
La presentación define el Estado como una sociedad humana establecida en un territorio específico, estructurada y regida por un orden jurídico creado por un poder soberano para lograr el bien público, dotada de personalidad moral y jurídica. Se explican dos elementos esenciales: la población y el territorio. La población se refiere al conjunto de personas que habitan un espacio geográfico, distinguiéndose del concepto de "pueblo" (este último vinculado a la participación política). Se destaca su estudio mediante censos y su rol como centro de la actividad estatal. El territorio abarca no solo la tierra firme, sino también el mar territorial (hasta 12 millas náuticas), la zona contigua (hasta 24 millas), la zona económica exclusiva (hasta 200 millas), las islas, la plataforma continental y el espacio aéreo, conforme a la legislación nacional y el derecho internacional. Ambos elementos son fundamentales para la conformación y soberanía del Estado.