Espinocromas: ¿Cómo ayudan a nivelar la glucosa en sangre?
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El entrevistado, Iñaki, explica que su formación en filosofía lo llevó a investigar el macarrismo, publicando "Macarras interseculares" y "El Panamá: vida de un fuera de la ley". Este último se centra en un delincuente que roba a otros traficantes, destacando su carisma, liderazgo y búsqueda de adrenalina, así como su vínculo con los orígenes de la banda de los Miami. Iñaki describe los años 80 en Madrid como una era de violencia estructural, donde barrios como San Blas eran focos de drogas y atracos, y la movida cultural ocultaba un trasfondo oscuro. A pesar del miedo inicial, Iñaki logró entrevistar al Panamá, quien lo trató bien, y reflexiona sobre la hipocresía moral de la sociedad legal, comparándola con la subcultura delincuencial. Los propios delincuentes se quejan de la pérdida de valores como la solidaridad y los códigos de no delación, reflejando cambios sociales más amplios. Iñaki concluye que el mundo criminal, aunque inmoral, también sufre transformaciones paralelas a la sociedad convencional, como la atomización y el capitalismo.
Yo estudié filosofía en la carrera, estoy luego en tripología como autorado, y comencé a aplicar estas herramientas, digamos, en comprender fenómenos bastante cotidianos, digamos. Y uno de ellos sería el Macarrismo, que comencé a estudiar con macarras intersecuales, que es un libro de 2020, es un libro que tuvo bastante éxito y que me permitó además comenzar a trabajar para el mundo como periodista freelance, y a un artículo a las semanas que se llama la helida de la calle sobre macarras, bandas, también locales míticos de Madrid, y ahora, pues este último libro que he hecho es "El Panamávedo fuera de la ley", que es ese macarrismo, pues llevado a un plano más agresivo, que sería lo que es la lengua de profesional y de encuentres muy peligrosos, que se dedican a multar a otros traficantes de droga, robar droga, ser cuestares personas, para robarles el material y el dinero. Y una medida, pues, a terrorizar a otros delincuentes para así requercerse ellos, ¿no? ¿Cómo te llamas? De llamo yñaki, domines perdona. Tenemos encima de la mesa los dos libros, macarras intersecuales y "El Panamá vida de un fuera de la ley", y "El Panamá tiene distintos vértices, distintas aristas", podríamos hablar de la relación con los Miami, de que es un delincuente muy especial para el Estado, de si eso no es un psicópata, de que su entorno efectivamente lo admira, ¿tú a quién te has encontrado? Bueno, es muy interesante, pues yo me encuentro una persona muy carismática, a un líder nato, y una persona que tiene, pues, otra, las pulsaciones a otro nivel, hagamos una persona que en el atracarse, se siente en su estado bien estar último, digamos, un atracando en el estado, pues, en el que la adrenalina está por los nubes, y es una líquita a la adrenalina. Y muy interesante lo que hice es de lo Miami, no porque mi infarcina, lo Miami, pues, ha tenido mucha, así, una banda muy mítica, y que ha hecho una serie ahora y demás, y bueno, aquí en este libro podemos ver lo que es el origen de lo Miami, a germen de lo Miami, con Caiman, que es un matón que iba por la zona de la Lipa, de Bicarba, los sandblas, etcétera, y otros personajes que, pues, aquí tenemos acceso al origen de lo Miami, digamos, a los protomayamis, que es un mundo en el que el Panamá estaba involucrado, en lo que era un creadero de perros de Bicarba, y es una información exclusiva absolutamente en lo que incluso, miembros de los Miami que se han hecho famos, os digamos, luego, según la generación de Miami, como Álvaro, lo Petrón, quizás, no entendéis en algunos de los amigos del Panamá. No, entonces el Panamá sí que es un testigo muy privilegiado, para comprender esta genealogía de lo Miami, ¿no? Ellos no lo hicieron bien, se saltaron el protocolo, entonces yo cuando ve la puerta, pues bien, guarde a cibi, con una vereta de fecha y no veintidós apuntándome, y fue todo un instante, porque también me va a decir, sí. ¿Cómo es el Panamá en de cerca cuando te habla de sus atrakos, de sus fechorías y de cómo se introduce en el Ampa? Sí, es fascinante, realmente, pues, es una persona bastante nerviosa, hiperativa, que conmenguentra muchos personajes de incuentes de hiperativos. No sé si hay horas, se dice mucho que la gente hiperativa o algo, su gestas de la acción de cosalta, que es la capacidad de eso, pero esto es el incuente que ha sido en los incuentes, es muy top día, entre el su mundo, pues sí, sí que tiene unas aptitudes especiales. En su caso, he proviado una familia perfectamente normal, en cosa que yo no esperaba cuando, cuando en la investigación, en los edificios de Sam Black y de los más modernos, sería en construcción en el 70, en Sam Black comienzas se construyó y logró afinar 250. El 100 de la casa muy normal, casi de clase como de clase media y tal, luego es verdad que, detrás de la casa familia, pues tiene unos mercheros ahí, y una china que depende de sus productos, pero tiene un colchón medio de la puerta, o sea que luego, si Sam Black todavía día de hoy, hay mucho narcopicios, hay una geición, yo tengo una amigo Sam Black, que era un dos años mayor que yo, y ahora está perdiamente estudiado por la órgan, también yo creo consumiendo noina, que es una cosa que mi generación era impensable, o sea que ha quedado una supervivencia en Sam Black de estas prácticas y hay costumbres de una época casi, que ha desaparecido, ¿no? Y en el caso de Sam Black, ¿qué pasa? Pues que, en torno, en que había mucha de incuencias en esos años 80, pues el panomáquia tenía unas incliaciones innatas, no necesariamente porque la familia sí cúlcasse nada de eso, sino porque, a veces hay personas que son así, que tienen una incliación artística, una incliación del incluedial, él decía que a veces, pues acababan robando los bollicados, que había los camiones de reparto, y cosas siempre eran como un niño, y acabás involucrando ese estilo de vida. Entonces, yo creo que sí que, sin ser de una parte de la familia, de una estructura de sustruturada, o con temas de unas condiciones malas, de vida, sí que era en torno, que había mucha de la incuencia, podría potenciar esa incliación innatasulla, ¿no? [Música] Nos estamos metiendo en los 80, y quizás en la actualidad idealizamos lo que son los 80, la música, el ambiente, pero tenemos que recordar porque tú lo reflejas en este libro en el Panamá, que en los 80, españara el paraíso de los atracos, y que la movida entre otras cosas, movía droga y movía violencia, pues, por ejemplo, en los bajos de arguelles, donde había esas bandas o esos tribus urbanas que ya estaban configurando el panorama social de Madrid. ¿Cómo eran realmente los 80 en los que el Panamá empieza a delinquir? Además, como atracador, que era el estilo propio de Sandblas? Muy bien, sí, Sandblas se me ha hablado de gente, pues, que eran particularmente atracadores, y a ver de aluniceros, en otras zonas de vendeadro, o sea, la de encuestra también va por barrios, de hecho, las cárceles, en cada anche del, pues, iba mucho por barrios, quién era de cada barrio y te juntaba con la gente de tu barre, ¿no? Bueno, los 80, yo no me gusta utilizar la historia para, confínde si de politizar las cosas, simplemente hay que arreglar los hechos en los 80, pues, en una época, la que había mucho más violencia, estoy a parece macar a gente segura, decir que la violencia no es solo de la cayerjera o por la lenguicia, sino también en las aulas de colegio, te pegaba a los profesores, en las familias, tu hermano, tu hermano, tu padre, y a tu padre, te podía, era muy común, pegar los hijos, incluso los hijos a genos, ¿no? Porque cuando cometieron la falta, y luego, pues esa violencia que ya era muy, muy, muy estructural, además había muchas más cosas, ¿no? Que, pues, como dices tu la violencia en los jonkeys, los toxicómanos que eso se cambió, el sira que se llegó, además, que se pudo parar en gran medida, gracias a los, pues, el cóctel de sorprendre, pero, como se llama, un cóctel para, para prevenir, digamos, su consecuencia, el peor del sira, ¿no? Entonces, bueno, pues, efectivamente, una realidad bastante oscura, y luego también no está cosa que no se suele hablar, la gente era bastante más cateta en la realidad, y no se se idealiza mucho el moderno de la época, pero, en modernos muy, muy, muy, muy inculto, realmente, muy, muy, muy poco paletos, digamos, no, o sea, que tampoco yo, yo no he ya dicho en absoluto esa época, y había más unos complejos, que tenía los españoles, entonces, más que ahora, yo creo, con, tras, tras, ah, no, no, en el franco, el poder, digamos, que veníamos de un retraso, muy grande, entonces, España tenía, cierto complejo de inferioridad en gran medida, o sea, que, que, no pasa nada, el pasado tiene cosas buenas, tiene cosas malas, y el presente tiene cosas que son mejores, a veces peores, depende, por donde se mira las cosas, ¿no? Yo creo que, que, bueno, lo que sí es verdad que retratar es el aoscuro de la movida, que en gran medida, que es mi trabajo, pues, había muchísima violencia, y mucha gente se sorprenderá cuando le al libro, ¿no? La suma normalidad afecta a más de 1 por ciento de la población mundial, 40 millones de personas, a las que está dedicado el año 1980, como año internacional del sumo normal. Como Anécdota, comentas que el Panamai y su entorno, contaban que se metían con Jaime y Rútia, de Gabinete Caligari, porque iba de pijo. Sí, estoy en la común. Yo, y hace mucho tiempo, acervando Rocha, es decir, que Ana Curra tenía problema con los franceses, es decir, que es verdad. Había varios de estos personajes, a la amigo del Panamai, que eran la Cian Bulling, le damos a los famosos, a mí no sé si decía uno que había pegado a lasca o cosas de esas, o sea, que se metían con el rejuego, Jaime y Rútia, se metían con Ana Curra, se metían con los famosos, y a más era un peligro, se llamamos una media porque te daba un palizón, es decir, yo en el mundo de Hip Hop, que yo pintaba la fitiera muy común también, si venía un rapero famoso, pues, a temorizarle, porque como él era famoso, y los mancarras raperos no, pues, vamos a demostrar que nosotros somos más malos, y eso pasaba también con loquillo, con otros personajes, del mundo de los Roakers, porque los Roakers en esos 80, nos ochenta eran los, eran, pues, donde había bandas complicadas como los franceses, los Breaker, y efectivamente, esa relación podía ser tensa entre famosos y. y estos macarras, pero también a veces eran las relaciones de amistad, como, no sé si es tot y que era la tería de. paraíso y perlamamente era amigo del panamá, y cosas de estas, ¿no? Y también cabe recordar que se iba a buscar la droga en San Blas que luego se utilizaba en la movida en el centro de Madrid. Por supuesto, San Blas se compre de un centro de comercial de droga, no solo el parque para eso, que era para la gente, digamos, más normal, la gente joven que se comía trippi, que se fuma porros, que consumía cocaïno, que fue, por el fin de semana, pero luego aparezca la avenida de Guadalajara, donde estaban los focos.
me conciers como barrerías preciados, que es donde está la rosa, ahora el cocinco comercial, y ahí había un poblado laboral que no se atrevería entrar, no decía lo de cierta, nada más, una entrevista que hizo conmigo hace poco, en la cual, si hay tu aquí, en el 84 y tú no te te vas a entrar, era un mundo realmente oscuro y terrible en el que se vendía droga, en este caso por los clarigitanos etcétera o las milagitanas, pero que luego estaba ese parque de paraíso que todavía sigue vivo y la que todavía hay toxicómenos, en el que mucha gente que luego se iba a decir, pues sí, por lo que hacía de moda, rocola etcétera, pues compraras la sustancia y en un lugar donde se vendía muchísima droga. Y tú ahora que sí que te has puesto en marcha con esta investigación, hablando con personas que te ha recomendado la familia del Panamá, el propio Panamá, que tú has encontrado por tu cuenta, ¿cómo te has sentido? Bueno, al principio con miedo, porque era una reputación muy complicada dentro de la Inquecia, o sea, pues gente de esta el juego ahí macarras en la puerta a un bar y, al repente, que viene tal persona y se lo es corriendo, y se despeja el barrio. Entonces, era gente que tiene una reputación de cocos o obras, y entonces yo tenía miedo porque yo no lo conozco y no sé qué pude pasar y que me pueden hacer, y entre bueno, la lida entrando me siento valiente, la verdad, para lo que yo está acostumbrado, para mi nivel tolerancia del estrés y el miedo, pues fue muy valiente, la verdad, y por qué hice cosas que no me saqué, no me trebería, pero al final, gracias a Dios, pues sí, hice mis tacones en Panamá y me tató muy bien, y bueno, es cierto que hay ciertas conflictos moral, lejos entre lo que puede hacer ellos, pero en realidad la sociedad también está llena de defensividades morales también en el mundo convencional. Me ocurre, por ejemplo, yo estaba viviendo en pisos que eran de fondos de estos en la que un señor, pues le tengo que pagar mi libro por un pisos 38 metros jodajos, que un señor es un parásito para mí, que no ha hecho nada, y que su padre ha dado dinero, y entonces me iré a tener eso y me está chupando las regres, entonces es un ejemplo que puedo dar de cosas que son legales y que son realmente, a mi juicio, muy morales, intento también econciliar todo, reflicionando en ese sentido. Nos hablas de moral y precisamente así terminan ser libros, haciendo una reflexión que te trasladan los propios delincuentes sobre la pérdida de valores en su sector. Sí, a mí me ha sorprendido que mucha gente se sorprenden, estuve con la China o con otros peristas y se sorprenden de un poco esto, como que les hace gracia, que vese quejas morales dentro de la subcultura de la lenguencia, acando es por definición, digamos, inmoral, pero bueno, si esto es normal, eso es un microcosmo, dentro de otro microcosmo, es una subcultura, es decir, una cultura que está dentro de la propia cultura más amplia, naturalmente de la cultura amplia, sufre modificaciones, ciertamente vimos en esos noventempos que a mi juicio puede capitalismo todillón, que estamos muy atomizados como personas, no existen estas relaciones tan solidarias entre seres humanos, en el que hay unos valores de cortesía, etcétera, comparado con el antaño y en el mundo de incuencia pues pasa exactamente lo mismo y además, pues, efectivamente, pues los códigos de no chivarse, pues, ciertos códigos que había un antaño que en el mundo de incuencia se han ido degradando, digamos, y es algo que ves en muchos documentales también, porque a mí también te han pasado mucho ver documentales de incuencia americana, etcétera, y es muy común no hablar de cómo los tipos han cambiado en ese sentido. Almargen de la ley, Radio Nacional de España.
Podcast Summary
Key Points:
El entrevistado, Iñaki, estudió filosofía y aplicó sus conocimientos al estudio del macarrismo, publicando libros como "Macarras interseculares" (2020) y "El Panamá: vida de un fuera de la ley".
"El Panamá" analiza un delincuente violento que roba a otros traficantes, destacando su carisma, liderazgo y adicción a la adrenalina, además de su conexión con los orígenes de la banda de los Miami.
Se describe el contexto de los años 80 en España, especialmente en barrios como San Blas, como una época de alta violencia estructural, drogas y atracos, donde la movida madrileña ocultaba un lado oscuro.
Iñaki relata su experiencia investigando con miedo inicial, pero encontrando a un Panamá que lo trató bien, y reflexiona sobre la hipocresía moral de la sociedad legal frente a la subcultura delincuencial.
Los delincuentes entrevistados se quejan de la pérdida de valores tradicionales en su propio mundo, como la solidaridad y los códigos de no delación, reflejando cambios sociales más amplios.
Summary:
El entrevistado, Iñaki, explica que su formación en filosofía lo llevó a investigar el macarrismo, publicando "Macarras interseculares" y "El Panamá: vida de un fuera de la ley". Este último se centra en un delincuente que roba a otros traficantes, destacando su carisma, liderazgo y búsqueda de adrenalina, así como su vínculo con los orígenes de la banda de los Miami. Iñaki describe los años 80 en Madrid como una era de violencia estructural, donde barrios como San Blas eran focos de drogas y atracos, y la movida cultural ocultaba un trasfondo oscuro.
A pesar del miedo inicial, Iñaki logró entrevistar al Panamá, quien lo trató bien, y reflexiona sobre la hipocresía moral de la sociedad legal, comparándola con la subcultura delincuencial. Los propios delincuentes se quejan de la pérdida de valores como la solidaridad y los códigos de no delación, reflejando cambios sociales más amplios. Iñaki concluye que el mundo criminal, aunque inmoral, también sufre transformaciones paralelas a la sociedad convencional, como la atomización y el capitalismo.
FAQs
El libro 'Macarras Interseculares' analiza el fenómeno del macarrismo, incluyendo bandas, locales míticos de Madrid y personajes de la subcultura delincuencial.
'El Panamá' es un delincuente carismático y líder nato, adicto a la adrenalina de los atracos. Su libro 'El Panamá: una vida fuera de la ley' explora su mundo violento, incluyendo el origen de los Miami en San Blas.
En los 80 había una violencia estructural muy alta, no solo en la delincuencia callejera, sino también en las aulas y familias. La movida madrileña tenía un lado oscuro con drogas, atracos y bandas como los franceses o breakers.
Los macarras solían meterse con famosos como Jaime y Rutia de Gabinete Caligari o Ana Curra, a veces por envidia o para demostrar su dureza, aunque también había amistades, como la de 'El Panamá' con Toti de Paraíso y Perlamamente.
San Blas era un centro de distribución de droga, con el parque Paraíso para consumidores jóvenes y la avenida de Guadalajara donde había un poblado marginal con venta de sustancias, abasteciendo a la movida del centro de Madrid.
Al principio tuvo miedo por la reputación violenta de los sujetos, pero se sintió valiente al entrevistar a 'El Panamá', quien lo trató bien. Reflexionó sobre la hipocresía moral de la sociedad legal frente a la delincuencia.
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