Por qué tu negocio no tiene que comerse tu vida (y cómo empezar a cambiarlo)
14m 47s
El episodio invita a las emprendedoras a repensar su enfoque vital y profesional, partiendo de la idea de que la vida es cambio constante y que aferrarse a la estabilidad limita la libertad. La autora propone hacer las paces con la incertidumbre, la incomodidad y la inestabilidad, viéndolas como oportunidades para reconectar con la seguridad interna y crecer. En la primera parte, plantea la pregunta central "¿cómo quieres vivir?" y sugiere un ejercicio de reflexión con preguntas sobre obligaciones, roles, creencias y deseos, para tomar conciencia de la vida que se está viviendo frente a la que se quiere vivir. En la segunda parte, aborda "¿cómo quieres servir?", conectando el servicio profesional con las experiencias y el estilo de vida deseado, y ofrece preguntas para descubrir qué ofrecer al mundo sin juicios ni limitaciones prácticas. También destaca la importancia de crear condiciones adecuadas para la reflexión, como un espacio físico, energético y mental. Finalmente, analiza miedos comunes del emprendimiento, como la falta de confianza, la irrelevancia, la inexperiencia o la falta de tiempo, y los reencuadra para verlos como pasos naturales del crecimiento. El mensaje central es que vivir y servir son procesos dinámicos que requieren fluir, aprender y expandirse, rompiendo creencias limitantes para alcanzar una auténtica zona de confort basada en el aprendizaje continuo.
Bienvenida a ser emprendedora podcast, tu espacio para reflexionar sobre cómo vivir tu vida, creando negocios desde tu propia experiencia. Soy Nevaib R.Y. y cada semana te invito a explorar nuevas perspectivas, superar barreras emocionales y construir un negocio digital que refleje quien realmente eres. Ponte los auriculares, conecta contigo mismo y empezamos. Episodio 1. Vivir y servir la clave para un emprendimiento consciente. El único propósito de vida es vivir y el único propósito profesional es servir. La vida es cambio constante y pretender fijar un estilo de vida y mantenerlo en el tiempo es una mentira delamente que miente, un mejor dicho, de lejo. No haces lo mismo ahora que hace 10 o 20 años y si lo sigues haciendo, tal vez sientas que te falta algo en la vida y no sabes qué. Lo que falta es precisamente ese cambio, esa evolución constante, crecimiento constante. Resistirse a que todo siga exactamente igual y resistirse a vivir en plenitud y en libertad. Pero la seguridad, la comodidad, la estabilidad, a la que estamos acostumbrados culturalmente son el precio a pagar por vivir en plena libertad. ¿Verdad? No saber qué pasará, no se hace imposible no poder controlar lo todo. Para tal vez tener paz mental, desde cuando se puede controlar la libertad, desde cuando puedes controlar el vuelo de un pájaro o el fluir de un río. Para los más escepticos, que dicen que se puede controlar el flujo de un río con construcciones, perfecto, es cierto, puedes controlar por donde pasa el río, pero no puedes controlar el desbordamiento del río ni la herosión que va haciendo, porque el flujo es movimiento y cambio constante. Amiga, nos toca hacer las paces con la incertidumbre, la incomodidad y la inestabilidad. Esa forma parte de la vida y me gustaría invitarte a reenfocarlo de otra manera. ¿Quién soy yo para rechazar lo que la vida me trae, para jodgar lo que acaba de llegar, para no querer ver lo que me quieren enseñar, la incertidumbre te motiva a reconectar con la única seguridad real, la seguridad en ti misma y no con la de ahí fuera, que es aparente y no es real. La incomodidad viene para decirte que aún tienes cosas que aprender y por lo tanto te muestra el camino a seguir para seguir creciendo y la inestabilidad está para que no te quede esquieta y encuentres el equilibrio y la paz en el propio movimiento, en tu centro, en tu esencia, te muestra todo el tiempo lo que no eres tú para que reafirme es lo que si eres. Por ejemplo, los pasos al andar se producen al levantar uno y mantener el equilibrio con el otro hasta que se vuelve a apoyar. Es decir, solamente el hecho de caminar es encontrar el equilibrio en el propio desequilibrio. ¿Sí? Vamos a profundizar en dos partes fundamentales hoy, cómo quieres vivir y cómo quieres servir. Empezamos por la parte uno. ¿Cómo quieres vivir? Una pregunta que no se hace casi nadie. Es increíble. Vamos a definir tu estilo de vida. ¿Qué quieres recibir de la vida para las manifestadoras? Me encuentro con muchísimas emprendedoras que empiezan sus negocios con ese faso propósito de encontrar el equilibrio y la paz, la felicidad y la autorrealización en el golpe es suerte de facturar un millón. Ue, ay, amiga. Pero ¿cuánto tiempo crees que va a durar ese millón en tu cuenta bancaria? Va a ir, va a venir, va a subir, va a bajar, como todo, porque todo es energía. Ahora que sabes esto, ¿qué vida estás viviendo y qué vida has comprado? Quiero lanzar desde aquí un movimiento altruista que desde hace un tiempo vengo promoviendo y es que, en vez de preguntar a un niño, ¿qué quiere ser de mayor? Que ya es un niño. Necesita ser nada más. Le preguntemos ¿cómo quieres vivir? ¿Qué experiencia hasta apetece vivir? Respectando lo que ya son, son niños y fomentando ahí solamente en ese cambio de pregunta la libertad de decisión. Ya ahora te lo traigo a ti. ¿Cómo quieres vivir tu vida? Te invito a hacer este ejercicio simple. Puedes enfocarlo desde la escritura terapéutica con una libreta y un lápiz o simplemente sentarte en un banco o en cualquier sitio y reflexionar sobre las preguntas que te voy a hacer a continuación. ¿Qué cosas estoy haciendo? ¿Qué no quiero hacer? ¿Qué son por obligación? ¿Qué cosas? ¿No estoy haciendo por las cosas que hago por obligación? Las cosas que hago por obligación de dónde vienen son realmente prioritarias antes que otras. En qué rol me estoy posicionando como víctima, como salvadora, como acusadora, hasta donde llega mi responsabilidad y mis límites en esas situaciones. ¿Qué creencia? Así que excusas están saliendo respecto a liberarme de las obligaciones. ¿Qué cosas sí quiero vivir? Si quiero aprender, si quiero experimentar en este momento actual de mi vida. ¿Qué juicios y autóxigencias salen al escribir o al reflexionar sobre estos sueños y estos momentos de dónde vienen los juicios y las exigencias? Mañana, cuando me levanté para vivir mi vida, voy a seguramente te sientas un poco incomoda responder todas estas preguntas pero precisamente lo que queremos es salir de esa comodidad para que en tu momento de reflexión te pares y profundices y te cuestiones sobre la vida que estás viviendo y la que realmente quieres vivir. Poder responder estas preguntas y poder pararte a darte el tiempo para responder y reflexionar a estas preguntas es 100 por 100 responsabilidad tuya y 100 por 100 la libertad de decidir la vida que quieres vivir. Ahora quieres cogerlo. Vámonos a la parte dos. ¿Cómo ya sabemos cómo quieres vivir? ¿Qué es lo que quieres recibir de la vida? ¿Qué experiencia te vas a permitir recibir de la vida? Podemos definir cómo podemos y cómo queremos servir en este momento actual. ¿Qué va a depender? Absolutamente. De la forma en la que quiero vivir y las experiencias que ya he vivido y en las que puedo aportar a través de un servicio que te llene de sentido. ¿Por qué las bolsillos pueden estar llenos, amigas? Pero si hemos empezado a aprender no es solo porque el salario no me alcanzaba sino porque de algún modo te diste cuenta de que podías hacer algo más que podía servir de una forma en la que no solo te sientas plena sino que contribuye a la evolución de la persona que tienes enfrente. Crecer de forma personal y profesional van de la mano y cuanto más creces más expande el sentido vital y más podemos dar de la misma forma que en la vida hay fases y vamos cambiando de prioridades en el área profesional no vamos a pretender hacerlo mismo durante 45 años. Tiene sentido los primeros meses o los primeros años mientras aprendes de nutres y nutres a los demás. Pero cuando ya no hay más espacio para el crecimiento en ese área deja de tener sentido seguir en esa dirección. Es natural cambiar. En eso consiste la vida y nuestra función es fluir con ella en todos los ámbitos. Vamos a pasar a las preguntas. Al escribir este apartado no te centres en el puedo no puedo eso es imposible, es un alcanzable o en esto no rentable, esto es muy rentable o en aspectos técnicos y mundanos. Dejalo a un lado ahora no toca centrarse en lo que sí puedo y no puedo y sigue escribiendo sin juicio. Permítete expresarte completamente todo aunque parezca una locura. Vamos allá. Que es lo que siento que toca entregar al mundo ahora mismo, que me motiva y me sirve para aprender mientras enseño. Que experimentado ya que ha hecho que mi vida fuera un poquito más ligera y menos densa. Que resistencias tenían a que en momento. ¿Cómo me he sentido ahora sin esas resistencias? ¿Cómo me siento ahora sin esas resistencias? ¿Cuántas horas, qué horas, en qué lugares y en qué quiero trabajar? ¿Qué quiero conseguir en Navidad o En verano? De aquí a seis meses. ¿Me motiva el camino a la meta o me parece imposible? ¿Qué necesito para conseguirlo? ¿Qué voy a aprender? ¿Cuándo lo voy a aprender? ¿Quiero realmente aprender eso? ¿Cómo puedo ofrecerlo al mundo? ¿Cómo quiero ofrecerlo al mundo? ¿A quién sí quiero guiar y a quién no? No pretendas responder todas estas preguntas en diez minutos. Permítete un espacio a lo que llamamos "Energia creadora" dentro del club y ten en cuenta que tienen que cumplir las siguientes condiciones. Tiene que ser un espacio físico donde sepas que no va a haber interrupciones. Eso también implica a cero notificaciones del móvil, porque aunque tú estés encerrada en una habitación, una notificación te va a interrumpir. Dos. Espacio energético. Tienes que estar descansada. No pretendas hacer esto a las cinco de la mañana cuando estamos medio dormidas o a las ocho de la tarde porque es el único hueco que me queda.
que dan el día como para no. Tiene que ser un momento en el que estés descansada, que tengas un pico de energía como para poder poner foco en todo aquello que vayas a remover. Espacio mental significa que te olvides de todos los tengo que hacer y todos los pendientes y te centres únicamente en esto, aquí y ahora. Y por último, y este es un poco más opcional. Asegúrate de tener un espacio digital o papel y boli para poder apuntar todas esas respuestas. Vamos a pasar a una tercera parte y es que vamos a profundizar un poquito en los miedos comunes, en la zona de incomodidad y de crecimiento para los emprendedores. La función del miedo, que es lo primero que tenemos que saber, es alertarnos de que algo es desconocido y que por lo tanto puede ser potencialmente peligroso para la supervivencia del cuerpo. A nivel físico, pues está bien, hace que no nos tiremos por un puente. Pero a nivel de crecimiento y romper condicionamientos mentales es un freno. Lo que muere ante esos peligros mentales es una versión de tu personalidad que ya no te define y que por lo tanto ya no sirve. Por eso, agradezco cada día al miedo que me avise de que esa es mi área de crecimiento actual. No es cómodo, obviamente. Pero precisamente seguir en esa incomodidad hace que la zona de confort sea en realidad una zona de desconfort. Curioso, ¿verdad? Pongamos un ejemplo. Seguro que todas habéis visto que los árboles de los paseos y las calles están plantados con un cuadro de tierra sin baldosas. Y el árbol crecia ahí durante mucho tiempo. Pero cuando el árbol empieza a hacer más profunda sus raíces y encuentra nutrientes nuevos y más potentes, empieza a necesitar expandirse. Rompiendo muchas veces las baldosas de la calle o el mismo asfalto de la carretera. Eso mismo nos pasa a nosotros cuando decidimos que el espacio en el que vivimos se nos queda pequeño, queramos o no. Se va rompiendo alguna creencia y duelle. Claro que duelle. Pero y todo lo que puedes llegar a crecer y vivir más ligero y más libre. Esa es para mí la auténtica zona de confort. La llamada zona de aprendizaje. Una zona ilimitada que expande a todas las que están por delante y por detrás. Vamos a desglacer algunas excusas comunes que nos pone la mente para no sufrir el dolor de romper nuestra propia personalidad. Escusa número uno. No soy lo suficientemente buena. Renfóque. Aún no he llegado al nivel que me gustaría. Pero el camino es largo y ha avanzado mucho más que otras personas. Además, seguro que hay personas que necesitan lo que ofrezco y si no lo ofrezco, como voy a saber si soy lo suficientemente buena. Escusa número dos. A nadie le va a importar lo que hago. Renfóque. Hay muchas personas que necesitan justo lo que estoy ofreciendo. No a todo el mundo le va a importar y está bien. A mí tampoco me importa todo lo que hay en el mundo. Lo que importa es la conexión con las personas que si necesitan esto. Escusa número tres. No tengo suficiente experiencia. Renfóque. La experiencia se gana con el tiempo y con la práctica. Todos empezamos desde algún punto. La experiencia que tengo ahora es suficiente para ayudar a aquellos que están un paso detrás de mí en el camino. Escusa número cuatro de mis favoritas. No tengo tiempo. Renfóque. El tiempo es una cuestión de prioridades. Si esto realmente es importante para mí, encontraré el tiempo. Puedo empezar con pequeños pasos y dedicar más tiempo a medida que avanzó. Y con esto hemos llegado al final de nuestro episodio de hoy. Espero que te haya sido útil y que te haya inspirado a reflexionar sobre cómo quieres vivir y servir en tu vida y en tu negocio. Y si ya lo estás haciendo que al menos te parece a cuestionar si todavía quieres seguir haciéndolo de la misma forma. Recuerda, amiga, la vida es cambio constante y nuestra tarea es fluir con ella, aprender y crecer en cada paso del camino. Gracias por escuchar, ser emprendedora podcast. Si te ha parecido útil o has aprendido algo nuevo, me encantaría que decidieras dedicar unos segundos para valorar el podcast con cinco estrellas en Spotify. Y, mientras tanto, nos escuchamos el lunes que viene con un episodio nuevo.
Podcast Summary
Key Points:
El propósito de vida es vivir y el propósito profesional es servir, en un contexto de cambio constante.
Invita a aceptar la incertidumbre, la incomodidad y la inestabilidad como partes naturales del crecimiento.
Propone reflexionar sobre "cómo quieres vivir" en lugar de "qué quieres ser", aplicable también a los niños.
Ofrece preguntas guía para definir el estilo de vida deseado y liberarse de obligaciones impuestas.
Explica que el servicio profesional debe basarse en las experiencias vividas y en cómo se quiere vivir.
Recomienda crear un espacio físico, energético, mental y digital para la reflexión profunda.
Aborda miedos comunes del emprendimiento, como "no soy suficiente" o "no tengo tiempo", con reencuadres prácticos.
Concluye que crecer personal y profesionalmente va de la mano, y que la zona de confort real es la zona de aprendizaje.
Summary:
El episodio invita a las emprendedoras a repensar su enfoque vital y profesional, partiendo de la idea de que la vida es cambio constante y que aferrarse a la estabilidad limita la libertad. La autora propone hacer las paces con la incertidumbre, la incomodidad y la inestabilidad, viéndolas como oportunidades para reconectar con la seguridad interna y crecer. " y sugiere un ejercicio de reflexión con preguntas sobre obligaciones, roles, creencias y deseos, para tomar conciencia de la vida que se está viviendo frente a la que se quiere vivir.
", conectando el servicio profesional con las experiencias y el estilo de vida deseado, y ofrece preguntas para descubrir qué ofrecer al mundo sin juicios ni limitaciones prácticas. También destaca la importancia de crear condiciones adecuadas para la reflexión, como un espacio físico, energético y mental. Finalmente, analiza miedos comunes del emprendimiento, como la falta de confianza, la irrelevancia, la inexperiencia o la falta de tiempo, y los reencuadra para verlos como pasos naturales del crecimiento.
El mensaje central es que vivir y servir son procesos dinámicos que requieren fluir, aprender y expandirse, rompiendo creencias limitantes para alcanzar una auténtica zona de confort basada en el aprendizaje continuo.
FAQs
El único propósito de vida es vivir y el único propósito profesional es servir. La vida es cambio constante y evolucionar en ambos ámbitos es esencial.
Reflexiona sobre qué cosas haces por obligación, qué creencias te limitan y qué experiencias quieres vivir. Haz preguntas como '¿cómo quiero vivir?' y escribe sin juicio para conectar con tu libertad de decisión.
Servir implica ofrecer un servicio que te llene de sentido y contribuya a la evolución de otros, basado en tus experiencias y en cómo quieres vivir. No se trata solo de ganar dinero, sino de crecer personal y profesionalmente.
El miedo alerta de lo desconocido, pero en el crecimiento es un freno. Agradece que te señale tu área de crecimiento y rompe creencias limitantes, aunque duela, para expandir tu zona de aprendizaje.
Reenfoca: aún no has llegado a tu nivel deseado, pero has avanzado y hay personas que necesitan lo que ofreces. Ofrecerlo te ayudará a saber si eres suficiente.
El tiempo es cuestión de prioridades. Si es importante para ti, encontrarás tiempo, empezando con pequeños pasos y dedicando más a medida que avanzas.
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