El texto narra la historia olvidada del fútbol en Estados Unidos, desmintiendo la creencia popular de que el deporte llegó solo con Pelé en los años 70. En realidad, sus orígenes se remontan al siglo XIX, impulsados por inmigrantes europeos que trajeron el juego a ciudades como San Luis y Nueva York. En 1875, se registró el primer partido en San Luis, entre abogados rubios y morenos. Las reglas del fútbol se habían fijado en Inglaterra solo una década antes, y el deporte evolucionó de formas rudimentarias, como permitir agarrar el balón.
La inmigración masiva, especialmente de británicos, alemanes, irlandeses y españoles, consolidó el soccer en fábricas y comunidades católicas. En San Luis, surgieron equipos como el Asturias Club (1907), mientras que en Nueva York, el Caledonia Club lideró la formación de la American Football Association en 1884. Un año después, se creó la American Football Challenge Cup, la copa nacional más antigua de EE. UU., diseñada por Tiffany. En 1921, la fundación de la American Soccer League en el Hotel Astor marcó un intento de profesionalización, liderado por el inmigrante galés Lúcer Lewis. Sin embargo, conflictos por el poder y el dinero truncaron este primer sueño americano del soccer, dejándolo en el olvido hasta el resurgimiento con Pelé y otros astros en los años 70. El texto destaca cómo el fútbol, aunque marginado, tuvo una tradición profunda y vibrante en EE. UU. mucho antes de su popularización moderna.
Un aviso antes de comenzar. Todo lo que se narra a continuación son hechos reales. En algunos pasajes, este podcast puede incluir relatos poco apropiados para oídos sensibles. Nueva York, 15 de junio de 1975. En el interior del vestuario del Downing Stadium, pele, dato que salvalón, es vestido con una equipación blanca con rivetes verdes. Está a punto de debutar con el New York Osmos y sus compañeros de equipo intentan disimular los nervios y aparentar una falsa naturalidad. Pero las extremidades los delatan y apenas consiguen devolver una pelota en condiciones a las trobras y leño. La Liga norteamericana de soccer, una competición menor, está a pocos minutos de asituarse en el epicentro del planeta futbolístico. El New York Osmos ha tirado de talonario para traer a la hasta ese momento mejor jugador de la historia. Una grada con 22.000 almas esperan al debut de Pelle y el crack brasileño pese a sus 34 años. No les va de fraudear. En su primer partido ante Dallas Tornado, el astro carioca marca el empate a dos con un potente remate de cabeza que se cuela por toda la escuadra. Tantas de la locura, por ese gol, que incluso los fotógrafos corren a abrazarse al delantero en la banda. Y al final del encuentro, Pelle no solo recibirá el cariño de sus compañeros de equipo, sino también de todos los rivales que rodean al jugador como agradecimiento por su llegada a este torneo. El brasileño no será la única estrella mundial que se sume hasta aventura americana en los siguientes años. Parece que por fin el soccer va a desembarcar en Estados Unidos, un país donde el deporte reír ha visto hasta entonces como extraño, ajeno, aburrido. En resumidas cuentas poco americano. Pero un momento espera, espera. Este capítulo no va sobre el soccer en los 70, con la llegada de figuras como Pelle, Beckham, Bauer, Crois o Yosvest. Hoy vamos a hablar de las raíces olvidadas de un deporte que en Estados Unidos tiene mucha más tradición a historia de la que todos podríamos imaginar. Una historia que se remonta a 100 años antes de la llegada de Pelle. Una historia en la que el fútbol estuvo muy cerca de convertirse en el "America's Favourite Game". Pero como ocurre muchas ocasiones, y todavía más en un lugar en el que el color verde de los dólares es una religión, iban a ser precisamente el dinero y las luchas por el poder, lo que acabaría fastidiéndolo todo. Y de paso, se cobraría una víctima, el primer sueño americano del soccer, una víctima que acabaría enterrada y olvidada durante décadas. Más allá de los focos y la fama, de las victorias y el dinero, el fútbol cuenta también con su lado oscuro, relatos de perdedores en el campo y en la vida. Equipos malditos, jugadores desaparecidos estadios trágicos, y es momento de que algunas de esas historias y sus protagonistas abandonen la penumera de lúbid. Yo soy Eitor Lagunas, y esto es Brazalete Negro, de Panenca Podcas y Radio Primavera Sound, con la colaboración de Strayadam. No nos hemos movido de la gran manzana, pero aún no es 1975 ni los jugadores lucen melenas y patillas. En este Nueva York, todos los hombres sin excepción van trajeados y repainados con baselina. Es 8 de mayo de 1921, sabado por la noche. Un grupo de hombres discute agitadamente en el interior del hotel Astor, uno de los más importantes de la ciudad, situado en pleno tímesis, y en el que se ha estado en el que se ha estado en la vida. Son dirigentes de clubes de fútbol, que han llegado de distintas partes del noreste del país, desde Manhattan y Brooklyn, hasta Pennsylvania o Newark, pasando por Massachusetts, Rhode Island o Philadelphia. En sus manos, está cambiar el destino de un deporte que cada vez crece como más fuerza en la nación de las barras y estrellas. Acaban de empezar los gloriosos años 20 y el soccer se han ganado cada vez más adeptos, impulsado por millones de inmigrantes que llegan desde la vieja Europa. Inglaces, escoceses y glándeses y galeses, pero también italianos, alemanes, húngaros, españoles o portugueses desembarcan en el país de las oportunidades, para partirse en lomo en fábricas, astilleros, minas, o donde haga falta para preparar. Son jóvenes y, a pesar de las duras jornadas laborales, todavía tienen fuerza y ganas para ser unos partiditos. Uno de esos inmigrantes es Lúcer Lewis, un galés que, curiosamente, aprendió a jugar a football una vez llegado a Estados Unidos. Los Lécer y Ac, coordinador de Panenca, nos cuenta más sobre él. A diferencia de los obreros con los que daba patadas al balón a la salida de la fábrica, Lewis era oficinista. Con el tiempo, se convirtió en un destacado delantero y capitán del equipo de su empresa, la Betleam Stil. Pero la paulatina profesionalización del soccer, la incorporación de jugadores mejor dotados y los ascenso laborales del propio Lúcer Lewis, que pasó de simple contable a ser uno de los ejecutivos más importantes del país, acabaron provocando que colgar a las botas a los 31 años. Ella no le impediría seguir ayudando su equipo, quizá todavía en una mejor posición. Ahora, como vicepresidente ejecutivo de su empresa, una de las principales y derúrgicas. Por eso, Lewis está estésábado de 1921 en el hotel Astor, sentado junto a otros dirigentes de clubes de fútbol. Un periodista del New York Times toma notades de un rincón. Alex Jubero, Davos, a la ranque de esa noticia histórica. En una reunión de delegados que representaban a 8 de las principales organizaciones de fútbol del país, celebrada el sábado por la noche en el hotel Astor, se decidió formar una nueva organización denominada American Soccer League, cuyo objetivo será establecer un circuito que abarque 8 ciudades. La Liga Americana de Soccer acaba de nacer. Y sus fundadores son los clubes más poderosos de los distintos torneo regionales que se esparcen por esa parte del país. De sean lograr más beneficios, deshacerse del astre de los equipos menos profesionales. Y, sobre todo, y eso va a tener mucha importancia en esta historia, tener más control sobre el dinero. Así que fundan una nueva competición de la que es elegido presidente, Luce R. Lewis, ese gales que llegó a Estados Unidos con su familia y aprendió a patear el balón entre fábricas. Falta todavía medio siglo para que peleibe a Mauer Fichen por el cosmos y para que críbe de desembarque en los ángeles Aztecs y casi un siglo para la llegada de Becamimesea Miami para los dos balones de oro de Megan Rapinoe y para el mundial que los Estados Unidos de Trump acogerán en 2026. Pero es 1921 y el soccer, sin nada lo impide, ya está camino de convertirse en uno de los deportes con más proyección del gigante norteamericano. Y ahí está la pregunta clave, amigos de Brazalete. ¿Cómo es posible que se 1921 se estaba creando una liga de fútbol profesional de primer nivel en Estados Unidos? Muchos pudiéramos pensar erróneamente que el soccer no llegó hasta los 70 a ese país con el fichaje de pele. ¿Qué pasó por el camino para que todo haya quedado en el olvido? Para encontrar respuestas, busco a alguien que sabe mucho sobre los orígenes de fútbol en tierras norteamericanas. Bryan Bank, profesor de historia de la Universidad de Massachusetts y experto en historia del soccer. Al escuero doblas su voz al castellano. ¿Por qué parece eso? Creo que quizá a los años 70 fue no la primera vez que el soccer estadounidencia trajo la atención del mundo, tener a pele el jugador más famoso, uno de los aldetas más famosos del mundo y que viniera a Estados Unidos para jugar al soccer, probablemente hecho COI sorprendió a muchas personas, incluso la gente que nació aquí creo que estarían de acuerdo contigo en que el fútbol nació los 70 cuando pele hizo su aparición. Pero no, no, no, no. Fue así. El soccer, en efecto, no apareció mágicamente en los 70. Ni siquiera en esa primera liga creada en los años 20. Su historia se remonta a mucho tiempo atrás. Casi a la vez que el fútbol daba sus primeros pasos en muchos países europeos a mediados del siglo XIX. Y para conocer los orígenes del soccer, os invito a viajar hasta la Norteamérica profunda apenas una década después del final de la Guerra Civil, estadounidense. Ojo que este es un buen salto atrás en el tiempo. Y concretamente, vamos a un partido disputado entre jugadores rubios y morenos. Sí, sí, rubios contra morenos. No es ninguna broma.
Es mayo de 1875 y estamos en San Luis, Missouri, en el centro del país. Dos equipos se enfrentan en un partido que transcurre atrón picones. Los jugadores son abogados que juegan un encuentro benéfico para recaudar fondos, para ayudar a los niños uérfanos que trabajan como repartidores de periódicos. Y para dividirse a falta de indumentarias de distintos colores, lo hacen por el color de su pelo, rubios contra morenos. ¿Qué quien ganó? Pues los abogados rubios por cuatro o goles a tres. Podrían haber sido solteros contra casados, pero supongo que a finales del siglo XIX, todavía no se habían puesto de moda esas pachangas de domingo con barbacoa, cerveza y abujetas para el día siguiente. En este caso se trata del primer partido reportado por la prensa en San Luis, una ciudad cercana a Kansas City, que se convertirá en uno de los epicentros en los que más éxito tendrá ese fútbol primitivo y rudimentario. No es todavía un fútbol como lo entendemos hoy en día, y no es extraño si vemos a jugadores de campo agarrando el balón con la mano en mitad de alguna jugada, sin que el árbitro señalase falta. De hecho, para hacernos una idea de los remoto que es este partido, tenemos que tener en cuenta que las reglas del fútbol han sido fijadas tan sólo una década antes en Inglaterra. Nos lo detalla, Andréa Gines. Con la popularización del fútbol en escuelas, universidades y la aparición de los primeros equipos en la Inglaterra de la primera mitad del siglo XIX, 11 clubes ingleses se ponen de acuerdo en la concreción de las primeras 14 reglas de este deporte. En varias reuniones en una taberna de Londres a finales de 1863 se marcan diversas normas, como por ejemplo las medidas del terreno de juego, superiores a las actuales, o las porterías, que sólo tendrían dos postes verticales, sin larguero. Por lo tanto, para un gol se debía hacer pasar el balón entre los postes. Al estilo rugby, no es la única mezcla con ese deporte. Si bien no se podía avanzar con el balón en la mano, el jugador si podía agarrarlo y pasarlo justo después de que votaran el suelo. O si un jugador cogía el balón con las manos directamente del aire y lo reclamaba poniéndolo sobre la tierra, tenía derecho a un tiro libre. Pero más allá de estos aspectos, el juego con los pies caracterizaba este deporte y ya existía el fuera de juego. Y un detalle importante. Cuando un equipo anotaba un gol, debía contabilizarlo haciendo una marca en un poste. De ahí la expresión, marca un gol. Si estás flipando con este último detalle, no está solo. Yo tampoco tenía ni idea. Y otra curiosidad que me ha dejado loco. Bautizaron oficialmente ese deporte, fútbol de asociación. Pero mientras en Europa se acabó simplificando en la palabra fútbol, en Estados Unidos arraigó la segunda parte, el término "Asociación", que derivó al diminutivo ASOK. Y finalmente en soccer. No me digas que no da para respuesta del trivial. En todo caso, hay un hecho que será decisivo para entender la paulatina popularización del soccer en esos años. La llegada de millones de inmigrantes desde Europa, atraídos por el despegue económico e industrial del país. A este escenario llegaran trabajadores de todas las nacionalidades, incluso de una que parece haber quedado relegada de los libros de historia y que también va a dejar su huella en esos orígenes del soccer. Hola, soy Luis Argeo, periodista, aficionado al fútbol y investigó desde hace muchos años todos los aspectos relacionados con la emigración española en los Estados Unidos que, por desconocida, se ha vuelto casi casi invisible. En sus documentales, libros o exposiciones fotográficas, el Asturiano Luis Argeo ha rescatado del olvido las historias de esos migrantes españoles que se asentaron en Estados Unidos entre 1848 y 1945. Muchas veces no sabían ni a dónde iban, cuando cogían el ferri, a dónde iban, pues a dónde podían ir. Y los barcos cruzaban el Atlántico, muchos llegaron a Nueva York directamente, entrando por la Isla de Elis, otros llegaron a Estados Unidos via Cuba, primero saltaban a Cuba, luego hacía en un segundo salto a Florida. Pero, como digo, esos decenas de miles, los hemos visto dispersados por casi todo el territorio estadounidense desde Nueva York hasta California. En sitios tan insospechados como Virginia Ocidental o canto, nojayo o nuevo México o Aidajo, donde había vascos pastoleando ovejas, por ejemplo. De los 4 millones de españoles que se calcula que partieron rumbo al continente americano, la mayoría lo hizo a países de Sudamérica. Pero unas cuantas decenas de miles optaron por Estados Unidos. Estos inmigrantes españoles, pioneros a su manera, empiezan a repartirse en colonias sobre todo ligados a los sectores tradicionales de sus lugares de origen. Los gallegos especializados en la pesca trabajaban en el puerto de Nueva York. Los cantabros hacían lucir su experiencia en las canteras de Bermont Omein. Habían españoles también en la recogida de fruta en los campos de California y muchos andalucés, sobre todo granadinos, eran redirigidos a Hawaii para trabajar en los campos de azúcar. Hay acavarón de rebote también unos cuantos zamoranos, que a pesar de no haber visto una caña de azúcar en su vida, se habían enterado que existían barcos que zarpaban desde Gibraltar con un pasaje gratuito para toda la familia. Y, por supuesto, no perdieron la oportunidad. Y los asturianos, por su parte, se dispersaron por la cordillera de los apalaches, en las fábricas ciderúrgicas del cinturón industrial de Ohio, Pennsylvania, Virginia, Occidental o Missouri. Asal Luis, Missouri es a donde llegarán muchos de esos asturianos. Una ciudad en la que no faltaba el trabajo y donde en pocos años se celebrarán unos juegos o límpicos y una exposición universal. En sus fábricas de zinc se establecerá poco a poco una colonia esturiana que se unirá a los alemanes, irlandeses y escoceses. Y con todos ellos, las ganas de practicar un deporte que levantaba pasiones desde que unos rubios y unos morenos se pusieran a dar patadas al balón. Ya llegan con ganas de fútbol ellos. Creo que se podría decir que es un deporte que llega con los emigrantes a Estados Unidos, desde Europa. Y los españoles que empiezan ya a finales del 19, principios del 20, a establecerse en torno a las fábricas, algunos ya llegan con ganas de jugar al fútbol porque ya saben jugar. Así será orillas del Mississippi, donde San Luis y otras ciudades de alrededor se convertirán en uno de los lugares pioneros en la implantación del soccer. Gracias a esos inmigrantes que trabajaban a destajo en los ornos. Encontraban, digamos, primero un desahogo. Imagínate a muchos obreros, solteros, jóvenes que están llegando a trabajar y que en el poco tiempo libre que tienen, pues lo que pueden hacer es jugar al fútbol. Y se organizan una serie de ligas, municipales, no profesionales, en primer lugar para poder disfrutar de esos momentos los que no estás trabajando. ¿Quién organiza esos partidos, las propias fábricas, muchas veces? También ahí está vinculado el deporte a los sistemas paternalistas que se ejercían en las fábricas para decir, bueno, yo a mis trabajadores les alquilo las casas donde van a vivir, les vendo la comida que van a comprar en los economatos que son propiedades de la fábrica y les organizo también el ocio que van a tener para que, para tenerlo, siempre bajo mi control. El fútbol, como herramienta de desahogo para los obreros, pero también para su control social y a paciguamiento. El fútbol, como fio del pueblo, vamos. Y no solo va a ser visto así por los empresarios, sino también como no por la Iglesia católica. En otras comunidades como Sal Luis teníamos el Christian Barbaro, que era una institución educativa católica. Ellos realmente promovieron el fútbol entre sus estudiantes. El soccer se convirtió así en parte de la vida católica de Sal Luis. Había equipos de la parroquia, equipos jóvenes, que tenían estas asociaciones fraternales, establecidas como parte de las iglesias católicas. De hecho, para traer feligreses entre los inmigrantes, los parrocos organizarán partidos de fútbol y ligas a mater. También presionarán para que el ayuntamiento de los proporciones pasios mejores, ya que habitualmente juegan enterrenos donde se almacen al carbón. Incluso se las ingenian para entregar trofeos a los ganadores y estimular así la competitividad. Y así en Sal Luis se crea uno de los primeros equipos conocidos, digamos, del fútbol español en Estados Unidos, que se llamaba en las turias club, y que se fundó ya en 1907. En las turias club no era un equipo profesional, ya que sus jugadores apenas practicaban ese deporte en sus ratos libres al salir de la fábrica. Pero sí que fue el primero de muchos otros conjuntos españoles que se creerán en los años siguientes en Sal Luis. Equipos como el Spanish Sports Club, el Espánico de San Luis, o el García Fútbol Club. Sí, a mí también me han amorado este nombre. Se debía al patrocínio de una empresa de transportes, y ya os podéis imaginar como se llamaba. En 1907, el año donde se funda la primera liga absolutamente profesional de fútbol en Estados Unidos. Y es en Sal Luis. Las ligas tenían también ese componente de que no eran ligas interestatales. Eran ligas estatales o incluso de los que se llamaban.
o de la propia ciudad, pero eran profesionales, pretendían sacar a los jugadores de esas liga samaters y conformar esos espacios donde se les pudiera pagar y además, y en San Luis, pues este empuje desde las fábricas y este empuje desde la iglesia hizo que muchísimos jugadores de fútbol que a luego han pasado a la historia en Estados Unidos salieran de estas canteras de equipos a maters. Y uno de esos jugadores fue prudencia pit garcía, una estudiano que iba a pasar a la historia del soccer norteamericano, pero eso lo trataremos más adelante. De momento, viajemos en diligencia o ferrocarril hasta Nueva York, porque en esa ciudad se dije, otro de los polos en los que el soccer va a arraigar y también va a sufrir. Estás escuchando Braceleta Negro, el tru crime del fútbol, ahora con dos capítulos al mes y una newsletter semanal, suscríbete en Braceleta Negro.com Además de San Luis, la región de Nueva York es otro de los lugares en los que los historiadores documentan el nacimiento del soccer en Estados Unidos. De hecho, se considera que incluso ya se pudo jugar algún partido en el día de acción de gracias de 1842 en los terrenos en los que se asienta el bordeway moderno entre pobladores ingleses y escoceses. Los trabajadores llegados de Europa, sobre todo británicos, comienzan a sentarse en Nueva York y otras ciudades cercanas para trabajar en el sector tèxtil o del acero. Uno de los primeros clubes es el Caledonia en la Warman Hatán, que lidera junto a otros dos equipos la formación del American Football Association en 1884, considerada la primera asociación de este tipo fuera de Inglaterra. El año siguiente se disputa por primera vez la American Football Challenge Cup, la competición coopera norteamericana que se sigue jugando hoy en día bajo el nombre de la Mar Hanca. Solo para añadir contexto, el nacimiento de la Copa Nacional estadounidense se adelantó seis años a la invención de un deporte que con el tiempo parecería mucho más americano que el soccer, el Básquet. Por cierto, el diseño y la elaboración de este trofeo cooperó corrió a cargo de la prestigiosa joyería Tiffany. Hoy en día, aquella Copa original, aunque un poco aboyada, está a buen resuardo en la cámara acorazada de un banco en Texas. La primera edición la levanta el equipo Clarke O'entí. Pocos meses después, ese mismo club juega el primer partido de football en Central Park, que es cubierto por el New York Times. Estamos hablando ni más ni menos que de 1885. Aún falta en cuatro años para la fundación del Club de Cano en España, el recreativo de vuelva. Pero aquella nueva York ya empieza a ser una ubre repleta de acentos y tonos de piel distintos. Y los más de 30.000 españoles presentes en sus calles también ayudarán a alumbrar el fenómeno del soccer. Tenemos evidencias de clubes españoles de soccer en Nueva York, el más tempranero en 1912. Pero el boom viene a partir de los años 20. En 1922 organizaron la Liga Ispanomérica de Valon pie y la mayoría de clubes estaban ligados a sociedades españolas en general cuando los españoles iban al extranjero durante ese periodo, tendían a formar asociaciones y sociedades basadas en su región de origen. Básicamente puedes nombrar cualquier región de España que habrá una sociedad de esa región. En Nueva York, por ejemplo, teníamos clubes basados en Galicia, Asturias, Andalucía, Cataluña, Ragón, País Vasco. Todas tenían sus propias asociaciones separadas. De hecho, una de las discusiones más habituales en ese momento es si los equipos debían estar formados exclusivamente por jugadores nacidos en España o si podían incluir a futbolistas de otras nacionalidades. En cualquier caso, en ese ambiente, el fútbol brota casi en cada esquina, desde pequeños grupos de migrantes hasta equipos que adquieren mayor tamaño. Y será en el hotel Astur, donde un grupo de dirigentes decida, de una vez por todas, formar una verdadera Liga profesional. En 1913, fundarán la asociación de fútbol de Estados Unidos con reconocimiento de la CIFA y 8 años después, una primera Liga totalmente profesionalizada, la American Soccer League. Pero ¿por qué surgesta competición, Rusia? Canzados de competir con equipos de nivel inferior en sus liga regionales, 8 clubes se unen en la SL, que juega su primera edición en 1921, en un torneo de todos contra todos. El interés del público es absoluto y durante 11 temporadas se convierte en una de las competiciones más importantes de todo el continente. El filadel Fiat Field Club fue su primer ganador, pero fue el fall river de Massachusetts, quien más veces cantó la lirón, un total de 6. Hacia la mitad de los años 20 fue una Liga decente, comparable a algunas europeas de ese momento. Sus equipos podían ofrecer mucho dinero, particularmente a jugadores británicos. El fútbol inglés tenía un máximo salarial y la SL llegaba a ofrecer el doble o casi el triple de los sueldos en Inglaterra. Juegos ingleses y escoceses comenzaron a llegar a los Estados Unidos y sus federaciones se quejaron a la FIFA y eso despertó ciertas tensiones entre la SL y las federaciones de Inglaterra y Escoz. Estamos hablando de una época en la que la Liga española ni siquiera había hecho a Barroda. Recordemos que lo hizo en 1929. Juegos de todo el mundo acudían a Estados Unidos para jugar a fútbol y mantados por el poderío económico de las grandes empresas que apoyaban a los clubes. Las asistencias a los estadios rondaban las 10.000 personas en la considerada primera edad de oro del soccer. En esos años incluso un futuro trasalántico del fútbol español se animará a hacer su primera gira por tierras americanas. Un siglo antes de que los clubes europeos entre ellos los españoles dedicaran sus pretemporadas a hacer turnes por Estados Unidos para recaudar unos cuantos millones el Real Madrid ya hice 1927 su primera visita a los estates. Faltaba en dos años todavía para que se fundara la Liga española y el club blanco acababa de hacerse profesional un año antes. Santiago Bernabéu que se había retirado como jugador la temporada anterior fue el impulsor junto al presidente Luis de Orquijo de la primera gira transatlántica de la historia del club. En total disputaron 15 partidos en seis países. Argentina, Uruguay, Perú, Cuba, México y Estados Unidos. El rival en Nueva York fue el Galicia Sporting Club un equipo que se había hecho muy popular en un barrio de nombre inconfundible. De hecho a su regreso a España Bernabéu se quejará a los periodistas de que aquel Galicia Sporting Club tenía de todo menos gallegos y que sus futbolistas secos irlandeses hoy talianos eran abro comillas unos auténticos reyes repartiendo patadas. El partido acabó con empate a uno ante unas 5.000 personas. Los espectadores de Nueva York quedaron decepcionados por la actuación del Real Madrid y se preguntaban qué calidad de juego había en España y si éste era un equipo representativo de ese país. Es bueno, bastante divertido la verdad. Y es que el público en Uruguay no estaba mal acostumbrado. El año anterior el jaco a Vienna, club judío que había sido campeón de la Liga Nostria y pasaba por ser uno de los mejores conjuntos europeos del momento había desatado el fervor de la gran manzana. Para hacernos una idea, su partido contra los Brooklyn Wanderers congregó a 46.000 aficionados, una cifra que el sócare estadounidense solo superaría 5 décadas después y ya con un tal pele sobre el desped. Pero más allá de cómo transcurrió aquella gira, se evidenciaba el interés que estaba adquiriendo la Liga Norteamericana. Llegados a 1928, la ASELE ha crecido con asistencias de espectadores que superan incluso deportes como el fútbol americano y que rivalizan con el baseball. Los clubes estadounidenses atraen billeteras en mano a grandes figuras europeas. Nueva York es el epicentro del furor por el balon pie, pero también otras ciudades con el apoyo explícito de grandes corporaciones y el más otterrado de las activas mafias locales. Todo parece ir bien to en popa, pero en un año el soccer sufrirá un vuelco que nadie espera. O quizá alguno sí. A partir de 1928, la ASELE creció y hizo bastante grande, sus equipos se negaron a competir en la Nacional Challenge Cup, el equivalente de la Copa del Rey o la FH Cup. No querían disputar durante la temporada porque sufrirían lo que hoy llamaríamos con gestión de partidos y reclamaban tener más voz en la forma en la que el fútbol se gobernaba en Estados Unidos y de esa manera surgió es enfrentamiento entre la ASELE y la Federación. Antes se desafió la Federación lanza un ordago o los equipos compiden en el torneo de Copa o perderán su acreditación oficial. Quizás podía parecer que sólo se trataba de una cuestión de calendario, pero no. La verdadera batalla soterrada era sobre quién ostentaba el control del fútbol en Estados Unidos. Además, la FIFA ya había dado también un toque de atención a la Federación, arraído de las contrataciones y regulares de jugadores extranjeros por parte de los clubes. Esa disputa explota en verano de 1929. Los propietarios de la ASELE deciden voy coter la competición de Copa, que organiza la Federación y fundar una competición cópera propia sin interferencias federativas. Pero tres equipos entre ellos el Betlems-Til el presidente por el gano.
La LES, Lewis Hunter, se niegan a retirarse de la Copa. Eso provoca una fractura interna y la expulsión de sus tres equipos. La guerra ya no es solo contra la Federación, sino también en el propio seno de la Liga. La Federación con apoyo de la FIFA suba la puesta, formando un campeonato ligero paralelo. Convertida en una Liga clandestina, la AES les se ve obligada a incorporar a equipos en mis profesionales para cubrir las vacantes. Pero finalmente, los clubes acaban siendo conscientes de que están librando una batalla que no pueden ganar. Y es por ello que a inicios de la siguiente temporada, los propietarios de los clubes acaban cediendo. Todo esto podría haber supuesto un daño temporal y que las aguas volvieran a su cauce. De hecho, daba la sensación de que todo iba a solucionarse de una vez por todas. Pero hemos emitido un hecho importantísimo. No se dice en qué mes se resolvieron esas disputas. Estamos en octubre del año 1929. Y tan solo faltaban unos pocos días para que la bolsa de Wall Street sea escenario de uno de los peores desastres económicos de la historia de Estados Unidos. Entre el 24 y el 29 de octubre de 1929, los conocidos como jueves y martes negros, el mercado financiero de Estados Unidos sufrió un desplome catastrófico que provocó un pánico bursátil y la venta a la desesperada de millones de acciones. Una crisis económica que se extendió durante una década hasta finales de los años 30 y que acabó siendo conocida como la gran depresión. En solo pocos meses millones de estadounidenses perdieron sus empleos y miles de familias, tuvieron que abandonar sus casas para mudarse a otras regiones. Aunque la mitología popular ha exagerado la idea de que hubo una epidemia de ejecutivos saltando en esos días desde lo alto de los rascacielos de Nueva York, en realidad ocurrió de forma muy puntual. Pero si hay algo de cierto en ese mito, la crisis provocada por el crack del 29 multiplicó por cuatro la tasa de suicidios a lo largo de toda esa década. Ese crack bursátil en Nueva York se produce dos semanas después del acuerdo entre los clubes y la Federación y será, en efecto, un balazo en la sient para el soccer. No solo el profesional, también muchos de esos clubes a maters que habían ido formándose por todo el país irán evaporándose bajo el huracán económico. Cuando el crase económico llegó, mucha gente se quedó sin dinero para pagar las deudas o las entradas para ver un partido o para comprar balones, alquilar un campo, poner publicidad, ese tipo de cosas. Al final, las ligas colapsaron porque cuando tienes un crack económico, tienes un alto desempleo y mucha gente se muda de un lugar a otro. Tienes asocioso jodores de un club que se van de la ciudad para buscar empleo en otro lugar o futbolistas que vuelven a sus hogares en escócia o en la guerra. Y en un país en el que el soque era bien empezado a irrumpir, pero que no había llegado a ser un producto comercializado y seguir operando con ligas aisladas en distintas regiones, aquello fue una estocada mortal. La principal víctima fue la América en Soccer League. Duró solo dos temporadas más de forma reenqueante. En 1933 sería reemplazada por una versión reducida y semi-profesional con presupuestos míseros y obviamente, sin fichajes de figuras europeas. -Ese fue el principio del final para la América en Soccer League porque simplemente no pudo mantener el nivel que había tenido. No desapareció, en realidad, la SL continuaría hasta 1992. Pero acabó siendo más pequeña, basada en cuestiones más étnicas y semi-profesional. Aunque parezca mentira el soker sobreviviría durante las cuatro décadas siguientes, aunque a menor intensidad y lejos de otros grandes deportes del país. Es precisamente en ese soker semi-profesional, casi clandestino, donde destacaron algunos nombres españoles. Sí, ha llegado el momento de hablar de "Pid García". Volvamos a nuestras queridas a Luis. La historia de "Pudencia García" ayuda a comprender la de muchas personas que migraron a Estados Unidos con sus esperanzas y sus frustraciones. Es curioso porque yo ahí, en esta necdota, digamos, en este momento de vida, podemos ver muy bien este arco narrativo de los emigrantes invisibles españoles en Estados Unidos. Y también el porqué de esta invisibilidad. Nacido en Salinas, Asturias, en 1899, "Prudencia llega con su madre a Estados Unidos en 1907". Rápidamente se afición al fútbol. Y en 1927, funda junto a su cuñado, las panes o halletides a Luis, un equipo que competiría en las ligas locales. Como "Prudencia" era un nombre difícil de pronunciar en esas tierras, lo americano hizo por "Pid". Y con los años el Asturiano Pit pasó de jugar a fútbol a arbitrar partidos. Incluso fue uno de los fundadores de la asociación de arbitros de Missouri. Si os cuento todo esto, es porque "Prudencia" "Pid" García iba a convertirse en uno de los personajes más importantes de la historia del soccer. A su pesar. Como ocurrió con muchos inmigrantes españoles, el estallido de la guerra civil y el inicio de la dictadura en España trunca a las ilusiones de regresar algún día su país de nacimiento. "Prudencia" confiaban poder volver, y por eso, a pesar de llevar años en el país, no había renunciado a la nacionalidad española. Pero con el tiempo esas esperanzas se van diruyendo. Hasta que en 1949, con la constatación de que la dictadura franquista va a continuar incluso tras el final de la Segunda Guerra Mundial, "Prudencia" "Pid" García solicita la ciudadanía hasta daunidense. Y ese mismo año se produjo el hecho que cambiaría su vida. Poco después de obtener su nueva nacionalidad, lograría también la creditación como "Arbitro FIFA". Y con 50 años cumplidos, nada menos, fue llamado al mundial de Brasil para ejercer de juez del Inín. "Prudencia" "Pid" García, nacido en salinas asturias, se convirtió así en el primer árbitro de Estados Unidos en acudir a un mundial, unito que no se repetiría hasta pasados 20 años. Ejercío de asistente en cuatro partidos, y ojo al último de ellos, fue precisamente un suecía España con derrota de la furia por tres a uno. Luis Argeo ha perseguido su historia durante años. Y se encuentra con esa tecitura de tener que arbitrar o participar en el arbitraje de una España suecía. A mí me gusta siempre decir que "Prudencia" vio perder a España, mientras él perdía un poco más esa espanyolidad que todavía tenía en el cuerpo, el alma en la vida. Y que tuvo que suponer para él y me pongo en su cabeza algunas veces. ¿Cómo es esto de ver a un equipo? Bueno, que ya no es tu selección, porque tú ya estás representando a otro país, pero en el fondo sí lo es, porque tú has vivido y te has creado con esa espanyolidad presente y con ese sueño de regalizar a ese país alguna vez. Y para mí la derrota de "Prudencia" probablemente fue superior a la de conjunto español frente a suecía, ¿no? "Prudencia" Pitgarcía es uno de los pocos españoles que figuran en el salón de la fama del soccer norteamericano. Pero no es el único. También aparecen jugadores como fabricianos al cedo, un delanteros Santanderino que jugó en los años 30 y 40 en Chicago. Y como no, en San Luis. Pero él es probablemente la mayor estrella en términos de un jugador español, no sé quizás de todos los tiempos en Estados Unidos. Podría decirse. Estoy tratando de pensar en otro comparable, quizá David Villa o alguien más reciente, pero sí. Fabricios al cedo fue quizás el jugador nación España más exitoso en Estados Unidos al menos en ese periodo tempo. Y si os pensáis que esa es la única huella española, agarraros bien. Porque en San Luis, una de las tradiciones que instauraron los inmigrantes españoles sigue perviviendo a día de hoy. O sea, muchos generaciones de la de San Luis y la de Espana de la comunidad que llegaron a este día celebraron su cultura en la misma unidad de chorizo. Es la chorizo bol, un partido que se disputa cada uno de enero y que acaba siempre con una parillada de hermanamiento. F forma parte del legado que han dejado en esa parte de Estados Unidos, los inmigrantes españoles. Y hoy, pues cada vez son menos los que hablan con ese acento asturiano, cada vez son, tienen que recurrir más a quizá a dominicanos o a mexicanos o a Puerto Ricanos, pero el partido se sigue celebrando, el chorizo se sigue comiendo y digamos que bueno, que es la manera también de honrar y la presencia de la comunidad española en ese lado de Estados Unidos. Más allá del curioso legado español, el soccer ha tardado casi un siglo en volver a recuperar el interés de la ficción norteamericana. No ha sido fácil. Tras la guerra del fútbol y el hundimiento de los años 30, el soccer de ambuló durante décadas lastrado por el amateurismo y las etiquetas étnicas. Equipos como el Brooklyn Ispano, los Ukrainian Nationals, el Polis Eagles o los Eslobax es parte entretenían a la Diaspora Europea, pero no convencian al público mayoritario. ¿Qué pasa con el fútbol en Estados Unidos? ¿Qué pasa con la comunidad? Con todos estos clubes en mi profesionales y demás, forma parte también de esta especie de lastre que las familias te empujaban a deshacerse. Es decir, ahora tienes que abrazar la cultura americana. ¿Qué es está jugando aquí? Está jugando fútbol en la América, nos está jugando baseball. Pues a jugar con ellos. Esa hay un. Hay un. un apagón total de estos equipos de fútbol. En un momento en el que las grandes ligas de otros deportes también empiezan ya a restarle el protagonismo que el fútbol en Estados Unidos tenía. En esos principios de los años 50, en los que el fútbol como tal, el balon pie, entra en los tracismos, en Estados Unidos.
No obstante, en los 60 habrá intentos de crear un sóccer profesional, con experimentos que también resultarán un fracaso. Uno de los más llamativos tiene lugar en 1967. Un año antes del verano del amor, en el que muchos jóvenes hippies flirtiaron en busto con las drogas, alguien en un despacho se fumó un buen canuto. Sólo así se entiende que equipos europeos y sudamericanos se trasplantarán temporalmente como franquicias de ciudades norteamericanas. Se dieron situaciones tan surrealistas como ver al callar italiano transformado en los Chicago Mustangs, o al modesto clúbal letico cerro de Uruguay, un equipo de un barrio abriero de Montevideo, rebatizado con un gran dilocuente nombre, los New York Skyliners. Otro experimento fallido fue el que se dio en 1975, llegaron pelees y otros grandes astros, pero también extrañas reglas como los penales al estilo jogue hielo para decantar partidos con empate, inventos extravagantes que tampoco atrajeron audiencias y que evidenciaron que el furor por el soker todavía necesitaba años para asentarse definitivamente. Quizá ahora sea el momento de dar el salto definitivo en Estados Unidos. Quizá lo sea, gracias a los goles de Messi en la MLS, o al éxito lento durante años del fútbol femenino, 4 a través del mundial de 2026 tras la primera semilla del que se celebró en 1994, o gracias a sus millones de ciudadanos de origen latino, muchos de los cuales, por cierto, viven a menos a dos por la administración de Donald Trump, aunque si algo ha quedado claro es que el soker es tan americano como cualquier otro deporte. Cuando un profesor de educación física inventó en 1891 el baloncesto, hacía décadas que el fútbol a suaciación se jugaba en los estates. Por cierto, aquel padre fundador del Bascad James Neismith era canadiense. Al soker se le ha colgado la etiqueta de deporte de inmigrantes cuando probablemente no haya nada más americano que contar con un buen mix migratorio en tu árbol genealógico. Y sí, también con un balón de soker en el jardín. Hasta aquí es este brazoalete que puedes escuchar en cualquier momento, pero nosotros hemos grabado pocas semanas antes del mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Una coproducción de panenca y radio primavera sound con el apoyo de Estrella Dama. Sígenos en las redes sociales, comenta este episodio en tu plataforma y sobre todo no olvides decir que nos oyes. Gracias a Bryan Bank por compartir su conocimiento sobre la historia del soker y al Luis Argeo por transmitirme su pasión por sacar del olvido las historias de tantos inmigrantes españoles. Porque nosotros, aunque a muchos se les olvide o quiera negarlo, hemos sido también un país de migrantes que fuimos acogidos por otros. Al escuero ha sido el responsable del guión Matías Rossi del diseño de sonido, André Ignat, Rob Román y Nacho Medina de la técnica, Joan Sebrían y Eduwada de las redes y André Agines, Rousyessuria y el propio Alex Jueiro de las locuciones. Clarán Arrión e Isarobó son las productoras ejecutivas y yo soy aitor Lagunas. Gracias por escucharnos y recordad, Bishanclid no tenía razón. El soker, a veces, sí es una cuestión de vida muerte. Hasta el próximo brazoalete.
Podcast Summary
Key Points:
El fútbol en Estados Unidos tiene raíces que se remontan al siglo XIX, mucho antes de la llegada de Pelé en los años 7
En 1921 se fundó la American Soccer League (ASL) en el Hotel Astor de Nueva York, con el objetivo de profesionalizar el deporte y controlar el dinero.
La inmigración europea (británicos, alemanes, italianos, españoles, etc.) fue clave para popularizar el soccer, especialmente en ciudades como San Luis y Nueva York.
En San Luis, ya en 1907, existían equipos como el Asturias Club, formado por inmigrantes españoles, y se organizaron ligas profesionales locales.
La primera competición nacional de fútbol en EE. UU., la American Football Challenge Cup (hoy Lamar Hunt U.S. Open Cup), se disputó en 1885, seis años antes de la invención del baloncesto.
El soccer estuvo cerca de convertirse en el deporte favorito de EE. UU., pero luchas de poder y el dinero frenaron su desarrollo inicial.
Summary:
El texto narra la historia olvidada del fútbol en Estados Unidos, desmintiendo la creencia popular de que el deporte llegó solo con Pelé en los años 70. En realidad, sus orígenes se remontan al siglo XIX, impulsados por inmigrantes europeos que trajeron el juego a ciudades como San Luis y Nueva York. En 1875, se registró el primer partido en San Luis, entre abogados rubios y morenos. Las reglas del fútbol se habían fijado en Inglaterra solo una década antes, y el deporte evolucionó de formas rudimentarias, como permitir agarrar el balón.
La inmigración masiva, especialmente de británicos, alemanes, irlandeses y españoles, consolidó el soccer en fábricas y comunidades católicas. En San Luis, surgieron equipos como el Asturias Club (1907), mientras que en Nueva York, el Caledonia Club lideró la formación de la American Football Association en 1884. Un año después, se creó la American Football Challenge Cup, la copa nacional más antigua de EE. UU., diseñada por Tiffany. En 1921, la fundación de la American Soccer League en el Hotel Astor marcó un intento de profesionalización, liderado por el inmigrante galés Lúcer Lewis. Sin embargo, conflictos por el poder y el dinero truncaron este primer sueño americano del soccer, dejándolo en el olvido hasta el resurgimiento con Pelé y otros astros en los años 70. El texto destaca cómo el fútbol, aunque marginado, tuvo una tradición profunda y vibrante en EE. UU. mucho antes de su popularización moderna.
FAQs
Pelé debutó con el New York Cosmos en un partido ante Dallas Tornado, marcando el gol del empate a dos con un remate de cabeza.
Se fundó el 8 de mayo de 1921 en el hotel Astor de Nueva York, con representantes de ocho clubes del noreste de Estados Unidos.
Fue Lucer Lewis, un inmigrante galés que había sido delantero y luego ejecutivo de la Bethlehem Steel.
Fue en mayo de 1875, un encuentro benéfico entre abogados rubios y morenos, ganado por los rubios 4-3.
Deriva de 'asociación' (association football), que se abrevió a 'assoc' y luego a 'soccer', a diferencia de Europa donde se simplificó a 'fútbol'.
Crearon equipos como el Asturias Club en San Luis en 1907, y otros como Spanish Sports Club o García Fútbol Club, impulsados por fábricas e iglesias.
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