El podcast analiza la serie "Blossoms Shanghai" de Wong Kar-wai, destacando su poderosa estética y ritmo frenético, diferente a su filmografía previa. La serie evoca con nostalgia el Shanghai financiero de los años 90, presentándolo como un pasado glamoroso e irrecuperable, lo que sugiere un cambio en la narrativa sobre el auge económico chino. Paralelamente, se discute la crisis de Gucci como síntoma de una transformación más profunda en la industria del lujo. Se argumenta que esta industria no enfrenta solo una crisis, sino una mutación: el crecimiento desenfrenado y la dependencia del mercado chino han llegado a su fin. Los consumidores, especialmente en China, ahora prefieren marcas locales y cuestionan los precios de productos que ya no se perciben como únicos o justificados. Marcas como Hermès o Bottega Veneta, que mantienen una escala controlada y un enfoque artesanal, resisten mejor estos cambios. La conversación concluye que el lujo debe adaptarse a un nuevo paradigma donde la escala masiva y el "logomanía" pierden relevancia frente al valor real, la artesanía y la autenticidad.
¿Era Aldo Podcast? Un lugar para tus oídos. Una serie para engancharse en estos tiempos. Ahora, además, que todo está tan caro. Ya no quiero un salir, ya no quiero un agastar, quiero uno mejor. Quedarse en casa y pensar que no está gastando al estar suscrito a 365 plataformas. Bueno, pues aprovechen su suscripción a MUBI y vean Blossoms Shanghai, que es una serie. No direct extraordinaria, porque no es una serie extraordinaria, pero es una serie poderosamente entretenida y visualmente suintuosa. Digo que no es extraordinaria, que no es como una manera habitual de describir una serie, porque con las credenciales que tiene debería de hacerlo, porque su director es Wonkaer White. Wonkaer White es uno de los grandes nombres de la historia del cine, es autor de películas que son tenidas por clásicos contemporáneos como In The Mut for Love, como 2046, como Happy Together. De hecho, In The Mut for Love está considerada, si no me equivoco por el British Film Institute y la Revista Sightened Sound, como la quinta mejor película de todos los tiempos, está en la lista de las 100 mejor películas del siglo XXI, el New York Times. Es una obra maestra en The Mut for Love. Y Happy Together es una gran película, 2046 es una gran película y My Blueberry Night es una película rara infravalorada. Bueno, Los Armstrong's Guy no es de esos vuelos, no es de ese calibre, es como una telenovella, pero es una telenovella filmada por Wonkaer White. Entonces eso la hace verdaderamente muy espectacular, no está trabajado el guión, como los trabaja Wonkaer White está basado en una novela de gran éxito en China actualmente, que se llama Blossoms, no está en el ritmo y el tono habituales de Wonkaer White. Wonkaer White es un cineasta más bien contemplativo, es un cineasta más bien lento. Yo creo, bueno leía, yo creo que en The New York Times, que en el primer capítulo de Blossoms, ya se dicen más o menos el mismo número de palabras que en toda la filmografía previa de Wonkaer White, que normalmente es un cineasta que recurre poco al diálogo, aquí los personajes no paran de hablar. Y cuando menos los dos primeros capítulos tienen un ritmo absolutamente enfebrecido. Luego se va normalizando la cosa, es una serie que me recordo "The Bear" en términos ritmicos, es decir, es ese frenesil que tienen los dos primeros capítulos como el primer capítulo de The Bear y después se va estabilizando la cosa una vez que ya salió Wonkaer White de toda la tramitología de introducirnos al mundo de A Bao. A Bao, encarnado por una de las grandes estrellas y de los grandes galanes del cine chino, que es el actor jugue, que es imagen de George Ormami en China además. Bueno, pues es un personaje que se dedica a vender y comprar acciones, hacer despeculador financiero, digamos, en el Shanghai de los años 90, en el Shanghai de la insipiente bolsa de la insipiente de actividad burzátil china. En aquellos años 90, tiene tres coprotagonistas femeninas, a cual más de guapas, una es una restaurantera que en realidad, pues digamos, probablemente esté el abandono dinero para él, tiene un localito de poca monta en donde él se va a tomar su semo, la conrábanos encurtidos y a sentirse agusto, pero ella, a pesar de que para él, parece leal, también parece que se lo están medotransando financieramente, otra noviacita con credenciales académicas correctas que es financier, que es funcionaria del ministerio de comercio, entonces trae ahí medio como alimentate con los permisos de exportación con esa noviacita, que sin embargo es la noviacita. Bueno, y hay por supuesto una fanfatal, que por supuesto es mi favorita, que es la dueña del gran Lisboa, que es el gran restaurante del lujo de la calle Juangue, en donde se hacen todas suerte de tratos financieros, y ella se queda con una comisión y además lucra con la información, porque es una mala mujer y no tiene corazón, más que para llenarse de Joan es poderosamente entretenida, sí, es como la telenovella, pero hoy quiero hablar de ella no en términos artísticos, sino en términos sociológicos, porque además es una serie que ha tenido impacto más allá de China, no solo se ha exhibido en todo su desviatico, sino que Criterion Collection tiene los derechos para transmitirles en su Criterion Channel para el público de Estados Unidos, y Mubi compró los derechos para Europa y América Latina, es una serie que probablemente se haya convertido ya estas alturas en la serie Televisiva China, más vista de la historia. Y lo que es curioso es que Juan Carwae es un cineasta de la nostalgia, básicamente es un cineasta retro, la serie tiene una estética rara, hermosísima, pero pareciera como que hubiera metido en una coctelera Juan Carga, y la estética China de los 90, con la estética de Su Hong Kong y Su Shanghai, de sus películas ambientadas antes del comunismo real, antes de la revolución China, en este mundo, digamos, del orientalismo europeizante de los años 30, parece que esas dos estética subieran confluido en la estética de los Hong Kong, lo que hace ver los 90, el auge financiero China, como parte de un pasado glamoroso y evocado en el sentido mismo de la irrecuperabilidad, es un pasado fantástico que no volverá. Si, las otras que te hace pasado hace como 5 minutos y ya lo está mitologizando no solo Juan Carwae sino la principal Televisora China es un producto de CCB, los un Shanghai. Caray, pues qué pasa que este país que era la potencia temida por Occidente, ya todos nos veíamos hablando mandarín, ya todos nos veíamos haciendo transacciones en Juans, y de pronto ya la prosperidad China es cosa de nostalgia, y caray, con mujeres fatales y villanos de película de John Freebogarth, pues qué pasó, pues pasó que China al parecer no pasó o no pasó del todo como creíamos que iba a pasar, pasó que la especulación financiera como la que ha su tratado en bloso en Shanghai, particularmente la especulación inmobiliaria, aunada a la Recesión global, aunada a la pandemia, redundo en una desaceleración importantísima de la economía China y pues se reventó la burbuja China con muchísimos daños con laterales, por lo cual ese mundo del gran lujo, por supuesto, ha dado el personaje principal de bloso y tiene sástres británicos que le cortan trajes a la medida y bastones con empuñaduras de plata y beber, remimartando el tiempo y tiene ensendedores de oro, pues ese mundo ya no es un mundo que se nutra mucho del consumidor China ha decrecido enormemente el mercado chino para productos del lujo y eso explica en buena medida la crisis del lujo en general que ya hemos abordado en términos generales y en términos particulares la crisis de una marca que pues había construido al amparo de ese oje China, al paro de esa China descrita en blosom sangay que era Gucci, Gucci tuvo, yo diría que 20 o 25 años de un éxito al parecer, imparable, Gucci era una marca que tenía códigos muy reconocibles, códigos muy discretos, códigos que tenían que ver con una herencia de cuestre cercana a la de Hermès y que generaron prendas como esta corbata que traigo puesta que es una corbata Gucci, pero Tom Forze es una corbata Gucci de principios de los años 90 antes que Tom Forze diciera de Gucci una marca sexy la marca empezó a crecer digamos con este fenómeno pero realmente encontró su auje cuando llegó como diseñador en jefe al esandro Michael esto fue hace aproximadamente 12 años al esandro Michael pues lo que hizo fue crear este Gucci maximalista este Gucci que señores como yo no usan sino este Gucci más bling más hype más instalado en la logomanía este Gucci de las maletotas y los logos y los estampados y las gorras y las serpientes y todo este Gucci maximalista es el Gucci de al esandro Michael y en algún momento se preocupó la casa Gucci por el rumbo por el que le estaba llevando Michael ya hice las consultes financieras necesarios para saber que es lo que estaba sueno con ese rumbo y que nos corre en el joven Michael y que queda la marca sefa a un rato traen a todo el sarno un diseñador el que yo admiro enormemente pero francamente no la hace con el rumbo al que está llevando a Gucci y Gucci se vuelve pues casi el principal problema sin duda de caring
la marca propiedad de la familia Pinot, es decir, de la familia política de Salma Hayek, que es su propietaria y de la que depende francamente Kering, es decir, se los home, Valenciaga, McQueen, Breone, Botegabén, Eta, Sonmarcas, muchuitas comparadas con Guchi. Bueno, pues Guchi, que es, digamos, el Kashkau de Kering empieza a tener perdidas y perdidas y a de creceria, de creceria, de crecer y ahora acaba de llegar un diseñador muy comentado, un diseñador que llama muchísimo la atención de la gente, sobre todo en las redes sociales, que se llama Demnack Basalia, yo sí pronunció su apellido con enorme solvencia, lo repito con mucha frecuencia porque no me gusta nada lo que hace y acaba de lanzar el desfile con el que iba a salvar a Guchi y que creen que parece que no, que no solo no me gustó a mí sino parece ser que no le gustó a casi nadie el desfile de Demnack Basalia en Guchi y la marca está en problemada pero la marca también se ha convertido en un síntoma, ¿por qué? Porque cuando corrieron a la sandrón, mi querre de Guchi, Guchi todavía estaba creciendo, porque fue una supuesta medida preventiva para impedir un eventual de crecimiento ante una pequeña desaceleración la que hizo que se eliminara a a la sandrón, mi querre, porque esa puesta maximalista fue imposible de reconvertir al minimalismo y al discurso del Heritage, del White Luxury, deshaba todo sarno y porque ahora yo espero que nuestro invitado que es un faro de luz, nos iluminen y nos diga que está haciendo de Demnack Basalia en Guchi porque yo todavía no lo comprendo y para lo que sí sirve es para entender en qué manera Guchi es un síntoma de todo lo que está mal hoy en el mundo de lujo y en el mundo de la moda, ¿por qué Guchi tiene ese mejante crisis de identidad y qué dice la crisis de identidad de Guchi de la crisis de identidad? No solo de lujo, no solo de la moda sino quizás de la economía misma será que Guchi es una batar de la crisis del capitalismo tardío, esa es una pinche complejidad que en una serie televisiva de Juan Carguay. Soy Rikol, al salvarado, me da mucho gusto haber molestado tanto a nuestro invitado durante toda la introducción que hice de este podcast porque nada más veía las risas de Mark Hernandez periodista, experto en lujo, experto en moda y experto en esa economía que a ver lanza te discrepar de todo lo que te dije porque te vea yo unas cejas de septicismo que no podías controlar. No, no, no, no, no, no discrepo de tanto. Ok, ¿qué pasa? No, este, a mí lo que me parece es que estamos viendo volteando a ver la propuesta del primer desfile de Demna desde una lógica que está atrapada en querer rescatar una industria que ya no puede volver a lo que era. Una industria o una marca? Una industria. Ok, me parece que es una industria voy a citar a filo de la Fosocio luego del que soy fan, Bruno Latour habla de que él habla en relación con el tema del medio ambiente de la naturaleza y de nuestra relación con la naturaleza y dice que estamos empeñados, parecemos empeñados en ver la situación como una crisis cuando el que hay es una mutación. Y las situaciones que leemos como crisis en general no se refiero a mi imagino a esta pero a mí cuando empecé a leer y a escucharte en este asunto de nostalgia quizá en un cierto tono es lo que me parece es que lo que refleja es una industria que al menos en un segmento quiere regresar, quieres ver lo que está pasando esta crisis de los últimos dos años y medio, tres años de la industria de lujo, verla como un impase el que vamos a salir para regresar a los buenos viejos tiempos de de lujo. Eso me parece que no va a suceder que lo que estamos viendo es una mutación hacia otra cosa. A ver dejaremos de los buenos viejos tiempos de lujo porque creo que ahí digamos está uno de los quiz de las discusiones. Esta corbata fue un producto de lujo en su momento. Esta corbata la va a haber comprado en 1992, 1993. Cuando Guchi era una marca que facturaba menos de mil millones de dólares al año en el mundo. Guchi no era una marca cool en aquel momento era una marca de viejitos por eso me gustaba mucho. Tenía algunos códigos de marca que eran importantes y yo estoy completamente de acuerdo en desacuerdo con Devna en casi todo, pero también en el manifiesto que publica al lanzar Guchi porque dice, Guchi no es una mesón, no tiene rolaíces en la alta costura, no está basada en un mito. Guchi es una super marca que se trata tanto de los productos pragmáticos como de las emociones. Yo no estoy de acuerdo con ese diagnóstico es decir, el Guchi Lofor, el mocasín Guchi con el erraje equino de cuestre es uno de los clásicos del diseño de todos los tiempos y es un es un emblema de factura artesanal absoluta. El asa Guchi de Bamboo es uno de los grandes códigos de marca de la historia y supone una factura artesanal que nadie más sabe hacer el estampado de las mascadas Guchi el estampado de esta corbata de las técnicas de su de sobre impresión son códigos de marca que ya eran relevantes y quedaban para lo quedaban es decir, da manpa menos de mil millones de dólares al año. Tom Ford lo hizo grandesito es decir, Tom Ford lo hizo un negocio de mil dos mil tres mil millones de dólares al año porque lo hizo sexy porque lo puso de moda porque le diga la victoria de jamu Madonna o que idmosa querían vestir de Tom Ford porque conectó con el site, guys y ahí yo creo que empieza el engolocinamiento de hecho ahí es donde domenico el sol, Tom Ford dice, hoy es señor Pino, no gracias nosotros por ahí de veras no y ya nos vamos a poner Tom Ford porque esto ya no nos gusto y ahí es en donde viene mi que le personaje que no me simpatiza y no me gusta su trabajo, pero me parece una víctima de esta historia aquí se le exige crecer ya de manera de desnusurada y entramos en una espiral que ya se vuelve insostenible yo creo que el problema no es la nostalgia de estos buenos viejos tiempos creo que el problema no es la nostalgia de las pequeñas variantes que le hizo Tom Ford el mocacin Gucci o la nostalgia de digamos el el storytelling, el mito de origen que se inventó Tom Ford a partir de ser los códigos de marca el problema es que la nostalgia de la que tiene que ir en la nostalgia del crecimiento desmesurado y desenfrenado de hace 10 años y yo creo que ahí es donde se murió el lujo no marco yo creo que hay dos cosas yo una tan Anderson me decía en una entrevista reciente ahora diseñador de diórancio señador del web sí justo que que una de las grandes diferencias de su nuevo encargo es que el se inventó un vocabulario en 9 porque había muy poco y en cambio de or tiene un vocabulario que no es posible ignorar yo sí creo con demna que el vocabulario de Gucci original está muy acotado sí chiquito es muy chiquito no da para un vocabulario que vas a explotar en colecciones que para imprimir un tuviste que migrar como marca hacia hacia vestimenta que no estaba ahí en el origen entonces creo que hay una dimisión y hay una crisis digamos no Tom Ford y ferida Janini y al centro miqueda le he utilizado todo sarno le sumaron a ese vocabulario sí sí pero lo lo fueron construyendo digamos marca y la fueron construyendo me parece como leyendo muy bien el estado del del mercado lo que hace miqueles crecer exponencialmente porque a caring y a toda la industria del lujo le empieza a llamar atención china y ahí está el tema del escala esa china de los son sangáis es iré esa china de la prosperidad es mesurada y de la especulación financiera que puede estar en crisis pero que también tiene otra dimensión el mercado chino empieza a volver a ver a marcas locales el consumidor el ujo chino empieza no sólo a dejar de comprar marcas globales si no empieza a comprar diseñador y locales es otra otra parte es decir no es tanto una crisis económica como tal sino como una crisis de consumo digamos de perfil de consumidor es una mutación la básica yo estoy totalmente de acuerdo contigo y incluso la conversación que teníamos antes entrar la eres un gran emblema de esto marco y os amigos a ese 20 o 25 años por ahí a marco y a mi siempre nos ha divertido hablar de moda y hasta consumíamos esas cosas en época se encaramos ricos este de recuerdo como una pulsera Louis Vuitton
no lo ni es que la tuviste en alguna época me puedes molestar con mi cintura en ese mes alguna vez hasta me pediste algún texto al respecto bueno tú y yo ya no compramos eso y la gente ya casi nunca compra eso entonces yo traigo una corbata que tiene 35 años que se hizo vintage en mi closet y seguramente a mis sobrinos de centucias mará heredar y utilizarla en otras mutaciones tú traes una espléndida casaca de taca mura marca mexicana me de te pregunté qué linda está de quienes es de una marca mexicana pues es que la esa lógica de esa gente que compraba esos productos de esos precios uno la economía ya no la aguanta ni tú ni yo tenemos dinero para comprar eso y si teníamos hace 20 o 25 años y nos callamos cambiado de segmentos económicos es que la vida es de otra manera la vida se encareció las marcas se encarecieron también y por otra parte pues ya no es realmente culo se haya been uno alguien con una pulsera a Luis Vito con un cinturón Hermes y dice chález se le perdió mucho en l'andia es decir está feo eso es lo que no supo a leer la industria de lujo no yo creo que a hablar de la industria de lujo en general no hay marcas que están creciendo hay marcas que siguen teniendo un muy buen desempeño Hermes por ejemplo pero también muchas marcas locales y lo que pasa es que ahí hay esta mutación una de las muchas mutaciones que yo veo es un consumidor que ya no está dispuesto a parar lo que le pidan por una pieza que no está claro que lo justifique esta parte este brinco de escala de que implica tener tiendas en China en este asiático en América Latina en Estados Unidos en Europa te lleva a una economía de escala que hace imposible casi reproducir esta ilusión de la del de los casos y de lo artesanal y entonces se hace cada vez más difícil en cierto rango de productos justificar un precio que por un producto que es muy poco diferenciable de una ola de producción local y este que viene teniendo estándares de calidad comparables por lo menos porque Hermes y les sale ya guchino porque yo creo que resistió muy bien está resistiendo muy bien dos cosas es la santo de la escala por más que estén en todos lados no están en todos lados al nivel en el que buchi y Louis Vuitton lo están y porque se mantienen en un nicho yo creo que buchi Louis Vuitton coquetean con una visión del lujo moda que pierde nicho pero es que yo creo que el problema de origen y por eso le ejemplo que puse a Fuermes y por eso el ejemplo que tu pusiste fue evitón y déjame sumarle una cuarta botega beneta esas cuatro marcas son marroquinerias nos no eran otra cosa no eran marcas de moda no hacían ropa y podían hacer una corbatita una mascavita de vez en cuando no más es decir y cuando yo era niño cuando las niños esas marcas vendían artículos de pierde y maletas vendían bolsas vendían cinturones vendían carteras hubo un primer engolosinamiento que llevó a decir a esta buena marca que hay que hacerla una marca de moda hubo que construirles los códigos de marca los de vitón los de Hermes eran tan escuetos como los de buchi los de botega beneta siguen siendo muy escuetos es decir pues que a él cuál es el código de marca de botega beneta el intrechato para le contar la piltra y funciona perfecto y funciona perfecto pero porque la escala de botega beneta es en zata es la única marca super habitaria de caring la escala de Hermes lo acabas de decir es en zata y creo que evitó una vive en una para tomo en un ecosistema mucho más grande y mucho más complejo te lo decía yo en preparación de este podcast bueno si a lo y vitón no le va también por siempre a él me ha hecho la vas a salvar o la chancla vir que en esto con la botella de vez clico es decir hay un ecosistema del beme masque es tu suficientemente grande para proteger a las marcas y si si vitón no está de moda dios está de moda o lo era está de moda es decir es suficientemente grande en guchite tenemos un caso diría yo de todo mal es decir vive en un ecosistema muy chquito de abocado todo a moda sin la división de perfumes porque la dios siempre la vas a salvar y a lo es decir si Anderson no la hace siempre va a ver botellas de rado y de sovás que vender guchite en agenada toda su diversión de su división de perfumeria al oréal y hubo un engo los sinamiento que los debó a matar a la gallina de los huevos de oro yo de texto lo que hacía el esandro mi que le pero le vendía muy bien a los chinos y mataron esa gallina de los huevos de oro entonces en ese sentido y regreso y te pido que regrese a tu adorado pero no la turo pues creo que se vuelve un síntoma finalmente la crisis del capitalismo tardío no es decir pues por eso no está creciendo el mundo básicamente sí básicamente sí esta mutación en especial en el lujo creo que tiene esa dimensión de no estar entendiendo qué pasa con el consumidor el estudio de business of fashion lleva dos años colocando como primer preocupación de los ejecutivos de las marcas de lujo entender qué pasa con la cabeza de la gente y cómo hacerle para que regresen a las tiendas para que regresen a comprar el lujo ha perdido 30 millones de consumidores en 2024 20 en 2025 según el estudio Ben Company y Altagama y eso pues lo habla de una mutación de ese nivel la otra tiene que ver con la ilusión de la exclusividad con la ilusión de la escasez insostenible cuando tienes tiendas en los duty free de todos los aeropuertos del mundo y la audda tiene que ver con que el consumidor parece estar le pidiendo al lujo cosas que no le pedía dos muy claras una es bienestar bienestar longevidad salud incluso salud mental eso está en todos los reportes de tendencias y la otra es confort solución de cosas de la vida tampoco se estaba en el adenio del lujo entonces me parece que esas son las las se conjunto de mutaciones que hace que no podemos pensar en que o una buena o mala colección de demna o una buena o mala colección de Jonathan Anderson en dios vayan a salvar a la industria como tal hay un camino largo que tiene que ver con entender cómo está funcionando la economía global pensar que es la crisis de los aranceles es irse por la fácil en como la explicación fácil forma parte de uno de los factores de explicación pero esa mutación es mucho más grande y es más cultural además económica porque tú y yo y con nosotros el New York Times y Bob y Le Mont estamos mayoritariamente contentos con lo que hace Jonathan Anderson o Matieu Blasí o Jacques Miu es decir cualquier diseñador al que haya ido bien en esta semana de la moda y porque está todo el mundo tan de indiferente a descontento con lo que hizo demna digo eso diseñador yo trabajo yo día a doctora la vida pero la mayoría de la gente no en Valencia galé iba muy bien que hizo mal demna en esa colección porque no fue la solución el problema Gucci me parece porque hay una manera de voltear a ver el archivo muy simple muy simple y que no se pregunta qué tiene que haber que tener que ver ese archivo con lo contemporáneo cosa que sí están haciendo los otros que mencionaste o sea sí hay un diálogo muy profundo y muy inteligente de Anderson y de todos los demás con qué significa Dios hoy el adn de Dios el adn de chanel el adn de si os acuíselo se tiene libertad inventárselo así es o tomfort mismo este la marca hoy o sea que hay de nacre man a kerman está haciendo unas maravillas en términos de voltear a ver el adn tomfort pero voltear lo a ver desde lo contemporáneo creo que que demna al menos en esta primera colección no logra traducir esa vuelta al archivo a una propuesta contemporánea de jamalarte la hipótesis creo que creo que nunca le verbalizado creo que sea lo que nada más se cultivado como rencora el largo de 20 años en contra de demna yo siempre digo y mucho que estará acuerdo conmigo en que demna es un artista conceptual atrapado en el cuerpo de un diseñador de modas es decir sus estrategias son estrategias de artista conceptual pero a más son de artista conceptual warholiano girsteano es decir demna es un diseñador que básicamente despresia e insulta su consumidor lo cual creo que funciona en el mundo del arte pero no sé si funciona también en el mundo de la moda es decir los tenis valenciaga sucios era un testoito mando el pelo mira qué divertido como me estoy burlando de ti los ositos de peluche ledero de valenciaga eran exactamente lo mismo mi digo esa le salió malito que terminar ofreciendo disculpas pero eran eso pero me voy a más ejemplo todo el concepto de vetmo es decir el concepto de poner la marca fundacional de demna y de su hermano en donde ponía desfilar estuve revisando el primer desfile de modas de vetmo en 2015 en donde ponía uniformes de seguridad
como del poli de la puerta, digamos, a desfilar por la pasarela. Son puras burlas al público, es decir, finalmente de una lo que está diciendo es, ¿qué bendijo eres que estés gastando esta fortuna en estas porquerías? No te parece que esa es la estrategia y que estas alturas nadie paga esas fortunas para que lo insulten. No, estoy tan de acuerdo. Me parece en esta tradición que estás fijando que ahí está el nacimiento de Galiano y que ahí está el nacimiento de muchos diseñadores que son una provocación inicial contra las estéticas establecidas por ponerlo de esa manera. Lo que demano no está haciendo en este momento, me parece. Es justo eso. Es llevar esa provocación a una inteligencia de marca y de mercado y de lectura. O quizás sí, o sea, quizás la sorpresa es que esta colección de Gucci de MNA va a vender maravilloso en India o en África, a donde están empezando a voltear las marcas de lujo para suplir las carencias de China. Lo decía, un podcast que los recomiendo escucharlo. Vamos a poner las recomendaciones en Arroba la Peconplegia, que es Thoughtful Threads. A ver, parte del problema también es que esta colección, además de que son camisetas básicamente, es decir, camisetas feas, es que es ropa palantro, es decir, es ropa pospagente que se está cayendo de buena y que tiene 24 años y que va un cierto tipo de antrón me lo decía, estuvo al que ya ni vale a la gente estas alturas del partido. No, no, no es también una provocación un poquito huevo en la de MNA, es decir, es una provocación vieja y con factura limitada porque la provocación a mí no me gusta galiano, pero que nivel de factura tiene es decir, es espectacular lo que hace como artesano. Estos son pinch camisetas. Sí, pero pensar que ese mercado se aparece. El delantro, creo que es no real, se acota, se convierte en un nicho muy específico y quizás esa sea la apuesta, porque yo creo que de MNA no está solo ahí en esa apuesta, de hecho creo que esa es una apuesta producto de su negociación creativa con un equipo de mercantecnía que debe ser un ejército con todas las investigaciones de respaldo y con todas las exigencias de hacia donde tiene que ir la marca. Tiene sentido ese lujo, esa idea de lujo de las grandes marcas globales que pertenecen a los grandes conglomerados en el mundo de Tacamure de la corbata de 35 años. Digamos que eso es un nicho y que hay otros que están creciendo, que están creciendo más, estaba leyendo el reporte de Altagama y de Vein, es el 2025 el mercado de lujo reciclado, el de segunda mano digamos, ya pesa lo mismo que el mercado de China, de nuevo, digamos, de 25 para esas mismas marcas. Entonces ahí hay pues pesa en lo mismo y debe haber un nicho en donde está el entro ahí y debe tener su peso específico y quizá debe ser la apuesta. No sé, es de olvidarse del resto o olvidarse de asumir quizá que Dios está postando por revisar códigos que tienen que ver con manufactura, con precisión, con elegancia, quizás, ya estas cosas y decir, no nos vamos a meter ahí, nosotros nos vamos a meter a otro lado. Ahora, Dios está padrísimo pero no está en el top 10 del list, es decir, no está entre las marcas más valiosas del mundo en este momento. Llama de atenciónal, Hermès, si está, es decir, el camino de Hermès de la hiper exclusividad del hiper nicho y la hiperfactura artesanal parece funcionar. Coach, es decir, también el camino de lujo asequible parece estar funcionando. Dios es un interrogante, es haber si sale, es quizás la última oportunidad para ese modelo de lujo, Marco. No sé si la última, pero por lo menos la apuesta de Anderson en Dios es una apuesta de traer a lo contemporáneo, de llevar a un mercado más joven el vocabulario de una casa que hay que tomar sencillo. Anuncio el partido comunista chino, que digamos tiene un nuevo plan king canal y ese plan king canal pasa sobre todo por la reactivación económica interna. Va a haber una puntalamiento de la política social del sistema de seguridad social para buscar liberar el ahorro de las familias y que haya mayor circulante. Se busca un nuevo modelo que esté todo menos recargado en lo inmobiliario, que es difícil en China, pero digamos lo que se busca es fortalecer el mercado interno en China. Esa es una oportunidad para los Gucci de este mundo o ese o ese barco ya se arpoye ese lujo, lo que compren esos chinos va a ser otra cosa. Yo creo que lo que compren esos chinos va a tener otra composición, va a tener una dimensión de ese lujo, pero lo que veo es que va a suceder lo que está sucediendo en el resto del mundo, que es crecimiento en marcas locales, o sea si la puesta es la exclusividad, si deberas creemos que el lujo es casé esa exclusividad dificultad de acceso, lo que está ahí es proyectos locales en términos de productos y la enorme fuga por decirlo así de hace 10 años hacia las experiencias en la parte del lujo. Esas dos cosas, ahí van a estar por más políticas públicas de incentivo al mercado interno y estas cuestiones, habrá más dinero, pero otra vez no, eso no va a significar que volvamos, me parece a unas lógicas de consumo previas a esta crisis que no es crisis que es mutación. Las marcas están sabiendo aprender a vivir en ese mundo de las experiencias. Gucci no me quedó claro, pero otras. Yo creo que hay unas apuestas muy fáciles, quizás en este momento, el asunto de migrar los códigos, los vocabularios hacia estilo de vida amplio, en esta yo se están construyendo un edificio de apartamentos de Armani, hay un café, o sea, Tiffany tiene café aquí y en otros lados. Cera gama, abro un café, abro, cera gama, abro, café, pop, hay una apuesta pues de estas marcas, decir, ok, quizá no está en el en el consumidor en este mundo del producto tradicional, del lujo, de consumo de moda y de vestimenta y de marroquinería, pero para algún segmento, sigue siendo interesante recurrir a la cobertura de una marca sobre estilo de vida en general, que además da para para tener un consumo más pequeño, digamos, te puedes tomar un café, que no te va a costar lo que te cuesta una pulsera, Tiffany puedes hospedarte dos noches en un hotel de bulgar y que no te va a costar lo que congar bulgar o un octo o un reloj octo, ahí están pues o sea esa apuesta, pero también está el asunto de la gente que le huye a eso, que le huye, o sea que lo que menos se le antoja es un crucero, Louis Vuitton o un hotel for seasons, que para mucha gente sigue siendo la garantía de que yo voy a llegar a un lugar y me van a tratar bien, digamos, le gama a ser tel si cu análisis de Kering, estoy trayendo aquí a más la bola de cristal para especular, yo creo que el señor Pino tenía un marco ornante, yo creo que ese marco ornante es le va a decir, señor Pino, señor Pino, mire usted los reportes de tendencias, estamos haciendo un estudio muy serio, que dice que el maximalismo y el bling y el hype van a desaparecer en cinco minutos, pare, corra a mi kele, bueno, no, marco no hubiera dicho corra a mi kele, Pino es el que dijo, corramos a mi kele en este momento, no empezó ahí y ya es el cuíter, el asunto, no empezó ahí todo el infortunio de Guchilles, es decir, yo creo que mi kele destruyó la marca, pero al destruirla, la convirtió en una cosa gigantesca, no más valía perseverar por un camino y decir, bueno, pues ya somos la marca del bling y somos la marca del hype y el señor albalado no nos va a volver a comprar una corbata nunca y de fijar y nunca va a ser nuestra modelo y está bien y ese es nuestro nicho, no hay digamos, o sea, la lección ahí no es también, hay que ver los reportes de tendencias y luego olvidarlos y perseverar en lo que es uno o entenderlos bien, a saber porque nunca hablan de algo que suple de inmediato y por completo a lo anterior, hablan de cosas que van creciendo, de novedades que están empezando a ganar volumen, pero un buen reporte de tendencias jamás te habla de algo que supla por completo en el corto plazo a otra cosa, entonces si el asunto es un reporte de tendencias mal leído, ahí está el error, pues el tema es y es cada vez más obvio, los futuros son en plural, diría un amigo nuestro,
y los futuros se construyen. Entonces, le entra a leer un reporte de tendencias como esto es lo que invariablemente va a suceder y eso que va a suceder va a sustituir a todo lo demás a todo lo anterior es leer mal un reporte de tendencias. Entonces, ¿qué también hay otra elección para mí de lo que he hecho Jonathan Anderson en dior? Este, aunque no me guste todo lo que hace Jonathan Anderson en dior y creo que eso es una buena noticia para la marca, es decir, me gusta mucho cómo toma la silueta del traje bar y construye una prenda unisex y que puede llevar Harry Styles con James y Sin Camisa en la entrega de los Grammys. Eso es una genialidad y el nivel de factura es un nivel que no orgullo de sería a mecio dior. Al mismo tiempo de texto con una furia militante, un pitch sueter de cashmere en cuello ve con un logo de dior en la panza, pero si me pongo a pensar en la tragedia de Guchi y en la tragedia de cómo terminan dos diseñores talentosos, aunque no me guste otro no desharno y miquete le tirados al bote de la basura básicamente. Lo que sí entendieron el B.M.R. Anderson es tienen que trabajar para varios públicos y el suetre que dice dior en la panza no es para mí, no es para un consumidor como yo, es para otro consumidor y no desacraliza lo que está haciendo con la reinvención del trajebar. Es por ahí, digamos, es por la atención de varios nichos al mismo tiempo sin sacrificar un etos de marca que podría reinventarse el lujo. Yo creo que para una marca de esas escalas, como dior, como Guchi, por ahí es, otras tendrán que renunciar a cubrir todo. No, no, tendrían que optar por un nicho, pero me parece que a dior y a Guchi les queda mucho esa opción, les queda enfocarse en un nicho principal pero sí atender a algunos satélites, digamos, que estén en otras lógicas. Mi bata que yo uso todas las mananas para labarme los dientes y tomarme el café es una batadio de mi papá. Y cuando mi papá se compró esa batadio en la bonetería del Palacio de Lerro, dior no era una marca del lujo, dior estaba en el purgatorio de las licencias en aquella época, es decir, todos los que poseamos alguna prenda Christian dior, me suy, yo tengo hasta varias, pero no es que se ha dior, dior era una licencia que se le daba al cunfabricante mexicano y algún fabricante español y algún fabricante japones y se producen las cosas. No hay algún fabricante español y algún fabricante japones y se producía en serie ropa con un etiqueta Christian dior que no se señal ninguna escódigos de marca. Diore emergió de ese purgatorio, pero se echó en ese purgatorio, pues básicamente toda la época de máscord, es decir, básicamente todos los 70-80s. En ese purgatorio vive a la fecha piercarban, es una marca que si está destruida, destruida, se acorraban, salvo para hacer perfumes, bling, es una marca destruida, destruida. Este puede ser uno de los escenarios de Gucci, digamos, vivir el purgatorio que vivió dior o que vivió ya en el 20 años o incluso terminar, básicamente de Chamiarda como Cardano como Robán. Yo me esperaría ver la reacción del mercado a esta colección y a las que vengan de demas. Puede haber una sorpresa ahí. No te da el as de. No me da mucho morbuz. Qué barba herida. Qué falta de espíritu romántico, a lo mejor a ti no te gusta a los sangáis. Ya que. Barco Hernández en donde podemos seguirte en redes sociales. En Instagram, en maht.ditor. M-a-h-t.ditor va a aparecer en la descripción del capítulo y pueden seguir a Marco Hernández en Instagram. En Instagram @nicolásalvarado.ditor en Instagram @inthradsleerme en el heraldo de México, los miercoles. Y la pincha complejida es una producción de el heraldo podcast que ustedes pueden consultar en Spotify Apple Music, Amazon Music, DJs, YouTube o cualquier plataforma donde ustedes acostumbren a escuchar podcasts. Qué pasará con Gucci? Qué pasará con el ecosistema del bujo? Será que ya nada se va a aparecer a lo que conocíamos? A ver, nada más su napista. Quién iba a pensar que algún día en un podcast sobre el lujo se iba a hablar del partido comunista chino. Nos escuchamos hasta el próximo.
Podcast Summary
Key Points:
La serie "Blossoms Shanghai" de Wong Kar-wai es visualmente deslumbrante y entretenida, aunque difiere de su estilo contemplativo habitual al tener un ritmo acelerado y mucho diálogo.
La serie retrata el Shanghai financiero de los años 90 con nostalgia, presentando un pasado glamoroso e irrecuperable, lo que refleja un cambio en la percepción del auge económico chino.
La crisis de identidad de la marca Gucci se utiliza como síntoma de una mutación más amplia en la industria del lujo, marcada por el fin del crecimiento desmesurado y un cambio en los patrones de consumo, especialmente en China.
Se debate que el lujo está experimentando una mutación, no solo una crisis, donde los consumidores ya no justifican precios exorbitantes y valoran más la artesanía, el nicho y las marcas locales, en contraste con las estrategias de escala masiva.
Summary:
El podcast analiza la serie "Blossoms Shanghai" de Wong Kar-wai, destacando su poderosa estética y ritmo frenético, diferente a su filmografía previa. La serie evoca con nostalgia el Shanghai financiero de los años 90, presentándolo como un pasado glamoroso e irrecuperable, lo que sugiere un cambio en la narrativa sobre el auge económico chino. Paralelamente, se discute la crisis de Gucci como síntoma de una transformación más profunda en la industria del lujo.
Se argumenta que esta industria no enfrenta solo una crisis, sino una mutación: el crecimiento desenfrenado y la dependencia del mercado chino han llegado a su fin. Los consumidores, especialmente en China, ahora prefieren marcas locales y cuestionan los precios de productos que ya no se perciben como únicos o justificados. Marcas como Hermès o Bottega Veneta, que mantienen una escala controlada y un enfoque artesanal, resisten mejor estos cambios.
La conversación concluye que el lujo debe adaptarse a un nuevo paradigma donde la escala masiva y el "logomanía" pierden relevancia frente al valor real, la artesanía y la autenticidad.
FAQs
'Blossoms Shanghai' es una serie televisiva china dirigida por Wong Kar-wai, disponible para ver en MUBI para Europa y América Latina, y en Criterion Channel para Estados Unidos.
Wong Kar-wai es un reconocido director de cine, autor de clásicos como 'In the Mood for Love' y '2046'. Su participación en 'Blossoms Shanghai' le da un estilo visual distintivo, aunque la serie difiere de su ritmo habitual al ser más dialogada y frenética.
La serie sigue a A Bao, un especulador financiero en el Shanghai de los años 90, y sus interacciones con tres mujeres coprotagonistas, explorando el mundo de las finanzas y el lujo en esa época de auge económico chino.
La serie evoca una estética que mezcla los años 90 en China con elementos del pasado glamoroso de Shanghai y Hong Kong, presentando ese período como un pasado irrecuperable y mitificado, reflejando cambios socioeconómicos.
La serie retrata el auge del consumo chino en los 90, que impulsó marcas como Gucci. Actualmente, la desaceleración económica china y cambios en el consumo han contribuido a crisis de identidad en Gucci, reflejando problemas más amplios en la industria del lujo.
Gucci enfrenta una crisis de identidad tras un crecimiento desmesurado, cambios de diseñadores como Alessandro Michele y Demna, y la dificultad de reconvertir su imagen maximalista a un enfoque más minimalista y artesanal, en un mercado cambiante.
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