La historia de Ricardo revela la contradicción entre su apariencia feliz y su sufrimiento interno por una depresión crónica. Aunque se presenta como una persona alegre y generosa, su día a día está marcado por un agotamiento emocional y mental profundo. La depresión no es un simple estado de tristeza, sino un problema complejo que involucra factores biológicos, emocionales y sociales, y que afecta a personas de todas las edades, razas y creencias. El texto destaca que el estigma social y religioso hacia la depresión lleva a quienes la sufren a sentirse culpables o invisibles, al tiempo que se minimiza su dolor. A través de ejemplos bíblicos como el de Elías, Geremías o David, se muestra que incluso figuras religiosas han pasado por momentos de profunda tristeza sin perder su fe. El mensaje central es que reconocer emociones, pedir ayuda, descansar y practicar gratitud son pasos esenciales para superar la depresión. Además, se enfatiza que la fe no se opone a la depresión, sino que puede ser un refugio en momentos de oscuridad, y que vivir un día a la vez, con humildad y apertura, permite encontrar esperanza. Finalmente, el texto invita a los lectores a no autoetiquetarse, a desacoplar su identidad de sus emociones y a buscar apoyo emocional y espiritual, ya sea en familia, en comunidades o en Dios.
[Música]
Hace unos años tuve un buen amigo llamado Ricardo,
aunque por descripción obviamente estoy evitando su nombre real,
pero el hombre sí existe.
El tipo es de esos que siempre caen bien,
quienes lo conocen, dice que es muy simpático, empático, generoso.
Siempre sale con un chiste a Flore del Abios.
En realidad ninguna fiesta empieza en ninguna cena
ni al muerto, comienza en realidad hasta que él llega.
Les suele poner sin ánimo de offender sobre nombres a todos,
muy observadores.
Es una máquina de hacer chistes.
Esas personas que uno piensa en invitar en primera instancia a cualquier reunión.
Pero nunca imaginarías el infierno, el cual vive él.
Cada mañana Ricardo hace un esfuerzo me consta enorme
para salir de la cama, le cuesta un horror,
tener que vivir un día más.
Y por fuera, a la vista de todos parece un tipo feliz,
muy feliz de hecho, más que él, el promedio,
pero en su interior se siente desesperanzado, agotado,
asustado solo, como quizás muchos papis hoy aquí.
Mi amigo sufre de una depresión crónica que lo paraliza,
les cercena las ganas de vivir y le van putando el espíritu en cuotas
y, como siempre digo, haciendo eco de una famosa película
esencia de mujer del patino, no hay próptesis para un espíritu amputado.
El famoso actor Jolibudense, Robin Williams, antes de quitarse la vida,
cuñó la triste y celebre frase,
todo lo que se necesita para esconder un alma herida
es una sonrisa falsa y nunca se dan cuenta de lo lastimado que estás.
El también fue el que dijo, pensé que lo peor en la vida
a terminar solo y no lo es.
Lo peor en la vida a terminar con gente que te hace sentir solo.
La depresión era galopante en la vida de Robin Williams.
Sin embargo, unas semanas antes había ido en "Lay Night",
creo que con Jimmy Fallon y todo parecía tan normal, tan extrovertido,
tan cómico, sin embargo, también como mi amigo vivía un infierno interior.
Según la organización mundial de la salud, casi 300 millones de personas
en el mundo, 300 millones de personas sufren depresión.
Y lo que lo convierte en la principal causa de discapacidad a nivel global.
Porque no es la tristeza momentánea que experimentamos
cuando nuestro equipo queda eliminado del mundial,
que nos puede durar así, nos puede durar todo otro día una semana.
La frustración que sentimos porque elegimos la fila lenta del supermercado,
decimos, pero puede ser.
No, es cuando nos hundimos en la tristeza y no podemos recuperarnos,
y encima no encontramos la razón real por la cual estamos tristes.
Es algo que va aplastando, va sincelando nuestra autoestima
y nuestra valía interior.
Como un oscuro laberinto del que sentimos que no podemos escapar.
Y esa incapacidad de encontrar alegría y de experimentar placer crece a diario.
Es cuando hay un deterioro en nuestra capacidad para realizar actividades cotidianas
que ya nos empiezan a costar.
Como dormir rápido, considerar el sueño levantarnos de la cama como un resorte
como lo hacíamos o como corresponde a ciertas edades que uno diría,
"Caramba, tengo la energía para levantarme, sin embargo me cuesta un horror,
siento un peso, una flojera, una fiaca", dicen en algunos países.
En el salmo 42-11 David se pregunta si misma,
el salmista se pregunta si mismo, ¿por qué está tan abatida al mamía?
¿Por qué al mamía está sabatida?
Esa es una gran pregunta, es una pregunta válida y yo quiero que nos hagamos la misma pregunta
¿por qué estoy deprimido? A veces decimos ¿por qué estoy triste?
Si no tengo razones reales para estar triste ¿no?
La mayoría de las personas que sufren este problema fluctuan
en cuanto a la gravedad de los síntomas dentro de este gran espectro
que podríamos llamar la depresión.
La depresión no tiene una causa única,
es el resultado de una interacción compleja entre factores a veces biológicos,
genéticos, psicológicos, espirituales, emocionales, ambientales,
tiene que ver con el entorno.
Entonces en líneas generales la depresión puede desencadenarse
por un desequilibrio bioquímico cerebral, problemas con la serotonina,
con la dopamina, con lo que se llaman las drogas naturales,
que genera el cuerpo, que a veces tiende hasta ser hereditaria,
hasta puede transmitirse genéticamente y no sabemos por qué,
no pasa lo que nos pasa, también puede ser por cambios hormonales,
por menopausia, andropausia, posparto, que devienen en situaciones
como la nea obstrutiva del sueño, gente que no se da cuenta
que durante la noche por sentésimas de segundos se le acaba el oxígeno
y si alguien los observara o si alguien duerme con esa persona sabe
que cada tanto hace, y se despierta,
porque se le acaba el oxígeno y el cerebro tiene como una alarma
que le dice "te puedes morir", por eso te despierta,
pero eso hace que uno nunca pueda tener las horas reparadoras
de sueño que debería tener, obesidad sin razón,
la enfermedad tiroidea que es muy normal, muy común,
esas cosas pueden devenir a veces de un estado depresivo,
de tristeza, o puede que la depresión haya venido de un evento
traumático, ya sea años atrás, o en la infancia,
algún trauma que provoca cambios, en la forma que nuestro cerebro
responde al estrés, al ansiedad, al miedo, cada uno,
formatea su cerebro de manera distinta para enfrentar la vida
conforme pudo haber sido nuestra infancia,
o incluso se puede desencadenar la depresión por,
no sé, patrones negativos profundamente arraigados
desde nuestra crianza, si nos hablaron de forma negativa siempre,
vamos a salir en la vida siendo negativos,
lo primero que nos va a salir es lo peor que podría pasar,
como que tenemos culpa de que nos vaya bien,
y ese trauma a veces genera o esa manera de pensar
en la tristeza profunda, que también conlleva la culpa
de sentirnos más alegres, pero hay otro gran enemigo silencioso
que nos suele conducir a la depresión o la tristeza
y es el agotamiento mental, cuando uno se agotan mentalmente,
que uno no lo puede ver tan fácil como decí,
me duele las piernas, me duele el cuerpo,
a veces cuando yo hablo de agotamiento mental,
no es el estrés, porque el estrés suele durar poco tiempo
y resultado de una situación, de un suceso pasajero,
no se estresa una temporada en el hospital,
ni hablar un paseo obligado por el cementerio,
ni pensar en una quiebra económica, un divorcio,
pero son situaciones que provocan tensiones emocionales
y duren lo que duren siempre son transitorias,
pero el agotamiento mental, el agotamiento mental
es un estado de estrés crónico,
que se manifiesta en una combinación de agotamiento emocional,
espiritual y causa la vez un desapego,
una indiferencia hacia la vida,
en otras palabras, en palabras más simples,
quizás no contemplamos el suicidio,
pero en el fondo no tenemos ganas de vivir,
por eso nos cuesta levantarnos por la mañana,
porque no hay ganas de vivir,
no hay ganas de enfrentar la vida, ¿no?
Es un desapego emocional.
A veces sentimos que sigamos a ese punto de agotamiento mental,
porque como papá, como mamá, como hijo,
sea la posición que tenga siempre tienes que decir que sí,
a apoyar a todo el mundo,
años de estar disponibles,
porque si no se ofenden,
servir, dar, ser positivo,
porque puede que to una familia dependa de ti,
hay hijos que crían a sus padres,
que son emocionalmente inmaduros,
los crían de manera implícita, obviamente, ¿no?
No de manera literal,
pero siempre tienen que sostener a sus propios padres,
cuidar la imagen, causar siempre una buena impresión
en las redes sociales,
que es un nuevo síndrome de este siglo
de que hay que mostrarlo todo,
porque si no estamos presentes, nos preguntan,
¿por qué no posteamos?
Estar presente en todos los grupos de guasap,
del grupo de padre, del grupo de madre,
del grupo de divorciadas,
del grupo de separado, del grupo de desesperado,
hay que estar en todo.
Y como si eso fuera poco en la vida,
a veces nos rodean personas demasiado exigentes,
dependientes, algunos manipuladores,
criticones, pasivos agresivos,
narcissistas, abusivos, tóxicos,
eso es parte del organismo vivo,
de la humanidad.
Y a eso les sumamos el tener que pagar facturas,
que ya no trabajamos para ganar,
hace mucho,
sino que trabajamos para pagar,
trabajar para ganar es trabajo para darme este lujo,
pero hay un momento que nos damos los lujos antes de ganar
y después trabajamos para pagar los lujos
que ya no valoramos,
los impuestos,
las vacaciones familiares,
el cumpleaños,
la tarjeta,
la hipoteca,
y lo que empeora todo esto,
es que cuando vivimos en este mundo
mundo complice.
la iglesia debería ser el lugar más seguro para hablar
de estos temas tan delicados como la depresión,
como el colapso, el lagotamiento mental,
de si no puedo más, pero suele existir como una estigma.
¿Qué hace que quienes lo padecen?
Se sientan culpables como algo de qué avergonzarse.
Incluso algunos cristianos niegan la depresión
y tratan de reducirla a un simple sentimiento
de esa pasajera.
Entonces, si alguien siente que se ahogan la depresión
y se arma de valor para manifestarlo en la iglesia,
por lo general le dicen, "Bueno, todos nos sentimos triste a veces.
¿Pontufe, Jesús y ya, donde está tu fe?"
Entonces uno no habla más.
Lo interesante es que cuando te fracturas un hueso,
la gente te dice, "Ay, qué horror!
¿Puedo firmarte el hueso?"
Pero cuando tienes una crisis emocional,
no te colocas en un hueso, te estigmatizan, te segregan.
A ver si no es solo un patrimonio de la iglesia,
cuando yo me quejaba de algo,
decías, "Tú y triste le decía a mi papá,
él levantaba inmediatamente la voz.
Lo entiendo, porque había tenido él una infancia muy difícil.
Yo le decía, "Papá, tú y triste, ¿tú y treinta de qué?"
Ya planteaba cómo va a ser el diálogo, "Tú y te de qué?"
"No, que a veces me desprima, ¿de qué te va a deprimir?"
"Come cuatro veces por día, desgraciado."
No, ya sé, pero a veces pienso de ir a terapia.
"Terapia, ¿qué vaya el loquero?"
"Tá loco, mía, si yo hubiese ido a terapia."
"Tamos todo loco, tiene que agradecer,
tiene más cosas para agradecer, ¿qué te queja?"
"Mira lo que está domido en la calle,
tú se me da un sermón, yo me quejaba nunca más en la perra vida,
nunca más."
Qué iban a pensar nuestros padres,
nuestros abuelos en terapia en psicólogos
que no estoy desacreditándolo,
mi papá los desacreditaba, ¿no?
A todo eso se le suma, eh, pero acá se no es cristiano.
Ah, masaje sur, no es así.
Porque si tiene fe, no deberías tener tristeza.
No puede estar triste en un corazón que alaba Cristo
y te canta en el corito.
Entonces, lo contradictorio del tema
es que muchos ergues de la fe
estuvieron agobiados por una depresión persistente.
Martín Lutero, por ejemplo,
quien inició la reforma protestante,
se tan valió bajo el peso de la depresión,
gran parte de su vida.
Charles Purshon, un pastor y autor enormemente respetado
e influyente, conocido como el príncipe
de los predicadores, sufría de una depresión galopante
que le resultaba difícil levantarse de la cama cada día,
no solo él escribió eso, de su depresión,
sino que su esposa decía "hay momento que yo creo que se va a morir".
La mar que te mereza escribió una ocasión,
la depresión me rodea en todas partes
y me cuesta elevar mi alma a Dios.
Y en primera de reces de 19.4 lo encontramos al profeta Elías,
tan deprimido que en un momento le pregunta a Dios
si no es posible hacer el uso de la utanasia,
le pide a Dios morir, quisiera que me mate.
El libro de Eclesias T es escrito por el hombre más sabio
que conoció el planeta Salomón.
Que lleno de versículos como el de el capítulo 2,
versículo 17, que dice "aborrecí la vida"
porque todo lo que se hace bajo el sol me resulta repugnante.
¿Tipo con todo el dinero, con todas las mujeres,
con todas las famas? Un rey.
Pero no es un hombre, es un rey.
Dice realmente todo es vanida, es correr tras el viento.
Una depresión.
Vemos a David, en el salmo 6-3,
mi alma está muy angustiada.
Estoy cansado de socio-sar por las noches.
Un rey, un monarca.
Dice, "Todas las noches dicen el salmo inundos,
mis cama con lágrimas,
mi lecho amanece empapado con mi llanto,
se consumen mis ojos a causa del dolor.
David, un hombre conforme, según Dios, su corazón.
Y agrega David en el salmo 42-3 y dice,
mis lágrimas son mi pan, de día y de noche,
una goña mortal me penetra hasta los huesos.
Algunos sostienen que cuando él dice se envejecieron mis huesos,
me penetra hasta los huesos, quizás hablaba de osteoporosis,
que es el desgaste gocio que viene a causa de la depresión,
de ese estrés crónico que nunca se termina.
Al principio del salmo 42 se aclara,
dice al director musical "Masquil" de los hijos de Corea.
Cada salmo de David dice, "A quién está dirigido,
está honrando o a veces el autor, ¿no?"
Pero ¿qué dice "Masquil" hijo de Corea?
Lo que indica que era un canto que los israelitas cantaban
en adoración a Dios.
Este, cuando dice, se envejecieron mis huesos,
mis ojos tan cansados de llorar.
La mayoría de los estudiosos consideran que los salmos
llamados "Masquil" se utilizaban para instrucción,
para enseñar teología.
Si en día algunas iglesias evitan hablar de la depresión,
pero en aquella época el pueblo de Dios cantaba
acerca de la depresión, ¿por qué tú es un canto?
Es más, Pablo, el apóstol no se exhorta a llorar
con los que lloran, ¿por qué no dice?
Reprendan a los que lloran.
Díganle que hay que alegrarse en la casa de Dios.
Dice, no, lloren con los que lloran.
O sea, respeten el duelo, el proceso, el duelo.
Reír con los que ríen, es fácil, ¿no?
Y si uno no tiene ganas de reírse, finge.
Pero llorar con los que lloran, eso se empatía.
Eso se entender el dolor sin juzgar, sin disparar versículos,
sin ceremoniar, que es lo que más cuesta.
Dicho esto, quiero centrarme en dos ejemplos
bíblicos muy cónicos respecto a este,
esto de la mente fragmentada.
Uno de ellos es el profeta Geremías.
Dios lo llamó a Geremías para que hablar a por él,
para que fuera el bocer de Dios,
para que representar a Jeva.
No sé si te imaginas el peso que eso conlleva,
lo que significa.
Porque hoy en día existen unos cinco millones de pastores
y sacerdotes cristianos en todo el mundo.
O sea, hay una enorme cantidad de gente
en este momento que está hablando en nombre de Dios.
Sin embargo, el número de los profetas que Dios
dirigió en tiempo de Geremías se podían contar
con los dedos de una mano.
Y Geremías llegó a ser conocido literalmente
como el profeta Yorón,
no como un acto de bullying,
sino que así se lo conocen la secritura,
el profeta Yorón,
porque compartía el mensaje de Dios,
pero siempre lo hacía entre lágrimas.
Yo no conozco la combinación de factores
que llevaron a Geremías a estar siempre llorando,
a estar al borde o transitando
los niveles de la depresión.
Sin embargo, al menos leyendo la historia,
veo una circunstancia que probablemente contribuyó a ese estado.
En el año 587, antes de Cristo,
los babilóneos invaden Jerusalén.
Geremías lo vio, fue el testigo cular.
Una gran violencia destruyeron el templo de Dios sin piedad.
El magnífico templo que los irrealitas tanto amaban
quedó reducido a escombros.
Y Geremías vio de primera mano la devastación,
la destrucción, el genocidio.
Seguramente fue testigo de cómo los babilóneos
asesinaron salvajemente a sus seres queridos,
violaron a sus mujeres,
se llevaron a sus amigos al cautiverio de por vida.
Yo creo que era capaz, incapaz, perdón,
incapaz de entender cómo Dios podía permitir
que sucediera algo tan horrible.
A veces nosotros vemos un accidente en la ruta,
nosotros entramos de una tragedia herida y decimos, ¿y por qué Dios lo permitió?
Es el duro ver que toda tu ciudad devastada.
No sólo eso, sino que Dios también llamó a Geremías
para que predicar un mensaje de arrepentimiento a los irrealitas
y ninguno de ellos se arrepintió, nunca.
Entonces, día tras día, Geremías compartía,
fielmente, las palabras de Dios,
ni una sola persona respondía al llamado.
Así que se le sumaba
lo que él traduciría como lo inefectivo de su llamado,
que a veces nos pasa.
No sólo en el llamado ministerial,
hay hombres, mujeres que dicen "trabajé toda mi vida"
y no logren nada, todavía estoy trabajando para pagar.
Pastores ni te cuentos, servito a mi vida,
compiedad con integridad
y ganó tres personas y se me vandó,
se midivide la congregación,
hay pastores que se enferman literalmente
porque no ven el fruto de este lado del sol.
Así que Geremías estaba muy deprimido y escribe sobre ello
y escribe en su libro llamar "Lamentaciones",
nada mejor que poner las mentaciones al libro.
No puso celebraciones, la mentaciones.
Y dice "Mi carne y ni piel envejecieron".
Me ha quitado la paz.
Ya no recuerdo lo que es la dicha,
no recuerdo lo que es reírme profundamente, está diciendo.
Me he quedado sin fuerzas,
sin esperanza y por eso me deprimo.
Así escribe Geremías, en uno de sus lamentaciones.
Lo que noto es que Geremías reconocía sus emociones.
De hecho, la reconoción de manera tal
que Dios permitió que el libro de lamentaciones
esté en nuestro canon bíblico.
Podría decir cualquier predicado saque en ese libro
que no apoya y no ayuda nada,
Pero está aquí.
alguien le diría, "hoy escuchaba a mejere".
¿Cómo puede estar tan triste con lo que Jesús ha hecho por ti, con lo que Dios ha hecho por ti?
Y el término psicológico, técnico para esa minimización, ¿cómo puede estar triste?
Esa llama "invalidación emocional". Estoy invalidando lo que sientes.
Estoy diciendo lo que sientes, no sirve, no sólo no sirve, no es real,
no sólo no existe y no es real, sino no te lo puedes permitir.
Pero yo soy de los que eso tiene que, no tenemos que avergonzarnos de nuestras emociones,
porque son válidas, somos tripartito, cuerpo, alma y espíritu,
y el alma siente, el alma se conmueve, como Jesús, se ha conmovido,
ayurado, ha dicho, estoy triste hasta la muerte.
Entonces tenemos derecho a sentir las emociones a todas,
y quiero que te graves esto, nuestras emociones son reales,
pero no son permanentes.
Las emociones, por eso son emociones, porque son reales, pero no son permanentes.
No tienen que quedarse de manera crónica para siempre.
Los expertos descubrieron que una de las mejores maneras de empezar a cambiar nuestras emociones
negativas, especialmente, es reconociéndola, sino no se puede cambiar.
¿Cómo se cambió un borracho?
Si sé, yo no soy un borracho, yo tomo para olvidar.
Para olvidar que es para olvidar que soy un borracho.
Lo de cómo le ayudas.
Uno tiene que reconocer, el principio de reconocimiento, ¿no?
En lugar de denegar las emociones, expresarlas como gremías.
Está bueno decir, a ver, me siento desestabilizado.
Qué buena palabra, ¿no?
Desestabilizado, siento que no estoy bien parado en la vida.
O culpable, o traicionado.
O me siento insensible, siento que soy apático, o tengo miedo.
O cualquier otra emoción que experimentemos, eso no es negar nuestra fe ni decir, estoy
en demoniado, eso es decir, esto es lo que me pasa.
Aparte, eso ayuda a nuestro cerebro a darles sentido a los que nos está sucediendo.
A veces hablar o escribir a los que tienen ese don, cuando digo don, no tienes que ser
necesariamente un gran escritor, sino que tiene el don de articular o en un papel, hablar
o escribir sobre los sentimientos, reduce la duración de ese sentimiento, la intensidad
de las emociones desagradables, como la tristeza, la desesperación, la ansiedad, pero a veces
como cristiano nos sentimos cómodos para admitir nuestras emociones negativas, porque eso supone
que hay que experimentar lo que gala hasta 5 llama el fruto del espíritu, que incluye
alegría y paz, está bien, es el fruto que va a surgir solo en algún momento, pero muchas
veces estamos muy tristes y el fruto no aparece, hay momentos de otoño en nuestras plantas,
donde hay hojas, pero no hay fruto, y hay momentos de ni siquiera y hojas, y nos sentimos
sin tranquilos, tensos, ansiosos, e inmediatamente pensamos mi aparte de Dios, no es parte de
la estructura emocional de cada quien, los estudios se artifican, que identificar y ponerle
nombre a nuestras emociones, abre la puerta para poder cambiarlas, si no somos como nuestros
papás, o mi papá que si a mí no me pasa nada, pero papá yo veo que estas triste, no, que
me va a estar triste, no tengo de qué quejarme, claro, no podía articular que estaba mal,
porque él venía de que su papi había estado en la guerra, quejarse le parecía una falta
de respeto a sus ancestros, no obstante el cerro, las emociones, entonces nada ni nadie
ya lo podía dañar, pero tampoco podía amar de verdad ni demostrar cariño, porque cuando
un construimos un boom que era una burbuja, nada ni nadie nos puede tocar, el sexo no nos toca,
las caricias apasionada de la pareja no logran tocar donde realmente duele, y entonces vamos
por la vida, hacemos el amor, vivimos la vida pero siempre dentro de un bunker, porque no
queremos reconocer las emociones, venimos de papás así, la mayoría de abuelos así, que
decimos, era no optimista, no era no optimista, no, podían reconocer lo que les pasaba,
quién no tuvo una abuela que dijo "ah, mi marido es muy bueno, tiene sus cositas afuera
noma", pero acá la casa la respete, a veces me levanta la mano, pero yo también le hago
la sopa fría, me lo merezco, viene borracho a veces y con un sostenco elgado de la oreja,
pero bueno, es hombre que va a ser muy buen hombre, muy buen hombre, nos mata de hambre,
pero bueno hombre, uno dice dónde están las cualidades por la que dice que es buen hombre,
no permitirse ver la realidad, de hecho eso te pregunto en este instante, como te sientes,
desesperado, triste, solo, sola, impotente, débil, inadecuado, inferior, destrozado, vulnerable
y nutil, abargonsado, no tienes que responder obviamente en voz alta, pero tus emociones
son válidas, pero no son permanentes y nombrarlas a priori te ayuda a reconocerlas y
poder presentarse las ante el señor. Ahora, ya que nuestras emociones no son permanentes,
te puedo animar a que no tomes decisiones permanentes basadas en emociones temporales, lo
diré otra vez, te puedo animar a que no tomes decisiones permanentes basadas en lo que
sientes ahora, emociones temporales, porque en tiempos de paz vas a lamentar las decisiones
que tomaste durante tiempos de guerra, las cosas de las que más se arrepiente la gente
en la cárcel es de 30 segundos, que tomó una decisión permanente bajo una emoción
temporal, no aguantó, se bajó del auto, se le cruzó un auto en la, bajó con un palo,
se lo partió en la cabeza, hay un actor que le pasó eso, un actor mexicano que en galán
que que en un momento tuvo mal día y fue la gota que rebasó el vaso pasó, traumatismo
de cráneo, no llegó muerto al hospital del otro muchacho, cárcel, cuántas veces habrá
querido volver atrás y decir, tome una decisión permanente bajo una emoción temporal,
entonces no tome nunca una decisión definitiva, de la cual luego te vas a arrepentir porque
estás a causa de una presión emocional que se va a ir, es posible que a veces bajo
un estado de tristeza o de depresión tengas ganas de renunciar a la iglesia, de irte del
país, renunciar a tu propia familia, incluso renunciar a Dios, hay gente que se no, no,
ya está, ya está, hasta acá llegué, y por un momento está tirando todo por la borda,
tal vez quieras rendirte apartarte de todo el mundo, así yo me compro una botella de
whisky, bebo hasta emborracharme, en ese momento esa mentira parece la verdad, en ese
momento ese desahogo parece la verdad, pero yo creo que considera las palabras del
profeta llorón de gremías, que se las dedica a los desterrados y reitas, y reletas de
Baviloña dice, porque yo conozco dice mi Dios, los planes que tengo para ustedes, planes
de bienestar, no de calamidad, toda la vida crónica, a fin de darles un futuro lleno de esperanza,
entonces quiero que siempre sepas bajo la presión que estés viviendo, no la estoy minimizando,
no estoy invalidando lo que sientes, por Dios, pero quiero que te grabes esto, Dios sigue
teniendo un propósito divino para tu vida, Dios no cambió el plan, tu quiebra financiera,
tu divorcio, tu separación, tu garfanda, tu hambre, no cambió el plan didino, tus emociones
son validas, no las nieves, reconoce las, pero no te deje dominar por ellas y menos tomar
una decisión definitiva bajo la presión de la emoción, nunca, en un momento en medio
de la fricción gremías se escribe, pero algo me viene a la memoria, dice gremías, en medio
de la de este caos, de este genocidio histórico que te conté, dice algo viene a la memoria
que me llena de esperanza, tan mismo la menta, dice, "por el gran amor de Dios no hemos
sido liquidados, su compasión no se ha gotado y cada mañana se renueva en sus bondades,
porque grande es su fidelidad, lo que pasa que uno se acuerda de eso, grandes tu fidelidad,
su fidelidad es grande, pero uno se olvida de que antes que gremías diga eso, él decía,
yo estoy deprimido, después reconoce que la fidelidad y la mano de Dios no se había
cortado, entonces tengamos en cuenta que gremía no dice, sin embargo de repente con fiestos
que estoy bien, no lo dicen nunca, con fiestos positivamente lo que va a pasar en fe, no
lo dicen nunca, eso es empoderamiento barato, eso es motivación de coach, eso no lo
dice gremías, él dice, "meo y mi tristeza algo me viene a mi memoria, lo cual me llena
de esperanza", que hace gremías, decide reconocer que está triste, pero también decide
intencionalmente recordar quienes dios, o sea que recordar la fidelidad
es una elección voluntaria, lo cual nos brinda una esperanza renovada, recordar que Dios nos
dejó cuántas veces decimos, pero si en el pasado Dios no me dejó. Y tal vez razonamos,
bueno sí, pero ahora me estoy portando mal cuando te portaste bien. Bueno, es que ahora no
soy digno, cuando fuiste digno. Y si en el pasado Dios no te dejó, Dios lo vive diciendo,
recuerda, recuerda, yo soy el Dios que te sacó de Gípto, yo soy el Dios que te alimentó en el
desierto, yo soy el Dios que te dio de beber. Recuerda. Entonces, cuando estamos deprimidos y con la
mente rota, es fácil olvidar las cosas buenas que pasan en nuestra vida. Entonces como
gremías deberíamos llevar un diario de gratitud mental escrito en el mejor de los casos, cualquier
mañana de esta que este es muy triste, un cuaderno, un blog en la mesa de noche y escribe todo
lo que si tienes. Te puedo ayudar como arrancar. Primero, no estás en una cárcel, no estás confinado
ni privado de tu libertad. Wow, caramba, pregúntale a un presiliario lo que daría por un día de
libertad, por una hora de sol. Segundo, te hablando la mayoría, pues a ver alguien que diga, si yo estoy
escuchando este mensaje desde la cárcel, la mayoría. Segundo, tienes tus extremidades para
poder ir solo al baño, orinar, algo tan básico, la parte de los dientes. Tercero posiblemente
desayun eso, aunque sea una tasa de café. Puf, ya eso te empieza a dar motivo de agradecimiento y
si además tienes un perro, que se te pone a la hora de pasear. El perro dice es la hora de ver
otros perros, de salir a Oler, a Oler otros traseros. Oler es esa agenda, es el día. No es que me
quiero morir. Ah, yo quiero vivir, dice el perro, a pasear, te das cuenta que el vivo un día la
vez. No está pensando, cuando me jubil, estoy envejeciendo, ya no soy cachorro, no está pensando eso.
Entonces, el ver todo lo bueno que sí tenemos, el ver todo lo bueno que sí tenemos es una
sustitución divina de pensamientos. Parte de la trampa de la depresión es la espiral descendente,
ese bucle de ideas y patrones de pensamientos negativos que atraen a otro y a otro y a otro.
Entonces, tenemos que entrenar nuestro cerebro, la palabra habla de renovar el espíritu de nuestra
mente, o sea que la mente tiene un espíritu, o sea un manual de estilo, una manera de pensar que
insisto, heredamos de nuestros padres, lo aprendimos por el entorno. Entonces, tenemos que entrenar el
espíritu nuestra mente para que dejemos de pensar todo el tiempo, cosas negativas, inútiles y
desalentadoras. Yo he estado acompañando a mucha gente en el lecho de muerte. He estado en muchas
junto a muchas camas de hospital. Si la mente sobrevive al cuerpo, o sea, si no están seniles, la
mayoría, acaso, 9 de cada 10, te dicen que se repienten de haber vivido preocupados por cosas
que nunca fueron a pasar. Vivía preocupado porque mi hijo no volviera, porque le ocurrieron
un accidente, vivía preocupado por el dinero, vivía preocupado por el retiro, por la casa,
por el techo y vejecieron se están moriando, el cáncer o lo que sea, se los está llevando y
dicen qué volvería, pero me es preocupado, ver a ver disfrutado, como dice el sermón de la
montaña, un día a la vez, basta el día con sofá. Lo importante es frenar esos pensamientos
negativos que no vayan surgiendo, porque es normal, no te estoy diciendo si tienes pensamiento
negativo, tienes un demóño, no? Viene, son válidas, son válidas esas emociones, pero reemplazarlos
por pensamientos positivos. Geremías, recuerda que Dios sigue siendo fiel y está sentado en el trono.
Las cosas están mal, pero Dios sigue siendo fiel. Otro ejemplo icónico, la depresión de
lías, como hablar de depresión y no vamos a ver al viejo de lías, como hombre que amaba
Dios, profeta, gigante, espiritual, héroe de la fe y otra vez esto nos lleva a la conclusión
que si nos deprimimos, no indica que sea mal los cristianos y el día se deprimió. ¿Qué
indica que somos seres humanos, somos humanos y hay que reconciliarse con que somos humanos,
que eso de que nosotros tenemos la casa más allá del sol y somos ciudadanos de lo extranjero
y nuestra residencia, no es aquí. Está todo maravilloso, muy poético, muy bíblico, pero
a veces nos hace vivir como si fuéramos marcianos y después cuando nos llega la enfermedad
o la tristeza, así muy por qué Dios me falló como si nosotros fuéramos de criptón. El
día se experimentó una enorme victoria frente a falsos profetas, pero tú sabes cómo es
la vida, ¿no? Hoy estás victorioso en la cima de la montaña y piensa que por fin dejaste
todos tus problemas atrás, al día siguiente estás tirado en el valle y boca abajo preguntándote
si alguien tomó la matrícula del camión que te atropelló. Dios había desplegado su
poder, aplastado los enemigos, usándolo elías. Y aparece una tal Jezabel que al enterarse
de lo sucedido le envía un mensaje de texto al profeta, le envía literalmente un papel
con un texto y sería abrir el teléfono y encontrarse con un WhatsApp que le dice que los
Dioses me irán, incluso que los Dioses me maten, si mañana está ahora yo no te he matado
a ti, como tú mataste a los profetas, como una mujer, una reina, al recibir este texto
delías se asusta, huye despavorido. Y uno dice, a ver, elías había desafiado un rey derrotado
a 850 falsos profetas, le había exigido al pueblo de Israel que adorada el único Dios
verdadero y ahora está huyendo bajo la amenaza de una reina estérica y desequilibrada, en
realidad Santiago, 5, 17, dice, elías era un hombre con debilidades igual que las
nuestras, pues yo supongo que el pueblo de Israel a veces vería elías y a Moisés como
Superman y Batman o Iron Man and Spider Man y dice no, no, no, no, no, no, no, no, no,
tipo con debilidades como las nuestras, elías era como cuando nosotros pasamos de vencedora
víctima de la noche a la mañana, porque la vida nos golpea muy duro y la repente, a ver,
alguien nos critica, nuestro jefe es un canalla, nuestro hijo causa problemas, sentimos la
presión económica, recibimos una mala noticia por teléfono, el seguro médico no quiere
pagar, alguien nos obliga a comer pupusa, bueno, a pesar de todo, ¿qué hacemos? seguimos
adelante, sí o no, hay que seguir adelante, a mí me encanta, esto día estaba mirando
como México celebra su equipo, me van a matar por esto, pero lo diré igual, se le cae
la pelota, el pobre portero coreano, se le cae de la mano, ¡GOLOSO MEGITO! no, a mí me
encanta, Argentina no es así, Argentina puede meter tres, tres goles meses y dice, pero
jugamos mal, somos meses y dependientes, hay que mejorar, el mexicano termina cero a cero
y se estamos para la final, me encanta, me encanta, me encanta, esa inchada deberíamos tener
los argentinos, pero si goceando el roo y se lebran, se lebran que el otro se le cayó,
lo se lebran, lo se lebran, ¿por qué decía esto? ¿Ah? porque somos resilientes, la vida
se combina con un montón de cosas negativas, vamos pa adelante, vamos pa adelante, sin
embargo después ocurre algo relativamente insignificante, se nos cae la tostada con la
mantequilla hacia abajo, se arruinan la cafetera y nos derrumbamos por completo, ¿por qué?
la gota que rebasó el vaso, ¿no? a eso se le llama el efecto residual del estrés de aguantar,
¿qué es el efecto residual? es la tensión física, la tensión psicológica emocional que
permanece ocultan el cuerpo y la mente, mucho después que el evento original estresante
ya terminó, ¿unos crees? ¿Pasé el accidente, pasé el tiempo de hospital bien, pero eso va
quedando residualmente en algún lugar, por eso hay un famoso autor que escribió un libro
y dice el cuerpo pasa la cuenta, te lo temprano como el ayer es, el cuerpo pasa la cuenta,
como ascienda, como el departamento de impuestos nacional, entonces cuando Gézabel lo amenazó,
el día se entra en pánico, se derrumbó aterrado, huye, se esconde por su vida, no por Gézabel,
Gézabel era la tostada que se le cae con la mantequilla para abajo, era lo que rebasó
la gota, el agotamiento tiene esas implicaciones mentales que después explotamos por cualquier
povería, el que baja de una útil parte de la cabeza a otra automobilista, no es porque
le agarró un demonio necesariamente, posiblemente venga, pasar un divorcio traumático, de hijos
me envueltos en drogas, de perder empleo y a alguien se le cruzan la calle y eso hace
que estáje, el profeta que. que caen de presión debido a que estaba agotado.
Yo te he cuento algunos detalles interesantes.
El día tuvo que subir al monte,
tuvo que desafiar a falsos profetas, ¿no?
La historia te la cuento otro día.
Pero tuvo que subir al monte siete kilómetros, cuatro millas.
Cuando terminó bajo del mismo monte siete kilómetros,
otras cuatro millas.
Lo dice que vuelve a subir,
ya había caminado 21 kilómetros, 13 millas.
En la cumbre del monte, hora por lluvia.
Y cuando aparece una nube, vuelve a bajar.
Ya tenemos 28 kilómetros, 18 millas.
Luego se nos dice que el día es comienza a correr hacia una ciudad llamada Gérel,
que son 22 kilómetros más, 13 millas.
Hasta aquí el recorrido son 50 kilómetros a pie, 31 millas.
El día va corriendo, el versículo específica se echa a correr
y llega a Gérel antes que el rey acá, que iba a caballo en carro,
o sea, se adelanta los carros del rey.
Y mediatamente eso es cuando Gérel lo amenaza,
y el día se asustó y huye a verseba.
Gérel está 170 kilómetros, 100 millas de verseba.
El tipo se se corrió seis maratones.
No es de extrañar que colapse.
El mismo se agota y cae exausto.
Y cuando uno se agota tanto física,
pero especialmente mentalmente, que no lo puede ver,
no puede nunca uno usar la mejor versión de sí mismo ni en la casa,
ni en el trabajo, ni en la iglesia.
Como ese estudiante universitario que tiene que sacar buenas notas,
tener un buen empleo para sostenerse,
cumplir las expectativas de los padres, realizar actividades de trascolare,
o la mamá que se enfrenta la inmensa presión de desempeñarse como mamá perfecta,
tener la comida lista a tiempo,
que su hijo participe en todas las actividades de escolares,
participar en sus eventos, ayudar en la escuela,
y todos mostraron las redes sociales,
o el empleado que quiere impresionar a su jefe,
progresar y aceptar llegar más templanos que el resto,
irse más tarde que el resto,
trabajar los fines de semana.
O ese líder cristiano que tiene el complejo meciánico,
que cree que tiene que cargarse con todas las preocupaciones
y carga de sus miembros,
que él murió en la cruz por la gente,
y está siempre disponible para que nadie se ofenda,
se quiere mostrar como ejemplo de vida,
todos corren, corren, corren, corren como el ratoncito
en la redita como el hamster,
descuidando sus propias necesidades emocionales,
hasta que caen exaustos con la mente rota,
hecha nico, sabe la cantidad de pastores
que yo conozco con la mente rota,
no pueden más,
y la gente lo juga, ¿eh?
¿Por qué no confía en Dios? ¿Y por qué?
Vole rompiste la mente de graciar.
Entonces, cuando se experimenta un agotamiento crónico,
la amigda la toma el mando,
y la corteza prefrontal pasa a la 100 trasero,
a segundo plano.
Entonces, la amigda entra en acción,
libera adrenalina en todo el cuerpo,
la respiración hace que el ritmo cardíaco cambia,
se aceleran, aumenta el flujo de oxígeno,
a los músculos, que estoy muy útil en situaciones de peligro.
¿No? Cuando vas a chocar,
cuando la suegra dice que va a venir para la navidad,
es útil, pero es muy perjudicial
cuando estás bajo ese efecto constantemente
y permaneces en modo huida o lucha.
Lo sé de su mano,
tenemos, necesitamos esa adrenalina,
porque nos encontramos ante un león,
es "olucho" o "ullo".
Si no tuvieramos eso, nos quedaríamos así,
sin duda me va a comer.
Parece que leones cristianos,
porque está orando.
Pero una lucha oye,
cuando el pánico se apodera de tu mente,
tu corteza prefrontal se debilita,
que es la corteza prefrontal,
es la región responsable de los procesos cognitivos
y de nuestras conductas sociales,
el sentido común.
Por eso, cuando uno está bajo esa presión,
se dificulta pensar con claridad
y racionalidad y hacemos boberías,
estupideses de las cuales nos arrepentimos toda la vida.
Lo he dicho otra vez,
nunca tomes decisiones importantes
cuando estás cansado de mal humor o bajo presión.
Espera siempre que la tormenta pase.
Regálate, él déjame lo pensar.
No prometas cuando esté seufórico,
no contestes cuando estás enojado
y no tome decisiones cuando estás exausto.
Porque uno se va a arrepentir de esas promesas,
de esas decisiones,
porque uno la hizo bajo agotamiento mental
y el agotamiento mental genera serios problemas emocionales.
Entonces ahí, cuando empezamos a pensar,
no me gusta a mi trabajo,
no me gusta a mi matrimonio,
no me gusta a mis hijos,
no me gusta a mi perro,
no me gusta a mi vida,
no me gusta a mi mismo,
no sé para qué estoy viviendo.
Y hasta empieza a sentirte,
a sentirte desconectado con Dios,
incluso aculparlo
y haces eco a la oración de Lies.
Cuando dijo, "¡Toy arto, señor!
Ya no puedo más, quítame la vida".
Es el efecto residual
que estamos tomando decisiones
cuando no estamos pensando claramente.
No te sientas ofendido,
pero todos los adultos,
en algún momento,
cuando estamos exausto,
no pensamos claramente,
o un presidente que en los Estados Unidos,
que dijo no tomo decisiones
que involucren al país después de las tres de la tarde.
Porque el sabía que esa hora,
ya no podía pensar con todos los reflejos
como antes de las tres.
No sé cuál es tu hora, límite.
Hay gente que no puede tomar decisiones
después de las diez de la mañana.
No sé.
Pero cuando llegamos a ese punto
en que se nos rompió la mente,
hacemos algo peor,
aún hay algo peor.
No pedir ayuda.
Que lo que justamente hizo Lías,
o no hizo Lías,
dice que cuando llegó a verseba de Judá,
dejó a Lías su criado
y caminó todo el día solo por el desierto.
Eso hacemos.
Siempre somos más vulnerables
cuando estamos solos.
Y necesitamos el apoyo de personas
que nos conozcan de verdad
que se preocupen,
que no se escuchen,
que oren por nosotros,
que no nos juzguen.
Yo sé que es un paso muy difícil
porque la mayoría nos avergonzamos
y no queremos que la gente piense
que somos débiles,
especialmente los que tuvimos
criança como la mía.
¿Qué te queja?
Mi papá hasta me decía que eso es una nena.
No es cierto como si la queja
fuera patrimonio femenino, ¿no?
Que eso es una mujer ahora.
No lo hacía por maldad.
No lo detesten.
Era la manera en que lo habían criado él.
¡Vamos hombre!
¡Vamos, voy a trabajar!
¡Agradeca que tiene trabajo!
Pero la tristeza para mí era una emoción
que no podían ni siquiera permitírmela.
La ir así.
Los hombres nos enojamos.
Yo que le estaba levantada la voz,
explotarte como hombre.
Eso estaba validado.
Pero se puede vivir bajo la ira
y no permitirnos la tristeza.
Y aparte a menudo somos demasiado orgullosos
para pedir ayuda, ¿no?
De manera que seguimos adelante,
ponemos una sonrisa falsa,
como dijo Robin Williams,
y negamos la dificultad.
¿Y cómo te va?
Bien, bien, ahí voy.
En la lucha.
¿Y cómo estás?
Bien, bien, bien.
Ah, estoy en la batalla.
En realidad nos estamos sovando
y estamos muriéndonos de una forma lenta,
dolorosa, solitaria y sombría.
Y no nos merecemos eso.
Hace de miles, hace miles de años
a los mones clíbiones, clíceas,
tres, cuatro o nueve.
Mejor son dos que uno,
porque si caen el uno levanta al otro
y ahí del que cae,
y no tiene quien lo levante.
Hay un estudio que determinó
que el aumento de la soledad,
hablando de la soledad que no es elegida,
porque hay gente que dice necesito estar solo
y eso es una decisión intencional y arbitraria.
Hablo de la soledad cuando no te da opción la vida,
esa soledad conduce al aumento de la depresión.
La soledad eleva los niveles de cortisol,
que es la hormona del estrés,
lo que altera las regiones cereblades,
las encargadas que son las encargadas
de la regulación emocional
y aumenta el riesgo de terióro cognitivo.
A veces puede devenir un Alzheimer
en una enfermedad senil.
Entonces, el aislamiento
fomenta la rumiación,
rumiar como una vez te conté que hacen
las vacas que ruméan su volo alimenticio,
es pensar y pensar,
mis hijos no me visitan,
yo no sé qué hice mal,
yo tal vez me arrepiento,
pero tampoco la quieta mal como para que me ignore.
Y no sé, yo pienso que algo mejor estaría morta
porque para vivir así, ¿eh?
No es verdad, y bien, no.
La hija lo llama mamá como está te acordaste,
tu madre, ¿vale?
Rumian, rumian, rumian.
Eso disminuye la autoestima,
aumenta los pensamientos negativos sobre uno mismo.
Entonces, nunca se está sano en soledad.
Y es vital reconocer
que a veces necesitamos la ayuda de otra gente.
No tengo todo el mundo,
pero de otra gente especial.
Sinceramente no creo que se pueda
vencer a la fuerza de las tinieblas
sin persona que nos animen y oren por nosotros.
Necesitas experimentarse,
aún no lo has hecho lo poderoso,
estrenar a la gente que hora por ti.
A veces Dios mueve gente a hora por ti,
y ni lo sabes, nos vamos a enterar en el cielo
que gente intercedía por tu vida.
Pero yo pregunto a ti quién sostiene tu cuerda
cuando necesita salir del pozo.
No tiene que responder, sólo meditarlo.
Pero quiero que preste mucha atención.
Primeras de reyes 19, 5, relata que el día se estaba durmiendo
una si está agotado, sumido en un ciclo de sueño REM,
como dirían los dioses griegos o los griegos de sus dioses
en los brazos de morfeo que es el dios del sueño,
de repente, un ángel lotocó y le dijo, "Levantate y come".
El mil alrededor y junto a su cabeza era un panecillo
cosido sobre brazos, sobre brazos, el ángel le hastalizo las brazos
para que lo coma calentito y una jarra de agua
que supongo que con hielo fría o que si le puso brazos
pa' el pan la habrá puesto hielo al agua, comió y bebió y volvió a costarse.
Fíjate lo que dios hace por hielías, esto es muy importante
porque es lo mismo que quiere hacer por nosotros
cuando estamos agotados y esto no se enseña mucho.
El hielías está pasando por el momento más difícil de su vida.
Dios envía un ángel o viene en forma de ángel hacia él.
Cuando el hielías estaba sumido en una profunda depresión
y tenía la mente rota, un ángel lotocó.
A veces lo único que necesitamos es un simple toque de dios, un toque,
un sencillo toque, un dedo de dios.
Y esto es muy importante, el ángel olijo, fracasado.
¿Cuál es tu problema? ¿Qué hace en una cueva?
¿Qué tanto miedo le tienes a que saber?
No, está tu fe.
Si oraras, mi hijo te sentiría más seguro.
Esto es un problema de pecado culto.
No es nada de lo que los Evangelicos dicen.
El ángel de dios no acusa hielías.
Tiene una actitud muy pragmática.
Le dice, "¿Cómo es tu un panecillo?"
Y el tipo "¿Cómo me bebe?" y se vuelva a dormir.
¿Por qué?
Porque a veces lo más espiritual que podemos hacer
es comer algo rico y tomarnos una buena siesta.
Es lo más espiritual que cuando estamos agotados, podemos hacer.
¡Dénganse!
Yo no bromeo en esto.
Muchas ocasiones dio me mandado a dormir.
Yo recuerdo mis primeros retiros.
Yo iba dispuesto a orar, a dorar.
Se va a mi cuaderno, es nota, mi biblia.
Y el señor me enviaba a su ángel.
Supongo que un ángel llamado melatonino.
Y yo sé que me inducía, no tomaba nada.
Pero yo sé que había un ángel y hacia. Y me grababa un sueño que jamás me dio.
Podía dormir 18 horas, 17 horas.
Retaba hasta el baño así, orinaba, volvía.
Y sentía que el señor me decía,
"Yo no puedo darte ninguna instrucción si estás agotado".
Pues exausto. Necesito que duermas.
Vas a tomar malas decisiones.
Como uno de los diez mandamientos,
como uno del decálogo que Dios dijo,
"El descanso es necesario para llevar una vida que honre a Dios".
Y rechazar el regalo del Dios descanso es un ingrediente
para la receta de logotamiento y la depresión.
A veces lo único que puedo hacer es eso.
Pero ¿cómo puedo orar ahora?
Ahora, apaga la mente.
Como el celular conectate a la pared.
Chicfilay es una de las cadenas.
Le cuento a la gente del mundo de comida rápida,
más grande de los Estados Unidos,
famosa por su sanguí de pollo y su excelente servicio al cliente.
Chicfilay.
La cadena fue fundada por un pastor bautista del sur.
Su familia mantiene esta tradición cristiana hasta hoy
y, como una forma de honrar el día de descanso
y permitir que sus empleados asisten a la iglesia,
cierran toda la cadena de sus locales los domingos.
Y un medio de Wall Street investigó esta decisión
a típica en un país capitalista de Chicfilay.
Y la conclusión en la que arribó es la siguiente.
Según otros cálculos, Chicfilay pierde unos 1.200 millones de dólares
en ventas al año,
solo por cerrar los domingos,
que es el día que más la gente compraría.
Sin embargo, el restaurante sigue defendiendo sus valores,
mantiene la tradición original
y ese compromiso con los trabajadores
y su fe puede que sea la razón de su enorme éxito
que nadie más puede explicar.
Cuando hacemos una pausa para tomarnos un descanso,
cuando hacemos una pausa,
nuestro enemigo nos va a cerrar, no pierdas el tiempo,
eres demasiado importante, yo te odicaste de la de eso.
Tienes mucho para hacer, eres indispensable, no faltes.
Si tú dejas de venir, la gente no va a venir,
pero hagas lo que hagas, no escuches esa voz
porque el día hablo es un mentiroso.
Y eso lo quiere que colapses cuando no te puede detenerte
sobre exigirá para que te quemes.
Él sabe, hay gente que la puede detener.
Y cuando ve que alguien no la puede detener
porque está llena de adrenalina la sobre exige.
Yo recuerdo una vez a Juan Carlos Ortiz,
fundador de esta congregación hace en el año 90
en la Catedral de Cristal,
me hizo una vez una pregunta que me costó trabajo responder.
Disco Dante, ¿qué crees que están necesitando en esta temporada?
Y como yo soy un hombre bastante pragmático,
dije, bueno, creo que en esta temporada han decidido descansar la mente.
Me siento abrumado.
Yo sí, pero aparte de descansar.
¿Qué más necesitas en esta temporada?
Y a mí no se me ocurre nada más.
Entonces me dijo, yo creo que si estuvieses cansado,
necesitas descansar, dormir un poco y ya.
Pero me parece que no estás cansado, solamente estás vacío.
Llevas años dando y dando y dando y estás vacío,
estás exacto, mi querido.
Entonces necesitas no solo descansar si no volver a llenarte
y me dijo una frase que a alguien que se dedica a esto le duele en el dego.
Me dijo, necesitas, adiós.
Y yo te pregunto lo mismo, ¿qué necesitas en esta temporada?
OK, necesitas descansar la mente, ¿ok? ¿Qué más?
Puede que como él ya necesites un panecillo,
una barra de proteínas, una bebida probiótica, OK.
Todo eso en primera instancia, salir a correr,
de caminar, respirar, pero quizás todo eso no te baste
porque te quedaste vacío, porque estuviste años ocupado
en dedicar tiempo a orar a la escritura,
pero nunca detenerte en ella.
Conozco predicadores que han leído la Biblia
profesionalmente por años y ya no devotionalmente.
Son como dueños de huerta que levantan la cosecha o el fruto
para darle de comer a los demás y ellos se mueren de iranición.
¿Cuánto hace que no meditas en la palabra de Dios?
Que no meditas en un versículo solo.
Entonces, ¿qué necesitas, adiós?
Necesitas, adiós, ese es el problema de tu agotamiento.
Lo que pasa es que te lo digo y duelo alego, pero tenemos adiós, ¿sí?
Pero necesitas un encuentro con él.
Necesitas experimentar su presencia, su paz.
Necesitas que su palabra renueve tu alma cansada.
Necesitas que su gracia se perfección en tu debilidad,
que su amor incondicional te rodece con una paz
que va más allá de tu capacidad humana y cerebral de comprensión.
Lo diré así, necesitas un nuevo encuentro con la presencia de tu Dios
y hay que hacer lo intencional.
Yo estoy aprendiéndolo a este edad.
A veces digo, tengo que apartarme y buscar adiós.
Porque uno cree, ya tengo adiós, sí, sí.
Es una falacia, si busco adiós, ya sé, que vive aquí.
Pero a veces uno se pierde a sí mismo y al perderse a sí mismo
pierde la dirección del templo del espíritu.
Entonces, esto es lo que necesitas y esto es lo que lías necesitabas.
El señor le dice, "Elías, presentate a ti ante mí en la montaña
porque estoy a punto de pasar por aquí".
Y el señor pasa, el señor pasó y vino un viento riesgo,
partió de las montañas, destrozó las rocas, el señor no estaba en el viento,
vino un terremoto, tampoco Dios estaba en el terremoto,
vino un fuego, tampoco Dios estaba en el fuego,
y después un suave es ilvido.
Como un mullo, cuando elías lo yo se cubrió el rostro con el manto
y saliendo, se puso la entrada de la cueva y Dios estaba ahí,
no estaba en el viento, en el terremoto, en el fuego,
¿dónde estaba Dios?
En el mullo.
Entonces, Dios nos encontraba en los extraordinarios,
sino en los extraordinarios.
No estaba en el caos, en el agotamiento, estaba en la calma.
Y si evitaramos a presurarnos y nos quedaramos quieto,
Dios podría empezar a hablarnos en los momentos más comunes,
conduciendo, cambiando los pañares del bebé,
lavando los platos en el fregadero, haciendo la tarea,
sentado a la mesa de la cocina mirando las facturas para pagar,
llevando tus hijos al colegio yendo música,
Dios suele hablarnos en un mull mullo.
Y decimos, ¿y por qué cuando estamos agobiados por el estrés o por la ansiedad
o al borde del agotamiento, Dios habla de manera tan silenciosa?
¿Por qué un suave en mull mullo?
No nos vendría bien en ese momento un trono empírico.
Dios se surra, porque quiere que nos acerquemos a él.
El que da órdenes, el militar grita lo lejos.
Dios es un padre.
Elías estaba en la penumbra de una cueva y en el momento más oscuro de su alma,
el mull mullo lo hace salir de ahí.
Entonces, si estamos sumidos en la oscuridad,
en la desesperación al borde del agotamiento,
escuchemos con atención,
porque se va a sacarnos de esa depresión.
Dios promete la paz perfecta,
pero no la paz circunstancial, donde mejoran las cosas.
Cuando todo se hace perfecto, no.
La paz perfecta es la paz cuando todo es imperfecto alrededor.
La paz, aunque tu matrimonio no sea lo que soñaste,
la pasan, que tus hijos no sean lo que. picionarte en la paz, aunque tu empleo no sea lo que querías.
¿Quiénes van a disfrutar esa paz?
¿A aquellos cuyos pensamientos nunca se apartan de las fake news?
¿Aquellos que navegan horas y horas y horas en redes sociales?
¿Aquello que compulsivamente hacen maratones de Netflix?
¿Horas y horas y horas de una serie que no pueden largar o no ve las turcas?
No. La nueva traducción viviente dice,
guardarás en perfecta paz a todos los que confían en ti
y a todos los que concentran en ti.
Enfocan en ti sus pensamientos.
Si nos concentramos, si nos enfocamos en él,
vamos a encontrarlo en lugares comunes,
especialmente nuestras cuevas húmedas y oscuras en la depresión,
en la mente rota.
Y esto es algo fundamental.
Hay que externalizar la depresión.
Sacar la afuera, distanciarnos de ella, disociarnos.
Por un momento, disociarlo de lo que nos pasa.
No tomar identidad de ella.
Anota esto, tú no eres la depresión.
No digas, yo soy depresivo, depresiva.
Tú eres la persona que lo sufre.
No te autoestigmatices ni te autoetiquetes.
No te autosegregue diciendo, soy depresiva.
Yo soy de ser así un poco flamántica o colérical.
Deje de tratar de meterte en una caja.
¿Eres como eres?
Pero eso no te hace a tu esencia.
Si puedes separar de lo que sientes, lo que sientes,
de quién eres, lo que sientes puede empezar a cambiar.
Entonces, importante recordar
que podemos estar experimentando tristeza, depresión,
pero que esa depresión y esa tristeza no nos define.
Yo no soy un hombre triste, como tampoco soy un hombre alegre.
Soy un ser humano, que navego por todas las estaciones.
Y a veces al igual que con la ansiedad mucha gente,
incluso cristianos, bien intersionados,
malinterpretan la depresión.
Que la depresión en líneas generales
no digo la descripción de la raeda,
del diccionario de Real Academia Española.
Pero lo que yo creo es un estado emocional de desesperanza,
de desasociego,
en respuesta a problemas reales o problemas aca imaginarios.
Y esa espiral emocional descendente
solida acompañada de sentimientos de culpa, de vergüenza,
de soledad, de pérdida.
La depresión no discrimina, ¿eh?
Afecta gente de todas las edades,
adolescentes,
ancianos, raza, géneros, religiones,
afecta tanto ricos como pobres,
sino no habría suicidios en Beverly Hills.
Es una fección que cualquiera puede padecer
y que no todos pueden superar solos.
La depresión no respeta la estatura espiritual de nadie.
Para alguno la depresión va a ser temporal,
para otros va a ser una lucha de toda la vida.
Y no es una señal de tu falta de fe en Cristo.
¿Más viene su problema común?
De seres humanos imperfectos,
que viven en un mundo imperfecto, en un mundo dañado.
Según mi experiencia,
alguno de los periodos más poderosos
y transformadores de la vida de las personas
no ocurren cuando están llenos de alegría.
No ocurren en lo, en la cima de los montes.
Si no cuando están de rodillas,
desesperados, impotentes.
Al menos así sucede conmigo.
No soy hijo del rigor,
pero cuando Dios quiere hablarme,
él sabe cómo ponerme de rodillas.
Y en esos momentos, cuando uno sabe
que Dios se está tan cerquita del suelo,
es importante también buscar ayuda,
mirar hacia adentro.
Y decir, bueno, me voy a reconciliar con lo que siento,
porque tal vez Dios lo permite para que me acerque
más a él en vez de alejarme.
Identificar las emociones, decirselas a Dios,
no tomar decisiones permanente,
basada en emociones temporales, por favor.
Comernos un panecillo divino,
dormir mucho, renovar fuerzas, pensar con la mente,
descansada en el señor.
Si además llevamos un registro de agradecimiento,
una pequeña habitácora de lo que sí tenemos
y pedimos ayuda a alguien a una persona espiritual,
yo te aseguro que salimos adelante, la depresión,
no tiene que aplastarnos ni dominarnos,
y al igual que en la ansiedad,
son simplemente señales que nos indica la necesidad
de hacer algunos ajustes en nuestra forma de pensar,
gestionar nuestro tanque emocional,
te estoy proponiendo refinanciar la manera en la que estás viviendo.
A lo mejor, los intereses te están comiendo las emociones,
y no te lo mereces.
Hay que aprender a vivir un día a la vez,
entonces, estamos todavía a tiempo,
sino Dios no nos hablaría,
dividir la mejor versión de nosotros mismos.
Amigo, hermano, hermana, camarada,
no te he estado faltando fe, eres humano,
y a mi Dios le fascina, restaurar humanos con la mente rota.
Le fascina.
Es especialista.
Dale un aplauso al señor de señores, al Rí de Reces.
¡Vamos!
Dale un aplauso si crees que Dios habló
en el día del padre,
desde Riberarén al mundo, ha hablado el señor.
¡Bew, dale, dale, dale!
Es aplauso grande, papi, mamí, hijo.
Nieto, abuelo, abuela.
¡Bew, presionante, impresionante de exalto Dios!
¡Santo eres!
Como hablamos de mente rota, me encantaría. Yo no soy de hacerte pedidos ni a vergonzarte,
dile el que está atulado, busca tu hermano,
dile que está guapo, el que está la no, nunca, jamás.
Cuando te pido algo, te rego, tengas a bien,
hacerme el enorme favor de hacerlo,
porque es algo espiritual, es un ejercicio profético.
Hablamos de mente, podrías poner tu mano sobre tu mente,
y horar, vamos a horar por la mente rota,
vamos a horar por la mente que sí soñicos,
vamos a horar por esa mente que necesita sanidad, restauración,
no va a sanarse ahora, no es recibenmente nueva, no.
Cambiar el espíritu de la mente lleva terapia didina,
lleva años de introspección a veces meses,
de oración, de encontrar a Dios,
de reconocer su murmujo, con la mano sobre tu mente,
escucha.
[Música]
Permite que Dios sane en tu murmujo, en su murmujo.
[Música]
Y ahora el Señor me dice que te diga,
no te apresúe por saber qué planes tengo para ti,
descansa, tomate el día libre,
comé, comé rico, disfrutan,
mira el fútbol, lo que sea que te distraiga,
descansa la mente, todo estará bien, mañana por la mañana.
Si pudiste hoy sentir el murmujo de Dios
y sentir que Él puede estar en lugares tan bajos y tanúmedos,
¿a dónde no estará?
Aunque te remontaré a los cielos, ahí estará Dios,
y aunque te bajaré a los infiernos, ahí estará tu padre.
Porque ni lo alto, ni lo profundo, ni lo presente, ni lo por venir,
ni lo pasado, ni lo futuro, ni los ángeles, ni los demonios,
ni ninguna otra cosa creada bajo el cielo y en el cielo
podrá separarnos del amor de Dios.
El se ha empecinado con nuestra vida, nos ama profundamente.
Te ama en los momentos fuertes y te ama con tres débilos.
Te ama cuando te sientes a vergonzado y cuando te sientes un titán.
Te ama cuando estás de rodillas pidiendo que alguien arroje la tualla
para bajarte del cuadrilátero y te ama cuando estás liquidando el enemigo.
Su amor no varía por tu desempeño, por tus méritos.
Él te amó antes de quisieras nada.
te ama porque sí, te ama como esas parejas que dicen, te amo y no sé explicarlo, no hay una lista,
te amo porque sí, te ama el señor, te ama porque sí, no te olvides el murmullo, no te olvides
que te tienen sus brazos, que eres su princesa, que eres su príncipe y en el murmullo sán
el trauma y en el murmullo sán el dolor y cicatrizas las heridas, no será de la noche
la mañana, no será en un instante, algunos le llevará meses, otros años y otros el resto de su vida,
pero sabrás que es el poso peratorio, el dolor de la cicatrizas de una operación que ya pasó,
de un trato que terminó, de un proceso que culminó, el señor me dice que te ama, que te manda un
beso grande, que te extraño rores, que te extraña en la intimidad que extraña tus solaciones por la
mañana cuando dependías totalmente de él, pero no me dice, rile, dile que estoy enfadado, me dice,
dile que la amo, dile que mientras que está afanada y afanada como Marta, debería elegir
lo que María tirarse a mis pies y decir, estoy cansada, solo quiero ir, a los que no saben cómo
morar no tienes que hacerlo, solamente de eduerme en el pecho del señor, has dormido alguna vez en el
pecho de tu amado o es una gran sensación, solo quieres enterrarte en su cuello y quedarte ahí que la
vida no pase, que la hora se detenga, como dice un bolero, reloj, no pase las horas, eso es lo que uno
quiere cuando se encuentra con el rey y el señor tiene deseo de que te vuelvas a encontrar con él,
vení también todos los trabajados, cargados, ansiosos, deprimidos, con estrés,
surmenas, con ventarrota y yo los haré descansar, lo llevaré por delicados pastos y por aguas frescas,
lo cubriere con mis alas, enviaré a mi ángel para que el pie de la mío beja no tropiesen
piedra, mi callado hará que no caigan en los acantilados, te guiare ascendas de amor,
sendas de justicia, porque yo soy tu Dios, que eso tiene de tu mano derecha y te dicen
óptimas, yo te ayudo, te bendigo, en el cuerpo, en el alma y en el espíritu, felice a
el padre para todos, pase el aliento, dan la plausa al señor de señores, rey de reyes,
cuando vengo gente, chao, chao, chao, dale ese aplauso grande al rey, el rey está en la casa
hablado, hasta el domingo que viene, bendecidos, para bendecir.
[Música]
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Podcast Summary
Key Points:
Ricardo, un amigo simpático y extrovertido, vive un infierno interior por culpa de una depresión crónica que le quita el deseo de vivir.
La depresión no es solo tristeza pasajera, sino un estado crónico que afecta la autoestima, el placer y la capacidad de realizar actividades diarias.
La depresión surge de una compleja interacción entre factores biológicos, psicológicos, emocionales y sociales, y puede ser hereditaria o desencadenada por traumas o agotamiento mental.
La sociedad y la religión a menudo estigmatizan la depresión, haciendo que quienes la sufren se sientan culpables o invisibles, en lugar de ser entendidos.
Aunque la fe puede ofrecer esperanza, muchos cristianos históricos y contemporáneos han sufrido depresión, demostrando que no es incompatible con la fe.
El agotamiento mental, especialmente por exigencias familiares, sociales o laborales, puede provocar una mente rota y un desapego emocional.
Reconocer y nombrar emociones negativas es clave para cambiarlas, ya que el rechazo o la negación agravó la depresión.
La solución incluye descansar, practicar gratitud, buscar apoyo y tener un encuentro personal con Dios, ya sea en momentos de silencio o en la vida cotidiana.
Summary:
La historia de Ricardo revela la contradicción entre su apariencia feliz y su sufrimiento interno por una depresión crónica. Aunque se presenta como una persona alegre y generosa, su día a día está marcado por un agotamiento emocional y mental profundo. La depresión no es un simple estado de tristeza, sino un problema complejo que involucra factores biológicos, emocionales y sociales, y que afecta a personas de todas las edades, razas y creencias.
El texto destaca que el estigma social y religioso hacia la depresión lleva a quienes la sufren a sentirse culpables o invisibles, al tiempo que se minimiza su dolor. A través de ejemplos bíblicos como el de Elías, Geremías o David, se muestra que incluso figuras religiosas han pasado por momentos de profunda tristeza sin perder su fe. El mensaje central es que reconocer emociones, pedir ayuda, descansar y practicar gratitud son pasos esenciales para superar la depresión.
Además, se enfatiza que la fe no se opone a la depresión, sino que puede ser un refugio en momentos de oscuridad, y que vivir un día a la vez, con humildad y apertura, permite encontrar esperanza. Finalmente, el texto invita a los lectores a no autoetiquetarse, a desacoplar su identidad de sus emociones y a buscar apoyo emocional y espiritual, ya sea en familia, en comunidades o en Dios.
FAQs
La depresión es un estado emocional de desesperanza y desasosiego, no una falta de fe, y afecta a personas de todas las edades, razas, religiones y condiciones económicas.
Muchas personas, como el amigo Ricardo en el relato, mantienen una sonrisa falsa para ocultar su dolor interno, lo que demuestra que la depresión puede ser un problema invisible que afecta profundamente su bienestar.
Sí, la depresión puede tener raíces biológicas, como desequilibrios en sustancias químicas cerebrales (serotonina, dopamina), factores genéticos o alteraciones hormonales, como la menopausia o la neumonía obstrutiva del sueño.
Reconocer las emociones, como la tristeza o la ansiedad, permite entender mejor lo que vivimos, ayuda a cambiar el pensamiento negativo y es un paso clave para superar la depresión.
La soledad, especialmente cuando no es una elección voluntaria, aumenta los niveles de cortisol (hormona del estrés), deteriora la regulación emocional y fomenta la rumiación, lo que agrava la depresión.
Tomar decisiones cuando estás agotado o en estado de tristeza puede llevar a consecuencias negativas a largo plazo, como renunciar a la familia, la fe o incluso a la vida, porque se actúa sin claridad mental.
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