Ep. 75 Mitología Nórdica, Parte 6 · THOR, EL DIOS DEL TRUENO
70m 54s
Thor, dios nórdico del trueno y de la fuerza, es un personaje central en la mitología escandinava, conocido por su martillo mágico Mjölnir, su barba roja y su poder para derrotar gigantes y serpientes. Era dios protector de los campesinos y del suelo, y su fuerza se manifestaba tanto en la guerra como en la fertilización de la tierra. Aunque poseía una gran capacidad física, los mitos muestran que su poder era superado por la magia, como en su enfrentamiento con el gigante Skrímnir, que lo derrotó mediante trampas. Thor también simboliza valores como la hospitalidad, el honor y el respeto por la naturaleza, y su figura refleja la complejidad del equilibrio entre fuerza y sabiduría. Su presencia perdura en la cultura popular, con nombres de lugares, como Thorsey (jueves), y en rituales como la consagración de casas y bodas. A pesar de la conquista cristiana, que llevó a la destrucción de templos y estatuas de Thor, su influencia sigue presente en las costumbres y en el corazón de la gente, demostrando su importancia como símbolo de fuerza, protección y resiliencia.
Mi nombre es Susana Castellanos de Subiría y hoy continuaremos en relatos de Sherezade hablando
de mitología nórdica. El tema de hoy es el magnífico dióstor, el dióstor del true. Tor era un dióst
de la comunidad, un guardián de quienes cultivaban la tierra y se reunían en asambleas locales.
También era un dióst del cielo semejante a Júpiteriseos, ya que con su hacha o martillo como símbolo
del rayo del trueno que señalaban su tránsito por los cielos y ante él temblaban las rocas y las
montañas por la fuerza que el rayo y el trueno le daban. Existen muchísimos relatos que son humorísticos
y en ocasiones crueles sobre sus expediciones a Jotunheim de la tierra de los gigantes donde
mató a los gigantes enemigos de los dioses. Es un personaje muy popular representado como una figura
enorme pero entrañable que no iba a caballo sino a pie y atravesaba vigorosamente los ríos o
en ocasiones conducía un carro tirado por cabras. Es celebré Tor por su gran apetito que era
capaz de comerse a sus propias cabras, recoger después sus huesos y devolverles la vida con el poder
de su martillo. Se cree que su barba pelirroja representa el rayo, quizás por las líneas rojas
del rayo cuando cae sobre un arma y también se destacaba por sus ojos feroces, su tremenda fuerza y
su temible cólera. En las estelas con demorativas el martillo aparece amarrado a una cuerda y en
algunos casos lo arrojaba sobre el cráneo de sus enemigos. En un antiguo poema se habla de la
vincita de Tor a los dominios del gigante Gale Rod, incetado por el maldicioso Loki. Tor tuvo
que hacer a copio de toda su divina fuerza para cruzar un turbulento río y evitar morir aplastado
por las dos hijas del gigante, a las que finalmente también mató. Otro mito narra, un famoso duelo
con el gigante Runknir, que había logrado entrar en Asgar. Le lanzó a Tor una piedra de
mulher y un fragmento se alojó en la cabeza del dios, pero abatió a su adversario con el
martillo. Su peor en el nigo era la serpiente del mundo, a la que en una ocasión alzo del lecho
marín. El dios del cielo que vencia el monstruo del caos en el momento de la creación. Esa es una idea
muy extendida, podría ser una forma más primitiva de este mito, pero en la versión de la época
Bikinga, Tor derrota a la serpiente en Ragnarok. Y después, esta lo destruye con su propio veneno.
A Tor no le servía de nada a su fuerza cuando le engañaban con artes mágicas. En un viaje al
misterioso reino de Urcard, el dios se encontró a un gigante, tan descomunal, que pudo entrar en su
guante como si se tratase de un salón. El gigante le dio un cuerno de cerveza para que lo vacíase,
pues el mar lo llenaba continuamente. Le puso aluchar contra Edge que derrota a los más fuertes,
ya que ella es la vejez, y la retó a levantar el suelo, un gato gris que en realidad era la
serpiente del mundo. Todas estas eran tareas irrealizables, pero Tor hizo al arde de tal fuerza
que el astuto gigante quedó a terrorizar. El nivel del mar descendió con la bebida que consumió
el dios y el mundo estuvo al borde de la destrucción cuando levantó una pata del gato, y podría
tratarse de otra versión del mito en el que Tor alza a la serpiente del mundo de las profundidades
de lo sea. Se dice en algunas versiones que la madre de Tor era Fiore, nombre aplicado a la
tierra por los poetas y poco se sabe de su esposa Sif, salvo que destacaba por su pelo dorado que
cortó en una ocasión el malvado Loki, pero el embustero se asustó tanto ante la ira de Tor que
ordenó a los senanos que confeccionase en una cabellera de oro puro para Sif. Este suceso
tuvo importantes repercusiones para los dioses, pues continuó con la fabricación de algunos
de sus tesorios más valiosos como el martillo de Tor. Tor, gozaba de especial popularidad en el
oeste de Noruega y en Islandia. El tono humorístico de numerosos mitos sobre el dios podría considerarse
como muestra de afecto. Cuando el cristianismo llegó a Islandia, el culto ator fue el más difícil
de erradicar, y existían diversos rituales asociados con él. Por ejemplo, se colocaba un martillo en el
regazo de las novias en las bodas, se alzaba sobre los recién nacidos y las herramientas
aparecen también en los mojones. Los escandinavos llevaban amuletos de plata en forma de martillo,
el que ha sido un símbolo de él desde el principio de los tiemos. También se grababa el martillo
de Tor en las lápitas. Uno de los mitos más populares de la época Bikinga trata sobre la
visita de Tor al gigante, marino y mil. El encuentro se describen algunos de los poemas más antiguos
que se conservan y aparecen tres piedras talladas de la época. Existe una piedra del siglo Cabo allá
en Gotlandia, que probablemente representa a Tor con cabeza de Wade, remando en la barca de un gigante.
Entonces, según cierto relato, Tor fue al mar disfrazado de joven y le preguntó al gigante si
podía acompañarlo a pescar. Al principio de mi ir no parecía muy dispuesto a llevarle y le
dijo que debía buscar su propio cebo. Entonces Tor se acercó al rebaño de Wade desde el gigante,
mató al más grande y se llevó su cabeza. Partieron en una barca y torremó con enorme fuerza hasta que
se encontraron fuera de la zona en la que solía pescar el gigante. El dios puso como cebo la cabeza,
el Wade y la lanzó por la borda. La cogió la serpiente del mundo, conocida también como la
serpiente de Midgard, que estaba en las profundidades del mar y tor tiró hasta que la cabeza del monstruo
apareció sobre las olas. La fuerza de Tor fue aumentando a medida que tiraba y llegó a apoyar los
pies en el lecho marino. La serpiente escupió veneno, Tor la miró y alzó su martillo, pero el gigante
presa del pánico cortó el sedal. Según, la era en prosa de Snowry, los narradores no coinciden en
que Tor golpeara a la serpiente, pero se creía que el monstruo escapo de regreso al mar, mientras que
Tor arrojó al gigante por la borda y nadó hasta la orilla. En otra ocasión, Tor perdió su martillo,
que es la única arma eficaz contra los gigantes. Lo que adoptó la forma del alcón de Freya y fue en
su busca. Regreso con la noticia que se encontraba en poder del gigante Trim, que lo había terrado a
gran profundidad y se negaba a devolverlo a menos que la diosa Freya fuese su esposa. Freya se
infureció tanto que destrozó su célebre collar. El sabio Gendal le aconsejó a Tor que se disfrazase
de Freya con velo de novia y fuese con Loki a Jotungame, el reino de los gigantes. Tor
accedió a regañedientes y partió con Loki en su carro en compañía de rayos y truegos.
Los gigantes recibieron encantados a la novia, pero se quedaron tan sorprendidos a ver su apetito en el
banquete inupcial y sus peroses ojos que se entrelleaban tras el velo. El astuto Loki disfrazado
del sirviente de la novia, los tranquilizó asegurándoles que la insólita conducta de Freya se
debía que no comían y dormía desde hace ocho noches, consumida por el deseo de casarse.
Cuando trajeron el martillo y lo depositaron en el regazo de la novia para vender sirla,
Tor aprovechó la oportunidad, cogió el arma, líquido al novió y a los invitados y regresó
triunfala a Zgard en compañía de Loki. Tenemos entonces que Tor, el que llaman también el
atronador, según algunos mitólogos, era llamado Donar. Dicen algunos que es hijo de Jorge,
nomas, llamada también Herda, idiodín, pero otros afirman que su madre era Friga, la
reina de los dioses. De niño Tor se destacó por su gran tamaño y fuerza y muy poco después
de su nacimiento sorprendió a la asamblea a los dioses levantando y arrojando juguíctonamente,
diez grandes fardos de pieles de os. Aunque era por lo general de carácter amable, Tor incurría
veces en una cólera temible y como que en esas ocasiones era muy peligroso. Su madre
incapaz de controlarle lo enviaba lejos de Zgard y confiaba su cuidado a Bingner, el alado
y a Laura, el calor. Estos padres adoptivos eran también considerados como la personalificación
de los relampagos difusos, pero ontolo lograron controlarle y le crearon tan sabiamente que los
dioses guardaron.
un recuerdo muy agradecido de sus amables servicios. El mismo Thor conciente de todo lo que les
debía asumió los nombres de Pink Thor y Lord Lady, por los que también se le conoce.
Sigue gritando, Pink Thor, con la danza de las cotas de Maya y el golpeteo de los escudos de
guerra. Una vez hubo alcanzado su pleno crecimiento y la edad de las ensatez, Thor fue
adivitido en Asgard, entre el resto de los dioses donde pasó a ocupar uno de los 12 sillones en la
gran sala de los juicios. También se le consideró el reino de Truvange o Truhane, donde construyó el
maravilloso palacio llamado Bilksnill, que significa "relámpago" y es el más grande de todo Asgard.
Pues ahí a 540 habitaciones para el alojo de los esclavos que tras su muerte eran bienvenidos
en su hogar, donde recibían el mismo trato que sus señores en Valhalla. Pues Thor era el
dios patrono de los campesinos y de la clase popular. Quienientas habitaciones y 40 más,
Mectinette había presentado Plingskinette, de entre las casas techadas, no conozco ninguna que
sobrepase la de mi hijo. Ya que era el dios del trueno, Thor era el único al que nunca se le
permitía pasar sobre el maravilloso Puente Bifrost, temiendo que lo quemara con el calor de su
presencia. Cuando deseaba unirse a sus compañeros los dioses en el mandantial de Urdar, bajo la
sombra del árbol sagrado y drasil, se veía forzado a llegar hasta ahí a pie, baleando los ríos
Cormt y Ord, los dos arroyos que es la ojo hasta llegar al lugar de la cita. Thor era venerado como el
dios más importante en Noruega, fue el segundo en la trilogía del resto de las naciones y fue llamado
viejo Thor. Pues se suponía según algunos mitólogos que pertenecía a una antigua de inasteres
dioses, sin tener en cuenta su edad actual. Pues era representado y descrito como un hombre en plenitud,
alto y bien formado con miembros musculosos y cabellos y barba rojos, erizados de los cuales en
momento de rabia fluían a chorros las chispas. Primero Thor, con el seño fruncido de barba rojas
y murmurando en bajo, arrojando fieros relámpagos desde ojos que resplandecen, viene con cada una
de las ruedas de su carro con el replicar del trueno, mientras su terrible martillo sacude
cielo y tierra. Con las noves agrietándose arriba y la tierra estremeciéndose a Eva. Los pueblos
nórdicos le engalanaron posteriormente con una corona. En cada una de cuyas puntas se encontraba
o viene una estrella resplandeciente o viene una llama ardiendo constantemente, por lo que su
cabeza se encontraba siempre rodeada de una especie de alo de fuego su propio elemento. Como mencioné
anteriormente, Thor era el orgulloso propietario de un martillo mágico llamado miolnir, que significa
el aplastador. Con el que arrojaba sus enemigos los gigantes de hieluk, con poder destructivo y que
poseía la maravillosa propiedad de regresar siempre a su mano, sin importar los lejos que lo hubiese
arrojado. Yo soy el atronador, aquí en mi norte desde mi fortaleza reino por siempre. Entre
icebergs comierno las naciones, este es mi martillo, el poderoso miolnir gigantes y hechiceros sucumben
ante él. ¿A qué este enorme martillo emblema de los truenos estaba por lo general intandescente?
El dios poseía un guantelete hierro llamado Iangraiper, que le permitía agarrarlo firmemente.
Él era capaz de arrojar el molnir hasta una gran distancia y su fuerza, que siempre era formidable
y se multiplicaba por dos cuando se ponía su cinturón mágico llamado Mejin Geord. Este es mi cinturón,
siempre me lo pongo, mi fuerza se duplica. El martillo de Thor era considerado tan sagrado por
la antigua gente del norte, que ellos orían hacer la señal del martillo al igual que los cristianos
les enseñaron posteriormente a hacer la señal de la cruz. Ahora, augentar las influencias malignas y
asegurarse las bendiciones. La misma se hacía sobre el bebé recién nacido cuando se le vertía
agua sobre su cabeza y se le daba un nombre. El martillo se usaba para clavar estacas limitadoras,
constituyendo un sacrilegio las rancarlas. Se utilizaba también el martillo de Thor para
santificar el umbral de una nueva casa, para solemnizar un matrimonio y finalmente jugaba un papel
importante en la consagración de la pira funeraria sobre la que los cuerpos de los héroes
junto a sus armas y corsele, si en algunos casos juntas sus esposas y servientes eran quemadas.
Podemos identificar entonces que la similitud entre la forma del martillo de Thor y la cruz cristiana
permite o facilita el proceso de sincretismo cuando los cristianos evangelizaron todo el norte
de Europa. En Suecia Thor, como Dean, destía supuestamente con un sombrero de a la ancha,
por lo que a las nubes de Thormenta en ese país se le conoce como sombrero de Thor, un nombre
que también se le dio a una de las principales montañas de noruega. Se decía que el retumbo
y el estruendo del trueno se debían al paso de su carro, pues entre los dioses sólo él no
iba nunca a caballo, sino que caminaba y conducía un carro de bronce tirado por dos cabras,
que se llamaban Tanks North, el agrietador de dientes y Tanks Greens, el rechinador de dientes,
de cuyos dientes y cascos saltaban constantemente las chispas. Tuveniste cercano al próximo o guerrero Thor,
blandiendo tu martillo montado en tu carro, dominando a los chivos de pelo largo con riendas de
plata. Cuando el tíos conducía así del lugar en lugar se le llamaba Akutor, Otor el Auriga,
en el sur de Alemania creyendo la gente que un solo carro de bronce no podía causar todo
el estruendo que oían, decían que el carro estaba cargado con casuelas de cobre que repiqueteaban
y se golpeteaban entre ellas y a menudo se referían a él con irrespetuosa familiaridad como el
vendedor de casuelas, por el sonido que producía su paso. Cuentan los relatos que Thor se casuen
dos ocasiones, primero con la giganta Lansaxa, que significa piedra hierro, con la que tuvo dos
hijos, Magni, Fuerza y Modi valor, aunque las versiones no son muy claras. Se dice que Magni y
Modi sobrevivieron al ragnarok y vivieron en el nuevo mundo que estaría después, pero también
hay unas versiones que dicen que la que se conoce como su segunda esposa, Sif, la de cabellos dorados,
es la madre de Magni y Modi, aunque en otros relatos se dice que es madre de lo rude y de una
hija de nombre Turth, una joven giganta celebre por su tamaño en Fuerza. Fiel a la conocida afinidad por
el contraste, Turth fue cortejada por el enano Alvis, con su aprobación, una noche cuando el
pretendiente que al ser un enano no podía afrontar la luz del día, se presentó en azgar para
pedir la mano de Turth, la asamblea de los noces, no le negó su consentimiento. Apenas habían
mostrado su aprobación, cuando Thor, que había estado ausente, apareció subitamente y mirando
con desprecio al insignificante pretendiente, declaró que debería poner a pruebas sus conocimientos para
compensar por su baja estatura, antes de que pudiera ganarse a su prometida. Para probar las
cualidades mentales de Alvis, Thor le interrogó en el lenguaje de los dioses, el de los banas,
el de los elfos y el de los senanos, prolongando astutamente su examen hasta el amanecer. Cuando el
primer rayo del sol cayó sobre el desdichado pretendiente y lo petrificó, y allí permanece como
ejemplo de que nadie debe pretender igualarse a los dioses. Esto de alguna manera es semejante a lo que
vimos en muchos relatos de la mitología griega, que cuando los dioses consideran que un ser,
llamado por ellos inferior, trata de igualarse a ellos, va a recibir un castigo memorable. No se
debe ser igualado con los dioses o en otros términos, esa es la falta de la soberbia, no se debe ser
soberbio y creerse demasiado, porque se va a recibir un castigo de los dioses, ese es un tema recurrente
en muchas mitologías. Nunca ningún pecho humano ha encontrado tantas palabras en los viejos tiempos,
aún así con la más sutil astucia te he engañado.
permanece sobre el suelo enano, pues el día te ha sorprendido la brillante luz del sol
llena la sala. En muchos cuentos empantiles que recordamos sabemos que los
elfos los enanos trabajaban de noche y el motivo es porque no resistían la luz del sol y por
ese motivo debían vivir debajo de la tierra. Sí, la esposa de Thor que mencioné antes estaba muy
orgullosa de su esplendida cabellera dorada que la cubría desde la cabeza a los pies como un brillante
vela. También ella era un símbolo de la tierra, pues se decía que su pelo representaba el
césped largo o el grano dorado que cubría las tierras de cosecha del norte. En esto nos recuerda a
demeter la diosa que también simboliza el grano dorado y tenía una hermosa cabellera dorada.
Thor estaba también muy orgulloso del hermoso cabello de su esposa, por tanto es de imaginar su
consternación cuando se la encontró una mañana trascilada. Tan calba y carente de los ornatos
como la tierra cuando el grano ha sido recogido y no quedan más querrastros. En su furía Thor
se alzó sobre sus pies y juró que castigaría el que hubiese cometido tal atrocidad ya que
si estaba desconsolada y no paraba de llorar. Thor inmediatamente y correctamente con
hetero que era Loki el culpable. El malicioso conspirador que siempre estaba a la busca de
algún acto malicioso que cometer. Trascoger su martillo, Thor se fue en busca de Loki, el cual
intentó evadir a la irada de Dios cambiando de forma. Pero fue inútil, pues Thor le alcanzó pronto
cogiéndole por el cuello y casi estrangulándole antes de ceder antes sus súplicas y soltarle.
Cuando recuperó el aliento, Loki imploró el perdón pero sus regos fueron en vano hasta que
prometió devolverle a Sif una nueva cabellera, también como la primera y incluso más larga en su
locitud. Y por consiguiente le traeré a Sif nuevas trenzas de oro, dijo Loki, antes de que la luz
del día se haya ocultado, para que ella pueda parecerse a una pradera en primavera con su prenda
de flores amarillas. Solo entonces, Thor dejó marchar a Loki, no que reptó por las entrañas
de la tierra donde se encontraba Zvart al Gen, para suplicarle al enano Valin que le fabricara no
solo la preciosa cabellera, sino también un regalo para Odin y Frey, cuya furia deseaba aplacar.
Su petición fue recibida favorablemente, y el enano fabricó la lanza Gung Nier, que nunca
erraba su objetivo, y el barco es que Valnier, el cual, arrastrado siempre por vientos favorables,
podían navegar por el aire al igual que por el agua, además de poseer la propiedad mágica de, aunque
conteniendo a los dioses y a todos sus corceles, poderse doblar hasta alcanzar un tamaño tan diminuto
que cabía en el bolsillo. Finalmente el vano una vigísima hebra de oro, de la que fabricó la
cabellera requerida para Sif, declarando que tan pronto como tocar a su cabeza crecería rápidamente
desde allí como si fuera su propio pelo, aunque ahora carezcan de vida cuando toque en su cabeza,
a cada uno de los cabellos se reanimará. Ninguna clase malevolencia o hechizo podrá en lo
sucesivo hacer que las trenzas de Sif enfermen. Lo que estuvo tan satispecho con tales pruebas de
habilidad de los enanos, que declaró que el hijo de Ibald era el más diestro entre todos los
herreros. Palabras que broco otro enano, acertó a oír, tras lo que esclamó que estaba seguro que
su hermano Sindri podría producir tres objetos que sobrepasarían aquellos que lo que sostenía,
no solo en valor intrínseco sino también en sus propiedades mágicas. Entonces vemos que hay una
competencia, una feroz competencia entre las diferentes familias de enanos para probarle a todos
cuáles son los más habilidosos y cuáles son los que hacen objetos mágicos más poderosos e
interesantes. Al sentir al percibir esta competencia, lo que irritó inmediatamente a este nuevo enano
para que demostrar a su habilidad, apostando su cabeza contra la de broco como garantía.
Sindri, informado de la puesta, aceptó la oferta de broco de soplar el fuego con el fuente,
advirtiéndoles sin embargo que él debería trabajar persistentemente y sin un momento de descanso
si quería que tuviese éxito. Procedió a calentar algo de oro tras lo que salió a
apalabrar al favor de los poderes ocultos. Durante su ausencia, broco trabajó con el fuente
dirigente mientras que Loki, con la intención de hacerle parar, se transformó en un abajorro y
picó cruelmente su mano. A pesar del dolor, el enano siguió con su labor y cuando Sindri regresó
a saco del fuego, un enorme jabalí salvaje llamado Gullins Busti debido a sus cerdas
doradas que tenía el poder de emitir luz mientras cruzaba los cielos o será capaz de viajar
a través del aire con increíble velocidad. Y ahora, por extraño que pueda parecer del
fuego rugiente emigió Gullins Bust de piel dorada para servirle de caballo de guerra al
Dios del Sol Frey, sin duda alguna de todos los jabelíens este es el primero. Con su primer
trabajo concluido satisfactoriamente, Sindri hecho un poco más de oro al fuego y le pidió
a su hermano que siguiera soplando mientras él volvía a salir para asegurarse la asistencia
mágica. Esta vez, Loki a un disfrazado de tabano que cual enano en su mejilla, a pesar
del dolor, el enano siguió trabajando y cuando Sindri regresó a contraeunfante dentro
las llamas El Anillo Mágico, Draupnir, el emblema de la fertilidad del que caían ocho
anillos similares cada novena noche. Lo forjaron y lo transformaron con maravilloso arte,
hasta que le dieron la excepcional virtud, consistente en que cada novena noche de su
borde caían ocho anillos tan bellos como el original. Ahora, echó a las llamas un trozo
de hierro y con renovada precaución para no frustrar su éxito por el descuido, Sindri
salió dejando a Brox soplando el fuego como antes. Loki se encontraba desesperado y se
preparó para un intento final. Esta vez, todavía con la forma de un tabano o a bejo
rompico al enano por encima del ojo, hasta que la sangre comenzó a emanarte de ongantemente
que le impidió ver lo que estaba haciendo. Al sando rápidamente, su mano por un segundo,
Brox se limpió la sangre, pero a pesar de lo corta que había sido la interrupción,
provocó daños irreparables, y cuando Sindri extrajo su obra del fuego emitió una exclamación
de decepción, pues el martillo que había fabricado era corto de manco. Entonces, se
abuelen a no su mano hasta su frente por el escozor, antes de que el hierro se deformara,
y después descubrieron que el manco era una pulgada más corto, pero era demasiado tarde
para cambiar. A pesar del contratiempo, Brox tuvo seguro de ganar la apuesta y no dudó
en presentarse ante los dioses en Asgard, donde le entregó Odin, el anillo drop-near,
afrey el javalí Gilbust, y a Thor el martillo Miolnir, a cuyo poder, nadie podía hacer
frente. A su vez lo que le entregó Odin, la lanza Gunknear, el barco esquivla Nir,
y afrey la cabellera dorada, a Thor, pero a pesar de que esta creció inmediatamente
sobre la cabeza de Sif, declarando todos que era más bella de lo que sus propios bucles
lo habían sido jamás, los dioses decretaron que Brox había ganado la apuesta, debido a que
el martillo Miolnir en manos de Thor sería en gran valor en la última lucha contra los
gigantes de hierro. Y a su cabeza llegó Thor, blandiendo su martillo que los gigantes
conocían. Pero ahora, debido a la apuesta, la cabeza de Loki estaba en riesgo. Para salvar
su cabeza, Loki huyó precipitadamente, sin embargo fue alcanzado por Thor que lo trajo
de vuelta y se lo entregó a Brox, diciéndoles sin embargo que aunque la cabeza de Loki
era su. suya por derecho, no debía tocar su cuello.
Impedido, te acometer su venganza, el enano decidió castigar a Loki, cociendo sus labios
juntos, ya que su espada no los atravesaba, tomó prestada la lesla de su hermano para
tal propósito. Sin embargo, Loki tras soportar las burlas de los dioses en silencio, durante
un corto periodo de tiempo se las ingenió para cortar el hilo y pronto volvió a ser tan
locoas como siempre. A pesar de su formidable martillo, Thor no era temido como el perjudicial
Dios de la tormenta que destruía tranquilas casas y arruinaba las cosechas con repentinas
tormentas de granizo y estallidos de nudes. Los pueblos nórdicos creían que lo arrojaba
solo contra los gigantes de hielo y las murallas de piedra, reduciendo estas a polvo para
fertilizar la tierra y hacer que produjera gran abundancia de frutos para los labradores
de la tierra. En Alemania, donde las tormentas de la estes son siempre frías y estructuras,
mientras que el oeste acarreaba consigo lluvias cálidas y tiempos suaves, se suponía
que Thor viajaba siempre de oeste a este, para luchar contra los espíritus malignos que
buena gana habrían envuelto al país con impenetrables velos de iniebla y lo hubieran coberto
con cadenas de hielo. Ya que los gigantes de Hottongen estaban
enviando continuamente ráfagas frías de viento para elar los prótes a un verdes y dificultar
el crecimiento de las flores, Thor se decidió en una ocasión a desplazarse hasta allí
y obligarlos a comprarse mejor. Acompañado de Loki, emprendió su camino en su carro y
tras viajar durante todo un día, los dioses llegaron hasta los confines del mundo de los
gigantes, donde tras dimizar la cabaña de un campesino decidieron quedarse para descansar
y refrescarse. Su amphitrión era hospitalario pero muy pobre y Thor, viendo que no, él no
sería capaz de suministrar la comida necesaria para saciar su gran apetito, mató a sus dos
chíos, los cuales preparó y cocinó, tras lo cual invitó a su amphitrión y a su familia
para que participaran libremente de la comida. Pero les advirtió que lanzaran todos los
huesos sin romperlos dentro de las pieles de los chíos que había extendido en el suel.
El campesino y su familia comieron con entusiasmo, pero su hijo Tialfi, alentado por el maldicioso
Loki, se atrevió a romper uno de los huesos y absorber chupó la médula creyendo que
su desobediencia no sería detectada. Sin embargo, por la mañana Thor, listo para
partir golpeó las pieles de chivo con su martillo Miolnir, inmediatamente se percató que uno
de los chíos cuando se alzaron vivos como estaban antes, Thor se dio cuenta que uno estaba
cojo y entonces se dio cuenta que sus órdenes habían sido desatendidas. Thor estuvo a punto
de matar a toda la familia, sin embargo el responsable admitió su culpa y el campesino
se ofreció a compensar la pérdida entregándole a la irado Dios, no solo a su hijo Tialfi,
sino también a su hija Rosba, para que le sirvieran como criados por siempre. Encargándole
al hombre que cuidara bien los chíos a los cuales dejo allí hasta su regreso y ordenando
a los jóvenes campesinos que le acompañaran, Thor emprendió el camino a pie junto a Loki
y trascaminar durante todo el día se encontró a la noche ser en una tierra inóspita y árida,
que estaba envuelta en una casi impenetrable niebla. Tras buscar durante un rato, Thor
vio a través de la niebla el borroso perfil de lo que parecía una casa de extraña forma.
Su entrada abierta era tan ancha y alta que parecía ocupar una pared entera de la casa.
Tras entrar y no encontrar ni un fuego ni una luz, Thor y sus acompañantes se arrojaron
al suelo para dormir, cansados, pero fueron sobresaltados por un peculiar sonido y un prolongado
temblor del suelo que se encontraba debajo de ellos. Temiendo que el techo se desplomara
durante el temblor de tierra, Thor y sus acompañantes se refugieron en una ala del edificio
donde pronto se quedaron dormidos. Al amanecer, el dios y sus acompañantes salieron pero
no habían avanzado mucho cuando hubieron la forma recostada de un gigante durmiendo y
se dieron cuenta entonces que los peculiares sonidos que habían perturbado su sueño habían
sido provocados por los ronquidos de ese gigante. En esos momentos se despertó el gigante,
se levantó, se estiró, buscó a su alrededor su propiedad perdida y un segundo más tarde
recogió el objeto que Thor y sus acompañantes habían confundido en la oscuridad por una
casa. Entonces se dieron cuenta sorprendidos de que no era sin un enorme guante y que el
ala donde habían dormido era el lugar separado para el tués comunal pulgar del gigante.
Tras averiguar que Thor y sus acompañantes se dirigían a Utgard como se llamaba el reino
de los gigantes, escribir el gigante se ofreció hacer su guía. Tras caminar con ellos durante
todo el día les llevó a la noche ser a un lugar donde les propuso descansar. Sin
embargo, antes de disponerse a dormir les ofreció provisiones que habían su cartera. Sin
embargo, a pesar de sus extenuantes esfuerzos, ni Thor y sus compañeros fueron capaces de
desatar los nudos de Scrimid había atado. Las correas de Scrimid les parecieron demasiado
duras, cuando a la comida no pudieron llegar cuando en plena salud se morían de amor. Sin
embargo, enfurecido por sus ronquidos que le habían impedido dormir, Thor atestó
tres terribles golpes con su martillo al gigante. Estos golpes en vez de aniquilar al monstruo
solamente provocaron en él, comentarios soñolientos como si una hoja, un trozo de corteza o una
ramita del nido de un pájaro hubiesen caído sobre su cara. Temprano por la mañana,
Scrimid dejó a Thor y sus compañeros señalándoles el camino más corto hasta el castillo
de Utgar Blocks, que había sido construido con grandes bloques de hielo y enormes carambanos
relucientes como pilares. Los dioses delizándose por entre los barrotes de la gran puerta de entrada
presentaron audazmente al rey de los gigantes Utgar Locky, el cual, tras reconocerles,
fingió inmediatamente estar enormemente sorprendido por su pequeño tamaño y expresó su deseo
de ver con sus propios ojos de lo que eran capaces de hacer, pues con prequencia había
oído los alarbes de sus habilidades. Locky, que había ayunado más de lo que hubiese
deseado, declaró inmediatamente que estaba dispuesto a apostar con quien fuese por una comida.
Consiguientemente, el rey ordenó que se trajera una gran mesa de madera, llena de carne a la sala,
con lo cual lo quien un extremo y a su cocinero Locky, en otro, y les ordenó que comenzaran la disputa.
Aunque Locky hizo maravilla si llegó rápidamente hasta el centro de la mesa, se encontró solo
con los huesos, mientras que su oponente ya se había devorado tanto la carne como la mesa.
Sonriendo desdeñosamente, Utgar Locky declaró que era evidente que no era mucho lo que eran
capaces de hacer en cuanto al comer, lo cual irritó tanto al óptor, que afirmó que si bien
Locky no podía comer como el burasco sinero, estaba seguro de que él podía beberse el mayor
vaso que se encontrase en el palacio, tan insaciable era sucede. Inmediatamente se trajo un cuerno y
tras decalar Utgar Locky que los buenos bebedores lo hacían de un trago, las personas moderadamente
se dientas en dos y los bobedores insignificantes en tres, Thor acetcó al borde de sus labios, pero
aunque se trago tan profundamente que creyó que iba a reventar el líquido a un llegaba hasta el borde.
Cuando levantó su cabeza, un segundo y un tercer intento para vaciar el cuerno fueron igualmente
fallidos. Tialfi se ofreció entonces a disputar una carrera, pero un joven de nombre Ugui contra el
cual se le hizo competir pronto le adelantó a pesar de que Tialfi había corrido de forma extraordinaria
mente rápida. Thor propuso después mostrar su fuerza en el levantamiento de pesos y se retó a
que alzara el gato gigante, aprovechando una oportunidad para ajustarse su cinturón,
Mejin Jor.
que aumentaba su fuerza en gran medida. Tiroices forzó, pero solo logró levantar una de sus patas
del sué. Suerte es el grandor sin duda en cuanto a Mejingarde, se Augusta sobre sus hijadas duras
como una roca. Un último intento por su parte de luchar contra la anciana nodrisa de Udgarloquí,
Eli, considera la única oponiente digna de un oponente tan insignificante. Finalizó de forma
igualmente desastrosa y los dioses tras reconocer que habían sido derrotados fueron agasajados de
modo hospitalario. Por la mañana fueron escoltados hasta los confines de Udgarloquí, donde el gigante
les comunicó educadamente que esperaba que no volvieran a visitar leja más, pues se había visto
forzado a utilizar la magia contra ella. Entonces continuó explicando que él era el gigante
"scrimit" y que si no se hubiera tomado la precaución de interponer una montaña entre su cabeza y
los golpes de torr mientras él ya sea aparentemente dormido, probablemente hubiese muerto, pues
profundas grietas en la ladera de la montaña, las cuales señaló hasta attestiguaban la fuerza del
Dios. A continuación les informó que el oponente de Loki había sido Loki, el fuego salvaje, que
Tialfi había disputado una carrera contra Ugi, el pensamiento, y que no existía en el mundo un
corredor más rápido que el pensamiento, que el cuerno del que vivió Thor estaba conectado con
el océano donde sus grandes tragos habían producido un perceptible reflujo, que el gato eran
realidad la terrible serpiente que rodeaba el mundo, Midgard, a la cual Thor había casi arrastrado
fuera del agua y que Eli, su nodriz, era la vejez a la que nadie podía derrotar. Tras concluir
sus explicaciones y advertiles de que no volvieran a regresar nunca, o volvería a defenderse con
engaños parecidos, Udgar Loki se desvaneció, y aunque Thor blandió su martillo con la intención
de destruir el castillo, vuelvo a una niebla tan espesa que no pudo ser visto, y el dios del
trueno se vio obligado a regresar a Thorbank sin haberle administrado a la raza de los gigantes,
la saludable lección que él había planeado, porque la magia era superior a la fuerza de Thor.
El poderoso Thor contrahot un gem en deresos sus pasos, pues a pesar de su cinturón celestial,
a pesar de su guante mágico, Udgar Loki aún conservaba su trón, el mal, una fuerza en
sí misma, nunca se de a la fuerza, porque era un mal mágico. Odín, mientras tanto, se encontraba
un día atravesando el aire sobre su corsel de ocho patas, Slapner, cuando atrajo la atención
del gigante Rodnir, el cual propuso una carrera, declarando que Gulfaxi, su corsel, podía rivalizar
con Slapner en toda velocidad, en la atención de la carrera Ron Guinir, no se dio cuenta de la
dirección en la que iban, hasta que en el vano intento de alcanzar Odín condujo su corsel
hasta las mismísimas puertas del Valhalla, descubriendo entonces donde se encontraba el gigante
palidescio de miedo, pues sabía que había puesto un peligro subida, aventurándose en la fortaleza
de los dioses enemigos, de siempre. Sin embargo, los dioses aestios eran demasiado honorables,
como para tomar incluso un enemigo en desventaja, y en vez de atacarlo, le condujeron hasta la
sala de Banquetes, donde procedió a complacerse con agua miel celestial que se encontraba ante
él.
Pronto, sé, emocionó tanto que comenzó a la ardear de su poder, declarando que algún
día vendría y tomaría asgarth, y que destruiría junto a los dioses con la excepción de Freya
y Sig, a las cuales miró con una mirada de deseo y de admiración.
Los dioses conscientes de que no era responsable de lo que estaba diciendo, debido a que estaba
borracho, dejaron que siguiera hablando tranquilamente, pero Thor que llegaba a casa tras uno
de sus viajes y tras oír la insolente amenaza del gigante, de llevarse consigo a su
amada esposa sif, se enfureció terriblemente, blandió su martillo furiosamente con la intención
de aniquilar al fanfarro.
Sin embargo, los dioses no estuvieron dispuestos a que esto sucediera y rápidamente se interpunciaron
entre el oincularizado dios y su invitado, implorando a Thor que respetara las leyes sagradas
de la hospitalidad y que no profanara su lugar de paz, su casa, su hogar de ramando sangre.
Vemos entonces que en medio de todos estos relatos podemos encontrar los valores fundamentales
de la sociedad nórdica, es decir, la ley de la hospitalidad es sagrada, no se ataca
a un enemigo cuando éste se encuentra en desventaja, todos estos principios del honor eran
fundamentales en las sociedades nórdicas, finalmente se persuadió a Thor para que refrenara
su ira, pero exigió que Rooknir fijara la hora y un lugar para un olman como se solía
llamar generalmente a un duelo entre los nórdicos, así retado Rooknir prometió encontrarse
con Thor en grotuzgar los confines de su reino en tres días y partió sobrio por el terror
que había experimentado de enfrentarse a todo.
Pero los demás gigantes oyeron lo temerario que había sido, les reprendieron terriblemente,
pero se reunieron todos en consejo para intentar mejorar en lo posible la situación.
Rooknir les contó que él tendría el privilegio de ser acompañado por un escudero, con
el que T. Alfie lucharía, que altos recordemos que es el escudero de Thor, por lo que procedieron
a construir una criatura de arcilla, de nueve millas de alto y de ancho, a la que llamaron
Moquerque Alfie, que significa el vadeador de Niebla, ya que no lograron encontrar un
corazón humano lo suficientemente grande para colocarlo en el pecho de este monstruo,
se aseguraron el de una llego, el cual, sin embargo, continuó agitándose y estremeciéndose
con resejo.
Rooknir y su escuero se encontraban esperando la llegada de sus respectivos oponentes.
El gigante tenía no sólo un corazón y una calavera de Sylex, sino también un escudo
y un garrote del mismo material, por lo que se consideraba a sí mismo casi invencible.
T. Alfie llegó antes que su señor y poco después se produjo un terrible retumbuy temblor,
que hizo que el gigante se tenía su enemigo saldría del suelo y le te acaría desde abajo.
Por tanto, siguió un indicio de T. Alfie y se protegió con su escudo.
Sin embargo, un momento más tarde se dio cuenta de su error, pues Miestras, T. Alfie atacaba
a Moquerque Alfie con su asadón, por apareció subitamente en escena y lanzó su martillo
del lleno contra la cabeza de su oponente.
Rooknir, para evitar el golpe, interpuso su garrote y piedra el cual fue reducido a pedazos,
que se esparcieron por toda la tierra, proporcionando todas las piedras de Sylex que se encontrarían
en lo sucesivo, y uno de los fragmentos se insertó profundamente en la frente de Thor.
Cuando el Dios caía desvaneciéndose al suelo, su martillo aplastó el cráneo de Rooknir,
el cual cayó muerto a su lado, de tal manera que una de las pesadas piernas fue a parar
sobre el Dios recostal.
Me recuerdas ahora como luché contra Rooknir, aquel hotun de corazón valiente, cuya
cabeza era toda piedra, aun así le hice caer y hundirse ante mí.
Y Alfie, el cual mientras tanto había dispuesto el gigante de Arsilla con su covar de corazón
de Llegua, corrió ahora en ayuda de su señor, pero sus esfuerzos y los de los dioses a
los cuales había convocado rápidamente fueron en vano para levantar la pierna opresora.
Mientras se encontraba allí preguntándose en decisos que hacera continuación, llegó
el pequeño hijo de No Thor, Magni.
Según varias versiones él tenía entonces solo 3 días o 3 años, pero pronto agarró el
pie del gigante y sin ser ayudado liberó a su padre, diciendo que de haber sido convocado
con antelación hubiera dispuesto fácilmente de gigante y de su escuero.
ex revisión de fuerza, dejó a los dioses maravillados y descansados.
ayudó a comprobar la verdad de las predicciones, todas las cuales declaraban que sus descendientes
serían más poderosos que ellos, les sobrevivirían y gobernarían a su vez de nuevo el cielo
y la tierra. Para compensar a su hijo por su ayuda oportuna, Thor le entregó el Corsel
Culfaxi, que significa crines doradas, el cual había heredado por derecho de conquista.
Magnica algo por siempre, después en su maravilloso caballo, que casi igualaba al celebre
Slapner en velocidad y resistencia. Tras intentar sacarse en vano, la astilla de piedra
de su frente, Thor regresó tristemente a su hogar en Turbank, donde cariñosos esfuerzos
de CIF tampoco sirvieron para nada. Por consiguiente, ella mandó llamar Agroa, que significa
la creadora verde, una exchicera famosa por sus habilidades médicas y por la eficacia
en sus hechizos y encantos. Agroa, mostró inmediatamente su disposición a prestar todos
los servicios en su poder al Dios, que tan a menudo la había beneficiado y comenzó
a recitar su lemnemente poderosas runas, bajo cuya influencia sintió Thor que la piedra
se aflojaba más y más. Su deleite ante la perspectiva de una rápida liberación hizo
que Thor deseara recompensar a la exchicera sin dilación, y sabiendo que nada podría
complar ser más a una madre que la expectativa de volver a haber a un hijo perdido hacia
mucho tiempo, procedió a contarle que él había cruzado recientemente los Elivagar
o corrientes de hielo para rescatar a su pequeño hijo Orbandil, que significa Hern, de
las crueles garras de los gigantes de hielo y que había logrado llevárselo de allí en
una sexta. Sin embargo, como el pequeño pillo percisio en sacar, uno de los dedos de
su pie desnudo por uno de los agujeros de la sexta se había congelado, y Thor, rompiéndolo
accidentalmente, lo había arrojado al cielo para que brillara como una estrella, conocida
en el norte como el dedo de pie de Orbandil. En cantada con estas noticias, la profetiza
eso su encantamiento para expresar su alegría, pero habiendo olvidado donde lo había dejado
fue incapaz de continuar con su hechizo, y la piedra de silex permaneció incrustada
en la frente de Thor, de donde nunca pudo ser desprendida. Por supuesto, ya que el martillo
de Thor siempre le había sido de gran ayuda, constituía la más preciada de sus posiciones,
y su consternación fue inmensa cuando se despertó un día, y se encontró aunque ya no estaba
allí. Su grito de furie y decepción pronto atrajo a lo que ha su lado, declarando que
si los gigantes llegaban a oírlo, pronto intentarían asaltar a Zgarf y destruir a los dioses.
La pérdida, del martillo de Thor, debía ser un secreto que no debían conocer los gigantes
porque entonces atacarían el reino de los dioses a Zgarf. La cólera asaltó a Thor cuando
despierto de su sueño encontró que su fiel martillo había desaparecido. Se golpeó la frente,
se agitó la barba. El hijo de la tierra comenzó a mirar a su alrededor, y estas fueron
las primeras palabras que profirió. Escucha ahora lo que te digo, lo que no se conoce
también la tierra debajo de en el cielo arriba, mi martillo, ha desaparecido.
Lo que declaró entonces es que intentaría descubrir al ladrón es recuperar el martillo.
Se freya, le dejaba sus plumas de Alcon, tras lo que se dirigió inmediatamente a Folk
Bank para tomar las prestadas. Su misión tuvo esto, y con la forma de un pájaro emprendió
su vuelo sobre el río Yfink y sobre las áreas extensiones de Jotunheim, donde sospechó
que se encontraría al ladrón, por supuesto en la tierra de los gigantes.
Allí divisió a Tirm, príncipe de los gigantes de hielo, y Dios de la destructiva tormenta
de truelo. Sentado solo en la ladera de una colina, interrogándole estutamente, pronto
averiguó que Tirm había robado el martillo, y que lo había enterrado muy profundamente
bajo la tierra. Además descubrió que había pocas esperanzas de recuperarlo, a menos que
se le trajera a Freya, atravallada como una novia.
Tengo el martillo del atronador enterrado, ocho brazas por debajo del suelo. Nadie emprenderá
con él el regreso a casa, hasta que me traiga a Freya para que comparta mi lecho. Intignado
ante la presunción del gigante, lo que regresó a Turbank, pero torde claro que sería mejor
visitar a Freya y tratar de convencerla para que se sacrificara por el bien de todos.
Sin embargo, cuando los dioses a ellos le contaron a la diosa de la belleza, y del deseo
lo que deseaban que hiciera, experimentó tal acceso de cholera que incluso su collar
revento. Ella les contó que nunca abandonaría su esposo por ningún otro Dios, pero mucho
menos para desposarse con un detestable gigante y vivir en Jotunheim, donde todo era extremadamente
monótono, y donde pronto moriría por la nostalgia a los campos verdes y los prados floresidos
en los que adoraba pasear.
Tiendo que las persuasivas adicionales serían inútiles, lo quitor regresaron a casa, porque
la diosa no iba a hacer lo que ellos quería. Y allí deliberaron sobre otro plan para recuperar
el martillo. Por consejo de gemdad, el cual sin embargo fue seguido solo con extrema
de reticencia, tortomó prestados. Ese puso los atavíos, los vestidos de freya, junto a su
collar y se cubrió a sí mismo con un grueso bello de novia. Imagínense ustedes, ator,
el dios del martillo de la fuerza, vestido de novia.
Quítral vestirse como una criada, montó con él en su carro tirado por cabras, y la extrañamente
vestida pareja se dirigió a Jotunheim, donde pretendían desempeñar los papeles respectivos,
de diosa de la belleza que sería tor, y su asistente o nodrisa que sería loque.
Hasta casa fueron llevados los chivos entonces y atados al carro deben apresurarse, las montañas
se derrumbaron. La tierra ardió en llamas. El hijo de Odin, tor, se dirigió a Jotunheim,
vestido de novia.
Tirm dio la bienvenida a sus invitados en la entrada del palacio, encantado ante la
idea de asegurarse la indiscutible posición de la diosa de la belleza, por la cual había
suspirado durante tanto tiempo en van. Les condujo raje deamente hacia la sala de banquetes
donde tor, la prometida, elegida, se lució devorando un buey, ocho enormes salmones y
todas las tartas y dulces suministradas para las mujeres, regando las diversas viendas
con el contenido de dos barriles de agua miel.
El gigante, prometido y el novio, observó estas asañas gastronómicas con asombro, después
de lo cual Loki, para tranquilizarlo, les usó su rojo confensialmente que la novia estaba
tan enamorada de él, que no había sido capaz de probar un becado de comida durante más
de ocho días.
Tirm intentó entonces besar a su prometida, pero restró se dio horrorizado ante el fuego
de su mirada, que Loki explicó como la mirada ardiente del amor.
Los ojos rojos de Thor habían producido destellos más fuertes que nunca, pero tocaba mantener
al gigante convencido de que Thor era la hermosa freya.
La hermana del gigante, que reclamaba a los acostumbrados regalos, fue ignorada, por
lo que Loki volvió a susurrarle al perplejo, que el amor volvía a la gente distraída,
embriagado por la pasión y el agua miel, que también el había bebido en grandes cantidades,
el novi ordenó a sus impientes que presentaran el martillo sagrado para consagrar el matrimonio,
el gigante entregaría el martillo a cambio de que le entregase en la novia.
Entonces, tan pronto como fue traído el martillo, el mismo lo colocó sobre el pretendido
regazo de freya.
En el siguiente momento, una poderosa mano se cerró sobre el corto mango del martillo
y pronto el gigante y su hermana y todos los invitados fueron muertos por el terrible
martillo de Thor.
Traede el martillo para casar a la doncella sobre su regazo de escanza en la herramienta
y firmemente nuestras manos y ados son unidos.
El alma de Thor, el atronador, sonrio en su pecho cuando el rotundo martillo fue colocado
sobre su regazo.
Primero a Tyrne, el rey de los gigantes Thor simató, tras lo cual dio muerte a todo
el grupo de gigantes que estaban allí.
Dejando una pila humeante de ruinas, detrás de ellos, los dioses condujeron rápidamente
de vuelta hasta Zgard, donde le devolvieron a Freya los
a travíos prestados para gran alivio de Thor, y los dioses se regocijaron por la preocupación
y recuperación por el precioso martillo. Cuando Odin contempló aquella parte de Hottongham
desde su trono, el descafe dio las ruinas cubiertas por brotes a un verdes, pues Thor tras
derrocar a su enemigo había hecho toma de posición de sus tierras, que en lo sucesivo
dejaría de permanecer árido y desconsolado para crecer ahora, en frutas y en abundancia.
Loki tomó prestado en una ocasión el vestido de Alconde Freya, y voló en busca de aventuras
a otra parte de Hottongham, el mundo de los gigantes, donde se posó sobre las tejas de
la casa de Guerrero. Proto atrajo la tensión de este gigante que le ordenó uno de sus
sirvientes que capturara el pájaro, divertido ante los torpes intentos del tipo para
atraparle, Loki voló de un sitio a otro moviéndose solo cuando el gigante estaba a punto
de caer sobre él con sus manos, sin embargo calculó mal la distancia, en una ocasión
y pronto se vio hecho picionero. Atraído por los brillantes ojos del ave, Guerrero
lo observó de cerca e intuyó que era un dios disfrazado, tras darse cuenta de que no podía
hacerle hablar, lo encerrué en una cueva, donde lo retuvo durante tres meses entero sin
comida ni agua. Derrotado al final por el hambre y la sed, Loki reveló su identidad y obtuvo
la libertad tras prometer que convencería a Thor para que visitara a Guerrero sin su martillo,
sin turón o guantalete mágico. Loki voluó entonces de vuelta a Asgard y le contó a Thor que
había sido explendidamente agasajado y que su anfitrón había expresado un fuerte deseo
de ver al poderoso dios del trueno de quien había escuchado maravillosas historias.
Al agado por este ingenioso discurso, Thor fue convencido para realizar un viaje amistoso
hasta Jotugen y los dos dioses partieron, dejando en casa las tres maravillosas armas.
No habían avanzado mucho sin embargo antes de que hubieran llegado a la casa de la giganta
grit, una de las muchas esposas de Odin. Viendo que Thor iba desarmado, te advirtió
que se cuidara de la traición y le prestó su propio cinto y garote y guante. Pasando
un tiempo, tratejarla Thor y Loki llegaron hasta el río Beimer y el atronador acostumbrado
ya a ello se dispuso a vadearlo, ordenándole a Loki y a Tealfi que se agarraran fuerte
a su cinto. Sin embargo, a mitad de la corriente, una subita lluvia y la consciente riada les
sorprendieron, las aguas comenzaron a elevarse y a rugir, y aunque Thor se apoyó con fuerza
sobre su garote, casi fue arrastrado por la fuerza de la furiosa corriente.
Evita el crecer Beimer, pues deseo vadearte hasta el reino de los gigantes, debes saber
que si creces, mi poder crecerá tan alto como los cielos. Thor se dio cuenta ahora
de la presencia corriente arriba de la hija de Guerrero y Alp, y sospechando de forma
correcta que ella era la responsable de la tormenta, cogió una enorme piedra y se
la lanzó a ella, murmurando que el mejor sitio para represar un río era su origen. El
proyectil tuvo el efecto deseado, pues la giganta huyó, las aguas se dieron, y Thor exausto
peruíleso se arrastró hasta la orilla o puesta tirando de un pequeño arbusto, el ser
val. Este fue conocido desde entonces como la salvazor de Thor y se le atribuyeron
poderes mágicos a ese arma. Tras descansar durante un rato, Thor y sus compañeros reanudaron
su viaje, pero a la llegada a la casa de Guerrero, el dios estaba tan exausto, que se unió
agotado en el primer asiento a la vista. Para sus sorpresas sin embargo, notó como este
se elevaba por debajo de él, y temiendo que pudiera ser aplastado en pujo el garrote
prestado contra el techo, obligando al asiento a bajar con todas sus fuerzas. A ello siguió
un terrible crujido. Cretor repentino se quejidos de dolor, cuando Thor se dispuso a averiguar
lo que pasaba, descubrió que las hijas del gigante, Guelp y Grape se habían deslizado
bajo su sillón con la intención de matarle a traición, por lo que habían obtenido
una retribución justa, siendo muertas, ambas aplastadas. En una ocasión utilicé mi poder
en el reino de los gigantes, cuando Guelp y Grape, las hijas de Guerrero, quisieron elevarme
hasta el cielo. Guerrero se presentó entonces y retó a Thor a poner a prueba su fuerza y
sus habilidades, sin esperar a una señal preconcertada. Le arrojó una cuña incandescente. Thor,
rápido de ojo y experimentador, receptor cogió el proyectil con el guante y hierro de la
gigante, y lo lanzó a la vuelta a su ponente. Tal era la fuerza del Dios, que el proyectil
atravesó no sólo el pilártras, el cual se refugió el gigante, sino también su cuerpo y
la caret de la casa, enterrándose profundamente en la tierra del exterior. Thor se acercó
entonces resueltamente hasta el cadaver del gigante, al que el golpe de su arma había transformado
en piedra, y lo citó en un lugar destacado como monumento a su fuerza y a la victoria que había
obtenido sobre sus indiscutibles enemigos los gigantes de las montañas.
Entonces, todo esto generó un enorme cultuador. El nombre de Thor se dio a muchos lugares que él
solía visitar, como el puerto principal de las islas feróe y a las familias que afirman
ser sus descendientes. Todavía existen tales nombres, como Tundercil, la colina del trueno
en Surrey, y en nombres familiares como Thorburne y Thor Walsen, pero es incluso más llamativo
en el nombre de uno de los días de la semana Thorsey, jueves, que en inglés significa literalmente
el día de Thor. Sobre toda la tierra existe todavía el día de Thor. Thor era considerado
como una deidad preminentemente venebula, y por esta razón era venerado en todas partes,
y se le dedicaron tiempos en Moerie, Ladder, Koddland, Uppsala, y otros sitios donde la gente
nunca faltaba a invocarle por un año favorable durante Yuletay, su principal festival.
Era costumbre en esa ocasión, el que maró un gran tronco de roble, su árbol sagrado,
como emblema del calor y la luz del perano, que hallentaría la oscuridad y el frío del
invierno. Las novia se vestían invariablemente de rojo, el color preferido de Thor que era considerado
emblemático del amor, y por la misma razón los anillos de compromiso en el norte eran
por lo general hechos con una piedra roja. Los templos y las estatuas de Thor, como las
de Odin, estaban hechas de madera, y un gran número de ellos fueron destruidos durante
el reinado de Olaf, el santo, quien ya era cristian. Según las antiguas crónicas este
mornarca, convertía a la fuerza a sus súbditos, estaba especialmente irritado con los habitantes
de cierta provincia, pues ellos rendían culto a una tosca imagen de Thor, que habían
ganado con ornamentos de oro, y ante el cual colocaban comida toda la tarde declarando
que el Dios se lo comía, pues no quedaba rastro de ella a la siguiente mañana.
Esa gente, a la que se reclamó en el año 1030, que renunciaran a su ídolo, a favor
del Dios cristiano, prometió acceder si la mañana amanecía nublada. Olaf pasó toda
la noche orando fervorosamente a lo que siguió un día nublado, pero la obstinada gente
declaró que aún no estaba convencida, que ellos amaban al Dios Thor, y no creían
en el poder del Dios cristiano, y que sólo posiblemente llegarían a creer si el sol brillaba
al día siguiente. Una vez más pasó Olaf la noche orando a su Dios cristiano, pero
a la manecer para grandes gustos suyo, el cielo estaba interpretado. Thor, el Dios del trueno
había ganado. Sin embargo reunió a la gente alrededor de la estatua de Thor, y tras ordenarse
concretamente a su asistente principal, que la destruyera con su hacha de guerra, cuando
la gente hubiese mirado hacia otra parte comenzó a hablarles. Subitamente cuando todos
estaban escuchándole, Olaf apuntó hacia el horizonte, donde el sol estaba abriéndose,
paso lentamente entre las nubes, y exclamó contemplar a nuestro Dios cristiano. Toda la
gente se giró para ver lo que quería decir, y el asistente entonces aprovechó esta oportunidad
para destruir la estatua del gran y poderoso Thor, que se dio fácilmente a sus golpes,
sorprendida y confundida a la gente, por lo sucedido, ya que no sabían que había pasado,
empezaron a sentir que los habían traicionado, pero aceptaron dejar de venerar a Thor por
lo menos de manera evidente, y arregañadientes casi aceptaron el cristianismo, que el rey
Olaf había intentado imponerles en vano. Sin embargo, el poder del gran Thor, su fuerza
siguió en los corazones de las gente, que siguieron venerándole incluso en secreto.
muchas gracias, espero que
hayan disfrutado el episodio de Thor y nos encontraremos en un próximo relato de Relatos
de la ciudad. ¡Muchas gracias!
¡Muchas gracias!
Podcast Summary
Key Points:
Thor, dios nórdico del trueno y del poder, era representado como un hombre de gran fuerza, barba roja y ojos feroces, que controlaba el cielo con su martillo, Mjölnir.
Era considerado protector de los campesinos y del suelo, y su fuerza se manifestaba en la destrucción de gigantes y en la fertilización de la tierra mediante el impacto de su martillo.
Tuvieron lugar numerosos mitos sobre su lucha contra gigantes, serpientes y enanos, donde se destacan su valentía, su fuerza sobrehumana y la importancia de la ley de la hospitalidad.
Su martillo Mjölnir era un símbolo sagrado, que regresaba a su mano y se usaba en rituales, como en la consagración de casas, bodas y funerarias, y fue clave en la resistencia a la influencia cristiana.
A pesar de su fuerza, Thor era vencido por la magia, como en el caso del gigante Skrímnir, que lo derrotó mediante trampas, mostrando que la magia superaba la fuerza física.
El dios tenía relaciones amorosas con figuras como Sif, cuya cabellera dorada simbolizaba el grano, y con la serpiente del mundo, que representaba el caos.
Su figura fue profundamente influenciada por la cultura popular, y su nombre y símbolos perduran en nombres de lugares, días de la semana y rituales.
La mitología de Thor refleja valores como el honor, la hospitalidad y el respeto por el equilibrio entre fuerza y sabiduría, que fueron fundamentales en la sociedad nórdica.
Summary:
Thor, dios nórdico del trueno y de la fuerza, es un personaje central en la mitología escandinava, conocido por su martillo mágico Mjölnir, su barba roja y su poder para derrotar gigantes y serpientes. Era dios protector de los campesinos y del suelo, y su fuerza se manifestaba tanto en la guerra como en la fertilización de la tierra. Aunque poseía una gran capacidad física, los mitos muestran que su poder era superado por la magia, como en su enfrentamiento con el gigante Skrímnir, que lo derrotó mediante trampas.
Thor también simboliza valores como la hospitalidad, el honor y el respeto por la naturaleza, y su figura refleja la complejidad del equilibrio entre fuerza y sabiduría. Su presencia perdura en la cultura popular, con nombres de lugares, como Thorsey (jueves), y en rituales como la consagración de casas y bodas. A pesar de la conquista cristiana, que llevó a la destrucción de templos y estatuas de Thor, su influencia sigue presente en las costumbres y en el corazón de la gente, demostrando su importancia como símbolo de fuerza, protección y resiliencia.
FAQs
Thor era el dios del trueno, la tormenta y la fuerza, conocido también como el Atrónador o Donar. Era un dios popular que protegía a los campesinos y era representado con una barba roja, ojos feroces y un martillo mágico llamado Mjölnir.
El martillo de Thor, llamado Mjölnir, era un símbolo de la fuerza y la protección. Poseía la capacidad de regresar a la mano de Thor siempre que lo arrojara, y se usaba para vencer a los gigantes y proteger a los humanos.
Thor era el dios patrono de los campesinos y de la clase popular. Se veneraba por su fuerza, su protección y su conexión con la tierra, y su figura era central en muchas tradiciones festivas y rituales.
Thor era considerado el protector de los agricultores, ya que su fuerza permitía vencer a los gigantes que amenazaban la tierra. Además, su esposa Sif tenía el pelo dorado, que simbolizaba el grano, y su relación con la tierra era muy fuerte.
Thor luchaba contra los gigantes de los reinos de Jotunheim, derrotándolos con su martillo. Sin embargo, en algunas versiones, los gigantes eran más poderosos y requerían su fuerza para vencerlos, como en el caso del gigante Rán y el reino de Utgard.
Cuando Thor perdió su martillo, lo buscó en el reino de los gigantes. Para recuperarlo, se disfrazó de Freya y fue a Jotunheim, donde lo recuperó al matar al gigante Tirm y devolverlo a su posesión.
Chat with AI
Loading...
Pro features
Go deeper with this episode
Unlock creator-grade tools that turn any transcript into show notes and subtitle files.