Este episodio detalla la peligrosa crisis para el periodismo en Veracruz, México, en 2011, centrándose en los asesinatos de periodistas del diario Notiver. La narración comienza con el brutal crimen de Miguel Ángel "Milo Vela" López Velasco, reconocido columnista y subdirector, su esposa y su hijo Misael, también periodista. Este hecho sacudió a la comunidad y expuso la guerra entre cárteles por el control del estratégico puerto, un conflicto que se intensificó desde un violento episodio en 2007 y durante el gobierno de Javier Duarte. El medio Notiver, por su influencia y cobertura crítica, se convirtió en un blanco. La violencia continuó con la desaparición y posterior asesinato de la periodista Yolanda Ordaz, quien había cuestionado la investigación oficial del primer crimen. Las autoridades, en lugar de proteger a los comunicadores, a menudo difundían narrativas que los vinculaban al crimen organizado, estigmatizando su labor. El episodio describe un entorno donde los periodistas operaban bajo amenaza constante, con miedo a publicar o incluso a documentar hechos como la aparición de 35 cadáveres en una avenida, lo que refleja una profunda crisis de seguridad, impunidad y autocensura forzada.
Advertencia, este episodio contiene escenas y descripciones sensibles. Primero les pusieron una bomba. Después dejaron en la puerta una cabeza humana con un letrero que decía, "esto les va a pasar a todos los traidores, mi lovela lo sabe". Luego empezaron a matarlos, asesinaron a casi todos los periodistas que trabajaban en la sección sucesos de notiver. Tres crímenes, ocho personas asesinadas, un periodico atrapado en el fuego cruzado y una guerra por controlar la ciudad con el puerto comercial más antiguo de México. Artículo 19, oficina para México y Centroamérica presenta "Bara Cruz de los silencios". Una investigación del tiempo espacio más peligroso para ejercer el periodismo en México basado en hechos reales. Episodio 4, un martur volento. Son las 6 de la mañana del lunes 20 de junio de 2011. Una camioneta se detiene en las calles Villarrique y San Jerónimo frente a una casa en la colonia Playa Linda, en el puerto de Veracruz. Una casa normal, ni grande ni chica de clase media, sólo 100 metros de la comandancia de la policía intermunicipal de un culatazo, un hombre armado rompe la puerta de madera y sin mediar palabra, asesina las tres personas que están dentro. Ese día, el domingo, era el día del padre, mío me ha hizo mariscos, y eso no me gusta mucho la haiba, hizo haiba, caldo de camarón y recuerdo que me pasen camisa, tomamos fotos, y el día estaba mi hermano, mis a él, mi mamá, mi hermano Miguel y su pareja, sin la maldecorda. Nos fuimos y me dice mi mamá antes, "Oye, quiero hablar contigo, es que está pasando algo". Y después me cuentas. De regreso a su casa, a Yasmín le quedará resonando la advertencia de su madre. Está pasando algo. Suena de Excel como 5 o 6, no recuerdo en 5 o 6, 7 de la mañana. Me mando mensaje en Tía Cheli, y me dice dónde estás. Y en mi casa, ¿qué pasó? "Oye, es que creo que asantaron San Jeradismo, que es San Jeradismo, es la calle de San Jeradismo". Sigo mandando alertas, a mi mamá, mi mamá, mi hermano, no me contestan, y sigo intentando, y para eso, entre una llamada, me llama un compañero de El Bachirato, y yo estaba trabajando del Bachirato y me dicié, "Oye, es mi más sentido, pesa, me estoy contigo, y yo". De qué me hablas? Estaban las noticias. Yo creo que entonces eran como las 7 de la mañana, más o menos. Que le hablo mi hermano Miguel y digo, "Oye, me contesté, me digo, y me dijo Cheli que quisiera asaltar a la San Jeradismo". "¿Dónde estás?" Y digo, "Si mi casa". Bueno, pente para la casa de mi zapas, que acaban de asesinar a mi mamá, a mi mamá, y el bordo. Varios periodistas llegaron corriendo a la casa de la calle San Jerónimo. El primero fue Gabriel Luje, un fotógrafo a quien apodaban el mariachi. Él fue quien avisó Miguel, luego lo supoyas mi. Los hermanos se encontraron en la que fue su casa, ahora convertida en escena del crimen. Su familia había sido asesinada, sólo quedaban ellos. Cuando todo esto pasó, quiero decir que nosotros recogimos de sangre. Nosotros, fuimos los que recogimos de sangre. Las balas, los sientes, nosotros. No hubo un momento de investigación, de Valimo a madre. Realmente les Valimos, madre. Realmente nunca les interesó en caso. Y nos quedamos que ir al sí, por miedo. ¡Marquete! ♪ Puede alto riesgo su opicio ♪ ♪ Y compasión lo ejercía ♪ ♪ Para cualquier periodista ♪ ♪ Que peligrosa es la vida ♪ Veracruz pasaba días entre carnavales, playas, fiestas y cruceros. Así era antes, en el pasado. Eso acabó el día en que llegó la sangre. Asesinatos, fosas comunes y balaceras. Cuando estalló la guerra por el control del puerto. Varias fuentes coinciden en que esa guerra inició el 3 de marzo de 2007. En la congregación de Villarín, para hacer exactos tres años. Villarín es una comunidad pequeña y pobre, pero en el 2006 se transformó en la sede de carreras para caballos por sangre. Animales por los que apostaban millones de pesos. Ahí en Villarín se había instalado E. Fraín Teodoro Torres, uno de los líderes de los setas en la región. El Z-14 como la podaban. Estaba en la carrera del sábado 3 de marzo y esa tarde, en presentación estelar, corría el Alexander, su caballo favorito. Además del Z-14 se encontraban narcotraficantes, ganaderos, políticos y el público habitual. Había cerca de 10 millones de pesos unos 500.000 dólares en la bolsa de apuestas. Y la carrera terminó con un empate entre el Alexander y el guachinango. Los ánimos se caldearon y empezaron los balazos, media hora de tiros. E. Fraín Teodoro Torres, el Z-14, y Roberto Lascano cayeron heridos. Lascano murió en el lugar y a Torres lo llevaron a un hospital dando un nombre falso y con siete balazos en el cuerpo. No resistió. El Z-14 se murió en el hospital. Lo enterraron en Posa Rica, pero pocas horas después, un comando armado abrió la tumba y se robó su cadaver. Cuando el polvo y la polvoras se disiparon, se pudo ver que la balacera de Villarín había dejado varios muertos. Dos según la versión oficial, más de 10 según otros testigos, y varios carros abandonados con placas del norte. Pero en realidad, la balacera había dejado el descubierto otra cosa. Se corrió el velo. Se hizo evidente que los Z-14 ya vivían, hacién y desacían en Veracruz. Mandaban y no estaban dispuestos a perder su lugar. Fue el inicio de un camino sin retorno, un camino de violencia que afectó directamente la vida cotidiana de todos los ciudadanos, incluidos los periodistas. Empezaron las amenazas y agresiones que fueron escalando. Y todo se dificultó con la llegada al poder de Javier Duarte de 8, en 2010. Horacios amor, en ese entonces fotopeliodista, lo recuerda bien. En la vida a nivel personal, a mí me afectó muchísimo. No estamos preparados para eso. Nos tomó desorpresa y fue y en ese que sobre la marcha, porque en realidad te da un curso de cómo siempre te da una balacera o cómo vas a curir una información tan delicada o cómo vas a ser. Al aguardar tu vida. No sabías nada. Solo oíbas y tomadas sus fotos y por instinto, tal vez intentabas como que resguardarte de algo. Nos tocó. Pues sí, nos tocó yo de estar en balaceras. Nos tocó llegar a veces antes que los policías salta las ejecuciones. Y estás en medio del monte con un cada vez, sin cabezas, ahí tirado y con un mensaje clavado en el pecho y disque. "Oye, pero no hay nadie más, solo estoy yo y mi compañero, ni siquiera llegado a una patrulla, ni siquiera que hacemos aquí, ¿no?" La violencia que sufría ver a Cruz debía ser narrada. Y un periódico tomó ese objetivo. El notiver. La sección suceso será más y más leída medida que la sangre corría, al ritmo de una plaza en disputa entre los zetas y el cártel del golf. Era el diario más popular del puerto, el que tenía cuatro de cas de historia, el que marcaba agenda comportadas y titulares picosos a puro tonojarocho. El diario más leído de Veracruz se enfrentó una situación paradógica. Su popularidad y su influencia se convirtieron en condena. Notiver se transformó en un blanco más dentro de una guerra sin reglas, cuartel, ni bandos definidos. Mi administración ha mostrado y seguirá mostrando toda la disposición y la voluntad política para que junto con el gobierno que encabeza el presidente Felipe Calderón Inojosa vivamos el clima de tranquilidad y paz que siempre ha caracterizado a Veracruz. 10 de abril de 2011. Javier Duarte y el gobierno federal de Felipe Calderón lanzan el operativo Veracruz Seguro. Entregan la seguridad del puerto a la marina y desplegan tropas en todo el estado, pero de poco sirven los anuncios, las fotos épicas con armas exhibidas, todo empeora, en el puerto la violencia se desata como nunca. Y como señal inequíbaca, matan a uno de los periodistas más influyentes, la figura más importante de Notiver. El columnista del periodico Notiver, Miguel Ángel López Velasco, fue ultimado a la madrugada de este lunes en su domicilio particular, y ha estado en las calles de Villarrica y San Jerónimo de la Colonia Formando Ogar, a escasos 100 metros de la comandancia de la policía intermunicipal. Esa noche asesinaron a Miguel Ángel Velasco. Mejor conocido como Milo Vela, según su firme Notiver. También asesinaron a su hijo Misael de 21 años y periodista de la misma publicación y Agustina Solana, esposa de Milo y madre de Misael. El triple crimen sacudío Veracruz, preseguida a blu el gobernador para tratar de su avisar el hecho. Esto es el reflejo de lo que está pasando en todo el país, y que evidentemente Veracruz no escapa a estas acciones. No es un ataque contra un medio de comunicación, no es un ataque inclusive contra un gremio, es un ataque contra la sociedad entera, contra la sociedad de Veracruzana. Todos conocían a Milo Vela, un periodista con décadas de carrera profesional. Inicio como reportero de calle, siempre pegado a su radio, escuchando la frecuencia policía aca para encontrar la noticia, conocía como nadie los secretos de la ciudad en la que nació, y siempre andaba con un cigarro en la boca. Era subdirector de Notiver y coordinador de la sección Suscesos. Además, escribía la columna "Va de Nues", donde revelaba en arco violencia a cuerdos políticos y abusos de empresarios. Su columna ganaba tantos lectores como enemigos. Todo mundo, sobre todo el poder político, estaba atento a lo que Milo escribía. Su colega, Raimundo Espejo Barradas, venía una de las posibles causas del asesinato. Era un favor el que le llegaron a tener a la columna "Va de Nues", de Miguel Ángel, los funcionarios que si aparecía esa columna, el funcionario al día siguiente estaba asesado. Era tanta información de alta. Ten lo mejor que se acababa el funcionario. El vínculo entre Notiver y el gobierno de Duarte se había tornado explosivo. Para un gobernador obsesionado con el control del opinión pública, la presencia de un medio con tanta influencia representaba un grave problema. Y para un periodico antiguo, el piso de cuestionamiento a las autoridades era más alto. Una rencilla pública entre el gobernador y alfonso sales, dueño de Notiver, se pelearon durante meses. El crimen de Milovela tensó un mar la relación entre el periodico y el gobierno de Duarte. Pero aún, apenas dos días después del multíomicidio, el procurador estatal Reinal dos cobarperes, llamó a una conferencia de prensa intentando dar por esclarecido el caso. Teníamos todos los elementos para señalar como uno o el principal provable homicida de prensa y su familia, a aguantar los carranzas a bedra, a día se añaca un sujeto de alta peligrosidad, con un largo historián delictivo en el Puerto de la Cruz, y con el que el periodista, en el lo que el delasco habría tenido graves diferentes. Juan Carlos Carranzas a Bedra, a día se le añaca, fue policía de tránsito del Puerto, luego vinculado a los etas y después al cartel jalisco nueva generación, uno de los famosos "chapulines", los que cambiaron de vando cuando llegaron los nuevos dueños. Sin embargo, muchos desconfían de la versión oficial, no creen que a inyaca sea el verdadero responsable, pero el tiempo no alcanzó siquiera para discutir posibles hipótesis. Pocas semanas después llegó un segundo crimen, otro asesinato en las filas del notiver. Mataron a Yolanda Ordaz. Yolanda no pasaba desapercibida, tanto por su carácter fuerte como por su andar, siempre con su bolso acuestas, peinada y maillada. Sus colegas dicen que nunca la vieron usar zapatos deportivos, corría detrás de la noticia suvidenta cones de 15 centímetros. Puseaba unos zapatos así como de una plataforma grandota y espantalón de mezclilla toda la vida, así muy señalba al cuerpo. Y casi invariablemente una blusa negra de manja larga, ¿no? Y siempre fue así, pintada, unos saletotes grandes, no? La creía así como de oro. Así como la mujer majeña no te de repente sale a los festejos, a los mailleros, los majeros, los de gaba todos los días trabajando. Nación tejiste peca, un pueblito del estado de Guajáca. Su mamá era a Marecasa y su papa militar. Se mudó a ver a Cruz para estudiar comunicación y ahí conoció a varios periodistas, entre ellos a Milovela. Yolanda era una mujer reservada, su carácter era fuerte, pero como amiga se ofreciaba ya totalmente, le habla más por él y siempre protegía a los compañeros y los encausaba y iba haciendo así como guía de los muchachos que iba en llegando incorporándose al medio y hace a inotivero en otros periodicos. Apasionada, así la recuerdan. Apasionada por la crónica policiaca que fue la única fuente que quiso cubrir. Trabajó siempre en notiver, hizo su carrera profesional en ese medio. Ahí, supervisada por Milovela, Yolanda comandaba al equipo que cubría notas policiacas, un equipo que incluía reporteros y fotógrafos como Misael, lo pesolana y Gabriel Uge, el mariache. De la energía particular que tenés equipo se acuerduga a Guajarda. Ya ellos llegó un momento en que ellos se coordinaban. No sé si lo vi, por ejemplo, había un asalto por allá y uno nos paraba allá, había una ex일ita por acá y van a otra. Entonces se repartían ellos y ya luego intercambiaron más tría. Ellos. Yo no podía que yo trabajaba en televisión, tenía frososamente que ir a los lugares. Ellos se coordinaban ahí, hicieronse aquí. El asesinato de Milo y de su hijo Misael golpeó al grupo porque ambos trabajaban en notiver. Quien salió a defender públicamente sus nombres fue Yolanda. Seguía de cerca las novedades del crimen, escribían notas en el periódico y cuestionaba públicamente al procurador por su deficiente investigación, por sugerir que Milo y su familia estaban en malos pasos. Entonces ocurrió algo que nadie esperaba. Un mes después del crimen de Milo, Yolanda fue la siguiente víctima. Desapareció el 23 de julio. Era sábado. Yolanda andaba de un lado a otro en preparativos porque ese día sería la graduación de su hijo. En medio de ese trajín salió de su casa diciendo que regresaría pronto, que iba una cosa de trabajo que ya volvía, pero pasaron las horas y no regresó ni contestaba el teléfono. Una mala señal en ese tiempo. Un silencio invadió todo. En su casa, el clima de fiesta se transformó en angustia en certidumbre. Yolanda no llamó a su casa, pero en esas horas son el teléfono de Jasmin, la hija de Milovela. Como las dos de la tarde, me habla y yolanda ordas. Y me dijo "yola", y me decía "no contestes". Estaba con mi sobrina hija de mi hermano. Pasó. Pasó las horas. Pasó a lo otro día y después subimos a tiches. ¿Qué quiso decirme, Irlanda? ¿O qué querían decirme los que estaban ahí con ella? No sé, ya estaba secosada. Jasmin no supo que quería decirle a que ella amiga de su papá, como tampoco se supo mucho más. Yolanda desapareció, no voy llamada pidiendo rescate, negociación ni explicación. 48 horas más tarde, un cuerpo de capitado sería encontrado en frente del periodico imagen del Golfo, en boca del río. También los amigos treicionan, atentamente, Carranza. Se leyé en una cartulina puesta junto al cadáver, el cuerpo de Yolanda ordas. Carrances el apellido de la persona que en las autoridades adjudicaron el multimicidio de Milovela, su hijo Misael y su esposa gustina. El expoliciat de tránsito apodado en Niaca aparece otra vez como presunto asesino, nombrado en un papel que anticipa un hipótesis a la medida del gobierno. El cuerpo de Yolanda tenía indicios de haber estado sentada por mucho tiempo, sometido a un interrogatorio. Además había sido mutilado, datos dolorosos para su familia, terror para sus colegas, y una cortada perfecta para el gobierno de Veracruz, que se pronunció en seguida, diciendo que Yolanda tenía vínculos con organizaciones criminales. Entonces, solo unas horas que se encontró el cuerpo sin vida a la periodista Yolanda a orar de la Cruz, el doctor de Veracruz reinado a escobar Pérez aseguró que lo misidio apunta que fue perpetrado por integrantes de el crimio organizado y el cual no estar relacionado con la aborta periodística de la reportera. El funcionario estatal manifestó que elemento de la suprocrede de Veracruz dieron fe de la llago del cadáver de la comunicadora del periodico Notiver, acuyolados en control mensaje. Fue ese mensaje en esa cartulina, la excusa perfecta para presentar el crimen como una justa de cuentas sin conexión a su labor periodística. El gobierno culpo al narco y apuntó que ella estaba involucrada en algo sucio, un camino que la narrativa oficial elige frecuentemente ante los asesinatos de periodistas. Notiver respondió desde su tinchera, publicó duras críticas y la relación con el gobierno se tensó todavía más. Hoy el diario Notiver exigió la renuncia del procurador de Veracruz reinado a escobar, quien declaró ayer que el crimen de la periodista estaba relacionado con la delincuencia organizada. A través de un comunicado en su portal, Notiver asegura que la reacción del gobierno estatal de Veracruz para ensuciar mediante la sospecha a la reportera fue indignante y miserable y califica la actitud del procurador como majadera, difamatoria y sesgada. En apenas un mes, el diario más popular de Veracruz había perdido a tres periodistas. En menos de un mes les habían asesinado a dos de sus pilares, milo y holanda, y aún faltaban más. Las calles de boca tuvieron un movimiento inusual, patrolla, unidades militares y de la marina, iban y venía. El reporte era poco creible, decenas de cuerpos habían sido arrojados en una de las principales avenidas. En total fueron 35, 24 hombres y 11 mujeres. Un compañero que estaba conmigo así me dijo acaban de votar unos muertos ahí en las américas y dice "como clase, aquí en un hotel hay una cumbre de gobierno de procuradores como va a votar ahí 10 muertos". Y le dice "no son 10, son 15, no son 15, son 20, no, parece que son 30". Y me quedé bien y le digo "no es cierto, pero que están tocando". El periodista Horacio Zamora recuerda que nadie se atrevía a tomar esa fotografía. Y me acuerdo que mi compañero me decía "es la portada de mañana, es el cuerpo de foto, es el de la portada del Washington, todo es, me dije "sí, pero yo no voy a ir, y no fui, o sea, con una decisión". Si alguien pasa por ahí con su teléfono logrado y lo sube a su recto, es perfecto, pero yo no voy a irme ahí, no, yo no lo voy a hacer porque yo no sé, ni quién es son, ni para dónde van. Y si es grupo antagonista al jefe de la plaza, no le parece ni la de lo que son capaces, el río era muy alco, y decidí no correr. En una zona seguri comercial, frente a una cumbre de procuradores que supuestamente buscaban soluciones a la violencia, Veracruz se declaraba en guerra abierta, frente a una montaña de 35 cadáveres mutilados, los matacetas se presentaban. Y tan mal, tan verdaderamente jodido estaba todo, que tomar una foto podía costar la vida. No la quiso tomar Horacio, ni la quisieron tomar otros. Sigue siendo un misterio la identidad de quien capturó la instantánea que recorrió el mundo. Eran tiempos de violencia y agua revaltas. No era fácil intuir qué convenía y qué no. Lo que sí estaba claro, dicen, es que la disputa territorial de los cárteles implicaba tanta muerte como dinero circulando. Así pasó, de repente todo el mundo estaba en mis cuido, y tú decías "híjole y te vuelvas para noico", o que dices, "yo no sabes qué hacer, yo no sabes mi confiar, yo no sabes con quién platicar, ni nada de eso". En esas aguas revaltas de intereses, bandos y alcones, el periodismo quedó en un lugar muy frágil. Publicar era un riesgo, no publicar también. Algunos los secuestraron por varias horas para torturarlos, los tableaban. A otros los señalaron como parte de una lista negra, la de los apestados. Y ser, o haber sido periodista de notiver, implicaba un riesgo perse. Gabriel Uge, el mariache, sabía que él podía ser el siguiente objetivo. Siempre pegado la frecuencia policiaca, Gabriel Uge llegaba primero a cualquier sitio. Si había un muertito como deshien en corto los periodistas, ya estaba al lado con su cámara, esa velocidad, tan valorada en el oficio, en veracruz puede ser un problema, como la vez que cubrió en enfrentamiento entre policías y un individuo, Uge fue tan velós que logró fotografiar la escena antes de que los agentes plantaran un arma al lado del cuerpo simulando en enfrentamiento. Gracias a sus fotos, los cuatro policías federales acabaron presos. A Gabriel Uge le decían el mariache, porque en sus primeros tiempos como fotógrafo llevaba una cámara Pentax dentro de una estucha de violín, lo único que había conseguido para cuidarla de los golpes. A sus 37 años, él el fotógrafo más reconocido de la sección sucesos de notiver. Trabajada junto a Milo y Holanda, el periodismo era su pasión. Dice Isabel Luna, su sobrino, ni para dormir apagaba el radio de frecuencia corta. Siempre estaba alerta. Luego en las noches, si yo me despertaba el baño, podía escuchar la radio de la frecuencia de la policía, de todas las frecuencias que se usaban en ese tiempo para donde ellos escuchaban los accidentes que había y estaba prendida. O luego me asomaba la ventana y se conoce que acababa de llegar de algún accidente y le ganaba el sueño y se quedaba dormido. Una pasión que terminó contagiando a su sobrino Guillermo Luna, memo como le llamaba, que aprendió a fotografiar en una sucesión lógica debido a la admiración que sentía por su tío. Cuando mataron a Milo, a Miss Aélie y Holanda, Uge y Memo sabían que estaban en riesgo. Al igual que otros periodistas, y decidieron abandonar el puerto, irse para salvar sus vidas. Se va a mi tío en julio y en septiembre se va mi hermano porque al parecer los había no amenazado. Fue algo que llegó de otro compañero, oídos de todos, entonces se fueron. Muchos de la fuente policiaca se fueron de aquí. Días después de la asesinato de Holanda, Uge se mudó a Tabasco y luego posar rica. Le resultó muy complicado conseguir trabajo, pero además Gabriel se sentía extranjero. Tantos años dedicados al periodismo en Veracruz, tantos días sin dormir siguiendo la noticia para tener que empezar de cero. Fueron días de un pesado de es tierra. Su cabeza y su corazón se siguían moviendo al ritmo del puerto, donde además vivía su pequeña hija. Por eso, pocos meses después de sollo las recomendaciones de sus amigos y volvió a Veracruz junto a Guillermo. Tío y Sobrino regresaron con proyectos que les daban fuerza. Querían fundar un periódico propio, estaban pensando cada detalle, incluso tenía el nombre. Todo fueron planes hasta el 2 de mayo de 2012. Cuando mi mamá me habla y me dice que mi hermano no ha venido a comer. Veo que irá a se mató tampoco, llegó después de la hora de la comida y pregunto porque mi mamá ya estaba preocupada, empiezo a preguntar por él por ellos. Y no contaba ni sus nexthel ni sus celular. Me empezó a desesperar y ya a partir de ahí fue marcarles a los 3. Y ninguno me contaba. Los 3 eran Gabriel Uj, Guillermo Luna, Eira Sema Bacerra, una amiga y vendedora de publicidad de medios, quien también participaba en el proyecto del nuevo periódico. Y Sabel llamó primero a sus amigos y colegas, después a contactos de contactos a todo el mundo en busca de información. Me he ido a cubrir un accidente y pues mi teor último que sabíamos es que había venido a la casa. Había dejado aquí su moto y su mochila y después de eso pues nadie sabía nada de ellos. Fona noche larga. En México nos fue un empresario que un periodista no conteste su teléfono y temprano a la manacer del día siguiente llegó la mala noticia. Las autoridades informaron el hallazgo de cuatro cuerpos, eran Gabriel Luj, Guillermo Luna, Eira Sema Bacerra y Esteban Rodríguez. Quien tiempo atrás también había sido fotógrafo de notiver, aunque ya estaba retirado. Mutilados, consignos de tortura. Sus restos fueron metidos en bolsas de basura y abandonados en un canal de aguas negras llamado La Zamorana. El 3 de mayo de 2012, día de la libertad de expresión. No es necesario pensar mucho para divinar cuál fue la versión oficial de los hechos. Las autoridades siempre declaraban lo mismo. Crimen pasional, asalto o ajuste de cuentas entre bandas. Un hecho del crimen entre criminales, asunto del narco. Dos salidas en una. Desvincular el móvil de la tarea periodística y al mismo tiempo criminalizarles. Hacer los responsables de sus propias muertes. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos del gobierno de Duarte para justificar que el móvil de los asesinatos. No tenía nada que ver con el periodismo. Las noticias sobre los ataques a la prensa en Veracruz comenzaron a llamar la atención internacional. Novedad de otra vez lamentables en México. Por las periodistas que aparecieron asesinados, cuerpos de periodistas. Decapitados, en este caso fueron tres periodistas. Y la compañera de uno de ellos, es Trata Guillermo Luna, Gabriel Uj, Esteban Rodríguez. Y Racema V.C., Racoatro cuerpo que aparecieron tirados en un arroyo, en bolsas, plásticas, partes de el cuerpo desmembrado. Y las autoridades repitieron el mismo guión. Encontraron a supuestos narcotraficantes que cometieron los crimenes. En este caso fueron Isahías Flores Pineda, Alias Elcronos y Juan Carlos Hernán despulido Alers la Verta. Supuestos jefes de plaza y operativos del Cartel Jalisco nueva generación. Tres años más tarde, en 2015, el procurador Amadeo Flores Espinosa dará porcerrado el caso con el Cronos y otras seis personas detenidas. Sin ir más allá de los supuestos autores materiales. Pero ni la familia, ni los colegas han aceptado esta versión. Hubo gente que vieron patrullas en la madrugada por esos rumos. Se supone que ellos estaban desaparecidos pero era muy extraño que habían estado dando vueltas en ese lugar. Nunca investigaron, nunca buscaron cámaras, nunca rastriaron llamadas. Porque todavía el teléfono de mi hermano zonaba cuando nosotros estuvimos marcando, nunca hicieron nada. Luego de los asesinatos y la estrategia del gobierno de Duarte para criminalizar a los periodistas. Notiver muestra bandera blanca. Ya no hay periodicazos ni críticas frontales. Alfonso Salces, el dueño del periodico, elimina toda la edición digital de aquellos años violentos. Ordena, borrar, todo. En internet ya no hay registro. No queda nada de las picosas columnas políticas de milo, ni las crónicas de Yolanda, ni las fotos de UG, ni los primeros pasos de los jovencitos mis a él y memo. Se borró el archivo por seguridad, se acabaron sus vidas y la memoria de su trabajo. En menos de un año, ocho periodistas fueron asesinados en Veracruz, cinco de ellos colaboradores del mismo periodico. ¿Cómo fue posible? Tienes y por qué mataron a cada un cada. Ocho crímenes y muchas preguntas. Vareas hipótesis, muchas contradictorias. Y potecis un hipótesis. La primera gran pregunta es si los tres casos que agrupan los ocho asesinatos son partes de una misma represalia o cada uno debe analizarse por separado. De acuerdo a las versiones oficiales, siempre fue el narco y siempre el cartel jalisco nueva generación. Sin embargo, no han revelado otras pruebas más que cartulinas con supuestas firmas de personas que presuntamente pertenecian ese grupo. Y en ningún caso han avanzado más allá de los cicarios. Nunca investigaron autores intelectuales. Y potecis dos. Varias víctimas fueron asesinadas por ser voces incómodas. Por las denuncias que realizaba milo a políticos y empresarios, por las preguntas de Yolanda al procurador, por las peleas públicas entre el dueño del periodico y el gobernador que desafiaban su autoridad, por estorvar a personas e incluso por pertenecer un medio que afectaba sus intereses. Las autoridades nunca avanzaron en esta línea de investigación. Y potecis tres. Los asesinatos pudieron ser un mensaje seleccionador. Una señal de los setas para disciplinar al periodismo en tiempos de disputa de la plaza, para anunciar aquí seguimos mandando. También pudieron ser los integrantes de jalisco nueva generación, para decir, llegamos y estas son las nuevas reglas. Los dueños de la información ahora somos nosotros. Duda difícil de esclarecer cuando las únicas pruebas vinculantes son cartulinas que cualquiera puede escribir, firmar o adjudicar al rival, el doble filo de las narco cartulinas. Y potecis cuatro. Los cuerpos de Milo y Yolanda tenían indicios de haber estados sentados, con las manos atadas. Por tanto, es posible que hayan sido sometidos a interrogatorios y torturas para obtener algún tipo de información. Una situación que puede involucrar al crimen organizado como también a militares o policías, quienes muchas veces han realizado este tipo de acciones ilegales. Y potecis cinco. El México ha asesinado a más de 100 periodistas, pero no es frecuente que le quiten la vida al reportero y también a su familia, como ocurrió con Milo. ¿Qué significa eso? Se dice que en el lenguaje de la mafia el asesinato de alguien y de su familia implica una suerte de venganza, debido a que esa persona se metió con la familia de alguien más. ¿A quién o quiénes habrá denunciado o incomodado Milo? ¿Fue ese triple crimen un mensaje de la mafia? ¿Qué intentaban decir? 13 años después no es respuesta. Todas las hipótesis pueden ser correctas. Las aquí nombradas y otras sin enunciar. -Tres crímenes. -Tres crímenes. -Ocho ejecución. -Ocho ejecución. Seguimos sin saber quiénes y por qué asesinaron a Milo Vela, a su hijo Misael y a su esposa gustina. Tampoco conocemos las razones de la desaparición y asesinato de Yolanda Ordas. Ni se esclarecen detalles ni se identifica a los autores intelectuales de los asesinatos y mutilaciones de Gabriel Luje y Guillermo Luna, Esteban Rodríguez, Eiracema Vésar. Hoy por hoy lo único que se sabe concertes en el puerto de Veracruz es que la guerra se lleva consigo a quien pretenden a ra. Veracruz de los silencios es una producción de artículo 19 oficina para México y Centroamérica. Narrador. Lasaro Gero-Drigues. Idea original. Paula Mona Cofelipe y Miguel Tobar. Guion. Paula Mona Cofelipe y Leandro Grosshaus. Producción. Galgódromo entretenimiento. Registro documental. Miguel Tobar. Todos los casos y la investigación completa pueden consultarse en Veracruz de los silencios.org.
Podcast Summary
Key Points:
El episodio narra una serie de asesinatos dirigidos contra periodistas del diario Notiver en Veracruz, México, en 2011, comenzando con el crimen de Miguel Ángel "Milo Vela" López Velasco, su esposa e hijo.
La violencia se enmarca en una guerra entre cárteles (como Los Zetas y el Cártel del Golfo) por el control del puerto, que escaló tras un violento incidente en 2007 y se agravó con la llegada al poder del gobernador Javier Duarte.
El periodismo se convirtió en un blanco, enfrentando amenazas, desapariciones (como la de Yolanda Ordaz) y una narrativa oficial que a menudo vinculaba a las víctimas con el crimen organizado para desacreditar su trabajo.
El caso ilustra la extrema vulnerabilidad de los periodistas, la falta de investigaciones serias por parte del estado, y el clima de terror y autocensura que se instaló en la profesión.
Summary:
Este episodio detalla la peligrosa crisis para el periodismo en Veracruz, México, en 2011, centrándose en los asesinatos de periodistas del diario Notiver. La narración comienza con el brutal crimen de Miguel Ángel "Milo Vela" López Velasco, reconocido columnista y subdirector, su esposa y su hijo Misael, también periodista. Este hecho sacudió a la comunidad y expuso la guerra entre cárteles por el control del estratégico puerto, un conflicto que se intensificó desde un violento episodio en 2007 y durante el gobierno de Javier Duarte.
El medio Notiver, por su influencia y cobertura crítica, se convirtió en un blanco. La violencia continuó con la desaparición y posterior asesinato de la periodista Yolanda Ordaz, quien había cuestionado la investigación oficial del primer crimen. Las autoridades, en lugar de proteger a los comunicadores, a menudo difundían narrativas que los vinculaban al crimen organizado, estigmatizando su labor.
El episodio describe un entorno donde los periodistas operaban bajo amenaza constante, con miedo a publicar o incluso a documentar hechos como la aparición de 35 cadáveres en una avenida, lo que refleja una profunda crisis de seguridad, impunidad y autocensura forzada.
FAQs
Un hombre armado asesinó a tres personas en una casa, un crimen que impactó a la comunidad y marcó un aumento en la violencia en la región.
Fue un periodista influyente y subdirector de Notiver, asesinado junto a su familia en 2011, posiblemente por su columna crítica que revelaba abusos de poder y corrupción.
Notiver, el diario más popular de Veracruz, se convirtió en un blanco por su cobertura de sucesos violentos, perdiendo a varios periodistas asesinados en poco tiempo.
El gobierno estatal, a través del procurador, atribuyó los crímenes al crimen organizado, sugiriendo vínculos de las víctimas con actividades ilícitas, lo que generó críticas por desviar la atención de su labor periodística.
Este evento reveló la presencia y control de los Zetas en la región, desencadenando una escalada de violencia que afectó a la población, incluidos los periodistas.
La disputa entre cárteles y la corrupción gubernamental crearon un ambiente peligroso donde publicar o no información podía llevar a amenazas, secuestros o asesinatos.
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