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Los 3 Casos Más Extraños de Relatos de la Noche

43m 19s

Los 3 Casos Más Extraños de Relatos de la Noche

Una historia extraña y aterradora se cuenta desde el punto de vista de soldados que llegan a un pueblo pesquero en medio de una densa niebla. Allí, la gente grita hacia el mar y pide a los soldados que disparen contra un bote que emerge de la niebla, asegurando que es un grupo de personas muertas que regresan. El bote es antiguo, con personas que no envejecen, y los habitantes reconocen a sus antiguos familiares desaparecidos hace décadas. A pesar de que los soldados no creen la narrativa, la comunidad repite el mismo relato en diferentes momentos, lo que genera una sensación de realidad distorsionada. Paralelamente, se cuenta un caso de un vecino que ve a un hombre entrar a una casa sellada, decir que está en 2028 y negar que sea la casa que conoce, a pesar de que no hay grabaciones de su entrada. Otra historia involucra a un niño llamado Dionicio, que desde niño afirmaba recordar vidas anteriores, decía ser un mago y escribía en secretos que sus padres guardaban. Aunque sus padres lo consideraban un niño, él era respetado como un sabio, y su muerte a los siete años generó una profunda tristeza. Todas las historias comparten un elemento común: hechos inexplicables que parecen más reales con el tiempo, y que desafían la lógica o la fe en lo conocido, dejando a los oyentes con una sensación persistente de misterio y temor.

Transcription

5499 Words, 32527 Characters

Spanish
Los soldados se acercaron hacia el pequeño puerto, ahí estaba gritando toda la gente de ese pueblito, gritaban hacia la niebla que venía del mar, cuando los vieron a ellos les pidieron que dispararon hacia la niebla, los soldados no entendían hasta que vieron una figura dibujándose poco a poco, se acercaba un bote, un bote muy extraño salida de la niebla. Hay historias mi querida comunidad que podemos reconocer inmediatamente como historias de terror, una casombrujada, una aparición en una carretera, una risa macabra que recorre las copas de los árboles en el bosque, pero las historias de esta noche son diferentes, que hecho cuando terminamos de prepararlas nos dimos cuenta de que era difícil incluso encontrar una forma de describirlas, porque las tres comienzan en lugares y situaciones completamente distintas, no comparten una leyenda, no hablan del mismo fenómeno y probablemente cada uno de ustedes terminará con una explicación diferente para lo que ocurrió, lo único que tienen en común es que son extrañas, muy, muy extrañas, son de esas historias que cuando alguien termina de contárselas, te dejan pensando durante un momento que diablos acabas de escuchar, esta noche conoceremos tres casos así, tres historias en las que hubo testigos, personas quisieron preguntas, que intentaron encontrar una explicación y que quizás nunca van a poder hacerlo, a lo mejor ustedes encuentren una respuesta, nosotros no la tenemos, pero parecen para escuchar tres de los casos más extraños que han llegado a nosotros, sean bienvenidos a relatos de la noche. Se confieso que hasta esa relativa en te poco empecé a escucharlo con atención, antes sabía del canal, escuchaba alguna historia a suelta pero ahora se me hizo costumbre, prácticamente todos los días escucho uno o dos episodios, a veces mientras manejo, a veces por la noche, y fue así que empecé a pensar en algunas cosas que me han pasado, que tal vez podrían interesar a la comunidad, pero ante una parte de mi vida fui soldado, no quisiera decir exactamente en que el lugar ocurrió esto que voy a contar, principalmente porque no sé si hacer lo pueda meterme en algún problema, aunque han pasado muchos años ya, lo que sí puedo decir es que durante un tiempo estuve asignado en una zona bastante alejada, entre montañas, nuestro campamento estaba lejos de cualquier ciudad y los poblados cercanos eran muy pequeños, era una zona donde uno podía pasar días viendo prácticamente nada, debes en cuando bajábamos a uno de esos pueblos para ver algo, o para comprar alguna cosa de comer, estaba cerca de la costa, aunque llegarte es donde nosotros nos encontrabamos tomada tiempo por el camino, era un pueblo pesquero, pero no como esos lugares donde llegan barcos grandes, donde hay un industria alrededor de la pesca, era pequeño, donde la gente pescaba principalmente para ellos mismos, para vender un poco entre los mismos habitantes o llevar algo a comunidades cercanas, había solo embarcaciones muy pequeñas, nosotros se habíamos bajado varias veces, comprábamos algunas cosas, comíamos, nosamos una vuelta y regresábamos, la gente nos ubicaba y nosotros también empezábamos a reconocer algunas caras, el día que ocurrió esto va a que con nosotros los compañeros, no recuerdo exactamente de la fecha, pero si recuerdo que el tiempo estaba extraño desde que llegamos, había mucho medado y desde el mar venía una bruma bastante espesa, en algún momento la niebla comenzó a cubrir parte de la costa y desde ciertas calles apenas alcanzaba distinguir donde terminaba el pueblo y donde comenzaba el agua, nosotros no le dimos importancia, veníamos estar en la montaña donde también era común que se cerrar el tiempo del momento a otro, estábamos acostumbrados y por eso no nos íbamos a regresar, ya llevamos un rato en el pueblo cuando escuchamos critos sorpente, muy alterados, tanto que al principio pensábamos que había ocurrido alcun accidente, los tres voltamos hacia donde venía el ruido y vimos a varias personas corriéndose a la costa, nos acercamos, recuerdo especialmente que había mujeres gritando y hombres haciendo señas hacia el mar, en un lugar tan pequeño una conmucionas inmediatamente llaman la atención y nosotros además estamos uniformados, mientras nos acercamos tratamos entender que estaba pasando, había mucha gente hablando al mismo tiempo, unos gritaban hacia el agua y otros les gritaban a los que estaban atrás, vimos una señora llorando, también recuerdo yo a un hombre mayor que parecía muy alterado y así aseñas con los frasos, como queriendo que algo se fuera, cuando llegamos preguntamos que había pasado, nadie nos contestó bien, no más señalaba en el mar, entonces uno de nosotros preguntó si había alguien ahogándose, un hombre nos agarró prácticamente del brazo y nos dijo que hicieramos algo, que no los dejaramos llegar, nosotros no entendíamos de quién estaba hablando, pero entonces vimos el bote, venía saliendo de la niebla, no sé qué tan lejos estaba, con la broma era difícil carcular las distancias, pero si estaba lo suficientemente cerca para distinguirlo, era una embarcación más grande que las que normalmente veíamos ahí, lo primero que pensé fue que quizás había tenido algún problema y estaba tratando de acercarse a la costa, había gente ahí arriba, eso también lo vimos, no podría decir cuántas personas, se alcanzaban a distinguir varias figuras sobre la embarcación y se escuchaban voces que venían desde allá, estaban gritando algo, nosotros preguntábamos que estaba pasando y la gente del pueblo estaba cada vez más alterada, un señor nos dijo que les disparáramos, yo pensé que había escuchado mal, le pregunté qué decía y volvió a pedirnos lo mismo, disparan es por el amor de Dios, no nos dejen acercarse, otra persona comenzó a decir lo mismo, después otra, luego prácticamente todos, ahí fue cuando la situación se volvió muy extraña porque nosotros seguíamos viendo personas en un bote, no sabíamos quiénes eran ni qué estaba sucediendo, pero la gente en nuestro alrededor estaba cerrada, había quienes comenzaban a retroceder conforme la embarcación se hacía más visible entre la niebla, que otra estaba de preguntar quiénes eran, que habían hecho, porque no querían que llegaran, pero nadie me da una respuesta que tuviera sentido, solo repetían que no lo secaramos acercarse, la gente que venía en el bote se iba gritando, no entendíamos lo que decían, al menos yo no entendía una sola palabra, entre la distancia, las voces de toda la gente que teníamos alrededor y el sonido del mar era imposible, pero sí recuerdo perfectamente esas voces, y mientras más acercaba el bote, más hysterica se ponía a la gente, hasta nosotros empezamos a sentirlo, eso es algo que todavía recuerdo muy bien porque al principio los tres estábamos relativamente tranquilos, confundidos claro pero tranquilos, éramos soldados y estamos acostumbrados a que cuando llegábamos uniformados a algún lugar, la gente nos buscará se había el control problema, por eso nuestra primera reacción ha decidido averiguar que estaba ocurriendo, pero el miedo se contagia, cuando tienes a 20, 30 personas a tu alrededor, vienos el mismo lugar con verdadero terror, empiezas a buscar que están viendo ellos que tú todavía no entiendes, yo volví a mirar hacia el bote, fue entonces cuando me di cuenta de que era viejo, muy viejo, no sé de embarcaciones si no sabré decir de que año pudiera ser, pero sabía que era un barco de otro tiempo, no se parecía para nada a los botes ya de por sí viejos del pueblo, se había gastado, oscuro y las personas que iban arriba tampoco se distinguían bien, por momentos lo anieble o lo tapaba y luego volvían a aparecer, uno de mis compañeros empezó a preguntarles a dos pobladores que querían que hicieramos, todos hablaban encima de todos, el otro compañero estaba mirando fijamente el bote y de pronto levantó el arma, me acuerdo a alguien que yo voltea hacia él, lo vi cuando disparó el aire, el sonido hizo que todos frincáramos, fue un solo disparo. Durante unos segundos se hizo un silencio rarísimo, incluso la gente dejó de gritar. Mi compañero seguía con el arma levantada. Yo lo conocía, habíamos pasado bastante tiempo juntos y puedo decir que tampoco sabía que estaba haciendo. No recibían ninguna orden, nadie de nosotros había decidido disparar, simplemente perció el control por un instante. Creo que todo esta gente gritando, pidiendonos que hicieramos algo y diciéndonos que no dejáramos llegar a esas personas, terminó por afectarlo. Después del disparo volvimos a mirar a Selmar. El voto dio la vuelta y se dirigió de nuevos selanieblas. Se perdió en ella. Las voces también empezaron a escucharse más lejos, hasta que dejamos de oírlas por completo. La gente comenzó a tranquilizarse, eso fue quizás lo más extraño de todo. Nos otros estábamos apenas empezando a asustarnos y ellos parecien estar recuperándose. Yo estaba enojado, también mis compañeros. Les preguntamos qué acababa de pasar y por que nos habían pedido que disparáramos contra un voto y lleno de personas. Entonces nos dijeron quiénes eran. Nos dijeron que eran gente de ahí del mismo pueblo. Y ya al principio no entendía nada. Pregunté entonces por qué no querían que llegaran y unos de los hombres nos dijo que porque. que porque estaban muertos. Yo pensé que estaba hablando de algún problema entre familias o algo así muertos para ellos, algo que nosotros desconocíamos. Incluso recuerdo que volteé hace unos de mis compañeros esperando que lo hubiera entendido mejor, pero comenzaron a explicarnos. Según ellos esa embarcación había salido de ese mismo pueblo así a 50 años. Había salido a pescar pero nunca regresó. Las personas que iban en ella eran hombres del pueblo. Algunos habían dejado esposa, hijos. Había familias que durante años esperaban alguna moticia, pero nunca encontraron el voto y encontraron los cuerpos. Y ahora, según ellos, acabábamos de verlo. De nuevo. Yo no les creí, claro. Pense que la gente se había asustado por la niebla, que habían confundido una embarcación con otra y que después estaban relacionándola con una historia vieja del pueblo. Pero había algo que no encajaba con mi explicación. Las personas mayores se estaban señalando si el lugar donde el voto había desaparecido. Y hablaban exactamente de quienes iban arriba como si tu pieran precisamente quienes eran. Uno se se había reconocido a nombre. Otra persona mencionó a otro. No recuerdo los nombres si prefieron inventarlos ahora. Lo que sí recuerdo es que algunos aseguraban haber conocido personalmente a quienes desaparecieron. Decían que eran ellos y decían algo todavía más extraño, que estaban iguales, que no habían envejecido. Un señor que ya era bastante mayor nos explicó que algunos de sus hombres eran muy jóvenes cuando desaparecieron. Tan jóvenes como él en ese entonces. Ahora les estaba viejo, pero ellos no. Nos dijo que lo se ve alcanzado a ver sobre la embarcación, que tenía la misma edad que la última vez que los fio. Yo se ya buscando una explicación y seguía haciéndoles preguntas y fue entonces cuando dijeron que esa no era la primera vez que venían. Unos 10 años antes. También no era tarde de mucha niebla. Algunas personas habían visto la embarcación acercándose desde el mar. La descripción había sido prácticamente la misma. El bote había parecido entre la bruma. Había gente arriba. Se había acercado lo suficiente para que algunos habitantes reconocieran a quienes iban en él y después había vuelto desaparecer. Por eso habían reaccionado así cuando lo vieron. Por eso algunos corrieron. Por eso otros nos perdían que disparármos. Porque no entendían ni querían saber que querían esos hombres perdidos en su pueblo. Nosotros permanecimos todavía un rato más ahí. Hablamos entre nosotros a lo que habíamos visto, pero ninguno tenía una explicación. Uno decía que seguramente la gente no sabía su gestionado. Otro insistía en que él sí había visto perfectamente las personas arriba. Yo sabía que había visto el bote. Eso sí. También había escuchado las voces. Lo demás, todo lo que contó la gente no podía asegurarlo. No conocía quiénes supuestamente había desaparecido 50 años atrás. Nunca había estado en ese pueblo antes de que nos asignaron esa zona. Para mí eran simplemente figuras sobre una embarcación. Esa misma noche regresamos al campamento y recuerdo muy bien el camino de vuelta porque conforme subíamos hacia la montaña empezó a parecer niebla. Una niebla completamente normal. La habíamos visto muchas veces, pero esa noche ninguno de los tres la quería ver. Llevamos bien callados y vamos con miedo. Me atrevo a confesar. En algunos tramos apenas alcanzamos a distinguir el camino frente a nosotros y yo me descubría mirando hacia los lados, hacia los curidad, aunque sabía perfectamente que estamos en la montaña que el mar se había quedado lejos. La imagen de ese bote se nos había quedado metida en la cabeza. Con el tiempo nos movieron de esa zona. Cada quien eventualmente siguió con su vida y durante muchos años esa historia quedó como una de esas cosas que no cuenta de vez en cuando agente de confianza. Pero hubo algo que hice tiempo después cuando me acordé ya que había Internet. Busqué información de ese pueblo, comunidad. No encontré ninguna historia de fantasmas ni una leyenda publicada sobre que el bote al menos no hasta ese momento. Lo que sí encontré fue una referencia a una embarcación de ese pueblo que había desaparecido muchos años atrás. Había salido a buscar, nunca volvió y en ese entonces eso fue suficiente para que se dejará de buscar. No puedo decir que las personas que vimos aquella tarde fueran los mismos hombres. Tampoco puedo decir que aquel bote era el que desapareció. Sería mentir decir que yo reconocía alguien porque no conocían ninguno. Lo único que puedo asegurar es lo que vi. El bote entra en la niebla, las personas arriba, sus voces, sus gritos. A todo un pueblo que parecía saber quiénes eran. Espero después poder escribirte otra experiencia que tuve siendo soldado y que es así considero aterradora. Esta no. Esta como dices tu en el programa simplemente es una historia bizarra que nunca pude entender. Hola a Uriel, mi nombre es Sandra y soy de la ciudad de México. Lo que les voy a contar pasó mi calle pero prefiero no decir en que colonia porque por lo que sucedió en esa casa sería muy fácil encontrar la información, saber exactamente dónde vivo. Puedo decir que eso no son muy tranquila. Llevó varios años viviendo aquí y conozco a todos mis decinos. No somos de juntarnos ni hacer reuniones entre todos pero si nos ubicamos. Sabemos quién vive en cada casa, nos conocemos a los perros, quien llega tarde. Esas cosas que termina sabiendo cuando llevas mucho tiempo viviendo en la misma calle. Hace unos años hubo un homicidio en una de las casas. No quiero entrar en detalles de eso porque realmente no tiene importancia para lo que pasó después y además hay una familia muy querida, involucrada. Solamente necesitan saber que la casa quedó asegurada por los atoridades. Tenías ellos en las puertas y ventanas y nadie podía entrar. Obviamente después de lo que había ocurrido, la casa no estaba miedo, tenía una energía rara. Yo pasaba frente a ella cuando pasaba en mi perro y trataba de no voltear. En la noche se vía todavía peor porque estaba completamente oscura mientras las demás casas tenían alguna luz, pero nunca pasó nada más. Hasta una noche. Sería en cerca de las 12 cuando escuché un grito, yo estaba costada y al principio pensé que había sido en la calle, me quedé escuchando y después vinú, otro, era un hombre, irritaba pidiendo ayuda, me levanté y fui a la ventana, ya había luces encendiendos en otras casas y viste a ir a unos de mis vecinos, después salió otra señora, entonces volvié a escucharse, venía de la casa, de la casa donde había ocurrido a lo misidio, yo sé que esto va a sonar, ironico, pero lo primero que pensé fue que estábamos escuchando a algo paranormal, creo que cualquier que hubiera vivido lo que nosotros vivimos en esa calle habría pensado lo mismo, era media noche, esa casa llevaba meses o quizás más completamente sola y nadie podía entrar, pero el hombre volvó a gritar, y ahí ya no nos importó el miedo, o tal vez no por quéramos muchos, pero salimos casi todos los vecinos, nos quedamos frente a la casa tratando de entender de dónde venía la voz, y esta volvó a pedir ayuda, estaba dentro, uno de mis vecinos llamó a la policía, mientras llegaban empezamos a revisarte hacia afuera, la puerta tenía todavía los ellos, las ventanas también, todo estaba intacto, eso lo vimos varias personas, incluso hubo quien caminó hacia un lado de la casa para ver si encontraba alguna entrada por donde pudiera haberse metido a alguien, pero las verdas eran muy altas, además esa casa estaba pegada a otras propiedades, y los vecinos en los lados estaban ahí con nosotros, nadie había saltado desde sus casas, y el hombre seguía adentro, lo policía tardó bastante, cuando llegaron tampoco pudieron simplemente abrir, revisaron los ellos, hablaron con alguien por radio, y nos explicaron que tenían que esperar autorización porque la propiedad seguía asegurada, así que durante un rato ocurrió algo muy extraño, había policías y vecinos parados a afuera de una casa cerrada, escuchando a un hombre pedir que los sacaran, hasta los policías se veían confundidos, después llegó otro vehículo, venía una gente que según entendía y era de investigación, revisó todo tomó fotografías, y finalmente dio la autorización para romper los ellos, para entrar, aquí viene lo extraño comunidad, cuando entraron encontraron a un hombre, era una persona en situación de calle, estaba mal, estaba muy asustado, y por lo que alcanzamos a escucharse afuera, agradecía que hubieran entrado por él, yo hasta sentía alivio, pensé que de alguna manera se había metido y nosotros simplemente no habíamos encontrado por donde, los sacaron, era un señor muy flaco, con ropa no tan sucia, parecía que no tenía tanto tiempo viviendo en la calle, se había muy desorientado, uno de los policías empezó a preguntarle cómo había entrado, y el señor dijo que por la puerta, le preguntaron cómo había roto los ellos, pero él entendió, decía que no había ellos, que la puerta estaba abierta, según él había entrado por que hacían muchísimo frío, y solamente querían lugar donde pasar la noche, eso también nos pareció raro, no sólo el que dijo que por la puerta cuando vimos que estaba sellada, sino que no era invierno, no hacia frío, al contrario, se sentía algo de calor, el policía le señaló la puerta, le explicó que la casa estaba segurada y que no podía meterse así a una propiedad, el hombre volteó y cuando vio la casa cambió completamente, no sé cómo explicarlo bien, hasta ese momento estaba confundido, pero relativamente tranquilo, y cuando vio la fachada de la casa se quedó callado, la miró durante varios segundos, y después empezó a decir no estaba así, el policía le preguntó qué cosa, y él seguía viendo la casa y diciendo no estaba así, no estaba así, empezó a llorar, decía que esa no era la casa donde habían trado, que él había encontrado una casa abandonada, uno de los policías le dijo que sí estaba abandonada, pero el hombre se estía, no, así no, la pintura ya no estaba, tenía una red a ver a grande, no sé qué quería decir, no lo entendimos bien, los policías comenzaron a apartarlo y nosotros también tuvimos que alejarnos, después revisaron la casa, no encontraron ninguna entrada abierta, los ellos que ellos mismos habían roto para entrar, eran los mismos que nosotros habíamos visto puestos momentos antes, después ocurrió algo que hizo todo todavía más raro, varios vecinos tenemos cámaras apuntándose a la calle, al día siguiente revisamos las grabaciones, se veía la casa, la banqueta, coches pasando personas caminando durante el día y hasta la noche, nosotros paseando nuestros perros, pero nadie encontró al hombre entrando, nadie lo había grabado, revisamos minuto a minuto esa noche y nadie pudo verlo, no sé cuánto tiempo llevaba adentro, ni como llegó, menos como se habrá metido, y aquí hay algo más que durante todo el tiempo que me tomé para escribir, ¿dónde si contarles porque yo no lo escuché, porque el mejor fue nadie demasiado loco, lo contó uno de mis vecinos, el que vive al lado de esa casa, mientras los policías tenían al señor afuera, los sentaron durante un rato prácticamente frente a la casa de este vecino, él estaba mirando todos de su balcón, justo arriba de ellos y al que enzaba escuchar algunas de las preguntas que le hacían, eran preguntas muy simples, como se llamaba si sabía donde estaba, si sabía que día era, supongo que querían saber si estaba sollentado bajo el efecto de algo, cuando le preguntaron la fecha, el señor respondió 23 de enero de 2028, esto comunidad pasó en 2025, mi vecino dice que uno de los policías le volvió a preguntar y el hombre repitió lo mismo, 23 de enero de 2028, yo no escuché eso, quiero dejar lo claro, eso me lo contó el después, además no sabemos si, si realmente ha sido una persona simplemente desequilibrada, aunque no lo parecía la verdad, lo que yo si vivía fue ese hombre mirando a que ya casa, llorando mientras repetía que no era la misma en la que entró, después se lo llevaron, ya nunca supimos que ocurre con él, nadie en la calle volvió a verlo, la casa sigue estando sobrada hasta ahora, hace tiempo le quitaron los sellos y parecía que iba a evitarse pero una semana después volvieron a colocar los todos, yo me quedé pensando mucho en algo, esa noche todos estábamos preocupados por saber cómo había entrado un hombre a una casa que estaba completamente sellada, ahora creo que la pregunta que más me inquieta es otra, cuando ese señor abrió aquella puerta para refugiarse del frío, cuando entró, si sigues por aquí quiero preguntarte, cuál es la cosa más extraña que te ha pasado, algo que nadie te cree, algo a lo que ni tú le encuentras explicación, esperamos tu historia por más increíble que parezca, por más bizarra que sea, ahora continuamos, con una historia más esta noche, hola bien, mi nombre es Janette, quiero contarte una historia que conocí completa hasta que ya era adulta, hace muy poco de hecho, digo completa porque yo conocí a la persona de la que voy a hablar, era mi primo, y se llamaba Dionicio, lo conocí durante toda su vida que desgraciadamente fue mi corta, sin embargo, durante esos años yo nunca supe realmente quién era Dionicio para el resto de mi familia. familia, para mí solamente era mi primo raro. De unisora varios años menor que yo y desde que tengo memoria fue un niño muy flakito, pequeño incluso para ciudad. Cuando había reuniones familiares y llegábamos todos los primos nosotros inmediatamente nos juntábamos, jugábamos, corriamos, hacíamos lo que hacen los niños cuando saben que van a pasar varias horas juntos mientras sus papás están platicando. Dionicio nunca estaba con nosotros, eso es lo primero que recuerdo de él. A veces lo imitábamos a jugar pero que casi siempre estaban el lugar donde estaban los adultos. Podría centrar a la sala buscando a tu mamá y ahí estaba Dionicio sentado en una silla, escuchando una conversación de gente grande. Otras veces lo recuerdo ser que de una ventana. Nosotros estábamos afuera jugando y él nada más nos miraba desde adentro. No parece atriste, eso quiero decirlo porque con los años he pensado mucho en esos recuerdos. No tengo la imagen de un niño al que sus padres tuvieran castigado o al que no dejaran convivir con nosotros. Simplemente Dionicio prefería estar ahí y nosotros nos acostumbramos. En las familias son los de costumbre muy rápido a las rarezas de los demás. Sabíamos que Dionicio era así. Serio, callado con nosotros, muy educado. Los pocas veces que cruce palabras con él me llamaba mucho la atención la manera en que me saludaba. Yo era su prima, una niña también, aunque mayor que él, pero Dionicio me hablaba como estros tíos, me preguntaba como estaba, me escuchaba con mucha atención, cuando estaba de una manera que en ese momento me parecía esta graciosa, era como hablar con un señor metido en el cuerpo de un niño. Pero hasta ahí, eso era todo lo que yo sabía. También sabíamos que sus padres lo habían tenido grandes. Mi tía tenía 43 años cuando nació y sus posos 56. En las familias decía que quizás por eso lo estaban creando diferente. Porque eran personas mayores. Tranquilas. Y nosotros simplemente sumimos que Dionicio había aprendido de ellos esa manera tan seria de comportarse. Nunca imaginamos que la explicación que ellos daban era otra. Dionicio murió cuando tenía apenas siete años. Se fue a dormir una noche y ya no despertó. Yo era una niña cuando eso ocurrió y recuerdo perfectamente lo fuerte que fue para toda la familia. Perder a un niño es algo para lo que nadie está preparado. Sus padres quedaron destruidos. Después de eso casi no se hablaba de Dionicio, sus papás se volvieron todavía más reservados. Se llena asistiendo algunas reuniones familiares pero ya eran diferentes. Y nosotros crecimos. Cada primo hizo su vida y aquella imagen del niño flaquito que nos veía jugar desde una ventana, quedó como uno de tanto recuerdos familiares borrosos. Pasaron muchos años. Primero murió el papá de Dionicio. Tiempo después ya recientemente murió su mamá. Y fue durante ese funeral cuando finalmente supimos la historia. Estamos varios de los primos juntos, ya todos adultos y comenzamos a recordar a Dionicio. Alguien hizo un comentario sobre el extraño que había sido siempre y entonces una de mis tías, la más joven, la única que estaba con nosotros, nos preguntó algo que nos dejó confundidos. Nos preguntó si de verdad nunca nos habían contado. Contado qué preguntamos, ella pensaba que nosotros sabíamos pero nadie de los primos había nada. Entonces empezó a explicarnos que Dionicio había sido diferente prácticamente desde que aprendió a hablar. Sus padres se dieron cuenta muy pronto. Dionicio tenía recuerdos, así lo llamaba. Decía que recordaba cosas de antes e haber nacido de su otra vida. Al principio, por supuesto, sus padres pensaron que eran ocurrencias de niño. No se exactamente ha quedado comenzó porque yo conocí esta historia muchos años después, pero mi tía decía que era demasiado pequeño. Apenas había aprendido a expresarse bien cuando empezó a hablarles de personas que ellos no conocían, de lugares donde nunca había estado y de cosas que según él había hecho antes. Cuando intentaban explicarle que seguramente lo había soñado, Dionicio se molestaba. Decía que había reencarnado, como reencarnamos todos, pero él había tenido la maldición de recordar. Eso fue exactamente lo que nos contó mi tía. Recuerdo que cuando dijo esa frase todos nos quedamos callados. ¿Por qué no puede pensar que un niño se inventa en historias? Todos lo hacen, pero ¿qué niña de tres años podía haber pensado en algo así? Dionicio también decía que había sido muchas cosas. Entre estas, la más importante, la que lo definía, es que había sido un mago, un mago muy poderoso. Cuando utilizaba esta palabra, hablaba, según entendían sus padres, de alguien que había dedicado su vida, a la investigación, al conocimiento. El mismo se describía algunas veces como un hombre muy viejo. Decía haber estudiado cosas que ahora ya no recordaba por completo. Y ese era otro detalle extraño. Según mi tía, Dionicio decía que los recuerdos se le estaban perdiendo. Había cosas que podía recordar con mucha claridad, y otras que sabía que estaban ahí, pero no podía alcanzar. Como cuando unos despiertas después de un sueño y durante unos segundos, sabe perfectamente qué soñó, pero mientras intenta recordarlos, se le va borrando. Por eso comenzó a escribir, y a dibujar, al principio sus padres guardaban esos papeles como cualquier padre guarda los dibujos de su hijo, después comenzaron a tomarlos en serio. Y es que lo que al principio parecía una fantasía que creía en sus papás, con el tiempo se volvió una certeza, dentro de una parte de la familia. Esto es difícil de explicar, porque yo no estuve presente en estas conversaciones. Les recuerdo que va a ser difícil de explicar, porque yo no estuve en esas conversaciones, que lo que les estoy contando es lo que nuestra tía nos contuvo hace poco, ya de adultos. Pero ella decía que hablar con Dionicio resultaba desconcertante, vos días empezar preguntándole cualquier cosa, y después un rato, darte cuenta de que era él quien estaba llevando la conversación, los adultos lo escuchaban. Dionicio pinaba sobre problemas familiares, daba consejos, hacía preguntas que incomodaban algunos porque según ellos parecía entender cosas que nadie le había explicado. Por eso poco dejaron de tratarlo como un niño, y eso finalmente me explicó algo que yo he visto muchas veces sin confrenderlo, por eso Dionicio siempre estaba con los adultos, y no estaba ahí solamente escuchándolos, participaba en las conversaciones, a veces como les digo incluso la dirigía, parecía tener el saber de un viejo, y la familia comenzó a obedecerlo. Cuando mi tía dijo eso inmediatamente recordé aquella sala, recordé a todos mis tíos sentados, y este niño flaquita entre ellos, y nosotros corriendo afuera, Dionicio mirando por la ventana con sus ojos cansados de viejo, toda mi vida había pensado que le estaba allí porque no quería jugar con nosotros, nunca se me ocurrió pensar que los adultos querían que estuviera con ellos, también entonces opimos otra cosa que a varios de nosotros nos sorprendió. Dionicio nunca fue a la escuela, yo era demasiado joven para verme preguntado por qué, además no vivíamos juntos y solamente lo vivía en reuniones familiares, pero aparentemente sus padres decidieron educarlo en casa. Según mi tía, les llegó un momento en que ellos estaban convencidos de que mandara de unicio en la escuela no tenías sentido, decían que se había demasiado, y es que él parecía saber cosas de la vida, de las personas, tenía una forma de pensar que quienes convivían con él no asociaban con un niño de su edad, y mientras tanto seguía escribiendo, pasaba muchísimo tiempo en cerrado en su cuarto, llenando y llenando hojas, escribía palabras, las y anotaciones, dibujaba símbolos, sus padres le preguntaban qué significaban. Dionicio algunas veces les explicaba una parte, otras les decía que todavía no podía, que necesitaba recordar más, que algún día podría explicarlo. Ese día nunca llegó, dionicio murió a los siete años, se ha costado dormir y no despertó. Mi tía nos dijo algo esa tarde, en ese velorio que todavía recuerdo, aunque no sé si ella lo creía literalmente, o si era una frase que había repetido tantas veces de la familia, que terminó convirtiéndose en la explicación que encontraron para soportar su muerte, se decían que su cuerpo pequeño e infantil, no pudo sobrevivir el peso de sus recuerdos. Yo no sé si creo eso, no sé siquiera que creo de toda esta historia. Lo que sí sé es que sus padres entraron en una depresión terrible después de perderlo, porque a pesar de todo, deonicio era su hijo, podían creer que antes había sido un anciano, un sabio, un mago, o cualquier otra cosa que les hubiera dicho, pero para ellos más que nada era su niño de siete años. Después de su muerte guardaron todo, los cuadernos, las hojas, los dibujos, los símbolos que dionicio había pasado años escribiendo en su habitación. nuestra tía sabía que existían porque había visto algunos, otros familiares también sabían de ellos, pero los papás de inicio no permitieron que nadie se los llevara, los escondieron, pero nunca supimos donde, y ahora que ellos también murieron, parece que se quedaran escondidos para siempre. Cuando terminó de contarnos aquello, mis primos y yo comenzamos a hablar de nuestros propios recuerdos de dionicio, y fue muy extraño. Todos recordábamos prácticamente al mismo niño, al primo que nunca jugaba, al niño demasiado serio, al que hablaba con nuestros tíos, al que estaba sentado entre los adultos mientras nosotros hacíamos ruido a otra parte de la casa. Yo siempre supe que dionicio era distinto, lo que nunca supe fue cuánto. Ya no hay manera de preguntarle a sus papás que escucharon de su hijo durante aquellos siete años, tampoco podemos leer lo que escribió. Quizá algún día alguien encuentra esas cajas o esos papeles guardados en algún lugar, quizás se perdieron cuando murieron sus padres, y nadie supo lo que estaba tirando. No sé, yo solamente conservo lo poco que me tocó conocer de él. Aquel niño flaquito que algunas veces miraba por la ventana, mientras sus primos jugábamos afuera. Mi primo dionicio, el mago sabio. [Música]

Podcast Summary

Key Points:

  1. Un grupo de soldados llega a un pequeño pueblo costero donde la niebla cubre la costa y la gente comienza a gritar hacia el mar.
  2. Al aproximarse, ven un bote extraño saliendo de la niebla con personas a bordo, que gritan sin que se entiendan las palabras, generando miedo entre la población.
  3. La gente del pueblo pide a los soldados que disparen hacia el bote, afirmando que son personas muertas que regresan, y que no deben dejarse acercar.
  4. Los testigos afirman que el bote es antiguo, con personas que no envejecen y que parecen identificarse con personas del pueblo que desaparecieron hace 50 años.
  5. Aunque los soldados no creen la historia, la comunidad del pueblo reconoce que han visto el mismo bote antes, en condiciones similares, durante años.
  6. La investigación revela que el bote desaparecido fue un hecho local sin explicación oficial, pero la narrativa se vuelve más extraña con la presencia de voces en el tiempo futuro.
  7. Un vecino de la ciudad de México relata un caso donde un hombre entra a una casa cerrada, dice que está en 2028, y se niega a reconocer la casa, sin ser grabado por cámaras.
  8. Una historia sobre un niño llamado Dionicio, que creía recordar vida anterior, decía ser un mago, escribía secretos y era respetado por sus padres, hasta su muerte a los siete años.

Summary:

Una historia extraña y aterradora se cuenta desde el punto de vista de soldados que llegan a un pueblo pesquero en medio de una densa niebla. Allí, la gente grita hacia el mar y pide a los soldados que disparen contra un bote que emerge de la niebla, asegurando que es un grupo de personas muertas que regresan. El bote es antiguo, con personas que no envejecen, y los habitantes reconocen a sus antiguos familiares desaparecidos hace décadas.

A pesar de que los soldados no creen la narrativa, la comunidad repite el mismo relato en diferentes momentos, lo que genera una sensación de realidad distorsionada. Paralelamente, se cuenta un caso de un vecino que ve a un hombre entrar a una casa sellada, decir que está en 2028 y negar que sea la casa que conoce, a pesar de que no hay grabaciones de su entrada. Otra historia involucra a un niño llamado Dionicio, que desde niño afirmaba recordar vidas anteriores, decía ser un mago y escribía en secretos que sus padres guardaban.

Aunque sus padres lo consideraban un niño, él era respetado como un sabio, y su muerte a los siete años generó una profunda tristeza. Todas las historias comparten un elemento común: hechos inexplicables que parecen más reales con el tiempo, y que desafían la lógica o la fe en lo conocido, dejando a los oyentes con una sensación persistente de misterio y temor.

FAQs

Los soldados vieron un bote antiguo y desgastado salir de la niebla, con personas a bordo que gritaban sin que se entendiera nada. La gente del pueblo les pidió que dispararan para impedir que llegara, asegurando que los ocupantes eran muertos que habían desaparecido hace 50 años.

Afirman que el bote llevaba a hombres muertos que desaparecieron hace décadas, y que estaban vivos en el bote, con la misma edad que en aquellos tiempos. La gente temía que volviera a aparecer y que causara más daño o miedo.

No hay confirmación definitiva, pero los habitantes del pueblo lo describieron como idéntico al que desapareció años atrás. El soldado que relata la historia no puede decir si fue el mismo bote, solo que vio las figuras y las voces que coincidían con la historia local.

Inicialmente fueron tranquilos y confundidos, pero el miedo se propagó rápidamente entre la gente. Un compañero disparó sin orden, lo que provocó un silencio extraño, y luego la gente comenzó a tranquilizarse mientras el bote se perdía en la niebla.

Dijo que los hombres en el bote eran de su pueblo y que habían desaparecido hace 50 años. Afirmó que se mantenían en vida, con la misma edad que en aquel entonces, y que la gente los esperaba durante años sin encontrarlos.

Un hombre entró a una casa que estaba completamente asegurada, dijo que fue por frio, pero la puerta estaba cerrada y no había frío. Al ver la casa, se asustó, dijo que no era esa casa, y al día siguiente no apareció en las grabaciones, lo que generó sospechas sobre su entrada.

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