Episodio 63 – Melisa Naser – Los planes de Dios y la familia
67m 40s
Melisa Nacer relata su historia de fe, desde una infancia católica tradicional hasta una conversión profunda a los 16 años, cuando junto a su hermana mayor decidió cambiar radicalmente su vida tras participar en grupos apostólicos. Ambas se consagraron a la Virgen María el 8 de diciembre, pero ese mismo día sufrieron un grave accidente automovilístico. Melisa resultó herida, con costillas fracturadas y hemorragias internas, mientras que su hermana falleció en el siniestro. Durante su hospitalización, Melisa mantuvo una paz inexplicable, atribuida a la gracia divina. Al enterarse de la muerte de su hermana, sintió que la Virgen había aceptado la consagración de ella, llevándola al cielo. A pesar del dolor, Melisa afirma que la fe fue su sostén para superar la pérdida y encontrar sentido a su vida. Destaca que su hermana fue hallada con el papel de la consagración en la mano, lo que interpretó como una señal de su entrega total. Tras el accidente, Melisa decidió vivir su fe con mayor autenticidad, enfrentando el duelo y los desafíos posteriores, como la elección de carrera y la dinámica familiar, con la certeza de que Dios la había dejado en la tierra para cumplir una misión. Su testimonio resalta la importancia de la fe en momentos de crisis y la confianza en la providencia divina.
Bienvenidos a Nimplata Nioro, un espacio para encontrarnos con el que verdaderamente no llena, para que nos tome de la mano y nos pongan caminos nuevamente. Charlarémos con personas que nos dicen como Pedro y Juan, no tengo plata ni oro, pero te doy lo que tengo. En el nombre de Jesucristo de Nazaret, Levantate y Camina. Este podcast es a beneficio de los solares de la parroquia nuestra señora del Pilar. Si te gusta, te pedimos que nos ayude sonando a través del link que está en la descripción de cada episodio. Muchas gracias. Arrancamos. Bienvenidos a todos. Hoy, a un nuevo episodio, con muchísima alegría de tener con nosotros a Melisa Nacer, Melis Mendozina, tiene 33 años, esa esposa y es madre cinco hijos, uno de los cuales están la balza, Melis, profesora y licenciada en historia, enamorada de la familia. Y yo la conocí porque tiene una cuenta de Instagram que se llama una mamá como libro, si hace un montón que la seguía y me encantaba todas las recomendaciones que hacía libros. Y también cuenta mucho acerca de la maternidad y de su fe y la verdad que tenía muchísimas ganas de de charlar con voz, Melis me encanta cómo mostrar tu fe, ¿no? Como la vivís con mucha naturalidad, con mucho sentido común si es que se puede decir así y una vocación a la maternidad y hacer esposa, bueno, que se reflejan muy lindo. Así que bueno, un poco de todo esto queríamos hablar hoy de docilidad, de fe, de familia, entre otras cosas. Bueno, bienvenida. Hola, chicas. Bueno, un gusto estar acá con ustedes. Para mí fue una grata sorpresa recibir la invitación y en lo que pueda aportar para el bien otras personas acá estoy. Bienvenida, Melis. Me encanta de conocerte. Yo conocí tu cuenta a porter a ese poco y también me encantó. Así que bueno, para empezar, nos gustaría escuchar un poco de tu historia, de vida y de fe que nos cuentes un poco de las chicas de tu familia. Yo nací en una familia. No, papá, tres hermanas más. Yo soy la tercera. Y papá siempre fueron católicos, se casaron por iglesia, nos utilizaron, cumplieron con todos los sacramentos, pero creo que nunca vimos las fe en la casa más que el modo tradicional, digamos, y vamos a misa para nadie, para Pásqua, participamos los domingos de misa cuando no, fuimos preparando para la primera comunión. Pero después, en casa no es que la vivíamos en el día a día. Por ahí creo que era un poco esa ignorancia que existe en muchas personas de no saber cómo con genial la fe en el día a día, ¿no? Y igual nos educaron con muy buenos valores morales y humanos, así que bueno, yo soy una agradecida de la educación que nos dieron mis papás. Y cuando mis hermanos más sores empezaron a ir al secundario, nos incribieron en un colegio de la Hico, pero confesionaron un colegio chiquito, muy bueno, con familia asumerosa, la mayoría se conocía. Y bueno, yo siempre fui bastante beja negra, ya más. Es verdad que le causé muchos dolores de cabeza mis papás. De chicas siempre fue muy rebelde, muy contastona, siempre hacia lo que quería. Y cuando yo entré este colegio, la verdad que me costó mucho, me sentía muy sapó de otro pozo, criticaba muchas cosas del colegio, quería que me cambiara, ahora me voy. Pero esta isubra de que había mucha gente, restando por mí, así que de un poquito de Dios, fue haciendo su obra en mi alma. Me marcó mucho cuando los 14 años recibí la confirmación, que siendo resinceraz, creo que en ese momento no entendía bien lo que significaba, pero creo que el Espíritu Santo definitivamente empezó a ahorrar en mi alma. Y este colegio el que íbamos tiene una parte apostólica de grupos, así por edades y actividades. Y bueno, yo empecé a participar de las actividades de estos grupos de formación. Y bueno, de repente un montón de cosas de la fe que a mí me parecían raras, exageradas. Me empezaron a aparecer que tenía más sentido. Y como de repente, todo empezaba a tener sentido. Y un día cuando yo tenía 16 años, la verdad que no me habíamos olvidado nunca, era un sábado, con mi hermana mayor, que tenía 3 años más que yo. Que también estaba viendo un proceso de conversión en estos grupos. Fue más a confesarnos. Ese día dijimos, hasta acá llegamos, tenemos que cambiar de vida. Se acabó esto decir, ¿no? Nuestra meta era, a partir de ahora, vamos a ir todos los domingos a mí. Yo me arriesgo porque claro, pensábamos en ese momento que vivir la fe era solamente cumplir con el precepto, mi única al ir a misa, confesarte, seguido y en realidad, no nos damos cuenta que la fe es muchísimo más que eso, ¿no? Ese día nos confesamos las dos y empezamos juntos en ese proceso de conversión. Basta de fuerte, un cambio de vida, de forma de vestirnos, de amistades. Yo me hice mucho más a mí a mis compañeras del colegio, dejé otras amistades que no me hacía bien. Me acuerdo de empezar a leer mucho porque todas estas dudas que tenía, y. A plantear metemas, a buscar buenos libros en la biblioteca del colegio. Bueno, un poco encontrarles sentido a mi vida. Y a fines de ese año, este grupo de las actividades apostólicas del colegio nos propuso hacer una consagración a la Virgen, según el método de Salud María Grigón de Mónforz, que es un método que tiene 33 días previos, de preparación previsa la consagración. Así que tanto mi mamana, como yo, empezamos a preparar más para un día esa, que, bueno, se ha dado iba a la facultad, tenía sus cosas, estaba preparando las materias para arrendir. Me dijo, mira, no lo voy a hacer porque, bueno, un par de días no recé que ese som me perdió la preparación, así que lo voy a hacer más adelante. Yo seguí preparándome sola y la fecha de la consagración era el 8 de diciembre, el día de la emaculada concepción. Períba hacer en un lugar alejado de Mendoza, a. no sé, 70 kilómetros será, en un cerro donde hay una imagen de Cristo Rey, ahí va a ser la misa. El 7 de diciembre, el día previo, fuimos las dos juntas, cerca de casa, a confesarnos, con el 8 de diciembre, fuimos a este lugar donde buenísimo es una pregrinación, subimos el cerro, rezando el rosario, tuvimos misa arriba y al final de la misa hicimos la consagración. Yo recuerdo a ver la vista a mi mamá de rodillas haciendo la consagración, o sea, leyendo el papel de la consagración. Pero ahora es que cuando terminamos, pudimos hablar de ese tema. Y después había un almuerzo de festejo en un camping, así que cuando íbamos bajando el cerro, caminándose para una familia, el mismo colegio se ofreció a llevarnos, para que no camináramos, hacíamos mucho calor era, no sé, las 12 del mediodía. Les dijimos que no al principio, después, les dijimos que sí, bueno, nos subimos y se sentó mi hermana y yo me senté arriba de ella y iba a como sentada de costado porque íbamos charlando de él. El colegio era profesor, es la vida que es eso. Y en ese camino, que era muy cortito, en realidad era bajar al cerro y ir al camping, una camineta que venían el sentido contrario a nosotros, pasó un maden que tenía la ruta y tenía un trailer, pero mal inganchado, un alambre, entonces con el salto que hizo en el maden, el trailer se desprendió y se vino directo a la camineta donde íbamos nosotros. Y el conductor hizo una manera para evitar, bueno, chocarse es frente el trailer y el trailer terminó golpeando justo la esquina, donde íbamos sentadas mi hermana y yo digamos. De verdad, que fueran segundos, no, aunque, de repente, cambió todo, cambió el clima de la auto y se escucharon gritos, sentillos, los videos que normales lío más, y antes, mire para atrás la vi a mi hermana, me quedé muy impresionada en cómo estaba ella, la mamá y los chicos de los dueños de la camineta gritando desesperada cuando la vi a mi hermana, rezando a los gritos, bueno, más dijieron que nos bajáramos, yo intenté parar, me bajarme de sola, pero realmente no sentía la espalda y me sueló a bajarme y me quedé sentada ahí a orillas de la ruta, mientras empezaban a calarse los otros autos que venían en caravana y vamos con nosotros. Me subieron inmediatamente a la camineta de una familia, me acuerdo que esos tenían algo doni y alcohol, entonces ahí no más me pusieran en una herida que tenían el brazo, una herida muy muy profunda que tenía en el brazo y me llevaron al hospital de tu pongato que en el lugar donde estábamos, me empezaron a hacer estudios, ya lo que yo no entendía nada, ya la vez preguntaba por mi hermana porque no la había dejado ahí, en la camineta, yo me había bajado, entonces bueno, porque no me cerraré la situación, después de siempre las armeas a otro hospital en Tulluzán, que es muy cerquita también, un hospital un poquito más completo y al ratito vino el sacerdote que nos acompañaba, que había celebrado la misa y me dio la extemunción, me acuerdo de haber esto, la cara amustía al sacerdote, al ratos llegó mi mamá, les habían avisado que había obtenido el accidente, habían hecho el viaje desde Mendoza hasta Tulluzán, me acuerdo que llegó, preguntó por [Música]
no me acuerdo bien qué respuesta le dieron y lo primero que yo le dije fue me acabo de consarrar a la virgen acabo de comunicar, me confese hacer y me dieron la extramarunción si os quieres llevarme al cielo este es el momento, yo creo que a mí me va a hacer este juego el corazón y soy que se les mandan los ojos del ágrimo claro es mi inocencia y en mi confusión y en que no sabía bien cómo era de cosa, nada dije realmente ya se va fue sincero eso y ahora nunca sea este momento de que Dios me tiene que llevar después me suyera una ambulancia para trasladarme a capital, mi mamá se suyó conmigo, me acuerdo que se suyó, no dijo nada, solo me miraba para que yo no me durmiera, yo iba con un rosario en la mano rezándolo, hay entrecortado, cada gol y quedaba la ambulancia, me debería mucho porque estás sobre una tabla, yo a la que no me sabía pero tenía cuatro costillas quebradas, así que bueno llegamos a Mendoza, me bajaron, me acuerdo de haber visto mucha gente si bien no me podía mover mucho, me llevaron a la guardia, a la verdad que me entendieron, excedente de los enfermeros divinos, los médicos, super buenas, me acuerdo de vino mi mamá con un aceite de la madre de Maravisa Jesús que desacababan de dar con la reliccia, me lo puso, tal lo que yo no entendía nada, supongo que también estaba en yo, que es lo propio que debe pasar en estos casos, bueno como tenía líquido los pulmones, me llevaron al quirófano para ponerme un tú ahí que me drenar al líquido que tenía los pulmones, me acuerdo de agregir a la cabeza y ahora he visto un par de mis amigas, las vayorando, yo pensaba que me pasó porque yo era no sé, pero era pasado que están tan emocionadas, ahí me llevaron a mi quirófano, el médico me explicó lo que me iba a hacer, me abrió al costado para meterme ese tuito, yo no motorox, creo que fue el único momento en el que pensé que me moría, realmente no, no podía respirar el médico almejor, me advirtió que iba a tener problemas, pero de todos los días que estuve internada, creo que fue el único momento en el que dije acá me voy, no, no voy a aguantar, y bueno después que interna, interapintensiva que yo, o sea no me da cuenta de lograr que estaba y al otro día a la mañana vino un médico, un cirujano a verme, casualmente y providencialmente, era papa de unos chicos del colegio el que nosotros íbamos, me hizo una función en el abdomen, sacó un líquido rojo y me dijo me dices yo te tengo que perder ahora, me arroz la mano, me dijo no te preocupes, yo te voy a acuyer, así que al medio ya me operaron cuando salí estaba mi mamá conmigo, la verdad que yo era supermiadosa al día de hoy, no escorra un poco, pero soy de las personas que antes me decías que tenía que sacarme sangre y desde la noche anterior se estaba maquinando, lo que iba a hacer el pinchazo, bueno en ese momento siempre estuve muy tranquila, creo que es también un poco la gracia de Dios que viene asistirnos en esos momentos, lo que no he encontrado la practicación, ese día 9 de diciembre me operaron, me sacaron el vaso, tenía una morraje en termas, tenía varios corteanos comprometidos, después me dijo me llamaba que la operación fue muy cortita, que estaba todo como preparado para que los médicos me olieran, sacaran eso y hasta ellos estaban bastante sorprendidos, la verdad que soy una gracia porque me cuidaron un montón de enfermeras en esa terapia pusieron dos diombo uno cada lado, para que yo no viste la gente que estaba al lado mío, me cargaba, me hacían chistes, bueno y empecé a mejorar y después me pasaran a salar común y la realidad es que nunca estuve sola, fue ese con familia o con amigos, siempre había alguien acompañándome a mías, chicos del colegio, profesores, gente que yo no conocía y que igual iba y se ofrecía lo que sea, y yo siempre preguntaba por mi hermana, decía la mana, que era como le decíamos a ella, bien, bien me decía a mis papás y bueno yo me quedaba con ese bien, pero al haberla visto en la camineta del momento de la accidente yo sabía que ella estaba peor que yo, pero algo a mí me decía que ella estaba mejor que yo, es difícil para mi explicarlo y puede ser que también sea difícil de entenderlo y bueno pasaron los días, como les decía empecé a mejorar incluso contra todo pronóstico médico y un día vinieran y me sacaran el tubo que tenía en el nuevo motor, al ratito volviendo a mamá y me dijo vení que me encontrar alguien que quiere verte, yo lo primera que pensé era que era mi hermana, no dije buenísimo lo te estás, no pensé que todavía quedaba en Tunzan, que era el primer lugar donde nos se varan y bueno salí de la habitación a un hol y me encuentro a mi mamá con mi padre y la confirmación que ese año había sido muy cercano a mi hermana también y él me diste me y vos te acordás que le dijiste a tu mamá que era el momento justo para que díaste llevar al cielo, lo dijiste en serio eso fue la pregunta que me hice, yo le dije sí, imagínate le digo cuántas veces voy a tener la posibilidad de estar en esas condiciones en las que ya estaba, era ahora o nunca y en ese momento mi mamá me arrola a mano y bueno, yo era no me dijo que mi hermana había fase cililidad y la accidente en el mismo accidente y amo, yo como que no no no no, no podía llorar pero la vez estaba impresionada, yo quedaba por la noticia y al rendito mi mamá empezó a decirnos a ver lo que fue la misa, el funeral, no quedaron nos días, no quedó vino de la cantidad de gente que fue el día estaba anulado y cuando lo enterraron saler sol, bueno, todos esos signos que son consuelos de Dios también no parecen momentos y creo que en ese momento no lo precesé muy bien, no sabía si me lo esperaba o no pero bueno dije bueno que lindo ya está, ya lo hago al cielo que era lo que buscábamos las dos y lo sorpresivo para mí ese día fue la primer noche que yo dormí bien en el hospital desde que tuve la accidente, había pasado noche específica, creo que ese día yo sentí mucha pas especial a la angustia, a la tristeza, creo que el choque llegó más cuando llegaba a mi casa, cuando volví, cuando viste cosas, cuando viví sus camas, tus anotaciones con las fechas de las facultades, tibas a rendir, planes que tenía para el verano, etcétera y alguien pese a sufrir un poco también el peso de haber salido juntas y a ver vueltos yo sola, es obvio que uno no tiene la culpa, son cosas que pasan y nunca le eché la culpa a nadie pese que es verdad que había una responsabilidad a alguien pero a rastrar con eso, a ver salió las dos y yo volví ya siempre, bueno como que me empezó un poco y después empezaron las cosas típicas por las que pasan a una persona que vives a situaciones, detrás un madriamos, sueños feos, bajé de peso para el principio no comía mucho, bueno cuando les dije no a mi espobaz que mi hermana había fasecido, el sacerdote que era el que me había dado el uncion a mí y les dijo esto es la muerte del justo, del joven justo que está en el libro de la sabeduría y mi mamá después lo busco y la verdad que es una lectura hermosa que siempre nos ha servido de consuelo en el que habla del justo que muere joven para que el mundo y el mal no perdiera tan su alma, nosotros en familia siempre queremos que es así, o sea siempre creímos que mi hermana fue una energía de la virgen, que la virgen se la quiso llevar ese día de su imaculada concepción, el hecho de diciembre es el día que la virgen le eljó para ella, después nos enteramos de que mi hermana tenía en las manos algo, una de estas familias que nos ayudó cuando tuvimos el accidente le pidió la enfermera que arregló mi hermana para que mi papa se arreconozarla que si le podían abrir la mano, esa quería saber que era lo que tenía en tres manos tan fuerte y cuando la enfermera lo hizo fue lo dio, era el papelito de la consagración, era la formulara de la consagración, entonces yo siempre pensaba con qué seguridad, con qué convicción, con qué entrega, ella habrá hecho esa consagración que la virgen le tomó la palabra y se la llevó, seguramente no, no, ahora sí, con la misma comisión que la hice eso, porque consagraron a alguien es entreadle todo y consagrarse a la virgen es firmar un cheque en blanco y a veces uno lo hace las apuradas ese tipo de cosas y yo les había contado que ella no le iba a hacer la terminación y digamos que la virgen hijó chautes de vos, esta alma es mía y bueno ya a pesar del dolor siempre intentamos borrachir, la verdad que el primer año de su ausencia fue un grisimo, muy triste, muy difícil, mi papá le costó horrores, era su primera hija, le costó un montón, a todos nos costó acá uno desde su parte y si bien creo que son heridas que no se sierra nunca, nos ayudó mucho el estar unidos, les estará juntos a pesar de todo, mi mamá volviera a mí, por ejemplo, y lo yo siempre desde una perspectiva de mucha fe, de hecho en el momento en el que a mi mamá le hicieron que mi hermana había fallecido, fue el momento en el que ella se subió con mi mamá la ambulancia y esa no derramó ni una, la herima,
para que yo no me enterara. Porque los médicos les habían dicho que en el estado en el que yo estaba, no iba a aguantar la noticia. Claro, yo ahora siendo mamá, dio, wow, está escández, il que una hija se muere, se te está muriendo la otra y no derraman una de ahí, mira. Buenas afortaliza de las madres, que no tengo duda que viene de Dios porque no sé de dónde las sacamos. Y bueno, a partir de ese momento yo dije, bueno, si Dios a mí me dejó fue por algo, porque podría armar todo también. De hecho, me fienderando después lo del caga, había sido mi situación. Pero Dios me dejó quedarme un rato más, digamos. Y yo siempre yo la mismo. Como mi hermana, las dos empezamos a este camino de fe juntas y ella lo hizo más rápido que yo. A mí me voy a costar mucho más de lo que le costó a ella. Y bueno, eso fue el primer simbronazo que tuve en mi vida de fe. No sé si es el más difícil, pero sí yo me di cuenta en ese momento que yo no quería volver a vivir sin fe. No solamente que mi vida había encontrado un sentido que antes no tenía, sino que después de este accidente que tuve, me da cuenta de que la vida sin fe era muy difícil. Vigir la muerte de un ser querido sin fe es realmente muy difícil. La fe no se llueve un montón de hechos. Uno es ese siente que no más. Y sabes que Dios, el que te está sostendiendo, porque de otro manera, es imposible. No digo que sea las lindos, que sea súper desvadero, pero realmente vivirlo con fe es otra cosa. Y bueno, después le había siguiado. Tuve que atravesar el proceso de terminar el colegio, secundario, la verdadero que fue un año muy difícil la elección de la carrera que me costó un montón también. Y bueno, creo que de ese momento me cerré mucho quizá y creo que mi gran problema fue buscar situaciones ideales en las cuales encontrar a Dios en vez de aprovechar la situación que yo tenía y ahí buscar a Dios. Creo que me jugo mucho a mi familia, sobre todo por no ser. Como yo pensaba que tenían que ser, estás como Dios, situaciones ideales. Y en ese sentido sería lo que más me reprocho a ese yo de 17 años. ¿No me lo buscaba a Dios Meli que decís esas situaciones ideales? Yo creo que les buscaba en lo que yo veía de otras familias o en otras personas, pero creo que era lo que decía, recién, dejamos mi ingenuidad de recién convertida. Me hacía pensar que sin mi familia iba a amizar todos los domingos, todos juntos, por ejemplo, y damos una buena familia y nada que ver. O sea, no va por ahí el tema. Entonces yo decía, bueno, si sin topano rezo, no sé, está mal con Dios, bueno, no fue un padre, por ahí era eso lo que yo pensaba. Y tampoco me he ido, también tiempo quizá de comprender todo por lo que yo estaba pasando. El tema, sobre todo, con mis familias, quizás lo que más me reprocho yo a mí misma. Pero bueno, eso fue un querer decirlo también porque la chica, porque era en madura, porque no entendía bien y no también va madurando. Vos también estás haciendo lo mejor que podía, si igual que tus papás, ¿no? Me necesito un vento. Sí, sí creo que cada uno le toca la cruz de una forma distinta, ¿no? A veces a mí es más cruz, pero cada uno era afectado de forma distinta. Melita, me parece que la fe va madurando, ¿no? O sea, si yo pienso cómo era mi fe o cómo era yo, hace diez años, digo, hay que horror, cómo puedo haber pensado eso, cómo puedo haber dicho eso, cómo puedo. Igual lo mismo me pasará dentro de diez años más, como que uno va creciendo, no? No es lo mismo. La forma que uno pensaba a ciertas cosas de fe o pensaba de los demás, si como que uno va idealmente eso creciendo, purificándose o tratando de. Digo, para no reprocho, no sólo vos, pero todos, ¿no? Como que no, no ser duros con nosotros de niños, digamos, o de adolescente, porque. Creo que en mi caso, lo que me pasó fue que empecé a ser como más estructurada y también empecé a olvidarme o que tenemos esa parte humana con la que Dios también cuenta, ¿no? La fe tampoco se entiende sin nuestra parte afectiva, sin humanos. O sea, Dios nos ha creado como personas y nos quiere con amor libre, con nuestros defectos. Si bien, bueno, obvio, tenemos que. Que trastarlo y no mejorando, pero. Creo que mi mayor error era ese, ¿no? Pensar que si no hace gesto o no le gesto o no te de juntas cuando terminabas personas, estábamos mal. Pero bueno, creo que era inmaburés, digamos, propio de la que tenía y ahora que hoy un miro para atrás, y o que era excioso, ese yo mío de 16 años, que pensaba que la fe era sólo ir a mis a los domingos participar de un grupo de deformación, confesarte relativamente seguido y listo, y la verdad, que con el tiempo yo aprendiendo que no es así. ¿Qué es la fe? Es abanonarse cienmente en un Dios que sabe que es lo mejor para nosotros, aunque nosotros en ese momento no lo veamos. Vivir de la fe es estar con Dios todos los días en las buenas y en las malas. Y saber que bueno que tenemos nuestros momentos de debilidad, de confusión, de tristeza angustia, de que no entendemos. Mire, nada más grande, el año pasado y juntas de erdo de bordado y las seños del taller le contaron en esa negrita del bordado que si lo miramos por atrás es una mezcla de hilos en realidad, no entendemos la trama, pero si lo diramos para la parte correcta, vemos una amosa imagen bordada y como nuestra vida también es así. Nosotros vemos esa parte de atrás por ahí esos hilos, entre tejidos, que no lo vemos bien, no lo vemos claro, hemos tomado mezclado, no lo vemos orden, y en realidad Dios está pensando en una imagen hermosa del otro lado. Yo creo que la vida de fe es así. Nosotros estamos en una parte de la película todavía no vemos el final. Se final que Dios tiene pensado para nosotros. Y la fe también es eso, ¿no? Es abandonarse los planes de Dios que no conocemos o que vamos conociendo, pero que siempre van a ser los mejores. Ese año que mi hermana falleció, me acuerdo que veníamos hablando de muchos temas, muchos cambios sociales que se venían dando. Y ella me decía siempre, yo no quiero vivir en una sociedad donde pase tal lo cual cosa o donde mis hijos tengan que ver esa situación es bueno. Y yo que si estoy viviendo en esa sociedad siempre digo que Dios la preservó de todo eso. O sea que sabía que fue Dios, que sabía que esa alma no iba a poder soportar esas situaciones y no hice Dios es padre. Además de que no existe el mal y nunca pensaría algo malos para nosotros, esa paternidad que nos cuida como hijos amados acá, uno en particular. Y creo que la fe también es decir, acá estoy, señor, y lo que tengas pensado para mí, eso va a ser lo mejor. Aunque cueste, aunque duele, aunque sea vos débiles, porque realmente lo somos, acá estoy. Y eso es lo que yo creo que he ido aprendiendo de estos años, que no ha sido nada fácil, pero que trae mucha paz de la vida de fe, pese a lo que cuesta los sacrificios a las renuncias, trae una paz que de otra manera, creo que no lo encontraría nunca. Meli, esa fue como un gran cambio en lo que fue tu historia de fe. Como un maldazo de agua fría donde aprendiste un montón de cosas a través de la cruz y a través de algunas luces que podías ver como si yo tu vida. Y cuáles fueron las otras cosas que fuiste aprendiendo a partir de que fueron pasando los años. Bueno, después de eso la había sido termino el colegio y empecé a estudiar historias. No muy convencía y a su vez empecé a dar clases de catecismo. Y bueno, de a poquito les fui encontrando gusto a la docencia de la verdad que el día de hoy pues si quiso amular la docencia, eso es una vocación muy grande para mí, el enseñar sobre todos los adolescentes. Gracias a Somdavia porque. Entonces, día que no tía paciencia y bueno, terminé con eso. Y bueno, en el caso profesional digamos, continué así. Y a los 19 años me puse de novia con la persona que hoy es mi esposo. La verdad que me ayubo muchísimo en ese proceso de aceptación, digamos, de aceptarme a mí y de aceptar a mi familia. Él es de una ciudad que queda al sur de Mendoza a 260 kilómetros. Hacimos de novia y los cinco años que estuvimos de novia fue así a la instancia. Así que eso también no portó les dio mucho. Creo que el ir fue de mucha ayuda, es de gran ayuda. Entonces, he prevido la misma les. La persona más distinta a mí que pueda existir. Creo que para algunos no vamos a durar más de dos meses juntos, pero me ha ayudado muchísimo, me ha ayudado a crecer como persona, como mujer, como madre. Y bueno, está casado, padre. Es mi gran compañero en esta aventura que es la familia. Ahora que para nosotros es una aventura, una responsabilidad y un real de Dios enorme poder formar una familia. Y para mí, él es en mitad perfecta, digamos. Bueno, me había atrizado la frase, pero. realmente así, sin él no sería ni un poquito de lo que lo he
de hacer hasta ahora. ¿En qué son 300 milis de interesionalidad o en mi? Somos muy distintos, bueno, personalidad. Yo soy muy estructurada, el espíritu más volado. Yo soy más racional y, por lo menos, de más filosófica, más artista, le gusta mucho la música. El vídeo de los tiempos de una forma más tranquila, a como los dios yo que lo vivo más acelerado, bueno, quizás sea porque nos criamos lugares distintos, los muy desiguales, y nos quedamos tranquila, a los de los rindos, correntes distintos, el disfruta de una forma distinta, más tranquilo, no se apura, le gusta eso, disfrutar, calmar el alma y bueno, yo creo que quedo aprendiendo mucho de él, nos complementamos muy bien y hemos ido aprendiendo mucho uno y el otro, corrigiendo nos, ayudándonos entre los dos, en eso somos muy amigos y muy compañeras. También viene una familia católica donde la fe sí, la vives de chico, formaron un colegio de sacerdotes, tiene una hermana religiosa, misionera, pero la diferencia por ellos otros chicos, con los que yo había salido o amigos que conocía a Esquel, nunca me mostró esos entradas, en unos se vendió, digamos, con esa mesa, todo lo contrario, siempre se mostró tal cual era y también me de entender que yo valía por lo que yo era independientemente de, a que colegio había ido, con quien me sentaba o quién es era mis papás, nunca le importó a sin mis papás, por ejemplo, ganamiza o sin una de anongrupo, que era la presión esa que yo sentía antes cuando era más chica, eso a mí me ayudó un montón a aceptarme a mí, aceptar a mi familia y a comprender también que Dios tiene sus tiempos para cada alma, como Dios tuvo sus tiempos conmigo, con mi hermana y también tiene una paciencia enorme con mis tiempos, también tiene sus tiempos con el resto de mis familias, por ejemplo, ya que ha pasado mis cosas siempre y ya voy a ver cuando tenemos hijos, tuvo un bobo de olega a mis sal, se voy a volver a acercar a Dios porque le va a dar la esperanza nueva a él después de todo lo que ha pasado, yo me acuerdo cuando yo estaba embarazada del niño abajante, de la nada solito, sin que nadie le dijiera nada, él volvió a la misa y yo dije, wow, que increíble, sin que nosotros le diamos cosas con nuestra vida, ves cómo la gente al verte, va haciendo un click y acá no quiero decir que yo sea modelo de nada, mi ejemplo, pero Dios también nos juusa, ¿no? para eso somos instrumentos de la gracias a Dios, por ejemplo, cuando utilizamos a muy primer hija, que la utilizamos al poquito tiempo de que nació, claro, mi familia no está acostumbrados a eso y me decía no, ¿cómo? ¿Qué festejo le vas a hacer, a dónde, qué repalibas a poner, porque no se consigue para también evitar, repalán, cabona, etcétera? No, a nosotros no nos interesa los detalles ni el festejo, o sea, algo simple, familiar, algo sencillo, lo que nos interesa es el sacramento y así nos ha pasado con varias cosas que después y eso solo nos dicen la verdad que es que lindo, que importante, nosotros sabemos que para ustedes es más importante eso o lo ven diferente a como lo viven otras personas, entonces un se va dando cuenta que a veces se logra más con la vida, con el testimonio de vida, que con las palabras, ¿no? que a veces buscamos imponer nuestras ideas y no es así, Dios nos manda testimonial más con nuestra vida, que con las palabras y eso que les decía que Dios tiene sus tiempos para cada alma, basta con que siempre lo vecemos y confiemos en que él hará su obra cuando sí lo decía. Meli y leí por ahí que como que no te imaginabas como madera el principio, que no es que quería tener muchos hijos y ¿qué pasó? Sí, me acuerdo que cuando estábamos de no Dios un día y esto es bueno, no, ya no se va dando, me dice, si no nos llevábamos muchas, así que para mí fue como peor, la verdad que yo no lo imagino como madre, no creo que me dijo eso, sí, qué creí, o sea, ni si creíamos a lo de casar, ni de tener Dios, que yo creo que feo lo que me dice y cuando nos casamos, o en los dos o los nueve meses del cazamiento que embarzaba de la primera, me acuerdo que cuando la tuve y me sentaba con mi familia, en ese enchile, ¿verdad que enjas sorprendido? No te imaginábamos como mamá, y yo sé que imagen le habré dado a la gente, a todo el mundo me me veía en ese rol, ahora que a mí me cambió mucho la materna y nunca fui esas personas que veían niños y se ponían a jugar con niños, que ahora que no soy así. Yo tampoco me imaginaba como madre, pero bueno, quizá porque no conocía todavía lo que era la maternia y realmente así como Dios nos da el donde la vida también nos va, es donde la vocación, que no me gustan los niños o que no tengo una espíritu, no sé por ahí más, un ventilante entre tener a niños no significa que sea capaz de ser madre. De hecho hay gente que me dice "ah, claro, tienes un montón de hijos porque te deben gustar los niños", yo siempre le digo que no, no me gustan los niños, me gustan mis hijos, o sea, quiero a mis hijos que indíjaban a dejar de ser niños y los voy a tener que seguir queriendo igual, si me gustas de los niños, me he puesto un jardín infanto o una organización de ventos infantiles, pero no hay así, así que creo que madre uno se va haciendo, no nace, no? Y lo que me cambió mucho fue, entonces tuve ateres la más grande y a los siete meses que es embarazada de la segunda. O sea, ahí no, cuando nace la segunda fue como un golpe fuerte, porque claro yo tenía dos bebé, prácticamente eran muy chiquititas las dos y me pasó que quise retomar el estudio, yo soy profesora, que da media recibió y había dejado colgar la licenciatura porque me quedan cursar más materia y bueno, y quise retomar el estudio, lo retomé, de hecho la terminé y se me te dices ya que embarazada era tercera, pero claro, me he pasado que yo a la universidad y veía mis compañeras a las que habían cursado conmigo, ya dando clases, haciendo pocos grados, haciendo cuánto curso existiese y yo volvió a mi casa y me ponía arremana, se me caían las agrenas mientras colgar la ropa porque decía yo no puedo hacer eso, la realidad que no puedo, porque de suerte podía acomodarme para dejar a las nenas con mi mamá o con una tía mía que me las cuidaba, más el trabajo, más el trabajo en la casa, o sea, y creo que eso fue uno de los primeros clics que hice en mi vida ya de adulta de casada y en que sea decir bueno, ¿qué quiere Dios de mí? porque o me amargo con lo que no puedo hacer, en este caso por ejemplo esto, crecer profesionalmente a nivel académico, os aprendo a disfrutar la vida que tengo aunque no fuera tal cual me lo imaginaba, o sea la posiriana sepa a mi niera y soír mejor a la facultad la ropa que no la tenía, empecé a pensar aparte si lo quería realmente a eso y paralelamente a nivel laboral, yo tenía muchas horas de clase, trabajaba cuatro días, cuatro mañana y por un problema del colegio donde trabajaba empecé a perder horas y ahí empezó la lucha entre lo que yo quería o lo que yo pensaba que podía hacer de mi vida y lo que Dios quería y la verdad que eso me gustó mucho, me costó mucho, quizás más que otras cruces de cosas que no nos puede cambiar, eso es mi salucha entre lo que yo quiero y lo que Dios quiere para mí y eso se les sumaron situaciones familiares sobre todo a nivel económico, a nivel laboral, toma decisiones importantes y todo eso enviado con mis pozos siempre, ahora tiene solo la comunicación folclave, entonces eso nos ayudó mucho a ver que era lo que Dios quería de nosotros, de nosotros como familia, de como matrimonio, de nuestras familias y a mí personalmente me tocó mucho en el tema de la maternidad, yo decía bueno si Dios me ha mandado a los hijos que a otras personas no se las ha mandado aún queriendo lo, deseándolo, Dios quiere algo de mí, o sea yo no puedo mirar para otro lado y hacer el atón, entonces me pasa que por ejemplo presentaba curriculum en otras colegios y me decía "ahí es hermoso, no, sí, reviento, experiencia que se so, pero siempre había un motivo por el cual no me daba en el trabajo, así que empecé a decir bueno a algo pasa, porque Dios habla a través de los hechos también, a veces estamos esperando, diciendo a ver qué quiere Dios de mí y nos olvidamos que Dios nos está hablando a través de los hechos, como vamos a hablar a través de personas, de libros, de un sermón, algo que nos llegó, entonces yo decía bueno si Dios me está mostrando que no me están saliendo ciertas cosas es porque algo me quiera decir, entonces con la ayuda enorme de mi esposo, que fue el que también me lo mostró, mi lo mismo, yo empecé a disfrutar de la maternidad de estar en casa con las chicas, que no significa que soy una madre que siempre está cantando, que siempre está feliz, que no te lo de la paciencia, no para nada, hayas que estar cansada, que pierdo la paciencia, que me enojo, pero empecé a disfrutar del tiempo que yo pasaba con ellos y no querer huir de esa realidad, a darme cuenta de que ese tiempo me va a volver más y que es ahora nunca que después van a crecer y lo que no hice en ese tiempo no lo voy a recuperar, ¿no? y también me fui dando cuenta de la responsabilidad que significa no seramente crear un hijo sino formar un alma, o sea un alma para el cielo.
cuando falleció mi hermana, la velaron a caja un cerrado y alguien había puesto un cartelito, un papel que decía ahora vivo, vivo en recomitas, con la esperanza del encuentro. Mi mamá guardó ese papelito, después me lo mostró y lo hice como mía la frase. Yo vivo con la esperanza del encuentro y lo que más deseo es que mi familia llegué al cielo, ¿no? Y es algo que yo pensaba desde soltera y ahora que estáis casada lo que más quieres es, o también que mis hijos y mis pozos, que juntos vayamos al cielo, que nos encontremos todos ahí, que nos hacemos juntos de Dios y fíjate niendo que esa también era mi tarea principal, llevar a mi familia al cielo. Les contaré sin que la vocación docenta esta que me dio de Dios, yo realmente amo ser docenta, me encanta enseñar, pero también que entendiendo que mi primer responsabilidad era con los míos. San Francisco de Sal es dice "no mire el campo ajeno, por más lindo que parezca, si el tuyo tiene tanta necesidad". Entonces, también fíjense en que por más que a mí me gustase y que yo había estudiado para eso y que tengo dones, que tengo talentos, mi primer deber de dar con mis hijos. Entonces, si Dios me estaba quitando cosas a nivel profesional y si yo soy que Dios quiere lo mejor para mí, quizá Dios lo estaba haciendo para que yo no sea tan orgullosa o no sea soberbia o no se, no me pudiera comprar ropa como me me he gustado, cosas así, cosas superficiales, ¿no? Entonces empecé a gozar realmente la maternía de mis hijas, del tiempo con ellos y bueno, hoy por ahí trabajo el mínimo, indispensable, porque bueno, es cierto que con la situación más tal del país es fícil, si me salicen más posibilidades laborales, no sé si la tomaría, porque también hemos visto el valor que tiene que yo estén casa con ellos y que yo realmente soy insustituible. Nadie puede reemplazarme en eso y ha sido una aprendizaje y también ha sido difícil porque es una decisión que supone a renuncia, supone sacrificio, supone en comprensiones críticas a veces de parte de gente que queremos, entonces es difícil, es difícil dar el primer paso pero realmente vale la pena. Como que la vocación a la maternidad, o sea, era madre no, pero eso es parte de tus hijos, esa vocación de educarnos y tirarles para el cielo y pues es decir que la veciniste, que por ahí, al principio querías dedicarte un poco más por otro lado, lo aceptaste y ahora es como que ya lo elegimos, ¿no? Como que la recibiiste y ahora lo grabás a tu vocación, ¿no? Sí, sí eso para mí fue muy importante, porque lo que me pasó era que preíso me juntaba con mis amigas y me ponía mal, no sé porque una decía ahí nos vamos de vocación a desatalado o por el gran empresario, nos vamos a un fin de semana, tal lugar, o me compre tal ropa, estoy haciendo tal cosa, bueno, nosotros no podíamos hacer eso en ese momento porque estábamos en una situación económica complicada y las realias que son las olías superamargadas y de un momento que dije no, no puedo vivir así, no, no puedo vivir amargada, o aceptó la realidad que me toca vivir, que seguramente es la que quiere Dios y veo que quiere Dios de mí para sacar lo mejor de mí en esto, o dio amargada, amargó a mi esposo porque por sí, pero se tenían que bancar esa situación, que yo volvíse así y también sentías a presión de tener que complacer esos deseos que en el fondo no salían de lo profundo de mi corazón, ¿no? que eran más bien superficiales, así que yo dije no, no, no puedo hacer esto, lo amargó a él, amargó a mis hijos, esto viene imagen de que, no sé que son un peso para mí, de que me gustaría llevar a otro tipo de vida, así que no, dije hasta que ha llegué esto, no me parece y si bien es cierto que la vía del cristiano es una vía de cruz de sufrimientos porque no hay paraíso sin cruz, también Dios nos quiere de felices, incluso con estos pequeños sufrimientos, así que bueno fui como aceptando esa realidad y creo que el día de poder decir que soy muy feliz con la vía que tengo y con esto que les decía antes de haber aprovechado esos momentos para ver qué tipo de vía queríamos darles a nuestros hijos, qué tipo de vía queríamos llevarnos a otros, es decir bueno, no queremos comprarles lo mejor, lo a la última moda, no queremos hacer super festejos de cumpleaños, queremos que ellos sepan que papá y mamá están siempre, que estamos bien, que disfrutamos de estar con ellos, leer un rato con ellos, tocar la guitarra, el caso a mis pozos, ver los jugar, queremos que la fe se viva en casa, ser nosotros los primeros educadores de la fe, queremos vivir una vía austera, lo que no significa que seamos superpores, pero así tener la indispensable y que sepan que, creo que tenemos nos cuesta que lo valoren, obviamente siempre hay alguna queja, porque no hacemos tal cosa o comprar tal cosa y porque no, y siempre vamos viendo, ¿no? Lo echamos con mis pozos y vamos negociando a ver qué gustos podemos darles, que sabemos que no ver en contra de nuestra forma de vivir, por ahí hacemos cosas que no solimos hacer siempre, la verdad que les felicidades, eso es muy palpable, el año pasado, por ejemplo, cuando voluíamos de vacaciones, paramos a comer unos lomos, que es algo que nos solimos hacerlo seguido, la verdad que estaban felices y una vez a felicidad al niño, y sentí una gran satisfacción porque te das cuenta que esa lección de vía val y la pena, por más que muchos no lo entiendan o que te critiquen o que piensen que estás loco porque se estén yendo hijos y no tenés todas las condiciones que se suponen que hay que tener, eso te quería preguntar, ahora anunciaste a este poco que estaba se embarazada un quinto, una quinta, y como que también comentaste que te habían llegado a bastantes comentarios, como si a mí me gustaría, pero no puedo, claro, si tenés todo resuelto la cuestión financiera, si cualquiera, y compartiste que los dos trabajan, que no tienen ayuda y que es como una elección también, o sea, de generosidad, de poder abrirse más allá, no sé cómo, de poner la prioridad en ciertas cosas que por ahí otras personas no le aponen. La verdad que nosotros nunca dijimos, vamos a tener tal cantidad de números de hijos, jamás, siempre dijimos estar abiertos a la vida con todo lo que se implique, la verdad que son temas muy, muy íntimos, muy de cada pareja, de cada familia, cada familia sabe, tiene que empezarlo siempre en presencia de Dios, pero generalmente siempre el tema que a uno los frenas es el económico. Creo que la sociedad actual nos ha hecho creer que tenemos que vivir con un montón de cosas, con montón de condiciones que uno si se pone a pensar en frío, realmente no son necesarias, he hecho muchos de nosotros, fuimos criados sin todas esas cosas y a las pales se rejeter una culpa por la vida que le pueden dar a sus hijos que nos olvidamos de lo esencial. Yo he contado como vos decís, Tere que si la casa donde vivimos, a la alquilamos, la verdad que todavía no tenemos posibilidad de casa propia, si Dios quiere, bueno, y nosotros ponemos los medios obviamente, llegará y si no, no pasa nada, trabajamos los dos, obviamente que mis pososos de esquema trabaja, tu trabajo muy poquito y por ejemplo el tema que me decías vos de la ayuda, en casa, la verdad que nunca ha sido una prioridad, nunca es como que teníamos un sobrante para poder destinarle plata, eso aparte del tecnológico seguido, siempre cada hijo ha sido bueno un no gasto de cama, ropa, bueno, lo típico. La verdad que siempre hemos intentado reglarnos entre los dos, es vos es supercomprensivo en ese aspecto y ahora que las chicas son más grandes, se da también bien en sus encargos, sus tareas, las han como les hagan, pero bueno, en que la casa tiene que terminar en orden, la habitación relativamente, en orden, así que nos vamos a rilando y la verdad que cuando la gente me dice que el tema económico, lo que genera más temor, yo siempre he sido muy miedo, y el tema del miedo también lo he ido trabajando mucho, cada vez que yo me entera que está embarazada de nuevo, además estar contenta o vio por esa nueva vida, siempre se me lo primero que se me viene a la cabeza es ese miedo, por la plata, por el auto, porque no entramos en la casa, que es eso, pero mi esposo que es mucho más abandonado, mucho más confiado, el símbolo me dicen, no te preocupes, la plata va a aparecer, vas acá, es que a momento el colegio, por ejemplo, yo me pongo de los pelos, aunque últimamente lo estoy trabajando bastante, y bueno, respiro profundo y Dios no nos abandona, y es verdad, Dios no nos abandona nunca, y no nos ha faltado lo básico, creo que Dios a mí me ha ido moldiando en eso, en el abandono, en la confianza, de hecho cuando que embarazada la quinta, que es la que estoy por tener ahora, nosotros teníamos un auto cobún, cinco plazas digamos, ya éramos seis, ya no entrábamos, y cuando se tenía embarazada, lo primero que se lo dije fue ahí no, ahora el tema del auto como vamos a hacer, mi esposo me dijo, no te preocupes, antes de fin de año lo cambiamos, esto fue el año pasado yo no mire con cara de increíble, y era una intención que nosotros veníamos, pidióle muchísimo a San José, desde hace más o menos tres años, no me pregunté cómo, pero en agosto, yo he publicado un auto que nos venía muy bien, mi esposo y lo fuimos a ver, y a la semana
me dijo mira la vamos a comprar la camineta, chomie que helado, le está seguro o estas bien, no te preocupes me dice la vamos a comprar y vieron que dicen que a San Jose hay que ponerle un papelito debajo de un imagen para que nos concedas a gracia, entonces como les contaba varios años veníamos pidiendole eso, comprar un auto más grande, yo había escrito en un papelito la marca y el modelo del auto que bueno que nos venía bien y hasta lo había pensado en un color y bueno así fue el auto que cambiamos en la auto es la misma marca el mismo modelo y el mismo color que yo había pedido a San Jose y esa semana que cambiamos el auto, tu una noticia muy mala en el ámbito profesional que bueno el ámbito es muy mal, muy deprimida, muy triste porque es algo que venía esperando desde hace mucho tiempo y bueno no me salió y a la vez nos pasaba ese toque también veníamos esperando hace mucho tiempo y si me salió que era lo del auto y yo le decía a mi esposo siento que Dios te me está matando de la risa justo la semana que me viene a pasar eso que yo le esperaba un montón y no se me dio, si se me dio lo del auto entonces yo le decía no puedo disfrutar de esa leiría familiar como me gustaría y creo que a veces pasa esto, de ese ríe de nosotros pero no en un sentido de burro la sino como una mamá que se ríe los hijos cuando tienen situaciones así de que le pasa a este tipo de cosas creo que se ríe como diciéndonos confian mi yo tengo todo pensado para vos y ahí aprendí algo que también venía pensando hace mucho tiempo en lo mismo somos amizas y el sacerdote dijo algo que me quedo grabado Dios llega siempre no llegan antes no llegan después sino que llega siempre en el momento justo entonces también aprender eso que sus tiempos son sabios y que siempre llegan los abandonas nunca y llegan el momento el momento perfecto digamos a veces vuelvo el tema de los hijos a veces estamos esperando que ese es un montón de condiciones para abrirnos a una nueva vida y muchas veces Dios que es quien da la vida y quien la quita, Dios está esperando nuestro sí confiado para darnos esas cosas que estamos esperando o cosas mejores entonces yo decía bueno si yo esperaba por ejemplo cambiar el auto para quedarme embarazada de nuevo no sé si ver se ha pasado y sabios está esperando mi sí, es decir, pasadarnos eso que veníamos viendo le hace tanto, hay una frase que es muy concia pero la verdad, yo no me canso a decirla nunca, Dios no se deja a ganar en generación y siempre lo que nos va a dar siempre va a ser mejor de lo que nosotros podamos imaginar mucho mejor, siempre va a superar nuestras expectativas entonces realmente no se deja a ganar en generación y el miedo siempre está volviendo el tema del miedo, yo también tengo miedo, miedo a nos llegar a que normal cancela plata, no sé, quiere decir, tenemos algo y no podemos tenerlo, miedo a no poder crear los bien, cada embarazo aparte nos va afectando físicamente, nos arra más cansadas, más débiles, yo cada embarazo que tengo, tengo más miedo a pesar de que ya he tenido otros hijos, el miedo aparte de la condición humana, siempre existido, siempre ha estado, Meli, sabéis que una de las frases que más se repite en la biblia es no tengan miedo, le hay en algún lado que se repite, creo que 365 veces, 365 como los días de la año, como si Dios nos dijese no tengan miedo ningún día del año, no tengan miedo, diste que y Juan Pablo II cuando salió a lo alcohol, era, si no tengan miedo, ahora las puertas de par en par a Cristo, pero bueno, si es difícil, es difícil confiar, no, es difícil y no tener miedo es difícil, Meli me parece lindo eso, el elegir lo importante primero, o sea decir que sí, pero poner como, o sea que es lo importante poner eso en el centro y después las demás cosas se acomodan, pero si uno elige lo más importante, no le erra, en el sentido de la vida, ¿no? Es difícil la secuenta de qué es lo importante, que nos madíamos y no elegimos lo importante, como no queremos lo importante a veces, y pensaba esa que sea el medio del principio de lo que yo quería y que lo quería para mí como da unos cuentas y me tomo mucho eso de, bueno, la realidad que tengo hoy, amar esa realidad y ver qué pasa por ahí generalmente, ¿no? Pues nos muestro que tenemos algo, algo buen altazo, pero empezar por lo que tenemos, ¿no? Y sabes que, o sea, por lo dijiste, Meli que Dios no sabe también a través de las circunstancias, o sea, te abre a través de la biblia, es una obra, pero también te habla a través de las circunstancias y algo también que decías, ¿no? El tema de la abocación, como a veces uno dice, hay la santidad, esto, la santidad, la otra, la santidad también pasa por vivir nuestro estado de vida con amor y a mí me pasa a veces que digo, "ah, quiero ir a ayudar a esto, quiero ir a donde", pero digo, "mi santidad también pasa por acordarme de estar en, o sea, de mi familia, de mi marido, de poner alegría mientras cocino o las cosas que me cuesta, en esos pequeños sacrificios, que los hacer porque son tus hijos, o sea, no es amor, pero igual cuesta y eso, como que a veces, cuando estamos muy volados, a mí me pasa de acordarme, decir, bueno, ver, cuáles son, no mis obligaciones de mi estado de vida, por ahí suena mal, pero, o sea, de hacer con amor también lo que es mi estado de vida, si yo estoy casada, bueno, que puedo hacer con amor dentro de mi casa, que estoy solitera, ser otra cosa, si sos un cura, ser otra cosa, si sos religiosa, ser otra, ¿no? Pero cuando se me nubla o me pongo, o sea, me olvido, digo, ¿ok? ¿Cuál es mi vocación, digamos, ese estado de vida y tratar de decir, bueno, ver, que es eso, tengo que lavar la ropa, ahora tengo que planchar, tengo que hacer esto, bueno, a eso voy, ¿no? que por ahí tiene esta mala valor que ir a ayudar a alguien afuera de casa, porque eso también es parte de lo que Dios me pide. Sí, cuando nosotros, nosotros estamos por casar, tenemos que ir en claro que el sacramento era lo más importante, y por eso elegimos la elecia, el día, nos casamos el domingo de Cristo Rey, yo soy súper contentista y me acuerdo que le decía mi esposo, quieren encontrar la frase que de alguna manera explique lo que nosotros buscamos cuando nos casamos, y en un libro, encontré una frase del Pavo Pío 11, que fue la que pusimos en la tarjeta de invitación, que decía en el sacramento matrimonio, "Vio opuesto para vosotros, la escalera para subir al cielo". Y nosotros sabíamos que nos casábamos con ese idea, ¿no? Que no iba a ser todo color de rosas, de que la luz una de miel se va a terminar, que era convivencia y va a ser difícil, sobre todo al principio, pero que sin sacrificio no existe verdad de amor, y bueno, realmente es así, nos ha pasado, ya llevamos nueve años de casado y damos fenó, y esas circunstancias que yo les contaba antes, que podría contar un montón de situaciones difíciles, pero situaciones laborales, económicas, trabajo de mi esposo, bueno, toma decisiones importantes, incomprecciones por partes de amigos, de conocidos, todo eso, l hicimos pensando en nuestra familia y nos ayudó mucho a ver que era lo que Dios quería para nosotros, para nuestra familia. Y si bien en nuestro caso nos movemos en su mayoría, en un ambiente, donde todos piensan bastante parecidos nosotros, y eso es muy bueno, pero creo que no hay que mirar a los demás, a las otras familias, por ejemplo, idealizando su vida y querer vivirla tal cual, está bueno imitarlo imitable, ¿no? Hay cosas que hace de tal familia que son lindas y que se puede imitar algo, si se ajusta a la mía, pero Dios tiene un plan distinto para cada familia y cada familia va a crecer en santidad y va a ser feliz en la medida en la que cumpla con ese plan. Si no lo hacemos, si queremos imitar a toda costa de la familia, buscamos de incorrecto y nos amargamos y nos pervemos buscando algo que no es lo que Dios quiere para nosotros. Entonces si está bueno tener presente, ¿qué quiere Dios para nosotros? Porque eso te ayuda un montón, les va mucha claridad a la hora de tomar decisiones, a la hora de pensar cómo querés vivir, que lo es esencial para tu familia, donde crejas ser incapiel la creanza a los hijos, o qué cosas no se negocian en el matrimonio. A mí me osueve mucho y siempre os recomiendo los persicios habituales de saninación de lo yola. Yo había hecho muchos de soltera, pero los que he hecho de casada han sido super importantes en mi vida. De hecho y para cerrar lo que me preguntaron sobre a los desalabuntadios en el último ejercicio que hice, me acuerdo que decidí hablar con mi esposo un tema que nos venía persiguiendo desde que nos casamos y era un tema que yo no lo quería tocar porque sabía que implicaba para mí en lo personal un montón de cambios, cambió de ciudad, cambió de vida, cambió de ambiente. Yo no quería saber nada, ya me ayabusos de me interi hablar del tema y en el ejercicio yo vi claro que tenía que hablarlo con mi esposo y dije bueno si es lo que Dios quiere, hasta es lo que Dios quiere y no es lo que Dios quiere y no es lo que Dios quiere. Y no es lo que Dios quiere. En las vacaciones, hablo con él, una noche le dije, tengo que hablar con vos, se lo conté el sector del lado y me dice vamos a ver qué quiere Dios, dejemos los ahí, nosotros ya tomamos la decisión y qué es los días que quiere, que es más o menos lo que propone en la inicia también en los ejercicios. Y en el transcurso de ese año vimos que Dios no quería
eso para nosotros por lo menos en este momento pero creo que Dios estaba esperando que lo venciera mi orgullo que que virara esa barrera que tenía para darnos otras cosas y para darnos luz en otras cosas entonces creo que eso es importante y otra cosa que me ha servido mucho para el tema de este de lo que me preguntan de la voluntad de Dios es la figura para darme a Dios Dios como padre Dios es padre es un padre bueno y nos da nos regala pero también nos corrige nos marca nos hace pasar a veces por cosas feas que no queremos como cualquier papá o mamá que quiere criar bien a sus hijos o que le da el remedio que feo porque sabe que de otra manera no va a mejorar entonces Dios es igual pensar en Dios como padre a mí me ha servido mucho y pensar mucho en esa cita del de dancelio que hice si yo se preocupa por las aves del cielo y los líneas del campo como no se va a preocupar por ustedes que vale mucho más que las aves del cielo y los líneas son cosas que yo me les repito día a día para ir venciendo ese miedo que que tengan eso y decir Dios es bueno Dios es grande Dios sabe más Dios siempre sabe más que nosotros neli quería preguntar leí que escribí a su una pregunta en instagram que me encantó que es como que de es que te recuerden tus hijos en el futuro como que tiraba la pregunta no para tus directores pero a que de hacer a vos como que de es que te recuerden tus hijos creo que lo primero que se me den a la cabeza cuando me preguntas eso es mi mamá lo que yo recuerdo de mi mamá cuando yo era chica es que siempre estuvo para nosotros de mi mamá hijo de trabajar cuando se casó creo una posibilidad que tenía las mujeres antes que hoy por ahí entiendo que es muy difícil pero esa siempre estuvo con nosotros súper por ejemplo está a todo lo que le pedíamos sin consentirnos sin malcriamos la bienja si la vi perder la paciencia si pero una mujer con muchísima energía con muy buen espíritu siempre atenta las necesidades de los demás quiero que mis hijos se acuerdan de mi así como una mamá aléhere que fue capaz de sacrificar un montón de cosas por ellos que yo sé que es algo que de chiquito no lo van a ver el niño no ve los sacrificios que hace el padre por ahí me gusta tener detalles hacia ella aunque estoy cansada aunque no hay más entonces preparado las cosas para el acto para la escuela como mi concho y los sitios en que llevar no sé detalles y yo por ahí escucho que dás dicen mi mamá me hizo tal cosa o mi mamá me acompaña tal lugar o acompaña mi mamá ser tal cosa y me pone muy contenta porque más acá de mis efectos y de mis errores creo que algo estoy haciendo bien que vean que yo amo ser su mamá que no lo cambiaría por nada que es la que les he mostrado el rastro de Dios de ese padre que les decía recién para mí también es muy importante eso yo se bien que tengo el de verdad educarlas pero que ellos sepan que fue quien les enseñaba el cielo a esperar el cielo a buscar el cielo y también algo que por ahí cuesta mucho pero también me gusta es intentar tener un ratito con cada uno como pueda porque yo soy mamá es cinco hijos únicos porque cada hijo único y por ahí te dicen bueno ahora me parece una y sí la quinta no me leas ni bolíze imaginante es la quinta no me voy a no porque es la quinta única hija que ellos sepan que pese a que son varios hermanos que yo soy la única mamá para cada uno de esos y otro tema importante me parece una mamá muy unía su papá no yo creo que en eso y en la unidad de criterios y la relación entre los dos con mi esposo es es clave también y marca mucho a los hijos Meli muchas gracias no hablamos de libros es algo que te apasiona te quiero agradecer porque gracias a tus publicaciones aprendo muchísimo de la fe y de libros que no conozco de historias de gente increíble como históricas de las que no sabía así que bueno vamos a dejar tu cuenta para que quiera seguir te pueda seguirte y leer un poco más y seguir creciendo en la fe espero gracias por contarnos tanto y ayudarnos tanto de entender lo que es la familia la vocación y ser madre y lo mejor para nacimiento de esta beba que viene gracias a ustedes chicos de verdad que ha sido una charla muy linda muy amena me ha ayudado mucho mía a repensar varios aspectos de mi vida de agradezco te de la enseñanza de las prases está de no tengan miedo a la o que que no lo sabía y me anima un montón creo que eso es importante no es no tener miedo no tengo miedo dejarnos sorprender por Dios que siempre sabe más que no se deja de anar a ingenieras y a que siempre va a superar nuestras expectativas la verdad que nunca me imaginé la vida que tengo hoy pero tampoco me ha imaginé que iba a ser tan feliz con esta bea que tengo es un regalo de Dios realmente quiero ser ser a ver retida que poder en tus dedos que adores y poder morar sin temores cuando me encuentre abatida y poder sentir tus manos paternales que me levantan con amor las veces que caímos solo te pido estar siempre en pobrecencia y que me ayudes con maría a morir a mi voluntad para poder cumplir la tuya en tus manos señor pongo mi vida con todas sus angustias y bolores este sí te doy mi corazón a mi nami.
Podcast Summary
Key Points:
Melisa Nacer, una madre de cinco hijos y profesora de historia, comparte su testimonio de fe y conversión personal.
A los 16 años, tras recibir la confirmación y participar en grupos apostólicos, experimentó un cambio de vida radical junto a su hermana mayor.
Ambas se consagraron a la Virgen María el 8 de diciembre, según el método de San Luis María Grignion de Montfort.
Ese mismo día sufrieron un grave accidente automovilístico
Melisa vivió el duelo con profunda fe, convencida de que su hermana fue "tomada" por la Virgen, y que Dios la dejó vivir para un propósito.
Summary:
Melisa Nacer relata su historia de fe, desde una infancia católica tradicional hasta una conversión profunda a los 16 años, cuando junto a su hermana mayor decidió cambiar radicalmente su vida tras participar en grupos apostólicos. Ambas se consagraron a la Virgen María el 8 de diciembre, pero ese mismo día sufrieron un grave accidente automovilístico. Melisa resultó herida, con costillas fracturadas y hemorragias internas, mientras que su hermana falleció en el siniestro.
Durante su hospitalización, Melisa mantuvo una paz inexplicable, atribuida a la gracia divina. Al enterarse de la muerte de su hermana, sintió que la Virgen había aceptado la consagración de ella, llevándola al cielo. A pesar del dolor, Melisa afirma que la fe fue su sostén para superar la pérdida y encontrar sentido a su vida.
Destaca que su hermana fue hallada con el papel de la consagración en la mano, lo que interpretó como una señal de su entrega total. Tras el accidente, Melisa decidió vivir su fe con mayor autenticidad, enfrentando el duelo y los desafíos posteriores, como la elección de carrera y la dinámica familiar, con la certeza de que Dios la había dejado en la tierra para cumplir una misión. Su testimonio resalta la importancia de la fe en momentos de crisis y la confianza en la providencia divina.
FAQs
El podcast busca ofrecer un espacio de encuentro espiritual y fe, con charlas sobre maternidad, familia y docilidad, a beneficio de los solares de la parroquia Nuestra Señora del Pilar.
Melisa Nacer es una profesora y licenciada en historia, madre de cinco hijos, que comparte en su cuenta 'una mamá como libro' recomendaciones literarias y reflexiones sobre maternidad y fe.
Melisa creció en una familia católica tradicional, pero su fe se profundizó al participar en grupos apostólicos de su colegio, donde empezó a leer y a buscar respuestas, culminando en una confesión a los 16 años.
Melisa y su hermana se consagraron a la Virgen según el método de San Luis María Grignion de Montfort. Tras la ceremonia, sufrieron un grave accidente automovilístico donde su hermana falleció.
El accidente reforzó su fe, ya que sintió que Dios la sostuvo en el dolor. Aunque perdió a su hermana, encontró consuelo en la certeza de que ella estaba en el cielo, y decidió vivir con fe para enfrentar la pérdida.
Melisa cree que su hermana fue una ofrenda para la Virgen, y que la consagración fue un 'cheque en blanco' que la Virgen tomó. Esto le enseñó a confiar en Dios incluso en el sufrimiento.
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