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El SECRETO para AUMENTAR tu AMOR PROPIO - Nilda Chiaraviglio

71m 52s

El SECRETO para AUMENTAR tu AMOR PROPIO - Nilda Chiaraviglio

La conversación entre Marco Antonio Regil y Nilda Charabillo explora la relación entre el amor propio y la capacidad de establecer límites. Se destaca que muchas personas, especialmente mujeres, evitan decir "no" por miedo al rechazo o a no pertenecer, recurriendo a excusas o conductas indirectas como enfermarse o descuidarse. La clave está en que los límites no deben imponerse al otro, sino a uno mismo: se trata de modificar la propia conducta para alinearla con los valores personales. Para lograr esto, primero hay que desarrollar el amor propio mediante el autoconocimiento: identificar qué nos gusta de nosotros, nuestros talentos y cómo deseamos ser tratados, pero de manera específica y concreta, no con ideas abstractas. Además, se critica el enfoque de "recetas" universales para la autoestima, proponiendo en cambio un proceso personalizado de pequeñas metas diarias y autovaloración. Finalmente, se promueve un reto de 21 días para fortalecer el amor propio, con la participación de expertos en autoestima, hábitos saludables y movimiento físico.

Transcription

9646 Words, 50892 Characters

Spanish
Cuando hay suficiente amor propio, tengo más posibilidades de no tener miedo a poner mis límites, ya decir, oye, esto no me gusta. Si tú te sientes valioso, siento esclavo, entonces los límites los va a poner el otro, así manera. Un ser humano que se ama, tiene que saber decir que no, pues yo no estoy diciendo que sí, entonces enfermándonos, que se nos quita el deseo erótico, no es de la cabeza, engordamos, así ponemos límites a las mujeres. Los límites empiezan conmigo. A las mujeres nos enseñaron que para ser valiosa hay que estar al servicio del malo. ¿Cómo llegara esa armonía sin dejar de poner límites anos? ¿Cómo haces para dignificar tus límites? Depende de tus valores. Pero hay que conocer cuáles son nuestros valores. Porque sabes que la gente te va a tratar como tú te trajes. Bueno, ya estuvieron checando la probadita del podcast. Va a estar buenísimo porque Santanil da Charabillo está con nosotros. Ya con esa información, bastaría para ver el episodio completo, pero viene además, hablarnos de amor propio. Muchas ocasiones, bueno, si va a terapia, seguramente te han dicho que tienes que poner límites, que tienes que aprender a decir que no, pero cuántos de nosotros a veces en ocasiones me han contado que andamos por ahí diciendo que sea todo, porque nos da vergüenza de decir que no, porque tenemos miedo que nos rechazen, porque tenemos miedo a no pertenecer, etcétera, etcétera, etcétera, etcétera. Pero por qué es tan importante aprender a decir que no como un acto de amor. De eso nos va a platicar Santanil da Charabillo que nos visita aquí en nuestros estudios, y la gente muy emocionada nuestras alumnas y alumnos de nuestros cursos. Ven, vio. Estamos listos. ¡Vistos listos! Entonces, ¡todos nos estamos! Que son los 367. ¡Putcas de Marco António Regil! Es una producción de haurgi a Lentrán y todos sus derechos están reservados. Bueno, ¿cuál hizo para empezar? Nilde, Charabillo, que tienes el recordado de los podcast más vistos en nuestra historia, los 10 años, Nilde, eres nuestra invitada con sentida a la número 1. Está de regreso. ¿Cómo estas, Nilde? ¿Cómo quieras? ¿Cómo quieres? ¿Cómo quieres? Pues sí, así estoy. Así estás, ¿cómo quieres estar? Sí. Oye, ¿tú sabes decir que no? Tú dices que no he seguido. No me gusta así que no. Yo digo otras cosas. Yo digo lo voy a pensar. Lo voy a considerar. Pero ¿tienes? ¿Te pones aviso? Después te aviso. O sea, luego lo practicamos. Sí. Como decimos los mexicanos al ratito. Al ratito. Al ratito lo vemos. Al ratito. Porque es un ser humano que se ama, tiene que saber decir que no, pues yo no sé ni si no que sí. Entonces, nunca la vida te va llevando por 20.000 lugares menos por el que tú quieres ir. Sí, pero la cultura castiga, el que dice que no. Entonces hay que darle la vuelta. ¿Ok? No. Uno es un riachuelo, ¿no? Y hay una piedra. ¿Qué haces? Va a esperar que la piedra se ugere para pasar por tu camino, ¿no? Deberá la vuelta, ¿no? Entonces, cuando uno dice que no empieza los amigos, los pariertes, bueno, ¿qué hago y está? ¿Cómo no? ¿No? Sí. ¿Qué flogera? ¿No? Entonces, ¿hay que darle la vuelta? ¿No? Hay que decir. Oye, sí, gracias. Pero lo voy a pensar. ¿Sí? Gracias por la invitación, gracias por la propuesta. Lo voy a considerar. Sí, lo voy a considerar. No, bueno, pero no tengo tiempo. Estoy hablando, dire, al cine ahora. Sí, al ratito te digo. Pero no se nojan. ¿De quién es el problema? El que se noja. Sí. Que lo resuelva. Ah, ¿no? Bueno, entonces, bebo y solo. Perfecto. Yo veo ya así tal canso. O no. O sea, darle la vuelta. No me vaya a venir conmigo. Si tienes prisa, no te preocupes tu bebe, ¿eh? Yo ya veo así tal canso. No es el no, Marcontonio. No es el no. Es mesometo o no mesometo. Es el asunto. Mesometo o no mesometo. ¿A las mujeres nos enseñaron que para ser valiosa hay que estar al servicio del baron? Que fue la verdad. al servicio del baron ¿Qué fuerte? No me plena que no sabemos así, que no. Es un problema que estamos atentando contra una creencia cultural ancestral. La mujer tal servicio del baron para ser valiosa. Y necesita del baron para querer de comer, para que las reconocan, para que les escuchen, para que la provean, para que hasta para que le den placer. O sea, mujer marca registrada en esta cultura occidental, es un esclavo, una esclava, de qué del ron de género. No es un problema que las mujeres no saben poner límite. ¿Sabes cómo ponemos límite las mujeres? ¿Cómo? Enfermándonos que se nos quita el deseo erótico. No es de la cabeza. Engordamos, así ponemos límite las mujeres. Nos desquidamos. ¿Sí? ¿Pó? Para dar nuestra desconformidad a esa creencia. Esa es la manera que tenemos la mujer de poner límite. ¿Por qué? Porque es, aunque parezca mentira, marco. Porque es más fácil aumentar 30 kilos, que es decir, a mi esta relación me está pareciendo desagregable. ¿Qué fuerte? O sea, sí es fuerte, es terrible. Pero no es un problema tan fácil. ¿Cómo aprende a decir que no? No, no. Tiene que ver con los límites. En esta cultura nos enseñan que poner límites es decir, a ti, oye, no me tienes que gritar. Oye, me duele, sí tú me grita. Oye, me lastimas si no me escuches. Oye, este menoja que llegue a la hora que se te dé la gana y ni avises. Tienes que llegar a tal horario. Tienes que, tienes que, tienes que. Tú deberías, si me quisieras deberías. Alguien hace eso. Le ante la mano que inace eso. Alguien le dice a la compañera, el jefe, al amigo, a los hijos, es que tú deberías hablar bonito, escucharme. Alguien hace eso. Aje, levanten la mano. ¿Quién hace eso? O sea, alguien se atreve a hablar con claridad a esos terribieres. Nadie hace eso. No, no, no, mentira. Todos hacemos eso. Todos queremos que el otro se comporte como nosotros nos gusta, así o no? Bueno, el sueño de todos, el mundo sería perfecto si todos hicieron lo que yo quiero que haga, ¿no? Así pensamos. Sí, por eso es que tenemos una cultura infantil. Como niños. Como niños. Queremos niños o bedientes. Y de esa manera decimos, "Ah, nosotros sí, mira, mi bedésen". Sí, ese es el problema. El problema no es cómo ponerle límites. Ahí me dicen, "Linda, pero como, pero como, pero ver, el problema va más allá del como". Pues un pesé, charlar, que no, no, ya. ¿Cómo estás ahí? ¿Cómo quiero? Sí, te importa. Sí. Sí. Sí. Sí. Pero no es feo. Qué grosera. No. Sí. Y luego, lo que quiero poner en la mesa es que la mujer marca registrada y el baró marca registrada, o sea, atados a los roles de género, ambos, lo hacen entre los dos. Sí. Cuando la mujer le dice al hombre, lo que debe o tiene que hacer para hacer la feliz. ¿Cuál es el problema? El problema es que cree que tiene que hacer la feliz. porque es un ser inferior que no sabe hacerse felices y misma. Entonces la tiene que hacer feliz al otro. El otro es el que le tiene que dar placer. El otro es el que la tiene que mantener. El otro la tiene que sacar pasear. El otro la tiene que. Es ese problema. El rol tradicional. El rol tradicional. Y cuando nos salimos, todo lo que dijiste tú, el rol tradicional nos molesta si no lo ve decemos. Claro. Es decir que no te saca del rol tradicional. Como que no, como está treves. Si tienes que ser la esclava. Como que no. Pero el problema es que no sabes que no, ese no es el problema. El problema es que estás construyendo relaciones de pareja a partir de los roles de género convencionales en el modelo convencional de amor romántico. Es ese problema. Es el problema. Entonces cuál sería la clave, la base para construir relaciones sólidas de pareja desde que lugares deben construir en el modelo. Es un problema más largo pero es conviene. Ok, pero como empezamos entonces, a ponerlo límite. Primero, nunca al otro. Nunca es que tú me o tú tienes que o tú deberías nunca. Por favor, porque no te hace caso. Así es fácil. Entonces los límites de aquí, alguno. Nos ponemos límites. Nos limitamos nuestra contuta para respetar nuestros valores. Para un rar quienes somos y nuestros valores. Entonces el límite nunca al otro. Porque no hace caso. Y por qué no hace caso? Porque tiene el derecho a ser su vida como se lee de su gana. Pero yo también. Entonces, bueno, tiene mucha prisa. No, andale, pueden. Correle. No. Yo después te alcanzo. La capacidad de poner límites en hila va directamente relacionada con la capacidad de amarnos a nosotros mismos. Sí, pero eso es al rato largo. Mucho antes de eso, vamos a decir que. Amo propio. Sí. Tú podrías amar a alguien que te disgusta. Amar a alguien que me disgusta. Sí. Sería difícil. Sería difícil, ¿verdad? Sí. Ok. Primero pregunta. ¿Qué te gusta de ti? Que me gusta de mí. Por ahí empiece a la cosa. Y sí. Porque si tú no te gustas, no es manera que te ames. Lo primero me pregunta. ¿Qué me gusta de mí? Hay empiece el amor. El amor empieza conmigo a nivel personal. El amor propio. Amor propio. Sí. Ok. Con qué? Si me gustan las cosas. Mías. Sí. Puedo amar eso que me gusta. Claro. No quiere decir que me gustó todo. Hay cosas que me di justan. Ok. Bueno, mi trabajo. Como voy a cambiar mi conducta para lo que me di justa. Ok. Ok. Todo empieza acá. Tiene que ver con el autoconocimiento. Ok. Otra pregunta sería, bueno, ¿cuál son tus talentos? Es un largo tema. Y otra pregunta es ¿pero qué es buena que se larga? Y la otra pregunta que sigue es ¿cómo te gusta que te traten? A ver, dime una cosa de cómo te gusta que te traten. Una cosa de cómo te gusta que te traten. Una. Está para los que nos escuchan, está preguntando a una persona en nuestro público. ¿Eh? Una cosa. Con amor, dice. Amor que sea amoroso. Ah. Ah. Con respeto. Ah. Ah. Y ¿qué quiere decir eso? ¿Qué quiere decir con amor con respeto? Con respeto. Con respeto. Con respeto. Sí. Porque acá cada quien el respeto es una cosa de tinta. Sí, exactamente. Y cada quien el amor es una cosa de tinta. Sí. Entonces, que me traten con amor y respeto no quiere decir absolutamente nada, sino a claras. ¿Qué significa para ti? ¿Qué significa? O sea, para ti, qué significa amor, para ti, qué significa respeto. En nuestra cultura muchas mujeres dicen que si el fularo mira a otra chica cuando anda paseando con ella, le falta al respeto. Claro. Nunca en de ti, qué quiere decir eso, pero pero respeto o o es en vídeo o o qué es eso, ¿no? Sí, sí, sí, sí me explicó. Sí, cada quien tiene su diccionario, su propia versión de lo que significa amor y respeto. Ah, sí va. Respecta a nilda, sin bar. Amor y respeto, sin bar. No es tu juguete. Sí, sí, o sea, lo que quiero transmitir es esa respuesta que me acaba de dar la señorita. Es la respuesta que me traten con amor y respeto. Y yo me quedo siempre en blanco, no diga la menor idea que me quienes con. O sea, son abonitos, pero tenemos que ser más específicos. ¿Qué significa eso para mí? Claro. Sí. Sí. Ok. Entonces, tengo que definir qué es amor y entonces, bueno, me gusta que me traten con tanura, que me hagan cucho, cucho, abrazó de oso mi mozo. Me gusta que me soplen la oreja. Me gusta que me chupen el dedo grande del pie. Me gusta que o sea, específico. Es específico, ¿no? Que o sea, cuando hacen que tú te sientes amada, ok? No, o sea, darle las instrucciones al otro persona. Más o menos, más o menos. Sí, hay ese otro gran tema. Y el respeto, ¿qué respeto? Que tínico debe ser mis horarios. ¿Qué respeto? Que si yo le digo algo lo tiene que hacer, así, eso respeto. O sea, respeto para aquí, empatío para él. Sí, claro, tiene que estar de los dos lados. No, porque porque esto es clavo o o eso, o eso, eres su mamá o o o como, ¿no? O sea, ¿cómo que te tiene que obedecer? Hoy estoy repesa, a dar marco. Sí, sí, se complica, se complica, las unidades de complicas, santa linda. Sí, yo este es mi peso. Oye, pero volviendo al tema del automor, cuando hay suficiente amor propio, tengo más posibilidades de no tener miedo a poner mis límites, ya decir, oye, esto no me gusta. A mí es para mí esto no funciona. Pregunto, o sea, si hay esa correlación a mayor reto. Ok, entonces a mayor amor hacia mí, es un caminito, no? Primero, determino todo lo que me gusta de mí y por lo tanto lo puedo amar y me dedico a amar eso que me gusta de mí y lo que me dijo, usted lo hizo trabajar hacia adentro para convertirlo en cosas que me gusten. Ok, empiezo con mío. Comí. Claro. De ahí el laboro, mi auto concepto. Sí. ¿Cómo yo me quiero mostrar? ¿Cómo te quieres mostrar? Además, este es mi concepto de mí. Sí, ok. Bueno, luego viene la autoficacia para que soy buena. ¿Qué me sale bien a mí? ¿Qué? Sí. Eso tiene que ver con la de, bueno, es otro tema largo, pero ahí tiene que ver todo lo que son los recursos. ¿Con qué recursos? Yo cuento para lograr lo que me da la gana. Ok. Bueno, idea ahí recibe bien el autoestima. O sea, ¿cómo yo pretendo ser tratadas por los demás? Sí. Y esa es una pregunta que se le dejó a todos. Detrás. ¿Cómo me gustaría que me traten? Y por favor no palabras abstractas como amor y respeto y deseo por cierto. Si no es pecido. El amor no existe. Ok. El deseo no existe. No son objetos. No son sustantivos. Si no se puede tocar. No. Lo que existe es amar. Lo que existe es desear. O sea, conductas que significan que estoy amando. Conductas que signifique en que. estoy deseando. Sí. Con dudas que significa que estoy respetando o siendo respetada. ¿OK? Porque el término así es que no es un chocolate. Sí. Tengo que definir con toda claridad lo que para mí significa amar. No, vamos a respetar. Respetar, desear. Porque para cada ser humano hay distinto. Claro. Pues cuando yo más relación no contigo y te digo, quiero que me tratezco en amor y respeto, tú qué sabes. Sí. ¿Cómo yo me siento más de respetada? Claro. Sí, yo te puedo entregar la versión que yo conozco, de amor y respeto y tú dices, "oye, marco esto no es." No. Yo digo, "¿Cómo si yo te estoy?" ¿Cómo me dices que no? Sí, yo sí. Yo tengo no, pues tú no, pues yo sí. Que empiece el conflicto. Claro. Sí. Entonces, esta claridad, ¿no? ¿De qué me gusta de mí? ¿Cuáles son mis talentos, mis recursos? ¿Cómo me gusta que me traten? Y esta lista de cómo me gusta que me traten. Tiene que ser larga. Larga. Larga. O sea, tiene que decir, "me gusta que me chupen el dedo gordo del pie." ¿Sí? 5 minutos. Con chocolate o sin chocolate? ¿Cómo se de leche? ¿Cómo se de leche? He hecho una Argentina. Cajeta no. ¿Cómo se de leche? No, no se de leche. Muy específico. OK. Realmente, yo tengo que ser muy concreta en eso. Sí. Bueno, entonces, el otro lo hace, no lo hace, le da la gana, no le da la gana. Bueno, entonces voy tomando decisiones. Pero yo tengo que tener claridad conmigo y para tener claridad conmigo, tengo que haberme dedicado el tiempo de la introspección del autoconocimiento. Y una vez que si te tu larga lista de cómo te gusta que te traten, después viene la parte más dolorosa. Ir renglón por renglón diciendo, y yo me trato así a mí misma. Uu, claro. Porque sabes que la gente te va a tratar como tú te trates. Claro. Por. Porque le están enseñando cómo te gusta. Sí. Si tú te estás maltratando, tú se te van a maltratar. De muchas formas de mostrar cómo me maltrató. Claro. Claro. Hacemos una paucita y regresaremos con Vinta, Charaviglio, que estamos hablando de la relación entre la gente que no sabe decir que no, no sabe poner límites, se pone como tapetito y dice que sí, que sí, por pertenecer porque no las rechazen. Pero se va haciendo muy infeliz, está maltratando. La relación que hay entre la carencia, la posibilidad es decir que no y la falta de amor propio. Y obviamente hablaremos de cómo construirlo, de cómo tratarte bien. Y estén pendientes porque vamos a abrir las posibilidades de integrarse a un reto de amor propio de 21 días. No porque 21 días sean todo el tiempo que nos tenemos que amar, pero como un reto de empezar 21 días a crear el hábito de amar, nos tratarnos muy bien. Va a estar ni la Charaviglio y otros expertos un poquito más adelante, les platico de eso. Hacemos una paucita y regresamos con más en el podcast. Antes de continuar con el podcast, quieren invitarte a una reflexión. Todos hemos escuchado o hemos aprendido de una u otra manera que nuestro amor propio es muy importante. De hecho, es lo más importante. Pero quizá la pieza que falta es cómo hacer ese amor propio realidad. Es decir, cómo lo practico, cómo se ve. Te ha sucedido que te pones, por ejemplo, en segundo lugar, le das prioridad a alguien más y tú nunca eres la prioridad, basta de esperar. Nos vamos ahora de elegirte a ti con una prioridad de ponerte a ti primero. Por eso hemos creado un reto hermoso que se llama Amartes Inlimites. 21 días para convertirte en el amor de tu vida. Y para lograrlo, hemos reunido a grandes expertos y ahora están aquí para acompañarte en tu vida. Nuestra adorada y admirada, mil de la Charaviglio, te va a ayudar a comenzar a reconstruirte desde dentro, fortaleciendo tu autoestima y poniendo límites sin culpa para que nunca te vuelvas a descuidar por los demás. La doctora Alejandra Loquén, profesional de la salud, te va a ayudar a construir hábitos que realmente mejoren tú bien estar, cuidando y nutriendo tu cuerpo desde el amor, no desde la culpa. La CoachFit desde Nisfit te va a mostrar cómo moverte para sentirte fuerte y libre, sin obsesión ni castigos. Y yo, para cuando tú en el regil te voy a ayudar a transformar la forma en que te hablas, soltando esa autocrítica que ocurre en tu mente y empezando a verte con el amor y la confianza que te mereces. Serán 21 días de una experiencia bella, única, muy amorosa para reconectar contigo por solo 21 dólares. Sí, 21 dólares, es decir, un dólar por día, una inversión súper accesible para un cambio que puede transformar la forma en que te ves, te cuidas y confías en ti. Escríbete ahora mismo en marcuantónioregil.com/reto. No lo postergas más empieza hoy a elegirte. Y ahora continuamos con el podcast. Continuamos con el podcast, Nila Chalabillo está con nosotros, el buen Zimba también anda por ahí. Como decir que no sin sentir culpa y a Nila no estaba hablando de este proceso. Ahora está ahorita en la paz, está comentando, está súper manoseado esto, ¿no? Aprende a Marte, a Mateatí, o sea, nosotros mismos hemos hablado mucho del tema de Marte. La gente le gusta hablar del tema, pero ¿qué es lo que no te gusta de cómo se maneja esta información a veces? Que son recetas. Resetas. Sí. Ok. Cada ser humano es único y inédito, diferente a todos los demás y no se le puede dar un libreto de cómo hacerlo. Hay que darle reflexiones, ideas para que vea que es armonico con ella, con ella. Sí. Y que invente su manera de acceso. Por eso, en piezo, por el amor propio. Sí. Porque te gusta de ti. Es la raíz de todo lo demás. Y mucha gente se va por la autoestima. Sí. Ah, no es que no me amo, pues tengo baja autoestima. ¿Cómo? Sí, es que tengo bajo autoestima. ¿Cuánta autoestima tienes? 10, 20, 7000. ¿Qué es poco? ¿Qué es lo normal? Sí, sí. ¿Con quién te comparas? ¿No? O sea, tu autoestima y mi autoestima están las 12 en 453. Eso es normal. Sí, sí, sí. ¿Sí? Sí. No existe la baja autoestima. Sí. Eso no me quedó muy grabado de un podcast anterior donde os dijiste eso. O haya autoestima o no haya autoestima. Ok. No hay que alta baja, nada de eso. Está la autoestima que tú tienes. Todos tenemos autoestima, alguna. ¿Cuál? La que tú construiste. Sí. No se compran la farmacia. ¿Naya te la da? Tampoco nadie te la quita. Sí, tú la construyes. ¿Cómo? ¿Agradeciendo? Fijándote unas metas pequeñitas, chiquititas. Sí, la más fácil, la más chiquita. Todos los días. La cumple. Te felicitas. Sí. Sí, sí, sí. ¿Eh? ¿Qué? Hoy me levanté. Me miré al espejo, me son rey. Mhmm. Mhmm. Sí, bien, por mí. Bien, por mí. Sí. ¿Te hablas te bonito? ¿Por qué podías haber te hablado horrible al vertele espejo? Tú ya eso es un paso. Sí. Sí. No salí corriendo. Hoy no salí corriendo de casa. Hoy salí tranquila. Por para tu que me he ido a la gana. Sí. Total iba a ser igual de mi casa. Eso me regalé una mañana sin prisa. Si no me fui dando mi tiempo para desistir mi mañana. O algo lo mejor comprisa, pero voy a disfrutar la prisa. ¿Por qué? Porque de todas maneras tengo que llegar a la hora que tengo que llegar. Puedo llegar a angustiada, estresada, hecha, un caos. Orgéndome. Yo todo maneras lo voy a hacer. El elegir el cómo es una decisión propia. ¿Sí? ¿Qué es la estresa? La prisa. Pues es una manera autocastigo. Soy muy mala. Voy a llegar tarde. Voy a castigar. Tengo que estresar mi joderme. Porque me por tu mal. Sí. Sí. ¿Vas a llegar a la misma hora? Si te estresas, te amargas, si te dan cidad. A que si te va a muerta de risa, charlando con el vecino y con el chofer del auto-cúsico. Y esto maneras va a llegar a la misma hora. No va a llegar antes. sí me explicó, sí sí claro, es una actitud de vida, claro, el autocuidado es una forma de vida por eso el reto, sí, el autocuidado es una forma de vida, no es algo que hay que hacer, eso está claro, no? No hablamos, algún podcast lo hablamos, claro, y por eso vamos a hacer este reto de 21 días para aprender a Marte o que es que va a llegar justamente así pequeños reto diarios al cansable sencillos que a veces ni siquiera valoramos, no pensamos para hacer del auto amor un estilo de vida, ¿es cierto? Porque lo hago, pues, ¿por qué me amo? Y ahí es donde empiezan, bueno, a ti no te gusta decir, no, pero tú dice, no, ya estás cuidando tu cuerpo, pero te dice, no, ahí, cómo te está, mira, quieres una papita o quieres este pedazo de bolosina y tú dices, gracias, al rato, al rato, sí, al rato te la pierda en la oreja, eso último no lo dices, pero lo piensa y te libertes, claro, una persona que dice que sea todo, vamos a ver del otro lado, alguien que no tiene autoestima o que le da vergüenza, decir que no, o al rato, ya estaba tratando de no me termen problemas, yo me dijeron, ¿qué dice? No es que dice a todo que sí, porque no tienes autoestima, lo mejor es al revés, a ver, cuéntanos, a lo mejor para ti, decir a todo que sí, que hace valioso, porque eres bueno, ¿por qué estás al servicio de los demás? Y eso es lo que te da la autoestima. Pero no es una fuente muy sana de autoestima, depende cuál es tu camino de evolución, si tu camino de evolución es la habitucia, está perdida, para allá iba, esa era mi pregunta, que por aquí soy el, la persona que se la lleva diciendo que sí, sí, sí, sí, sí, sí, es agotador, sí, pero si te da valor, si tú te sientes valioso, por decir que sí, no puede dejar de decir que sí, decir que no te hace, te quita tu valor, entumente, claro, tus acuardos mentales, que son el único que tienen sentido, es lo único, claro, y normalmente no llego a mi destino, porque si digo que sí a todo, nunca va a tener tiempo para irme al camino que yo quiero irme realmente, es que ni sabes cuál es, ¿por qué? ¿Cuál es servir al otro? Es tu destino, porque tú así lo definiste y está mal, o claro que no, pues si es tu vida, cada quien hace lo que se haga, con ella lo que se te dé tu gana, y si te gusta que jarte de tu vida, pues también, también que se queja, cada quien que haga lo que quiera, sí, es su vida, ¿no? Sí, es que mira, maco, ahora voy a decir algo horrible, horrible, horrible, es que la verdad, me lo he muerto en primera persona para que no suele tan feo, en realidad mi vida no es importante, tu vida no es importante, no es importante, no es importante, digo, yo me muerore tan, sí, 4 o 5, va a que echan las lágrimas y después la vida sigue, sigue, sí, este tu vida no es importante, entonces con ella puedes hacer lo que se te dé tu gana, porque es tu vida, sí, si no es importante para ti tu vida, no va a ser importante para nadie, y entonces cómo, cómo hacemos importante nuestra vida, que nos importa, si nos importa nuestra vida, entonces importante, sí, que para que para mí, ¿no? Bueno, entonces con qué se alinean los límites, cuando yo voy a decir, un suponer, no es cierto, pero vamos a suponer que no me gusta esperar a mí, la verdad que me va, pero vamos a suponer que no me gusta esperar, pero espero, voy por ti a las 7 y son 7 y 4 y no llega, pero sigo esperando, no me gusta, pero sigo esperando, sí, ti me adiar, cuando llega, no quiero matar, sí, sí, ¿cómo se resuelve eso? No, tienes que llegar tarde, no, porque digo que no te hace caso, así no se resuelve, mira Papito querido, con todo el amor del mundo, o llegas a las 7 o no llegues, porque voy a estar ocupada, y a las 7 me ocupo en un plan B hasta mejor que al anterior, sí, ya está, por eso los límites son a uno a nuestra conductor, sí, oye, pero llegué 10 minutos después, para que si te dije que si no llegaron no vengas, viniste bueno, tu problema, entonces el límite es con uno mismo, es con uno mismo, y de acuerdo a qué se alinea, que sostiene, ¿cómo hace para dignificar tus límites, para hacerles caso a tus límites? Depende de tus valores, si tú te sientes valioso, siento esclavo, entonces los límites los va a poner el otro a su manera, claro, sí, porque tu valor está, es estar al servicio del otro, sí, entonces el otro va a decir o la otra, sí, hasta con el jefe, no estoy hablando solo de pareja, de cualquiera, claro, ok, bueno, este tengo 5 cosas que terminar en mi oficina, y viene el jefe, me hice esto es urgente, y me trae el sexto papel, entonces que hago, horas extra, no, no, le digo señor, tengo estas 5 cosas y esta que me acaba de dar, cual quiere que deje de hacer para hacer esta que es urgente, si cuál es la probabilidad? No, no, necesitas todos y le voy a quedar mal, así que mejor me dice cuál de esta 5 es la que menos urgente, no se puede quedar más tarde, claro que sí, sí, me interesa cooperar horas extras, claro que sí, que pecado eso, te va a castigar Dios, te vas a ir al infierno, te pagan por un trabajo, por una cantidad de horas, te quedas más, bueno, te valorices en hacer horas extra que no son pagadas, bueno, está bien, tú te valorizo en eso, pues lo haces, te puede que quieres quejar, también queja, decir eso te alivia, de que te valió no respetar tus límites, bueno, está ahí, claro, ahora en muchas ocasiones no decimos no, o algunas personas llegamos, no decir no, por miedo, por miedo a las consecuencias de decir no, porque ahí en ese ejemplo quedas, pues las consecuencias puede ser que, qué pierdas ese trabajo? Y sí, y a veces o al que no te fuiste al plan B, a veces menos es más, sí, igual que te fuiste al plan B, llegué a las 7 días, nos esperaste ya, ya, ya, me fui a hacer otra cosa, se la moría a pierdes, es amistado, es, eligue, o es no sé qué era, pero, entonces no es como disolver el miedo a perder, es que no es tuyo, no es tuyo, no pierde nada porque no es tuyo, para que tu pierdas algo primero, tienes que ser tuyo, no es tuyo, pero tengo un trabajo, tengo una pareja, tengo una prima, tengo un amigo, bueno así te va, no, entre comillas no tengo, voy a hacer que nos mio, pero así funcionamos, y como te van, a mí muy bien, yo siempre en día, bueno, yo, yo, yo, yo, ya, si me pregunta a mí, yo siempre en día decir no hace mucho tiempo y fue de las cosas más sanas y más amorosas que he hecho en mi vida, pero también me sirvió, tengo que decirlo, tuvo una ventaja muy grande, me fui a vivir un país durante 20 años, Estados Unidos, donde todos dicen que no, y pone sus límites y no es mal visto decir que no, entonces para mí fue más fácil aprender a decir que no, en una cultura de todos, es decir que no, porque porque se dan su, son su prioridad, entonces es una ventaja, porque allá no pierdes una amistad, porque digas que no quieres ir al cine o porque le digas mira, tengo tiempo contigo hasta la 7, no es normal, eso es normal, lo más normal del mundo, y acá se hacen la 7, las 8, las 9, la 9, la 9, y señ. y no es malito, andale por favor, hay como crees, no quiere, no es que no, sí, pero es que mi no un ratito y empieza este chantajito, y es un poquito como hazlo por mí, o sea si eres mi amigo, si eres mi familia de muestra, me lo. Yo creo que estamos cambiando. Yo en México y América Latina creo que si estamos soltando mucho de eso. Sí, yo también creo. No, vamos por buen camino. Vamos muy bien. Pero en una cultura donde sí te castigan el "no", pues tienes que ser más valiente o cambiar tu sistema de valoración. Si tú te valorabas en servir al otro, no puedes quitarte ese valor y quedarte sin valor. Por ejemplo, hay un ejemplo así, súper claro. Marco, por favor, me sirve un café y tú estabas leyendo algo, te demora, yo voy a mecir con el café. Era tú trabajo, pero yo lo hice. ¿Ok? No, nadie puede hacer algo que ya está hecho. Claro. Si yo hago tu trabajo, yo te lo voy a decir feo. Yo estoy siento el estorbo para tu crecimiento. Si tú me haces mi trabajo, eres estorbo para mi crecimiento. Sí, se entiende, ¿no? Sí, porque me estás quitando una oportunidad de crecer. Por ejemplo, me estás ayudando entre comillas, pero me estás quitando mi camino. Por ejemplo, quedamos que tú cocinas y yo la hago lo plato. Mejor al revés. Bueno, yo cocino. Yo la hago lo plato. Ok, yo la vuelva año, si quiero. Me pongo esa cocina. Ok, yo la hago. Ok, yo cocino y tú la hago lo plato. Me tú no la hago lo plato. Entonces yo voy la hago lo plato. No me estás ayudando. No. No, no, no. Pues estoy haciendo tu trabajo. Y lo haces con cierto rencorsito. Porque quedamos en algo y ahora estamos disparajos. Hay ocasiones sin que es difícil decirlo, pero yo he encontrado mis caminitos. Porque hay ocasiones que no puedes ir al ratito, luego te aviso. Cuando, por ejemplo, me invitan a un proyecto. Cuando tú lo sabes perfectamente, porque sabes que valoramos mucho que vengan con nosotros al podcast. Porque sí que te invitan de todos los podcast y no puedes ir a todos los podcast. Y aquí con nosotros bienes. Y a mí me pasa con similares que me invitan a muchas cosas que no puedo. Tú lo entiendes. No podemos. Y entonces entre el chantajito, "Ay no, por favor, nada más, son cinco minutos". "Ay, mira, no estoy queriendo". Entonces a veces he tenido que aprender a explicar y decir cosas como mira. No tengo el tiempo a hacer eso, porque para hacer eso tendría que eu que descuidar esto y esto, que estoy haciendo esta semana, y no sería profesional de mi parte descuidar esto. Oye, pero eres un amor. Me he hecho una especie, pero es que me acostumbre a esta trabajo. No, yo otra cosa. Tú que dices, ¿no? A regla lo en mi secretaria. Pero hay gente que te agarras. Te agarras en persona y te dice, a beso a un amigo. Y no, y eso lo que digo, es que no manejo mi agenda. ¿Y qué es la agenda arriba? ¿Cómo que ya? Claro. Estas tú prefieres mejor darle la hueltecita. Sí. Le voy a asignarme a agenda, ¿sima? ¿Hondrás? (RÍE) ¿Tacta que lo consima? (RÍE) Está muy bien. Oigan, vamos a dar una paucita y quiero que hablemos un poquito de otras formas prácticas, de incorporar a nuestra vida como un hábito en la autocuidado. Tengo aquí un montón de cifras, de universidades, organismos internacionales, que dicen básicamente que entre el 50 y el 70% de la gente no invierte tiempo en la autocuidado. No se cuida, no se ve como una prioridad. Venimos mucho de esta cultura de algo porque sirvo, algo porque me pongo, porque le digo que sí a toda la gente. Y entonces me olvido de mí, me traiciono a mí, no me honro a mí. Entonces, que nos dieles un poquito más de ejemplos, prácticos sencillos de autocuidado, y hablaremos un poquito del reto porque justamente el reto se va a tratar de eso, de 21 días de automor y de autocuidado, no 21 días de decir que no, pero ahora mejor para muchos, a veces lo más amoroso es irte. A veces lo más amoroso es decir, no estoy disponible, no quiero participar en esto. Hacemos de la paucita, volvemos con más de nila charaviglo que está en el podcast. Cuidarte, no es un lujo. El cuerpo es todo, ¿eh? Alcanza tu máximo potencial. Lunes habieron 10 de la mañana tiempo del centro de México en el canal de YouTube de Grupo Form. Terraso, tu en el podcast Santanilda charaviglo está con nosotros. La terapéuta de los casos difíciles que ya en el aeropuerto de repente te dicen Santanilda con la. Sí, que horror. Díganle, cuando lo vean, déganle "Hola, Santanilda", déganle ahorita "Hola, Santanilda". Sí, es que nos hablas duro. Nos hablas duro, yo cada vez que me encuentro gente, "Ay, el podcast me encanta, Ay, pero esta señora, ay, qué fuerte habla, ay, qué cosas". El otro dí "Voyendo con mi marido y le decía "Mira, mira, oye la, oye la, oye la, oye lo que dices". Y el otro. así, haciendo caras. Viajarlo, caras. No, pues, ¿qué eres, esas personas que te gusta matar a las vacas agradas? No, como a las creencias que han quedado escrita sobre piedra, porque solamente a veces con un sincero y un martillazo destruimos una creencia muy limitante que limita nuestra felicidad y pues hay que destruir para reconstruir, yo sé que tú hacía hablas. O sea, tú primero, díganme, vamos a romper este ídolo. Es que. Lo que pasa es que todos nos narramos una historia. Sí. Y esa narrativa es nuestra cárcel. Las narrativas no es tra cárcel. Claro. Es que yo soy esto, soy lo otro, soy lo ídame allá, soy, soy, soy, soy, soy, soy. Eso es nuestra cárcel. Sí. Si solamente incorporamos, si a veces se siente que estas barrotes de la cárcel primero se hacen más flexibles y después se van cayendo. Sí. Sí. O sea, es que eres muy egoísta cuando me dices que no. Pues sí, a veces sí. Se acabó la discusión. Es que eres una mujer maravillosa. Pues sí, a veces sí. Es que eres una desfachatada. Pues sí, a veces soy fachata. ¿Eres incongruente? Sí. A veces también. Sí. Sólo piensas en ti. Sí. A veces. Es que ya no me quieres, no me amas como antes. ¿Quién es razón? Sí. ¿Qué pasó? ¿Te acabó el problema? A veces sí. A veces ya no te puedo amar como antes. Es que queremos defender, ¿verdad? O sea, nos dice, es que eres incongruente o ya no me amas como antes. No, pero a que te refieres como vas a hablar como antes? Nadie puede ser como antes. Sí. Si apenas podemos ser como son, ahorita. Sí. ¿Tú podrías ser como cuando tenía 15 o 20 o 30? No, no, no. ¿Verdad? Sí. Sí, si ser como ahora, nos cuesta trabajo. Es y más potre que ser como antes. Ajá. Entonces, eso sería como un automor en gotitas, autocuidad en gotitas, dejar de discutir estos ataques, porque a veces, bueno, perdón, eso, amor, es un juicio. Pero a veces se sienten como ataques, como no es realmente ganas de hablar del tema, si no me estás diciendo, me está reclamando algo. Claro, tú estás poniendo en mí la necesidad que tú tienes de hacerte irresponsable de tú bien estar. Sí, tú quieres que yo te haga feliz a ti. Sí, entonces tú me dices lo que yo tengo que hacer. Sí. ¿Y cómo yo tengo que ser? ¿Y sabes qué? No me da la ganas. Porque si yo hago lo que a ti te gusta, tengo dos problemas. Uno, que está un inútil, un inválido, un irresponsable, de tu bienestar. Soy tu estorbo. ¿Y el otro problema es que yo me distraigo de mí misma valorándome en hacerte un irresponsable. Uy, por el escuché. No, está fuertes. Está fuerte, sin embargo, hay que encontrar un equilibrio sano, ¿verdad? Porque una pregunta, pregunto. ¿Qué es la pregunta? No lo sé. Porque en cualquier tipo de relación tú y yo somos amigos, o tienes un socio de negocios, o una pareja, como tu príncipe que si le dices de cariño. Si uno tiene que saber y, de repente, de otras personas de equivoc, tienes que accolchionar tantito. como llegar a esa armonía. de estar en una relación donde jalamos juntos sin dejar de poner límites anos. -Lifrutando lo que hay, porque es un equilibrio. -No, disfruta lo que hay. Cuando uno disfruta lo que hay, siempre hay más. Cuando estás mirando lo que te falta, cada vez hay menos. -Porque hay ese nilde. -No, no, no, no. -Sí, sí, si yo te estoy diciendo que tú no haces esto, que tú no me haces feliz, que tú no me llevas a la cama como a mí me gusta, y que tú no, y que tú. ¿Qué le pasa al otro? -Pues lo que le pasa es que se siente insuficiente. -Y si se siente insuficiente, entonces cada vez da menos. -Pues para qué va a dar sin irme. -Claro. -No? -Entonces cada vez da menos. -Entonces tú reclamas atención, vas a recibir menos atención. -Claro. -Es que no me acarillas, menos te van a acarir. -Claro. Claro. -Porque se va sintiendo cada vez que tú reclamas el otro, entran este club de la insuficiencia y le van quitando las ranas de hacer nada. -Es que no me escuchas, menos te van a ser chuchos. -Menos. -Y entonces cómo lo manejarías a eso me refiero con el equilibrio? ¿Quieres más cariñitos y no te lo están dando? -Lo das. -Ah. -Asia carices. -No? -Acaricia. -Sí. -O. -O. -No le gusta. -Lotro que el loto que hay gente que no le gusta hacer tu cada. -Qué si le gusta un sanguiche? -No sé. -No sé. -Sanguiche. -Sí. -Legues es me encanta con más ticas tus sanguiche. -Porque yo me siento valiosa cuando tú más ticas el sanguiche que te hice. -A ver. -A ver. -A ver. -A ver. -A ver. -A ver. -A ver. -Un día un chico, una chica me dijo, "Pues, no le puedo pedir nada". -No. -No me dijo, "¿Qué le puedo pedir?" "A si me dijo, ¿qué le puedo pedir a una pareja?" "Yo le dije nada". "Mi senada". Es preferible. No pedir nada. Antes que esperar, pedir con la expectativa que te hagan caso. El problema no es pedir o no pedir. -A. -El problema es que si te pido algo, estoy esperando que tú lo hagas. -Sí. -Sí. -Sí, ese es el problema. O pedir es un videotar. Sí. -OK. -Si me quieres, me tienes que obedecer. Yo te lo estoy pidiendo y tú lo tienes que hacer. Te guste, no te guste. Porque si no lo haces, entonces no me quieres. -No, no, ya volvió. -Sí. -Sí. -Es al revés. Es dificultarlo que hay. Es dar lo que quieres recibir. Es tratarte como te gusta que te traten. ¿Sí? Es nunca ceder. Nunca. Si lo haces, lo haces por ti, no por la otra persona. Yo que te editando, bueno, te lló la nala, ¿no? Si ahora me lo vas a cobrar o qué os da contigo. Ni te lo pedí. Yo ahora me lo reclamas. -Sí. -Sí. -Mhm. Entonces, ¿cómo? -Esa era la pregunta. -Sí, ¿cómo comunicas lo que te gusta, lo que quieres, -No puede decir todo lo que te gusta, sin la expectativa que te lo van a dar. -Pido sin esperar. -Sin esperar. -Ten que a mí me encanta lo que decía esto que me chupen el dedo gordo con -No, no sé. -Duce el leche 5 minutos. -Sí. -Y ya no esperas. -No me haces el dedito así. -No lo haces. -No lo haces. -Oye, se lo pone ese en la boca cuando está dormiendo. -Chupa, chupa, ¿no? -No. -Está dormiendo. -Bueno, ¿qué ejemplo? -Lo diste varias veces. -Yo lo dije, yo lo dije. -Estuve tentado preguntarte si era un ejemplo de la vida ría. -Eso es mi ejemplo de la idea ría. -Ah! -Te lo juro. -Un día, un señor. -Te chupo el dedo cinco minutos. -Sí. -Un día, un señor me dijo, fue el mayor éxtasis fue, cuando bajo a los pies, veo que tiene un pedicur perfecto y se mantoja, chuparle todos los dedos y la otra entró en un orgasmo tras otros maravillos. -Oso un cliente fue el que te quedó en un asesiano. -Sí. -¿Fiete lo que hace un pedicur? -No. -Bueno. -El hombre vio ahí de un pie maravilloso y se le tojó comerse lo. Sí, y lo chupé todo. Y la otra, nadie le había chupado los pies. -Sí. -Sí. -Entonces estaba en la gloria. -Claro. -No. -Uno para el otro. -No, no, no, crea que seme un curio un ejemplo. -Eso es el ejemplo. -Talí de la consulta, el ejemplo. -Salí de la consulta. -Claro. -Sí. -Bueno, sí, un un un un que sabe. -Está perdóniendo al ejemplo. -Sí. -Lo comento, lo pongo en la mesa y no espero. -Ah. -Y eso desde el primer. Bueno, primer día no, pero un poquito después, ya. Tú como amas tienen que tener su lista de qué hacen cuando ustedes dicen que aman. No, amor, no, respeto, no, no. -¿Qué es eso? -Conducta, conductor. ¿Cómo amas? ¿Qué haces cuando tú dices que amas? -A mí mismo o alguien más. -¿En piezas que.? -El lo mismo. -Es lo mismo. -Sí. -¿Qué dices tú cuando tú dices que amas? -Esa es tu lista. -Estás hablando de literalmente hacer la lista. -¿No? -¿Es una.? -¿Has ya la lista? -Cribirla. -¿Cómo estás de verdad? -Cribirlo. -No, es así filosófica. -¿Qué tú listas? -No, no. -Describes. -¿Ok? -¿Y cuesta? -Claro. -¿Claro? -Yo le digo a la gente como amas. -No saben como amas. -No saben. Te he empezado a poner ejemplo. -Ejemplos. -Dános de ejemplos. -Hablando de ejemplos. -¿Hay gente que le encanta, por ejemplo, cocinar? -Ajá. -¿Hay gente que le gusta invitar? -Aplica. -Hay gente que le gusta así calar al otro, peinarlo, hacerle. -No? -Acariciarlo. -Ajá. -Una paciente, un día me contaba. Una modelo bastante convencional. Ella se levantaba, tenía los chicos desayunando. Ella se había levantado dos horas antes. Pues había bañado, se había sacado el cabello, se había hecho la pestaña. Tenía los chicos en la mesa delante convedor, desayunando. Y le había llevado un cafésito expresa su marido. Estaba ella impecable de punta en blanco. El marido se tomaba el cafésito, se bañaba, entraba en la cocina. Cuando el marido entraba en la cocina, ella. ¿Quién es ese guapo que entra en mi cocina? ¿Sí? ¿OK? Bueno, se siente rico, ¿no? Bueno, esa era la manera que ella tenía de amar. Levantarse dos horas antes, arreglarse, ponerse preciosa, compestaña y todo incluido. Y llevarle el cafésito, tener todos los niños desayunando, contentos, alegres, plantaban, y el marido entraba. Así, en perfecto, he estado de con ganas de gustarle a la otra, perfumadito, sin las ganas. Y la otra se lo plaudía diciendo. ¿No? Es un juego de dos. Sí. Así amaban ellos. Bueno, entonces, una lista de cómo amo. ¿Qué? Bueno. Y otra lista. ¿Cómo me siento yo amada? Imagínate que tú me digas ni la yo te amo tanto, tanto, tanto, tanto que te vas a sacar de trabajar. ¿Eh? ¿Eh? ¿Cómo? Que te vas a sacar de trabajar. Me amé amor, que tú me mejor no me ames. La señora de la otra esquina así le gusta. Así sí le gusta. Y la hacía. Sí. ¿Ok? Pues, tengo que decir cómo me gustan. Me amé. Sí. Si a mi área me quita la libertad de ser yo misma, de ir siendo yo misma. No, no me gusta. Me amé así. ¿Ok? Bueno, entonces. ¿Cómo amo? es mi oferta. ¿Cómo me gusta que me amen? Es mi demanda. Y entonces tú me tienes que decir, ¿cuál es tu oferta y cuál es tu demanda? Y yo tengo que ver, si mi demanda coïcide o al menos complementaria con tu oferta. Claro. Y mi oferta con tu demanda. ¿Y si hay algo que negociera ahí? Y habla, no sé, que tú me digas, hay mi gusta que me regal en flores. Y yo no lo tenía en cómo amo. Y yo, ah, perfecto, lo agrego. Sí, sí, me gusta regalarte flor, lo agrego. Sí, se completan las listas. Y sí, uno llega a un momento donde los dos sabemos, sí, cómo nos gusta amar, cómo nos gusta hacer amados. Y disfrutando lo que hay, cada vez se mantuja en hacer más cosas que expresen mi amor. Sí, sí, yo me siento amada, ¿cómo le dije? Sí, cada vez se mantuja más detalles para que el otro se sienta amado. Sí, pero si estoy jodiendo, cantáletiándole, que no hiciste esto, que no hiciste lo otro, entonces no me quieres que entra el lube de la insuficiencia. Cada vez menos, cada vez menos, cada vez menos, cada vez infidelidad. Ya está, ya acabó. Arreglado. Ya está. Esa lista me gusta, está muy interesante. No, es un acto de amor. Tener porque a veces como tú misma decías, tal vez la mayoría de nosotros ni siquiera nos hemos hecho esa pregunta, ni teníamos hecho la lista. Imagino que la mayoría de aquí no ha hecho esa lista, la ha hecho yo. Yo no le echa entre tanta terapia, nunca salió esa lista. Pero que interesante, porque es un acto, lo que decías al principio, de autoconocimiento, de ir hacia adentro a descubrir quién soy, a ver cómo amo. ¿Cómo me amo? ¿Cómo me manifiesto amor? ¿Y cómo lo manifiesto a alguien más? ¿Y con rencia, no? O sea, lo que yo digo que hago cuando amo es lo que yo hago conmigo. Claro. ¿Cómo gusta que me traten? Así me trato yo. Sí. ¿Ok? Me doy la libertad de elegir, entonces doy la libertad de elegir. Claro, y ahí están los límites. Sí. Cuando el otro hace algo que no es armónico conmigo, disculpa amor, pero esa no me la juego. Sí. Por. Tentellore mi calidad de vida. No es algo que me disfruto. Pero te puedo proponer. Mira, no, no me gusta tirarme del "John King", ese "John King". Sí. Bueno, la montaña rusa, la que sea. El bolje, no. Y ahí son nota con paño. Pero te espero abajo. Sí. Y te doy un abrazo por si te vomitas. (RÍE) Te limpio. Te limpio. ¿Qué es te limpio? ¿Qué puede estar ahí abajo con la pucaja de "Clinix"? Tío, siempre se puede. No, completar la historia y complementar. Como siempre, el tema de la amor empieza conmigo, contigo, a nivel personal, y siempre la salides hacia dentro. Asea dentro. Asea dentro. Asea dentro. Asea dentro. Es el verdadero amor. Y los límites son a uno mismo, alineado con nuestros valores en concluencia con uno mismo. No los que me dijeron, sin los que a mí me resuena. En qué yo me valorizo. Claro. En qué me evaluó. Bueno, el 24 de marzo, vamos a ser un ejercicio, un reto. Así como hicimos el reto de San Atomosis, este vivo feliz con el general, el doctor Fernando Leal, me ha ganado por comerme un palme delentejas a medio reto. Vamos a ser ahora un reto muy bonito de autoamor. ¿Por qué 21 días? Es el principio, es nada más del principio. Es empezar a crear el hábito para prolongarlo. Y de lo que se va a tratar el reto justamente es de lo que dice Milda, tanto Milda como un otro logo experto, como un coach fitness, y yo estaré también presente en el reto. Estaremos dándoles marcas que seguir para que durante 21 días nos enfoquemos en nosotros mismos. Y podamos ir hacia dentro justamente. Tengo que asumir el autocuidado como una forma de vida. Asumir el autocuidado como una forma de vida. Sí, porque el drama es, tengo que trabajar y tengo que ser exitosa y tengo que ver por mi familia y tengo que ir, tengo que ir, tengo que ir. Y después quise todo eso, y ahora, beta el gym. Y además, a las torbidas del pilates. Y no compraste la espinaca. Así que vuelve, te toca a espinaca hasta noche. ¿Sabes qué? Y se suficienten en el día, ya, hoy no me cuido. Voy a dormir. El autocuidado no puede ser algo que tengo que hacer. No, sí, es al revés y sale la vuelta a esta historia. Si tengo que alinear mi trabajo y todas mis actividades, a mi autocuidado. Son las otras actividades las que se alinean a mi autocuidado. Mi autocuidado es una forma de vida que la garantizo con los límites que se alinean con mis valores intereses y deseos, y de manera de amar y de ser amado, mis efectos personales, mi calidad de vida, etcétera. Y es algo el objetivo de este reto de 21 días de amarte sin límites. Es que amarte se vuelva a parte de la normalidad, que ya no sea un reto. El reto es que ya no sea un reto, sino que lo normal sea amarte, lo normal sea cuidarte, lo normal sea que te cuides en tu ejercicio, que te cuides con tu comida, que te cuides con lo que piensas, que te cuides con cómo te relacionas. Y aparte de algo muy hermoso, cuando tú aprendes a cuidarte, te vuelves muy atractivo para otra persona que también se sabe cuidar. Al cual, verdad? Pues a por qué los gente gente similar se atrae. Entonces, pues yo veo a Nínle y digo, ¿qué bien se cuida? ¿Qué bonito se ama? ¿Cómo pone límites? Cuida su salud físicamente, mental emocional. ¡Wau! Eso es atractivo para mí. Sí, sólo sí. Yo también soy sano y me amo. Y desde ahí se construye una cosa muy distinta a una persona que no se cuida, otra persona que no se cuida, entonces vamos a pedirla al otro que nos cuide y a quererle. Dame, Dame, Dame, Dame, Dame. Dame, Dame, y no del rico, sino del. ¿Por qué se hace otro? Dame, Dame. Me desvía ese no es el reto. ¿Qué tendrá en tu cabecito? Oye, pues ganas un auto cuidado. También se puede incluir el reto del auto cuidado, porque la que se hace es desarse hacer el amor, puede ser el propio dedo. (RÍE) Y si no te lo alcanzas. ¡Cómo lo beber! ¡No fue bien ser chupas en el dedo! Aquí la yoga para que te llegue el dedo a la monta. Bueno, si quieres participar en nuestro reto, que empezamos el 24 de marzo, ve a Marco António de regil.com, diagonal, reto. 24 de marzo, 2025, le empezamos. Si estás viendo escuchando este podcast, en un momento en que ya pasó el 24 de marzo de 2025, no importa porque en ese ahí te vamos a poner el reto que estemos haciendo en este momento, y tendrás una oportunidad de inscribirte a este reto más adelante, o a lo mejor algún otro que estemos haciendo. Pero hay que ir a Marco António, regil.com, diagonal, reto, solo 21 dólares. O sea, es 1 dólares al día. Es un reto super accesible para que cualquier persona pueda entrar y sea parte de este reto de amor propio para que se convierta en un hábito y en un acostumbre. Y algún día recuerde, se digas, "Y me acuerdo cuando hice el reto y las cosas que hoy son normales en mi vida." En ese momento fueron un reto y hoy ya no. Eso es lo más bonito que podría suceder. Y cómo se logra eso entrenando al cerebro. Por eso 21 días como mínimo y es repetición, repetición, repetición. Esa repetición. Hasta que se normaliza. Hasta que se hace un hábito. O sea, a que los caminos neuronales se convierte en autopi. Estas neuronales donde el cerebro agarras ese camino de manera inconsciente. Claro. Y ya no es un reto, ya no cuesta trabajo. Esto se pone otro reto. Es un poquito de incomodidad o un muchito a veces. De incomodidad al principio. Temporal. La incomodidad es temporal. Temporal. Después lo incomodo sería regresar al pasado. Exacto. Entonces ya no hay ningún esfuerzo de acto. Un esfuerzo temporal. Mi querida, Mila, Charabiglio, gracias por estar con nosotros, por visitarnos aquí en nuestros estudios. Espero que tu vida en Quintana, Rose sigue haciendo muy feliz. Tú tomaste una decisión de honrar tu vida, de honrar tu felicidad. Y dijiste, después de muchos años en Ciudad de México, te fuiste a vivir a Quintana-Roo a la playa, donde podrías caminar junto al mar todos los días y disfrutar más de tu vida y te felicito. Porque para darte ese sí, evidentemente, has tenido que. dar muchos nos o al rato o como los manejes para poder honrar tu vida. Así que eres un ejemplo de lo que nos acabas de compartir. -Gracias. -Gracias. Gracias. Un aplauso para Santanil, Dachalabigrio, con todo cariño. [ Aplausos ] Gracias, gracias. Tu redes sociales, sitio de internet, cursos en donde podemos encontrar para aprender más de ti. Cominó, Brian. Este. [ Risas ] En la otra idea de mandarlo, una lista como de. No me corrimían. 6, 7, sitio que todos decían "Isla Charabillo". [ Risas ] Entonces, contesté de una manera muy, muy le debía parte. Le dije, "Nin' uno que tenga menos de 1.9 millones es mío". Ninguna red social que diga "Isla Charabillo" y que tenga poquitos seguidores es real. -En mí. -Busquen la "Isla Charabillo" en todas las redes sociales. Ahí pueden aprender más de ella. A mí encuentro como Marco António, Regíles. Y si les gustó el episodio, compártalo para que más gente lo vea. Y les gusto y están aquí en el canal de YouTube. Suscríbanse al canal, de que actí en la campanita para notificaciones. Dejen su comentario, que fue lo más importante que aprendieron y recuerden ir a. MarcoAntónioRigil.com de Agón Alredo para ser parte de este reto. Amarte sin límites durante 21 días para que se vuelva costumbre y piloto automático. Gracias, Ninguna red social. Gracias. Gracias, suelo aplauso para Nila. Así desplalimos al fans de tu máximo potencial. Gracias.

Podcast Summary

Key Points:

  1. El amor propio es la base para poner límites sanos; quien se ama sabe decir "no" sin culpa.
  2. Las mujeres aprenden culturalmente a ser serviciales y a poner límites indirectamente (enfermedades, aumento de peso).
  3. Los límites deben enfocarse en uno mismo, no en controlar al otro; se trata de respetar los propios valores.
  4. Es crucial definir concretamente cómo queremos ser tratados, evitando términos abstractos como "amor" o "respeto".
  5. La autoestima se construye con pequeñas metas diarias y autoconocimiento, no con recetas generales.

Summary:

La conversación entre Marco Antonio Regil y Nilda Charabillo explora la relación entre el amor propio y la capacidad de establecer límites. Se destaca que muchas personas, especialmente mujeres, evitan decir "no" por miedo al rechazo o a no pertenecer, recurriendo a excusas o conductas indirectas como enfermarse o descuidarse. La clave está en que los límites no deben imponerse al otro, sino a uno mismo: se trata de modificar la propia conducta para alinearla con los valores personales.

Para lograr esto, primero hay que desarrollar el amor propio mediante el autoconocimiento: identificar qué nos gusta de nosotros, nuestros talentos y cómo deseamos ser tratados, pero de manera específica y concreta, no con ideas abstractas. Además, se critica el enfoque de "recetas" universales para la autoestima, proponiendo en cambio un proceso personalizado de pequeñas metas diarias y autovaloración. Finalmente, se promueve un reto de 21 días para fortalecer el amor propio, con la participación de expertos en autoestima, hábitos saludables y movimiento físico.

FAQs

Cuando hay suficiente amor propio, es más fácil poner límites sin miedo. Si te sientes valioso, puedes decir 'esto no me gusta' y no dejar que otros pongan límites por ti.

Decir que no es un acto de amor propio. Si siempre dices que sí, te enfermas o descuidas, y la vida te lleva por caminos que no quieres.

Las mujeres suelen poner límites enfermándose, perdiendo el deseo erótico o engordando, porque es más fácil que decir directamente que una relación no les gusta.

Poner límites al otro diciendo 'tú deberías' no funciona porque cada persona tiene derecho a vivir como quiera. Los límites deben comenzar con uno mismo.

Pregúntate qué te gusta de ti, cuáles son tus talentos y cómo te gusta que te traten. Luego, trátate a ti mismo de esa manera, porque la gente te trata como tú te tratas.

Amor y respeto son términos abstractos; cada persona los define diferente. Es mejor ser específico, como 'me gusta que me abracen fuerte' o 'que respeten mis horarios'.

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