Go back

Exercício físico como remédio para doenças crônicas

17m 40s

Exercício físico como remédio para doenças crônicas

La conversación, mantenida entre la presentadora y la psicóloga y divulgadora Alicia Banderas, reflexiona sobre los retos de la crianza contemporánea. Se parte de la idea de que los padres actuales viven con prisa y bajo una presión constante por filtrar infinidad de consejos, investigaciones y opiniones de influencers, lo que dificulta descubrir su propio estilo. Antes existían figuras como abuelas o vecinas que ofrecían apoyo y certezas, aunque fueran erróneas; ahora, la crianza se ha vuelto más solitaria, especialmente por cambios demográficos, la distancia geográfica o la ausencia de abuelos disponibles. Además, se analiza el fenómeno de la "adultización" de los niños y la "infantilización" de los adultos, alimentado por un mercado que promueve la eterna juventud y el consumo, pero que puede llevar a una negligencia al confundir el rol de padre con el de amigo. También se aborda la brecha entre las teorías modernas de crianza y las prácticas de los abuelos, quienes a menudo se sienten juzgados al cuidar a sus nietos con instrucciones contrarias a su experiencia. La psicóloga concluye que, aunque ciertos límites son importantes, el afecto, la conexión y la presencia son lo que realmente perdura. Invita a los oyentes a imaginar cómo les recordarán sus hijos, sugiriendo que no busquen la perfección, sino ser padres "suficientemente buenos" que ofrezcan amor y acompañamiento. Finalmente, la presentadora reconoce que sus hijas la describirían como "con prisa", y se compromete a reflexionar para cambiar ese aspecto.

Transcription

1547 Words, 8557 Characters

Spanish
Ser pot cast. La ventana con iñaki de la torre. Com potser té que ser con heria Fernandes? No sé si es una de las dos que me he hecho. La 6 y 37. Tenimos un buen rato para hablar con el iA Fernandes. ¿Cómo estás, Celia? No está. El iA Fernandes. Si ahora sí que la tenemos. Igual porque estoy a un ritmo más causado esta semana. Está aquí al nivel del mar. Claro que estás en California. ¿Qué está? Estaba pensando si tuvés mucho movimiento con el eclipse. Aquí está un poco menos. No estamos en la zona 0. Pero sí que esta mucha gente se ha de subir hacia la zona de Coluña. Yo me quedo aquí contigo, me lo pierdo y evito todo ese daño. Amenazando que también hablaremos de eso en el tema de hoy. ¿Cómo tienes que ser con los dos? y luego me dices tú que efectivamente sí, luego tiene una reparación inmediata, no es para tanto, y sinceramente Alicia me da su alegria. Y fíjate, no lo digo yo como psicóloga, lo dice la ciencia, en este caso, y lo comprobamos. Entonces, yo creo que debemos también de tener un poquito de calma. Y también pasa una cosa. Habido una diferencia, antes, quería haber una tribu, las abuelas, los abuelos, la tiavuela, la vecina que sin culpa, le podías dejar cuatro horas a tu hijo, y tranquilamente. Entonces, ahora queríamos en solitario, y a veces con el consumo de contenido, que nos dicen, quince influencer, con treinta investigaciones, que tú tienes que filtrar, y esto para nosotros es un reto, porque antes había una figura que podía ser la pedía para que con ter certeza te decía algo, fuera erróneo o no. Pero ahora tú tienes que filtrar eso. Entonces, hay veces que no nos damos espacio para descubrir qué padre y qué madre queremos ser, parece que nos lo tienen que dictar. Y yo creo que tenemos que confiar un poquito más en nosotros, que hacer un poquito de intuición, y que hay ciertas cosas que van a valer de por vida, el afecto, la conexión, cierta presencia y límites. Yo creo que es un cocktail perfecto en la crianza. Hay un conceptualista, banderas, que a mí me encanta que tú manejas, que es el de la adultización de los niños y la infantilización de los adultos. Es que es exactamente cómo se conjuga. Pues yo creo que hemos estirado un poquito el chicle, y entonces estamos viendo, yo creo que hay un negocio. Partiendo de la base de que ya no hay hitos, que te hacen ser mayor, antes era la accesibilidad de una vivienda, ahora es muy difícil, antes era tener una familia, ahora decidimos que no, entonces no hay ritos como externos, entonces cada uno tiene que decir cuando ser adulto. ¿O deciden no serlo nunca? Que también conozco casos, ¿vale? Ejecivamente, porque también nos han vendido un nicho, que es que tú puedes llevar pantalones cortos, siendo padre bailar al ritmo de cualquier música y puede ser un eterno adolescente. Pero a veces perdemos o sabiendo también poder disfrutar, de ser mayor o de ser padre y de las cosas de la vida. Y seguir viviendo. Y seguir viviendo. Pero a veces, eso también nos dejan cierta negligencia, porque a veces también lo confundimos en ser amigos de nuestros hijos. Entonces esa eterno es un plenitud, donde además es un nicho que la sociedad nos coloca, porque cuando tú es alés de algo, si la sociedad te coloca, te lo coloca, además como algo deseable. Es decir, puedes ir a los escapes rooms, puedes tomar batidos, a no sé qué da, es decir, puedes hacer, jugar a videojuegos, puedes, no? Esto es un negocio. Entonces es un negocio para seguir adultizando a los niños y persexualizándolos que consuman rutinas de skincare desde muy pequeños y puedes, digamos, infantilizar al adulto, porque también puedes seguir consumiendo muchas de las cosas que prometen, incluidas en esa terna juventud, operaciones destéticas, tratamientos, entonces los tienen como bastante entretenidos, y al mejor no buscamos ese propósito de futuro o esa red de apoyo, que realmente es lo que nos puede hacer felices y eso lo dice los últimos estudios en Harvard. Es verdad que la red es de apoyo que hablabas de que antes se creyaban comunidades, y yo creo que eso, por muchas situaciones, demográficas, sociológicas, está cambiando, está cambiando, tenemos los niños más tarde y los abuelos, muchas veces o no hay abuelos o no pueden hacerse cargo, porque son más mayores de lo que eran antes o gente que vive lejos de su ciudad de origen y no puede contar con ellos, pero luego hay un tema, eso también que a mí me interesa mucho, que es la brecha que se ha generado entre todas estas teorías de crianza, consciente, creanza respetuosa, en contraposición con la disciplina y la manera de educar que tenían nuestros padres y abuelos, de tal forma que yo estoy viendo al menos en mi entorno una generación de abuelos que se sienten a examen porque sus hijos les dejan, a sus nietos con un manual de instrucciones, que es absolutamente contrario a la forma en la que ellos lo hicieran, entonces, pongo ejemplos para que no sepa el oque hablo. Antes se podía dar dulce a los niños y no pasaba nada, ahora hay muchos padres que son absolutamente rígidos con esta prohibición, antes al niño, para que estuvieran entretenidos, eleponía la tele, ahora hay un montón de gente que es contraria a la exposición a pantalla, especialmente en más pequeños, siendo que todas estas teorías tienen base científica, me parece complicadísimo esa exigencia que estamos haciéndole a los abuelos de eso, de crear a niños, como a no en la instrucción. Es un tema muy veraniego, porque ahora coincide. Está juntos. Exactamente en el lugar de cacción. Y tiene que convivir, es difícil. Conviviendo dos códigos de educación. Pues él y a fíjate, estás diciendo algo importantísimo y que tiene un impacto en la vida de los niños, en el sentido, digo, voy a decir en positivo, es decir, cuando los abuelos, no son los principales cuidadores, que, claro, es que ahora se están comitiendo los los principales cuidadores, ¿no? Pero cuando no lo son, que tú desfritos por la noche, que tú les dejes dos horas de pantalla, que tú eso suma más, y compensa más, en una relación de afecto, que se van a llevar de por vida, en una relación de refugio, de tribu, que van a tener tus hijos, de experiencias, en una mochila cargada de intuición y de experiencia, que tienen los abuelos, eso va a sumar por todas las horas que puedan estar frente a las pantallas. Entonces, dejemos a veces a los abuelos actuar, habrá cosas que podamos negociar con ellos, pero si van a estar con ellos, unas horas de gemoles a hacer, no van a hacer más daño, que el propio beneficio que van a hacer de querer a nuestros hijos. -Ele a una última pregunta, ¿no es que es la que tú tenías prevista, como para resumirlo todo? -Sí, que crees que al final, nuestros hijos son los que nos van a juzgar luego, cuando llegue el momento, y tú crees que ellos necesitan padres perfectos o padres suficientemente buenos, o nos estamos esforzando por algo que realmente no existe. -Ele te contesto con una pregunta, o a todas las personas que los están escuchando, que cierre los ojos, los que están conduciendo, no, por supuesto, pero. -Los dan el clip, ¿el que lo piensen después? -Entonces, e imaginen, ¿cómo te gustaría que te recordaran los hijos? Cierren los ojos, y entre unos segundos, ¿cómo me describirían? Seguramente, no como una madre perfecta, sino como una madre que me quiso, que me valoró, que me acompañó. Pero que lo piensen, no lo va a decir una psicóloga, que lo piensen cada uno, porque cada uno es libre de ser la madre y el padre que desea ser. -Adre, Mía, Licia, yo me quedo con que creo que ahora mismo, si lo pienso, mis hijas dicen, "Mi madre tiene prisa", así que me voy a quedar con esto, para pensarlo, con calma, y a ver si consigo revertirlo, que con la pequeña igual de o a tiempo, con la mayor, creo que no. -Pien, salvo, en el día. -También es una cosa que se te ha pegado de la radio, que siempre tenemos prisa, siempre todo, todo siempre va. -Todo es como una bruta. Pero nos da tiempo siempre a despedir y a darle las gracias a nuestras invitadas, por ejemplo, a Licia Banderas, que sí coloca ahí divulgadora, y escritora muchas gracias por haber estado ahí. -Gracias a vosotros. -Y a él, y a Fernández, pues, la esperamos la semana que viene, que siga disfrutando de esa vidorra que se está pegando en Rigo. -Siempre. -Y que siga poniendo la cabeza a la vuelta para que repensemos las cosas que queríamos creer en un modo que tienen que ser de otro. Gracias. -Abrimos ya. -Para no perderte ningún episodio, sigue no sé la aplicación o la web de la ser, Podí un podcast o tu plataforma de audio favorita.

Podcast Summary

Key Points:

  1. La conversación aborda la crianza actual, marcada por la sobrecarga de información y la falta de redes de apoyo tradicionales como abuelos o vecinos.
  2. Se critica la "adultización" de los niños y la "infantilización" de los adultos, impulsada por un negocio que fomenta el consumo y la eterna juventud.
  3. Se destaca la brecha generacional entre las teorías modernas de crianza (como la respetuosa) y las prácticas de los abuelos, generando tensión y sentimiento de examen en estos últimos.
  4. Se enfatiza la importancia de confiar en la intuición y en los vínculos afectivos, por encima de la perfección o las normas rígidas.
  5. Se invita a reflexionar sobre cómo nos recordarán nuestros hijos, priorizando el amor y la presencia sobre la exigencia de ser padres perfectos.

Summary:

La conversación, mantenida entre la presentadora y la psicóloga y divulgadora Alicia Banderas, reflexiona sobre los retos de la crianza contemporánea. Se parte de la idea de que los padres actuales viven con prisa y bajo una presión constante por filtrar infinidad de consejos, investigaciones y opiniones de influencers, lo que dificulta descubrir su propio estilo. Antes existían figuras como abuelas o vecinas que ofrecían apoyo y certezas, aunque fueran erróneas; ahora, la crianza se ha vuelto más solitaria, especialmente por cambios demográficos, la distancia geográfica o la ausencia de abuelos disponibles.

Además, se analiza el fenómeno de la "adultización" de los niños y la "infantilización" de los adultos, alimentado por un mercado que promueve la eterna juventud y el consumo, pero que puede llevar a una negligencia al confundir el rol de padre con el de amigo. También se aborda la brecha entre las teorías modernas de crianza y las prácticas de los abuelos, quienes a menudo se sienten juzgados al cuidar a sus nietos con instrucciones contrarias a su experiencia. La psicóloga concluye que, aunque ciertos límites son importantes, el afecto, la conexión y la presencia son lo que realmente perdura.

Invita a los oyentes a imaginar cómo les recordarán sus hijos, sugiriendo que no busquen la perfección, sino ser padres "suficientemente buenos" que ofrezcan amor y acompañamiento. Finalmente, la presentadora reconoce que sus hijas la describirían como "con prisa", y se compromete a reflexionar para cambiar ese aspecto.

FAQs

Alicia Banderas recomienda confiar más en la intuición propia y no dejarse llevar por las teorías o influencers, destacando que el afecto, la conexión, la presencia y los límites son clave para una buena crianza.

Se refiere a que los niños son tratados como adultos, por ejemplo, con rutinas de skincare, mientras que los adultos son tratados como eternos adolescentes, lo que puede generar negligencia y confusión en los roles parentales.

Antes había una tribu, como abuelos o vecinos, que ayudaban a criar; ahora la crianza es más solitaria, y los padres deben filtrar mucha información, lo que genera estrés y dudas sobre cómo educar.

Alicia sugiere que se debe permitir a los abuelos actuar con su experiencia, ya que el amor y la conexión que brindan compensan cualquier diferencia en las normas, como las horas de pantalla o los dulces.

Alicia invita a reflexionar sobre cómo quieren ser recordados los padres, sugiriendo que los hijos valoran más el amor y el acompañamiento que la perfección.

Se critica porque promueve la infantilización de los adultos y la adultización de los niños, fomentando el consumo de productos que no aportan a la felicidad real, que según estudios, se basa en redes de apoyo.

Chat with AI

Loading...

Pro features

Go deeper with this episode

Unlock creator-grade tools that turn any transcript into show notes and subtitle files.