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Ep.11 - El desafío de las entrevistas laborales

10m 29s

Ep.11 - El desafío de las entrevistas laborales

El texto explora una categoría especial de series televisivas donde todos los personajes son miserables, sin nadie a quien apoyar. "Succession" es la obra maestra del género, con la familia Roy como ejemplo de ambición, traición y falta de moral. Otras series como "House of Cards" y "The White Lotus" comparten esta característica. El autor vincula esta ficción con la realidad geopolítica actual: Estados Unidos está polarizado y prioriza su interés nacional; Rusia, bajo Putin, es agresiva y autoritaria; China combina progreso económico con represión y vigilancia masiva; Irán reprime a su población mientras persigue poder regional. En contraste, la Unión Europea se presenta como el único actor con valores como derechos humanos, estado de derecho y multilateralismo. Sin embargo, Europa es débil, dividida en 27 voces y carece de fuerza para imponerse en un mundo de depredadores. El dilema central es si la decencia puede coexistir con la fortaleza. El autor concluye que Europa debe despertar y tomarse en serio su papel global, porque en la realidad no se puede apagar la televisión. La analogía subraya la urgencia de que los valores no sean sinónimo de debilidad en un escenario internacional dominado por la miseria moral.

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1206 Words, 6770 Characters

Spanish
Y box originals. Hola amigos, hola amigas, bienvenidos unas semanas a nuestra cita en estos días extraños. Hay una categoría muy especial de series de televisión, no sé si tiene nombre oficial pero debería tenerlo. Son esas ficciones en las que cuando te sientas a verlas te das cuenta de que no puedes identificarte con ningún personaje, con ninguno. No hay héroe, no hay brujo la moral, no hay nadie a quien agarrarte y decir vale este es el mío y a este le deseo lo mejor. No, son series donde todos, absolutamente todos son unos miserables, cada uno a su manera eso sí, con sus propios matices de miseria pero miserables al final cabo. Para mí el ejemplo perfecto, la obra maestra del género es sucesión, la familia roya, esa familia disfuncional de multimillonarios que se destorazan entre ellos con una sonrisa mientras el resto de los pasos de la vida. Y si te das el resto del mundo arde, tenemos a Logan Roy el patriarca que es un tirano y es el peor padre de la historia, a Kendall que es un hijo roto que confunde la ambición con identidad. Asi que, que tiene principios hasta que le conviene no tenerlos, a Román, bueno, Román necesitaría un podcast entero solo para él y así todos, todos los personajes, hasta uno que es gred que parece el ingenuo y resulta ser un tepá con cara de cordelo de gollado. No hay un solo personaje al que le des tu corazón sin que te lo devuelva pisoteado. Pero sucesión no está sola, pensada en House of Cards, o Frank Underwood, un sociopata que llega a presidente de los Estados Unidos. Bueno, eso lo tenemos en la vida real. The White Lotus, con turistas ricos siendo ribles en el paraíso y así un sinfín de ellas, y fijaos que curioso, estas sediez nos fascinen, nos enganchen. ¿Por qué hay algo hipnotico en contemplar la miserio humana cuando sabes que es ficción y que puedes apagar la tele? El problema es cuando miras las noticias y sientes exactamente lo mismo. Porque el tablero geopolítico actual se ha convertido en una trama de sucesión a escala planetaria. Miradlo conmigo, Estados Unidos, la primera potencia mundial, el país que durante década se vendió como el faro de la democracia y la libertad lleva años en una deriva que como mínimo desconcierta. Por la edización estrema y errasculturales, una política exterior cada vez más violenta, a danceles como arma rojadiza contra amigos y enemigos por igual. Y un concepto del liderazgo global que ahora mismo está presivido por el famoso america primero, a América Fert, que en el fondo es "lo mío es mío y lo tuyo es negociable". Rusia, bueno, que se puede decir de un país gobernado por un hombre que invade a su vecino amenaza con su arsenal nuclear cadados por teres y lleva décadas eliminando opositores con la sutileza de un guión de sed y enegra. De hecho, Putin sería un personaje de ficción inverosímil, sino fuera terriblemente real. Esta China, la gran potencia emergente que ha sacado millones de personas de la pobreza, eso es innegable, pero a costa de libertades, de vigilancia, de un control social que había palidescer a cualquier distopía, es el gran hermano de Orwell pero con reconocimiento facial y credito social. Es suficiente, sofisticado, es escalofriante, tenemos Aidan, una teocracia que reprime a su propia población, especialmente a las mujeres, mientras juega una partida de GDD regional con una mano en sus aliados o alate desarmados y o te den el programa nuclear y podríamos seguir corea del norte, que es directamente una serie de terror. Pero creo que el panorama queda claro, miras el mapa y piensas, bueno, aquí, aquí en Animo, ¿quién es el bueno en esta historia? Y aquí es donde entrará un actor diferente, la Unión Europea. Europa con todas sus imperfecciones, que son muchas y variadas, sigue siendo el único proyecto político a gran escala que se construye sobre valores, estado de derecho, derechos humanos, libertad de prensa, protección social, multilateralismo, operación, a ver, no es que Europa sea perfecta ni mucho menos, pero es que en este reparto de personajes es la única que al menos intenta tener principios. Es el único actor del que puedes decir vale, este al menos tiene una brujula moral, aunque muchas ocasiones detiemble, el pulso. El problema es que la Unión Europea adolece de una debilidad flagrante, y es que en un mundo de depeteradores, como es este, el que tiene es crúpulos juega con desventaja. Europa tiene valores, pero le falta fuerza. Tiene principios, pero le sobra burocracia y, sobre todo, le falta voluntad política unitaria. Tiene 27 voces cuando necesitaría tener una sola. Tiene razón, en muchas cosas en la mayoría, pero la razón en geopolítica sin un poder detrás que la respalde, es un discurso bonito que se lleva al viento. Es como si en esa serie de televisión donde todos son misedables hubieron personajes secundarios, que es buena persona, que tiene las ideas claras, pero que es débil. Y ya sabéis lo que pasa con los personajes débiles en estas series, se los comen. Se los comen, vivos. El dilema de Europa es el dilema del siglo XXI. Se puede ser decente y fuerte al mismo tiempo. Se pueden mantener los valores sin que te pasen por encima los que no tienen ninguno, porque si las respuestas que no entonces estamos ante una historia muy oscura, una historia en la que efectivamente no hay nadie a quien animar. Yo quiero creer que si se puede, que la decencia no tiene por qué ser sinónimo de debilidad. Pero para eso hace falta que Europa despierte, que se tomen serio su papel en el mundo, que deja de ser ese personaje al que todos respetan pero nadie teme. ¿Por qué si no? Esto no es una serie, esto es la realidad y aquí no se puede apagar la tele. Comenzamos. Y trendos como una estrategia en quien destra da da da da da, de da da da da, de a la rafuz. El gobierno que le da al anunciado que se declarará en quebra en el plazo de la vida. Las veces si no te ando a media hasta en la camina. ¡No te preocupes! ¡No te preocupes! ¡No te preocupes! ¡No te preocupes! ¡No te preocupes! Era el mejor de los tiempos. Era el peor de los tiempos. Son días extraños. ¡Con Santiago Camacho! [Música] Estamos en la China del siglo XI, Dinastía Zon. Un lago llamado PC, en la región de Yangzhou. Cáila noche y de escenas quizás cientos de personas se congregan a la orilla del agua. Algunos han viajado durante días para llegar hasta aquí. Y ¿qué esperan ver? Pues lo mismo que se ve cada noche. Un objeto luminoso que emerge del lago, que al abrirse dispara aces de luz tan cegadores, que proyectan sombras sobre los árboles a 5 kilómetros de distancia. Una luz tan potente que lo se ve. El cielo nocturno se tiende de rojo como se ha maneciera a media noche. Y entonces, el objeto hace leer instantáneamente, vuela sobre la superficie del agua y desaparece en cuestión.

Podcast Summary

Key Points:

  1. Existe un género de series donde todos los personajes son moralmente miserables, sin héroes ni figuras redimibles.
  2. "Succession" es el ejemplo perfecto, con la familia Roy como arquetipo de esta dinámica.
  3. Otras series como "House of Cards" y "The White Lotus" también encajan en esta categoría.
  4. El panorama geopolítico actual refleja esta misma lógica
  5. La Unión Europea es el único actor que intenta mantener principios, pero es débil y burocrática.
  6. El dilema del siglo XXI es si se puede ser decente y fuerte al mismo tiempo; Europa debe despertar para no ser devorada.

Summary:

El texto explora una categoría especial de series televisivas donde todos los personajes son miserables, sin nadie a quien apoyar. "Succession" es la obra maestra del género, con la familia Roy como ejemplo de ambición, traición y falta de moral. Otras series como "House of Cards" y "The White Lotus" comparten esta característica.

El autor vincula esta ficción con la realidad geopolítica actual: Estados Unidos está polarizado y prioriza su interés nacional; Rusia, bajo Putin, es agresiva y autoritaria; China combina progreso económico con represión y vigilancia masiva; Irán reprime a su población mientras persigue poder regional. En contraste, la Unión Europea se presenta como el único actor con valores como derechos humanos, estado de derecho y multilateralismo. Sin embargo, Europa es débil, dividida en 27 voces y carece de fuerza para imponerse en un mundo de depredadores.

El dilema central es si la decencia puede coexistir con la fortaleza. El autor concluye que Europa debe despertar y tomarse en serio su papel global, porque en la realidad no se puede apagar la televisión. La analogía subraya la urgencia de que los valores no sean sinónimo de debilidad en un escenario internacional dominado por la miseria moral.

FAQs

Series donde todos los personajes son miserables y no hay héroe con quien identificarse, como 'Sucesión'.

La serie 'Sucesión', sobre la familia Roy, una familia disfuncional de multimillonarios.

Que el mundo se ha vuelto como una trama de 'Sucesión' donde ningún actor es claramente bueno, con potencias como EE.UU., Rusia, China e Irán actuando sin principios.

Es el único actor que intenta tener principios y valores, pero es débil y carece de fuerza y unidad política.

Si se puede ser decente y fuerte al mismo tiempo, manteniendo valores sin ser aplastado por quienes no los tienen.

Son devorados por los demás, lo que refleja el riesgo de Europa en el mundo real.

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