Esta reflexión, compartida por William Arana, se centra en la importancia de no perder lo que no tiene precio, como el tiempo con los hijos, la paz espiritual o las relaciones auténticas. Aunque un padre logró construir una vida exitosa para sus hijos, encontró en un dibujo infantil que había olvidado darles su presencia y afecto. La enseñanza se basa en la Biblia, especialmente en Marcos 8:36, donde se compara el mundo entero con la alma, mostrando que nada temporal puede compensar la pérdida de lo eterno. El mensaje es claro: el verdadero éxito no está en lo que se ha ganado, sino en lo que se ha conservado. Se exhorta a detenerse, a conectar, a pedir perdón y a cuidar las relaciones más importantes. La vida no se mide por el éxito material, sino por la calidad de los vínculos y el tiempo dedicado a lo que realmente importa. Se invita a cada persona a revisar lo que está descuidando, porque lo que se pierde puede ser irreparable. Finalmente, se destaca que el valor de la vida está en cuidar lo que amamos, y que en el camino del éxito, no debemos olvidar lo esencial: el amor, la familia y la relación con Dios.
En bendición, en oración y en victoria me levanto hoy con la palabra del señor, la docis diaria. Con William Arana. Un hombre pasó muchos años construyendo una empresa, salía de casa cuando sus hijos todavía dormían y regresaba cuando muchas veces ya estaban acostados, siempre decía lo mismo. Estoy haciendo todo esto por ellos. Quiero darles lo que yo nunca tuve, y lo logró. Compró una casa más grande, cambió de opto un móvil, pudo pagar buenos estudios para ellos, viajes como idades, cosas que durante años había soñado tener. Pero un día mientras organizaba unas cajas viajas encontré un dibujo que su hijo había hecho cuando era pequeño. Había una casa, un niño tomado de la mano de su mamá y, a un lado, un espacio vacío, aquí debería estar papá. El hombre se quedó mirando aquel dibujo durante un largo rato. Había trabajado para darle a su hijo muchas cosas, pero en el camino había dejado de darle algo que su hijo realmente quería. A él. Y por eso creo que esta frase cora un valor importantísimo hoy. Cuiden lo que quieren, es carísimo perder lo que no tiene precio. Y es una verdad muy grande, ¿por qué? Porque hay cosas que tienen precio y pueden volver a comprarse, pero hay otras que cuando se pierden, ningún dinero alcanza para recuperarlas. El tiempo con tus hijos, una conversación con tus padres, la confianza de alguien que amas, un matrimonio que dejaste de cuidar, una amistad verdadera, tu paz, tu salud espiritual, tu tiempo con Dios. Jesús habla de eso precisamente en la palabra de Dios. En marcos 836 dice "y qué beneficio obtiene si ganas el mundo entero, pierdes tu propia alma". Jesús estaba poniendo una balanza delante de nosotros en esta escritura, de un lado del mundo entero, de otro tu alma, y estaba diciendo "hay cosas que ni siquiera el mundo entero puede compensar". Así que hoy tenemos que pensar que hay que tener cuidado de no ganar cosas y perder personas, de no llenar la cuenta y vaciar la casa, de no alcanzar el éxito y quedar sin paz, de no tener tiempo para todo menos para que nada más. Y sobre todo de no estar tan ocupado construyendo una vida que terminemos dejando adiós por fuera de ella. Hoy preguntate que estoy descuidando que si algún día lo pierdo descubriré demasiado tarde que no tenía precio, porque hoy de pronto puedes estar a tiempo de hacer esa llamada, de sentarte a conversar, de pedir perdón, de abrazar, de volver a casa, de apagar ese teléfono, de recuperar esa relación, de volver a buscar adiós, porque la verdad era riqueza, no consiste solamente en cuanto has logrado conseguir, sino también en cuanto de lo verdaderamente valioso, has sabido conservar. Por eso, la invitación hoy es a cuidar lo que amas, porque perder lo que no tiene precio puede ser lo más costoso de tu vida. Que Dios nos desaviduría para reconocerlo verdaderamente valioso, que no permitamos que por correr detrás de lo temporal, descuidemos lo eterno, que por conseguir más cosas se pierdan, las personas a las que amas, del señor Ayudame, enseña me a cuidar lo que has puesto en mis manos, y a invertir mi tiempo donde realmente importa, en el nombre de Jesús, amen. Y este próximo domingo tenemos reunión presencial en Bogotá, siempre el primer domingo de cada mes tenemos reunión presencial en Bogotá, tres reuniones, a las 9 de la mañana, a las 11, o a la 1 de la tarde. Escoge el horario que más te convenga, la entrada del libre, carrera 13, 66, 74 en Chapinero, allá nos vemos bendiciones. Somos que brantados, Cristo es necesario. Cada día más y más, el uniforme a Chris X-Fight somos tan iguales en las debilidades. Comentemos cada error y hace falta superdocristo es necesario. La docis diaria con William Arana, tu alimento para el alma. Víde la y compártela, somos Roca Estéreo.
Podcast Summary
Key Points:
Un padre que trabajó duro para dar a sus hijos todo lo que había soñado, descubrió en un dibujo infantil que había olvidado darles el tiempo y la presencia que realmente valoraban.
El mensaje central es que hay bienes eternos, como el tiempo con los hijos, la confianza en los padres o la paz espiritual, que no se pueden comprar ni recuperar si se pierden.
Jesús en Marcos 8
La vida no tiene valor solo en lo conseguido, sino en lo verdaderamente valioso que se ha conservado: relaciones, amor, momentos compartidos.
Hoy se invita a detenerse, a hacer llamadas, abrazar, conversar, porque el descuido puede tener consecuencias irregresables.
El éxito no debe venir a costa de perder las relaciones profundas y las conexiones humanas esenciales.
La verdadera riqueza está en cuidar lo eterno, no en acumular lo temporal.
Se recomienda invertir el tiempo en lo que realmente importa, como el vínculo con la familia y con Dios.
Summary:
Esta reflexión, compartida por William Arana, se centra en la importancia de no perder lo que no tiene precio, como el tiempo con los hijos, la paz espiritual o las relaciones auténticas. Aunque un padre logró construir una vida exitosa para sus hijos, encontró en un dibujo infantil que había olvidado darles su presencia y afecto. La enseñanza se basa en la Biblia, especialmente en Marcos 8:36, donde se compara el mundo entero con la alma, mostrando que nada temporal puede compensar la pérdida de lo eterno.
El mensaje es claro: el verdadero éxito no está en lo que se ha ganado, sino en lo que se ha conservado. Se exhorta a detenerse, a conectar, a pedir perdón y a cuidar las relaciones más importantes. La vida no se mide por el éxito material, sino por la calidad de los vínculos y el tiempo dedicado a lo que realmente importa.
Se invita a cada persona a revisar lo que está descuidando, porque lo que se pierde puede ser irreparable. Finalmente, se destaca que el valor de la vida está en cuidar lo que amamos, y que en el camino del éxito, no debemos olvidar lo esencial: el amor, la familia y la relación con Dios.
FAQs
Porque el tiempo compartido con los hijos no se puede comprar ni recuperar si se pierde. Es un bien valioso que, una vez perdido, no tiene precio.
En Marcos 8:36, Jesús dice que ganar el mundo entero no valdría la pena si se pierde la alma, mostrando que hay cosas eternas que no pueden ser compensadas.
Un hombre que trabajó mucho para darle cosas a su hijo, pero olvidó darle tiempo de calidad, encontró en un dibujo infantil que su hijo esperaba tenerlo cerca.
El tiempo con los hijos, conversaciones con los padres, la confianza, el matrimonio, la paz, la salud espiritual y el tiempo con Dios.
Porque, aunque el mundo puede darte cosas materiales, no puede reemplazar lo que se pierde en relaciones profundas y verdaderas.
En la calle 13 #66-74, en Chapinero, el primer domingo de cada mes, a las 9 a.m., 11 a.m. o 1 p.m., con entrada libre.
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