Kroger Delivery garantiza que los clientes reciban ahorros reales y productos frescos, enviados con refrigeración para mantener la calidad de los alimentos. Además, ofrece un descuento de $20 en la primera compra online de $75 o más, incentivando el uso de sus servicios. En el episodio de "Querida Valeria", se aborda en profundidad el concepto del trauma, especialmente el trauma complejo, que no se limita a eventos aislados, sino que emerge de experiencias cotidianas de negligencia, carencias y ausencia de vínculos emocionales desde la infancia. El cuerpo y la mente se entrelazan, y el silencio del dolor se traduce en disociación, un mecanismo de supervivencia que consume energía y causa síntomas como ansiedad o descontrol emocional. La clave para la sanación es reconstruir la conexión emocional, permitiendo al individuo sentirse visto, escuchado y seguro. La técnica MDR, inspirada en el proceso del sueño REM, permite a los pacientes procesar experiencias traumáticas de forma estructurada y empática. Sin embargo, la efectividad de estas intervenciones depende fundamentalmente de una relación terapéutica profunda, basada en la confianza, la empatía y la presencia emocional. El mensaje central es que sanar no implica olvidar, sino integrar y transformar el dolor, reconociendo que el trauma es parte de la historia humana, pero que no define quién eres. El trabajo terapéutico debe ser relacional, empático y gradual, con un enfoque en la conexión y la vulnerabilidad, no en la evitación.
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(Speaking Spanish)
Querida Valeria.
Hay heridas que no se ven, pero que se cargan, raspan y nos roban presencia.
A veces esconden tanondo que ni siquiera sabemos que están ahí.
Se disfrazan de reacciones de rabias, incentido, de evitación, de miedo a ser abandonados.
O de esa sensación de que no somos suficientes.
Pero en realidad son pedacitos de nosotros que se quedaron atrapados en un momento que dolió.
Quiero que sepas que lo que sientes no es debilidad ni son defectos, son esas partes de ti que necesitan ser vistas y sanadas.
Todos también yo llevamos marcas de cosas que pasaron, de palabras que nos faltaron o de abrazos que nunca llegaron.
Y eso no nos hace menos, nos hace humanos.
No tienes que ser fuerte todo el tiempo ni esconder lo que duele para que te quieran.
Puedes hablar, puedes llorar, puedes pedir ayuda.
Puedes tomarte de mi mano, de la tuya y volver a caminar, aunque todo tiemble.
Quiero que recuerde siempre que sanar no es olvidar.
Es dejar de pelear con lo que fue y abrazarlo con amor.
Sabiendo que eso que dolió no define quién eres.
Yo voy a estar aquí siempre, no para protegerte de todos sino para recordarte que dentro de ti hay un poder inmenso,
el desanar, el de reinventarte y el de amar, incluso lo que un día te lastima.
Bienvenidos a un episodio más de Querida Valeria.
Hoy está con nosotros, "vegoña as nares". ¿Cómo estás vegoña?
Pues muy bien, encantada, muy agradecida de la invitación y de poder estar aquí compartiendo este ratito contigo.
Me hace mucha ilusión también como aprendiz que soy de todos estos temas tan complejos.
Que este es aquí en Querida Valeria, es muy, muy especial.
Te admiro mucho tu trabajo, es un trabajo muy arduo el que has hecho a través de los años, no es fácil.
A lo mejor en este episodio lo ponemos como no bonito pero como simple y para nada es simple.
Hay que meterse, hay que ensuciarse, hay que trabajar con problemas que son muy complejos, muy difíciles, muy duros de la humanidad.
Y, bueno, felicitarte por tu gran labor que has hecho a través de estos años.
Muchas gracias.
Yo creo que lo has escrito fenomenal de eso de que hay que como que ensuciarse y meterse.
Yo siempre hablo de que mi trabajo es como estar en las trincheras.
Activamente hay que meterse y profundizar y aunque duela, pues estar ahí.
Y como es para ti el trabajo con pacientes, con grupos, te reta ti como humana que eres,
como también que te toca tus propias partes, tus propios traumas, tus propias heridas,
también te topas mucho con eso.
Sí, yo creo que eso es normal y lo que pasa es que todo profesional que trabaje con eso sabe que tiene que haberse trabajado previamente,
que estar siempre siendo supervisado.
Porque si quieres estar realmente 100% ahí para tu paciente, pues lojecamente no puedes estar tú en lo tuyo.
Tienes que estar claramente 100% en lo del otro.
Entonces, muy importante estar habiéndose trabajado mucho para poder estar ahí.
Pero yo realmente enseguida me di cuenta de que a pesar de estar tan metido en el sufrimiento,
constantemente tan metida en ese sufrimiento tan terrible de las personas que a compaño,
había un punto en el que como profesional y como persona también tenía que aprender a disfrutar.
Y suena raro cuando a mis alumnos del práctico ni vienen a trabajar con nosotros y a ver pacientes con nosotros.
Y yo les superviso, les digo esto, se quedan como voy a disfrutar de esto.
¿Cómo voy a disfrutar?
Primero por los nervios de ver a mi primer paciente y voy a estar muy más.
Con mucha tensión.
Claro.
Pero después van aprendiendo a entender lo que digo.
Y es que acompañar a una persona, sentir la confianza de esa persona, la que deposita en ti, para que la ayudes.
Contándote los reesquicios más oscuros de su alma y de su vida, de su historia, es para estar tan agradecido.
Bueno, pues que hay un nivel en el que dices, bueno, pues entonces yo tengo que estar aquí, no solo con susto, no solo con precaución, no también con esa sensación de que estoy conectando con el alma de otra persona.
Y que entonces pues tengo que estar agradecida y feliz.
Y cómo no, y esto me da mucha curiosidad de goña, cómo no ver que me parece que suceden mucho más en el ámbito clínico, con tantos diagnósticos y cosas que suceden a nivel físico o biológico, pero que no dejan de hacer personas.
¿Cómo puedes tú también no ver al paciente o a la persona que está en sufrimiento, solamente como un caso, sino realmente mantener esa humanidad,
de por más diagnósticos que existan su depresión, no se ve igual que la del vecino ni la del otro ni la del señor que tiene 80 años o 50, como para cada uno es un diagnóstico distinto a pesar de que sea el mismo, ¿no?
¿Cómo te adentras en ese proceso de la persona para no caer en ese etiqueta y tratarlo igual que todos, no?
Por un lado, teniendo aunque sea como contraproducente, porque justo tu pregunta dice cómo no encasillarlo, simplemente en un caso, pues aunque puedas sonar a eso, sin embargo lo que es muy importante es tener un modelo muy estructurado,
pero no para encasillar y para tener una etiqueta, sino para tener tú como profesional la estructura que te da tranquilidad. Entonces tú ya sabes que vas a estar haciendo las preguntas o las pruebas o vas a estar haciendo las cosas que son necesarias y ya en eso, ya te olvidas.
Entonces puedes desde ahí, desde esa seguridad de estar haciendo lo que tienes que hacer, puedes relajarte y conectar con la persona. Cuando estás muy nervioso porque no sabes muy bien que toca preguntar ahora o que le digo que hago por donde puedo ir, que prueba le puedo pasar.
Entonces estás más en ti y ahí ya no estás viendo a la persona estás viendo el caso estás viendo eso una depresión o un toque o un lo que sea. Entonces tener una estructura modelo que te estructura y te de tranquilidad me parece clave, pero luego por otro lado lo que es muy importante también es que como sabemos que lo que realmente ayuda a sanar es el vínculo que se organiza entre esas dos personas.
Pues yo creo que lo más importante es poder mirar al niño que hay detrás de ese paciente al niño. Cuando ves al niño, por mucho que esa señora este señor tengan 47-58, es imposible que no te internezca, que no te enamores de alguna forma y que no te sea fácil conectar más a otro nivel.
Entonces estoy ahí, miras y recoge, preguntas y conectas desde otro punto.
Qué bonito lo que estás diciendo, me encanta eso de no estar tanto en ti, que suele suceder que todo el tiempo estás pensando cómo lo voy a hacer, cómo me voy a ver haciendo esto, qué errores voy a cometer y salir y ver al otro.
Como parte de este, como de ser testigo de su propia sanación me encanta. Pues mira, te pregunte estas cosas porque luego me interesa mucho te admiro mucho, pero realmente estamos aquí para hablar de trauma.
Qué he hablado anteriormente de este tema en un par de ocasiones, pero voy a seguir hablando y voy a seguir hablando mucho de esto, porque me alegra mucho.
Está cada vez están investigando más cosas a nivel bióssico social, no sea a nivel holístico de qué está pasando con nosotros en este tema, incluso ya empieza a ver capacitaciones con doctores, con médicos, para dejar de tratar las cosas como una cosa, dejar de separarnos.
No, bueno, tengo tanto que decir de eso, pero, pero lo que quiero que empecemos a ver es como como unir, como unir todas estas cosas y estos fragmentos en las que nos estamos partiendo y verlo como una parte acabo de estar ahora en un congreso increíble sobre trauma, sobre como transformar el trauma.
en Oxford ha sido las experiencias más transformadoras justamente porque no me impactó mucho que no se
deja de hablar del efecto que tiene en el cuerpo. Se ha creído por muchos años y entiendo que ya
tiene años cambiando que sólo es algo de la mente y la salud mental, salud mental, salud mental,
pero no somos sólo una mente, somos todo. Entonces me encanta que se empieza a hacer una lectura distinta de
cómo se ve esto, cómo se siente, en qué partes de nosotros está alojado, qué es el trauma. Entonces
me va a intentar que tú la más experta en eso nos vas a platicar, quiero que empecemos por las
básicas, por las bases, de cómo definirías tú, qué es un trauma psicológico, digamos, y cómo y
qué lo diferencia del trauma que ahora también se habla mucho del trauma complejo. Venga, vamos a
para ello. Pues efectivamente esto que comentas es algo que aunque llevamos, nosotros llevamos pues
40 años comentándolo pues por fin parece que va cundiando, ¿no? Esta idea de que no se puede
hablar de salud corporal y salud mental, que la salud sólo es una y que además la mente está
alojada en el cuerpo luego es imposible, ¿no? Que puedas decir, el cuerpo va por un lado, la mente va
por el otro, eso obvio que esa dualidad cartesiana está más que su operada, ¿no? Entonces eso
efectivamente pues ya va cundiando, todavía nos queda por el correo, pero bueno, ya se permite
que es más el poder hablar de ello y que no testigo matices en tanto del raro, ¿en qué dice esas cosas?
Y luego pues cada vez más afortunadamente se va entendiendo que las experiencias traumáticas
no son esas cosas extrañas, raras, accidentales que sólo ocurren una vez en la vida y pasan ahí
a cuatro personas, ¿no? El trauma es algo que vivimos cotidianamente, ya hace mucho tiempo que se
considera, por ejemplo, en la infancia algo normativo, es decir lo normal, el sufrir determinadas
experiencias traumáticas, ¿no? Esto es así, obviamente, y en todo es bueno pues afortunadamente esto
hace que cada vez seamos más conscientes los profesionales de la salud y también el resto de la
gente, que el trauma están nuestras vidas, que las experiencias traumáticas son muy frecuentes y que
por lo tanto hay que mirarlo. Entonces si tú me preguntas pero entonces que es trauma, para que sea eso
tan frecuente o como podríamos definir el trauma psiquico, pues yo la definición que a mí me convence
más es la que recoge la idea del efecto que tiene silenciar lo que uno vive, con lo que uno vive
con impacto emocional, es decir, todo ese sufrimiento que se genera a partir de que uno vive
experiencias con alto impacto emocional, que deberían haber sido haber podido ser compartidas,
sobretodo con las figuras de apego y de esa manera entonces pues claro heterorreguladas,
que no se pudo hacer de esa forma, que estuvieron que silenciarse y autojestionarse como cada uno pudo.
Entonces como todos al final hemos vivido este tipo de experiencias que hemos callado, que no hemos
compartido, que no hemos validado, que no los han legitimado, que hemos silenciado claramente y a veces
hasta ha errojado ahí en lo más profundo de nosotros mismos, pues claro que ocurre, pues que las
experiencias traumáticas son mucho más frecuentes que insisto que te lo que parece y a su vez lo que esto
produce, cuando no se puede hacer esta heterorregulación, este poder compartir, poder recibir
del otro, una mirada que le hitime, que ayude, que sostenga, que canalice todo ese dolor, todo ese
impacto, pues en todo lo que encontramos es que de alguna manera, si lo hemos silenciado y lo hemos
errojado, de alguna manera eso va a seguir pidiendonos, que se mire y que se escuche y que se vea y que se hable, y ahí es
donde surge en los síntomas, el cuerpo carga con todo ello, el cuerpo siempre lleva la cuenta y entonces pues
aparecen síntomas y aparecen también creencias sobre uno mismo y sobre el mundo, que siempre son erróneas y muy
limitantes, y eso todos podemos dar fe de haberlo vivido, claro, y me interesa mucho que se siga
diferenciando porque seguimos teniendo esta idea de que el trauma y lo explicaba en excelente,
había un gran conferenciante que se llama Matias Barker, que hacía esta diferencia y él es como que el
vocero de esto, aunque ya lo sepamos, pareciera que no lo sabemos, sobre todo los que somos padres,
seguimos creyendo que hay un trauma, que no sé si aquí también lo hacen como el trauma con tema
yúscula y este tipo de cosas como distinciones, que ahí nos ayudan a comprenderlo, pero que pensamos
que es una cosa, que es aquel día que entraron a robar a tu casa, el desastre natural, el accidente en el
coche, el asalto, y siempre nos confundimos que nuestro hogar y sobre todo a los padres nos cuesta
mucho trabajo por lo amenazante y abrumador que puede ser que un hijo te llegue a decir todo lo que
faltó, lo que no fue validado, lo que sufrió, lo que cayó, lo que les sucedió en tus narices y tú
estabas en tus cosas, pero que eso va formando parte de un trauma que se forma a través del tiempo,
podrías tú con tus palabras diferenciar el trauma que sí, claro que es un trauma un desastre natural
y que puede formarse de alguna manera pero que esto, muchas veces duele y afecta mucho más que
este, este solo evento, ¿no? Sí, yo en cuando os pico esto en clase o a mis pacientes, solo utilizar
imágenes que son muy. que hablan por si solas, como ocurre tantas veces con las imágenes,
entonces yo les pongo imaginados este cráneo y a este cráneo le pegamos un mazazo, que le va a
ocurrir a este cráneo pues que se va a romper, cualquier cosa, cualquier cosa ya no tiene por qué ser un
cráneo, si le pegas un mazazo, algo así, más o menos no sé de cerámica o de lo que sea, de un
material, entonces eso es lo que llamamos trauma, simple esto que comentabas, pues un asalto,
un accidente, un desastre natural, este tipo de cosas, efectivamente hay cosas que generan tanto
impacto que de una sola rompen, pero yo le digo, pone ese mismo cráneo o ese mismo objeto de cerámica,
lo que sea polo debajo de un grifo, que está cañendo una gota, segundo a segundo, minuto a
minuto, o la trasora, día tras día, mes tras mes, entonces ¿qué va a hacer eso? pues también va a
romper, también va a crear un orario, algún tipo de agujero, algún tipo de rotura, eso también
rompe, y esa rotura también es expresión de lo que llamamos trauma, es lo que llamamos trauma
complejo y que constituyen esas gotas, que van cayendo, pues eso que comentabas, esto de tener
una familia, un entorno, un contexto, que no te legitima, que está, pues eso humillándote cada día,
o con negligencia, no te ven, no te escuchan, no te ayudan, nos sostienen emocionalmente, no están
disponibles, que con eso no estamos acusando a nadie, cada padre, cada madre hace lo que puede,
y probablemente nos podemos explicar perfectamente bien su comportamiento a partir de su propia historia,
pero esto sucede, sucede, y el niño vive un día a día, que es un día a día que no le está
ofreciendo la seguridad, el cariño, la conexión, la legitimación, la capacidad de regulación,
que necesita, no lo está recibiendo, y cuando no se está recibiendo se está sufriendo,
diga una cosa, veuña, hablas de que se rompe, que se rompe, pues se rompe la conexión,
se rompe la confianza, se rompe la autoestima, se rompe la posibilidad de sentirse seguro,
confiando en uno mismo, sabiéndose capaz, se rompen las opciones, se rompe tu posibilidad,
de desarrollo al 100% de tus recursos, porque claro ahí la verdad es que cuando somos tan pequeños,
la paradusíquico es tan tan tan tan tan poquita cosa, que digamos que puede parecer que la ruptura,
si total, de hecho mucha gente te dicen a presí los niños, ¿cómo se van a haber enterado de eso?
Si casi no tienen, si han pasado esto han vivido el otro, si tenían ocho meses, si tenían dos
años, si tenían, ya parece que eso, que su aparatosíquico es tan poca cosa, que se va a romper,
pues sí, porque se rompe sobre todo eso, el futuro, las posibilidades, se rompe la evolución positiva y la
evolución adaptativa que un todo niño necesita para convertirse en una persona segura de sí misma,
con de sus capacidades, convencida de que puede conseguir lo que se proponga y de salir adelante,
con seguridad, con tranquilidad, entonces yo diría que se rompen sobre todo esas opciones,
me dejas pensando mucho porque justo en este perdón que le mencioné en tanto no
sabes que increíble fue para mí estar ahí, se hablaba mucho de la seguridad, el sentir
te seguro, como hábitas, no solo como hábitas el mundo sino como te hábitas porque desde
ahí parte, ahorita que mencionas estas características de qué se rompe y cómo te
pregunto qué se rompe, yo creo que llevamos cierto curso y que tiene que mucho que ver con
confianza, claro, la confianza en que estoy a salvo para desarrollarme, para soñar, para
realizar, para explorar, para explorar, para salir a arriesgarme, para probarme, claro,
para que no sienta mi vulnerabilidad como algo que tengo que, bueno, que es una bandera
roja a partir de la cual ya lo que tengo que hacer es solo protegerme, esconderme y tener
mucho cuidado, sino para aceptarla, para aprender de ella, para aprender de mis errores,
para salir ahí, para salir al mundo y decir, bueno, pues aquí estoy aprendiendo equivocándome
creciendo o eso poniendo todos mis recursos, ahí activamente para dejar que esto me vaya
acundiendo, cada experiencia de hecho, yo siempre digo que lo que claramente diferencia
una historia evolutiva de un niño que no tiene demasiadas experiencias traumáticas o
no muy impactantes que no haya quebrado tanto sus opciones frente a otro es que las experiencias
que vive las puede ir transformando en aprendizaje, el otro no, el otro niño no, por eso digo
que lo que rompe son opciones, son posibilidades, efectivamente ya no hay esa seguridad de la
que hablábamos para salir a explorar, a crecer, a arriesgarse, dedicar como toda su energía
en cuidarse de manera disuncional o más. Exacto. Y de mantener todo ese material fuera
de la conciencia de estar disociado, que ese es un elemento fundamental característico
de la experiencia traumática, porque todo lo que has vivido que no has podido compartir
o decía antes que has tenido que silenciar, ¿dónde va? O sea no, no, no, desaparece por
arte de magia. Claro. Si desapareces porque tú consigues dejarlo fuera de la conciencia,
claro. Y eso es lo que llamamos disociar y estar disociando y manteniendo todo ese material
fuera de la conciencia consume muchísima energía constantemente. No sabemos, pensamos
que se va. De nuevo, yo hablo el vídeo, ya está en el paso, y ahí está. Ahí está, ahí está.
Y bueno, pues se expresa después de diferentes maneras unas veces con síntomas en el cuerpo
y otras veces con síntomas de otro tipo, con obsesiones, con compulsiones, con angustia,
con ansiedad, con depresión, con ánimo de primil, con lo que llamamos, con las etiquetas
que le ponemos a los diferentes diagnósticos, con ataques de ira, con, bueno, pues eso
con diferentes expresiones disfuncionales y desadaptativas que implican mucho sufrimiento.
Está ahí, incluso hay veces que hay una auténtica amnesia, lo que llamamos amnesia
disociativa, ¿no? Bien en tus pacientes, que eso es muy frecuente que lo tengamos en
la consulta, cuando, cuando trabajamos a diario en una consulta psicoterapéutica, que el
paciente te diga yo, no recuerdo nada de mis 10 primeros años. Cuando un paciente viene
diciendo "teno recuerdo nada de mis 10 primeros años", tienes que pensar que ahí hay mucho.
Porque es una, es es una de las maneras más eficaces de protegernos, ¿no? El dejar fuera
de la conciencia, todo lo que duelo tanto y todo lo que ha sido tan impactante a nivel
emocional. Entonces lo dejamos fuera de la conciencia y así pues ya está. Normalmente
es porque no tenemos o las herramientas o los recursos o las madures para comprender
lo que está sucediendo. Claro, y es por eso que lo hago en un lado, me disoci.
Cuando eres niño es mayoritariamente lo que hacemos, es decir, ¿qué tengo que hacer
para sobrevivir? Pues mantenerme vinculado. Los vínculos son absolutamente fundamentales.
Si yo hablo sobre lo que me hace papá, lo que me hace mamá y lo que no hacen conmigo
con lo que me falta, lo que he hecho como carencia, no? Lo que he hecho de menos, lo que…
Pues si hablo de todo eso, arriesgo la vinculación. Papa y mamá para mí tienen que ser perfectos
porque es que necesito estar vinculado porque un niño sin vínculos es un niño que
muere. Claro. Entonces pues es un mecanismo de protección. Lo dejó todo fuera de la
conciencia. No me hago cargo de la realidad de mis vínculos con papa y mamá, de como son
las cosas. Procuro aparentar normalidad, que es lo que también expresión es también asociada
a lo que significa disociar. Hay una parte de mí que carga con todo eso, pero hay otra
que aparenta normalidad. Y entonces el niño o la niña que puede estar sufriendo abusos
en casa llega al colegio y es una niña un niño perfectamente normal, aparenta normalidad,
su vida y esto tal, pero carga con un nivel de sufrimiento interno enorme. Y bueno, pues
eso, eso insisto genera mucha, mucha energía. Y caro también eso implica a veces pues diagnósticos
equivocados, como por ejemplo pues esa niña al mejor va a tener problemas de concentración
o de atención en clase o va a tener pues eso, pues ataques de ira de pronto y van a decir
esta niña, es que de pronto pega, muere de haz ni que le pasa esta niña. Y entonces
pues recibe diagnóstico y resulta que lo que tiene es una historia que está detrás explicando
claramente que esa es la expresión de ese sufrimiento. Por eso como decíamos al principio,
el hecho de que uno lo ponga ahí un poquito, fuera de la conciencia, no significa que
no lo conozca, que no esté ahí, que no lo haya vivido y que no lo esté sufriendo.
¿Qué necesita un niño para desarrollarse adecuadamente? ¿Cuáles son las necesidades
del ser humano? Digamos primarias para desarrollarnos adecuadamente, para desarrollar autonomía.
A ver, sabemos que también había otro psicólogo muy bueno que es Frank Anderson, no sé si lo
conozcas, pero pues habla mucho sobre la teoría de la pego, gabor mate, habla de la
teoría de la pego y estas durante dos grandes necesidades de autenticidad y ahorita que hablabas
del vínculo, es totalmente nuestra estrategia de supervivencia más importante y si tengo
que hacer un lado la autenticidad, pues voy a elegir siempre el vínculo aunque sea de manera
disfuncional, absolutamente, pero lo voy a elegir, ¿no? Pero ¿cuáles dirías que son estas
necesidades? Bueno, pues para nosotros es de lo hoy desde nuestro modelo, efectivamente,
la pego y la vinculación, así como también todo lo que suponen las presiones sistémicas
del sistema familiar, son claves para entender cómo ha llegado una persona a tener esta
sintomatología o a expresarse y a funcionar de esta manera, que eso es clave, porque efectivamente
sin vínculos nos sobrevivimos. Entonces, ¿qué necesitamos? ¿Cuáles son las necesidades
fundamentales? Pues yo creo que resumiría en algo muy básico, que tiene que ver con
la conexión, lo que hacíamos antes, conexión, sin tonizar, es decir, sentirse resonando
en el otro, sentirse resonando en el otro, que haya esa conexión, que cuando te mire
y me miras, yo sienta que ahí ocurre algo especial, que me ves, que me quieres entender,
que me quieres, que me muestras eso. Esa conexión, esa síntonia, el concepto de síntonia
para Bobby, que fue el padre de la teoría de la pego, era absolutamente clave. Y algunos
de sus discípulos, o como fundamentalmente discípulos que fueron las primeras Mary-Ains
War, Zimmer and Main, hablaban de esa necesidad de vernos representados de alguna manera,
de esa conexión, a través de representaciones, o sea, que yo no toque ahí, que tú te has
hecho una idea, que estás haciendo una idea permanentemente de qué necesito, de quién
soy, de qué me hace falta, porque en tu mente hay una representación que está cobrando
sentido, cada vez que me miras, cada vez que ves que necesito, que hago, que hago con
lo que me ofrece, que no hago, es decir, que eres capaz de no verme solamente como
una péndice, sino como una ser personita separada, que eso que tiene algo especial, diferente,
y que aunque lógicamente va a recoger de ti y del contexto, lo que le ofrezcas, pero
tiene también el peculiaridades y cuestiones que son personales únicas e introsferibles,
y desde ahí te estás haciendo una idea de quién soy, porque tienes interés y ganas,
no solo de eso, de conocerme y de conectar conmigo, sino de ir viendo quién soy, en qué
me convierto, lo que me hace especial y lo que me hace diferente. Es resonar en el otro,
ese baile, que es un baile representacional, es importantísimo, es grave, es absolutamente
funcional.
mental. Y es lo que me da seguridad. De hecho, volvi hablaba, ¿no? Y eso es, y en su
world, y en mi mente, de base segura, ¿no? Que es lo mismo que necesitamos en la consulta.
El paciente tiene que sentir ese mismo, esas mismas sensaciones de estar viendo en ti ese
interés genuino por él, por él, por entenderle, por conocer, por saber cómo ha llegado
hasta aquí, por lo que está sintiendo internamente, por todo lo que eso supone. Y desde ahí es desde
donde yo me voy a sentir especial, legitimado, querido, y con la confianza y la seguridad
que necesito, y de la que hablábamos antes, para salir a explorar. Entonces, bueno, podríamos
hablar de infinidades, necesidades, pero en realidad podríamos decir la principal.
Es más clave, y aquí se asienta todo lo demás. Y te va a decir algo que me pasaba, es algo
personal, siendo mamá, y me interesa mencionarlo, porque sé que hay muchas mamás o papás
ahí afuera que les puedo ocurrir lo mismo, que yo creía a mi la información de pronto,
que creo que es lo que sucede hoy, que en esta era, de la información sobre, que estamos
sobreinformados, que no caer la información realmente, y que conecta con lo que somos y
nuestra experiencia cotidiana, que yo hacía como, ¿qué necesita un niño? No sé, sentido
de pertenencia, juego, tiempo con sus padres, tiempo con otros niños, y género, descanso,
¿no? Entonces, yo me encargaba de una manera muy perfeccionista de satisfacer esas necesidades,
que yo, después en retrospectivo, puedo ver que todo el tiempo estaba en ansiedad. Yo no estaba
conectada ni conmigo, ni con mis hijos. Estaba actuando desde lo que dicen que es lo correcto,
que debe de ser, una mamá, no sé, seis horas tiene que estar de presencia en su casa,
lo demás, si la puedes dejar, es importante dejarla con nadie más, es importante dejarla
explore, pero yo como maquinita, me goña, cheque, cheque, soy una buena mamá, lo creo que
nunca me sentí un peor mamá, ¿sabes? ¿qué es eso? Y es porque si lo estoy haciendo todo bien,
si me sigo sintiendo insuficiente, no veo, o sea, uno sabe como padre, cuando tu hijo está
bien, y cuando no está bien, y cuando es un niño o una niña que brilla, que está contenta,
no es perfecto y no es que no hagan merrinches, eso es parte del su desarrollo, pero sabes que
no está, y me di cuenta que era la conexión. O sea, por eso es bien importante lo que
estás diciendo, es conectar, y no se trata, el vínculo nunca es perfecto, el vínculo es y el
vínculo responde a lo que estás haciendo en ese momento, en ese momento a lo mejor estas molestas
estás enfadada, entonces reacciona, eso es, eso es parte del vínculo, yo me encargaba de que
nunca había la desaprobación, nunca había la mamá desregulada, nunca, que claro que internamente
estaba muy desregulada por su cuenta, ¿eh? Eso lo capta un niño, siempre, sí, pero nos creemos que no
hay efectivamente, no, a mí no me han oído gritar nunca, ya, pero tu desregulación la han
experimentado, seguramente, porque tus ganas de gritar, que te reprimes, ella va a gritar por
ti, o él va a gritar por ti, va a expresar eso, no, quiero que me platicues de cuales son esas respuestas
al trauma, porque cada vez veo que se expanden más, y hay más como en todo lo que se sigue expandiendo
en cuanto estudios, se sigue habiendo más, que ahora tenemos el fixer, ¿no? El que siempre está
reglando, reglando, reglando, que es una respuesta al trauma, al que siempre huye al evitativo, o sea,
hay como tantas formas de ahora al sumiso, al que se debe de hablar sobre las respuestas al trauma,
pero tú como dirías o cuáles son los síntomas, de adentro hacia afuera, no solo conductualmente,
sino la experiencia interna, de estar cargando por con un trauma o varios por años, y también hacia afuera.
Y esto, en par de minutos o tres, que es, hecho de diez minutos.
¿Por qué es un poco con vosotros? No, no sé, no sé, no sé, es una buena, muy buena pregunta,
claro, pero claro, nos daría a ver cómo lo lo resumimos, pues yo creo que de adentro afuera,
si pensamos en lo de adentro, en la experiencia interna, claramente, yo creo que después de
35 años pasando consulta como llevo y escuchando a las personas, creo que lo básico es el miedo,
o sea, la emoción básica, fundamental y la experiencia de traumática interna, fundamental,
de dentro afuera es el miedo, es el terror, es una angustia asociada a ese miedo, y sin razón,
aparente digamos, o sea, ahí está. Claro, si le específica, tú puedes experimentarla y no sabes
realmente muy bien que está pasando, ¿no? Al principio es todo muy somático, el bebé nota malestar,
y viene mamá y le traduce, y le dice, porque simplemente nota malestar, que es la experiencia
interna y de adentro afuera que hace llorar, llorar en relación con ese malestar, entonces como llora,
mamá, o papá vienen y dicen, y le suelo introducir, porque hacemos las mamás cuando vamos a la cuna,
¿no? ¡Ay, chiquitín, chiquitín, atrás, qué que estás llorando, esto es porque tienes hambre, pero
no te preocupes que era mamá, te da el vídeo, te pone la teta, tal no sé qué, entonces pues te
traduce, te dice, lo que te pasa, y vas escuchando de mamá con una voz además cariñosa y quiere
conectar con lo que te está ocurriendo y te dice, esto es lo que te pasa, además como madre es
seguro que has experimentado ir todas las madres y padres, que nos estén escuchando, estarán
dirán seguramente que sí, ¿no? Que vamos distinguiendo enseguida la diferencia de los llantos
de nuestros hijos, cuando llora así es porque tiene hambre, no, cuando llora así es porque está ya
muy cansado y hay que dormirle, o cuando llora así es porque eso tiene frío, es que lo distinguimos
perfectamente, al principio queremos que no vamos a saber y que no, y ahora porque llora,
luego vamos distinguiendo, son matices muy sutiles y entonces pues vamos y les traducimos con
suerte, hay niños que no tienen esa traducción, que es simplemente la madre, va como una automata,
por decir también, por ejemplo, porque tiene esta con un ánimo muy deprimido, después de
verdad la luz, que lo explica su propia historia, porque tuvo una mamá que tampoco pudo conectar
con ella y probablemente también estuvo deprimida después de dar a luz y por lo tanto pues esa
mamá no va a ir a hacer traducción, no va a ir a sostener la mirada, los vínculos se sostienen
en las miradas, entonces cuando tú miras a tu bebé, mientras estás amamantando, mientras
estás dando liberón, mientras estás cambiándole, mientras estás, estás sosteniando, haciendo
conexión, estás generando vínculo, entonces el niño experimenta la angustia, mamá traduce y
así se va haciendo esa conexión y también la cualidad de expresión externa va cambiando, yo ya
no lloro, simplemente te llamo, llega un momento en que te llamo, ya aprendo a decirte, mamá, tengo
caca, mamá tengo hambre, mamá, que tengo el huele o yo que sé, yo riqueo a veces y mamá
se ha ido bien y estás cansadito, necesita estar o sé que es que son mismos, son mismos lo que estás
necesitando, entonces bueno pues a partir de ahí si ha habido conexión y se ha habido una traducción
coherente, lo que llamamos en psicología contingente, si la respuesta del cuidador es contingente con
las necesidades y con esa angustia que experimenta el niño, su expresión de dentro afuera va a ser
una expresión muy adaptativa, en la que en lugar de una expresión reactiva de no sé qué hacer
con esta angustia, hay de alguna forma tengo que sacar la fuera, va a ser una expresión de mamá
necesito esto, mamá entiendo, entonces a partir de que no hay esa traducción y no hay esa contingencia
en la respuesta del cuidador, el niño va a actuar, a actuar nunca mejor dicho la angustia,
porque no puede sostenerla tiene y el ser humano, una de las cosas también que suele hacer,
para poder hacerse cargo de esa angustia es transformarla en movimiento y entonces la actúa,
la actúa a un actin, tengo un ataque de rabia, tengo pues algún tipo de conducta, que normalmente
claro pues es desadaptativa, algún tipo de síntoma y eso ya depende un poco del contexto,
si en mi familia yo he experimentado, que cuando me quejo de dolor me hacen caso, pues
yo es mayoritariamente elegir esa respuesta, porque sé que obtengo lo que no he obtenido
de otra manera, si yo he visto a mamá que esa angustia la resuelve yendo a la nevera y pegándose
un atracón, como la voy a resolver yo, comiendo, si lo que he visto es que lo que hay
son gritos y intolerancia y romper cosas y dar portazos como voy a expresarlo yo, me encanta
actuar la emoción, me encanta, claro es lo que hacemos permanentemente y lo que aprendemos
es de muy pequeñitos, porque no se nos enseña a sostenerla.
que es lo que llamamos heterorregular, el otro, que el otro, a ver, por natural,
esas somos dependientes, hacemos dependientes.
El otro tendría que sostener.
Cuando no existe ese sostén.
Claro.
Y por lo tanto, no hay esa respuesta contingente que decía, ¿qué necesitas el niño ahora?
Que tus sostengas, que le mire, que hay una frase de Daniel Siegel,
que yo siempre cuando me piden en consulta, que esto es muy frecuente, que me digan,
hay, danos alguna pauta para cuando, y yo digo, es que no creo en las pautas.
Mira, si tuviera que decirte una pauta la única que, que valoro y valido permanentemente,
tiene que ver con esta frase de Daniel Siegel, este psiquiatro infantil.
No hay mi encancia, también estuvo en esta.
Pues es que primero conectes, y luego redirijas.
Ok.
Es decir, primero conecta, que es lo que llevamos todo el rato hablando de conexión.
Sí. Primero mira a tu niño, cogele, abrazarle, dile que entiendes, que se ponga así,
hazle ver que estás ahí, sintonizando, entendiendo, legitimando lo que le ocurre.
Y cuando ya él o ella se sienta visto, sostenido, legitimado, entonces le redirijas.
Luego ya pueden venir los peros, pero como trabajar la defensa que nos ponemos como papás?
Te hablaba al principio de lo amenazante que es que llegue con una necesidad, y uno sabe,
uno sabe, a veces esa culpa que vamos guardando, sabemos con qué tiene que ver, y no hablo
de una culpa distorsionada o crónica, sino realmente de cuando sabes que no has estado o
que faltas en casa o que no, no has hecho ese ejercicio de estar conectado, con tus hijos.
Como sucede, como falta algo ahí, y no lo estamos poniendo atención a esa parte, y
nos desviamos, y los sentimos como un ataque, hablaban mucho de eso, de cómo nos defendemos
ante lo que el otro me muestra, y no queremos verlo, es como, ya quisieran los demás tener
lo que tuviste toda la infancia, aquí están tus papás, que te ha faltado, y es una
novalidación, una falta de validación tan grande, que ahora lo que está sucediendo,
creo que nunca más se ha hablado, he escuchado mucho acerca de esto, de que nunca antes
en la historia ha habido tantas decisiones de los hijos del contacto ser. Hoy se está
como, digamos, podando ese árbol genealogico, en donde he decidido cortar ese vínculo con
mis padres, que no supieron o no estar, o que me violenta de tal manera, o había mucha
negligencia, o simplemente está en angustiante la falta de conexión que he decidido, no, porque
no hay nadie ahí, prefiero que no haya nadie realmente, y no, decir, ya no, casi casi
no tengo mamá o papá, a que esté, pero no esté, no. Sí, sí, porque efectivamente, bueno,
para empezar, esa culpa de la que hablabas y esa dificultad de los padres, si, pues,
tiene mucho que ver con que, bueno, pues, la vulnerabilidad de nuestros hijos nos hace
conectar con la nuestra, con nuestra propia historia, y, caro, ahí, en ese momento, tú eres
un niño. En ese momento, no hay un adulto y un niño en la habitación, hay dos niños,
hay dos niños en batalla, a ver quién, el sufrimiento de quién tiene más valor, si el
tuyo o el mío, por eso, surgen esas racionalizaciones, nuestras narrativas sobre, ¿de qué
te quejas tú, si lo tienes todo, para historia dramática la mío? Entonces, exactamente,
eso es lo que ocurre, ¿no? Y eso es porque efectivamente, la vulnerabilidad de tu niño
en ese momento, a ti te ha sacado, es lo que llamamos en psicología, perdida de mentalización
en lugar de poder estar ahí, con tu corteza mediando tus procesos cognitivos, pues, el
impacto emocional de lo que está ocurriendo hace que, al final, esté respondiendo, vamos
respondiendo, no, reaccionando desde el sistema límbico, desde la amigda, de hasta
punt. El malestar que siento el terror que me hace, de pronto experimentar con eso, con
tu vulnerabilidad, con tus peticiones, despierta mis propios recuerdos traumáticos, pierdo
mentalización completamente y ya simplemente reacciono. Y efectivamente, como decías,
es una reacción a la defensiva, es mira, no metidas esto y no me hagas poner medelante
todos mis defectos como padre, porque eso me coloca en una posición en la que yo rememoro
toda mi historia y desde ahí, pues, claro, es que el terror se apodera de mí, con lo
cual necesito devolverte, mira, mezo, para historia, traumática y difícil, la mía,
porque fíjate, tu al fin y al cabo, tú tienes esto, esto, esto y esto, con eso, exacto
que yo no tuve. Y con eso sube también, pues, me estoy calmando un poco como padre,
porque mira, yo a ti, por lo menos te estoy dando esto, no sea que no, entonces desde
ahí, lógicamente el niño se queda, porque ya no es solo que tenga que cargar con su
propio miedo, sino que en la experiencia de ver el miedo, en la mirada de mi progenitor,
es una experiencia que todavía asusta mucho más. Y eso explicaría, no quiero verte más
contacto 0, porque esa mirada, es que me lleva a lo más oscuro, a lo más oscuro, este
horrible, están muy bien descrito y todos lo hemos experimentado, todos los terapéutas
que trabajamos de esta manera lo hemos experimentado en consulta a diario, que es eso,
como el daño tan terrible que produce, el cargar con la mirada de terror que pueda
tener de pronto un progenitor, cuando le haces por tu comportamiento, le haces conectar
con su historia más oscura, más profunda. Entonces, claro, desde ahí dices, bueno, mira,
pues ya está, quien evita la ocasión, evita el peligro, sí, a poco contacto 0, pero eso
resuelve, no, no, pues salva a guardar, digamos, tu paz o cierta tranquilidad, que no
estés desregulada o alterada, pero realmente no está. ¿Qué sería resolver, veo? Pues
nombre resolver sería, claro, como siempre la resolución pasa porque enfrente es aquello
que te da mucho miedo, y aquello que te obliga a mirar para otro lado ya no querer estar
y hacerte cargo, ¿no? Pero es que no queda más remedio, es que es lo que hay, es la manera,
es la forma, o sea, y de hecho, pues todas las intervenciones que se han ido diseñando
para trabajar con las experiencias de alto impacto emocional pasan por la exposición de alguna
forma, o sea, hay que coger, exponerse, meterse ahí y solucionarlo desde ahí. La invitación
puede volver algo momentáneo, pero no se puede volver contra producente, que si no
hay nadie y yo insisto en exponer, en decirlo, en trabajarlo, y si no hay nadie del otro
lado, porque en cuantos casos no hay nadie del otro lado, hay padres, incluso literalmente
ya no estén vivos, que ya hayan fallecido, o que del otro lado no hay nada de disposición,
no vuelve eso más dolorosa la experiencia de tratar de exponer un poco a esa sanación,
digamos. Depende, depende de muchas cosas. En el caso de los niños, por ejemplo, nosotros
siempre decimos que efectivamente la situación ideal absolutamente es que papá y mamá participen
en el proceso y que de alguna manera ya reparación, además, es decir, que no se considere que
aquí el problema es el niño y el comportamiento del niño y que es el niño el que está mal
y al que hay que arreglar y que se comprometan con el tratamiento entendiendo que todos los
problemas son siempre relacionales y que están ahí en los quinculos y en las dinámicas
que han surgido en la forma de vincularse. Y por lo tanto, desde ahí el sostén fundamental
siempre hay que procurar que sean papá y mamá, pero también nos encontramos con muchos casos
en que los niños no tienen eso y de alguna manera hay que ayudarle también, ¿no? Entonces,
bueno, pues vamos haciéndolo de diferente forma, cuando son más chiquitines, recurrimos
mucho al mundo mágico, porque la magia siempre ha ayudado mucho al ser humano, ¿no?
Sí, entonces, bueno, pues en la fantasía del niño le ayuda a sostener dificultades, ¿no?
Y nosotros, pues, desde ahí podemos ofrecerle empoderamiento, ayuda, sensación de protección,
porque hay veces que es que no hay más, es que no hay nada más, porque muchas veces ni siquiera
el supuesto sistema de protección, que le hacemos lo mejor que podemos, pero que no llegamos.
Entonces, bueno, cuando ya son más mayorcitos, pues vas procurando apelar a sus capacidades
para ir pudiendo convertirles en esas personitas ya que se van haciendo cargo de sí mismos, ¿no?
Y luego, cuando trabajas con adultos, pues, pues, depende, caros, y tú estás en consulta
con un paciente, y lo que ves es que es alguien que, bueno, que en su vida diaria es relativamente
de funcionar tiene.
su trabajo, sus vínculos, con sus problemas y con muchas dificultades, pero que más o
menos se van manejando, aunque sea duro, vas trabajando que la confianza en ti, en el
proceso, y en sí mismo, le va a permitir enfrentarse a algo muy duro y muy difícil,
pero que va a salir aeroso. Y luego en casos donde la persona tiene un deterioro, adaptativo
mayor, pues tampoco la desauciamos, lo que hacemos es ir haciendo el proceso mucho más lento
de manera que vaya pudiendo ir poco a poco, atravesando ese dolor, esas historias, esa
angustia, todo eso, y a medida que va evolucionando y dando pasitos fuera para conseguir cosas, pues
vamos ayudándola a hacer ese empoderamiento interno para hacerse cargo, pero siempre todo
pasa porque uno de alguna forma más mágica, más real, digamos, funcional del día a día,
de una u otra forma, vaya consiguiendo, esa sensación de empoderamiento y que deje de
haber fantasmas que le persigan, porque está, es que eso está, como se dice, también
mucho en psicología, es lo sabido impensado, uno lo sabe, sabe que está ahí y sabe que
tiene que hacer este trabajo, pero procuran no a pensarlo, no tenerlo que difícil.
¿Cuántas cosas quisieramos que no existieran, que no estudieran en…?
Absolutamente, no, como estos fantasmas, habla del MDR, se en que es una técnica que últimamente
ha tomado mucha fuerza, que está mostrando muchos resultados y eficacia en temas de
terapia, de ayuda, es un apoyo más, ¿no? para los ciclos, ¿qué es…?
MDR es una técnica, una técnica que desarrollo, francín sapiro, a finales de los años 80,
ya hace muchos, hace muchos años, ¿no? Y es una técnica para trabajar las experiencias
así, de alto impacto emocional, ella lo desarrolló a partir de su propia experiencia, a partir
de un diagnóstico de cáncer que le impactó mucho y le impactó que, al preguntar a su médico,
que puedo hacer yo a nivel, ¿no? Sico emocional, que que pueda contribuir a que la evolución
de mi patología, de mi malestar, tal, no, nada, pues jugaté, si se sigue diciendo muchas
veces ahora, imagínate a los años 80, ¿no? Y a hijo, pues no, no me voy a quedar con
esta respuesta, voy a investigar, ¿no? Acabo haciendo psicología y dedicándose al tema,
¿no? Y desde ahí, pues lo que fue descubriendo es algo que ahora parece como muy opio, ¿no?
Todo, todo ser humano, venimos a este mundo con una capacidad, yo lo hago siempre, hago
siempre una comparativa entre este sistema de procesar información, ¿no? Y por lo tanto,
procesar todos estos acontecimientos de alto impacto emocional con el sistema inmunitario,
igual que tenemos células que están ahí para eso, ¿no? Para que si hay agentes externos que
nos atacan virus bacterias, lo que sea enseguida reaccionar y pelear y luchar contra eso,
pues de la misma manera, este supuesto sistema de procesamiento, pues lo que hace es que está ahí
para que todo lo que suponga una experiencia de alto impacto emocional, la podamos incorporar y
transformar en aprendizaje, ¿cómo lo hacemos? Pues nuestro cerebro lo hace por la noche y lo hace
en sueño REM, cuando nuestros ojos se mueven rapidísimamente de un lado a otro, ¿qué fue?
No se nos cuenta de que me encanta, que fue fascinante, sí, fue lo que vio Francis Shapiro,
no estaba investigando junto con un grupo de colegas y decían para qué, para que mueve el cerebro
en los ojos, además en esa fase el restaur cuerpo está paralizado, lo único que se mueven son los
ojos con esos movimientos llamados sacádicos y además eso pues muy rápidos y de lo que fueron
dando se cuenta es de que de esa manera lo que hace es provocar esa interconexión, esa conexión
inter-emisferica y que parece que eso contribuye a partir de diferentes procesos, a que haya
integración, relación con la información, a que el impacto emocional te lo vivido disminuya,
la migra la secalma y entonces el soñar con ello además pues ayuda a hacer todo este todo este
proceso y contribuye a eso, que al día siguiente uno tenga la sensación de que ve las cosas
de diferente manera, cuantas veces nos decimos en el lenguaje vulgar no temes una decisión ahora,
consulta lo con la almohada, que seguro que mañana lo ves de diferente manera,
efectivamente tu cerebro está ahí haciendo trabajando para que esto sea así, para bajar el impacto
que ha recibido tu sistema, sobre todo ahí se observa, como decía Joseph Ledoux,
ese Iperaro usa la migdaloideo y entonces cuando eso baja pues ya la información puede procesarse,
pasar por las vías y los canales, esto así en plan muy, muy like lo cuento y muy simple para
que lo entendamos todos, pero que ocurre, pues que muchas veces esa, el impacto es tan grande que
aunque uno esté soñando con ello, nosotros decimos que siempre hay que hacer tres cosas para que el
impacto de una experiencia, la podamos procesar, hay que hablar de ello, pensar en ello y soñar con
ello. Y entonces, caro el cerebro en REM, dice venga, vale, voy a hacer ese trabajo, pero el impacto
puede ser tan grande y además si yo he intentado hablar y me han silenciado, he querido pensar y lo que
me han dicho es dejarle vueltas ya esto, no pienses más en ello, pues el cerebro solo en REM no termina
pudiendo, es como cuando la infección es demasiado grande y tu sistema comunitario necesitan
tibióticos. Claro, ok. Entonces, ¿qué hacemos? Pues reproducimos lo que hace el cerebro durante la
fase REM, lo reproducimos en consulta, ponemos a nuestros pacientes ahí en la situación conectados,
con el malestar interno, con ese dolor, con ese sufrimiento, con él la sensación corporal,
o sea, con el cuerpo claramente involucrado y entonces le pedimos, ¿no? Forzamos ese movimiento que
no tiene porque ser solo a partir del movimiento ocular, se puede hacer también contó que es
alternantes, lo importante es esa alternancia de estimulación de un hemisferio y otro, y entonces
desde ahí conseguimos que esa experiencia se vaya reprocesando. Y esto es muy grande rasgo. Sí, claro,
no, no, no, no, sé que es el mundo complejo. Muy simple para que nos entendamos. Y no quería que
me faltara, porque sé que lo haces y cuántos años tienes mucho practicándolo. Pues sí, yo me
forme y a partir de desde el 2007, yo creo que ya llevo, son casi 20 años, ya con él. Y las
sesiones de cuánta duración son, es algo como que implica algo de tecnología, conectarte alguna
aparato, o es algo manual, como no hace falta. Es simplemente una técnica que tu incorporas a tu manera
habitual de trabajar en psicoterapia. De hecho, la propia Francisco Shapiro decía, es mucho más
importante darle al clínico un modelo sobre el que sostenerse, haciendo psicoterapia con un
paciente, que enseñarle simplemente la técnica. Eso está, es una frase que con la que comienza su
manual, ¿no? Y yo siempre comienzo a mi curso de trauma desde ahí, por favor, o sea, no estamos
aprendiendo una técnica, pero lo más importante es entender bien qué significa hacer psicoterapia.
Porque, claro, a mí me pasa mucho que vienen alumnos a supervisar o colegas a supervisar y dicen,
¿es qué estoy haciendo sesiones de medre y no funciona? Claro, pero ha hecho todo lo que había que
hacer antes. Si no tengo esa conexión de la que hablábamos antes con mi paciente, ¿tú creas que
tu paciente va a confiar y meterse ahí? Claro. Va a poner un muro, un muro brutal, no, no, no,
no entro ahí, yo no entro ahí, si tú no me das la confianza para entrar ahí. Ok.
Entonces, siempre es muy importante entender que lo clave es esto, esta conexión, este vínculo y el
entender qué necesita cada paciente para poder, eso va a somarse a lo más oscuro. Entonces, yo siempre
digo que el protocolo básico que diseño Frank Sin Shapiro es maravilloso, pero es como esa autobía
a la que todos queremos acceder enseguida, porque por la autobía conduces, pero en realidad,
pero el resultado es que tú partes de un poblecito en la montaña. Entonces, ¿qué hago para llegar?
Yo estoy aquí y la autobía está aquí, no pego un salto ya, no, tengo que coger carreteras ahí,
accesorias, tal, no sé qué, hasta qué llegó hasta aquí. Me encanta el ejemplo. Yo creo que es
muy representativo de verdad de lo que tenemos que hacer. Entonces, este aquí, pues puede ser un poblecito
que está relativamente cerca de una carretera nacional que enseguida va a abocar a esta autobía y a
veces que el pueblo del que partimos está muy lejos. Claro, claro. Y eso es condido por ahí en
la montaña, en la joven glado. Un glado, puede ser algo aislado. Entonces, claro, entonces, ¿qué tienes
que hacer? Pues ir acompañando a esa persona. ¿Qué significa llegar hasta la autobía? Sí. Pues que
haya, vayas aumentando la tolerancia de esa persona a meterse ahí, a experimentar, a tener esa
experiencia.
tan dolorosa, tan angustiante, como hablábamos antes tan difícil, por eso hablamos siempre
de aumentar la tolerancia a la angustia interna, a la experiencia interna. Entonces no, no
puedes coger el protocolo básico, que insisto, es absolutamente maravilloso, yo estaría
agradecida eternamente a Francisco Shapiro. También digo siempre, hoy antes de me derretabamos
altas, o sea, no es imprescindible. Claro, claro, claro. Pero es una herramienta que te facilita
muchísimo las cosas y que ayuda increíblemente a tu paciente. Entonces, usemos la, de hecho,
está reconocida por la OMS ya desde 2012, como la de máxima categorización para utilizarla
en el trabajo con las experiencias traumáticas, pero pierde totalmente su eficacia si no haces
todo ese proceso previo. Entonces, ahí veces que uno tiene que estar trabajando mucho en ayudar
a su paciente a tolerar toda esa experiencia interna. Y eso es un trabajo imprescindible en la
mayoría de los casos. Y es eso de que me preguntaba antes de, bueno, qué haces con esa persona,
que en el mejor fuera no tiene recursos, pues, acompañarla, porque esa persona parte de ese
pueblito escondido en la montaña desconectado sin siquiera caminos por donde tal, por donde
me transitar, como en pocos recursos, entonces tienes que ir, porque tampoco, porque tampoco,
y qué es lo que necesita. Eso, poder ir entrando en contacto con todo eso, poquito a poco,
aumentar tolerancia a la experiencia interna. Vengo y ya estamos llegando al final, no lo
puedo creer, pero juro que se me fue como si fueran 10 minutos. Si, a mí es que este tema
como me apasiona, pues me pasa lo mismo seguirme de verdad, a mí me encanta y también la manera
tan clave la que lo explicas, creo que nos ayuda muchísimo a seguir entendiendo este
tema. Es una, una puerta más a este tema que vengo insistiendo en que se tiene que hablar,
abrir y desde distintos puntos de vista con distintos profesionales, porque cada uno va a tener
su forma muy particular de tratarlo. Siempre les hago una pregunta final a mis invitados, que es ¿qué
le dirías a tu Valeria? Valeria es quien tú quieras que sea, pues, la tía en alguien que
empieces puede estar o no relacionado al tema, pero algunas palabras que le quieras decir.
Bueno, pues yo creo que lo voy a relacionar con el tema, porque ya que estamos con todo esto,
quizá lo que le diría a la Valeria que ahora mismo tengo en mente, es eso, que pueda romper
el silencio, que confíe en su intuición y en lo que es siente adentro y deje de callar,
que se que hable, que hable, que tiene derecho a hablar, que tiene derecho a ser escuchado o
escuchada, a dejar de desconderse, que romper el silencio es absolutamente fundamental, queridas,
tenemos todos, que no es un bicho raro por estar ahí, en esa, en esa situación de, pues,
de desprotección, de desensación, de una vulnerabilidad infinita, y que seguro que va a encontrar
a alguien, que le de esa seguridad, esa sensación de conexión, y siga buscando que no se rinda,
que va a haber seres humanos con quienes conecte y a quienes pueda contar. No, no, no, rindamos
nunca en este sentido. No, gracias por eso es para hablar. Me llegan también a mí.
En donde te pueden encontrar las personas, las consultas, tienes algún grupo de ayuda,
algo que quisieras decir en donde te pudieras encontrar? Bueno, nosotros tenemos una escuela
de formación, que es algo que llevamos manejando desde hace mucho tiempo, lo más fácil es
contactar con o ver en la red es formación psicoterapia, que pone esa roba, formación
psicoterapia y estamos, y bueno, pues, en nosotros también tenemos un centro clínico, yo
llevo toda la vida, o sea, nuestra, nuestro trabajo siempre se ha apoyado en esas tres
patas, ¿no? La formación, que es formación de posgrado, a médicos y psicólogos, la atención
clínica, tenemos un centro clínico, y luego también la investigación. Hemos hecho, siempre,
esa investigación para ir procurando diseñar protocolos que resulten eficaces para el trabajo
con trauma y que sean los protocolos que luego enseñamos en clase, enseñamos a nuestros
alumnos. Entonces, son tres patas que se retroalimentan, porque la experiencia clínica
te enseña mucho, la experiencia docente también, tus pacientes te ayudan a y la investigación
a generar esos protocolos, a ver en qué te equivocas de irlos mejorando, y entonces,
pues es algo que desde ahí vamos compaginando desde hace, pues eso, pues, yo 30 y tantos
años y mi marido más de 40, ¿no? Y es, bueno, trabajamos juntos y ahí estamos. Entonces,
bueno, lo más fácil, formación psicoterapia. Perfecto, me encanta, pues, gracias, estoy
muy agradecida con ti, muchas gracias a todos aquí, placer, de verdad, muchas gracias
por invitarme. Pues, gracias y gracias a todos los que estuvieron presentes, los que
llegaron hasta acá compartan, si creen que este episodio le puede servir de alguien que
estoy segura, porque esto impacta a cualquier persona, de cualquier edad, suscribanse en
el canal de YouTube, denle cinco estrellas en nuestro Spotify, que creo que se uno sigue
ayudando a que esta información sigue llegando a lugares en los que podemos ayudar y cambiar
vidas realmente. Así que, gracias, infinitas gracias y nos vemos la próxima.
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suerte para detalles. Croger, fresco para todos.
Podcast Summary
Key Points:
Kroger Delivery ofrece ahorros y alimentos frescos entregados en casa, con envíos en camiones refrigérados y atención cuidadosa en cada detalle.
Actualmente, se ofrece un descuento de $20 en la primera compra online de $75 o más, con condiciones específicas.
El episodio de "Querida Valeria" explora el trauma como experiencia cotidiana, no solo como eventos aislados, y destaca su impacto emocional y físico.
El trauma complejo se define como el resultado de un entorno crónico de negligencia, carencias y ausencia de vínculos emocionales desde la infancia.
La disociación es un mecanismo de supervivencia que permite silenciar el dolor, pero consume energía y puede manifestarse en síntomas de ansiedad, depresión o conductas desadaptativas.
La conexión emocional y la seguridad en el vínculo son esenciales para el desarrollo saludable del niño y la sanación del adulto.
La técnica MDR (Meditation and Dynamic Reprocessing) ayuda a procesar experiencias traumáticas al simular el funcionamiento del sueño REM, facilitando la integración emocional.
La terapia efectiva requiere primero una profunda conexión emocional, y no se puede centrar únicamente en la técnica, sino en el vínculo terapéutico.
Summary:
Kroger Delivery garantiza que los clientes reciban ahorros reales y productos frescos, enviados con refrigeración para mantener la calidad de los alimentos. Además, ofrece un descuento de $20 en la primera compra online de $75 o más, incentivando el uso de sus servicios. En el episodio de "Querida Valeria", se aborda en profundidad el concepto del trauma, especialmente el trauma complejo, que no se limita a eventos aislados, sino que emerge de experiencias cotidianas de negligencia, carencias y ausencia de vínculos emocionales desde la infancia.
El cuerpo y la mente se entrelazan, y el silencio del dolor se traduce en disociación, un mecanismo de supervivencia que consume energía y causa síntomas como ansiedad o descontrol emocional. La clave para la sanación es reconstruir la conexión emocional, permitiendo al individuo sentirse visto, escuchado y seguro. La técnica MDR, inspirada en el proceso del sueño REM, permite a los pacientes procesar experiencias traumáticas de forma estructurada y empática.
Sin embargo, la efectividad de estas intervenciones depende fundamentalmente de una relación terapéutica profunda, basada en la confianza, la empatía y la presencia emocional. El mensaje central es que sanar no implica olvidar, sino integrar y transformar el dolor, reconociendo que el trauma es parte de la historia humana, pero que no define quién eres. El trabajo terapéutico debe ser relacional, empático y gradual, con un enfoque en la conexión y la vulnerabilidad, no en la evitación.
FAQs
Es una experiencia con alto impacto emocional que no fue compartida o validada, especialmente con figuras de apego, lo que lleva a silenciarlo y al cuerpo y mente a cargar con ese sufrimiento.
El trauma simple es un evento aislado como un ataque o accidente, mientras que el trauma complejo se produce por experiencias cotidianas de negligencia, humillación o falta de conexión emocional a lo largo del tiempo.
Se silencia internamente, se disocia y se genera un sufrimiento que se expresa en síntomas físicos, emocionales como ansiedad o depresión, o en conductas desadaptativas.
La conexión emocional permite que la persona sienta que es vista, entendida y legitimada, lo que genera confianza, seguridad y permite que el trauma sea procesado de forma saludable.
Se menciona la técnica MDR (Movimiento de Reconexión Emocional), que reproduce el proceso de sueño REM para ayudar al paciente a procesar y transformar experiencias traumáticas en aprendizaje.
Se debe ofrecer una conexión emocional desde el inicio, mediante la escucha atenta, el apoyo y la validación, y se puede usar el mundo mágico o fantasía para ayudar a sostener la vulnerabilidad del niño.
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