Nutri Netas | Temp. 03 Ep. 15 | La neta de los equivalentes (Live)
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La conversación aborda el sistema de equivalentes alimentarios, un método de intercambio de porciones con aporte nutrimental similar, utilizado en distintos países con adaptaciones locales. Se explica su origen histórico: desde 1907 con fines publicitarios, hasta la primera lista formal en 1947 y la publicación de la ADA en 1950 para pacientes con diabetes. En México, el Sistema Mexicano de Alimentos Equivalentes (SMAE) surgió en 1988 como adaptación de alimentos locales. Sin embargo, los participantes critican que este sistema se centra solo en macronutrimentos y no distingue calidad de alimentos, como cereales refinados versus integrales, lo que lleva a intervenciones dietéticas simplistas y rígidas. También señalan riesgos como convertirse en un mero conteo de calorías, aplicar fracciones exactas (ej. un tercio de tortilla) que no son prácticas, y no servir para dosificar micronutrimentos específicos. Destacan que equivalente no es sinónimo de porción o ración, y que existen muchas listas internacionales, lo que muestra su falta de universalidad. Para mejorar su uso, proponen combinar el sistema con criterios cualitativos y evidencia, individualizar según el paciente (niños, adultos con diabetes) y traducir los cálculos en platillos reales mediante grupos de alimentos. También mencionan alternativas como el enfoque de semáforo (verde, amarillo, rojo) y adaptaciones regionales, como hizo un seguidor con alimentos de su zona. En conclusión, los equivalentes son una herramienta útil para cálculos rápidos, pero no deben sustituir una intervención dietética completa, que requiere selección de alimentos de calidad y flexibilidad práctica.
>> Hola, ya estamos a la era que emocion, estamos en vivo. >> Hola, listo. >> Hola. >> Hola, Trinetes, que gusto estar con ustedes. Ahora en viernes y a las siete de la tarde en vivo, todos conectados, muchas gracias por seguirnos y por estar aquí. Nos encanta compartir en vivo porque tenemos la oportunidad de leer sus comentarios, de que haya retroalimentación de lo que estamos diciendo y de que ustedes entren también a la discusión. Así que los invitamos a que vayan poniendo dudas, comentarios, cualquier cosa que tenga relación con el tema y que quisieran compartir con nosotros, pues para eso es el IP y para eso estamos aquí. Entonces hoy vamos a platicar de un tema súper interesante, súper controversial que mucho que decir, es la neta de los equivalentes. Y cuando hablamos equivalentes para aquellos que a lo mejor no, no ubican bien de qué vamos a hablar o de qué estamos hablando, pues son, es este sistema de porciones o de intercambios que se utiliza y se utiliza en diferentes países y hay diferentes listas de intercambios. Y este sistema se basa en el concepto de que un alimento equivalente es aquella porción o ración de un alimento dado cuyo aporte nutrimental es similar a otro alimento dentro de un mismo grupo. De manera que a lo mejor una manzana es equivalente a medio plátano, porque su composición nutrimental es similar y entonces pudiera ser intercambiable entre sí. Básicamente eso se refiere en los equivalentes y de los equivalentes surgen estas listas de intercambios y es de lo que vamos a platicar. Y estas listas de intercambios tienen historia, ¿no? Porque por ejemplo aquí en México tenemos una que es el sistema mexicano de alimentos equivalentes, pero no es la única que existe y no es una universal. Hay diferentes en varios países y surgen por ahí en contra de una referencia de que en 1907 surgen las primeras equivalencias de alimentos estas confines, y obviamente publicitarios para valorar un alimento por encima de otro. Pero ya como tal que se imprimiera un documento con una lista de alimentos con fines educativos de educación en nutrición fue hasta 1947, donde se definieron alimentos comunes que proporcionaran aproximadamente la misma cantidad de hidratos de carbono, de proteínas, de grasas y surgen seis grupos de alimentos en aquel momento, ¿no? Después en 1950 lo que en aquel entonces era la ADA o la Asociación Americana de Dietética, junto con el servicio de salud pública de Estados Unidos, publican la primera edición de esta lista de intercambios de alimentos, pero se publica específicamente para el apoyo en la educación nutricia de pacientes con diabetes que vivían con diabetes en aquel momento. Después, bueno, desde entonces la ADA ha hecho varias actualizaciones también, hizo un en 1976 o 3.986, 95, la última que tengo aquí en las referencias 2008, y en 1970 justo esta lista se empieza a usar en México, y no es hasta 1988 hablando ya de México, que un grupo de nutricólogas de hospital salvador subirán, se reúnen y empiezan a trabajar en una adaptación de los alimentos que se consumían en México y entonces surge el esma. Esto es así como rápido de dónde viene y saber, pues que les decía, hay diferentes listas en diferentes países, esto no puede ser universal, porque no comemos igual en todos los lugares. Entonces, ha hecho distintas adaptaciones, Japón tiene una adaptación, Jordania tiene otra adaptación. Hay muchas adaptaciones diferentes, listas, intercambios diferentes, se encontró una dieta mediterránea también, hay otras tanaditas veganas, una en España, por ejemplo. Entonces, saber que hay muchas y que el sistema mexicano no es universal, no se netas que más quieren platicar. Esto como dice la Dada de Definición así muy general, para recordar un poquito, y ahora usted mencionaba lo que era el alimento equivalente, pero si hablamos que es un sistema equivalente es un método. Si hablar del sistema de equivalente es un método útil, si es útil para el diseño de planencia alimentación, ya se normales, modificados, personalizados, en especial incluso para aquellas personas que necesitan controlar una ingestion energética y equilibrar también su ingestion de nutrimentos, para controlar una enfermedad, para controlar un peso como tal, o llevar también un plan de alimentación normal, como hemos dicho. Ahora, en este concepto crítico de mencionar a Mariana, que se basa en alimento equivalente, es decir, aquella porción o ración de alimento acudió por tenutri mentales similálogos de su misma grupo y también lo refiere algunas definiciones en calidad de incantida, aunque sabemos que no son iguales, pero podemos verlo sobre todo en la cantidad. Y lo que permite que se pueda hacer este método, los alimentos intercambiables entre sí, y esos alimentos equivalentes, pues están calculados, de acuerdo al peso neto del alimento, y es decir, o sea, no tiene cascaras, no tienes emilla, no tiene hueso, no tienes finas, y el peso por lo regular también los alimentos son cosidos. Entonces, si hay un prevés, es decir, que el duda es de que el arroz, si el arroz está en forma cosida. Entonces, también los leguminosas, y son algunos ejemplos que podemos ver, y actualmente, por ejemplo, en México, también se ha visto que ya han estado digitalizando este sistema, para llevarlo también de una manera, este práctica a través de diferentes aplicaciones. Y a muchos sistemas que hemos visto últimamente, que también son herramientas para el consultorio en los nutivos. Eso es lo que yo quería principalmente comentar. Ahora hay algo importante con los equivalentes. A mí me causa bastante conflicto, que por lo menos en México se han empezado a utilizar, de alguna manera, se puede ir yando a que la dietoterapia, o la intervención dietética, se basará con el cálculo de equivalentes, pues en ciertas porciones de ciertas categorías de alimentos. Pero nada más allá, o sea, se quedaba ahí y es muy común encontrar que las intervenciones dietéticas o los planes de alimentación se queden en estas categorías. Entonces, la mi me preocupa, porque, por ejemplo, en México, el sistema de equivalentes está muy equipable en nutrimentos, pero sólo en, por ejemplo, en macronutrimentos, en macronutrimentos, y muy dirigido, pues, a grasas. O sea, los cereales se viven con grasas o sin grasas, los productos de origen animal se dividen en altos en grasas, modelados en grasas, bajos y muy bajos en grasas. Las grasas se viven con proteínas y in proteínas. Pero, por ejemplo, los cereales, que son de lo más importante en un patrón de alimentación, saludarlo, no saludarlos, depende mucho de qué tipo de cereales. Y no necesariamente, si tienen grasas uno, que sí, bueno, puede ser una parte importante, pero más bien en su refinamiento, en si tienen azúcares, no, si tienen grasas y azúcares. Entonces, en nuestro sistema de equivalentes, pues, no tenemos esa división. Y entonces, seguimos encontrando dietas calculadas con cereales y cereales sin grasas. Y dice, bueno, sí, pero dentro de cereales hay granos. Y hay cereales con azúcar, y hay cereales sin grasas, y hay cereales, y hay pan blanco, que es como dar un poco a orar. Y si los jugos son cereales, este sin grasas, no? Entonces a mí, yo no sé, pero si ustedes también lo persigan, lo ven, pero siento que de repente se ha vuelto muy simple y uso, pensando que eso es una intervención dietética. Cuando tenemos que meter la parte cualitativa, pues, fuerza, no, o sea, qué tipo de alimentos quiero recomendar, o sea, son granos, o son cereales refinados, o son bajos en grasa, o son integrales, o sea, puedo yo decidir. ¿Sabe que están en la lista? Sí, me hiciste recordar cuando estudié nutrición. Yo, uno de los riesgos que identifique y lo identifique en mí es porque yo me volvi contadora de calorías. O sea, cuando conocí el sistema de intercambio, dije, pues, muy fácil, yo tengo que consumir mil 500 calorías. Vamos a gustarlas, independientemente de lo que me las coma, y es un riesgo que yo lo viví. Y pues, me imagino que muchísima gente le puede pasar. Sí, y lo vas aprendiendo en el transcurso, pero realmente te quedas de que lo que viene ahí, es lo que tienes que darle a todos los pacientes cuando no es así. Por eso, hasta la lista se deben de individualizar. También, incluso si tú manejas un servicio específico de atención, hay sistemas que se empiezan a adaptar, como lo que es para los pacientes con diabetes, que se requiere un conteo de hidratos de carbono, que se requiere una cantidad también de ciertos micronutrientes. Ahí también podríamos hacer las adaptaciones. Como bien ahorita nos está comentando aquí, Jesús Flores de la Rosa, que es uno de nuestros seguidores que siempre nos saludan aquí en los metas. Él nos dice que él adaptó precisamente el sistema de equivalentes con alimentos de su región, porque era mucho más factible llevar a cabo así los planes de alimentación de sus pacientes. Muy bien. Pero también dicen, por ejemplo, a mí se me hace bien interesante, porque aquí dicen que, por ejemplo, ni siquiera sabía, dice Diana Mendoza. No sabía que existían más. Es como que nos enseñan el, o sea, nos enseñan en este caso aquí en México, pues el es mai. Y entonces es así como, es el planeta del planeta. Y no hay que decir algo. Es que no es que existan más o menos, o sea, no es que no deban de existir o que ten, necesitamos más versiones. No, no. Es la por ahí. O sea, los equivalentes te pueden servir muy bien como están para darte una idea de un cálculo rápido de los grupos que hay para macros, para más o menos hacer un cálculo. Pero tener muy claro que es un patrón de alimentación saludable. ¿Cuáles son los alimentos que
van a tenerse que recomendar para ciertos trastornos metabólicos, para cierto, para la población en general, que promueve salud, que derréduce inflamación. Pues esos son los conocimientos que tenemos que tener. Y en tu cálculo rápido usar los equivalentes, pero tu prescripción no va a decir, producto dirige animal bajo en grasa o alto, va a decir pescado, iba a decir pollo, iba a decir muy pescado, iba a decir que es o blanco o que es o grasoso. O sea, tú vas a decidir los alimentos. Independientemente, como los calculan los conesmaio, o sea, da igual. El asunto es eso no es una intervención de interés. O sea, la intervención se te tica, necesita un criterio de aterrizar tipo de alimentos. Y como de ahorita también ahorita en uno de los comentarios, que les cuesta trabajar veces a aterrizar estos equivalentes en platillos. Y esto es lo que ha sido difícil, porque creo que no nos enseñan a pensar en platillos. Y luego estamos acostumbrados o nos graduamos pensando en en cuartos de taza y dos almenras, y entonces como como un metro esto en una alimentación como uno. De ahí justo de lo que platicaba, Clau, a mí me ha tocado estudiantes que dicen, "Oye, sabe, y en Perú cómo hacer?" Pues en Perú tiene su sistema de lista de intercambios, que además es importante distinguir. Que después decimos equivalente y lo utilizamos como si fuera sinónimo, equivalente porción, ración, medida, y cada cosa son diferentes, raciones, son el peso preciso de un alimento. Porción es la porción estandarizada que se acostumbra para servir una taza, una cucharada, una cucharadita, un vaso. - A la casera. Bueno, la cantidad y la medida casera ya sería lo que. - El puñito de sal. - El puñito. - Es decir, un cuartito de cucharadas. - Taza adaptaciones de tu ración, o sea de los 30 g como se ven en tres cucharadas, por ejemplo. Y el equivalente justo lo que decía Mariana, que es que un alimento, que un conjunto de alimentos que aporta la misma cantidad de energía o de uno o dos macronutrimentes. Entonces, equivalente cuando queremos hacer intervenciones específicas y hacer una docificación de micronutrimentos, un paciente que necesita una restricción o una. o controlarle el calcio, o el fósforo, o el potación, necesita consumir más vitamina D, o necesita más hierro, los equivalentes no nos sirven. - Por supuesto que no. - Entonces, eso sí es bien importante porque inclusive, no, no, este es una herramienta, pero no es la manera universal en la que todos los nutricionistas en el mundo hacen los. sus planes de alimentación y dos. Esto había aún más peligroso por ponerlo como un término cuando le damos la lista de equivalentes tres cereales, cinco de frutas y una lista de alimentos, el paciente y el paciente hay que decida. - No. - Porque entonces. - Exacto. -. por ejemplo, o vamos a regresar al tema controversial de los cereales con grasa, con un sexto de tamal y entonces sus seis cereales. - Ese es tamal. - Y que hagan una ansiedad que me manden que solo puedo comer un sexto de tamal, pero sí lo puedes comer, o un tercio de cuarnito, pero sí lo puedes comer. No, pues mejor me mandes cuarnito. - Sí, ahí vamos. - Vamos a hacer una mentalidad y vamos a ir a los granos y otros cereales que pueden saber deliciosos y no tengo esta obsesión por la fuerza a comerme este cereal o este. - Sí, gracias. - Gracias, o este preparado. - Nos hacen una pregunta, Marta Cortés. - Dice que como nosotros enseñamos a variar los menús diarios a los pacientes. - A ver, o tí. - Yo digo, puedes hacer por equivalencias, pero tú escoges que alimentos en esas equivalencias. Y puedes hacer desayuno, colación, tal vez comida, cena. Y en el desayuno, pues entonces, o lo dejo los que yo quiero que los que son permitidos para este patron por su riesgo me cabólico, por eso es por la infeciría tortilla, tostada, placoio, panartesanal, avina. Entre esos estas pacientes cuantas puedes, ¿no? Y cuantas de fruta, cuáles frutas, opciones y cuantas de productos animales, los que yo decido. Y yo le quiero dejar huevo o leche o queso o pollo o yo le digo, o yo burro en la mañana. - Entonces, dependiendo de los gustos del paciente, dependiendo de lo que yo sé que es mejor, de acuerdo a los patrones que se saben y a las intervenciones dietéticas y a la evidencia, escójolo alimentos y muy fácil puedo hacer con los mismos cálculos que son estimados con muchísimo error, o sea, no creo que los dos no se están dando la verdad, pero es una forma práctica clínica que nos permite. - Oye, así. Y ya que ya le estás acortando la selección y estás haciendo algo tan dolente. - Oye, no, pero yo tengo una bronca con, o sea, que esas enparciones, pero vas cláo con con más platillos. - O sea, yo tengo una, o sea, mi no me los menciones los equivalentes porque se meriza más el pelo, o sea, ¿sabes? Porque finalmente, o sea, claro que me gustan como esta opción de poder, como más o menos ya, o sea, obviamente al paciente en lo que quieras, pero lo que verdaderamente mechoca es, o sea, desde la parte pues de educación, o sea, de estar con los estudiantes que te llegan, en donde tuvieron un semestre entero con una clase de cálculo de dietas, ¿sabes? ¿Qué dices? Un semestre, o sea, para aprender a hacer una regla de tres. - ¿Qué regla de tres? - Ok, bueno, entonces, ¿sabes? - ¿Esenseñan de todas estas veces que hemos dicho, ¿no? Y esas frases celebres maravillosas que dices a V, de verdad, que tenemos planes de estudio, profesores del no se cuándo y planes de estudio de no se cuándo. - Bueno, pues ya ahí, entonces les enseñan, ¿no? Llegan o sea, con su cálculo entonces ya tienen verdad su cálculo, el pie de la de - El get, ¿no? Entonces, les sale, ¿verdad? - 1.3445.8 calorías, ¿sabes? Entonces todavía les están enseñando a fraccionar sus dietas y entonces, o sea, fraccionamiento, ¿eh? - Enquí, o sea, en octavos, porque tiene que comer cinco comidas, entonces, a ver, ¿quién tiene que comer cinco comidas? O sea, es que así me enseñaron de entrada, ¿verdad? - ¿Y esas conceses a todos a todos cinco comidas? - A todos cinco comidas, entonces en octavos le digo, ¿eh? ¿Y qué tal si yo quiero o hoy, ¿verdad? O sea, dos octavos, uno octavos, dos octavos, uno octavos, dos octavos. ¿Qué tal si yo quiero comer más? O sea, sí me tienes o no, o sea, si tú tienes un paciente que no piensa en alimentos, le vas a dificultad muchísimo la vida. - Más piensa en porción, ningún paciente. - Y entonces, pero imagínate, o sea, ellos calculando. Entonces, ayer estaba justamente haciendo un ejercicio con mis estudiantes, o sea, para decirles, a ver, entonces, ya sabes, unos cálculos de unos acomodos en el desayuno, que eran una verdura medio de, de, como se llama, de cereal y uno de grasa. Ok, y eso tradúseme lo a una, o sea, un desayuno, que, que así se lo comer no ha, y no quieran hacer este ejercicio en niños, porque entonces, o sea, ahí ya, perdón, y faltó que aparte habían calculado la dieta con 60, 15, 25, porque también así se las enseñaron. Entonces, es una combinación entre luego de herramienta educativa final de buena alimentación, es el plato del bien. Entonces, se regresan neto sinetas por Europa a todos nuestros programas del 60, 15, 25 del plato del bien comer. - Para ver, ¿qué? Y además, esto que dices, o sea, esto que yo acabo, yo salió de un ejemplo, y a ver si las otras dan un ejemplo también de cómo, cómo si os puedes usar los equivalentes, pero haciendo una intervención crítica y vas a evidencia, ¿no? De calidad y con esta parte. Pero también se pueden hacer intervenciones que no requieran un cálculo específico de porciones, ¿no? O sea, por ejemplo, en niños, ahorita que dijiste, acordarnos, por ejemplo, este enfoque de semaforo que han me encantado, que es el verde, amarillo y rojo, o de plano verde y rojo. - Preferiría, a ver, de cereal, esto son lo de preferir y esto es evitar, a ver de frutas, todas, pero no jugos y no cristalizadas. - No, pasas, no, pero es la cosa. - No, pero es la cosa. - Las opciones y entonces tu dieta tiene que ser así y luego también es una reseja. - Oye, pero por eso, pero imagínate ayer, no salió una para niños, o sea, ya sabes, un toddler de 15 meses, sale, con era por su repartición, ya así por equivalentes y con una dieta de mil calorías, tenía una taza de verduras en una comida, otra en una colación, dos sal horas de la comida, le digo, tiene 15 meses, o sea, que ahora se va a comer una taza, una taza de verduras, o sea, alguien, por favor, explíqueme como un toddler, se va a comer una taza de verduras, entonces es como esta cuadradé, o sea, por eso le digo que yo le tengo como medio fobia, pues, porque esta cuadradé es traducida.
a todas las etapas de la vida, verdad? Y traducida a que así tiene que ser super rígido en estos octavos y me tiene que cuadrar y aparte me tiene que dar ese dos mil doscientos cuarenta y siete punto ocho, ¿no? Porque si no, si de por sí como es, es un aproximado, o sea, cómo va a ser posible que de pasada todavía estés preocupándote por el punto ocho del punto siete. Y así te ponen uno punto cinco equivalente del hechos, o sea, es un no es uno punto cinco como sea, pero o sea, porque es un bajo en uno punto 25. Y la tarea la del paciente, la tarea la tenemos que hacemos otros. Así, tú tienes que filtrar, ¿no? ¿Cómo lo voy a dar? O sea, si el aturo es un tercio y quiero respetarlos equivalentes, ¿por qué? Me parece fácil. Bueno, nunca va a dar un tercio. O sea, no voy a mediar la toa, o un sobre o mediar la toa, que sería menos 70 gramos. No es exacto, 30 y 60, 70 es el sobre. O sea, yo creo que aquí lo va a simplificando en porciones, o sea, cuál es la persión para la persona y es mucho más práctico. A mí, por ejemplo, me funciona usar la combinación de grupos de alimentos para que sea mucho más sencillo a la traducción de platillos. Tú puedes usar el sistema para poder calcular cuánto aproximadamente requiere una persona para poderlo llevar, de acuerdo a sus necesidades de acuerdo a la evaluación que tú haces clínica y la andropométrica, bioquímica y todos los demás factores. Pero de ahí, cuando ellos hacer platillos, te funciona mucho la combinación por grupos de alimentos. Ahí lo traducimos un poco mejor, y ahí va la educación, pero ya tú lo vas a ir viendo con qué tipo de pacientes, lo vas a usar el niño, lo vas a hacer con un adulto que requiere un conteo de datos de carbono, utiliza un tipo de frutas, y necesito, por ejemplo, índices musémicos. Entonces, tú empiezas a hacer tus adaptaciones y tienes también material para el tipo de población que atiendes. De hecho, un buen consejo que también yo he aprendido que cuando tú manejas un cierto población, una cierta población, porque también nos estesalizamos por áreas para atender a la población, y ya tienes hasta materiales para esa población que te puede ir facilitando esa educación, esa conseguiría que vas a aplicar, pero si es importante que lleguemos a esos adaptaciones y no todo tiene que ser tan cuadrado como se menciona. Sí, yo creo que antes de estarnos peleando con el tema del menú de superguntarnos, si realmente todos necesitan contar porciones, ¿no? La respuesta es no, va a haber algunas condiciones difíciles para beneficiar, ¿no? En el paciente, con diabetes puede beneficiar por el tema del conteo de carbohidratos, en el paciente renal, bueno, está el sistema equivalente renal que puede ayudarle a contabilizar potasios o de algunas otras cosas, en el paciente con obesidad pudiera también ser como una herramienta que nos apoye, pero hay muchas situaciones donde realmente el paciente no va a necesitar contar porciones, esa es la realidad, ¿no? Si no, más bien, guiarse en patrones, que es lo que las días actualmente incentivan y dicen, ¿no? ¿Sapatrones de alimentación saludable? La combinación de alimentos, la calidad de cada tono. Y es que sabes que cuando utilizamos solo sistema mexicano, o solo sistema equivalentes, lo que estamos haciendo es nutricionismo, o sea, nos estamos entrando nada más en el macro nutrimento. Sí. No, que además, no sabemos si es de temporada, si es del gusto, si le va a portar otros nutrimentos, si en la combinación, porque a lo mejor, como decía, no salen ya perfecta las combinaciones, o sea, ya te sale cuadrado. Incómiles. Estos son cuadrados, pero cuando te he cuadrado, incómiles. Te he tenido cinco cucharadas de aceite de azúcar. De azúcar. Por cinco cucharadas de azúcar y dos galletas María. Y luego avescolaciones de tres almendras con dos cucharadas de yogur y con una verdura, porque como no el cual no tenía nada de la verdura libre. Entonces, ¿que están más creativos que eso? Si los vas a usar, hay que usarlos para mi beneficio. Para más o menos, como dicen, un medio estimado de macros, medio de energía, que medio medio es el error y lo uso para terrizar en un pleno, menos que sea totalmente entendible, aplicable, que todo mundo lo entiende y lo coman, que esté rico, que se parezca lo que el paciente come o que es lo que el quiere. O sea, yo pienso, como Mariana, o sea, estoy pensando también, o sea, si todos los necesitan o lo lo necesitan. Para mí, por ejemplo, yo pienso que así ya dar un sistema de equivalentes, o sea, para que lo entienda también el paciente, tiene que haber también un grado de comprensión desde el paciente, lo cual a mí muchas veces me significa que que empezara así. Así es, o sea, que tú puedes empezar primera cita, segunda cita, tercera cita, o sea, y quizás a tan verdad después, o sea, ya que el paciente ya quisi de educación y por eso es que me encanta la consejería, o sea, porque finalmente realmente puedes ayudar a modificar su conducta y sus hábitos de una manera muy, muy sencilla, porque tienes una persona que tiene, digamos, como tantas complicaciones en su forma de comer o en sus hábitos, que te puede decir poco a poquito y el sistema de equivalentes lo usas, pues hasta el rato, o sea, ya que el paciente tenga como mayor comprensión también de todo lo que significa lo que tiene que comer o las cantidades que tienen que comer. Entonces yo siempre les digo, se gastan como una herramienta verdad a la primera y el cliente, entonces el paciente sale corriendo porque aparte no le entendió nada, ¿verdad? Que bien, empezari, que no será. Es que dado el libro. Eso no puede ser. Eso sí yo lo eliminaría de la tierra. O sea, el libro un librito con equivalentes es que no me parece que no puede ser un interés. ¿Es un libro? No es idáctico, nadie lo hace, la deerencia cero o sea, no. Es que eso no nos puede definir como nutrólogos, o sea, decir, soy nutrólogo porque sea hacer regla de tres y hacer cálculos de equivalentes, eso no es un nutrólogo. Me quedan más menos diez, lo requey. Y que además te traúmés y que días, soy mal nutrólogo porque no me quedó el postrúe. Que además, eso de lo que comentaba también es alfabetización alimentaria. Y el que nosotros imagínense un paciente que quieren modificar su estilo de vida, su conducta alimentaria. Y le decimos que tiene que comer cinco raciones de frutos y verduras, hacer 30 minutos de fíjese y que tomar dos litros de agua. -Hacer cinco raciones de cinco conmigo. -Dembro de demás, pez. -Pues, por mí. -Dienes de cuatro, de tres conchas al día. -Un tercio de concha fácil. -Claro, claro. O si se tomaban dos litros de refresco, o sea, ya. -Cero. -O sea, ya no puedo tomar nada porque eso está malo. O sea, ahí dicen las recomendaciones que no debes de tomar refresco. Bueno, sí, pero si tú llevas 25 años tomando refresco. -La porción es un tercio de tasa. -No te lo vas a quitar tampoco de un jalón. O sea, ese es el tema. O sea, que finalmente nosotros necesitamos ayudarles a las personas a ir modificando sus formas de comer. Los equivalentes son súper útiles, pero a la hora. -Ahora, me de orientarte a desabarquillos. O sea, tú tienes que dar opciones de alimentos muy sencillas. O sea, vas a comerte un huevo o un pedazo de queso o no sé qué, tres opciones. -Así. -O media tasa de frijor. O sea, algo entendible, sencillo y fácil de medir. Cuatro y media cucharadas, tasas en mitades. -Oye, pero. -Y luego de pasada, las hojitas, o sea, los mandas, así con unas hojas con cuadros, así. Casi, casi le pones todo tu cálculo, ¿verdad? En los gramos y de los porcentajes y todo. Y lo les das una lista de estos equivalentes. Y de ahí, pues, ¿qué es eso? -Eso no es tampoco entendible. -Pero que además. La forma como comunicamos, ¿no? Una lista de equivalentes no son habilidades culinarias. Entonces, como decía OT, nosotros comemos platillos y él le tiene una lista de dos cucharadas, una tasa, media tasa. O sea, lista de alimentos, así, pues los pacientes, lo que necesites es ayudarme a comer bien. No una lista de alimentos, sino una lista de platillos. Y la otra que también creo que es delicado es que pensamos que el sistema de equivalentes nos sirve para hacer etiquetas nutrimentales. Y no. -Ahh. -Como. Cuando se me ha tocado ver estudiantes o enforos de redes sociales para el cálculo, por ejemplo, para el etiquetado o nutriólogos que están empezando y quieren hacer emprendimiento, pensar que los equivalentes es el instrumento con el que vas a hacer tu etiqueta. Este rible error no es tan validadas, no son las oficiales. Si quisieramos hacer caldo, no son error que decía OT. -No, es que parte. Entonces, ¿tienes que ir a la base de alineas de la USD, o a la de USD, en donde está, pues más o menos, está envalizando una metodología de los alimentos, ¿cuáles son los nutrimentales? -Sí. -Y la México son las del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrician, o las tablas de Miriamuños, nada más para. -Esa sola. -Esa sola.
Esa es de ahí sacan los software, los valentes, todo de ahí es. -Casables de limón. -Pero los equivalentes toman de muchos lados. Entonces, no es exacto. Entonces, si tú quieres algo exacto, tú te tienes que ir a la base original de ejecución de alimentos para ver realmente el valor nutrimental. Entonces, no estás haciendo nada exacto. Y me parece muy bueno un comentario que ahorita dijeron que escribieron. Que dice, es que deberíamos primero tener tu intervención clara para Ernie, allá tal, tu intervención clara para. Claro, porque. Y entonces, luego, uso los equivalentes a mi conveniencia para facilitar un cálculo y un manejo de porciones. Pero no es al revés. No son los equivalentes y para todos. -No es la intervención. -Pero he volado. -Y luego la otra es. -Vención clara en alimentos y en nutrimentos. Claro, primero, nutrimentos. -Y pensar que alimentos aportan esos nutrimentos. -Es exacto. -Entonces, tenemos que limitar. -Ah. Y luego también esta parte en donde tendríamos que, como decir, bueno, a ver. Este. No es. Yo le voy a dar la dieta que se supone que debe de comer a fuerza, ¿no? Porque esto ya lo hemos estado viendo pues en medicina de estilo de vida, ¿no? O sea, es. Finalmente, el paciente que está dispuesto a cambiar. Y entonces, en esta. O sea, realmente, horizontalidad. -Oye, llegar así. -No, es que te tienes que comer eso. Porque eso me salió en mi cálculo. -Y porque ya. -Pero no, no, no, no. -No, no, no, no, no. -Pero, no, no, no. -No, no, no, no, no. -No, no, no, no. -Me tienes que hacer o me tienes que hacer. -No, no, no. Sí, exactamente. Entonces, es como. a ver. ¿Cómo come? Yo les digo, bueno, púselos al revés a veces, ¿no? O sea, púselos para ver qué equivalentes está comiendo para ver. Entonces, ¿cómo lo tienes de discribir? -No, la la lación. -Sí, exactamente. Rápido, o sea, en un así cálculo rápido. Y entonces, ya ayuda a leer a ajustarle, pues, o sea, cómo puede quitar alguno. -O cambiar la calidad. -O cambiar lo por otra cosa o juntar. O sea, y entonces, así puedes hacer como el control de porciones, que es estrategia, pues, y conductó a lo, puedes hacer otras cosas que le puedan ir ayudando. Y nada más te concentras, por ejemplo, en que cómo un poco más de verdura, y ya, y luego ya, porque si no es así como. -¿Cómo? -Sí. Y por eso es importante tener buenos materiales y buenas herramientas educativas, porque luego no tenemos más que un libro de equivalentes que le doy. Y solo estoy con la calculadora, en vez de aprovechar el poquito tiempo que tenemos de consulta, que después no es tanto, ¿no? En vez de dar los mensajes correctos, pero necesito materiales correctos. Entonces, por ejemplo, a nosotros nos sirven mucho plato, el plato un plato, la herramienta de MyPlay, pero un poco adaptada que el lácte esté metido. En el plato, puede trabajar mil mensajes, porque nada más lo que acaba de decir, "Claudia, oye, tú mira de acuerdo a lo que tú me dijiste que desayunas, vamos a hacer tu plato, mira, no tiene una verdura, tienes puro producto animal, entonces con el mismo plato y con su comida, entonces ya le quedó claro". Entonces, si aprende ese concepto de proporcionalidad en plato, de la mitad fruta y verdura, es un cuarto, los granos y un cuarto, y luego preferir evitar cuales seriales y cuáles productos animas. Con esos dos conceptos, puedes cambiar una alimentación. Porque entonces en el momento que se sirva, usted tiene que elegir más verduras de las que hayas, de las que tenga como pueda y bajarle esto y preferir tal cosa de lo que haya disponible y en su vida normal. Entonces, a veces creo que en mi experiencia, lo que yo he visto en muchos lados, es que no hay buenos materiales educativos y que no hay mensajes claros. Y a mí una cosa que me gusta del también que dice mucho Mariana, que es esta parte de. O sea, no es nada más darle educación para enseñarle un. O sea, para enseñarle un conocimiento, o sea, es darle educación para enseñarle una habilidad. Entonces, tenemos que nosotros poder traducir, Mariana, tú eres la experta en prácticidad maravillosa. O sea, ¿qué tú qué dices? ¿Qué tienes razón? (RÍE) Te puedo muy acuerda. O sea, es que es enseñarles habilidades, no? No es enseñarles, déjame te digo para que sirve el agua en nuestro cuerpo. (RÍE) Y el paciente, bien dormido. O sea, te voy a decir cuánto. O sea, es que no se lo se hace. ¿Cuáles son las proteínas? ¿Cuáles alimentos son alto, índice dulce? No. No, no, no. Alto se enfósforo. No, no. No les hablen de nutrimientos a las pacientes ni de saturados ni de monos. No. Prucos de alineas saludables y gratos de carbonos saludables. Seriales saludables. ¿Qué sí que no de ya de las carne? El cocea lo sale. El cocea lo sale. El cocea lo sale. Exacto. Son las recetas. Muchas recetas hacen falta. Llevan a cocinar. Porque necesitamos saber cocinar, intercambiar, dar ideas. Ser creativo. ¿Me estamos cocinar? Y prácticamente, como ahorita se mencionaba, ahorita la vida es práctica. No podemos estar bien. Este. Bueno, depende también de las personas. Muchas veces están por la de casa, trabajan todos los horas. O van al gimnasio, entonces tenemos que ir adaptando también a nuestra consejera. ¿Y qué les dejen a esa práctica? A esa práctica, ahí. Y en esa práctica no significa que en la practicidad nada más le demos el listado de equivalentes. Y ahí te lija. Porque muchas veces así me he tocado recibir pacientes. Es que vengo porque la nutrióloga me dio. Este era mi último menú y era cinco cereales y cuatro frutas y tres, así como que decía Hoti. Este de productos de origen animal alto en grasa bajo en grasa. Y entonces ves uno de. Uno de. De moderado. Dos de bajo en grasa. cuatro de muy bajo en grasa. Y ahí tienen 30 gramos de queso más, 60 gramos de queso más, 80 gramos de queso. Eso no es práctico. No. Y el depáctico. Uno no es práctico. Muchos alumnos me dicen, "oye, pero el huevo está en moderado". Entonces no. Y yo se. Ares. No, a mi plato es. ¿Por qué no ponen alto y moderado? El pescado grasoso va a ser alto o moderado. Y no que queremos o me gastré. Claro, exacto, exacto. Y no que el huevo es saludable. ¿Qué prefere? El mechacho de pago. Que tiene grasa. ¿Qué quieres? Salon chicas de pago bajo. Y entonces el análista incluye en los embutidos. No, no, los embutidos no son saludables. A que sea un tramega bajo se ingrasan. O de pago. O sea, es que es lo mismo de pago que. O sea, es. Mi parcerquí. Son aquí, a la. Esa la enarcia lo incluye. Exacto. Lo incluye. Pero si no carne roja ni procesadas o por lo menos no procesadas. Entonces, te quitas. Le quitas a todos. O sea, dices. Concentrándome. Los muy bajos de aso. No, no les pones. O sea, como le sea, soy yo y pescado. Así, no, no. Y ese número de proteínas saludables y tantas, ¿no? Y les clicas lo que. Y les clicas lo que tiene que comer. Es lo que habría que hacer. La lista, regiones, tuadas. Claro. Y tú tienes que enseñarles a los apacientes los equivalentes. No. Y es que, además, ese es nuestro trabajo. Nuestro trabajo es adaptar a la alimentación del paciente. No el paciente adaptarse a una lista de equivalentes. No, no, no, pago. O sea, hay que más comentarios ahí. No, hay muchos. De Nasearnos. ¿Ayemos? Usted es ser riem. Usted es ser riem cuando hablan de los gramos de alimentos. Nosotros cuando estudiamos nos reyimos y nos atemos cruces. Y nos repueban en clase. Oye, pero es que total es muchísima tristeza. O sea, sí nos enseñaron a mi hace 25 años y todavía están ahí los saludos. Y eso sigue enseñando, ¿no? El rato de error de más de 20 años. Por eso estamos aquí. ¿Sí? Por eso tenemos este programe. (RÍE) Ay, no, no, no. Es para él un gran tema de todo. Sí, un gran tema de todo. ¿No? En equivalentes. En el que todo lo que nos enseñaron ya valió, le digo, no, no, no, no, no, no, no, no, valió. O sea, hay que también el pensamiento crítico. Y que todo lo que también, exactamente, lo tenía yo aquí a no tener. (RÍE) Es que esto es pensamiento crítico. O sea, como decía Mariera, en qué momento sí a quién sí lo que le sirve un paciente en este momento, tal vez en tres consultas ya no le va a servir. Y es pensamiento crítico. Claro. La que queremos utilizar, cuando utilizar este equivalentes depende. La palabra en la Argentina en nutrición depende. No, y además, el punto a claves como exacto. No, ya me vales y lusa siempre. Pero cómo? Como en la Argentina. No, no, no, no, no, no. No, no, no, no. Y el momento que me plantea la investigación. Quieren curso nutrición nititiva y el curso de consejería, lo que vamos a escribir. Hay que ser las llamas. No sé qué se llama. No sé qué se llama. (RÍE) Que ya no se crean con los cursos además. Ya no se extrañan los cursos. La idea es que planean el siguiente. Entonces, estaría padre. Oigan, no, deberás sucede. ¿No? No, no, que decirte o sea más. No es la que se va a desviar un poco, porque no es intervención, pero es de los equivalentes y es de evaluación dietética. Sí. Y a veces, entonces, como estamos tan casados con nuestras porciones equivalentes, que son las que nos sabemos o las que sabemos contar más fácil, entonces queremos que cuando estueste,
haciendo una encuesta dietética formal como recordatorio o lo que sea. Queremos que el paciente nos desglose, así como deben de manejarlo, o sea, equivalentes en sus platillos, saber perfecto que combina, ¿no? Dama porque sí, que haga la disección, en vez de yo hacerla de su sopa de verduras. O sea, ¿cuánto chaillote? ¿Cuánto es anahoria? ¿Cuánto es de calma? O sea, la sopa de verduras o comina rana de pizza. ¿Cuántos pepperonis? ¿Cuántos hongos? ¿Cuántos gramos? Oye, ¿as tu tarea después tú? No triólogo. O sea, eso lo vas a estimar tú como puedas. Por eso necesitas muchas también herramientas, réplicas, plastilinas, modelos de alimentos, detalle, etc. Pero no le pregunte casi casi que te diga cuántos equivalentes comió, oiga. Y sabes que o te a veces ni se necesita tampoco sacar. No, no, no. No esperamos de carbohidratos ni proténas, simplemente con ver la calidad de la dieta dietética. Sí. Sí. Es que, mira, te sal. Muy general. Es lo que les digo yo a mis alumas. A ver, nos entramos, porque además dieta no pensamos en restricción. La estricción igual a quitarle 500 calorías, porque así me enseñara. De mil 500 casi siempre. No, interno. Y quedes de mil 500. Bueno, muchas gracias. El paciente come muy poco, pero la calidad de su alimentación no es buena. Entonces, te sale 1.200 y le bajas 500 y estás hablando de una dieta de 700 calorías. No, no, no. El crecimiento que el crecimiento. El crecimiento que lo que necesitas es cambiar uno a otro. Que a lo mejor lo que necesitas es más energía, pero de mejor calidad. Entonces antes de andar queriendo hacer dietas. Es de reacciones. Sí. Agamos dietas de calidad. Sí, consumente. Sí, pero, sí. Pero, digo yo, el paciente si consume 2.500 calorías. No es lo mismo, 2.500 calorías basadas en alimentos ultraprocesados, que 2.500 calorías basadas en una alimentación, basada en plantas. El propio paciente va a decir es demasiada comida. No me lo comproves. No me lo comproves. No me lo comproves. No me lo comproves la comida. No, y sopes en la mañana, la noche y en la tarde. Refritos todos, o sea. Nos escribimos en el norte más carne, obviamente, que los que viven en el centro también es la parte de la adaptación. Pues sí. Entonces son, y jule, pues no. El sistema equivalente a ese ambiente. Comenten mucho. En un tema mucho más rápido. Nos ponemos a aprender mucho y cómo podemos evolucionando como bien lo comentamos desde que iniciamos. Y aquí dice a lesita a lo mejor me pedré a. Pero nosotros tenemos que aprender primero para saber que. Saber que nuestros pacientes pueden o no, pero hay posibilidad. Siempre.
que hemos dicho no le mandemos a un paciente lo que nosotros no haríamos. Sí. O sea, en ese sentido de empatía también empiezas o no mandemos algo, o sea, una, una, un menu con cinco cucharadas de aceite porque no me cuadró eso, no lo comeríamos nosotros porque se lo vamos a mandar a un paciente. Y yo te diría un paso antes que eso, que es también la práctica porque cuando están aprendiendo también como con el tema de los calculosos, están aprendiendo a los sistemas equivalentes a veces, o sea, y más ahorita por ejemplo en todo lo que acabamos de vivir de COVID, toda la parte de la práctica de convierte, me eso, un menu aquí porque yo quiero ver tu conversión de equivalentes aquí y la quiero ver, o sea, para que lo preparen y vean que ni es factible ni es posible ni ni ni cuadra ni sabe ni lo pueden preparar, porque como hice otro, el pescado a la para cruzana. Esa es al día. Sí, te quedo. Entonces, o sea, tenemos que saber convertir esos equivalentes o ese menu que ya acomodaste, pues, a comible, a comidita, así que no le des lo que no te comerías tú, no? O sea, totalmente. Yo nada más, decir que ojo con querer cuadrar equivalentes es querer cuadrar macronutrimentos y algunos y no cuadrarlos perfectamente bien, pero creemos que sí. Y la evidencia científica cada vez nace aleja de que haya un efecto específico del macronutrimento para obesidad o para cambios un porcentaje exacto de carbohidratos, un porcentaje exacto de grasas, un porcentaje exacto de proteínas. No hay rangos muy muy amplios. Entonces, ni siquiera vale la pena tomarte tanto trabajo para cuadrar un utrimento. Lo que sí tenemos muy muy claro es el tipo de dieta, el tipo de patrón de alimentación, los alimentos que se deben de promover. ¿Cuáles causan glisiones, dos frandiales? ¿Cuáles causan saciedad? ¿Cuáles son las proteínas saludables? ¿Cuáles son los hidratos hablar en alimentos? Entonces, es hablar mucho más de alimentos y no tanto cuadrar estos nutrimentos, porque si es lo que no, no, estos al revés, no van a unos alimentos y luego usa ciertas porciones nada más para dirigir, tal vez, algo un poquito más cuadrónico. Sobre todo cuanto tiempo usas de tu consulta en esta parte de educación, porque a veces estás más, sobre todo ahí que si le doy o no le doy, que le voy a decir, no sé lo más importante. Yo sé que tienen que ir con esa consejo, con esa aprendizaje, porque si no más, hacemos lo que todo mundo hace, se me centré con ochitas y me explicarle más, no estamos haciendo una intervención, como bien se. Y luego al nutriólogo no sirve, porque pues nadie tiene adherencia, fuses que con este tipo de dieta te la piara. Y darlo una verdadera adherencia y el nutriólogo no sirve. Y a veces la ojita que ya sacó el cajón de la apópia de no ser donde la foto. Y ella las tiene mil quinzas animales y es que la profesión igual es, pero son iguales. Si hoy te ponemos a varios a hacerlo entre nosotros, hacerlo cuadrado, nos van a salir seis cereales ingrasas, uno con grasa, una leguminosa, uno o dos, cuatro flutas, tres nardures, es que ya nos sabemos. Y las mulas ya sabemos que vamos, nos va a salir. Pero esos de tu porcentaje de 60, 15, 25, ¿verdad? Se le pon con siete cereales, los ocho de un. También, te uso los 60 por ciento de datos de carbón. Muy bien. Y otra cosa que también es importante es la nutrición a la ser individualizada no puede ser cuadrada. Entonces, nosotros en el momento en el que queremos cuadrar las cosas, no le damos flexibilidad a la alimentación, no le damos adaptación al paciente y le quitamos toda la diversidad a la nutrición a nuestra intervención. Entonces, que nosotros no seamos los que nos ponen esa cajita cuadrado. ¿Pero qué es lo que vamos a hacer? Exacto. Yo no se lo hago. Pero ¿por qué les caemos mal? Y para sacar dietas de mil ochocientas, 60, 15, 25, ahí está Google. Y si no queremos que la tequila, apps más para res, que lo que vas a hacer tú. Y que la tecnología no sustituya y que una persona que nada más sabe hacer una regla de tres se compra su sistema mexicana de equivalentes en el samos y se pone a hacer dietas y dice que es nutriólogo. Entonces, no hagamos eso. Nuestra carrera da para mucho más. Lo venden en samos, ¿sabéis? Lo venden en samos. Lo venden en samos, lo venden en Gandhi. En su auto servicio preferir. En el lozo. En el lozo. En la tienda de conveniencia. Creo que es un momento de cerrar. El peor y ese momento de cerrar. Ah, y ahí, ahí. Qué barba. Antes de seguir. De seguintes. ¿Cómo les hacemos? Hay muchísimas netas. Udi. Hay muchas netas. Hay muchos netas. Hay una de ustedes, decir, uno que nosotros conozco lo que os debemos reiterar, compro miso con los pacientes, con la sociedad, con las personas a las que educamos. Por lo tanto, si podemos hacer estos cálculos razonados, porque son por nuestra forma de que podemos traducir un trabajo que hemos estado planeando para ellos, hacerlo de cuadro, pero no solamente llevar ese sistema a la parte llamada intervenso. Es una forma que tenemos que dejar clave, sobre todo, no nos quedemos solamente con ese elemento del sistema, sobre todo que los pacientes de creen satisfechos con el trabajo que realizamos que es la educación. Yo diría más naís frijol, pescado, leche, frutas, verduras, abacate, aceite y menos poas, menos grasas con proteínas, menos serían les bajos en gras. Lo vamos a grabar, Oti, lo vamos a poner después de cada una de las trámicas. Y además menos en poas, pero ponen poas altos moderados, altos, altos y moderados son prohibidos, ¿sabes? Un grupo de poas, nada más. Y ustedes ya les dicen, entonces, ese sería un proteína saludable. Proteína saludable es agrupada. Pero yo mi neta sería tampoco uso en el sistema equivalentes como intervención, como dijo Edna, como dijo Oti aterrato, pero el sistema equivalente es muchas veces te lo puedes guardar hasta para otra cita y puedes hacer un montón de educación y consejería, mucho antes que aparte te va a dar a ti y al paciente como mucho más con qué trabajar. Yo me uniría eso diciendo que sí las porciones no son para todos y que no es lo mismo cinco galletas María que una tortilla de maíz. Exacto. Que usemos el pensamiento crítico justamente para saber en qué momento, en qué parte de la consulta, no nos peleamos con la tecnología ya, o sea, si queremos utilizarlo como herramienta, hay apps y hay otras herramientas y que el tiempo que después le damos para cuadrar una dieta son minutos mucho más valiosos para conversar con el paciente. Exacto. Es la idea. Ah, y con la cooperación, la educación, lo que más que te quiere es aprender realmente comer. Eso es lo que te están pidiendo. Para avisar esos mensajes, porque si es por favor priorizas, entonces, las dos mensajes buenos que tal vez se le van a quedar más y no importa qué no trabajas de versión. Sí. Pero él se lleva lo que tú le dijiste en ese momento que están de alogando. Eso es el mejor mensaje que le cuesta. Y aquí todavía algunos comentarios. Y le anáis una neta, ¿sabí? ¡Arascascaras menos en volturas! ¡Brabo! ¡Es esta para gallera! ¡Está patrísima! ¡Sí! ¡La vas a robar! ¡Más sopes y menos pan de caja! ¡Avían más la coyes más sopes y no nos pan de caja! Muy bueno. Muy bueno, el de Mauret también. Totalmente. Y todos, muchísimas gracias por todas sus intervenciones. Por haber estado aquí con nosotros, por unirse de like también, por todos sus comentarios. Entonces, es padrísima la interacción y sentir que estamos aquí platicando todos juntos. Me hace padrísima. Y es el final de nuestra tercera temporada, netas. ¡Vamos a ir a un programa. ¡Cuarenta y cinco programas! ¡Guau! Así es que tienen mucho que ir a escuchar otra vez. Porque nos vamos a dar un break. ¡Ti! Y vamos a traer nuevas sorpresas para la siguiente. ¡Sí! Novas sorpresas que vienen para la siguiente y muchísimas gracias por todos sus comentarios. Y por escucharnos. Sí, muchas gracias por lo que nos escribieron el día de hoy. Nos queremos mucho. Nos vamos a extrañar y esperen próximamente a la temporada número. ¡Vale! ¡Hasta! ¡Adiós a todos! ¡Qué día! ¡Cómo dijo Claudia! ¡Te le vamos! ¡Si nos extrañan en este inter! ¡Echense! ¡Otra vez 45 programas! Los que les falta en exacto. ¡Parto! ¡Parto! ¡Díbanlos! ¡Qué temas les gustaría tanto para cursos, para programas! ¡La modalidad! ¡Si quieren que hagamos más en vivos! Al final nos atuemos.
entonces estamos para hablar con ustedes de las netas. Así que muchísimas gracias y gracias netas también por por ésta os 15 programas más al lado de ustedes. -Aciera yo soy una maravilla. -Pero, primero, para mi trineta. -Apadió. -¿Pese? -Acuérdense que somos tímno trinetas para que lo pongan así, no se etiqueten tímno trinetas. -No dice tím, ¿sabes que es tímno? -No, yo buscando el tímno, tímno. -Bueno, adiós. Adiós. Nos vemos.
Podcast Summary
Key Points:
El sistema de equivalentes es un método de intercambio de alimentos basado en porciones con aporte nutrimental similar, usado en varios países con adaptaciones locales.
Surgió en 1907 con fines publicitarios, se formalizó en 1947 y la ADA publicó la primera lista en 1950 para diabetes; en México se adaptó en 1988 como el Sistema Mexicano de Alimentos Equivalentes (SMAE).
El sistema se enfoca principalmente en macronutrimentos, pero no distingue calidad de alimentos (refinados, integrales, azúcares), lo que limita su uso como intervención dietética completa.
Riesgos identificados
Los equivalentes no son útiles para dosificar micronutrimentos específicos (calcio, potasio, hierro) y no son sinónimos de porción, ración o medida casera.
Se recomienda combinar el sistema con criterios cualitativos y evidencia, usando grupos de alimentos para traducir en platillos prácticos, especialmente en poblaciones como niños o adultos con necesidades específicas.
Existen múltiples adaptaciones internacionales (Japón, Jordania, España, Perú), y algunos profesionales adaptan listas a alimentos regionales para mayor factibilidad.
Summary:
La conversación aborda el sistema de equivalentes alimentarios, un método de intercambio de porciones con aporte nutrimental similar, utilizado en distintos países con adaptaciones locales. Se explica su origen histórico: desde 1907 con fines publicitarios, hasta la primera lista formal en 1947 y la publicación de la ADA en 1950 para pacientes con diabetes. En México, el Sistema Mexicano de Alimentos Equivalentes (SMAE) surgió en 1988 como adaptación de alimentos locales.
Sin embargo, los participantes critican que este sistema se centra solo en macronutrimentos y no distingue calidad de alimentos, como cereales refinados versus integrales, lo que lleva a intervenciones dietéticas simplistas y rígidas. También señalan riesgos como convertirse en un mero conteo de calorías, aplicar fracciones exactas (ej. un tercio de tortilla) que no son prácticas, y no servir para dosificar micronutrimentos específicos.
Destacan que equivalente no es sinónimo de porción o ración, y que existen muchas listas internacionales, lo que muestra su falta de universalidad. Para mejorar su uso, proponen combinar el sistema con criterios cualitativos y evidencia, individualizar según el paciente (niños, adultos con diabetes) y traducir los cálculos en platillos reales mediante grupos de alimentos. También mencionan alternativas como el enfoque de semáforo (verde, amarillo, rojo) y adaptaciones regionales, como hizo un seguidor con alimentos de su zona.
En conclusión, los equivalentes son una herramienta útil para cálculos rápidos, pero no deben sustituir una intervención dietética completa, que requiere selección de alimentos de calidad y flexibilidad práctica.
FAQs
Es un sistema de porciones o intercambios donde un alimento equivalente es aquella porción cuyo aporte nutrimental es similar a otro alimento del mismo grupo, permitiendo que sean intercambiables entre sí.
Las primeras equivalencias surgieron en 1907 con fines publicitarios, pero la primera lista educativa se imprimió en 1947. En 1950, la Asociación Americana de Dietética y el servicio de salud pública de EE.UU. publicaron la primera edición para educación de pacientes con diabetes.
No, no es universal. Existen diferentes listas en varios países, como Japón, Jordania, España o adaptaciones veganas y mediterráneas, porque los hábitos alimentarios varían según la región.
Es útil para diseñar planes de alimentación normales, modificados o personalizados, especialmente para controlar ingesta energética, equilibrar nutrimentos, manejar enfermedades o peso, y facilitar el cálculo rápido de grupos de alimentos.
Se enfoca principalmente en macronutrimentos y no distingue calidad, como cereales refinados vs. integrales o azúcares añadidos. Además, no sirve para dosificar micronutrimentos como calcio, potasio o hierro, y puede llevar a contar calorías sin considerar la calidad de la dieta.
Se puede usar como base para calcular porciones, pero luego se deben seleccionar alimentos específicos según evidencia y necesidades del paciente, traduciendo a platillos y usando medidas caseras, sin rigidez en fracciones exactas.
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