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S02E16 | Macondo

30m 41s

S02E16 | Macondo

El episodio de Ciencia Pop explora cómo mutaciones genéticas se propagan en poblaciones aisladas debido a cuellos de botella y efectos fundadores. En Pingelap, un tifón en 1775 redujo la población a 20 personas, entre ellas un jefe portador de acromatopsia congénita, enfermedad que hoy afecta al 5% de los isleños. En Cándido Godoy, Brasil, la alta tasa de gemelos (35% de nacimientos) se atribuye a inmigrantes alemanes de una región con predisposición genética y a la endogamia. En Yarumal, Colombia, una mutación en el gen de la presenilina (E280A) causa Alzheimer de inicio temprano en un clan familiar, con síntomas que aparecen alrededor de los 45 años. El neurobiólogo Francisco Lopera creó un árbol genealógico y un banco de cerebros que permitió identificar esta mutación, originada en el siglo XVIII. El estudio de esta población ha sido crucial para la hipótesis amiloide, que vincula la enfermedad con placas de péptido beta amiloide. Sin embargo, décadas de investigación y ensayos clínicos no han logrado tratamientos efectivos, lo que sugiere que las placas podrían ser solo un síntoma secundario y que la verdadera causa de la neurodegeneración aún se desconoce. Estos casos demuestran cómo el aislamiento genético puede crear laboratorios naturales para entender enfermedades, pero también subrayan la complejidad de encontrar curas.

Transcription

4620 Words, 27809 Characters

Spanish
Hola, soy Gabriel León y estás escuchando la Ciencia Pop. Un podcast sobre historias de Ciencia. La historia de una isla en la que muchos de sus habitantes solo ven en blanco y negro, o el caso de un pueblo con un enorme taza de nacimiento de gemelos, nos hablan sobre el impacto que tiene en el futuro de una población la presencia y diseminación de ciertos genes. Es lo que ocurrió, por ejemplo, cuando un individuo con una mutación genética determinada llegó a un lugar aislado y lentamente esa mutación se masifico con consecuencias insuspestadas y que han generado un experimento natural que ha permitido entender de mejor manera a una enfermedad y que nos podría ayudar en el futuro a encontrar una cura. Y como siempre, las recuerdo que si les gusta este podcast y lo quieren apoyar, lo pueden hacer a través de mi página en Patreon. Para eso vayan a www.patreon.com/lacienciapop y se pueden escribir para hacer una porte mensual a la causa. Agradezco como siempre, los aportes de Manuel Morales, Fernando Rode, la familia Healthman Fundes Auer en Giuseppe Carufo, Nicolás Martínez, Felipe Massanes, Nicolás Cabello, Sandra González, Sebastián Humáña, Diego Torres, Eugenio Graset, Carolina Valle, Verurín y Yeko, Cristóbal Moene, la familia Serpa Rebolledo, Juan Berlinger, Pablo Ymilesita Villalobos, José Mptanús, Ana María Larcon, Rosario Calderón, Michael Cavalar, Pedro Castillo, Adrián Cataldo, Matute y Consu, Candelaria Pimentel, Florencia García, el S. Podcast, K. Chiminamoto, José Luis Ulló a Dánea Sepúlveda, Alex Gutierrez, Amanda La Reín y Pedro, el Vevo Jorquiera. Pink Lab is a little coralino, que actualmente es parte de los estados federados de micronesia. Está formado por 3 islas conectadas entre sí y tiene una laguna central de agua a color turquiza, posee abundante vegetación de un color verde profundo y peces de todos los colores imaginables. Las temperaturas extremas casi no cambian durante el año, la mínima es de 23 grados celcius y la máxima es de 32 grados celcius, el cielo es de un color azul intenso y llueve de vez en cuando, ni mucho ni poco. Pink Lab es un pequeño paraíso en medio de los seanopasíficos y sin embargo, este pequeño paraíso esconde un secreto. Cuenta una leyenda local que "el Dios de la visión nocturna se enamoró perdidamente tu una bella mujer de la isla, llamada Docas" y lo ordenó al líder de la tribu local el jefe o con o muaum que se casara con Docas. El Dios de la visión nocturna era un Dios muy pícaro y a veces se disfrazaba como el jefe o con o muaum para poder acostarse con la bella Docas. De hecho, dos de los seis hijos de Docas habían nacido producto de las andanzas del Dios de la visión nocturna y esos hijos, al igual que su padre divino, también tenían buena visión nocturna. Pero este Dios de la visión nocturna era muy enamoradizo y de vez en cuando también se acostaba con otras mujeres de Pingellap, producto de estos amoríos siempre nació un niño con buena visión nocturna. Sin embargo, había otra característica más interesante que compartían todos los hijos del Dios de la visión nocturna. Todos eran muy sensibles a la luz del día y absolutamente todos veían el mundo en blanco y negro. Esta notable leyenda local apareció para explicar un hecho sin precedentes. Uno de cada 20 habitantes de la isla de Pingellap tiene cromatopse congénita y es ciego al color. La cromatopse congénita es una enfermedad muy rara, afecta a nivel mundial a una de cada 30 mil personas y se produce debido a una falla en los conos, uno de los tipos de células que forman parte de nuestras retinas. En efecto, nuestras retinas están formadas por dos tipos de células, bastones y conos. Los bastones nos permitan ver en condiciones de penumbra ya que son extremadamente sensibles a la luz. Sin embargo, su papel en la visión en condiciones de luz normal o alta se encuentran restrigido a mejorar el contraste y nos sirven, por ejemplo, para ver los colores. Los conos por otro lado corresponden a células que son sensibles a diferentes longitud de onda de la luz y nos ayudan a ver el color, que puede ser definido como la porción del espectro electromagnético que podemos hacer. El espectro electromagnético abarca desde los rayos gama, que poseen una longitud de onda muy corta en el rango del tamaño del núcleo de los átomos, hasta las zonas de radio que son muy largas y miden cientos de metros. De todo ese rango de longitud de onda, nuestros ojos apenas pueden presivir lo que está comprendido entre aproximadamente los 400 nanómetros de longitud de onda hasta los 700 nanómetros. Eso lo podemos hacer, gracias a nuestros tres tipos de conos. Los conos azules son sensibles a la luz entre los 400 y 500 nanómetros, los conos verdes entre los 400 y 600 nanómetros y los rojos entre 500 y 700 nanómetros. La estimulación diferencial de estos tres tipos de células le permite a nuestro cerebro generar todos los colores y, además, es la base del sistema RGB, red, green, blue, lo que explica por qué las pantallas de diferentes dispositivos están organizadas como una grilla de luces azules, verdes y rojas. Ahora, no todos los animales poseen tres tipos de conos o ven el mismo rango de colores que nosotros. Por ejemplo, los perros no poseen conos rojos, por lo que para ellos la luz roja es percibida parcialmente por los conos verdes. De esta forma, las cosas rojas las ven de color gris verdoso, pero su percepción de la azul es similar a la nuestra. Las mariposas por otro lado poseen conos que son sensibles a la luz ultravioleta, por lo que ven el mundo de manera muy diferente a nosotros. El animal más versátil en esta área es la langosta mantis, que posee la friolera de 12 diferentes tipos de conos, lo que les confiere la paleta cromática más amplia de la naturaleza. En el caso de la cromatopsia congénita, los conos sí perciben la luz, pero no transmiten la información al cerebro, así la visión en las personas que los diagnósticas con esta enfermedad depende exclusivamente de la función de los bastones, los que funcionan bien solo cuando hay una baja intensidad de luz. Es por esta razón que las personas que están diagnósticas con la cromatopsia congénita ven bien, al igual que el dios de la visión nocturna, solo de noche. La gran incidencia de la cromatopsia congénita en Pígelap era un misterio y nadie sabía cómo habían llegado a tener una tasa tan alta de esta condición. La leyenda del dios de la visión nocturna era relativamente nueva, de principios de 1800, por lo que trazando su origen tal vez fuera posible encontrar una explicación. En efecto, se descubrió que cerca del año 1775, un violento tifón devastó a la pequeña isla. Cincocechas ni provisiones de alimentos, la mayoría de los habitantes de Pígelap murió de hambre. Y entre los nomas de 20 sobrevivientes estaba el jefe huawéle, quien se autoasignó la ardo bataria de repoblar la isla junto a 3 de las sobrevivientes. En un estudio genético realizado el año 2000, se logró demostrar que todos los habitantes de Pígelap, que tienen la cromatopsia congénita, son descendientes del jefe huawéle, y comparten la misma mutación. Este ejemplo describe muy bien algo que ingenética de poblaciones se conoce como cuello de botella poblacional, que se refira las consecuencias que puede tener la reducción drástica de la variación genética en una población producto de la reducción en el tamaño de la misma. Esto puede hacer que genes que se asocian a enfermedades y que en general son poco frecuentes en una población, como el responsable de causar acromotopsia congénita, y del cual el jefe huawéle era portador, aparezcan con una gran frecuencia cuando esa misma población se expande a partir de unos pocos individuos. En otros casos similares es posible apreciar las consecuencias de un fenómeno llamado "Efecto Fundador", que tiene lugar cuando un pequeño grupo de migrantes que no es genéticamente representativo de la población de la que provienen, se establece en una nueva área. Cuando esto se da en poblaciones pequeñas y geográficamente aisladas, los efectos pueden llegar a ser muy sorprendentes. Es lo que ocurre por ejemplo con el municipio de Candido Godoy en el estado de Rio Grande do Sul en Brasil, cerca de la frontera con Argentina, municipio que en su letrero de bienvenida dice "Candido Godoy, tierra de gemelos". Solo a caminar por sus calles resulta sorprendente y algo inquietante debido a la enorme cantidad de gemelos que viven ahí. Según investigaciones realizadas a partir de mediados del siglo pasado, el 35% de los nacidos en las últimas décadas en Candido Godoy son gemelos, lo que convierte a este municipio en el lugar del mundo con la mayor tasa de gemelos. Una de las cosas interesantes de este caso es que se trata todo de vincular este fenómeno con la presencia en la zona de Joseph Mengele, >> No, no, no. el brutal médico del reje Bennasi que escapó a Sudamérica antes del final de la segunda guerra mundial y que se instala justamente en el sur de Brasil. En la Alemania Nasi, Mengel había realizado algún tipo de experimentación con gemelos, por lo que algunos creen que podría estar vinculado con el fenómeno en Candido Godoy, rumores que fueron creciendo hasta convertirse en una explicación que se escucha con frecuencia para este fenómeno. Sin embargo, varios historiadores de frasileños reconocen que la alta tasa de nacimientos de gemelos es muy anterior a la llegada de Mengel a Sudamérica y este fenómeno muy probablemente se explica por el efecto fundador. Esto ya que se ha determinado que los inmigrantes alemanes que llegaron a la zona, pero vienen en su mayoría de la región de Junsu Ruk, en la parte oeste de Alemania, una zona que tiene una tasa de nacimientos de gemelos más alta que la media. A eso hay que sumar que existe una fuerte endogamia entre sus habitantes, lo que hace que la variabilidad genética se mantenga baja en Candido Godoy, la tierra de los gemelos. Casas como este muchas veces, han permitido entender de mejor manera algunas enfermedades y el papel que los gemes tienen en su origen y eventualmente nos podrían ayudar en algunos casos a encontrar una cura. Repartidos en el pueblo de Yerumal y otros cercanos pretenecientes a la región danto aquí en el norte de Colombia, unas 5.000 personas que pertenecen al mismo clan familiar, son portadoras de una mutación genética que causa la aparición de una enfermedad conocida popularmente como la bobera. La mitad de esas personas serán diagnosticadas a la edad de 45 años y la otra mitad sucumbirá antes de llegar a los 65 años. Este hecho tan curioso hace que el pueblo de Yerumal tenga un parecido perturbador con el macondo ficticio de la novela sin años de solidar, de Gabriel Neubercia Marques, donde sus residentes sufren trastornos de la memoria y alucinaciones. La bobera ciertamente también tiene un nombre médico, enfermedad del Simer de Inicio Temprano. La enfermedad del Simer es una condición neurodegenerativa que actualmente afecta a más de 30 millones de personas alrededor del mundo y que suelmente comienza de manera lenta y progresiva a medida que empegecemos. En la mayoría de los casos se habla de Alzheimer esporádico que usualmente se diagnostica tarde en la vida de las personas. Sin embargo existe una variante llamada Alzheimer familiar o de Inicio Temprano que afecta a menos del 5% del total de casos y que comienza a manifestar los primeros signos de deterioro cognitivo, úsualmente problemas de memone de corto plazo, a fines de la tercera década de vida en los casos más tempranos, aunque lo más común es que los síntomas aparezcan alrededor de los 45 años. Una de las cosas más sorprendentes de esta variante de Inicio Temprano del Alzheimer es lo que ocurre con la población de las zonas montañosas de Antóquia que corresponda el lugar del mundo con la prevalencia más alta del Alzheimer de Inicio Temprano y uno de las cosas que han averiguado de los investigadores que están estudiando este misterio es que todos los habitantes de la zona que desarrollan Alzheimer de manera temprana comparten exactamente la misma mutación en el mismo gen. A la vuelta de esta pausa les voy a contar cómo fue y que se produjo este curioso escenario en la zona norte de Colombia y cómo este grupo de personas se ha puesto al servicio de la ciencia para tratar de entender un poco mejor a la enfermedad del Alzheimer. La ciencia pop cuenta con el auspicio de TCL Group leader en insumos y equipamientos científicos para laboratorios de diagnóstico e investigación. En este episodio te invita a un fascinante viaje al mundo microscópico del amano de Eurómex, compañero Alandesa Especialista en equipos ópticos. Mediante su amplia gama de lupas y microscópios personalizables podrás observar desde los detalles de un insecto hasta el núcleo de una célula en alta resolución con la ayuda de las técnicas de campo claro oscuro, contraste de fase y epifluoresencia todas adaptables a los distintos modelos disponibles. No importa si perteneces a la universidad en laboratorio o la industria Eurómex tiene la solución óptima para ti. 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Como habitante de la zona el doctor Lopera creció rodeado de casos del Alzheimer en su propia familia y entre sus amigos y se propuso hacer algo al respecto, tratando de entender a la bobera o Alzheimer generó un extenso y muy completo árbol genialógico de todos aquellos diagnosticados con la enfermedad corriendo además riesgo enormes para realizar esta labor en un territorio de guerrillas activas y narcotráfico y convenciendo a los parientes de la gente que había muerto con demencia de que donaran sus cerebros con el propósito de analizarlos. En ellos estaba escondido el secreto de este macondo del mundo real. Lentamente el doctor Lopera y sus colegas generaron un banco de cerebros en la Universidad Antioquia con más de 300 órganos lo que ayudó a descubrir que todas las personas afectadas por esta variante temprana del Alzheimer compartían exactamente la misma mutación. El año 2013 publicaron este ayago basado en la secuenciación del genoma de 102 personas que compartían la mutación y también otras características distintivas desde el punto de vista genético lo que permitió estimar que este gen defecto oso había aparecido en la población de Antioquia a inicios de 1700 muy probablemente a partir de una pareja de exploradores bajcos que llegaron a esta zona montañosa y aislada para instalarse ahí. La mutación es conocida como E288A y afecta a un gen llamado presenilina. Ha pasado más de un siglo desde que a loís Alzheimer describió por primera vez la enfermedad neurodegenerativa que lleva su apellido y descubrió dos características patológicas que observó en el microscopio al hacer el análisis postmortem del cerebro de sus pacientes. Uno eran las placas amiloides y el otro los ovillos neurofibriulares. Pasaron sin embargo muchas décadas antes de que los componentes bioquímicos de estas dos lesiones típicas del cerebro en el caso de Alzheimer fueran caracterizadas de manera profunda. Las placas amiloides corresponden a depósitos extra celulares de una proteína pequeña llamada beta amiloide como las proteínas pequeñas son llamadas peptidos por los bioquímicos se le conoce popularmente como peptido beta amiloide por otro lado los ovillos neurofibriulares son también agregados de otra proteína llamada TAU. Durante mucho tiempo se pensó que estas lesiones que sólo se podían detectar en el cerebro de una persona después de su muerte eran las responsables de todos los síntomas neurológicos de la enfermedad como la pérdida de memoria o los cambios en el comportamiento. De esta forma comprender el mecanismo que llevaba a la generación tanto de las placas amiloides como de los ovillos neurofibriulares se convirtió en una activa y muy bien financiada área de investigación y en uno de los blancos farmacológicos más importantes para tratar de encontrar una cura o un tratamiento contra el Alzheimer. Una cosa interesante derivada de años de investigación es que se descubrió que el peptido beta amiloide puede ser encontrado fuera de las neuronas en diferentes tamaños y es producido a partir de una proteína más grande llamada proteína precursora de la amiloide que es cortada para generar peptidos de 40 o 42 aminoácidos. Esta diferencia de tamaño que parece muy sutil termino siendo muy relevante pues se ha encontrado que la mayoría del peptido beta amiloide que forma parte de las placas amiloides corresponde a las formas de 42 aminoácidos. Durante mucho tiempo se pensó que la patología de la enfermedad Alzheimer estaba vinculada directamente con las placas amiloides y se creía que la presencia de estas placas resultaba tóxica para las neuronas las que comenzaban a morir explicando todos los problemas detectados en los pacientes con Alzheimer. Esta idea conocida como la hipótesis amiloide del Alzheimer fue la idea central que inspiró a muchos tratamientos experimentales los que buscaban remover las placas amiloides del cerebro de los pacientes o impedir su acumulación con la esperanza de revertir los síntomas cognitivos. Evidencia adicional para la hipótesis amiloide había y bastante. Por ejemplo se había descubierto que mutaciones en el gien de la protina pericursora del peptido amiloide y que favorecía la producción de una mayor proporción de peptidos de 42 aminoácidos, que es el que forma parte de las placas se vinculaban con el Alzheimer de inicio temprano. Por otro lado, pronto se descubrió a la proteína que cortaba el precursor del peptidamiloyde y mutaciones en esa proteína que favorecian la producción del peptidamiloyde 42 a 2, también se asociaban con el desarrollo del Alzheimer de inicio temprano. Y justamente, es esa proteína que procesa el precursor del peptidamiloyde la que se conoce como presenilina, la misma que está mutada en la población d'antóquia y que se conoce como mutación E280a. Luego de décadas de estudio, había mucha evidencia que sugiría el rol central del peptidamiloyde y las placas en la patoficilogía del Alzheimer, sin embargo, a pesar de toda esta evidencia y luego de muchos sencillos clínicos y miles de millones de dólares invertidos, ninguna aproximación farmacológica que apuntara las placas amiloydes había mostrado resultados prometedores y en el mejor caso solo se había obtenido una muy modesta respuesta, lejos de lo esperado. Es tal la desasón que a esta altura y quienes proponen que la placa amiloyde es solo el humo del incendio, pero que el problema real, el que causa la neurodegeneración, la pérdida de memoria y los otros síntomas de la enfermedad, debe ser una cosa distinta, como que hasta ahora pasamos por alto, algo diferente de lo que propone la hipótesis amiloyde. Justamente debido a todos estos problemas para entender de manera que va a la patoficilogía del Alzheimer es que es tan valiosa la población tan toque, ya que a diferencia de lo que ocurre en otras poblaciones, aquí se sabe que muchos de ellos van a desarrollar la enfermedad, ya que al formar parte de este clan, sus genes de presenilina han sido secuenciados y quienes llevan la mutación están identificados. La mayoría de los portadores de la mutación E288A, conocida como la mutación paisa en referencia a los habitantes de esta zona de Colombia, presentan síntomas bastante típicos de la enfermedad del Alzheimer, incluyendo pérdida progresiva de la memoria y cambios en la personalidad y el comportamiento, síntomas que aparecen hacia el final de la tercera década de vida en los casos más tempranos, pero que ocurre usualmente alrededor de los 45 años. La mutación paisa ha sido extremadamente útil para estudiar el Alzheimer de Nisiotemprano y los miembros de este clan han sido particularmente generosos para colaborar con quienes se están tratando de comprender la naturaleza de esta enfermedad. En un escenario que les ofrece a los investigadores, la oportunidad única de estudiar lo que pasa con el cerebro y la cognición de estas personas, muchos antes de que se manifiesten los síntomas clínicos de esta enfermedad. Esto, ya que si una persona lleva la mutación paisa, más temprano que tarde desarrollará la enfermedad. Y así fue hasta que, en un caso, digno de macondo, pasó algo raro. El caso pareció desafiar décadas de investigación en torno a la mutación paisa y se había confirmado varias veces toda la información genealógica y genética. Se trataba de una mujer que era parte del clan familiar y que llevaba la mutación, pero que solo comenzó a manifestar los primeros síntomas de la enfermedad en la séptima década de vida casi 30 años después que el resto de los portadores de la mutación. Ciertamente, una anomalía, uno de los grandes desafíos en el estudio de la enfermedad al Alzheimer es que los análisis de las placas amiloides y los sovillos neurofibrilares solo se podían hacer de manera postmortem. Esto cambió gracias a la introducción de una técnica llamada tomografía de emisión de positrones, pet por sus siglas en inglés y el desarrollo de moléculas que emiten positrones y que pueden asociarse tanto a las placas amiloides como a los sovillos neurofibrilares. Estas técnicas son costosas y no están disponibles en todas partes, pero han permitido por primera vez monitorear la acumulación de las lesiones en tiempo real en el cerebro de los pacientes diagnósticos con la enfermedad al Alzheimer. La mujer de este curioso caso fue sometida a esta análisis y los datos mostraron de manera sorprendente que su cerebro mostraba una acumulación de placas amiloides incluso superior a la que mostraba un paciente más joven que portaba la mutación y que ya presentaba síntomas que son compatibles desde el punto de vista neurologico con el comienzo de la enfermedad al Alzheimer más placamilides pero menos síntomas neurologicos. Por otro lado el cerebro de la mujer, cuyo nombre y otros datos personales no fueron revelados para proteger su privacidad, mostró una menor acumulación de obillos fibrilares de la proteína TAU comparada con un cerebro control y una mayor actividad metabólica en la zona frontal del cerebro, medida como el consumo de glucosa. En cuanto a los síntomas neurologicos como los análisis de su cerebro, sugirían que de alguna forma algo en el cuerpo de esta mujer estaba retrasando de manera notable la progresión de la enfermedad sin disminuir la acumulación de placas amiloides. Este hecho no parece tan raro, recientemente un proyecto de 184 millones de dólares ha permitido someter a exámenes pet a muchas personas que ahora en vida pueden permitirlos usmiar en su cerebro para confirmar si existe alguna relación entre la acumulación de estas lesiones y la presencia de síntomas. Los resultados han mostrado que cerca de un 30% de los cerebros examinados muestran cantidades considerables de placas amiloides o billos neurofibrilares o ambos como para clasificar los como cerebros con el Alzheimer pero que esas personas no muestran síntomas neurologicos de la enfermedad. ¿Por qué? Nadie lo sabe con certeza pero ya hay algunas pistas. En los últimos años ha quedado claro que los cerebros hasta algunas personas pueden compensar el daño producido por la neurodegeneración. No es que no haya muerte neuronal o pérdida de conexiones entre las neuronas, sino que existen mecanismos compensatorios. Si el cerebro con el Alzheimer fuera una casa infectada con termitas, los insectos todavía estarían comendose las vigas pero de alguna forma hay más vigas ya sea porque existen previamente o porque se construyen nuevas. Estos mecanismos compensatorios son parte de algo que ha sido denominado reserva cognitiva que aumenta con los años de educación y el aprendizaje y se refiere a los circuitos cerebrales de respaldo que pueden de alguna forma compensar los efectos de la pérdida de neuronas y conexiones entre ellas que ocurren la causa de la enfermedad del Alzheimer. Debido a que el aprendizaje promueve circuitos más densos y más conexiones entre neuronas, los cerebros con mayor reserva cognitiva pueden soportar perder más neuronas por la patología del Alzheimer sin mostrar signos evidentes de la enfermedad. Misma cantidad de mi loide menos deterioro cognitivo. Dicho de otra forma, un cerebro bien entrenado y activo puede resistir de mejor manera los embates de la acumulación de proteínas tóxicas. El problema es que desafortunadamente no se puede desarrollar un fármaco o píldora de reserva cognitiva. En el caso de la mujer con la mutación paisa, los investigadores sospechaban que debía existir un tipo de mecanismo compensatorio de origen genético que explicara la magnitud de las diferencias observadas entre su cerebro y lo que ocurría en su clan familiar. Ingenética se ha observado que es posible que los efectos negativos de una mutación sean superimidos por una mutación en otro gen, algo llamado supresión intergénica. En el caso de la mujer colombiana, su genoma completo fue secuenciado y se detectó un gen llamado APO E3 que ya había sido vinculado al desarrollo de la enfermedad Alzheimer y que llevaba una mutación muy poco frecuente, conocida como mutación "Crest Church" por la ciudad neocelandesa donde fue descrita por primera vez. Este gen se vincula con altos niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre, algo que también afectaba la mujer colombiana y que de hecho se estaba tratando para mantenerlos bajo control. Los datos sugieren que la presencia de este gen, de alguna manera, interfiere con la formación de los sovillos en euros fibrilares de la proteína TAU y eso se asociaría con un menor deterioro cognitivo. Este resultado ha animado a los investigadores a diseñar una serie de estrategias farmacológicas que podrían funcionar imitando a la mutación en APO E3, la que protege eventualmente la mujer colombiana y apunta a disminuir la acumulación de la proteína TAU. Sin embargo, el camino hace dislumbra complejo, el 14 de junio de este año hace solo unos días. Se presentó la primera parte de un ensayo clínico que probó una vacuna contra el Alzheimer y que buscaba que los pacientes generaran anticuerpos contra la proteína TAU, la evaluación de seguridad en resultó buena y los voluntarios generaron anticuerpos, pero luego de dos años los resultados en los test cognitivos no son tan promisorios. Si bien se trató de un ensayo pequeño, los resultados no parecen tan auspiciosos y ciertamente esta enfermedad seguirá siendo un enorme desafío, tanto la comprensión de los mecanismos moléculares que lo originan como también el desarrollo de nuevas aproximaciones terapéuticas. Y así hemos llegado al final de esta historia de Macondo. Yo me despido como siempre con mis agradecimientos a mis queridos patrons. Sebastián Toledo, Alberto Monti Laura, Claudia Dalenzon, Diego Molina, Macarena Vergara, Pedro Maldonado, Hernán y Lucas Castillo, Chucho Rex, Sandra Galas, Ana Lucia Luna, Cristian Subiabre, Romina Matoni, Simón Castillo, Riedemann, Diego Susías, Lucia no cisterna, Ricardo Llañas, Fernando Montenegro, Matías Banderstraten, Francisco Soto, la familia Flores Noguer, Leonardo Chiberría, Sergio Espinoza, Rafaela y Dalgo, Marcela Martínez, Cristóbal Orellana, Diego Riquelme y Gastón Brao a Repol. Nosotros como siempre nos escuchamos en la próxima semana, no lo olviden. Yo lo dejo aquí, recuerden lavarse las manos o usar su más carilla, mantener la distancia física, ventilar, ventilar y volver a ventilar, vacunarse cuando les corresponde ahí por supuesto que la ciencia los acompaña.

Podcast Summary

Key Points:

  1. En la isla de Pingelap, uno de cada 20 habitantes sufre de acromatopsia congénita (ceguera al color), una enfermedad muy rara a nivel mundial.
  2. Esto se debe a un cuello de botella poblacional ocurrido tras un tifón en 1775, donde solo sobrevivieron 20 personas, incluido el jefe portador de la mutación.
  3. En Cándido Godoy, Brasil, el 35% de los nacimientos son gemelos, fenómeno explicado por el efecto fundador de inmigrantes alemanes con alta tasa de gemelos y endogamia.
  4. En Yarumal, Colombia, una mutación en el gen de la presenilina (E280A) causa Alzheimer de inicio temprano en un clan familiar, con alta prevalencia desde el siglo XVIII.
  5. El estudio de esta población ha sido clave para entender la hipótesis amiloide del Alzheimer, aunque los tratamientos basados en eliminar placas amiloides no han mostrado resultados concluyentes.

Summary:

El episodio de Ciencia Pop explora cómo mutaciones genéticas se propagan en poblaciones aisladas debido a cuellos de botella y efectos fundadores. En Pingelap, un tifón en 1775 redujo la población a 20 personas, entre ellas un jefe portador de acromatopsia congénita, enfermedad que hoy afecta al 5% de los isleños. En Cándido Godoy, Brasil, la alta tasa de gemelos (35% de nacimientos) se atribuye a inmigrantes alemanes de una región con predisposición genética y a la endogamia.

En Yarumal, Colombia, una mutación en el gen de la presenilina (E280A) causa Alzheimer de inicio temprano en un clan familiar, con síntomas que aparecen alrededor de los 45 años. El neurobiólogo Francisco Lopera creó un árbol genealógico y un banco de cerebros que permitió identificar esta mutación, originada en el siglo XVIII. El estudio de esta población ha sido crucial para la hipótesis amiloide, que vincula la enfermedad con placas de péptido beta amiloide.

Sin embargo, décadas de investigación y ensayos clínicos no han logrado tratamientos efectivos, lo que sugiere que las placas podrían ser solo un síntoma secundario y que la verdadera causa de la neurodegeneración aún se desconoce. Estos casos demuestran cómo el aislamiento genético puede crear laboratorios naturales para entender enfermedades, pero también subrayan la complejidad de encontrar curas.

FAQs

Es una enfermedad rara que impide ver colores y causa sensibilidad a la luz. En Pingelap, uno de cada 20 habitantes la padece debido a una mutación genética transmitida por el jefe Nannwarki, quien sobrevivió a un tifón en 1775 y repobló la isla.

Ocurre cuando una población se reduce drásticamente, como en Pingelap tras un tifón, y luego se expande a partir de pocos individuos. Esto aumenta la frecuencia de genes raros, como el de la cromatopsia congénita.

El 35% de los nacimientos son gemelos debido al 'efecto fundador': inmigrantes alemanes de una región con alta tasa de gemelos se asentaron allí y practicaron endogamia, manteniendo baja la variabilidad genética.

Es una mutación en el gen de la presenilina (E280A) que causa Alzheimer familiar. Apareció en el siglo XVIII por una pareja de exploradores vascos y afecta a un clan de unas 5,000 personas, con síntomas desde los 45 años.

Se pensaba que los depósitos de péptido beta amiloide de 42 aminoácidos eran tóxicos para las neuronas y causaban los síntomas. Sin embargo, tratamientos para eliminarlas no han mostrado resultados significativos.

Los portadores de la mutación paisa están identificados y muchos desarrollan la enfermedad, lo que permite estudiar su progresión y probar terapias, ofreciendo pistas sobre la patología del Alzheimer.

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