En este episodio del podcast "La educación a debate", el entrevistador conversa con Miguel San Martín, autor de "De libros, padres y hijos", sobre el valor profundo de la literatura en la educación. Miguel, de formación jurista pero escritor por vocación, defiende que la literatura no debe tratarse como una materia académica o utilitarista, sino como un camino hacia la vida buena, la belleza, la verdad y el bien, inspirándose en filósofos antiguos. Destaca que el acto de leer en sí mismo es virtuoso: requiere paciencia, templanza y prudencia. Se enfatiza la importancia de la lectura en voz alta, que crea un ambiente especial incluso en adolescentes, y la lectura silenciosa como práctica moderna. La poesía es señalada como la puerta esencial para iniciar a los niños, despertando su tono poético innato, a menudo apagado por el entorno actual. Se critica el exceso de imágenes digitales que sustituyen la imaginación personal, y se reivindican los álbumes ilustrados como un paso necesario. Para la escuela, se propone un cambio de enfoque: fomentar la lectura como goce y juego, con espacios cómodos, tiempo dedicado, y el ejemplo de los docentes leyendo, en lugar de solo como obligación de examen. Miguel aboga por recuperar la tradición de cantos y rimas, y por seleccionar cuidadosamente los libros infantiles, considerando la calidad de la imagen, la literatura y el aspecto moral.
La educación a debate. Un podcast de hace prensa. Conferrando Rodríguez Borlado. Muy buenas tardes y bienvenidos a un episodio más de la educación a debate. Hoy hacemos los números redondos, el número 10 y el número 10 de esta segunda temporada, en la que estamos entrevistando a distintos actores, en distintos ámbitos de mundo educativo. Y hoy tengo la suerte el placer de contar con Miguel San Martín, Miguel San Martín, Fenollena, autor de este libro que tengo yo aquí entre mis manos, que se llama "De libros, padres y hijos", autor también, de un blog, imagino que precede al libro con el mismo título, "eles de formación jurista", pero como él suele decir "por vocación", es escrito, se ha dedicado a hablar de literatura. Y esto lo que vamos a hablar hoy, de literatura, y no puede pensar bueno, y esto como encaja dentro de un podcast sobre educación. Pues en fin, los que hayáis escuchado los episodios anterior y ya sabréis que para mí, aparte de ser periodistas y profesor del lengué y literatura, una de las grandes lagunas de la educación actual tiene que depredizamente con esto, con educación artística, en general, con educación literaria, en particular. Entonces me parece un tema de absoluta urgencia, hablar de ello y además, ya digo, es un gusto hacerlo con Miguel, porque escrito un libro, no es una captática o benevolente, así más escrito un libro maravilloso de libros, padres y hijos del que vamos a hablar. Miguel, muchas gracias, muchas gracias por estar aquí y muchas gracias por el libro. Muchas gracias a vosotros por a ti, por haberme invitado y lo del libro, bueno, efectivamente a alguien le ayuda, pues estupendo. Decía que Miguel es de formación jurista, pero en este libro yo descubierto un apolojeta que se me permita la licencia literaria, ya que vamos a hablar de esaatura, una apolojeta de la vida buena, de la vida lograda, de la vida profunda, de la vida sensible, de la vida abierta al ministerio y todo esto es la literatura, o al menos la literatura es un cauce delicioso y además un atajo también para llegar a esta vida profunda, que ya digo, creo que tanta falta hace hoy, en general, creo que quizás especialmente en los jóvenes. Y Miguel, mi primera pregunta tiene que ver precisamente con este enfoque que tú has dado al libro. El libro es verdad que está orientado más a la iniciación de la altura dentro de la familia, más que quizá en la escuela. Yo voy a orientar la entrevista por lo que me toca. Digamos también más hacia la escuela, vendiendo que son dos caúces paralelos en esta tarea y me ha llamado mucho la atención y me ha regocijado comprobar que tú no tratas la literatura o la enseñanza de la literatura con una cuestión, como decirlo académica o esteticista o, en fin, no sé, utilitarista, sino como un camino, ya digo, para la vida buena. Hay un enfoque filosófico en tu introducción al libro que me ha gustado mucho, porque hablas de que la literatura, a través del contacto con la belleza, nos lleva a la idea de verdad y de ahí también se dieron una enseñanza virtuosa, es decir, en el bien. Claro, no es el enfoque que se suele dar a la enseñanza de la literatura, por la generancia en los colegios y no sé si en las familias tampoco, pero puedes explicarnos, me digo, este proceso tal como tú lo ves, por qué la literatura es un camino derecho hacia la vida buena. Es enfoque de la literatura, no es novedoso, pero no es nada que yo traiga de nuevos y que ponga encima de la mesa, sino que es algo muy antiguo. Ya los antiguos filósofos, griegos, platón y Aristóteles hablaban, precisamente de eso que acabas de decir. De ese camino a través de la belleza para llegar, pues ellos hablaban de la sabiduría, tenemos nosotros los cristianos hablar de la contemplación para llegar a la verdad. Y efectivamente, yo siempre he creído que esto es así y he tratado de trasladárselo a mis hijas y a través de esa experiencia, demostrásselo, pues, a cuantas más personas, fue el posible. El acto mismo de leer, pienso que es virtuoso, el acto mismo, es decir, y sobre todo en el mundo en el que vivimos, que sostila la lectura. El hecho simplemente de reservar, de pestar atención para leer es un acto de paciencia, el reservar el tiempo de lectura, pues, es un acto de cierta templanza, las cantidades tímulos con los que vivimos. El hecho también de interpretar y de reflexionar sobre lo ídos es un acto de prudencia y reivindicar hoy, la condición del lector, creo que es un acto de coraje y de valentía. El acto simplemente de leer es virtuoso. Pero además, la lectura es útil en un sentido no en el que tú señalabas, que es el que se tiene que pensar, pienso hoy todo el mundo, que es ese sentido, digamos, utilitarista o mercantilista del fin de las cosas, sino en una utilidad para esa parte de nosotros que no se ve y que es el alma. Y eso me hace pensar en un froncispicio, creo que en el froncispicio de la biblioteca de tebas hace muchos, muchos años, se escribía algo así como medicina para el alma. Los libros, creo que pueden ser los buenos libros medicina para el alma. Y en este sentido, creo que la literatura puede ser utilizada, a pesar de que la palabra utilizar y utilizar no me gusta, pero como ese causa hacia la buena vida. Miguel, perdón, a que deriven seguida hacia la escuela, el libro ya lo he dicho, no se centra fundamentalmente en este ámbito, pero me interesa por motivos particulares. ¿Cómo podría hacer una escuela, una, lo llamas sino? Una opción preferencial por la lectura, que creo que debe hacer ahora mismo, no sé si siempre ha sido un deber de la escuela, pero me parece que ahora mismo lo es. Una duda, es cuestión de que los profesores de lengua recomienden buenos libros, es cuestión de que el colegio cuente con una buena biblioteca, bien subtida, un sitio cómodo para leer que se blinden algunos tiempos en el horario para dedicarlos a la lectura. La cuestión también siempre recurrente, libros obligatorios o no, parece un oximorón, de la lectura obligatoria, pero en el mismo tiempo los profesores quedamos clase a adolescentes o a chicos, de estas edades, entendemos que un cierto empujo oncito hay que dar. Sí, vamos a ver, yo obviamente no soy como tu profesor, ni tengo la experiencia del docente, tengo la experiencia del padre que, efectivamente, ha tenido y todavía tiene hijos en el colegio y, aunque mi experiencia como alumno es muy lejana, pero mi experiencia próxima es como padre. Y en este sentido creo como tú, que, efectivamente, te entrada creo que si bien el currículum o los currículumos obligan a determinadas cosas a los colegios, en este caso, a un enfoque de la literatura mucho más normativo, mucho más sujeto a determinados aspectos que podíamos llamar no poéticos, creo que haría falta un cambio de enfoque en mi opinión, creo que el primero un cambio de enfoque, los niños obviamente relacionan el colegio a excepción de los tiempos de recreo con la disciplina, con el esfuerzo, con la necesidad del estudio, y por tanto no lo relacionan con un aspecto lúdico o deléite o con goce. Por tanto, creo que es importante tratar de llevar el libro a esa parte, digamos, lúdica y muy propia de los niños, como es el juego, la diversión, el entretenimiento. Y apartarlos un poco de ese otro sector de ver el libro como un objeto de examen, de estudio, de discurso, de sermón, etcétera. Sé que eso no es sencillo, por lo que he dicho, primero porque hay efectivamente unos currículos que obligan y que limitan el tiempo, pero creo que es importante, creo que sería importante hacer ese cambio de enfoque. ¿Cómo hacer eso? ¿Cómo hacer llegar a los niños, la imagen de los libros como amigos, que les puedan contar parte de la verdad que han conocido y que no sea por ello olvidada a través de la impresión de la belleza, de la sombra que guardan entre sus páginas? Una de las cosas que has dicho, creo que son interesantes, que hay colegios que ponen en marcha alguna de esas cosas. Por ejemplo, creo que es importante a la hora de enseñar a los niños a parte del aspecto lúdico o divertido, entretenido de los libros o apasionante, por ser el aspecto de la importancia que tiene la lectura. Y creo que, por ejemplo, eso que has dicho de espacios para la lectura o tiempo para la lectura, creo que es importante. creo por ejemplo un colegio que en un determinado momento se paraliza.
totalmente porque es la hora de la lectura y todos los niños vieran que todos los profesores incluidos no solo los de lengua, la educación física, todos cogen en ese momento un libro y se ponen a leer porque es el momento de leer. Creo que sería un ejemplo muy muy gráfico para el niño de la importancia que tiene la lectura. Es simplemente es una idea pero creo que hay algún posible que haya colegios y creo que yo te he conocido alguno que hacen algo similar. Luego están los medios y todo lo que has dicho. En tu biblioteca surtida, un bibliotecario agradable, con maravillosos consejos sobre lectura, profesores implicados que traten de dar esa parte, digamos, de la lectura apasionante, la belleza, la pasión fuera del aspecto normativo del estudio, creo que sería muy importante. Es un autopi, pues no lo sé, pero gente como tú y otra que conozco que están en ello, creo que esos esfuerzos pues quizás lleguen a buen puerto en algún momento y será maravilloso que se hace. Sí, son un lo comentaba pensaba en dos de mis sueños para mi propio colegio. Uno es que la biblioteca se convirtiera en el lugar más cómodo de todo el colegio. Eso sería fantástico y incluso he lanzado alguna propuesta, pero es verdad que a veces un poco utópica, quizás, pero bueno. Y el otro es diseñar un plan lector. Para cada chico de manera que, desde que entra el colegio muy pequeño, se le pudiera generar una especie de itinerario, mucho margen para la libertad, evidentemente, pero de lecturas que pueden abrir abriéndole diferentes puertas, para utilizar la terminología que utilizas tú en el libro. Me encantó esa clasificación de las puertas. Lo tengo aquí, la puerta de la maravilla, la puerta del valor heroico, la puerta de los viajes extraordinarios, de la trastendencia, del valor de la familia, de lo cotidiano. Me encantaría poder diseñar un plan lector. Eso, que dirigiera al chico por todas estas puertas. Hay alguna de las que tú señalas aquí, que te parezca, digamos, la puerta de las puertas, es decir, la primera puerta por la que un buen lector debería introducirse en el fondo de la lectura. Sí, yo creo que sí, creo que es una y además muy descuidada. Creo que es la poesía. Creo que la poesía es la primera puerta en el tiempo y la puerta fundamental que complementa todo lo demás. Todo debe tener, creo que una visión poética y la belleza en el fondo, la visión de la belleza es poética en sí mismo. Ese conocimiento poético, que hablaba los antiguos y Santo Tomás y de ese conocimiento de las cosas por con naturalidad, que hace referencia primero al alcancemiento de la propia realidad natural que nos rodea. Pero que puede ser ayudada a través de la lectura de los libros. En este aspecto creo que la puerta de la poesía me parece que es con un lado algo muy descuidado y por otro lado algo muy fundante. Primero, es lo primero, probablemente, con lo que debería tener contacto el niño, incluso desde el seno materno, se deberían cantar canciones rimas y en ese momento. Y seguir una vez que nos cantamos las canciones de siempre, que conocemos a través de lo que nos cantaron nuestros padres y que nuestros padres conocieron a través de lo que nos cantaron nuestros abuelos, etcétera, etcétera y que pasan pasado de generación a través de la tradición. Esas canciones, esas pequeñas rimas que van generando, o que van más que generando, despertando un tono poético con el que nace todo niño. Yo creo que todos los niños nacen con un tono poético, nacen con una visión extraordinariamente poética de la realidad, en todo lo que hacen, en todo lo que piensan, en todo lo que dicen. Y lo que ocurre es que en el mundo en el que vivimos, pues conspira para hogar eso casi desde el principio, entonces yo creo que sería muy importante que esa puerta de la poesía estuviese abierta desde el principio y estimularla, o sea estimular eso que está dormido en los niños o que se quiere dormir o apagar. Como, pues efectivamente hay dicho de entrada con este tipo de recitaciones y cantos, una erudita de la literatura, un poco olvidada en estos tiempos, se llama Carme Embrao Vía Sánchez, que a la mejor conoces tiene un montón de recopilaciones de estas cantos tradicionales, en unos libros estupendos, que están, degraciadamente muchos descata ogados, y son difíciles de encontrar, pero que tienen encierran verdaderas maravillas. En todo caso, en cada casa hay una tradición, y por tanto cada padre estoy seguro que es capaz de bucear en sus recuerdos y en los diálogos que pueda tener con sus padres o si os tiene con sus abuelos o sus tíos sobre ese tipo de carcinios. Después, pues hacer que los propios niños, ya cuando, aparte de leerles rimas, pues hacer que que las reciten, que es lo que se puede hacer con una poesía, pues con una poesía lo que se puede hacer es memorizarla, y recitarla y declamarla y divertirse, haciéndolo mediante una representación dramática en distintas formas y tonos de decirla. Creo que los niños pueden jugar con la poesía. Y después, bueno, pues hay muchos libros, hay muchos libros que recomendar o se me viene a la cabeza libros que recomendar. Hay antologías que siempre son muy útiles, no? Hay una muy antigua, pero que es que es muy buena que es el silbo del aire en dos tomos para niños más pequeños y para jóvenes, es una antología de los años, yo creo que se tenta, o sí. Luego está Aljardin de Versos para niños, Stevenson, son unos versos pensados para para niños y realmente con unamente, con un amente que conoce efectivamente el mundo infantil. Ese contacto con el verso, con el ritmo, con la música, todo eso que en el fondo están el alma del niño, es algo que se debe cultivar, que se debe proteger, creo que está muy descuidado, pero creo que se podrían hacer cosas de este estilo y creo que sería muy importante despertar eso que está dormido en el niño, porque solo luego habrá otras puertas y te hace ir a otras puertas. Ya llevamos la atención las páginas que edicas en el libro, hablar de los libros de ilustraciones y lo relacionaba con la poesía porque al final la poesía es imaginación puesta en palabras, se nutre de imágenes y por eso me parece que una muy buena introducción al mundo de la poesía son los libros de ilustraciones, porque definitiva lo que contribuyen es poner en funcionamiento esa máquina, que es la imaginación, préstamos la importancia de vida a estos libros de ilustraciones y antes también hablabas de las condiciones que ha ogan la visión poética de los niños, no puede ser una también la falta de imaginación. Bien, hay dos cosas muy interesantes que has planeado ahí, primero, esos álbumes ilustrados, creo que es un paso necesario en la adquisición del hábito y del disfrute de la lectura. Hay maravillas, esa combinación en la que el niño descubre, por primera vez, la relación entre la palabra y la imagen, entre el concepto que encero la palabra y la representación de la imagen, creo que les damos muy poca importancia en principio. La selección que los padres suelen tener en la crítica, en una selección crítica de libros más avanzados que en ese tipo de libros. Pero creo que requieren una atención, requieren una atención porque esa aparente simplicidad, ingenuidad, encierro una gran complejidad. Porque se trata primero, como he dicho, el primer contacto entre la imagen y la palabra, que luego construye dentro del niño y del alma del niño prefiguraciones que luego ponen condicionar más adelante, pues la descripción de un determinado hábito, de un determinado gusto. Y por tanto, yo creo que hay que prestar atención a tres aspectos básicos, que hay que prestar simplicación en todos los libros y para ente todos los que tratan de seleccionar libros para sí o para otros, sobre todo para niños, piensa. Primero, la imagen, como dices tú, la imagen que creo que hoy en día también está profundamente descuidada con una especie de proliferación del feismo y la ilustración infantil. En segundo lugar, buscar también calidad literaria, aunque sean pocas palabras, debe haber un cierto estilo, deben ser utilizadas en un cierto orden. Las mejores palabras en el mejor orden es la definición de poesía de "Worsworth", no se trata de eso, pero sí es el espíritu. También habrá que calibrar, obviamente, cada uno conoce a su hijo, a sus alumnos. El nivel, digamos, de estilo, y vocabulario, de estructura, de expresión, etcétera. Pero siempre creo que también hay que presentarles un reto, de sólo decir a Tolkien, que a los niños, igual que a todos, necesitan ser retados en la lectura, porque la lectura, al final, el hábito es resultado una repetición. Y como el músculo se gana también con repeticiones, el hábito elector también se gana con esfuerzo y entrenamiento. Y finalmente, el aspecto moral, porque, fíjate, hay que prestar también atención en esos saludos.
un espequeños a lo que dicen o lo que tratan de transmitir, todo autor trata de transmitir en sus obras un concepto del mundo, del universo, del hombre que es personal y por tanto, pues, es un tema que hay que crear. Entonces yo creo que efectivamente hace falta prestar atención y en la segunda cuestión que señalabas de la imagen, de mi aparthe algo fundamental, que la imaginación es un aspecto tan descuidado, están considerado tan trivial, algo, el imaginativo es el soñador, es el fondo, el inútil, el que pierde el tiempo, pero la imaginación, si lo pensamos, simplemente un momento que es la capacidad de crear imágenes con las percepciones sean pasadas o presentes que recibimos a través de nuestros sentidos, es fundamental en la cualquiera actividad humana, no podemos pensar sin imágenes, no podemos comunicar los imágenes, incluso conceptos tan digamos innefables, como el de Dios necesita una imagen, muchas veces lo representamos como un señor mayor, como un abarrobado, como un triángulo que representa la trinidad, pero siempre hay una imagen, sin esa imagen, sin ese ejercicio imaginativo, no es posible ser hombre, ¿no? ¿Y qué ocurre hoy tú lo has señalado? Los niños y los jóvenes se ven, digamos, desbordados por una, por una especie de marea de imágenes, imágenes artificiales, digitales y que además hurtan su imaginación, es decir, sustituyen la imaginación personal por una imaginación que viene dada, si nos dan muchas imágenes o les dan muchas imágenes, pero no son sus imágenes, eso hace que la imaginación al final termine achicando y poniendo según el rincomposo, yo creo que efectivamente el tema de imaginación es muy importante y hay que prestarle la atención que merece. Miguel, en el libro, hablas de la necesidad por un lado de la lectura silenciosa y creo que esta necesidad se puede entender más fácilmente, también porque será que estamos más acostumbrados actualmente, pero también de la necesidad de la conveniencia de la lectura en voz alta. Y esta es la parte que a mí me ha suje de mí ha aparecido, también por una experiencia personal y es que cuando en clase a mis alumnos que son ya mayorsitos entre 15 y 18 años, les leo un texto en voz alta, tengo una sensación de que se reproduce un poco ese ambiente de chimenea en casa, o sea como que sin querer lo rememora, ese momento se cree un ambiente especial. Y esto que tú comentas de la lectura en voz alta, yo lo he presenciado, lo he experimentado con mis alumnos y adicó no son críos precisamente. No, efectivamente la lectura puede ser de dos maneras y cuando pensamos en la lectura hoy en día, pensamos en la lectura silenciosa, que es relativamente nueva. Hasta, de acuerdo no sé qué textos han agustiado, también de la sorpresa de verga, en prosio leyendo, digamos, musitadamente insilente, el impacto que produjo en ellos, esta lectura de más silenciosa que fue introducida, de hecho, por el cristianismo, la lectura recogida para meditar y pensar sobre las escrituras. Pero hasta ese momento, la lectura era oral en voz alta. Y como tú dices, es posible que se despierte algo atábico, que algo que se transmita de alguna forma nos hagamos como, de manera misteriosa, hay que estar ahí, que se despierta, pues cuando hacemos determinadas cosas que están ahí en la juro de los tiempos. Y esa es una de ellas esa lectura que rescata esos relatos alrededor de la hoguera, alrededor de la laguera en mi tierra. Creo que es algo que no se debe dejar. A veces me preguntan, bueno, yo tengo hijos como tú hablas de tus alumnos que ya son jóvenes o adolescentes ya entrando en la juventud, me dice, yo tengo, y no sé qué, debo seguir leyendo, ellos quieren, por supuesto que sí, no es algo que no tiene tiempo, que no se debe abandonar, es algo que genera, primero genera un ambiente especial con tuwico. Como tú dices, y luego genera, es un acto social, no? Es un acto social que permite además un intercambio de impresiones, que permite también una hostilación, un cambio de papeles, de ser lector, auditor, lector, auditor, se pueden combinar, se pueden repartir. Luego también permite, en los más pequeños, es conveniente establecer, actuar como mentor, como guía, y la persona mayor que le puede guiar y conducir y dar explicaciones y hacer interludios que para clara cosas, para poner relieve sobre determinados asuntos. Creo que la lectura en voz alta es algo fundamental para crear un gusto por la lectura. Hay un anécdota, también viene a cabeza ahora mismo, un anécdota del señor Ronald Knox, este sacerdote inglés que conversó, que escribió unos libros maravillosos, de despectualidad, como era el tarrante oculto. El cierto rentoculto tiene unos sobre la mesa y sobre el credo, ahora mismo no recuerdo los títulos, pero no os libros tupe. Bueno, él cuenta que cuando era pequeño, él y sus hermanos mientras jugaban, sumades les leía, aquí bling, Stevenson, ellos la prestaban atención, ellos estaban jugando, riendose, pero ella leía y leía cosas, les leía cosas. Y él dice que eso creo que creó en él y en sus hermanos que también fueron destacados el literato alguno de ellos, pues una amor y una pasión por la lectura. Yo creo que son cosas que aunque los igual que a veces la música, aunque aunque el niño no esté atento, lo que se dice atento va absorviendo de manera inconsciente determinadas cosas. Por tanto, creo que la lectura en voz alta desde el principio que es algo que debe hacerse y no debe abandonarse mientras se pueda. Miguel hablas, al órgano, todo el libro de la necesidad del sentido de la sombra, ya hemos comentado en esta manera, cuando hemos podido dar la imaginación. Gracias por que, igual que hay referencias culturales que me han encantado encontrar, por ejemplo, a Nicolás Comedávila, ellos son absolutos paráticos, a Nicolás Comedávila, según iba leyendo en comprito esta parte de la sombra, me venía la cabeza, Florenski, Pablo Florenski, yo estoy leyendo ahora mismo el arte de educar y veía pero bastante reflejada esa convicción suya de que la realidad es simbólica y de que el símbolo es real al mismo tiempo. Pero es verdad que a veces cuando se habla de asombró, hay como no se viene como barnizado este término de un punto así de vulcorado, parece que lo asombroso solo puede ser, en fin, lo piruleto, por el día es lo bueno en término. Y sin embargo, yo, por lo que voy viendo, también verdad que hablo de adolescentes, pero las historias a veces duras, te podríamos llamar duras, generan también un tipo de asombró, que es un choque con la realidad, que desde mi punto y mi experiencia con odios estentes, muchas veces para ellos es una puerta muy interesante también, porque quizá se han cansado un poco en ti, no es lo que te quiero decir, ¿no? Y sí sí, pero sí, pero sí, sí, sí, pero sí. Y es otro tipo de asombró, no es el del punto de las que también es fantástico, pero es otro tipo de asombró que yo te he descubierto que para adolescentes es muy efica y es interesante esto porque a la adolescencia es una tapa en la que por terrasia muchas veces se abandona, a lectura, ¿no? Lo que dices de las hombros es cierto, ¿no? El asombró puede ser la perturbación, el favor, el encontrarse con la realidad de las cosas, ¿no? Y sobre todo, un mundo como el nuestro en el que nuestros jóvenes viven como entre algodones, ¿no? Al menos en el mundo occidental y que los protegemos o los sobreprotegemos excesivamente. Por tanto, el camino de los libros puede ser un camino para a través de lo que suele llamar a la imaginación moral poder conocer y tener experiencias de forma ubicaria, no directa, y por tanto, de una manera más aséptica sin tener que sufrir, sin tener que, digamos, angustiarse de una manera personal, pero a través de personajes poder captar todas esas cosas, ¿no? Eso produce impacto, no es el mismo impacto que vivirlas, pero es un impacto que puede producir, efectivamente, un cambio en las personas en cuanto a su capacidad para prestar atención a determinadas cosas. Porque lo cierto es que al final y esto nos lo dicen los grandes filósofos y de Aristóteles, a tanto, Tomás, lo que está detrás de las cosas, el ser que ya sabemos nosotros los cristianos, quién es, es inconcebible, es impensable y, por tanto, y es invisible para nosotros, no podemos en nuestras condiciones actuales pretender acercarnos, ¿no? Porque porque, porque, porque seríamos cegados, seríamos apabullados, seríamos absolutamente eso, o sea, una percepción lejana, lejana de lo que eso es, ese asombro, que puede percebirse a través de determinadas experiencias que pueden ser de personales o pueden
ser simplemente sucesos que acabecen en la naturaleza, pero todo eso es un reflejo lejano, como a través del espejo que decía la postul de lo que está detrás, del ser. Y eso puede despertar en los jóvenes que yo creo que tienen un hambre, hay un hambre en ellos de saber, de conocimiento, un hambre que muchas veces descuidamos y que no les prestamos a suficiente atención y eso producen ellos una confusión indiambo la idea de aquí para ya perdidos y les lleva a muchas a determinadas cosas que son terribles para su vida. En los libros pueden haber cosas de este estilo, hay que mucha gente dice bueno, pero es que es demasiado duro para no es que no vamos a hablar de la muerte, es que este tema no, llega un momento en que el joven para madurar tiene que enfrentarse a todas esas cosas y una manera de entrenarse o acercarse a ellas sin vivirlas de una manera traumática puede ser repuedes ser los hijos. Entonces yo creo que los jóvenes hay mucha literatura que puede servirles, puede servirles como una sacudita, hay un cuento de Chehov que se llama las grosillas, en el que él cuenta, él dice que el personaje no centrave que desearía que detrás de la puerta de cada hombre Satisfetchy feliz hubiese un hombre con un martillo que les acudiese, debes en cuando para que se diera cuenta de la realidad de lo que es real lo trascendente y importante. Y yo creo que efectivamente los libros pueden servir para eso para producirse tipo de sacudidas y en los jóvenes es muy importante sobre todo hoy que están como muchos están como dormidos y otros están como desorientados y perdidos. Hay un género que se ha puesto más menos de boda entre los jóvenes que es la distopía, si interesantes analizar yo no soy sociólogo, pero las causas sociológicas de este renacer del género entiendo que tiene que ver algo con una sensación de incertidumbre, la necesidad de buscar quizá grandes relatos también, queden sentido un poco la sensación de caos que tenemos todos respecto al mundo actual, pero la vez tienen el peligro de transmitir una sensación negativa de la vida y como una vida sentí un poco dialectico como de lucha de contrario. Yo desde cuando veo a mis alumnos leer los juegos del hambre, citar una saga que se ha puesto muy de moda. Sí, siempre tengo esta duda y es verdad que he visto pías clásicas, un mundo feliz, Farangay 4.5.1984, pero yo yo me queda siempre con esta sensación de no sé si es una buena puerta esta para los jóvenes, sino… Vamos a ver, mi opinión en este tema es la siguiente, mira. Yo creo que muchas lecturas, estas como otras, los jóvenes necesitan, creo que necesitan mentores guías, necesitan, necesitan la cercanía de alguien que les pueda guiar. Hay que hacerlo muchas veces con… y tú lo sabes bien, porque eres, porque eres maestro. Hay que hacerlo con delicadeza porque ellos tienen un deseo de independencia que no tolera muchas veces los consejos ni el apoyo, pero que… hay que estar cerca porque muchas veces necesitan eso y muchas veces lo buscan sin saber que lo están buscando. Yo creo que este tipo de libros pueden ser buenos para algo, son buenos porque son cautelares, son libros que nos enseñan muchos de ellos, cosas que no deberían suceder, cosas desgraciadamente algunas de las cuales podemos sospechar que comienzan a suceder, o que están en ciernes o que podríamos caer en esos errores y nos desquidamos. En ese sentido, creo que son libros cautelares, podría yo decir, pero mismo tiempo la mayoría de ellos, como tú dices, son libros de desencanto, son libros que bien nos muestran problemas, pero no nos dan esperanza. Para esto, yo creo que es necesario hablar con el lector joven y darle la buena noticia, porque el mundo puede ser así desgraciadamente, pero que hay una esperanza y que, detrás de ese relato, hay algo que lo complementa y que lo hace más grandioso, que eso es simplemente una parte de lo que podría pasar y de lo que ha pasado, mejor en el pasado, de lo que amenaza con pasar en el futuro. A lo que hay que prestar atención, pero que precisamente la fuerza para prestarle atención, para cuidarse de caer en eso, esa fuerza de la esperanza, que nosotros cristianos tenemos y sabemos que tenemos una promesa y que nos espera, si llevamos una buena vida, cuando hemos dicho antes, nos espera pues una vida verdadera más allá. Entonces, creo que no son malos en ese aspecto, pero que hay que cuidar esa parte que tú dices, porque si no se cae en la desesperanza y la desesperanza lleva muchas veces al nihilismo, es el sin sentido y la destrucción, que vemos hoy en día en muchos casos, muchos jóvenes que que se caen en esa borágina de desincentido y destrucción, porque no son capaces de encontrar un sentido. Esos libros no tienen un sentido, porque son duros, son descarnados, son desesperanzados, pueden ayudar en cuanto instruyen sobre lo que hay que prestar atención y cuidado, pero tienen que ser completados. Ahora, cuando comentabas esto, me venían a la cabeza enseguida otros dos libros que no son distopías, lo que tienen estarían, digamos, un cuadro dentro de la puerta del viaje iniciático, con protagonistas, juveniles, pero que me parece que también muestran bastante bien dos maneras de enfocar, es una esperanza y otra no. Me estoy refriendo a todos los nombres que se leen mucho en la juventud, una es la que el perrefin y otra es el guardia entre el centeno. Son dos libros. Dos de los libros que los norteamericanos consideran sus grandes libros. Para mí, los son los dos. Pero son como tú dices totalmente contrarios en ese aspecto. Claro, en este capítulo del viaje iniciático, que también es un creo, una puerta muy de adolescente. ¿Qué recomendación nos podías dar? Bueno, están los grandes, ¿no? Que casi todos los grandes son viajes iniciáticos, viajes del héroe, la jornada del viaje del héroe que se va haciendo y luego vuelve más grande o mejor, ya el Gilgameses, un viaje del héroe, tanto la Odisea, como después, incluso la divina comedia, con el dante viajando por todos los anillos del infierno acompañado de Virgilio, como el propio Dom Quijote también es un viaje del héroe, ¿no? Esos son grandes libros, obviamente, no son fáciles. Pero luego están libros mucho más sencillos. El Hackelberg, del que hablas, es un viaje del héroe estupendo, es un gran libro, creo que es mejor libro que Tom Sawyer, creo que es el mejor libro de Mark Twain y creo que es un libro que gusta y que engancha a los jóvenes a mi experiencia, a mi hija, les ha gustado mucho, porque efectivamente, antes muestra esa parte, se pueden identificar, el joven se puede identificar con Hackel, con todo lo que le sucede, con todo su, porque además es un personaje entrañable en el fondo, tremendamente positivo y bueno, ¿no? Hay más cosas, incluso se podía empezar desde pequeñito con un viaje del héroe muy cortito en ese libro, donde viven los monstruos de Sendak, en el que a través del sueño ese niño llega a una isla llena de monstruos y de sus propias temores y los consigue dominar y luego vuelve, no solo más seguros, sino también con más humilde y acepta y pide perdón a su madre para que les dé la cena. Ese podía ser un primer viaje del héroe o iniciatico corto, los dos grandes libros, sobre todo, los dos grandes libros de Tolkien, el Hobbit más para niños y el señor de los dos niños son dos clásicos libros de viaje iniciatico, estos libros de robin sonadas, sea desde el robin son clásico, desde foe a todos los demás sus ciudadanos que ha habido y más ligeros, como pueden ser los dos años de vacaciones de Berne o la isla del Coral de Valentine, bueno, pues así son los que tienen en este momento a la cabeza. Miguel no me gustaría terminar si una referencia al cuento, mi experiencia también como profundo.
profesor encuentro que ese desenganche de algo que me hacía referenciante de los adolescentes contra la escritatura, pero después se puede solventar, se puede puentear a través del puento, cuentos policiacos conando hoy, cuentos, digamos maravillosos, cuentos inquietantes, con los de Borges, cuento realista, por ejemplo, alguno de Aldecoa, no sé que te parece a ti, pero me parece como un camino muy apto para la recuperación, quizá de lectores que se han ido perdiendo por el camino. Sí, porque fíjate, el cuento tiene la característica que nos conocemos de su brevedad, de su concición y de su concentración. Y eso hoy en día, en el que desgraciadamente todo es tan fugaz y hay tampoco tiempo para todo y hay tantos estímulos alrededor que muchas veces y la capacidad de concentración de los chicos ha disminuido en términos generales tanto. Creo que los cuentos pueden ser por su intensidad, por su, creo que pueden ser un gancho, un gancho, efectivamente un anzuelo, con un buen cebo para para captar a los chicos y luego para que luego vayan suviendo un escalón más y acercándose a libros más, que requieren más concentración, que requieren más atención, que requieren más tiempo. Creo que los cuentos son un buen vehículo. ¿A los uno con una lista de cinco, seis cuentistas? ¿Qué tú? ¿A cuentistas? Bueno, sí, primero tú has señalado algunos, has señalado los cuentos policíacos, el "Se Arlojóns" de Conan Doyle. Los propios cuentos policíacos también en otros tonos distintos de chesters, donde el padre Brown también sería una considerar, aunque son menos interpretantes, y por tanto enganchan menos, creo que engancharía menos a los jóvenes, sería un paso posterior. Los cuentos, por ejemplo, tienen distintas traducciones, el título en español, pero siempre fue así. Esos cuentos de "Kippling" que cuenta de una manera fabulada, el origen de determinadas cosas de los animales, las manchas del leopardo, las jorobas, del camello, etcétera, son cuentos muy encantadores, el propio libro de la Serba en el fondo son conjunto de cuentos, luego hay los cuentos de misterio, del garalampoe, son grandes cuentos, pero ya para jóvenes obviamente, porque tienen un cierto grado, algunos de ellos de morbo, cidad o de negritud, suela haber un paso de eso me pasó a mí, personalmente, de un autor de culto, pero no muy esté bien que es que es, por ejemplo, lobby-craft con sus primigenios y todos esos seres pegajosos y esos personajes que se abre la puerta, alguien entra y saca a un cuento, los cuentos, por ejemplo, divertidísimos de "Bode House" de "Jibs", por ejemplo, a parte de los cuentos, todos los cuentos de "Adas" que tienen que liberarse de esa carga de cursilería o de cuentos de niñas cursis o de. son cuentos algunos tremendos y apasionantes, sobre todos los cuentos rusos, los cuentos rusos en los dafanas y eps, en los de "puskin" o los de "tolstos" y los de "tolstos" son un poquito más, un poquito más, digamos, con un poquito más de "almibar", pero los de "puskin" y los de "fanas y eps" son grandes cuentos, cuentistas, bueno, está "Chehoff", que es un gran cuentista, con muchos buenos cuentos, los rusos, sí, escribían buenos cuentos Google, el capote de Google es un cuento maravilloso, Melville, pues el "Battery in the Escribiente" que es una novita corta, puede ser un cuento largo, bueno, "Borges", que es maravillosamente impactante, con todas sus cosas, desde el inmortal, el abilote cada bavel, el sender, los jardín de los senderos que se disfrucan, todas esas cosas, el "Borges" es apasionante, apasionante, bueno, no se hay muchísimos, creo que efectivamente hay un gran almacén para muchos gustos distintos, que puede efectivamente servir como puerta de entrada para muchos chicos a la lectura. Melville, pues muchas gracias, hemos hablado de un montón de temas, queda en otros sin explorar que sí que aparecen en libros y que mi primera recomendación para todos nuestros oyentes es que busquen el libro, que lo compren y que lo lean y que tengan un lápiz en la mano mientras lo lean, porque hay que antiar recomendaciones, y después de leer el libro, me chanalista desde veres de lectura y de iniciativa, también a tomar larga, y espero poder irle dando cumplimiento poco a poco. Melville, lo dicho, muchas gracias por tu disponible y por esta recomendación tan apasionante de la lectura. Muchas gracias a ti, Fernando, y por poder charlar contigo y con los oyentes que nos escuchen. Y esto ha sido todo por hoy, espero que hayáis disfrutado tanto como yo de esta charla y nos escuchamos dentro de dos semanas, soy Fernando Rodido, por lado, y esto ha sido la educación adevate. [Música]
Podcast Summary
Key Points:
La literatura es presentada como un camino hacia la vida buena, la belleza, la verdad y el bien, más allá de un enfoque académico o utilitarista.
Se destaca la importancia de la lectura en voz alta para crear un ambiente especial, incluso en adolescentes, y la lectura silenciosa como práctica virtuosa.
La poesía es considerada la puerta fundamental para iniciar a los niños en la lectura, despertando su tono poético innato, a menudo descuidado en la educación actual.
Se critica la falta de imaginación en los jóvenes debido al exceso de imágenes digitales que sustituyen la imaginación personal, y se valora el papel de los álbumes ilustrados.
Se propone un cambio de enfoque en la escuela
Summary:
En este episodio del podcast "La educación a debate", el entrevistador conversa con Miguel San Martín, autor de "De libros, padres y hijos", sobre el valor profundo de la literatura en la educación. Miguel, de formación jurista pero escritor por vocación, defiende que la literatura no debe tratarse como una materia académica o utilitarista, sino como un camino hacia la vida buena, la belleza, la verdad y el bien, inspirándose en filósofos antiguos. Destaca que el acto de leer en sí mismo es virtuoso: requiere paciencia, templanza y prudencia.
Se enfatiza la importancia de la lectura en voz alta, que crea un ambiente especial incluso en adolescentes, y la lectura silenciosa como práctica moderna. La poesía es señalada como la puerta esencial para iniciar a los niños, despertando su tono poético innato, a menudo apagado por el entorno actual. Se critica el exceso de imágenes digitales que sustituyen la imaginación personal, y se reivindican los álbumes ilustrados como un paso necesario.
Para la escuela, se propone un cambio de enfoque: fomentar la lectura como goce y juego, con espacios cómodos, tiempo dedicado, y el ejemplo de los docentes leyendo, en lugar de solo como obligación de examen. Miguel aboga por recuperar la tradición de cantos y rimas, y por seleccionar cuidadosamente los libros infantiles, considerando la calidad de la imagen, la literatura y el aspecto moral.
FAQs
El libro aborda la literatura como un camino hacia la vida buena, la verdad y la virtud, más allá de un enfoque académico o utilitarista, destacando su papel en la educación familiar.
Porque el acto de leer fomenta virtudes como la paciencia, la templanza y la prudencia, y los buenos libros actúan como medicina para el alma, guiando hacia una vida profunda y sensible.
La escuela puede crear espacios cómodos para leer, dedicar tiempo a la lectura en el horario, y cambiar el enfoque de la literatura hacia lo lúdico y placentero, evitando asociarla solo con exámenes y estudio.
La poesía es la puerta fundamental, ya que despierta el sentido poético innato en los niños y sienta las bases para explorar otras puertas como la maravilla, el heroísmo o la trascendencia.
Los álbumes ilustrados son esenciales porque combinan imagen y palabra, estimulan la imaginación y preparan a los niños para lecturas más complejas, requiriendo atención a la calidad artística, literaria y moral.
La imaginación es clave para crear imágenes a partir de percepciones, y la lectura en voz alta o silenciosa ayuda a desarrollar esta capacidad, que a menudo se ve limitada por imágenes digitales prefabricadas.
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