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Rincón de filosofía - E6 - La virtud

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Rincón de filosofía - E6 - La virtud

El episodio explora la naturaleza de las cualidades positivas que distinguen a las personas, argumentando que estas no son actos extraordinarios aislados, talentos innatos sin desarrollar ni meras costumbres automáticas. En cambio, son virtudes: hábitos operativos buenos, arraigados como una "segunda naturaleza" que integran a la persona (inteligencia, voluntad y sentimientos) y la impulsan a obrar el bien con espontaneidad y estabilidad. La virtud, que significa fuerza, perfecciona al ser humano al permitir que sus facultades alcancen su fin propio (como la verdad para la inteligencia), lo que produce felicidad. Adquirirla requiere un proceso activo: despertar la motivación interna, decidirse, y ejercitarse con constancia y disciplina en la repetición de actos específicos, aceptando que es un camino progresivo que necesita paciencia. Se contrasta con el vicio (hábito malo) y se enfatiza que, aunque la gracia divina ayuda, el esfuerzo personal es crucial para desarrollar virtudes naturales como la fortaleza, templanza, justicia y prudencia, invitando a la autorreflexión y a la acción en vez de la queja.

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2960 Words, 17427 Characters

Spanish
Hoy te invitamos a descubrirte y así entender el mundo que nos rodea. Te invitamos a nuestro rincón de filosofía y un rincón de filosofía, formaría del Rosario Inochéntica Estellanos, un podcast de juventud de radio argentino. Hola, soy María del Rosario Inochéntica Estellanos, soy licenciada en filosofía y docente. Y en el episodio de hoy, de rincón de filosofía te pregunto, si tuvieras que elegir una podo que esté distinguida, ¿cuál sería? Existe una costumbre popular ya bastante antigua, que consiste en nombrar a algunas personas que han marcado de algún modo de la historia, con alguna podo, una podo que de alguna manera reconoce las cualidades positivas de esa persona y despiertan en la gente o un aprecio, un reconocimiento, un homenaje. Pienso, por ejemplo, en el rey Alfonso El Sabio, español en Carlos Magno, o en un santo bastante reciente San Juan Pablo II Magno. Si esas, esos apodos, esas cualidades positivas, realmente responden en la realidad de esa persona, señan a la nitócan a una perfección que han adquirido algo que les ha planificado. Maritán decía que estas cualidades positivas que ahora vamos a ver de qué se tratan, son títulos de nobleza metafísicos, es decir, no son heredados, no corresponden a un rol que se va a cumplir en la sociedad, sino que es un distintivo de esa persona en sí misma, algo que las identifica, algo que es esa persona y que la ennoblece. Entonces, surge hacerse una pregunta, podríamos pensar que cualidad positiva me distingue, me identifica hoy, y que cualidad positiva en todo caso me gustaría alcanzar, y que sea mi distintivo, ¿cuál me gustaría que fuese mi apodo? Pensando esto pueden surgir esas por lo general quejas o debilidades que a veces nos atormentan, no puedo alcanzar esto porque me cuesta hacer alegre frente a estas realidades, me cuesta sostener la esperanza, me cuesta ponerme estudiar, y generalmente echamos la culpa de las circunstancias, como si las circunstancias hoy en día, por ejemplo, la cuarentena, fuese necesariamente un impedimento, y tenemos que reconocer que las personas que hemos nombrado no han vivido, necesariamente en circunstancias favorables, por el contrario han reconocido, han aceptado las circunstancias que les tocó, y las han aprovechado para dar lo mejor de sí, para hacerlo mejor de sí mismos. Entonces podríamos preguntarnos en qué consiste o de qué se tratan las cualidades positivas. Primero voy a decir a que yo que no son, primer lugar, una cualidad positiva no es simplemente un acto por más extraordinario que sea, una gran asaña, que seguramente han realizado muchas de las personas que se reconocen, porque una gran asaña, salvo que sea por este gracia de Dios, requiere que ese mismo acto se haya ejercido de ordinario, las cosas más pequeñas para que esa persona realmente pueda enfrentar y realizar lo extraordinario, hablo, por ejemplo, de un acto extraordinario de Valentía, requiere que esa persona haya sido valiente en lo cotidiano. Tampoco las cualidades positivas son simplemente talentos innatos, todos tenemos talentos, es decir, esas como tendencias, hacia ciertos bienes que no surgen con bastante facilidad. No es simplemente un talento, porque un talento que no sea efectivo, es decir, que no pasa al acto, que no se realiza, se pierde. Por ende, una cualidad positiva no es simplemente el talento, sino un talento desarrollado, un talento ejercido, un talento practicado. Por otro lado, tendríamos que decir que tampoco una cualidad positiva es simplemente una costumbre, decir, carlo magno, el emperador estaba costumbrado a realizar actos magnáneos, la magnanimidad es una virtud. Porque la costumbre, como la rutina, tiene más que ver con algo que realizamos como en automático. Algo que requiere poco de nuestra deliberación y de nuestra libertad de nocasiones, en el sentido de que, por ejemplo, cuando nos levantamos, podremos estar acostumbrados ahí inmediatamente y al baño, le van los dientes, y a veces lo hacemos, aunque por supuesto, esta nuestra elección, pero lo hacemos está semi dormidos, es decir, hay algo de ese acostumbramiento que no es necesariamente una cualidad positiva que haya sido pensada y elegida en ese momento. Entonces, en qué consiste en estas cualidades positivas? En virtudes. La palabra virtud le hemos escuchado muchas veces, y pocas veces quizás nos hemos detenido a preguntarnos en qué consiste. Bueno, en primer lugar, me remito a la etimología de la palabra virtud, viene de Vir el latín, que refiere a fuerza. Y la virtud, lo primero que tenemos que decir es que eso es una fuerza, es algo que empuje y motiva a realizar ese tipo de actos. Por ejemplo, si soy generosa, tiendo a realizar actos continuos de generosidad. Muchas veces la virtud por esta razón se confunde con el apasionamiento. Estas personas demasiado apasionada por servir a los demás, por ejemplo. Y esto es porque la virtud, como es algo arraigado, este título de nobleza metafísico, algo arraigado en la naturaleza de esa persona, no toca simplemente a una facultad o a una aspecto o a una dimensión de esa persona, sino que toca a toda la persona, toda la persona se encuentra dirigida a obrar ese bien. Entonces, la inteligencia, la voluntad y los sentimientos están puestos en juego. Y en ese sentido se ven justamente esas pasiones, esos afectos puestos al servicio de ese bien, de la generosidad o del ser servicio. Pensemos, por ejemplo, en un profe quedando en una clase realmente se apasiona porque descubierto y quiere señalar esa verdad que ha descubierto. Es un profe que está acostumbrado a la búsqueda, de la verdad, al estudio, es que nos comparte su ciencia. Bueno, no simplemente vemos el accionar, el operar de su inteligencia, sino también su voluntad que quiere que busca y sus afectos también. Y en este sentido, una persona que tiene virtud es una persona integrada, una persona unificada. Es decir, es una persona podríamos decir de una sola pieza transparente, es una persona que es cuarente, que no piensa una cosa, actúa de otra, siente de otra forma, que varía según las circunstancias, sino que es una persona que, por ejemplo, si es honesta, es honesta en todas las ocasiones por difíciles que sean. Y en este sentido también es una persona dueña de sí misma, que dispone de sí misma, que no se deja llevar fácilmente por un sentimiento que surge en el momento o por presiones externas, sino que, como decimos antes, puede buscar y hacer ese bien con todo lo que ella es. Entrando un poco en su definición, tendríamos que decir, entonces que una virtud es un hábito operativo bueno, hábito operativo bueno. Es decir, que es bueno, es decir, perfectivo. Todo hábito, humano, todo acto humano, es moral. Tendríamos que distinguirlo, acto humano, hábito humano de acto del hombre, o los actos del hombre que tienen que ver con respirar, empestañar esas cosas que hacemos sin deliberación, sin libertad. En cambio, los actos humanos tienen que ver con aquellos que realizamos, que son la verdad mayoría, libremente. Un acto algo que realizamos una vez un hábito, tiene que ver con, ahora lo vamos a ver más profundidad, algo una disposición, ya actuar siempre de cierta manera. Muy bien, entonces, ¿por qué decimos que es bueno y es perfectivo? Porque justamente lo bueno es aquello que corresponde a nuestras facultades, es decir, cuando nuestras facultades alcanzan sus fines correspondentes, están alcanzando ese bien, al que tienden y ese bien que les atrae. Por ejemplo, nuestra vista busca la luz, nuestra inteligencia, la verdad, nuestra voluntad, amar, bien. Entonces estamos llamados justamente a que nuestras facultades alcance sus fines, realizan sus operaciones bien y en esto entonces se perfeccionen, logren su acabamiento, su plenitud. Por ejemplo, conocer la verdad y decir la verdad, dar el otro lo que le corresponde es un ejercicio de la voluntad. Muy bien, esta planificación de lo que somos nos produce felicidad, justamente la posesión del bien, nos produce gozo, espiritual e incluso satisfacción. Por eso, distinto de la virtud de un hábito operativo bueno es el visio, un hábito operativo malo, que justamente el desorden de nuestras facultades, justamente que no alcancen el fin al cual están ordenadas. Por esto es dañino también, todo está moda que se refiere la autopercepción, porque para perfeccionar algo hay que conocer ese algo. En este caso nosotros ya somos seres humanos, tenemos naturaleza humana, pero tenemos, estamos llamados a perfeccionar eso que somos, somos unidad de cuerpo y almarrasional y estamos llamados entonces a obra según nuestra almarrasional, según la razón. Estamos llamados a que nuestras facultades justamente alcancen su propio fin y no actuar simplemente como animales, dejado llevar por el distinto o actuar como en el vacío, como lo que por ahí imaginos, porque de esa manera perdemos por decirlo así la línea de perfección, la línea de plenitud. También tenemos que decir que cuando nos referimos a algo que perfecciona no estamos hablando de perfeccionismos, porque el perfeccionismo tiene más que ver con aquella persona que más bien se obsesiona por realizar las cosas según esquemas objetivos. Acá en todo caso es realizar el bien realizar aquello a lo que tiende, min naturaleza y a lo que estamos llamados y para eso importantísimo el ejercicio nuestra inteligencia y una voluntad que se ha quecida a la inteligencia y que se afirme en esto. Decimos también que es un hábito operativo bueno, justamente porque no es un solo acto que se realiza sino que es ya algo adquirido y por eso hábito viene de haber el latín que quiere decir posesión, en este caso una posesión espiritual. Y como es algo que se posee esa tendencia, esa bien, esa adquisición de ese bien, es algo que ya es estable en nosotros, un hábito, es algo que sea establecido, que no queremos decir con esto que es tu, porque justamente una virtud hábito operativo bueno mueve a realizar actos de ese tipo, si soy fuerte actos de valentía. Pero sino estabilidad se refiere a que es algo difícilmente cambiable o movible, es decir algo que justamente es difícil que yo sea o realiza actos injustos si tengo la virtud de la justicia. Y esos actos de justicia me surgen ya con espontaneidad y con facilidad. Está buenísimo justamente porque ya no cuestan, si ya no es costumbre, no es algo que me sale en automático en el sentido de que no me cuenta o no está en mi libertad en juego. Si no es que es algo que yo elijo a ser, algo que soy consciente, pero que me sale, ya me surge, no, me sale como naturalidad con espontaneidad. Para esto son necesarios dos requisitos, dos condiciones, la continuidad y el progreso. Justamente todos los actos que nosotros vamos realizando van dejando una huella en nosotros. Entonces sí, yo soy de los que me dejo llevar cual oja por el viento y actúo, bueno como va saliendo según el sentimiento o lo que los otros me digan y bueno fácilmente va a ser que caiga en muchos vicios, en muchos desórdenes. Por el contrario, si yo me esfuerzo en que mis actos tengan una continuidad, es decir, hay una unidad entre lo que hice ayer, lo que hago hoy y lo que haré y además considero que todo lo que logre ayer no lo pierdo, sino que hoy puedo lograr avanzar sobre eso, no, tengo que empezar siempre de cero, vemos que nuestro camino está muy hallanado. Es importante, entonces considerar que necesitamos de la constancia y no de estar cambiando continuamente. Esta persona que comienza natación encontró un obstáculo deja y entonces se dedica a la guitarra y deja una persona que está cambiando continuamente, no logra la estabilidad, no logra justamente repetir en la práctica ciertos actos hasta que se vuelvan hábitos. Yo no soy especialista pero ya la neurociencia habla de cómo justamente la repetición va creando incluso redes neuronales que van generando estabilidad ya predisposición. También hay que tener en cuenta entonces que todos los días devolveré ayer por el logro de tratar de subir, digamos, un pedaño más en la escalera, de alguna manera el que no avanza, retocede. Por eso, todos los días hay que forzarse por volver a repetir el acto. Sabiendo que en esta repetición de la que estamos hablando de actos, voy a llegar a lograr el hábito, ya la adquisición de ese bien, de esa disposición. Por eso, Aristóteles habla de que la virtud es una segunda naturaleza, es algo que ha arraigado y ha arraigado a la manera de cada uno en el sentido que la alegría es algo determinado, tiene su propia esencia pero cada uno de nosotros es único e irrepetible y por eso le alegría en cada uno de nosotros va a ser a nuestro modo. Por eso se dice que la virtud libera, porque permite que seamos lo mejor de nosotros mismos, es decir que nuestras potencialidades puedan desplegarse. También debemos decir que la virtud en belleza, en belleza internamente porque adquirimos cierto bien y también eso se irrá dia externamente. Entonces algunas cuestiones como más prácticas, como hago, porque el alcanzar la virtud, sobre todo, consiste en la repetición de un acto. Como hago, en primer lugar es bueno despertar la motivación, si tengo que educar a otros o bien, si tengo que autoformarme en una virtud y la experiencia en esto es muy importante, la experiencia de una persona que sea modelo en cierta virtud a la que su admire, que pueda ver en ella el ejemplo, por ejemplo, vale la redundancia de la templanza, de la fortaleza, de la constancia. Mantener el diálogo constante con alguien que me vaya acompañando, que me ayude, también es bueno. Y proponerme lo decidirlo, por ahí cuando nos, la educación de niños, nuestra familia, la escuela, nos han propuesto, es decir, la propuesta venido externamente en general. Es importante fomentar que el interés y la motivación también sea interna, porque la persona que va a adquirir la virtud no es pasiva, no es algo que se les sella de afuera, sino que es algo que tiene que trabajar internamente. Entonces es importante también que la persona esté dispuesta a prestar atención voluntariamente a sus actos. Y una vez que he decidido, dijimos el ejercicio repetitivo, que implica en primer lugar exigencia, que alguien te exija o exigirte, hacer esto y no hacer aquello. Inplica una práctica específica, es decir, repetir el acto, pero repetirlo bien, esforzarme, por justamente practicar con continuidad, con uniformidad, con exactitud. Es decir, lograr cierta disciplina. Y en ese sentido me gustaría leerles unos parrafitos de un libro de Mr. Tijamertot, el joven de carácter que se consiguen internar, y es muy bueno. De algunos ejemplos de personas que por ahí pensamos nosotros que son genios en el sentido de que un día para el otro lograron una obra maravillosa y vamos a ver que nos que su gran obra está en haberse esforzado, en haber sido constantes. Dice así, ¿sabes cuánto tiempo empleo adelante para su obra de fama mundial la divina comedia? 30 años juntos. Y Dickens, el gran escrito en inglés, dice de sí que cada libro le costaba un trabajo inmenso. Prespod el célebre historiadora americano estaba casi ciego, cuando para escribir su gran obra titulada Fernando a Isabel de España, le fue necesario aprender antes varios sirio más modernos para lo que dedicó fies años ya en la madurez de su vida. Newton, el gran astrónomo escribió 15. se ve ese su cronología hasta que pudo darse por satisfecho y así sigue contando el autor varios y varios casos. Es importante entonces que se le veremos también cada paso que logramos, vayamos dándonos cuenta de la satisfacción que produce y tener en cuenta también que hay virtudes que nos llevan más tiempo y no desanimarnos porque así como existe el círculo vicioso existe el círculo virtuoso cuando yo me esfuerzo por alcanzar cierta virtud por ejemplo la alegría voy ganando a la par en constancia en templanza etc. también es importante prestar atención a cuáles nos vamos a proponer porque vamos ir logrando otras pero en cuál me voy a enfocar donde voy a poner justamente toda mi mente y todo de mí para practicar específicamente en esa virtud. Pensemos cuáles la que más necesitamos todas las circunstancias o también las necesidades internas. Lo bueno de todo esto es que nuestro trabajo tiene que estar pero tenemos fe y sabemos que Dios ayuda que la gracia también es una gran ayuda y que incluso Dios infunde virtudes en primer lugar para vivir en comunión con él y afrontar lo que nos toca desde de la mirada de Dios desde la mirada de la fe sabiendo que todo lo que Él nos regala es inmensamente más grande lo que nosotros podemos hacer pero también es importante que además de pedir porque las virtudes infusa se piden no son adquiridas por repetición sino que son un regalo además de eso es importante hacer este esfuerzo y cooperar con la obra de Dios de esta manera haciendo el esfuerzo personal por adquirir esas virtudes que necesitamos. Las virtudes naturales que necesitamos ya sean intelectuales que perfecciona nuestra inteligencia, morales como las cuatro cardinales que perfeccionan nuestro obra que son la fortaleza, la templanza, la justicia y la prudencia. Entonces yo diría que ahora en vez de quejarnos cuando alguno sale empecemos en vez de preocuparnos a ocuparnos y le preguntas y diciendo entonces en que te gustaría mejorar. Espero que le piso de hoy te sirva ya sabes a practicar. Nos encontramos en el próximo que te vien. Esto fue Rincón de Pilosofía por María del Rosario Inachéndica Estellanos, un podcast de Juventud de Radio Argentina.

Podcast Summary

Key Points:

  1. Las cualidades positivas que distinguen a una persona son virtudes arraigadas, no simples actos aislados, talentos innatos o costumbres automáticas.
  2. Una virtud es un hábito operativo bueno y perfectivo, una fuerza estable que integra a la persona y la impulsa a actuar con espontaneidad hacia el bien.
  3. Adquirir virtudes requiere motivación interna, decisión, esfuerzo constante, repetición disciplinada de actos y paciencia, reconociendo que es un proceso progresivo.

Summary:

El episodio explora la naturaleza de las cualidades positivas que distinguen a las personas, argumentando que estas no son actos extraordinarios aislados, talentos innatos sin desarrollar ni meras costumbres automáticas. En cambio, son virtudes: hábitos operativos buenos, arraigados como una "segunda naturaleza" que integran a la persona (inteligencia, voluntad y sentimientos) y la impulsan a obrar el bien con espontaneidad y estabilidad. La virtud, que significa fuerza, perfecciona al ser humano al permitir que sus facultades alcancen su fin propio (como la verdad para la inteligencia), lo que produce felicidad.

Adquirirla requiere un proceso activo: despertar la motivación interna, decidirse, y ejercitarse con constancia y disciplina en la repetición de actos específicos, aceptando que es un camino progresivo que necesita paciencia. Se contrasta con el vicio (hábito malo) y se enfatiza que, aunque la gracia divina ayuda, el esfuerzo personal es crucial para desarrollar virtudes naturales como la fortaleza, templanza, justicia y prudencia, invitando a la autorreflexión y a la acción en vez de la queja.

FAQs

Una cualidad positiva es una virtud arraigada en la persona, un 'título de nobleza metafísico' que la identifica y ennoblece, no es simplemente un acto aislado, un talento innato o una costumbre automática.

La virtud es un hábito operativo bueno, una fuerza arraigada que perfecciona a la persona, dirigiendo su inteligencia, voluntad y sentimientos hacia un bien específico, como la generosidad o la justicia, de manera estable y espontánea.

Se adquiere mediante la repetición constante y progresiva de actos buenos, con motivación interna, disciplina, y esfuerzo personal, apoyándose en la experiencia de modelos a seguir y, para algunas virtudes, en la gracia divina.

La virtud es un hábito operativo bueno que ordena y perfecciona nuestras facultades hacia su fin propio (como la verdad para la inteligencia), mientras que el vicio es un hábito malo que las desordena e impide ese logro, dañando nuestra plenitud.

La virtud libera porque permite desplegar nuestras potencialidades y ser lo mejor de nosotros mismos, e internamente embellece al adquirir un bien que luego se irradia hacia el exterior en nuestras acciones y carácter.

Son esenciales: la constancia asegura la repetición de actos que forjan el hábito, y el progreso permite avanzar sin empezar de cero, creando estabilidad y predisposición, incluso a nivel neuronal, para actuar con facilidad.

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