Go back

Filosofeando

0m 0s

Filosofeando

El discurso explora la paradoja de los valores autoimpuestos en la búsqueda de excelencia. Inicialmente, establecer metas y hábitos es útil para iniciar procesos de cambio personal. Sin embargo, el orador advierte que rigidizarlos se convierte en una trampa, donde el incumplimiento genera autocrítica y la pregunta "¿quién soy yo?". Se argumenta que la verdadera excelencia no es la perfección constante, sino la autoaceptación radical, permitiéndose días de baja energía sin juicio. El ego, incluso en su versión "espiritualizada", nos culpa por no cumplir estos estándares. El crecimiento personal se presenta como una espiral, donde se revisitán constantemente distintos niveles de conciencia. La propuesta final es adoptar un sistema de coherencia personal simple: vivir la experiencia plenamente, actuar por amor propio (como ir al gimnasio por gusto) y aceptar con equilibrio tanto la motivación como los días de desgano, sin identificarse rígidamente con una lista de valores. La paz interior surge de aceptarse íntegramente, con virtudes y defectos.

Transcription

2241 Words, 11741 Characters

Spanish
La trampa de los valores autoimpuestos y la búsqueda de excelencia ¿Qué tal familia? ¿Hoy creo que voy a seguir hoy un poco la línea de uno de los últimos capítulos que hablamos acerca de lo que pensamos que está mal o lo que no, no? YY bueno, todo esto viene también acerca de un día que estuve hablando con con un amigo acerca de. ¿Esos valores no? ¿O esa escala de valores que nos imponemos para, pues para ser excelente, no, por decirlo así que, ojo, yo no quiero decir que esto esté bien o mal, no me no me refiero a eso, no? O sea, entiendo. Y es más, yo lo he hecho cuando empezamos un proceso de, por decirlo así como de cambio, no en el que lo que queremos es. ¿Pues tener mejores resultados, ya no solamente físicos, no, sino también psicológicos, sociales y el poder proyectar no, que que somos, que somos mejores de lo que pensamos, que que somos, no? Porque al final todo esto viene de de la carencia y de pensar que no somos, que no somos realmente algo válido. ¿Entonces por eso nos marcamos estas escalas de valores, no? Bueno, que es una escala del valor, es el el ser sincero, la lealtad, el el respeto, la integridad, la coherencia. Yo que sé luego nos marcamos unos hábitos, no también de decir, pues. Yo medito, yo me levanto pronto, yo optimizo mi tiempo. Qué pasa, que llega un momento en el que eso está muy bien para para empezar, no es como esa fuerza para para empezar todos estos procesos de cambio que está perfecto y creo que hay que marcárselos está muy bien, pero una cosa es el decir de aquí no me bajo. ¿Y otra cosa es decir, vale, es que si no puedo hacerlo, quién soy yo? ¿Vale, porque hay días en los que oye, pues pues no te apetece el el a lo mejor el ir al al gimnasio, no? ¿O no te apetece tener que tener que estar compartiendo una historia o no te apetece ir a a ayudar a un amigo en una mudanza? O no ves coherente, vale el el no entregarte a a las experiencias que que te da la vida. Si por ejemplo, hoy me apetece estar mal, pues porque me he levantado mal y no tienes por qué tener una razón clara. Simplemente hay veces que las situaciones de la vida nos. Nos invitan un poco a la introspección, no al quedarnos con nosotros. Y aunque estemos mal, vale simplemente el decir, pues no me apetece hacer esto. Forzarse o aceptarse: la verdadera excelencia es la autoaceptación Entonces aquí partimos de 2 puntos, no partimos del punto de vale, yo estoy mal hoy no me apetece. ¿Quién soy yo, vale? ¿O qué le estoy diciendo a la vida cuando decido que no me apetece esto bien? ¿Eso es una es una buena posibilidad, no? O sea, tú puedes coger y decir no, pues esto lo voy a hacer, aunque no esté bien, está perfecto, es una forma de decirte, no, aunque no esté bien, hoy voy a seguir haciendo lo mismo que hago, pero ahí ya estás tirando de la fuerza, estás tirando del desgaste, te estás forzando a hacer las cosas. Luego está la opción de decir, bueno, hoy me toca no encontrarme bien por lo que sea. Por el por, por el. Por el momento emocional, porque te has identificado con unos pensamientos de escasez que has tenido en ese momento, porque tu relación no va bien o tu trabajo no va bien. No sé, son miles de cosas, no que te puedes encontrar en la vida YY ahí optas. No por decir vale, sigo haciéndolo, porque yo aquí pongo mis valores aquí encima y los sacas de la fuerza. O directamente lo aceptas. Y oye, hoy no estoy bien, no pasa nada, todos tenemos días, vale, mañana será otro día. Puedes empezar a hacer un poco de lo que tú haces para romper a lo mejor esa dinámica puedes directamente no hacer absolutamente nada, simplemente, pues oye, pues leerte un libro, ver la tele, estar mirando el móvil tampoco pasa nada, no vas a hacer ningún. O sea, no, no eres una persona, oh Dios mío, qué incoherente soy. No es que no estoy asumiendo mi rol porque tengo ser excelente. ¿Vamos a ver, te vas a encerrar de verdad? ¿O sea en decir hoy tengo que ser excelente y mi excelencia está por encima de todo para realmente forzarte en la vida? ¿Pues discúlpame que te diga pero eso me parece una mierda de excelencia porque al final para quién estás siendo excelente para TI? Y al final, la excelencia para mí, como yo la vivo, es aceptarte en todos los momentos en los que te pase lo que te pase, estás presente en el aquí y en el ahora sin Culparte, porque tú ahí, en esos momentos, estar cómodo en no hacer nada, en estar contigo, en en escucharte, en simplemente tener esa sensación. No es malo, no es malo, simplemente es aceptarte tanto en lo bueno como en lo malo, por poner palabras a esto, no que no quiere decir que una cosa sea mejor o peor, aunque digamos bueno y malo, pero es aceptarnos. No tenemos que estar encasillados, no en ese en ese rol, no de Ay, yo es que tengo que ser excelente, no es que mis valores no, es que. Yo tengo que ser ejemplo para tal. Yo no quiero ser ejemplo de nada. Yo no quiero ser ejemplo de nada. Yo lo que quiero ser es una persona que esta en paz, con lo que es, con sus defectos, con sus virtudes, con sus cosas, con sus incoherencias, con sus coherencias, con todo lo que me venga y encima y ya está y aceptarlo. Cómo el ego nos juzga y la espiral del autoconocimiento humano ¿Ayer hablaba también con una amiga y me decía, Ostras, es que me gustaría saber no? ¿Cuál es tu opinión? ¿Porque estos días me encuentro más introspectiva, me apetece estar más conmigo misma y claro, ahora mismo estoy en un momento en el que estoy compartiendo y claro, me viene esa vocecita de venga, pero si es que esto es lo que quieres, pero si es que tal no y ahora vamos a ponerle no palabritas de estas perfectas no para tal no, qué pasa que Lego? Vale luego ese ese ese sistema de creencias, no ese animalito que tienes dentro, ese amigo primitivo que tienes ahí que saca lucro del decirte es que no eres válido. Es que no vales, pero quién te va a hacer caso, pero ya estás aquí comiendo mierda otra vez. Pues ese animalito, cuando tú lo vas, sofisticando que al final es lo que hacemos, no sofisticar el personaje, o sea, yo cada vez soy yo, tengo el ego más fino y ya el ego lo estoy disolviendo mientras más lo vamos sofisticando, entonces el ego qué hace va sacando jugo del estar haciendo ese aporte de excelencia. ¿Entonces te empieza a culpar, ves hoy no lo has hecho, ves, has hecho tal? Ves que al final estás haciendo caso a Lego, sí, más sofisticado, más espiritual, más bonito, más con más luces, como tú quieras decirlo, pero al final estás haciendo caso a Lego y para mí, para mí eso no es válido para mí, para mí lo válido es coger y decir bien. ¿Sí, perfecto, es verdad hoy pues mira, hoy me encuentro mal, sabes? Y cómo te vas a encontrar tú mal con todos los conocimientos, Eh, Eh, Eh, Eh, Eh. Porque me tengo que encontrar mal, porque no me apetece, porque me apetece vivir esto, porque me he identificado ya con esta emoción y me la como y me la vivo. Ya está, ya está. Ni para lo bueno ni para lo malo. Te agradezco mucho que vengas a decirme a la Oreja lo que tengo que hacer y lo que no, pero si hoy no me apetece, me lo voy a permitir y no me voy a juzgar. ¿Entonces, qué quiero decir con esto? No, en resumen. ¿Que sí que está muy bien el marcarnos, sobre todo al principio, cuando empezamos todos estos procesos, no de cambio, que nos marquemos unas pautas y está claro no que tú tienes oye, tienes que ser constante, sabes? No es cuestión de que cojas hoy y digas, mira, hoy voy a ir al gimnasio, voy a hacer dieta o no voy a fumar, voy a hacer tal y al día siguiente digas, Ay, pues venga, hoy no me apetece tal, no, no voy por ahí, vale, tú tienes que darte cuenta y tú saber, vale que tú estás haciendo todas estas cosas que haces en la excelencia porque tú eres eso y te reconoces así. ¿Yo voy al gimnasio porque yo me quiero y porque yo honro mi cuerpo y me gusta cuidarlo, vale? ¿Yo hago un buen trabajo porque yo vale, me siento válido o yo me siento excelente, vale? O yo me siento muy capacitado para hacer bien mi trabajo. O yo vale, aguanto, o sea, no aguanto, no, sino que. Intento mejorar vale la vida de los demás cuando me vienen a comentar un tema y intento, oye, pues aportarles tanto lo que es esa, esa forma de reafirmar mis creencias a partir de ellos, como también vale arroparlos en sus procesos o K, pero si un día vale después de estar haciéndolo durante x tiempo, porque llegará el día en el que tengas esa contracción en el que tengas ese momento en el que no estés, no pasa nada. O sea, no pensemos que aquí el el autoconocimiento y el desarrollo personal siempre es hacia arriba. Esto es una espiral y por aquí vas a volver a pasar siempre por todos los niveles de conciencia, siempre, siempre, siempre, siempre y ya está. Lo bueno que tiene esto es que lo sabes reconducir, vale, lo sabes reestructurar o reidentificar y eso está muy bien, vale, porque tú enseguida cambias, no el concepto. No, enseguida me refiero a cuestión de segundos, pero donde antes te quedabas días encerrado y joder, qué vergüenza, qué pésimo soy, vale ahora, pues Ostia, Qué vergüenza, me cago en la leche, tenía que haber hecho esto mejor, pero ya es menos tiempo el que vives ahí. ¿Por qué? ¿Porque no lo intentas negar, vale, no pasa nada, como humano puedo errar, es lógico, no olvidemos que somos humanos, por mucho que no, yo quiero conectar con mi ser, coño, yo también quiero conectar con mi ser, está claro, sabes? Pero somos humanos y estamos en este mundo para vivir la experiencia humana. Entonces tenemos que aceptarnos en todos los términos, que nos encontremos en todos. Y luego ya, pues ir aplicando esa coherencia y esos sistemas. Mi sistema de coherencia: vivir la experiencia y aceptar el equilibrio ¿Qué hago yo? ¿Pues yo en este caso yo lo intento simplificar todo mucho más, no, entonces yo pongo un sistema de de coherencia para mí, cuál es mi sistema de coherencia? Vivir la experiencia. Simple y llanamente vivir la experiencia ya está. O sea, yo voy al gimnasio porque yo me siento bien conmigo mismo porque a mí me gusta. Me gusta ir al gimnasio porque oye, me me me siento que me estoy dando amor a mí. A mí me gusta leer por las mañanas o escuchar un podcast de autoconocimiento porque me da un punto más, no para. Pues una, una visión, una confrontación. Me gusta hablar de estas ideas con más gente, porque las confronto, las expando. Me gusta aplicarme en en las cosas que hago, vale, y hacerlo excelente porque es mi forma de de hacerlas. Me gusta tener ese control en lo que es esta parte de las cosas que hago, porque yo soy así y me siento cómodo. Pero si, por ejemplo, hay días en los que. No tengo esa, no siento que tengo esa capacidad, no pasa nada, me toca pasarlo y no lo niego, ni lo ni me culpo, ni intento evadirlo ni me la intento quitar de encima. Acepto que es una parte mía y ya está. ¿Acepto mis luces y mis sombras y eso me da, pues, un equilibrio que realmente me hace sentirme, pues más cómodo conmigo mismo, no? Entonces, eso es lo que lo que quiere decir, no que no me pongo en una escala de valores, sí me la he puesto. Sí, creo que es importantísimo ponérsela al principio, pero sí que creo que hay un momento en el que tienes que soltarla. Vale, para saber que tú no eres eso, que tú eres mucho más y que aunque hayan días que tú no puedas cumplir esos estándares de vida que tú tienes, no pasa nada, no vas a ser peor persona por no hacerlo ya está, simplemente tú sabes que eres eso, pero hay situaciones en la vida, pues que a lo mejor no te lo permiten. En fin, familia quería compartiros esto, sobre todo quería compartirlo para mí, para seguir reafirmándolo. Como siempre os digo, os amo. Y si este podcast pues os ha removido, os ha dado un poco de luz, simplemente seguirme y lo tendréis ahí para cualquier momento que necesitéis. Feliz, presente, familia, os amo.

Podcast Summary

Key Points:

  1. Los valores autoimpuestos y hábitos de excelencia pueden convertirse en una trampa cuando nos obligamos a cumplirlos rígidamente, generando culpa.
  2. La verdadera excelencia radica en la autoaceptación, permitiéndose días "malos" sin juicio, en lugar de forzarse constantemente.
  3. El ego se sofistica y nos juzga incluso en procesos de crecimiento, culpándonos por no ser siempre "excelentes".
  4. El autoconocimiento es una espiral, no una línea ascendente; implica pasar repetidamente por distintos estados de conciencia.
  5. Un sistema de coherencia personal basado en vivir la experiencia y aceptar tanto luces como sombras trae mayor equilibrio y paz.

Summary:

El discurso explora la paradoja de los valores autoimpuestos en la búsqueda de excelencia. Inicialmente, establecer metas y hábitos es útil para iniciar procesos de cambio personal. ".

Se argumenta que la verdadera excelencia no es la perfección constante, sino la autoaceptación radical, permitiéndose días de baja energía sin juicio. El ego, incluso en su versión "espiritualizada", nos culpa por no cumplir estos estándares. El crecimiento personal se presenta como una espiral, donde se revisitán constantemente distintos niveles de conciencia.

La propuesta final es adoptar un sistema de coherencia personal simple: vivir la experiencia plenamente, actuar por amor propio (como ir al gimnasio por gusto) y aceptar con equilibrio tanto la motivación como los días de desgano, sin identificarse rígidamente con una lista de valores. La paz interior surge de aceptarse íntegramente, con virtudes y defectos.

FAQs

Es cuando nos fijamos estándares rígidos, como ser siempre sinceros o productivos, para sentirnos válidos, pero esto puede llevarnos a forzarnos y a no aceptar nuestros momentos de baja energía o malestar.

El ego puede sofisticarse y juzgarnos cuando no cumplimos con esos estándares autoimpuestos, culpándonos y generando una espiral de exigencia que dificulta la autoaceptación genuina.

La verdadera excelencia es la autoaceptación en todos los momentos, tanto buenos como malos, sin culparse y estando presente en el aquí y el ahora, permitiéndose no hacer nada cuando sea necesario.

Porque aunque es útil al inicio para establecer hábitos, aferrarse a ella puede hacernos creer que somos solo esos estándares, cuando en realidad somos más complejos y está bien no cumplirlos siempre.

Aceptando que es normal tener días malos, permitiéndose descansar o hacer actividades simples sin juzgarse, y recordando que mañana será otro día para retomar rutinas.

Es vivir la experiencia humana de manera auténtica, haciendo cosas por gusto y bienestar propio, como ir al gimnasio o leer, pero aceptando también los días de menor capacidad sin culpa.

Chat with AI

Loading...

Pro features

Go deeper with this episode

Unlock creator-grade tools that turn any transcript into show notes and subtitle files.