Este texto reflexiona sobre la angustia como una experiencia humana fundamental, que se manifiesta en el insomnio, el pánico y la sensación de pérdida de ritmo. Utilizando la pandemia como metáfora, se describen las etapas de negación, síntomas y búsqueda de refugio en la nostalgia o el miedo. Se critica la tentación de llenar el vacío con productividad, consumo o relaciones falsas, y se propone el canto, el ritmo y la proximidad como herramientas para enfrentar la precariedad de la existencia. La angustia no es solo un síntoma individual, sino un punto de inflexión que puede llevar a preguntas fundamentales sobre el hogar, el amor y la muerte. Se advierte contra el nihilismo y la indiferencia, y se defiende la importancia de la distancia psicológica y el respeto en las relaciones. En última instancia, el texto sugiere que, en medio del caos, encontrar un ritmo propio —a través del canto, la lectura o la compañía— puede ser una forma de amparo y conexión auténtica.
(Música) Emisor, podcasting. (Música) (Música) (Música) (Música) Amó de pígrafes, abrocomillas. Tu música hace espacio a quien escucha. Puedes entrar y vivir ahí. Cierra comillas. Bjork Arvo Part. (Música) Despiertas en la mitad de la noche. ¿Qué tienes aquí, cardia? No sabes si el corazón te va a explotar o es una crisis de pánico. Lo logras dormir un poco. Y cada vez que despiertas de un salto no te decide si entonces es peor el lo que es ser o morir. Consultas para salir de la duda. Te explican. Si fuera un asunto del corazón tendría fatiga y tienes todo lo contrario, andas como un trompo. Algunas nochas despiertas igual, un desarrollo del ritmo del cuerpo. Ya lo llamas angustia, aunque no tengas una idea sobre eso. Pienzas. Langustia es un animal bravo. Le cuentas a alguien por teléfono y te pregunta si es pertasta que andúanme a tu lado cuando tenías miedo. Dices que no. No quieres molestar. Le cuentas que lo resolviste. No sabes por qué, pero se te ocurrió que un gutero y un calmante podrían servir. (Música) Un gutero y un calmante. No se parece eso al amor. No es tu culpa si ya no sabes sobre ese asunto. Si el amor se da, hace, pide o se hace. Ya no se habla de amor, salvo para evitarlo, torcelo, hacerlos signo de modernidad. Un símbolo triste. Repetimos, morimos solos. Pero no, venimos de un enlace. Venimos de alguien. ¿Nos ha llamado o no? No podemos deshacernos de la idea de un abrazo. Esa idea evita las tripas. A veces toma el traje de amor romántico. Pero se trata de algo más antiguo. Es la necesidad de otro cuerpo para bajar la frecuencia cardiaca, tomar un ritmo y dormir. Creo que por eso para dormir, necesitamos un peso encima. Taparnos. Pero aquí podría importarle tu insomnio y tu angustia en todo este desastre. Salvo que la ruta que desquice al corazón y que se parece mucho a la ruta del duelo no sea sólo una cosa tuya. La ruta de la pandemia en sus primeros meses es un buen ejemplo de lo que la perdiad de un mundo, de un amor, de un orgullo, nos hace. Momento uno, negación y ansiedad. Lanciedad sirve para negar la vida. Lanciedad sirve para negar el agujero. Se decía, por ejemplo, aprovechar la cuarentena, terminarlo pendiente, educación en línea. Vamos a aprovechar esta situación para aprender algo nuevo. Creación de la masa más. Muchos niños estarán aprendiendo otra vez del computador. ¿Cuál es el código de la reunión Zoom? Pero cuando es el trabajo, está mandando mucha tarea, está mandando poca tarea, lamento tu perdiad. Alcora es la reunión. Se ven seguir viendo clases, no devenir clases. Acusación constitucional al ministro. Tele trabajo, masa madre, rentante, no use más caribe, use más caribe. Se notificaron 35 personas fallecidas, en la cifra de 202 fallecidos. Hemos llegado hoy día a los 10.000 fallecidos. Los fallecidos son adultos mayores. El fallecido tiene una enfermedad de base, entonces no importa. No sabemos exactamente cuánto fallecido hay. No sé qué den empillama, estén activos. Los países más abesados. Tengan sexual líneas. Fiestas clandestinas, muy poco clandestinas. Quizás ya no sé saber ser clandestinas hoy. Todo es posible, salvo la angustia. Se escondieron debajo de una cama cuando se dieron cuenta que se dían detenidas al participar de una fiesta clandestina. Momentos dos, síntomas. O mental las denuncias de violencia entre familiar. ¿Qué es un hogar? ¿Cuánto mide un hogar para que sirva como hog? Según Google, se dispara la búsqueda de las palabras insomnio y no puedo dormir. Suicidios a la baja. Dicen que la cercanía con la muerte liga a las personas. Otros piensan que cuando el desastre exteno es mayor, cancela al intenta. Soledad del encierro y las falta de interacción cara a cara con otros han traído consecuencias en la salud mental. Demanda de atención psicológica en alza. Al col, mucho al col y enciolíticos. Pandemia de salud mental, otra frase invasida. Por yo, yo se cree que las prolongadas cuarentenas pudieron influir en que las personas de auto medicaran con diasepan, clonasepan, rabotril, entre otros fármacos. Tras décadas aparece la palabra hambre. Algunos temas volver a la normalidad, la normalidad estaba enferma. Momento 3. Punto de inflexión. Angustia, tentándose con la nostalgia. Ya no se aprovecha la cuarentena. El cuerpo no responde. Las cuentas diarias de muertos en televisión eran un momento importante del día. Luego vino la anestesia. Los muertos pasan a ser sólo una cifra. ¿Cómo más de un millón de personas ha perdido? La vida. Las guerras, primero por los respiradores, luego por las vacunas. Ya no se sabe si corresponde ponerle comillas a la expresión guerra. Las metáforas y las guerras en el siglo XXI son confusa. Leo sobre Italia, Daniela Tresy, enfermera italiana, se orquen en el hospital. La enfermera Silvia Lucheta se arrojó al mar. Los misioneros saberianos en parmas se contagieron y se encerraron. Resamos, enfermamos y morimos, dicen. Yoras, aunque sea un país que nada tiene que ver contigo, quizá porque te preguntas qué vieron las enfermeras y porque tú no sabes resar. Es posible que la forma italiana de narrar la pandemia te conmueva más que la norteamericana, porque recuerdan a Dios y su ausencia. Señor, es si hago hoy. En el cual es tu ojo. En alto y no soy cuori. Y aunque digas que nada tienes que ver con la religión, piensas en algo que le diste de Sioran y lo compartes. Nunca perdonaste a Dios que no existiera. La sensación es estar en aguas abiertas. Si la posibilidad de encontrar la justa cadencia para nadar, se traga agua, se pierde el ritmo. La angústia busca un dique que contenga un abrazo, un calmante, un guatero. La angústia es peor que el miedo es el horror a lo abierto, a lo que no tiene nombre. Es el pánico, ataque de pánico, pánico social. Cosas muy presenten nuestra época. Mal que mal, hace rato que dejamos de entender el mundo. El pánico busca refugio en la nostalgia o en el miedo, busca un pasado mejor o un chivo expiatorio aquí en culpar, mejor tenerle miedo a algo nítido que algo difuso. La nostalgia es buscar calma en la infancia, por supuesto que no es la tuya. La infancia es un sueño del paraíso perdido antes de la conciencia de muerte. Las promesas de paraíso se basan en el recurso de la nostalgia, en las situaciones sin perspectiva y de impotencia, el pasado que nunca existió es una tentación. Ejemplo 1, "Make fascismo great again". Ejemplo 2, "pegarte un amor que no lo es". Ejemplo 3, "A sostarte con la ritme de tu corazón perdido y buscar no sentir". La secuy giene que no tolera la angustia y te dice borde en la interdito ayuda con eso. Pero entre la pena y la nada, ¿qué prefieres? Buscar cualquier salvavida puede terminar en una pesadilla. Esos muy claros en el amor y en la política. Si digo que la angustia es un punto de inflexión, es porque es el momento en el que hacer compulsivo ya no salva más y aparece la tentación de refugiarse en la nostalgia. Pero también puede ser el momento de las preguntas. A veces para no hogarse lo que funcione es dejar de bataliar, dejar de hacer con ansiedad, dejar de buscar culpables. La presión en el pecho puede convertirse en una interrogación. ¿Qué es la distancia social en tu cama y qué es un hogar, una herencia, las vacaciones, un trabajo, que es una vida vivible? La angustia es la visada entre los sean y el desierto. Si digo acá a Esquirol, el océano es la inversión, es fundirse en la palabra redonda total, es el consuelo ante la muerte, ser uno con el todo. Mientras que en el desierto no hay disolución, hay muerte. Ahí la palabra no es totalitaria, sino apenas una sombra o una carpa que acogia en la precariedad. El desierto representa la precariedad de la condición humana y la precariedad es la que da sentido al amparo. Una religión puede tanto como un amor, una política o una palabra, volverse océano. Pero como escribió Freud, el origen de la religiosidad es decir, de lo que nos liga, es en el desierto, en el desamparo. ¿Qué te pasa? Intentaré ser concisa. Hay algo universal en el pesar. Tu árbol en la noche del insomnio no te pertenés y te asusta. Como un vestigio, el árbol se llere que como evidencia de la vida contra sí misma. Si lo actual se trisa, producto de una catástrofe exterior o interior, que a veces sólo lo mismo, se rasja un bello de la realidad y es posible intuir lo minoso e impensable. Retón la lo reprimido, el desastre de la historia, la tuya. Es como si el pasado viniera a cobrar las cuentas, sobre todo a la idea de soberaní y progreso. Corto circuito del presente, errumpe en todas las edades del mundo vueltas una pila de escombros y el burdel de nuestras fantasías útiles colapsas. Estas parado en el exterior en audito, en la soledad de una experiencia intransmisible. La distancia en la cama es rotunda. La experiencia puede ser psiquiátrica, mística, terrorífica, la tecitura es personal. Solo sabes que la mediocridad de las medidas recomendadas en tu tiempo no está la altura de esta interrupción del presente. Pero no exagerar. Si te pierdes, canta. Ahí tienes un ritmo. Leí esto. Perdera el ritmo es como saber las notas de la canción, pero no ser capaz del placer de cantóriar. Por alguna razón confiamos más en saber las notas. Se nos ocurrió que saber sobre las medidas de las cosas era un medio adecuado para dominar el mundo. Pero la angustia es la ciudad.
señal de que lo esencial no dominamos nada. Los niños cuando tienen miedo a veces se tranquilizan cantando. Como los rituales y mantras, el canto es un ratón que orienta en el caos y da la sensación de familiaridad. El hogar no pre existe, se hace. Es como trasar un círculo, escriben del esguatarí. Un círculo es una especie de barrera contra el caos. Podemos salir y volver a entrar para no digregarnos. Una canción es un hilo para retornar, pero distinta a la nostalgia que busca el primer hogar. Porque el círculo no hay para que volver por las antiguas entradas. Se pueden crear otras. La canción es un ritornello, es decir, un pequeño retorno. Es el coro el que se vuelve en las melodías. Si es un pequeño retorno, es porque no se vuelve aluidentico. Si no es posible regresar bajo la potencia de lo diferente. Basta de buscar el origen perdido. Ritornello, la existencia, pueden ser los hitos, piedras y hueyas que nos ubican, pero no a tan. Sonidos para andar, como un movimiento cuyente ligencia desmonta la repetición. Eso puede llamarse a ritmo, el paso de un medio a otro, de la noche al día, del un orgánico al orgánico, de una pérdida pasar a otra cosa. Pero no toda cadencia a ritmo, el tan militar, por ejemplo, es binario, una repetición del oído. Quien canta sumar lespanta, quien canta se canta, el canto expresa una particular conexión con el mundo. Su riqueza no es argumentativa, sino que sintoniza con la textura de las cosas. Cantar es una forma de pensar, un diálogo auténtico, dice Esquirol, es como un canto a dos voces. Nos decimos el mundo y nos decimos a nosotros mismos, en un decir que es pensar, pensar juntos es mucho más que un simple intercambio, es contacto y compañía que dice, "Se lebra y al mismo tiempo nos protege del mundo". Hay momentos difíciles en que transamos el ritmo por informaciones que nos alejan de lo sensible. De algún modo, se habla como se ve y como se toca. La palabra que da proximidad tiene la justa distancia del respeto. Es como la canción, un hilo que hace relación, porque su distancia crea una diferencia, dos términos y un vínculo, hacia el otro y nos hace. Hay fuerzas que destruyen la proximidad. Nietzsche advirtió el proceso que tendría que habida en los próximos siglos, la nihilización cuya etimología da una pista extraordinaria, nihil como composición de dos palabras, "né ilum", es decir, sin ilum. El hilo cortado es un fracaso en la relación, por lo tanto de la diferencia. Lo contrario de una relación es la indiferencia, tanto en el sentido de los mugenios, como de indolencia. El nihilismo puede tomar la forma de vacío y sin sentido, pero también la forma del sin sentido de lo lleno que trae, por ejemplo, la información invasiva, los conocimientos impersonales transmitidos sin acogida hacia quien se enseña, hacer de todo lo que se mueve una categoría inmóvil. ¿Cómo resistirse? La distancia psicológica es un hilo. Es una distancia que no es reclusión interior, sino que una separación de lo que invade, ya sea de la sensación de sin sentido y sin futuro, tanto como de lo lleno y aplastante que puede ser la actualidad. Para poder pensar se requiere tiempo. No se necesitan explicaciones ni grandes sistemas cuando el corazón pierda el ritmo, sino que poder velar lo que el mundo quedó desnudo, para no desvelarse. Velares dos puntos. Estar siendo dormir atento, aunque sin vigía dice la poetana de aprado. Hay una solidaridad entre leer y velar y cantar. Leer no es desifrar, leer y velar no son formas de poder, no se desifran nada. Hay cosas que son un asín nada más, como el amor, abro comillas. ¿Qué razón puede haber para amar ninguna? Solo la infinita y estremecedora posibilidad de sorprenderse y que en un hueco del corazón alogio de regreso, algo de calor, se recomillas. Ritor Nello, esta vez los hijos fueron tu canción, pero tu casa, tu árbol, tus hijos no te pertenecen, si su llamado fue estar a dormir con ellos para sentir su olor y seguir al ritmo de su corazón. Fue una acción desesperada, lograste dormir, pero con miedo. Pero el ritmo te llegó de otra manera. Fue más bien su llamado, al que respondiste no como se responde una demanda intratable, sino como se responde la vulnerabilidad que compromete. [Música]
Podcast Summary
Key Points:
La angustia se describe como una experiencia universal que puede manifestarse como insomnio, pánico o crisis existencial, relacionada con la pérdida de ritmo corporal y emocional.
La pandemia de COVID-19 se utiliza como ejemplo de un proceso de duelo colectivo, con fases de negación, síntomas (como aumento del insomnio y consumo de ansiolíticos) y un punto de inflexión hacia la nostalgia o la reflexión.
Se critica la tendencia a buscar soluciones superficiales (como la productividad forzada o el refugio en la nostalgia) y se propone el canto, el ritmo y la proximidad como formas auténticas de conectar con uno mismo y con los demás.
La angustia se presenta como una oportunidad para hacer preguntas profundas sobre la vida, el hogar, el amor y la muerte, en lugar de huir hacia falsos consuelos o el nihilismo.
Se destaca la importancia de la distancia psicológica, el respeto y la diferencia en las relaciones humanas, frente a la indiferencia y la invasión informativa.
Summary:
Este texto reflexiona sobre la angustia como una experiencia humana fundamental, que se manifiesta en el insomnio, el pánico y la sensación de pérdida de ritmo. Utilizando la pandemia como metáfora, se describen las etapas de negación, síntomas y búsqueda de refugio en la nostalgia o el miedo. Se critica la tentación de llenar el vacío con productividad, consumo o relaciones falsas, y se propone el canto, el ritmo y la proximidad como herramientas para enfrentar la precariedad de la existencia.
La angustia no es solo un síntoma individual, sino un punto de inflexión que puede llevar a preguntas fundamentales sobre el hogar, el amor y la muerte. Se advierte contra el nihilismo y la indiferencia, y se defiende la importancia de la distancia psicológica y el respeto en las relaciones. En última instancia, el texto sugiere que, en medio del caos, encontrar un ritmo propio —a través del canto, la lectura o la compañía— puede ser una forma de amparo y conexión auténtica.
FAQs
La angustia se describe como un animal bravo, peor que el miedo, un horror a lo abierto y a lo que no tiene nombre. Es una señal de que no dominamos nada esencial.
La pandemia causó negación, ansiedad y síntomas como insomnio y uso de ansiolíticos. La angustia colectiva reflejó la pérdida de un mundo y la precariedad humana.
La nostalgia busca refugio en un pasado mejor o en la infancia como paraíso perdido, pero puede ser una tentación peligrosa que impide enfrentar el presente.
Un ritornello es un pequeño retorno, como el coro de una canción, que orienta en el caos y crea familiaridad. No vuelve a lo idéntico, sino que permite avanzar diferente.
Cantar es un ritmo que calma, como un hilo para no perderse. Ayuda a sintonizar con el mundo y pensar, ofreciendo compañía y protección.
El nihilismo es la pérdida de vínculos, la indiferencia y el vacío. Puede venir de información invasiva o de la falta de sentido, destruyendo la proximidad entre las personas.
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