Los sueños no siempre están donde uno los sueña, La historia de Manuela Ospina | Bonus Sr Buñuelo
16m 14s
Manuela Espina ha sido una figura clave en el crecimiento de "Señor Búñuelo" desde sus inicios, colaborando en áreas administrativas y legales mientras su pareja, César, gestionaba el negocio. Aunque comenzó como apoyo transitorio, su impacto fue significativo, especialmente durante la pandemia, cuando una parálisis la obligó a dejar su carrera en derecho. En lugar de seguir en la firma legal, optó por emprender en el mundo empresarial, descubriendo que su verdadera pasión era el crecimiento de empresas y su impacto social. Aunque inicialmente vio el trabajo en "Señor Búñuelo" como una etapa temporal, pronto se dio cuenta de que el día a día en una empresa era muy diferente al de una firma de abogados, donde la dinámica de trabajo y las interacciones con clientes eran más enriquecedoras. Posteriormente, regresó a la empresa como apoyante estratégico, ayudando a consolidar su modelo de negocio y a desarrollar su presencia en el mercado. Su experiencia demuestra que, aunque el emprendimiento legal puede parecer atractivo, lo que realmente motiva es el crecimiento empresarial y el impacto directo en la sociedad. La historia de Manuela refleja un camino personal y profesional de descubrimiento, donde la decisión de regresar a "Señor Búñuelo" no fue solo por necesidad económica, sino por una profunda alineación con sus sueños de emprender y impactar positivamente.
Hola a todos os hagas un Pablo, esto solo va a entender si os escucharon los dos primeros
episodios de "Señor Búñuelo" pero en el primer episodio solamente aparecieron
César Riza Fael y en el segundo episodio mágicamente, hoy era la tercera persona que
es Manu, Manuela Espina, y dado que yo quise enfocar el segundo episodio en contar
muy bien cómo fue que "Señor Búñuelo" atravesó la crisis económica o en general la crisis
del comercio del año pasado y este año pues decidió hacer un episodio aparte como un
especial para contarle la historia de Manuela, porque me parece importante hacerlo, sí,
simplemente me parece importante hacerlo, entonces no le demos más vueltos a esto con
ustedes, la historia es como Manu, terminó trabajando en "Señor Búñuelo".
¿Usted conoce a Manu también de toda la vida o no tanto? Ellos de Manizales.
Ellos de Manizales, Manuela es dos años menor que nosotros, sí, creo que dos años y ha sido pues no
ya les de dar mucho tiempo. Pues creo que como Rafael ya te adelantó pues de "Señor Búñuelo"
no lo hace muchísimos años, entonces digamos que más de 10 años.
Muchísimas años. O sea, mucho más de lo que existe, señor Búñuelo.
Ella ha estado desde el día cero, desde el día que yo ya me, y le dije "No, yo quiero
irme a vender Búñuelos a Bogotá", literalmente.
Y yo en el siempre vivía esa vena super emprendedorazero, esentarse a ser abogado.
Ya me duele mi olvía el primer día porque yo me iba para la cosina y él se iba a caminar
Bogotá, ni siquiera conoce el Bogotá y imagínate al bien, venía en Manizales.
Yo sé que tú sabes que se echó que cuando uno viene de una ciudad pequeña,
hace un trabajo que talló y me sentía dando un niño en el jardín.
Ella no es un principio porque no trabaja directamente con la empresa, pero siempre ha sido como que
ya pollo legal, que si bien yo es abogado, hay que reconocer que ya tiene mayor
descapacidad de sus políticas que yo he dormido.
Entonces, siempre ha sido esa mano-migo y esa mano de Ágale, lo vamos a carar adelante.
Yo ayudé, digamos, con el revista marcar, y teníamos varias opciones de nombre,
hasta que llegamos a la señora Búñuelo y nos creó una marca registrable.
En fin, como que toda esa parte le cayó le iba haciendo mientras yo tenía mi trabajo.
Yo realizaba los contratos, el contrato bueno.
Yo paralelamente ya estaba terminando de universidad y estaba trabajando en VAT,
que es una mujer nacional o en el área legal.
Y digamos que mi roto libre siempre hacía la parte legal, la polla va a césar,
pero estaba en señor Búñuelo y ya está apoyando a tu novio tratando de salir adelante.
Está apoyando a mi nueva señora delante, confía completamente en él,
salía que iba a ser súper exitoso y yo lo estaba apoyando ya.
Pero mi sueño era ser abogada y una firma abogada, crecer y irme a ser en un edel de
él y volver a ser sociable. Mi sueño jamás, jamás en la vida, digamos que había sido trabajar en un empresario de universidad.
No, digamos que mi sueño se era enfrender y yo paralelamente a los lados iba haciendo cosas,
pero pues, digamos que yo no compartíamos su sueño respecto a la empresa del cierta.
Dicamos que cada uno estaba en su cuento y éramos parejas que nos aparejaba con una pareja de conocida por Yavelis.
Entonces, empieza, yo me cambio de trabajo, me voy a trabajar una firma de abogados.
Hoy, por hoy, esa semana está super viral el tema de lo que sucedía dentro las firmas de abogados,
con todo ese artículo que salió y yo empiezo a vivir eso.
Empiezo es un trabajo extenuante, demasiadas horas, pero empieza a trabajar,
esto era lo que yo quería, formarme como abogada.
Trabajo en el área de la derecha corpartida y lo que te digo en los pocos tiempos libras que me quedaba,
pues apoyaba a césar en señor Búñuelo.
Pueden eso llegar a la pandemia, digamos que llega el marzo, el famoso marzo de 2020.
Yo ya estaba, digamos que un poco aburrida en mi trabajo.
Más que aburrida, yo amaba lo que hacía, pero ya es extenuante eran amanecidas,
cinco, seis de la mañana, yo estaba trabajando y yo empiezo a buscar trabajo,
pero claro, empiezo a la pandemia, cierto.
Empiezo a la pandemia, y era superhante y difícil conseguir el trabajo.
Y digamos que contrario al principio, pues, digamos que también sobre todo por señor Búñuelo,
lo hubo mucho susto de que va a pasar con señor Búñuelo, pero al contrario,
pues como se sabe, ya creo que lo contó, pues, había un tema de una oportunidad muy grande para crecer,
porque se empezaron a liberar espacios comerciales que en poco antes era imposible entrar a mejores precios,
bueno, pues, tristemente, obviamente, pues, porque muchas personas pues estaban quebrando,
pero señor Búñuelo empiezan piezas a crecer, llega al diciembre del 2020 y yo ya no podía más de mi trabajo,
me enfermos y me paraliza el cuello, y eso es dar un 24 de diciembre, que imagine el vendía a Uñuelos,
llega a la socho de la casa y yo seguía trabajando, y me digo como que yo en dos Uñuelos,
y ya puedo disfrutar y tú estás sentado, todavía trabajando que es esto,
y pues, lo que te digo, ya están ver más, estaba paralizada, la la la hace, me pones, me queda paralizada,
si es la mitad de la cara, bueno, una locura, pues, digamos que desde su laboral te estaba viviendo
en la firma bogada, ¿no es vente a trabajar conmigo? Mientras listo ya ya conseguirás tu trabajo,
pero trabajo me perros un tiempo, tú puedes aprotar mucho la empresa.
Transitoriamente, mientras buscas tu trabajo, yo te pago lo mismo que te estás ganando,
pero salte de ahí, yo me disto mucha ayuda a enseñar Búñuelo, y a mí eso, en el momento que me
le digo, me parece una locura, antes de eso, yo le llegó a decir a mis papás, que yo me gradué de
agua, ahí me he grabado en Búñuelo, y mis papás me matan, pues, ¿cómo que no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no,
trabajó, barito, lo que no tienen la cabeza, yo trabajar con el novio, y empezó, pero fueron puros
provincias que yo misma me formé. Y eso no se todavía pasaba en la cabeza, ni obate.
No, digamos que yo lo molestaba, yo cuando se daba una empresa gigante, yo me voy a
trobar con allá, pero se me paga 20 millones, yo les decía, y el mes ya bueno, bueno, porque por
todo el tiempo que suelín, yo te voy a salir malisto, entonces yo le pago bueno, yo molestabamos,
así, digamos que, pero no era algo que yo, no en ese momento, es la señor Búñuelo, ahí
dito que ya tenía, no sé, 10 puntos de nada, que era una empresa más formada, pero no era lo que,
lo que, pues, digamos, que hoy hemos construido el cierto, no tenían ni área, pues, el área
le da yo sola, que trabaja a gratis, bueno, una cosa que se me olvidó contarte es que para ese
momento, yo se había, digamos que un poco sacado, provecho, por lo decir así, de lo que está pasando
con señor Búñuelo, y es que yo fundo una empresa que se llamaba señor juguito, y yo le proveí a todos
los puntos de venta, señor Búñuelo. Entonces, como que yo siempre pensábamos en si vamos a
crecer juntos, pero juntos, pero nos revueltos. Ok. Claro, eso es lo de. Pues espero que yo neto saber,
tú cómo hacías, para, o sea, tú con la mitad de cara paralizada, y la otra la mitad haciendo jugos,
yo, yo maquilaba, entonces yo me conseguí una maquila, me conseguí los tarros, las etiquetas,
por todo lado, Bogotá, y, y, especialmente a mis jugos, mis jugos, claro, pues, señor Búñuelo
tenía la red de distribución. Ya tenía el canal. Tenía dos de puntos donde vende era, entonces, pues,
claro, me iba súper bien. Entonces, yo tenía mi trabajo, en la firma tenía juguito, por allá
me pusieron de unas galletas con una amiga, bueno, yo como que también siempre tenía la pena
prender ahora, pero, pero, digamos que era más, más que era el tema de uno, yo no sé por qué
pensé tanto en mis papás, porque en el momento que le conté a mis papás, me iron como que, de una
increíble vería trabajar a señor Búñuelo. Y éxitos, unos en juzgama que los otros. Sí,
era puros pregúdios míos. Y los segundos era el tema de trabajar en pareja, pues, obviamente,
esto fue ya cinco años atrás, cuatro años atrás, cuatro años atrás, pues estaba el tema de
es difícil, o sea, ¿y qué pasa? Determinábamos, porque en últimas, yo ahí no estaba entrando como
dos, yo estaba, que es una situación distinta, yo estaba entrando a trabajar, como contemplada,
entonces, ¿y qué pasa? Entonces, terminó con el desnío, no, la cosa, sino que tengo que buscar
trabajo, tengo que, entonces, claro, que no me parece poder, que no no puedo evitar. Exactamente,
entonces, pero bueno, yo ya no podía más, ¿y tú qué pasaron? Paso un día, no paso más hasta
que yo y no, yo me voy a trabajar a señor Búñuelo, definitivamente, hablo, pude después de hablar
con mis papás y que mis papás me iran, no me encanta, no sé qué, yo dije, listo, me voy,
renuncio a la firma, me quedo 15 días, y en enero, empezó a trabajar en señor Búñuelo,
transitoriamente, y aquí, cuatro años después. Sí, sí, sí, sí, sí. ¿Y qué pasa, señor Búñuelo?
Yo vi cuando llegué a señor Búñuelo, éramos cuatro personas en el área administrativa con César,
diez, 12 puntos de venta, no me acuerdo, tenemos una oficina desde este tamaño. Yo me encargaba de lo legal,
que ya decía, pero me empecé a encargarte un montón, después, claro, como todos, de ahí, en esa
época, él que hacía recursos humanos encargaba de compras, él que hacía contabilidad en
cargabáete, sobre el día de. Bueno, imagínate, pues, éramos todos, digamos que hacíamos mil cosas,
y empiezan el momento de la empresa, crecería, crecería, crecería, abriría, abriría, abrirí,
se deshacabí, coseró la expansión, y se deshacabaría dos, tres puntos de venta. Y, bueno, digamos que en ese
momento empezamos a tener una exposición muy grande a alcanzar cosas superchairs. Y tú empezaste a hacer
de todo. De todo, yo hacía de todo, obviamente la parte legal, pero pues, en ese momento, el requerimiento
legal del empresa tampoco era tanto. Claro. Digamos, me ocupaba 40% de mi tiempo, pero yo hacía de todo,
o sea, hacíamos de todo, todos hacíamos de todo, hasta que ya se llegó un punto en el que empezamos
a crecer tanto. Y, y ya se es ahí, yo hablábamos, y tenemos que hacer un paro en el camino. Bueno,
lo primero es, va a llegar rafa, entonces, es decir, digamos que el tema de ese departicipación,
es para él, nunca estuvo en la cabeza, yo no sé, si todo ha visto el capítulo de Shark Tank,
es señor Guiúñuelo, pero incluso en Guiúñuelo, era llega un acuerdo de, de vender participación,
le llega un acuerdo de un préstavo, o sea, eso es él para él, era una locura. Y, bueno, y ahí,
llegó la negociación del equity y de ese departicipación, no sé qué, a él, costó, le costó, yo estaba
tratándole de mejor ser el dueño de una torta gigante, menos porcentaje, que es del siendo
una torta más pequeña, yo sé qué rafa nos va a hacer crecer, yo ahí, no, todavía, pues digamos que
tema de participación, tanto mía, pues, no, o sea, yo ahí, todavía no, ahora, ¿susias?
Bueno, te juro que está preguntando, ¿no es como, de como, de distociar, pero cuando
tú entendias las decodiciones con rafa, tú no decías la chimba, yo también, o pensabas.
No, no, no, esto estás ahí. No, yo estaba ahí, porque sabes, una cosa, digamos que en ese momento,
mi plan de vida todavía no era señor Buñuelo. ¿Tú te sentías, eso se queda haciendo
transitorio? Ya, ya tengo mucho tiempo, yo lo veía como un lugar que ya te cuento que pasaba
después, como, digamos, que me permitía tener libertad y tiempo libre para trabajar en lo que
sí era mi sueño, para mí era emprender en el mundo legal, era que digamos, yo quiero ser
reconocida como ahogada,
y ahí cuando yo empiezan a entregar todo lo administrativo que yo así, que no era legal,
ya me llegó un punto en el que digo, ok, me quitaron la mitad de mi trabajo, ¿sabes?
como que, en una empresa siempre es muchísimo trabajo,
pero ya empiezan las conversaciones con César y es,
ah bueno, cuando yo decidí entrar a la Ciener Buñuelo de César,
me decía como que quiero que sea transitorio,
porque yo no quiero cargar en mis hombres, que tu paraste,
tu carrera profesional y tu sueños por mi empresa,
o sea como que, como que tú tienes que seguir,
tú tienes que seguir trabajando, tú eres una gran abogada,
tú tienes que seguir construyendo como tu carrera.
Y entonces claro, eso también siempre estaban mis cabezas, ¿sabes?
Y bueno, ya digamos que en conversaciones con él,
yo le dije, eh, eh, igual momento, de luchar por mis sueños,
digamos que fue una conversación entre los dos
y yo dije, "Senyor Buñuelo se va a convertir en mi cliente legal
y yo voy a empezar a tender otros clientes." ¿Ok?
Y ahí es, cuando digamos que yo me retiró un poco de la empresa,
eh, "Senyor Buñuelo se convierte en mi cliente,
le cuándo le cuenta Rafa, en ese momento no estamos pasando,
pero pues sí, en antes de Rafa está como que, bueno,
está lo original, los tres y yo le dije, "No, Rafa,
yo ya no necesito oficinar acá, yo va a tardar desde la casa
porque voy a empezar a buscar clientes, voy a,
a montar una empresa yo y "Senyor Buñuelo va a hacer mi cliente"
y Rafa me dice, "Manú, me duele mucho, como perder la usted acá,
pero pues son sus sueños, los tiene que perseguir."
Nosotros alcanzamos a trabajar juntos,
yo creo que seis meses y yo siempre le decía,
"Sergió le decía, parse el día que Manuel hace,
ojalá eso nunca pase porque el día que Manuel hace,
allá nosotros qué putos vamos a hacer." Y. Y se fue, pues, digamos que dejó de trabajar fullen
en la empresa.
Yo me voy, justamente, a los tres o cuatro meses,
es cuando Rafa cuenta que terminábamos a ir a a ustedes
el podcast, yo, en ese momento, pues, como, digamos,
que también ya estaba muy independiente.
Y, en Buñuelo era mi cliente legal y ya, pues,
llegamos, que no fue la transición tan difícil.
Y, ya más o menos, en. en octubre noviembre de la año pasado, cuando desarillo,
pues, llegamos que otra vez volvimos.
Manú, Manuel, ver un segundo.
Dale, dale.
Quiero entender cómo se siente,
porque yo creo que emprendere, emprendere siempre,
siempre emprendere, emprendere ser,
ponerse días camisetas al día y todas esas cosas.
Por igual hay una idea, o sea, como que,
tú alcanzas a estar suficientemente a tiempo,
señor Buñuelo, como para que haya. o para que te acostumbres a un día a día,
que tiene una jeetreo que es distinto al de emprendere,
en un negocio legal, o sea, en una firma.
Porque es otra historia, porque los perfiles con los que. con los que interactúas es distinto,
porque vender es distinto, porque la calle es distinta,
porque todo es distinto.
O sea, sí creo que es muy distinto.
Al margen de que las tuzas siempre son múltiples,
en casos como éstos, como que tú sentiste,
en el momento que extrañabas ese día a día,
o ya estaba supermontada en el bus de. esto es lo nuevo de hoy.
El pasado de hoy nos fuimos.
Obviamente, pues, era una situación de muchos frentes
que no era fácil.
Pero sabes que fue el momento que me sirvió a mí
para entender lo que te decía ahora,
y es que es en una misuño,
que lo que yo creía que me enseñó de verdad no me gustaba.
El tema de emprendere a tender clientes en el ámbito legal
no era lo que yo quería para mi vida,
y que en últimas mientras yo estaba,
yo lo pensé en el guñuelo, pensándone eso,
no me disfrutaba lo enriquece de lo que fue
crecer una empresa como señor Buñuelo,
porque está pensando en que mi suena a ella.
Como un poco el ego de éste,
yo tengo que hacer una gran abogada
y yo tengo que ésto y me tienen que reconocer
y como todos los agados pensamos,
nunca parecen chambers yendo de que,
como ranquea la murada, lo que hago.
Y cuando empiezo, yo tengo que tener clientes
y me empiezo a dar cuenta de lo que yo estuve
en lo que a mí me gustaba.
Yo amo el mundo empresarial,
yo amo de verdad como,
no sé cómo sentirme aportando y creciendo país
a través de una empresa.
Y. Y ya habías agorado eso con señor Buñuelo.
Y ya lo había vivido,
y ahí empiezo a extrañar lo que yo digamos,
el día de la señor Buñuelo.
Y bueno, ya nos devolvemos,
ve, nos otra vez aceleramos a augurero de noviembre,
y empiezo ya yo a darme cuenta que señor Buñuelo
no lo estaba pasando bien,
y ahí se desarme dice como que él yo te entre,
pues como que ya ahí se empezamos a hablar,
yo te entrego participación,
pero ya deja el tema legal,
vuelve a señor Buñuelo.
Y ayúdame, pues, y vámonos por este proyecto, ¿qué?
Y bueno, y en ese momento digamos que,
¿qué hiciste, señor Buñuelo?
Pues ya no fue, digamos, que lo queríamos este año,
pero nos estaba abriendo las puertas
a lo que íbamos a vivir este año.
Yo ahí le digo, mira,
el tema de la participación,
hablamos lo después, a mí,
digamos que en este momento, pues,
ahí emocionalmente muchas estás pasando alrededor,
y yo no quiero tomar resistiones con la cabeza caliente,
pero lo que yo sí te voy a decir es que no solo tú,
sino señor Buñuelo cuenta conmigo.
O sea, yo hasta empresa le digo muchísimo,
crecido, pues, no solo económitamente,
sino como persona como profesional.
Gracias a señor Buñuelo,
y yo lo va a meter el cuerpo del macorazón,
y a señor Buñuelo lo vamos a sacar de esta.
Y ahí vuelvo yo completamente, digamos,
que empiezo a bajarlo mucho a los clientes
de mi emprendimiento,
se llama a la legal app,
lo hago mucho a los clientes,
empiezo a decir que no, pues, como muchas, pues, oferta,
no sé qué, y pues, igual, en últimas,
aunque a señor Buñuelo estaba pasando mal,
pues, si yo pensaba futuro,
y, aunque en ese momento no lo había recibido de recibir
o no recibido participación,
pues, así, a más sentido económico,
o sea, señor Buñuelo en últimas,
pues, es una empresa que se está consolidando el mercado, ¿no?
Pero, digamos que en ese punto fue,
a señor Buñuelo lo vamos a sacar de esta,
y ya después, miramos qué pasa, qué pasa conmigo.
Y entonces, digamos que,
el resto de historia, y esa historia,
pues, está contada.
Y, posiblemente, ya las escucharon,
y, por algún motivo, muy rato,
prefierran escuchar el primero de la historia de mano,
pues, los invito a escuchar los primeros dos episodios,
por ejemplo, se están muy buenos, yo creo que,
señor Buñuelo es una historia,
realmente muy buena,
sino que, en mi opinión,
está ya nada de ideas para hacer empresa mejora.
Entonces, con esto, ahora sí, terminamos,
esto así.
Trabajé la producción de este episodio, los hice yo,
y la musicalización estuvo a cargo de Santiago Bernal
y el líder de comunidades de Sergio Garcia.
Prendete un poco de dinero.
A medida de si su empresa negrito,
un podcast considero y, claro, a medida,
muchas gracias por escuchar.
Podcast Summary
Key Points:
Manuela Espina ha estado desde el inicio en "Señor Búñuelo", colaborando como apoyo legal y administrativo mientras su pareja, César, gestionaba el negocio.
Aunque comenzó como colaboradora transitoria, su participación fue fundamental en la expansión y crecimiento de la empresa durante años.
Durante la pandemia, Manuela sufrió una parálisis parcial que la obligó a dejar su trabajo en abogacía para dedicarse completamente a "Señor Búñuelo".
Decidió abandonar la firma legal para emprender en el mundo empresarial, considerando que su sueño era construir un negocio en el ámbito legal y no solo trabajar en una firma.
Aunque inicialmente pensó que el trabajo en "Señor Búñuelo" era transitorio, pronto se dio cuenta de que el día a día en una empresa era muy diferente al de una firma de abogados.
Se dio cuenta de que, aunque creció como empresaria, no encontraba satisfacción en la dinámica de tener que demostrar su valor profesional constantemente.
En 2023, regresó a "Señor Búñuelo" como apoyante estratégico y legal, y ahora ayuda a la empresa a consolidarse en el mercado.
La experiencia en la empresa le mostró que el emprendimiento empresarial, no solo el legal, es un entorno más enriquecedor y alineado con sus valores personales.
Summary:
Manuela Espina ha sido una figura clave en el crecimiento de "Señor Búñuelo" desde sus inicios, colaborando en áreas administrativas y legales mientras su pareja, César, gestionaba el negocio. Aunque comenzó como apoyo transitorio, su impacto fue significativo, especialmente durante la pandemia, cuando una parálisis la obligó a dejar su carrera en derecho. En lugar de seguir en la firma legal, optó por emprender en el mundo empresarial, descubriendo que su verdadera pasión era el crecimiento de empresas y su impacto social.
Aunque inicialmente vio el trabajo en "Señor Búñuelo" como una etapa temporal, pronto se dio cuenta de que el día a día en una empresa era muy diferente al de una firma de abogados, donde la dinámica de trabajo y las interacciones con clientes eran más enriquecedoras. Posteriormente, regresó a la empresa como apoyante estratégico, ayudando a consolidar su modelo de negocio y a desarrollar su presencia en el mercado. Su experiencia demuestra que, aunque el emprendimiento legal puede parecer atractivo, lo que realmente motiva es el crecimiento empresarial y el impacto directo en la sociedad.
La historia de Manuela refleja un camino personal y profesional de descubrimiento, donde la decisión de regresar a "Señor Búñuelo" no fue solo por necesidad económica, sino por una profunda alineación con sus sueños de emprender y impactar positivamente.
FAQs
Manuela Espina es una de las fundadoras de 'Señor Búñuelo' y ha estado presente desde el inicio. Aunque no trabaja directamente en la empresa, siempre ha sido una figura clave y apoyó en múltiples áreas como legal, administración y expansión.
Manuela empezó a apoyar 'Señor Búñuelo' desde el primer día, cuando el equipo decidió ir a vender bocadillos a Bogotá. Ella ayudó en la creación de la marca y en la parte legal, mientras que su trabajo en abogacía se desarrollaba paralelamente.
Durante la pandemia, Manuela sufrió una parálisis en la mitad de la cara, lo que la obligó a dejar su trabajo en una firma de abogados. En ese momento, decidió trabajar temporalmente en 'Señor Búñuelo' para mantenerse en contacto con la empresa y su sueño de emprender.
Manuela abandonó su trabajo en la firma porque la parálisis la afectó físicamente y emocionalmente. Además, sentía que su sueño de emprender en el ámbito legal y de crecer como profesional no podía realizarse en un entorno de trabajo extenuante.
Durante la expansión, Manuela asumió múltiples responsabilidades, desde aspectos legales hasta tareas administrativas. Aunque su trabajo legal fue solo el 40% de su tiempo, también se encargó de compras, contabilidad y el crecimiento de la red de puntos de venta.
Manuela regresó porque, tras reflexionar, descubrió que disfrutaba más de la experiencia empresarial que de su vida en una firma de abogados. Además, el crecimiento de la empresa y el impacto en la comunidad le generaron un sentido de propósito que nunca había tenido antes.
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