🇪🇸 Ep 3: Fortaleza Interior, Espiritualidad y Liderazgo: La inspiradora travesía de una diplomática con Christiana Figueres
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Cristiana Figuera, destacada activista del cambio climático y líder en las negociaciones del acuerdo de París, comparte su viaje íntimo y transformador. Desde la infancia en una familia política y cargada de expectativas, pasó por una profunda ruptura matrimonial en 2013 que la dejó en crisis emocional, llorando cada noche mientras seguía liderando las negociaciones internacionales. Este momento de caída, conocido como el "descenso" en el viaje de la heroína, la llevó a enfrentar su vulnerabilidad, su identidad y su sentido de seguridad. A través del budismo y la práctica de la conciencia, descubrió que el miedo a la pérdida y la victimización eran heredados ancestrales, especialmente en mujeres. Entendió que la clave no era superar el dolor, sino transformarlo: desde la paradoja de la indignación y el optimismo, hasta la metamorfosis de las lágrimas en lluvia. Este proceso interior no solo la liberó, sino que permitió que su presencia en el mundo tuviera un impacto profundo, como cuando cambió la energía en las negociaciones entre Estados Unidos y China. Ella promueve la construcción de "infraestructura espiritual" personal, es decir, la capacidad de resistir emocionalmente los embates del mundo, y enseña que la resiliencia personal es la base de una acción colectiva global. Su mensaje es claro: no se trata de ignorar la tristeza, sino de escoger ver la luz en medio de la oscuridad, transformando el dolor en crecimiento y esperanza. Para los costarricenses, es una llamada a recuperar su herencia ambiental y social, a seguir construyendo un futuro más justo, aunque actualmente se encuentren en un momento de desviación. Su historia demuestra que el viaje de la heroína es una ruta de transformación constante, donde cada ruptura se convierte en un punto de salida hacia una nueva forma de ser y de servir al mundo.
Hola, soy Cristín Reyn y está la segunda temporada del viaje arquetípico de la heroína,
porque la vida sigue, los retos continúan y el viaje nunca acaba.
Dicen que estamos hechos de historias, y aquí exploramos las historias más trascendentales
de personas extraordinarias que como vos están atravesando procesos de transformación, de
muerte y ven hacer, y de búsqueda de su propia verdad.
Acristiana la conozco de distintas maneras, en una celebración de solsticio que organizó mi
amiga Naima, quien además es su hija. En la entrevista me di cuenta que era amiga de la
infancia de mi papá, pero más que nada la conozco de la misma forma que todos ustedes, porque
la admiro, porque es una líderesa y activista en temas de cambio climático, ejemplar. Además,
porque la hija de un pepe figuera es probablemente la figura más legendaria de Costa Rica. Quizás
por eso me comovió tanto esta conversación, porque nos permite ver cómo detrás de una mujer
extraordinaria, hay vulnerabilidad, y mucha. En esta conversación hablamos sobre su experiencia
como niña, sus ideales y la importancia de su familia, y como un año antes de lograr
el acuerdo de París, enfrentó una dolorosísima ruptura matrimonial que la llevó a cuestionarse
la vida misma. Su historia es una de resiliencia de dejar a traer la victimización y de una transformación
espiritual profunda que tuvo implicaciones para el mundo entero. Hoy insiste que estar
de silencia emocional o infraestructura espiritual como ella le llama es algo que todas y todas debemos
construir, especialmente si estamos en posiciones de líder algo. Espero que disfruten de esta conversación
tanto como la disfrute yo. Cristiana Figuera ha sido una líder internacional en el tema de cambio
climático desde los años 90. Del 2010 al 2016 dirigió las negociaciones internacionales de cambio
climático de las Naciones Unidas, construyendo el proceso de consenso que debó al acuerdo de París
en el 2015, uno de los sitos de colaboración internacional más inspiradores que hemos
atestiguado en nuestra generación. Hoy es cofundadora de la empresa social optimismo global o global
optimism, cuautora del libro "El futuro por decidir" y co-anfitriona del podcast Outrage
and Optimism. Se denomina como una costavicense orgullosa de su patia y madre de dos fantásticas
hijas. Además, es hija de uno de los fundadores y venemérito de la costavica que hoy conocemos.
El visionario detrás de la volución del ejército, Pepe Figueres. Cristiana, bienvenida.
Ya me hiciste yo la que en parte de lo que acabo de escribir te conmovió.
Mira, me conmueve cada vez que pienso mi papá, cada vez que pienso mi papá y cada vez
que pienso mi hijas para arriba y para abajo. La cadena, la cadena para arriba tengo tanto
agradecimiento por mi papá, por lo que hizo por este país, por esa visión y ese coraje
que tuvo. Y tenco tanto agradecimiento por dos hijas que hoy son mis maestros.
Y cuando dijiste el coraje que tuvo, son un trueno gigante aquí donde estoy.
Entonces me hizo sentir que de alguna forma quizás está presente con nosotros en esta conversación.
Pues qué interesante, Cristín, porque miras que eso me hace recordar, que en el 2010 cuando
el secretario general, Banquimún, que estaba en ese momento en esa posición, me llamó
para pedirme que asumiera la responsabilidad de las negociaciones internacionales, yo sinceramente
no sabía si aceptaron, no aceptaron, porque era un momento político, sumamente difícil
en donde estábamos saliendo de un desastre de negociaciones en Copenhagen, seis meses
antes, y básicamente lo que él me estaba pidiendo es recoger los pedazos que hay ahí y ver
a ver qué haces con eso. Porque era un proceso político completamente quebrantado,
completamente quebrantado. Y yo no sabía, yo no sabía yo, será, será que yo debería
estar ahí, será que debería estar otra persona. Y hubieras Cristín que me fui a la lucha
al hogar de mi papá y me fui a la plazoleta donde él pasaba mucho tiempo, tenía un sembrío
de manzanas que tenía ahí en experimentales, jugaba croquet, era un lugar muy especial para
él. Invenqué en esa plazoleta y le pregunté a él, lo hago o no lo hago, y son un trueno,
y yo sentí como que el trueno me pasó por todo el cuerpo. Y dije, ok, listo, entendí,
una respuesta contundente. Así es que me hace mucha gracia que cuando estábamos hablando
de la hora oíste un trueno también. Wow, aquí está presente, sin duda.
Antes de entrar en materia, quiero decir lo, lo honrada que me siento de tener esta conversación
con vos. Sólo es una figura que admiro de muchísimas maneras y mal recientemente te admiro
por la forma en que te has abierto hablar sobre tu vida personal y los vetos que te han
llevado a hacer la lideresa y la mujer tan increíble que soy, tan ejemplar. Porque todos
sabemos, todas y todos al menos en Costa Rica y bueno, internacionalmente también sabemos
sobre los dogros profesionales de Cristiana Figueres. Pero a mí lo que me ilusiona muchísimo
de esta conversación hoy es que nuestros oyentes puedan conocer quién es la humana que atravesó
todos esos vetos para llegar a ser la persona que es hoy. Y estoy tan ilusionada y agradecida
de que aceptar esta invitación. No, gracias, gracias a vos, Cristín. Y dijiste que
una persona que ha atravesado retos, creo que todos atravesamos retos, pero acordémonos
que ahí no terminan la historia, que en los retos todavía siguen pineses.
Son los formadores constantes. Y ya que empezamos hablando de forma muy natural de tu
papá, yo quería preguntarte cómo fue crecer en una familia tan política y en el ojo público
porque me imaginó que no fue fácil, contanos un poco acerca de esa experiencia tan singular
que tuviste como niña.
Yo nací en la segunda presidencia de mi papá en el año 1956 y por lo tanto los primeros
dos años pues viví bajo la presidencia de mi papá después nos fuimos a la lucha cuando
él terminó ahí, pero tanto esos años como los años después porque él terminando
la presidencia de la República siguió como presidente del partido y entonces siempre
tuvo su vida política y llegó a ser presidente una vez más después también. Y la figura
de mi papá, por supuesto, que es una figura inmensa en nuestras vidas, inmensa porque fue
una figura tan humilde, esos lobello de mi papá que fue tan humilde, nunca leo y ninguna
expresión de arrogancia, de sentirse superior a nadie, nunca nunca, o sea, fue una persona
sumamente humilde y nos fue un modelo para nosotros, verdad, fue un ejemplo de eso de estar
al servicio en el caso del servicio del país y hubieras que una vez me acuerdo que estábamos
en la lucha, entre una presidencia y la otra vez un tiempo en la lucha y llegó un periodista
a hacerle una entrevista, yo tenía como unos seis, siete años por ahí y yo no sé por qué
yo me quedé ahí en la entrevista, estaba haciendo entrevistas sobre la política y la economía
de América Latina, de lo cual yo no entendía absolutamente nada, pero me acuerdo que al final
el periodista le preguntó Don Pepe y usted cuántos hijos tienen y sin respirar dijo tres
millones, que era la población de Costa Rica en ese momento, tres millones y claro,
para una niña de seis, siete años, escucharé eso, yo me quedé como atónica, yo decía, un
¿Dónde están todos los otros que no nos conozco?
Sí, fue mejor, lo que fue muy duro ese mensaje.
Eso te iba a preguntar, sí, claro, sí, fue difícil escuchar.
Porque como adulta lo podemos escuchar y decir, wow, que belleza.
Sí, se apadrino de todo, verdad?
Pero para la hija es como y yo.
Entonces uno se siente como no visto.
Pero bueno, después de muchos años,
yo he llegado a admirarle eso a mi papá.
Yo eso se lo agradezco y se lo admiro muchísimo
que él debería se sentía padre de la patria.
Él pensaba así, él actuaba así.
Él no actuaba desde una perspectiva política escrita
con una pepe pequeña.
Él actuaba de veras con una visión de la sociedad
que él quería ver en Costa Rica.
Y debería se sentía padre de la patria.
Y yo eso, ya de adulta, llegué a agradecerse
y a respetar eso muchísimo.
Mi madre no se queda atrás, verdad?
Mi madre nos inculcó también el servicio.
Escojan lo que quieran, pero siempre al servicio de.
Y es algo que ya modeló también.
Fue un super ejemplo.
Así es que vivir bajo esos dos personas, esos dos personajes,
tan grandes con las expectativas de que nosotros estábamos
también al servicio público al cual ellos se habían dedicado.
O sea, yo me acuerdo tener que llevar muchísima responsabilidad
en la casa para asegurarme que la cena que se iba a hacer
con las personas que venían fuera, que estuviera bien,
que estuviera la casa en condiciones,
que la cena se sirviera, que la mesa estuviera bien puesta,
que el vino fuera correcto.
Y todos esos aumentos yo estaba tratando de estudiar.
Además, mi mamá me encargó la educación de mi hermana menor
y me dijo, vos tenés que ser siempre la primera en la clase
y tenés que responsabilizarte que tu hermana,
sea la primera en la clase.
Mi hermana no le gustaba estudiar.
Entonces, yo tenía como triple trabajo, mi educación,
la educación de mi hermana y las responsabilidades
que me dio mi mamá en la casa.
De manera que no fue una niñez en el parque, verdad?
No estuve yo corriendo ahí y usando los ubibajas
y las amacas como muchos otros niños de hecho,
y yo me de cuenta que ahora como adulta, no juego.
Yo nunca aprendí a jugar porque no fue parte de mi niñez.
Y me encanta que mis hijas sí juegan y tienen muchos juegos
que usan de adultas y yo siempre con dificultad me pego al juego.
Fue la de tu zona de confort más bien.
Totalmente fueran, sí, totalmente fueran.
Pero que importante que es el juego verdad,
yo creo que para muchos adultos,
bueno, vos estás hablando de tu infancia en particular.
Pero creo que muchos adultos nos han olvidado de jugar.
Y el juego es una necesidad universal en realidad.
Entonces, recuperar nuestra capacidad de juego es importante.
Sí, 100% y que sí, pues, solo porque no jugué antes.
No quiere decir que ahora la niñez en que una no puede jugar,
verdad? O sea, hay que diferenciar esas dos cosas.
De manera que yo eso es una de las cosas
que les agradezco a mis hijas que ellas siempre me jalan.
Bueno, vamos a bugar tal cosa, vamos a bugar tal cosa yo.
Bueno, está bien.
Bueno, Cristiana, entrando en el viaje de la heroína,
quisiera preguntarte, bueno, el punto de entrada
de este viaje introspectivo, el viaje de la heroína
es el arco narrativo, el arquietivo que le da en cuadre
las historias que contamos en este podcast.
Y es el viaje que nos invita a confrontarnos
con las partes de nosotros y nosotros mismos
que algunos llaman nuestras sombras,
las partes que nos ha costado ver,
pero que necesitamos afrontar para poder despojarnos
de las identidades que no nos corresponden,
incluso morir de forma simbólica para que una nueva persona
más auténtica pueda emerger, puedan hacer.
Y lo que nos lleva a este viaje introspectivo,
que es profundamente intenso, y que nos enseña muchísimo
y nos oliga, crecer y nos expande,
el punto de entrada es una ruptura.
Y esa ruptura puede ser una enfermedad, una separación,
un cambio de trabajo, un vacío espiritual, sentir
que he hecho todos los checks que la vida me ha pedido
que haga, y aún así no me siento satisfecha,
puede ser un divorcio, puede ser un accidente.
Pero es un evento en nuestras días que representa un antes
y un después en la manera en que vemos el mundo.
Y por lo que mencionaste antes,
me imagino que has tenido varias rupturas en tu vida.
Pero hay una en especial que esté dispuesta a compartirnos,
que sentís que realmente representa ese momento de realización o
de darte cuenta de cosas o de que se te cayeran ciertas expectativas
y que te llegó a hacer este viaje profundo a tu ser.
Sí, como decís, como todos todos los humanos
he tenido varias crisis y varias pérdidas importantes en mi vida,
pero así como lo describí, yo diría que tal vez la ruptura
más profunda para mí fue una crisis matrimonial que sufrí en el año 2013.
Yo estaba viviendo en Alemania porque estaba al frente de las negociaciones
de cambio climático y la secretaría de naciones unidas para camislimático
es en Alemania en Bol.
Y estaba viviendo ahí con mi marido, mis hijas ya estaban en la universidad.
Y yo tenía, eso menos 25 años de casada,
que si bien ese matrimonio había tenido sus altos y sus bajos y sus cuestionamientos.
Pero yo sí estaba convencida de que habíamos sanado mucho de esos altos y bajos.
Y yo estaba agradecida que había creado a mis hijas en una familia muy funcional,
en un matrimonio muy armonioso en donde estábamos dedicados a construir esa familia
y a darles a ellas un fundamento muy sano para su vida.
Y lo digo así porque yo crecí bajo mis padres que son increíbles,
pero también ellos nunca fueron una pareja armoniosa.
Fueron una pareja de muchos platos y disfuncionales por decirlo diplomáticamente.
Y yo sufrí mucho con eso, yo sufrí mucho y yo sentí que a mí yo crecí
no sintiendo seguridad en mi misma,
no sintiendo seguridad en mi relación ni con mi padre ni con mi madre,
con muchísimas críticas que me caían a mí, tanto de ellos como de mis hermanos.
La verdad, además de las responsabilidades crecí con un peso muy grande de crecer
en una familia funcional en lo público y disfuncional en lo privado.
Y yo no quería eso para mis hijas, cuando yo tuve hijas, yo dije a ver,
yo le voy a dar exactamente 180 grados de diferencia.
Yo quiero que estas niñas tengan una familia funcional que ellas tengan todo lo que necesitan
para poder tener confianza en sí mismas,
para sentir que están creciendo sobre una plataforma sólida,
que son queridas, que son apoyadas, amadas, todos los aspectos positivos.
Y entonces yo crecí que estábamos en eso.
Yo crecí que es estar el programa y de le dediqué 25 años
a el proyecto más importante de mi vida, que es el crear a mis dos hijas.
Y un buen día, así sobre la nada, mi marido, quien era mi marido en ese momento,
me llegó a dar una noticia totalmente inesperada,
y que me dijo que él nunca me había sido leal, que durante todo nuestro matrimonio,
él había tenido amorillos y que esa era su verdad,
y que él necesitaba que él tenía 25 años de vivir eso en secreto,
que nunca se lo había contado a nadie en eso ni a su mejor amigo,
mucho menos a mí ni a las hijas.
Y que esa era su verdad y que él necesitaba vivir esa verdad.
ya no en secreto si no.
aceptado por sí mismo y por mí y por las hijas y por sus amigos, etcétera y
verás que esa realidad yo no la podía aceptar porque si bien mi padre
fantástico como es pero sabemos que mi padre no creía en la monogamia, mi
padre tuvo muchos amoríos y eso causó la gran mayoría de los problemas del
centro de mi familia entonces cuando yo me cace yo hace cinco años que duramos
los dos conociéndonos antes de casanos y durante esos cinco años yo le
expliqué pero en detalle lo importante que era la monogamia para mí porque eso
había sido el problema entre mis padres y entonces estábamos los dos perfectamente
o yo creí estábamos los dos de acuerdo en esto eso lo explico Cristín porque me
parece que es importante diferenciar una relación dentro de un contexto de
monogamia a una relación abierta si entras en una relación con un acuerdo de
que va a ser una relación abierta entonces ahí las reglas del juego son
completamente distintas y eso yo lo lo respeto y entonces después de 25 años la
expectativa de cambiar esas reglas del juego era muy difíciles y eran inaceptables
para mí y la verdad es que los detalles que él me compartió sobre esa otra
vida que la había tenido durante 25 años fueron tan dolorosos para mí tan
dolorosos que yo pase un año llorando cada noche y
tratando de apoyar a él para que él llegara a ver si era posible que él cambiara
esa actitud de esa decisión lo cual no fue posible y entonces iriando con
comienzo pero al mismo tiempo estaba liderando las negociaciones para el
acuerdo de parez y yo lo que tenía que injectarle a ese proceso político
internacional era optimismo era confianza era ver las posibilidades donde
otros no veían posibilidades era traer luz al túnel o sea ese era mi rol y
entonces era difícil llorar cada noche horas de horas de horas y luego le
aguantarme en la mañana la barmela cara ponerme una sonrisa divina a trabajar no
sé cómo lo hiciste no sé cómo lo hiciste no yo tampoco yo sinceramente no sé y
al mando le dije a nadie en la oficina a nadie nadie de mis compañeros de de
trabajo sabiendo que yo estaba pasando porque no le dijiste a nadie porque no
quería cargar los porque ya tenían suficientes responsabilidad o sea eso
de sacar ese acuerdo fue un trabajo heroico de de miles de personas y yo no
podía cargarles mi dolor personal encima de todo lo que ya ya estaban
cargando mis mis colegas eso me parecía injusto
pero bueno esa esa diferencia Christine esa diferencia entre quien era
cristiana en su hogar en la noche y quien era cristiana en su oficina durante el
día ese contraste no fue sostenible y ese ese contraste tan
tan dramático tan radical pues la verdad es que me llevó a pensar en el
suicidio porque porque era demasiado el contraste yo decía pero no puedo
más cómo hago para para traer esas dos cosas dentro de la misma dentro de la
misma persona y entonces ahí fue el verdad todos los intentos no pero pero si en
mi cabeza tuve muchas visiones y escenarios de cómo yo me suicidaba que
siempre tenían que ver con un tren lanzándome en frente de un tren y lo
difícil de eso es que yo tenía que irme en tren todos los días a la oficina y
además que como el día en Europa para trabajar en los países de Europa pues
siempre trabajamos viajando en tren entonces era muy difícil era muy difícil
y ahí sentí que toque toque fondo
para hacerte un poco reflejo de lo que estás contando no no es solo el hecho de
ser sosteniendo en tu vida profesional algo que me quería de tanta
responsabilidad y presión algo que podría cambiar el rumbo de las políticas
ambientales en el mundo y por ende el futuro del mundo y estar pasando al mismo
tiempo por esta situación en tu matrimonio en donde no solo el dolor de esta
información sino lo que duele cuando se te cae la imagen de una persona que
pensadas que era alguien diferente con quien pensadas que estás construyendo
un proyecto de vida en conjunto y tener que sostener eso también o sea me me
toca mucho que nos compartas estas sensaciones y imágenes que tuviste y al mismo
tiempo no me sorprende que se ha sentido como demasiado para sostener en
tu cuerpo como un cuerpo sostiene esas dos cosas simultáneamente esa
realidad es si esas dos realidades y como hiciste o sea me imagino que estaba
en una depresión y que tocas de fondo aquí ya estamos hablando en el viaje
de la heroína del descenso cuando hay un punto de quiebre que en este caso
es esta conversación que tenés con tu ahora ex esposo es un momento de
realización de ver la realidad tal y como es y de que se te caen todas las
expectativas y en tu caso hay una sensación de traición me imagino y ahí
donde entramos a la etapa del descenso de vivir con estas emociones
increíblemente difíciles y a menudo pasamos por estos momentos solas y
solos porque no queremos cargar a otras personas o porque sentimos
vergüenza pero eso hace la carga aún más difícil mi pregunta es ¿cuáles
fueron las emociones más presentes para vos y y eventualmente cómo lograste
salir de ahí? Pues me acuerdo Christine que durante el
primer año después de ese ese anuncio que me hizo yo seguía esperanzada de
que esto podía cambiar o mejor dicho de que él podía cambiar o sea no se me
había ocurrido que yo podía cambiar yo digo no no no no a ver yo lo
puedo apoyar y él puede ir y hacer terapia y él puede investigar dentro de
sí mismo y que hace yo y yo lo lo apoyé muchísimo en en lo que yo quería
que él hiciera es que ahora me da risa pensarlo ahora me da risas y no bueno
perdón o sea el ningún momento quería cambiar entonces porque yo le
invertido un año entero pero bueno si somos los seres humanos él era muy
claro en que él no no quería cambiar y que esa de su vida y que eso era una
parte importante para él y pues tenían mucho apego al proyecto de vida que
habían construido juntos por muchos años verdad yo tenía mucho apego a la
persona de la cual yo me había enamorado locamente o sea yo me acuerdo de
que ese amor tan profundo que yo tenía por él que fue un amor así de
de Romeo y Julieta más yo me acuerdo que fuimos a ver Romeo y Julieta y al
final yo estaba llorando tan estericamente que me tuvieron que sacarlos para
médicos porque yo decía si a mí se me muere este hombre yo me suicido a mí me
tuvieron que sacar del teatro los para médicos o sea así era el amor que yo
tenía por ese hombre y entonces a mí claro se me cayó se me cayó el cielo se
me cayó el amor tan profundo que yo y le tenía perdí a mi marido perdí a
mi mejor amigo porque era además de mi marido era mi mejor amigo con quien yo
conversaba absolutamente todo y entonces yo quería durante un año
Cristín yo tenía como ese apego a momentito no no no esto esta la visión que yo he
tenido durante 25 años de matrimonio y yo voy a hacer todo lo posible para
regresar a esto para verdad para pegar los pedacitos con goma a ver donde está
la goma que yo esto lo tengo que pegar yo lo tengo que arreglar así como estoy
arreglando el mundo también es exacto yo decía que hoy me doy cuenta yo digo pero
que en realidad pensar que eso se podía se podía arreglar pero bueno así fue
hasta que al final me di cuenta que eso no que él no tenía interés en
cambiar y por lo tanto aquí terminaba todo y me acuerdo que era una una
vida y estábamos los cuatro juntos tratando de hacer una vida y yo
yo ya no aguantaba y entonces le escribí a un amigo tico, le escribí, le dije, "Mira,
necesito ayuda urgentemente porque si no mañana en la mañana ya yo me he suicidado,
este pobre amigo y me imagina te recibir un mensaje así". Y me dice, "pero qué creas que creas
y vengo de mira yo no sé, yo algo como budismo, me dice, pero qué budismo y vos que sabes de budismo,
le voy a ir a yo no sé nada, pero eso es lo que me nace, eso es el mensaje que me estás llegando,
es que buscame algo, la intuición ahí, la intuición, verdad que impresionante, yo no tenía nada,
no tenía ni idea de eso. Y bueno, una cosa y otra, intercambio de inmens durante 24 de diciembre,
se fueron haciendo los milagros y terminé en un monasterio del maestro Zen, buvista Tignath Han,
que es de Vietnam y quien se convirtió en el maestro y se murió hace dos años, pero yo tengo ya
11 años de ser estudiante de él porque me transformó la vida, o sea, las enseñanzas de él
completamente me transformaron la vida, yo me fui a ese monasterio sin saber a dónde diablo
si iba y después de una semana, como pasé la vacación ahí entre navidad y año nuevo, después de
una semana regresé a la oficina sin decidir nada nadie, pero ya sintiendo como que ya había tocado
fondo y podía volver a construir. Quiero preguntarte sobre esa experiencia, primero que nada,
agradecerte demasiado la apertura y la transparencia y nada más decirte lo tocada que me siento,
por tu historia, de cierta forma identificada y hace poco estuve leyendo al zoom, al psicólogo
transpersonal, zoom que dice que bueno, una de las cosas que dices cuál es tu mayor miedo,
porque ahí está tu mayor área de crecimiento, ¿verdad? Y a veces me amaciabrisa porque cuando Joey
bromeo y Julieta, yo me tuve que sacar a mí mismo, llorando de esa forma, porque yo decía cuando
yo encuentre el amor de mi vida y si algo le pasa, yo me muero también, ¿verdad? Como este apego,
a la imagen de un matrimonio perfecto de este proyecto de vida, o sea, conozco ese dolor,
ser lo profundo que es ese dolor, y nada más me comúé muchísimo que nos haya compartido ese momento
de vida tan difícil. Ahora, como bien sabemos ambas, es común que cuando estamos pasando por un
descenso, una crisis, nos percibimos víctimas de las circunstancias y este suele ser un lugar muy
cansado ilimitante, y vos has hecho cosas enormes y maravillosas. Entonces, ¿cómo manejaste
esta idea de ser víctima para que no te paralizara? Sí, es una de las muchas enseñanzas que sigo
aprendiendo, ¿verdad? O sea, en ningún momento deberíamos de asumir que una vez aprendido algo,
ya está aprendido y pasamos la página, ¿no? Estas enseñanzas de vida siguen profundizándose
y seguimos aprendiendo, pero en su momento, una de las enseñanzas que aprendí del maestro
a quien le llamamos Tai, entender que, por supuesto, tenemos la libertad si así lo escogemos, pero
ojalá que sea una escogencia intencional y no por default, de meternos dentro de una caja de
víctima. Por cualquier cosa, porque el mundo sucede, no vivimos en un mundo perfecto de crema
batida, ¿verdad? Siempre suceden eventos que nos tocan y siempre podemos interpretar que esos
eventos son eventos que ocurrieron en contra de nosotros. Y por lo tanto, somos víctimas de ese
evento o de esos eventos. Y yo la verdad llegué a entender que yo había crecido en un hogar
en donde había tanta presión y tanta desarmonía, familiar, que yo me había sentido víctima. Yo me
sentía víctima de mi mamá. Yo me sentía hasta cierto punto víctima de mi papá. Yo me sentía
víctima de mis hermanos. Yo me sentía víctima de un colegio que esperaba, que yo hiciera
a X y griegue ser. O sea, la lista es larga. Y entonces yo crecí donde yo me apoyaba en una
energía de víctima. Y yo eso no me había dado cuenta. Yo eso no lo había visto, sino que lo
vides después de esta crisis matrimonial, en donde yo también me puse en la caja de víctima y ahí
fui ascarbando y fuiriciando, bueno, momento. Esta no es la primera vez en que yo me pongo dentro
la caja de víctima. Ya esto tiene muchos años y tiene muchos años en mi corta vida, pero también
muy probablemente esto es ancestral. Especialmente las mujeres hemos heredado mucha energía de víctima
porque ha sido la historia con las mujeres. Entonces yo llegué a entender que yo me estaba metiéndome,
me había metido dentro de esa caja de víctima por razones totalmente entendibles antes de mí,
de mis ancestras, y además en mi corta vida, pero que eso no tenía que ser mi futuro, que yo podía
salirme de esa caja de víctima. Y muchas veces hablaba con mis hijas por teléfono de ellas,
estaba en la universidad, y yo le decía chicas, yo estoy construyendo una escalera para poder subir y
salir de esta caja de víctima escalón por escalón. Y a veces lo llamaba y le decía, subí un escalón,
a veces lo llamaba y le decía, me caí cuatro escalones. Esa escalera verdad que yo había construido
para salirme de ahí, era importantísimo porque era el proceso de darme cuenta de donde yo había
perdido toda mi capacidad de sanar, toda mi capacidad de amar incondicionalmente, toda mi
capacidad de alegría, todo eso yo lo había perdido porque me había metido en esa caja.
Y darte cuenta de eso, me imagino que es la motivación, o sea, es el motor que te hace decir,
más allá de si merezco no ser víctima o tengo razón o no de ser víctima, no quiero ser víctima
porque me está robando de todas estas cosas. Me roba completamente, me roba completamente,
por eso construí la escalera verdad para ir midiendo, por donde voy, por donde voy, porque yo sé
que eso no se hace de la noche a la mañana, pero otra cosa que me di cuenta poco a poco a través
de las enseñanzas de Tai, es que una de las consecuencias de sentirnos víctimas es que consciente
o inconscientemente estás acusando a alguien de ser opresor, porque no puede ser víctimas
y no hay un opresor, entonces consciente o inconscientemente estás ya en esta dinámica
de víctima y opresor y es esa dinámica, es una dinámica de la cual es muy difícil salirse
porque si yo me siento víctima y yo te estoy acusando directamente o indirectamente,
consciente o inconscientemente de ser opresora, mía, disculpa que te use como ejemplo, es muy
improbable que voy, vaya a decir, así, sí, sí, yo soy opresora, no, lo más probable es
que digas, no un momentito, aquí la víctima soy yo y vos sos mi opresora, entonces empezás
en esa dinámica en que al final de cuentas todos somos tanto víctimas como opresores,
porque todos tenemos esa energía dentro de nosotros y el reclamar un espacio privilegiado
sea del espacio de víctima o del espacio de opresor, no, ni te permitas salir de ahí, ni
ni es un espacio de sanación, porque estás constantemente intercambiando culpabilidad,
quién es el culpable, y nadie se sienta a decir, así, yo soy el más culpable, quién se
sienta a decir es, estás entregando tu poder constantemente, a ese juego, a ese juego que es
común su vivaja, verdad, yo me lo imagino como un su vivaja en los playgrounds que había su vivaja,
verdad, que va subiendo y bajando y estás en ese constante su vivaja o estás de víctima
contra un opresor, pero eso opresor dice en un momento, yo soy la víctima, vos sos la opresora y
estás en ese, en ese su vivaja permanente, wow, que revelación más profunda, importante,
y Cristina, eso lo vemos a nivel personal individual y todos jugamos a ese juego consciente,
un conhecientemente, pero lo vemos.
también en el mundo, pero regresando, perdón, a lo personal. Vieras que cuando yo me
di cuenta de eso, yo dije, "Oh, yo estoy montada aquí en su IVA" y yo lo que tengo
que hacer es bajarme de su IVA y no permitirme jugar, ni de víctima, ni de
opresora. Si no bajarme de su IVA y lograr una distancia para yo no ser
partícipe de esa dinámica, sino observadora o testigo de esa dinámica.
Me di cuenta que yo estaba haciendo testigo de la misma dinámica en la
negociación internacional de cambio climático, en donde los países del sur se
sienten justificadamente como víctimas, porque históricamente, quien causó el
cambio climático, son los países del norte, porque ellos emitieron durante la
revolución industrial y ellos fueron quienes emitieron más y ellos desencadenaron
el proceso que estamos sufriendo como el cambio climático. Entonces los países
del sur dicen un momentito, entonces esa revolución industrial número uno no
nos trajo a nosotros, ningún crecimiento económico, ni ninguna justicia social
para nuestra gente. Y además, como si eso no fuera suficiente, además ustedes
que nos dejaron atrás en esa revolución industrial y en ese crecimiento
económico, además ustedes causaron el cambio climático y nosotros somos los
víctimas más profundas de ese cambio climático. Entonces justificadamente los
países del sur, los que manos estamos viendo afectados. Claro, ahora los países
del norte, como yo te decía, tampoco se sienta que dicen "ah bueno sí, sí, yo soy
el opresor". No, los países del norte frente a esa acusación dicen un
momentito, tal vez es cierto que nosotros en el pasado, pero en el futuro
son ustedes los que están causando el cambio climático, porque ustedes con su
desarrollo económico y su crecimiento de población, ustedes están creciendo
en emisiones y de hecho hoy en día China es el país más emisor del mundo.
Entonces ese argumento también es válido. Entonces podéis decir bueno, qué
increíble que lo que yo estaba sufriendo en mi vida personal individual. Es
exactamente lo que yo estaba viendo en la dinámica entre esos dos grupos de
países que no nos permitía avanzar en la negociación y cuando yo vi ese
paralelo y yo dije "bueno momento, voy a empezar por bajarme yo de ese
subibajo" y de poder poner una distancia y ser yo no participe si no
testigo. Proceso el cual todavía sigo Cristín, no te voy a decir que ya estoy
completamente sanada de eso, no todavía estoy. Esos trabajo de por vida. Es
trabajo de por vida eso, pero cuando yo logré ver eso que eso era posible,
empecé a actuar y a hablar y hacer intervenciones con los diferentes gobiernos
de ese espacio. Por supuesto que sin decirle no es que ustedes opresores víctimas,
no se trata de de enseñarles ahí, sino que el espacio interno mío cambió y
ese espacio interno mío milagrosamente pero no es tampoco milagros sino que es
porque todo en un sistema si entendés la realidad sistémicamente es
a veces que cuando se cambia una cosa se cambia todo. Entonces al cambiar yo mi
posición interna empezó a cambiar la posición de los países y yo pude ver
que eso se estaba empezando a suavizar y al final pude participar muy
activamente en una negociación entre Estados Unidos y China, donde ellos buscar
un texto conciliador sobre este. Y yo dije yo aquí yo metíro de rodillas, yo
metíro de rodillas ante esto verdad porque jamás hubiera creído yo que al
cambiar yo mi energía interna sin tener que predicar nada eso iba a cambiar
la energía externa y eso es una de las grandes enseñanzas de Tai que entendamos el
poder de cambiar la energía interna porque al hacer eso desencadenamos una
gran cantidad de transformaciones en el mundo exterior que se empiezan a
linear con la transformación que nosotros hicimos internamente sin tener que
montarnos en un altar y predicar y agarrar el micrófano, no, es simplemente
cambiar la energía interna.
Hay tanto que podría decir sobre este momento, o sea estoy como en un momento
de inspiración y de choque de revelación porque sabiendo lo desde afuera
verdad haciendo como una especie de sum out, esta crisis matrimonial te hace
beflejo de algo de un patrón que vos cargadas dentro de vos desde pequeña que
siñe ese momento de crisis no hubieras podido ver que tuviste la
valentía de ver y que con la guía de este gran maestro y esta tribut de tus
hijas que te acompañó pudiste reconocer que estabas en una caja y que necesitabas
salir de ahí escalón a escalón con paciencia que a veces son dos pasos para
adelante y tres pasos para atrás pero que es es parte del proceso pero cuando
pudiste ver y reconocer esa tendencia de victimización en voz pudiste
extrapolar eso a una dinámica más universal de la víctima y el opresor que
estaba viviendo paralelamente mientras negociadas el acuerdo de parís y que
te ayudó a encarnar una manera de presentarte en el mundo el viaje de la
heroína habla mucho de esto no es cuestión de predicar no es cuestión de decir
de la gente que hacer es es modelar con el ejemplo o sea hay algo en tu
energía, the way you're showing up to the world, que cambia y atraí de eso genera
un efecto multiplicador que influencia la capacidad de estos países y
negociadores de llegar al acuerdo de parís todo empieza con ese giro
interno o sea es increíble verdad es increíble es maravilloso el mágico de
sincronía es inteligencia universal o sea no sé cómo llamarlo y a la vez quisiera
que no hubiera tenido que pasar por esa experiencia tan dolorosa verdad como aunque
aunque te llevó a tener esta revelación tal vez es parte de una energía una
inteligencia que no podemos comprender en el momento y solo en retrospectiva lo
podemos ver podría explicar tal vez a nuestros oyentes que no saben que es el
acuerdo de parís que es y porque fue tan trascendental el acuerdo de parís es un
acuerdo internacionalmente vinculante el cual aprobaron todos los países en
diciembre del 2015 y lo que hace ese acuerdo es que básicamente estipula la
descarbonización de la economía global a lo largo de varias décadas o sea el
poder lograr desligarnos de los combustibles fósiles que han estado que han sido
la base del desarrollo económico de la revolución industrial desde entonces
cuando descubrimos los fósiles y desarrollamos las tecnologías para quemar
fósiles y producir electricidad todo el desarrollo económico ha sido gracias a
esos fósiles hay que agradecerles a los combustibles fósiles que tuvimos ese
desarrollo económico en el siglo pasado pero en este siglo ya no es necesario y
además ya sabemos que los combustibles fósiles tienen unos consecuencias
nefastas para los seres humanos y para los otros seres vivientes en este planeta
entonces tenemos que evolucionar más allá de los combustibles fósiles para
poder nosotros los humanos y los otros seres vivientes en este planeta poder
seguir aquí en nuestro hogar y el acuerdo de parís lo que es es un plan a nivel
macro para esa descarbonización esa evolución más allá de los combustibles fósiles
y fue la primera coordinación a nivel global que realmente tomó seriamente el
tema de crisis climática y dijo tenemos que tomar acciones concretas y de forma
coordinada y poner todos voluntad y esfuerzo sí así así y fue adoptado un
anime mente que son nunca sucede en naciones unidas fue adoptado por todos los
países del mundo un anime mente y entró en vigor también un tiempo récord
¿Cómo se sintió ese momento? porque me das calor fríos cuando estás diciendo
un animamente tiempo récord o sea con todo el contexto que vos estás viviendo
a nivel personal cómo se sintió ese momento cuando se aprobó ese acuerdo me
acuerdo como si fuera alyer verdad porque yo estaba sentada a la parte del
presidente la copo de presidente francés porque estábamos en parís y yo le
indicé que ya podía bajar el martillo porque yo
Pero verdad, sabía de todos los colegas de la Secretaría, por lo que andaba muy exligeno ya,
se puede aprobar y se lo dije así como en su sur y yo lo vi coger el martillo,
que es lo que determina la adopción de un acuerdo en los indígenas y darle el martillazo,
y decir, está acordado en la acuerdo de país.
Y yo me quedé como congelada porque yo tenía cinco años dedicarle mi vida profesional
a ese momento y de repente se dio y yo me quedé congelado y yo no. ¿Qué?
Y después ya como que me descome gelé y todos pegamos un brinco y aplausos
y todo mundo lloraba, mis hijas estaban en primera fila, entonces ya lloraban y pincaban.
Era 5.000 personas que no podían creer, verdad, porque igual que yo tenían 5 años de estar trabajando esto
y la euforia de lo que eso, no sólo de lo que significaba como resultado del trabajo,
sino lo que significa para el futuro de este planeta, que todos estábamos muy como vivos.
No me puedo ni imaginar, me dan ganas de llorar escuchándote.
Y por supuesto no puedo evitar sentir un orgullo doble por el hecho de que haya sido una mujer,
la que lideró ese proceso, una mujer costabilicense,
una mujer que estaba viviendo retos tan profundos en su vida personal
que le básicamente la obligó a tomar un camino espiritual para poder sobrevivir.
Y eso es algo sobre lo que te quería preguntar porque la ciencia no habla mucho de la espiritualidad
y vos sos una activista de cambio climático, está metida en este mundo de la ciencia
y ha hablado mucho de la espiritualidad.
Y te he escuchado hablar dentro de este contexto de la crisis climática
que así como pensamos en construir infraestructura física, tecnológica,
para lidiar con crisis, necesitamos construir también infraestructura espiritual.
¿A qué te referís con este concepto?
Porque la primera vez que lo escuché me beso no tanto y me pareció tan fascinante,
además de que la ciencia suele mantenerse al margen, ¿verdad?
Entonces, contanos un poco acerca de eso.
Pues cuando yo hablo de la infraestructura espiritual, hablo de la necesidad de construir
si querés los andamios que son necesarios para poder resistir los embates del mundo exterior.
Entonces, una infraestructura física que es resiliente a los embates del cambio climático,
a las tormentas, a las lluvias torrenciales, a las inundaciones, a la subida del mar, etc.
Cuando construimos esa infraestructura, hablamos de infraestructura resiliente
porque tiene que poder resistir y sobrevivir los embates en este caso de los efectos naturales extremos.
Y lo mismo es cierto de nosotros.
Lo mismo es cierto, especialmente, pero definitivamente no excluyentemente,
pero las personas que estamos dedicadas al tema de cambio climático, a la protección de la biodiversidad, a todos estos temas que son tan difíciles
y que van progresando tan lentamente, todos nosotros sentimos una profundidad de tristeza, de enojo,
de las variedades que vemos todos los días, sentimos un dolor tremendo de ver lo que estamos destruyendo en la naturaleza.
Y es un duelo visceral.
Un duelo visceral nos sentimos traicionados por nuestros políticos, como así que se comprometieron con el acuerdo de apariencia, ahora vea lo que están haciendo.
La familia y de emociones muy difíciles, muy muy difíciles. Entonces, ahí también tenemos que construir una infraestructura resiliente personal,
un andamio resiliente que nos permita vivir con esos noticias que nos llegan todos los días, vivir con esos embates, vivir con esa realidad y no caer destruidos,
no cerrar la cajita de la víctima, sino subir todavía esa escalera y decir, bueno, sí, estamos en un momento sumamente difícil, pero a dónde estoy poniendo yo mis energías,
de dónde saco yo mis energías, qué es lo que yo quiero hacer en este momento, y poder ser la luz en esa caja oscura, en ese túnel.
Y entonces, yo estoy dedicada ahora, bueno, a muchas cosas, pero entre ellas, Christian, junto con los monásticos del monasterio, este donde yo estudio,
estamos ofreciendo retiros a activistas de cambio climático y de biodiversidad que están abatidos por las situaciones que estamos.
Y les ofrecemos una semana para que vengan y empiecen lo que, al final, termina siendo un camino de vida, pero por lo menos empiecen a descubrir algunas de las cosas que yo he conversado acá,
algunas de las verdades, algunas de las herramientas de transformación, porque es lo que tenemos que hacer y herramientas de transformación que les permita seguir en esto,
porque esta batalla no la vamos a poder librar sin ese montón de gente que están dedicados a estos días y noche, verdad, yo también me acuerdo de mi papá en la revolución, el cuidado que él tenía con sus soldados,
cuando no tenían comida, cuando estaban agotados, cuando estaban con aquel frío, la montaña de la lucha, el cuidado que él tenía, porque él sabía que necesitaba sus soldados.
Ahora estamos en lo mismo, yo sé que necesitamos a esa gente, yo sé, son brillantes, trabajan día y noche, se dan de lo más profundo de su corazón, de su alma y están abatidos.
Nosotros necesitamos ayudarles, ayudarles a construir una resiliencia personal, que como ya vimos, verdad, todo lo que se construye a lo largo, dentro a nivel personal se refleja a nivel global o cualquier otro nivel del sistema.
Entonces esa resiliencia, ellos están trabajando por la resiliencia planetaria, pero la gran mayoría trabaja eso y al día se enfrente a ese reto sin trabajar su resiliencia personal individual.
Y entonces es como trabajar sin piezo, como si alguien hubiera cortado, verdad, a las rodillas, nosotros lo que estamos haciendo y diciendo les haber chicos, estamos trabajando en resiliencia planetaria, pero primero, resiliencia personal.
Y de hecho, Christine, los retiros que estamos ofreciendo por región, cada región se llaman "The Way Out Is In". El camino hacia afuera es hacia adentro, porque precisamente por lo que acabas de decir, verdad, que la verdad es que en nuestra santa impaciencia, por mejorar el planeta.
Y lo digo santo porque la verdad es sagrado ese trabajo, pero en nuestra santa impaciencia, no nos tomamos el tiempo de hacer el trabajo interno.
Y entonces eso nos debilita, nos debilita y nos limita en la incidencia y el impacto que podamos tener.
Yo he notado que parte de tu resiliencia emocional es nombrar y reconocer para lojas.
Por ejemplo, el nombre de tu podcast es una paradoja, verdad, outrage and optimism, indignación y optimismo. El trabajo que estás haciendo con cambio climático también requiere de sostener una paradoja.
Y es lo que está viendo, es vivir y conocer de cerca esta realidad que es abrumadora y sumamente dolorosa y al mismo tiempo mantener esperanza y mantenernos activos y hacer algo al respecto.
La paradoja de la víctima y el opresor, por ejemplo, me encantaría saber si eso es ambivalencia, digamos, porque Johnson, que es otro psicólogo inspirado en Jun,
dice que las paradojas son expresiones de la integración de la luz y la oscuridad.
Y la integración de estos dos aspectos dentro de nosotros es una cualidad de la última fase del viaje de la heroína,
retorno. Entonces, dado que es algo que notado en voz, me pregunto qué rol crees que juegan
estos contrastes en el cómo vivimos una experiencia humana y en nuestros caminos espirituales.
Si yo eso lo he pensado bastante de hace mucho tiempo y por el momento estoy pensando
lo siguiente pero mañana podría pensar algo. Por el momento lo que a mí me fascina de las
paradujas es no hacerlas como si fuera que tenés que escoger una o la otra, porque ahí estás
perdiendo la energía inata que tienes a paradujo. A mí lo que me fascina de las paradujas es explorar
la energía que está en el puro centro de la paradujo. La energía que está porque hablaste del
podcast or reaching out to me es un cuál es la energía, cuál es el espacio, cuál es la
posibilidad que se abre si exploramos ese espacio que está entre la indignación y el optimismo.
Entre el oscuro y lo claro, o sea yo esas cosas no la veo como binarias mutuamente exclusivas,
sino más bien en una relación muy activa de interacción una con la otra. Y ahí es donde en ese
espacio de interacción entre los dos elementos de una paraduja. Ahí es donde hay un espacio
increíble de posibilidad, de creatividad, de creación, de emergencia en el sentido de emergerno,
de urgencia. Y eso es lo que a mí me fascina porque estamos tan acostumbrados a pensar
binariamente que es o claro o oscuro, es o a la derecha o a la izquierda, es hombre o mujer.
Verdad, somos como prisioneros de la dualidad tan prisioneros de eso. Y entonces nos estamos imposibilitando
de ver muchísimo más allá de esa dualidad hacia donde interactúan esos elementos. Y eso me encanta
y me acuerdo de que una de las calligrafías, porque el maestro mío era calligrafo, una de las
calligrafías de las primeras calligrafías que vi cuando fui a su primer monasterio, decía
"The tears of yesterday have become rain". La lágrimas de ayer se han transformado en lluvia. Ve que concepto
tan increíble verdad y he expresado tan, tan claramente. Me encanta, me encanta esa imagen. Y para, para
decirte, bueno, como todos los días tenemos lecciones y no hemos hablado el naturaleza, Cristina,
que es mi gran maestra, pero te voy a contar algo que me pasó hace dos días que venía regresando
a la casa. Hace tres semanas, me fui de mi casa y tenía que viajar a trabajar. Y cuando me fui
estábamos con unos incendios forestales muy fuertes acá en Guanacaste, porque ha estado todo muy
seco, muy caliente, y toda la montaña de través de mi casa cuando me fui estaba en llamas. Y me fui
con el corazón a Pachurrao, porque yo decía, "Wow, las plantas, los animales, oye, o sea, no, gracias,
salió, no hubo víctimas humanas, pero víctimas animales. Las plantas, bueno, yo me fui con el corazón
de veras, como te digo, a Pachurrao, con un angusté y un dolor y sintiendo verdad que todo eso
se había quemado al punto de no regresar. Y durante esas tres semanas, en la última semana, me empezaron
escribir mis amigos y mis vecinos, es decir, mira, está empezando a llorar, ve que salvada, entonces se
apagaron unos incendios y además está empezando a llorar, todo necesitaba llorar. Cristín hace dos días
regresé y me viene muy despacio hacia la casa, porque venía viendo que esa montaña que yo había
dejado prácticamente muerto, desecha en el fondo, café, seco, negro, esa montaña con una, dos o tres
lluvias que estaba empezando a brotar. Vían, brotes de sacato, los árboles que yo decía estos árboles
murieron, los árboles están empezando a brotar ojitas verdes, de ramas negras, y yo dije que lección
que en la naturaleza, o sea, las lágrimas de ayer se han vuelto lluvia, verdad, lo que nosotros,
lo que yo me fui sintiendo, esto es muerte, hoy es vida, y yo llegué a mi casa preguntándome a ver
cómo hago yo para que cada lágrima que yo derramo y sigo derramando muchas lágrimas, no es solo
que ha pasado, pero yo sigo derramando muchas lágrimas, cómo hago yo para que cada lágrima mío
se vuelva una gota de lluvia, y que cada lágrima mío pueda hacer brotar más vida, para que eventualmente
tengamos más vida de la vida que tenemos ahora, para que podamos no solo restaurar lo que hemos
destruido, sino que podamos regenerar y regenerar a la residencia original del planeta, pero para eso
tenemos que transformar, verdad, esa paradoja entre lágrimas y lluvia, es una paradoja importantísima,
súper llena de poder mágico, una transformación que yo dije, pero qué es esta belleza que yo pude ver
los incendios, dejar una montaña seca y cremada y regresar a una montaña que empieza a brotar
una lección de la naturaleza para nuestra vida, y cómo la naturaleza siempre nos está dando lecciones,
como es esa señal, esa guía que estamos buscando, la podemos encontrarte forma tan maravillosa
si atendemos más a la naturaleza y por atenderme, prefiero poner atención como tener curiosidad,
eso que decía de ir lento de notar los brotes y que de ahí te llegara esa metáfora y esa
realización, gracias por compartirlo. Cristiana, ¿de dónde nace ese optimismo del que hablas con
tanta osadía? Porque es tan evidente que no viene de un lugar forzado, sino de una experiencia genuina
del ser, de tu ser, cómo conectaste vos con él y cómo podemos conectar nosotras y nosotros
que te estamos escuchando con ese optimismo para moverno del estancamiento hacia la acción.
Yo creo que es tan simple y tan difícil como escogerlo, hay que escogerlo porque vos puedes
llenar tu día de razones por las cuales estar deprimida, enojada, eso es muy fácil y eso no
lo vamos a cambiar, porque eso está ahí afuera, entonces tenemos que escoger o vuelvo a mi cajita de
víctima que ha sido nuestro like motif hoy o escojo meterme dentro la cajita de víctima y no dejar
ningún destello de luz que entre o escojo ver las cosas diferentes y buscar en esa montaña
quemada buscar el brote verde y yo estoy diciendo la montaña está quemada, no es que estoy ignorando
que hubo un incendio o ignorando que la montaña está quemada o ignorando. Sí, no es optimismo ciego,
no es optimismo ciego, es abrazar la realidad y sacar de esa realidad cada destello de luz que está
ahí, lo que pasa es que como estamos tan acostumbrados a solo ver la oscuridad y solo ver lo negativo,
no vemos lo positivo, entonces hay que escoger, hay que escoger y decir bueno hoy voy a salir a buscar
los destellos de luz, porque todo lo demás te llega de todas maneras pero buscar los destellos de
luz, hay que escogerlo. Bueno, Cristiana me siento cercana a vos después de esta conversación,
gracias por todo lo que nos has compartido, me imagino que la gente que nos está escuchando,
también sienten esa cercanía como si estuvieran aquí sentados y sentadas con nosotros y conformen,
nos vamos despidiendo, quisiera saber cuál es el mensaje de Cristiana figar eso hoy para el mundo y
cómo caen las y los costavicenses dentro de ese mensaje. Cristina me parece que yo llevo muy adentro
la convicción, que es mucho más que la esperanza, la convicción que sí estamos creando y coconstruyendo
un mundo mejor. Yo llevo esa convicción muy adentro y mi llamado es a que todos asuman esa
convicción y que trabajemos en esa dirección cada uno en donde esté, en el charco que le completaba,
porque hay muchos charcos pero todos unidos hacia un mundo mejor si para las generaciones humanas y no
humanas venideras y no dudar eso, ¿verdad?
no pensar que estamos aquí en un mundo en que sólo estamos destruyendo. Yo no creo eso. Yo
creo que estamos construyendo más de lo que estamos destruyendo. Y los costerricenses, bueno,
para mí sinceramente es muy doloroso ver que una trayectoria que ha tenido costerrica desde
hace décadas de protección ambiental, de responsabilidad social, de ser un modelo en este en este mundo de
una sociedad avanzada en su entendimiento de la relación entre los humanos y la naturaleza entre
los humanos y los otros seres entre los humanos y los otros humanos. Me dole mucho ver que en este
momento no estamos viviendo eso a lo que lo podríamos vivir. Y eso me dole. Pero como sé que
todo es impermanente. Tengo la paciencia de entender que esto es un momento pasajero y que los
ticos y costerrica volverán a un camino muchísimo más responsable del que estamos atravesando
en este momento. Yo también guardo esa esperanza y creo que en el fondo lo que todas y todos queremos.
Gracias por ser inspiración en ese sentido. ¿Qué viaje de la heroína? ¿Qué viaje hemos hecho
juntas? ¿Qué ruptura, qué descenso? O sea, pienso desde ese momento donde tenías la ilusión de esa
familia y matrimonio y pareja perfecta. Es el punto de quebre que te lleva el descenso, que te
lleva a frontarte con bolmismo, que te lleva a conocer el budismo y todas estas enseñanzas. Luego
este emerge tan hermoso y el regreso en el que estás en el que verdad sos un modelo para muchas
personas de cómo podemos estar al servicio de la humanidad. ¿Qué le irías a otras personas que
están atravesando estos momentos de crisis y de ruptura y que quizás están en un momento donde todavía
no pueden verlo en retrospectiva, tal vez no pueden ver lo que viene, porque están ahí, verdad,
en esa desesperación. Están en esa desesperación. Sí, muchos. Y no es que uno sale de esa desesperación,
verdad. Es recurrente. Pero qué diría, yo diría que es totalmente posible transformar la lágrimas
en julio, totalmente posible y que lo mejor que podemos hacer para nosotros mismos, para nuestros
seres queridos, para nuestro planeta querido, pero hay que intencionarlo, hay que hacerlo. Decía mi
papá que las cosas solo se hacen haciéndolas. Y eso cabe aquí también, porque hay que hacerlo no
no nos cae del cielo, pero el premio de hacer ese trabajo es extraordinario. La última pregunta que
le hacemos a todos nuestros invitados es si pudieras dibujar tu viaje de la heroína como una pintura,
si fueras una artista y tu viaje de la heroína de Cristiana fuera una pintura, que elementos y símbolos
tendrían. Tendría un barco a la deriva, tendría una playa lejana, pero que se puede ver,
unas aves volando encima, a veces mal formadas y a veces formadas y tendría un árbol de la vida.
Esta conversación con Cristiana fue posible gracias al apoyo del movimiento de empatía conversable,
especialistas en comunicación no violenta, conversable imparte cursos a empresas y a individuos sobre
comunicación empática y cultura organizacional. Conocé más en conversable.org, conversable con
UB, debaca primero y B, de burro después. También los puedes seguir en Instagram como conversable, guión
abajo C-E-B. Este episodio tiene música original del cantador británico Nick Modi. Para enteráete de nuevos
episodios, puedes seguirnos en the Heroin's Journey Project en redes sociales y en ChristineRain.org,
donde además de recursos gratuitos para acompañarte en tu viaje, puedes encontrar información acerca
de un prefiro, maravilloso y transformador que vamos a estar haciendo en Chibi Poco,
tabica este noviembre de 2024. Y como siempre, si les gustó este episodio, porfa, compartanlo,
denle una calificación, sigannos en la plataforma donde nos escuchan. Todas esas pequeñas acciones hacen
una enorme diferencia para nosotros y el impacto que pueda tener este podcast. Además en la información
del episodio, te dejamos el link para que puedas inscribirte a nuestro newsletter. Nos vemos en
la próxima. Gracias por escuchar y estar aquí.
Podcast Summary
Key Points:
Cristiana Figuera, líder en cambio climático, atraviesa un proceso personal profundo tras una ruptura matrimonial que la llevó a confrontar su vulnerabilidad y su identidad.
Su experiencia de crecimiento en una familia política y pública, marcada por la presencia de sus padres, la formó en un entorno de responsabilidad y servicio, pero también de tensión emocional y vulnerabilidad.
A través de un momento de crisis, Cristiana identifica la dinámica de la victimización en su vida personal y la extiende a la política global, reconociendo que la transformación interna puede cambiar la energía externa y llevar a acuerdos como el de París.
Summary:
Cristiana Figuera, destacada activista del cambio climático y líder en las negociaciones del acuerdo de París, comparte su viaje íntimo y transformador. Desde la infancia en una familia política y cargada de expectativas, pasó por una profunda ruptura matrimonial en 2013 que la dejó en crisis emocional, llorando cada noche mientras seguía liderando las negociaciones internacionales. Este momento de caída, conocido como el "descenso" en el viaje de la heroína, la llevó a enfrentar su vulnerabilidad, su identidad y su sentido de seguridad.
A través del budismo y la práctica de la conciencia, descubrió que el miedo a la pérdida y la victimización eran heredados ancestrales, especialmente en mujeres. Entendió que la clave no era superar el dolor, sino transformarlo: desde la paradoja de la indignación y el optimismo, hasta la metamorfosis de las lágrimas en lluvia. Este proceso interior no solo la liberó, sino que permitió que su presencia en el mundo tuviera un impacto profundo, como cuando cambió la energía en las negociaciones entre Estados Unidos y China.
Ella promueve la construcción de "infraestructura espiritual" personal, es decir, la capacidad de resistir emocionalmente los embates del mundo, y enseña que la resiliencia personal es la base de una acción colectiva global. Su mensaje es claro: no se trata de ignorar la tristeza, sino de escoger ver la luz en medio de la oscuridad, transformando el dolor en crecimiento y esperanza. Para los costarricenses, es una llamada a recuperar su herencia ambiental y social, a seguir construyendo un futuro más justo, aunque actualmente se encuentren en un momento de desviación.
Su historia demuestra que el viaje de la heroína es una ruta de transformación constante, donde cada ruptura se convierte en un punto de salida hacia una nueva forma de ser y de servir al mundo.
FAQs
La ruptura matrimonial en 2013 me llevó a enfrentar un profundo descenso emocional, donde sentí traición y pérdida de identidad. Este momento me obligó a salir de la caja de la víctima y a comenzar un viaje espiritual que me transformó profundamente.
La infraestructura espiritual es el andamio interno que nos permite resistir emocionalmente los embates del mundo, como el cambio climático o la desesperanza. Es esencial para mantener la resiliencia y seguir actuando con esperanza y propósito.
No los veo como opuestos, sino como elementos en diálogo. La indignación me alerta sobre la verdad, y el optimismo me permite ver la posibilidad de transformación. Juntos, crean un espacio de acción y esperanza en medio del dolor.
Mi padre fue un modelo de humildad y servicio al país, aunque su vida política fue disfuncional en el hogar. Aprendí de él el valor del servicio público, aunque también sufrí por la tensión entre lo público y lo privado.
Me enseñó a ver la realidad sin caer en la dinámica de víctima-opresor. Aprendí que cambiar mi energía interna puede transformar la realidad externa, lo que me ayudó a avanzar en la negociación del Acuerdo de París.
Las mujeres han heredado una energía de victimización histórica, pero también tienen la capacidad de transformar esa energía en resiliencia, liderazgo y acción. Hoy, son clave para construir un mundo más justo y sostenible.
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