popular, digamos, muchos elementos del imaginario de los 70 será? No, 80. Finales de los 70 porque. ¿Por qué está aquí? Claro, y la imagen esa que comentaba cuando escribí el imagen que tenía a vida en la masera, eso es mundial 78. La época en que se hizo muy famosa una frase de la Junta Militar, digamos, era la parte más publicitaria que decía, "los argentinos somos derechos humanos". Me salta muchísimo a la vista que el lado que se describió es quizás la que tiene más proponerancia del lo militar y la violencia, porque claro, descubriendo las otras hojas que estamos viendo ahora descubres esto de Pink Floyd y está Christopher Ruiz. Ruiz? Como ser mal. También hay alguna de 007. Pero es interesante el juego este, ¿no? De todo este bombardeo de imágenes muy propios de la imagen digital, un poco a lo que me deba vi esto. No era esto lo que veíamos así en esta intensidad en los 70s ni en los 80s, sino es como esta intención ahora de volvernos, de dialogar con el momento también. Estamos en los 2000s, con lo digital bombardeándonos, dándonos imágenes absolutamente toda hora y es un poco para mí esto también tiene mucho de esta época la propuesta, aunque está utilizada con imágenes de hace 50 años, 40 años atrás. Sí, como esta experiencia más fragmentaria del recuerdo. Muy propia también de la fotografía expandida. Y al otro lado de los 13 folletos, hay una tonalidad amarillo verdosa, propia del negativo que se ha guardado durante tantos años negativo color, la puntualización, con imágenes más bien personales de quien las tomó. Son fotos realizadas en el Durante del Servicio Militar Obligatorio en Colombia a los 18 años por Álvaro José, amigo de Agustín Zuluaga, el autor del libro. Y entonces esta contraposición también es interesante en la propuesta material de la ejecución de este proyecto. Creo que con lo que hemos conversado podríamos tener ya los tres dejes. A ver a mí voy a proponer ya que lo mencioné y me gusta, hablamos de fotografía expandida. Me encanta. Sí, y tocaba, tocaba. Sí, era momento también. De ponerse estudiar así como con más precición sobre este asunto. Yo creo que en muchos sentidos este libro nos lleva a pensar sobre la violencia. Entonces creo que se puede ser un ejemplo. Sí, y justamente por esto de esta posibilidad de la fotografía expandida, tenemos por el lado de la violencia, el registro oficial, el registro privado, definitivamente dentro de esa forma en que experimentamos este libro, está muy presente la cultura popular como parte de eso. Sí, sin ser más bonito. Violencia, cultura popular y fotografía expandida entonces. Vamos a ver qué nos toca cada, waah! Que las sale lija. ¿Cómo va el liderazzo de esta vez? Yo tengo unos fosforitos por ahí. Desparece si hacemos fosforitos más pequeño. Perfecto. Gana el chaparrito. ¿Cómo suéxico? Chaparrito. El chaparrito. Gana el chaparrito. Soy charro de rancho grande y hasta el amor de buenjaro. Ya está el amor de buenjaro. Soy charro de rancho grande. Y no hay potranca matera, ¿qué matires si mi agarro? Y mi agarro ni chaparreras. Con peyejos de un chaparrro. Voy a romper. Le va a ser bien chaparrito como dijo de Madilés. Está. no creo que vamos a poder ni cogerle ese chaparrín. Apaga hasta el segundo. El tercero va como. Qué gil, ¿no? Pero ya lo hice. Es que estaba bonito, romper. Son de madera y están muy bonitos. Ok. Voy a ser yo la última esta vez. Les voy a dar para que ustedes escogen. Primero, Marines. Marines. El más pequeñito es del que escogen primero. Sí, este no parece el ser el más pequeño. Sí, el más pequeño. Marines con el más corto, Martina con el segundo y yo con el más pequeño. El de Martina y el mío, ya lo veo del mismo tamaño. No, sí, ese distinto tamaño. Puede elegir el que realmente me gusta más. Sí. En serio, en serio. Sí. No me vas a hacer muy equita budo. Y hace que vais a escoger el que yo quería pero. ¿Qué vamos a hacer? El azar esta vez. No, dale, dale. Bueno, dejamos como oposo. No, no, no, no. Está para otra vez. A mí me gusta el segunda. Hacamos un intercambio. El mío está pelear. Vamos ahí con fotografías patidas, Marines. Venga. Yo cultura popular. Bien, entonces a mí me toca violencia. Hay que olvidarlo pasamos si la culpable es la suerte. Que buen ritmo alo mezclado en regular. ¡Sue con viernes! ¡Más contentos que el anterior que nos costó! Llévere, empiezas a antí entonces con violencia. Entonces, mi acercamiento hacia este tema está bien por dos caminos. También inspirado en el libro por el camino de lo íntimo y de lo público. Quisiera en el camino de lo íntimo para hablar de violencia. Comentarles que le están dando vueltas en los últimos meses al tema de las frustraciones y de cómo uno maneja las frustraciones en su vida. Y también pensando en la manera adecuada de eso de manejarlas. Cuando llega a un punto en donde ya se desborda, muchas veces lo que sucede es que contamos con amigos, con amigas, con familia. Y como que nos cargamos en ellos. En ese momento en que se desborda, contar con alguien que te escuche para desabogarte es importante. Pero aquí es donde empieza lo raro de mi reflexión. Una tara que tengo yo es que es ese momento lo que estás haciendo es descargarte. Y en el fondo para mí es su implica cargarle al otro con tu carga. Muchas veces esta frustración lo que provoca es que tengamos actitudes o acciones violentas que finalmente terminan haciendo que nos comportemos violentamente con los que más queremos. Soy de los que no había ido hasta hace poco a terapia, psicológica, nunca. Ahora le veo la importancia y estoy en un proceso que me está permitiendo manejar tanto esas frustraciones como esta hora que les comento de no sacar las cosas porque creo que le voy a cargar al otro con mis cargas de forma violenta. Cuando todos les desabuelen que tenemos adentro, también es como una sobredosis de energía que está bueno que vaya a tierra, está bueno que salga, no está bueno que te explote que implociones. ¿Qué esto aquí voy a hacer un comentario a propósito de algo que acabo de leer en un espacio de la cultura popular que es el internet, más bien la cibercultura? y es que somos de la generación mal genial. Me apunto a esa generación. Total, total. Y este era el ámbito de lo privado, de lo íntimo, ¿no? Pero también quería acercarme al tema de la violencia desde lo público. Y claro, creo que ahí es ineludible mencionar el paro nacional que tuvimos aquí en Ecuador hace unas semanas en el 2022. Lo que quiero resaltar es cómo fue una oportunidad para expresar nuestra violencia. Tanto a nivel de círculos personales y familiares que se dan en los grupos de WhatsApp o en los muros de Facebook, como en los medios de comunicación que se hicieron el eco perfecto de insultos y expresiones en general que lo que hacían es incitar al odio, odio de clase, racismo, xenophobia. Esto también para vincularle con el libro, este tema de el papel que juegan los medios de comunicación para dibujar la realidad a partir de lo que le conviene a un poder específico. ¿Qué pensemos que hagamos? ¿Qué odiemos? Eso, como expresión de violencia también. Y la violencia en última instancia no genera pas, dan ganas de pas, cuando hay violencia. La violencia genera violencia, es un hecho y se alimenta de la violencia. Como una serpiente que se come la cora. Entonces vamos al siguiente eje que era fotografía expandida, Marines. Vamos con fotografía expandida. Desde el punto de vista de lo material vemos un libro que son tres accordiones. Están atravesados por Latinoamérica. Nos hacen un recorrido por el continente y en ese sentido el término fotografía expandida yo lo he escuchado sobre todo en Latinoamérica, como muy enfocado de Latinoamérica. Si respecto a estas posibilidades de difuminar en muchos casos las distinciones entre una disciplina y artística y otra, proponer cosas distintas en lo editorial, en relación a los materiales y a las formas. También en el caso de la editorial de Neseta que toma la fotografía expandida también como una expresión de América Latina desde América Latina, con una mirada Latinoamérica desde el interior, digamos, no desde afuera. Y la proliferación de la propiasión, sigo de la adopción como Lesamaria Funkuerta de Fotografías que son recontextualizadas y justamente se apuestan con texto es la que les da significado de la figura del fotógrafo como un editor de alguna manera. Bueno nada más yo quería ir a hacer una puntualización que el asunto del término expandido lo propone Rosalín Krauss desde el 79, con esta idea de hablar de la escultura expandida de esta intereseccionalidad por utilizar una terminología más contemporánea desde las distintas acercamientos al arte, desde donde venga la posibilidad de incorporar otros elementos desde las otras artes, que le enriquecen más bien. Le vuelen en ratos un poco más complejo porque es más conceptual y alejan para mi gusto a ratos de las masas que es lo que ella mismo me tocará hablar. Pero es eso, no es la posibilidad de trabajar en abierto que se da para utilizar otro de los términos la pos fotografía en cuanto a su terminología. También está muy ligado a la pos modernidad que aparece en los 80. O sea, como todas estas necesidades de nombrar también a las distintas cuestionamientos que nos está presentando el movimiento y el cambio natural que tienen todas las artes y que tiene toda la cultura a lo largo del tiempo. Es súper importante y hay continuamente una mirada que es más evidente en la pos modernidad que regresa a ver al pasado, que está recuperando toda esa información. Entonces, esta incorporación de lo que en el arte plástico que ha sido el que nos lleva a la fotografía, sí los de ventaja. También se incorpora a la fotografía, es parte de sus cambios naturales en el arte y la cultura. Me gusta, me gusta esa visión orgánica. Y bueno, vas a seguir hablando ya que empecé lo que nos da paso para que me martí. ¿Sigas con el eje que sería cultura? Es la, un poco la cultura popular, que igual cosa, por ejemplo, de lo que un poco leí un artículo hecho para una página en internet, por Julia Maxima, un arte. Lo que dice es la cultura popular aparece mucho más ligada, la cultura del ocio, post-segunda guerra mundial, donde también hay más posibilidad de que la cultura sea un poco más global porque se puede compartir, aunque esta idea de compartir los espacios de cultura creo que con el aparecimiento del internet realmente sobrepasó cualquier mirada futurista, diría, yo que se pudo haber presentado en el siglo XX, no con el asunto de la web. Pero lo que me parece interesante son unos dos planteamientos. Uno, no que estas diversas manifestaciones culturales que están dentro de esta idea de lo popular, de lo que no es elitista, de lo que es de fácil consumo por las masas, los espacios de gente muy amplios. También tienen que estar ligados a poder digerir esos conocimientos, esas miradas. Tis que yo veo este metro de imágenes que nos decía Marines, y no tengo una relación con esas imágenes, no puedo generar ninguna referencia. No entonces esta referencia previa de saber entender esas imágenes, en este caso me parece que es imprescindible para poder entender el libro. Sin aparece en un formato y en una distribución que podríamos decir, no pertenece a la cultura popular tampoco. La idea de general fotolibro es creo yo lo más lejano a la cultura popular. Y este libro que está trabajando con las imágenes que nuevamente dependiendo de cuál es toda mi formación, puedo leerlas y entenderlas, es un libro también que incluso tiene un tiraje limitado lo que me va a implicar que va a tener una llegada limitada. Entonces, pese que la cultura de masas, la cultura popular se está moviendo y como fotógrafos y creadores, estamos continuamente regresando a ver, este podcast nos hace en la introducción para cuestionar eso también. Creo que hay un, no sé si es un problema pero sí un impedimento en muchísimos casos de querer tener fotolibro frente a tener una página web por ejemplo, que obtener simultáneamente las dos cosas, que me permitan tener una llegada más popular de lo que quiero contar. Creo que me lleva a pensar Martina que finalmente los medios de comunicación que son más masivos, que tienen mayor acceso hacia el público, están capturados también por un discurso de poder y que finalmente estos otros medios como los libros de un tiraje diferente no están capturados por ese discurso, por lo tanto puedes meter tu discurso, puedes meter tu reflexión. Entonces, si bien es cierto sería óptimo que uno como guerrilla entre esos medios mas masivos, la posibilidad por ahora de la guerrilla de la reflexión quizás viene por el lado de los libros. ¿Cómo hacer que esto que está teniendo su base en una cultura popular, que en algún momento sí todas estas cosas, todos esos libros nos llegaron, los consumimos, los vivimos, cómo hacer que esto se vuelva más accesible a más gente, esa es mi cuestionamiento, esa es mi duda también, me encantaría que los libros fotográficos y los libros que están proponiendo lecturas reconoces. interesantes incluso en su materialidad como decía Marines, tenga un consumo más amplio que se vuelvan populares. Esa es un poco la cosa. Esa es el sueño. Esa es el sueño exactamente. Bueno, a partir de los ejes que vinimos conversando, creo que se va perfilando la concina. Les propongo que sea por el lado de la cultura popular, que sea por el lado de la apropiación. Y bueno, básicamente que nos apropiemos de íconos y tales como pueden estar presentes en carteles, portadas de disco, fotogramas de pelis o de series, que revienen en alguna forma de violencia, normalizada, en su momento, de la que no solíamos estar conscientes. Y incluirnos otra vez del fotomontaje en esas piezas de la cultura popular. ¿Qué les parece? Vamos a cuestionar la cultura popular. A seguir cuestionando. Vamos a seguir cuestionando. Y también cuestionando a nosotros mismos, y a esa posibilidad que tenemos de ir evolucionando y ir pensando, pensando en si pensando al mundo de maneras distintas. Sí, pensado eso, deponerte a ti mismo en esa escena que estás criticando. En este episodio, la pregunta no se va por el lado de la cultura, sino se va por el lado de la violencia. Y creo que lo que podríamos pensar para compartir acerca de nuestros recuerdos, como siempre, a partir de una pregunta, es que violencia cotidiana o sutil se te reveló con los daños. ¿Quién quiere empezar? Empiezo. La primera imagen que me surge es la imagen del negro, el medo, deportales, en realidad un sketch, que era, bueno, era un programa cómico de Argentina, de los 70s y 80s. [Música] Y como, sobre todo justamente en la época de la dictadura, existía cierta permisividad, digamos, de tener escena, subidas de tono y demás. Ver para creer, dijo que medo y la sacó. [Música] Recuerda la casa, sacó la espada, al sacarle espada, dijo acá la ve. Y si bien había cosas que eran muy graciosas y que reflejaban la realidad y cotidiana, había otras que eran sumamente violentas con la mujer, no era como Beningill, el negro, el medo, por ser, todos eran como, todos se valían de eso para generar el chiste y era como, socialmente aceptado, todo el mundo se reía, callas, es como, hay cosas que me tocó de construir de mucho más grande y que por ahí ahora me pasa que, yo veo feliz, feliz de Hitchcock, así clásico, así que digo, no puede ser, no puede ser que las chicas ya hemos tenido siempre ese papel tan, no sé, tan, de ni grande, en muchos aspectos. Tampoco estoy de acuerdo con la censura total de todo, sobre todo en el humor, me parece que, que siempre tiene que existir esa posibilidad de, de, de poner en el tradicho cualquier cosa, pero sí son son violencias que hoy me parecen como, recontra visibles y que en su momento simplemente las asimilaban, ¿no? Voy yo. Sí, porque yo hablé un montón, hace un ratito. Todavía estoy tomando aliento para la siguiente, para esta pregunta les cuento. A mí, esta pregunta me lleva a una, a una lucha diaria, porque yo aprendí a conducir, a los 12, 13 años con mi papá, en realidad entre mi mamá y mi papá me enseñaron, y de una entre en la lógica, y lógica de que el auto no es peligroso, de que puede decir a la velocidad que quieras, de que, de que el que está yendo lento, tiene que hacerse a un lado, porque los que estamos con apuro o nos esperan en una reunión, o estamos atrasados a cualquier cosa, tenemos el derecho de movernos libremente. Como que el auto se, creo que se reflexionado mucho con respecto al hecho de que el auto es un arma que puede matar, pero inclusive, yendo un nivel más abajo, como que se ha vuelto a un, perdón, yo lo siento como una herramienta de violencia, que uno tiene que aprender a controlar, decía, empezaba diciendo que es una lucha de todos los días, porque todos los días me enfrento contra el tráfico, y había alguna ocasión en la que estábamos juntos y se sorprendían ustedes de verme desesperado, malgienio en el tráfico, y claro, no es que no sea sino que lo controlo, nuevamente regresando eso de no sacar la furia, normalmente el logro controlar y logro entender que el otro que en realidad no hizo fila para curvar a la izquierda, puede ser que esté en un apuro o puede ser que esté con el carro medio dañado, y por eso hace lo que hace, es decir, poner esa necesidad, esa posibilidad de una necesidad latente del otro, por delante, para verlo de forma empática, en lugar de creerte el dueño del camino y el dueño de la verdad con el auto, es una lucha permanente de esa violencia, que mientras lo digo, creo que no es tan sutil, que como estaba planteada en la pregunta. Es más que evidente, no, era como la violencia que se te reveló con el tiempo, entonces es como darle pie a eso, ¿no? A ver, hijo, para mí, yo voy a hablar de algo muy cercano, es una película, creo que es francesa, que se llama "Amigos Intocables" de alguna cosa así, con un actor que me gustó Monton Omar Saile. Y acabo de regresar a verla después de que la ha visto, yo no sé cuántas veces, a mí cuando me gustó una pelis hoy horrorosa, y la regresó a ver hace unos pocas semanas, no, no me voy más atrás, y como ya me cías hasta algunos diálogos, pero se me había pasado uno que me damos mucho la atención, y es que él le dice, ¿qué tienes que pedirle a una fotografía? ¿Por qué? ¿Qué sí es gorda? Y plóx, no me pude sin flar porque no tenía como, pero digo, wow, esa es otra violencia que está continuamente en casi toda la cultura popular, ¿no? Esta idea de que los gordos no podemos tener acceso a un montón de espacios visuales y visibles, porque generamos conflicto, o sea, te quedan viendo y si es que no te es visto con alguien mucho tiempo y te encuentro, ¿qué a mí este acomo ha subido de peso? ¿Qué gorda que está, que gorda que está es una violencia constante o que flaca como un, como un, como un, como un, como, como, como, como, como, como, como es, ¿sabrisa con derecho de opinar del cuerpo a gente? Exacto. Y entonces esas futilesas, porque era, exclusivamente esa, esa frase, pero claro, yo que estaba pendiente, porque estaba planteando algo con respecto a la gordura, fue como no, pues o Marseille o los guionistas, no me hagan esto, fue duro digamos, fue complejo. Justamente en estos días estaba escuchando un, un postcast que tiene que ver con cuerpos diversos, un postcast que da más temas de nicho y parte de lo que hablaba en es como inclusive, en estos temas de hablar del del cuerpo ajeno o del de la gordura o de la flacura, no tiene en cuenta lo que tiene lo que puede estar pasando el otro, es decir, este tema que decías del del la baja de peso, o sea, puede estar bajando de peso porque está enfermo y en real es un sufrimiento y cada libra que pierde es un sufrimiento y que le digas, ¿qué falta de consideración? Porque si estás enfermo, que es lo que puede pasar en muchos casos, no, estás enfermo, por eso lo hasaste y dicen, ¿qué guapa, qué flaca que estás? Están viendo en la enfermedad algo bello, que haya, sé como, mejor estar enfermo que estar gordo, no me jodan, va con pipo, no va con pipo, no, va, carajo. Exacto, y ese tampoco va con vida. Y a ti, ¿qué violencia se te reveló con los años? El azareligés somos Martín A Leon, Marines Armesto y Santiago de la Torre.

Podcast Summary

Key Points:

  1. El podcast "El azar elige" selecciona libros de fotografía latinoamericana al azar con dados; en este episodio se elige "Servicio Militar Obligatorio" de Agustín Zuluaga.
  2. El libro contiene dipticos, acetatos y negativos, y la dinámica del programa incluye elegir una sección específica mediante un juego numerológico basado en películas o libros que hicieron llorar a los participantes.
  3. La imagen analizada es un collage de fotos de prensa, militares, narcotráfico y cultura popular, con textos bíblicos interrumpidos, que genera una sensación fragmentaria y política sobre la violencia en América Latina.
  4. Los participantes debaten sobre fotografía expandida, violencia (íntima y pública) y cultura popular, y asignan estos temas al azar para cerrar el episodio.

Summary:

En este episodio de "El azar elige", los participantes Martina, María Inés y Santiago usan dados para seleccionar un libro de fotografía entre tres opciones: "Canchi Maleros", "Servicio Militar Obligatorio" y "Casita de Turrón". Tras un sorteo con empates, gana "Servicio Militar Obligatorio" de Agustín Zuluaga, un libro colombiano que explora el recuerdo a través de imágenes de archivo. Para elegir una sección del libro, los participantes comparten películas o libros que los hicieron llorar (como "Dumbo", "La caverna" de Saramago y "Cinema Paradiso") y usan la numerología para seleccionar el diptico número 4.

Este diptico es un collage de un metro de largo que combina fotos de prensa de militares, narcotraficantes, protestas y cultura popular (como Condorito y Apocalipsis Now), junto con textos bíblicos interrumpidos. Los participantes discuten cómo estas imágenes reflejan violencia, política y religión en América Latina, destacando la fragmentación del recuerdo y la estética de la fotografía expandida. Finalmente, asignan al azar los temas "violencia", "cultura popular" y "fotografía expandida" para cerrar el episodio, con reflexiones personales sobre la violencia íntima y la importancia de la terapia.

FAQs

Es un podcast de fotografía latinoamericana contemporánea donde Martina León, María Inés Arme y Santiago de la Torre exploran imágenes visuales, mentales y literarias a partir de una fotografía elegida al azar.

El libro seleccionado fue 'Servicio Militar Obligatorio' de Agustín Zuluaga, de la colección A Inéseta de Colombia, editado por Taller Editorial Matiz y Raja en 2020.

Es un arquitecto, docente y fotógrafo colombiano nacido en Medellín en 1960. Su trabajo se centra en el recuerdo, la deconstrucción y reconstrucción de la memoria, usando imágenes de archivo propias y ajenas.

Lanzaron dados de colores dentro de una caja metálica; el dado con el número mayor determinó el libro. Tras un empate inicial, el dado blanco ganó con un 5.

El diptico número 4 presenta un collage de imágenes y textos sobre violencia, política, militares, narcotráfico y protesta social en América Latina, combinando fotos de prensa y cultura popular.

Es un libro de bolsillo con pastas duras, que incluye un libreto con entrevistas, hojas de acetato con negativos de formato 110, y tres plegables con imágenes ampliadas de los negativos y collages fotográficos.

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