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Episodio 9 - Contra la vida social

67m 11s

Episodio 9 - Contra la vida social

En este episodio de Arsénico Caviar, los presentadores reflexionan sobre su aversión a la vida social y la hipocresía de las apariencias. Comienzan describiendo una casa de fachada fea y descuidada que, al entrar, revela un jardín hermoso con pavos reales. Esta metáfora representa a quienes viven al margen de la sociedad, disfrutando de su intimidad sin necesidad de validación externa. Luego, critican la presión social para ser extrovertidos, especialmente los grupos grandes de amigos que hacen planes multitudinarios, como merendar en sitios ruidosos o ir al cine en grupo. Argumentan que estas dinámicas impiden conversaciones profundas y generan ansiedad. Defienden la introversión como un rasgo válido, no como un defecto, y rechazan los consejos que instan a los introvertidos a cambiar. Señalan que la socialización puede ser agotadora y que los compromisos sociales, como cumpleaños, son a menudo sacrificables frente a obligaciones laborales o burocráticas. Concluyen que es mejor priorizar relaciones íntimas y el tiempo a solas, en lugar de sucumbir a la presión de una vida social sobrevalorada.

Transcription

13355 Words, 70538 Characters

Spanish
Podio un podcast, lo mejor está por escuchar. Un poco más arriba de donde IA me abuela, hay una casa que siempre me pareció algo así como la mansión embrujada de la aldea. Está pegada la carretera, sin jardín visible, rodea una curva y continúa tras un burro. Nunca he estado pintada en la fachada y partes del adrillo y otras de cemento seco, todas conquistadas por el musgo y la maleza. Tiene un balcón que después de años no le han puesto una barandilla y las persianas están siempre bajadas. Es una casa fea, feísima, se diría que abandonada, sino fue porque a veces hay ropa colgada que se va al con sin barandilla. Siempre que pasábamos por delante en el coche, llegando a ver a mi abuela, mi hermana y yo nos preguntábamos, ¿qué tipo de gente tan rara y tan cultre puede vivir aquí? Pues bien, un día caminaba por esa carretera mientras paseaba el perrito pascual y tras dolar la curva que ocupa la casa, vi por primera vez la puerta del muro abierta. Y descubría el otro lado una casa preciosa, con ventanas con inspiración gotica y cristaleras de colores, un jardín cuidadísimo lleno de setos, flores, un crucero y algún árbol frutal y, a un par de pavor reales que caminaban libres por la hierba. Desde entonces esa gente a la que tildaba de cultre son mis personas favoritas y esa casa que me daba miedo no deja de atraerme. Es un hogar que salva guarda a toda su belleza gracias a esa fachada fea que nadie mira sino es para prometerse a sí mismo que nunca volver a mirarla. Creo que esto tiene que ver con una forma de vivir que ahí me encanta, gente que permanece literalmente despaldas a la sociedad y disfruta de forma íntima y esquiva de su propia suerte en la vida. Gente que tiene un bellísimo rosal y dos pavor reales pero no necesita compartirlos con el mundo. Gente que ha construido un lugar que representa muy bien las relaciones sociales en las que yo creo, reservadas, prudentes, sigilosas y por si hay que librarse de alguien que se toma excesivas confianzas con un balcón que da a la calle y que no tiene barandilla. Lo peor de quedar con grupos, los que hayan mucha gente, es que como no puedes hablar a la vez, tienes que contar tu mismo rollo como estas a mucha gente de forma independiente. Si me he dado un teñal solo es porque me gusta estar solo, sin nadie, sin escuchar nada más que a tuéreza y mis pasos. Lo que pasa es que luego está el ciclista de turno que va con sus colegachos y los dos domingues de turno que van equipados hasta arriba y encima se pierden si creo final estoy tu del que es la gran vida. Y no es que sea de salir y es que soy de por contrario, eso sí, con el trabajo a cuestas 24 horas. Lo peor es cuando tienes esa notificación en WhatsApp de nuevo grupo y el título es "parte". La persona que has criado la serie de tormes, estoy convencido de que puso anónimo porque luego se veía que si iba a hacer famoso y no quería aguantar a la gente todo el día llamándole, tendría no pira eventos y tal. A gente es un coñazo, de mi ese tío o esa tía me representa. O sea, me encanta la gente que dice que la vida social está sobrevalurada, que no le molan a la figura, pero luego están todos los alos. Arcénico Caber con Guillermo Alonso y Beatriz Cerrano. Episodio 9. Contra la vida social. Guillermo Alonso, ¿cómo estás? Pues un poco tocado de la alergia. Me notas con esta voz nasal, espero que los micrófonos de podium suporten. En realidad no ha agoraté el primer programa que estaba si yo, en contrastar bien. Me estaba muriendo sobre esta mesa. Así que bueno, he tocado a ti. Me ha tocado a mí, quiero carar eso, que es el polen que cubre Madrid y no es que haya estado de cienza con los influentes de que que mencionábamos en el episodio 5. Me nudo el tema, traemos. Totalmente contrario a los influencers, contra la vida social. Yo creo que a estas alturas de Arcénico Caber nuestros oyentes ya deben imaginar que no somos precisamente las personas más sociables y amigables del planeta. A ver, somos amigables, pero entre nosotros y los que estábamos allá de aquí del estudio no mucho. Pero yo creo que el programa de hoy es muy interesante, porque es casi un compente de todos los anteriores. Porque básicamente en Arcénico Caber nuestro problema es la gente. Así. La gente ha burrido, la gente pesada, la gente que nos entera de por donde la liesto. La gente ambiciosa, la gente fluente, la gente que se casa. La gente que se casa, la gente que nos divorcia, sin embargo, nos encanta. Eso sí. Y si divorcia como un montón de veces todavía más. Pero bueno, efectivamente, sí, cuando nos hemos cagado en el trabajo en los festivales nostálgicos en cruceros y en los de gente que en que nos cagábamos en la gente en la vida social. Sí, en tener que tratar con gente, ¿no? Claro, porque a mí la gente no me molesta si está como por ahí lejos. Sí, o sea, podemos aceptar que hay otros seres humanos sobre la afuada de la tierra. Sí, porque cuando lo no esto, que no es así un hombro, toque, no? Sí, ya. A mí siempre me han parecido muy bien. Pero deberían darlas no solo a quien te intenta acabar con tu vida, sino general de la vida. Yo creo que el gobierno debería darte 10 héroes de alejamiento para que tus cojas. O que te la den a ti, o sea, no se falta que se la das a otro. Dame a mí un orden de alejamiento para el mundo. Sabes, o sea, que no me permitan a mí acercarme a nadie con eso. Me confumo. Sí está bien. Mira, en este rollito que hace los amigos de Podium Podcast, por fin, ha dejado un puto paz y nos han encerrado en un estudio de grabación, que es lo que ya os pidiendo les desde el programa uno. Pero yo se requerre que si un espá, una boda, un taxi, un evento, o sea, por fin estamos donde queremos estar, que es dentro de un estudio de grabación. Sin gente. Sin gente. Es de roda la puerta con una silla, por sea, caso para que no entre nadie. Venga, hacemos nuestra lista de cosas que no podemos soportar de la vida social. Venga. Mira, yo no sé si podría decir yo odio, o sea, no sé si me despierta un sentimiento tan fuerte. Pero desde luego, algo que me produce muchísimo desconcierto es la gente que tiene grupos de amigos grandes, como grupos de amigos muy grandes, y que siempre está haciendo planes con un grupo como 12 o 16 personas, que es como número 1. Y como cojones conseguir reservar en cualquier restaurante. Pues así acaba siempre en el Bips. Bueno, claro, son gente Bips, se podría allá, a gente de Bips, no? Que comenta ortitas. Que horror, claro, y ahora de mierda, tipo la merienda y tal, cuando, claro, cuando hay menos gente. Merendar. Merendar, sabes, o sea, merendar y ameriendo alcohol. Bueno, y en segundo lugar, lo que siempre me pregunto y ahora hayan serio, es. Esta gente le da tiempo de verdad en una noche, en una tarde, de merienda, en el Bips, tener una conversación con un mínimo de profundidad, con alguien de este grupo, o esto de cacareo. ¿Qué no sé cómo lo hace? No sé si puedes llegar a una profundidad teniendo 16 amigos íntimos. Yo, mira, yo estoy muy recordado contigo, como siempre, por eso estoy aquí. Pero voy un poco más allá, mi gente, no, yo tampoco, tampoco como tú con los planes multitudinarios, pero ya, por ejemplo, hay ciertos terrenos que cuando el plan es multitudinario en esos terrenos ya debería ser delito. Por ejemplo, ir al cine. Ya. Gente que val al cine 10 personas, no sé, a pecho, no, mira, que si es una familia de locos, no lo viendo. A quienes se va solo, solo o con un amigo, un amigo, un novio muy silencioso, si puedes ser mudos, ¿no? Y si puedes ser mudos, si que se sienten unos a cientos más payah. Luego, por ejemplo, para comer, todas las túlas he dicho, acabas en el Bips o no sé dónde se sienta a 16 personas para mí, para comer las cifras perfectas de cuatro, ¿no? Por la propia, ya son demasiados, te estoy poniendo. te estoy viendo por el ojito. No, no, cuatro, cuatro me parecen. Por la propia arquitectura de la mesa. Mira, o con cara, lo podrías soportar, sí. Y si te digo cuatro que tres sean mudos al mejor lo podrías soportar mejor. Porque eso decía que cuatro personas, porque caro una mesa con cuatro, con cuatro, como se se amastó, las matemáticas se me olvidaron en cuanto a las cuatro esquinas. Pero no son las esquinas, pero no son los que nos veamos que yo. Son los herimos para. Y para posar para las fotos, para nada más. Porque estoy pensando en esas mesas redondas, que quedan muy bien en el cine, le quedan muy bien adoro Ciparker en el cine, en la película, que está Jennifer Jason Lee, pero luego son mi cómodas, porque te da torticolis mirando para todos los años. Pero las mesas redondas, igualmente, son para cuatro personas. Ya son esas mesas como de Villano, de Cumbre de James Bond, ¿no? O de Voda. O de Voda. O de Voda, mi hitro. O de Voda, por eso la gente. Es episodio 6 de Arsánico Cadiar para entender esta raro. Claro. Por eso la gente se tiene que drogar en las bodas, porque se no puede gritar tanto para que les escuchen en la trascina a la casa, una vez con un diámetro de tres kilómetros. Es como para hacer una superpahilla, de su cerebro y concursor, vaya así ponerla encima. Pues sí. Bueno, yo de texto a esta gente muy social, que sin capaz de entender que otras personas no puedan serlo. Y por esto me refiero a una cosa muy concreta, que es. Tú quedas un día con ellos y diez minutos antes de salir de casa, te dicen, "Vente, que estoy contada, contada, contada y con pascual". O sea, te juntan con gente. ¿Qué te hace? Que tú igual no conoces. He blabberse, señora. No. O sea, yo quedo con usted. No con sus cuatro amigas de sexo, no. Ni con sus dos de amigas con las que iba a usted al coro de la iglesia. Y eso va a quedar un poco de rancia, pero yo llegado a un punto en mi vida en el que es como, "Oye, tengo 33". Bueno, tú, 28 años. Sí. Y como. Y como mujer de 27 años. Yo no tengo necesidad de hacernos amigos y llermo, porque ya tengo una vida ocupadísima en la que no pudo ver de verdad a la gente a la que quiero ver. Entonces, no me presentes a más gentuzas. aparte tener como una pandilla de 15 personas y llevarla a todos lados cuando tienes más de 12 años, es que no, no estále da a la vista. - ¿Yo quieres hacer su Cristo? - Claro que su problema. - No sé. - Hay dos cosas que nos pueden hacer cuando tienes más voy a dar 15 años, una es merendar y la otra es ir por la vida acompañado constantemente de tus nueve mejores amigos. - Yo creo que estoy totalmente de acuerdo. - El puerro, le mitad. Luego, un tipo de persona que ya debería entrar directamente en prisión, que es esa gente que no sabe medir, hasta qué punto te interesa la conversación que te está soltando y conocemos a los cuantos de estos. - Ya. - Estuillado. Gente que te vía por banda en un lugar y te aburro durante horas, cuantándote sus mierdas o preguntándote las tuyas, pero no sé por qué - Pero si no escuchar, te te te he echado la espuesta. - Sí, pues yo, pero señor, o te da una chapa tremenda sobre algo, igual esa gente va drogada. - Para que lo vean eso. - Y va a decir una cosa, te lo voy a decir. Pero con lo no es coagente que se droga o con lo que. - No, no son tan pesados. - Y no son tan pesados, que decir, no, no, yo, esto, yo creo que este el problema no son las drogas, a ver, las drogas, las drogas, un problema social muy grave, pero que decir, la gente pesada es pesada con - Eroína. - No, los de Eroína no son pesados, ¿eh? - No, no. - No, no, no. - Y con los que van puestos de caballo, con los que tenemos que ir a la cine, porque se canto, o miras, es seguida. - Ni con los de speed, ni con los. - No, no, no, no, quiere decir. Lo que iba a decir es, el problema es que se ha su un pesado. Ya si luego te drogas, eres dolente pesado, pero hay gente que también drogada encantadora. - Eso es verdad. - Pero de todos modos, lo que te digo yo, si tienes que anar con alguien drogado, que sea de Eroína, porque están súper tan quietos, ¿sabes? - Y entonces, lo hablaran a cito del rato. - De tranquilizante de caballo, ¿no? - Que también se queda, nos ha buscado el droga, Dictos, de determinado tipo de droga. Muy bien, primer charco en la primera sección del programa. - Podemos irnos a casa porque va a venir la Fad, la Federación de Tidrogas, española, y nos va a nombrar, es peligro público. Creo. [Música] - Y hierbo. A mí me hace mucha gracia un meme de internet, bueno, si me me presenta creo que bastante bien nuestra actitud, ¿vale? Yo no necesito habrás fijado, pero internet está lleno de consejos para personas introvertidas, es decir, lleno de consejos para que las personas introvertidas, silenciosas, más introspectivas, pues, dejen de ser, ¿no? Y son consejos, rollo, pues, salde tu zona de confort y dici a planes a los que no suele decir, o deja de pasar tanto tiempo solo, o incluso que está me flipa, habla más alto. - Claro, aquí de nuevo nos enfrentamos al problema de que a lo mejor es sordomundo, y no hay cosas y no hay cuspeca, ¿no? - No hay más. Yo no sé en qué momento relacionado a una persona introvertida con alguien que necesariamente habla bajitos, o sea, ¿guales? Una persona que chilla un montón, pero solo chilla para decir sí, ¿no? Yo creo que los calamos bajito y a mí a veces mucha gente me dice, "No te escucho, es porque estamos un poco sordos". Entonces, nos olivamos muy altos a nosotros mismos. - Claro, puede ser. - Entonces, a lo mejor, habla más, es que esa gente se oye, está sorda, y no es. - Claro. - No es solitaria, está sorda. - Bueno, pues, a lo que iba, el meme o la coña está que te digo, señala una cosa muy curiosa y es que ser una persona introvertida suele verse como algo negativo, pero no sucede lo mismo con las personas extrovertidas y dice así. - Os imagináis que tratáramos a las personas extrovertidas como tratamos a las introvertidas? En plan, consejos para extrovertidos. Callate la puta boca. - No creo que la extroversión sea necesariamente una abirtud. O sea, creo que a menudo está relacionada con un miedo a trozar cinco minutos con uno mismo o a una ego la tria que necesita constantemente de un interlocutor. Y yo en este caso, yo la verdad es que, aunque no lo parezca, yo me considero una persona introvertida, porque yo creo que si una introvertida es muy sociable. Pero esto yo, como lo entiendo, es que a mí me gusta la gente, pero estoy cómoda sobre todo un grupo ospequeño, si con gente de confianza y sobre todo disfruto muchísimo de la tranquilidad y el silencio de mi hogar. O sea, voy a fiestas y chaplo con gente, pero no si la persona que se va moviendo de grupo esperando conocer gente nueva, eso me parece aterrador. Y es decir, como que mi plan favorito es sentarme ver vino en una terraza a todos otra vez me he oído. - O de todas las sentatas ver vino. - Me dejo así, solo lo acompañadas. - Es una terraza, es un sota, no que el garaste es la igual. - Es la verdad. Bueno, pero como que para mí me voy a moverme y saltar de grupo en grupo, no es un plan agradable. - No, no, no, no. - General, me genera muchísima ansiedad, muchísimos tres, porque es en el fondo que con todas estas personas nuevas y con las que no tengo mucho en gomún, no voy a tener las conversaciones tan interesantes como las que tengo con mis personas escogidas. - Con mi copaderina o lanco. - Claro. - Que me escucha mejor que mucho de mis amigos. - O como un espejo. Esto que dices me pasa mucho a mí. Yo voy a un cumpleaños de una fiesta donde hay 30 personas que no tienen por que caerme mal, de hecho, a lo mejor, hasta que pueden cargar bien, bueno, 30 personas no me caen bien, pero 15 o 15 de ellas puede que sí. Pero al final lo que siempre acabo ocurriendo en estas fiestas en las que hay 30 personas que llena para la anco toda la noche o toda la tarde, hablando con la misma. - Ya. - Porque eso es a mí lo que me gusta, ¿no? Y espero por cierto no sé yo el puto pesado, dica la cosa antes. - No, lo he reto. - Yo tengo que la gente sin no me aguanta en un momento dado, dando voy al baño. - ¡Pan preca, vayos! - O no voy a osea, tan amables, de coprarme hoy, para que me duerma. Pero yo esta opración matemática de la gente que reparte como milimétricamente su tiempo para saludar un ratito a cada uno, me provoca desasosiego y a la vez un poco de admiración, porque no sé cómo lo hagas. Yo mira, tengo la teoría y yo creo que atite sucede lo mismo que la razón por la que el confinamiento no fue para mí una cosa tan horrible como fue para otras personas, más de una, pues, porque por fortuna mis seres queridos estuvieron todos bien y no tenía tampoco un trabajo esencial que me expusiera al virus, que pasé un confinamiento de Netflix antes. - Bueno, es porque me gusta muchísimo pasar tiempo en casa. - ¿Y eso es para mí? ¿Se tiempo? ¿Fue como supervalios o no? Y yo creo a lo que estuve analizando durante el confinamiento también es que yo socializo y me gusta socializar hasta cierto punto, pero lo que me sucede es que a mí esa socialización, que para muchas personas es siempre agradable y, digamos, recargante y excitante a mí, Medrena y Hermo me vacía por dentro. Yo soy incapada de hacer planes varios días seguidos y, de hecho, esto es algo que tengo como siempre en mente. Siempre he decidido poner un día entrevedias para quedarme en casa. Y con estos actos de socialización me sucede que tengo que tener los presentes y prepararme mentalmente para ellos. O sea, no es que me ponga delante del espejo y repito un mantra. Antes de salir de casa y tener que hablar con una unidad de ser humano, pero si me gusta organizar mis planes con bastante andelación para que no se me junten y para que no se me junten sobre todo aquellos que son puro compromiso. - Es que el compromiso, mira, el compromiso es la palabra clave. Yo con lo del compromiso no puedo. Y creo que des toalamos en el episodio de madurar, en el de madurar y hacer cosas que no te apetecen. - Sí, sí, sí, sí. En el de las bodas saben porque las bodas son bastante compromisos. - Chivo, yo creo que resto de todo lo que es el capital. - Yo creo en todos los programos, hablamos de este y de lo malo que es el capital. - Sí, sí, de sistema. Porque, claro, la vida ya se ha vuelto insoportable. Cada trabajamos cada vez más horas. Tenemos que ir cada vez más tiempo al gimnasio para golpear y derrotar a nuestros enemigos. - Claro. - La vida adulta nos consume con su puta basura burocrática. Y encima tengo que ir a cumpleaños, pongamos de cárlitos al que de otras veces al año. Claro, de todos estos imperativos que la vida me pone, el cumpleaños de cárlitos es el único contra el que me puedo revelar. - Claro. - No voy, porque yo, si no voy al trabajo me echan y si no hago la declaración de la renta, me sanciona. - Te metan en prisión. - Pero a cárlitos sí que le puede decir cárlitos. No. - De modo que, yo creo que a veces tenemos que escoger y quitarnos los compromisos sociales de encima, porque es lo único que nos podemos quitar de encima. - Pues sí. - Carlitos, no. - Vasta. - Trabállate, es bastante triste que todo esto al final sea igual quitándonos la parte más disfrutable, porque quiero decir entre si tuviese que elegir y no tener consecuencias entre el cumpleaños de cárlitos y ir a trabajar, pues elegiría ir al cumpleaños del pobre carlito, pero como no es posible esta elección, no? Seguramente, carlitos viene a representar una de las cosas que a mí más me rompen este orden mental que yo te digo que intento ponerme al salir de casa y de organizar mis tardes. Y es esta gente como que no sabe estar sola, que no calla, que siempre necesita compañía y te proponen constantemente planes a ti, porque no los pueden hacer solos. Esas personas son como mi criptonita, ¿de verdad? Yo tengo la turía de que estas personas que no saben estar solas, que son personas que nos oportan el sonido de su propio silencio, de "Sándorf Silence". - Es un espezado. - El Lord of the Rings, ma'am. - Es un sacadillo. - O de sacadillo. - Puede ser. - Me gusta. - Si ellos me gustan, pero es acante el audio. - Es unita, ¿no? - Pues, ¿me gusta? - Es el límno. - No, no, aquí como de funerales, bonita para un funeral. Pues esta canción yo creo que es el límno de esta gente de la que habla. Hola, oscuridad, vieja, vieja. Te voy a llamar a Carlitos porque tiene la oscuridad me consume. - ¿Cual que se quedan cinco segundos en silencio? - Yo voy a dar zonatini, ni, ni, ni, no, como los primeros acordes de esa canción. - Yo, esta gente yo creo que no está viendo los suyo. Seguimos a engarfonque, creo que sí que está. No sé si siguen vivos, pues son multimillonarios, así que están estupendamente. - Los ricos siempre están bien. - Pero digo esta gente que necesita continuamente la compañía de otros. Yo no las voy a jugar, he hecho siento por ellas con prensiones. patía un poco de lástima, pero hoy la señora vayó a estar médico. -Vaya terapia. -Vaya terapia y si no me paga, me paga usted a mí, me gustaron por yo si tengo un amigo pesado y me paga por verlo, yo no mejor me vendo, porque ya ya has ganado. -No tenemos ningún problema con el dinero en este programa. -Con vendernos, por autentiga miseria. -Es un poco en la prostitución social, ¿no? Paga mí te aguanto. -O sea, hay negocio, ¿eh? O sea, cuantas gente, ¿no? -Ya, ella. -Para gente no necesitará. -Para en cómo que luego muchas prostitutas decían que les pagaban al final por charlar y por tener compañía. -Ya, eso me parece hasta un poco bonito. -Sobletoro que me parezcan van a ser vanitos que no tengan que follar a un viejo. -Hoy. -Y que solo les cuchen. -Ya, esto sería, bueno, si, ¿no? -Si es mejor, es mejor. -Yo choso gratis, como me entere de que cobran, de que se puede cobrar por eso. -Pasos por ahora, no sé en mil anuncios, si probamos a ver si esto lo podemos llevar a cabo. Este pequeño business. -Nos sigan por el pinganillo que hay una página que se llama Alky Friend para alquilar amigos y a que vayan a no ver en mierda, tampoco se han estrucado la cabeta, ¿no? -Potudo. Todos mis ideas brillantes me la roban porque mira, clú de pájas me lo roban antes. -Ara que estaría que no esté ni de prostitutos amigos también me lo robao. -Nada, no podemos hacer nada. -Amigos para practicar de porced. -Amigos para practicar de porte para viajes y para eventos. -Amigos para practicar de porte. Me parezco más triste que me lo invito a vida. Porque más el deporte es una cosa lamentable, pero yo cuando voy al gimnasio, estoy en la líptica me gusta estar con mis cascos y escuchando un podcast, escuchando música, cosas que hace la gente normal a mí cuando alguien me habla en el gimnasio me asustra. -Pero, pero el deporte es una cosa que puedes hacer solo entiendo que necesites alquilar de alguien tipo escorpar a un evento, incluso para algo del trabajo o algo por el estilo. Pero para ir a punto correr, ¿cómo es solo estás en esta vida? -Mira, uno de mis momentos de pánico generalizado se da cuando creo que está titamente pasa, hecho que alguna vez nos ha pasado encontrándonos tu y yo, pero cuando te encuentras a una persona conocida en el metro. -Tos horrible. -Y esa persona es tu madre. -El lugar. -El lugar de ignorarte como haría cualquier ser humano decente. Se te empercha a todo el viaje y te da conversación. O sea, mi esta socialización obligada y no es cogida, es como de las cosas que más detesto, no es que ocupar 30 minutos de mi vida, en llenar el vacío existente entre esa persona y yo con chacha insustancial, el lugar de estar leyendo, pues escuchando música o pensando en cómo acabar con el puto capitalismo. Y esto mi rita especialmente por las mañanas, porque me siento como esta fada. O sea, no habré empezado mejor nada laboral y estar ya completamente cansada, porque otro ser humano es incapaz de pasar a solas con su cabecita media hora. -Yo voy a confesar que alguna vez me bajó en la situación que no se. Claro, con ahí que no conoces. -Claro. -Claro. -Sí. -Y un compañero de trabajo que sabe que vive, se pongamos aluche. -Sí. -Sí, de repente te bajas en otra, tienes que mudar de verdad. -Claro, claro. -Pero no, yo sí que con algún no pesado, la típica persona que hace tiempo que no ves, si que, repente, encuentras en el metro yo digo, "Uh, fija de té, aquí vivo yo y claro, si tú viste bajas en Caravancel. -Es una gran solución. -Sí. -Yo siempre he dicho que la eternidad es ese tiempo que va desde que pulsa el botón de la extensor y la puerta se cierra sin que nadie haya entrado, porque también es una de mis pesadillas. No es de mis pesadillas también, pues como tú es encontrarme gente, pues cuando yo camino tranquilo por la calle, cuando voy hacia el metro ya no tanto en el propio metro, sino cuando caminas hacia el metro, saliendo el trabajo. -Es de la más rodeo. -Porque sí, porque, o sea, había tenido que aguantar. No todo el camino del metro, sino el camino hacia el metro también, que es una encuesta. -Ya. -Y lo sabes porque siempre te mando audios, estoy jadeando. -¿Y verdad? -Y me tienes que preguntar qué hago. Si he vuestra clú de bajas, se me hace. -Es de mi que estoy llamando. -Y el robot para allá te he dicho que no me mando esa audios haciendo de bajas. -Ya, joder, siempre me acuerdo de ti en ese momento. -Mira, este tipo de gente suele tener algo, bueno, a ver, o sea, esto no es exactamente ese término, pero yo creo que esta gente tiene algo que en los últimos tiempos se ha catalogado como fomo, ¿no? -Fomo. -Que quiere decir, "Fear of me sin out". -En el que he atento. -Ya si me resta. -En el tacas y vido fuera. -No te ha que vivir. -Invalentado. -En el papá. -En el castellano, esto significa miedo a estar perdiéndote algo, ¿no? El concepto fomo salió en realidad a raíz de la proliferación de las redes sociales, parece ser que algunas personas sienten que se están perdiendo muchísimas cosas al tener una ventana en el mundo que les muestra que todo el mundo está haciendo alguna cosa en todo momento, ¿no? -Y que me lleva a pensar que para muchas personas la socialización exagerada no es más que un síntoma de ansiedad y de no encontrarse o no saber dónde estar. Es decir, que si entes constantemente que te puedes estar perdiendo algo mejor y más guay que lo que tienes ahora mismo entre tus manos, ¿no? Entonces, que personas están constantemente insatisfetzas, ¿no? Y al cabo de unos años después de que el término fomo se popularizase, salió también el contrario. -Yo-mo. -Yo-mo. -Yo toca a 3 de rubición. -Yo-mo, que esto es "Joy of Missing Out", saló contrario, la alegría de saber que te estás perdiendo algo. De hecho, por ejemplo, me sucedía mucho cuando veo en las historias amigos en festivales de música, de ojo de… -¡A mi también! -¿Qué bien estará ahorrándome 17 saludos por minuto 47 horas de cola para pedir una copa y aguantarte las ganas de hacer pís por no entrar en un paño putrefuato? -Tos seguros entre el labono y la cerveza. -A mí, esto hace poco recuerdo que hubo una fiesta multitudinaria en Madrid para inaugurar un hotel y todo el mundo fue. -Yo estoy invitado. -¿Tú estabas invitado yo? -No. -Ya hablaré con mis mujeres. -No, estaba invitado porque me dijeron, ¿puedes venir con Guillermo Alonso a Sanico Cariá? -Ase, que era tu más uno. -Era tu más uno, pero es que no fui. -Yo tampoco, no yo te… -No yo te… -No yo te… -No yo te… -Y yo me acuerdo que estaba viendo los historias y yo estaba allí en mi casa, gariciando mi gato como un malvado, con un borde de ingón y… -Y desajoder. Que bien, estoy aquí. Además tenemos un amigo como un cadía siguiente apareció apuñalado. -Bueno, ya. -Porque, él decía que era un negro. Un goce de negro, es una cosa que llega. Un golepe, un moratón. -Ah, sí. -Sí, un negro en el resto de España. -No, sí, hace moratón. -El dicha… -El dicha aprendiendo… -Aprendiendo gallego. -Y un moratón. Él decía que era un moratón, pero yo creo que se era la gallana pliagado. -Y a más en ese día yo la gente que llegó, la admiro muchísimo. Porque sinceramente estaba yo viendo una barbaridad madrid y salir de casa es como, o sea, que ganas de vida social tiene, ¿no? -Y la moquita de la hotel era toda blanca, con lo cual no podía dejar de pensar también en esas pobres mujeres y digo mujeres porque casi siempre son mujeres, que va a limpieza, que al día siguiente iban a cagarse. -Diosanto. -Diosanto. -Diosanto. -Sí, está muy bien perderse las cosas. Hay que empezar a perderse las cosas. -Tota. -Pero precisamente hablabas de que el fomo esté y el fomo y el fomo se está diaria, que ha de hacer un duro cómico. El fomo y el homo, que están todos retotando un conflicto. Esto todo salió efectivamente por las redes sociales y hay un melón del que se habla poco, que es el uso que se hace de las compañías de los amigos en las redes sociales. -Mira esta cuestión como te va a dar. -Esto no es una idea mía, esto como tantas ideas que yo se apoco. -Colacione a menudo en mi conversación fue en realidad denunciada por un amigo y editor también de mi primera novela. -Ah, de Vivaldo. -Dido a los hombres cabales. -Os hombres cabales. -Razla que quiero dinero. Ya me ha dado Fernando, Alias Waldo en Penderton. Y mira, ya hace seis años en 2016 que visionario escribió lo siguiente. -Ultimamente hay una cosa que me da un malroyo tremendo. Se trata de esa costumbre normalizada de enseñar el capital social por la red. Esa tonelada de fotos que subimos con nuestros grupos de amigos o con nuestro acompañante en una cena, con las personas con las que hacemos cosas divertidas o con las que trabajamos. No me parece mal que hagamos fotos de momentos en que estamos agustitos ni que las dejamos ver faltaría más. Pero hay una manera de hacerlo muy desagradable, muy automática, muy fríbala. Hay un tipo de persona que lo hace como cuando el nuevo rico entra en el salón con una prostituta a cada lado, enseñándolo a los billetes y elroles de oro. -Bueno, creo que sabemos perfectamente de lo que habla. -Bueno. -Es que esta gente que usa sus pandillas de amigos como el equivalente a enseñar los autominales o a enseñar la piscina, a enseñar los pies en la arena, a enseñar las fotos del barco en menorca. -Sí. -Enseñar al mundo cuantos amigos tiene como forma de revalir a su popularidad, como forma de mostrar que son queridos, que su presencia síntoma de diversión, que es el reclama, que es el celebra. Estos historias eternos de cada viernes y cada sábado que demos todos, que es un paneo de 50 personas en tu salo, de 50 personas en el bar, que yo de nuevo pienso que bien estoy aquí. -Sas que bien, no está aguantando estas personas. Yo creo que la super estructura está que con forma Instagram, donde todos estamos constantemente representando algo, ¿no? Los amigos se ven al final como una set más, o sea, como una de estas cheesecake, cheesecake, super gochas o una tardecerosa, como los amigos son simplemente algo para la foto. -Yo estoy a veces que desconfío mucho de toda esta gente que todos sus amigos es gente como. -Extrañamente bella, como todos. -Sí. -Es como, tienes algo de un amigo feo. -Sí, esto pasa mucho entre los maricones. Yo con los compandeadas maricones que tienen todos pectorales. A mí es todo que me lo explique. -Y ninguna amiga mujer. -Esto debe de que salen como una noche y son 10 homosexuales y no tienen ninguna amiga mujer. -Y todos tienen pectorales. -Pectorales sí, mujer es cero. -O sea, hay 20 pechos. Y cero cojeres. O sea, hay 20 personas que no sirven para nada, porque el pezón masculino no sirve para nada, ver eso lo podríamos discutir, pero en principio no sirve para nada. O sea, hay un total de pezones que se sirvan para algo, cero. Cero, cero, cero, cero, que se sirvan para algo. Cero, cero, que se sirvan para algo, porque son hombres cis o homosexuales. Si, yo supongo, yo a veces quiero creer que está haciendo la foto un gordo o una gorda, o una mujer. Claro, sí, pero ya, pues eso, claro, pero eso como te es a pesar de que. ¡Gor de puta! ¡Sí! ¡Amigo, veo! Qué me amaba. El amigo, creo. Buscar tu un amigo fotógrafo y feísimo. Yo, joder, ¿sabes lo que pasa? Que los fotógrafos últimamente siempre están buenos. Sí, los fotógrafos siempre han estado buenos. Los fotógrafos siempre han sido una profesión de gente buena o raro. Sí, no sé qué pasa. Siempre, yo creo que sí, en el sindicato de fotógrafos, si lo hay, no deciré, pero. No es para hacer las fotos de fotógrafos, pero tú no puedes ser fotógrafo de los que sabe. La horla de los fotógrafos, la haces de los fotógrafos, feo. Pues, sí, efectivamente, esta cosa de presumir de amigos y más, si son guapos, es un alucinante acto de presumir de lo normal. Porque tener amigos, es hasta cierto punto lo normal, que es hasta el hijo de puta más indeseable, tiene amigos. Sí. Y yo me preguntó, ¿cádate tras de estos actos de presunción social? No sé si he dicho bien presunción, el agua de presumir, de ser presunioso. Sí. No sé si presunción está dilusada aquí, había que llamar nuestra amiga la rai. Pero, o sea, no es una crítica, me lo pregunto de verdad. Pero tengo peradera curiosidad por saber qué busca esta gente que quiere demostrar. Pues, bueno, supongo que básicamente eso, no. Soy normal y tengo amigos. También tiene otra cosa. Estos estores y estas cosas, yo lo recibo de buen grado y me encanta verlos. Porque ahí me encantan. No ir a los sitios, pero ver todo el rato lo que está pasando. O, hombre claro, si sí, cada vez que habí una fiesta la que no voy, miro con insistencia desde mi sofá, con mi gato y mi copa de vino. Sí, no te has visto alguna cosa. Claro, en plan minority report. En planas, si veo como la misma sala es de todos los ángulos. Y es que este de frente es delegado por del lado está bordo. Esto pasa mucho. Esto pasa mucho. O de, ah, o tien, se le ve el cartón. Está fotodeclado, claro. Y también me gusta mucho al día siguiente que me conten el chisme. Eso sí. No nos guste. En Asélico, cabía, no nos guste la dos sitios, pero nos gusta enterarnos de todo. Eso sí. Pues como Doros y Parker. Claro. Realidad, claro. Cuéntame quién fue yo ayer con quién, quién se peleó, quién tú vayas las sobredosis en el cuarto de año o no. Estas cosas que pasa aquí las panches de ayer. Ayer metís de un taxi porque se me onzima. Quien está. Quiero. de Arnoss. Quien está. Quiero amarecido. Tenemos la verdad una polla día muy divertida, eh. No, yo no la va de la nuestra. Yo no la de la nuestra. Ahora yo la va de cosas que pasan. En la vida. Bueno, mirábamos a ser claritos. El resumen de todo esto es que el 90% de los problemas de nuestra vida nos vienen por socializar. Sí. Volvo ahora un poquito a. voy a hablar un poquito a la pandemia porque yo recordo las palabras normalmente sabias que me dijo mi hermana Olalla cuando lo vamos un día del confinamiento. Me dijo algo así como yo nunca he sido más feliz que durante esos tres meses o la en casa porque a no ver a nadie no me lleve disgustos. Que al modo variana Olalla con esa frase. Lo mejor. Ella tenía mucha razón y puso en orden un pensamiento que yo ya tenía en la cabeza, que es que la interacción con otros seres humanos es una fuente inagontable de disgustos. Especialmente si eres un poco sensible a las demás interacciones humanas que esto le pasa mucha gente. Esta posición no parece ser muy popular ni compartida, decir que fuiste muy feliz en el confinamiento, una circunstancia en la que millones de personas enfermaban o se morían y la economía mundial si valgaré. Pues yo te dírenme que tengo muchísimos amigos que me han dicho lo mismo que he hecho durante el confinamiento amigos que tenía unos problemas de ansiedad a 3 meses, les bajó muchísimo la ansiedad. También hay algunos que le estudió mucho. Sí, sí. Pero sí que es verdad que creo que hay cierto tipo de gente que esto les sentó bastante bien. Sí, si, mira yo el otro día hice un trabajo de campo. Me acuerdo, sí te dice, "Uy, estás haciendo equipereodismo en Instagram". Y perperiodismo, puedes llamarme Burstain, en el periodo de ahora. Y entonces puse en Instagram, te cufíjate que es forzo, puse en Instagram. Bueno, lo pasa, estáis viendo durante el confinamiento. Vote, no, no, dato, salguen sobre la mesa. Dato, dos, gatos y datos, tenemos aquí. Un 87% me dijo que sí, a ver, no se me puede considerar a mí el. Ya había sido el cis, era eso no. Es verdad, sobre todo porque todos los que me siguen deben de ser una pandilla de mis antropósitos. Los raros que nos ha ido a 100%. Pero hoy, mucha gente es 100%, es bastante. Esa está acá de respondió que había sido muy feliz. También, siempre me puso el confinamiento. También siempre puso el confinamiento. Claro, es que es normal, incluso yo mismo, sí que puedo considerar que a veces me hago vida durante el confinamiento. Pero ahora mirando atrás, veo esos días de calma chicha con cierta nostalgia. Porque había mucha paz en el hecho de saber que no iba a salir, no iba a sacar la, no iba a encontrar gente insoportable. A ver, igual que no iba a salir a trabajar. O sea, no iba a salir a la oficina. Eso que es placer. Luego hay que decir que la oficina entró en casa y como un elefante en una cacha raria. Eso es otro asunto. Pero es verdad que sí que había mucha paz en el hecho de saber que no iba a encontrar a nadie. Nunca. Y yo me pregunto si muchas cabecitas a las que el confinamiento y la pandemia era una manera afecta más de lo deseable, que tenemos también algunos amigos así. No fue por eso que todos pensamos que fue con el encierro, sino precisamente por todo lo contrario. Después, por la vuelta a una normalidad que ya muchos considerábamos cancina y estesigas. Porque estamos aumentidos a una exposición social insoportable. Y esto es fácilmente comprobable porque cuando alguien dice, "No me apetece salir, no me apetece ir a esa fiesta, no me apetece ver a los amigos", rápidamente te juzgan, te preguntan, ¿qué te pasa? ¿Qué te ha hecho? ¿Estás bien? Mira, esto que dices, le pusieron un nombre. Cuando terminó el confinamiento, la mayoría de nosotros estamos un poco como chimpances, que a los que acaban de soltar un zoológico, a repente nos habíamos como interactuar. O sea, yo me acuerdo de quedar con gente y estar como todo es hablando a la vez, porque se nos había olvidado comportarnos un poco en sociedad. Y está vez todos sentados unos en encima de todos los otros. Y se le hubiera olvidado de cómo se va. Sin tropa, claro, tirándonos cosas a la cara. Yo tengo amigos que son los llaman un martes, también. Pero pero, a ver, creo que también nos daba miedo, pues, había cosas muy raras como que nos ha un poco de miedo a cercar. No solo es desconocido, no como de que de repente el espacio urbano habíamos perdido totalmente la noción de cómo funcionaba eso. Pero que bien nos vino esos dos metros de distancia. O de maravillas, mis antropos como los vamos. También nos sentamos a tomar algo con unas medidas de seguridad que nos resultaban antinaturales. Y entonces los psicólogos, de repente, dijeron que lo que tenía mostrar una cosa que se llamaba síndrome de la cabaña. ¿De acuerdo? Sí, se salieron a montos de artículos de esa es salía, pues, en todas las tertulias. ¿Qué es el síndrome de la cabaña? Y esto era como una especie de miedo conjunto. Era salir a la calle y enfrentarnos a la vida de antes, especialmente con un virus mortal, pulula. Es como la vida de antes con un nivel más difícil, ¿tá que es que puedes matar a toda la vida? ¿Qué es lo que sea que puedes morir tú? ¿O que puedes morir tú? Claro. Bueno, el caso es que esto, después es como, esa esto no es un síndrome ni es una patología y lo ejeró los psicólogos, en pláver, no te rayes. Y aquí yo lo más. No te rayes, no te rayes. Yo lo dijo el colegio oficial de psicólogos. Menza oficial del colegio oficial de psicólogos. Bueno, esto era más como el síndrome de posovacación. Es que en el fondo es ponerte triste porque tienes que volver a trabajar y no puedes seguir levantándote todos los días a las 10 de la mañana para irte a la playa. ¿No? Porque tienes que volver a el capitalismo, ¿no? El sistema. El sistema. A mí sobre este tema me encantó un artículo que salió en el diario.es, firmado por Isaac Rosa cuyo titular ya resumía la perfección, todo el artículo, pero después del titular también. También he dejado una parte. Y es que siempre le dio solo los titular, no sabía que luego había que había detrás. Bueno, pues ya que belleza no me digas que no tuvies. O sea que tú como editor web, ¿no? De cierta. ¿Qué es, ¿no? ¿No me digas que no hubieses dejado este titular? No tienes síndrome de la cabaña. Es que no quieres volver a tu vida de mierda. Tú es una barabilia. No tienes húmelo de la cabaña. Es que eres un puto desgraciado. Es que tu vida apresda. Bueno, pero después también decía esto. No quieres salir de casa porque sabes que en cuanto salgas, empezará a correr el relo. Es el mismo reloj que iba desesperadamente lento durante las semanas de encierro absoluto. No tengo tiempo, no me da la vida. Eran tus frases más repetidas antes, ¿de acuerdo? Y ahora has tenido todo el tiempo del mundo, incluso trabajando te ha sobrado tiempo. Desaparecidas todas esas otras obligaciones que acortaban las semanas. Mira muy acertado este señor. Y yo también recuerdo. Esto no es el siendrome de la cabaña, pero recuerdo que pasó algo. Me he acordado porque antes mencionaste lo que había que quedar con amigos, pero había que dar solo con tres amigos. Claro, había muchas medidas. Según el avance, y lo hemos estado en. No sé cómo se llamaba, que yo en las fases. Había que hacer casting de amigos. Esto creó muchos conflictos. Yo te iré caíme encantado. Tenías que elegir a los favoritos. Esa cosa que antes no podemos decir, que no venga manual, que no nos opor. Imagínate. De revender escrayes, que ya somos cuáles. Es que ya somos cuáles. No puede venir, o tipo, "viene mi que no me amá lo siento, no puedes que tiene la comida familiar". Claro, porque ya están los primos. Y pienso a menudo en esto. Y yo creo que la ley los derechos humanos. va a hubiéndole profundo. -Ai, ese es el momento, el momento del postcast de la profundidad de Dios. -Era conocer la declaración universal de los derechos humanos, aparte de hacer casting de amigos, de ver, de ver, de ver, de ver, de ver, de ver, de ver apoyarte. -Durías de conocer algo, algo ha sido llamado como el derecho a estar solos, a estar tranquilos, a que te dejen en paz y quiero dejar claro a las soledades cogidas, que luego es verdad que hay un terreno de problema de soledad entre mucha gente. -Sí, pero no estamos hablando de eso. -No estamos hablando de eso, que a ver si me sacan de contexto en Twitter, porque a mí me llaman a prisión, eso lo sabes en cada mi. -Bueno, sí, pero nos vemos ideas a nuestros feites. -Tenemos un "hater" que hablan balanceano. -Es serio? -Sí, lo vi el otro día. -¿Pues tú por lo que me las contado? -Bueno, pues no sé, pues te lo estoy contando ahora. -Pero ya que te tu familia. -Yo creo que es de alfafar. -Pues ya que te van a cancelar a ti, a mí no, porque yo no he estado a alfafar. -Cordas a cada vez de contexto, dije que alfafar. -Es un guapa, no, no está cansada de contexto. -Digiste que alfafar era. -Es acadísimo, me van a decir esto. -¡Sí! -Bueno, perdón, sí que no quiero volver a hablar. -Está volvamos a ver, ya tenemos el "hater" catalán. -Valenciano, perdón. -Enfima, a su propio libro catalán. -¡Ah! -¡No! -¡Me callate! -¡Te veo volver a los derechos humanos que yo soy la única persona aquí con dos dedos de frente! -¡La carta universal de derechos humanos o declaración de un universal de derechos humanos debería reconocer el derecho a estar solo, a estar tranquilos a que nos dejen en paz. Mira, debería poder un ejemplo. Yo odio volar, ¿no? A parte de porque puedes tener una muerte horrible y que te reconocan tu cadáver solo por las tornillos de las muelas. -¡Muy larga! -A parte de por eso. -¡Sí! -Porque un vuelo regular en turista, te espone a compartir tu espacio con cientos de personas y interactuar continuamente con ellas. Se le avanta que quiero el albaño, a mí solo me gusta cuando te traen vino, ¿susí? -¡Sí! -No, para eso, porque cuando volas en primera. -No, no, también te trembino en un vuelo regular, demás de quisoras. -Ah, claro. -Vos, ¿y qué me perqué? -Tienes que pagar, es caro. Pero me lo sé, siempre es caro, pero. -Pero yo creo que volándote sube antes. -Sí, y es un vino malísimo, pre-metadaro. -Sí, sí, sí, supermalo, como el del tren, en la mitad de Me da un apeloteiro. Que te da una botilla pequeña, es con un bebe de vino. -Cuál lo dice que el tres es que el cercan y a esas cosas. -Es el metro, en la línea 5. -¿Suscusionan? -De 11. -Es que se ve que cuando vas muy arriba, vas muy por debajo a la tierra, podá más Diego. -Oye, si pusiera en varen, el metro lo mejor podíamos empezar a aguantar la gente. -Imagina, sería un vagón restaurante de el metro Nora Punta. -La MT es competencia a la comunidad, ¿no? -Alloso escucha esto, puedes recablar más más. -No, el metro Mari. -Sí, de la comunidad. -Alloso, Pombares, Pombar en el metro. -En los vagones del metro, porque te vas a forrar. -Por favor, ver materías en el metro. -Nada ver materías y kooky, de los de grupo a la rumba. -Para la solcho de la mañana. -Oye, pues esa idea, oyes, escuchate contra Madrid y luego abres esto. -Sí, pues mira, por ejemplo, hablar con alguien en el tren es horrible. Cuando se te sienta a alguien al lado que te da conversación. Y ahí va a decir esto, por eso decía que deberíamos gozar al derecho a no hablar. Porque si tú decías alguien en el tren, lo siento, es que no va a pidiar hablar con usted. -¿Qué es fatal? -Aerte tienes que inventar una espusión porque Willy Finas o Sciety y Guillermo. Hay perdona, tengo trabajo o tengo. -No? -Por ejemplo. -Larling inglés. -O algo, ¿sí? -Es algo de inglés. -Y eso está bien. -Jodid. -Si habla inglés, porque habla todo el mundo inglés. -Ya, habla todo. -Habla de hablar en. -Mira, el otro día estaba a que esto. -Esto lo voy a denunciar esta situación. El otro día estaba en un puto parque que me bajé a lo de mi casa, bueno, en la casa de campo, que. Lo he dicho, mi Andrea me dice, no digas todo el rato donde vives, "Já, no soy chero". -Porque el de a la casa. -Tiballita matar. -No va a venir la gente en la casa de campo a ver dónde viva. O sea, no va a hacer un tour de casas de los famosos por puerta del ángel y van a venir a mi puerta. Bueno, el caso está en casa de campo que me bajé con un libro. A leer tranquilamente. Además, me había bajado la regla. Mán no se había ido por ahí, que dije, "Si situad marcha tal". Me bajo a leer y de repente me viene. Un puto desconocido. -¿Qué miedo? -Adarme conversación. Es que me acordó porque a la inglés en blind sketch me. Pero es de aquí de Madrid. Yo, claro que le tendría que haber dicho, no. -¿Tú he ido al fafar? -Claro, te he conocido. Es que soy de alfafar, cariño. Pues, vino, este puto desconocido a darme conversación. Pero lo que me pareció más loco de toda esta situación y donde viene aquí un poco la moral, de esta historia, es que yo hice todo lo posible para que con mi lenguaje corporal para transmitirle que yo no estaba cómoda con esa conversación. -Por ejemplo. -Te llevaste las manos a los odios y luego empezaste a veritar. -¿No? Por ejemplo, una de las cosas que dice era que no se rende ningún momento el libro. Saló, tenía tal y cuando él paraba, yo volvía a la vista al libro. -Eso es muy obvio. -Que eso superó, obvio. -Dijo si no te das cuenta. Otra de las cosas será que cuando me hablaba, yo miraba la hora. Como si tuviese algo que hacer o tal. -Y lo faro de hablarme. -No juego que puto coñazo. Pues el tío no dejo de hablarme. Hasta que a mí de repente dije, "Mirás, ¿qué no lo voy a soportar?" Es que ya como mujer que pasa veces tiempo sola por la ciudad, y para el corazón, a la yérsica, parque. -Pero, pero ¿qué pasa? -Esto te pasa bastante y entonces dije, "Mirad, disculpame, pero es que quedó con unos amigos y me toqueir". Pero me tuve que ir yo del parque. -Mirá. -Porque una persona la vete a hablar o ligar o lo que fuera. "Señores de España". "Señores de fuera España", porque estoy en breve fuera de España. Dejad de molestar a las mujeres. -Pues sí. -En los parques y en los sitios públicos. Y no nos dais por el culo. Que queremos estar soles y tranquilas. Que algunas nos gustan la soledad. -Muy bien, muy bien. Yo también yo me sumé a tu llamamiento. -Tampoco, Lisco, los hombres somos sexuales en los parques. -¿Sombre ella? -Bueno, bueno. -Bueno. -Eso lo dirás tu. -A esto. -Mirá, yo me estoy acorando también de una vez. Que sí que disfrutuna con la conversación en el tren. Además, fue hace muy poquito. Que sé yo. Se subió como una especie de jonky. Y digo, "A ver, no lo estoy prejudgando". Pero es que no tenía diente. Y venía con la. Y venía con la. Con la pretensa inventada. Con la. Y así iba a valir. Con lo cual. O sea, 90% de cosas, de que por allá. -Y con que me cae. -Y con que prejuicios. -Hay mucho jonquí. -No, pero es que lo mejor de todo es que. Que lo momento me empezaba a la conversación y yo que se se educaba y le dijo. -Y esto es anglando. -Y me dijo. Y me contó con todo el lujo de detalles que su propia madre lo había tirado esa mañana por las escaletas. -Estáis de allá. -Está raro, estáis de allá. -Esto pasa mucho en Galicia. Ve a 13, no es que venir más. -Estás de pasar a los hombros. -Estás de paso en mi último viaje a Pontevedra. -Estás muy guay. -Y luego también me pasó una cosa en Pontevedra. Esto fue en semana santa. Con mi comida de una de las clases que a Pontevedra la Navarra y todo es un sitio precioso y con mucho encanto, muy enchebre que se dice allí. Y se nos sentó a la o, son mesas largas. Esa mesa que no es que no es que no es que hay que compartir con extraños y se nos sentó a la o una tía que se acababa de meter una pastilla como la pata de un caminero. Y lo sé, lo sé porque lo reconocemos. Lo reconocemos era, esténian los ojos como un bueno y no dejaba de hablar. -Y de que. -Pero ella estaba sola. -Ella no, ella estaba con dos amigos que también había metido una pastilla, pero más que saber a ella. -Y lo sablo mucho. -Esto me lo contaste de hecho. -Mira, es muy simpática. Ojalá me hubiera metido yo lo que estás metido tú. Pero esto es con mi madre. Es un vículo familiar que es una persona que está con su madre, se anotranquilamente, hablando de que tal está el tío Manolo. -Claro. -Claro. -Claro. -A más como, paqué coño te meto es una pastilla de estas y es en una tasca. -Ya. -Ya. -Ya, o sea, no es el momento. -No es el momento. -Vuelvo a lo de antes. Si alguna compañía vuestra se tiene que drogar que se metaro, y no porque va a estar super tranquila y súper maleable, tú y que es calla, te hay que callar. -Opio, que es como muy detirada, no, o sea, de quedar te tirada. -Y si es guapo y te lo quieres tirar, mdm. -A mí hay una gente que personalmente me encanta que es la gente que desaparece. -Hombre, aquí somos fans. -Somos fans de esa gente que veíamos en todas las fiestas, en todas las discotecas que bebían hasta la manacer y que de repente ustedes desaparecen. Entonces, eran sobre ellas un haro de misterio. Entonces conocemos a alguien así, ¿no? -Oye, ¿qué fue de paquito? -A ver, es. -A ver, es. -Esa gente, yo siento. Si todo arces da noticia, aquí es muy volver. Un poco a este tema que parece que pero esta gente que admiramos tanto en este fuzcas, porque desaparecen, sabemos que son politoxicos manos. -No sabíamos de esto bien. -No, hoy no voy a osmenciona, pero cuando esta gente que se adroga muchísimo en realidad, yo me he oído que solo tienen dos opciones. Una de ellas se van al monte, otra de ellas se encuentran a Dios, en algún tipo de religión, con algún tipo de creencia que puede ser, Dios mismo, puede ser el yoga, ¿no? -Sí. -Y, ver, lo veo más las callas de conillenas, de fifis que se han ido que veigle, que es la iglesia, o sea, de día de hoy. Ya hace mucho que no entro en una iglesia, aparte más allá de como turista para observar, las vellas figuras, hace mucho que no entornos en si están llenas o no, conillles de nuevo. -No parece que estamos más vacías que conill. -Sí, pero mi idea que estamos acá al sonquitado, porque aquí no creemos en los armarios, estamos fuera de todo, yo te confesaré y yo creo que muchos oyentes se identificaran con migo, yo socio quedar con amigos a ver alcohol. -Oh, pero yo también. -A ver, esto aquí es su empresa. -Ya no digo ponerme fino, acabará cuatro patas, pero yo tomarme dos cervezas o dos pasos de vino, es necesario para aguantar la charra de algún amigo, aunque me caiga bien. Pero yo no puse una coca colita. -Socializar, so. es muchísimo más difícil. Hay gente de verdad muy inagantable y que pierde muchísimo, gracias si no vas bebido. - ¿Te parece enero? - Dicho eso, hay que ver con responso. - Hay que ver con su piso. - Pues el dicho, dos militos, dos de hermetras. - Los 125 mililitros que recomienda al gobierno, no todo esto. - 125 mililitros, ¿cuánto es? Por ejemplo, una botella de vino, ¿cuánto tiene? - Mira, 125 mililitros susan ridicules, que esto lo estoy mirando el otro día, es como media copita de vino. Pues eso es lo que nosotros nos tomamos en nuestras terracitas cuando quedás con nuestros habilitros. (RÍE) - Tienes un buen ennincu, ¿eh? - Pues sí, claro que sí. (RÍE) - Claro, ¿sabes cuál se pone más? - No, el ennincu, venitra. Es como, no estoy como una lentilla, ¿sabes? Es como un rodero que te ha entedido. - Tiene un ennincu, mi tru, es lo que se te cae por la comisión de la odios. (RÍE) - Es que usamos a ver, bueno, pero hay que ver con responso. - Pero mira, esto tiene una contrapartida, que yo, por ejemplo, yo como hecho una promesa a la vieja de mi pueblo de 9 de la vez entre semana, y esto es ventana. Bueno, ¿qué día a ella es? - Oh, es jueves. - Hoy estamos grabando esto, José. No deberíamos decirlo porque, ¿sabes que los podcastes están en un limbo temporal? - Ay, es jueves. - Pero vamos a decir que os jueves, ¿no? - Por ejemplo. - En este sitio. Por ejemplo, los jueves. Hoy no sé si puedo ver. Yo he hecho una versión una, pero en una versión, una promesa a la vieja de mi pueblo para no haber entre semana. Entonces yo, por ejemplo, si tú me dices que llermo, un miércoles, tomamos algo y te digo, no. - Claro. - Por ejemplo, Guillermo, necesito un extintor. Está haciendo mi casa. Manda muy guasa. Y yo estoy tomando un globo. Pero esto es algo que sucede. Yo creo que esto, mucha gente nos mantendre. Sí, esto de si yo tengo que aguantar un amigo por mucho que lo quiera, necesito un vino. - Sí, o al por eso, existe la alcaldesa. - Y aparte de esto, dejando las adicciones a un lado, y siguiendo con el tema de la misantropía, yo me di cuenta, me voy a poder otra vez profundo y para por favor acabar ya. Porque este va a ser el programa que va a hacer que aparezca aquí la Policía Nacional. Voy a hablar de literatura, había trifo. - Hay que ir en Policía, no es mal. - Mira, aquí creo que es muy difícil que acá vemos hablando de vino de nuevo. Bueno, no, creo que luego podemos volver porque hay este tipo de literatura, a veces también nos lleva hacia ahí. Pero bueno, a mí me gusta mucho la soledad, como concepto y me doy cuenta de que, mira, ahora me voy a poner yo así de auto. - A ver. - Me dio me de cuenta, repensando y relegiendo a veces todas las cosas que yo escrito, no las novelas o los cuentitos que hay públicos. Por ahí, yo todo el rato escribo sobre la soledad y sobre gente aislada, que de repente se da de brúces por las convenciones sociales, cuando ponen un pie fuera de su burbuja. - Es verdad, escribés sobre gente muy solitaria. - Muy solitaria, pero también. - Y muy outsider. - Loca como cero. - Bueno, sí. - Pero también muy solitaria. Supongo que es por qué. Y esto es algo que no es algo que planeo, pero supongo que te sale por ahí porque en realidad tú escribés sobre lo que sabes o sobre lo que te gusta. - Y a mí me gusta la soledad, por ejemplo, los protagonistas demuestras privadas de afecto y van los hombres cavales, comprenmen necesito dinero. Llevan una vida muy probablemente triste y gris, pero tranquila a la vez es triste, pero es tranquila hasta que un día salen y se enfrentan a la sociedad, a la sociedad gastronómica. No es que no esté un chiste de átame que te encanta, a la sociedad. Y algo que me ha salado tuyo y que además creo que compartimos también nuestro gusto por cierto tipo de literatura. Tiro tipo de literatura, que habla de gente muy solitaria, que hace actividades solitarias y que no quiere mucha relación con el mundo. Y por ejemplo, en los últimos meses he reeleído, recomendada por ti, un libro precioso, llamado "H" de Alcon. - Ay, qué bonito. - Voy a poner a un instante a una mujer que se empeña en domesticar una vez de presa. - Bueno, esto es más guay que eso, porque esta pobre mujer, la protagonista de "H" de Alcon, está en proceso de duelo por la muerte su padre. ¿Sí? - Y que hace una mujer cuando quiere superar un proceso de volo? - Y no voy a decir bebé, porque no se hemos prometido de volver a hablar de eso. - Domesticar un aforo. - A mi, ¿a qué somos de los esperabas? - Oye, sí, quedamos para domesticar un aforo, este sabado de para poder verlo. - Vamos a quedar en este sabado, sí. Y es un libro precioso, porque implica, yo creo que una de las soledades más bonitas, que es la soledad en compañía de un servivo que no entiende tu mismo lenguaje. Esto es muy bonito. - Sí, es muy bonito. Yo creo que precisamente por eso, los que íbamos con gatos, estamos tan obsesionados con ellos, con la mística del gato, que es un bastante también solitario, mi santovo y jamás, jamás te regalará su atención, ni su cariño. Tienes que ganarte lo base de muchísimas botellas. - Es como vivir con los citas cadas. - Es como un patas. - Es una gente. - Es un psicopata con mucho pelo y mono. - Yo he escogido psicopata o gato. Mira, eso es que pasa que los gatos ocupan menos que los psicopatas. - Eso es verdad. - Si los psicopatas son de ser muy altos. - Bueno, no sé que el psicopata sea un bebé asesino. Por ejemplo. - No te. - Y va a decir, te ca contra placia. - Me voy a experimentar los encharcos. - Venga, vamos a hablar de libros. - Sí. - Ves como siempre, nos podemos ver a metrón en un charco. - ¿Puedes intentar terminar la sección hablando? - Solo de libros. - Solo hablando de alcohol y sin charcos. - Sí, mira, yo llevo mucho tiempo interesándome también aparte de describirlos. Yo aparte de escribirlos también los lejos. No es broma. Son los criitos dos. Y me lejos a mí, son dos. Bien, lo sabes. Te voy a decir los dos que me le he ido. - Mira, hay un libro precioso que me ha ido también en los últimos meses que se llama "Inverno", de Rick Bass. Y aquí, "Riguadra" no está solo, está con su esposa. - Bueno. - Pero bueno, con tu esposa o con tu esposa, tampoco hablas mucho con lo cual, es también un poco como estar solo. - Claro. - Quiero aquí decir que yo con mi esposo, mi novio hablo mucho. Pero sí que me gusta una cosa. Aquí me voy a salir un momento de nuestro libro. A mi me gusta mucho esas parejas que parece algo triste desde fuera, pero me gusta mucho las parejas que están silencios. - Sí, que lleva mucho tiempo juntos. Yo me acuerdo que mano, yo nos quedamos mirando una pareja así mayor en vacaciones que están desayunando tranquilamente. - Sí. - Y dije que "Maravilla", o sea, como que a los dos no se encanto, no necesitan hablar, estaba leyendo el New York Times, ella leyendo lo que fuera. Y a mí me parece muy bonito. - Sí, una pareja mayor, es que ya se comunican, no con palabras, sino con. - Concruñidos. (RÍE) No, pero gente que no nos necesita que tiene la confianza y el tiempo juntos, llevan el tiempo juntos y el siguiente, como para no estar rellenando silencio esto rato. Eso me gusta mucho. Pues mira, aquí Rick, Vasi, Susposa, se van. A una montaña, a tomar por saco. Ya donde se acaba Estados Unidos, empieza a Canadá. Y allí están los dos aislados, este topo de algún vecino, no especialmente simpático, y por unos ciervos típicos de la zona que responden al precioso nombre de "Wapiti". - Hay que bonito. - "Wapiti". Ahora solo quiero tener un gatito nuevo para llamarlo "Wapiti". - Que mano. - Hay un pasaje especialmente precioso en este libro, en Inverno, que es un momento en el que Rick camina por la montaña nevada en el día más frío de aquel invierno y discreve lo siguiente. Mira, espero que mi voz nasal no estrope la magia de esta frase. Dice, "Todo aquello de lo que soy culpable obtiene perdón cuando cae la nieve". - Que bonito, eh. - Es nuevo. - Que bonito. Y esta frase habla, "Precisa no esa nieve de aterá. Lo ves, lo ves". Yo creo que esta frase habla precisamente del silencio y la intro, introspección, esta palabra siempre se me adranta. Cuando estás en su realidad puedes leerte a ti mismo, escucharte, comprenderte y perdonarte y no cuando está rodeado de gilipollas. - Claro. Y a esos libros súper bonitos. A ver, yo la única crítica que siempre le tengo hacia este tipo de literatura es que por lo general es bastante privilegiada porque es fenda un poco millonaria no que se va a una cabaña de repente vivir estas estrategias. Pero esto es guay, lo que sé que me da en vídeo porque yo no lo puedo hacer. En realidad, el precursor de todo esto, a el primer influencer, yo no sé si lo sabes, fue Henry David Turo. - Sí, creo que del Ceyra está muy influenciado. (RÍE) - El Bairn, Turo, se vieron a cabaña, digo. Que este hombre, en 1854 publicó el ensayo Walden, que es como el libro Fundación Alun, un poco el más de este tipo de literatura, que narra su vida en solitario durante dos años, dos meses y dos días, que esto es muy bonito. - ¿Cómo se la galcú? - En una cabaña, claro. En una cabaña, situada en Walden Pon, que era una zona con un lago precioso. Y básicamente, Turo, lo que se ha hizo todo esto, porque venía a decir el problema es el capitalismo. - ¿Cómo? - O sea, no, no es otro. Y porque creía que la vida de la naturaleza era la única que podía librarnos de los males de la sociedad industrial. - Sí. - ¿Qué si esta frase te suena por cierto? ¿Por qué luego le gustó el terror y está un abomber? ¿Qué escribió? El trato de la sociedad industrial y su suena. Y que también vivió en una cabaña. - O sea, que este hombre. - Sí que es verdad que fue un buen ser. - Este hombre influencia. - Ah, influencers y a terroristas. Al lo mejorcito de cada casa. - No. - No. - Por mí aún no me diguenta que igual los son los mejores referentes que podríamos - a ver a este programa. Pero. - Creo que el siguiente es "Me encamfu". - ¿No? - ¿Qué? - Y sí que vas a ver. - ¡Muy una señora alemán que se fue solo! - Sí, te gira. Creo que Turo vivió un poco, de verdad, con los mismos demonios que vimos nosotros pos pandemia. Están necesidad naturales a ir despacio de huida de las ciudades. Y el ansia de una soledad escogida como ya una superinteracción, que ha llegado por la sociedad industrial a quien nos ha llegado por la sociedad de las pantallas. Bueno, me estoy. - Sí, pero se voy a ser yo la próxima a un abonver, como se gaga elaborando este discurso. Pero bueno, y sobre todo, pues el hodo de alcapitalismo. - Claro. Yo estoy a hablar de otra rica. ¿Qué de otra rica que a más me está usando mucho últimamente? Y la estoy leyendo mucho que se llama. Tiene un nombre precioso, Piapera. - ¡Qué maravilla! - Piapera, a italiana era porque se murió en 2016. Y escribió libros de jardinería. Pero son unos libros de jardinería muy bonitos, que están hieros así de reflexiones. Habla mucho las petunias, pero luego te habla, por ejemplo, de que no le odia la gente. - Estos libros impresiosos. - Es impresiosos, en los que queda mucha paz, porque no pasa nada. No pasa nada en esos libros. Son libros que da mucha paz, que son como un masajito al cerebro. - Sí, por eso no. - No preciosidad. A mí me da mucha. Me relajan. - Sí, de ser sentirme mejor. Me quiero ir a las montañas. - Es que es un plazo. [Música] de metro, de ver gente, de soportar a tus amigos y tus familiares, es precioso leer estas cosas que son pues eso muy calmadas. Mira, tiene en el último que se llama el huerto de una Olga Zana, tiene una reflexión preciosa después de rechazar un viaje con unos amigos a la India. Esta reflexión habla en realidad de no viajar, que es algo que yo no comparto porque me gusta mucho viajar, aunque sea muy malo para el planeta, hablarla, no voy a tener hijos y reciclo la basura con los vayos. No te gasto bebés. Esa es como si me ves. En enfrentamientos, todos siempre me da mucha gracia como si a mí me dijeron que no viajase. Una gente con ocho bebés, si entonces yo digo, pues no te gasto bebés, es una "fight". Mira, si usted sacrifica unos dos bebés, yo le voy a vacacieros este verano, porque básicamente viene siendo lo mismo. Mira que reflexión más bonita, lanza, píapera, que aquí básicamente de lo que hablas del derecho a quedarte sola en tu casa, en silencio. Que al idioma no tener que encerrarme en uno de esos torpedos volantes, no tener que inventarme un motivo para deambular por la India, desarraigada como una mata de grama arrancada con un golpe de azada. Me gusta la idea de máximo. Fundar una agencia de viajes, la que se compren cupones, que de en derecho a quedarse en casa, satisfaciendo al mismo tiempo la compulsión de gastar y la necesidad de dar prestigio al sedentarismo, convirtiéndolo en algo no asequible para todos los bolsillos. Un carísimo billete de primera clase que otorgue el derecho a no partir, a ser felices allá donde estemos. Qué bonito. Qué bonito. O sea, básicamente me encanta eso, es una celebración de quedarse en casa. Es una reivindicación del "no voy", que deberíamos hacer con los camisetas, que digan, dejadme solo. No quiero ver a nadie. Pero bueno, como bien has dicho, Piápera era una pija redomada y se le nota mucho en este texto, porque ella es lo que ella caricia como una idea locada que el derecho a la soledad y el silencio deberían pagarse para ser valorados en realidad. Es una realidad, porque el silencio y el espacio y la soledad elegida a vuelvo a reiterarlo, elegida son lujos, son lujos enormes hoy. O sea, el silencio, el espacio y la soledad no los puede disfrutar de una madre, un padre de familia, un piso enano, no los tiene un joven que debe compartir apartamento, no los tiene el habitante de un bloque de apartamento de un barrio obrero. Claro. No los tiene nadie en un metro de transporto, en el metro menos, pero en un medio de transporte, por ejemplo, si no viajan primera con una cámara. Claro. Porque eso es, o sea, el silencio se paga y además es un lujo que cada vez está más caro, o sea, es un lujo carísimo. Pienso, por ejemplo, en cabinas de flotación que se permiten la desconnectión absoluta durante una hora. Pienso a los retiros de silencio, donde la gente paga literalmente por hacer yoga y por no hablar. Sato esto a actividades de ricos al final. Si en sallos espas, que siempre son tan silenciosos, en cualquier centro, en cualquier centro que nos mandaron callar varias veces, en cualquier centro de estos huelnes, como el que sale en la juventud de Paolo Sorrentino, que son estos centros así de huelnes, está en Suiza, donde los ricos van a comer placendas de bebé y a 3/3 también, todos esos de cambio de sangre y de cambio de la vesícula. Pero todos como centros muy silenciosos, incluso lo que tú has dicho de los espacios, no? No es lo mismo el silencio de una casa la moral, que es el silencio de una mujer en Caravanchel. Y yo incluso pienso en el lujo del silencio que tienen los superiores. O sea, la forma de comportarnos con nuestros superiores aunque sea igual. Y como ellos pueden comportarse con su subordinado, yo por ejemplo pienso que tu a un jefe no le suele sin derrumpir. Él tiene derecho a interrumpirte siempre, pero tú siempre tienes que esperarse, es preguntarle a ver si puede hablar y si además no le entras diciendo de las cosas porque esto jefe con lo cual. O si tiene un despacho. El tiene un despacho que está en silencio, que se puede cerrar, o sea, el silencio es uno de los mayores lujos que hay ahora con lo cual para que encima vengan cuatro capullos. A ver, tí lo te de quedar. Y ahora el cumpleaños de Pepita. Me habla. Pues no, mira, yo aparte de la camiseta con el nobo y tenemos que hacer una que diga cierra la puta boca. Es el que estábamos diciendo. Es lo que voy a hacer ahora mismo y la vamos a vender en Latinoficiel de Arsínico Caballero. No sé si me lo acabo de inventar. Mira, como este programa nos está quedando eterno. O sea, estamos diciendo todo el rato, silencio, silencio y la gente. Y no nos callamos. La camiseta de Calla Teleputabot, que la voy a poner yo. No te vas a poder tú para que me la vea. Mira, te voy a proponer terminarlo con unos consejos prácticos para que la vida social no te consuma. Y mira, voy a empezar yo. Esos dos muy cortitos. Uno, por ejemplo, si no quieres ir a un cumpleaños, no vayas. No, si no quieres ir a una boda, finge tu porpe a muerte y me te va a vivir a montecarlo. Mira, que ser rico también para eso, ve como turo. Si no quieres continuar una composición estere en el metro, saca un libro y ve. Esto es mi educado, me parece muy bien, me alegro de haber hablado contigo. Vía a leer un rato. Si esto no funciona, asegúrate de llevar un libro muy gordo y darles la cabeza de tu invasión a esta noquear. La violencia. Si hay que recurrir a la violencia. Si a tu alrededor la gente empieza a hablar de series, froncel, ceño y pregunta muy en serio. ¿Qué es eso de Netflix? Joder, todavía. Puedes fingir de mención a precos para no tener que seguir ninguna conversación en plan. ¿Quién es un ustedes? ¿Qué hago aquí? Me pueden llevar a mi casa. Si nada de la anterior función, ahí esto es algo que yo hice una vez en tu casa. Dan Bransorgo de cerveza y tira tu un sonoro y desagradable, Ducto, para espantar a la gente a tu alrededor. Es suero que querías hacer conmino y ahora entiendo todo. Yo diría que si nada de esto funciona porque es para un agritar. O su Dios. Dejaste sola por favor. No sabúentos. Voy a matar a todos. Ahí más convencido. No voy. Pues dale. Hasta el próximo programa. Ayer. Arsénico Cabiar es un podcast original de Podium con dirección y guión de Beatriz Serrano y Guillermo Alonso. El diseño sonoro es de Liza Betbua, la edición de Ana Arrivera. La producción ejecutiva es de lurdes Moreno Cazalla y la coordinación del proyecto es de Jesús Blanquina. Todos los episodios y contenidos adicionales en podiumpodcast.com. También puedes escucharnos en nuestras aplicaciones disponibles para Ios y Android y en todos los agregadores de audio. ¡Hey, Täällano, Kiwanho y a Juama, Tutto y a Marriens! ¡Ehh, he, olo, cosca náhti! ¡Ei, que no, que edete, si te no te! ¡Me ha la aduutos, Jomi! ¡Ja, no, mistete, tu, te sitten! ¡No, Asmarket, is that ya, justi! ¡Ele, me on ruaga! Asmarket.

Podcast Summary

Key Points:

  1. La apariencia externa de una casa fea y descuidada oculta un interior hermoso, reflejando una filosofía de vida reservada y alejada de la sociedad.
  2. Los presentadores critican la vida social excesiva, especialmente los grupos grandes, las conversaciones superficiales y los compromisos sociales forzados.
  3. Defienden la introversión como un rasgo positivo, rechazando la presión social para ser extrovertido y valorando el tiempo a solas.
  4. Señalan que la socialización puede ser agotadora y que es necesario priorizar relaciones íntimas sobre eventos multitudinarios.

Summary:

En este episodio de Arsénico Caviar, los presentadores reflexionan sobre su aversión a la vida social y la hipocresía de las apariencias. Comienzan describiendo una casa de fachada fea y descuidada que, al entrar, revela un jardín hermoso con pavos reales. Esta metáfora representa a quienes viven al margen de la sociedad, disfrutando de su intimidad sin necesidad de validación externa.

Luego, critican la presión social para ser extrovertidos, especialmente los grupos grandes de amigos que hacen planes multitudinarios, como merendar en sitios ruidosos o ir al cine en grupo. Argumentan que estas dinámicas impiden conversaciones profundas y generan ansiedad. Defienden la introversión como un rasgo válido, no como un defecto, y rechazan los consejos que instan a los introvertidos a cambiar.

Señalan que la socialización puede ser agotadora y que los compromisos sociales, como cumpleaños, son a menudo sacrificables frente a obligaciones laborales o burocráticas. Concluyen que es mejor priorizar relaciones íntimas y el tiempo a solas, en lugar de sucumbir a la presión de una vida social sobrevalorada.

FAQs

Descubrió que la fachada fea ocultaba una casa preciosa con ventanas góticas, un jardín cuidado, pavos reales y una belleza interior que contrastaba con su apariencia exterior.

Porque disfruta de la intimidad y el silencio, y prefiere relaciones reservadas y prudentes, evitando grupos grandes donde no puede tener conversaciones profundas.

Cree que son incómodos, ya que es difícil tener conversaciones con profundidad y suelen terminar en lugares como el Bips, y que tener 16 amigos íntimos no permite una conexión real.

Dice que son pesadas y te aburren con sus historias sin escuchar, y que deberían ir a prisión por no saber cuándo parar.

Señala que ser introvertido se ve como negativo, mientras que ser extrovertido no, y sugiere que la extroversión a veces es un miedo a estar solo o una necesidad de atención constante.

Organiza sus planes con antelación, deja un día entre medias para estar en casa, y rechaza compromisos como cumpleaños de Carlitos porque es lo único que puede evitar sin consecuencias graves.

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