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Episode 3: La mia giornata

7m 27s

Episode 3: La mia giornata

El pasaje del Evangelio de San Juan, donde Jesús camina sobre las aguas embravecidas hacia la barca de sus discípulos, sirve de base para dos enseñanzas centrales. Primero, se destaca la necesidad de reconocer a Jesús no solo en la tranquilidad, sino especialmente en el sufrimiento, el dolor y las crisis, pues a menudo se presenta de formas inesperadas, como en el ejemplo de los santos que lo vieron en los pobres. Segundo, se explica que el milagro simboliza la llamada a "caminar sobre el agua", es decir, a avanzar en la vida sin la seguridad terrenal bajo los pies, sin hundirse en la desesperanza. Esto solo es posible mediante una confianza humilde y total en Dios, abandonándose a su amor y sabiduría, incluso cuando no se comprenden sus planes. Esta fe actúa como un salvavidas que permite afrontar las tormentas sin ser arrastrados por la duda, a diferencia de una veleta o una hoja seca a merced del viento.

Transcription

832 Words, 4437 Characters

Spanish
Jesús, contigo, resucitaremos. El Señor esté con vosotros. Y con tu espíritu. Le estuda del Santo Evangelio, según San Juan. Gloria a ti, Señor. A los Curecer, los discípulos de Jesús bajaron al mar, embarcaron y empezaron la travesía hacia Cáfarnaum. Era ya noche cerrada, y todavía Jesús no lo sabía alcanzado, suplaba un viento fuerte, el lago se iba en crezpando. Habían remado unos 25 o 30 estadios cuando vieron a Jesús que se acercaba a la barca, caminando sobre el mar y se asustaron. Pero él les dijo, "Soy yo, no te maís". Querían recogerlo a bordo, pero la barca tocó tierra enseguida en el sitio a donde iban. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús. Este milagro de Jesús de andar sobre el agua de un mar embrabecido tiene dos enseñanzas para nosotros. La primera, no reconocemos a Jesús cuando hay problemas. No les reconocemos en el dolor, en la enfermedad, en las crisis. No les reconocemos. Y sin embargo, es Jesús. Imaginémonos que viene disfrazado. Le conocemos con una ropa alternada, pero un día se presenta a nosotros con un disfraz, un disfraz de mendigo, por ejemplo. ¿Qué hacemos? Como no viene con la imagen que esperamos que tenga a la que estamos acostumbrados, le echamos. Hay una anegro tapreciosa de Santa Catalina de Siena. Ella daba ayuda a los pobres hasta el punto de que su padre estaba preocupado por lo mucho que ayudaba a los pobres, vaciando la despensa de la casa. También le ocurrió a los mismos a Martín de porres en Lima. Daba ayuda a los pobres. En un día, uno de esos pobres era Jesús y venía disfrazado de mendigo. Ella enseguida a su poquera cristal, de supo identificar detrás de esa ropa, detrás de ese disfraz, y por supuesto no se puso a darle comida porque no lo necesitaba si puso de rodillas antes. Tenemos que ser capaces de encontrarnos con Jesús cuando sufrimos, cuando hay un problema. No solamente cuando todo va bien, también cuando algo no va bien, o incluso cuando muchas cosas no van bien, no es el amor del Señor. No puede estar condicionado por el éxito. El Señor tiene que ser fiel en lo bueno y en lo malo. Si no somos como una veleta llevada por el viento de un lado a otro, como una cometa con la que juegan los niños y la suelta en el aire, una ráfaga de viento se la lleva lejos. Las hojas se cae de un árbol que han caído y que aparecen muchos metros listantes de donde han caído. Jesús está presente también en el sufrimiento. Y ahí donde debemos encontrarnos con él, diciendo le "yo te quiero a ti, no quiero tus regalos, no quiero tus abrazos". Es decir, si quiero tus regalos y tus abrazos, pero no te quiero a ti por eso, te quiero a ti, y te sigo a ti, en lo bueno y en lo malo. Yo sé que tú estás aquí, porque todo lo que tú quieres o permites es para mí bien, aunque no lo entienda. Después hay otra enseñanza, esa imitación de Cristo. Si nos encontramos con él en ese sufrimiento, en ese dolor, tenemos que aprender de él también a andar sobre el agua. ¿Qué significa? Significa. Pues que a veces no tendremos el solo firme bajo nuestros pies. ¿Quién puede andar sobre el agua? Y siquiera los veces los pies es nada de bajo del agua, que es adan un salto, no sabe por qué, pero no andan sobre el agua. Y nosotros tenemos que aprender a andar sobre el agua. Es decir, ser capaces de no tener una seguridad de bajo de nuestros pies. Y sin embargo, no mundirnos, o sea, no desesperarnos. Eso sólo se puede conseguir con la confianza en Dios. En esos momentos de zozobra, de mar, quizá un poco movido, no necesariamente, sastormentas espantosas con olas de muchos metros de alto. Un mar movido, un mar inquieto, o incluso un mar tranquilo, porque ni siquiera un mar tranquilo se andan sobre el agua. La confianza es nuestro salvavilla, nuestro flotador. Yo, señor, confío en ti. Me encuentro contigo cuando hay problemas. Me levanto cuando caigo. Y eso es lo que nos permite andar sobre el agua, afrontar las tormentas, sin mundirnos, la confianza en Dios. Y esa confianza sólo es posible desde la humildad, señor, tú eres Dios. Yo no lo soy. No entiendo por qué permite esto, pero tú si lo sabes. Y por lo tanto yo, que no entiendo y que no soy Dios, me abandono en ti, que me amas y que sabes lo que hace y lo que permite. Eso es actitud de confianza. Va a hacer que no te hundas. Y que no seas como la veleta movida por el viento, las hojas seca de lo toño. Pésamole al señor que nunca nos falta la confianza en él, en lo bueno y en lo malo. Y así sea.

Podcast Summary

Key Points:

  1. El milagro de Jesús caminando sobre el agua enseña a reconocerlo en medio del sufrimiento y las dificultades, no solo en momentos de bienestar.
  2. La confianza absoluta en Dios permite "caminar sobre el agua", es decir, enfrentar la incertidumbre y las tormentas de la vida sin hundirse en la desesperación.
  3. Esta confianza se basa en la humildad y el abandono en la voluntad divina, aceptando que Dios actúa para nuestro bien incluso cuando no comprendemos sus designios.

Summary:

El pasaje del Evangelio de San Juan, donde Jesús camina sobre las aguas embravecidas hacia la barca de sus discípulos, sirve de base para dos enseñanzas centrales. Primero, se destaca la necesidad de reconocer a Jesús no solo en la tranquilidad, sino especialmente en el sufrimiento, el dolor y las crisis, pues a menudo se presenta de formas inesperadas, como en el ejemplo de los santos que lo vieron en los pobres. Segundo, se explica que el milagro simboliza la llamada a "caminar sobre el agua", es decir, a avanzar en la vida sin la seguridad terrenal bajo los pies, sin hundirse en la desesperanza.

Esto solo es posible mediante una confianza humilde y total en Dios, abandonándose a su amor y sabiduría, incluso cuando no se comprenden sus planes. Esta fe actúa como un salvavidas que permite afrontar las tormentas sin ser arrastrados por la duda, a diferencia de una veleta o una hoja seca a merced del viento.

FAQs

Jesús camina sobre el agua del mar embravecido para acercarse a la barca de sus discípulos, calmando su miedo al identificarse.

A menudo no reconocemos a Jesús en medio de los problemas, el dolor o las crisis, porque puede presentarse de formas inesperadas, como un mendigo.

Debemos buscar a Jesús con fe y humildad, especialmente en el sufrimiento, confiando en que Él está presente para nuestro bien, aunque no lo entendamos.

Significa mantener la confianza en Dios incluso cuando no tenemos seguridad bajo nuestros pies, sin desesperarnos ni hundirnos ante las dificultades.

La confianza actúa como un salvavidas que nos permite enfrentar las pruebas sin hundirnos, abandonándonos en el amor y sabiduría de Dios.

Porque la humildad nos hace reconocer que Dios es quien sabe el porqué de todo, y así podemos abandonarnos en Él, aunque no comprendamos sus planes.

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