Ep. 38 Mitos Griegos, Parte 26 · GIGANTES Y CÍCLOPES
from Relatos de Sherezade
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La transcripción explora la mitología griega a través de la lucha entre los dioses olímpicos y los gigantes, que simbolizan las fuerzas instintivas, pasionales y brutales de la naturaleza. Los gigantes, nacidos de la tierra y protegidos por el destino, solo pueden ser vencidos por un ataque combinado de un dios y un mortal, lo que refleja la necesidad de la inteligencia humana para dominar lo instintivo. Los ciclopes, seres gigantescos y violentos, juegan un papel clave al forjar armas para los dioses, pero también se convierten en figuras ambiguas: como polifemo, combinan brutalidad con pasión, amor y creatividad. Esta ambivalencia muestra que, aunque los gigantes y ciclopes representen lo salvaje, también pueden ser transformados por la belleza, la música o el arte. La historia no es solo una batalla de fuerza, sino una metáfora profunda sobre el conflicto interno del ser humano entre el instinto y la razón, la pasión y la civilización. La victoria de los olímpicos, mediada por el héroe mortal como Heracles, simboliza el triunfo de la inteligencia sobre la fuerza bruta, y la necesidad de que los humanos enfrenten su propio "gigante" interior para alcanzar el desarrollo personal y espiritual. Así, los mitos griegos no solo narran hazañas, sino que ofrecen una reflexión sobre la naturaleza humana, el heroísmo y la transformación del instinto en algo más elevado a través del arte y la conciencia.
Hola, mi nombre es Susana Castellanos de Subiría y les doy la bienvenida a un nuevo episodio
de Relatos de Cheresare.
Hoy hablaremos de gigantes y cloques y lo que su poder representa.
El combate entre los dioses olímpicos y los gigantes constituyó una de las etapas
de la gran guerra emprendida por los dioses olímpicos para consolidar su poder sobre el
mundo y asegurar el dominio de la inteligencia sobre las fuerzas instintivas de la naturaleza
que representan la brutalidad a que yo que no pasa por medio de la razón y a eso es que
están asociados los gigantes.
Los gigantes desafiaron al poderoso olímpico y ellos representaban esa fuerza bruta después
de diez años de sangre y humillación que había sido el resultado de la guerra contra
los titanes.
Los olímpicos conquistaron el poder del mundo y encarcelaron acronos y al resto de los
titanes durante un tiempo en el inframundo.
Después ordenaron a los ciclopes y a los cicatónqueros que custodieran la puerta
de la mansión oscura para que los prisioneros no pudieran oír.
Sin embargo gaya la tierra la gran madre sufría por la prision de los titanes sus hijos.
Ya muen entonces a los gigantes también nacidos de ella y les pidió que enfrentaran
al olímpico dotados de fuerza descomunal y protegidos por artilugios mágicos los gigantes
eran prácticamente invencibles por voluntad del destino solo podrían ser vencidos cuando
un dios y un mortal los atacaran simultáneamente.
Además gaya les había dado una hierba mágica que los hacían vencibles a los golpes
asestados por los mortales y los dioses.
Sabedores del ataque que se abecina los tres grandes hermanos olímpicos prepararon
las armas, se us tomó el rayo, poseidó en el tridente, a des el casco que lo terminaba
invisible. En seguida reunieron bajo sumando a los otros dioses y por fin para llenar
las condiciones que el destino había fijado a los gigantes llamaron a Heracles o Hercules
el valiente mortal que corrió a ayudarnos en flagra, en Macedonia, su tierra natal, los
gigantes blandieron sus lanzas y mostraron sus inmensos cuerpos protegidos por fulgurantes
armaduras.
La espesa barba y la mirada decidida completaron su ominosa figura, alccionéo y porfirión
ordenaron el ataque, a los gritos arrojaron al cielo rocas y árboles en llamas, las
islas se hundieron, los ríos salieron de su curso, las montañas temblaron, todo
se conmovió ante la prodigiosa fuerza que elancia de venganza da a los tutanes, es
la rebelión. Pero los orígenes de esta guerra, la primera batalla de esta guerra estaba
en la guerra contra los tutanes que se trabó entre cronos y su hijo Zeus, cronos había
castrado a su propio padre urano y se convirtió en el señor absoluto del universo, según
los mitógrafos, ese hecho simboliza la necesidad de la historia de eliminar en su implacable
selección natural todo lo que constituye un obstáculo al progreso, es decir, la eterna
tensión lucha entre las nuevas ideas y las antiguas ideas o las tradicionales. Entonces,
cronos es la imagen del tiempo destructo que devora o incluso a sus propios hijos, después
de que él mismo había castrado a su padre. Después de multilar a su padre, el dios cronos
se instaló en el poder, pero Zeus salvado de su veracidad por su madre rea lo enfrentó
le de un bebedizo y lo derrotó, tras la victoria dividió el poder con sus hermanos. Guardó
para sí el dominio del cielo, que finalmente eso se lo dio al destino, las moiras, y de
la tierra, donde participaban todos los dioses, mientras que Poseidon pasó a reinar sobre
los mares y aides las regiones subterráneas, para destronar a cronos, se usó la ayuda
de los síclopes de los cicatónqueros, monstruos con un solo ojo circular en la frente
los primeros y con 100 brazos y 50 cabezas, los cicatónqueros. Los ciclopes eran fuertes
y violentos, seres gigantescos cuya característica más marcada era la mencionada, el ojo único,
los poetas se acostumbran a agruparlos en cuatro categorías distintas, los uranianos,
los cerreros, los constructores y los pastores, los ciclopes uranianos eran hijos de urano
y jea, esto es seguneciodo, poetá el siglo, octavo antes de Cristo, quien menciona tres,
Arges, el rayo, esterópes, el relámpago y brontes el trueno. Su padre los encerró en
el cártaro junto con sus hermanos los cicatónqueros por temora que lo destronaran, al asumir
cronos el poder los soltó, pero más tarde los volvió a prisionar en la oscuridad infernal
hasta que Zeus los liberó definitivamente. Convertidos entonces en aliados de los olímpicos,
los ciclopes uranianos les forjaron armas de combate, a Zeus lo ofrecieron el rayo
a posseidón el tridente y a ades el casco que lo hacía invisible, más tarde fueron
vencidos por ampolo que vengaba así la muerte de su hijo esculapio, fulminado por Zeus
con el rayo que los ciclopes le fabricaron. Los ciclopes erreros, mencionados por los
poetas alejandrinos, es decir posteriores, como divinidades inferiores ligadas a la
metalurgia, confeccionaban armas y adornos para los dioses. Bajo la jefatura de Efesto,
el dios artesano fabricaban objetos como las flechas de apolo y artemiza. Vivían en
el volcán etna en Sicilia, donde según una variante del mito de Efesto este dios del
fuego había instalado su forja. Los más conocidos eran Pirakmon y Acamas. En cuanto
a los ciclopes constructores provenían delicia, hábiles arquitectos y escultores se les atribuían
la edificación de todos los monumentos prehistóricos de Grecia y Sicilia, así como las murallas
de miscenas y tirito, construcción ciclopea. Esas obras fueron erigidas con bloques de
piedra tan enormes que parecien posible, hubieran sido transportados por criaturas
humanas. Finalmente los ciclopes pastores formaban un grupo de gigantes brutales cuya única
riqueza eran los rebaños diobinos. Omero, en el siglo noveno antes de Cristo aproximadamente,
los describen la odisea como hombres soberbios y sin ley, que confiando en los dioses inmortales
no plantan ni siembra en entre ellos, todo un asesin que la tierra haya recibido
cimienten y cultivo, no tienen asambleas que juzguen o deliberen ni leyes, viven en grutas
en la cima de altas montañas y cada uno dicta la ley a sus hijos y sus mujeres sin
preocuparse los unos de los otros. Ese no preocuparse en los unos de los otros, es lo que
nos muestra claramente que eran insibilizados, porque la civilización implica vivir en sociedad
y respetar la convivencia entre las diferentes personas, es lo que nos hace civilizados y claramente
los ciclopes según los poetas no lo eran. Además eran antropófagos, tal vez representar
admiticamente a los primeros humanos en estado salvaje y esto es lo que decía que se alimentaban
de carne humana, eran destructores de los humanos, por el miedo que inspiraban debido a su
carácter cruel y sanguinario eran venerados, pero para aplacarlos, en ese sentido se les
debía ofrecer sacrificios en un altar que les había sido dedicado en corinto. Incluso
algunos de sus rasgos nos llevan a confundirlos con los sátiros.
espastorales míticas y que no contenían sus instintos. Eso lo se hace también salvajes porque
la civilización implica contener los instintos. Algo así como hacer una escultura con nosotros mismos,
no dejar rienda suelta a las pasiones. El más conocido de los ciclopes pastores es polifemo,
vencido por Ulises, bodiceo, cuando el héroe recaló en Sicilia. La victoria del héroe puede
interpretarse como el trío fue la inteligencia de las túcias salvadora sobre la fuerza bruta y la
astucia malvada. Esa es el aspecto que Eurípides, el siglo quinto antes de Cristo, explora en su
drama satirico el ciclope. Mientras que para Homero, polifemo es el más cruel de los ciclopes para
Eurípides a que les una figura ridícula, un glotón sin gusto, educado, no es refinado,
cuyo paladar saborea la carne humana. Un materialista cuyo Dios es el estómago. Te ocrito
entre el siglo IV y III de Cristo en uno de sus idilios transforma polifemo en un joven pastor
enamorado. Su amor por Galatea no es correspondido y se dedica a cantar para hogar sus penas.
O vídeo, si el siglo I utiliza de manera diferente el episodio de polifemo y Galatea,
presentando al siglo ve como un ser violento e impulsivo, que acaba matando a su rival en un
ataque de celos. Entonces vemos como los celos, las pasiones desmedidas. Lo arrebatado era
representado por los griegos como seres salvajes. Pero entonces volvamos a la consolidación del poder
de los olímpicos. Ya instalados en el gobierno del mundo, Zeus y sus hermanos hicieron frente a la
rebelión de los hitantes, es decir, la rebelión de la gigantes fue después de la Titano Machia,
de la guerra de los Titano Machia. Entonces, los gigantes, estos seres monstruosos nacidos de la
tierra fecundada por la sangre de Urano. Esta guerra es conocida como la gigantomacia,
y terminó fortaleciendo el dominio de los olímpicos. Por su riqueza en detalles poéticos y por
lo extraño de la figura que en ella se mueven ha servido frecuentemente de tema en las artes
plásticas. En especial muchos frontones de templos fueron decorados con episodios de esta lucha,
los cuerpos de los gigantes terminados en su parte inferior en colas de serpientes,
toda serpiente indica divinidad tónica. Tónica recordemos es de las fuerzas puras
instintivas de la naturaleza. Entonces, hay una relación entre los gigantes y las serpientes,
y esto se presta admirablemente para los temas de las esculturas. La literatura por otra parte
menciona muchas veces la gigantomacia. Homero se refiere al pasar a los gigantes como un pueblo
mortal cuyo rey Eurime Don tenía una hija que fue amada por Poseidón. Esa joven habría engendrado
a Nauzito, y más tarde fue Rey de los feacios. Eusiodo en cambio solo los cita, pero no
comenta su lucha contra los olímpicos. Por eso el mito parece tardío. Recordemos que la
mitología griega se elabora durante más de mil años, por eso vamos a encontrar unos mitos
más antiguos y otros que son tardios. De todos modos las tradiciones que se refieren a los
gigantes son confusas. Muchas veces aparecen en los textos indistintamente los gigantes y los
titanes, incluso como una sola entidad. La presencia de írcules como al día de los olímpicos
parece absurda, ya que el nacimiento del héroe es posterior a la guerra de los gigantes que
pertenecen a la primera generación mítica. Sin embargo la tradición cronológica es superada
por el sentido de la presencia de írcules, síntesis de valentía humana. El héroe solo
podía luchar al lado de los dioses ordenadores de la vida y la naturaleza, contra toda especie
de violencia bruta y aniquiladora del bien de la racionalidad y del espíritu. La victoria
sobre los gigantes con todo todavía no bastó para consolidar el poder de los olímpicos,
una vez más disputado, después por los aloades y por tifón. Los primeros eran seres monstruosos
hijos de infimedia y Poseidón intentaron escalar el cielo acumulando varios montes unos
sobre otros a fin de expulsar a Zeus del trono y raptar a Era y Artemisa de las que estaban
enamorados según alguna versión. Tras en grienta batalla fueron vencidos y encerrados de
bajo de la tierra, en el tarta. En cuanto a tifón, último gran adversario de los olímpicos
era también un monstruo, hijo de Gaia, Ogea y el tártaro. Descontenta con la derrota
de los gigantes, Gea pidió a tifón que se alzara contra Zeus para vengar la muerte de
sus hermanos. El monstruo atendió a su pedido y enfrentó al poderoso rey de lo limpo,
pero también fue vencido. Anivel psicológico, la leyenda de la guerra entre los olímpicos
y las fuerzas primordiales simboliza la eterna dualidad del alma humana, indecisa entre
los impulsos creadores y destructores, racionales y emocionales, ordenadores y anárquicos,
sobre estos opuestos se escrito bastante. Entonces se plantea que sintetizando en un universo
toda la angustia de este conflicto, mi enemigo está siempre dentro de mí, porque en todos
los humanos vive en lucha un olímpico y un titán. Esto simboliza, el olímpico es el uso
de la razón de la inteligencia y el titán o el gigante en la fuerza instintiva, pasional
que forma parte de nosotros, pero que necesitamos domarla para poder decir que somos seres civilizados.
Flegra fue el escenario sangriento de los titanes. En la planicia de Félgria estaba
niña de sangri, hace días que los dioses y los gigantes combaten encarnizadamente. Entre
los enemigos más temibles son alcioneo y porfirion, que comandan el actaque, como muchos
de sus compañeros, no pueden ser asesinados mientras permanezcan en contacto con la tierra
que los engendró, ya que cada vez que caen, la tierra les transmite su sabia y recobran
sus fuerzas y vuelven a luchar con un vigor renomado. Eso es un simbolismo muy lindo
de la relación entre la tierra y lo pasional, lo instintivo. Por consejo de Atenea, la
diosa sabia, ércules aleja alcioneo de Flegra, la lucha es violenta, veinticuatro compañeros
del héroe son aplastados por la enorme roca que les arroja el gigante porque tiene la
fuerza bruta, fortalecido por la colera, el cules se enviste una vez más al adversario
y lo mata, lejos del suelo materno. Desesperadas, las alcionidas hijas de alcioneo se arrojan
al mar, pero en vez de morir son transformadas por la piedad de los dioses en alciones que son
aves marinas. Para vengar la muerte de su compañero, porfirion ataca a ércules y aera, que
en ese momento acompañaba a el héroe, movido por el súbito deseo, el gigante se vuelve
hacia la bella diosa e intenta ratarla. En ese momento se uslo fomina arrojándole un
rayo y para completar la obra del señor de lo limpo, hercules o heracles, lo remata,
acrivillándolo a flechazos. Los jefes están muertos, los enemigos se orientan y uno
por uno van sucumbiendo bajo los poderosos golpes.
de los dioses y de su aliado mortal, algunos intentan escapar, como en Cédalo, pero
atenean lo persigue hasta las costas de Italia, y lo sepulta bajo el volcán etila en la isla
de Sicilia.
También polivotes trata de escapar a la derrota, Neptuno se lanzen su persecución a través
de las solas hasta que lo alcanza en la isla de Kos, con el auxilio de Eracles, Matal
Adversalio y lo hunde en el fondo del mar.
Ahora la planicia de Plegra está silenciosa y desierta, en papada de sangre, no hay sobrevivientes
en las filas de los gigantes. Los olímpicos, fatigados, recogen sus armas y regresan a sus
palacios. La guerra a terminada.
Anteo fue otro enemigo brutal de la razón y el orden, que Ercules venció durante la
gigantomáquia. La presencia de Ercules en ese combate parece absurda, ya que su mito
es posterior, pero se explica por aquello de que el héroe símbolo es la síntesis de
la fuerza y valor humano.
Estuvo también la lucha contra los terribles aloades.
Y fin media, inicia su paseo todos los días, camina por la playa, respira hondo, entrega
su cuerpo al soplo de la brisa, después entra en el mar y se abandona la caricia de
las zondas como si fuera al amor. Reiteradamente se arroja agua al pecho y sonríe. Está enamorada
de Poseidón, y esa es su manera de seducirlo.
Un día, el señor de los mares se compadece de ese amor tan antiguo y persistente. Resuelve,
unirse al amor tal. Fecundada y feliz, y fin media espera a los dos hijos, que tanto
atormentarán el orden divino. Otos y efíaltes. Como aquel con quien se casa la joven, se llama
al oeo, sus hijos serán llamados aloades o aloídas.
Al oeo no se engaña por mucho tiempo en cuanto a la paternidad de las criaturas. Muy
temprano, ellas revelan su origen divino. Crecen asombrosamente a la edad de nueve años,
alcanzan una altura de 17 metros. Y así como se desarrollan en tamaño, progresan también
en osadía. Resuelven a ser la guerra a Zeus. Insolentemente, amontan varias montañas
unas sobre otras, tratando de hacer una escalera que los conduzca al campo enemigo, el cielo.
Este relato, sin duda, nos recuerda el relato bíblico de la Torre de Babel. Pero luego,
después estos jóvenes amenazan con arrojar las montañas al mar para llegar. Y para
coronar, tamaña afrenta, le declaran su amor a la majestuosa era y a la casta artemiza.
Zeus se limita a observar. Continuando la provocación, los aloades encierran a ares en una
vacija de bronce. Durante 13 meses, el Dios permanece encerrado en su incómoda prisión.
Y sólo recupera la libertad gracias a Hermes, que astutamente convencia a los gigantes
que lo liberen. Nadie había osado nunca tanto contra el poder divino. Zeus resuelve entonces
actuar con un solo rayo fulmina a los aloades y los precipita al inframundo. Amarrados
a una columna con serpientes perpetuamente torturados por una lechusa que grita sin cesar,
los hijos de infimedia y poseidón lamentan su inútil rebeldía, que en vida confundieron
con justicia. Y entonces quedaron en el tarda.
Tifón, monstruo terrorífico, también oso desafiar solo al poderoso Zeus. Tifón era
una mezcla de hombre y fiera, en tamaño y fuerza sobrepasa a todos los hijos de gaya
la tierra. En altura supera a las montañas, su cabellera llega a las estrellas, extendiendo
un brazo, toca el occidente y con el otro el oriente. Su aspecto es extraño y terrible,
en las puntas de los dedos y en los hombros sustenta cabezas de dragón. El cuerpo de la
cintura para abajo está rodeado de serpientes, las piel está cubierta de plumas, sobre
su cabeza favorosa, frontan clines revueltas y le brotan llamas de los ojos.
Ha pedido de gaya, que recurre a él para vengar a sus hijos los gigantes, Tifón empieza
a amenazar a los dioses, cansados de violencias, los mortales deciden huir a Egipto y disfrazándose
de animales si ocultan en el desierto. Apolo se transforma en una be parecida a los alcones,
el milán, el mes se transforma en una sancuda, el híbiz, ares en un gigantescupez, Dionicio
en macho cabrío, Efesto prefiere la forma de un buey, en el olímpo solo quedan seos
y atenea para enfrentar al monstruo, y la guerra comienza. A golpes de rayos, el padre
de los dioses alcanza a Tifón y consigue derribarlo, enseguida a lo llerey con un aoz de hierotemplado,
pero aunque se han agrentado el enemigo reacciona, en un gesto es esperado se apodera de Zeus
sujetándolo con las serpientes que rodean su rendo cuerpo, le arranca la aoz de las manos
y con ella corta los tendones del Dios, después envuelve los músculos en una piel de oso
y los confía a los cuidados del dragón del fina, finalmente carga el Dios sobre los
hombres y lo lleva a Silicia donde el venciera en una caverna. Hermes y un fauno acuden
en defensa de Zeus, tras largas búsquedas recuperan los tendones del Dios y se los coloca.
Asi Zeus recobre la fuerza perdida y subiendo al cielo en un carro arrastrado por caballos
alados empiezan a atacar a Tifón con sus rayos, el monstruo Úye convencido de que recuperará
su energía disminuida por el duro combate, va en busca de ciertas frutas mágicas, el rey
de lo limpo sale detrás de él, mientras atraviesa el mal de Sicilia, Zeus arroja el monte
etna sobre su enemigo, el monstruo cae, vomitando llamas y a través de los tiempos, siga intentando
desembarazarse la pesada piedra que lo mantiene encerrada, cuando se mueve, Sicilia tiembla,
pero sus esfuerzos son inútiles. Efesto, el Dios artesano, al instalar su fragua en el
monte etna, ha reforzado la prisión del monstruo con los pesados yunques donde forja el bronce
y el hierro. La lucha entre titanes y olímpicos comenzó cuando cronos destronó a su padre,
urano, para convertirse en el señor absoluto de todas las cosas, más tarde será su es
depuesto por su hijo, Zeus. Vemos entonces con esto el paso, el avance que la civilización,
el pensamiento racional, la ciencia, badando entre la naturaleza salvaje. Y vemos también
como un monstruo puede llegar a volverse poeta, con el caso del ciclope pilopolifemo.
El ciclope polifemo tiene un solo ojo por eso es un ciclope, en medio de la frente.
Ajuelar con unido de sus enormes cejas, la mirada terrible y única se extiende por
la caverna en que vive en la costa de Sicilia.
Hijo de Poseidón y de la ninfatosa se ocupa en apacentar su propio rebaño de obivos
y aunque conoce el uso del fuego prefiera alimentarse solo de carne cruda.
Ocasionalmente se entrega a la violencia, comete abusos, maltrata personas, destruye
todo lo que encuentra por delante. Barbaro y Cruel aterroriza a los viajeros que se aventuran
cerca de su morada, quien en sus manos cae tiene como destino seguro la muerte y el
estómago del terrible carnival. Cuando no estás segando vidas, devastando tierras
llevando a su rebaño a pastar, polifemos duerme en el fondo de su caverna, lamentando
la profunda soledad que lo consume. A veces toca una flauta ruidosa, echa con
100 tubos para intentar distraerse en su sombría vida diaria, y la triste melodía se extiende
por los aires, llevando a los cuatro rincones de la isla la historia de un amor desgraciado.
Ya pesar de su brutalidad, el monstruo ahora sufre por amor. Fue la bella nereida galatea,
blanca como la leche, delicada y pura, terrasgos suaves y arboniosa voz, que entras tornó
eternamente el estéril corazón de polifemos. Un día ella volvía del campo, donde había
recogido flores para adornar sus largos cabellos, cuando se encontró con el temible ciclope
que apacentaba sus sovejas. En galantea, el encuentro sus sitos soloñado en polifemos,
amor. Está trazado el camino implacable de la tragedia. Tratando de hacerse agradable
a los ojos de la amaya, el horrendo ciclope empieza a cuidar su apariencia, se aliza los
cabellos, se rasura la barba con una osjigantesca y se mira mil veces en el espejo de las aguas
para recomponer su figura. También sus hábitos se transforma, por amor polifemos a abandona
la carne cruda, refrena su sencde sangre, pronto pierde la ferocidad. Los navíos ya pueden
llegar a las islas y seguir viajes sin correr el meronor riesgo. En vez de atacar a los
viajeros, polifemos realiza largos paseos por la playa, siempre pensando en galatea.
A veces hablando solo, a veces suspirando hasta el amanecer. Chega hasta escribir el nombre
de la amada sobre la arena, con los pies para tenerla siempre presente en el recuerdo,
es un inocente homenaje a la bella nereida que está profundamente lo transformar.
El ciclope polifemos, monstruo famoso por su brutalidad y fealdad, se enamoró de la bella
galatea y persiguió a la delicada ninfa y haces el hermoso pastor de quien ella se enamoró.
Porque polifemos fue devorado por los celos. Y sospechando la existencia de un rival,
polifemos empezó a seguir a la hermosa galatea. Corroido por la duda, viven ocho y día espiándola
por los campos y las playas, deslizándose entre los árboles y las rocas, hasta que finalmente
descubre lo que te mía. Galatea ama al bello asis, joven pastor, hijo de pan, fauna y
de la ninfa, cimetis, celos, desesperación, envidia, la seran el alma del ciclope y se convierte
en poeta. Oh Galatea, más blanca que el pétalo, color de nieve de la leña, más florida
que los perados, más gracil que la vamos desde el gado tronco. Más brillante que el cristal,
más traviesa que el tierno cabrito, más terza que los guijarros pulidos, por la caricia
perpetua de las aguas, más deliciosa que el sol en un invierno, más majestuosa que el
frismo. Pero, también Galatea, más arisca que los joven estoros indomables, más dura
que el viejo roble, más engañadora que la ola más inquébrantable que estos peñascos,
más impetuosa que el torrenti, más orgullosa que el pao real. Versos y versos que cantan
las cualidades de la amaya caen en el vacío del desamor. Más valiera quizás ofrecer
a la nereida, ricos presentes, joyas, vestiduras, monedas de oro. O si no, connoverla con
súplicas, envolverla con sinceras promesas de fidelidad eterna. A todo responde Galatea
con firme negativa. Polifemo, decide entonces usar la violencia, su antigua arma, por todos
los ámbitos de la isla proclama que matará a asis impiedad. Tan pronto termina su canto
de muerte, se pone a recorrer toda asisilia, que, brando ramas, pisoteando flores, golpeando
rocas, espantando a los animales. En la playa encuentra la pareja brazada, temula de miedo,
el grito del ciclo per resuena con el estruendo de un trueno, despavorida, Galatea, corrí
hacia el mar y en él se sambuye rápidamente. Asis la sigue, pero polifemo alcanza sujetarlo
y lo arroja contra un peñazo. El pastorca es sin vida. Durante años Galatea, europeiando
a los dioses que resucitarán a su desdichado enamorado. Los dioses compadecidos, pero no
pudiendo cambiar el destino, transformaron a asis en un río que corre cerca de letna. A pesar
de su esfuerzo se de su violencia, polifemo jamás consiguió desde entonces una sonrisa,
un solo gesto afectuoso de su compañera imposible.
El héroe hulises, se go al ciclo per polifemo. Hulises simboliza el triunfo de la razón
sobre la seguera de la fuerza bruta y del instinto. Menos dotado en términos de contextura
física, el héroe consiguió con su inteligencia planear un ardid para inutilizar al monstruo
y salvarse. Porque Hulises padeció en la caverna del monstruo, de regreso a su patria,
Hulises recaló en la isla de polife, preocupado con lo que había oído sobre la ferocidad
del monstruo, ordenó a sus compañeros que no se alejaran de los navíos, después eligió
algunos hombres y se interno en la isla, dispuesto a localizar al ciclo. La caverna de polifemo
está vacía. Esparcidos por el suelo, hay al solo algunos quesos de cabra y potes
de leche, hambrientos y cansados, los extranjeros se arrojan sobre los alimentos, pero Hulises
los detiene. Antes de deshaciar su hambre, deberán ofrecer un sacrificio a Zeus para que
los protege. Los soldados preparaban el fuego para la ceremonia, cuando subitamente llegó
polifemo. La violencia de sus gestos amedrenta a la tropa griega y con la voz con que le
sable los inmoviliza contra las paredes del antro. extranjeros, ¿Quién es hoy? ¿De dónde venís
por los húmedos caminos? Venís por algún negocio o cruzáis los mares a la casa como piratas
que arriesgan la vida sobre las olas y llevan la desgracia a agentes de otras tiempos,
deseo, Hulises conocido también, respondió simplemente que están allí porque han no fragado.
Y piden hospitalidad, el ciclope se ríe del ingenuo pedido del héroe, sin preferir
una sola palabra agarrara a dos compañeros de Hulises y los arroja brutalmente a la tierra.
Los hombres mueren aplastados contra el suelo, el ciclope recuje partes de sus cuerpos
y con ellas prepara su cena. Hulises y sus compañeros se miran desesperados y
mudos, ¿no es posible hacer nada contra tan poderosa e inhumana criatura? Mientras esta pregunta
martilla en los cerebros despauridos de los griegos, el ciclope se alimenta de carne humana. Terminada
a su comida toma leche pura y se estira sobre el lecho entre los carneros y duerme como
una inocente criatura. Hulises piensa en matarlo durante el sueño, pero después desiste,
si lo hiciese provocaría la propia muerte y la de sus compañeros. Pues una pesada piedra
cierra la salida de la caverna, sólo el mismo ciclope tiene fuerza suficiente como para
quitarla del lugar. Es preciso hallar una argusia para vencer al monstruo e inutilizar.
Por la mañana, desalentados e insomnes, los soldados observan la favorosa figura que
se levanta del lecho. Ordeña las ovejas y las hace salir de la gruta. Con gestos siempre
brutales, pero sin ninguna emoción polifemos a garras dos griegos más y los mata. Hulises
y los demás sienten vibrar de odio el corazón. Nada pueden hacer contra la violencia y la
fuerza bruta. Después de utilizar los cuerpos de sus dos nuevas víctimas para hacer su
primera comida del día, el ciclope echa una amenazadora mirada del reconocimiento sobre
su nuevo rebaño humano y hace rodar la roca de la entrada. Pero al salir de la caverna
para ocuparse de sus ovejas, el gigante vuelve a colocar la enorme piedra en su lugar para
que suyo.
víctimas no puedan huir de su prisión.
Será la estrategia idea de porulices y sus compañeros para huir del antro de polifemo
la que tenga éxito.
Tienen que usar la inteligencia.
Ocultos bajo los carneros pasaron el umbral de la sombría caverna, sin que el monstruo
se diera cuenta, y una vez más la razón derrotaba la violencia.
Esto se ingenió mientras polifemo estaba ausente, apacentando sus animales.
No volvería muy pronto.
Ullices inspeccionó la cueva para ver si descubría alguna salida, no le encontró, pero en su
búsqueda da con un pedazo en madera, pide a sus compañeros que agusen la punta de la
estaca endureciéndola al fuego, después la escondió pensando en usarla como arma contra
el ciclope cuando vuelva.
A la noche ser, polifemo trajo el regaño a la gruta.
Antes de dormir tomó otros dos compañeros de ullices y los devoró crudos.
Sordo a los gritos desesperados del héroe y sus soldados, el monstruo mastico la carne
con hambre feroz.
Terminando su emoción, ullices se aproximó al ciclope, le ofreció una escudilla llena
de vino tinto que los griegos hicieron durante el día pisando las uvas de un sexto.
De un solo trago polifemo vació la escudilla y pidió más.
Tres veces le sirvió ullices, el ciclope borracho le preguntó al prisionero cuál es su
nombre y este respondió nadie, nadie será el último en ser comido después de tus compañeros.
Si, me comeré a todos antes que a ti, será mi presente para ti como hueste.
Perplejo ante esta extraña hospitalidad, ullices observó como el monstruo se cayó de
cansancio y borrachera sobre su inmensa cama, entonces calentó la estaca que guardara como
arma y entre todos se la clavaron a polifemo en su único ojo.
La sangre burotó de la herida, la carne ardió, el monstruo yo de dolor, los rugidos que emiten
resuenan desde el fondo de su sufrimiento como un estruendo, e hicieron temblar todo
a su alrededor.
Ullices y sus compañeros se refugiaron despavoridos en el fondo de la caverna, lejos de la alcance
del ciclope furioso.
Atraídos por los aullidos de polifemo acudieron los otros ciclopes de la isla, preguntaron
quién lo ha herido, nadie es la respuesta, nadie me ciega, nadie me quiere matar, sin saber
que nadie era un nombre, el nombre que se había dado ullices a sí mismo cuando se presentó
ante polifemo, eso no lo entendieron los ciclopes, entonces ellos se alejaron pensando que
todo aquello era una extraña obra de sedos.
Por la mañana ciego y a un lleno de dolor polifemo se sentó a la puerta para dejar salir
los animales y se preparó para atrapar a los hombres cuando pretendieran hacerlo también.
Pero ullices ya había planeado la fuga, pegados al vientre de los carneros más grandes
y agarrándose fuertemente de sus mechones de lana, el héroe y sus compañeros recuperaron
la libertad, polifemo tanteó el lomo de cada animal y lo dejó salir, sin mirar atrás
los griegos corrieron a la playa, subieron a los navíos y abandonaron la isla de los
monstruos.
La imagen del ciclope con un solo ojo marcó un símbolo en las artes plásticas, en una
concepción personal, el pintor moderno o dilio redón imaginó a polifemo entre las rocas
observando a su amada Galatea.
La mirada del monstruo refleja tristeza y pasión, desencanto y abandono.
Galatea, jamás le perteneció, polifemo fue entonces un gigante mortal, un monstruoso
ciclope, pero también un poeta enamorado de la inalcanzable Galatea.
Como entonces gigantes y ciclopes, a los que les podemos dar una mirada un poco más
profunda en la tradicional, porque tienen una profunda carga simbólica, metafórica.
Los gigantes por hiparte fueron puestos en el mundo por la tierra, gaya, para vengar
a los titanes encerrados por Zeus en el tarda.
Los gigantes son seres tónicos que simbolizan la predominancia de las fuerzas salidas
de la tierra por su gigantismo material y su terrible pobreza intelectual y por extensión
espiritual.
Entonces, los gigantes representan de manera magnífica exponencial, lo que es lo trivial,
lo suficial, ellos son la imagen de la desmessura en provecho de los instintos corporales
y brutales, es decir, son por lo instinto, ellos quieren comer, quieren satisfacerse,
pero no reflexionan.
Ellos renuevan las batallas de los titanes, son seres enormes, de fuerza invencible de
respecto espantoso, con una espesa cabellera, una barba muy poblada y posiblemente sucia,
llena de una cantidad de cosas y de los residuos que comen y sus piernas son cuerpos de serpientes,
las serpientes como había mencionado ligadas a estas fuerzas tónicas de la naturaleza.
Se creía que los gigantes no podían ser vencidos, dices uno de los aspectos más interesantes
de la mitología griega, porque los gigantes solamente podrían ser vencidos bajo los golpes
conjugados de un dios inmortal, es decir, si lo miramos con detalle, el propio Zeus necesita
aércoles para esta misión, entonces fue necesario que el dios se usforminara a este
guante y el erue, a un siendo mortal, porque esto lo hace era que antes de convertirse
en un dios, y así remata al gigante con las flechas. Para matar hay fialtes al que
ha reventado el ojo izquierdo a pole recurre también a Erakles, que termina de matarlo
reventándole el ojo derecho. Todos los dioses adversarios de los gigantes
atenea, Dionicio, Afrodita, Poseidón, dejan al ser humano el cometido de exterminar
el monstruo. Esto, por supuesto, tiene un alcance simbólico muy grande.
Entonces, ¿por qué? ¿Por qué los dioses necesitan de un mortal en esa lucha contra la
vestialidad terrestre? De la misma manera que el mortal necesita del dios de la ayuda
divina para poder conseguir. Entonces, esto está representando la evolución de la vida
humana hacia una espiritualización creciente, ese es el verdadero significado del combate
contra los gigantes. El despojarnos de nuestro aspecto puramente instintivo para trascender
a algo más intelectual y ligado con lo espiritual, pero esto implica un esfuerzo propio por parte
del mortal, porque los dioses no se enfrentan a estos desafíos, ellos ya están hechos
como son. No tienen que superarse a sí mismos, eso es un tema humano. Entonces, los humanos
debemos hacer llevar a cabo este desafío y contar con fuerzas propias y ayuda de lo
trascendente para triunfar sobre esas tendencias instinctivas que podríamos llamarlas como
involutivas o regresivas, cierto que nos llevan a nuestros estados más instinctivos.
Entonces, el mito de los gigantes llama al heroísmo humano, en el sentido que los humanos
tenemos que desafiarnos a nosotros mismos para superar nuestras debilidades de temperamento
de carácter para desarrollarla, templanza, desarrollarla.
La templanza significa desafiar nuestros propios gitar gigantes internos, por eso es
una llamada al heroísmo humano, porque el gigante representa todo lo que el ser humano
debe vencer para liberarse y hacer florecer su profunda personalidad.
Entonces, a los gigantes no solamente nos encontramos en la mitología griega, un gran
número de personajes mitológicos aparecen también entre los celtas que son gigantes,
y este gigantismo, es interesante que aparezca en diferentes culturas, y va a estar profundamente
relacionado a la figura del ciclope.
Entonces el ciclope es a figura con un solo ojo en medio de la cara, simboliza el dominio
de las fuerzas oscuras, instintivas, pasionales, entregadas a sí mismas, que no han sido
refinadas por el espíritu, por el intelecto, y por lo tanto, no pueden desempeñar, sino
un papel destructor en el universo y en los humanos.
En este sentido, la catarsis que se proponía mediante la tragedia griega mediante las reflexiones
con la mitología, permiten a todos los humanos, porque todos los humanos tenemos nuestros
gigantes y nuestros ciclopes internos, pero verlos reflejados en la mitología en el arte,
cierto, nos permite de alguna manera exteriorizarlos reflexionar sobre ellos y aprender algo
sobre nosotros mismos.
Entonces, esa es la función que tienen estos relatos más allá de lo fascinante del
relato en sí mismo, entonces estas fuerzas oscuras que representan, los ciclopes son instinto,
pasión, todo aquello no refinado por el espíritu, por el intelecto, y que por lo tanto
son destructores.
El ciclope de la tradición griega es una fuerza primitiva de naturaleza explosiva, que
será vencida por la inteligencia que está representada, ya sea por el dios solar,
a polo, o ya sea por urises, que es ayudado por atenea, la diosa de la sabimiría y
la estrategia, y entonces puede trascenderse esta figura destructiva del ciclope, el ciclope
reún en sí mismo dos tradiciones, la del forjador servidor de Zeus, porque recordemos
que los ciclopes le hicieron los rayos a Zeus, y también ayudaban a el festo que manejaba
el rayo para los dioses, y por otra parte el ciclope es el monstruo salvaje de fuerza
prodigiosa, escondido en las cavernas de las que nos alemas que para casar como vimos
con polifemos.
Las emigantes ser espavulosos, a los que la leyenda les atribuye los monumentos ciclopeos
en miscenas, especialmente por la enormidad de las piedras que superponen y que piezan
hasta ochocientas toneladas, se creía que unos ciclopes habían construido, una especie
de murallas en miscenas, entonces es interesante ver como estos seres salvajes también,
cierto, dejan un recuerdo tanto de violencia como de dulzura melancólica, a pesar de que
comía carne humana, polifemos estaba enamorado, a pesar de las rocas que lanzaba brutalmente
sobre los humanos, y de matar a los brutalmente a los compañeros de Urices o el Ceo, ese ciclope
tiene una dulzura que le inspira la belleza de Galatea, entonces es muy interesante
ver como la belleza, el arte, la música pueden sensibilizar porque polifemos en su enamoramiento
es capaz de producir algo tan sublime como la música a pesar de ser un ser salvaje
y brutal, y entonces Galatea, cierto, la que en algunos se retieren como de gran corazón
de Broys, cierto, tiene un corazón duro porque ella está enamorada de otro que es víctima
de polifemos, entonces ella le inspira ese amor que ha pasado, ha trascendido en la historia
y de hecho Albert Zamain elaboró un poema musical llamado polifemos y vemos como esta historia
del ser salvaje tras envió los siglos, entonces el ciclope es un personaje ambivalente,
un brillo brutal pero capaz de ser sensibilizado por la belleza, por el arte, por la música,
todos llevamos en nosotros algo de gigante, algo de polifemos, algo de ciclopes pero está
en nuestras manos, refirar nuestro interior con el arte, con la música, con la poesía,
todo esto su mayoría no accidente ha sido inspirada por la mitología, un abrazo nos vemos
en un próximo episodio de relatos de chereza.
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Podcast Summary
Key Points:
Los gigantes y los ciclopes simbolizan las fuerzas brutas, instintivas y pasionales que enfrentan al orden racional y inteligente representado por los dioses olímpicos.
La guerra contra los gigantes, conocida como gigantomacia, fue un paso clave en la consolidación del poder de los dioses olímpicos tras la derrota de los titanes.
Los gigantes, nacidos de la tierra, eran invencibles por voluntad del destino, solo podían ser vencidos por un ataque combinado de un dios y un mortal.
Los ciclopes, seres gigantescos y violentos, forjaron armas para los dioses y, como polifemo, mostraron una profunda pasión humana que trascendió su brutalidad.
La victoria sobre los gigantes refleja la lucha interna humana entre el instinto y la razón, donde el héroe mortal es clave para superar la fuerza bruta.
La figura del ciclope, especialmente polifemo, representa un ser ambivalente
Los mitos griegos no solo son narrativas, sino metáforas que ilustran el proceso de la civilización y la necesidad de dominar los impulsos primarios.
La lucha contra los gigantes simboliza la evolución humana hacia la razón, la reflexión y la espiritualización, como un llamado al heroísmo personal y al autoconocimiento.
Summary:
La transcripción explora la mitología griega a través de la lucha entre los dioses olímpicos y los gigantes, que simbolizan las fuerzas instintivas, pasionales y brutales de la naturaleza. Los gigantes, nacidos de la tierra y protegidos por el destino, solo pueden ser vencidos por un ataque combinado de un dios y un mortal, lo que refleja la necesidad de la inteligencia humana para dominar lo instintivo. Los ciclopes, seres gigantescos y violentos, juegan un papel clave al forjar armas para los dioses, pero también se convierten en figuras ambiguas: como polifemo, combinan brutalidad con pasión, amor y creatividad.
Esta ambivalencia muestra que, aunque los gigantes y ciclopes representen lo salvaje, también pueden ser transformados por la belleza, la música o el arte. La historia no es solo una batalla de fuerza, sino una metáfora profunda sobre el conflicto interno del ser humano entre el instinto y la razón, la pasión y la civilización. La victoria de los olímpicos, mediada por el héroe mortal como Heracles, simboliza el triunfo de la inteligencia sobre la fuerza bruta, y la necesidad de que los humanos enfrenten su propio "gigante" interior para alcanzar el desarrollo personal y espiritual.
Así, los mitos griegos no solo narran hazañas, sino que ofrecen una reflexión sobre la naturaleza humana, el heroísmo y la transformación del instinto en algo más elevado a través del arte y la conciencia.
FAQs
Los gigantes simbolizan las fuerzas brutas, instintivas y pasionales de la naturaleza, que representan lo que es opuesto a la razón y la inteligencia. Son un reflejo de la fuerza material y la desmesura de los instintos humanos.
Los gigantes solo podían ser vencidos cuando un dios y un mortal atacaban simultáneamente. Esto simboliza que la victoria requiere la combinación de la fuerza divina y la inteligencia humana.
Heracles, como mortal valiente, es crucial para vencer a los gigantes, ya que su intervención junto con los dioses cumple con el destino que requiere un dios y un mortal para derrotarlos.
Polifemo representa la fuerza bruta y salvaje, pero también la pasión y el amor. Es un personaje ambivalente que muestra cómo incluso los seres destructores pueden ser transformados por la belleza y el arte.
Los dioses ya están perfectos y no necesitan superarse; el mortal debe enfrentar sus propios instintos, lo que simboliza el proceso humano de evolución hacia la razón y la civilización.
Los gigantes y los ciclopes son figuras que representan fuerzas primitivas y instintivas; ambos simbolizan lo salvaje, lo pasional y lo opuesto a la razón, aunque los ciclopes también aparecen como creadores de arte y tecnología.
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