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EP. 9: JUGOS ROMPENUCAS (un homenaje a los hieleros del Chimborazo) - EPISODIO ESPECIAL

39m 19s

EP. 9: JUGOS ROMPENUCAS (un homenaje a los hieleros del Chimborazo) - EPISODIO ESPECIAL

Este episodio especial del podcast sigue a Juan Ushka, reconocido como el último hielero del volcán Chimborazo en Ecuador. A sus 49 años, Juan realiza dos veces por semana un exigente viaje de más de seis horas a pie, acompañado por su burro Luis, para extraer manualmente bloques de hielo milenario del glaciar. Este oficio, que data de la época colonial, lo heredó de su suegro, Baltazar Ushka, una figura emblemática y "patrimonio vivo" cuya fama internacional—con reportajes, películas y reconocimientos—nunca se tradujo en una mejora sustancial de su vida o en la sostenibilidad del trabajo. El episodio detalla la dura rutina de Juan, desde su modesta casa en la comunidad Cuatro Esquinas hasta la mina de hielo, resaltando el contraste entre el romanticismo y el realismo mágico asociados a la tradición, y la cruda realidad de un negocio escaso y físicamente demandante. Paralelamente, se ofrece una reflexión histórica sobre el Chimborazo y la figura de Alexander von Humboldt, matizando su legado científico. La narrativa sirve como un homenaje a Juan y sus antepasados, exponiendo la precariedad de un oficio en extinción que, pese a su valor cultural, parece condenado a desaparecer sin un relevo generacional.

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5144 Words, 28196 Characters

Spanish
Este episodio llega gracias al apoyo de la Escuela de Gastronomía de la Utla, que te ofrece una formación con enfoque práctico y gerencial, certificaciones internacionales y talleres especializados en un entorno de primer nivel, aprende de chez reconocidos y domine el arte culinario en cocinas equipadas con lo último en tecnología. Y si rano, sin duda la panadería más emblemática de quito, que lleva 65 años diseñando y creando productos de panadería y pasteliría de una calidad y variedad indiscutible. Juan, ¿y usted ahora mismo es el único hielero? Sí, yo no más te dan dan, no hay nadie. No hay nadie más. Lo que saca el hielo solo yo no más te dan dan. O sea que si usted deja de hacer este trabajo se acaban los hieleros de Chimorazo. Cuando yo paso alguna cosa ya, hay que darme ya no hay nadie. Que pena, ¿no? Sí. Pero a la vez, ¿qué se entendí le porque es un trabajo muy duro? Claro que trabajo muy duro, negocio muy barato, hace mucho frío. Ahora no ves, ahora está muy soliente, hasta el hielito. Y tenemos unas seis horas, ¿no? O sea, en total. Claro, seis horas venimos. Es hielo que compro a ustedes de la fábrica y ha expuesto clor en todo ese hielito que está ahí, está ahí, está ahí, está chimorazo. Es natural, pero no tiene nada. Es natural ese hielito. Y usted lo vende principalmente en el mercado de remama para que con eso hagan jugos, ¿verdad? Claro que yo vendo ese hielito en el mercado para que hagan juguito, para que hagas un tenucas. Mora, guanávana, fresa, narangilla y casi cualquier fruta. Agua, azúcar y hielo de la montaña cuyacima es del punto más cercano al sol, midiéndolo desde el centro de la tierra. El chimorazo, 6263 metros de altura, taita de las montañas de Ecuador. Del glaciar más grande de ese volcán, un hombre llamado Juan Ushka, el verdadero último hielero del chimborazo, extra hielo dos veces por semana para que con él se prepareen jugos de frutas en el mercado la merced en Reobamba, la capital de la provincia que lleva el mismo nombre que la montaña y que queda a 170 kilómetros al sur oeste de quito en la sierra centro de Ecuador. Hay en ese recorrido una lógica discordante entre la épica humana y animal que implica esa actividad y su resultado efectivo, material. Bloques de hielo milenarios extraen de las entrañas de la tierra para luego ser vendidos por un puñado de dólares y que con ellos se preparen unas bebidas simples que por lo frías que quedan al tomarlas hacen doler la cabeza. Hay mucho de realismo mágico, de romanticismo, de amor al oficio y respeto a la tradición, pero también hay un cierto sin sentido que ha hecho que nada de eso se traduzca en mejores condiciones de vida para los protagonistas. Para entender mejor todas las implicaciones, Karen, mi pareja y yo, acompañamos a Juan Muzca a extraer hielo del chimborazo. Este episodio especial que no está como es costumbre enfocado en un plato emblemático de la cocina ecuatoriana es un modesto homenaje a él y a sus antecesores. Soy Santiago Rosero y esto es disección de un plato, un podcast con el que les invito a viajar a los lugares seguros y es reconfortantes, pero también a los más inesperados e inquietantes a los que nos puede llevar un plato de comida o un vaso de jugo helado. Bienvenidos. Juan, ¿qué está haciendo ahorita? Ahorita esté aparejando al burcito, al lómito de buso para que no coja el hielo. ¿Qué le está poniendo? ¿Qué es una cobija? Sí, una cobija es esto y aquí tiene unos costales. Sí, tengo unos costales para que no cuando desní el hielo para que no coja la espaldita de burrito. ¿Cómo se llama el burrito? El burrito llama Luis. Luis, ¿qué la tiene? Y es a Yitz, ¿por qué le puse ese nombre? Y él le puse así. Cuando yo me iba a comprarse en Giovanna, yo me llamó Luis, el que vendió, la seponjaza en mi nombre, y después se fue. por ese lo que dio fue el Luis. ¿Y usted cómo está preparado para salir? Estás con unas botas de caucho, un cuantelón de calentador. ¿Los chonchitos? ¿Los chonchitos? ¿Los chonchitos? ¿No? ¿Ase pone un plástico para la lluvia? ¿Se para la llavita? Ya. ¿Y guantes? Nada. No, hace nada más. ¿No le da frío las manos? No. ¿Cuántos años va a usted haciendo este trabajo? Ya, yo estoy haciendo trabajo desde 2016, ocho años ya en esta de febrero, el cumple de los 9 años ya. Ah, ¿qué trabajo? Son las 7 de la mañana de un sábado a finales de Enero, llueve y hace frío. La casa de Juan Gushka queda sobre una loma al pie de la carretera que cruza varias comunidades rurales del cantón guano. La suya se llama cuatro esquinas. Allí nació hace 49 años. La casa es muy modesta de una planta en bloque crudo. Vive ahí junto a su esposa, Carmen Gushka y dos de los tres hijos y uno de los tres nietos que tienen. Juan y Carmen llevan el mismo pedido, pero no son parientes. Carmen es la hija del legendario y el héroe Baltazar Gushka que murió en octubre de 2024 a poco de cumplir 81 años. Juan entonces es del hierno de Baltazar Gushka. Juan me de aproximadamente un metro con 60 centímetros. Tiene el cuerpo recio, la piel quemada por el sol del paramo, las manos fuertes como rocas volcánicas. Pese a la vida esforzada que lleva, briden el envidiable optimismo y el agradable sentido del humor de quien de verdad aprecia la sencillés. Desde su casa en cuatro esquinas nos encaminamos hacia la mina de hielo en el glaciar res reiter. Que sigue siendo el más grande del chimborazo, pese a que ha retrocedido más de un kilómetro desde la década de los 80 debido al calentamiento global. Cuando yo no iba llevó a gelo antes de subir a chimborazo yo sabía estar lo que era así en algún condición así, pero era animalitos y así en la recultura. Si ya te que yo me voy a traje hielito me voy a traje hielito, los jueves y viernes. Así cuando ella acompañaba, se sabe cualquier día. Bueno, hay unos días. Juan, cuénteme una cosa. ¿Cómo son las comidas normales de un día para usted y su familia? Por ejemplo, hoy para estar esta caminata que quede desayunado a usted. Pero desayuné sopita de arosite de sagada, ese es nuestro utilizado siempre aquí. ¿Y cuál es la siguiente comida del día? A ver, papitas de interior, así. ¿Tas la toda la almuerza? Ya, sí. Papas, papas. Todos siempre papas y sops. Ya. ¿Y comen carnes? Sí. Vamos carnes de tuy, con hijo, gallina, vos rejo. Nosotros vamos en la merienda, hacemos arosito, acompañar con algún casnisip. Eso es suficiente para el trabajo que usted hace de subir a ver el hielo, sientes suficientes fuerzas. Claro, sí. Claro, sí. Y aquí se acaba el asfaltado. empieza el camino de tierra. Bueno, ahorita un poco de lodo porque está yo bien. Y empezamos a meternos de la montaña, ¿no? Sí. Ahí al frente debe estar el chimborazo, pero. Sí, al frente. Está tapado en el vino. Se le ven nada. Ojalá hasta llegar que. Y después de todo. Hasta mediados del siglo XIX, nueve se consideraba que el chimborazo era la montaña más alta del mundo. Y eso provocó muchos intentos por conquistar su cima. En junio de 1802, Alexander von Humboldt, el médico francés, Emébom Plan, y el aristocrata quitéño Carlos Montufar, hicieron su intento. Pero desistieron al llegar a los 5.785 metros sobre el nivel del mar, debido a los defectos del sorote y a la falta de equipamiento adecuado. Pero, pese a las dificultades, lograron hacer observaciones importantes gracias a las cuales Humboldt, quien se convertiría en el científico y explorador más famoso de su época, identificó diferencias en la vegetación a medida que la altitud cambiaba, lo que más tarde la ciencia definió como el concepto biogiográfico de la verticalidad andina. Humboldt notó que en los andes había plantas semejantes a las de los bosques alemanes o los alpes suizos, y concluyó que había una correlación de ecosistemas a iguales altitudes en todo el planeta. Es decir, que todo en la naturaleza estaba conectado. Publícó los resultados de su investigación en 1807 en su famoso "naturgemalde", una suerte de mape ilustrado que muestra una sección transversal del chimborazo con numerosas especies de plantas que se distribuyen en las distintas capas climáticas. Una poderosa corriente en la ciencia occidental ha encumbrado a Humboldt como un pensador definitivo, y si bien sus aportes son innegables, hay matices que es necesario recordar. El historiador estadounidense Mark Zerner y el historiador ecuatoriano Jorge Cañizares de Esguerra, ambos especialistas en la obra de Humboldt señalan que el concepto biogiográfico de la verticalidad andina no fue creado por él, pues la idea de que la diversidad ecológica depende de la altitud fue formulada mucho antes en los andes por naturalistas y cronistas del mundo espánico. El primero de ellos habría sido el criollo peruano Antonio de León Pinelo al inicio de los años 1600. La obra que más exalta a Humboldt es induda la invención de la naturaleza. La portentosa biografía del explorador alemán escrita por Andrea Wulf. En ella, la autorasos tiene que básicamente Humboldt creó la forma en que entendemos la naturaleza en la actualidad. Y además sugiere que descubrió el chimborazo. Cuando en realidad como ha demostrado el gran historiador de la ciencia, el español Juan Pimentel, fue el chimborazo el que hizo posible a Humboldt, y a que su fama mundial fue en gran parte producto de haberse auto identificado con ese volcán y haber hecho de él un logotipo de la naturaleza tropical. Thorner y Cañizares de Esguerra señalan que el olvido de las tradiciones intelectuales locales de las que se desirvió Humboldt no es realmente culpa de quienes lo elogían, sino de quienes investigamos y perpetuamos esas narrativas en muchos casos sobre dimensionadamente heroicas. Y ahora volvemos a la narrativa verdaderamente heroica del último hierro del chimborazo. Hemos atravesado un sendero de lodo y hacia la mitad del camino, cuando alcanzamos los 3.500 metros de altitud, nos adentramos en el pajo Nal, donde Juan se despoja por un momento de sus dos chaquetas livianas y con una oscorta la paja que servirá para envolver los bloques de hielo. También con esa paja, con movimientos ágiles y precisos, forma cuerdas que servirán para amarrar los paquetes de hielo y sujetarlos al lomo de Luis, que ha aprovechado la parada para descansar y tomar agua emposada en las almohadillas del paramo. ¿Alguna vez la ha pasado que el burrito no ha podido más se ha cansado y se ha quedado tirado por aquí? No, gracias a Dios desde que yo comise a trabajar. No ha pasado nada. Milos bolitos y tesones, no hay pasado nada hasta hoy, gracias Dios. Y yo siempre salgo millendo a mi Dios de la casa para no pasar nada. Juan y de bartazar siempre se ha dicho que era el último hierro del chimborazo pero la verdad es que ustedes del último hierro, el chimborazo, no cierta. Era el último hierro después cuando se fracasó, tenía un accidente en las minas, ha varado con charloque de hielo y piedra y se quebró el talón. Lo quebrado el talón, entonces estaba votado, buen tiempo estaba votado. Ah, dejó de hacer el trabajo. Y estaba votado a casa un medio año, pues sería más. Tré que haya juegas por noviembre o de diciembre de 2015. No había que venga. Al ajuste a Dios, me anando por yo, van va. Al ajuste encontró el que se había con el hierro. Y va a estar por qué no baja el hierro, dice, preguntó a mí, dije no. "Aúlita, ¿está en la cama?" "Se que brupiés, está en la cama, está todo inyesado, todo está en la cama." Entonces ahí me dijo el que encontró, me dijo, "Vaya venercha en dos tepi, hierro, a mí." Y dice, "No, que voy a quitar a mi suero, no le puedo traer, dije, así." Y ahí yo llegué a la casa y llevé un almorsito para estar a esta balcera como lo que estaba en la cama. Yo le digo, "Vaya, dice que he chega, y él lo dice, "ya he dijo, "Se es que vas a poder, va a estar en la cama, "se es que vas a poder, hasta ahora, de yo componer como es piez, "vaya venercha yendo, y él lo está muy zburrito, "tale de como ya mis burritos, entonces vaya venercha yendo hasta yo horas de componer." Hace a los dos mes o un mes así, crequé que viene después que me dijo eso y yo le vine vuelta para arriba. - Ya, hace solo. - Solito, solito. Y a si no hubo estado, como ahora estaba invierno, estaba fuerto y viento, "a si tal como está ahorita el viento, así está el viento." - Pero ¿estás sabía hacer este trabajo y ya para ese momento? - No, no, no sabía para eso, no. ¿Cómo fue ese primer momento para usted como recuerda la primera vez que sacoyer? Para mí fue un chistesa, como no era todavía enseñado, todavía no esto fue de Frank y escuchaba un gajéñe eso, para mí fue difícil, a la primera vez cuyo de nueva no fue emocionante para usted. No, no fue tal como se había hecho ahora, y te va al chazano, no fue así. No podía cómo acercar a ver, a veces habéis vencido, no nos venía, no nos había, a veces. - El peso del hielo, ¿quieres? - Claro, a veces no hubo britos. - Sí, a veces no hubiera hubo, ya botaba el suelo, ya, para mí fue chiste, y esa para los trabajos con Dios, solía la primera vez. - Bueno, entonces después se acostumbró y baltazar a partir de que usted empezó a venir el llano vino. - Ya no vino ya, ya no vino ya, cuando en vez de cual no sabía venir. - O sea que el último hielero que era él dejó de bajar hielo hace más o menos 9 años, y usted ha sido ya el último hielero, está haciendo desde hace 9 años, pero eso no se sabía mucho. - Claro que no se sabía mucho, pero ya que te ha ido baltazar, que voy dejando de ir en este mundo, mi que desolvia. - Baltazar usca, el famosísimo "Tight of Altazar" empezó a trabajar en este oficio cuando tenía 15 años. Oficio que data de la época de la colonia y que a lo largo del siglo XX reunió a unas 40 personas. Él fue el último de su estirpe entre más o menos 1920, y aquel día de 2015, en que un bloque de hielo le rompió el tobillo. - El chamborazo hielo natural, ese hielo más bueno, saboroso, en dulce, ese de también es para hueso. - Baltazar usca me día un metro con 50 centímetros y era reción entre los recios. subía la montaña dos veces por semana acompañado durante los últimos años de dos de sus burros más queridos que se llamaban "Widding Zone" y "Louis Guaman" De baltazar se habló mucho, se escribió mucho, se hicieron reportajes y películas una de ellas "The Last Ice Merchant" dirigida por el estadounidense Sandy Patch y cuyo audio estamos escuchando se estrenó en 2012 en el festival de cine de Triveca en Nueva York y ahí estuvo baltazar ante una audiencia encantada En 2017 a los 74 años de edad recibió un doctorado Norisk causa por el Instituto Mexicano de líderes de excelencia y en 2020 cuando tenía 77 años finalizó su educación primaria bajo un programa de escolaridad impulsado por el gobierno de esa época Desde turistas hasta políticos todos quisieron tomarse una foto con el que era considerado patrimonio vivo del Ecuador En el municipio de Guano donde trabajó como atracción turística de carne y hueso desde que dejó de subir al chimborazo, hay un rincón dedicado a él Pero nada de esto nunca hasta que murió se tradujo en mejores condiciones de vida para él y su familia "Más antes era tu dicta y esta zona era y elero, no era solo mi papi, hace unos 35 años que he dormido mi papi solito trabajando en hielo, eso famoso" Ella es Carmen Uscar, hija de baltazar y esposa de Juan Uscar "Más antes era llevaba guaranda, ambas tu oyes kilcio de los dejugos en casa gente llegaba a los de Inladírus a los tres giras y entregarba a pagaba dos sucros y sucros, después de ustedes voy a pagar, o si le llegaba mi papi a cobrar, no soy él o hay deslío, ahí acabó, no veinte minadas -Ese pierdi, es algo -Piano le pagaba -Piano pagaba, a tierra ¿Quién más compraba el hielo de los dieleros de generarios? -Ese es el hielo de los dejugos, fresqueras, todos compraba para pescar, para carne como antes no había refrigerador, ni congelador, para congelar carne, para todo esto compraba a mi papi -Ese es algo más antes, ahora solo unos 4 blocos y cada 5, cada 10, piden a mi, así estaba joduro, negocio barato -Valtazar sortió tantas veces los peligros de la montaña y murió al pie de su casa, el 11 de octubre de 2024, tras ser investido por un toro que hacía parte de su ganado faltaban pocos días para que cumpliera 81 años hoy su casa está abandonada y llena de pericotes, les sobreviven sus fieles burros -Voy a tratar de portazar llamaba a Julie, Weedin, son Luis Oaman, ese. -Y ha besido? -Sí, algunos bolitos, lo que hay que hacer, están bajando y llenito, hacen la casa, a mi paramo, 8 bolitos, que valioses sabían, ya me refieras, morreno, esos -Ada, se que tuvo muchísimo sentido, y me decía que los dos que quedaron, ellos están con los hijos de bartozar -Sí, los bolitos también, pero ya están jubilados, ya, jubiladas ya, ellos ya están cobrando jubilaciones -¿Como está Juan? -Yay! -No tiene frío, no sé, ahorita no, porque acabamos de -Encombrar estas subidas, esperad pinado, acabamos caliente, pero si nos detenemos mucho tiempo, aguien nos debe ser -Brada -Aquí altitud estaré, pues -Poma en los ademes aquí nos coche unos dos siguientes más o menos, a la manera de irme pochiquillín -Y dice que faltamos a menos una hora -Sí -Hemos caminado más de cinco horas y he atravesado el pahonal y un larguísimo sendero de piedra que varias manos valientes construyeron -Alguna vez para que los dieleros y sus animales de carga tuvieran un camino sólido y bien de marcado -Juan está bien, siempre dice que está bien que nunca sea lesionado, que nunca le duele en las rodillas -Y lo dice sin que siquiera su respiración se agite, hay que creerle, sus pasos son certeros, su ritmo es sostenido -Aquí hay un retrero, arremado una roca, que dice 300 metros y el heros -Vamos hasta poco, cuando ya están unos 50 metros de adelante -Y ha sido bastante frío, ya las capas de ropa no son suficientes y eso que el cuerpo te ha besa caliente porque seguimos caminando -Imagino que en llegar allá, cuando paremos, el Juan tenga el que hacer su trabajo, vamos a sentir verdadero feiro -Y es un acuerto de la tarde, como le he hecho casi 6 horas, esta última parte, esto fuerte la verdad, bastante frío, poco de hielo que pegaba en la cara, viento, neblina -Juan se nos adelantó unos 100 metros por menos, ahora ya el cansamos, él ya ha descargado la paja del burrito y ya encontró sus herramientas, también donde estaban las herramientas Juan -Juan ha tomado el pico, la pala, la barra y el azadón que mantiene escondidos bajo una roca y ahora penetra las entrañas de la montaña -El hielo es lo que está a nuestros pies, lo que está en la pared del glacia que tenemos en frente pero que no se ve con claridad porque permanece bajo una capa de tierra -Con fuerza impresionante, Juan amplia el tajo que ya tiene la mina y esculpe un bloque de más o menos 1 metro y medio de alto por 60 centímetros de ancho y 40 de profundidad -El frío es insoportable, hay rafas de viento y nieve que nublan la vista y casi han congelado mis manos y me impiden manejar correctamente migravadora de audio y mi cámara de fotos -Hé debido a quitarme los guantes porque estaban empapados, Juan también trabaja con las manos desnudas pero porque no tiene guantes y aún así manipula con solidez la helada barra de hierro para hacer palanca y desprender el bloque de la pared -Hasta que al fin y por primera vez se queja del frío y trata de calentarse las manos con su aliento -Es la primera vez que lo digo decir a chachay -Entonces Karen le ofrece sus guantes y él acepta, ella se cubre las manos con las mangas de uno de sus busos térmicos y se refugia bajo unas rocas para evitar el viento -Y así, en esa lucha contra el clima y contra la fuerza del hielo en su hábitat pasa una hora hasta que Juan logra tallar el gran bloque al que luego parte por la mitad -Tada también esos dos bloques procurando ángulos y métricos -En esas condiciones, tras seis horas de caminata y una de trabajo en el glaciar, Juan Ushka todavía tiene fuerzas para el cuidado estético del hielo milenario -Luego carga la espalda el un bloque y después del otro sujetándolos con una cuerda común y los baja a donde espera, estóico, el burro Luis, que está empapado y tembloroso amarrado a una roca -Cada bloque pesa unos 30 kilos, ahí los envuelve de a uno con una cama de paja y cierra los paquetes con las hermosas cuerdas que había armado -El desafío ahora es montarlos equilibradamente en el lomo del burro que luce asustado, agobiado y no se deja cargar -Finalmente logra acomodar los bloques sobre el burro y empiezan las tres horas de descenso -¿Y cuánto se gana a la semana por la venta del hielo? -Según a veces 50 dólares, 60 dólares, así? -Cuánto cuesta un bloque? -Y algunos a 5 dólares a bailo -Entonces es una jornada de más o menos 10 horas para que después usted venda un cubo de hielo a 5 dólares? -Sí, a 5 dólares -Y un poco eso es, es realmente insignificante para todo el trabajo que esto implica -Sí -Y no puede cobrar más? Soba, sabros, mejor que ya no traiga, soñé los sabros. Pero yo se decía, eso y él es natural. Es hielo que compro a ustedes de la fábrica. Ya he puesto clor y todo. Es hielito que está ahí, está ahí, está chumurazo. Es natural, es hielito. ¡Has llegado a cimurazo! El hielo durmió bajo tierra en un hueco forrado con paja que Juan cavó en un terreno cercano a su casa. En esa suerte de refrigeradora natural, el hielo aguanta hasta 15 días sin derretirse. Ahora Juan saca de ahí cuatro bloques. Los otros dos los había bajado dos días antes de subir junto a nosotros. Cargamos los bloques en mi camioneta y nos dirigimos al mercado la mercete en Reoamba a 25 minutos de ahí. Cuando no hay nadie que le dé un aventón de forma gratuita, como en este caso, Juan tiene que pagar por el transporte. Generalmente paga 10 dólares. Es decir que si vende cuatro bloques a 5 dólares cada uno, lo que le queda de ganancia a menos los 10 dólares que tiene que pagar por el flete, son apenas 10 dólares. Si algún juguero le paga más por un bloque, con a veces ocurre, la ganancia será un poco mayor. 15, 20, con suerte 30 dólares, se aparece un cliente más o menos consciente de aquellos que muy ocasionalmente le compra algún bloque para fines que Juan desconocé y que pueden llegar a pagar por el 20 dólares. Jujitos con hielo de cimborazo, batidos, tostadas, que deseas. Levantamos estos con hielo de cimborazo, venga que va a ser vista. El atiendo. Jugo, Juan penucas, batidos, levantamos estos, venga que va a ser vista. Mi nombre es Veronica Miranda. Trabajo aquí en el mercado de la Mercedes, yo soy la cuarta generación. Con lo que nos identificamos, nosotros como comerciantes y vendedoroso, en el espenia de los jugos con hielo del cimborazo, conocidos a nivel internacional como les vamos a romper nunca. La aguelita de mi madre era la que hiciera los famosos frescos, porque en un comodio en ese tiempo no había licuadoras, entonces daí a sí manualmente los frescos con hielo de cimborazo. Traspaban hielo. Exacto. Lo raspaban, ahora como la tecnología avanzada, ahora si es con las licuadoras, con los famosos jugos. Además de enfriar el jugo, que otras propiedades o características aporta el hielo. Bueno, en sí, el hielo del cimborazo es característico, porque como es de un elevado, contiene muchos minerales. En comparación al hielo del arrefico que no contiene nada de eso, y el hielo de hielo cuando se lo sirve en el jugo es más fuerte, por eso se llama "Rompenucus". El valor del precio del jugo es un dólar, y varía cuando, por ejemplo, son batidos, o el famoso levantamortos, que es la malta huevo al palco y borro. Lo que es en cuanto al turismo, esto debería ser más impulsado, para que la tradición y como lecadores muy ricos en muchas costumbres ancestrales se pudiera mantener. Si es un poco lamentable que ya conito sea el último hielo. El trabajo que ellos hacen es súper esforzado, y nosotros tuvimos la oportunidad de acompañar la hasta la mina de hielo, y finalmente el vende un bloque hielo en 5 dólares. ¿Le parece que es justo esa renovación? Bueno, como usted lo ha dicho, sí, no, no es justo. No es justo lo que dice porque el trayecto, el rajín, que se genera hasta llegar a la montaña, sí es fuerte. ¿Pero estaría dispuesta a pagarle más? Claro que sí, claro que sí, como usted lo ha dicho, sí valiera que se le pudiera pagar un poquito más. Y como somos personas compañeros aquí, siempre le mandamos con cositas para la casa o encomidita o bien al pancito, así como una forma de gratitud. Dos subidas semanales de la montaña, más de 20 horas de trabajo en condiciones muchas veces inclementes para ganar entre 10 y 30 dólares. Más allá del romanticismo de lo patrimonial que se le atribuye a este oficio, de la reconocida épica humana y animal que implica, de la fama y el cariño por estos inquebrantables personajes de cultura popular, queda la evidencia de la injusticia y hasta de un cierto sin sentido respecto de la recompensa. Porque baltazar siempre quiso y Juan también desea que la admiración se traduzca en mayor bienestar material. Y mientras eso ocurre, acaso lo más admirable de Juan Ushka es que lo que lo mueve es del honor. Juan, acabamos de compartir esta experiencia maravillosa, como usted, pero durísima para nosotros, o al menos que no estábamos acostumbrados por las condiciones del clima, por la subida que tiene, por el frío que se y, por el beso, que tiene esos loques de hielo, que finalmente usted los vende como dice en un primero de 5 dólares, con lo cual se hace uno mal a la semana 20 dólares, de una buena semana 50 dólares, y que son para hacer jugos de frutas en el mercado de ReoBamba. Díamos que económicamente no le representa usted nada muy significativo, ¿no? ¿Por qué sí haciendo este trabajo? O sea que este trabajo yo se iba haciendo tradición de los hieleros que son antes pasados los mayores que sabían. Y más con todo clas, claro que no se ganaba, pero ya al polestradición que de los hieleros pareque no pierda. Pero usted no siente eso de que no está haciendo justo el esfuerzo que usted hace con la remuneración que reciben, le pasa eso por su cabeza. Y ahora está en mí, ya claro que le pasa, pero ya hay que chavo, ¿jale? ¿Qué remedios? Usted también se ha fijado en los años que venido, si la cantidad de nieve en el chimborazo ha disminuido, es decir que cada vez se tiene que ir más arriba para encontrar nieve. Aunque es cuando yo era pequeño, nieve sabía bajar nuestra casa, hasta nuestra casa. Ahora es puta, no hay nada sola acá, a pie de chimborazo no más. ¿Qué significa para usted el chimborazo? Para mí el chimborazo significa como vez a vuelo y como yo soy como 10 nietos para estar por pasar ha sido nieto. Por ser ha huelito, está ahí está el chimborazo y está ahí está el chimborazo y está ahí está el chimborazo y está ahí y qué significa para usted, valtaza rushka. Y está ahí está el chimborazo para mí desde que pasó esta accidente, para mí va a un tristeza, no asoma como tu vierta en contanto aquí, las minas, como tu vierta en contanto aquí, en alguna parte viendo los animalitos, así emparamos, como tu vierta ya en contanto a veces no asoma porque ya no hay nadie, espelha no hay nadie, solo yo no me estoy subiendo hasta mi hecha, hasta mi hecha es vivir, a ustedes se ya cuando yo me parezco ya aquí ya no da ver nadie. Este episodio llegó gracias al apoyo de la escuela de gastroenomía de la útla que te ofrece una formación con enfoque práctico y gerencial certificaciones internacionales y talleres especializados en un entorno de primer nivel, aprende de chev reconocidos y domina el arte culinario en cocinas equipadas con lo último en tecnología. Y Sirano, nada mejor que los postres de la panadería más emblemática de quito para complementar cualquier plato de comida típica y cuatoriana encuentran los en sus locales o en su tienda en línea www.cirano.com.se disección de un plato es dirigido, escrito y narrado por Santiago Rosero la edición y el diseño de sonido de este episodio es de Fernando Vega la música original de Cortina es de Miguel Sevilla el resto de músico utilizada así como los audios y las referencias bibliográficas constan en las notas de este programa la identidad gráfica fue creada por los válidos terreros cerrera la voz de las menciones publicitarias y los créditos es de Andrea por tillo un agradecimiento especial a Juan busca y a Karen Hiltal

Podcast Summary

Key Points:

  1. Juan Ushka es el último hielero del Chimborazo, extrayendo hielo del glaciar dos veces por semana de manera tradicional y solitaria.
  2. El oficio, heredado de su suegro Baltazar Ushka (fallecido en 2024), es arduo, mal remunerado y está en peligro de extinción, sin que la fama mediática de Baltazar mejorara sus condiciones de vida.
  3. La extracción implica una caminata de más de seis horas, trabajo manual en condiciones extremas y el uso de un burro (Luis) para transportar los bloques de hielo, que se venden en el mercado para preparar jugos.
  4. El relato contrasta la épica romántica del oficio con su dura realidad económica y física, y contextualiza la historia con reflexiones sobre la figura de Alexander von Humboldt y su relación con el Chimborazo.

Summary:

Este episodio especial del podcast sigue a Juan Ushka, reconocido como el último hielero del volcán Chimborazo en Ecuador. A sus 49 años, Juan realiza dos veces por semana un exigente viaje de más de seis horas a pie, acompañado por su burro Luis, para extraer manualmente bloques de hielo milenario del glaciar. Este oficio, que data de la época colonial, lo heredó de su suegro, Baltazar Ushka, una figura emblemática y "patrimonio vivo" cuya fama internacional—con reportajes, películas y reconocimientos—nunca se tradujo en una mejora sustancial de su vida o en la sostenibilidad del trabajo.

El episodio detalla la dura rutina de Juan, desde su modesta casa en la comunidad Cuatro Esquinas hasta la mina de hielo, resaltando el contraste entre el romanticismo y el realismo mágico asociados a la tradición, y la cruda realidad de un negocio escaso y físicamente demandante. Paralelamente, se ofrece una reflexión histórica sobre el Chimborazo y la figura de Alexander von Humboldt, matizando su legado científico. La narrativa sirve como un homenaje a Juan y sus antepasados, exponiendo la precariedad de un oficio en extinción que, pese a su valor cultural, parece condenado a desaparecer sin un relevo generacional.

FAQs

Juan Ushka es considerado el último hielero del Chimborazo, llevando aproximadamente 9 años realizando este trabajo desde 2016, tras reemplazar a Baltazar Ushka.

El hielo se vende principalmente en el mercado La Merced en Riobamba, donde se utiliza para preparar jugos de frutas como mora, guanábana, fresa y naranjilla, así como para enfriar bebidas.

El trabajo es extremadamente duro y peligroso, expuesto a frío intenso, viento, nieve y condiciones climáticas adversas, además de implicar un esfuerzo físico considerable sin equipamiento adecuado.

Baltazar Ushka, considerado el último hielero anterior, dejó el oficio en 2015 tras un accidente que le quebró el tobillo, momento en que Juan Ushka, inicialmente sin experiencia, asumió el trabajo para mantener la tradición.

Baltazar Ushka fue reconocido como patrimonio vivo del Ecuador, protagonizó documentales como 'The Last Ice Merchant', recibió un doctorado honoris causa y fue una atracción turística, aunque esto no mejoró significativamente sus condiciones de vida.

Juan Ushka sale temprano, viste ropa básica como botas de caucho y chaquetas, sin guantes, y lleva a su burro Luis equipado con cobijas y costales para protegerlo durante el viaje de aproximadamente 6 horas hacia el glaciar.

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