El texto aborda la naturaleza del ego como un disfraz sofisticado necesario para proteger las heridas emocionales, invitando a identificarlo y desidentificarse para el crecimiento personal. Se detallan nueve disfraces del ego, como la perfección y la bondad, destacando cómo llevarlos al extremo puede ser perjudicial. Se enfatiza la importancia de reconocer la complejidad del ser humano, superando la identificación con los disfraces del ego para alcanzar la libertad y la compasión. La narrativa resalta la necesidad de explorar la esencia detrás de estos disfraces para permitir un crecimiento genuino y una conexión auténtica con uno mismo y con los demás.
Transcription
8029 Words, 43745 Characters
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Hola, nuestro mundo está cambiando y nos necesita más despiertos que nunca.
Hoy tenemos el reto de preguntarnos si las viejas formas aún funcionan.
Si lo que dábamos por obvio sigue siendo válido.
Y sobre todo, se aceptaremos el reto de hacerlo diferente.
Depende de cada uno de nosotros.
Esta es una invitación a un mundo de infinitas posibilidades que existen una mente abierta.
Un mundo en el que todo cabe, en el que todos caben.
Aprendamos juntos si hagamos espacio para que así sea.
Yo soy Ana Isabel Santamaría y esto es Abiertamente Conversaciones con Yo Galalba.
[MUSIC]
Hola, bienvenidos al episodio número 17 de la 4ª temporada Abiertamente Conversaciones con Yo Galalba.
Hoy vamos a hablar sobre los 9 disfrazes de Lego.
Este será un episodio basado en parte en el enneagrama.
Sin embargo, no es un podcast sobre enneagrama, si quieren uno ya hace un par de años lo graba
y lo pueden consultar en cualquier momento.
Si les interesa además ese tema les recomiendo que no lo hagan de manera superficial,
que profundicen, que se metan a un taller.
Un taller que por lo general será de entre 15 y 20 horas.
Así de bastante tiempo se necesita para entender los mil matices y variaciones que tiene el enneagrama.
Además es un tema fascinante.
Para quienes lo quieran hacer de manera más autóctona pueden leer.
Encantado de conocerme de Bórjavila Seca, que digamos que sería como un libro de enneagrama para dumis.
Es un libro fácil corto, muy ligero.
Es fácil de acceder, rico de leer.
O sea, cualquiera puede hacerlo.
Para los que ya hayan leído y aprendido lo suficiente, tengan claro su enniatipo
y quieran seguir navegando en este tema.
También les super recomiendo la sabiduridad del enneagrama de Don Richard Rizzo y Ross Hudson.
Se lo pueden leer cuando ya, digamos, sepan cuál es su enniatipo, su centramiento,
su desentramiento, su ala.
Entonces en ese caso no tendrían que leer el libro entero porque es denso, largo, pesado.
Es mucho más profundo que el de Bórjavila Seca.
Pero ya irían solamente pues a los enneatipos que les conciernen.
Hoy, sin embargo, nos vamos a centrar en el tema del ego.
El ego es una palabra muy, muy confusa para la mayoría de las personas.
Yo, por ejemplo, creci, pensando que el ego era algo muy malo,
que había que esconder o que había que deshacerse del para poder ser libres.
Hoy entiendo que el ego no es malo, que no es feo ni vergonzoso
y que no es algo de lo que hay que deshacerse.
Ahora entendido que es un sofisticado pero necesario disfraz para cubrir la desnudeza emocional
y las heridas del alma, que todos las tenemos y todos las causaremos
aunque tengamos o no la intención de hacerlo.
Y eso no es malo, es parte del crecimiento.
Es un poco como la historia del héroe de nuestra propia vida,
que primero se pierde, tiene un nudo, llega como una noche oscura del alma
y luego descubre la luz interior y se da como todo el desenlace.
Si la vida a cada uno de nosotros fuera como una historia, el ego es un personaje fundamental allí.
Entonces no hay que pelearnos con él.
El verdadero problema del ego es la identificación que tenemos.
Es como creernos que nosotros somos el disfraz, que somos el personaje
y no el ser humano rico, único y especial que tenemos por debajo de ese disfraz.
Entonces el asunto es que cuando yo estoy en confianza, cuando he crecido, cuando he madurado,
cuando estoy en paz con lo que yo soy,
dejo que el disfraz se caiga y revele al ser humano que hay detrás.
Sin embargo en muchos momentos, en ambientes de la vida,
necesitaré ese ego, ese disfraz sabiendo perfecto que no soy yo,
pero también sabiendo perfectamente que uno no sale desnuda a todas partes.
Cierto, es algo que se reserva para algunas personas, para algunos momentos, para algunas situaciones.
El ego funciona exactamente de la misma manera.
El ego para describirlo y además invitarlos a descubrirlo es típico.
O sea, se sientes como siendo el mismo de siempre.
Como yo me propuesto cambiar y la próxima vez que me digan tal cosa, no voy a responder de esta manera.
Pero no logro safarme, es como si fuera un programa de computador por defecto que tengo instalado en mi cerebro.
Y eso hace que sea que me sienta como a ratos hasteados de ser yo mismo o yo misma
y que tenga un deseo grandísimo de cambiar, pero como un peso y una imposibilidad para lograrlo.
El ego es cómodo porque digamos que uno se puede recostar en él
y decir yo no va a cambiar para que esto ya se fue así, para que sí ha sido siempre,
para que sí igual no me van a creer y me van a juzgar.
Cierto, es muy, muy cómodo ser el mismo toda la vida y no esculcarme por dentro porque
si yo tengo un disfraz, me lo he creído tanto que ya se me parece a mi propia piel,
quitarme lo va a ser un proceso muy, pero muy incómodo.
Entonces, el ego va a hacer todo lo posible para que no te quites ese disfraz,
está incluso dispuesto a camuflarse en muchas, muchas situaciones.
El ego es repetitivo y es quemático por lo que ya hablamos, es como un programa mental por defecto.
Entonces, casi que tiene una fórmula para A más bello siempre seré C, para C más de ello siempre seré E.
Y sigue así, entonces cada que voy a la casa de mis papás peleó, cada que mi hijo me pregunta tal cosa me pongo bravo,
cada que me gana un premio, soy súper orgulloso y se me hincha el corazón,
cada que, no sé, tengo un masunto, una pelea por dinero con otra persona, mi reacción es esta
y es un esquema muy, muy esclavizante.
El ego es miedoso, digamos que está de hecho basado y alimentado por el miedo,
cada que nosotros nos repetimos mentalmente y además que para eso la información de afuera está perfecta,
todos los noticieros del mundo están basados en el miedo,
todas las noticias y los periódicos están basados en el miedo,
todos los chismes que nos cuentan de turno, de la víctima de turno están basados en el miedo.
Entonces el ego no quiere salir de su lugar de protagonismo
y para eso la repetición mental de no eres capaz, ya no se pudo, ya no lo lograste, ya mejor estar así,
quédate en la casa, no te esfuerces, así fue suficiente.
También hay una gran mediocridad en uno sospechar que uno es mucho más que sus reacciones, que sus peleas, que sus problemas,
que los insultos que ha dicho, recibido, pero es un poco de pereza y mediocridad de salir de ahí.
El ego juzga y el juzgar para el ego es la comidilla de su vida, es la dicha de su vida, por qué?
Porque cada que juzga a otros, como se dice en la parábola, ve la paja en el ojo ajeno,
¿qué está haciendo? Librándose de hacer su propio trabajo.
Entre más juzgue una persona, más supremamente identificada está con su ego y más miedo tiene por dentro.
Mirá tal lo que hizo, mirá tal se equivocó, mirá tal se divorció, mirá tal tiene una ruina económica, mirá tal como se viste,
mirá tal como conversa, mirá la que tan extrovertida, mirá lo que tan pinchado, mirá lo...
y todo eso es como un bálsamo falso y momentáneo con el que cree que se exime de mirar su propia vida.
Y lo que hace esa crítica, ese juzgamiento, es endurecer el cascarón y hacer mucho más difícil el trabajo interno,
el... como el examen de conciencia.
El ego es estático, no le interesa el cambio.
El ego es el que responde en automático cuando alguien nos dice, "Vení, te invito un taller, te invito una conferencia,
te invito a una charla, a una misa, no sé, cualquier cosa."
Y el ego a mí me dice, "No, pues yo no estoy para esas cosas, a mí me encanta como yo soy,
vayan ustedes que tienen tantos problemas."
El ego es súper estático, déjenlo ahí en el sofá con las piernas cruzadas viendo Netflix
porque no le interesa para nada hacer el trabajo.
El ego es limitado y es muy triste porque te cuenta la historia que tú eres un ser limitado
y es como una amnesia de momento, ojalá no sea para siempre de,
"Yo soy una cosa muy chiquita en este mundo, yo soy una hormiguita que no va algo para nada."
Contrario a lo que la gente cree y es que el que se siente magnánimo tiene más ego,
pues depende de dónde venga ese sentimiento de grandeza.
Si el sentimiento de grandeza está pegado a tus logros, tus títulos, tus apellidos, tu cuenta bancaria, pues sí.
Pero si ese sentimiento de grandeza está basado en la certeza quién eres
porque ya lo has descubierto, eso no es ego.
El ego es hermético, no le gusta que lo cuestionen, no le gusta que lo miren mucho,
no le gusta hablar de sentimientos, no le gusta que se enfoquen en él.
El ego siempre va a preferir cambiar la conversación a lo que sea.
Pueden hablar del clima, pueden hablar de otras personas, pueden contar chismes, pueden hablar de Netflix,
pero cuando empiezan a cuestionarle el disfraz y a quitarle los botoncitos,
a ver si de pronto el ser humano que hay detrás deja ver, va a pelear mucho, mucho, mucho para no permitirlo.
Y el ego vive avergonzado y atormentado, en realidad está totalmente negado a mostrar la vulnerabilidad que se esconde detrás.
Entonces se basa en la vergüenza, en el secretismo, en el de esto no se habla,
esto no lo voy a contar, hasta aquí llegó yo, esta es mi vida íntima, no te metas conmigo,
porque me estás preguntando eso, no me critiques, o sea avergonzado y atormentado,
porque está tratando de tapar una gran herida original o causada en el camino natural,
porque como digo es como nacemos desnudos y descalzos y aprendemos a caminar muy pronto,
esto es una metáfora por supuesto, y es inevitable herirse al caminar desnudo por un mundo que en todo caso es agreste.
Entonces un día conocemos el ego y el ego es un disfraz muy cómodo, muy abullonadito,
con unos zapatos con muy buenas suelas y nos los ponemos sin sanarnos encima de las heridas
y creemos que vamos cómodos, pero digamos que muchas veces en la vida el ego, el la esencia,
perdón va a pulsar por salir porque ese disfraz, nos lo pusimos de niños
y cuando ya somos adultos nos queda pequeño, nos aprieta, nos estorba,
pero es difícil aprender a caminar sin él, sin embargo se puede.
Por el contrario el ser único que eres tú y que somos todos es infinito, es amoroso, es complejo,
si el ego es implista el ser es complejo, pero es una complejidad fascinante, el ser es libre,
absolutamente libre y por eso creo que esta es una de las palabras que más repetirían las personas
que están en un trabajo de crecimiento personal o espiritualidad,
cuando se les pregunta cómo te sientes, dicen libre, libre, absolutamente libre,
se siente uno poderoso, pero con un poder que es muy diferente al poder del ego.
El ser es único e irrepetible, no hay dos como tú en este universo, convéncete de eso,
egos como el tuyo, millones, pero seres como el tuyo ninguno.
El ser es susceptible y vulnerable y esa es por eso esa palabra de la desnudez,
porque uno sabe que si le dieron el ego uno pelea y se aminó, conmigo no te metás,
a mi no me hablen de esa manera y ese ego como un perro bravo peleando con otro perro bravo
que se sacan los dientes pero no se los llegan a enterrar, es como yo soy más fuerte que tú.
Mientras que el ser, el ser es lo que eres,
entonces uno se siente mucho más susceptible y expuesto al mundo cuando se quita el disfraz del ego,
pero siempre lo vale, siempre, siempre, siempre lo vale.
Y el ser es compasivo y comprensivo porque una vez tú te das permiso para hacer lo que eres,
para ser vulnerable, para mostrar tus heridas, para sanarlas, para tener conversaciones con otros.
Entiendes cuando ves a otros en ese proceso y te queda imposible juzgarlos, imposible,
porque ya sabes que o has estado o podrás estar perfectamente en su lugar
y se te quita el veneno y se te quita la cizaña y se te quitan las ganas de,
yo voy de venganza y yo te voy a hacer sentir cero, cero.
Es muy bonito, es muy bonito el proceso de descubrir al ser, a veces atormentado, asustado,
avergonzado que hay detrás, pero que se conserva.
Muchas personas tienen miedo de pronto porque tuvieron una infancia muy difícil,
una adolescencia compleja, una cantidad de cosas sin resolver,
y dicen es que yo no quiero destapar ese baúl porque yo no sé que va a salir de ahí.
Y a mí me encantó leer un día que sin importar el tamaño de la herida,
sin importar el grosor del disfraz, sin importar las 800 mil capas que te has puesto encima,
nada puede realmente dañar al ser.
El ser está hecho de luz pura, nada ni nadie puede dañarlo.
Todo lo que está herido, rayado, todo es el ego.
Digamos que el conflicto entre el ser y el ego nunca se resuelve el todo,
que normalmente estaremos fluctuando entre el ser y el disfraz y está perfecto.
Repito aquí, la clave no es deshacernos porque es que quién se quiere graduar de la vida, nadie.
O sea, nos graduamos el día que ya no estemos aquí,
mientras estemos aquí estamos en el reto.
Pero la tarea que yo te pondría sería a desidentificarte, desidentificarte, dejar de creer que eres esa reacción típica de esa pelea de siempre.
Eres mucho, pero mucho más que eso.
La verdad es que el ego se sofistica y se cuela en todas las áreas de la vida,
incluso en la religión y en la espiritualidad y ya todos sabemos que se ha puesto un montón de moda el ego intelectual, el ego espiritual.
O sea, es como la manera de decir, sigo siendo el ego, pero aquí soy más decente porque ya soy sacerdote, ¿sí?
Sigo viviendo en el ego, pero aquí es más decente porque soy presidente de un país.
Sigo siendo puro ego, pero aquí se nota menos porque soy una mamá
y pues estoy trayendo dos niños o tres solos que sean al mundo, ¿sí?
Pero sigue siendo ego.
Y lo, digamos que lo altruista del disfraz no quita que siga siendo un disfraz en todo caso.
Dice esta frase tan bonita de Krishna Murthy.
A mí me parece que antes de emprender el viaje en busca de la realidad, en busca de Dios,
antes de actuar, antes de cualquier relación con otro, es esencial que comencemos por comprendernos a nosotros mismos.
Estos nueve disfraces de ego pueden los compartir según la herramienta del eneagrama como les estaba diciendo.
No importa si la conoces o no, pero te invito a hacerlo en todo caso.
Amo el eneagrama porque es un puente central entre la psicología y la espiritualidad y es algo cero esotérico.
No se necesita tener fe, no se necesita decir, es que a mí esas cosas, no.
O sea, es como, háganse de cuenta una rama de la psicología, pero que no se queda como en el untadito
que se va al fondo del ser humano.
Y eso es lo que la hace tan incluyente y el que esté tomando tanto poder como está tomando en este momento.
Y unas últimas palabras para el señor ego en caso de que se esté resistiendo en este momento a nuestro tema de conversación.
Señor ego, por muy duras que hayan sido las experiencias del pasado, nada, nada puede dañar la esencia.
Así el cascarón de ego se haya hecho prácticamente impenetrable.
La esencia, el espíritu sobrevive y queremos tener acceso a ellos.
Empecemos entonces con el disfraz número uno, sería la perfección.
Este es un disfraz que se nota mucho y lo portan las personas que se muestran como muy llevadas de su parecer.
Muy dominantes, muy persuasivas, incluso si tienen que hacerlo a la fuerza o de manera seductora.
Por dentro tienen un ser humano herido con mucho miedo al rechazo, miedo a no ser suficiente,
miedo gigantesco a ser mediocre o a ser del montón.
Digamos que por dentro este perfeccionista, este disfraz de perfeccionista tiene a una persona que quiere cambiar el mundo,
pero su tarea y su liberación es cambiarse a sí mismo.
Miren qué tan egoísta puede ser decir a todo el mundo cambien ustedes, que cambien mis papás, que cambien mi pareja, que cambien mis hijos,
que cambien mis colegas que no me he podido acomodar, que son imperfectos tóxicos difíciles.
La liberación porque es que esto se siente muy incómodo porque es una confrontación permanente.
La liberación de esto es decir que ellos se queden como están cada persona a su manera.
Yo voy a cambiar, a pulir un poquito como todas esas esquinas puntudas que tengo en mí, que causan tanta fricción,
de manera que las relaciones se vuelvan un poco más suaves y que yo pueda dejar que la vida me toque y que otros me toquen también.
Porque como ya hablamos, el disfraz está tratando de evitar que te vuelvan a herir donde ya estás herido,
pero en el camino te conviertes en una persona que hieres un montón y entre más egoa haya, más capacidad tienes de herir.
Las personas que más identificadas están con el ego más hieren, más lastiman, más maluco hablan, más destiemplan la conversación,
más incomodan el ambiente.
La perfección de este primer disfraz puede esconderse incluso donde no se nota tanto como en la espiritualidad, en el deporte, en la familia, en la oficina,
pero así se ponga el disfraz más altruista que existe, siempre, siempre se va a sentir como una prisión.
Y en esa prisión estás escondiendo a un ser único como ya hablamos, único no hay dos como tú, no hay dos como yo.
Que está queriendo sobresalir, pero la idea no es aplastar el mundo para tu sobresalir, sino encontrar aquello que te hace único, diferente.
Descubrir tu lugar en el mundo y portarlo con orgullo para poderte liberar de esa necesidad de estar juzgando tan duro al mundo como te juzgas a ti mismo.
Disfraz número dos, la bondad.
Este parecería no ser un disfraz, de hecho, muchos creerían que es el no disfraz, que es como la esencia, porque todos nos imaginamos la esencia como algo muy bondadoso,
como una capacidad infinita de dar y dar y dar y nunca cansarse de dar, porque ese es un modelo muy recibido desde la religión.
Sin embargo, antes de aclarar este disfraz del ego, yo quisiera que te pusieras a pensar que la bondad es un extremo también y es un extremo perjudicial,
porque cuando tú das demasiado te quedas sin nada para ti, eso que bondad va a ser, si? No podemos dar desde un jarrón vacío.
A mí me encanta un cuento sobre el malo, el bueno y el justo, y el justo es el que está en el punto medio, si?
El buenismo, yo hago todo como un mártir, hagan conmigo lo que quieran, yo me ofrezco, yo me presto, yo te paso la otra mejilla, como dicen también,
no digamos que no te lleva al centro, y este es el extremo perjudicial de este segundo disfraz, porque es una bondad interesada,
porque se da a través de un amor que agobia, que asfixia, que controla, que por ejemplo se podría esconder divinamente en el amor de madre,
en el amor de madre que todo lo da, y yo que me olvide de mí, y yo que no estudié, y yo que dejé todo, y yo que me saco el pan de la boca para dárselo a mis hijos,
y yo que renuncié a mis sueños, a mi carrera, a mi felicidad, pero lo importante es que tú seas feliz.
Yo creo que un hijo que oye eso y en la mamá no se siente feliz, se siente profundamente infeliz, porque es que el hijo también la ama y quiere que ella sea feliz,
entonces esa abnegación que además es un poco falsa, es un disfraz del ego porque además es desde una carencia absoluta de amor propio,
y es casi desde el mi olvide de mí, y esta también es una prisión del ego. Amar una cosa significa desear que esa cosa viva,
entonces el amor que puede dar un disfraz del ego como el del dos, como esta bondad desmesurada, es un amor de yo te doy pero no te vayas,
quédate aquí cerca de mí, debajo de la lita de la gallinita, asfixian con tanto amor y casi que inconscientemente incapacitan a la otra persona,
porque saben que si esa persona se va, habrá una carencia afectiva muy muy grande.
Este segundo disfraz es muy peligroso porque es un disfraz que no se nota, y por eso es muy difícil deshacerse de él, digamos que es mucho más fácil,
voy a poner un ejemplo que nada que ver pero de pronto esto te hace abrir los ojos.
Es mucho más fácil si tú estás en una dieta de alimentación donde te dicen que tienes que reducir las calorías,
si en la mesa del comedor de tu casa había siempre, no sé, un dulce moras o unas chocolatinas,
tú decir de esto no debo comer y las retiras, es algo que es obvio, evidente, no puedo, no debo.
Mientras que si tú compraste, no sé, una mermelada light o un helado light,
cero grasa, cero calorías, cero gluten, cero no sé qué, o si a ti te dijeron que una granola es súper saludable,
tú puedes comerte esa granola o comértes el helado light compulsivamente engolocinarte con ellos sin tener ni idea que pueden estar haciéndote tanto o más daño
que el cuadrito de chocolatina al cual renunciaste.
De esa misma manera opera el buenismo de este segundo disfraz,
es decir esto que yo te doy están supremamente bueno e incondicional, que no puedes, no debes renunciar a él.
Sin embargo es importante renunciar a ese amor asfixiante así tenga el título de amor,
porque no, o sea cubre demasiadas áreas, invade demasiado y con la disculpa del amor cree que tiene que estar ahí,
pero es muy importante ponerle los límites porque cruzan en la autonomía y el bienestar de los demás,
de una manera muy subliminal y muy, pero muy manipuladora.
Sé qué es un disfraz por qué, porque tiene unas reacciones súper fuertes ante quienes no se den a su manipulación.
Si llega a un ser humano externo, por ejemplo esto es muy típico de las familias,
si llega a un ser humano externo que se da cuenta de la dinámica y se niega a participar de ella,
esta persona va a tomar una reacción muy fuerte y qué va a ser lo que hablábamos ahorita, juzgar, criticar,
como que ah me estás poniendo la mira a mí, espera, yo volteo otra vez la ruleta y te tiro a ti los dardos,
para que no se menos, para que no me vayan a quitar a mí mi disfraz, sí,
es un disfraz y es un disfraz muy, pero muy complejo, al que además no le conviene que el otro huele solo,
como ya hablamos, porque si tú te vas, yo no sé quién soy sin ti.
El bondadoso cree que va a salvar el mundo, su cárcel es jugar al bueno mientras se olvida de sí mismo,
y la liberación de este disfraz del ego es trabajarte a ti mismo, aprender a verte,
aprender a hacer todo aquello que algún día consideraste egoísta y que tanto criticaste en otros.
Por ejemplo, si siempre criticabas esos repitos muy típico de la forma como nos enseñaron a ser mamás,
como ahora esas mamás que le dicen mamás helicóptero, que si en el colegio hacen un paseo a un museo,
ella se ofrece para estar en el museo y no perder al niño de vista, que si aquí hay un cumpleaños,
así tengan 10 o 15 años, sigue yendo al cumpleaños y no pierde de vista el hijo,
que si va a ir a cine con la pareja, se inventa una ida cine para estar a tres sillas, pero siempre presente.
Entonces, este tipo de mamá, digamos que es una mamá, pero puede ser lo que sea,
ve a una mamá independiente y lo primero que va a hacer es clavarle el cuchillo por la espalda,
y va a decir que es una mamá desnaturalizadas, que no le interesan los hijos,
es que no los quiere, ustedes se dan cuenta que los abandona, nunca se ofrece, no ayuda en el colegio,
no se aparece, los tienen en transporte escolar, o sea, prácticamente no la conocemos,
es que para que tuvo hijos, sí.
Entonces, esa mamá que está criticando, esa mamá helicóptero que está criticando a la mamá libre,
está criticando desde la herida y desde su disfraz,
y si se quiere liberar de su propia cárcel, lo que tiene que hacer es aquello que tanto ha estado criticando,
no ofrecerse para ir al museo, irse para el spa,
algún día pedirle a alguien el favor que llevia a los hijos al cumpleaños,
porque se va a ir para la peluquería, o para una reunión, o para un viaje,
o como va a salir con sus amigas o amigos, no sé, lo que sea.
Observa muy bien para saber cuál es tu disfraz,
porque la mayoría de nosotros tendemos a usar un disfraz toda la vida
hasta que no nos damos cuenta de que lo estamos usando.
Fíjate cuál es el tuyo, sobre todo, desde qué es lo que más juzgas en la vida.
Si en el primer disfraz juzgabas todo lo que era imperfecto, anti-moral, anti-corrección, anti-reglas,
o sea, políticamente incorrecto por decirlo de alguna manera,
con este segundo disfraz criticarás a todo el que huele libre,
porque te haces esclavo de la relación con los demás.
El disfraz número tres es el del triunfador, es con el disfraz de Pau Real,
de mírame como soy de hermoso, perfecto, exitoso, amado, añorado y deseado.
También es un disfraz que se nota mucho, digamos, yo podría decir incluso que es el que más se nota.
Es el de todos los brillos y las lentejuelas, es el del éxito, es el de las cámaras de fotos,
es el éxito de mostrar.
Sin embargo, esconden el fondo a un niño asustado.
Toda la vida se disfrazó de modelo a seguir,
de el demostrar quizás sea el hijo del que más orgulloso se sienta en la casa en cierto momento,
pero que quiere tener permiso para equivocarse, para quedarse en la casa,
para no ser nadie, para vivir en el anonimato, para tener una vida tranquila,
para pararle al ritmo tan frenético que viven porque viven de cocktail en cocktail, de fiesta en fiesta,
o sea, hacen un lobby social constante.
Les comparto un par de frases que le funcionan muy muy bien a este disfraz.
Desamo el pipes.
La mayoría de los hombres que prosperan en el mundo se olvidan de disfrutar del placer
durante el tiempo en que están consiguiendo su fortuna.
Se lo reservan para cuando ya la tengan, pero entonces es demasiado tarde para disfrutarla.
Y de esto quiero comentarles que este disfraz está demasiado orientado al éxito,
al que me miren, al que se note, y se olvida de disfrutar de la vida.
Y una más dice un esclavo tiene un solo amo,
pero un hombre ambicioso tiene tantos amos como personas hay que puedan serle útiles para mejorar su posición.
Y esa frase es de La Bruyère.
Esto describe exactamente este disfraz de Pao Real a la ambición,
a una carrera desmedidal, me están alcanzando,
entonces tengo que andar mucho más rápido para que nadie me alcance y tenga el éxito,
el triunfo y el bienestar que yo tengo.
Su cárcel es el que dirán,
y su salida es casi que el descaro de decir "sí, soy eso" y "que".
Soy solo eso y "que".
Me despidieron del trabajo y "que". Me separé y "que".
No tengo tanto dinero como quisiera y "que", no pasa nada.
Es el aprender a aplaudirse a sí mismo, el yo me vasto, el yo me miro dentro,
y sobre todo el yo con mis dotes humanos,
más que con mis títulos, más que con mis logros, más que con mi dinero y mis apellidos,
yo desde las cualidades humanas que poseo rescato al niño herido que llevo por dentro.
Disfraz número cuatro, el individualista, el especial o el incomprendido.
Con este disfraz llenamos la vida de brillo,
pero si todo el mundo brilla azul, yo voy a brillar naranjado,
porque tengo que ser único, porque nací en la época equivocada, porque a mí nadie me entiende.
Van a vivir disfrazados así, una cantidad de seres humanos a los que nadie ni nada le sirve.
Van cambiando de amores, de amistades, de lo que sea necesario en busca de un ideal inexistente.
Se hacen esclavos de la volatilidad, del cambio y de los sentimientos volubles,
porque los sentimientos, las emociones funcionan para ellos como una droga.
Y como una droga es que tienen como un alto, digamos, si están muy felices, exaltados,
emocionados, alguien los aplaudió, alguien les dijo algo muy bonito, ese es su mejor día.
Y es como una droga literal, porque al otro día se les pasa el efecto,
entonces son ahora que voy a hacer para que no me aplaudan unas, sino dos veces.
Y se ayer me aplaudieron cinco personas mañana, me van a aplaudir quince o veinte.
Entonces, esas emociones muy exacerbadas funcionan como ese estimulante para vivir.
Y cuando vives prisionero de este disfraz, lo que hace es huir de una vida común y corriente.
Porque lo común y corriente te parece ordinario, te parece demasiado del montón.
Y tu búsqueda, si tienes este disfraz puesto, has ido toda la vida a salirte del montón,
evitar a toda costa hacer una persona promedio.
Pero recuerda, todas las esencias son únicas.
Esta historia que te estás contando en la cabeza es la historia de tu ego limitado, miedoso, juzgador.
¿Qué puede hacer una persona con este disfraz de individualista o especial para liberarse?
Afirmarse todos los días que es un ser humano común y corriente como todos.
Y que su tarea en la vida no es ser distinto, sino ser feliz.
Su liberación también se da en el compromiso, en el yo no te voy a cambiar,
porque ya me parece lo más básico del mundo, sino que yo me voy a quedar aquí
para ver qué pasa una vez, pasas a chispa y esa explosión de la emoción inicial de conocerte
que hay en la vida ordinaria y rutinaria.
La liberación también es el amor propio, el abandonar a cómo delugar la comparación con los demás.
Y la tarea más importante de sus vidas, la serenidad.
Es el entender que puede vivir a través de un estado de paz de base y que la paz no es aburrimiento,
que podemos estar en paz por dentro y aun así vestirnos distintos y aun así ser irreverentes
y aun así no estar de acuerdo con la norma o con lo que todo el mundo hace.
Pero no me identifico con ese disfraz de ser humano distinto porque es que además
no tengo que diferenciarme cuando de derecho de nacimiento ya soy distinto.
Sí, uso eso para divertirme porque me gusta, porque tengo alma de artista por lo que sea,
pero mi esencia está en un mar de absoluta calma y desde ahí observo el mundo.
Cambia de una manera impresionante el desidentificarte de este disfraz de individualista.
Los personajes que están identificados con este disfraz también creen que las exigencias de la vida
los obligarán a renunciar a sus sueños y hay un mensaje fundamental para ellos
y es decirles que los sueños son suyos y que ningún estado, ningún compromiso social
o laboral te los pueden quitar.
Así que puedes quietarte para estar en calma, quietarte emocionalmente, adquirir un compromiso,
casarte, vivir con alguien, permitir que una empresa te contrate y cumplir con una rutina básica
pero seguir volando como siempre lo has hecho, pero que no sea un vuelo superficial,
sino un vuelo interno porque has abierto el candado que te tenía prisionado
creyendo que es bulla lo que hay que hacer para ser distinto y mentiras que es un estado interior.
El disfraz número 5 es el del inteligente, también es un disfraz que puede pasar muy desapercibido
porque las personas muy inteligentes, muy intelectuales,
por lo general pues ya si tiene un ego intelectual de esto es a mi manera
y tú siempre estás equivocado pues sí, pero hay otros que son muy, muy incluyentes
y podrían oír otras opiniones sin embargo cuando tienen su disfraz bien puesto, bien hermético
y bien identificado, se convertirán en especialistas, incapaces de ver el panorama completo
porque se enfocan en un solo punto y esta es mi verdad porque es la verdad porque yo he estudiado esto
en no sé cuántas academias, institutos y universidades, en cambio tú que vas a saber tú que eres una madrecasa, sí?
pues con su disfraz pueden empezar a por debajear a muchas personas que no estén a su altura intelectual
olvidándose que la inteligencia más importante es la inteligencia emocional, la inteligencia de la vida
la inteligencia de saber solucionar problemas sobre llevar asuntos prácticos de la vida
mientras que ellos se podrán leer todas las enciclopedias del mundo
y a veces enrollan con asuntos prácticos de la vida normal
cuando están muy identificados con este disfraz del ego, estas personas tan supremamente inteligentes también
son muy muy radicales porque tienen todos los argumentos para decir que las cosas son así
que uno más uno es dos y que nadie venga a contradicirme
y esa radicalidad los vuelve más lejanos
son muy cerrados a las opiniones ajenas, se esconden en su timidez
creen que viven a través del conocimiento mental y se privan de la experiencia y se vuelven muy muy muy evasivos
la cárcel del disfraz del inteligente es "yo no funcionó bien en el mundo, estoy cómoda aquí en cerrado"
y la llave es muy simple pero es simple para todos los que no estamos identificados con ese disfraz
y es vivir, para muchos que aman la experiencia y la vida
esto es como que tarea tan fácil a que les tocó a ellos
pero precisamente sabrás que este es tu disfraz
si te cuesta la vida social, si te cuesta la aventura, si te cuesta los viajes, si te cuesta conocer personas nuevas
si te cuesta oír ideas nuevas, si te cuesta el crecimiento personal y la espiritualidad
porque te encanta el método científico y todo lo comprobable
sin embargo esto es lo que te va a dar inteligencia de la vida
que es la inteligencia perfecta para complementar la que ya tienes
que es la inteligencia que te da el ensayo y el error, el usar tu cuerpo para dejarte tocar de la vida
y dejarte untar de las experiencias porque a eso vinimos no a llenarnos de datos, no somos un computador
vinimos a disfrutar y a dejarnos tocar y si hay que llorar, lloramos, ese es el aprendizaje
el disfraz número 6 es el del leal
es un disfraz de un tradicionalista, de un guardián de la verdad, arraja tabla
un fiel creyente que piensa que si el mundo cambia se pierde a sí mismo
entonces hará todo el tiempo un esfuerzo sobrenatural para que el mundo permanezca
la persona que se identificaba con este disfraz tiene la tarea de acoplarse al eterno fluir de la vida
porque qué egoista suena pretender que el mundo pare para ellos poder ir a su ritmo
para ellos a poderse aferrar a otros o a instituciones o a estados o a relaciones o a...
cuánta cantidad de cosas haya para una ilusión de permanencia y seguridad que no te la puede dar
nadie más que tu brújula interna
la seguridad que estás buscando fuera te la debes dar tú a ti mismo desde tu esencia
porque tu ego te va a tiranizar y toda la vida te va a convencer de que el mundo va a un ritmo inconveniente
y en realidad es tu tarea de adaptarte al ritmo de este mundo
además que estás perfectamente capacitado para hacerlo, así hayas perdido un poco el entrenamiento
la persona que se identificaba con el disfraz de este tipo es muy muy insegura
entonces va a adoptar ídolos y prefieren seguir luces antes que encontrar la suya propia
y por eso viven llenos de ansiedad porque cada que tú ubicas tu seguridad afuera
vas a pensar la ubicaste en un jefe y si se va el jefe yo qué hago
si la ubicaste en una pareja si se acaba esta pareja yo qué hago
si la ubicaste en tu bienestar material si se acaba el dinero yo qué hago
si la ubicaste en tus padres imagínate es natural que a casi todos nosotros nos toque enterrar a nuestro papá y nuestra mamá
entonces el día que eso pase qué haces
no ubiques la luz de tu vida ni en los jefes, padres, parejas, religiones
la luz es tuya, ya la tienes
y una vez la encuentres, claro que seguiremos fluctuando
esto lo hablamos al principio no nos quita nunca el disfraz para siempre y tampoco es necesario hacerlo
pero preguntate por qué estás depositando todo tu poder afuera
cuando podría ser perfectamente dueño de la seguridad de tu vida
sabemos que estamos totalmente identificados con el disfraz del leal o el tradicionalista
cuando somos un manojo de opuestos y esa es nuestra cárcel
y esa cárcel te dice qué
será que lo hago será que no lo hago me voy o no me voy
y si pierdo y si gano y si me va bien y si me va mal y te llenas de una sobra
la liberación es conocerte
saber quién eres de qué estás hecho qué haces bien qué talentos tienes de naturaleza
cuál esté falta por desarrollar hacer ejercicio cuidar de ti mismo
trabajar, tener solidez económica pero no aferrarte a ella
aprender a disfrutar de los bienes materiales e inmateriales
sin medio de que se acaben
porque estas como una avaricia bien intencionada de yo voy a guardar y acumular
para que como una estrategia de la vida y la vida no funciona con estrategias
es entregarte un poco más también a la espontaneidad
el disfraz número 7 es el de la entusiasta
y es otro de esos disfrazes que no se nota
es una persona que se disfraza el multitareas del estimulador
del vamos a divertirnos y el mundo se va a caer pues que sea un buen último día
es el que se niega a crecer porque crecer es muy duro
y los adultos pasan muy malucos y mejor ser in maduros toda la vida
me encanta una frase de Lincoln que dice
con la captura de la presa se acaba el placer de la casa
y eso es lo que siente un ser humano
que está disfrazado del entusiasta
de no quiero alcanzar a la presa porque no quiero que se acabe la diversión de la vida
entonces no quiero alcanzar la madurez porque se me acaba la diversión de la vida
no quiero crecer ni volverme serio o seria porque se acaba la diversión de la vida
y lo que tenemos que recordar es lo mismo de todos los otros disfrazes
que la diversión la llevaste por dentro
que tu puedes llevar esa diversión a donde sea que vayas
la puedes llevar a los viajes, a la oficina, a las relaciones permanentes
a la vida familiar, a lo que sea
la diversión es tuya, no es circunstancial
y otra frase que me gusta mucho
que les quiero compartir con respecto a esta es de Epicuro y dice
ningún placer es malo de suyo
pero los medios por los que se obtienen ciertos placeres
son sufrimientos que superan con mucho a los placeres
entonces si el entusiasta, el disfrazado entusiasta
está buscando permanentemente el placer
puede estar causando muchas heridas a su paso
y por eso necesita anclarse en la seriedad
y encontrar que la vida tiene momentos para todo
momentos para llorar y está bien para profundizar
y está bien para reir y está bien que hay que ser adultos
y asumir la vida como es
su cárcel es la búsqueda del placer en todo
el correr cuando se exige seriedad y responsabilidad
y el echemos la tierritad de eso no vale la pena
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y su, digamos que su manera de liberarse de eso
es dejarse sentir, dejarse sentir el miedo
su liberación es enfrentarse a eso que tanto lo asusta
por que me asusta tanto
encontrar en la profundidad
de la rutina, el aburrimiento, el no saber qué hacer
que la vida también puede tener sentido
cuando vamos un poco más lento
y que en realidad todo lo bueno y ese filtro
chevere, divertido, que le pones a la vida es tuyo
y se lo puede llevar incluso a las situaciones más profundas
y trascendentales
el disfraz número 8 es el del desafiador
el desafiador se disfraza de una persona llena de autoridad
y de rigidez
porque tiene un miedo gigantesco a ser herido o dominado
se disfraza de jefe
de yo mando, también es un ego muy notorio
háganse de cuenta una persona que vive con el disfraz de batalla
de guerrero con el escudo elístico en los tenis puestos
siempre a la defensiva
que se toma todo muy personal
que no obedece, no le gusta obedecer, no le gusta hacerse docil
no le gusta dejarse la montar de otros
dice esta frase Carlos Castañeda
o bien nos hacemos desgraciados o nos hacemos fuertes
la cantidad de trabajo es la misma
la tarea de esta persona es rescatar a este niño herido
asustado y vulnerable
y decirle que todo está bien
y hacerse fuerte
pero no desgraciado
porque entre mas fuerte seas
mas y eres a los otros
y haces a los demas
exactamente aquello que no te gusta que te hagan a ti
entonces si tu car se lees
tenerte que hacer el fuerte siempre
tener que estar al mandato siempre
tener que tener la razón siempre
infundir autoridad y que nadie te vaya a ver débil
la liberación es lo que mas te cuesta
pero es lo mas hermoso de esta vida
que es la vulnerabilidad
si me duele la vida y que
si yo tambien pierdo y que
si yo tambien
se hoy donde estoy parado y mañana no tengo ni idea y que
no pasa nada
nuestros fantasmas mas
miedosos, nuestros fantasmas mas asustadores
casi siempre terminan siendo
unas bobadas que estan espantando al niño interno que fuimos
pero que ya no le hacen ni cosquillas al adulto que somos
el asunto es desde donde estoy actuando
desde ese niño asustado y herido
o desde un adulto que tiene ya las riendas de su vida
y hacerse adultos es decir
tengo un disfraz puesto y ya se que lo estoy usando
y ya se que a veces lo necesito
y ya se que es un esquema, es una muletilla
pero ya aprendí a caminar y me lo voy a empezar a quitar
mas a menudo
porque quiero vivir y no quiero vivir blindado
vivir desde ese miedo, desde ese disfraz
se siente como irse a París
y recorrer París en un carro blindado
con las ventanas arriba
desde un lugar en el que no vas a ser herido
te lo garantizo, nadie te va a poder herir
mirar ni hacer daño
pero tampoco vas a poder saborear la existencia
probarla, caminar o leer
no vas a poder
entonces tu veras y vas a ver la vida desde ese carro blindado
o si la vas a caminar a pie
y a pie es desde la vulnerabilidad
y es una tarea importantisima para todos
pero muy especialmente para aquellos que estan disfrazados
de desafiadores
y por ultimo el noveno disfraz
seria el del neutro
tampoco se nota mucho
es el disfraz que te dice
yo no soy nadie especial
ámame porque no estorbo
porque soy, asi como otros se tenían que repetir
soy comun y corriente
por el contrario este personaje que esta disfrazado
de soy neutro
tiene que buscar aquellas cualidades
que lo hacen resaltar
y lo hacen ser distinto
porque es que ser neutro es ser transparente
es desaparecer en los otros
es olvidarme de la importancia que tengo
dice esta frase
la mayoría se imagina la paz
como un estado en el que no ocurre nada malo
o no ocurre mucho
sin embargo si queremos que la paz
nos llegue y nos haga el regalo de la serenidad
y el bienestar
tendrá que ser el estado de ocurre algo bueno
o sea que no ocurra nada
no es la vida
nos tiene que pasar cosas buenas y malas
y al disfrazado de neutro se le molesta
un montón porque prefieren que no pase nada
estáticos quietos
en toda la mitad del péndulo
pero acuérdense que para que el péndulo se fije
en el medio tiene que fluctuar
tiene que visitar los opuestos
y eso esta perfecto
permítete sentir
este ser humano
no te sublimes, no desaparezcas
en los otros
haz valer tu voz, encuentra tu voz
dice esta otra frase
la indolencia es un estado delicioso pero triste
hemos de estar haciendo algo
para ser felices
la tarea de los que están disfrazados de neutros
es actuar
se sienten como el comodín
y su ego es
que me voy a ser como si yo no existieras
como un niño que se
escondió en su juego
de escondidijos
y se quedó debajo de la cama
para no notarse, para no
tener que correr a liberarse con los amiguitos
pero jugó, no jugó
se perdió la vida, te vas a quedar escondido
con un niño chiquito debajo de las sábanas
asustado y temblando
porque ya vienen por ti
o vas a salir y vas a sudar
y te vas a untar de la vida
creo que lo segundo es la tarea
cuando tú te disfrazas
de no me importa
la vida, claro que te importa
claro que te importa
acuérdate que es sólo un disfraz
tu cárcel es hacerte el invisible
y tu liberación es hacerte visible
aunque estoy incómoda a otras personas
y esto implicará que algunos
seres se alejen
porque tu neutralidad era muy cómoda para ellos
pero no pasa nada, eres tú
es tu vida, es tu batalla
es tu proceso
necesitas un poco de descaro
como dice Víctor Hugo
morir no es nada, lo terrible
es no vivir
espero que se hayan disfrutado
este episodio especial
además el primero del año
2022
encuentre el disfraz de su ego
identificenlo para que puedan
alejarse un poco de él
y mirando por dentro, descubrir
de que están hechos
somos seres únicos, claro
y en esa unicidad brillaremos
pero también somos seres comunes y corrientes
y en esa normalidad
nos encontraremos con la verdad
fundamental de que todos somos uno
y sin embargo al mismo tiempo
nos necesitamos
les mando un abrazo gigante
gracias por estar aquí como siempre
y nos vemos en el próximo abiertamente
conversaciones con Yoga Lama
[Music]
Podcast Summary
Key Points:
El ego es un disfraz sofisticado y necesario para cubrir las heridas emocionales.
Identificar el ego y desidentificarse es crucial para el crecimiento personal.
Se mencionan nueve disfraces del ego, como la perfección y la bondad, que pueden ser perjudiciales si se llevan al extremo.
Summary:
El texto aborda la naturaleza del ego como un disfraz sofisticado necesario para proteger las heridas emocionales, invitando a identificarlo y desidentificarse para el crecimiento personal. Se detallan nueve disfraces del ego, como la perfección y la bondad, destacando cómo llevarlos al extremo puede ser perjudicial. Se enfatiza la importancia de reconocer la complejidad del ser humano, superando la identificación con los disfraces del ego para alcanzar la libertad y la compasión.
La narrativa resalta la necesidad de explorar la esencia detrás de estos disfraces para permitir un crecimiento genuino y una conexión auténtica con uno mismo y con los demás.
FAQs
El ego es un disfraz necesario para cubrir la desnudez emocional y las heridas del alma. Es fundamental entenderlo para poder desidentificarnos de él y conectar con nuestro ser verdadero.
El ego se manifiesta a través de la identificación con nuestro disfraz, la resistencia al cambio, el miedo, la repetición de patrones y el juicio hacia uno mismo y los demás.
La perfección es un disfraz del ego que se manifiesta en la necesidad de cambiar a los demás en lugar de cambiar uno mismo. Es importante liberarse de esta prisión emocional para permitir el crecimiento personal.
El disfraz de la bondad se manifiesta en dar de manera excesiva desde una carencia de amor propio. Puede ser perjudicial al asfixiar, controlar y agobiar a los demás, generando una relación desequilibrada.
Reconocer y deshacernos de los disfraces del ego nos permite acceder a nuestra esencia verdadera, liberándonos de patrones limitantes, miedos y juicios que nos impiden vivir plenamente.
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