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Ser necesario es una adicción invisible 🚨 El síndrome del niño bueno 🧠 con Xavier Guix

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Ser necesario es una adicción invisible 🚨 El síndrome del niño bueno 🧠 con Xavier Guix

La conversación explora el "síndrome del niño bueno", un patrón conductual donde la persona, desde la infancia, aprende a priorizar las necesidades ajenas sobre las propias para ganar afecto y validación. Esto crea adultos desconectados de sus deseos, que actúan por obligación ("deber") y no por autenticidad, buscando ser necesarios para los demás. Se destaca que este "deber" mata el amor espontáneo y conduce a un vacío interior. Las graves consecuencias son una vida de complacencia, perfeccionismo, evitación de conflictos y una profunda infelicidad, donde la persona termina sintiéndose utilizada en lugar de verdaderamente amada. El diálogo subraya la importancia de reconectarse con uno mismo para vivir de forma genuina.

Transcription

14466 Words, 78861 Characters

Spanish
Explorando el Síndrome del Niño Bueno: Una Adicción Invisible El Niño aprende que sus necesidades no son importantes. ¿Entonces qué empieza a hacer a ocuparse de las necesidades de los demás? Porque ahí es donde encuentra un ser querido y que además genera dependencia. Quiero ser necesario, genero dependencia. Hablante 2 Cuando tú no das algo desde de una manera auténtica y genuina, en verdad te estás manipulando. Hablante 1 No, tú tienes que hacerte cargo de TI, no del problema del otro se puede ser feliz. Con un mal pasado sin resolver. Hablante 3 Y puede ser que el el excesivamente bueno haya perdido esa perspicacia de ver lo que es florece de forma natural en El Niño. Hablante 1 El amor lo trasciende todo, no entiende de reglas y normas y procedimientos. La mariposa se posará encima mientras no la quieras poseer ni cerrar, se quedará el tiempo que quiera, pero la que la quieras poseer o la matarás o huirá el deber mata el amor, el amor. Mata al deber. Hablante 3 ¿Qué tal familia? Bienvenidos a un nuevo episodio del podcast de destellos de sabiduría. Hoy os traemos a un perfil muy interesante. El es psicólogo, psicoterapeuta, formador y escritor de varios libros. Xavier, qué tal bienvenido un placer tenerte. Hablante 1 Pues un placer para mí, porque estoy aquí un poco asustado con los destellos de sabiduría, no me siento muy sabio. Hablante 3 Me supone una sabiduría. Hablante 1 ¿Se me supone como la mili no se le supone coraje, se me supone sabio, pero yo qué sé? Hablante 2 Bueno es, ya es un signo de sabiduría decir solo sé que no sé nada, o. Hablante 1 Sea, pues sí. Hablante 2 ¿Aquí ya primer check de sabiduría, no? Hablante 1 Lo que pasa que. Sabiduría, en su etimología, significa saborear, entonces, de eso sí que puedo hablar. Creo que podemos hablar todos, porque quien más, quien menos, ha saboreado la vida a su manera, entonces la sabiduría, más que el conocimiento, es el haber saboreado la vida y haber encontrado su sabor, que para cada uno sea diferente y ese sabor que cada uno ha podido testar. ¿Es el que luego comparte con los demás, no? Y ese resumen un poco de vida es porque uno ha vivido. Entonces sí que puedo decir he vivido. Hablante 3 He vivido, es tu sabiduría eso exactamente exacto y hagamos esa, no la tu sabiduría, mi sabiduría. Muy bien. Pues oye, mira, hemos estudiado bastante tu perfil y el contenido que trates en tus libros. Hay uno que especialmente nos interesa, que te lo he comentado off the record, que es el de el problema ha de ser demasiado bueno y además me resulta muy interesante porque nosotros también somos terapeutas o psicoterapeutas como tú. ¿Y claro, cuando uno trata con el sufrimiento humano y con el dolor de las personas, se da cuenta de que ese es uno de los grandes problemas, no? Hablante 2 Y también creo que es algo que en el momento actual de nuestra sociedad no el buenismo. Creo que también es por eso. ¿Creo que este libro es tan oportuno, no? ¿Porque es algo que nos afecta individualmente, pero socialmente también no, y entonces creo que es algo que se tiene que divulgar, se tiene que reflexionar, no? ¿Y tenemos que saborearlo porque porque vale la pena no? Cómo se Forma el 'Niño Bueno' y el Vacío Interior Y queríamos empezar preguntándote sobre sobre este tema, no es decir qué, entendemos que es ser demasiado bueno. Hablante 1 ¿Bueno, hay 2 características fundamentales, y si me como tenemos tiempo? Hablante 3 Y. Hablante 1 Supongo que me permitís que me pueda explayar. Por favor, perfecto. Entonces, ahí hay algo que para ahondar y contar un poco las cosas diferentes de como las he podido contar, porque el libro ya tiene 2 años de vida. Entonces, mira, hay un principio que uno mucha gente ha vivido en casa, en su familia. Y son más o menos 2 situaciones bastante reconocibles. Repito, no todo el mundo lo ha vivido, por lo tanto hay gente que ha sido otros caminos, pero mucha gente se ha encontrado 1.1 familia que se lo ha dado todo desde el punto de vista material. O sea, no le ha faltado de nada, pero no ha sido prioritario en sus necesidades. ¿Los padres a lo mejor trabajaban mucho mejor, estaban muy dedicados al al trabajo entonces? Le daban el tiempo que podían o había un hermano que estaba enfermito. Entonces la la fuerza, la energía la ponían en el hermanito enfermo y a TI pues lo otro te dejaban. Hablante 3 No, no la. Hablante 2 Máscara. Hablante 1 Sobre es que tú te apañas ya te apañas esto ya se apaña. Total, que llega un momento que tus necesidades, El Niño aprende, que sus necesidades no son importantes, que lo suyo no tiene lugar. ¿Entonces, qué empieza a hacer a ocuparse de las necesidades de los demás? Porque ahí es donde encuentra un ser querido, es El Niño enseguida. ¿Qué hace corresponder? Hacer rápidas las cosas, resolver problemas, ayudar a mamá, ayudar a papá, ser el primero en traer las cosas cuando se pide un nada, alguna petición, lo que sea una demanda. O hay que ir a comprar algo yo, yo, es decir, enseguida se van ocupando, luego en el colegio pasa lo mismo que los amigos pasa lo mismo que se van ocupando. De las necesidades de los demás. Entonces, ponen por delante lo que los demás necesitan a costa de sus propias necesidades. ¿Por qué? Porque las suyas no son importantes. Entonces llega un momento que se va desconectando. El Niño se va desconectando, desconectando y crece desconectado de sí mismo. Por lo tanto, lo que va por delante siempre es la necesidad del otro. En este sentido se vuelve obediente, complaciente, se vuelve, pues se porta bien, intenta corresponder rápidamente, esforzarse, ser perfecto, etcétera, etcétera. Entonces ahí tenemos un perfil, luego hay 1 segundo perfil que también podemos observar en familias donde ha habido mucho orden, ha habido quizás un pensamiento muy rígido, El Niño se ha educado desde la obediencia. ¿Qué es lo que va por delante? El deber tú deber es hacer esto, tú deber es hacer aquello, tú deber es quedar bien tú deberes. Entonces el tema del deber va penetrando hasta el punto que uno ya no se rige por lo que quiere, sino por lo que debe. ¿Qué es lo que debo hacer? ¿Qué es lo que toca hacer? Pues esto lo que hago. Entonces Fíjate que si combinamos las 2 cosas, combinamos el deber. Con la ser necesario para los demás, ahí tenemos el cóctel perfecto para que una persona viva, desconectada de sí misma, entregada prácticamente siempre a lo de a los demás, sea o por obediencia. Me debo a mi marido, me debo a mi mujer, me debo a mis hijos, me debo a mi empresa, me debo a mis amigos y ese me debo. Es una entrega total, hago. ¿Por lo mejor que puedo, porque me entrego a eso ya, pero es eso lo que tú quieres para ti? ¿No, es que yo para mí no sé qué quiero, porque al final el problema que nos encontramos en la terapia es que cuando esa persona intentamos que se acerque a sí misma desde el punto de vista de su experiencia personal, lo que quiere no lo sabe, pero tú qué quieres? ¿No lo sé, qué te gusta? No lo sé. ¿Qué podemos hacer? No lo sé. ¿Y por qué no lo sabe? Porque ha perdido la capacidad de ser deseante para sí mismo y todo lo hace para los demás, por los demás, a través de los demás. Y con eso va construyendo su vida. Entonces, a partir de ahí, entraríamos en pequeños patrones diferenciales que, en todo caso, ya saldrán. Pero esto es el punto base en el que tenemos que reconocer, porque una persona crece siendo demasiado buena. Entonces, como nuestro amado Maestro Antonio Bolinches, nos dice, pues la mala bondad no deja de ser el hacerlo todo para los demás. Perjudicándome a mí mismo, porque todos sabemos que cuando uno se va olvidando de lo suyo y va viviendo por lo que los demás necesitan, quieren, desean, pues entonces uno se va desconectando. ¿Entonces, ahí tenemos la clásica conversación de besugos, cariño, esta tarde, qué quieres hacer? Lo que tú quieras. No, a mí me es igual, pues a mí también, no, pero tú di, no, no, dilo tú. Nadie se define, nadie se define, nadie está diciendo lo que quiere, nadie se muestra de ese oso. Entonces, claro, estoy esperando a que aparezca la necesidad del otro o el deseo del otro para decir, Ah, vale, pues eso, hagamos eso. Hablante 3 Me parece, hay un hay un punto de todo lo que has explicado, que me parece bastante llamativo e interesante, a ver si lo ves igual que es este vacío. ¿Interno, de no saber no cuando hablabas de la experiencia subjetiva de vale, qué quieres hacer? ¿Que hacia dónde quieres irte? Ese no saber que puede ser un poco, o sea la persona, lo puedes sentir como un miedo. Efectivamente, a mirar y a darse cuenta de ese vacío y por lo tanto, quizá rellena la vida con con todas esas obligaciones para con los demás. Puede ir por ahí. Hablante 1 Bueno, claro, tú abres un melón, que es un melón que tendríamos que aplicar no solo los niños buenos, sino a media humanidad. A media humanidad tiende al, digamos, a la personalidad vacío. ¿Eso qué significa? Que viven siempre con el agujerito dentro y ese agujerito dentro les hace sentir que siempre les falta algo. Y esa falta de algo hace que siempre estén buscando como rellenarlo. Pues venga, a ver qué puedo hacer. No soporto estar solo, no soporto estar, no no estar haciendo nada. No soporto porque cuento es mint al vacío, claro. Ese vacío, El Niño ya lo tiene desde pequeñito, pequeñito, pequeñito cuando se ha ido desconectando de su propia esencia para ir moldeándose según los pares. Han querido entonces, y ya venimos con un cierto, digamos vacío, que es la nostalgia de absoluto, que es la expulsión del paraíso, que de algún modo es como decir, vengo de un lugar en el que estaba pleno, en el que estaba, lo tenía todo, vivía en plenitud y de repente. Caigo aquí, en esta Tierra me sacan de un útero y a partir de ahí tengo que espabilarme en la vida. Pero lo vivo con una especie de añoranza de aquello que yo tenía, de aquella plenitud, felicidad en la que supuestamente yo vivía en una plenitud total. Entonces aquí en la vida material, no la encuentro nunca. Y si además tengo que renunciar a lo que me es mi tendencia natural, hacia aquí, hacia allí, hacia esto, hacia lo otro. Porque me tengo que amoldar a ciertos patrones que en casa me están enseñando y que si no soy eso, entonces no soy amado. Entonces, a raíz y a causa de ir buscando el amor que tenemos perdido, somos capaces de hacer cualquier cosa. Ese diagrama lo pinta como 9 tipos, en otras culturas o en otros. En fin, desde desde la astrología, cualquier tipo de de estructura que el ser humano ha ido estudiando a lo largo de la vida. En el fondo siempre vamos a parar al mismo lugar. ¿Qué hago para ser querido? Hablante 3 Y ya está y en este caso es el querer para ser querido. Hablante 1 Querer para ser querido, ofrecerme para ser querido, resolver para ser querido, ser muy listo para ser querido, demostrar que lo bueno que soy, demostrar lo guapo que soy para ser querido, es que el final, detrás de todo vamos buscando ser queridos como forma de entender una plenitud que es la felicidad gozosa de la de lo que somos en esencia. Pero nos cuesta mucho vivir. En esencia, esto cuesta mucho. Hablante 2 ¿Está bien? No, totalmente. Creo que mientras estemos vivos, no en esta realidad material, todos tenemos el propósito de cada vez conectarnos más, no con la esencia. ¿Yo tengo una pregunta que que a ver si si lo ves como como lo vemos nosotros desde nuestro trabajo que hacemos y es qué consecuencias crees? Las Consecuencias de Ser Demasiado Bueno: Deber, Ira y Culpa O las más graves no, porque pueden haber varias, obviamente, de ser bueno, es decir. ¿Bueno, es que a mí en verdad no me gusta decir ser demasiado bueno, en el sentido de que creo que no está siendo bueno, no? Porque cuando tú realmente no das algo desde de una manera auténtica y genuina, en verdad te estás manipulando al otro. No, porque te doy, pero luego voy a esperar que tú. Hablante 1 Me. Hablante 2 Des a mí a cambio a algo, no, pero bueno, eso eso. Luego lo comentamos, sí, no, pero la pregunta es. Este ser demasiado bueno, es decir, este estar tan conectado, no en las necesidades del otro y silenciar las propias. Porque obviamente, de existir, existen lo que pasa que las silenciamos. ¿Entonces, qué consecuencias crees que tiene más graves en la vida de esa persona que está siendo demasiado? Hablante 1 Buena, hay una serie de un conjunto. No podríamos observar como un listado de consecuencias. La primera es el sentido del deber. Hay una desproporción respecto al deber. Por lo tanto, la persona es obediente, tiene un principio de obediencia, entonces se debe, pero es una obediencia y un deber que no es el que se da a uno mismo. Y yo tengo un deber conmigo mismo, que es ser yo mismo. Entonces ese deber, con todo lo que conlleva, queda anulado por un deber externo al que tengo que obedecer. No sé si recordáis juego de tronos. Voy a hacer un spoiler, lo siento para el que vaya a ver la serie. Ahora lo siento mucho, pero cuando. Hablante 2 Acaba. Hablante 1 Cuando acaba tampoco voy a contar el contexto, pero hay un diálogo interesante entre 2 personajes por no citarlos. Y en ese diálogo uno le dice al otro, sabes una cosa, el deber mata el amor y el otro le contesta, y el amor mata. El deber es una manera de decir. Que efectivamente, cuando pongo el deber por delante no puede haber amor, porque el amor lo trasciende todo, no entiende de reglas y normas y procedimientos. Entonces la persona que está muy encauzada en el deber siempre pondrá por delante lo que debe y no lo que quiere y no lo que es necesario. A lo mejor estás en un hospital y estás sufriendo YY tendrías que ir a quejarte a los médicos. No, no, no, no digamos nada porque no queremos molestar que luego se van a enfadar, o sea, ves y al deber, no, no, tu deber es aguanta, cuando vienen al médico ya se lo diremos, es decir, siempre el deber por delante, no la necesidad, no, no, lo que es necesario, no, el deber es el deber, mata el amor. En muchas relaciones hay uno de los 2 que a veces suele ser más de procedimiento, más de deber. Oye, que te toca, oye, que toca, oye, que no hemos hecho lo que toca, siempre va por delante lo que toca. Es primera consecuencia, ser una persona muy de deber. Segunda consecuencia, un portarse bien ante los demás, un portarse bien que conlleva una serie de pequeños detalles, como por ejemplo, no decir que no, no digas que no cuesta mucho decir que no cuesta mucho expresar los límites propios. Cuesta mucho ser imperfecto, mostrarse vulnerable. No lo tienes que mostrar siempre que te esfuerzas, que es luchador. Recuerdo muchas personas en la en la terapia que me dicen a mí, si una cosa no me cuesta mucho, para mí no tiene valor. ¿Cómo has dicho si no me cuesta mucho? No tiene valor. Entonces el valor de aquello no lo tiene en sí mismo. La cosa no lo tiene el que yo sufra, el que a mí me esté costando horrores, el que yo tenga que hacer un sobreesfuerzo. Entonces aquello vale la pena. Hombre, te estás pasando, te estás matando la vida, pero es igual porque el principio ordenador es tengo que portarme bien, tengo que hacerlo perfecto, no puedo sentirme vulnerable, o sea. Hablante 3 Lo que estás indicando es que hay una relación entre el perfeccionismo y el buenismo. Hablante 1 Puede existir no en todo el mundo, pero puede. Hablante 3 Existir. Hablante 1 Generalmente es bastante habitual porque la persona que quiere ser buena no deja de estar viendo una imagen idealizada. Parte de la idea de que ser ideal es ser bueno y ser bueno significa lo que estamos contando aquí. Entonces otro de los elementos vamos a poner otro en la lista, la complaciencia. Tengo que ser complaciente, tengo que hacer que tú te sientas bien. Tengo que entregarme, tengo que sacrificarme por el otro. ¿Por qué? Ay, pobrecito, es que está sufriendo. Ah, es que me sabe mal, el famoso me sabe mal, entonces ya estamos en el me sabe mal, ya estamos metidos en la complacencia absoluto y haciéndome cargo de aquello que nadie me ha pedido que me haga cargo, con lo cual otra parte en la lista es convertirte en alguien necesario. ¿Qué significa ser necesario? Ser los ojos de todo el mundo. Yo soy la mira de los demás tanto. Yo estoy viendo continuamente lo que hace falta, lo que hace falta y esto no está bien y esto hay que hacerlo de otra manera y esto te lo tienes que comprar aquí y esto no, no, no, esto no lo estás haciendo bien, tienes que ir a tienes que quejarte de esto, tienes que o sea, continuamente están viendo todo lo que es necesario, todo lo que se debería hacer de ver, todo lo que ahora cabe en esta situación. Entonces, claro, como son muy pragmáticos, como han aprendido ya desde pequeñitos a ser muy resolutivos, claro, se anticipan a todas tus necesidades. Claro, llega un día que tú a lo mejor como hijo has sido bueno, ha sido, te ha ido bien y otros aspectos ya me ha ido bien, pero en otros aspectos no, y es momento decirle, Oye, Déjame en paz, gracias, pero vamos a hacerse un nosotros se ofenden, se ofenden porque claro. ¿Estás, me estás diciendo que lo que yo te estoy proponiendo no es bueno para ti? Si estoy haciendo lo mejor para ti y tú dices no, no es lo mejor para mí, es lo mejor según tú. Entonces cuidado que esto es muy diferente, no lo hago todo para ti, pero según yo, hombre, esto es un programa. Bueno, eso terapeuticamente es un error, es un neuroticismo, pero existe, yo lo hago todo por ti, pero según yo no, no, no, por favor, hazlo según lo que yo necesito, según lo que yo quiero, yo te pido, déjanos o hasta aquí, gracias, pero hasta aquí y ya está. Entonces la persona se ofende, se ofende, porque claro, ella pone todo su empeño, su amor y su identidad al servicio de eso. ¿Y si no puede hacer eso, entonces quién es? Qué vida tiene, sobre qué se sostiene, dónde está su vida, dónde están sus deseos, dónde están sus ganas de no las tiene. Entonces imagínate que te la has encontrado alguna persona así seguro os habéis encontrado con alguien con 6070 años que de repente se da cuenta, como siempre digo, tarde y mal de que ser bueno, no la he hecho que la quieran más, sino que la utilicen más. Y en ese momento, cuando ya ve que no puede más y en ese momento ahora tú. Dices, venga, vamos ahora a trabajar lo que tú quieres. ¿Yo para mí no quiero nada, yo con poco me conformo, pero si tú haces unos manjares cuando viene la familia fantásticos, por qué no te cocinas? No, yo con cuatro cositas ya paso, ah, para ti cuatro cositas para los demás es gran manjar. Eso es la mala bondad. Ese es el error de considerar que lo que tú estás haciendo vale por la entrega que le estás poniendo. ¿Te estás descuidando de TI? Vamos a poner otra cosa en la lista, la capacidad de gestionar mal los conflictos. Ah, el, el, El Niño bueno, la la persona buenista. No le gusta el conflicto rehuye el conflicto no entiende que el conflicto generalmente es necesario para que nos conozcamos más, para que entendamos los intereses, para que desarrollemos algo juntos. No conflicto es Uy, ahora que habrá mal rollo tendremos que discutir, no me quiero pelear. Entonces entramos en unas dinámicas que evito evito, evito el conflicto y si evito el conflicto pues ya está, te lo doy todo para ti. Bueno, al final es igual, yo he visto separaciones y uno de los 2 ha llegado a este punto. Mira, es igual, no te vayas de complicarme la vida, que solo quede todo hombre, pero eso no es justo. ¿Que el abogado, incluso el psicólogo, le dice, esto no es proporcional, es que me es igual, no? Porque no quiero rollos, no quiero problemas tal y cual ya está, ya me lo he quitado de encima, lo pierdo todo. Entonces no, no te estás atendiendo a ti, no estás atendiendo tus necesidades, no estás por ti. Hablante 2 Totalmente. Hablante 1 ¿Otro punto en la lista este de algún modo, ya lo hemos ido viendo, no? La imposibilidad de dejar de ser bueno, qué interesante. Resulta que cuando la persona se da cuenta que tiene ese programa, no lo deja sea terapeuticamente hablando, no lo sueltan, no saben ser de otra manera, porque es la imposibilidad de dejar de ser mala, de ser bueno, porque se creen que ser lo contrario es ser malo. Entonces cuando tú dices, vale, imagínate, el próximo día irás a con tu jefe y le dirás, oye, basta, ya lo siento, pero ya no cargo con más trabajo. Soy la única persona en la empresa que se lleva trabajo a casa. La única. Yo veo que todo el mundo se va tan tranquila y yo cargada como un atontado o como un tonto. ¿Y Sabes qué te contestan? Uy solo de pensarlo ya me angustio solo de pensar lo que le tengo que decir, que no me angustio. Entonces existe como una especie de imposibilidad de dejar de ser bueno. Hay como una especie de de nacimiento dentro de TI que te impide que. Te puedas confrontar a través de lo que tú quieres, por lo tanto, imposibilidad de ser bueno otro punto en la lista, sino no haberlo pedido otro punto. Hablante 2 En la lista. Hablante 1 Ah, ya vendrá, ya vendrá otro puntito. Es la imposibilidad también de mostrarte airado. Es la IRA reprimida como reprimo. ¿Aquello que por dentro me nace, que en este momento te pegaría un guantazo, te diría, oye, vete a la mierda, oye, pues no me da la gana, pues no, no pasa nada, no pasa nada, pues no, no me aguanto, me aguanto, me reprimo, pienso y siempre pienso en lo otro, es que me sabe mal, es que pobrecita es que pobrecitos es que ahora se lo va a tomar, no sé qué es que no le quiero hacer esto, pero ves, estás pensando en el otro? Estás resolviendo el problema del otro, te estás haciendo cargo del problema del otro, no, tú tienes que hacerte cargo de TI, no del problema del otro. Es cuando me hago cargo de mí mientras me callo. ¿Qué ocurre? Esa IRA no desaparece, eso es una bomba dentro de tu cuerpo y poco a poco te va mirando. Te va minando por dentro esa energía densa y la energía densa la iraba y empieza a dolerte el cuerpo. Entonces, problemas psicosomáticos, cantidad de problemas psicosomáticos vienen a raíz de una ira reprimida. Sabemos que hay 3 cosas, terapia, lo sabemos. O sea, hay 3 cosas que generalmente la gente reprime y eso repercute en su cuerpo. La ira, la tristeza y el dolor no lo soportan, no lo quieren mostrar. ¿Le parece que eso no está bien? Con lo cual esas 3 cosas reprimidas llevan a la persona a que tenga problemas somáticos de problemas de espalda. Me ha salido esto, me ha salido lo otro. Y hombre, no es casual. ¿Y qué suele ocurrir? Que llega un día que petan y petan por la cosa más nimia, por una chorrada y ese día se desproporcionan. ¿Entonces pone el grito en el cielo, todo el mundo se queda pasmado, mirándolo, diciendo, pero que le pasa a este? Nada, que ya estoy cansado, que siempre hay monta el pollo como todo el mundo se lo mira diciendo, no entendemos nada, se siente mal. Después se siente mal porque ha montado el pollo y al sentirse mal le viene la culpa, que es otro del que tendríamos que poner en la lista la capacidad continua de sentirse culpable de todo, con lo cual entonces ya entra en la dinámica de volver otra vez al redil. Perdonad, no sé qué me ha pasado, disculparme medio medio año disculpándose. Entonces eso son cositas que le pasan a la persona que es demasiado bueno. Si quieres más tengo más en la lista. La Oscilación como Equilibrio y la Autoestima Invertida Pero a mí a ver si desde tu experiencia coincidimos en esto, mi sensación particular es que en ocasiones uno tiene que vigilar en potenciar a estas personas que. Probablemente parecen también de una desvalorización importante, porque cuando las animas, no a hacer ese reclamo, a poner límites, defendes a sí mismas, no tener un un poquito más de respeto hacia su persona. Luego se pasan de la raya, luego se vuelven quizá a unos déspotas con con los demás. Es decir, que no, que no calibran. No sé si tú lo has visto, sí. Hablante 1 Sí, lo he visto muchas veces, pero yo siempre les digo, ya está bien. Hablante 3 Correcto. Hablante 1 ¿Sigue por qué? Porque ahora te has ido de un extremo al otro. Ya encontrarás el punto. Ya encontrarás el equilibrio, pero ahora que vayamos equilibrando es muy difícil. Hablante 3 Claro, no lo pueden saber hacer a la primera. Hablante 1 ¿No, entonces ahora te has ido al otro lado? Pues te has ido al otro lado. Ahora asume las consecuencias, no pasa nada, los rotos ya los consideremos y si no, pues ahí se queda. Pero oye, no pasa nada y poco a poco la persona va aprendiendo a encontrar. ¿Su modulación respecto a esto? Hablante 3 Eso. Hablante 2 Sí que es sabiduría, cada uno se sepa encontrar en su punto medio. Yo creo que eso sí que. Hablante 1 Sí, pero no hay punto medio. Yo recuerdo cuando fui con mi curso chamánico, digamos con Nicolás Paucar, un indioquero que vino aquí a Barcelona y me fui. ¿Me interesó mucho el tema y recuerdo que él nos preguntaba, a ver ustedes cómo se centran? ¿Todo el mundo no, yo me centro haciendo cendio respiro, yo visualizo yo y a los ojos medito cada uno ahí, pues sacaba sus recursos para centrarse y él se ponía a reír y decía, ustedes se centran cuando descubren hasta dónde se han descentrado? ¿Pues primero descubre a dónde te has ido, porque ahí en el extremo ese que te dice, qué hago yo aquí? Venga. Pero no hay un punto medio centrado, invariable, en el que tú te puedes sostener permanentemente. Es imposible. Por lo tanto, entendemos. Hablante 3 Y en. Hablante 1 Y en cábala o se a eso se llama oscilación aprender a oscilar entre 2 polos, 2 extremos. Hablante 2 Que para mí esto es el equilibrio, o sea, para mí el equilibrio no es estar en el medio de 2 polos, sino es. ¿Permitirse ir a un lado y a otro según las circunstancias, según tu momento, según tu sentir, no? Y es ese baile ese baile. Hablante 1 Es la oscilación. Mario Sabandivia oscilamos oscilamos. Vamos oscilando, pero oscilamos porque somos conscientes de los 2 extremos. Digamos que he conocido el bien, pero también he conocido el mal, por lo tanto conociendo los 2 extremos. Ahora yo puedo moverme por aquí y por allá. En cambio, si soy demasiado bueno y solo me muevo en un polo, entonces voy desproporcionado. Por lo tanto, la oscilación necesita de la precisión que conozcas los 2 extremos. Y eso también. Hablante 3 Es sabiduría. Yo acuerdo plenamente. Es decir, y podríamos decir que que gran parte de la patología es la falta de oscilación. ¿No estoy situación por 100 de acuerdo? Exacto, sí, sí, sí. Hablante 2 Ser demasiado bueno, entonces podríamos decir que puede enfermarnos. Hablante 1 Sí, sí, totalmente. Desde el punto de vista psicológico es un una merma, es decir, hay hay una desconexión y si tú estás desconectado de TI, entonces no, no te puedes conocer ni puedes vivir según tú vives siempre dependiente de los demás y eso es una vida dependiente y que además genera dependencia. Quiero ser necesario genero dependencia, por lo tanto desde este punto de vista no va bien. Desde el punto de vista del cuerpo, y ya lo hemos dicho, no. Muchas enfermedades psicosomáticas vienen precedidas precisamente de lo que se ha guardado, de esa ira reprimida, del sentir que no soy yo, del sentir que lo aguanto todo. Entonces hay una imagen desvalorizada de mí mismo, porque además he desarrollado una capacidad. De manejar el yo idea y el yo ideal, que en el que Antonio Blai Font coberta diría no, el yo idea, que es una yo idea horroroso. Soy fatal, lo hago todo mal. Siempre me estoy criticando. No hay una una voz autocrítica que inmediatamente lo que hace es decirse lo que debería ser. No, porque yo debería, debería, debería. Y eso es una idealización. Entonces mi vida se va moviendo en otro tipo de oscilación, que es el yo idea y el yo ideal que cierra el triángulo a través de la conciencia crítica, que es la vocecita que me está todo el día machacando y diciéndome lo y lo que tengo que hacer. Ese juego es la autoestima invertida que se usa en psicoanálisis y que Antonio Antonio Blai, pues lo supo contar muy bien a través de esta imagen del yo ideal. Yo ideal. Para llevarte al yo experiencia, que sepas vivir una vida en la que te actualices continuamente a través de los potenciales de lo que tú eres. Según él. La forma de contarlo, pues inteligencia, amor y energía, capacidad de pensar, capacidad de sentir y capacidad de hacer. Pues eso es lo que en potencia tú eres. Por lo tanto, eso que está disponible para TI y para todo el mundo lo tienes que ir renovando, actualizando a través de eso que llamamos tu personalidad. Y por lo tanto, la experiencia yo experiencia está permanentemente en ese estado de irse renovando por lo que va aprendiendo y va viviendo. En cambio, quedamos atrapados en ideas, porque todo eso que hemos hablado son ideas en la mente, no son verdades vivenciales. Hablante 3 Correcto, si yo yo quería tomar este perfil de de persona buena o demasiado buena, que estamos, que estamos definiendo. El Niño Bueno como Padre: Hijos como Espejo del Autoconocimiento Y llevarlo un poco a la relación con los hijos, es decir, normalmente una persona demasiado buena. ¿Cómo trata a los hijos? ¿Cómo es con los hijos? ¿Si hay varias, si, por ejemplo, también suele ser alguien, pues muy severo y dictatorial, misma forma que él también se obliga a hacer según qué cosas, es decir, cómo cómo se produce esa interacción? Hablante 1 Bueno se suele decir, y con con bastante acierto que. A los hijos se les hacen los a los que ha hecho los padres no. Entonces los padres educan según lo que han recibido, en tanto de que no han, no han vivido otra cosa. Luego hoy en día, como tenemos tanto material, tanta pedagogía respecto a los niños, a a su crecimiento, como tenemos también tantos podcast, es decir, hay tantas referencias. Uno se puede volver medio loco para entender y querer aplicar cosas que a lo mejor no. No las sabe manejar porque primero las tiene que manejar en sí mismas. Entonces lo primero es aquello que quiero que mis hijos, vivan o experimenten o hagan, tengo que yo encarnarlo, porque si no voy a ser un un falso testimonio, voy a ser un falso maestro. Voy a mostrarle lo que no es. Por lo tanto, es muy importante que tú encarnes aquello que quieres en tu hijo. La segunda cosa que como muy bien Platón intuyó educar. La educación está basada en un sacar de dentro. No meter de fuera. Entonces sacar de dentro es que los padres tengan la habilidad de acompañar a los hijos y acompañarlos en aquello que muestran en su propia tendencia. Pues mira, este niño pues no le gusta mucho salir afuera. No le gusta mucho el movimiento. A este le gustan más cosas intelectuales y ya de muy pequeñitos, a este le gusta pintar, este se mueve mucho, es decir, cada uno ya va mostrando cositas. Esas cosas que va mostrando acompañarlas, potenciarlas de algún modo, a la vez que se educa desde el punto de vista cívico, de límites de cosas que hay que aprender propias de vivir. Por tanto, no hay una renuncia a la educación, sino que esa educación se base en principios más de lo que aparece en la criatura y podemos potenciar. Y no querer que se moldeen según una imagen idealizada que tenemos en la mente. Y es lo que me atrevo a decir entonces lo que caí. Yo soy de los que aplaude a los papás y a las mamás porque son unos valientes, creo que se meten en un jardín. Hablante 2 No, no, eso lo digo, pero. Hablante 1 Eso es un camino. Vosotros lo sabéis, es un camino complejísimo, un camino inacabable, un camino, pero a la vez es un gran camino de autoconocimiento. Hablante 3 Totalmente es que es, es ahí has dado en el punto. Hablante 1 Es la pareja. Y la familia, los niños son espejo para la autoconocida. Hablante 3 Y puede ser que el el excesivamente bueno haya perdido esa perspicacia de ver lo que es florece de forma natural. Hablante 1 En el sí porque va a ver lo que falla en El Niño, va a ver lo que le falta. A este niño le falta le falta le falta. Entonces entramos en la cultura de la falta. Es que le falta, es que le falta, es que le falta, no le falta, simplemente es que no le va. Hombre, pero tiene que ir porque bueno, pues algunas cosas. Quizás sí que tendrá que aprenderlas, pero hay que reforzar también la. Hablante 3 Otra parte, a mí voy a tomar tu frase de de que de que son realmente maestros los los niños, porque. ¿Yo a veces tengo no pensando si en perfil de gente puede, puede haber el el típico niño que entonces es un pasote de todo, no? Claro, y yo no me obligo a nada, no, y no, no ayudo en nada y tus tus tus normas meta por aquí me salen por aquí YYY, claro, si si lo miras desde el punto de vista sistémico no es. Es realmente 111, llamado quizá a esa padre o esa madre a que empiece a soltar esa mochila de obligaciones. Y entonces quizá El Niño, cuando tú cambies, empiece a regularse. Va un poco por ahí. También correcto. Hablante 1 Un hijo que se muestra pasota o rebelde me pone en evidencia que yo he sido El Niño obediente. Cómo tú ahora te conviertes aquí en un pasote haces lo que te da la gana cuando yo me he pasado la vida obedeciendo ya desde muy chico, entonces parece la sombra. Hablante 3 Claro. Hablante 1 Y entonces no lo soporto. No soporto que no me obedezca. No soporto que no cumpla las reglas. No lo soporto porque me pone en evidencia a mí. No solo pone en evidencia la idea que tenemos de ser bueno y socialmente adaptado, etcétera, etcétera, sino que mi sombra me está haciendo aparecer mi propia rigidez. Soy rígido ante la idea de que El Niño tiene que ser así. Y ahí entonces tenemos muchos problemas, claro que sí, y hay encontronazos e historias que se se llevan durante toda prácticamente la vida entre madres e hijas, padres e hijos, etcétera, etcétera. Hablante 2 Bueno, eso que se dice no que no educamos a nuestros hijos, sino que nos educamos conjuntamente con ellos. Y ahora, cuando estabais hablando, me ponía una anécdota divertida de mi hijo mayor, bueno, mayor tiene 5 años, no, pero para mí es el mayor. Entonces yo lo asumo, soy una persona muy mal hablada, pero muy mal hablada. Es que de cada 5 frases que digo puedo decir una palabrota, vale, y lo hago con ciencia, es decir, me drena, me me me ayuda. Vale, o sea, yo soy consciente, no es que lo haga inconsciente de verdad, lo hago con mucha conciencia y claro, yo veo todas las mamás, no, eso no se dice palabrotas agobiadas no, esto no tal, y yo, claro, como en casa, pues de manera espontánea puedo decir Palabrotas, simplemente le enseñe a mi hijo que en casa es un lugar donde podemos decir palabrotas y que en el cole, en la calle no vale porque es falta de educación, etcétera. Bueno, y entonces es muy gracioso, porque yo he provocado el efecto contrario de las mamás que les. Para decir los niños no, y mi hijo en casa me viene a mí y me dice, mamá, esto no se dice. Hablante 3 Mamá, por favor, esto no lo. Hablante 2 Vuelvas a repetir, no es una palabrota fea. Y yo digo, caray, y si he encontrado la fórmula para que los niños no digan palabrotas decirlas yo y entonces ellos te corrigen, no, entonces, y obviamente gracias a él, ahora digo menos palabrotas, no por nada, porque claro, me viene mi hijo de 5 años y me me riñe entonces y es es, es el el. ¿Por ejemplo, de nos nos educamos con ellos, sabes? Porque porque nos pensamos que nosotros sabemos todo lo que se tiene que hacer. Y es que somos los primeros que estamos aprendiendo a cada segundo. Claro, yo creo, bueno, cuando analizamos vosotros lo sabéis más que. Hablante 1 Yo porque yo no me he dedicado a la sistémica, pero pero vosotros tenéis una cultura en casa muy sistémica. ¿Sabéis que en casa es donde se para que exista el sistema se soporte y si se mantenga? Pues tiene que haber prohibiciones y deberes en esta casa. El deber es hacer esto y está prohibido hacer eso. A partir de ahí, cada miembro de la familia va a responder totalmente. Unos van a. Hablante 2 Obedecer exactamente a las. Hablante 1 Prohibiciones y el otro se las va a pasar por el forro y ya está tal cual esto es así, pero. Hablante 2 Pero es así de toda la vida. Hablante 1 ¿Entonces? Bueno, pues nada. ¿Hay que hay que conllevarlo, no? Total, bien, hay que hacerte. Hablante 2 Una pregunta acerca de se. La Necesidad de un Yo Fuerte: Diferenciando el Yo del Ego Habla mucho de del ego, de la identidad, no de. Y quería preguntarte hasta qué punto el yo o el ego es una construcción necesaria y hastaque.es un obstáculo. Me explico, este es un tema, ya que quizás en un punto bastante filosófico, pero un poco por ahí, es decir, hastaque.es algo porque se habla mucho de trascender el ego de no, pero quiero saber tu opinión acerca de la necesidad de tener una identidad bien definida. ¿Y los límites que eso puede conllevar? No hay una etapa de la. Hablante 4 Vida en la. Hablante 1 Que los vuestros hijos ahora no se conocen, no saben quién son, están empezando a conocer la vida. Hay una segunda etapa de la vida, la adolescencia, donde uno no se gusta. Los niños no se gustan, nunca se gustan. Luego viene la primera adultez y ahí uno ni se gusta ni no se gusta, simplemente cumple con lo que toca. ¿Qué toca hacer? ¿Pues ser padre de familia? Pues ser un buen trabajador, pues oye conseguir éxito en en el podcast no se que entonces soy muy el rol, estoy muy en la función y llega un momento en la vida sobre los 4050, depende de cada uno 60, donde emerge una necesidad de autenticidad. ¿Quiero ser yo y probablemente por qué quiero ser yo? Porque he renunciado a muchos aspectos de mí, entonces no me he desarrollado del todo. He desarrollado solo partes. Entonces mi inconsciente llama a la puerta y me dice, Eh, yo también quiero. Tengo derecho a vivir la vida, con lo cual esa segunda etapa nos mete de lleno en una segunda vida en la que le damos fuerza y espacio a esa parte. ¿Qué ha pasado si la primera parte no he desarrollado un yo con una cierta? Hablante 4 Fortaleza con una cierta. Hablante 1 Capacidad de definirse y de sentirse y de validarse. Y de sostenerse por sí mismo, pues es. Hablante 4 Débil es una. Hablante 1 Persona con mucha debilidad. Entonces yo he recibido en terapia muchas personas que vienen de ciertas culturas espirituales donde manorrear el ego. Es decir, hay que quebrantar el ego, hay que hacer desaparecer el ego es lo peor, el ego. Entonces, claro, las ves personas indefinidas, débiles. Hablante 3 De carácter. Hablante 1 Con dificultades. Hablante 4 Para decidir. Hablante 1 Muy, muy adoctrinadas, muy siguiendo dogmas porque necesitan del dogma, necesitan del gurú, necesitan de la opinión de fuera para hacerse a sí mismas. Entonces no, no, no. Hay que hacer un yo fuerte, pero hay que hacerlo en esta etapa de la vida porque es la que te va a dar. Hablante 4 El sentido de. Hablante 1 Ser tú mismo el riesgo, el peligro que confunda, me identifique. Con ese sí mismo, bien. Hablante 4 Anécdota de Raimon. Hablante 1 ¿Paniker en un aeropuerto cuando una amiga mía, la maestra la acompañaba y se van a al mostrador del vuelo y el maestro, la azafata le dice, por favor, me puede pasar su identidad? Y el maestro dice, yo no tengo identidad. La azafata se queda sorprendida, hombre, pero se no puede volar si no tiene identidad demostrada. Lo siento, pero es que yo no tengo identidad, señora la mujer. Pero a ver, vamos a ver, usted no tiene ningún documento que acredite que usted es quien dice ser. Ah, sí saca el pasaporte, dice. Pero esto es mi carnet de identificación, no mi identidad. ¿Entonces, cuál es el problema? ¿Hasta qué punto me identifico? Con esa personalidad que yo he ido realizando o hasta qué punto soy capaz de desidentificarla, de verla como un mecanismo que me sirve para moverme en la vida. La vida me ha proporcionado una condición que llamamos yo para que yo me maneje por la vida y para que sea de algún modo singular. Y esa es la función principal que tenemos en la vida, ser singular. Eso lo decía Jung. El proceso de individuación es hacerse no divisible no 2 y singular, sé lo que eres, sé lo que has venido a ser, sé lo que está en TI, pero claro, si yo a eso no le doy importancia, si yo a eso no lo hay, no hay una manera de de reconocerlo. Entonces me voy debilitando indefiniendo, por lo cual hago ese ego que decíamos o ese yo débil. El ego, en cambio. Lo. Hablante 4 Entendemos como un mecanismo. Hablante 1 Defensivo dentro del yo y luego en este sentido, literalmente significa yo. Es la traducción latina freudiana. Ego igual a yo, pero lo entendemos. Hablante 4 Hoy en día como el. Hablante 1 Mecanismo que protege a mí identidad desde el punto de vista psicológico. Cuando me atacan, cuando me ponen en duda, cuando me quieren de algún modo eso no que convertir en otro, cuando me intentan adoctrinar, etcétera, etcétera. ¿Tengo yo ahí un sistema de protección? Entonces el ego es un sistema mecanismo de protección, mecanismo psicológico, que por ser de proyección es neurótico por ser de proyección. Hablante 4 O sea, de de defensa. Hablante 1 ¿Es defensivo, por lo tanto, cuando me siento atacado, respondo, reacciono inmediatamente? Esa capacidad de reaccionar, eso es propio del ego. Una persona que ha madurado bien, que ha que tiene un yo bien establecido, no utiliza el ego, utiliza el yo como forma de afirmación personal, como forma de respeto y de validación. ¿De quién es? Porque por principio, como decía Kant, el principio es de ver a la honra de como cada uno es. Entonces eso es lo que honramos. Otra cosa es la opinión que cada uno pueda tener de las cosas, etcétera, etcétera, pero uno se valida a sí mismo a través de reconocerse como respetuoso y válido y como persona que eso te honra. En cambio, el. Hablante 4 Ego tenemos ese. Hablante 1 Problema que se convierte en la identificación del yo. Entonces ya no soy una persona que maneja al yo, sino que soy una persona atrapada dentro de un yo que se convierte en ego, entonces es indefensivo. Soy reactivo, es un proceso de crecimiento personal, es un proceso justamente de dar más importancia, más validación al yo soy y en cambio menos fuerza al ego reactivo que tiene que estar todo el día protegiéndose de lo que le puedan hacer. No sé si he contado bien, pero la diferencia entre una cosa y la otra. La Llamada del Inconsciente: Una Historia de Reinvención Personal Clarísimo. Hablante 1 Y ha. Hablante 3 Habido algo que has dicho que es que a veces el inconsciente llama a la puerta siempre, siempre. Hablante 1 Siempre llamaba a puerta. Hablante 3 Gurdiaz, esto es. Hablante 1 Gurdiaz gurdiaz decía, Creemos ser el Director General de nuestra vida cuando somos el mayordomo del inconsciente. Gran frase. Hablante 4 Y eso no ha. Hablante 2 Cambiado y eso no ha cambiado. Hablante 1 Sigue siendo así, yo quiero. Hablante 3 Preguntarte. Hablante 1 Ya a nivel personal. Hablante 3 ¿En tu trayectoria vital, de qué forma ese inconsciente pudo llamar a a tu puerta y te obligó? Quizá pues a hacer un un cambio, no un punto de inflexión en tu vida acerca de esa, de esa identidad o ese ego que por quizá por exigencias del entorno o por determinadas experiencias. Y se oye, pues. Hablante 1 La. Hablante 3 Tengo que tengo que modificar generalmente, sí. Hablante 2 Bueno, a mí me. Hablante 1 Ocurrió en el año 93, que fue el año Postolímpico, donde hubo una crisis económica, una recesión económica de las duras. Los fastos de los Juegos Olímpicos se pagaron caro y me pilló profesionalmente en un momento de cambios, de de ese momento que estás intentando cambiar cosas y te quedas colgado, con lo cual me quedé en blanco. Que una mano delante y otra detrás, o sea, no pude avanzar profesionalmente, aunque yo creía que yo lo había conseguido todo en ese momento. ¿Te dedicabas también a al teatro? Hablante 3 La radio, la televisión tenía. Hablante 1 Un mundo bohemio y artístico consolidado. Por otro lado, entonces yo ya daba por hecho que mi vida estaba resuelta y yo con 33 años. ¿Vida resuelta? Pues la vida resuelta. Se te va por el váter en 1 segundo en una tirada, en una tirada. Hablante 2 ¿Se va? Hablante 1 ¿Todo, entonces ahí yo tuve que hacer aquello que se llama reinventar, pero qué ocurrió? Y ahí es. Hablante 4 Donde entró el inconsciente. Hablante 1 ¿En lugar de hacer un acto mental, de preguntarme, bueno, qué quiero hacer? ¿Dónde dirijo mi vida? O me busco un coach. En ese momento no había tantos coach como hoy en día y ahora no, no existían, pero bueno, en lugar de mirar hacia delante mi inconsciente. Porque me deje llevar mucho por esa parte me llevó a mi juventud. ¿Volvieron a aparecer? Hablante 4 En mí aspectos. Hablante 1 Que había abandonado, por ejemplo, la política. Porque los años, cuando yo soy de la de los cuando murió Franco tenía 15 años. Entonces esa transición política y social la viví con mucha intensidad y en ese momento todos éramos políticos de algún modo. Entonces yo tenía un afán de participar en la construcción social, etcétera, etcétera, a través de la política. Y ahí me manejé durante un tiempo. Era muy jovencito, pero me manejé con la política. Pero había otra cosa que me llamaba más la atención, que era la psicología. A ver tú con 1415, no 16 años y ya estabas leyendo psicología. ¿A los 18 te compraste una enciclopedia del psicoanálisis que no entendiste nada, pero te compraste una enciclopedia? ¿Para qué? Pero. Hablante 4 Eso es simbólico, eso. Hablante 1 ¿Te da pistas, te dice, hay algo en TI que va para allí hubo un momento de echar la vista atrás, no? Sí, una nostalgia. Ah, pero no una nostalgia destructiva, no una nostalgia de sufrimiento, sino una nostalgia de. ¿Qué era lo que te hizo feliz? ¿Qué es lo que te despertaba entusiasmo en TI? La política, la psicología, la política. Intenté un poquito, pero vi que yo no tenía espíritu para nada, demasiado niño bueno para la política, YY entonces ya me dediqué a la psicología. Entonces tuve que pasar por pruebas porque yo no había estudiado, no acabé la carrera, o sea, no acabé los estudios bien porque era ya muy bohemio, más que bohemio era ya me dedicaba mucho a a ser niño bueno. ¿De modo esto, no? Hablante 4 Lo he contado, creo que nunca. Hablante 1 De modo que yo cuando llegó antes de ir al c o u en los últimos estudios suspendí porque me dediqué durante 2 meses a preparar el festival fin de curso era. Hablante 4 Mi ilusión me volví loco. Hablante 1 Montando el festival de de curso bueno fue un festival fin de curso de la leche todo el mundo me. Hablante 4 Felicitó los profesores. Hablante 1 Oye. Fantástico, lo has. Hablante 4 Hecho muy bien, pero. Hablante 1 ¿Te tenemos que suspender? ¿No, no, no, no has hecho nada, no has estudiado nada entonces? Hablante 2 Entonces. Hablante 1 Ya ahí lo dejé. ¿Bueno, qué hacemos? Pues me pongo a trabajar, me puse a trabajar, pero entonces llegaron las radios piratas, me puse a trabajar una radio bueno, en fin, ya mi vida a partir de ahí tuvo mucho, mucho revuelo. Entonces todo viene de ahí, todo viene de un acercamiento a lo que fue para mí. Algo que despertó orgánicamente en mi vida la psicología. Pues nada. Me metí a hacer acceso para mayores de 25 años durante un año, luego ya hice la carrera durante 4 años y posteriormente y durante el tiempo que estuve en esa, en esa preparación. Aterrizó la programación neurolingüística y de los no de los primeros, pero sí que ha ido de los segundos que ya tomaron la la PNL. Conocí a mi maestro Oriol Pujol borotao, un venerable señor que venía de la India, que había sido con Vicente Ferrer, pues jesuita, y habían abandonado ya la orden y estaban dedicados plenamente al autoconocimiento. No. Entonces, maestro, me vino mi primera oportunidad para escribir un libro sobre comunicación. Lo escribí de que en 10 años aquello fue una locura de penetrar en el autoconocimiento, y ahí es donde yo ya me. Hablante 3 Entregué totalmente. Hablante 1 Y ahí sigo. O sea, yo estoy ahí, era una voz que se había que se había. Hablante 3 Apagado, sí, una parte que había quedado. Hablante 1 Había quedado por desarrollar. Por eso digo que hay un momento en la vida que puede ser cualquier momento, pero en mi fue a los 33 años, en otros puede ser a los 40 donde la vida le pide. ¿Que escuche aquello que dejó aquello que abandonó de algún modo o aquello para lo que era bueno, pero que se lo se lo cortaron porque cuántas personas no han recibido el mensaje? ¿Pero en esta carga te vas a morir de hambre? Pero déjame preguntarte. Hablante 4 Tú. Hablante 3 En en esa profesión que ejercías en ese momento, eras. Hablante 4 Feliz o había ya cierta. Hablante 3 Insatisfacción había mucha felicidad en muchos momentos, pero. Hablante 1 ¿También había un punto de carga, entonces, cuándo lo descubrí? Cuando en plena crisis, o sea, una vez entramos en la crisis, yo digo, bueno, me tengo que buscar la vida, buscarme la vida. Desde el punto de vista del oficio que yo hasta ese momento había desarrollado, significaba empezar a llamar a directores de teatro, presentarme a Castings, aprender a doblar, a decir algo de doblaje, etcétera, etcétera. ¿Para qué? Pues para seguir mi oficio, mi oficio, pues ahora es el oficio de crisis. Por lo tanto, pues nada, venga Castings y Castings. Me daba pereza, estaba tumbado en. Hablante 4 El sofá de casa sin. Hablante 1 Ganas de moverme para hacer eso, ni levantar el teléfono para llamar a nadie. ¿Digo, tío, qué te pasa? Ahí es donde. Hablante 4 Vino él, aquello. Hablante 1 Que ahora supuestamente tendría que motivarte, me tiene desmotivado. Hablante 3 Totalmente. Hablante 1 ¿Entonces ahí es donde me pregunté, quizás no es eso? ¿Quizá lo que has vivido? Hablante 4 Ha ido muy bien. Hablante 1 Te ha ayudado a desarrollar muchas habilidades y cosas, pero quizás el camino no es ese. Es muy interesante. Desear, Permitir, Soltar y Espaciarse: Claves del Autoconocimiento ¿Cómo lo planteas? Porque hubo la pregunta la. Hablante 3 Reflexión antes de la crisis, sí. Hablante 1 Sí, sí, sí, Javi, cómo crees en este camino del. Hablante 2 ¿Autoconocimiento, para quien nos está escuchando hay muchas vías, no al final, pero cómo crees que que podemos realmente escuchar las señales de la vida para conocernos? Bueno. Hablante 4 Si uno no vive para sí mismo. Hablante 1 Desde el punto de vista egoico, yo, yo, yo, yo he centrado en mí y auto centrado en mi ombligo y siempre viendo lo que necesito, lo que me falta, etcétera, etcétera. Y uno vive mirando la vida, ahí es donde empieza. Hablante 4 A darse cuenta que pasan. Hablante 1 Cosas, hay sincronicidades, hay encuentros, hay oportunidades, hay amenazas, hay obstáculos. Y todo eso que está ocurriendo es el gran espejo que te dice, ahí estás tú, que te muestra en qué punto del camino estás. Y por lo tanto, ahí es donde nacen las oportunidades y los obstáculos en cábala, ya que hemos citado aquí a Mario, pues en cábala se suele utilizar los obstáculos, las dificultades de la vida para que encuentres tu propósito. Entonces es algo que no hay que huir de ello. Es algo que hay que integrar en tu vida y aceptarlo y manejarlo para que encuentres. ¿Qué hay detrás resolviendo esto? ¿Qué ocurre en mi vida? ¿Qué descubro entonces en la crisis que yo pasé? Descubrí esa esa parte mía, esa ese factor comunicativo divulgativo, ese factor de de comunicación que para mí era fundamental. No era el autoconocimiento, era la comunicación vivida ya desde otro lugar. Luego vino el autoconocimiento, que ahí me abrió otro, me abrió otro espacio, pero ya no en un espacio fuera, es un espacio dentro. ¿Entonces cuando tú me dices, bueno, qué es lo que uno tiene que manejar ahí? ¿En el autoconocimiento, la capacidad de espaciarse interiormente? Al final el autoconocimiento no es 111 listado de lo que soy bueno y malo de mi carácter. Lo que realmente es el autoconocimiento es el conocerse en lo esencial para conocerse, en esa esencialidad tengo que espaciarme para poderme espaciar. Tengo que callar, tengo que hacer silencio, tengo que observar qué ocurre dentro de mí y poco a poco voy creando un espacio interior. Y ese espacio interior es el que me permite. Empoderarme. Hablante 4 No en el sentido. Hablante 1 De power, sino en el sentido de descubrir que ahí hay un espacio en el que puedo habitar y que es un espacio que estoy en paz, es un espacio sereno, ya que esto se. Hablante 4 Llama destellos de sabiduría. Hablante 1 El sabio es aquel que ha hecho mucho espacio interior, de modo que lo de fuera no lo mueve. No es reactivo. Egorreactivo no es ego, dolor no es cuerpo dolor, como dice cartole, sino es una espaciosidad que le permite permanecer, estar en él siendo y estar siendo le sirve para apreciar lo que ocurre, y después de apreciar lo que ocurre, el sabio decide lo que quiere hacer. Entonces el sabio no se no se lava la mano. El espacio interior es el necesario para poder mirar qué ocurre. Y una vez he mirado lo que ocurre, decidir lo que debo debo hacer por responsabilidad. O sea, en lugar de reacción hay como. Hablante 3 Reflexión, no acerca de eso que quiero hacer, why tan seed espera. Hablante 1 Siéntate en tu interior, observa y una vez has observado, decide cuál es tu responsabilidad en eso. Correcto, correcto. Hablante 3 Ya está, mira, me parece, mira por por tratar de juntar esto que estamos diciendo con el principio de la conversación, porque si si, si presuponemos y damos por sentado que entidad mundo que estamos de acuerdo en que son los obstáculos o las fricciones lo que lo que hacen que uno se se replantee su orientación vital, las personas demasiado buenas. ¿Que rehúyen el conflicto? Inevitablemente no van a poder conocerse a sí mismas, no, no precisamente, pero pero pero. Hablante 1 No solo no se. Hablante 3 ¿Conocen a sí mismas desde el punto? Hablante 1 De vista interior, sino que además no se conocen en su personalidad porque no saben quién son, porque han vivido siempre cara a fuera. No hay fricción, claro, siempre han vivido. Hablante 3 ¿De los demás, entonces? Hablante 1 ¿Cuál es tu deseo? ¿Fíjate, qué pregunta más interesante, cuál es tu deseo? Pues. Hablante 4 Para mucha gente, su deseo es el deseo del otro. Hablante 1 Dime qué deseas y será mi deseo, pero yo mi deseo, no sé cuál es, porque no he desarrollado mi capacidad de ser una persona deseante y el deseo es la fuerza vital que nos hace vivir, no el deseo de esto, lo otro, lo otro no, no, eso son apegos, sino el propio deseo. El deseo es como una especie de ventana que me abre a la vida. Entonces, primera lección tengo que desear. Segunda lección y a la vez tengo que permitir, deseo y permito qué permito que sea lo que me viene, porque lo que viene conviene. Entonces no puedo estar queriendo lo que yo quiero, como yo quiero cuando yo quiero. Eso es ego, eso es un ego y un autocentramiento, no, si yo deseo y mi deseo está ardiente, está vivo en mí. Y cuando abro la ventana saco ese deseo, pero me encuentro con lo que la vida me trae, es que hago con lo que la vida me trae, lo rehuyo, lo sufro. Cuidado, que hay gente que lo vive desde el padecimiento, que ese es otro programa, programa de auto sacrificio, programa de mártir. No es que la vida es muy dura, es que la vida me impone. Es que claro, entonces uno vive, que si quieres lo hablamos luego del pasado. Pero fundamentalmente es cómo me permito vivir. Entonces hay una serie de pequeños verbos que yo los utilizo para entender un poco los destellos de sabiduría. El primero es desear, el segundo es permitir y el tercero es soltar. Y una vez tienes y una vez consigues suéltalo, pero no suéltalo de déjalo, sino suéltalo dentro de ti decir no, no te quedes pegado. Ámalo. Hablante 4 Quiérelo como es. Hablante 1 Pero algún día a lo mejor se acaba, yo recuerdo mi mi maestro, que. Hablante 4 Siempre ponía la mano. Hablante 1 Así, y decía, la mariposa se posará en tu mano mientras no la quieras poseer y cerrar, se quedará el tiempo que quiera, pero la que la quieras poseer o la matarás o huirá, por lo tanto, permanece con la mano abierta, sin apego. Y eso es el soltar suelto para que sea. El siguiente verbo es Espaciarse ese espacio. Hablante 4 Interior que me voy. Hablante 1 Generando para que yo pueda estar en mí y desde ahí poder actuar el siguiente. Hablante 4 Verbo es originar. Hablante 1 ¿Y una vez estás dentro, qué quieres originar? ¿Qué quieres que hay en tu vida? ¿Qué quieres crear en tu vida? Entonces volvemos al deseo para que vuelva a combinarse con el baile de la vida. Y así estamos bailando todo el día bueno. El Reto de Soltar el Pasado: Reestructurando Memoria y Creencias Es que esta parte del. Hablante 3 Desprendimiento de la que hablas del soltar, me me. Hablante 4 Parece que es es. Hablante 3 Para ciertas personas, compleja de de de de asumir en la vida. Porque claro, Fíjate, tú estás construyendo un ego, estás construyendo una vida. ¿Cómo eso se conjuga con el hecho de desprenderse de esa? Hablante 1 Vida que estás tratando de. Hablante 3 ¿Construir no, cómo? Cómo dirimir una cosa de la otra complicado el libro que ahora. Hablante 1 Está. Si no han salido ya seguramente habrá salido. Ya se va a titular el el reto de soltar el pasado lo que tú me propones. Hablante 4 ¿Es ese soltar? Hablante 1 Ese soltar, sobre todo el pasado, es como una especie de dejo de identificarme con aquello que fui porque aquello que fui. Hablante 4 No es que lo quiera olvidar. Hablante 1 Mucha gente que se cree que soltar es olvidar y mucha gente no quiere olvidar y lo entiendo. Hay un derecho a no olvidar. No quiero olvidarme de mis amores, mis queridos, las personas que de mi vida. No quiero olvidarme de los momentos felices. No quiero, pues claro, pero. Hablante 4 Cuidado en apegarte a ellos. Hablante 1 Entonces suéltalos si te hacen daño, suéltalos si te da un ataque de nostalgia, suéltalos. Si no te permite vivir la vida de ahora, entonces hay un derecho a recordar. Claro que sí. Pero también el día a día te lleva a que tú permanezcas en el ahora en el presente y en presencia de TI, que es este espaciamiento interior, con lo cual llega. Hablante 4 Un momento que uno tiene. Hablante 1 ¿Que revisar? ¿Hay algún peso pesado del pasado en mi vida? ¿Y yo me pregunté cuando hice el libro, se puede ser feliz con un mal pasado sin resolver? Hablante 4 Bueno, se pueden tener momentos de felicidad sin. Hablante 1 Duda, todo hijo de madre y de puede ser feliz en cualquier momento, porque un momento de felicidad sin querer ahora decir que es felicidad, es decir. Hablante 3 ¿Pero cualquier persona? Hablante 1 Puede tener, puede poner momentos de. Hablante 2 De de de. Hablante 1 Plenitud, cualquiera los puede tener, otra cosa es llevar una vida plena, llevar una vida fluida. Llevar una vida de presente, llevar una vida de presencia, llevar una vida donde tú sientas que estás fluyendo con la vida. Si hay un peso pesado ahí detrás, no te va a dejar por lo tanto. Hablante 4 ¿Es necesario que? Hablante 1 Te des cuenta de cuáles son esos pesos, esas cárceles que yo le llamo y hay un montón pulpa, resentimiento, el el arrepentimiento, la nostalgia, el resentimiento. El rencor, los programas heredados de la familia que no se han resuelto, las programaciones, los bloqueos, el trauma. Tanto. Hay un montón de aspectos que tienen que ser mirados y transformados en ti. Si no vas a llevar una vida con mucho peso, estamos diciendo, si quieres vivir una vida plena, pues hay que soltar. Esto, Xavier, justamente. Hablante 2 Nosotros siempre lo que explicamos a a nuestros alumnos y clientes y tal cuando hacemos sesiones es que YY creo que estás de acuerdo por por lo que te has dicho ahora de que cuando tú realmente tienes un juicio en el pasado, no es decir, tienes un resentimiento, no lo has dicho tú, pero sobre todo nosotros lo enfocamos más como con juicios, conclusiones, no, o sea, interpretaciones que tú sacas del pasado, que hasta que no las deshaces no las. Interpretas desde otro prisma, te van, van a estar siendo proyectadas, no esas heridas en tu presente y en tu futuro, no, entonces es súper importante. ¿Por eso, cuando has hecho esa pregunta que te hiciste en el libro que me ha encantado, cómo cómo te la has formulado? Para mí la respuesta clara es no, no, no, no se puede vivir una vida plena en este en el presente, si no tiene resueltos los asuntos del pasado, no, yo creo, entonces es muy importante eso que. Hablante 1 Dices porque claro. Las creencias ya lo sabemos todos, no las creencias de un modo crea la realidad que estás viviendo y por lo tanto, si tú no renuevas, por eso el verbo originar tiene esa función. Para qué originar, originar qué originar lo que ahora quiero. Entonces mucha gente se queda atrapada en la idea, que es otra creencia. Es que lo creo así, porque así lo he experimentado, dado que mi experiencia me dice, pues eso es así. ¿Entonces me baso en mi creencia sobre la experiencia, pero entonces la experiencia cuándo fue? ¿Está siendo todavía esa? Hablante 4 Experiencia. Hablante 1 Pues esa experiencia fue en un determinado momento en que tuviste una experiencia, que ocurrió algo que pasó lo que sea, que te hizo creer que las cosas son así, que los hombres son así, que las mujeres son así, que los niños son. No sé qué vale. Eso viene de una experiencia, pero viene de aquella experiencia. Hoy sigue teniendo sentido. Hablante 4 ¿Esa experiencia? Hablante 1 Pero esa creencia, por tanto, hay que revisar de nuevo. Hay que volver a pasar por la experiencia o por la creencia para que tú puedas originar otra manera de vivirte sin estar pillado en el pasado. Entonces tenemos que ir con cuidado en considerar que lo que creo se basa en la experiencia. Pues repito, la experiencia fue. ¿Y cuando yo hablo? Hablante 4 De soltar el pasado. Hablante 1 La primera, el primer argumento que yo utilizo para trabajar el pasado es acepta lo que fue y suéltalo ya acepta lo que fue. Eso fue, sí, pero no tiene que vivir todavía. Hoy en TI es Albert Ellis, famoso psicólogo, creador de la terapia racional, emotivo, conductual, etcétera, etcétera. Nos habla una de las creencias irracionales que tiene la gente es considerar. Que por aquello que sufrió en el pasado ya tiene que vivir así. Eso no es cierto. Por lo tanto, dejemos un un titular al pasado, no se puede volver, se vuelve al recuerdo y recuerdo es memoria. La memoria es falaz, cambia. ¿Por lo tanto, dónde tenemos que trabajar en el recuerdo? ¿Cómo recuerdo lo que recuerdo? Cómo revivo ese pasado hoy porque no puedo revivirlo como fue tenemos ahora la canción memoria de Rosalía. Hablante 4 Cuando recuerdo me doy cuenta. Hablante 1 Que recuerdo siempre de forma diferente. ¿Ah, claro, por qué? Porque la memoria es reconstructiva. La memoria siempre introduce lo nuevo que sé en lo que viví. Por tanto, yo no lo puedo vivir igual, porque ahí hay algo nuevo que ha aparecido ahí y además sabemos técnicas de Ellis que podemos reestructurar el sentido que yo le di a esa experiencia e incluso podemos manejar la imagen que te ha quedado la podemos manejar, podemos transformar la imagen, cambiarle el cuadro, wow. Entonces yo puedo trabajar el pasado, que es el recuerdo, que es la memoria, pero para eso tengo que entender qué significa recuerdo y qué significa la memoria. Y la memoria no la voy a quitar, porque la memoria es la que me recuerda quién he sido. ¿Pero cómo voy a dejar de ser lo que he sido? Pues entonces no sé quién soy, por lo tanto, porque recuerdo ser quién he sido. Me identifico con eso y sigo siendo ese que creo que soy. Y ahí está un poco el lío. Pero entonces viene una metáfora hermosa que es la barca de teseo. ¿No sé si lo conocéis una metáfora bonita, no? Entonces, si teseo, con el tiempo su barca se va desmontando, se va envejeciendo y va quitando tablones y poniendo otros nuevos, llega un día que la barca de teseo ya no existe, como lo que fue entonces sigue siendo la barca de teseo. ¿Si el hábil ladrón te ha robado el móvil y cambia todos sus productos, sigue siendo tu móvil o ya es otro móvil? ¿De quién es el móvil ahora? Por lo tanto, es un juego que nos ayuda a entender este juego continuo que hacemos con la memoria y con la identidad, y con esa identidad construimos un relato que es la biografía. Hablante 4 La. Hablante 1 Autobiografía. Y esa autobiografía es la película que me cuento. Estrategias para Regular el Buenismo y Construir un Carácter ¿Entonces qué estoy viviendo? ¿Quién soy? ¿La película que me cuento y puede ser tu cárcel esa película? Hablante 2 Totalmente. ¿Hay que hacerte 111? Pregunta más. Hablante 3 Que lo voy a llevar a al a también al terreno personal si me lo permites, porque antes has dejado entrever, no que tú ese perfil de de buenismo te te te caracteriza bastante YY como buen entonces. Hablante 1 Estamos. Hablante 3 Diciendo no que hay que hay como unas. ¿Las vamos a llamar? Pues unas experiencias tempranas que marcan, pues, unas pautas implícitas, unos automatismos que luego siempre, pues tratamos de trascender. Pero da la sensación de que esos fantasmas vuelven, no como que uno siempre tiene que pelearse con esa identidad impuesta por otros. No. Entonces yo quiero preguntarte si hoy en día sigue habiendo. Hablante 4 ¿Esa tendencia en TI? Hablante 3 YY cómo haces para para no, no, y su lo lo enfoco sobre todo para la gente que nos pueda, nos pueda estar escuchando y mimetice con ese perfil. ¿Entienda por tu experiencia, cómo puedes regular ese buenismo? ¿Cómo lo haces tú? ¿A ver el programa? Uno no se lo quita de encima. Hablante 1 Digamos que el hecho de ser memoria, el hecho de tener incrustada en la memoria, en el inconsciente esas programaciones, la programación siempre está. Estará más aplacada, está más en segundo plano, está más olvidada, pero estar está, lo cual hay momentos en que me me aparece. Por ejemplo, ahora imagínate que yo me voy para casa y se me cruza un pensamiento. ¿Quizá no tendrías que haber dicho aquello que has dicho, quizás te tendrías que haber callado ahí no has estado bien, has hablado demasiado lo que has contado aquí? ¿Ah, quién está hablándome? El Niño bueno, crítico, que ya está diciendo, lo has hecho bien, no tendrías que haber. Hablante 3 Hecho tal, ah. Hablante 1 Entonces uno se da cuenta y cuando se da cuenta dice, se me va a reír y dice, venga, humo, humo. ¿Por qué no vamos a ir a ningún lado? Lo quiero culpas, no quiero remordimiento, no quiero historias fuera y fuera, es decir, ya no le doy más importancia. Luego también me sucede en otro sentido, por ejemplo, cuando una terapia. ¿Igual te ha pasado a TI también os ha pasado? No sé cuando has tenido una intuición. Nuestro trabajo es un trabajo artesanal, donde la intuición es artesanal. Es su. Hablante 3 Elemento principal, no, entonces. Hablante 1 No es todo el procedimiento, sino la intuición, entonces hay veces que hay una intuición y. Hablante 4 ¿Te dejas llevar por ella? Hablante 1 Y la sueltas a la persona y la clavas la clavas. Hablante 4 Pero no por ti, por. Hablante 1 Ella, Eh, porque ahí has has abierto, pues un melón que estaba cerrado y que costaba mucho. Y hay una vocecita interna y dice, qué bueno que eres, qué bueno que eres. La tentación está. Hablante 3 Entonces, ese qué bueno que eres es una. Hablante 1 ¿Enfatización del programa es un ves qué bueno que eres, qué bien lo has hecho entonces? Te das cuenta inmediatamente de la tontería, inmediatamente lo que haces es decir, gracias señor o quien sea. Gracias por darme la el don YY la el. El haber haber podido canalizar esa información para esa persona y suéltalo ya está. Ni yo soy tan bueno, ni estoy tan malo, ni lo hago tan bien. Y lo hago tan mal ni tan imprescindible para esa persona. Para nada. Hablante 3 ¿Para nada, entonces? Hablante 1 Ya vas deshaciendo esos nudos, pero ya que me lo pides, pues soy sincero en decir luego qué me ha ayudado. A ver, me ha ayudado, por ejemplo, el el estoicismo por. Hablante 4 ¿Qué es tan importante lo que los? Hablante 1 Demás, piensan de TI. Hablante 4 ¿Por qué por qué tiene tanta relevancia lo que puedan? Hablante 1 Pensar de TI. ¿Por qué cuando me vaya? Hablante 4 Ahora de aquí tengo que estar pensando. Hablante 1 Si habré caído bien, me volverán a llamar. Qué pensará ahora, qué pensarán de mí, no, qué tontería. Y además, si lo supiera, para qué me va a servir o para amargarme la vida o para ponerme medallas, le dices, pero vaya tontería, esto es el jueguecito. ¿Entonces por qué es tan relevante para tu vida el lo que puedan? Hablante 4 Pensar de TI. Hablante 1 Eso lo tienes que cuestionar. Segunda. Hablante 4 Cosa que tienes que es muy importante para. Hablante 1 Mí de las más importantes, apéndete a definir, porque. Hablante 4 Y ahí está un enredo. Hablante 1 Del ego y del yo no, pero si te defines mucho ya estás creando una estructura, ya estás siendo demasiado organizado. Entonces tú, yo ya es de una determinada manera. No quiero estructuras, definiciones para nada. Uno tiene que vivir tal como. Bueno, y yo en mi. Hablante 4 En mi experiencia tengo. Hablante 1 Que decirte cuando yo miro el mar y veo esa extensión fantástica enorme, por un lado digo, qué hermosura, qué belleza, y por otra me entra. Hablante 4 Como una desazón. Hablante 1 Interior, digo, hostia, pero aquí me pierdo. Hablante 4 Pero aquí me pierdo en otra vida, te ahogaste en. Hablante 1 El mar. Hablante 2 Pero me. Hablante 1 Pierdo. Hablante 3 ¿Me pierdo, o sea? Hablante 2 Tengo una. Hablante 1 ¿Sensación de perderme ahora? La experiencia de perderse es necesaria para una experiencia espiritual YY de claro, a más expansión, más soy el todo y el todo es Dios. Entonces cuanto más me expando, más cerca estoy de Dios perfecto. Pero luego miro la costa y veo, pues las. Hablante 4 Rocas veo. Hablante 1 El pueblecito que esté ahí al lado veo la calita y esa pequeña definición, ese marco me da tranquilidad. Ah, mira. Hablante 4 Ya sé que puedo y que no. Hablante 1 Puedo, ya sé por dónde sí y por dónde no. ¿Entonces llego a la conclusión que definirse es necesario, qué? Hablante 4 Es lo que hay que definir para aclararlo. Hablante 1 En primer lugar, sobre qué principios y sobre qué valores quiero construir mi vida. A eso los griegos le llamaban hacer carácter. Entonces yo que decido tener mi carácter, hacer carácter. Ese carácter se basa no en una disposición de tener más carácter, menos carácter, que eso es lo viejo, sino en decir cómo quiero que sea mi vida, en qué quiero basarla. Y eso es definir ciertos valores que, más que definirlos, que los valores ya existen, es conocerlos y adoptarlos como propios. Por eso aprendí que no tenía que ser bueno, tenía que hacer el bien, que es diferente. Entonces, no es lo mismo la bondad en el sentido conceptual virtuoso que hacer el bien como acto, porque los actos, las virtudes, valores, hay que bajarlos a la Tierra, hay que vivirlos y hay que representarlos. Encarnarlos aquí en la Tierra. Y eso pasa por la acción. Toda virtud tiene que tener su acción virtuosa, entonces la virtud de la bondad y es hacer el bien. Entonces yo que intento hacer el mayor bien posible para el bien mayor bien posible, no es aquel que yo entiendo para ti, pero es el que yo calladito observándote. Creo que es mejor este momento para ti. Entonces yo intento hacer el. Hablante 4 Mayor bien posible. Hablante 1 ¿Vale entonces hacer carácter, definirse, definirse los valores? Hablante 4 Pero también en otra. Hablante 1 Definición que quizá no está tan estructurada, sino es aquella que emerge en cada momento. Y eso no hace falta que tenga una estructura fijada. Esa es la que es necesaria en las relaciones. Oye, me apetece, no me apetece, oye en pedagús, no en Pedagús, Oye, quiero, no quiero, oye, mira, lo siento, pero me quiero respetar que ahora no, no, no, no es el momento y punto. Hombre, pero no nos hagas eso. Entonces los demás que vienen aquí a arrastrarte no quieren que tú estés en su ando, en su péndulo, formes parte del péndulo. Oye, pues no lo siento. ¿Por qué? Porque me respeto ahora para poderme. Hablante 4 Respetar, primero me tengo. Hablante 1 Que definir en lo que quiero, lo que no quiero, lo que me gusta, lo que no me gusta, no en general, sino ahora en lo que está sucediendo, por lo tanto, tener esa capacidad de ponerme a definir. Es otra de las maneras de salirse de la programación del niño. Bueno, por tanto, esas pistas creo que son interesantes. Por un lado, plantearse porque es tan importante lo que opinen los demás. La segunda, hacer carácter, o sea, tener de referencia una brújula interior que sea la que mueva tu vida y 3. ¿Empezar a definirte y desde ahí y relacionándote con la gente, no? Y la y la perspicacia de ver. Hablante 3 ¿Cuando se activa el bueno que es es y lo sabes ver, sabes ver cuando viene, pero pero el hecho de verlo? Hablante 1 Ya significa que has conseguido que haya espacio en ti, espacio interior. Hablante 4 Es cuando hay. Hablante 1 Un poco de espacio y yo puedo darme cuenta de mí mismo actuando desde ahí es cuando yo puedo decir Venga, Suéltalo. Totalmente. Descubriendo el Propósito y Elevando la Conciencia Colectiva Bueno para ir. Hablante 2 Terminando que yo tenía muchas más preguntas. ¿Pero bueno, ya tendremos otras oportunidades, no? Porque ya se nos ha. Se nos ha hecho tarde, pero siempre nos gusta terminar y además en tu casa. Xavier, creo que es muy interesante hacerte esta pregunta si la quieres compartir, claro tu propósito. Es decir. Bueno, pues de aquí hasta que te vayas, que ojalá sea dentro mucho tiempo. ¿Qué propósito, si es que ya lo estás haciendo o te gustaría, no? Pues antes de irte de aquí y decir, ostras, lo he experimentado, no este propósito. Yo con el propósito tengo alguna. Hablante 1 Dificultad de definición porque entiendo que la gente cuando habla de propósito para mí, desde mi punto de vista, suelen ser más bien objetivos objetivos. ¿Sí, horizontes, pero el propósito es la pregunta cabalista sobre qué he venido a hacer esta vida, mi alma que ha venido a hacer? Hablante 2 Esta. Hablante 1 ¿Ya hemos dicho, solo descubro los los las situaciones de obstáculo en tal entonces, claro, cuándo uno descubre el propósito? ¿Cuándo ha vivido por tanto destellos de sabiduría cuando ha saboreado la vida? Y eso puede ser que ocurra casi al final de tu vida o nunca o nunca. Hablante 2 Pero hay una. Hablante 1 Mirada hacia atrás, donde uno ve el conjunto de lo que ha vivido y respecto al conjunto de lo que ha vivido, se da cuenta de que hay ciertas resonancias, repeticiones, obstáculos que ha tenido que superar y también. Hablante 4 Potenciales que ha tenido. Hablante 1 Que que ensalzar no. Y entonces ahí se da cuenta de que detrás de todo eso había como un propósito Heráclito, como un sentido, no de Heráclito, venía a decir, el carácter es el destino. Tanto como tú vas desarrollando tu vida te va mostrando como un destino. Entonces, si llega un momento en cuando miras atrás, ves ese destino. Hombre, pues parece que mi vida estaba orientada precisamente, pues, a que yo pudiera estar delante de la gente y hablarle. ¿Por qué? Porque a los 8 años salté a un escenario espontáneamente. ¿Y qué le mando a un niño de 8 años decir yo cuando pidieron un voluntario para hacer un un sorteo? Hablante 4 Dejé a mis padres y me Subí al escenario. Hablante 1 Ningún temor, ninguna vergüenza, no la he sentido nunca en un escenario. Entonces, el. Hablante 4 Escenario que más bien es. Hablante 1 Como el lugar, el Ágora, donde nos encontramos unos delante de otros. Ha sido mi medio natural, lo he hecho en el teatro, lo he hecho en la radio, la televisión, ahora los podcast o teniendo una persona delante en la consulta. Entonces el arte de divulgar, contar, comunicar ha sido el propósito de mi vida. ¿No tengo ninguna duda ahora para qué? Desde ahí también me he dado. Hablante 4 Cuenta que ese para. Hablante 1 ¿Qué tiene que ver con? En la colaboración, la contribución, el servicio al crecimiento de la conciencia. Entonces el el la gente crece, el país crece cuando la conciencia crece, entonces creo que estamos destinados en parte hay como el cabra se llama el tikum personal, no que tu tikum que es tu corrección que has venido a corregir esta vida es mi corrección. Seguramente ha estado desde el punto de vista egoico, desde el punto de vista del amor. He sido una persona que ha dudado mucho sobre si tiene que haber una, si tiene que ser un monje, si tiene que haber una vida espiritual, si tiene que hacer una vida de familia. He ido huyendo casi siempre del amor. El amor es sentido hasta que comprendí que no, que está ahí. Y eso solo lo puedes vivir en la acción. Y la acción significa amar a alguien, no amar a la humanidad, sino amar a alguien en concreto, definirte con alguien y estar. Hablante 2 ¿Comprometido con ese alguien entonces? Hablante 1 Estoy ahí en ese compromiso, entonces algo del amor tenía que aprender yo desde ese punto de vista. Y el ticumolam, que es el el, el, la corrección para todos, la universal que no deja de ser, pues el incrementar el nivel de conciencia de la gente. Entonces por ahí están mis mis propósitos, yo escuchándote, oye. Hablante 2 ¿Ya ya sois unos cuantos que habéis pasado por aquí, que cada vez digo, oye, tendríamos que montar un partido político de espiritualidad o algo para llevar la conciencia en plan? Hablante 1 Conciencia. Hablante 2 Vale, en plan nosotros venimos aquí a aumentar la conciencia, no, porque porque no es verdad. O sea, creo que faltan líderes y como antes has dicho lo de política, ahí te lo dejo por si algún día, Eh, por si algún día. Eso. Hablante 1 Sí, pero. Hablante 2 Fíjate que ya para. Hablante 1 ¿Acabar, EH? Platón en un apócrifo que no se sabe si es suyo, pero parece que sí, que se titula Alcibiades. Es un diálogo con Sócrates y un joven que se quiere dedicar a la política. Entonces Sócrates le dice al joven, usted que se quiere dedicar al bien común a la política, ya se conoce a sí mismo. Pregunta fundamental. Entonces Sócrates intenta definir cuál es ese sí mismo. Es decir, igual que el ojo de uno se reconoce a través del ojo del otro, entonces el otro siempre como espejo, el espejo que te hace ver cuál es tu sí mismo es el alma. Y ese alma se descubre cuando uno entra en la dimensión de la divinidad o en la dimensión del conocimiento, la sabiduría. Por lo tanto, de algún modo es como decir, el conocerse a a uno mismo sería condición previa para todas las escuelas de administración pública, que es la que crea los perfiles que luego van a ser perfiles públicos o los políticos. Entonces eso tendría que ser una obligación de todo político. Antes de entrar ahí, conózcase a sí mismo conozca cuáles son sus motivaciones. Y no tener que escuchar, como os he escuchado alguna vez, que yo me dedico a la política para arrastrar todo lo que pueda. Eso se ha dicho entonces, claro, ese desconocimiento de uno mismo ante una persona que va a representar el bien común es como condición, es como condición necesaria. Oye, me parece un cierre. Hablante 4 Muy, muy bonito. Hablante 2 Y muy emotivo. Hablante 3 Y nada, solamente nos queda agradecerte, pues todo lo que has dicho, tu presencia que que nos ha. Hablante 2 Encantado la verdad, gracias por por. Hablante 3 La sintonía me he sentido muy bien, yo sé que me he sentido. Hablante 1 Muy bien porque me explayo cuando siento que me explayo, que no me limito, que no tengo que pensar mucho lo que digo. Digo, estás bien, estás en buenas manos que bueno, gracias, querida. Hablante 2 Gracias, gracias.

Podcast Summary

Key Points:

  1. El "síndrome del niño bueno" surge cuando un niño aprende que sus necesidades no son importantes y se dedica a satisfacer las de los demás para sentirse querido y necesario, generando una dependencia.
  2. Esta dinámica conduce a adultos desconectados de sí mismos, regidos por el "deber" y la complacencia externa, lo que mata la autenticidad y el amor genuino, y crea un vacío interior.
  3. Las consecuencias incluyen perfeccionismo, incapacidad para gestionar conflictos, dificultad para decir "no", y una vida dedicada a los demás que resulta en infelicidad y la sensación de ser utilizado en lugar de amado.

Summary:

La conversación explora el "síndrome del niño bueno", un patrón conductual donde la persona, desde la infancia, aprende a priorizar las necesidades ajenas sobre las propias para ganar afecto y validación. Esto crea adultos desconectados de sus deseos, que actúan por obligación ("deber") y no por autenticidad, buscando ser necesarios para los demás. Se destaca que este "deber" mata el amor espontáneo y conduce a un vacío interior.

Las graves consecuencias son una vida de complacencia, perfeccionismo, evitación de conflictos y una profunda infelicidad, donde la persona termina sintiéndose utilizada en lugar de verdaderamente amada. El diálogo subraya la importancia de reconectarse con uno mismo para vivir de forma genuina.

FAQs

Es un patrón donde la persona aprende desde pequeña que sus necesidades no son importantes, por lo que se ocupa de las necesidades de los demás para sentirse querido y necesario, desconectándose de sí misma.

Surge en entornos donde el niño no es prioridad, ya sea por falta de atención emocional o por una educación rígida basada en el deber, lo que le lleva a anteponer siempre las necesidades ajenas.

Incluyen un sentido excesivo del deber, dificultad para decir no, complacencia constante, miedo al conflicto y una desconexión de los propios deseos, lo que puede generar vacío interior y frustración.

Porque cuando se antepone el deber a las necesidades genuinas, se pierde la autenticidad y espontaneidad, elementos esenciales para el amor verdadero, que trasciende reglas y obligaciones.

Están relacionados, ya que la persona busca ser 'ideal' siendo buena, lo que la lleva a esforzarse en exceso, evitar mostrarse vulnerable y creer que solo lo que cuesta tiene valor.

Es cuando se actúa para los demás de manera inauténtica, esperando algo a cambio, lo que en realidad es una forma de manipulación y descuido de las propias necesidades.

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