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Martín Kohan | Literatura y política

110m 18s

Martín Kohan | Literatura y política

El discurso comienza con un agradecimiento por la invitación a Venado Tuerto y una reflexión sobre la percepción común de que lo más valioso sucede siempre en otro lugar. A continuación, el orador presenta el formato de la charla como una clase interactiva, incentivando la participación del público. El núcleo de la exposición se centra en analizar la relación entre literatura y política en la Argentina, tomando como eje la representación de la violencia. Para ello, se examina "El matadero" de Esteban Echeverría, texto considerado fundacional. Se retoma la célebre frase de David Viñas, "La literatura argentina empieza con una violación", para profundizar en la escena final del cuento. Se argumenta que la violencia ejercida sobre el unitario es primordialmente política: desnudarlo y afeitarlo implica despojarlo de los signos políticos que lo definen en un universo donde todo está politizado. Esta violencia posee, además, un carácter ambiguo, siendo a la vez festiva y trágica. Finalmente, se analiza la dimensión territorial de la violencia en el relato, marcada por fronteras implícitas dentro de la ciudad de Buenos Aires. Cruzar esos límites, aunque sea por distracción, activa la violencia, y la narración también explora el temor a que esta se derrame desde el matadero hacia el resto de la urbe, un tema que conecta con otras narrativas de la violencia popular argentina.

Transcription

14294 Words, 79891 Characters

Spanish
[Aplausos] Soy yo que agradece la generosidad de la presentación, las exageraciones que, mablemente, me identificaste. Soy decirlo y he vuelto a ser un poco frecuentador de la Ruta 8. Y evidentemente, después de tantas tantas veces de pasar por venado tuerto era hora de entrar. Así que agradezco, normalmente, la invitación y la posibilidad de estar en venado tuerto y ver qué es lo que había para dentro. Cuando pasaba, pasaba, piqueaba, pero no, poder estar aquí y que ustedes estén aquí, agradezco muchísimo. Una cosa por posito de lo que chargábamos antes y lo que se comentaba antes de empezar. Todos tenemos con cierta frecuencia la sensación de que hay algo más interesante que está pasando al otro lado. Todos tenemos la sensación de que es lo más interesante está pasando en otro lado. Y entonces es un gesto muy frecuente en cada lugar donde uno le toca a cada. Que es estar asomándose a ver ese otro lugar que no es donde está uno y donde parecería que de veras están pasando cosas. Entonces, está en venado, venado, venado, mira Rosario. Rosario, mira, bueno, salen. Bueno, salen, mira a Barcelona. Parcerona, mira a Paris. Paris, se mira así mismo. Pero cierto, en un y con caso, efectivamente, siempre se produce ese efecto de bueno y no acá, bueno, salen. En cambio, madrime, en cambio y así, hasta que se tiene como han tenido los compañeros la decisión de generar cosas en el bueno de uno está y por lo que hacen práctica. Menos fantasía, porque al mismo tiempo hay muchos fantasía en eso, de lo que se supone que está pasando como cuando no está en su casa y en fiesta al lado. Uno solo puede pensar que esa fiesta es genial. Hasta que le toca estar en la fiesta y se cuenta que no me irá para tanto o que uno puede hacer esa misma fiesta u otra mejor en su mismo lugar. Así que yo estoy muy reconfortado sinceramente de este encuentro. Pero es nuestro piano. La idea es bajo el formato clase que es el que más me entusias más, pero yo soy profesor. Así que estoy muy contento además de que esto se sabe. Classo y dado de formato clase. Como formato clase y el formato clase no conferencia. Si bien vamos a contar con tiempo, indefinirlo lo que a mí es respecto para preguntas o comentarios o discusiones sobre lo que yo expoco sobre lo que quieran que ven a cuento. Bueno, lo que quieran. Pero si alguien quiere plantear discutir, preguntar, consultar, explicar algo en medio, digamos también. La idea como es el formato clase no es que yo hables 50 minutos seguidos necesariamente. Si alguien quiere decir algo levanta la mano, pone cara de quiero decir algo y abrimos el de algo ya que en este mismo instante. La idea de desarrollar esta cuestión amplísima, crucial de la relación literatura política en la literatura argentina para así concrimir y en realidad más que se concribir, concletar por menos una línea posible de ombros de interrogar esa relación literatura y política es concentrarnos o tomar como punto de partida de la cuestión de la violencia. La figura, la representación de la violencia en la literatura argentina como una clave posible para interrogar esa relación literatura y política es ya rigado hacer cérbelo, que se cita muchísimo una frase de David Vignas con respecto a el matadero desde la leche de la Ría. Una frase que pronunció en algún momento y tiene gran eficacia y gran contundencia muy atractiva y muy citable. Entonces las citamos, dijo David Vignas pensando en el matadero de Cheberría. La literatura argentina empieza con una violación. Esa definición nos remite claro, nos inscribimos ya concretamente, nos está ya concretamente, es la cuestión de la violencia y esta idea de la literatura argentina empieza con, es decir ese carácter fundacional que tiene, por lo pronto el matadero de Cheberría, la generación de 1837, no necesariamente porque desvera la literatura argentina empieza ahí. Y aunque a Rusia es un nacional no quiere decir exactamente que sea primero en un orden cronológico, hay textos, gauchescos, precios, hay en la intervención de José Finalum, el Consumptiulo sobre la 8.000 que le decía, la literatura empieza con la la 8.000. Ahora, una cosa es donde empieza, Vignas dice, empieza con una violación, yo solo tomaría más en el sentido fundacional. En qué momento que es elito de que literatura instablece algo así como un imaginario, el gesto de imaginario de origen. Entonces efectivamente, Facundo, el matadero son textos fundacionales, tienen el gesto de dar inicio a una literatura, incluso en un caso como el matadero, que es un texto que se escriba aproximadamente, nos sabe exactamente lo entre 1838 y 1840. Pero se va publicar mucho después, se va publicar mucho después de la muerte de Cheberria, hacia 1870. O sea, este carácter fundacional es deceran la que la literatura argentina empieza, no tiene que ver con necesariamente con lo que supone estrictamente las cronología, sino el gesto, el gesto en que un grupo de letrados, intercuales, escritores, un grupo de textos, definen un mito de origen, la literatura argentina empieza ahí, y entonces efectivamente, partida de esta idea, la literatura argentina empieza con una violación, aunque habría que decir en matadero termina con la violación, no empieza con la violación, pero decía la literatura argentina empieza pero termina, la francia tiene la confundencia que le dio Vignas, la literatura argentina empieza con una violación, es decir, Vignas pone en esa instancia fundacional, la marca concreta de la violencia sobre un cuerpo, la violencia sobre el cuerpo, en la marca concreta que resalta, Vignas, en ese momento de inicial de la literatura argentina. Ahora bien, decimos violencia sobre el cuerpo, Vignas dice violación, diciendo violación, pensamos claro, violencia sexual, claramente, y están los elementos de la violencia sexual, lo desnudan, se cuervan, al unitario lo desnudan, lo ponemos cabaco, todo lleva efectivamente a pensar en la connotación de la violencia sexual, pero creo que podríamos pensarlo también, y siempre como violencia sobre el cuerpo, el denudamiento como un acto de violencia política, antes incluso que como violencia sexual, que de hecho no llega eventualmente, si eso se apuntaba, no llega a osculey, así que más bien, ahí habría que decir la literatura argentina empieza con un cuento que termina, con lo que parecenía que iba a ser una violación, pero claro dicho, así, nadie la cita, alguna frase de chaleza, la frase que decirla como dijo Vignas, pero incito porque están fue ese factor, sin dudas, al Mavicen, no hay niños, no puede dicen dar ver la cosa que para nosotros hoy tiene una resonancia que lo obliga a ver a la carga sexual de la escena, y al mismo tiempo cuando se dice que el unitario muere por su propia furia, porque el unitario muere por su propia furia, y los federales dicen "puts", sólo queríamos divertirlos con él, y lo tomó muy en serio, ¿no hay? Yo creo que no hay personas para no creer en esa argumentación, si esto significa que digamos desdramatizar ni aligerar o alinianar la escena, me parece que precisamente una condición de esta circulación de la violencia que escible el matadero, es que algo de alguna dimensión festiva en la violencia, que según mi separable de su carácter trágico, no hay ahí una antinómia entre la violencia festiva y una violencia trágica, la violencia es festiva y trágica, al mismo tiempo, y cuando dice "no se estábamos divertiendo con él" efectivamente, lo diría así, efectivamente, hay ahí una diversión que termina el muerte, como pasa mi seno su jefe, que se habrá pasado, algunas escenas, la que uno no puede discernir si las personas que están involucradas, lo que parece como una pelea, están jugando a que pelean o están peleando de verdad, no se puede distinguir, y alín me gustaría pensar, me gusta pensar que el participante tampoco puede distinguir, están jugando a pelear y jugando a pelear, y pelear en un momento lo mismo, se están jugando a pelear en un momento uno mata a otro, lo mata porque no estaban jugando, no lo matan porque estaban jugando, jugando a pelear matan, uno mató otro, o sea ese punto donde insisto no es que la violencia empieza a trancurar hasta un momento del terminado como fiesta de la violencia y luego se convierte el tragedia de la violencia, es fiesta y tragedia a la vez. Entonces el alegato, sólo queríamos divertirnos con él, no le quita el agrado que ha pasado, más bien, define el tono y el modo de esa violencia, que quiero que a la vez lo toga, otra impronta, otro sentido posible, al hecho de que lo desnuden, no se trata solamente de la evidente connotación de una violencia sexual, sino de un gesto específico de violencia política, ¿por qué? Porque la ropa cobra un sentido político en el punto, en verdad todo, todo en el matadero asume una significación política hasta la lluvia, hasta la lluvia, todo, hasta el fenómeno de la naturaleza son o maldiciones de los unitarios o descargas de los federales, o sea todo, todo tiene un signo político y la indumentaria del unitario en el matadero también de hecho los federales lo identifican instantáneamente como un unitario por la ropa que lleva. Y esa identificación es instantánea, instantánea, como se dice un golpe de vista y ya saben que es unitario, porque por el tipo de atuendo que lleva de manera que en este sentido de desnudarlo es despojarlo de su significación política, de los signos políticos de lo que es portador, en un mundo en el que todo hasta los animales, hasta la lluvia, hasta la inundación tiene un signo político, no hay nada más violento que despojar al otro de los signos políticos, porque nada está despolitizado en el matadero, desnudar al instrumentario es despolitizarlo y en la lógica de la politización generalizar el cuento despolitizar es violentar, los desnudan para quitarle los signos políticos, porque además de desnudarlo, los hay tan que si bien bueno si no lo quiere pensar en el clave sexual puede ser una preferencia, es la igual, primero a feite, claramente lo denunan y lo afectan, porque en realidad lo que lo termina de irensificar con la carga del signo unitario en la barba en uno, ahí donde digo no se trata solamente del desnudamiento para la violencia sexual, el desnudamiento es violencia política, arrancáme los signos políticos, por eso también lo afectan, le quitan la barba en uno, le quitan todo lo que tienen significación política, la chaquete en inglés, etcétera y la barba en uno, así desnudarlo en este sentido es reducirlo a la nada y entendiendo con nada aquello que no es importado un signo político, eso es menos que nada y en un punto diríamos eso reducirlo al puro cuento, eso reducirlo a la animalidad, en un cuento como el matradero donde el traspaso entre animalidad y política es permanente, para o lado y para el otro se toma animales y con los animales se metaforiza el sistema político, o sea se referencias al sistema político y se lo metaforiza con animales, o sea el juego de la animalidad y la política recorre todo el cuerpo, bueno el cuerpo también, todo el cuento, despogar al unitario de los signos políticos, la ropa y la barba, es reducirlo a un puro cuerpo, en ese sentido es como una reducción a la animalidad, en ese puro cuerpo, primera instancia de la circulación, de la violencia en el matradero, las prácticas sobre el cuerpo del unitario, segunda la relación entre violencia y territorialidad, pero me onso, no es a triste, queda cal, por suerte para todo, empezando por mí, violencia y territorialidad, porque el matradero está fuertemente construido por el chuve ría en términos de una demarcación o delinitación territorial, que tiene que ver con la modalidad de la violencia que circunla en el cuento, otros relatos de la violencia, otros relatos de violencia, por los plantos relatos de guerra, o relatos de hemis, las guerras de frontera, es muy clara la delinitación territorial, es muy clara expresa, acá, y vamos a hacer el espacio del nosotros, de la línea para allá, están los otros, pero la violencia que circula en el matradero, como violencia más ligada a lo que resultaría una guerra sin licenciada, que podemos poner en el tréneo de guerra, la circulación de esa violencia al interior de los espacios de la ciudad, no hay que transponer una frontera nacional con todo lo que su implica, bueno, el cruce de frontera nacional, recaropeiga ha trabajado sobre esto, sobre estos cruces de frontera, están como sabemos, en el comienzo de Facundo, se cruza la frontera nacional, con todo lo que su implica, cruce la frontera, se estrella salvo, es que a perder los sismos, se estrella el lado de la libertad, y está muy clara de marcación de frontera, miren la realidad, bueno lo ha trabajado pila, pila ya sabemos, pero los textos canónicos de la literatura que entienden si lo hicieron, es Facundo, en matradero, en Martín Fierro, cuentan fronteras, cruce de frontera, el Facundo empieza con el cruce de salmiento, ha chile, transpone la frontera nacional, y entre la hida de Martín Fierro y la vuelta, como sabemos, lo que hay es el cruce de la frontera para irse al territorio hilo, y la vuelta empieza, la hida es hida a los hilo, y la vuelta de vuelta de los hilo, o sea, cruce de frontera, define el corte, entre las dos partes, que pasa con la frontera se en el matradero, son fronteras implicitas, son fronteras tásitas, no funciona el como la pampa, no funciona como la cordiciera de los andes, son signos, no evidentes que aprenderá detectar, porque lo que es cierto es claro que hay un territorio propio, que hay un territorio de otro, o dicho otro modo, hay un territorio de peligro, y hay que aprender a, digamos, de codificar dónde está la lina de frontera, que no está expresada, que nuestra explicita no está enunciada, pero que funciona concretamente, tras pasada de esa frontera, no está en el territorio de otro, uno diría en las condiciones de violencia generalizada, con que en cheberría describe la Buenos Aires de esos años en el Rosismo, no conviene andar caminando, sin fijarse muy bien, donde en qué territorio en qué esta ve no se está metiendo uno, insisto como la frontera no está en ningún gendarme que te avise, que no hay un cartel que del limite, no puede uno largarse distraídamente, y en realidad lo que cuenta el matadero es eso, hay por lo menos dos que se distraen, primero el inglés, no sé si se acuerda, primero hay uno que también viene el distraído, porque viene sacando cuentas, viene pensando en el saladero que tiene sacando cuentas, pensando en eso se distrae y distraído se mete cruza la frontera implícita se mete en el matadero, y al unitario le pasa lo mismo, se distrae, en la ciudad de la violencia no se puedan dar distraído, uno tiene que saber siempre en qué territorio está, porque bajo esta codificación de la violencia hacia el interior de la ciudad, insisto cuando las delimitaciones son tásicas y están planteadas al interior de la ciudad, meterse en terreno de otro es ya de por sí un desafío, aunque se haga como el unitario que va distraído pensando que no se verán qué, el solo acto de meterse en el territorio del otro está el seguido como un desafío, hombre de la esquina rosada, Jorge Luis Borges, exactamente ese ramajado, antes de que Francisco Real se pared mano a mano con Rosé Lojo Alésido de Safía Péliar, ya hay un gesto de desafío en el hecho mismo de que Roséndo y los hombres que algan con él se metan haciendo ruido bochinchando, esa palabra que cuando yo era chico susaba ni ahora yo creo bochinche a los jóvenes que explicaba que es, entran bochinchándole el barrio, el sol hecho de meterse en el barrio que no es de ellos, para una cierta codificación de la violencia popular, porque hay acá hay otra marca en el matadero que está también como marca en esta zona de la narrativa de Borges, que es la violencia popular, en la codificación de la violencia popular, meterse en el barrio que no es de uno, es desafiarla a los del barrio y el hombre de la esquina rosada funciona exactamente así, ya hay un desafío desde el momento que el carro con los hombres de Real se meten en Villa Santalita ellos no son de ahí y sobreas pasado al fútbol que es la de vamos en la actual despide de escenario de las violencias populares o uno de sus escenarios que es que los cortes territoriales son probarios y el que están en un barrio rosario porque hay gente de arrozario funciona porque uno dice que es muy bien parque de independencia ya sabemos que el pueblo ya sabemos que arrozario central y el ínbito donde está yo no soy de arrozario yo no sé bien cual es el ínbito y es interesante porque en la entrada de arrozario hay un puente que está pintado mitad de central mitad se amitaba maldito o así no maldito mitad de los finnegros que lo cual le indica al que se llega que tiene que tomar posición aca ese es mitad mitad yo no seguía por la pinta uno se puede quedar por la pintadas pero básicamente es su como sabe uno si uno no hay de ahí y anda con la camiseta el nube donde es exactamente por volevar uno no lo vamos bien pero sí empezamos para que están para ahí antes de que no maten en el puerto con la camiseta central vamos bien ¿qué están? para el lado de parque de independencia viene uno hasta que no matan bueno a veces matan y va a decir bueno matan uno no matan en matadero funciona con ese mismo imaginario de una terrencia de realidad dentro de la ciudad confronte las tásicas que no hay que trasporar sino advirtiendo que nos está poniendo un peligro y lo que el unitario hace es es semente semente en el territorio de otro por eso hay un gesto que tiene che verría que es fundamental yo tengo el micro de las dos en la noche yo creo que me hablarás de esa obra si no les molesta que hablemos mientras vainas nos vamos a estender creo bueno más o menos porque realidad el movimiento territorial con la violencia en el matadero es boble uno sería ojo con meterse en ese paso es convertencia para el inglés asvertencia para el unitario ojo con meterse en este espacio porque se activa la violencia pero también está la cuestión de qué pasa con la violencia hacia afuera de ese paso son las dos cosas entrar a ese territorio primera cuestión con activación de la violencia segunda la violencia de este territorio que es decir concrípta a ese territorio o se va al se podría salir se podría expandir se podría derramar sobre la ciudad porque el matadero está en la ciudad y a la vez están las afueras de la ciudad los altos de barracas en esos años eran las afueras de la ciudad y de hecho funciona como una especie de intermedio entre el mundo rural y el mundo urbano propiamente dicho esa violencia existe el roguerro y el peligro de que esa violencia se derramen sobre la ciudad entonces el problema de esa desestalitorio y su delinitación es doble el respecto de entrar o no entrar y respecto de lo que se puede salir por eso está el importante episodio del toro en el cuento de chebrilla se recuerda se suelta el toro al soltarse el toro se suelta el lativo y el lativo voy a ser otro cuento pero está el cuento matado un inno que sería la la la la muerte más cruel y a la vez es una muerte accidental en el cuento se produce como muerte accidental y a la vez es en inno como muere de gollago muy rico el signo de la muerte rosista por su sobresía sobre todo quiere signo político todo el accidente también el accidente es político y el niño muere de gollago y además el toro se suelta y se larga y ahí se produce justamente ese momento en que la violencia animal y la violencia de los federales están tan animalizada como la violencia del toro que se suelta ahí según la precisamente esta cuestión decisiva van a poder contener al toro van a poder frenar al toro o el toro su carrera puede llegar hasta la ciudad otra vez el problema de la frontera de delimitar el espacio de la violencia del matadero pero ahora como dije no para no entrar sino para que la violencia no salga y al final al toro lo frenan de ahí ese ejemplo fundamental de chebrilla a poco de comenzar el cuento es que para la narración y dice voy a hacer un croquis de la localidad no sé si lo que me parece voy a hacer un croquis de la localidad o sea voy a marcar las fronteras es perfecto porque en un cuento que van a agarra justamente delimitación esta ritualidad de bordes hay que delimitar y ese solo que hace chebrilla la narración delimita si no voy a hacer un croquis como si dijera el problema del matadero del unitario el problema del unitario es que no le yo el cuento porque le siento el cuento habría tenido claro el matadero empieza en esta calle va de acá acá al sanjón fíjate bien y es un dispositivo de control territorial que chebrilla pone en juego en el propio relato vamos bien a los iris fácil lentamente porque domine el microestrio cansado segunda cuestión la primera violencia y cuerpo segunda violencia y territorialidad tercera violencia y legitimidad o y legitimidad y aquí un punto que me parece conducir para pensar la relación entre literatura y política en clave de violencia que es visar la cuestión de cuando y como una violencia es legitima y cuando no con una premisa que la disputa es no es una disputa de violencia o no violencia es una disputa entre legitimaciones o legitimidades de distintas violencias y me parece que esta diferencia del foco es crucial son son son que dije males para ahora sí no hay niños no hay ni pero son extremadamente jóvenes yo soy extremadamente mi ópeo o sea que esa combinación es fatal bueno no dije nada que nos tuviera el cuello ver que vuelco de pieza de no de costo de cuello lo más pensado pero me gusté ya he hecho decía hay una concepción que supondría que la violencia no es sino barbaria vamos a hablar de terminos al mente la violencia barbaria y la violencia una marca de primitivismo en la sociedad este es el enfoque posible que me parece que no es el que está funcionando aquí y la idea de que el desarrollo o el progreso como se decía al diavemente o el proceso civilizatorio consistiría en un recorrido social desde la violencia hacia una humanización de la no violencia o sea pasar un estado de violencia porque se planan relativamente en el matadero a una sociedad de convivencia comprensión diálogo comunicación en tendimiento con senso acuerdos para los lectores de jábermas yo creo en cambio que la verdadera disputa no es y que el verdadero desarrollo que uno sigue en clave de violencia en la literatura argentina no es ese movimiento del estado de violencia se al estado de no violencia sino con las disputas entre violencias cuáles son las violencias legitimadas y cuáles son las violencias desinlegitimadas más que antes que incluso un salviento antes que una formulación digamos una sociedad del consenso y la racionalidad de los debates como supresión de la supuestamente como supresión de la violencia yo creo que más bien lo que aparece no es un proyecto de supresión de la violencia sino a disputas entre violencias porque incluso en el terreno discursivo incluso en el terreno de los argumentos hay hay tanto de lucha como de entrelimentos y hay tanto de violencia verbal por eso es unamiento hay lucha hay violencia en las palabras porque pensar la violencia de los cuerpos de violencia con las palabras en cambio tenemos a harmonía y entrelimiento en las palabras también puede haber lucha y también puede haber violencia entonces sin sitios no es un pasaje del estado de violencia al estado de pacificación es una disputa sobre violencia de legitimas hoy legitimas y en realidad le pliegue de violencias legítimas por lo pronto la literatura argentina es muy notorio yo creo yo, por lo pronto Borges, aquí se ha nombrado, creo yo contra el merte lo que durante mucho tiempo se supuso, los podemos discutir, ahora al final o después, Borges tanta vez se señalado como el escritor elitista es transgenizante europeista, cipallo etcétera, yo creo un cambio que tuvo una comprensión de una lucidez apabullante respecto de lo que chamamos nacional y popular y en Borges hay toda una dimensión de validación y presticio de la violencia popular hablando de violencia legitimadas o no legitimadas, una de las zonas de la literatura argentina que más que la mente hay un movimiento de legitimación de un tipo de violencia popular, la cuestión es cuál y cómo y cuando repito insisto subrajo, no de violencia contra no violencia, una disputa entre violencia, cuáles son las violencias validadas legitimadas y cuáles las que no, uno de los insisto, uno de los dispositivos de legitimación, de prestigio de cierta forma de violencia que hay en la literatura argentina una literatura popular está el Borges en la silla de marco culto al coraje, en los cuentos de las orillas de Borges no es sino la validación y legitimación de un determinado tipo de violencia popular en determinados, en determinadas condiciones, las del duelo, más o más uno contra uno, más o más lo demás como pasa el nombre de aquí en arosada también, cuando dice que el nombre de Francisco Real se comodemos de la puerta y no va a entrar a tallar, solo más que me va a la entrar a tallar sin juego no era limpio, la legitimidad de esta violencia que es mano a mano y cuerpo a cuerpo, porque Borges tenía una gran fascinación también mientras podía ver y poder ir al cine, aunque cuando los sigo seguiendo al cine, escuchar, cuando diamos Borges como espectador, tiene un enorme entusiamos por los huestans, con muchas razones, una de ellas es la fascinación por los hueiros en los huestans, porque veía precisamente esa forma prestigiada de la violencia, un hombre enfrenta a otro a mataria morir, la escena de la que su hombre descubre quienes encuentran su destino y su verdad, esa violencia está escalada de prestigio, en el huestan el mano a mano, el duelos con arma de fuego, Borges en cambio lo resuelve, con el punyán, lo que vimos llama el íntimo punyán, esto lo he comentado en los adjetivos de Borges, el íntimo punyán, un obraz puesto filoso, brilloso, íntimo, o sea, con moraleja, uno es uno, Borges, el íntimo punyán, la pelea cuerpo a cuerpo, la pelea en contacto, la biombrera de la esquina rosada, la de el sum, la de el fin y la de el fin, y un caso del duelo que cambió un cuento que termina en un duelo, que es más uns, que en consideración de género le concede aema un arma de fuego, porque un cuerpo a cuerpo de una mujer y luego entan, había sido demasiado desparejo, en ese caso entonces hay un arma de fuego, pero esa violencia de el duelo y la del coraje es una violencia legitimada en Borges, ese mano a mano uno contra uno, es una violencia popular, legitimada, como es que era legitimada también en otra infección de la literatura, el oxeo vino, ya Pablo Ramos o va a volver, bien, hablen con Pablo que sabe más de eso, pues yo soy más un oléer, bueno, no sé nada en nada, pero como cuando no le ve todo, el oxeo, el oxeo cortaza por poner un caso, también las figuraciones de los vocedadores y de revolución cortazan expresa la admiración por un tipo de violencia, resulta en espectáculo, sin dudas, ya no estaríamos estrictamente en el universo de la cultura popular como en Borges, sino en el terreno de la cultura de masas, pero en el terreno de la cultura de masas y del espectáculo esa violencia está también cargada de prestigio, ejemplo, Torito, el vuelto de Borges, Torito sobre justos suales, el Torito de Mataderos, que se pensaron algún momento para mí, el Torito de Mataderos y sin todo lo de Mataderos que se escapó, y sin todo lo que se escapó el Matadero va a parar al honde, al Torito de Mataderos de cortaza que queda trapado donde en el rín, porque la violencia es convertida en espectáculo, ya resuelve, está completamente domésticada para usar un término de la animalidad, ya lo está en el peligro del Matadero, que se suelte y se vaya para afuera, está ocurre dentro del rín y trascore paudada temporalmente, suena la campana empieza, suena la campana también, por eso le calda lo moral que se produce en el voto, cuando alguien pega después del gombo, o cuando un voto se rompa dentro del rín, como paso con firme y lense, y se derrame de la violencia hacia afuera, y sin audito porque el pacto ahí es que esa violencia está perfectamente limitada, tres minutos y un minuto no, tres minutos y un minuto no, y adentro de esas cuerdas, por eso digo el Torito de Mataderos, justo suales es el toro de Matadero, que ha quedado atrapado acá, entonces Borges, Cortásal, Violencias, Nejitimadas, el Martín Fierro, se estamos hablando de malo que estamos llendo a buscar, estamos recorrendo el canon de la literatura argentina siglo y 19 y solamente lo que nada es, esta ecuación de violencias legislos y legislas, finalmente en el Martín Fierro, que es lo que se dirine, el drama del Martín Fierro es, en un sentido, acabar con su violencia, con ver pacificarlo, ya sabemos, digamos la formulación de la hida, la sabitraridad, la injusticia, los atropesos y si en el asombre un dedincuente, lanzaron a la violencia indegal, luego el conflicto, pues el dilema es, es devolverlo a la condición pacífica, no, es tomar la violencia y volverla un tín, tomar esa violencia ilegal, la delincuente y convertirla en una violencia ilegal, o sea, son dado, haceros son dado, claramente el movimiento es de la violencia, la no violencia, el movimiento es de la violencia ilegítima ilegal, a una violencia ilegal ilegítima, el asunto es como direccionar esa violencia, mi no suprinirla, que esa violencia que Fierro dirige contra la ley y por su hera del estado, puede hacer tomada por el estado capturada por el estado y dirigida por el estado, que no quiera eliminarla, quiere incorporarla, quiere incorporarla para toda la ley, o sea, ser los soldados, para dirigirla, dirigirla contra quien es contra los indios, que definitiva es esa, la circulación de la violencia, lo bueno aparte de la circulación de la violencia en Martín Fierro, Martín Fierro protesta contra los que se le quedaron con la casa y con la mujer, protesta contra los superiores y el ejército que demora la paga, protesta, pero su violencia no se ejerce ni contra los que le quitaron la casa ni contra los que no le pagan el suelo, se ejerce contra otro de los autos, también será de como él, o contra un negro o contra los indios, quieren entender eso, porque es que escribe el fin y nada desde el negro, porque es una violencia dirigida justamente a otros de autos, a los indios, el movimiento que define nuestra identidad, comienza, hasta hoy, que es la mitigación del gaucho y la expulsión de los indios, efectivamente nuestro imaginario de la Argentina y la autos que han incorporado en una dimensión mitológica y no nos parece que haya ancestros, todo esto está en discusión en estos años, las zonas, políticas, pero estaba muy claro en el imaginario, sobre todo de esta zona, Buenos Aires y alrededor, hasta acá, indios hay México, pero tiene el problema de bolivia que hay en los malos, acá, acá el problema es como es esto que son tan europeos y esto no arranca es Europa, ¿qué le está pasando a nuestra europeidad que no funca bien? Y hay marcas muy muy muy notores, el mundo del fútbol ahora que viene el mundial, yo no sé si ustedes se me voy a dar a mí, no, a mí está un problema. A mí lo que no me gusta el mundial es que el fútbol. Ya paró el campeonato y terminó el fútbol, como viene a mundial, terminó el fútbol. Hasta agosto no tenemos fútbol, porque es mundial, pero los imaginarios nacionales, y está el notorielad, el contraste. El estadio donde Argentina sale campeón mundial en el 86. A esta hija, ¿estás imagina la Argentina en un estadio ona, un estadio dialita? Cuando los urguillos pegan y pegan con frecuencia, el fútbol, ¿si hagas la gara? No podríamos pensar que la Argentina sale la gara con el chingo, cuando pega pónso, que pega. Aciudado porque los amitáginos no lo sancionan, pero no vamos a entrar en el cumpon. No mira cuento, no mira cuento, pero anoten. Entonces es muy clar esa expulsión de la imaginario de identidad. Y esa expulsión se narra en martes y el cielo. Se narra las locúas a la mitigificación del el 8 y la expulsión del indio. Ahora bien, esa expulsión es en clave de violencia, no del no violencia, porque el gaujo entiende y se puede argumentar y el indio violento. Es una disputa entre violencias, disputa de legitimidades de violencias. El soldado tiene una violencia legitimada, predige en azumbre o martiferroves, si se puede o no convertir el soldado, ahí se delincuente, es decir convertir el violencia legitima, esa violencia, y el legitima e ilegable. Forman legítimas de violencia, hay una forma, yo diría ilegítima, o podemos decir, la forma ilegítima por exigencia de la violencia, es la de todos contra uno, frente al uno contra uno de Borges, no hay violencia más cobardes que lo que llamaríamos después la patota. Una figuración de violencia popular que la que apareció en el matadero, lo dicen en algún momento, en los momentos de consternación moral, del narrador del matadero que dice, es los cobardes, sallones, cobardes, federales, que valientes, todos juntos contra uno solo, porque efectivamente todos contra uno es el formato más indigno de ejercicio de la violencia, y que lo entendió Borges, que junto con biodecasales secribe la fiesta del monro con el mismo dispositivo, todos contra uno, retomando en clave antiperonista, porque antiperonista, la versión de esta violencia popular, la patota, no es un dato menor que las fuerzas represivas durante la dedicadura militar, cierto tipo de ejercicio de la violencia recibe el nombre de despatotata, y esto sobre todo vamos a volver, porque aquí lo que tenemos es el todo contra uno de la violencia popular, pero ahí, indigemos, el matadero, todo contra uno, la fiesta del monro, todo contra uno, muchos contra uno, estas violencias son inégimas, son inóveles, son indignas, pero ahí al menos un episodio más en la literatura argentina donde te ocurre, en el matifierro, cuando Cruz, la partida de Cruz, en frente a Fierro, otra vez son todos contra uno, y ese es lo que no soporta Cruz, no soporta la valentía de la perilla de Fierro solo, contra la indignidad de la perilla de la violencia de todo contra uno, quien se la cuenta de esto, por que es, y escribe esta de hoy sin oro Cruz, es decir, toma, así como había tomado el duelo con el negro, toma ese episodio para describirlo, porque vos que sabías muy bien, que escribir es escribir lecturas, esto lo que le diamos, la concepción de la literatura de borges que se escribir, reescribir lecturas, que pena que no se lo llevó a comentar a María Codapa, y va siendo fisiosamente, ¿verdad? ¿Ves que charlaron de otras cosas? No se lo tengo al decir, porque es claramente la concepción de la literatura de borges, ¿verdad? ¿porra intención? Y yo no subestimo a buscarla, ¿verdad? Vamos a pensar que no se lo charlanos de este acceso, por eso se dijo que no, ahí arriba, yo lo dijo para el otro lado, lo que se desoplaba bien, que no lo sapete acá, porque escribe exactamente ese episodio cuando Cruz, que además se llama Cruz, Cruz, y Cruz a para Cruz, ¿por qué Cruz? Cruz, a ver el concierto, y entonces los dos Cruz a los indios, ese Cruz es decisivo, ¿por qué? Porque Cruz pasa de la violencia, coarde del todo contra uno, a la violencia prestigiosa de fiero, pero a las elecciones Cruz, Cruz, de la legalidad, a la legalidad, ¿por qué es comandable la partida policial? Y la comandante de la partida policial pasa de la violencia coarde, la violencia valiente, pero ese paso pasa de la violencia, de la ley, a la violencia vegan, que, verando, poniendo en crisis, al amor decisivo, la violencia del Estado, la cuestión de la violencia del Estado, sabemos, por Max Belder, que uno de los aspectos que definen al Estado moderno, es que tiene el monopolio de la violencia legítima, es lo que definen el Estado, una de las cosas que definen al Estado, tiene el monopolio de la violencia legítima, generalmente esta definición se trae de acolación, creo, subrayando la idea del monopolio, ¿cuál está bien? Pero me parece que es igualmente necesario o más, subrayar legítima, el monopolio de la violencia legítima no solo hay una cuestión política de la monopolización, que no haya otra violencia que la ha de Estado, sino que esa violencia se regítima, una disputa por su legitimidad, que de hecho funciona, incluso lo que podamos ser más étnicos, no sé, no sé, nos conocimos, incluso lo que podamos tener más prevenciones con las fuerzas de represión de la Estado, yo digo todas, también, no obstante, no obstante, preguntemos, sí, se traen aquí armado, y es policía, porque no vamos a quedar como muy tranquilo, no es igual que si entra alguien armado y no es policía, tranquilo, tranquilo, tranquilo, tranquilo, no es tan bueno, pero no es igual, no es igual, uno va en un colectivo, para que ustedes le llaman colectivo en micropera, no, yo digo el colectivo, bueno, no es por tan, es un kolectivo, es un kolectivo, uno puede decir, bueno, que se va, pone, no lo sé, puede o no, depende de cada uno y nosotros, lo que me parece que es claro para todos nosotros es que no no funciona igual que si suba alguien que no es policía y viene una armada, es decir, el principio de la legitimidad de esa violencia posible nos funciona, eso es cierto, nos funciona, el punto es como una literatura y pone en discusión, justamente en aspecto que veníamos diciendo, violen, no, como dije, no, la inlegitimidad entre el secar de la violencia frente a la legitimidad de la paz y el entendimiento, no, una disputa entre violencia, para ver cuáles son legítimas y cuáles no, ¿qué pasa cuando esa disputa, todos contra uno, no, uno contra uno, sí? A través ha electado la cuestión de la violencia de electado, ese punto, un punto álgido, en el que la violencia nos coloca en la relación más cual a ter literatura política, cuando hay la discusión sobre la legitimidad o iligitimidad de la violencia, se plantea al Estado, por eso citaba el episodio de Cruz y Martí Fierro, el problema que quieren hablar cómo el Estado trata de capturar y volver a elegir la violencia del lenguente de regifre excepcionio, el policía pasa a pelear con Fierro, que la violencia legal no era el ígitima y la violencia illegal era el ígitima, a ese cruce es un escándalo de valores, repasemos nuestros latinas, que para algo nos quemamos las pertenias, legalidad, legitimidad, leis, tienen la misma raíz, la ley y lo el ígitimo tienen la misma raíz, este es el momento variando con una de las claras, cuando hacemos nuestra silla, de epimologías, sin reggae monestros latiles, les ley, recuerde que no lejes. ¿Qué pasa cuando la violencia legal es inigítima? ¿Qué pasa cuando la legislina está en el lado del Miguel? Precisamente ahí donde la literatura pone en crisis el fundamento político de Estado y la violencia. Eso está en el matadero, eso está en matizando y supere en el matadero también, porque en el matadero dramatiza, tematiza en dramatiza en esa misma cuestión, es violencia popular hasta aquí la abordamos en términos de violencia popular, pero esa violencia se está tal también. El diciendo el corte que hace borgas y se nombre de la esquina rosada, el enfrentamiento entre grupos populares, los de este barrio, los de los cobário, los de los que no son de este barrio, si le tiene este barrio, hasta que no se se recuerdan, el senado del cuento. Se os he ocurriendo de ginetes en la policía, hay que decir quién, más quién, menos, todo tenía buenas razones para evitar ese trato. Caen el antagonismo, lo de Francisco Real, lo de los homenos, y todos juntos están muy interesados en que antes de que se llegue la policía limpia en el cadáverese que tiene ahí, lo quiera en todos juntos. La violencia que esté dividida, dos grupos, de dos barrios distintos, se reforma como la violencia popular, frente al estado, según el estado, nació en nosotros nuevos, a ti eran nosotros los barrios que ya están parrenta, el narrador que decía "Me siento, no valemos nada, vinieron estos" y los sesmos Juárez, un cobald, nació en nuevos nosotros frente a la policía, todos son los mismos nosotros, porque está la violencia del estado, viene la ley, con esa presión de la estabilidad de la que está la gachéska, más que llamarle la ley al policía. Está en un número de, la larga mecánica también, se acuerdan, alex y subrugos, uno de los los barrios que han cambiado el hilo, un patote y un de los barrios salvaje, la misma violencia con un informe perfecto a la policía, la forma que el momento de hoy lo encuentro ahora es policía. Porque aparte que se similizó ahora argumenta, no, no, la misma violencia, pero ahora, el matadero de la matiza eso, esa violencia no es solo popular, está bien violencia, está tan porque el matadero es también un espacio estatal, todo el juego que hace en cheberría, el matadero es una república pequeño, el matadero como la alegoria de la república y al mismo tiempo es la toda funciona como el matadero, el rosismo funciona como el matadero, el hecho de que cuenten con la protección efectiva y expresa de rosas, el hecho de que la casilla el matadero esté presidida por la encarnación escula, figura política decisiva, mujer de rosas, lo que ya la ha dado el protección a veces, bueno, los efectos del lenguaje, el cuerpo, el cuento sobre cuerpo, el cuerpo, el cuerpo, el cuerpo se llama encarnación, y la madrina de mi matadero, o sea el matadero que tiene protectorado simbólico y efectivo del poder político, pero además, en el matadero se cobran y puestos, se acuernan en el espacio del matadero, hay corro de impuestos, así hay una función estatal y sobre todo en el matadero hay un juez, esto calcula el reloj del juez del matadero, si el que dice pobre diario, solamente nos queríamos divertir con el es juez, de manera que esta violencia y de aquí, maldito contra uno, salvaje, febos de estatal, animal, animal salada, barro barra, es también una violencia estatal, ese se descandalo, que alrededor que la violencia se sujita en el matadero, ahí donde la parato de estado lo que tiene, lo que se propone justamente, controlar la violencia popular y redireccionarla, no abolirla, ni no abolirla, incorporarla y indiamos si se administrarla, lo que pasa en el matadero que el propio estado cobra la forma y de gítima de la violencia popular, pero legal y la ley está al juez, hay pujes, entonces la definición de beber, el monopolio de la violencia de gítimas por parte del estado, es tranquilisis en su legitimidad, la violencia más y cada vez más, que transcurre bajo las formas animalizadas de la violencia popular, es la violencia estatal, que por lo tanto es ilgítima y pone en crisis la relación legalidad y legalidad, o dicho de otro modo, que es lo que pasa cuando el que el viola, la ley, es el estado en esta disputa de la violencia, la violencia de la ley, la violencia contra la ley, ¿qué pasa cuando la viola sol de la ley la produce el estado? yo diría, empezamos a redondir, pues hablamos de éstilero, que les parece, pero el matadero texto fundacional es fundacional porque por un lado inaugura esa vertiente de la representación de las violencias populares, que se va a continuar como hemos dicho, la fiesta del montro de Jorge Silvio Casares, también para mí, Torito, de Julio Cortazar, una inversión en un cuento de Vándola, Lamborghini, es una vertiente fundada en el matadero, como violencia popular, pero creo que hay otra vertiente que es también que la fundada en el matadero, que es el letrado que toma la palabra para denunciar que el estado viola la ley. el matadero tiene en ese punto una complejidad fascinante, el sentido que es un texto de intervención, es un texto de intervención, es un texto de denuncia, es un texto de dispuesto para afectar intervenir en el estado de cosas de los signos y no se publica, sino hasta 1.870, Rosas ya no está en el poder, el chebrero ya está en muerto, con una particularidad muy llamativa, el matadero esté escrito en la conjuntura del rosismo, en la inmediatez contemporánea del rosismo, pero está escrito como si el rosismo hubiese quedado dejo en el tiempo el chebrero ya escribe, en aquel tiempo de 1830, en aquel tiempo, pero este escribe con esos mismos años, o sea inventa un futuro, nada como si tuviera el futuro, porque está 1838 y sin embargo habla de la década de 1830, dice en aquel tiempo, en la ficción de que él está mucho más adelante, nada ha hecho el presente, como si tuviesen en el pasado, por eso digo, nada como si tuviera el futuro dicen aquello, el año de 1835, con aquel tiempo no era que era su tiempo, y al mismo a la vez, lo modo francamente, zamativo, sorprendente, para cuando el cuento efectivamente se produce, esa distancia temporal que se reía inventó, se volvió real, era una ficción de distancia, en el cuento es una ficción de distancia y para cuando el cuento se publica esa distancia se reávuelto real, había pasado más de 30 años de los hechos, era realmente aquel tiempo, pero en sístodo, la inscripción es esza, denunciar que es el estado, el que viola, la ley, si uno habla esa distancia en parte del matadero la deliva nos lleva a otros secretores, por lo pronto, en una línea indicinta, Rodolfo Bouls, si por una vertiente de la violencia popular, vamos a parar a Bouls y Dios por otra podríamos ir a parar a Bouls, la posición de denunciación del letrado que toma la palabra para interpretar al estado, y denunciar que el estado viola la ley, operación masacre, Rodolfo Bouls es eso, y Bouls no escribe con la voluntad de intervención inmediata, con la expectativa de incidir en las condiciones reales, en las que se entiende encontraba, es más lo escribe con la intención de interpelar al estado, se dirige al estado y es pela apuesta suitar una reacción en el estado, el mismo huol, en textos porteriores, en que mató arrosendo, toma distancia y vamos a ser bueno y más étnicos, con respecto a que esa expectativa, a que esa expectativa de suitar alguna reacción de producir algo, y al mismo tiempo es muy poderosa la figura del escritor, que les clima el estado, ahí otra vez desde el 1 millón y medio de diferencias, es decir, tenemos un mes y al mismo tiempo son evidente la diferencia entre la cojuntura del heliado del siglo XIX y la cojuntura del heliado del siglo XX, ser escritor no era lo mismo en un caso, en el otro, la política no era lo mismo en un caso, pero recupero la inscripción en saniento, escribirle a saniento que lo he sacado para rosas, su fantasía de escritor que era ilimitada, era que lo iba a leer rosas, que lo estaba leyendo rosas y no sólo que lo estaba leyendo, que estaba atemorizado rosas, con eso que este escritor estaba escribiendo, como dicho otra vez, que me parece que es un poco así, saniento tenía la idea de que rosas cayó, poquito por la batalla de casero, pero era muy mucho por favor, esa figura del escritor que les clima el estado, mira, afecta, Wols, en 1977, la carta abierta a la junta militar, por supuesto que no está dirigida ni la expectativa de que videra leyera, pues videra, mal, de dar nos quedan verá, por una parte la denuncia de la carta del '77 va dirigida, como sabemos, a las agencias de prensa internacionales para que esa denuncia trascendiera internacionalmente y se produjera una presión internacional respecto a los crímenes en el estado, justamente en la frase lo dice todo, crímenes de estado, en el estado se que cometen los crímenes, y al mismo tiempo la formulación carta abierta a la junta militar, repite el gesto del escritor que reala el estado, que les críban el estado, que interpera el estado para en algún modo afectarlo, en operación más acrétal bien el estado es este, y ese gesto estaba orientado y destinado a probar un hecho muy concreto, que incluso en ese poder, político y legítimo, en el sentido que era un poder adquirido, me de al tuo al estado, violaba su propia ley, porque Wulche en operación más acrétal no va a denunciar, que llegan al gobierno y los pesos va de su hecho, también en los tantos, supuestos que toman el poder al interremente, etcétera, pero hay una parte fundamental en operación más acrétal que apunta a demostrar que los fusilamientos que se producen, que llevan a cabo, se produce, no hay, parece que se produce, llueve, los fusilamientos que llevan a cabo en el basular de José de González son anteriores a la promulgación del estado del sitio, tomando la promulgación del estado del sitio como la ley que ese mismo estado se da, por eso yo no es la violación que ya de por si va a intrínseca, no, digamos tomar el poder de la disfatta de si, que algún peronista de la sala, no voy a poder decir nada más que lo que ya sabemos, sino que su propia ley, el dictado del estado del sitio, está siendo violada por el propio estado, porque esos fusilamientos fueron anteriores y una parte de la investigación en operación más acrétal a corroborar peso con el registro, los regítulos de radio nacional, cuando aquel hora exactamente se promulga al estado del sitio y aquel hora se produquen los fusilamientos, el estado viola su propia ley. Decían pues este verdad apostargo, que es falta de la apostargo de la ficción, realmente sentió que los textos sensacísticos tenían lugar, que los textos límicos tenían lugar y con esa ficción que era el matadelo no terminó de resolver qué hacer. Wohlsch, un más de un siglo después, infinidad de diferencias, lo que se llama literatura del siglo 19 no es lo mismo, lo que se llama el escritor del siglo 19 no es lo mismo que el siglo 20, pero al mismo tiempo apareció algo llamativo, cuando Wohl decide tomar la palabra interpelada al estado, siempre que no debe hacerlo desde la ficción y crea con operación más acrétal, el género de la no, ficción de la no, ficción. Es una misma percepción de que desde la pura ficción no bastaba. Si venimos, ¿me parece esto estas fecciones? Violencia, estado, legitimidad y legitimidad, si ya al presente y las estamos discutiendo todavía hoy, con la literatura o no desde la literatura o no, pero la discusión todavía no cerrada, dos referencias muy puntuales pero muy significativas, la cuestion todavía no cerrada del caso maldonado, ¿qué era? ¿Qué fue el que es? Si no, el proceder al ilegal de la menina, lo que hizo el ilegal, es ilegal, no un término de nuestros valores, no de los valores de la ley del estado, el estado viola la ley del estado, un ejemplo, otro, lo que reciente y la discusión todavía existente, uno en caso maldonado, que pretende resolver lo número que se aguó, es decir convertir a la discusión a la ley, el estado, el estado, el aparato de la ley, primera discusión todavía abierta, como sabemos, está transcuriendo, la otra discusión todavía abierta, está transcuriendo el caso chocóvarlo, tendrá presente, donde el jefe de estado ya tomó posición para maldida resad violencia, es decir para legitimarla, pero lo que venimos viendo desde el matadero hacia aquí pasando, ¿vos? Es que preso saber lo que entrán crisis en la relación literatura, política y en martin fielo, lo que entrán crisis en la relación literatura política del cable de violencia, es que una violencia pueda parecer o pretenderse el ejeítima, pero es ilegal y la descuta por su legitimidad, el jefe de estado legitima esa violencia, pero como en la Argentina no hay pena de muerte para el robot, ese acto parece abresido y ilegal, la dispunta es la misma violencia, estado, legalidad y legalidad, legitimidad y legitimidad. Este campo de cuestiones que la literatura argentina viene planteando y desplegando desde su fundación y hasta el presente, se sigue discusiando en el presente, porque sigue ocurriendo el tiempo presente. Yo, quizá porque me dedico a la literatura, creo que la literatura que es una máquina de significación de extraordinaria riqueza y extraordinaria complejidad, y es una máquina narrativa de extraordinaria riqueza y extraordinaria complejidad, permite siempre pensar las cosas mejor, pero como lo que venimos somos pa, y son los que nos gobierna, los que nos gobierna no han de ir, no tienes en un fisio abres y de que ven un dato objetivo. Estas reuniones a mí me lleron de felicidad, por muchas razones, muchas, muchas, una es el matadero, el narrador, borje, escribiendo, la literatura, nos juntamos a casamos un montón, yo estoy felicísimo, esto también produce el efecto que la literatura es una cosa, de una enorme importancia, somos, estamos, no me lo ha aprendado, somos muchos, no, bueno, claro que la literatura, porque el narrador, porque el estado, porque el chebrilla, porque es un sermán des, y al ser tanto, es que hay idea de que la literatura es muy importante, nos la contagiamos, somos a otros, y por eso estamos tan contentos, cuando seguimos, y nos empezamos a dispersar, ya el esquina de esa sensación se divide un poco a la dos cuadras y maté a un poco mal, y ya pasando la plaza, porque la verdad es que es increíble, como la literatura, teniendo la potencia, la eficacia, de significación y de narración y de interpelación que tiene, como lo estamos pensando todo de ahí, pero no, lo estamos pensando nosotros que nos hemos juntado hoy aquí, yo agradezco infinitamente, todo. Vilo, no quisiera que daltan en monolo, hoy me gustaría que si hay preguntas, comentarios, desacuerdos con gesturas, cuestionamientos, lo hagan del mundo más abierto que se sientan benaderamente convocados. Y si quieren traer acolación, otras cuestiones de literatura, digamos, lo que quieran. Yo apoyo y los espero, si no hablan a nadie, Nos quedaremos en silencio tras 8 otros. Lóganos son los robos? ¡Verd Academy! (Aplausos) Sí, 들어í con una contratada del mat HD. El sistema. de la protección del estado. No, no, no, es una inversión de clase, sin dudas. El niño proletario de Hato de la Morghini es un cuento que toma esta tradición del todo contra uno y la la vuelta en su carga de clase. Enficionamente. Porque la codificación es la patota, o sea, así procede la violencia popular. Porque así está el matrimfero, el matadero. El matrimfero es el estado, pero que requieren porque si vi hoy es ese matadero. Que es el detrado. tú, no imaginen lo fortísimo. Porque el detinto es el nombre de la quina Rosa de Armeigel. Al mejor dicho, el nombre de la quina hay un detrado. ¿Quién es? Por favor. Pero es como deberíamos y pulpen extra diejetico. Tranquilo, no es grave lo que. Pero recordar, hombre de la quina pesada está contado por un personaje popular que le habla a alguien sanado Borges, o sea, el detrado está ahí. Es el interlocutor el detrado. Pero la acción no hay el detrado. En el matadero, el unitario tiene todas las marcas del detrado. Quiero que retoman borges y vi hoy la violencia popular de una barra brava. Por eso nada, el fútbol, es el fútbol. Pensos que tenemos que verme otra vez, es el solo fútbol. Porque los pornenes la barra brava, o sea, la violencia popular es el todo contra uno, otra vez contra el detrado. ¿Qué es? Y la alfénica es judío de anteojo, o sea, yo. Al poco a cosa, el rubicito es judío de anteojo que no vale nada. Frente de la patota es popular. Entonces, ahí un corte sirve el estado, porque en el matadero está el estado. Y el borges y vió el funcionamiento de la base de la indificación con el peronismo. Pero lo que invierte las gorillines, que es pasas y naveamos eso mismo, pero la patota es de los buriesitos. Lo que invierte es la carga evaluativa de la clase, que pasa con la violencia de los burieses ensañados con un niño proletario. Y bien, no lo había pensado, pero. Porque esta la patota es el mundo del fútbol popular, pero vieron que los fenómenos más recientes con los rambios. Que son los neneres bienes, adicinos, que se aburran los aos a la noche, se entretienen agarrando de a ocho a uno y lo matan a golpes. Como si la mogilim se pescado eso. ¿Totas los enchamientos de. De? Los enchamientos a la de la de la de la de. Totalmente. Totalmente, donde efectivamente los reflejos defensivos de la de la burguesía lo tienen la noble no es el mano a mano. Es la misma dignidad del todo contra uno y de pegarle el que está en suelo. Y eso es lo que detecta la mogilim y cuenta lo mismo con lo que su escritura lo habilitaba en cuanto a la ferocidad, porque puede que todo esto funciona porque todo tipo se equilibria. De la manera de ver la mente bien, básicamente. Es decir, cargar las palabras de la violencia. Pero direcionarla en un sentido el clase del modo inverso a que la tradición supone que cuando los burgueses se asustan, también las manpatorias. Sí, sí. Tan marco, no sé más. Sí. Cuando relata, uno de los. Los interrobatorios, casi a varias de sus puertas. Va a relatar una forma de violencia a estas. Todo que me sigue es forma circular. No sé, una forma de violencia y entre policía. Es también la posición que tiene uno o se puede en la forma de violencia a una forma obrituosa. O sea, como una inminencia. ¿Cuato es el singular de.? Sí, sí, sí. Yo no idea, objetiva sino objetivizar, que no es lo mismo. Porque objetiva parece ser independiente de la posición de anunciación. No es independiente de la posición de anunciación. En el caso de la corrida es muy claro, es que tiene. Reponde a una posición de anunciación. Al mismo tiempo, esa posición de anunciación cobra fuerza enunciativa, porque el plan manpatoria es como objetividad. Una objetividad que reconocemos, no sé cómo, no sé cómo, no sé cómo, no sé cómo, no sé cómo, no sé cómo, no sé cómo, no sé cómo, no sé cómo. Mira la distorción de las violinas, no. Eso que el enuncia desde una perspectiva política ideológica, muy determinada, lo fundamental es que es objetiva literalmente. Que la plasmazón literal cobra objetividad, no en sentido científico, pero en sentido entre la pelación social. Y el malmula hay una cosa también muy interesante respecto que les hicíamos que he chevería y la fabricación fiscional de distancia histórica que es que amaya otra gran observación de bórges. Bórges que dice todo nuestro imaginario, de Rosimo, está fundado en la manera. O sea una fiesta. Lo que nos argentinos en general, la idea que tenemos de Rosimo, vive de amalia, o sea, lo que yo, una fizcion. Como cuando decía también con gran agudesa, me acora la, cuando dicen, "Dóchico de la mancha es en algún sentido más real que no quiere desarguar. Y yo creo que en algún punto podríamos decir en algún sentido, martín, bueno, que en martín cero también se habla, no sé si si si tío. Es parece más real que José Malden. Se cita a martín, se cita a martín, no es martín cero, se cita a martín cero. Y a genugo se citan como sabiluría de martín cero. Frace del viejo biscach. Que en el poema no es un personaje edificante, como para que no tomemos con la conducta de vida. Y sin embargo pasa como con los clásicos en un sentido, en un sentido. Los clásicos, en un sentido los clásicos, solo que sabemos lo que dijo Calvín, los textos que no dejamos de leer nunca, también en algún sentido un clásico su texto que podemos moverle a ir y es como si lo hubiamos leído. Volvés mismo lo dice, sin texto que le himos ya viendo lo leído. Hablemos que la primera vez ya lo hubo leído en cierto modo. Amalia, que tiene una enorme eficacia en la construcción de un imaginario y una memoria histórica. Se esquirba al julgiérero de novela histórica porque responde la fascinación de mal humor por la literatura de Walter Scott. Entonces imita el formato de la novela histórica, pero eso hace que mal recomo históricos. Echo que son contemporáneos, amalia, de 1851. Rosa se estaba en el poder. Al ser marrado, al ser marrado bajo el genio de la novela histórica, los hechos parecen leganos en el tiempo. Como cuando en Cheberria el matadero dice, en aquel día de 1830, al narran como no hubiera historiado los hechos parecen históricos, pero eran contemporáneos de marmón. De vío, de be, asociación de ambito casablanca. ¿Qué es? Otro día venimos para casablanca. Casablanca es en 1942. La guerra no había terminado. Todo lo que nosotros vemos en casablanca, incluso el momento dramático, con quien se queda ella y uno que le queda te cumplir. Ah, queda te cumplir. Si la guerra se va a ganar igual, piensa un. Con victos, lagos, invictos, lagos. Van a tirar unas bombas en Japón, no de Gandalf, no es cumplir. Criusos cada vez que una perspectiva con deprania en la película se estrenan y no ha visto por el individuo, no sabía quién iba a ganar a ganar. No se sabía quién era la guerra de van a ganar los rusos. Con la maña le era novedad con rusos sin el poder, porque se crió con rusos sin el poder. Y construyó la distancia y el dignidad parte suficaces es, la rol presente como si ya fuese historia y fundó para nosotros una memoria histórica del Rosino. Y sin dudas, hay ahí toda una simculación de violencia muy interesante y muy compleja. De rosas, de encamaciones curas, de Andrés Vello, de Andrés Vello. Andrés, no, Andrés Vello, se lo vi en el mundo. Daniel Vello. Y Eduardo Vello. Aparte, la guerra como del íntimo mundial de este individuo y a la risa de violencia que dice el futuro que tiene el Estado que con la policía se estara todos los individuos y la transporte por los poches de acá. Así es. ¿Dónde se fue la hili? Así es. Eso de open ese singular. todo es cada unido. Sí. Sí. A mí es lo que puedo dijiste cuando hablaba del Martín Fierro. A ese libro es la ventana, digamos. No las de que existe por un lado de las que tienen que feminizar. Una violencia y que tiene una que no entre Martín Fierro y en alguna manera que la policía o el legalitado. Ehh. he hecho también el internacional y deja fuera el indio, digamos. Es casi como si fuera propósito. Hablo dejado fuera el historia, digamos. Porque en la vacana, digamos, en nuestras zonas más rurales, digamos. Vos encuentran con alguien, digamos, que está en contra de lo que le pasa. O sea, digamos, se siente desde que quedaron con Martín Fierro, digamos. El indio está fuera, digamos. Que fue la derecha, se desitente. Un ejemplo, cuando conocitamos. O sea, lo que se quedaba mal donado y dejamos fuera a Rafael Naguel, por ejemplo, que es como que nos queda el otro lado de la pantera. Totalmente. -Ladre. -Absolutamente. -De un modo en Asia. -De un mundo en Asia. -Induciendo, claro. Pero ese crimen está probado. En lo otro estamos discutiendo, lo ponemos. Páñate, es un crimen. Ahí lo vení corriendo, se cae al río, se ositirá para salvarse porque ya. La que darme lino, pues sí, pues, pues, una patota. Claro que es un crimen. Inducido. En el otro le dispararon y lo mataron por la banda. Y. Y. Perí pregunto para mí también, ¿no? Y porque de hecho son los nuevos, de la razón. La extantción en ese sentido, efectivamente, mata de lo, para dar eso. Martín Fierro, más rectamente eso. La frontera es esa. Es interesante que estamos en un territorio. El territorio. -¿En el territorio? -¿En el territorio? -¿Qué es, Martín? -Sí. La excursión en los sinto ranceres, alma, otra lógica respecto del cruz de frontera. Otra totalmente distinta. Martín, viene por el lado, pasa para el lado río Juarto, pasa por acá como yo, pasa por un tabocho. Cuando entra la tolería y encuentra el casí que le llendo en la nación. ¿Qué es? Que es una escena como decisa de aire. Son como los signos científicos de cesear en la realidad, se sala y la está expandiendo algo que está mancilla. Porque esto es esta línea, eso para otro viaje. Aira. Cuyas primeras novelas se llamó "Mureira". Aquí no hemos nombrado en cuanto a la violencia delictiva, la figuración de la violencia delictiva y una violencia popular extra estatal con otro régimen de prestigio, sin legalidad. Pero el oico de otro modo, porque no mata al cobaldemente. Chilino, no mata al cobaldante. Chilino, no! Porque el que entendió eso, no sé por qué estoy tan preneñoso, pero no sé pero al instante. ¿Sabio? Sí. La operación en ese trónito con los signos que funciona el modo y es interesante porque el propósito de los fanbulles se ha reactivado al menos parcialmente para lo que es el imaginario del Tidad Nacional que claramente en la narración de mariceros que explica todo el que llega. La violación del negro, la violación del negro, era un por la fiebra marica. Y ahí quedamos desapareceros por la fiebra marica y con esos relatos que era. Sí, lo de la fiebra marica. Que no es real, digamos. Que también. Sí, y esa. Esa decisión tan discutible de mi general, mi estre, que es la viola del parado. No. Bueno, bueno, bueno, que yo fiebra del colegio de mi entre yo no puedo. No puedo que me digas. Aguítica. No puedo que digas. No, pero pasé esa en la viola del parado, pero bueno, fue un funcionario, no puedo. Ahí no ocurrió, pero. Es de extraordinario porque. Esa frontera y esa sí es una violencia. Ella es igual. A ella es igual en el martin fiebra o por martin fiebra. Que es. Y la fuera. Los signos son. Y la fuera. Esa es la fuera del texto también. Los siete años que fiebra y cruz pasan de los signos. Esa es el afuera territorial. Solo siete años que va desde la ira en 870 y los a la vuelta. A la vuelta. La gente. La gente. Yo estoy en cuéntico sobre eso. Yo estoy en cuéntico sobre la ira también. Y también escribí. Y sí. Vamos a escribiendo a la uche. Que va a venir a abrir la cabeza. Sí, sí, sí. Pero es justamente eso. Ahora. Por eso digo mancilla. Con el casique que lee en la nación. Se será ir a sus signos científicos. Porque claramente la violencia inacinable es la de los signos. Eso que pone en juego. En matencia. ¿Cómo ha selectado para ser un aparato de captura. Para tomar esa violencia y volver a funcionar a la violencia de Estado. Porque en el Estado no se propone la pacificación de asnolar la violencia. De proponer tomar esa violencia y usarla con fines legítimos. Los signos no abren esa posible. No hay, no aparece eso. Esa violencia es indomesticable. Pero en Martín Fierro y en esos siete años. En esa fue la de la ley. Es también en la fuera del territorio. Y también en la fuera del texto. Porque se enarra de la fuera del texto. O sea, Martín Fierro le boca cuando vuelve. Ya pasó. Pasó entre la ira y la vuelta. Entre la ira y la vuelta. La fuera del texto fue un reesquicio entre los dos textos. Porque las dos armas. No me acuerdo bien. ¿Qué año exactamente se publicó? ¿Cómo lo se nos ha dado en Martín Fierro? Martín se publicó en este. El mar de Fierro no existió a tan. Nos abanos se publica los dos reunidos. Dios, un llato, un reesquicio entre los dos. En esa reesquicio hay un episodio en el que yo hago una vez de tuvela. Trabajando estas cosas. Fierro y Cruz. Que vienen juntos entre indios, siete años de amor. Presencia en la organización de un malón. Que su alma tifera, no? Está la vuelta. Vieron a la reunión de los indios, no? No lo dejan a ser caro. No son los ronda así y están discutiendo y adentro. En todos cogotéan. No lo dejan que vean los que están haciendo. Porque están haciendo organiza en un malón. Es decir, esa violencia que para eso sea informe y regular, desatada, incomprehensible, tenía un orden. Es como la idea misma de Barbariés. A esa sabemos donde viene la palabra "barbaría". A les cuchar a los que hablaban "borborborborborbor", le llamaron "barbaros", a esa lengua de la vida que sonaba "borborborborbor", le llamaban "barbaría". Pero que no entiendo. No lo que no tiene sentido, a lo que yo no entiendo. Porque tenia lo que entienda. Le llamaban "barbaría" a la violencia que parece irregular, informe y racional. Cuando descubren que tiene un orden, otro. Porque le están organizando. La idea de que los malores se organizan estas martífias. Y efectivamente es un momento inacinilable para la formulación de un imaginario de identidad nacional, que efectivamente expulsa los niños de todos los registros. Si uno viaja lo hemos comentado en algún momento. El 18 en Sinterpelá. Uno viaja a algún lugar del mundo, EX, a Rusia, a la mundial. Si hay una figura de la autora de Sinterpelá, acá estamos. Yo que soy quien da un hecho de Garchunov. Yo que he dicho que yo he tenido que ir a Garchunov. Y si hay algo a la figura, me interpelan en mi identidad. Cosa que no ocurre con lo signo por la propia operación política. De expulsión, efectivamente, de exclusión que lo era al diario. Y cruzó la página idea de roca. Que tienes mi sette de 100 como sabemos. Ahora he disputado por Evita, que nació él los todos. Entre los todos los y Junín. Por eso decía que era de Junín, pero era de los todos. Junín, fue tembita los todos los indios. El movimiento de Evita es exactamente eso. Junín o los todos. El fortín o la tollería. La frontera. La recorriro estudió, porque invitaba a achar de los todos los. Me bajé en Junín y me llevaron. O sea, recorrié ese. Sabéis que ahí los campos de búgrich. Me ligieron, esto es un capo de los búgrich. Es que de los búgrich de la búgrich entre Junín y los todos. Entre la violencia legislativa del fortín, la violencia va a llevar a informe de las tollerías. Está remitado. Es el otro objeto de cero. En roca. Lo evidente. La campaña del desierto. En visitaris se las campañas del desierto. Que está bien, el capaña del desierto. No estaba deseando. No, no. No, no, no. La idea de genocidio, que perdiera el medieval y yo, su crio, tiene, me parece bien, una consecuencia impensada. Son muy monólogos al día del artido. Creo, me reenito en esto y besé con viñas, viñas, indios ejercidos fronteras de David Vignes. Pero la idea de los, a los indios los mataron a todos, tiene un problema para esto que estamos diciendo de literatura política, violencia y identidad nacional. La campana de este niño fue la patagonia, en el norte no. No, por las zonas humanitarias ni nada, sino que precisaba mano de obra. La burguesía no con nosotros, son las zonas humanitas. Pensaba mano de obra, había que estar a los buques en el chaco, por eso no los mataron. Los mataron trabajando, morían trabajando, pero no necesitaban mano de obra. No hubo genocidio en el sentido de la campaña militar de Roja, al sul, no lo hubo en el norte. Al decir genocidio, al decir los mataron a todos, estamos impensadamente borrando un legado que chiste porque los cabecitas negras de arroz en magia, no negro de las cabecitas negras que es. Es un descendiente de indígenas. En las puertas del cielo de Contazal. El jutro, estoy enseñando, tengo medio freco porque tuve dando la semana pasar. Los monstruos, la decimción física de los monstruos de las puertas del cielo de Contazal. Y bajo la idea, mataron a todos, estamos borrando también ese legado, también ese precedente. Los andaron a todos, no, no, porque eso estamos reproduciendo el efecto de andación. No, hay un legado muy concreto de los descendientes de esos indígenas. No solo a los que pelean, como están peleando en el sur, los mapuches. Si lo también, los ángeles, los ángeles sectores de población, al decir, tiene que subir tres generaciones por menos con nada. ¿Y si hay que ganar la ciudad? Pero la operación simbólica está en fuerte y tan eficaz. La canonización del martin fiero, no es el martin fiero, sino sus canonización por lugones. Que hace un movimiento perfecto necesitido lugones porque lugones por un lado indican, digamos, martin fiero es el pueblo de la zona. Y si esta nuestra idea, bueno, de o menos, además, vamos a los homogreces. La cabeza actual. Y el martinón, ahora todo lo otro. Ahí sí. Pero además, lo que hace lugones, que se equilibra la gana, es decir, inscribir la tradición de violencia popular, via buemes, y la violencia más prestigiala de toda agenda violencia de la violencia de la violencia, que eso no habíamos salado ahora. ¿Qué tipo de configuración social sin violencia podíamos presuponer? Si el canon constitutivo de la identidad nacional argentina se basa en la santificación de una hombre de guerra, José de San Martén. Si en ese momento decisivo de configuración de identidades nacionales, que es la decimación de un padre de la patria, si nos hemos creado acá o fuimos a la escuela de Argentina, esto lo tengo tan naturalizado, que no nos parece que algún que hay, digamos, un proceso de construcción política cultural institucional. Pero lo hay, a nosotros, así como vos le dice, me parece cuento, que empezó bueno, ¿sabes? A nosotros nos parece que los países tienen padres de la patria, porque, oye, sino de quién hace. Pero la cantidad de países, que no tienen menos orgullo nacional, menos peremencia, que no tienen una figura de la patria, y no, es un déficit, es otro modo de configuración de identidad nacional. Brasino que es un padre de la patria. Tira de entre, a noche tuve dando clases sobre eso. Como, como, la casa son distintas. La corta se da una, la tira de entre se da otra. Porque no pagan. Que la chate. A mi padre se ha entendido. No es un padre de la patria, no ponió con la patria, no es el padre de la patria de la Francia. Porque además, un padre ha fundado en el imaginario de los valores de la revolución y de los republicanismos, no podría tener un padre que se conono como emperador. Entonces, es un héroe de la tumba. Hay tala tu bomba. La tumba está puesto de manera tal que para verlo hay que hagas charse. ¿Qué inquinarse? No se puede contemplar la boladón, el guido, ¿eh? Si no lo doces. Sí, sí, pero ¿padre la patria? No. Aquí hay el padre de la patria. Pero ¿qué padre de la patria? Sí, el padre de la patria. En Colombia, en Venezuela, Bolivar. En Estados Unidos hay un pancón de padres en la dos. ¿Dónde hay hombres de la labor? ¿Qué es el que condujo la guerra de liberación en la independencia? ¿Y está Franklin? ¿Qué inventan para la sociedad? ¿Qué es el empirador de las leyesas? O sea, es una patria que tiene sus padres fundadores y eso implica que la fundación es la guerra, la política, la ley. En el imaginario de la configuración de la identidad argentina está solamente la guerra. Aéreo es el padre de la patria. La plaza que llega. La funda y la funda hasta acá por el ojo. Y es de los dos, el venado. Y de lo otro lado también lo hay. ¿Qué dicen que fue un otacón? Perfecto, si dicen para mí es. No sé muy bien el venado de que el ojo está atuerto. A mí me interesa eso para ver lo que ve, lo que no ve. ¿Qué es lo que no dice a la mujer? ¿Dúcán no dijeron cuál era el ojo? El ojo es decisivo para mí es un acerquejo, y yo no soy tuerto. Pero esto es mío que no vi bien. Pero está muy clara la distribución. En el sentido de consagrar como padre de la patria, ya que va a haber padre de la patria, consagrar como padre de la patria una figura de la guerra. Es colocar digamos el imaginario de fundación de identidad, la violencia. La violencia de gítimas por el silenciado, hablando de legitimidad, el legitimidad. En ninguna instancia es más de gítimas, una violencia que la guerra. Nosotros dijimos que por ejemplo, el dueño, el boceo, la guerra no se enagre, es una instancia de conflictura, erodismo. Ahí me equilí, bueno, para verlisis, porque a verlis escribió el clínio en la guerra. Pero si no, la guerra de esa violencia no es criminal. Digo, ahí está, pero me entío en matar. Y está cagado de prestigio matar. Esta violencia está completamente legitimada. ¿Tá tu montoso muerto? Absolutamente. A lo demás me aconsejó, perdón, en la configuración del mito de esa martín, como padre de la patria, también está la valoración de la violencia y la violencia y la violencia y la violencia y la violencia y la guerra entre hermano. Exacto. Ya no, la guerra y ahí ve una sola. Mira, yo soy sucio si la tesis. Sí, la ley. Mira gracias. La tesis no se se han hecho, o están por, o están. Hay que ver, hay que hablar, mira. Lo más chico, más trimónio. A mí me he ido. Bueno, porque a mí, ningún matrimonio de los titulos de Sombang me duró tanto como la teiz. ¿No se me lo muro? Y el tesis uno tiene el periodo de amor. Y de otro. En momentos donde te broncás, te peleas, no sé para que me metí con vos, no te quiero ver más. Te amo de vuelta, te reenaborás, te reencontras, te abrazas, te artas. Porque un artículo no llegase a esa población, artículo salió con alguien una noche. La tesis se se matrimonio. A mí no. Nadie permanece estable, ni aún muy enamorado. No permanece estable, a veces estás podrido la persona la que más. A mí nunca me pasó, a la inversa me pasa todo. Efectivamente, algo que de por sí para dojar, porque Bolívar, conduce la guerra, e interviene en los procesos de organización del Estado Nacional, porque se han ido llevando. Bueno, Belgrano, mire, hacía justo en la clase. Podría haber sido él. Mírenme. Mire, podrías haber sido y grante mucho tiempo. Lo fue. o lo fue a la parte de su martillo hablando de estuartos y de peor. En plaza de mayo está Belgrano, en plaza de mayo buenos aires, la estatua de puestres es Belgrano y había una paridad Belgrano y en algún punto lo va ahí, la hay. La clase principal es la Belgrano. Es Belgrano y la siguiente es a Martín. Sí, sí. ¿Se acuró con la pata? Esa cabú con la pata se paba junto, cabú con Maipú, a Martín. La pata se paba junto, Maipú, a Martín. El grano, cabú con cartes, el grano se Martín se paba. Y acá, así cortando en el medio de hoy está el que narró a Belgrano y a San Martín. Mítrenle. Sí, sí. Porque la consagración de estas dos grandes figuras como padres fundadores es cada bien entre la gente ligada a la historia de Belgrano y la independencia nacional y la historia de San Martín y la participación sudamericana de mi historia, que orienta claramente esa gran narración llamada Historia Argentina a las figuras de guerra. Imaginemos, no es un contrafáctico, es una imaginación. ¿Qué clase de nación de identidad nacional se había configurado sin padre de la patraera de San Martín? Si el monumento grande en la plaza fue ese Moreno y el justo de San Martín, es decir un periodista Jacobino, padre de fundador, un intelectual revolucionario, padre de fundador y otro militar de San Martín. La operación ideológica, política, histórica, literaria, narratológica de mi entre, mi entre, por poner el gran narrador, que no en el gran narrador. Pon el foco en la guerra, San Martín, o sea, en una nación fundada en la violencia de guerra. La idea de que la nación se fundó en la guerra, si padre de la patria era un militar, era el único militar que había no un militar, el único de. ¿A alguien tiene un billete de 10 que me pueda emprestar del juro? No, no necesito el nuevo. Viene lo que tenemos billetes. Yo he mostrado esto a nuestros casos, sí. Viene que el nuevo le cortaron. Sí. No leía que le cortaron la parte de la cabeza donde estaba el proyecto monático para resolver ese temita. Pero. Beligrano, beligrano. ¿Por qué hay nociren el reglano? San Martín, una figura de guerra. Beligrano, ¿qué nos suena más? Generano, el reglano doctoro, el reglano. No es un mal doctoro, el reglano se toma un tema general. Porque claramente la dimensión militar de su proceder, aunque le he agobado un no militar y sin embargo, la opción de guerra es la que ha quedado más en primer plano. Dijo billete, ropa de vergano. ¿Civir? ¿Civir? Nuevo billete, ropa del reglano. ¿Comental? No me he pensado. ¿Qué es? Resolviendo esta dimensión. Resolviendo esta mi vuelta. ¿Se tan feo por que se te muestra? ¿Se te muestra? ¿Se te muestra? ¿Se te muestra? Sí, te ha estado tensado, incluso está con la pita. Sí, sí. ¿En clave de guerra? La idea de una patria nacida en la guerra no tenemos tampoco el panellón de Fadre, el poder de Estal San Martín y también al verdil, el inspirador de la Constitución Nacional. Sí, no. San Martín, el aerobilitar, del gran o del o militarizado, como se ve en el Villez. Y eso pone la violencia en el centro del escenario. ¿Hacemos una broma sobre la identidad nacional y los animalitos? ¡Adro, bicete! Decimos lo que a mí no me. No, no. Es interesante igual. Mire, pensaba de los animalitos que no están poniendo. El traspaso de los animal es interesante, el bicete es. Yo jucho a mí, y no solo miren. ¿Por qué le sal? También voy a ir a esa un cachito, la boteza. ¿Ya no se le está? No, justo esta no. Otro, no es que, pero. Vís ya vís en eso. Sí. Yo la toca. Está en los animalitos. Sí. ¿Estás en el animal? Sí. Estás en Martín. ¿Hay una que trae a San Martín? ¿Era en Mendoza? ¿Era en Mendoza? ¿Era en Mendoza? ¿Era en Mendoza? ¿Era en Mendoza? Bueno, si no vamos, que juega boca. Sí, y un amistoso con ser. (Aplausos) [APPLAUSE]

Podcast Summary

Key Points:

  1. Agradecimiento por la invitación y reflexión sobre la tendencia a pensar que lo más interesante ocurre en otro lugar.
  2. Presentación del formato de la charla como una clase interactiva, abierta a preguntas y discusiones.
  3. Análisis de la relación entre literatura y política en Argentina, tomando como punto de partida la representación de la violencia.
  4. Discusión sobre "El matadero" de Esteban Echeverría como texto fundacional, centrándose en la frase de David Viñas: "La literatura argentina empieza con una violación".
  5. Exploración de la violencia en el cuento
  6. Análisis de la territorialidad de la violencia

Summary:

El discurso comienza con un agradecimiento por la invitación a Venado Tuerto y una reflexión sobre la percepción común de que lo más valioso sucede siempre en otro lugar. A continuación, el orador presenta el formato de la charla como una clase interactiva, incentivando la participación del público. El núcleo de la exposición se centra en analizar la relación entre literatura y política en la Argentina, tomando como eje la representación de la violencia.

Para ello, se examina "El matadero" de Esteban Echeverría, texto considerado fundacional. Se retoma la célebre frase de David Viñas, "La literatura argentina empieza con una violación", para profundizar en la escena final del cuento. Se argumenta que la violencia ejercida sobre el unitario es primordialmente política: desnudarlo y afeitarlo implica despojarlo de los signos políticos que lo definen en un universo donde todo está politizado.

Esta violencia posee, además, un carácter ambiguo, siendo a la vez festiva y trágica. Finalmente, se analiza la dimensión territorial de la violencia en el relato, marcada por fronteras implícitas dentro de la ciudad de Buenos Aires. Cruzar esos límites, aunque sea por distracción, activa la violencia, y la narración también explora el temor a que esta se derrame desde el matadero hacia el resto de la urbe, un tema que conecta con otras narrativas de la violencia popular argentina.

FAQs

David Viñas se refiere al carácter fundacional de la violencia en la literatura argentina, destacando 'El matadero' de Esteban Echeverría como texto que establece un imaginario de origen marcado por la violencia política y corporal.

En 'El matadero', todo adquiere un signo político, desde la lluvia hasta la ropa. La violencia, como el desnudamiento del unitario, es un acto político para despojar de significación ideológica, reduciendo al cuerpo a pura animalidad dentro de un contexto de confrontación.

La violencia en 'El matadero' se vincula a fronteras tácitas dentro de la ciudad. Cruzar estos límites implícitos, como hace el unitario, activa la violencia, reflejando una guerra civil no declarada y la peligrosidad de transitar espacios codificados políticamente.

La violencia combina lo festivo y lo trágico, donde actos como el desnudamiento tienen un tono de diversión que culmina en muerte. Esto muestra que la crueldad y el juego pueden coexistir, sin que uno anule el impacto trágico del otro.

Echeverría establece un continuo entre animalidad y política, usando animales como metáforas del sistema político. Reducir al unitario a un cuerpo desnudo es equipararlo a un animal, destacando cómo la deshumanización sirve a fines ideológicos.

El toro suelto simboliza el riesgo de que la violencia del matadero se desborde hacia la ciudad. Su contención refleja la lucha por delimitar espacios de violencia, mostrando la tensión entre contener y expandir el conflicto en el entorno urbano.

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