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Necesitas un problema real

75m 12s

Necesitas un problema real

El orador comienza preguntando "¿Cuál es tu problema?" y argumenta que los problemas definen nuestra vida e identidad. Señala que las personas con mentes pequeñas se ocupan de asuntos triviales, como las apariencias o las redes sociales, mientras que las de grandeza abordan problemas profundos, como la pobreza o la trata de personas. El crecimiento no consiste en evitar problemas, sino en enfrentar desafíos más grandes y complejos. Dios llama a cada persona a enfrentar un problema específico, y la indignación recurrente ante una injusticia puede ser una señal de ese llamado. El orador ilustra esto con su propia experiencia a los 10 años, cuando vio a un portero rechazar a una mujer por su vestimenta, lo que le generó una rabia que definió su ministerio: luchar contra el legalismo religioso. Destaca que el llamado de Dios no es glamoroso y que, si conociéramos todos los detalles, probablemente lo rechazaríamos. En lugar de eso, Dios solo pide obediencia, incluso sin saber el camino completo. La pregunta clave es: ¿Qué injusticia te quita el sueño? Eso revela tu propósito y por qué Dios te mantiene con vida.

Transcription

11479 Words, 62887 Characters

Spanish
[Música] Muy bien, estamos listos! Hay que gritar tu listo, estamos listos, si o no. Y del otro lado también, muy bien. ¿Cómo reza el título y es casi obvio? Tengo que comenzar este mensaje con una pregunta obligada, ¿qué es? ¿Cuál es tu problema? También era la forma de empezar una pelea cuando era mochico. Después venían las trompadas, ¿no? En el mejor de los casos. En el peor no llevaban a dirección o no llevaban a hablar con el director o con la directora o el principal. Pero no estoy diciendo el enánimo de pelea, sino ¿cuál es tu problema? ¿Prolevo mejor a un mejor articulado? ¿Tienes un problema? Esa sería la pregunta. Todos tenemos problemas. La respuesta obvia, claro. En este momento casi te los podían numerar o tengo algo que me viene a la mente de inmediato o no tendría que pensar. Quizás estás tranquilamente sentado en tu casa, viendo a alguna parte del mundo, al morzando con tu familia, justamente el problema está sentado a tu lado. Y no me quiere responder y estar sigo diciendo "oy la tengo acá el problema". En más, yo digo siempre que si no tienes problema puede llamar a River Arena. Cualquier día de la semana y podemos asignarte uno con todo gusto. Pero hablando en serio, creo que somos definidos por nuestros problemas. Nos definen nuestros problemas. Determinan nuestro paso por la vida. Porque nuestro mayor problema siempre nos termina definiendo. Entonces uno puede dedicar la vida a un problema específico, como puede ser más dinero, como me puede ver más joven, como puede tener éxito, o podemos consagrar nuestra vida a un problema más noble. Porque nuestra identidad se define por el problema que adoptamos. Tice por ahí una frase a la cual me gusta adaptar dime cuál es tu problema y yo te diré quién eres. Entonces las personas tienen, a veces una vida pequeña, una mente pequeña, una alma pigmea, de manera que tiene también problemas pequeños desde luego. Problemas chiquititos, como hacer que un molesto vecino no dejela su tacho evasura en la puerta de nuestro garage, decidir que celular van a comprarse, decidir qué película van a ver, qué peinado hacerse, cómo lograr que las arrugas se vean menos, como lidiar con algunos compañeros de trabajo, como hacer que la suegra no venga para navidad, o cómo tener más seguidores en las redes, como generar más contenidos para lograr más like. O sea, las personas con mentes pequeñas se ocupan todo el tiempo de cosas pequeñas. Y las personas con grandeza de mente y de alma se ocupan de problemas grandes, cómo ponerle fin a la pobreza extrema, cómo detener la trata de personas, cómo ayudar a niños de riesgo a que reciban una excelente educación, cómo hacer feliz a una familia, cómo veíamos recién en las imágenes, cómo alcanzar a más personas para Cristo. Entonces, necesitamos un problema digno a la altura de nuestra vida. Porque si no tenemos un verdadero problema es que no tenemos un problema real. Lo que tenemos es una vida problemática, que es diferente a un gran problema. La vida sea enfrental y resolver problemas. Entonces yo pensaba esta semana y me dita que siempre que Dios llama alguien, no hay alguien, no hay alguien, lo llama, nos llama a enfrentar un problema. Siempre eso. El crecimiento, la madurez no es la habilidad de evitar los problemas. De hecho, ni podemos criar a nuestros hijos así, decirle cuando sean grandes no van a tener problemas. No hay que alertarlo de que los problemas van a ser más grandes, que un compañerito que les hace bullying. Para tener que enfrentarse a la vida. Entonces, ¿qué es crecer? Es la habilidad de hacerle frente a problemas más grandes, más complejos. Entonces deberíamos preguntarnos periódicamente unos a otros. Tienes algún problema digno de tu vida. ¿A qué cosa por resolver le dedicas gran parte de tu vida? ¿Qué es lo que intenta resolver? En otras palabras, me voy a poner más profundo o más poético. ¿De qué manera el mundo va a ser diferente o es diferente por el simpleito? ¿Por el simple hecho de que tu vives en este mundo? ¿Cuál es tu cambio? Aunque es una semicitación, aunque sea un granito de arena. Las personas que seguimos a Jesús nos hacemos esa pregunta, señor. Para encarar qué problema te gustaría usarme. ¿Me vas a usar para encarar qué tipo de problema de síndrome? Los seguidores de Jesús aceptamos los problemas con intención. Decimos sí. Intencionalmente quiero que me use para resolver ciertos problemas. Porque sos parte de nuestro llamado. Y cuando alguien pregunta como dijimos en las semanas pasadas, "¿Cuál es la voluntad de Dios para mi vida?" En realidad está preguntando a qué tipo de problemas me voy a tener que enfrentar por el resto de mi vida. ¿Con qué voy a tener que lidiar? ¿Por qué quien tiene la carga de los niños con hambre? Van a tener que enfrentar que las problemas se van a tener que pelear con grande holding, con políticos, con políticas ridículas, con poderes hegemónicos, con gente que se aprovecha con los que no llevan la ayuda donde deberían llevarla. Entonces vas a tener que enfrentar el problema. No va a ser fácil simplemente porque quieres ayudar. Y una de las cosas que confirma nuestro llamado es que cuando algo no se enoja mucho o nos comúe el corazón de manera recurrente es un danger. Un danger, danger al arma que por ahí puede que esté surgiendo un llamado. Porque cada uno de nosotros es la respuesta a un problema. Cada uno de nosotros nació y se mantiene vivo porque somos la respuesta a determinado problema. Entonces cuando alguien algo te narrece, algo te hace abrir la sangre y dice por ejemplo, "Pues de ser, alguien tiene que hacer algo respecto a esto". Hay algunos que tienen sangre y sapo. ¿Qué deben pasar la vida? Y mira los dibujitos cambian de canad, ver una bomba que explota en medio oriente y se va a ir viendo los dibujitos a la vez. Le da lo mismo. Pero hay gente que le hierve la sangre entre la injusticia. Ese es el llamado o el comienzo del llamado verdadero. El pastor Bill Heibol llama eso el momento popellé. Algunos deben recordar este personaje los memoriosos. La mayoría acá son todos de 20 a.m. Pero los otros deben recordar. Popellés el marino que tenía una novia flaca, llamado Olivia. Y tenía un mésis que era Brutus que le quería sacar la novia. ¿Sacuérdate? Popellés el mar y. ¡Pepep! ¿Sacuérdate? Y cuando Popellés se ponía loco, se comía su lata de espinacas y le saía una fuerza sobrenatural. Esa era la excusa que tenía las madres de nuestro tiempo para hacernos comer espinacas. ¿Quiere tener fuerza como popellé? Comías pinaca y igual me daba una paliza en el colegio, pero con espinaca. Y en cada episodio había un momento popellé donde el marino explotaba, se molestaba y se decía, "Ya no puedo más, ya no más", y se comía la lata de espinaca y adquiría una fuerza sobrenatural. Entonces se dice, "Vilhaebol, todos, viejaebol es un querido pastor de Chicago, todos tenemos un momento popellé en la vida". Cuando decimos, no esto no lo aguanto más. "Donde algo supera el umbral de tu dolor", o cruza la frontera de lo que puede resistir. Dice, "Astaca, donde algo timolesta hasta los huesos". Y decimos, "No, no, yo tengo que hacer algo". "No, esa actitud impábida de decir, bueno, que haga su vida". No, tengo que hacer algo. Cuando decimos, yo aguanto cualquier cosa, menos eso. ¡Ah, hasta ahí llegó! Entonces, todos dirimos episodios traumáticos para que tengamos un momento popellé, donde desarrollamos músculos espirituales en ciertas áreas. Cuando decís, "Hasta que llegue". Por eso insisto, "¿Qué injusticia te quita el sueño? ¿Qué injusticia te abrumas? ¿Qué dices ahí ben farmas? ¿Qué te enfurece? Además de tu suegra, del chinito manejando. ¿Qué te, pero algo que realmente es recurrente? ¿Qué te enfurece? ¿Qué te enoja? ¿Qué enciende tu motor? Y antes que responda rápidamente, voy a presudadamente, te voy a hacer una aclaración que viene al caso. Pertenente ya se la línea del relato. Hay un famoso director de un canal de noticias de Argentina, hubo un famoso director, falleció, llamado Ricardo García, que popularizó, popularizó en el periodismo la frase "La teoría de la proximidad". Cuando él debía decidir con qué noticias titular su canal, él solía decir que el ciudadano promedio estaba más interesado en saber que debido a un choque había un mucho trancón de trancitos caminos su trabajo, eso era lo que él quería saber más que la noticia de una bomba que estalló esta mañana en mediante y dejó un saldo de decenas de muertos. Entonces hasta que surgió su canal, que se mató con crónica TV, las no se mató con la noticia de la gente. Noticias siempre hablaban del panorama internacional de la fluctuación de la bolsa en Wall Street y él dijo "Vir a hacer un canal popular con noticias abutúctonas, noticias cotidiana, cercanas a la gente" y le dejó la noticia foránea a la CNN, Wafox. Y él empezó a decir poner placas rojas en su canal, diciendo "Ull, último momento, se ha suicidado una vieja a la esquina". Entonces, la gente se anquea a esquina acá, por ejemplo. Y la gente empezó a ver ese canal porque decía "tiene que ver con noticias nuestra, la ley de la proximidad". ¿Por qué aclaró esto? Porque cuando te pregunto "¿Qué te enfurece?", no me refiero a la ley de la proximidad. No me refiero a qué pienses y me enfurecen a las cucarachas. Cuando encontré una rata muerta bajo el tapete, me enfurece la pasividad de mi marido. No, no, no, no. No hablo de la ley de proximidad. Hablo de esos botones que Dios sabe apretar en nosotros, que nos produce una carga, un llamado para hacer algo a respecto, que no tiene que ver con las cosas que nos pueden enfurecer cotidianamente. Te hablando de eso que no se enoja a gran escala, que no es una debilidad, es un don. Ese enojo a gran escala es un don, porque revela nuestra asignación, revela nuestro propósito, sino hay algo que te enoje, no hay un llamado. Algo te tiene que empezar a comover para que te movilice. En la Biblia está este patrón notório, Moisés, no soporta. Excede su nivel de paciencia que los irrealitas, te embajo el sugo de la opresión y de las clavitud y dice, "Ok, ve y dí la el faraón, dejás allá a mi pueblo". Ya que tanto te enoja te voy a usar para eso. Davino soporta, escuchar que esa bola de grasa llamada "Goliad", se burla del pueblo de Dios y yo dice, "Ok, David, ¿de acuerdo? Enfrentalo". Nemia no puede dormir porque se entera que en la comunidad de Jerusalén, tato de enruinas y diolíse de acuerdo, recontruye tú la muralla. Esteerno soporta que el pueblo de Dios se convierta en víctima de un genocidio, de un mañático genocida y diolíse de acuerdo, ve tú a rescatar el pueblo. Pablo no soporta que los gentiles no escuchen el Evangelio de Cristo, de Dios y yo dice, "De acuerdo, ve tú y hablés". Pero empieza con algo que de repente no soportas que te indina, porque algunos creen que esa es una debilidad, señor, "Kick,ame, esta molestia". Y yo dice, "No, yo permito esa molestia". En el mensaje que alguna vez predique que se llama gente rota, que ya pueden ubicar en nuestro sitio web, yo reate, cuando tenía 10 años y me tocaba ayudar a los sujieres en mi pequeña congregación. Recuerdo el año como hasta hoy, fue el año 1978, yo tenía 10 años, tengo 54, no saqué en cuentas. Pero fue un punto de inflexión en mi vida. Fue el mismo año que la Organización Mundial de la Salud erradicó oficialmente la viruela, fue el año en que la Argentina se alzó con la primera Copa del Mundo FIFA, después vendrían dos más como algo muy natural. Fue el año en que se publicó la primera historietad de Garfield en 41, en 41 periódicos, yo sé eso, porque soy dibujante, y se exactamente el día en que Garfield apareció por primera vez en la gráfica, antes de ir al cine y que se hiciera famoso el gato gordo, fue el año en que engullana un loco pastor llamado Jin Jones, incitó un suicidio masivo a sus fieles, dejando un saldo de 913 muertos, en Estados Unidos se estrenaba la primera película Superman con Christopher Rip, y Elvis había muerto así apenas un año, había sido encontrado muerto en su mansión de Craisland en Memphis, pero yo no recuerdo en 1978 por nada de eso, aunque todo eso sucedió, sino porque ese año fue el año en que descubrí mi asignación a los 10 años. Yo contaba que asistía a los porteros, le da la bienvenida a la gente, porteros eran los que saludaban, ubicaban a la gente, o hoy llamado "Jeres", las visitas no eran frecuentes en nuestra iglesia, pero durante esa semana una mujer había llamado por teléfono pidiendo indicaciones de cómo llegar. La mujer explicó que estaba pasando por un momento difícil y quería darle una oportunidad a la iglesia. Así que justo antes de que comenzara el servicio, yo me ubicé en la puerta junto al portero, al que llamaremos Roberto para preservar su identidad. Y la vimos llegar, nuestra visitante se robó la puerta del auto con la mano que se os tenía su cigarrillo, vestía jeans apretados, una camiseta ajustada sin mangas, se le vía su ombligo, y me acuerdo que traté de dislucidar cuál podría ser su problema, que le atraía hasta aquí un novio abusivo, la depresión, el abandono. O todo eso junto, depresión, ¿qué es yo? Y esto es el Roberto le da su bienvenida a la joven, y le dicen esta iglesia, "No vestimos con lo mejor para Dios". Esa es su mejor ropa jovencita. No le importa qué puedas pensar, Dios, esa ropa tienta a los barones de acá dentro. Aquí, ¿eh? Era yo y dos viejos más. ¿A quién nos iba a atentar? Yo tenía 10 años. A él lo iba a atentar a Roberto. Y la mujer quedó paralizada. Y yo también quedé congelado de rabia, sin saber qué hacer. La mujer se volvió, caminó hasta su estropeado auto, y se fue y Roberto dijo, "Ijad el diablo, ya bajan, necesitar de Dios". Y lo peor fue que salió el pastor. Y Roberto le cuenta el incidente y cómo estaba vestida, y el pastor lo celebra y le dice, "Me alegro, porque tú son iglesias, no un burdel". Y en ese momento yo sentí esa rabia pupellia. Por primera vez, tenía 10 años. No entendía mucho lo que había pasado. No entendía esto de la sana doctrina, de pedirle a alguien que cambie antes de ser cambiado por el señor. Pero recuerdo que me prometía a mí mismo resistirme a juzgar a alguien. No expulsar a nadie de la iglesia si algún día Dios me permitía estar al timón de una, ni por su aspecto físico ni por su inclinación sexual ni por su vestimenta, pero fundamentalmente prometí jamás convertirme en alguien como Roberto como ese pastor. Y sentí un dolor grande que no cabía a mí. Señor, no puse creer que eso es tanto legalista poniéndole trabas, ridículas a la gente que quieren acercarse a ti. De acuerdo, dijo el señor. Eventualmente te voy a prestar los oídos de la gente, vas a dedicar tu vida a quitarles esa cautividad religiosa y mental. Si eso te enoja, esa es tu asignación, esa es tu llamado y por ahí vas. Por ahí vas. Entonces cuando alguien me dice, "Ya deja tranquilo los religiosos, parece que tuvieras un trauma, ¡tengo un trauma! ¡Tú es traumadísimo! Se dice que Alfred Adler, que es el famoso psicólogo, empezaba cada sesión de consejería con su paciente pidiendo que le contaran su primer recuerdo de la niñez. El decía que si tu primer recuerdo viajar por horas en un auto para visitar a tus abuelos, entonces tu vida es parecida un viaje, así como ves la vida. Si tu primer recuerdo de la niñez es acurrucarte bajo las mantas, escuchando el repiquetear de la lluvia con fuertes truenos, es posible que tu vida la veas como una tormenta. Y algo similar ocurre con nuestro llamado. Siempre hay una experiencia temprana que nos trajo hasta aquí. Y esos son momentos que son más que memorias del pasado. Son astigmatismo espirituales. Son los lentes a través de los cuales percibimos el presente. ¿Qué cosa te parte del corazón? ¿Qué te hace enojar mucho? Las murallas como la muralla en Jerusalén de Nenemías, están destrozadas en este mundo que nos rodea. El hambre de los niños, tenemos para elegir murallas de arriba, el hambre de los niños, la inclusión de género, el aborto, la falta de educación, la pobreza extrema, los millones que ni siquiera saben quién es Jesús, la injusticia, el maltrato, la confusión. Hay muchísimas murallas destruidas, pero hay una en particular que te estoy seguro que te enoja y que tiene que ver con nuestro primer emoción temprana que el señor nos mostraba nuestra asignación. Un querido amigo, tu hubo alguna vez un serio ataque al corazón, un episodio de miocardio, y los médicos le dijeron que debía estar muerto. Y también pensó que se estaba muriendo, pero se despertó. Entonces, se abrió los ojos y hizo esta pregunta y se es por qué todavía estoy aquí. Y los médicos le dicen porque logramos salvarlo y se no, no, no. Yo pregunto algo profundo porque todavía me quiere dios vivo. ¿Por qué no me llevó? ¿Qué propósito hay para que yo siga vivo? Yo pienso que esta es una pregunta que deberíamos hacernos sin tener que pasar por el episodio de miocardio. ¿Por qué todavía estoy aquí? ¿De verdad estoy aquí en esta tierra solo por mí? Yo siempre digo de verdad sobrevivir a una pandemia mundial que me pude haber muerto como todos ustedes, pueden haber muerto. De verdad sobrevivimos a una pandemia, somos sobrevivientes a una pandemia mundial para pasarnos horas frente a Netflix todos los días o subir videíto sentí toque en serio. Para eso, diga. Dios nos dio más oxígeno. ¿Cuál es el propósito? ¿Por qué estamos aquí? ¿Por qué Dios te mantiene con vida y consumiendo oxígeno? Tiene que haber un propósito. ¿Por qué Dios me mantiene con vida? Como dije, Dios siempre llama a alguien y lo llama enfrentar un problema. ¿Cuál es el problema? Que es el que yo te he llamado enfrentar. Y cuando aceptamos el llamado de Dios, todo queremos saber con anticipación. Bueno, yo creo saber qué problema. Yo quiero saber en qué me estoy metiendo. Y nunca Dios nos da la información completa con antelación. Te dice, esto es lo que te enoja. Pero no te da detalle después de cómo llevar adelante ese ministerio. Porque a ver, si supidamos en qué nos estamos metiendo, no aceptaríamos nunca nadie el llamado de Dios. Quiero dejarlo claro. El llamado de Dios no es glamour, no es que te vean necesariamente. Si Dios nos diera detalle de los llamados, ninguna aceptaría. Hace más de 30 años Dios me dijo, te he llamado para que me dedica a esta vida, pastur de los jóvenes, te dirán, te entregaré los oídos de la juventud, te prestaré los oídos de mis hijos, te daré los medios de comunicación y yo, ¡hález lo voy a un flaquito, es cualido! Que ni mi mamá se acordaba que me había parido. Imaginate la alegría de que Dios me ligiera. Yo acepté. Pero el señor me evitó los detalles de la travesía. No me lo dijo. Si él me hubiese dicho, te he llamado para que me sirvas. Debes saber que en el camino te van a criticar sin piedad. La mayoría de los colegas te van a ser un lado por años. Te van a discriminarte, van a levantar falso testimonios. Serás tan amado como odiado visualmente. Vas a terminar acostumbrándote a que te maldigan porque se van a inventar algo que se llama redes sociales y el deporte va a ser maldecierte. Me van a soñar con verte a orden en el infierno. Yo habría dicho, mira, si no te importa, le dije otro. No estoy listo para tanto sentimiento de rechazo. Justamente lo que yo te buscando esa aceptación. Mi madre dice que yo nací de un susto. Viene de casualidad. Y ahora me y así que tuito lo que vete, lo que vas a hacer, no, no, no, no, no, no, no, se vale, no se vale, yo prefiero que le diga a otro, porque justamente lo que yo estoy buscando es aceptación, no richazo, yo me gusta pararmente las multitudes y ser feliz, yo pensé que era eso, serviste. Entonces si Dios nos dijera con anticipación, lo que incluye nuestro llamado la mayoría, no se fumaríamos antes de aceptar, eso de que Dios nos diga cómo y nos dé detalles, está demasiado sobreestimado, sobrevaluado, dio lo único que espera sobediencia, a veces a una sola palabra, cuando Dios quita irrelo, saca irrelo de las clavitud, lleva la tierra prometida, primero lo sí sondrá en el jornal y después partió el río, pero primero tienen que mojarse los pies, si ellos subies en esperado una prueba, todavía están parado junto a la orilla, entonces cuando la femadura, cuando Dios dice "V", punto y la persona acepta, te enoja tal cosa, "V" y una acepta. Entonces cuando Jesús envía a los discípulos a cambiar el mundo, allá estaba leyendo el nuevo testamento y descubrí, bueno, no es que descubrí, el señor me mostraba dos problemas muy notables, que yo no lo sabía notado antes, el señor me decía "Leo otra vez", "Leo otra vez", hasta que lo descubrí o se abrieron, mis ojos y pude ver algo que no había visto, cuando Jesús envía sus muchachos a cambiar el mundo, sólo quedaban 11 discípulos, recuerden que Judas ya había traicionado a Jesús, y el número 12, 12, era el reflejo de las 12 tributes de Israel, el 12 es el número de la plenitud, de la preparación, es el número de la exactitud, y cuando él lo manda tenia un jugador menos, tenia no un se jugadores, le faltaba uno, ahora no era solamente que tenían la cantidad inadecuada, Mateo 28, 17 dice cuando vieron a Jesús, le adoraron, pero algunos de ellos dudaban, o sea no sólo tenia un problema con la cantidad, sino tenía otro problema, la calidad, no sólo no tenían discípulos suficientes, sino que los que había no creían lo suficiente, el número 11 reinguea, no es perfecto como el 12, la Iglesia de Jesús, la que él envía el mundo es una Iglesia onseada, imperfecta, falible, incierta, llena de dudas, y este es el grupo que Jesús elige para cambiar el mundo, no dice primero, lleguemos al número suficiente, reemplacemos a Judas, no dice no no no, primero consigamos la fe suficiente, dice vayan, vamos a trabajar en la fe y vamos a trabajar en esto del número, mientras ustedes se ocupan de vedecer, entonces la Bible cuando Dios llama alguien, a que haga algo, no hay responde "Sí, señor, era hora, quería, no, no, no, no, yo estoy más que listo, nunca", cuando alguien dice que está más que listo para un llamado, es posiblemente que nunca recibe un llamado, o no entiende lo que significa un llamado, moi se dijo yo no tengo facilidad de palabras, se me traba la lengua, se me enreda las palabras, exodo que 4 días, Gedeón dijo cómo yo voy a rescatar el Reel, si mi clan es el más débil de toda la tribu de Manacés, soy el menor en importancia de mi familia, soy un susto, como dante, dijo Gedeón, jueces 16, 15, ahora me dijo cómo yo voy a poder ser padre al edad de 100 años, género 17, 17, lo que le estaba diciendo habrá nadie o señor si quiere hacer el milagro arreglate, pero no cuentes conmigo yo tengo 100 años, el que entendió entendió y el que no pregunta en casa, gerenía dijo "¡Oh señor, soberano, soy demasiado joven, en gerenía su no seí" y se haya dijo todo se acabó para mí, tengo labios impuros y se haya 6, 5, este es el hijo de verdad, cualquiera que se presentan del Reis en una invitación está condenado a morir en este 4, 11, o sea demasiado dificultad de para expresarse, demasiado débil, demasiado viejo, demasiado joven, demasiado pecador, demasiado peligroso, si para ponernos en marcha esperarnos, esperamos sentirnos completamente listo para lanzar mi llamado, vamos, pero hasta el día que nos muramos, lo que te hace movilizar es lo que te noja, Jesús nunca dice "V" porque estás listo, él dice "V" yo iré contigo, "V" y yo iré contigo, y otro de los grandes problemas que tiene el camino donde Dios nos envía es que tampoco está muy señalado, no hay muchas señales en el camino, cuando Dios llaman siempre es claro, sólo tenemos un enojo contra algo que no se narrese, pero no está lleno de señales, y los crecientes solemos y yo señor, dame una señal que venga un ángel que me toque en trompeta, si esto es tuyo, que cuando salga, aunque haya estacionado mal el policía no lo ha visto, esas señales nuestras, la regla es que Dios nos da la información a medida que lo necesitamos, y Dios decide qué necesitamos saber y cuando, entonces desde el comienzo de las interacciones de Dios con los seres humanos, él sólo da la información a medida que se necesita, entonces el incertidumbre se enterlasa con la fe del que obedece, no te da más información, esto es lo que necesitas saber hoy, pero señor yo quiero saber la categoría se está vendiendo, la categoría de cristal y donde vamos, hay que vamos a dar de hotel y no te lo que necesitas saber hoy, hoy hay para pagar y lo tele, señor pero debe tener algo, hoy hay para pagar el hotel, ¿qué es el oca? Como le decimos a los hijos, ¿qué vamos a comer la semana que viene? ¿Oye? ¿Cómo es esto que lo que hay? El señor le dijo a Abraham en Genesis 121, deja tu patria, deja tus parientes y vete a la tierra que yo te voy a mostrar, siempre hay dos partes en el vete de Dios, el irse de y el irse a, y a veces sólo que tenemos una parte el irse de, yo dice vete de tu país, de tu gente, de tu cultura, de la casa donde te formaste, Abraham vivía en Ur, la ciudad más importante de ese tiempo de oriente, estaba toda la opulencia comercial, toda la asionese dirigía a la antigua Mesopotamia a través del Mediterráneo, tenía que pasar por Ur, en un lugar de mucha riqueza, mucho comercio, mucho conocimiento, mucha tecnología y yo le dijo a Dante Jaúr a la tierra que te voy a mostrar, eso es impreciso, más trato, ¿quién se mueve con una sola orden como esa? uno se mueve cuando está pasando a hambre, cuando las cosas tan mal, me voy porque ya me parece que tengo mejor oportunidad, pero si estás bien y yo te dice a la tierra que te voy a mostrar, que resultó ser canán, uno dice pero canán es lindo, no canadera, a todos los que urno era, canadera primitivo sin cultura, sin desarrollo sin cultivar, nadie dijo que podía, nadie que podía darse el lujo de vivir en Ur, si iba a ir a vivir a que era la gran capital de la civilización, si iba a ir a vivir a canán, sería como decir mudaste de Manhattan y ve a Tijuana, saludas a todos las gente de Tijuana, pero quién lo hace? deja Washington. y ver, te ha vividir a Caracas, a Buenos Aires, no, no, nadie en busca de oportunidad de sería de Ur a Canán, pero yo he llamado Dios nunca es obvio, no es algo, "Uy, me está yendo terrible en mi país, yo creo que tal vez Dios me está llamando a Miami, suizo a Canada, no es así". ¿Y qué le da Dios una promesa, géneres y dos, aére de ti, una gran nación, te bendeciré y te arefamoso? Esto es una mención a la historia de Babel, donde los seres humanos dijeron "agámonos un nombre famoso". Dios demuestra que el engrandecimiento de nuestro nombre sólo puede ser otorgado por Dios, nunca es ganado por el hombre, nadie puede ser famoso por si mismo, no podemos hacernos un nombre por nosotros mismos. Los llamados son bendecidos para bendecir. Dios le dice "te bendeciré, te arefamoso, se da su bendición para todos, bendeciré a quienes te bendigan, maldecidea a quienes te traten con desprecio". Y Habrán es llamado a recibir un regalo de Dios, sólo si él permite que él se convierta en un regalo para los demás. Entonces Dios pone primero un enojo en ti y luego dice "te voy a bendecir para que sea su canal de bendición, para que bendiga a otros, no sólo para que sea famoso por si mismo, sino para que tu fama, tu favor, haga que puedas bendecir a mucha gente". Entonces, los que nos atrevemos a aceptar los problemas reales que conlleva el llamado de Dios, sentimos menos remordimiento, gente. Algunas de las historias más triste que yo veo en la vida son los que la gente que no corrió riesgos, que se le va la vida y no hizo nada por Dios. La gente que viviendo acá nunca cruzó la frontera, pudiéndolo hacer legalmente para ver si puede dar una mano del otro lado. Porque está bien, vamos un gran grupo, pero somos miles. Y a mí me sorprende a aquellos que dicen, "No, yo estoy metido en mis problemas, yo ya tengo muchos problemas reales". Y no son problemas reales. Problemas reales, la gente que hoy no sabe si va poder cenar, si sus chiquitos se van ahí con dolor de panso a través de la cama. Entonces, mucha gente siente remordimiento y va a sentir por la obediencia que nunca ofreció, la generosidad que nunca abrindó, las aventuras que nunca se aventuró a vivir, las vidas que nunca se llegaron a vivir. En las ciencias sociales hay todo un campo de estudio de la psicología del remordimiento, dice que uno de los descubrimientos más llamativos, es como cambiar el remordimiento a lo largo de los años. Cuando unos jóvenes tienen remordimiento a corto plazo, tiene que ver con haber hecho algo, "Ay, para qué me comies hamburgues". Ay, es que fue tan intentadora, ¿qué por este condenado? No como más. Para qué, para qué viesa película, perdí mi tiempo, tiene que ver con lo que hice. Para qué acepté salir con ese chico, bobo, no tiene ni dos de uronas juntas. Pero a medida que envejecemos, o que envejecen ustedes yo, todavía no, sentimos remordimiento por las cosas que no hicimos, la declaración de amor que no hicimos, la oportunidad de servir, que nunca aprovechamos, el regal locado que nunca edimos. Entonces comenzamos la vida sintiendo remordimiento por las cosas equivocadas que hicimos y la terminamos con remordimiento por todo aquello que no hicimos. Yo he estado en muchos lechos de muerte, muchos. Despediendo a los que suben al último vagón de la vida. Y no recuerdo uno, uno solo de ellos, que me haya dicho que se arrepentía por algo que hizo. Cuando le decía, "¿Tiene salgo de lo que arrepentierte? Decía ser relemis pecado con el señor, pero tengo una tristeza enorme por todo lo que no hice. Debe haber servido más, debe haber ayudado más, debe haber disfrutado más con mis nietos". Un caballero me dijo alguna vez, "Mírame, no hay ni uno de la oficina aquí, ni mi jefe, ni mis compañeros, y me pasé la vida con ellos". Y de pronto mis hijos crecieron, no estuve. No estuve con mis nietos, trabajaba y trabajaba como un condenado para darles un estilo de vidas que ellos daban porcentado. Arrepentío de todas las cosas que no hizo". Por eso insisto, el perfeccionismo es el gran enemigo del crecimiento espiritual, porque no siempre vas a estar listo para empezar lo que tengas que empezar. Y cuando uno acepta el llamado de Dios, parte de los problemas a los que accedemos, es que vamos a fracasar muchas veces. Pero nadie espera estar listo, cuando me des dinero, cuando me retire, las vacaciones, las semanas que viene, porque la vida se te va. Si es que no vien una enfermedad, se apaga del oxígeno y te tienes que ir. Y pasa a tus últimos días en la cama de un hospital, remordimiento, dolor y un montón de compañeros de cuarto que no deberían estar ahí. Uno tiene que fracasar, parte de la vida, a Bran Lincoln, perdió ocho elecciones. Fracasó en dos proyectos de negocio, a través de una crisis nerviosa, antes de poner un primer pie en el salón oval. Entonces, la causa principal del fracaso es el éxito mal administrado. Y la causa principal del éxito es el fracaso. Bien administrado. Cuando uno fracasa y sabe que hacer con ese fracaso, ahí es cuando uno empieza a tener el éxito. Que aer no es fracazar. La única manera en que podemos fracasar si nos quedamos en la lona, no puedo, yo salvo, intenté, no me dieron lugar, no me entienden. Pero ¿qué es éxito levantarnos una y otra vez? Si ustedes me dijeron, dínos si tienes algún donker, reconoces inmediatamente vinándote al espejo. Es que yo soy natopadora, yo sigo, y sigo, y sigo, y sigo, yo sigo como el conejito de Duracel, yo sigo así, sigo así, sigo así, sigo así, sigo así, y me tiro otra vez, me paro, y sigo, y sigo, y sigo, eso lo reconozco a mí. El único que puedo reconocer de manera inmediata o becer un día tras otro semana, tras semana, año tras año sin perder el enfoque. Que es la vida, una larga obediencia en una misma dirección. Cranba que nos cuesta. Una larga obediencia en una misma dirección. Acá me puso Dios y hasta tanto no me cambié la orden. Acá me quedó. Esa es la clave para dejar un legado. Entonces, han medido a qué pasan los años. A mí no sé si le pasa igual. A mí me impresiona menos la gente que de la noche a la mañana logra algo. O sea, no me traen las estrellas salidas de los realití. Los productos Disney. Los productos que los ponen en la tele y hacen figuritas en camisetas y se hace famoso de la noche a la mañana. Pero me impresionan con el carrera de los años las personas que permanecen. Me fascinan los que hacen poco a poco. Me encanta la frase poco a poco de exodo 23-20. Dice el señor, poco a poco. Echaría tus enemigos delante de ti hasta que te multipliques y tengas posesión de la tierra. ¿Por qué Dios nos elimina los enemigos? ¿No es tan teamen así? Te levanta la mañana. No hay más cobradores de renta, no existe el área o res. Las suegras se murieron. ¿Por qué Dios no hace? ¡Taca! Por eso queremos el mucho a mucho. Pero esa no es la forma que operan. Las empresas del reino Dios es poco a poco. Siempre te cuento que los analistas se refieren a esto como las reglas de las 10.000 horas de vuelo. Te lo cuento siempre. Si alguien quiere realmente ser bueno en cualquier cosa, tiene que trabajar poco a poco a poco hasta mínimamente acumular 10.000 horas en algo. Y eso cuenta para el llamado. No puedes engañar el sistema. Los mensajes de un predicador no son producto de 40 horas de estudios. Son más bien 10.000 horas de vivencias. De ahí viene la autoridad. Si no, esa ha burrido el predicador. Porque te empiezo a hablar de lo que estudió. Pero si te está contando lo que el vídeo tiene autoridad. Yo amo la frase. Guárdate el consejo hasta que te lo pida. Me indina, me estoy poniendo viejo, yo sé. Pero me indina que ellos. Esos que van por la vida se levantan la mañana recorriendo redes sociales a agenda para decirle que hacer cómo vestirse todo, todo, todo. Cuando uno no les dio vela en el entierra, pero eso se mete en igual. Piste esa gente que se oye me levanto a consejar. A quién? A nadie, a los que sienta. No, no, no, no, le pide consejo. Ya señora Duermas, se les digo alguna. Porque ya ya. Y eso cuenta para mí mismo. Yo no doy consejo si no me lo piden. Digo de manera personal. Ahora, si me insiste, mejor que te he listo para la verdad. Yo tengo el síndrome de astral, que yo no puedo mentir, yo no puedo decir otra cosa. Yo digo las cosas a veces hasta de manera bruta, porque si me dicen, quiero que me des un consejo. ¿Cómo me queda el pelo? (Risas) ¿Qué es eso? ¿Qué te agrobiento de un solo lado? No sé. Así que cuando algún amigo me pregunta que hacer para que la gente no sea burra durante sus sermones. Hace poco complicado, me dijo, yo no sé cómo hacer, no sé cómo hacer, acá la mila gente se me duerme. Yo les comparto un mil de teorías, yo le digo si tus sermones son aburridos. Probablemente porque tu vida también es aburrida. (Risas) Ya sí voy perdiendo, amigos. de los amigos adiarios. Empecé como rober tocarlo con un millón de amigos, tú es como Kung Fu. Tiene que tener una vida real, fuera de las cuatro paredes de la Iglesia, de manera que tenga algo para decir que las personas pueden identificarse. Si quieres predicarse a Hermónia más interesante, tienes que tener una vida más interesante. La gente no quiere ir a un tipo, no quiere escuchar a un tipo que ve un aburbujo religioso, es que dorme los lunes hasta la sonda, mientras que ellos van a trabajar, que viaja a toda la semana, trabaja un par de horas del domingo y vuelve a dormir hasta la sonda del lune. Y este consejo es un ésolo para predicadores. No importa qué seas, qué es lo que haga, tu vida es un sermón, tu vida es una traducción única, una aparación única de la Biblia. Tú puedes ser la única Biblia que algunas personas van a leer. Por eso, cuando algo nos molesta o algo nos intina recurrentemente, es para que identifiquemos el llamado. Y luego tenemos que obedecer ese llamado, aunque no estemos listos y adquirir las 10.000 horas de vuelo durante el camino. Pero nadie puede tener las 10.000 horas de vuelo antes de volar. Que lo cura. Uno tiene que decir, esto me enferma, esto me enoja, este es mi momento popellé, acepto el llamado y empiezo a tener una vida interesante. Que después vienen las experiencias, vienen solas. La palabra "disipulo" significa literalmente aprendiz. Así que es que es por definición un disipulo. Alguien que nunca deja de aprender. Mira, durante 1978, que no sólo fue el año que descubrí mi asignación, sino que también fue con mi madre y esto lo he contado muchas veces, a visitar una enorme librería frotante, una enorme librería frotante que había atracado en el Puerto de Buenos Aires, un enorme barco llamado "Dowlos". Y así, mi madre me compró un libro de Bruce Olson, titulado por esta cruz tematare. En la portada hay un indio motilón colombiano, que está haciendo este gesto y dice por esta cruz tematare. Luego, la editorial sacó otra versión del libro, y llaman "Brusco", que es como se le decían los misioneros, los perdón los nativos a Bruce Olson. Y ese día, leyendo ese libro en algún lugar portuario de Buenos Aires, me enamore de los libros. Leí cientos de libros durante mi adolescencia. Te lo he contado un montón de veces. Y he leído con intencionalidad y de manera aleatoria, siempre de temas de los que sabía muy poco. Leí biología, leí acerca de esología, de psicología, de arqueología y todas las hías que existían. La inovela, sensayos, pues, y a ficción dramas. Cuentó fabula, leyenda, romance, lírico, literatiro universal. Porque me gustaba aprender de diferentes disciplinas para que mi mente se expanda debido al terror que yo había visto como las mentes religiosas, se iban atrofiando y se embrutecian en su propio opinión. Va a hacer que esta no es inmordel. Cuando vi eso, yo dije tengo que expander la mente y voy a terminar como Roberto, que no es un hombre real, porque su hijo me debe estar viendo. Que deben saber que es el viejo. Una vez leí que el autor promedio le toma dos años de escritura e investigación, escribir un libro. Así que yo asumía cuando era adolescencia que con cada libro que leía, yo estaba recibiendo dos años de experiencia de vida gena. No había precio para eso. Y experiencia de vida era exactamente lo que yo necesitaba cuando supe que me indignaba el legalismo y la religión. Así que ganaba unos 200 años de experiencia de vida por cada periodo de 365 días. Me gusta lo que Pablo dice en primera de corintios 82, dice si alguno se imagina que sabe algo, no sabe nada como debe saber algo. Porque quiero aclarar esto porque la preparación, la sora de vuelo no es cuestión de orgullo. Tiene que producir humildad mientras más sabes, más sabes cuánto no sabes. Cuando uno agarra un libro de medicina y dice, "Oh, todo lo que no sé". Cuando agarra un atlas, geográfico, "Oh, todo lo que no sé, yo pensé que lo mío soviética estaba". Hay gente que no tiene la menor idea. Entonces mientras más aprendemos, más adoramos a Dios porque empezamos a administrar ese kilo y medio de materia gris que tenemos entre las orejas que te invito a usarse hasta ahora no sabías. A mí me gusta la frase de Gandhi que dice "Vive como si fuera a morir mañana, pero aprende como si fuera a vivir para siempre". Entonces no es solo tomar la cruz cada día. Es mínimamente tomar la Biblia todos los días y leerla todos los días, mínimamente la Biblia. leerla a Biblia todos los días, un versículo, un capítulo por día, todos los días, expande la mente y después otros libros, si te gusta la novela, si te gusta, no hay libros seculares. Todos los libros pueden darte algo de inspiración. Enseñarte, expandir las estacas de tu mente. Y esos son horas de vuelo, preparación, mientras que va sobedeciendo respecto a que yo que esto esignación. Yo estaba leciendo que la palabra "epitáfio" significa obviamente sobre la tumba. Pero un epitáfio real nunca está sincelado en la piedra. Siempre está escrito en los corazones de la gente. Y he descubierto con la edad que el legado o no se mide por lo que logramos durante nuestra vida en la tierra. Un legado se mide por las vidas que son cambiadas muchos después que nos haya mocido. No sé si allá Dios permitirá que el velo se corra y dirá "Dante voy a dejarte ver las vidas que yo he podido cambiar a través de ti como herramienta". Tal vez Dios me dé ese privilegio, tal vez no, pero creo que ese es el legado cuando ya no estemos aquí. Lo que se dice en nosotros, de nosotros cuando morimos, es una ventana a la forma que hemos vivido nuestras vidas. Entonces los epitáfios revelan lo que cada uno tiene adentro. Y el impacto que dejó en el mundo, con eso que tenía adentro. En tu funeral van a decir afulano, le molestaba tanto en justicia. Louchó tanto contra el hambre de los niños. No había un solo día dejaba su trabajo y se cruzaba la frontera o iba a ayudar o se iba a dar comida a los que están sin techo en las calles de los ángeles. Siempre estaba sembrando. Eso es lo que vamos a dejar atrás de nosotros. Porque todos queremos ser recordados por algo. Tal vez nunca logremos, no sé, nuestros 15 minutos de fama. Tal vez nunca aquí en la tierra nos recuerden, pero no es nuestro epitáfio algo que deberíamos pensar. Porque no es algo que discutimos mientras tomamos un Starbucks. ¿Qué van a poner en tu tumba? No es algo que hablamos. Capuchino, por favor, no hablamos eso. Porque evitamos pensar en la muerte, pero también evitamos las palabras con las cuales queremos ser recordados. Pero yo te voy a dar una pista. ¿Qué te rompe el corazón? ¿Por qué estás dispuesto a dar tu vida? ¿Qué es lo que tener va la sangre? A lo mejor tener va la sangre esta confusión que tienen los chicos, los pansexuales, los transexuales, lo que se levantan un día de un sexo, y el otro día del otro, los que dicen "Oy me siento mujer y voy al baño de mujeres", aunque sea un barón, otro dice "Oy me siento una girafa y va a orinar de sológico". Tal vez. Y dice "Me me me enferma". O tal vez, pone el streaming y te enferman que tratan de normalizar lo que no es normal. En cada película están dibujos animados, te meten una familia supuestamente difuncional, pero visto con un cristal de normalidad. Y eso tener va. No es solamente para que "Ay señor rescata me de este mundo atrás". Es porque quizás ahí está tu asignación. ¿Qué quieres dejar detir, detrás de ti cuando tus días en la tierra ya han terminado? Porque se van a terminar, mi hijo. ¿Qué nadie va a vivir para siempre? Nadie. Todos nosotros no estaremos aquí en 50, 60 años, ninguno de nosotros estar aquí. Tal vez los más jovencitos, pero en 100 años no habrá ninguno. Y a veces hacemos estas preguntas porque nos ayuda a revaluar donde estamos. ¿Para qué estamos vivos? Como dijo mi amigo. ¿Por qué estoy vivo? ¿Por qué aún puedo respirar? ¿Qué propósito tiene Dios? Entonces, si mañana fuera último día en la tierra, tu epitáfio. Resumiría los problemas que te definían mientras dirías. O van a decir tu hijo y la viajaron a este era y casi un problema por las miguitas que caían de la mesa. Ay, no sabés cómo le molestaba, le molestaba que no usáramos el mantel. Ese va a ser tu recordatorio en la vida. A mí me encanta pasear por cementerios y leer las inscripciones en las lápidas. Porque los distintos epitáfios me inspiran a vivir una vida por algo que me sobreviva. Esta semana pasada fue el pantheon de la Catedral de Cristal, hacia años que no hay. pero fui para contemplar la tumba que no había ido de nuestro amado, Juan Carlos Ortiz, el fundador de nuestra Iglesia Espana en la Catorial de Cristal. Lo he hecho de menos mucho más de lo que creí que lo haría. Y esta semana me hice de un tiempo, primero porque en ese lugar pude meditar, es un lugar tranquilo donde ya hacen sus restos, algún religioso va a salir a cabo por ahí que fue a buscar la unción en los huesos. No, a qué ver. Aquí abajo es Ortiz, no, acá es Trinculman. Y grabado en su lápida hay un sencillo breve pitáfio que dice, "de cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso". Y ahí pensé que los problemas de Juan Carlos era llevar la mayor cantidad de gente posible a ese mismo paraíso que hoy disfruta. El decía, "Si no los amamos nosotros, Dante, quién lo va a amar, pobrecito". No, pero es insoportable este tipo y por eso ni el diablo lo quiere. Los epitáfios son testimonios, Dante estimuño de una vida bien vivida, nunca es demasiado tarde para escribir nuestro epitáfio. Es un documento vivo, un epitáfio, no es el punto final, es la oración de nuestra vida. Es el prólogo de nuestra vida eterna, de nuestra historia eterna. Entonces, como vivamos nuestros días aquí en la tierra va a determinar cómo vivamos nuestros días en la eternidad. El destino no es un misterio, el destino es una decisión. Nunca es demasiado tarde para ser quien debíamos ser. Juan Carlos es un recordatorio de que Dios se lo llevó al paraísoc en el mismo instante que exhaló su suspiro final de este lado de la eternidad. Se fue al paraíso, "Oye estarás conmigo, hoy no tuvo su alma gravitado, no pasó por un purgatorio, no está su espíritu dando vuelta, buscando paz". En el mismo momento que exhaló su último suspiro, se tiraba los brazos del señor y no hay mayor promesa que esa. Y si yo tuviera que decir que identificaba la vida de Juan Carlos, esa. Llevar gente al paraíso, hablaba del paraíso y si iluminaban los ojos. Nadie puede decir, "Bueno, Juan Carlos era un hysterico, con la ropa, amaba el café de manera tal, todos son detalles ni mios, poderiles". Lo importante era cómo él trancitó su vida. Y a veces, las personas responden al llamado de su vida y aceptan los problemas que conllevas el llamado divino. Señores, en mi llamado, con todos los problemas que eso significa. Y cuando lo hacen, pasan a ser parte de la historia. Y otra vez se quedan insisto con sus pequeños problemes y tacotidianos. Como fue el caso del joven rico. Jesús le dijo, "Vende todo lo que tienes, luego ven y sígueme". Y el hombre se fue triste porque vivía en hurde los caldeos. Y su ídolo era el dinero y la comodidad. O el crédito. O el sueño americano. Quizás, mi vida no es gran cosa, ¿sabes? Bueno, tal vez porque nunca te parecen las cubiertas de un trastratlán, tico, sientas el rocio salino en tu cara. Tal vez porque nunca tengas que mirar hacia abajo mientras que te deslizas por un parapente sobre. No sé. El defiladero del gran cañón. Pero aunque no tengas ese tipo de aventuras, todos estamos programados para seguir a Cristo. Y cuando Jesús llamó a sus discípulos a seguirlo, la persona promeo del primer siglo nunca había jabado más de 50 kilómetros a la redonda. Esos hombres y tos estaban condenados a vivir sus vidas, pescando en el mar de Galiléia, y Jesús los envió a los confines de la tierra. Pasaron desde Asia hasta Europa, llegaron a lugares al mundo conocido. Y en el camino fueron testigos de milagros increíbles, filetearon los peces de la pesca milagrosa. Brindaron con el vino que Jesús había transformado del agua, abrazaron al aza lo mientras que aún estaba vestido con la mortaja. Ah, no se le puede poner precio a esas experiencias, pero una vez que las has tenido, te definen para siempre. Y al final de su ministerio, antes de que Jesús ascendiera al cielo, habla con sus egresados, es el día de la graduación, habla con sus alumnos, le deseen mis muchachos, le dice algo así como mis muchachos. Tuitano rulloso de ustedes. Van a viajar por el mundo, se van a presentar a Andterreyllus, no tendrá ni un centavo, pero serán exageradamente felices. Los van a encerrar en la cárcel y aún así van a seguir cantando canciones. Los van a moler a palos, a causa de la fe. Y ustedes se van a sentir un rado por haber sufrido por mi nombre. Nunca van a tener nada propio, no van a tener ahorros de retiro, ni de jubilación, mucho menos seguro médico, de tal, pero aún así van a confiar en mí hasta lo último de su ser. Ese es el llamado. Y luego los invitó a salir como hoy nos invitan a nosotros. Qué diferentes a ese banjélio de Ben y te dará dios buen crédito. Ben y te entras el auto soniado. Ben y se acabaran los problemas de tu familia. Voy a terminar con esta historia real, chiquita. En diciembre de 1944, hubo un momento decisivo en la Segunda Guerra Mundial. Las fuerzas estadounidenses estaban completamente rodeadas en Bélgica. Y la situación se había sin esperanza. Las tropas americanas estaban con la moral por el piso y el comandante alemán envió un mensaje al general Antony Macaulif. Macaulif. Le envió un ultimatum exigiendo su rendición inmediata. Así que el general reunió sus tropas y le dijo caballeros, "Estamos rodeados por el enemigo". Y eso nos da la oportunidad más grande que alguna vez se le haya presentado un ejército. Tenemos un grave problema, pero también una enorme oportunidad histórica. Como estamos rodeados, podemos atacar en cualquier dirección. Y hoy en señor, nos está diciendo lo mismo. El mundo está quedado. Las murazas están derribadas por doquier. Tenemos, por un lado, las familias desintegradas. Los valores que no existen, la falta de santidad. La moral que es un artículo de colección, estamos rodeados. Pero tenemos la oportunidad histórica que no se le dio a ninguna otra generación. Podemos atacar en cualquier dirección. Caramba. Eso es un bendito problema. Vamos a celebrar, señor, que vienen los mejores días para Riber. Adel Loya. A alguien tiene que aplaudir más que eso acá en casa. aplaudes, celebra fuerte al señor. Porque vienen días de avivamiento de bendición. Dios levanta un ejército jamás ante levantado. Un ejército poderoso con carga, con llamado de ese señor. ¡Oh, celebra el rey! Adel Loya. ¡Oh! ¡Oh, oh, oh! ¡Oh, oh, oh! ¡Oh, oh, oh, oh! ¡Oh, oh, oh, oh! ¡Texaltamos, Rey! ¡Vamos, vamos, vamos, celebra, celebra el rey! ¡Celebra Dios que ha hablado hoy! Benditos, señor. Adel Loya. (Aplausos) Voy ahora. Para que Dios sucede tu trauma. Para que Dios sucede aquí yo que te enerde, sirio. Suesa todavía mi trauma. No es un enojo contra la gente, es contra la situación. No hay nada que me indigne más que aquellos que ponen trabas a los gentiles, a los pobres, a los que se visten diferente, a los que piensan distinto. Me quieres ver menojado y entonces pon un gire en la puerta diciendo que alguien que no puede pasar porque viste distinto, porque huele diferente, porque tiene un arete donde no debería tenerlo. Porque vengo de ahí. Y yo sé lo que es la discriminación de ambos lados del mostrador. Porque me ha tocado estar en ambos lados y sé lo que es sentirte discriminado. Los pastores me han discriminado por años, porque dices "xiste", porque hablas de la suegra, porque no haces a la gente leer la Biblia, porque no empiezas la pédica con una oración, porque te viste como un mundano, porque tienen taces un Chau, tienen tanta bavozadas, pero no me molesta mientras que hablan de miel. Problemas cuando le ponen trabas, cuando se lo prohiven a la gente. Y el señor me dice "te aún te sigue molestándole, señor, como cuando tenía 10 años, como en el año 1978, aún sigues amando leer como cuando tenía 10 años que descubría que el libro. "Aún quieres acumular horas de vuelo como cuando tenía 10 años". Entonces eso hace que me mantenga en obediencia en una misma dirección. Y es lo que dice. Dios te está llamando a ser. Nunca tarde, no necesitas tener diez años para descubrir tu asignación. Puede que la descubras a los 30, a los 50, a los 80, pero necesitas encontrar tu propósito y hacer que la vida valga la pena. Que valga el esfuerzo. Porque todo esto no tiene que ver con nosotros. Pasea por algún cementerio de verdad, te lo sugiero que tenga cerca de casa. No vayas con nadie, ven silencios, caminan tras lápidas. Te vas a dar cuenta lo futil, lo frágil que es la vida. Nos vamos a ir en cualquier momento. Se quita donde estaba Ortiz, está el pantheon de Robert Mueller y Arvela, los creadores, los fundadores de la Caterral de Cristal. Están en una tumba similar a la de Ortiz y la de otros japonés que está más allá, y la de un hispano y la de un albañil. No importa lo que has construido en la vida, todos vamos a parar ahí. Y nuestro alma, a la eternidad, y no nos vamos a llevar nada, nunca vas a haber un camión de caudales que va detrás del cortejo funébre. Nadie puede llevarse un solo dólar, nadie puede llevarse la casa, nada. Y eso de decir trabajo para dejar cosas a mis hijos, simplemente la mayoría de las veces es tratar de hacer la vida más fácil, pero no se las vas a hacer. Se entran que enfrentar su mismo problema. Ellos no te recordarán por la casa, la van a vender, se van a deshacer de tus tesoros como cosas viejas. Yo vi como mis padres conservaban sus cositas, su mantel, su cajita de estampillas, sus babosadas que cuidaban por años que nadie podía atacar. Apenas los dos terminaban en la clínica, que hallaron los buitres, difrasados de nietos, de hijos, de primos, de cuñados que no sabíamos que existían y arrasaron con todo un deshuace total. No quedó nada. Y no es que se lo llevaron para vender, lo tiraron, te partió el corazón ver el cuadro que tanto había cuidado, verlo partido y meterle una bolsa negra, esto no sirve, esto lo cuidaba la vieja que quien sabe por qué. Y esto me habló de algo, todo lo que hoy conservamos a la basura. Todo se va a almuladar, al estercolero, todo se va al vertedero. Entonces lo único que podemos hacer es dejar un legado. ¿Qué versículo va a definir tu paso por la vida? Si solo pudieras poner un versículo como Ortiz, de cierto, te digo estarás conmigo en el paraíso. ¿Cuál definirá tu vida? Hay un solo día en que no lo piense. Eso hace que yo valore la vida. La cercanía con la muerte, hace que tenga que vivir un día a la vez con propósito, haciendo que valga la pena. Y la vida no es pagar cuentas, la vida no es correr todo el día, llevar los niños al colegio, al colegio y la buscarlo. Eso es lo superficial, lo trivial. Lo hondo de la vida es que legado estamos dejando. ¿Qué te molesta? ¿Para qué estás vivo? ¿Para qué Dios te salvó la vida en la pandemia? Todos los que están aquí han pasado en la misma pandemia que los que estamos aquí, todos. Todos hemos pasado la pandemia. A menos que a alguien que haya llegado ha sido en los últimos dos años. Pero todo el reto pasó en la pandemia. ¿Por qué todavía estás vivo? El último día que nos quitamos las mascarillas y abrimos los ojos y respiramos, dijimos, sobreviví, ¿por qué? ¿Para qué Dios me quiere vivo? ¿A cuál problema Dios quiere que te enfrentes? ¿Para qué Dios te mantiene aquí? ¿No sabe lo que Dios puede hacer con una persona que se pone en sus manos con una gran fe? Diles, "Señor, yo quiero servirte. Quiero que los últimos días de mi vida cuenten." Y eso va, el propósito va a cubrir hasta cualquier error. Va a veces la asignación es incluso más grande que tus equivocos. La asignación lo vale, la asignación va a ser que Dios te sostenga. Diles, "Señor, cuál es mi asignación?" "Acaí en casa. Quiero que orémos junto. El levanta a tu mano donde estás y vamos a orar. Los que están recibiendo a Cristo por primera vez también ahora. El levanten las manos conmigo y vamos a orar." Esta mensaje va para todos. Los que tienen años de creyente, los que están recién convertidos. Padre, yo he predicado, he transmitido lo que creo. Me has dicho que diga este tu pueblo. He tratado de admitir y no agregar nada lo que creo, es tu revelación. He tratado de ser lo más fideligno posible. He hablado el intelecto, pero sé que tú has hablado al corazón. Hay gente preparándose para algo. Yo sé, no des. Dice el señor que te digan, no desistas en la preparación. Vamos, no desista, sigue, sigue, sigue leyendo, sigue preparándote, sigue capacitándote. Yo necesito poner depósito en ti para las temporadas que van a venir. Yo necesito vaciarte del viejo depósito y poner en ti algo nuevo que no había y eso ventra para la asignación próxima. Jovenes, hay asignaciones para ustedes. Pero no serán parecidas a hombres de Dios o mujeres que vieron. Dios tiene asignaciones nuevas porque hay problemas nuevos que abater al mundo. Y no podemos esperar resultados diferentes, haciendo exactamente lo mismo. Así que Dios levantará ministerios nuevos, originales, diferentes. Tal vez ya no sea el tiempo de llenar estadio, ni sea el tiempo de televisión, sea el tiempo en que Dios tembía a sitios donde nadie jamás haya entrado. Y allí en el corazón de las universidades y en el corazón del entretenimiento o en el corazón del centro comercial, Dios haga que un cambio empiece a generar un paradigma nuevo en la sociedad. Dios levanta los dañeles, los José en Egipto en Babilonia, levanta, ahora, levanta las manos y recibe esta asignación. Algo el señor está haciendo hoy que no ha hecho antes, dando carga, confirmando llamado, confirmando asignación, dice el señor, es el tiempo. El tiempo donde el señor se va a mover de una forma diferente, distinta. Yo siento que esto va para cada rincón del mundo, para cada rincón de mi país allá en Argentina, para cada rincón de México, Colombia, Ecuador, Bolivia, para guay, Chile, reciban ahora de parte del señor. Yo siento que algo se ha liberado en la atmósfera, algo nuevo, cosas nuevas, diferentes, vamos bebe, levanta las manos y recibe ahora, algo diferente, la asignación nueva. El señor vuelve a preguntar qué te parte el corazón, qué te noja, qué te llena de sensibilidad, qué te hace llorar por las mañanas, qué hace que doble las rodillas? Eso, eso es tu propósito. Esa, dice el señor, esto ha sido una asignación, reciban, reciban, reciban ahora, vamos al levanta, las manos falta apenas una semana para celebrar la resurrección de nuestro señor. Y debemos llegar a esa semana con una asignación clara, puntual, no solo decir el señor está vivo, sino que hay un propósito para que él esté vivo, hay un propósito para la tumba abierta y para que nosotros respiremos. Padre, levante las manos, beba, beba, beba, todos orando, todos, beban de esta unción. Digan, señor, ha sablado, se está palabra, confirma esta palabra, césala, confirma, señor esta palabra. Dios traerá tu mente el momento popell, el momento donde algo, algo tener bola primera vez, un dígite, no, no, no tolero esto. Dios, dices por ahí, por ahí es. Yo he permitido hace enojo por años. El enojo es el inicio del combustible, lo que enciende tu motor. Esa sensibilidad que tantas veces de dicho, señor, quítala de mí. Asme una persona más dura, asme una persona menos sensible, Dios, y se no pidas que te quita el don. La sensibilidad es un don que te he dado. Tu ves y siente lo que otros no ven y siente. La sensibilidad es un don, es un regalo de Dios. Tú dices, me hago problemas por todo. A lo mejor no es eso, lo mejor es sensible. Es un don y el don te llevará y aclamar. ¿Cuál es tu sensibilidad? ¿Qué te mueve en las familias? Los matrimonios, los hijos. Oh, los malos políticos sentados en los sisiones y el presidente de nuestro América Latina. La mala televisión, los malos contenidos. ¿Qué es lo que te molesta? Porque ahí es donde Dios te va a enviar. Y ese es el camino de la capacitación. Eso es lo que debes aprender. Vas a aprender todo sobre tu enemigo. Vas a aprender todas las estrategias. Porque eso no se resuelve dándole siete vueltas a un canal de televisión. Esto ya no es magia, no se resuelve tirando aceite desde un helicóptero sobre la ciudad, clavando estacas ridículas en algún punto de la ciudad, haciendo raciones de guerra, esto se resuelve con oración y acción. Con gente que se meten los gobiernos y los cambia desde dentro, que se meten el senado y cambia las leyes, que se meten el entretenimiento y cambia el mundo, tal como lo conocemos. Gente que quiera ser trollano, gente que quiera metarse como agente de cambio, pero ese agente de cambio va a ser no para el que quiera ser famoso, no para el que quiera ser. que diga, yo tengo el llamado de ser popular y tener seguidores, es aquel que tiene el enojo de Dios, a quien Dios le presta su enojo, y a quien Dios le presta su enojo es porque también le prestará su gracia y su misericordia e irá con el carácter de Dios a cambiar. Cambia, señor Jesús este mundo, y usanos como agente de ese cambio, ya basta de solo orar, es tiempo de acionar, es tiempo de hacer, es tiempo de cambiar, es tiempo de reforma, dice el señor, levante las manos y reciban esto, reciban esto de parte del señor. Aquí dice el señor, vienen tiempos en que yo voy a levantar del lugar en más inesperados a la gente menos probable, al un giro menos pensado, para vergunzar a los que sí sabían y la capacitación vendrá de mí y ellos se generan de mí y ellos aprenderán de mí y dice el señor, recibe esta palabra, diles, "Yo quiero ser parte de ese agente de cambio, de esa última generación, yo lo creo, yo lo declaro, vienen tiempos diferentes, prepárate porque no hemos visto nada de lo que va a venir, porque muchos de nosotros abremos de pasar, eiremos los predicadores hasta de mi edad, ya son historia, pero los que viene es algo que no hemos visto, es algo distinto y esto hará que mucha gente incrédula crea y que muchos religiosos maldigan, pero esa será la señal de que Dios está haciendo cosas que ojo no vio, ni oído, yo, ni han subido a nuestro corazón, padre declaramos esta palabra a los que están mirando del otro lado, a los que están del otro lado del mundo, a los que están en casa, en la sala, aquí en el river harina, te damos gracias, te exaltamos, te elevamos, una oración levanta las manos al cielo por último vez, llegamos, bendigo tu entrada y lesia y tu salida, bendigo tu acostarte y tu levantarte, te bendigo jovencito, te bendigo muchacha, te bendigo mujer varón, ni ni ni ni, bendigo ancianos tus días que te quedan, declaro bendición, proclamo que abril será el mes de rompir, un mes de rompimiento, un mes donde Dios romperá lo viejo es real o nuevo dissenor, abril mes de rompimiento, abril mes de cojuntura, abril mes de inflexión, lo creo, lo declaro, amen y amen dissenor, haleluya, celebra, celebra el rey, Dios ha hablado, hay pan en la casa del pan, firme como talón dioso, como te ama el señor, haleluya, chao chao, chao hasta el domingo que viene, hasta el domingo que viene gente maravillosa, chao chao, chao chao, chao, chao, chao, apareciste una noche de soledad, han abandonado y perdido te reconoci, tu voz diciendo un menú temas, yo estoy aquí, el padre me migo por ti, y me curaste las heridas mesas, nastro y mi Jesús, todas mis cargas las de jastas, y en la cruza, algo tan grande no lo puedo comprender, oigo tu dulce voz, diciéndome un año otra vez, ooo, ooo, ooo, ooo, eres venda y nido, eres amado, un año otra vez, En esa night wanna it again ¡que envenido arriba ping* Watching éxer Apareciiste en un anoche de zoniteit Afray andado y perdido te reconozí Vos diciendo un menú temas, no estoy enquía El padre me mio por ti Y me curaste las heridas mesas, nás de mi Jesús Todas mis cargas las dejaste y el encrúbuz Algo tan grande no lo puedo comprender Oigo tu dulce vos decéndome una otra vez Oh, oh, oh Quedes mi destino, que les está mal No lo puedo comprender Oh, oh, oh Quedes mi destino, que les está mal Oh, oh Quedes mi destino, que les está mal La la la la la la la la la Quedes mi destino, que les está mal Oh, oh, oh Quedes mi destino, que les está mal [Música]

Podcast Summary

Key Points:

  1. El problema principal de una persona define su identidad y propósito en la vida.
  2. Las personas con mentes pequeñas se enfocan en problemas triviales, mientras que las de grandeza abordan problemas significativos como la pobreza o la educación.
  3. El llamado de Dios implica enfrentar problemas específicos, y el enojo o la indignación ante una injusticia puede ser una señal de ese llamado.
  4. La experiencia temprana, como el recuerdo de un evento que indigna, puede revelar la asignación divina de cada persona.
  5. Dios no revela todos los detalles del llamado porque eso podría disuadir a las personas de aceptarlo; solo pide obediencia.

Summary:

" y argumenta que los problemas definen nuestra vida e identidad. Señala que las personas con mentes pequeñas se ocupan de asuntos triviales, como las apariencias o las redes sociales, mientras que las de grandeza abordan problemas profundos, como la pobreza o la trata de personas. El crecimiento no consiste en evitar problemas, sino en enfrentar desafíos más grandes y complejos.

Dios llama a cada persona a enfrentar un problema específico, y la indignación recurrente ante una injusticia puede ser una señal de ese llamado. El orador ilustra esto con su propia experiencia a los 10 años, cuando vio a un portero rechazar a una mujer por su vestimenta, lo que le generó una rabia que definió su ministerio: luchar contra el legalismo religioso. Destaca que el llamado de Dios no es glamoroso y que, si conociéramos todos los detalles, probablemente lo rechazaríamos.

En lugar de eso, Dios solo pide obediencia, incluso sin saber el camino completo. La pregunta clave es: ¿Qué injusticia te quita el sueño? Eso revela tu propósito y por qué Dios te mantiene con vida.

FAQs

Esta pregunta no busca pelea, sino reflexionar sobre qué problema grande define nuestra vida, ya que nuestro mayor problema nos termina definiendo y determina nuestro paso por la vida.

Las personas con mente pequeña se ocupan de problemas pequeños como la apariencia o redes sociales, mientras que quienes tienen grandeza de alma enfrentan problemas grandes como la pobreza, la trata de personas o alcanzar a otros para Cristo.

Es cuando algo supera nuestro umbral de dolor y decimos 'no aguanto más', lo que nos impulsa a actuar con fuerza sobrenatural para enfrentar una injusticia que nos enoja profundamente.

Ese enojo a gran escala no es una debilidad, sino un don que revela nuestra asignación y propósito; Dios usa lo que nos indigna para llamarnos a resolver un problema específico.

Moisés se enojó por la opresión de Israel, David por la burla de Goliat, Nehemías por las murallas en ruinas, Ester por el genocidio, y Pablo porque los gentiles no escuchaban el Evangelio.

Si supiéramos de antemano los sufrimientos y rechazos, nadie aceptaría el llamado; Dios solo espera obediencia, como cuando sacó a Israel de Egipto sin revelarles todo el camino.

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