Pablo García Oliver, arquitecto argentino de 55 años, sobreviviente del tsunami de 2004 en Tailandia, comparte su impactante experiencia y su camino de fe. La tragedia ocurrió el 26 de diciembre, cuando un terremoto submarino generó olas de más de 30 metros que arrasaron 14 países, matando a 220,000 personas. Pablo estaba de luna de miel con su esposa Mora en una playa paradisíaca. Minutos antes del desastre, disfrutaban de una mañana perfecta, pero de repente, el agua se agitó violentamente. Pablo quedó sumergido, sin saber dónde estaba la superficie, y en su desesperación sintió que se ahogaba. En ese momento, aceptó la muerte con tranquilidad, pero logró sobrevivir milagrosamente. Antes de esto, Pablo ya había enfrentado la muerte de su hermano Tommy a los 13 años, un evento que lo marcó profundamente y lo llevó a valorar el amor incondicional de su padre, quien lo apoyó con ternura. Pablo reflexiona sobre cómo estos "sacudones" lo acercaron a la fe, no como algo racional, sino como una red de contención similar al amor familiar. Escribió el libro "Demorando la llegada", donde narra su experiencia y la compara con un encuentro espiritual. Hoy, con cuatro hijos, busca transmitir ese amor y apoyo a su familia, recordando que incluso en los momentos más oscuros, la fe y el amor pueden ser un ancla.
Bienvenidos a Nimplata Nioro, un espacio para encontrarnos con el que verdaderamente no llena, para que nos tome de la mano y nos pongan caminos nuevamente. Charlarémos con personas que nos dicen como Pedro y Juan, no tengo plata ni oro, pero te doy lo que tengo. En el nombre de Jesucristo de Nazaret, Levantate y Camina. Este podcast es a beneficio de los solares de la parroquia nuestra senora del Pilar. Si te gusta, te pedimos que nos ayude danando a través del link que está la descripción de cada episodio. Muchas gracias. Arrancamos. Muy bienvenidos a todos. Gracias por estar con nosotros. Hoy tenemos un invitado argentino. Se llama Pablo García Oliver. Pablo estuvo en una situación muy impresionante, sobreviviente de una gran tragedia de la humanidad que pasó hace 21 años, un 26 de diciembre de 2004, el día después de Navidad, él estaba en Tailandia y hubo un tsunami. Él estaba consumjada el 1 de miel y este tsunami fue una cosa impresionante, fue arraíz de un terremoto que empezó en su heste asiático, empezó en su matra y causó olas enormes, enormes de más de 30 metros que fueron golpeando las costas, las cislas y que causaron la muerte de 220 mil personas, volvió 14 países hasta el terro de la rotación de la tierra. Se dice que la energía que produjo este terremoto y que empezó este tsunami fue el equivalente a 23 bombas atómicas como la de Hiroshima. Una cosa impresionante, esto pasó hace 21 años y hoy queremos hablar con Pablo un poco acerca de esto, ¿no? ¿De qué fue lo que pasó que nos cuente desde la fe también, tratar de mirarlo, ahora si lo vio con feo, no? Y un poco porque en la vía todos tenemos a veces su una miso. Bueno, ¿cómo reaccionamos? ¿Qué pasa después? ¿Cómo lo vivimos? Pablo, bueno, te amo a las gracias, la bienvenida, al por acá, decir que Pablo tiene 55 años, es arquitecto, expiloto de avión, tiene 4 hijos, con mora. También escribió un libro que se llama "Demorándola llegada", historia un tsunami y con muchísima generosidad nos acompaña hoy para charlar un rato muy bienvenido, Pablo. Gracias, ¿cómo están? Lo de piloto de avión es muy anecdótico, dice el curso, con del chico, pero mora me dice, piloto de avión, tampoco, que era pilotero niñas. Bueno, vio lo cuento porque fue una parte de linda también de mi vida. Hola, Pablo, bienvenido. Bueno, como decía antes de arrancar, yo también estuve en el lugar donde pasó su una miplosa, pero por suerte, varios meses antes, así que me impresione mucho todo lo que contás lo que nos va a estar contando, te superagracemos que nos compartas de experiencia. Y como siempre, con nuestras invitados nos gusta conocer un poco de su historia de dónde vienen y también de su historia de fe. Contanas un poco de eso, por favor. Bueno, yo soy mayor de cuatro hermanos, todo mi mi hermano más chico, en el año 91 se muere una acciente de moto en Uruguay y en Ponte de Leste, yo no estaba en Europa con mi hermano que me sigue y vamos para abajo. Bueno, eso va un poco también a la historia de mi fe y como creo que lo veo por parte celado, pero viendo mi familia, somos cuatro hermanos, papá y chino de grono, dedica al campo, mi madre licenciada en historia. El tema religión siempre en mi infancia me llevó más por mamá, fue la que un poco nos quiso acompañar en la fe, pero tampoco era que era un de voto, que estaba. lo llevaba a mi manera, pero siempre fue la que me impulsó, la que me ayudó siempre era mamá. Papá era medio ateo, inquirirmente hoy a los 80, lo convirtió, o sea, se le va con misa, con mis madre, no hay lo puede crear, ni te sea común, es muy raro, muy lindo, hace cual es la palabra, pero hoy por hoy papá, esa persona que acompañaba mamiza, van los juntos, que la disfruta, o sea, cuando era. era un chico, era nada que va. Y bueno, volviendo el tema de la fe, creo que mi primer momento en que dije, empecé a como a verla en la práctica, fue cuando pasó en mi hermano, dije, bueno, como agarrarte algo, pero ahí empecé como va a transitarlo, bueno, que está en el fe, y después también, como me da un poquito de miedo, entre comillas, les contaba decir, bueno, que está en el fe, o que la fe, y lo voy a como muy abarcativo, porque yo también se me ha pasado antes de racional, pero lo verdad que los últimos años, bueno, empezó con lo de Tommy, y después fue con situaciones con, yo tengo cuatro hijos, bueno, ni hablar con el tsunami, por supuesto, es un tsunami, pero un montón de cosas te van pasando en la vida, y que, si, bueno, aparece el tema de la fe, entendéis, y a veces, aparecen cosas muy chiquitas, yo soy arquitecto, entonces, y entonces, hay muchas veces en la práctica, no sé, me está pasando a agarrar, yo, yo soy yo, ché, mingo, yo tengo fe que, ahora no va a salir, entonces, suena una pavada, pero uno a veces, el tema de la fe, la usa hasta en cosas muy cotidianas, entonces, si no, me sale, en la gente, yo siento que van a ser o que me voy a ayudar, y en la vida cotidiana, pero viviendo la historia, bueno, me fueron pasando cosas, que, obviamente, que me estaba agarrarme, me desafé, de, de, de, pensé de agarrarme, algo más, y no tan racional, fue lo mi hermano, fue el tsunami, fue cosa que pasaron con mis hijos, con mi trabajo, con mi matrimonio, bueno, un poco de todo eso. Y me parece que, quizás hacen en la vida, a veces hay momentos como tranquilos, donde por ahí no pasan gran cosas, y, a repente hay momentos que nos acude, ¿no? Por ahí le podemos llamarlos unami de la vida, a veces, más grande es otro más chiquito, ¿no? Pero a veces esas, hola, o esas cosas que nos van golpeando, no se hacen como pensar, ¿no? O es si hay que suelos fracionar o te hacen como te sacuve, te despierta un poco de, no sé si de la de modorra de la vida, pero a veces necesitamos algunos sacudones, y después, bueno, no sé cómo lo vivimos, no si, si nos acercan o nos alejan, pero, es verdad que ciertos cosas del avión nos hacen pensar, nos vuelven a, a pensar en, en la vida, si estamos vivos, si no, y, y cómo le encaramos, cómo seguimos adelante, como que pensaba un poco, bueno, ese, ese accidente fue la primera vez que por ahí te pusiste a pensar en serio. Sí, eso que, eso, que vos existeré muy ser todo a ver, yo hasta el año 91, hasta el de Tommy, venía con una vida muy lineal, el buen sentido, sin altivajos, sin sacudones, sin su nami, yo tuvo una infancia muy linda, de que en así casi hasta los 7 o 8 años vivía el campo en corrientes, el lugar super salvaje, en un campo que había de todo o para ser una vida lindísima, erroyado de, de, de, de ríos, de verde, de, de expansión, de caballos, una infancia súper linda, y después, bueno, llegué a Buenos Aires, con 7 o 8 años, sin haber hecho, porque no vía ni ni jade infante ni precolar ni salita de 3, 4 años y he visto todo hoy que hay que ir, y era un salvajito que mamá me pudo, tuve la mejor idea que ponerme a los 8 años, en un podigo inglés, que la pasé muy mal de ese primer año, porque venía de una situación nada que va a dar, me hablaban de, de súper mal, de sé qué, yo que hablaba de, de los peones y los caballos y, y me acuerdo siempre que mamá también me contaba que, no sé, no me dejaban alas, salir 4 o 4 de la tarde, ponéle, yo era el primero que estaba así, con la reja de brito y colg, esperando mi vieja, le acabo, para escapar, pero bueno después me cambié a otro colg, que me gustó un poco más, tuve repatir mi grado, tomo de serrí, repatir mi grado, repatir mi grado, pero todo esa infancia, yo la viví en la forma muy linda, como mamá lo lo ha dado mucho, y mamá siempre decía que, mamá compañía gente de perdió hijos, de polo y mi hermano, su especialidad, muchos años, se les va a acompañar a gente de perdió, y de verdad que lo hace muy bien, y mamá me hace una cosa que me he empezado muy cierta, muy cierta, que es que hay gente que cuando es chica, tiene una red de contención, que se siente, tomate para la red una se contenida por esa red en la infancia, y que es impresionante, esa ella veía, como la gente que ha tenido serred, después en su futuro estaba con mucho más propensa a seguir un camino más lindo, más acompañado a la más grande, y la gente que hay que tener infancias muy fias o muy tristes, y que no tiene serred, era otra cosa totalmente distinta, a mí me quedó eso empezó muy cierto, cuando yo tuve esta red, tuve esa infancia espectacular, tuve unos padres buenos, cariñosos, en el cual sí me me sentía apoyado, y mi infancia siempre fue muy linda, pero todo este va a ir a desacudar, ¿No se me permitís?
sacudón fue con el Tommy. El Tommy fue un sacudón que me dejó. Bueno, él tenía 15 años, ¿no? Y vos cuántos tenías? El no. ¿Cómo me tenía 13? Yo tenía 20. Yo estaba con mi otra mano en Europa, en austrián, en un pueblo en mi de la mitad de la nada. Me acuerdo, ya él dice sacudón, el primero fue el llamado, estaba en un lugar, esto de lleno de jóvenes y me llamaron como por el autoparlante, que tiene un llamado telefónico y me llamó a mi papá, diciendo que había pasado con Tommy y después, como no se escuchaba nada, terminé hablando, que yo ya tengo la imagen, terminé hablando de una casilla de teléfono, y te voy a ver como la de antes, afuera en el medio de la nieve con la puerta entre abierta y mi hermano Lucas está al lado mido queriendo escuchar que había pasado, corro cada palabra como fue que me contó y él, perdón, sí, pero el amor, cuyo papá me lo fue, no sé lo que fue, papá me lo con una amor, cuemptándome lo de Tommy que no me había nunca, nunca. Mi amor con mi discón, hay que estar asosteniendo en este momento. Sí, me lo dijo una forma tan linda, tan con pocas palabras, pero mi hijo, tengo que ser fuerte, pasó esto, me dijo una forma tan linda, volviendo a esa red tan como padre a su bistecamucu, están como diciendo, a ver todo, todo estar bien, como, como, dándote por ahí, seguridad. Sí, como veras, dándome, del hijo, diciendo, no me miras, hay que pasarla, crecer fuerte, hasta lo hijo de un tono tranquilo, cariñoso, fue, fuera de ese día, fuera de ese día, de ver que me acuerdo su palabra, sí, impresionante. Pero bueno, perdí, vuelvas a no ser. Bueno, lo habido que me llama la atención es que en ese primer sacudón, en ese primer es una amiga, nada, o sea, si te pregunta, ¿qué es una amiga más fuerte? No sé qué me dirías, ¿no? Si la muerte de tu hermano, o el verdadero es una mina natural, pero en ese primer es una mi mucho amor, se ha te envolvido el dolor, pero te envolvido, estás contando mucho amor al mismo tiempo, ¿no? Sí, de tu papá. No, para mí fue, no sé, es muy difícil comparar, pero el primer sonido a mi mi hermano fue muy, oye, un tema glísador y un muy impresionante, un padre, cómo decís, cómo sacó la fuerza para hacer eso, yo y lo veo como padre, como mis hijos, no sé, fue, pero tú esto que te contaba la red, de la contención, de decir, bueno, fue no solo en ese momento, ya venía de que en así y la verdad que sí, que importante, yo creo que me quedó, y soy, me quedó por aquí yo todo día de que tu hijos les digo, mira, yo estoy, que para jugarlos, oye, yo siendo lo mismo, una vez me decía la hija que estaba impresionada, como me decía yo todo el tiempo, mis hijos, los que los quiero, y bueno, hubo un antes yo antes, pues, o sea, no estoy diciendo que sí, no hice pasado de todo mi hoy, a mi hijo no dije que los quiero, pero fue como decir, yo pase esto, viví esto, viví unos padres que miraron todo esto, todo esto todo este cariño, y lo quiero reprigar, lo quiero reprigar y quiero que eso sientan que tienen un padre y una madre que va a estar siempre, siempre. Pablo, escuchándote lo que a mí me, como que me genera, lo que contase, es un poco en un momento de un dolor y que podría es como sentir que como que cae salvasillo, ¿no? haciendo chico, que todo tu mundo seguro y yo no le pese que se te deshara a todo eso que transmití de tu papá es como decir, lo lo obviamente iba a seguir estando, pero él te atajaba, ¿no? como que si habrá estado atrasada, te conté ni a eso que quiere lo que os decía no la red de contención, que lindo sentirlo de un papá y nosotros está bien como mirando desde el lado de la fe que lindo puede sentirse también así con Dios, porque nuestra vida siempre va a haber como que van a pasar cada tanto esos unami, esos perdidas, esos que se nos viene abajo todo, que lindo que a pesar de eso que igual sufrimos y todo como que podamos sentir esa red de atajo, ¿no? de que te aberas tan y tu papá te lo mostró él. El parte del contenido de papá en ese momento no era persona religiosa mucho menos, que era tu cuco fuma, hizo de mi exo, no abrazo, pero te estaba mostrando amor sin hablar de Dios, claro, por el amor de la cual. Sí, sí, sí, y yo después llegó de vuelta a ese viaje, el primero recibe papá con una sonrisa, con un abrazo, o sea, y después estaba, te he hecho, te he hecho, pero bueno, todo esto arranco el tema del primero se sacudó, y qué se dice, ese primer sacudón, como fueron teniendo después mi vida, hoy más de las papás alegría que tengo empezó con ese primer sacudón de lo de Tommy y después recontra potencializado por lo de su namin. Vallamos a ese momento. Vallamos al año 2004. Te casaste con el gran amor de tu vida, mora. Y dijeron, vamos al sueste asiático. Y esto fue al final del viaje, que estaba poquito, con danos estaban en, a dónde estaban. Y bueno, ¿cómo fue levantarse esa mañana? Por suede, estamos terminando, estre 1 de miel, nos quedaban pocos días, 4 o 5 días para que nos volvamos. El tsunami fue el 26 de diciembre y el 25 de diciembre y el día de navidad. Samos a la mañana, es un recorrido que tibas del hotel por la pleta caminando, como muy tranquilo, lo era espectacular. Entonces caminamos por esa playa y una de las mejores sensaciones que tengo en mi vida pasan en ese momento que la camineta quedó con mi mujer, resincasados, por toda esa playa hasta el lugar, hasta una valla, donde había unos barquitos que iba a ser distintos tours. Pese recorrido que haber durado con él, media hora, empatas por el agua, esa agua que no se lo que es impresionante. Nunca me di un maño en el martan lindo como en en como en en en en la Irlandia, un clima que no lo puedes crear, no sé, todo es como realmente es un para ello. Sí, era eso, en mucha paz, además. Claro, es un conjunto de cosas que decir, estoy en un lugar que es un paraíso, con el agua transparente, con la mujer que enlegí, y me acuerdo esa sensación de paz de tranquilidad, es decir, yo no puedo estar mejor momento en mi vida, no puedo estar pasando esto, entonces. Y ese título del libro, del "Demorando la llegada", que tiene como dos explicaciones, una de "Demorando la llegada", obviamente hablando, "Demorando tu llegada", o con "Otomoriza", tu llegada al encuentro, a Dios. Y después, "Demorando la llegada", es una explicación más práctica orrazional, de decir, yo quiero caminar a mi ritmo con mi mujer, a la hora que llegue al barquito, o sea, no tengo ninguna puro, no tengo nada que me esté haciendo, voy al ritmo que quieran, ¿tendes? Cosa que hoy no me ocurre nunca en mi vida, y la ventana de mi cuesta un montón volver a eso, a ese ritmo que lo marcas vos, que vas viendo como. ahí sí, vas levitando, le iba levitando, iba como. diciendo, esto es lo mejor que me voy a pasar, y es uno de los mejores recuerdos que tengo de mis 55 años, y me acuerdo todo el recorrido, bueno, llamó esa Bahía y está rodada de roca, sí, lo están en los barquitos con los guías de llana, a las secursiones, un muelle que era miedo flotante, me dio no flotaba, y terminaba en una balza cuadrada, poner el 10 por 10, estaba vinculada a la roca sea por una pasarela flotante, ¿no? Es una balza quieta, ni la flotando en el agua, pero no son muy bien, agarrada, agarrada el sol. Y vas ahí, llegabas ahí, había un montón de gente, pagabas tu barquito, tu. en real viste, como son solas, los barcos hay que son esas canos, alarguís. Sí, esas canos de divinas de colores. Son espectaculares, bueno, te subías ahí y te iba, y ese día le dijimos a una persona de ahí, yo están todos los botes estos, uno al lado del otro, y la persona dice bueno, "pásen el mío que es el último", entonces voy a ir asaltando de boten botes hasta el último, que era la persona de esta y ahí salías. Bueno, nada, salimos con él, recorría espectacular, nos tiramos a nada, en medio del mar, bueno, fue el indígeno, eso pasó el 25, el 26, el día de su nami, hicimos el mismo recorrido, exactamente igual, desde una mañana, todo igual, vamos caminando, y ahí ya había pescador, que yo no decía, había miraban como que había cambiado el nivel de la agua, no le dimos mucha bola eso, llegamos a la, estoy igual que el día anterior, llegamos a esta balza, habría, o sea, 20, 30 personas, y entonces estamos ahí parados un día, que por qué eso es lo que mucha gente no entiende también el escenario, o sea, yo estuve poner el 20 y es en Tailandia y los 20, 19 eran, si lo se le este, no había viento, no había calor, no se, bueno, oxía,
este calor paranormal, pero temperatura espectacular, o sea, es un clima que a mí me pasó increíble, entonces llegamos ahí ese clima, ese día, ese cielo, ya sol, no había una nube, uno se imagina que cuando viene una tormenta, uno ve las nubes, ¿cuál lo pueden ver? ¿Pero si no ha estado echado? Claro, en este caso es una pista y la hola, no, qué hola, no vi ninguna hola, eso sea, pero usted ya estaba parado en la mitad de esta balza, que tampoco se movía, se ha estado a derrar el fondo, entonces era tu ente estable y mora estaba delante mio, dos metros sentada con sus pies en el agua, viendo la típico, peces de colores y mucha gente, la gente que era bucear que estaban preparando la estanca de oxígeno, otro que estaba haciendo sigues coso, que la pata de rana había bastantes gente, vamos a 20 de 30 personas, entonces la persona este que el día anterior no se hubiera sacado la misma persona, no dice bueno, voy con ustedes, me hice espere en acá que me ir cruzando de botes saltando con el sitio anterior, voy la vuelta en mi bot y los busco, perfecto, entonces en ese interim me interesamos esperando que no busquen, vemos como que, como que uno de estos botes se chua con otro, que nos llama la atención porque evite la gente y. Claro, claro. Entonces, cuando veo mis chocadas en los botes, todo esto que le estoy contando ahora pasó en unos segundos, micros segundos, fue una acumulación de cosas, vimos botes que se chocan, gente que empieza a veritar, la válsa que se empieza a mover, la mora se da vuelta, me mira, como llegino, ¿qué está pasando? Empieza a muerte la válsa, empieza a temblar todo, empieza a la gente a mirarnos entre todos que está pasando, te amas fuerte, que hay más fuerte y la gente empieza a caerse, veo motores que salen de como volando y veo la cara de muera como de figurada, porque pasó de una sonrisa a un segundo, ver una. Quien era, va a huer. Sí, terror, miedo. Y ahí, mi propio recuerdo es estar abajo del agua, sólo no ver nada, ver todo negro y decir, sigue dando de entenderlo, o sea, no está ahí, no entendía nada. Piso de ver mi cuenta y me estoy jugando. No hay que estar hasta abajo del agua, ¿sabas? Sí. En la curía. Me empieza a faltar el aire, sin tu empiezo a hogar, me acuerdo a estar como estuación, como flotando, pero como la herida, como dando vueltas, como muy. Pero no, o sea, ahí ni pensé nadie, ni pensé en mora, ni pensé en que estaba en que está pasando, ni que. O sea, no tenés tiempo de pensar, esa es la barra. Entonces, de empiezo ahora me cuenta que me estoy jugando y que estoy en lugar que veo todo negro y que no sé dónde estar a superficie, dónde está el fondo. Y ahí es un momento que pasan muchas cosas muy increíbles, muy logas. En un momento, sí, siento que me estoy muriendo y que no tengo muchas solución, no tengo mucha forma de. De frenarlo. Nada, es de superarlo, porque no voy a acualer a la zaria, no voy a una superficie, no voy a nada. Y la verdad es que lo más increíble y que le ha pasado a gente que ha pasado por tuveciones parecidas, es que el momento dije, bueno, ya está. Si me todo que morí, me ha morit, era así, no como de decir, me dejo, no puedo ser más nada. Y, paréntesis, hablé con un subridente de los andes, escribió, pago, chomitoria, y me dijo, Pablo, un beso muy inquieto, pasó muy parecido, todo y juntas. Pero bueno, después se quede se lo cuento un poco más a eso. Con mirar, Pablo te voy a la pregunta, ¿te puede identificar en ese momento que fue muy corto y en esa confusión alguna emoción? En este momento de decir, me estoy muriendo, no sé qué está pasando, pero hay alguna emoción, bueno, hay tiempo que. No, eso es mucha adrenalina. Creo que no tenéis tiempo ni de pensar, ni de emocionarte, ni de sentir, ni de nada, hay tiempo, porque para mí como tu cerebro está en un estado que no está como funcionando, no sé cómo explicarlo, pero es tan. 2, sucede tan rápido, que no pueda ir carrasoneando, está con un estado de. ni siquiera de sobrevivencia, porque ahí no estaba dando sobreviven, estaba entendiendo donde estaba. Entonces ahí la primera emoción que. Es que siento. Es el ade. Quizás bueno, ya está, quizás hasta acá llegué de dejarme ir. Y. Yo te gustaba de los andes de esta persona que me escribó porque ahí es cuando el conduzcís bueno, ya está. Y en piso la típica que le pasó mucha gente, pero que lo es lo sentí, es. Esa es la otra paz de tranquilidad que nunca lo viví, jamás en mi vida más en ese momento. Pero decir bueno, va a estar todo bien y en siquiera pensás a quién vas a trañar y a quién no y. Es una sensación de una paz tan tan tan linda, tan espectacular y que sentí que está llendo hacia un lado que va a ser alucinante, que te juro que la pregunta que hay más que me hacía es bueno, no es tan mal luego que está pasando. Y ahí. Yo lo cuento así, pero que suena muy de película o muy quizás, o es fácil, no hará, así, entre un raso de sol de luz, así muy constante que me margue un camino, o sea que dio, todo que nadar para allá. Una luz se que entró a pun y que todo que nadar para allá. Y ahí es como que hay una tu cerebro, tu cuerpo, tu cabeza, todo ahí como en inglés es un reload y te pesas tipo un "dun", todo empieza a girar, como después fue una máquina que viese a esta pagaya, se grúe y tiene empieza a caer. Pero lo cuento fue muy así, con un motor que se ha que vuelve a arrancarse, que vuelve a sacar fuerzas para decir, no, se va de desacensación del indísima, pero yo quiero sobrevivir y quiero ir allá. Y ahí. Empezó nadar, nadar, nadar, tolíéndome el pecho, pues ya no sentí, no tenía ni una gota de oxígeno y nada, nada, nada, montó a mis fuerzas y me acuerdo, ya salía su parfis, a primer bocán, nada de ahí de que fue. Bueno. Quiero llevarte de vuelta a ese momento, ¿no? Porque hace poco leía, como unas investigaciones que habían hecho, no me acuerdo quién las investigaciones que habían hecho un montón de entrevistas a sobrevivientes de distintas cosas, o sea, o gente que les lo han dado por muerte y que le puede vivieron y que me sorprendía eso, que mucha gente había tenido esa misma sensación. Nosotros también entrevistamos a uno de los sobrevivientes de los Andes en el momento de la balancha, él pensaba que se estaba muriendo y tuvo también esa sensación de paz y de tranquilidad, ¿no? Y sólo compartirte a mí, me da mucha paz por decirlo o. Porque a veces uno tiene miedo al momento de la muerte, como que decía que iba a pasar y saber que tantas personas que estuvieron tan cerca tuvieron esa sensación de paz y de sentirse abrazado a mí me da como un poco de tranquilidad, o sea, no sé, por ahí no tenerle tanto miedo, ¿no? Bueno, no sé, o me llama la atención de que hay tantas personas que experimentaron lo mismo. Quiero preguntarle también si vos, igual en este momento, pasó muy rápido y uno no piensa ni nada, pero me ha pasado varias veces estar en una situación, en una avión que se está se acudiendo terriblemente y detener miedo y encomendarme, se te pasó por la mente encomendarte a Dios o no, o ni siquiera pasó de su oportunidad en ese momento. No, a ver, entiendo lo que sí que esa sensación de paz, que le pasa a la gente que pasó por esos momentos, si te da paz o tranquillidad, que si pasara, si era una transición linda. Pero no me pasó de encomendarme porque no tenía tiempo, no, no, no, no, no, no, no, no, no fue todo tan rápido que no, no tenía tiempo. Tuve tiempo de mucho planteyos, así de sensaciones de sesión de paz, la dube me llegó y por elección no propias, fue lo que pasó. Y ahí llegaste a la superficie y no tía nadie, no viste a nadie, había 30 personas con voz en esa plataforma y fue tu cabeza que salió. Y ahí se llegó a la superficie y lo primero fue recuperar aire y estaba flotando ahí con mi manito moviendo a mí a sí, para flotar había como resto de madera, se todo flotando y no había absolutamente nadie. El mar había pasado de ser más suavemente tranquilo a todos remolinos por todos lados. No era nada migable, es el mar revoltozo, muy revoltozo. Y entonces estaba ahí flotando, no había nadie, también lo increíble que tampoco, tuve ya estaba tratando sobrepasarme lo que había pasado a Jualahu. Y estaba flotando y de repente miro a mi derecha y sale "pup", sale "mora", sale a que ves de "mora". Que siempre nos roímos y nos se colomba porque ahí se lo desquiaro, yo digo, es el lado derecho. No te impresiona que solamente ustedes dos salieron de ahí de las 30 personas que había y que justamente fuera ella, primero que nadie abaza. Pero que además la persona que salga sea ella, aparte ni siquiera la persona más cerca tuyo me parece, no? En el momento que pasó a la ola ella no, seguro que había gente que estaba más cerca tuyo por ahí. No, no, no, no, no, no, no.
nos estamos separados, Mora está más poner a dos metros, no que estamos juntos abrazados románticamente. Entonces ahí sale, bueno, sale Mora, ahí por favor perfecto, temblando, llorando, no miramos, no había nadie y ahí, nada, empieza a tu, tu un tema de timing, de tiempo, de uso de fuerza, de. pues muchos años uno debe empezar a dar bueno, ¿por qué me salve? Y quizás por una persona de fe dice, bueno me salve porque, porque no se lo dio muy quizás rústicamente, pero quizás que nos me aparece, bueno, por Dios, porque yo he quedado que me salve, papá, y está muy bien, yo no digo que no esté bien, no es mi caso, yo creo que me salí por varias razones, una de ellas seguramente porque Dios que dijo, no es tu momento, bueno, pero me costaba mucho quizás, y quizás por una persona que tiene fe, me escucha y me dice dice no, no, no es compatible, o sea, o vos te salvas por esto, o por esto, pero no es, pero ahí fueron varias cosas, en las cintas, lo de un valor enorme que hay en de arriba, me dio una mano, sin dudas, lo sé, la otra fue mil ganas por sobrevivir, yo quería sobrevivir y ahí con salimos con mora, fue el minuto cero de la recómicarrega para sobrevivir, fue todo un proceso, una carrera y un tiempo, y la trasiera, igual hay como un misterio, o sea, nunca lo vamos a saber y seguro que había gente ahí que también hubiera querido sobrevivir y por ahí puso los medios para hacerlo y no pudo, no, me parece que hay un poco de misterio y que no lo sabremos. O sea, es exacto y es muy asartado, lo que decir, mora, me decía, bueno, surimos por esto y por aquello, y me dice, al lado, nuestro día 30 personas que tenían, eran buena gente como nosotros, que eran buenos pides que tenían hijos, que tenían maridos y porque no sabéis eso, no, y no hay repentas, no hay percuadre. Y uno busca respuestas y pero volviendo lo que decía antes, yo creo que por supuesto que creo una ayuda da ahí en arriba y que mi una mano giganteca hubo una grandísima fuerza de parte de mi edad de mora porque yo quería sobrevivir, yo me acuerdo que mi ahí sí empezaba a pensar, me sería una empresa de funcionar y yo lo que decía es, yo quiero sobrevivir, lo tenía muy claro y decidió hacer todo de hacer pasurir, lo voy a hacer, ¿entendés? Y la tercera y que es una realidad, poroz para mí es suarte, tuvimos suerte, es la verdad, es una de las partes. Sí, porque te podía haber pedado un pedazo de madera o una rock en la cabeza justamente que después encontraron un barco, si ese barco no hubiera estado, quizás sí, pero para la cuenta de los que sigos, es igual, es también es así, la pobre persona ha estado lado mío y no tuvo la suerte de car, si hubiera hecho lugar que había de car, o que no te haya pedado una madera en la cabeza o montó instrucciones, yo lo vivo así, quizás otro dice no, no es potible, yo tofé, me sabía solamente porque tomo fe, bueno, está bien, yo un parto de eso de que para mí esa parte estuvo, pero no fue lo único. O sea, puede ser que haya un poco de ayuda divina o ese misterio que nos sabemos que, pero también hay mucho de cosas que pusiste vos. Está buenísimo lo que decís porque en la vida uno puede tener oportunidades o no se odio, no puede dar una ayuda, pero que también tenemos que ponerlo nuestro y que ahí opusiste lo tuyo, digamos, en inteligencia, ganas y un poco de suerte. Sí, sí, sí, no, voy a explicarlo con un chiste, para que un bitumor no es un chiste, pero que le quisiera los cucharon, cuente a la Andrés y una que dice, me puso muy genial, yo lo contaba muy mal, pero lo contaba muy bien de la persona, hasta no le miro una inundación, la regra montaña y el agarradito y dice, Dios, por favor, mandáme a alguien que me ayude, bueno, yo lo mismo, sí, es un barco y se no, pues me voy a salvar Dios y al rato después de un avión o un helicopter, no, a mí me salió el rato, Dios se te me inaguando y después de ese cielo y yo le dice, bueno, pero te me voy a mandar un barco, te mandé un avión, eso, es un poco eso, y te deseas, pero yo lo visí ¿Vos te? Pero es así, pero para mí a mí me costó eso y te decir, esto es compatible con esto otro, o sea, es compatible, la ayuda de Dios con la suerte y con mi gran a sobrevivir, y bueno, y a mí quiero decir, es compatible. Y además, siempre queda en el misterio, tal cual que porcentaje de cada cosa y todo, siempre es porque Dios lo quito, obviamente, pues puede haber pasado distintos, o sea, los permitidos, digamos, lo que sea, pero tal cual que está en el área del misterio, ¿no? Como con cualquier tragedia que algunos sobrevivir y otro, ¿no? Pero bueno, volviendo ahí, está, yo estaba flotando con mora en el medio de la nada, estaba ahí, y ahí también inconscientemente, como que tomé que el control de la situación, pero sin pensarla de más ya, dijimos, bueno, mora, nada, hemos oído que nada, hacía un lado, nada, hemos para allá y llegamos a un bote y el bote se movía mucho, como que se la dio a mucho, pues más revoltozo y dijimos para para acá hay que frenar, porque si nos sacaba mucho el bote no va a aplastar, que es lo que hice su seguido, y entonces, fimo nada, ando, frenando, descansando, y no te había alguien, no, no, es un bote vacío, abacío, estaban claro, donde se movía, se la llava, pero no lo ha pasado, y bueno, ya expusieron, pusieron lo de ustedes, ahí yo escuchaba que cuando la ola se alejaba, ustedes se alejaban y cuando la ola vino, la empujaste, amora, usando un poco de física, yo digo que horror, porque ahora la física, el colegio, mucha buena no le di, pero usando la física y la inteligencia, digamos, sobrevivieron también eso, pues podrían haber muerto golpeado por ese barco y encambió, lograron subirse. Sí, ahí, bueno, pues yo creo que toda esa etapa, hasta que llevo a tierra firme, fueron todos tus sesos que van pasando, como vallas que te quiso operando, viste, bueno, ahora hice esto, bueno, me acuerdo, ahí sí lo pensaba y mi cerebro funcionaba, muy siento, bueno, seguía hasta acá, creo que vengo bien, ahora llega esto, ahora fue como superar etapa, y ustedes se tenían poniendo, se tenían planteando y vos, aquí que resuelviendolas, la primera fue ese barco, ese botecito, que era impresionante, pues nos acarcamos y casi nos aplasta, fue increíble, no hará que todavía no sé cómo hice la ley de la física, no sé cómo las, y también empezamos de trabajo ver cómo caja el caía, te podía aplastar y bueno, o sea, uno, dos, tenía un ritmo, el botec, y entonces en ese ritmo cuando dije, bueno, hasta hace tada, bueno, en tercer tal, la garra mora, que había flotando el lado mío y la tiré arriba ese barco, que no sé cómo hice, como, porque muera chiquita y flaca esto, pero igual, ahí es, hay que tirar la arriba, cuando y botecito, la puerta que sale en esos momentos, ¿no? a veces, como cuando cuentan que una madre sacó un chico de un auto que estaba en tendría, como que, eso que esa fuerza que no pensamos que tenemos, que por ahí en un momento así las podemos ya usar ¿no? Sí, tal cual, es así, y después, bueno, también en la segunda me suyo, y ahí estuvimos un rato en ese boté viendo que pasaba, no, apareció en dos, tres personas, un lugar eño y una pareja de ingleses, que fueron de todos, estamos ahí los unidos que no se están ahí con nosotros o no, nunca lo supe, pero son los tres que aparecieron de nadando el agua, subieron con nosotros ahí, y ahí empezamos entre todos a pensar como, también en mi tesis lo habiendo, como si fuese trajo equipos, o sea, bueno, acá estamos, cinco personas, ¿cómo nos ayudamos a seguir este problema? Y bueno, nadie hemos, la hemos a la costa porque no era tan lejos, pero no había playa eran rocas y el mar se iba y iba y volvía con mucha fuerza, rompía todas las rocas, entonces, hablando en inglés con esta pareja y me dice, no, mira, pero mire cómo no me va a aplastar en una roca, se la hago, bueno, y la verdad que, bueno, ahí no, no, no, no, no, no sé, es mucho que hacer y la isempisa a llegar gente a esa baía, empieza a acercarse lancha a la baía, pues ya habían escuchado que haya pasado algo pero una vez se quería acercar porque era una sensación, te digo, inquirialmente de películas de, no sé, de sensaficción, no o sea, tu es esa baía y el agua es como que se iba y volvía, pero era nunca había de vía igual, sí, era como cuando estás en la playa y vite si ves que rompe la ola contra la orilla, pues el agua se va para atrás y pues vuelve, bueno eso, pero cuando se chupaba todo todo el agua se iba a todo y volvía con una fuerza que era realmente muy, muy creible. Cuando hay un terremoto, yo mi familia a Chilena, ya he estado cuando hay temblores y cuando hay un terremoto, no es solamente el terremoto, después siguen los temblores y a veces los temblores son tan destructivos como un terremoto, ¿no? Y acá lo que empezó a fundar remoto y que empezó con esta ola, pero no es solamente una ola, siguen y bien olas grandes, también después y además siempre el peligro de que haya otra ola gigante, ¿no? Entonces bueno, no es que bueno pasa aún y ya está, la imagen ola había sido el licuasísimo, quedaba todo tranquilo pero no, no, no, no es así que como las repercusiones de todo eso después de mucho tiempo, logramos que una lancha nos rescate. Claro y esta persona está en la lancha, no entendía por todo lo que hemos pasado y no entendía. Entonces me acuerdo que
un taillandés y nos subimos nosotros, sería otra gente que había rescatado, era mucho turista de mucha parte del mundo y yo me acuerdo que le digo al tipo de go, go, tipo de anda porque me nía, de aparte que se empezaba a chupar el mar, entendés, y me ha sido atragar el mar, era así y yo me acuerdo esa situación, ahora muy linda pero racional para que no se que palaba ponerle, que cuando es tipo a cilera y yo me acuerdo que eran de dos motores y antes que hubiera esos motores que me sacaba como del peligro y te las tey las me estoy llendo, me voy de acá, y alejarme, y ahí vas a la parte más, pues yo estaba a amar adentro, era realizo un amino, hubo mucha gente que estaba a amar adentro, con barcos y bileros y que solamente vieron la onda pasar, decían como que hizo subieron el mar pero yo no, el tema constaba acerca de la playa y ahí como que frenó, me acoró en la mitad del mar y estamos todos ahí viendo que había pasado ni ese que había pasado y hubo un momento ahí como de tranquilidad, ahí fue como la primera que dije bueno creo que me salve, creo que nos salvamos, creo que ya está, ya pasó y nada de pasar una cosa fea de que nos empezaba a argumentar la repercusión desde todo esto había pasado, te me acuerdo que vien un bote con una chica, una señora, que está toda la tía de negro, que había perdido su asujito y nos le preguntaba al Tailandés, se había visto a su chico, a su hígito y el Tarena nos traducía, nosotros yo yo pobre, estaba preguntando sí, porque claro habría personas que además de estar tratando de sobrevivir, como estaban o que además no sabían qué había pasado con un ser querido, estaban liguiendo eso a la párno, como sobrevivir ella, la búsqueda de siete suelta de ellos, que ahí bueno como quedamos la vuelta a la isla y vamos al frente, la que era la playa en nuestro hotel y nos quedamos flotando ahí, bastante tiempo, es una medio herceo a las ocho, no era mañana, me acuerdo y ya la iran ya como las doce y media de mediodía, estamos ahí flotando la lancha, que ahí me acuerdo perfecto, el tipo para por radio y se da vuelta, levanta el dedo de mi "sunami" "first time" primera vez y yo ni idea, yo no sabía lo que era para la "sunami" no tenía ni idea lo que un "sunami" ahí fue la pena que lo escuché, que guste la palabra y después el tipo nos dice bueno dice que puede ver más una mis más repercusiones de esto, les contaba un poco a ustedes, tenemos dos altas motivas, bueno es que vamos acá flotando hasta que veamos que no en peligro o si quieren yo los pasar con una distancia "X" "provencial" y ustedes tienen nada de acá hasta la playa y yo que peña pensando que ya había pasado lo propio porque me ha salvado, dije no, todavía no terminó esto a ver, yo lo que tengo claro todo ese momento de todo ese tiempo de que saqué la cabeza fuera el agua hasta que impuso un pie en la playa y lo he oído conscientemente y como hablo siempre pero no es que puedo ir a hacerme leer y bien y mucho menos, todo lo contrario, pero porque me salió así fui totalmente metódico y práctico y racional y como una máquina, entonces ya era, creo que sería esto, vamos los, y ahora tengo más decisiones, bueno a ove, para mí ve, tomar agua la ceo de para mí ve, pues ve un camino para decir para que la agua engtó un momento, ¿no? pues ahí yo dije entre quedarme acá o quedarme nadar y si era la playa yo no digo nadar a la playa porque yo el último que me falta para terminar con esto y porque sentía la necesidad de estar en tierra firme, es muy loco pero sentías que estabas todo ese momento que pasó de que saqué la cabeza fuera del agua hasta que llegué a tierra firme, sentía que estabas en la nada que no había nada serio ni ni ni seguro, entendés, era una sación de inseguridad, cuál yo quería salir y mi forma de salir era nadar a playa, la cual la cierre firme literal, no es que se gara algo, ¿dónde ha puesto? Esa es la realidad, seguridad, me da todo eso, yo quería eso y entonces éramos varios ahí porque estaban, era monstruos cinco, o sea estos ingleses y después el norteamericano, yo dije yo, yo quiero tirarme a nadar y quiero ir a la playa sabiendo que ayudar más una vez y me acuerdo que que le dije bueno vamos, pues yo no salimos a los salvoías, dije bueno nada, adelante mío, yo voy atrás, estos ingleses, uno es de más Simon y otro no me acuerdo en nombre, se hubo seguro sacuada y un hilo tiene aspecto quebrado, entonces yo dije yo le acompaño a no goarse a Simon el otro, digo yo le acompaño a Simon, voy a ayudar a tiderlo porque no, no puede nadar, entonces me acuerdo perfecto, la prueba de la lancha, la punta de la lancha, me voy a parar ahí con sus salovidas y pup se tiró y empezó a nadar como perrito y yo atrás, yo ando a esta persona y no puede nadar y atrás tu una enfila india, bien todo, pum pum y y más todos enfila india nadándose la playa, que estaba bastante lejos, el un mar muy revoltoso y mirándose atrás que no venga una, ahí sí, que no venga una volada, entonces será volver a bueno estoy de vuelta a su pasar esto, pero por un lado decía ya está allá, está bien en nadar, ti con salovidas, pensé que ya me había salado y en ese momento dije no, sigue con lo último, me acuerdo, estaba muera en la playa, arregándome y estaban todas las gente de hotel, unas remeditas blanque, lo voy a todos ahí también, como diciendo, hacía fuerza para que llegue y llegue con lo último y pensé que me voy casi me hago también ahí si van a llegar, ese Pablo llevar a alguien por el me ha pasado a llevar un hijo alín que cuando estás nadando, a rastrar a ayudar a alguien a rastrar un poco, cansa muchísimo, la verdad que impresionante que en este momento las hayas querido también a compañía de esta persona porque es para que pueda llegar a unirlos, muchas mucha gente que se auga es gente que está tratando de ayudar a otra persona, cuánta vez es de escuchar y en la desesperación de alguien que está augando, te tira abajo, así que impresionante haber ayudado a alguien, pero ahí como si vos llegué con lo último, muy muy cansado, bueno llegamos a ayer a la playa de todo con Mora, ahí sí dije bueno, ya está acá safe, y ahí empezó como otra etapa de tsunami que fue en un hotel americano que es que la verdad, mira, lo vuelvo a conectar o alinquear con lo que hablaba antes de mis viejos y esa red y esa contención, siempre fue muy agradecido con esto, porque como todo el americano tiene unos procedimientos, ya dice bueno, ahora hay que ser tal cosa, bueno, y ahí desde el minuto que yo puso un pie en la playa, enseguida, no me acuerdo, pero creo que me pusieron a tualla, nos ayudaron y nos guiaron y que no me quiera la parte más alta, porque ahí hay todo un campamento, estamos recibiendo la gente, y ahí fuimos a la parte más alta de Ozanadrothel, que había los canche tenis, que había armado de ripuertos, había como lo que llaman tienda de campaña, habéis hecho si era donde estaba la gente, la gente que había mostrado muy mal, muy herida, gente estaba ahí con reposeras, que hayan de camillas, te dan agua, te dan comida, pero hay como un gran campamento gigantesco, armado para todo estaba pasando, y hay una persona que era gigante del hotel, que tenía un megasfo, y que te decía exactamente lo que tenía que hacer, te decía mira, ahora te he girpar allá, te he tomado agua, te he guidratarte, te he comerte, te he descansar, te he de ser tal cosa, ir a con un padre, te era de juro muy loco, pero era como, en ese momento necesitabas alguien y te iría, asisto, no importa, pues no puedes, pues si no podía pensar, no te estaba agotado, no entendía por lo que había pasado. Yo ya he sido todo ustedes, tomar decisiones, pintivamente como afuera, pero ahí te he descansado un poco, dale. Lo tal cual, fue como descansar en todo sentido, y bueno para yo no quiero pensar más, no quiero saber nada, dale, asé me de papá y resubime y dime todo lo que damos a hacer, no puedo más, o sea, y fue un padre que me dijo, te voy a ayudar, acá estoy, estoy para esto, y te iba diciendo que tienes que hacer, estamos los dos agotados y bueno estamos ahí, estoy me acuerdo tirados, a junar, o le iba tomando agua, otra gente estaba muy lástima, hay que gente que la tendía, gente consuero, era una guerra bajando en medio de los helicópteros de Puket, que era más cercano que teníamos, y aterrizaban ahí, si eran las agregentes más heridas, era realmente desculpa, es una agresena de guerra, de Vietnam, de par de escenarios, los árboles, las palmeras. Ahí en un momento así, me imagino que veías de todo, pero entre las personas veías más como una cuestión de sobrevivir de salves que empuera de Mesuba, la avión primero y paso por arriba de otros, os odía más de solidaridad, que fue lo que más sobre esta lía entre la gente que estaba ahí. Yo sentía mucha solidaridad y sentía mucho acompañamiento y comunidad y que estamos todos en la misma, volviendo a esto que te contaba antes, de la contención, entonces te días muy contenido, muy contenido por la gente que estaba cumpliendo un trabajo, pues infidio, había mucha gente a ver, está comiendo un trabajo, yo no te, y muy contenido por lo que se generó por toda la gente que estaba ahí, tu misma estación y gente, realmente que había parido a mí, gente que tenía encima el problema de ver saber qué había pasado con su hijo, con su mujer o con su, pero bueno, lo cuento ahí es que mora, acertir a dormir porque mora hasta realmente, está en la votada, y a mí, está
con muy excitado y muy pasado de vueltas. Entonces caminaba a un lado por otro y ve como te les da el cop, pero si veía tal cosa y en un momento veo un lugar que donde estaba parado se veía la Bahía, donde nos había pasado eso. Esto era casi de noche y fue muy increíble porque ya todo había vuelto entre comillas a la normalidad, o sea el mar de vuelta estaba tranquilo, macor del mi sol, una taracera espectacular, veíamos el bote al cual nos habíamos subido, que se había salvado flotando ahí, pero como se ve pasado en nada, debías un escenario que hubiese ido, si vos llegas ahí, no sé, lo había pasado, como que no había pasado en nada. Sí, era una estación radísima, sí, o real. Tampoco tenemos dimensiones que había pasado, no sé, ni cuán grande había sido de esto, ni cuantas gente haya muerto, ni que nivel de su nave había sido. Entonces como era dije, bueno, después vemos como hacemos para avisarla a mi viejo que esto, que el otro, mi mora dormía y en un momento me asusté porque dormía tan profundamente que cada tanto yo iba a deponir a los dedos a ganar el cuello de esta vida, porque tenía miedo que estaba muerta, no, no, no, no, no, no, la vida estaba como muy recuperando, no, o sea, pero, pues los 8.000 personas murieron en Pailandia donde estaban ustedes. Sí, una barbaridad de gente, esa noche pasamos a la noche ahí, que es un único lugar que tenía teléfono satirital, era ahí, en la cola no muy larga y llamadas como teléfono satirital y metiendo mi viejo y me dijo que lo estaba viendo en Sienen, no podía creer lo que había pasado, ahí empecé como tomar dimensión, lo que había pasado, pero no, no es su totalidad, lo que realmente me di cuenta como lo había pasado, pues llevo los satiris argentinos. Ahí les avisábamos que estamos bien, pasamos a la noche ahí y a la mañana siguiente no dicen que hay una posibilidad de que hay un ferr y que nos iba a llevar al continente, pues ahora tenemos el tema y tenemos que volvarnos a unos satiris y la vio en nuestro salía a poner ese miércoles y estuviera pasado, no se era mi acuerdo exactamente, pero en un lunes, si no, nosotros nos llegamos, paríamos el vuelo. Entonces, mi acuerdo que llegas a ferr y nosotros decidimos tratar de tomarlo, mi acuerdo es ferr y se barco enorme, yo estaba muy sensible, muy asustado, o sea, cada paso que era, era pasar el lugar tranquilo, como era esa contención que les contaba en lugar donde había solidaridad, había un equipo, había un montón de gente están en la misma a otro paso que decía, no sé, no estoy metiendo, tenía miedo de hogar, me de vuelta, de hogar, no sé, que segunda al barco estaba muy sensible, y llegamos últimos y habría, no sé, 150 personas y nosotros llegamos ahí y nos sentimos como zapotroposo, porque estamos ahí, no tenemos nada, entonces ni saludabidas, mueren, encontró dos, nos sentamos como en los últimos dos asintos que daban y partimos y ese viaje que no era un viaje muy largo, creo que era de pipi, a poquet, que era poner un oceo, un ori media o no, así, un silencio, pero esos silencios vites horrible, porque nadie se movía también, con un montón de gente que primer ha pasado historiaciones horribles, que usted no sabía qué le había pasado, su mujer, su hijo, a todos, había de todos, gente de todos países, pero como acuerdo era el silencio, era un silencio que era funor y media que nadie dijo una palabra, una palabra, y en un momento fue tanta tensión que con mules que formamos de poco a fuera, nos fuimos a fuera, nos paramos en la prueba del barco, me da que el barco iba por el medio del mar, empezamos a ver para abajo y hubo vías como mejor de imagen, la prueba del barco iba como cortando el agua, haciendo la estela y pasando por todas jotas o jotas, o jota flotando por toda la poja de chiquitos de grande, de mique y de aceite, pero y de barco iba a todos, y de la que empieen. Bueno, y finalmente llegamos a poquet y también como decía antes, un escenario como de guerra, llegamos a goporto y la goporto era también, era gente literalmente de nuda, en calzoncillos, la gente lastimada, era un caos, bueno y ahí hemos quedado al micro que esa noche en el duporto y al otro día tomamos nuestro vuelo que era eterno, paramos en la noche en cual un puro, cual mora, era una noticia espectacular, durmiendo en lugar limpio, fue también como una palmadita, la pala, porque me acuerdo de esa noche lo que es que descanse y collamos a unos aires, digamos, a la goporto y había periodistas de todas partes de todos lados, o sea, parecía que no sé, que hemos hecho algo, que era no sé, en el pieces de trella de rock, todo, que es, sí, no sé, fue a raíz, todo el mundo preguntándonos cómo están y nada y ahí empezamos a darnos cuenta lo que había sido esto, no podemos crearlo, damos en nuestra casa de recién casados y levantadas el teléfono y era uno que ir a hablar y otro que fue una cosa Pablo y después de un sacudón asino y cuando dos ves lo mortifero que fue esto y que los dos pudieron volver sanos y saludos a casa, ¿qué te genera? te genera así como un agradecimiento de haber podido volver o de repente tastan en shock con todo esto que no te genera nada, ¿qué pasa después de un tsunami? o te golpea el que de repente te la cotida neidad y voy a decir, ¿qué pasó esto? y como que la gente vive, como si no hubiera pasado nada, porque por ahí yo no repasó nada en su vida, o en qué momento te mirás si llorás. Fue una transición que cada año fui diciendo, y tal cosa, y aprendí tal, y esto, y todavía hoy me sigue sorprendiendo y después me dejó todos estos timbronasos, lo de mi hermano, lo de su unami y me cambiaba mucho la cabeza, me dejó muy muy permeable, me dejó muy tocado, me dejó hoy mi vida es la vivos con alegría, con un montón de cosas, pero tengo mi, o sea tengo una sensación como de vulnerabilidad, de miedo, de no es que voy por supuesto no quiero exagerar lo que voy como todo así cauteloso caminando por la sombra, pero tengo muy presente el tema de los riesgos, de las cosas, me ha pasado una cosa de familiares, que pasé también sin pronunasos, que te deja como un estado de alerta, me o conciende no sé cómo aplicarlo. Te arte cuenta de que eso es humano y de que tipo sos materia y que repente estás y por ahí después no estás, de eso, de sí, como el definitud, el de estar más consciente de la muerte quizás, no sé, o de viste como que hay, porque hay un montón de veces que sobre todo, o sea joven que ni te planteas, que uno va a ser yo hasta hasta la de mi hermano, era, de ti es el hombre nuclear, o sea no sé, no sé, pasaba por la cabeza, nada, mi vida iba a ser como una proyección divina, espectacular, papá, pero bueno, fue coletazo enorme, con el tsunami y después con teniendo hijos, cuando se te enferma uno, cuando se rompe una alguna, así, me acuerdo con palón y jamí, tenía cinco, seis años, sabrió que a la seja, una maceta y para mí fue un tsunami, pero un tsunami, o sea ver la chiquitita y divina para mucha con sus pequeitos negros en una mesa y en mi taguela cocián y yo era donde la manito era para mí un tsunami y verla sufrir, eso o sea, y pasé varias así con hijos, con familiares, con cosas, cuando pasa a todos los dinos padres, este es un riesgo de pasar por eso y por ahí, vivir esa experiencia tan fuerte que seguramente ah, un trauma un poco queda, supuesto, es como volver a religuir eso con distintas situaciones, ¿no? que te generan ese, sí, pero sin ir sin el malejo, es una cosa que pasó también muy increíble, muy loca y me pasó a mí y pasó a mis hermanos, cuando me queré la pierna que estaba junto al fútbol, en una canchita de fútbol con mis sobrinos y mis hijos, el momento fue ríblos y ver mi pierna de esta vez estaba y fue como un golpe enorme, me puso triste, me puso triste, o sea, te he dado tu una parte muy linda que me sentí también muy piensa por mis hermanos, los dos me cagaron un auto, vuelvo a cuando estaba nadando en su tsunami, pero me pasó algo que fue increíble, que se dijo que algo me quedó, que en la situación así de peligro me sale eso de decir bueno, ¿qué tengo que hacer? Yo estaba con mi pata en el aire, o sea, y digo para, me me he hecho era un auto y no, no, no, no, no, me he hecho hacer auto, si no puedo, entonces me digo, me he buscando dos maderas, sinta y como estabillán, me viste, se como asegurame la pierna con dos maderas, no, ni a haber ni mijado, el lado mío que yo era, me he sepapada, y sepapada, y sepapada, y tranquila, se ha bastado todavía, me he de, pues, pero fue una cosa muy como linda, en ese normal lo había pasado, me mora acompañando momento, momento, me estuve mover, irme a la una a la mañana, desde Villanangostura, a Bariloche en una ambulancia, como era el lado, un hora y media de un camino que vas a el tipo de a mil, y des, en camino que estuvo curva y contra la curva, si no me falta de ahora, ahora he chocado con la ambulancia, y nos llevan una sardina y va a ir a tipo un lado para el otro, pero también fue muy lindo de vuelta a toda esa parte de la contención, me sentí muy acompañado por mora, por mis hijos, por mis hermanos, de puma matía, mi hermano me escribió una cosa muy linda, me dijo, ahora que me he o� mucha admiración, tu fortaleza, tu porro,
de salir de este momento y me di mi mi mi los increíble también que me dice me puso muy triste por Tommy me se me acordé mucho de Tommy cuando hiberte a bosta y tirado y lastimado me puso muy mal pero bueno vuelvo eso o sea que también lo de mi pierna también fue un un coletazo enorme entonces ya empezás como decís bueno a che venimos encando varias quiero ir transitando un puite de la vida con puito más de tranquilidad transitando ese es decir morándola llegada que les contaba por la plaza ahí te quises pero bueno ahora la mala noticia es que en la vida siempre va a ver sacudones obviamente que hay algunos que demoran más otro más fuerte o sea no a todos vamos a tener un tsunami que bloqueas todos los que están escuchando no cuáles son esos sacudones y también la tarde ayudar como es decir ser contención para los demás para los tsunami de los demás y también aunque no sepamos exactamente que un poco de misterio donde está Dios ese amor que te abraza y ser amor para abrazar a los demás y algún día vamos a saber no donde estaba Dios o que fue lo como nos ayudó seguro que están entonces esos sacudones aunque no lo veamos y vivir así con esa vulnerabilidad también es el lindo o sea el saber que somos finitos es horrible pero también nos sabré a vivir más si a agosar más y que si uno sabe que finito y que en algún momento bueno no vamos a estar más acá en esta forma no se en esta dimensión en esta forma el tener la fe y y también tener ese no sea a mí me ayuda el saber que otros que vivieron se me parecen cosas semejantes y que pudieron contarla esa paz ¿no? que algún día nos van a volver esa esa paz inmenza peremos esta paz que un día te va a tocar es está buenísima y está bueno que sabe que en el objetivo de la vas a pasar a mí me me tú estos cosas que pasé me me voy muy muy irritable y a veces inconscientemente te voy a ver como que para mí no está bueno como estar muy espectante lo que te puede pasar en esta joven muy prevenido y que en realidad no te sigue para nada porque yo me hormida noche yo no puedo pensar mañana que va a estar haciendo esto es trato trato de mi cuesta montó pero trato de no estar pensando tanto en eso entendés de estar lo distinto pues yo te va pensando de tan espectante le ha pasado mis hijos que me ha pasado a mí que yo voy a vivir y yo de todo tu testimonio Pablo me pego fuerte bien digo lo que contaba en el principio de tu papá de cuando se dio la noticia de tome eso de la de la contención primero así como como madre decir ojalá yo también en un momento así poder como hacer esta red para mis hijos no y por otro lado que lindo aprender a descubrir esa contención en Dios pues lo ha hecho no eso que si es de vivir a leer a vivir con mí y vivir y eso pensando que nos pasa a muchos aprender a ojalá aprender a vivir más en la confianza y hasta mismo vos con lo de tu tiana que contaba como que a tu hija también en este momento la tranquilizazza como como que me queda rozando mucho eso de ser contención para otros y de descubrir la contención grande que cuando tenemos de Dios sí creo que es muy reconfortante contener al otro visto se va a darle si le es para acá estoy y para ayudarte en lo que sea cualquier en lo más chiquito que se pueda este trabajo en la amistad es en bueno moviendo la mi pierna o sea con el paso esto todo mi grupo amigos enseguida me ayudó tengo uno que me fue buscar al aeropuerto que me trajo que me llama todo el tiempo o sea para mí temal la contención es tal sentirte que no está solo y creo que también uno tiene que buscar esa contención nos ayuda la tengo la contención en mi familia y mujer pero a veces en Dios es es una gran ayuda y es una gran yo misa por ejemplo me pasa que por lo que gracias a mora mora es lo que es lo que da mi vieja en su momento me es mora hoy con la familia pero bueno los chicos son les cuesta y también ahí te van pero la verdad es que cuando vas ahí a mí también se me cuesta pero voy es sentirse esa contención o sea no lo digo para lo digo con total franqueza y ahí se me pasa y a veces que no me pasa o sea voy a hacer también muy franco hay veces que voy a amisa porque yo no conecto o porque yo estoy en otra o porque me voy a otro lado o porque también quizás de la persona que te da la misa ese momento me quizá no no quiero estar la culpa por cura pero estoy diciendo que a veces más esa es edad que no se da no sé de esa hería que voy a misa y veo eso de decir y estoy en lugar de mi siendo totalmente contenido acompañado y con gente que quizás no conozco está todo el mundo en la misma una comunidad que si es que lindo nada de momento y tenés el síma el caso de 4 o 5 chicas tocando la guitarra canciones lindas que si estoy la hora más linda que voy a pasar mi vida y entonces muchas veces esa contención y esa es elucinante también me llega y salgo a ellos siento y yo sí esto va a la pena está bueno y como si antes yo ese no me pasa pero cuando me pasa ese es emulindo y está bueno no sé y a veces por ahí pues seguimos esa contención de Dios pero la recibimos a través de las personas sin darnos cuenta pues seguimos esto a través de amigos padres gente que está con nosotros a mí se me viene a la mente la imagen del mar picado no a ustedes ahí tratando de sobrevivir y el mar picado que cuanta gente hay en esa situación ahora no en entre medio un mar picado y quizás en este momento que yo me vía más tranquila y bueno cómo necesitan nuestra ayuda y también como lo que cuesta también aterrizar de todos estos acudones hasta que el mar vuelve a ponerse calmo y todo el trabajo para tratar de te por entenderlo o de poder sacar el bien y todo de estas situaciones pero bueno un saludo grande todo lo que estén pasando por un tsunami en este momento y bueno y también apoyarnos todos en la operación Pablo muchas muchas gracias por acompañarnos hoy por contarnos tu testimonio placer gran costadelo
Podcast Summary
Key Points:
Pablo García Oliver sobrevivió al tsunami del 26 de diciembre de 2004 en Tailandia, que causó 220,000 muertes y fue desencadenado por un terremoto equivalente a 23 bombas atómicas.
Antes del tsunami, Pablo sufrió la muerte de su hermano Tommy en 1991, lo que marcó su primer gran "sacudón" y lo llevó a reflexionar sobre la fe y el apoyo familiar.
Pablo describe el tsunami como un evento repentino en un día aparentemente perfecto, donde estuvo a punto de morir ahogado, pero sintió una aceptación de la muerte en el momento crítico.
Su libro "Demorando la llegada" explora tanto la experiencia del tsunami como una metáfora espiritual sobre el encuentro con Dios.
Pablo destaca la importancia de la "red de contención" familiar y cómo el amor de sus padres, especialmente de su padre, lo ayudó a superar las tragedias.
Summary:
Pablo García Oliver, arquitecto argentino de 55 años, sobreviviente del tsunami de 2004 en Tailandia, comparte su impactante experiencia y su camino de fe. La tragedia ocurrió el 26 de diciembre, cuando un terremoto submarino generó olas de más de 30 metros que arrasaron 14 países, matando a 220,000 personas. Pablo estaba de luna de miel con su esposa Mora en una playa paradisíaca.
Minutos antes del desastre, disfrutaban de una mañana perfecta, pero de repente, el agua se agitó violentamente. Pablo quedó sumergido, sin saber dónde estaba la superficie, y en su desesperación sintió que se ahogaba. En ese momento, aceptó la muerte con tranquilidad, pero logró sobrevivir milagrosamente.
Antes de esto, Pablo ya había enfrentado la muerte de su hermano Tommy a los 13 años, un evento que lo marcó profundamente y lo llevó a valorar el amor incondicional de su padre, quien lo apoyó con ternura. Pablo reflexiona sobre cómo estos "sacudones" lo acercaron a la fe, no como algo racional, sino como una red de contención similar al amor familiar. Escribió el libro "Demorando la llegada", donde narra su experiencia y la compara con un encuentro espiritual.
Hoy, con cuatro hijos, busca transmitir ese amor y apoyo a su familia, recordando que incluso en los momentos más oscuros, la fe y el amor pueden ser un ancla.
FAQs
Es un podcast que busca un espacio para encontrarse con Dios, con charlas de fe y testimonios de vida, a beneficio de los solares de la parroquia Nuestra Señora del Pilar.
Pablo García Oliver es un arquitecto argentino, expiloto de avión, sobreviviente del tsunami del 26 de diciembre de 2004 en Tailandia, que causó 220 mil muertes.
Fue la muerte de su hermano Tommy a los 15 años en un accidente de moto en Uruguay, cuando Pablo tenía 20 años, lo que lo llevó a reflexionar sobre la fe.
Tiene dos significados: demorar la llegada al encuentro con Dios, y una experiencia práctica de caminar a su propio ritmo sin apuro, como hizo con su esposa antes del tsunami.
Estaba en una balsa flotante con su esposa Mora cuando todo empezó a temblar y fue arrastrado bajo el agua, sintiendo que se ahogaba hasta aceptar la muerte.
Su infancia con padres cariñosos le dio una base sólida para enfrentar tragedias, como la muerte de su hermano y el tsunami, aprendiendo a transmitir ese amor a sus hijos.
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