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Los especiales de GPS Audiovisual T1 E41 - 50 Mujeres del Cine Argentino – Verónica Chen

57m 56s

Los especiales de GPS Audiovisual T1 E41 - 50 Mujeres del Cine Argentino – Verónica Chen

Verónica Chen, cineasta argentina con una trayectoria de más de 25 años, conversa sobre su carrera, marcada por un inicio azaroso: estudió letras clásicas, pero se desilusionó de la academia y encontró en el cine un canal para su creatividad. Su ópera prima, *Vagón Fumador*, fue una producción artesanal, filmada los fines de semana con amigos y materiales reciclados, en plena crisis de 2001. El éxito en festivales la llevó a una segunda película, *Agua*, con una producción mucho más grande y formal, lo que le planteó el desafío de no perder libertad ni riesgo creativo. Chen reflexiona sobre las diferencias entre una narrativa femenina y masculina, y admite que aún busca transmitir una estética propia, más impresionista y subjetiva, en sus obras. También aborda las desigualdades de género en la industria: tuvo que demostrar más que sus colegas hombres y filmó *Marea Alta* embarazada, enfrentando críticas y falta de apoyo. Actualmente, desarrolla un cuarteto de películas ambientadas en la costa atlántica, con personajes que se entrelazan entre historias, y valora la pandemia como una oportunidad para ordenar su filmografía y escribir. Le interesa el formato serie, aunque aún no ha recibido propuestas. Su cine busca retratar la ambigüedad humana, especialmente en protagonistas mujeres, sin caer en estereotipos ni heroísmos.

Transcription

6835 Words, 37995 Characters

Spanish
¡Qué reese audiovisual podcast! Un podcast temático 50 mujeres del cine argentino en 2020, una serie de entrevistas realizadas por Julia Montesoro, a profesionales que desarrollan diversos doles dentro de la actividad audiovisual de nuestro país. ¡Qué pece audiovisual podcast! Escúchalo desde tu plataforma favorita por Radio Drendotex. Estamos con Veronica Chen, guionista directora y productora. Estudió literatura clásica en la UBA y cine en la ENERC. En 2001 escribió dirigido y produjo su operaprima, Bagón Fumador, con la cual fue elaborada como mejor nueva directora en el festival de Huelva y recibió el premio del público en San Francisco, en 2002. Para ese entonces ya tenían su advervarios cortometrajes y documentales, como que felicidad, calor humano y seis. Además de desempeñarse como montajista, desesperando al mesías y un cristal demo está ya en 5 esquinas, ambas de Daniel Bourman. En 2006 dirige agua su segunda película, estrenada en Francia en 2007, luego de ganar premios en festivales como los de Locarno y Amianz. Posteriormente dirigió mujer conejo en 2013, rosita en 2018 y marea alta, con la que compitió en Sundance a comienzos de 2020 y luego en Mangane. Estitular de la productora bamboo. Veronica, tu papá era diplomático chino, naciste en Buenos Aires, viviste en Texas y en Dallas, donde tenés hermanos. Y hace algo más de 25 años empezaste a transitar el camino de la realización audiovisual. ¿Qué si hacen la Argentina en el momento de la decisión? ¿Qué buscaba ser que te había planteado? Perdón, no te entendí cuando. Cuando tomaste la decisión de empezar en esta carrera, en el cine, en el mundo visual. Y, mira, casi por casualidad, veiste muchas cosas, a veces se dan así, yo estudié letras, normalidad de letras clásicas, me gustaba el griego, tenía cuatro horas de griego, clásico, los sabos a las ocho de la mañana y me encantaba. Y siempre escribí, desde muy clica, entre otras cosas, escribía. Siempre pensé que esa era un poco mi destino, me veía como en algún paraje escribiendo. Nunca me vinculé de chica con el cine y pensé que tenía todavía. Además, el cine salgo por menos era antes del momento digital, algo muy lejano, sin no tenías contacto o pasar canía. Metarse en el mundo es una película de cosa de Hollywood. Así que no era para nada para mí. Pero, bueno, un poco por casualidad, primero entrega la facultad de letras con mucha ilusión, en dilíberes como cinco materias para poder cursar las literaturas, junto con, bueno, en primer año, la vez que hacer un ciclo básico yo cursé directamente las literaturas y todo, pero me desilusióné mucho con lo que era la carrera en sí, en ese momento. No me gustaba, no me gustaba la vida de facultad, no me sentía que toda era pura crítica y teoría y yo iba con un lado más creativo. Claro, yo quería escribir, me metí a la luta ayer, tampoco me cerró, conocí gente, pero, bueno, seguí escribiendo, pero estaba bastante perdida. Y un poco por casualidad me fui vinculando con gente del video en ese momento como trabajo y empezás a hacer filmaciones y me encontré haciendo cosas rarísimas como ir a filmar unos mariachis en el conurbano, profundo, así es de tipo de social y cosas, pero era un mundo muy raro y editar esos videos de perros y, bueno, y un poco por casualidad me fui metiendo en ese mundo y alguien me dijo, ¿y por qué no estoy así? Porque yo estaba perdida, se siempre pensé que me voy a dar la literatura, me fui de letras, a dar libre todas las materias, porque no quería ir, y él pues dije, bueno, hasta estos ricos no sabe casar. Ya me fui, ¿por qué no estudia cine? Y me parecía lejanísimo, veí un poco de cine, pero no más que todo el mundo. Pero, bueno, era un momento en el que había exámen de ingreso y, sin que para mí nada fui, lo di y aprobé di entre. ¿La carrera de dirección? La carrera de dirección, eran tres años, era el Centro Experimental, en ese momento, lo cual a mí me cuadraba, porque lo que yo quería era hacer. Entonces, bueno, estaba, fue un, tenía grandes profesores, estaba, él es pañaro, estaba robito, estaba jombera, que es yo y de mis compañeros, muchos salimos trabajando, pero filmábamos mucho, me encantó. Y, empecé a trabajar en cine, también, junto con la cursada y el último año, paralelo, o sea, en la semana editaba, yo empecé a editar, que fue por donde entra el cine, los fines de semana, estaba filmando a un fumador, y como estaba editando, una película de la primera de Danny Burman, ellos me ayudaban como material, filmico y todo, y los restos de película y cosas que les quedaban de las películas de ellos, me las daban a mí y yo filmaba con eso, los fines de semana van a un fumador. Así que fue así, todo un poco, en los conchazos, ¿Viste? En el caso del paso a ella, una es que un día dije, "Ah, es el cine, yo tengo una cámara súper ocho, ¿de bien a cuatro años?" No, para nada, para nada. Pero algo encontraste, ahí porque, bueno, me empezaste por montaje, pero después fuiste metiéndote y. No, y la edición es una rama hermosa, super impresiva, a tener todos los materiales, a tener toda la película, a tener toda ahí. Sí, yo tenía una fuerte, necesitas presiva, que no sabía cómo encausarla hacia que disciplina, digamos. Resciende, después de vagón fumador, como que más seguidamente dije, bueno, es el cine, ahora qué quiero hacer, quiero editar, no, es como dirigir a su nadróba, ¿Viste? Es un raro que no quiere seguir dirigir. Puedo editar gratis, pensaba yo como un gesto amistad para películas a mi, a sudar consejos, a sesorar, pero no puedo hacer de esto en la profesión. Y si quería dirigir a escribir, pero para cine, ahí encontré como la delcause y dirigir filmar. Pero con cada película que hice, y me sigue pasando un poco, me lo sigo cuestionando, ¿no? Es como, bueno, es este nuevo más. Un poco es así, ahora estoy embarcada en un proyecto de cuatro películas, creo que para saltar esa valla, ¿Viste? Para no decir, bueno, estas es la última. Pero también me gusta mucho escribir a mí, yo lo disfruto, y siempre estoy pensando en otras películas, que pasa que tardamos tanto en desarrollarlas, yo tardo mucho. Y con todas las financieras y todo, que bueno se van acumulando, pero siempre tengo varios proyectos más allá de aquel en el que estoy trabajando. Y cómo surgió Bagón Fumador, el proyecto que te planteaba en ese momento, bueno, recién decía, todavía no lo tenías decidido, pero te lanzaste. Es muy el espíritu de un momento, también Bagón, porque muchos filmamos así, fué, se hizo la libertad, se hizo osado, ahora más ormenada, pero en la libertad de esta mundo grúa. La gente filmando por la nuestra sin apoyo, no encontraba nada, sino buscando nuestra propia necesidad, expresiva que no fuera frenada por un sistema de producción. Entonces, filmamos con lo que teníamos y los que éramos, y me se medió que fue el chofero. filmé, 98, 99, 2000, y fue el corralito. Entonces, de repente no era un poco como ahora. Ya casi no había, pero nada, que no había el trabajo. Los que trabajábamos en sí, no tenemos en qué trabajar. Había corralito, había, o sea, se compraba efectivo, se compraba plata, entonces. Y íramos un montón de gente ociosa que nos juntábamos. Y entonces por eso también se pudo hacer así, ¿no? O sea, porque teníamos tiempo y cuando. Y estaba allí, nos prestaba la cámara. Yo conseguía material virgen y pedía que me lo revelara ni pagarlo después y todo así. Y fue mutando, ¿no? Y Oni va adaptándose. Fue una película muy libre como la mayoría de las que se hacían en esas condiciones en ese momento, donde además probabas todos, experimentabas todos, no tenías grandes compromisos, grandes deudas asumidas, entonces probabas. Y fue la primera experiencia de muchos en nosotros. Sí. Y así se hizo igual, ¿y fue avenencia? Fábenesia, fazandas, y todo. ¿Qué pasó? O sea, tuvo un recorrido importante por festivales y en festivales importantes, ¿no? ¿Y ahí qué pasó como te replanteaste el cine que querías hacer? ¿Te sorprendió toda esa repercusión en festivales? Y eso yo era todo tan nuevo, no, yo nunca había ido en festivales más. Y de repente fueron dos años donde tenía más tíquets, paerios, querías, entonces se les ha juntado por 30 días, tenía 45 vuelos, era una locura. Para mí era todo tan nuevo que. Pero bueno, parte de lo lindo era que en estos festivales, uno hablaba y nos encontramos con otros directores, con otros creadores, y muchas veces argentinos. Se da muchas veces que yo yo me acuerdo a un local, donde había una mesa y íramos 15 directores argentinos. Era una locura, fue una cosa eficaz, porque además sabía un lado, que estaban en las películas, estaban en los proyectos, estaban en un web, sabía, entonces nos repentería una mesa y todos nosotros hablaban, como eran nuestras primeras películas, también, y íramos noivitos, nos preguntábamos entre nosotros, cómo hacía el otro determinada cosa. Era muy inno, muy inno momento. Entonces, se daban, esos replantidos grupadas, eso un poco me parece. Yo individualmente no estaba probando todo el tiempo. Casi que me subía a cualquier bombé. No tenía algo, muy claro. Y a donde me llegaban también propuestas, si yo no sabía disernir que era real, que era real, que te conviene, que no te conviene a tener idea, era la inconsciencia caminando. Propuestas de trabajo, decís, que parecían. Sí, adaptaciones, que pasa que también es un ambiente en el que para que las cosas fructifiquen, se tardan, hay 99% de irreal en todo eso. Y yo me creía todo lo que me decían en el oficial, me lo creía. Pero bueno, a partir de ahí, sí surgieron muchas cosas para la segunda película. Claro. Bueno, tuve que decir, en "Sandas" surgió la posibilidad de una coparticipación, que después terminó siendo para vos importante, para tu segunda película, ¿no? Para agua. Digo ahí fue donde fue este homonasterio a desarrollar el proyecto. No, no, no, no. En realidad no, porque ese es el laboratorio de escritura de guiones depende de "Sandas" pero del instituto de ellos. Y está un poquito más desvinculado del festival. Sí, ahí escribí, ahí era como una tutoría de guión sobre agua, mi segunda película. Pero no surgió del festival, en sí, sino que vino después. Y hubo varias de esas cosas, hubo eso. Después, la residencia en Cannes, el cuatro meses. Y después me quedé unos meses más. Y ahí conocía el que fue el coproductor francés de la película, que era el productor de "Samanos Arden", el distribuidor francés de la película, que era el productor de Bruno Dumont. Célo, Lloyd, que la hiciste a las betas. Ahí vamos a cerrar muchas cosas por ser obvio, pero no fue "Sandas" abrió. Y yo seguí fuete de iria, que fue más venecia por ahí. Y no sé, que escribían. Viste, la gente te mandaba un mail, lo te llamaban, con una propuesta. En la residencia, sí, de Cannes y ahí se reto a la parte de francés de la segunda película, mía. Y no recordo. Sí, creo que fui a Amsterdam o a Rotterdam también a cerrar algo. Fue una época de muchos viajes, la primera y la segunda. Ahora, supongo que también ahí se abrió, empezaste a aprender otras cosas. Digo, de esa casi ingenuidad inicial que tenías con vagón fumador, de pronto, te encontraste la posibilidad de ser apoyada o monitoreada por los grandes jugadores del cine. Y eso también debe significar una aprendizaje, ¿no? Para una directora, mujer, su segunda película. Sí, además, yo pasé de una película filmada a los fines de semana, entre amigos, a una cosa gigante, en 35. El mueve semana de arbolaje, su vacuática, con una jornada, tuvimos tres equipos de cámaras 35, o sea, una locura, una película que me pasó muy por encima también. Sobre, era muchísimo para mí. Así, producción con France, una producción formal y demás. Todos asegurados. Sí, ahí vi como la seguridad de las cosas, ¿no? Que para mí pasé la inconsciencia a la seriedad. Pero, bueno, un poco iba pilotiando de extremo en extremo. Y ahora te diría que tengo, como cierta meseta, un poco, pero que tiene que ver más con uno, con lo personal, con un momento donde también las mujeres estamos más visibles. Entonces, podéis hacer los planteos desde otro lugar que te sentís más seguro y más acompañada también. Pero, bueno, ya hice cinco películas. Cinco películas, exactamente. Todas con recorrido en festivales. Sí, la transferencia. Todas que no compremios. Sí. En qué medida este crecimiento quantitativo, lo se podría decir, cualitativo es de ya, pero entre vagonfumador y agua, digo, modificó tu vida y tu perspectiva sobre el cine. Toda esta serie aprendizajes en los que fuiste. Que tuviste que transitar, digamos, ¿no? Porque, bueno, aparecía un coproductor, eso significaba un presupuesto mayor, una película de otras características. Eso fue modificando tu mirada sobre la forma de hacer cine. Sí, perdiste, no te perdiste. A mí mi gran miedo era que era perder libertad, ¿no? Que lo verán de si volviera pesado y difícil de arrastrar cosa que pasa. Mover un equipo humano técnico de muy grande, muy caro. A veces atenta contra el riesgo, sobre todo, si no puedes mantenerse inconsciencia, estar todo el tiempo consciente de lo que los demás están arriesgando, te puede empezar a veces creativamente. Esa siempre no solo mía, sino creo que las mayores luchas de todos los directores, no tratar de perder frescura y libertad y capacidad de riesgo. Y eso siempre estaba. Creo que tal vez por compensación lo que hice fue arriesgar demás. Es decir, en las terceras, en el vehículo que tienen la mitad de animación, manga, como las productos y cosas. esto tremendamente tuvo dos años para terminarla, con chinos, el campo, animación, un delíneo. Entonces, yo sigo arregando, pero un momento, a partir de la cuarta, después se vino no rositas, donde tal vez, yo quisiera entrar en un formato de vida más tranquila y que me espelículas acompañan eso, no? Bueno, películas, si todos los actores estaban en el agua, yo tenía que estar en el agua, no veía a términos médicos. Hoy no, no, hoy me puedo sentar frente al bonito. No sé qué es mejor, pero tienes que ver con cambios de una, ¿no? Sí, claro, sí, sí, sí, perfectivas, en una sobre una misma y sobre su trabajo, ¿no? Sí, sí, creo que sí. Hablando de lo que es género, que hoy, yo creo que no sólo porque hice varias películas y llevó mucho tiempo en el cine, sino también por una corriente de apoyo de género. Hoy me siento mejor plantada, digamos, para pedir y discutir algunas cosas que son difíciles. Eso sí, creo que es este tiempo, más allá de mi recorrida personal. Sí, al mismo tiempo me parece que tu cine sin perder la cuota de riesgo y de libertad, como menos hasta aquí, hasta Marialta, también fue, o sea, hizo lo conserva, pero es, y ahora que te escuchaba decirlo, hablar sobre aquellas películas, me parece que también dejaste lo experimental, ¿no? No tanto experimentación, sino historias por ahí, bueno, más pequeñas en formato, pero en arras de otra manera, ¿no? ¿Es así? Sí, tal vez, o tal vez cambió el espacio donde experimentaron. Yo siento que es un poco así, ¿no? Como en cada película tengo ganas de probar algo por mí, que no lo saben nadie. Quiero ver cómo es trabajar con actores de esta forma, en esta película, en esta otra. Quiero ver qué pasa cómo se mezcla el vivo con la animación. En cada una es diferente. En esta quiero trabajar con planos fijos, en esta no quiero un solo traipo de esos desafíos propios. Y en las últimas, por ejemplo, yo siento que hay bastante, pero en Marialta, es una película de mucho riesgo a nivel de guión y de personajes. Y yo lo sabía, lo seguí, lo compré, lo veo, porque la gente se siente muy inquieta con el personaje de ella. También tenemos que decir, "buenas y es malas en la plica feminista" o "totalmente reestrograda". Entonces, y esa amigüedad es donde yo quería, tal vez, arriesgar más, ¿no? No quería definir nada a ella en esta personaje. Y bueno, voy a abandonar un poco la experimentación en lo formal, tal vez. Depende, depende. Yo siento que es como que va montando el lugar del riesgo. Depende lo que te pide la historia también, ¿no? Sí, sí, sí. Es tu momento, eso es real. Tal vez, en casos más establecidos de producción, no, pero en mi caso yo escribo el disco y el producto. La verdad es que puedo manejar bastante los siglos creativos en ese sentido, no? Es decir, "bueno, quiero arriesgar en esto, quiero tener este equipo, quiero trabajar de esta manera". Y yo puedo, tengo que discutirlo y defenderlo, pero bastante a lo que quiero, ¿no? Ahora, ¿cómo se fue modificando, si cabe la palabra, tu estructura narrativa a partir de la evolución de los movimientos de mujeres y todas estas cuestiones de género que se están planteando? ¿Cómo se fue modificando tu cine, tu forma de narrar, tu forma de, bueno, recién así, a referencia, forma de plantarte ante cada película, ¿no? Bueno, muchos los personajes que uno e dije para contar, me interesa el punto de vista femenino. Cuando yo tuve protagonistas hombres, siempre y me lo decían eran hombres con un estilo un poco femenino, ¿no? Como me interesaba el costado vulnerable de los hombres, y hoy me interesa contar, me resulta muy difícil incluso hacer eso, o sea, prefiero contar desde una protagonista mujer, aún si es un ser opuesto a mí porque no es tu toma fácil, simplemente esas son trayectorias de una, ¿no? Siento que a mí me pasó, fui siguiendo cada vez más en este sentido, y por otro lado, algo que siento que todavía estoy trabajando y cada película intento, pero siento que todavía me falta llegar a lo que me propongo y que es un punto de vista que yo considero femenino, más ya del personaje que es la estética y que las en la ración, yo siento que hay una ración masculina y una femenina, yo siento que hay una diferencia, lo siento en la literatura y lo siento mucho más en cine, que al ser una disciplina mediada por la técnica, por las máquinas, por equipos, por cosas más difícil, ¿no? más difícil perderse en eso y perder y identidad un poco, y esa forma de contar femenina, yo siento que todavía me falta trabajarla un poco más, tampoco encuentro tantos casos donde diga, mirabos, esta película, algunas directoras mujeres sí, pero no son tantas que digo, identifico que es una directora mujer, me pasaba un preáredení, por ejemplo, me pasaba siempre, pero casi una de las pocas, después hay otras donde veo cositas que me interesa muchísimo y que me parece que se dan por qué son directoras mujeres. ¿Qué, por ejemplo? Cierta subjetividad, cierto impresionismo, cierta capacidad de enfocarse en las detalles y darle mayor relevancia que aún he hecho, es eso, es más como un moned, si no, sin ese menino, esa es mi, mi, mi visión y yo siento que no lo veré transmitirlo todavía en mis películas, es algo que quiero ir, no, lo que busco, me resulta tan difícil explicarlo como un nuevo camaraño de yo, sí, bueno, Rosita y Marialta me parece que van en esa dirección más concretamente, en cuanto a temática, quiero trabajar un poco más, es en lo formal, la elección del plano, la puesta de cámara, es algo que además, sería mucho más fácil si la cámara le hiciera yo claramente, pero no puedo y no quiero, entonces esa me voy a te explicar lo que quiere decir que el otro o la otra entienda, ahí está la distancia ¿no? Claro. Ahora, ¿y en qué momento vos tomaste conciencia percibiste las inequidades de género en la industria audiovisual? No, lo vi siempre, como lo vimos todos en todos los ámbitos, me parece lo que pasa que al menos yo normalizaba, muchas situaciones, muchas cosas y no me gustaba, no me sorprendían, pero les aceptaba, bueno, es el cine, el cine es en industria netamente masculina, los menos en Argentina, salvo a algunos roles, algunas disciplinas, es difícil, cada vez menos está pasando eso, en el equipo hay mucha más variedad, hay muchas directoras mujeres argentinas, tiene una cantidad de directoras mujeres que esa bufrancia casi no hay. Es uno de los pocos países, eso generan y los equipos se van acostumbrando. y también las generaciones nuevas, más jóvenes, también se van acostumbrando. Pero sí que aprendiste a convivir con eso, digamos, naturalizar. Como creo que a todas nos pasan todos los ámbitos, ¿no? Claro. Nos hemos naturalizado montones de situaciones que hoy las mirá, si decís, no, bueno, esto no está bueno. Sí, sí. De construir. Viste dentro, de construir. Ahora, la percibiste concretamente la dificultad de ser mujer dentro de la industria audiovisual. Lo percibiste como una dificultad, como un obstáculo para tu desarrollo o justamente por esta forma independiente que vos buscaste de hacer tus películas tu cine, te permitieron safar de alguna manera. No nada, nadie me impidió nunca nada. Creo que no lo no me detenía a permitirlo en un punto. Eso era como un caballo de bocado. Y si, por un lado, no iba. Bueno, si una ese iba por otro lado, me lo tomaba un poco con humor. Pero es lo que nos pasó para toda siempre. O sabes que, por ahí en algunos ámbitos, vos tenés que hacer un 30% de forza más, con 40% de forza más que un hombre. Y lo asumí y lo haces, y listo. Pero, bueno, hoy empezó a se acostionarte eso. No, y claramente, por ahí el ejemplo más extremo, se dio con el roja de María Alta porque yo lo filmé embarazada de cisgeneses. En la playa, con unas parejas que subí de bajar, y hubo momentos en que lloraba. O sea, me iba a lejos y lloraba. Llevar el cansancio, el estrés, de tener que demostrar a más los directores, de mostrar que está todo bien todo el tiempo. No, no, no, no, no, no, no. En los pocos casos, en que hubo gente que se lo tomó muy bien, y gente que me ayudó mucho, y gente que no, que vio una debilidad y fue en este. Y eso te pasa siendo mujer, siendo hombre, no te va a pasar nunca. Como al caso más extremo, tal vez, ¿no? Pero, pero bueno, luego me tocó la posprucción con un bebé chiquitito, y también, en el caso. Gente que no es madre, padre, no tiene paciencia para los britos y demás. Y vos aces de cuenta que no te estamos listando, no te está afectando a la situación, por eso te digo. Pero, además, bueno, nosotros no tenemos ningún tipo de ley, ni en general, ¿no? ¿Sobre el tema de Argentina? ¿Qué es esa Argentina que vos tenés? En algunas empresas, un cierto cantidad de tiempo, libre, empado, en el cine eso no existe. ¿Qué es eso? Por eso te digo, naturalizas, situaciones por ahí difíciles, cuestionárselo o no te queda otra. Ahora, en esta situación de tener que filmar con siete meses de marazo, y bueno, después la posprucción con el bebé chiquitito, ¿no? Este es muy chiquito, además, porque león cuánto tiene ahora. Y en el veinte meses, veinte y un mes. Muy chiquito. En esta situación, ¿vos llegaste a esa situación porque filmabas ahí o no filmabas más o fue una decisión? No, claro, porque pasó que Maria alta, que podría haberse un poquito antes, se atrasó. En el interín yo quedé embarazada, y si no filmaba en ese momento, ya después iba a esperar muchísimo, al menos un año pico, mínimo o dos años. Entonces, y también yo había ganado un concurso de financiación, entonces, bueno, se dio era o ahora, ahora, dos meses después no podía. Y tampoco fue una locura, no? Le con los médicos, mis médicas, todo todo, todo bajo control, pero un momento, de hecho, me tuvo que tomar un avión y volver para un chequeo en Buenos Aires. Nos habíamos como estábamos, pues estaba bien, pero bueno, voy a casarlo, volé, vine, me hiciera control, volví del aeropuerto taxi y ahí al rodaje al set, y femé, que ese día. Y así, ¿me interesa? Esa es una cosa que nos pasa mucho a las mujeres, o sea, independientemente del cine, ¿no? Así es la cosa. Esa es esa genera absolutamente así, en los trabajos, en los oficios, en las profesiones, sí, e incluso esta sensación de que, bueno, que no es una sensación, que es una realidad de tener que hacer más o demostrar, más que está todo bien, ¿me entendés? Sí, yo puedo filmar, yo puedo quedarme una guardia periodística, sí, yo puedo ir a una reacción, yo. Sí, sí, sí, sí. Y calladita la boca. Sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí. Pero bueno, está bien que puede haber quien diga, bueno, pero estás haciendo lo que te gusta, sí, pero ¿qué precio? Sí, todos hacemos que los hombres también hacen lo que he dicho. Lo vería, claro, exactamente. Ahora, ¿en qué medida, bueno, esta experiencia de la matamidad, porque por la que recién estás transitando, comenzando a transitar, modificó tu mirada sobre el oficio, sobre el camino del cine, las historias que querés contar, percibí que te provo, te produjo modificaciones o todavía no, no los tenés ganado. Sí, estoy viendo, porque es reciente y porque estoy trabajando en películas que ya escribí. Entonces, como escribí estas cuatro, son un cuarto y toda la primera, ya la firme, la segunda, la firme que viene, las estoy, las rareo, las adapto, además, pero tienes que ver más con algo, no tanto de temática, además, sino con algo más fino de las emociones tal vez, ¿no? Estoy muy sensible a algunos temas, yo, en mujer con eso había un, era animación, pero había un nene al que mataban en el chiquito, y justamente lo hice en animación, porque no, no podía en realidad eso en vivo, yo creo que hoy no lo tolero en animación. Entonces, hay cierta motividad que hoy tengo enfocada hacia el lugar más vulnerable, ¿no? De la línea, digamos, y una de las películas que voy a hacernos la próxima, creo, sino la otra, de llamar camping, es un niño que, que se pierden, que pierden, y es como se tejira cobingas, estas tipo de cosas me resuenan de otra forma, por la maternidad. Es un tema, viste escarme, pero no lo sé todavía, ¿no? Esto más reciente. Claro, ahora dijiste que estás por empezar la segunda película, o sea, marea alta fue la primera de ese cuarteto. Y sí, la segunda tenía que filmar la este año, la trazamos por la pandemia, la linca y demás, tenemos, está todo esperando a la ni que viene, o sea, no hay mucho más que hacer, mientras voy desarrollando otras, pero sí, se llama los terrenos. ¿Y vas a seguir filmando en Gésel donde ocurre marea alta? Gésel o en plallas que me den Gésel, como están ubicadas, en desde las pampas, más ulas, en biota, más camping, ese es el lugar de entrascurrar las historias. ¿Ahora hay un, cuál es el punto en común entre estas cuatro películas, además de la geografía, del lugar geográfico? Es esa geografía, porque es donde hay un grupo de gente que tiene sus casas de veraneo o que veranea ahí, entonces son por ahí 40 grupos humanos, familias, que tienen sus casas o van a las casas, entonces se conocen y van rotando en las películas, en un poco como pasan las películas de Hane, que la primera época sobre todo que vos veías, esos, lo que estoy haciendo yo, personajes que son centrales en una, son secundarios en otra, como secundarios pasan, porque es un grupo humanos, digamos, el retrato, en un año, es una por estación del año, en una de estas playas, esta formar de las pampas, la del año que viene es en Marazul, las abiertas marazul, de otros campings que hay ahí y así, y se van arrastrando, crímenes o hechos que pasaron en la anterior, van a estar en el trifón acumulado del asiguiente, casi como una serie, yo les escribí las cuatro juntas, por eso te digo, y ahora estoy arrastrando la última, pero sí, como si fuera una, porque además en un momento como estaría que se puedan ver las cuatro juntas, ¿no? Ahora pensaba mucho en serio, pero esto ya se hizo hace mucho tiempo, lo hizo Fabinder, eso es Fabinder y de hecho Fabinder hubo protecciones, se hicieran en San Martín, de todas juntas, de todo un día proyectando las 12 Fabinder, porque no sé, es interesante la idea de continuidad. Bueno, esto que os decía, ahora se impuso este formato, probablemente por las plataformas, pero sí, no es nuevo, esto es un car, a lo largo de estaciones o periodos de tiempo, cuando terminas historias en común, ahora en María Alta vos planteas una historia de género, pero también de clases. Sí, sí. Y en estas otras tres películas que siguen más por ese camino también. Sí, para mí son dramas, terminas yendo para el lado de género que al vez por la idea de crime, ¿no? Pero sí, porque entre lo que más me interesa es cómo se relacionan estas personas que veranían con la gente que vive ahí todo el año. Es lo que pasa, la lucha de clases existe, es algo que está todos los días, es muy difícil de badir y la cuestión de género que esté adentro, por ahí es lo que es un poco más diferente, ¿no? Por ejemplo, María Alta, la protagonista Laura, tiene un conflicto con los solveros que están haciendo un quinch en su casa, una ampliación. Si en lugar de Laura fuera Luis, un hombre, no hay película, no hay conflicto, uno lo maneja de otra manera. Tal vez, si fuera otra clase de mujer, también, pero es cedado porque es una mujer. Y esto se va a mantener entonces en las otras tres. Sí, porque son siempre las las diferencias también en cuanto al sexo, ¿no? Sí, o sea, son protagonistas mujeres, entonces son y en su relación con otras mujeres, pero con las hombres y con la gente de lugar, aparecen conflictos. Ahora, María Alta, hay quienes, sobre todo en Sundance, quienes dijeron que eres una película feminista. Sí, ¿cómo lo tomás eso? ¿Te parece que es así? ¿Te parece que no es lo que buscabas? ¿Te encantó que lo viran así? Que no es lo que buscaba seguro, me encanta. La película está mangen, por ejemplo, ahora y acabo tomando una entrevista el otro día, ayer, antes de ayer, y piensan lo mismo. Es genial, no lo sé, para mí, no, no, que no lo pensé seguro, por eso te dio de mantener la muy evuidad era mi principal intención. Yo creo que ella, eso es otro. Para mí termina, asumiendo su homostrosidad. Creo que esa oscuridad está dentro de todo, ¿sabes de ser fin o no? No es una heroína para mí, pero bueno, creo que la idea de feministas, la idea de que ella pueden poderarse en algún momento, pero bueno, vos viste el final, así que no, no puedo, no puedo decir que eso es el objetivo. Pero te sorprendió que este tipo de miradas… No, lo que pasa es que me fui viviendo durante la post-producción y incluso en la rodaje, en la rodaje había grandes debates. Viste, vamos, vamos en las escenas, entre las chicas y los guarones en el equipo, y había discusiones. Está bien, está mal, en esto, porque lo hace con lo hace, ¿verdad? Y ahí ya empezaba a pasar. Luego en la post-producción, más todavía, en la edición, pero en el sonido, donde la arriba está contada, siempre debate, debate, debate. Entonces, llegué a Sandans, que fue la primera protección, y te iría a la única pública con contacto con la gente, solo atenta a que era Estados Unidos, la nieve, mi ferio norte, a que tuviera otra lectura, pero tuvieron exactamente, y tienen la misma lectura ahí, en Alemania, en Jerusalén, en nuestro año, genera, digamos que ella, el personal general genera más simpatía que es rechazo. En unos casos, no, en la gente también se ha realizado, decía, ¿por qué retratas a una mujer así, las mujeres no somos así, a este nivel de amor o de. Pero en general, despierta más simpatía. Y eso te sorprende, ¿no? No sé, no sé qué decir, lo pienso también en los otros personajes que estoy escribiendo de las películas siguientes, son igual de ambivos y conflictivos y tremendos, ¿no? Porque creo que el ser humano es así, creo que nosotros, no lo sé. Me gusta que generes pasiones, eso me encanta. Claro, sí, sí, que algo se mueva, entonces. Claro, se mueve y que conflictúe, me gusta. Y dentro de aquí, entre nosotros, digamos, ¿cuál es la mirada sobre esta? No la había mucha gente, pero sobre esta perspectiva, tuya respecto a las mujeres. Claro, por eso te digo lo mismo. Mi sorpresa es que no hubo diferencia entre Argentina y ahorra todo el mundo. Yo pensaba que bueno, que nosotros tenemos una relación mucho más patriarcal, un machismo como más aceitado y no. Y la otra vez habíamos con alguien en Tel Aviv y luego me sorprenden. Tenemos esa relación con las trabajadoras, le tenemos con los palestinos. Entonces, en Argentina, lo poco que vi pasa exactamente lo mismo, esa división. Ya te digo, no tuve proyecciones con público, no lo sé, ahí tal pues me equivoqué en esto el lanzamiento, la pandemia, la cuarentena magarró por la mitad y yo hasta seguir defendiendo la posibilidad de nuestra enafísico. Entonces, no quise hacer nada, digital, eje bueno, en septiembre o octubre, vamos a poder estrenar, o sea, una fiestita, será algo. Entonces ahora un poco como que dije, bueno, digitalmente no hice nada, físicamente no hice nada y las películas acumulan y otras películas. Así que no sé, un poco. ¿Cómo va a ser interactuar con público? Claro, sí, que es otra experiencia totalmente distinta, casi que hemos normalizado estas cosas del streaming, el online y que se yo, pero sí, la experiencia del público es el vivo, ¿no? Sí, sí. Llegamos tu última experiencia en salas, entonces fue en Sandas. ¿Sí? ¿Y de ahí para acá? Primera y única, después venía Miami, que era marzo. Sandas fue enero, Miami era marzo. Teníamos todo, estamos por viajar, todos los productos allá. Y venía muy mal la situación y ya no me quise arrestar. El género fue bien o tenía que dejar con mi hijo. Era muy chiquito, tenía un año. Ya había ido a la nieve, se tomó una cosa, el género. Mamá, quiero arreglar a viones, este con este virus. No había cuarentena. A ver, no quise. Y lo he ido a jarrir los semanas, dos semanas. El 20 de marzo fue cuarentena. Así que ahí hubiera sido el segundo público, digamos. Pero bastante parecido al anterior también. Claro. Y después yo tenía vací, sí. Yo he preparado mucho con portafuos, que yo soy una fiesta, iba a tocar la banda de Loria. Llama con uno de los Loria. Nada, toda una cosa muy linda. Y Javier estuvo defendiendo hasta el último momento el festival. Y después ni siquiera puedo hacerlo digitales, lo estoy buscando. Así que no, pero bueno, como le pasó a muchas películas. Y entonces este año para vos se convite en todos estos meses en el trabajo en tus próximos películas, en guiones. Y fue un año de parar la pelota, desarrollar, finalizar muchas cosas que no había tenido tiempo de hacer. Me sirveo. Yo quería tomarme un año, en realidad, por ahí la anterior hubiera querido, pero bueno, yo quería un año de disfrutar un poco con mi hijo, además. Y terminar todas estas cosas, tener todas mis películas visible, con buena calidad, con información, con todo online, extraño que me llevó mucho meses a hacer y la pude hacer este año. Así que justo a mí, en punto de lo puedo aprovechar mucho este año. Si presentó la posibilidad de que hiciera series o te interesaría trabajar en series. No se presentó, me encantaría. Consándanse, estuve en contacto con unos agentes y productor, si estoy en contacto o estar que surja algo tal vez. Sí, me encantaría porque me gusta la edad de continuidad de los personajes. A veces me duele abandonarlos, todavía seguiré con ellos. Me pasa como los lectores, he visto los espectadores. Cuando te gustó en personas que querés verlo de nuevo, entonces sí. Si no tengo pluritos con el formato serie, a mí me encanta. No es que la consumo, además ya no tengo tiempo. No, mi no tengo tiempo. Pero me interesa. Consándanse, este sándanse a diferencia de vagón, que era más chico el festival y todo. Esto fue muy grande y la primera vez fue un competencia en decisión. Me contacto a mucha gente. Pero bueno, dos meses después se rotó en todos. Lo que se está moviendo a nivel laboral es muy grande. Tienen unos costos de producción, que solo pueden asumir los más grandes. Entonces se ha chicó un poco la propuesta. Pero bueno, vamos a lo que pasa el año que viene. Claro, bueno, ahí me parece que introducís un tema también interesante que es cómo se corre el riesgo o si no está ocurriendo ya de que los contenidos se vea modificado justamente por esto, de que los grandes jugadores producen a gran escala y determinado tipo de historias. ¿Vos ves que está pasando eso? ¿Qué puede llegar a pasar? Sí, pasa, pasa porque además cada vez es más exiguo el canal de exhibición de lo alternativo independiente, pequeño, donde se puede ver cada vez menos. Entonces, al pasar esto, lo que se ve siempre bastante parecido a Aras Netflix y hay un nivel de más similidad del 1 a 10. Estamos siempre en 4 y 5. Este es siempre en centro. Alguna excepción, pero son cosas compradas, cosas generadas por ello. No, tal vez, para mí lo positivo, lo único. No sé si lo único, pero lo que me llama mucho la atención de streaming y de la exhibición digital es cierta de democratización en cuanto a tiempo. Por ejemplo, yo tengo cinco películas. Alguien vio una por ahí yo, María Alta o Rosita, que son las más nuevas, las que más circularon. Y de repente, va a ir a buscar las otras. Y no, y le da lo mismo que una película del 2002, que es una de 2010, que es una de 2020. Parece espectáorma y una gran diferencia. Y si no la ve demasiado en la película, si no ve que la película habla mucho de una época, las tiene todas en un tiempo presente en su línea mirada. Y esto me parece muy interesante. Sobre todo, la gente más joven, ¿no? Y sé, bueno, voy a ver todas las pecancias. Vale otra, pero, otras pecan de lo que se amarte. Y de lo mismo, ver la primera o la última, ¿no? Claro. No tiene esta mirada histórica que tenemos más otros. Claro. Bueno, el consumo es así también, el consumo en lo digital. Por eso me tomé, te digo que sí, por eso me tomé meses ordenándola, levantándola, mejorando de la calidad. Agua se remasterizó, lo hizo ótica con un acuerdo con DAC, porque en el 2005, yo tenía un beta SP, una cosa que hoy nadie acepta ver eso, millón, no se puede ver más. Entonces, la remasterizaron, se ve, se goye increíble, como en una sala cuando era el 35, que era impresionante, en la de calidad, y se están pasando las películas. De ese año, aunque más, se pasaron las películas todas, el vagón fumador es la otra pobre que es técnico, y ótica me hizo un favor de no la pudieron remasterizar, pero la mejoraron muchísimo, y se ve así, ¿no? Mejor. Y nunca había pasado. Por eso, tiene que ver con el augeiro digital además. Te agradezco muchísimo este contacto con GPS Audiovisual Podcast. Te mando un beso muy grande, y bueno. Te agradezco, Julián, un beso enorme.

Podcast Summary

Key Points:

  1. Verónica Chen es directora, guionista y productora argentina, autora de cinco películas, entre ellas *Vagón Fumador*, *Agua*, *Mujer Conejo*, *Rosita* y *Marea Alta*.
  2. Comenzó su carrera casi por casualidad, tras estudiar letras clásicas y descubrir el cine a través de la edición y el montaje.
  3. *Vagón Fumador* (2002) fue una producción independiente, hecha con amigos y materiales prestados, en plena crisis argentina.
  4. Su segunda película, *Agua*, representó un salto a producciones más grandes y formales, con coproducción francesa.
  5. Chen reflexiona sobre la diferencia entre una narrativa masculina y femenina, y busca desarrollar una estética propia desde una perspectiva de mujer.
  6. Ha enfrentado desigualdades de género en la industria, como filmar *Marea Alta* embarazada de siete meses y lidiar con la posproducción con un bebé.
  7. Está desarrollando un cuarteto de películas ambientadas en la costa atlántica, con personajes que se cruzan entre historias.
  8. La pandemia le permitió ordenar su filmografía, remasterizar películas y dedicarse a escribir, aunque retrasó el estreno de *Marea Alta*.
  9. Le interesaría trabajar en series por la continuidad de personajes, aunque aún no ha recibido propuestas concretas.

Summary:

Verónica Chen, cineasta argentina con una trayectoria de más de 25 años, conversa sobre su carrera, marcada por un inicio azaroso: estudió letras clásicas, pero se desilusionó de la academia y encontró en el cine un canal para su creatividad. Su ópera prima, *Vagón Fumador*, fue una producción artesanal, filmada los fines de semana con amigos y materiales reciclados, en plena crisis de 2001. El éxito en festivales la llevó a una segunda película, *Agua*, con una producción mucho más grande y formal, lo que le planteó el desafío de no perder libertad ni riesgo creativo.

Chen reflexiona sobre las diferencias entre una narrativa femenina y masculina, y admite que aún busca transmitir una estética propia, más impresionista y subjetiva, en sus obras. También aborda las desigualdades de género en la industria: tuvo que demostrar más que sus colegas hombres y filmó *Marea Alta* embarazada, enfrentando críticas y falta de apoyo. Actualmente, desarrolla un cuarteto de películas ambientadas en la costa atlántica, con personajes que se entrelazan entre historias, y valora la pandemia como una oportunidad para ordenar su filmografía y escribir.

Le interesa el formato serie, aunque aún no ha recibido propuestas. Su cine busca retratar la ambigüedad humana, especialmente en protagonistas mujeres, sin caer en estereotipos ni heroísmos.

FAQs

Verónica Chen es guionista, directora y productora de cine argentino. Estudió literatura clásica en la UBA y cine en la ENERC.

Comenzó casi por casualidad, vinculándose con gente del video y editando. Alguien le sugirió estudiar cine, hizo el examen de ingreso y entró a la carrera de dirección en el Centro Experimental.

Su ópera prima fue 'Vagón Fumador' (2001), con la que fue elegida mejor nueva directora en el festival de Huelva y recibió el premio del público en San Francisco en 2002.

Ha dirigido 'Vagón Fumador', 'Agua', 'Mujer conejo', 'Rosita' y 'Marea alta'. Todas han tenido recorrido en festivales y han ganado premios.

Filmó 'Marea alta' embarazada de siete meses, enfrentando desafíos físicos y de demostrar capacidad. La maternidad ha sensibilizado su mirada hacia temas de vulnerabilidad, aunque aún está explorando sus efectos.

Sus últimas películas, incluyendo 'Marea alta' y las tres siguientes, exploran conflictos de género y clase en un grupo de veraneantes en playas de Argentina, con protagonistas mujeres y ambigüedad moral.

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