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Que pase lo que tenga que pasar

69m 6s

Que pase lo que tenga que pasar

Una tragedia ocurrió en Santo Domingo cuando el techo de la discoteca Jet Set colapsó, arrojando a unas 400 personas al suelo y dejando 225 muertos y 189 heridos. Entre las víctimas se encontraba el cantante Ruby Pérez, quien falleció mientras cantaba en el escenario. Su hermana expresó que, a pesar del dolor, no lloran como quienes no tienen esperanza, porque tienen fe en Dios. Este relato se enriquece con la lectura del profeta Abacú, quien muestra cómo enfrentar el sufrimiento combinando lucha y esperanza. La fe no consiste en negar el dolor, sino en recordar el amor de Dios en el pasado, aceptar lo que está ocurriendo y confiar en su soberanía. El texto destaca que la esperanza se construye en el amor de Dios y no en las circunstancias, y que a través del tiempo, la vida se puede leer al revés y descubrir que cada sufrimiento tiene un propósito. La persona que atraviesa crisis se enfrenta a preguntas profundas sobre la presencia divina, pero la respuesta está en la fe activa, que permite seguir adelante. El mensaje final es que, aunque el sufrimiento sea intenso, el corazón puede mantenerse firme porque Dios está presente, y que cada persona puede aprender a luchar y abrazar a la vez, confiando en El, como lo hizo Abacú.

Transcription

9098 Words, 49703 Characters

Spanish
[Música] El martes pasado a la una de la madrugada, noche de lunes madrugada de martes ocurrió una tragedia que sacudió a Santo Domingo, nuestra querida República Dominicana, unas 400 personas se divertían en Jet Set, que es una de las discotecas más exclusivas del país, cuando de repente por una aparente fallo estructural, el techo colapsó, se decisó en pedazos cayendo sobre las víctimas, sobre las víctimas, convirtiéndose en una tumba al aire libre. Hasta ser sábado, según las últimas informaciones, el balance brindado por las autoridades era de 225 muertos y 189 heridos. El presidente dominicano Luis Abinader declaró seis días del luto oficial, pero de igual modo esta semana fue muy duro ver a tantos familiares, de víctimas, yo sé que a las noticias, verlos ahí esperando en la puerta del Instituto de Patología Forensic para que les entregaran los cuerpos de los familiares, había muchos sobrebajos los escombros, no se sabía quién estaba con vida, quién no, es una ansiedad, una desesperación, ha ocurrido, trajeas así en otras partes del mundo, ocurrió en Argentina hace muchos años también con otro sitio para conciertos, llamado Cromañón, donde se ocasionó un incendio y también murieron muchos jóvenes. Pero en este caso, entre las víctimas de República Dominicana había personalidad del deporte, de las artes, de la política, de este querido País Caribeño que junto a dominicanos, a extranjeros que llegaron esa noche, había varios, llegaron al tradicional lunes de Merengue a gozar la vida, que es una frase típica de un pueblo que lleva a la bachata y el Merengue en el corazón de su identidad nacional. Y entre las víctimas fatales estaba el reconocido Ruby Pérez, quien estaba cantando en el escenario en el preciso momento que cayeron los trozos de concreto y acabaron con su vida. Al principio se pensaba que estaba convida después de su información y finalmente dieron la pésima mala noticia de que había sido una víctima fatal. Ruby, además de ser muy famoso era Cristiano, hijo de pastores, y antes de su muerte, días antes, irónicamente grabó una canción cristiana titulada al ávalo que el vive, que está allí hoy viral en las redes. Y dentro de todo lo que implica, tamaña tragedia, fue muy emotivo ver que en el funeral de Ruby, sus familiares daban testimonios de fe. La propia hermana de este cantante le dijo a la prensa, yo sé que Ruby está en los brazos del señor, murió cantando como quería. Y después agregó nosotros no podemos llorar como los que no tienen esperanza, porque la semilla fue sembrada en él y él conocía al señor a través de nuestro papá, el papá insisto, pastor de una iglesia bangelica. Y también fue muy convivedor, por cierto, ver al querido pastor Marco Jaroy de aquí, le mando un saludo especial entonando la canción de su autoría que aquí cantamos todo se lo devuel en mayo del funeral del cantante. Y obviamente desde aquí, a priori oramos para que el espíritu santo fortalezca a los familiares de las víctimas de la tragedia, oramos, oramos que es lo mejor que podemos hacer en este momento. Pero meditaba acerca de algo que dijo la hermana de Ruby, dijo nosotros no podemos llorar como los que no tienen esperanza. Yo dije que frase, es una frase que encierra un concepto muy profundo y insisto, nosotros no podemos llorar como aquellos que no tienen esperanza. Ella no dijo que no iba a llorar o que no estaba llorando y mucho menos que estaba libre del dolor. Ella dijo que sí lloraba, que sí estaba llorando, pero no de la manera que lloran, quienes no tienen esperanza de ver a un ser querido otra vez. Los que saben que ese ser querido se terminó, se los comeran los usanos, nunca más los vamos a ver y queda el recuerdo reducido a una fotografía, los que no tienen esperanza, los funerales se desgarran, porque saben que se acabó para siempre el contacto con esa persona. La cosa es que esto nos lleva una pregunta más profunda. ¿Cómo es? Entonces que se puede llorar y sufrir a la vez que se tiene esperanza. Existe eso. Puede haber una combinación de llorar, sufrir y también tener esperanza, aparentemente, por lo que dijo a la hermana de Rubi, sí. Y presentamente por aquellos que hemos perdido ser queridos y los hemos despedido, se ve que sí. Se puede llorar, transitar el duelo y sin embargo, no obstante tener esperanza. Y yo sé que aquí y allí en casa hay mucha gente que tiene demasiadas preguntas sin respuesta, ni hablar de los familiares de los dominicanos de esta tragedia. Y quizás otras personas no perdieron, quizás tú no perdiste a un ser querido en una tragedia en esperada, pero estoy convencido que más de una ocasión te preguntaste dónde estaba Dios cuando me estaban a busando, o cuando me mal trataban, le importaba Dios y si le importaba Dios, ¿por qué no hizo algo para impedirlo, para resolverlo, para vengarme? Otros se preguntan, ¿por qué no podemos tener un bebé? Habiendo tantos embarazos indeceados, dando vuelta, tantos padres que pululan por ahí que abandonan niños. ¿Por qué nosotros no podemos tener un bebé? Otros se preguntan, ¿qué le pasó a nuestro matrimonio? Nos amábamos tanto en un momento, pero ahora todo lo que tengo en la mano son pedazos rotos. Otros dicen, ¿por qué mi hijo nació con una discapacidad? ¿Por qué el médico me dijo que esto ocurre uno en un millón y justo me vino a tocar a mí? O algo que parece más trivial, pero no deja de ser doloroso. ¿Por qué todas mis amigas a esta altura ya están casadas? Y yo sigo a un sola. ¿Por qué regresó la metástasis, el cáncer? ¿Por qué mis hijos abandonaron la fe? No son, como dije hace unos domingos atrás, las preguntas de gente incrédula, sino de cristianos, que a veces luchamos con esa extraña mezcla entre dolor y esperanza, como dijo la hermana de Ruby. La mezcla entre dolor y esperanza, nos dueles, tenemos esperanza, pero duelen mucho. Intentamos creer, pero nos cuesta mucho trabajo, reconciliar la esperanza con lo que estamos sintiendo dentro de nuestro, que a veces sentimos que ese túnel no se va a terminar más. O sea, no hemos perdido la esperanza que Dios saque algo bueno de lo que nos está pasando, pero a veces, y en esto vamos a coincidir. Parece que el sufrimiento grita, mientras que la esperanza apenas su surra. Parece que el sufrimiento tiene unos desiveles altísimos y la esperanza es un silbido. Entonces, si estamos en medio de una crisis, es posible que podamos identificarnos con uno de los profetas menores más difíciles de recordarnos, no es de los más predicados, se llama Abakuk, que lo primero que se me vino a la mente fueron las palabras de Abakuk. Ciertas palabras de este profeta cuando veía, en el funeral de Ruby insisto, a los cristianos, a sus familiares esperanzados en que algún día lo iban a volver a ver. Le decían, hasta luego, me he visto una buena vida. No es lo que quisiera, motecharemos de menos, pero había dolor y esperanza. Esa mezcla rara, insisto, que a veces tenemos. Abakuk significa casualmente luchar y abrazar, que parece una dicotomía, parece que si está luchando, no estás abrazando, pero significa Abakuk luchar y abrazar. O en otras palabras, el hombre que lucha y abraza, y te voy a explicar esto en unos momentos. Pero la historia de Abakuk es un profeta insisto del antiguo testamento, que todos sus libros son tres capítulos de desarrollo, un diálogo entre él y Dios. Abakuk no sólo era un profeta, sino cuando uno lee, su libro era un abil poeta. El su libro muestra una grande estresa literaria. Es magnífico leer a Abakuk, porque tiene una habilidad excepcional en la escritura y en el arte de la literatura. Es uno de los pocos escritores que da mucho gusto, mucho placer literario leer. Y Abakuk en su libro se pregunta, ¿por qué Dios permite el sufrimiento? En especial, él tiene una situación. Dios le revela que los caldeos, los caldeos, era una nación pagana que después de vino en Babilonia, iban a ser utilizados para castigar el pueblo de Dios. Para hacerte la historia corta y no aburrirte, Dios dijo debido a la desobediencia de mi pueblo y real, yo permitiré que los caldeos lo simbadan y arrasen con todo. Entonces, Abakuk le dice, ¿por qué nos va a pasar eso? no podrías reconsiderar lo y Dios le responde a Bacook y le revela que no solo no lo va a librar de la prueba, sino que debe armarse de valor para afrontarla. Y es en ese preciso momento cuando Bacook hace una oración a Dios y revela al menos cuatro principios espirituales que yo creo que son determinantes para atravesar cualquier prueba de dolor. No tengo la fórmula mágica, no puedo frotar una lámpara. El sufrimiento se te va a ir, pero hay cuatro al menos principios que él deja entre ver en su diálogo con Dios, en su plática con el creador. ¿Qué muestra? ¿Cómo atravesar? ¿No se enseña? ¿Cómo transitar el dolor? El sufrimiento sin perder la esperanza insisto. Es el primer principio es que a Bacook recuerda quién es su Dios. De hecho se lo recuerda el propio Dios. Dios le dice, tu nación va a ser invadida, van a sufrir. Y él dice, bueno, pero yo voy a recordar lo que tú hiciste, las cosas buenas. Y en a Bacook, capítulo tres, versículo dos, el hora diciendo "Señor, yo he sabido de tu fama". De hecho, tiempo delante de tu sobra, señor, tus buenas obras, tus milagros. Repítelas, repítelas por favor en nuestros días. Dale a conocer en nuestro tiempo. Yo sé de tu ira, pero también te presentes tu gran misericordio de la que fuimos tres días. O sea, lo que nos enseña el profeta es atraer a nuestra mente ciertos recuerdos, a largo plazo, para que sólo nos traiga la memoria que así como Dios estuvo en tu pasado, también puede volver a estar en tu presente. Que como alguna vez no nos dejó, tampoco nos va a dejar, porque nosotros cambiamos, pero Dios es el mismo, es fiel, ayer, hoy y para siempre. No es maravilloso. Lo primero que hace a Bacook, en vez de empezar a quejar, si de siempre acabo, puede ser que nos va a permitir tal cosa. Pero sé que tu siempre ha sido misericordioso, le muestra la osante sedente, se los recuerda, le muestra la jurisprudencia, le dice "Mira, mira, mira, tú siempre ha sido, también te airas, pero tu misericordias muy grande". Yo creo que ni un papá se resista que un hijo le diga eso. Si le dices a un hijo "te voy a castigar y tu hijo te lleve mamá, pero tú eres muy buena". Yo hace poco estaba intentando entrar en línea a mi banco online, y por alguna razón me equivocé la contraseña dos veces seguida, porque estaba pensando en otra cosa, lo quise ser rápido, y por consecuencia lo que suele pasar es que el sitio se bloqueó. Yo se para verificar mi identidad, para que el banco pudiera verificar que yo no era un hacker, me pidieron no solo los últimos cuatro números de mi seguro social, sino también cuál era su cantante favorito durante la infancia. Ve que yo lo puse el día que abrí la cuenta, cuál fue el primer libro que le lló en su infancia y el nombre de su primera mascota. Obviamente me acordaba de los tres y por razones obvia, no te voy a decir cuáles son. Por segundo, ya que deja aquí a la cuenta, pero me acordé y me sorprendió que puedo recordar esas cosas, aunque se remonta a la madre 50 años atrás, especialmente la mascota. Mi asombra, cómo funciona la mente humana, sobre todo la capacidad para registrar y clasificar datos y recuerdos, porque no es que yo me levanto a la mañana y suspiro el nombre de mi mascota. Pero cuando me lo pregunto al banco yo me acordaba. Entonces, tenemos varios tipos de memoria, la memoria sensorial, que es la primera fase en el proceso cognitivo de almacenamiento de información, la memoria episodica que tiene que ver con experiencias específicas, con anécdotas, la memoria semántica, que son conocimientos generales, que a lo mejor aprendimos en la escuela, quien era Bolívar, quien era San Martín, la memoria procedimental, que era responsable de las habilidades, de los hábitos que realizamos de manera automática, como andar en bicicleta, caminar, conducir un auto, la memoria implícita, que no requiere una recuperación consciente de la información, lo hacemos también automáticamente, pero son menos complejas como tender la cámara en la barcelos dientes, vestirse, pero para no aburrirlos básicamente, todo está contenido, todas esas memorias en una, englobadas, en una memoria, cortuplazo, y una memoria largo plazo. Y en esencia, hay dos cosas que distinguen entre sí, a estos dos tipos de memoria, las primeras, la importancia que le atribuimos a aquellos que estamos recordando, la segunda es la frecuencia con lo que lo recordamos. Entonces, es obvio que hay cosas importantes que se encuentran englobadas en algún lugar de nuestra memoria largo plazo, ahí están en el disco rígido, en un archivo. En cambio, hay cosas sin importancia, que sólo mantenemos un registro en la superficie del disco rígido, son los detalles irrelevantes, futiles, insustanciales que tienen fecha de exploración. Si vamos a un lugar, se acuerdan cuando no había GPS, o GPS, que uno tenía que recordar una dirección, y después uno la llevaba a la basura, porque eso ocupaba el lugar. Es por eso que para que algo se grave en nuestra memoria, a largo plazo, por encima de nuestra rutina diaria, tiene que ser algo extraordinario. Conectado a la manera en cómo nos sentimos en ese momento, por eso quizás recuerdes que vestido llevabas puesto el día de tu graduación, pero no recuerdas el color de calzón que tienes ahora mismo. Y si usted puede decir cómo te recuerdas el vestido con el que te casaste, o el de la graduación y no recuerdas en la ropa que tenías ayer o el calzón que tienes ahora, ¿por qué esto es irrelevante? No te sentiste especial con ese calzón, espero. O eso explica por qué recuerdas que escribió tu hija en la última tarjeta del día del padre, pero no recuerdas que había ayer en tu correspondencia. Tiene que ver con cómo nos hace sentir un episodio. O recuerdas con dolor la temporada de diálisis que pasaste en el hospital, pero no recuerdas la última vez que tuviste un refriado. Entonces, recordamos aquello que de alguna manera dejó una guilla o traemos con frecuencia nuestra memoria, porque lo contamos. Es una no anda contando el último refriado, pero sí contamos aquella vez que el médico se extrañó, porque no sé, teníamos diabetes o había un luna al extraño y dijo es mejor investigar de qué se trata. Entonces, los científicos nos dicen que una de las formas más poderosas en que podemos recordar los procesos del pasado es por lo que eso llama la memoria sensitive, ¿cómo nos sentimos? Es más, yo le voy a que sugieren que es probable que los olores sean los recuerdos más sensitivos, más poderosos de todos, los aromas. Sientes el aroma pastel recién horneado o asalza y de inmediato te retortrae a su hogar o a la casa de tu abuela, les pasa si no. En mi caso si pasa un caballero oliendo ols pais, instintivamente, me da vuelta pensando que es mi papá, porque mi papá nació oliendo ols pais y se murió oliendo ols pais. Las canciones tienen un efecto similar y pueden llevarnos de vuelta a un lugar y momento específico de nuestra vida. Si tienes más o menos miedad es cada vez que escuchas a Steve Wunder, Wendy Houston, Sinti Lóper, Bon Jovi o Queen, regresas a los inolvidables e inigualables 80. O no, yojo que no dije ni menudo, parchisma, neto, timbiriche, lo mío fue más cool, Abacú comprendía eso, los israelitas tenían grabadas en sus memorias a largo plazo, a que ya ves que pudieron oler las sal del marrojo, mientras que recordaban las imágenes de aquellas inmensas paredes de agua que se cerraron tras ellos una vez que ellos pasaron como por tierra seca. Y también tenían, venían a su memoria los recuerdo de las canciones que entonaban mientras cruzaban y cuando llegaron al otro lado. Entonces Abacú comprendía el poder de esta clase de recuerdos, por eso el señor decía y esto se los contaras a tus hijos y a los hijos de tus hijos, porque el poder hablarlo, esto se va grabando no sólo en qué. quién lo está escuchando, sino en el educador, en quien lo transmite, la mejor forma de aprender de un maestro se enseñando. Cuando uno tiene que ponerlo en palabras, artículo uno aprende también, uno recibe de lo que está transmitiendo. Entonces, Abacup sabía que cuando uno repetía frases o orgaba en la memoria, eso se iba grabando a fuego. Entonces yo me lo imagino Abacup diciendo, cuando el señor le dice, "Voy a destruirlos, va a ver su forimiento". Me imagino al profeta diciendo, "Dios mío, yo recuerdo lo que hiciste". Yo lo recuerdo, recuerdo cuando odiabas a tu pueblo por medio del fuego, de la nube, cuando lo alimentabas con paz del cielo. Recuerdo cuando se abrieron las aguas, cuando las atravesamos como por tierra seca. Recuerdo cuando hiciste temblar la tierra y las murallas de Jericón se vinieron abajo. Recuerdo cuando enviaste pistes, plagas contra nuestros enemigos. Dios mío, yo sé lo que puedes hacer, lo recuerdo. Y lo que implora, por favor, renueva estos hechos en nuestros días. En esta temporada, renueva esos milagros. Y ese es el primer principio cuando no logramos ver adiós en el presente. Tenemos que recordar lo que Dios ha hecho por nosotros en el pasado. El no nos ha dejado, alguien lo crece o no, no nos ha dejado. Y no tiene que ser, pero es que a mí nunca se me abrió un marrojo. ¿Qué pasque era un momento en el que estábamos sufriendo? Y les pronto en el radio empezó a sonar una avanza que nos dio fuerza. ¿Qué pasa o decenas de veces? De estar en el automóvil y poner una avanza y de repente salen la rada y una canción. Y la Dios hablándome, sabiendo que la necesitaba. O puede haber sido algo tan sencillo como aquel día que estábamos leyendo la Biblia y un versículo empezó a saltar a nuestros ojos. Y volvíamos para atrás y para delante y ese versículo otra vez, como el Espíritu Santo diciendo "les es lo otra vez". O cuando estábamos de primidos y solos y un amigo nos llamó para decirnos, perdón, así esto te parece raro, pero Dios te puso en mi corazón y yo sentí que te devia llamar. Pero no para chismiar, no para chismiar, está todo bien, no, no, no. Si no para decirte, quiero escucharte o hablemos de cualquier cosa. ¿Qué hacemos cuando estamos en el valle de sufrimiento? Recordar lo que ha hecho Dios, cuando nos consoló, cuando nos guió. No hay nadie aquí que diga a mi nadie, jamás nunca Dios me respondió una ración. Estoy seguro que te respondió a las oraciones. Y cuando no lo hizo, con el tiempo nos dimos cuenta por qué Dios dijo no. Y hoy estamos agradecidos por ese no. Pero Dios responde. Y esto se creemos que si él lo ha hecho antes, lo va a volver a ser. Primero gran principio. Si lo hizo, él no cambia. Tú dices, sí, pero yo le fallé, yo soy infiel. Sí, pero Dios es infiel, él no cambia, estamos de acuerdo. El segundo principio de Abacú es que aceptó lo que pasaba. Primero, recuerdo quién era Dios, sí, pues aceptó. Porque a veces incluso cuando recordamos todo lo que Dios ha hecho en nuestro pasado, las circunstancias actuales no cambian. Y hay ocasiones en que tenemos que aceptar que hay situaciones que no tenemos el control, eso es lo determinante. Esa es la condición para la ansiedad, no tener el control. ¿Y qué hay que hacer cuando no tiene el control de algo? Y seguir adelante. Ahora aceptar no implica negar la realidad de lo que estamos pasando. Y menos negar lo que estamos sintiendo. Porque el dolor sigue estando. Yo te puedo decir, vamos a orar para que se te vas al dolor de tu ser querido que se murió o de estas situaciones. Y yo recibo la oración, pero el dolor sigue estando. Y eso no es ni falta de fe, ni tuya ni mía, ni creoración falló. Estamos hechos, somos tripartito, cuerpo, alma y espíritu, y el alma se duele, entonces el dolor no se puede negar. Entonces, insisto con este principio, aceptar las cosas no es negar las cosas. Cuando aceptamos lo que Dios está permitiendo no significa que reprimimos los sentimientos y repetimos versículos bíblicos de memoria como si fuera magia. Todo lo puedo creer que para fortalecer, no va a pasar nada, el dolor va a estar. Eso es querer drogarse con la biblia, ¿no? Y la biblia no es un barbitúrico, ni la biblia es áddil. O sea, ni siquiera es morfina. Entonces, no fingimos que todo está bien y decreramos victoria cuando vemos con claridad de que no hay victoria todavía. Yo digo, siempre está bien, no está bien. Y yo he conocido lo largo de mi peregrinar cristiano, a cristianos, válgara de redundancia, que tratan de actuar como que eso no está pasando y creen que eso se actuara en fe. No está pasando, no está pasando, no está pasando, sí está pasando. Eso no es actuar en fe, eso es no ver la realidad. Son los cristianos abestruces. La abestruz pone la cabeza en la arena y cree que nadie lo está viendo y el bruto tiene todo el cuerpo afuera y la cabeza adentro. Está lleno de cristianos abestruces. El médico le dice, "Oiga, su salón no está tan buena, ¿eh?" Necesita hacer cambios urgentes, sus hábitos, en su dieta. Hay cristianos abestruces que no lo escuchan, pero claman, "Infecte tan sanos". ¿Qué sabe este médico en converso en el nombre de Jesús?" Y se muere de un infarto de "Pueblo que". Porque en vez de enfrentarse la verdad y aceptarla todo lo que hacen es esconder la cabeza en la arena. Cieren a un hijo en rebeldía y en lugar de hablar con él y confrontar el problema. Dice, "No, yo confío que mi hogares de Dios y yo lo se duque bien y todos los días yo reclamo y el diario no se va a meter con mis hijos". Conden en la cabeza en la arena, esperan que las cosas se resuelvan solo. Si alguien no habla con ese muchacho, necesariamente si alguien no lo confronta y le dice cómo son las cosas en este techo, mientras que él no pade renta, las cosas no van a cambiar. Otro se mete en una deuda más grande que la que puede pagar su presupuesto, pero compran la casa y el auto por fe. Si, lo habré visto. Y ese auto lo compré por fe, le impuse las manos y lo compré. Y meten la cabeza en la arena. Son los cristianos enamorados de quienes les gustaría ser, pero que no son. Ellos les gustaría hacer ese que la alcance para comprar el auto. Le gustaría hacer esa mamá que tiene un hijo que sirve al señor. Le gustaría hacer esa persona que no necesita hacer cambios en su dieta para que se destapen las arterias. Pero si no hace cambios, no va a hacer esa persona que sueña ser. Tan enamorados de un imagen. Tan enamorados de una foto no de la realidad. Otro dice en Dios, me dijo que voy a ser pastor y no miden los riesgos. No se fijan si están capacitados, no calculan el costo. Mi se cuestionan si es el tiempo correcto de Dios. Porque hay palabras de Dios que no son para este tiempo para otra temporada. Pero hay gente que no quiere ver la realidad. Y Abacook se negó a meter la cabeza dentro de la arena. El dijo, "Yo no soy una abastruz". Cuando Dios le dijo que se iba a valer de los caldeos para destruir el reel, él dijo, "Aloirlo", escucha. "Aloirlo se estremecieron mis entrañas". Él lo espone así. A su voz temblaron mis lábios. La carcoma me caló en los huesos y se me aflojaron las piernas. Así describió Abacook lo que sintió cuando Dios le dijo, "Va a venir su sufrimiento". Como que tuvo una respuesta instintiva. Yo no sé si conoces esa sensación, sí, la conoces. La pregunta retórica. Esa sensación que se apodera de tus entrañas cuando se da algo malo que está fuera de tu control. Literalmente, cuando el cuerpo se nos afloja, que decimos que nos aflojó el cuerpo, eso pasa. Cuando el cuerpo trata de absorber lo que nos está pasando y empezamos lo que se llama "somatizar". Somatizar es la manifestación física de los problemas psicológicos o emocionales. En palabras simples, lo que nos pasa por dentro se refleja en el cuerpo. Entonces, cuando estamos bajo estrés o estamos ante algo que no podemos manejar el cuerpo desplaza la sangre hacia los músculos y órganos esenciales para sobrevivir, para la supervivencia. La sangre se va al corazón y al cerebro para prepararnos para una respuesta, es luchar o ir. Entonces, lo que hace es ir al cerebro y al corazón para prepararnos, para luchar o ir. Si se nos pone un león delante, eso es lo que pasa. Luchar o ir, bien, es la suera casa, luchar o ir. Eso se llama vasoconstricción. La vasoconstricción significa que la sangre, ahora cree que no es tan necesaria en otra parte del cuerpo y se enfoca en la urgente para ayudarnos a mantenernos con vida. Por eso que se nos aflojan los músculos y las piernas, cuando estamos ante una mala noticia o ante el estrés, cuando estamos bajo tensión, o otro de los sistemas que reciben menos flujos sanguíños en la piel, y por eso empalidecemos. Y te dicen que da este blanco como un papel. Eso es literal. De así que se acuñó en la frasa se meló la sangre. de sangre, la sangre no se congela, tiene una temperatura correcta, pero es una forismo para definir que de pronto la sangre se va donde nos tiene acostumbrados porque se dirige a salvarnos la vida. Lo mismo sucede en los intestinos, se restringe, perdón, el flujo sanguíneo, porque el cerebro interpreta que si estamos bajo estrés y la ayuda a descomponer alimentos a absorberlos, ahora no es tan vital. Y por eso, ante una mala noticia sentimos un nudo en el estómago se nos pone dura la panza. Por eso algunos están extrañidos de bien-trep, porque están preocupados. Al día que te despreocupes, ¡ah, un pollo va a hacer! Ahora, imagínate, que Dios te está diciendo que va a usar al peor enemigo de tu nación o que va a destruir tu hogar, tu casa, tus amigos. A eso es lo que se enfrentó a Bacook. Entonces, no era una licencia poética cuando dijo se me estremecieron las entrañas. Como tenía una gran riqueza literaria lo podía poner en palabras, lo podía articular, pero literalmente su cuerpo somatizó. Miró de frente la verdad y dijo, "Nada de esto me gusta". Y lo que es peor está fuera de mi control. Tengo que confiar en Dios, aunque no lo comprenda del todo. Esto no es negación, esto es damas y caballeros verdadera fe. No fe en que Dios va a ser lo que Bacook era, sino fe en la sabiduría y en la soberanía de Dios. Eso es fe. En algún momento va a suceder algo que no nos va a gustar. Eso es la vida. Vive lo suficiente y ocurrirán cosas que no nos van a dar ganas de aplaudir. Tal vez te estoy sucediendo algo que no te gusta ahora en este momento. Entonces, nunca olvides esto, fe. No significa que Dios va a ser lo que nosotros queremos que haga. Fe también significa que Dios sabe lo que hace. ¿Por qué lo hace? Aunque mi mente limitada no tiene sentido, pero yo confío en que él está al control. Eso es fe. Me explico eso es fe. No se predica mucho de esa fe. Se predica de la fe, confía y te en fe que Dios te dará lo que estás pidiendo, pero no se predica de la fe que a lo mejor Dios no te da lo que estás pidiendo, porque él sabe que no lo están necesitando ahora y que te va a meter en problemas. También eso es fe. Te en fe en que Dios te vas a nadar, pero también tienes que tener fe en que si no te sana, él sabe por qué. Eso es fe. Y tampoco hay muchos amigos, yo sabía, yo sabía, no importa. Fe no es, Dios va a ser lo que a mí se me ocurra que tiene que hacer. Fe es, yo quiero esto, pero si Dios piensa lo contrario, yo tengo fe de que él sabe lo que hace. El sabe lo que hace. Él lo sabe. Yo no lo entiendo, mi mente limitada a mis lligas, no alcanzan a comprender por qué. Y si yo capas que lo entiendo un día, o del otro lado del sol, pero eso también es fe. Así que qué hacemos cuando estamos en el valle? Resumen, número uno, recordamos lo que Dios ya ha hecho en el pasado. ¿Estamos hasta ahí? Número dos, aceptamos lo que Dios ya está haciendo. Y porque no sé, no está mal reconocer que no sabemos. Y por qué si Dios es bueno, permite que estés bajo tratamiento tantos años, no sé, pero tengo fe de que él sabe lo que hace. Él sabe que ahora estoy pasando mal y él sabe que a veces ni me alcanza el presupuesto para afrontar el tratamiento. Y bueno, si no me sana, él sabe lo que hace. Eso es fe. Eso es aceptar, no es negar la realidad, es aceptar con fe. El tercer principio de Abacú, el tercer principio es que confió en Dios, Abacú se dio cuenta de que podía decidir que iba a creer, uno puede decidir si creeron o no. Él podía centrarse en las emociones, se me comovieron las entrañas, se me vieron nudo en el estómago, me dieron ganas de vomitar, podían focarse la circunstancia, nos van a pasar por arriba, o podía confiar de que Dios dio alguna manera y va a sacar algo bueno que los caldeos invadieran a su tierra. No sé qué bueno puede salir de eso, pero algo bueno va a sacar. Esto es el profeta en Abacú, tres, dieciséis o lo diciendo, insisto, al oírlo, al oír la noticia, se me estremecieron mis entrañas. A su voz te hubieron mis labios, carcoma, me caló en los huesos, se me aflojaron las piernas y luego agrega. Pero yo, espero con paciencia el día en que la calamidad vendrá sobre la nación que nos invade, espero con paciencia. Y luego agrega esa magnífica prosa que solemos repetir, que solemos cantar sin seguir a tener idea del contexto en que fue dicho. Él dijo, después de eso, cuando dijo voy a esperar con paciencia que nos invadan, dijo, y pensando lo bien, que la higuera no florezca, aunque no haya fruto en las vides, aunque falte la cosecha de lo livo, está diciendo porque el enemigo va a arrasar con todo, y los campos ya no produzcan alimentos, aunque en el apresco ni siquiera haya ovejas, ni ganado alguno, ni en los establos haya nada, aún así, yo me rego si jare en el señor que me alegra de, en mi Dios libertador, a la Loya, que lindo. Y no te en que dice, mi Dios, mi libertador, todo lo anterior dice que Dios no lo está libertando. Es como decir, yo tengo cáncer, yo estoy enfermo, pero yo me alegro en mi Dios sanador. No me alcanza para pagar la renta, pero mi alegro en mi Dios, la creador, o mi Dios, sustentador. Claro, aunque después de escuchar la noticia, apenas se podía mantener de pie el tipo, con todo decidió alegrarse en el señor. Yo me alegra de con todo eso malo. Toma diablo, mi alegra de con todo lo malo. En esencia decidió confiar en Dios, más que ninguna evidencia concreta, y que hay palpable que estaba en su contra. Yo dijo, yo voy a confiar en Dios. Qué fe. Entonces, es posible que ahora mismo nos sintamos que los caldeos invadieron y destruyeron el escenario de nuestro corazón, y estamos invadidos, tal vez estamos sufriendo con pérdidas que se produjeron hace años, si no las podemos transitar o asumir. Sin embargo, aún en medio de toda esa angustia, si uno decide que es una decisión, confiar en Dios, a pesar de todas las clases de evidencias que indican lo contrario, algo empieza a pasar. Qué son las evidencias, que el diagnóstico dice que no está mejorando, que la diabetes está peor, que van a necesitar más insulina, o que el colesterol está más alto que nunca. Que hay unos polipos, que luego de la conoscopía al médico le preocupan y presume que puede haber algo más. Esa es la evidencia. La evidencia es el papel de la corte de divorcio, la evidencia es la negación de los papeles en migraciones o papeles de adopción, esa es la evidencia. Abacú tenía evidencia para enojarse, para abandonar a Dios, pero en medio del sufrimiento él lige creer en Dios. Con todo eso me voy a alegrar, no dice sólo, y voy a creer, voy a poner cara de resignación y dije, "Venga, no, me voy a alegrar". Confiar en Dios, aunque no comprenda las circunstancias, ven que se caman los aménes a esta altura, yo sabía. Confiar en Dios, aunque la circunstancia no cambien. Y aunque pareciera una frase resignada, es una frase que implica fe, no es resignación. Abacú estaba diciendo yo confío en Dios y que pase lo que tenga que pasar, que pase lo que tenga que pasar, porque yo confío en Dios, a la loya. Alguien tiene que decir a mención. Yo confío, me encanta. Una cosa es, y que pase lo que tenga que pasar. Y otra cosa, ¿qué pase lo que tenga que pasar? Yo confío en Dios. Si Dios me están a la lucha, si me muero, yo voy a cantar del otro lado. Si Dios me prospera bien, y se no me prospera, y bueno, a montorla no todo en una habitación, otra vez, yo me sé contentar teniendo mucho, teniendo poco. Dios me prospera, asado al gentino. Soy pobre, pupusa. (Risas) Con todo, yo me alegraré en el señor. O sea, todavía seguimos contando con Dios de nuestro lado. Aunque con yo, que me haya dicho, hasta que la muerte no se paren, pero no he estado la altura de la promesa. Con todos, yo me rego, si jare en mi señor, mi Dios. un que haya educado a mis hijos para que sean temerosos de Dios, pero en este momento están tomando pésimas decisiones, con todos yo confiar en el Señor Midiós. ¿Ve? No es resigración. Aunque haya horado para que mejor en la salud de alguien a quien amo y haya empeorado, con todo confiar en el Señor nuestro Dios, aunque estemos a punto de perder nuestra casa de tanto nos costó construir o comprar con todo, nosotros nos regolcijaremos en el Señor. Mis hijos verán de que papi y mami no dependen su estadio emocional y su alegría no dependen de una casa. Aunque nuestra economía sea ser apuesto difícil y trompele con los chinos, con todo yo confiar en el Señor Midiós. Porque aunque no crean, hay gente preocupada por los chinos. Ay, es que no van a venir más cosas de China. Y bueno, aprenderás a comprar ropa de marca, ¿qué es yo? Madin China. Madin China. No, este es italiano, ensamblado en China. Aunque no me guste, aunque no lo comprenda, que yo sé que él podría y debería ayudarme, pero no lo está haciendo con todo eso confiar en mi Señor. ¿Qué pase lo que tenga, qué pasar, qué frase? ¿Qué pase lo que tenga, qué pasar? Pero no he resignado optimista. Con todo eso confiar en el Señor Midiós. Así que, ¿qué hacemos cuando estamos en el valle? Número uno, recordamos lo que Dios ha hecho. Número dos, aceptamos lo que Dios está haciendo. Número tres, confiamos en Dios. El cuarto principio de Abacup es que tuvo esperanza. Aquí es llamaravillosa palabra que pronunció la hermana de este querido cantante mirenguero esta semana. Sobración termina así en Abacup 39, "El Señor omnipotente es mi fuerza. Da a mis pies la ligeresa de una gasela y me hace caminar por las alturas". De otras palabras, Dios dice al Señor, "No sólo me voy a regocijar aunque las cosas se pongan feas, sino que voy a caminar por encima de las circunstancias". Aunque a veces nos sentimos como un insecto aplastado bajo el peso de las evidencias, como las que tenía Abacup evidencias, él se compara con una gasela, un animal brioso a punto de subir las alturas. Él sabe que desde el valle de la depresión voy a alcanzar la montaña. Yo te dije que hace el inicio de este mensaje que Abacup casualmente significa luchar y abrazar. Y, alguna vez diste voceo, vas a notar que en el mayo de la pelea los púgiles se abrazan para bloquearse hasta que el árbitro los separa y les demanda que sigan peleando. Los voceadores a prioriz se abrazan para ralentizar o desacelerar la acción y evitar celgo golpeados en una esquina del rin. En la esquina roja, en la azul o en la cualquiera de las otras, pero evitar celgo golpeado y se abrazan. Mientras dures la brazo, los voceadores gastan menos energía, descansan brevemente esos segundos, le dan un segundo aliento para seguir peleando. En el argot del voceo se le llama clinch. Y Abacup sin ser voceador luchaba y abrazaba. Porque al principio luchaba y después se abrazaba la esperanza. Como la mayoría de nosotros hemos hecho gran parte de la vida sin darnos cuenta. A veces no notamos la diferencia de cuando luchamos y cuando abrazamos. Te habrá pasado que de pequeño te lastimaste, te quedaste algún hueso y la orden fue del médico, de mamá, de papá, ¿qué haces? ¿Por qué así no te procurar? ¿Qué esto? Cuando yo me corté los dedos de la mano derecha de la carpentería de mi padre, el dueño de la fábrica me llevó de urgencia a los hospital de modos que mis parques tardaron en llegar. Así que recuerdo que una enfermera se compadeció de un pequeño de 15 con los dedos amputados. Y mientras un doctor me cocié a los tendones, ella me abrazaba fuerte y me decía, "¿Qué te quieto? ¿Qué esto va a pasar?" Y yo luchaba y me decía, "¿Qué te quieto? Es una suerte de abrazos y también tenemos bloqueado, mañatado. Y así como la enfermera tenía que mantener mi móvil para que yo pudiera ser intervenido. A veces Dios tiene que sujetarnos de un modo que pareció hostil, limitante. Decimos, ¿por qué tengo que estar en una cama una semana o un mes o más? ¿Por qué tengo que estar confinado a unas muletas o confinado a un medicamento o lo que sea?" Entonces nuestra vida varía entre luchar y abrazar, entre algo que nos duele y aún así tener esperanza. Ambas cosas al mismo tiempo. En Proverbios 13-12 se nos dice la esperanza frustrada aflige el corazón. El deseo cumplido es un árbol de vida. Y también leemos en Proverbios 29-18, donde no hay visión, donde no hay propósito el pueblo se desenfrena o se extravia. Entonces, el poder de la esperanza tiene algo que nos realiva y nos capacita para perseverar la esperanza. Una mamá puede pasar un embarazo muy difícil, nueve meses, la tienen que pasar en cama, en el peor de los casos, pero la esperanza de un bebé las mantienen en el propósito. Es asombroso lo que podemos soportar cuando hay una razón. Cuando hay una esperanza, un propósito. Nadie ilustró mejor esto que Jesús, nadie. Porque cuando se arrodilló en el huerto de Jexemani, él sabía lo que tenía que soportar. De pronto el Espíritu Santo le mostró los golpes, los azote, las burlas, la tortura, la humillación. Sin embargo, Jesús sigó adelante. Ergo, él he escrito a los hebreos 12, 12, dice, "Por el gozo que le esperaba soportó la cruz, menos presiando la vergüenza que ella significaba". Y ahora está sentado a la diestra del trono de Dios. Así pues, consideren, consideren, que perseveró frente a toda oposición por parte de los pecadores para que no se cansen ni pierdan el ánimo ni la esperanza. Entonces, ¿qué necesito Jesús, un propósito? Una buena razón para permanecer ahí. Nosotros fuimos la razón por la cual él soportó. Tú y yo éramos el gozo que él esperaba, la esperanza. Sin esperanza es difícil atravesar el valle. Entonces, de que nos levantamos de la cama, tenemos una clase de esperanza. Porque alguien está diciendo que a mí me cuesta a tener esperanza. La esperanza la tenemos todos los días. No sé, tal vez te levantaste pensando en un rico maquiato o un capuchino que iba a degustar en River Café. O tal vez tu esperanza ahora mismo es pensar en la hamburguesa 4, la señora vaca echa hamburguesa que te vas a comer ahora en el almuerzo. O asistir a esa fiesta el próximo fin de semana. Oírte de vacaciones a la plaza al próximo verano. O ver la expresión en el rostro de tu suegra. Cuando le digas que tu nueva casa no haya habitación extra. Tampoco hay sisiones donde dormir. Ni hay lugar para colchones inflables. Y te conseguiste una casa redonda para que jamás diga, me quedo en cualquier rinconsito. No hay esperanza, no hay nada malo en esperar esas cosas. Pero por lo general las cosas en que fijamos nuestras expectativas son momentos de gratificación a corto plazo. Nos comimos la hamburguesa y ya pasó la fiesta, pasó la boda, cuata gente y que se casa por la noche de boda, por el casamiento. Ahí no es que yo quiero tanto sin invitado y las meses y sueño de vestido y después pasó, otros están enamorados de la foto de un bebé que ya tengo en la cune y el bebé y jaguar, y no se dan cuenta que después se van todas las amigas del bebé y jaguar y te quedas con el bebé, hasta que el bebé tenga 42. Entonces las cosas más importantes, son las que requieren más tiempo, más allá de las episodicas. Establecer relaciones que duren toda la vida, de alguien ver crecer a nuestros hijos, allá de un empleo por el cual nos paguen por lo que nos gusta hacer. Claro, las cosas pequeñas nos ayudan a pasar el día, a pasar la semana. Uy, me encanta porque esta semana tengo la graduación. Me encanta porque esta semana tengo, me voy a comprar tal cosa. Pero sin embargo, sólo la esperanza en el señor, puede ayudarnos en el largo trayecto de la vida. Más allá de la semana, los meses, los años, Pablo en la esquiva de Roma y en Romanos 5-2 dice así que, nos regocijamos en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios, y no sólo en esto, sino que también en nuestros sufrimientos, porque sabemos que el sufrimiento produce perseverancia. La perseverancia produce interesa de carácter. La interesa de carácter produce esperanza y esa esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón que ha sido dado por el Espíritu Santo. Entonces, a medida que crecemos espiritualmente nuestra esperanza, empieza a estar puesta en la bonda de Dios y no en las evidencias, no importa el diagnóstico médico, claro que nos va a ser alegrar un diagnóstico que diga que estamos sanos a unos que diga que estamos enfermos, pero si el diagnóstico no cambia, la evidencia no cambia, aún así con todos nos arreglaremos en el señor pase lo que pase, entonces aprendemos a no confiar ni en los sentimientos ni en las circunstancias, sino en las promesas de Dios, así que aquí hacemos cuando estamos en el valle resumen, número uno recordamos lo que Dios ha hecho en el pasado, nunca te dejó, sino no estaría sacando, nunca te dejó, a través de una guerra terrible, una guerra que pudo haber tematado llamado pandemia, una guerra bacterológica y sobreviviste, número dos aceptamos lo que Dios está haciendo, no es que nos resignamos, lo aceptamos, número tres confiamos en Dios y número cuatro tenemos esperanza en Dios, esperanza, abrazamos la esperanza, no sé cómo, pero tenemos esperanza, entonces yo estoy convencido que el día que lleguemos al cielo vamos a comprender muchas cosas que aquí no ha sentido, porque toda nuestra circunstancia al verla desde arriba, desde el cielo, y este era el propósito que escondía, pero su trabajo no me daba cuenta, lo que pasa que en el cielo vamos por primera vez a leer la vida al revés, el gráfico va a cambiar, y para que esto nos quede un poco más claro quiero mostrarte un pequeño poema, que creo que nos va a ayudar, estos verso fueron escritos por un joven de la Iglesia, no esta Iglesia, sin otra congregación, llamados Caile en Macarty, cuando solo tenía 15 años, un poema que escribió en un momento de depresión supongo, Dios no me ama, y no me puede obligar a creer que Dios es bueno, esta es la gran verdad de la vida, este mundo es producto del azar, como puedo yo creer que Dios va a usar mi vida, estoy totalmente seguro que Dios me ha abandonado, nunca más diré que Cristo resucitó de los muertos, más que nunca ahora sé que este mundo me puede satisfacer, es mentira que yo diga que Dios siempre ha estado presente, ahora me di cuenta que haga lo que haga, lo cierto es que Él no me ama, como puedo suponer que Dios es bueno, pero si detenemos lo que está diciendo llegamos al cielo y lo vemos exactamente al rey lo leemos así, al revés, Dios es bueno, como puedo suponer que Él no me ama, lo cierto es que haga lo que haga, ahora me doy cuenta que Dios siempre ha estado presente, es mentira que yo diga que este mundo me puede satisfacer, más que nunca ahora sé que Cristo resucitó de los muertos, nunca más diré que Dios me ha abandonado, estoy totalmente seguro que Dios va a usar mi vida, como puedo yo creer que este mundo es producto del azar, esta es la gran verdad de la vida, Dios es bueno, no me puedes obligar a creer que Dios no me ama, es maravillosa, pero la vida el revés, esto gráfica, como Dios ve el poema de nuestra vida, muchas de las cosas por las cuales aquí pasamos función de la misma manera que este poema, todo lo que vemos es lo que tenemos delante y nosotros y lo leemos de debajo, no podemos explicar por qué Dios permite tanto sufrimiento, tanto injusticia, ahora bien, con tiempo, con paciencia, con enfoque, con propósito, uno comienza a leer la vida el revés y los damos cuenta que Dios ha sacado algo maravilloso entre las cenizas de nuestra pérdida, de nuestra angustia, de nuestra fricción y entonces un buen día nos damos cuenta que somos como abacús, que estamos hechos de esa fe que lucha y que abraza, luchamos y abrazamos a la vez que seguimos confiando en el señor, a veces dudamos pero volvemos a abrazar, peleamos con Dios lo que estionamos, pero siempre terminamos abrazado a él, siempre, yo ignoro la situación por la que ahora estás atravesando ni de aquello que acabas de sobrevivir, pero ninguno de nosotros sabe a qué nos enfrentaremos mañana, nadie, sin embargo hay algo que si se, nuestro Dios crelo, si es un Dios bueno y cuando ocurren cosas difíciles, lo más que podemos hacer es intentar creer, ya eso suficiente, intentar creer, decidir creer, no dejes de intentar creer, permitamos que esa chispa de esperanza crezca confiando en que Dios está ahí en medio de la oscuridad, en medio del hospital, en medio del cementerio y al igual que abacús hagamos nuestras preguntas, permanezcamos preparados para escuchar la respuesta de Dios, aunque eso haga que se nos higiene la sangre y que se nos aflojan las piernas, yo no tengo todas las respuestas a tus preguntas, sería torpe decir que sí, pero después de amar a Dios y servir a Cristo por más de 50 años, esto es lo que te puedo decir, he caminado con Jesús suficientes ayeres como para confiarle todo mis mañana, por simple que te parezcas, pero con toda sinceridad que puedas sentir esta misma seguridad y oro para que así sea, y no es ahora mismo que sea pronto, quieres saber que le está contigo, que se preocupa por ti cualquiera sea la situación que está pasando, entonces duda todo lo que quieras, siempre que nunca dejes de creer, duda pero cree, lucha y abrazas, al menos no dejes de intentar creer, puedes tener esperanza en medio de las tinieblas, y con el tiempo te vas a dar cuenta, creerás y abrazarás la realidad de que, aunque la vida se ponga difícil allá afuera, Dios es bueno, entonces vas a ser parte de esta gran familia indestructible de este grupo de gente rara que puede sobrevivir hasta de la muerte y que no le teme nada ni a nadie, hablo de los que van por la vida diciendo yo confío en Dios, así que, ¿qué pase lo que tenga que pasar? ¿Qué pase lo que tenga que pasar? ¿Cómo, como supo decir la hermana del querido Ruby Pérez, nosotros no podemos llorar como los que no tienen esperanza, o en palabras de Bacchuk, aunque la higiera no floreja, aunque no haya fruto en las vidas, aunque te la cosecha de lo livo, y los campos no produzcan alimentos, aunque en el aprizco no haya más ovejas, ni ganado alguno en los establos, aún así yo me gozar en el señor, me alejaré en Dios, mi libertador, con todo me rego si jare, y otra vez que pase lo que tenga que pasar, que pase lo que tenga que pasar, vamos, vamos, de pie, y dale una plauzo grande al señor de señores, que ese aplauzo se escucha arriba, arriba, arriba, que pase lo que tenga que pasar, bendito eres, Chime, vamos, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba, arriba, - ¡Todo! - ¡Todo! ¡Pía Moreno! ¡Era el. Todas Pía Moreno! ¡Pía! Todas Pía Moreno! ¡Pía! ¡Eres un confío! ¡Pía Moreno! La idea de un dolor es cae, al que hermalda, frutalas fríbles, del punto de lo mismo falte, toda vía tuyo. Un toad ríal, un poquito de la suelta de mi amor. Toda ríal, es la rir. Oye, confiar en Dios, aceptarlo, recordar, tener esperanza. Confío en él, santo. Ahora recibiendo a Cristo en su corazón diciendo, señor, perdón a mis pecados, limpia mis heridas, ayuda a me avanzar, a tener una nueva vida. Hay mucha gente que decía, yo creía en Dios de lejos, pero ahora mis ojos lo ven con ojos nuevos. Ahora puedo ver que este es el Evangelio que yo amaba, que no me promete, que esto no es un multinivel. No te promete de que vas a estar en lo alto de la pirámide ni que todos los días van a ir para mejor desde el lado del sol. Ojalá Dios permita, y si a su voluntad que nos vaya bien. ¿Qué todos tengamos a luz, que siempre tengamos prosperidad, que no falten nunca el pan en nuestra mesa, que la enfermedad grave, no toque en nuestra escena de nuestro hogar? Pero si por alguna razón, si por alguna razón Dios supiera algo que nosotros ignoramos, porque le el poema al revés, si por alguna razón el pasar por el pozo, por la cárcel, por la casa de potifar. En realidad, nos está conduciendo a un trono, nos está conduciendo a un lugar muy alto, que todavía ignoramos, como José vamos a agradecer y alegrarnos en el Señor. No es resignación, no es el consuelo de tonto, de decir, bueno, no me resigno, ¿qué pase lo que tenga que pasar? No es resignación. Efe, es sabiendo de qué nada nos va a mover. Si viene otra pandemia, Dios, no lo permita, ¿qué pase lo que tenga que pasar? Guerra, que cambien los gobiernos, no importa quién se siente en el salón oval de la casa blanca o en nuestros países. No es la derecha o la izquierda, la que nos va a traer bendición. No son los sindicatos, los que van a pelear por nuestros derechos. No es los demócrata ni los republicanos, lo que tienen la solución, ni siquiera los profetas, los pastores, los cura o los ravinos. Nuestra fe está basada en el Señor y que pase lo que tenga que pasar. Dios te bendiga, ese aplauso al Señor de Señores Reyes, no vemos el dominio que vienen. Chao, feliz domingo, derramos. Chao, chao, chao, chao, bendecido. Apareciste una noche de soledad, abandonado y perdido te reconoci. Tú vos diciendo un menú temas. Yo estoy aquí, el padre me migo por ti. Y me curaste las heridas mesanas de mi Jesús. Todas mis cargas las dejaste en la cruza. Algo tan grande no lo puedo comprender. Oigo tu dulce vos diciéndome una y otra vez. Eres bien del nido, eres amado, un año traves. Bienvenido arriba, eres amado. Oigo tu dulce vos diciéndome una y otra vez.

Podcast Summary

Key Points:

  1. Un colapso estructural en la discoteca Jet Set en Santo Domingo dejó 225 muertos y 189 heridos, entre ellos el músico famoso Ruby Pérez, quien falleció cantando en el escenario.
  2. La hermana de Ruby expresó que, a pesar del dolor, no lloran como quienes no tienen esperanza, porque creen en la presencia de Dios y en la fe que los ha acompañado desde siempre.
  3. El profeta Abacú ilustra cómo enfrentar el sufrimiento al combinar lucha y esperanza, mostrando que uno puede confiar en Dios incluso en medio del dolor y la adversidad.
  4. La fe en Dios no implica negar el sufrimiento, sino recordar sus actos pasados, aceptar lo que está ocurriendo y confiar en su soberanía, incluso sin comprenderlo.
  5. La esperanza se construye en el amor de Dios, no en las circunstancias, y se manifiesta en momentos de desesperación como un acto de fe activa y resistente.
  6. La mente humana recuerda de forma selectiva lo que nos ha impactado emocionalmente, como olor, sonido o experiencia, lo que fortalece la conexión con el pasado y con Dios.
  7. Las personas que atraviesan crisis preguntan por la justicia y la presencia divina, pero la respuesta está en la fe que permite seguir adelante, aunque el sufrimiento parezca inmenso.
  8. El texto concluye que, al enfrentar el dolor, se descubre que la vida tiene un propósito oculto, y que, al leerla al revés, se ve que Dios ha sacado algo bueno de cada tragedia.

Summary:

Una tragedia ocurrió en Santo Domingo cuando el techo de la discoteca Jet Set colapsó, arrojando a unas 400 personas al suelo y dejando 225 muertos y 189 heridos. Entre las víctimas se encontraba el cantante Ruby Pérez, quien falleció mientras cantaba en el escenario. Su hermana expresó que, a pesar del dolor, no lloran como quienes no tienen esperanza, porque tienen fe en Dios.

Este relato se enriquece con la lectura del profeta Abacú, quien muestra cómo enfrentar el sufrimiento combinando lucha y esperanza. La fe no consiste en negar el dolor, sino en recordar el amor de Dios en el pasado, aceptar lo que está ocurriendo y confiar en su soberanía. El texto destaca que la esperanza se construye en el amor de Dios y no en las circunstancias, y que a través del tiempo, la vida se puede leer al revés y descubrir que cada sufrimiento tiene un propósito.

La persona que atraviesa crisis se enfrenta a preguntas profundas sobre la presencia divina, pero la respuesta está en la fe activa, que permite seguir adelante. El mensaje final es que, aunque el sufrimiento sea intenso, el corazón puede mantenerse firme porque Dios está presente, y que cada persona puede aprender a luchar y abrazar a la vez, confiando en El, como lo hizo Abacú.

FAQs

En una noche de martes, el techo de la discoteca Jet Set colapsó por un fallo estructural, causando la muerte de al menos 225 personas y 189 heridos.

Entre las víctimas hubo personalidades del deporte, las artes y la política, así como dominicanos y extranjeros que asistieron a la celebración del lunes de merengue.

Dijo que sí lloraban, pero no como quienes no tienen esperanza, porque sabían que Ruby estaba con Dios y que su vida era parte de una fe que había sido transmitida por su familia.

Abacú significa 'luchar y abrazar', simbolizando que la persona puede enfrentar el sufrimiento y al mismo tiempo mantener esperanza y afecto por Dios.

1) Recordar quién es Dios y lo que ha hecho en el pasado. 2) Aceptar lo que está ocurriendo sin negar la realidad. 3) Confiar en Dios a pesar del sufrimiento. 4) Tener esperanza, incluso en medio de las circunstancias difíciles.

El sufrimiento puede provocar que la mente recuerde con más intensidad experiencias pasadas, especialmente aquellas que se relacionan con emociones fuertes como el amor, el dolor o la pérdida.

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