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Episodio 5: Ocupa tu Calle

22m 30s

Episodio 5: Ocupa tu Calle

En este episodio de "Relatos de Gestión", Mariana Lebre analiza cómo los ciudadanos pueden transformar Lima en una ciudad más justa. Explica que Elima Como Vamos es un observatorio ciudadano que usa datos para medir la calidad de vida urbana, mientras que Occupa Tucaye se enfoca en recuperar espacios públicos mediante urbanismo táctico y participación de múltiples actores: vecinos, gobiernos locales, universidades y empresas. El proceso incluye diagnóstico profundo, talleres participativos e implementación temporal que permite ajustes. El caso del Parque Manhattan en Comas muestra cómo los vecinos, con apoyo de Occupa Tucaye, evitaron su privatización al activar el espacio y organizarse políticamente. Lebre introduce el concepto de "desobediencia urbana", ejemplificado por peatones que cruzan por debajo de puentes peatonales, cuestionando infraestructuras diseñadas para autos. Argumenta que la desobediencia es un reclamo legítimo para cambiar normas injustas, pero debe gestionarse mediante canales de comunicación y medición de resultados para convertirse en políticas públicas efectivas. Finalmente, destaca la "nueva generación urbana" como actores clave que, a través de la acción colectiva, están redefiniendo la ciudad como un bien común y democrático.

Transcription

3556 Words, 21368 Characters

Spanish
(Cantando) Lima tiene una serie de cualidades, y a su vez, una serie de grandes desafíos que se pueden percibir tanto desde la mirada de nuestros niños como desde la insisiva mirada de un adulto. ¿Qué se puede hacer con la observación de ambos actores? ¿Cómo los ciudadanos podemos trabajar por una ciudad más justa? Hoy en relatos de gestión, responderemos a estas preguntas. (Música) Relatos de gestión, un podcast de la Facultad de Gestión PUC, en este podcast te contaremos historias que inspiran, historias de la Irina. (Música) En ese nos pusieron el desafío y identificar cuáles son los aspectos retadores que la ciudad nos ofrece, posiblemente no tardaríamos más de unos minutos en enumerarlos todos, desde el tráfico hasta la inseguridad. Pero una tarea aún más complicada es idear estas acciones que nos permitan solucionar estos aspectos negativos. Conocer la ciudad de sus dificultades no es suficiente para cambiarla, se necesitan acciones claras y comprometidas. Y para hablar de ello y el rol que los ciudadanos podemos tener en el momento de realizarlas, contamos con Mariana Lebre, fundadora de Occupa Tucaye y directora ejecutiva de Elima como vamos. ¿Cómo estás, Mariana? Muy bien, Helen, gracias. Gracias, Mariana, por compartir este espacio con nosotros y quisieramos iniciar un poco que nos cuentes de Elima como vamos, y Occupa Tucaye. ¿Cómo nace en y qué relación tienen ambas? Claro que sí. Bueno, Elima como vamos es un observatorio ciudadano de calidad de Vidorbano, nos basamos en la evidencia y en los datos a través de encuestas y indicadores que nos permiten ver de qué manera está evolucionando la ciudad para beneficio de nosotros los ciudadanos y ciudadanas. Y Occupa Tucaye dentro de las actividades más de acción que estamos realizando, tiene que ver con la recuperación de espacios públicos en distintos lugares de las ciudades, que nos permitan tener una vida mejor a partir de esta devolución del derecho que tienen los habitantes a un entorno apropiado, pero que sirve a modo de transformación social, más allá del espacio físico, sobre todo de transformación a la política pública, a las prácticas privadas y sobre todo a la forma en la que los ciudadanos entendemos la ciudad en la que vivimos. Super, y en el caso de Occupa Tucaye para esta transformación social, que menciona, ¿cuál es un estos actores, con los que trabajan principalmente? Si, desde Occupa Tucaye nuestro rol principal tiene que considerar articuladores, ser facilitadores, ser intermediarios. Si bien, también implementamos y desarrollamos de manera directa de espacios públicos en las calles, preferimos tener un rol que motiva a los demás, a ser justamente estos procesos de transformación a través de herramientas de urbanismo táctico y de estrategias de urbanismo ciudadano, puntuales, participativas, y que permitan tener también evidencia para demostrar el resultado y el cambio. Dicho esto, trabajamos con distintos actores, ciudadanía, por supuesto vecinos y vecinas, con las autoridades, a nivel de los gobiernos locales, pero también del Estado Nacional, trabajamos con universidades y con sus alumnos a quienes involucramos en procesos de diseño y implementación, también trabajamos con el sector privado, con las empresas, muchas de ellas tienen zonas de influencia en el territorio de manera muy, muy concreta, otras de pronto están un poco más alejadas de lentor normano, pero también tienen influencia territorial, trabajamos por supuesto también con especialistas y expertos en distintas temáticas que nos ayudan a incorporar en foques transversales, como podría ser espacios públicos seguros para mujeres o que sean amigables con los niños. Pero creo que lo más interesante es que cada uno de esos actores aporta lo que tiene y es ahí donde el rol de articulación nuestro se vuelve valioso. Una ciudadanía activa es aquella que usa la exción colectiva para lograr cambios en calidad de vida. Busca la redistribución de voz, poder y oportunidades. Participa del sistema político y asumen cierto grado de responsabilidad. Estas características requieren de un espacio público que le permita tener un lugar donde manifestarse. Y un poco para que nuestros sonentes puedan tener esta claridad de cómo funciona una intervención de ocupar tu calle. Llegan a un barrio, legan a una zona donde han encontrado ciertos problemas sociales. Y cómo se ha de este proceso, si nos puedes contar uno de los ejemplos más emblemáticos. Claro que sí. Bueno, primero la fórmula que encontramos un lugar puede ser variada, puede ser que un vecino o una institución se nos hace que nos diga "tengo problemas en este esquina, en esta intersección, en este parque". Pero también nosotros podemos identificar algunos espacios que necesitan tener potencial y, en ese sentido, acercamos unas ideas a quien corresponda, usualmente la municipalidad. Pero luego de tener identificado el lugar y alinear los objetivos que se quieren resolver en ese lugar, trabajamos un diagnóstico muy profundo, que no solamente valúa temas vinculados al espacio, sino también al comportamiento que ocurre en el espacio, una serie de factores contextuales relevantes, estamos en una zona perpente con mucha pobreza, bueno, en una zona donde hay mucha segregación o de pronto hay trácticas racistas. Y toda esa información es útil para construir dos cosas, por un lado la línea de base con la información que se ha recogido, pero también las necesidades sociales entorno a la espacio en sí mismo. En ese momento articulamos a los actores también por supuesto como este mapeo de actores que queríamos desarrollamos y identificamos quién puede dar qué, y planteamos un proceso participativo a través de talleres y a través de diseño, dependiendo del tiempo que haya se profundiza más o menos en esta parte de la metodología. Luego, gente se genera una implementación que también puede ser una implementación colectiva con la ciudadanía o de repente se echa solamente por los alumnos de la universidad o por algunos actores más especializados, y luego cuando es implementa, ahí además es interesante porque es un proceso bien iterativo, porque claro lo que se diseñó, y lo que se recogió el taller de pronto cuando se implementa su firmosificaciones y cambios, que son fáciles de poder hacer porque el material que estamos usando es un material relativamente sencillo, temporal, y no es pues una infraestructura dura y sólida que no permite cambios. Y ya con esa información, ya con la implementación, nuevamente generamos información que nos permita comparar con la línea de base y de esa manera de terminar si es que se cumplieron los objetivos o que resultados tenemos y si el impacto ha sido el correcto, para también nuevamente corregir lo que haya que corregir. Y cuando los espacios públicos que hacemos justamente por el material suelen ser temporales, la transformación que aspiramos a tener no es solo física, sino sobre todo una transformación de repente la política pública o en la forma como los vecinos interactúan con el espacio, y ese proceso lo comunicamos efectivamente a distintas audiencias para lograr esas transformaciones mayones. Un ejemplo concreto donde hicimos básicamente todo este proceso fue en el Parque Manhattan en Comas, donde unos vecinos en realidad a través de una organización social nos contactan para ayudarlos en la activación de un parque, el Parque Manhattan, que resultó que era objeto de una intención de privatización por parte del alcalde, de ese momento, y los vecinos querían oponerse ese proceso y estaban luchando por evitar por un lado la venta del parque, pero también estaban luchando por estas prácticas que hacían que el parque fue inservible, ya lo habían dejado de regar, lo estaban deteriorando, estaban el argumento, era el parque no se usa, y la activación del espacio a partir del proceso de ocupar tu calle sirvió para dos cosas, primero para demostrar que sí se se ha usado, estaba sido usado naturalmente, pero había que mostrarlo más. Y segundo para articular el rol de los vecinos en su organización social, para especialmente mejorar sus estrategias y poder enfrentarse este proceso, logrando ellos y a nosotros convocar a políticos congresistas y generar una lucha para la defensa de su parque, que es finalmente resulta exitosa. Y con esta experiencia de los vecinos del Parque Manhattan, ¿cómo, cuando ustedes llegaron, cómo percibieron a los vecinos, qué ideas tenían, qué características, ustedes con ellos trabajaron, y qué cambios iron en ellos. El proceso fue increíble a mí, es uno de los que me ha gustado justamente porque logramos, no quiero decir trasladarle porque no es nuestro rol, pero en realidad logramos potenciar el poder ciudadano en las manos de ellos. Por un lado, creo que el proceso no solo se unió y los permitió organizarse y encontrar también los puntos en común y las diferencias que tenían con las directivas, con otros miembros de la comunidad, que a su vez generan fricciones que pudieron remontar, también lograron aprender sobre conceptos urbanos, a partir de la interacción con nosotros y por lo tanto poder defender bajo argumentos técnicos, por qué ese parque no debía ser privatizado. Y yo creo que ahí es bien interesante entender que para nosotros el espacio público, como tal, es un espacio que es naturalmente democrático, naturalmente diverso y naturalmente libre, y es por eso una emblema de por cómo la ciudadanía tiene que verse representada en un contexto de más en el que lo privado, lo individual, cada vez es más fuerte. El recuperar espacios públicos ya no es solamente un asunto de número de metros cuadrados de área verde o de espacio libre o de ciudades sostenible, desde en esa perspectiva es también un acto político en el que hablamos de un bien común, de un sistema común y en este caso de una ciudad común. Si en un espacio público para los ciudadanos, estas voces no tendrían una cámara de resonancia. Hay una relación de necesidad mutua entre ellas y los lugares en la ciudad que les permiten expresarse. Es necesario tener una ciudad que en poderes asus ciudadanos, a ocuparla y defenderla. Mentionaste el poder ciudadano. Y entiendo que iniciaron un poco más con dar este poder en el individual. ¿Cómo de pasar a lo individual luego llegan a lo colectivo? Sí, mira, el cómo vamos a tener desaños, en el caso del Lima y para Callao también. Y nosotros hemos podido ser testigos de una suerte de emergencia de acción colectiva en demás urbanos, una suerte de efervescencia urbana como le llamó yo, que la podría sintetizar en lo que nosotros hemos construido conceptualmente como la nueva generación urbana. Eso quiere decir que, a pesar de la ausencia del debate urbano, de los especialistas urbanos, en hace pocos años, han empezado a surgir una serie de movimientos, organizaciones, algunas vecinales, otras activistas, otras especialistas o NG, incluso empresas, que están entendiendo que la ciudad es un elemento fundamental para la sostenibilidad del entorno social. Y no solamente una cosa concreta de que se vamos a reciclar o no, es más bien un asunto de convivencia y de supervivencia. Y en esa línea el proceso ha mostrado cómo, justamente, mecanismos de acción colectiva de lucha ciudadana, mecanismos asociados, a evidenciar los abusos, digamos, que la ciudad modelo tradicional nos estaba imponiendo han sido procesos como interesantes y exitosos y que hemos estado viendo como nío creciendo y madurando. Por eso no se los hablamos que estamos ante esta nueva generación urbana que deje mi perspectiva es la más importante de todas y la que va a transformar la forma en la que vivimos en las ciudades. Pues luego estas personas, chicos, chicas, especialistas o no vecinos tienen dos tipos de poder, el poder de efectivamente volverse tomadores de decisión sea el sector público privado, pero sobre todo tiene el poder del voto y de poder elegir a esas autoridades que luego les van o no a prometer esa mejor ciudad que nosotros queremos. Claro, justamente ahí cuando hablamos del ciudadano activo, que ya se empoderó, tiene su voz es escuchada, necesita de un estado efectivo, un estado que pueda poder resolver, trabajar de manera articulada. Entonces, este proceso ocupa a tu calle cómo ha sido este trabajo con gobiernos locales, a nivel de recursos, de capacidades. Sí, bueno, es bastante diverso, en realidad, hemos tenido que ver una calesa fantástica y también, de instrucciones de logros central que han decidido apostar por los procesos, empezar a incorporar parte de nuestra metodología, incluye la transferencia de este conocimiento y, por lo tanto, lo que veíamos entre comillas, una unidad ejecutora al interior de la organización, cualquiera que está sea, para que se lleven capacidades, muchos voluntarios no se son acabado trabajando luego en municipios o en empresas o en organizaciones. Pero también tenemos los que no tienen interés, o que no solo no les interesa, sino que no quieren, porque pueda tentar contra algún objetivo más su alterno, y tenemos que ir a la opción. Y, en ese caso, hemos tenido quizás dos estrategias, una que es la de la omisión, o sea, es decir, ni siquiera les involucramos. Y tenemos esa posibilidad en tanto nosotros no somos estado, en la tenemos una competencia funcional que nos obliga a articular, no podemos o no articular. Y la otra opción es más bien irnos a poco a la pelea y enfrentarnos nosotros, y, situacionalmente, pero sí, los vecinos y los colectivos. Ahí es que nos desurja, en mi manera particular, una línea de investigación, digamos, o de reflexión, sobre lo que yo llamó la desobediencia urbana. Desobediencia urbana que básicamente se podría simplificar en la oposición y la resistencia a que yo absurdo que la ciudad nos plantea o que nos obliga a hacer. Entonces, el ejemplo, y muchas veces, ojo, esto se hace manera invertida. Alguien es, en mi caso, los se hace de manera oficial y propósito. Pero imaginémonos el caso de un peatón que cruza por abajo del puente peatonal. La cobertura mediática, la opinión general es estema alcriado, que se ha creído, pone en riesgo su vida. Pero en realidad es un cuestionamiento a que la infraestructura del puente peatonal es una infraestructura hecha para el auto y no para la persona, menos para la persona de camina, menos para la persona más vulnerable. Lo mismo ocurre con una serie de procesos que pasan en la ciudad. En la India, por ejemplo, en Nueva Delhi, tiene una altísima tasa de contaminación de la aire. Yo conversaba con una persona, una desobediente urbana que me decía, yo no voy a usar una máscara filtrante de aire. A pesar de que tengo Asma y a pesar de que me pueden enfermar seriamente de los pulmones, porque si yo hago eso, estoy renunciando a mi derecho a tener una era limpio. Y estoy aceptando que la política pública del gobierno sea recomendamos comprarse una máscara en vez de atender las emisiones, controlar las partículas, eliminar las fuentes de contaminación y, por lo tanto, tomar medidas reales que atiendan a la reje del problema y no solucionan individualmente en este caso la necesidad de aire limpio. Claro, totalmente. ¿Y cuantos se habla de desobediencia? Algunos apelan de que la desobediencia puede ser ilegal, ¿no? Te dice que mientras hay injusticia el ciudadano tiene todo el derecho para poder ser desobediente. En este tema, los espacios públicos como contribuyen a este empoderamiento del ciudadano es obediente y no ver a este ciudadano pasivo que cree que siguiendo las normas de los gobiernos locales es la forma legal por la cual hay que ir. La forma. La forma exactamente. Bueno, definitivamente, el espacio público ha sido la cuna de la lucha de los derechos en general de nuestra sociedad, la lucha por el voto, la lucha por libertad, por cual quiera. Ahora estamos presentiando muchísimo movimiento activista por la lucha de igualdad de género, de violencia contra la violencia contra la mujer. De la igualdad de la ciudad. Así es. Es como, por ejemplo, en otros ciudades, ahora en los reclamos y los gritos en la calle, como por mejorad de calidad de vida, mejor transporte público, no contaminación. Entonces sí, el espacio público es una plataforma de lucha natural. Y es además un elemento catalizador. O sea, ya está bien que la gente salía a la calle a hacer sentir su opinión, porque si no, eso se queda dentro. Y cuando se queda dentro, dice, con centra y no sal, luego explota de manera es que no queremos que ocurran con violencia desmedida y da a su vez paso a grupos. Extremitas para cualquiera de los lados. Entonces, yo creo que lo interesante es, tú, tú, una vez un debate con un periodista en Twitter que me decía, pero es que si la ley está, está para cumplirla. Yo le decía que no, que si la ley está y está es mala, está para cambiarla. Entonces, claro, desde los elementos y de la evidencia que estamos siendo desobedientes, a veces de nuevo, sin darnos cuenta, a veces dando nos cuenta, es una especie de reclamo a que hay algo que no está funcionando. Y por lo tanto, el Estado, que a su vez es lento, en las normas son estáticas, inodinámicas y tal, tiene que prestar atención a el por qué esas acciones ocurren. No es suficiente con que colocemos rejas entre un carril y el otro en una avenida, porque no estamos reconociendo que por ahí hay una necesidad de cruce. Entonces, no es suficiente con colocar la reja porque me ha olvidado el problema, porque seguimos generando la barrera y seguimos generando problemas a las personas. Si en otros lados está prohibida, está de hecho penado, aquí a las personas que infringe a los leyes de tránsito y que russan por donde entre comillas no deben. Retomando sobre la desobediencia, que es un término que deberíamos de hablarlo más seguido, incorporarlo en el vocabulario de todos los peruanos en general, a nivel global. Y cómo gestionamos esta desobediencia? Bueno, esa pregunta muy difícil, porque creo que una de las características que tiene el proceso es justamente de desobediencia, que acaba haciendo algo espontáneo. Entonces hay que saber en qué momento esta regulación que también viene cuando uno gestiona correctamente las cosas, también viene cuando las gestiones mal, pero esta regulación uno apaga esa espontaneidad a tu es a chispa. Sin embargo, creo que hay dos escenarios donde la gestión es clave. Por un lado, en los reclamos colectivos es importantísimo tener desde canales de comunicación apropiados, protocolos, rutas, etcétera para lograr ser exitoso en tu manifestación del reclame. Entonces, por ejemplo, una marcha en la calle por más que no exista una organización dirigente o un jefe entre comillas, exacto tienes un sistema, un sistema que está haciendo gestionado, que está haciendo organizado correctamente para el caso de nuestro país. Lo vemos con los movimientos feministas. En el caso aníbal global está este sistema, que no es una organización de Friday's for Feudder, es un ejemplo concreto de una gobernanza y de una gestión sistémica horizontal complejísima, pero que al mismo tiempo está haciendo efectiva porque están generando un la transformación global en este caso en un tema de cambio climático. Por otro lado, yo creo que otra de las gestiones y el análisis de gestión que se tiene que hacer tiene que ver con cómo medimos los resultados. Entonces, justamente bajo un escenario en el que hay algunos desobedientes que están actuando en reclamo de alguna cosa y por lo tanto están aprovechando eso para que se evidencia y por lo tanto alguna organización, posiblemente sea más social o más política o de gobierno. Cuando se toma esa demanda y la videy, y la acepta, la reconoce, no la analiza y dice o que tiene razón. Los puentes peatonales son en realidad puentes antipiatoanales, que vamos a hacer el respecto. Vamos a quitarlo, vamos a reglarlo, vamos a dejar de construir y poco a poco queremos desmantelando. Entonces ahí estamos gestionando ese resultado, producto del trabajo de algunas personas que naturalmente y sin saber, y van muchas personas que van crezando por abajo y algunas organizaciones que lo verbalizan y salgan información en redes, hay análisis, investigación, etcétera. Pero hay esos sociales. Muchísima gente que aún no nos cree, y muchos de ellos son justamente autoridades a cargo de hacer puentes peatonales. Pero esa transformación se da, entonces son procesos como justamente transformación mayor que pasan como en el tiempo, pero que tienen resultados concretos al final. ¿Qué es la para ir cerrando, Mariana? ¿Mos dería que puedas compartir con los oyentes? ¿Cómo ellos podrían luchar desde las trincheras, desde sus propias trincheras individuales, por una lima, por un perú, por un mundo mejor? Bueno, yo creo que tienen que ser supersovidentes, o sea, esa es en realidad la respuesta, no quedarse callados y evidenciar las razones por las que lo hacen y darse cuenta cuando lo están siendo, y justamente no han notado por qué este acto andocino, o sea que romperas barreras, así que en realidad, mi llamado es un llamado a la desobediencia urbana, para que justamente hacemos más los que evidenciemos las injusticias y las desigualidades espaciales que tenemos en nuestras ciudades. Muchas gracias, Mariana. Gracias por tu tiempo, por que os he perdido a esta experiencia, y ya saben, hacer desobedientes. Relato su gestión, un podcast de la Facultad de Gestión PUC, en este podcast te contaremos historias que inspiran.

Podcast Summary

Key Points:

  1. Lima enfrenta grandes desafíos urbanos como tráfico e inseguridad, que requieren acciones claras y comprometidas de los ciudadanos.
  2. Mariana Lebre, fundadora de Occupa Tucaye y directora de Elima Como Vamos, promueve la recuperación de espacios públicos mediante urbanismo táctico y participación ciudadana.
  3. La intervención en el Parque Manhattan (Comas) ejemplifica cómo la acción colectiva evitó la privatización y fortaleció el poder ciudadano.
  4. Se destaca el concepto de "desobediencia urbana" como resistencia a políticas que priorizan lo privado sobre el bien común, como los puentes peatonales diseñados para autos.
  5. La gestión de la desobediencia requiere canales de comunicación efectivos y medición de resultados para transformar reclamos en políticas públicas.

Summary:

En este episodio de "Relatos de Gestión", Mariana Lebre analiza cómo los ciudadanos pueden transformar Lima en una ciudad más justa. Explica que Elima Como Vamos es un observatorio ciudadano que usa datos para medir la calidad de vida urbana, mientras que Occupa Tucaye se enfoca en recuperar espacios públicos mediante urbanismo táctico y participación de múltiples actores: vecinos, gobiernos locales, universidades y empresas.

El proceso incluye diagnóstico profundo, talleres participativos e implementación temporal que permite ajustes. El caso del Parque Manhattan en Comas muestra cómo los vecinos, con apoyo de Occupa Tucaye, evitaron su privatización al activar el espacio y organizarse políticamente.

Lebre introduce el concepto de "desobediencia urbana", ejemplificado por peatones que cruzan por debajo de puentes peatonales, cuestionando infraestructuras diseñadas para autos. Argumenta que la desobediencia es un reclamo legítimo para cambiar normas injustas, pero debe gestionarse mediante canales de comunicación y medición de resultados para convertirse en políticas públicas efectivas. Finalmente, destaca la "nueva generación urbana" como actores clave que, a través de la acción colectiva, están redefiniendo la ciudad como un bien común y democrático.

FAQs

Lima Cómo Vamos es un observatorio ciudadano de calidad de vida urbana que usa datos y encuestas para evaluar la evolución de la ciudad en beneficio de los ciudadanos.

Ocupa Tu Calle es una iniciativa que recupera espacios públicos mediante urbanismo táctico y participativo, actuando como articulador entre vecinos, autoridades y otros actores para transformar la ciudad.

Los lugares pueden ser sugeridos por vecinos o instituciones, o identificados por el equipo, priorizando espacios con potencial de mejora y necesidades sociales.

Trabajan con ciudadanos, gobiernos locales, universidades, sector privado y expertos, cada uno aportando recursos y conocimientos para la transformación.

Vecinos contactaron a Ocupa Tu Calle para activar un parque en riesgo de privatización. La intervención demostró su uso, fortaleció la organización vecinal y logró evitar la venta.

Es la resistencia a normas urbanas absurdas, como cruzar por debajo de un puente peatonal, que cuestiona infraestructuras diseñadas para autos en lugar de personas.

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