El secreto detrás del éxito de los cuchareables de Ale Penny
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Alessandro Apení cuenta su historia desde una infancia marcada por la pasión por hacer postres en casa, hasta convertirse en emprendedora de repostería con un crecimiento orgánico durante la pandemia. Inicialmente, su negocio era un hobby, pero con el tiempo, la demanda creció gracias a su contenido auténtico en redes sociales, especialmente en TikTok, donde mostró la realidad de su proceso, la imperfección y el sacrificio. Esto generó confianza y viralidad. En 2021, comenzó a vender postres en porciones, como los cuchariables, que se convirtieron en su producto más popular por satisfacer el antojo constante de los consumidores. Hoy, su empresa, conocida como Iberi, no tiene tienda física, pero opera con dos cocinas y cinco centros de distribución en el área de Iman, empleando más de 60 personas. Su padre se ha convertido en su socio clave, ayudando con la gestión y el equipo. A pesar de los retos de tiempo, estrés y críticas en redes, Alessandro mantiene una mentalidad centrada en el presente, valorando el crecimiento sostenible y la calidad de los productos. Su meta a largo plazo es crear un concepto de tienda física que refleje su enfoque en la delicadeza y la autenticidad, que pueda replicarse en el futuro. Ella destaca que su éxito no depende de críticas negativas, sino de que el 70% de sus clientes disfruten sus postres, lo cual le da sensación de tranquilidad y orgullo. Aunque su contenido creativo es una fuente de amor, también lo considera una carga, por falta de tiempo, lo que la lleva a priorizar su trabajo operativo. Su historia es un ejemplo de cómo la pasión, la constancia y la autenticidad pueden transformar un hobby en un negocio exitoso y sostenible.
Hola, soy Alex Chávez y soy Eslima Saludable. Un espacio donde hablaremos de emprendimiento,
estilo de vida saludable, materniad y mucho más. Hablare desde mis propias vivencias y también
tendré super invitados que nos contaran las suyas. Si eres nuevo por aquí, suscríbete y
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Hola, ¿qué tal? Bienvenidos a un nuevo episodio en Lima Saludable Podcast. Hoy tenemos
una invitada. Bueno, creo que todas las invitaciones que tenemos acá son invitadas del
lujo, pero hace tiempo la línea en la mira. Ella es creadora y contenido repostera y tiene
un emprendimiento, una empresa allá. Creo que bastante grande. Bueno, llevamos a averiguar
un poquito sobre eso. Ella es Alessandro Apení, bienvenida. El podcast. El teléfono invitarme.
Esto es demasiado feliz de estar acá. Bueno, ellos felices de tener rep. Y un poquito
de lo que me gusta es conocer un poco la historia detrás de las personas y detrás de las
empresas y todo. Me gustaría que me cuentes un poquito de ti, como así arrancaste en el mundo
como de la repostería, como que siempre te gustó cocinar, cuando es un poquito como que sale
chiquita que empezó. Sí, bueno, yo toda mi vida siempre me gustó hacer postres. Yo siempre era
la que hacía el postre del domingo en mi almorzo familiar. Esa siempre ha sido como algo
que ha estado dentro de mí. Siempre supe que tenía que tenería sea un restaurante o
una empresa de catering para hacer yo los postres o organizar eventos, pero siempre relacionado
a la comida. Al dulce o a la comida salada. Sí, me hubiera gustado en algún momento mi
vida tener un restaurante, o sea, digamos, época colegio. Yo decía restaurante, que obviamente
no es solamente son postres, pero mi almor siempre se ha inclinado más al dulce. O sea, si es
que está en mi casa yo no me ponía hacer una jefe ahí, no, pero si te hacía una torta
unos alfajores. O sea, siempre ha sido más inclinado el postre. Pero arrancaste sigo
como chiquitita, chiquitita, tipo, no sé, ocho años como que ayudando a alguien en tu casa
o fue más adelante. No, siempre como siempre vi en copo de jovi, digamos como que no tenía
nada de hacer, o si es que invitaba una mía en mi casa, hay que hacer braunizos, o sea,
bien modo como jugar, o sea, nunca he como trabajado ni nada relacionado. Siempre ha sido como
en mi casa jugando un poco. Este ya cuando he ido creciendo, época más como secundaria,
más o menos, ya me forzaba un poquito más haciendo postres como un poquito más, no
sé, más especiales para los domingos, pero siempre es bien modo jovi, o sea, nunca tan
en serio, nunca había vendido, nunca nada. Y ya, digamos como cuarto, quinto de media que
en verdad tenía que tomar una decisión de qué carrera estudiar, ahí se me apagó este
el foguito de estudiar, repostería o algo así, porque si me daba miedo, o sea, si es
una carrera un poco como cuestionada o como que te pueden jugar de repente un poquito,
mis papás, realmente les dieron un poco de miedo, yo me quería ir más como alo seguro,
que era ir a estudiar administración o industrial en la universidad del IMA que ese fue mi caso.
Entonces, como que me despegue un poco del mundo de la comida repostería, como te digo,
siempre me gustó, pero ya en la universidad como que no tenía tanto tiempo y se me hacía
un poquito más complicado, así sea por jovi, cocinar en mi cocina. Entonces, como que
dejé un poquito de la idea del lado y me empezó a concentrar en mis estudios en la universidad.
Y fue en pandemia que retomé todo esto porque ya tenía un poquito más de tiempo.
Claro, un poquito, un poquito más.
O sea, ya con las clases online y todo el literal, no te miento que todos los días había
posterior mi casa porque yo todos los días cocina por gus, o sea, por que me encantaría.
Sí, porque también es rico, como bueno, he hecho mis postresitos a loadles a un momento
del o profesional, pero es rico porque es como, nada, empezo a combinar, y cuando suele
rico es como 100% y en mi caso era bien como, o sea, yo sé un montón de gente que
se hacía su postres saludable o el que quito saludable y, por ejemplo, yo tenía esta
manía de que a mí no me podía salir, o sea, ni feo, de sabor, ni feo estéticamente,
o sea, no era tan como que hay, voy a hacer el verá unique y los partos como sea, comamos
el molde.
Y o sea, bien como hay que desmoldarlo, hay que cortar los bonitos, o si hago el alfajor
que sea perfectitos, siempre un poquito más de pasión, o sea, siempre como terapia
y etcétera, pero sí con este gusto de como que me feliciten por lo rico que estaba
el postre y por lo lindo que se veía, o sea, con un poquito más de como, de, de como
pasión química con, con, con los dulces y en ese momento había ese estudiado de repostería
o cero.
Nada, como te digo, siempre había cocinado con libros, o sea, no era que me inventaba, entonces
siempre había leído recetas, sabía cómo hacer un montón de postres, ya, sin ni siquiera
tener que usar la, o sea, la receta siempre es la necesitas, ¿no?, pero de repente como
que intuía un montón, tenía un montón como la mano para que me salgan bien, entonces
siempre estuvo bien en mi, nunca estudió nada, pero siempre me salían bien ya, como que
tenía que tener la noción, asiste con ese, ese don, sí, literal, o sea, siempre estuvo
bien en mi, y como así, en que momento dijiste, voy a hacer como un negocio de esto.
Bueno, ya cuando empezamos pandemia, que yo ya estaba super metida en la idea de trabajar
de una empresa o en el mundo corporativo, como todas mis amigas, más bien, yo empecé
a hacer entrevistas para poder empezar a practicar, que en ese momento era remoto, o era
todo en line, ya no estoy segura si es que ya, y vas a la oficina a trabajar, o si es que
era todo remoto.
En que año?
Esto ha sido 2021.
Yo creo que la mitad, mitad de la otra remoto, sí, es empecé a, sí, porque yo, porque
más bien, tuve que trabajar, y iba a la oficina a dos veces de la semana, es, entonces
tenía, ya, ya tenía un negocio de postres, o sea, ya vendía, pero sin, sin, o sea, no quería
dedicarme a eso, era solamente como por hobby, ganar plata y tener las asas.
O sea, sí, sí, sí, sí, le vendía a, a, a tus amigas cercanas.
A mi tía, mi amiga, este, parece momento, ya había abierto un Instagram.
Ya.
Este, porque por un montón de tiempos ni siquiera tuve Instagram, era pasar la carta
por WhatsApp.
Ya.
Este, parece momento, ya existía un Instagram, porque me mandé a hacerlo cuando dije como
que hay, quiero empezar a subir fotos, entretenerme con algo más, y ahí abría el Instagram
y ya para ese momento tuve que trabajar, ir a la universidad, y aparte vendía mis postres.
Ya.
Que ya empezó a poner un poquito más tedios a la situación, ¿no?
Y ya cuando empecé a usar un poquito de todo, me di cuenta que me gustaba mucho más
desvelarme, haciendo una torta que irá a la oficina en el día.
Ya.
O sea, era mucho más sacrificado, mi negocio de postres, o sea, por más que vendía una
torta, dos torta sal día, me tenía que sacrificar un montón, y aún así me gustaba
mucho más que ir a la oficina.
Pero como en qué momento dijiste, o sea, estamos en pandemia haciendo más poses en tu casa,
pero en qué momento dijiste, ya estos postres van a salir fuera de casa, ya no solamente
para mi casa.
Fue súper natural.
O sea, fue bien, como que yo ponía bastantes stories de la torta que había hecho, y como
que me empezaban a viper a ir mis amigas a leer yo quiero, y como no había, en verdad
no podía perderte ningún rapí.
Ya.
Y como que me decían, "Ale, por favor, manda en unos braunis", o "Ale, yo quiero".
Eso me to gratis.
Ya te mando.
Al comienzo.
Al comienzo.
Me voy a cobrar, se los hago gratis.
Ya llevo un punto en el que dije, "Ah, y les voy a cobrar como al costo", o sea, 20
soles por miles de braunis, me inventó.
Y literal, porque lo hacía con gusto, me quiendes, y ya empezó como escalar un poquito
más, sin llevarlo tan lejos, pero ya se empezó a volver como un trabajo, sin darme cuenta
vendía postres.
Literal.
O sea, sin dos de cuentas, ya estabas vendiendo postres.
Sí, como te digo, sin un Instagram, o sea, ni siquiera tenía un Instagram, me di cuenta
que iba a necesitar una carta para poder, como, para tener un poquito las cosas más organizadas,
una mía me ayudó a hacer una carta con los precios, tenía seis postres, o sea, seis
variedades, nada más, y la mandaba por WhatsApp.
Ya.
Venía a mi tía, mi amiga, etcétera, y me pedía, nuevamente en ese momento, pucha vendía
el postre lo más barato que podía, lo hacía con demasiado amor, demasiado gusto, o sea,
no era con el objetivo de ganar plata, este, pero tampoco iba a perder.
Entonces, era como ese balance, y ya después entró esta época que te dije que ya tenía
que empezar a practicar la universidad porque te lo pedían como requisito para graduarte.
Entonces empezó a postular a trabajo, todo esto en paralelo a mi pequeño negocio.
¿Qué siempre le había expuesto un nombre?
Sí, sí, es que, claro, en verdad, tiene mi nombre, justamente por todo lo que te acabo
de contar, de cómo nunca fue, como un día me lean, te dije, voy a empezar a vender postres.
No.
Nunca creé algo de, o sea, no es que yo dije, voy a hacer un negocio, tengo en el sito
mi carta, una sesión de fotos, no, nada, fue bien como un natural, muy natural, tan
natural, que en ningún momento le pusieron un nombre.
No tengo ningún tiempo de pensar en el nombre, pero yo, como yo, yo vendo postres, entonces
me entiendes, o sea, fue súper así, natural, por eso en verdad no tiene un nombre, o sea,
el nombre es mi nombre, yo, literalmente, entonces fue súper natural y por eso se dio todo
tan así.
Y ya ahí fue que, fue que encontré un trabajo, empecé a practicar, no me gustó nada, en verdad
no, no sé, como que no me fluía el horario fijo, ya parte sí tenía un montón de cargancima
porque en ese momento también ya iba a ser la universidad remoto, algunos días de tu
casa, algunos días clases presenciales, y ya era demasiado la carga, no podía con
la torta, el trabajo, el examen, o sea, ya era demasiado, y ahí fue que terminaron
mis seis meses de prácticas y dije, acá quedaron, o sea, ya no quiero más, y no solamente
porque no me gustó mi trabajo de oficina, sino porque me encantaba ser obvido.
Claro, tenías una pasión ahí y como que te llenaba.
Sí, y también, en verdad, ya me estaba yendo súper bien, o sea, como te digo, todo fue
súper escalonado, o sea, no fue como que, un día para el otro, la náía vendía a mil
tortas, pero sí tenía un montón de pedidos, ya
había contratado una chica, ya ya tenía una persona que me ayudaba, ya no era una
tortalía, era seis tortas al día que era un montón, eso era solamente por
gente en común y ya habia creado tu Instagram. Claro, por ahí, ya tenía un Instagram.
Ya, pero ahí era como un par de fotitos. Sí, no, y con mi cámara, o sea, con la cámara
y mi papá, o sea, ser opciones de foto ni nada, todos los historias súper orgánicos,
yo grabando el brazo ni desde mi casa, o sea, todo bien orgánico, bien natural,
hasta ese momento. No existían los postres en porción, los cuchareables, no habían puras,
puras, tortas enteras y el fin de semana si tenía, o sea, en un día tenía como 15 pedidos
que era demasiado, eran 15 tortas, me entiendes desde un hornito, o sea, el horno en
tu casa, en el horno en mi casa, con la chica, entonces 15 tortas y, no, demasiado,
y más bien, tuve una navidad desde mi casa donde hicimos, me acuerdo perfecto, 95 tortas,
en un horno, yo, el comedor de mi casa era un solo, voy a buscar la foto para pasar
tu mamá te quería matar. O sea, el TV con Viama es súper delicado, pero mi mamá siempre
me ha podido demasiado, pero como mi casa, mi comedor mi sala, o sea, la sala era, como
tenía las cajas y armadas, para no tener que estar armando cada rato, la sala era bien
de cajas. El comedor, las tortas que estaban por recoger, o sea, no, olvía de lo que era,
yo no tenía casa, no tenía cocina, mi hermano bajaba hacer un huevo revuelto y no había,
o sea, no había hornía para poner su sartén, me entiendes, o sea, ya no se han almorzo
en mi casa, cada uno se tenía que gestionar por su lado, la cocina era mía, o sea, yo le
vi como mamá, yo me pienso orgulloso por mi casa haciendo negocio, pero por lo del lado
en mi casa. Sí, no, y te acuro por Dios que, no, o sea, ni siquiera yo entiendo como me
apoyaron tanto, o sea, en verdad una locura, y era como, en un momento era como sin ningún
objetivo, porque yo todavía iba a trabajar en el mundo corporativo, o sea, yo no tenía
ningún tipo de intención de dejar de lado a la carrera y mis estudios para moverme a esto,
entonces, claro, mi mamá debe haber dicho, ¿para qué se está esforzando tanto con esto
si es que no va a llegar a nada, me entiendes? Y ya fue, pues, que te cuento que no me
encantó mi horario de fiscina ni tener que ir todos los días, o sea, no me daba mucha
ansiedad, no me gustaba, o sea, no, yo dije esto no va a ser sostenible y por el otro
lado, mamá va a hacer estos postres, ya me estaba, o sea, ya tenía un montón de pedidos,
me da cuenta que a la gente le gustaba lo que yo hacía y que si me forzaba más, podía
llegar mucho más lejos, pero si era un miedo súper, súper fuerte que yo tenía y ya
he tenido toda mi vida desde el colegio que no me vaya bien en la vida, o sea, esa ha sido
un tema de más, pero yo más que nadie en el mundo, o sea, yo también lo tengo así,
sí, o sea, sé que es un temor de todo el mundo, de mucha gente, del futuro, como que
el pensar en ya, pero ahorita estoy bien, pero acá en un tío, o sea, el exceso de futuro,
sí, a mí, por lo menos, me da mucha ansiedad, pero, claro, dije, concentamos en el presente,
estamos en paso a paso. Sí, no, yo ya soy, ahora, pues sí que soy profesional
viviendo el presente, o sea, me encanta vivir el presente y ya está muy en mí y ya te
puedo decir que los he manejar, pero antes para nada. Y nada, o sea, yo me acuerdo a ver
hablado con mis amigas y demás y yo sí me daba cuenta que mi temor era mucho más grande
que el de ellas, o sea, yo sí tenía un miedo súper, súper profundo y que no me vaya bien,
o sea, era algo que estaba muy en mí, es de más yo chica, o sea, siempre, como que siempre
lo tenio presente, pero eso también te ayuda mucho a forzarte más. Me ayudó a forzar
mi masa, o sea, eso creo que fue lo que, ese miedo, fue lo que hizo que yo, de repente hasta lo lleve
tan lejos, porque si en un momento, como me sovere cargue demasiado y siempre lo cuento, tuve
mi época de sacrificio súper fuerte que no me repiento nada de haber tenido, pero si la
pasé mal en una época porque me soverexigía demasiado. En el sentido de que, no, casi no
hormía. No sabe decir que no, por ende aceptaba mucho más de lo que podía, no dormía y ojo
que yo no digo que me ha ido bien por aceptar más periodos de los que podía llegar a tender,
sino que era muy perfeccionista, o sea, quería todo perfecto, o sea, además de tener 20
tortas para el día siguiente, quería que todas estén perfectas, quería el feedback de cada
uno de los clientes y que todos me díaz que estuvo perfecta y si es que no me dicie que estuvo
perfecta, yo me ponía a llorar en mi cama, o sea, como que demasiado así y me forzaba
demasión el día a día, o sea, yo tenía otras amigas emprendedoras también, que hacían postres,
más bien varias, o sea, tuve un montón que en pandemia abrieron sus emprendimientos y demás y yo
si me daba cuenta que ellas se ponían sus propios descanso, sus horarios de atención, en
campañas acaban su tortita con tres cositas encima y lo disfrutaban y listo y yo era como que no,
tengo que conseguir como la mejor no sé qué, la mejor casa, el mejor diseño, aceptar
todo lo que pueda, o sea, era sobre exigirme demasiado no dormía, o sea, no tenía una vida
normal, ya no había mis amigas ni nada, entonces sí creo que lo lleve más allá de lo que debí,
pero nada, igual siempre con un montón de orgullo de mirar hacia atrás, saber que hice todo eso al final.
En qué momento creaste o sentiste o se te ocurrió, porque creaste tu Instagram, pero a la parte
creaste tu TikTok, en cómo entonces te que como que eso estalló. TikTok fue mi primera plataforma,
más bien, Instagram, bueno, el de Postre, si lo tengo desde hace un montón de tiempo, pero
bien enfocado en el postre, en la torta, ya lo empecé a enfocar un poquito más en mí
por TikTok, que me acuerdo que esa, que mi primer TikTok, que era como un blog del día haciendo
repostera desde mi casa y me acuerdo que le fue súper bien, o sea, se viralizó mi primer TikTok,
entonces dije como guau y me emocioné demasiado, como que me motivó un montón, o sea,
subí un montón de followers con un solo vídeo y dije como hay que lindo que divertido.
Eso fue en año fue, el TikTok fue 2022, este primer TikTok, pero mi negocio empezó un año antes,
es, entonces aquí este primer TikTok que vi que me ayudó demasiado a subir followers y demás y
dije, wow, voy a seguir haciéndolo y yo como que sí sabía identificar qué era lo que querían ver
las personas, o sea, la gente, yo sabía que la gente le gustaba ver cómo tú te sacabas la
mugre, o sea, querían ver toda la imperfección y el detrás de cámaras, pero el detrás de cámaras
imperfecto, no el perfecto, y yo mostraba mucho eso, o sea, enseñaba lo poco que dormía, enseñaba
lo temprano que me levantaba y lo es sacrificado que era, o sea, la poca vida que tenía en ese momento,
o sea, lo que en verdad te estaba pasando, entonces yo me di cuenta que la gente le gustaba
muchísimo ver eso y seguí como por ese camino, obviamente las cosas ya han cambiado, mi vida
ya no es la misma, mi contenido es distinto, pero sí en ese momento, en verdad, agradezco muchísimo,
poder haber enseñado por todo lo que tuve que pasar para poder ir a donde estoy. -No, claro,
en parte de sus inicios, sí, creo que o sea, también es motivador ver, justamente por eso,
a mí también me gusta mucho preguntar a las personas cómo empezaron, porque todos empezaron
tina, a crear algo, entonces es lindo como que, para ver, porque te inspira a que todo el mundo
le puede lograr lo que lo que quiere, ¿no? -Sí, en que momento sentiste que hubo un antes y un
después. -Ha tenido varios sucesos locos, a lo largo de este tiempo, no solo uno, como que
he tenido bastantes "bums", o sea, no ha habido como uno que ha sido como el "bum" que me
empezaron a viralizar los tiktoks, que habrá sido un lapso de dos semanas que ya eran super
virales y empezaron mucho más peridos de los que yo podía aceptar, o sea, la demanda como que
se me escapó de las manos, por completo, porque ya no podía abastecerla y como que se fue un
primer "bum", como ella me empezó a volver súper conocida, digamos, por lo menos en redes y ya el
primer gran salto fue cuando salí de mi casa, cuando ya la cocina de mi casa ya no era mi taller,
sino mi taller, entonces creé esta como cocina mucho más cómoda, mucha más, o sea, apta para
poder abastecer toda esta demanda y ahí fue cuando ella empecé a despegar realmente, porque podía
aceptar todo lo que me pedían, entonces eso me ayudó, o sea, fue como un círculo vicioso, o sea,
mientras más pedidos aceptaba más gente, me conocía, más conocía, me volvía, podía marquetear
mucho más mi marca, podía hacer mucho más contenidos sin tener toda esta presión encima de que,
aparte de grabar y editar el video tenía que hacer 20 tortas, entonces ya tenía mucho más tiempo para
generar este contenido y eso hizo que me vuelve mucho más conocido aún y ahí también hubo
un montón de esfuerzo por medio, yo creo que la época de mi casa fue la más fuerte de todas
maneras, pero ya cuando me mude también huieron un montón de sacrificios que tuve que tomar,
porque al final todavía no tenía tiempo, de repente ya dormía, pero puxa, dormía igual 5 horas,
me entiendes, y hubo un montón de sacrificios también y la red fue un gran acompañante en todo
este proceso, en que momento se te ocurrió, o sea, no la idea del cucharial es sino tú empezara
que hacerlo, porque creo que eso fue como que une las cosas, porque todo el mundo empezaba
hacer el sexto, ojo que yo habré empezado a hacer los cuchariales, ponte que no me acuerdo muy
bien, pero ponte que 2021 finales, ahí no se volvieron tan conocidos, los cuchariales han vuelto
conocidos dos años después, obviamente un montón de gente me los pedía y demás, pero estos
textos, sí está viralizaciones en TikTok, TikTok fueron ya este 2024, 2025.
Pero no, no, mi 23, no, mi 23, no, mi 23, no, mi 24, estoy patiando todo un año. Pero los cucharianes los tengo desde mi casa. Y se me ocurrió en verdad. Yo siempre había tenido esta curiosidad de como, o sea, te lo juro por Dios que yo y otras pastelerías y yo pensaba.
Qué rico sería un postre como en un tapper y echarte en tu cama con tu pote y me acuerdo que no tenía planes de hacerlo porque ya estaba fulveniendo mis tortas enteras y me acuerdo que un día me sale como una publicidad en Instagram de una empresa que vendía como potecito.
Si dije, ahí voy a pedir un siento para para probar y un siento en ese momento era Dios hasta cuando me dura este siento en mi casa, o sea, me voy a morir con 100 unidades, o sea, cómo las voy a vender. Y pedí un siento, me las mandaron como una semana después y dije, ya veron saber qué pasa y me acuerdo que un día antes empezar a venderlo, o sea, si yo quería lanzar los el viernes, el jueves, yo hice toda la producción y los lance el viernes como en stories, así no más los grabé, cucharía un par para enseñar.
Y la gente, o sea, les encantó y me acuerdo que todo fue por Instagram, o sea, y no había rapin y nada.
Y me acuerdo que mi comedor estaba repleto de bolsitas con los cuchariables, los primeros cuchariables y olvídate, o sea, los vendí en un segundo, me acuerdo que semana siguiente tuve que pedir mi otro siento y así.
Y ya se empezó a volver mucho más el foco, me di cuenta que la gente comen mucho más postre por antojo que por otra cosa, porque claro, eventos, ocasiones importantes, etcétera, hay contadas con los dedos, pero el antojo está presente siempre.
Entonces, claro, esto es cuchariables o este postre en porción, ayudaban a matar ese antojo que la gente tenía y se empezaron a volver mucho más como mi producto estrella, mi producto principal en todos los aores. Entonces, ya me empecé a ir más por ese camino.
Actualmente manejas tu sola la empresa, tiene socios, o como lo es. Bueno, hasta enero de este año, o sea, hace bien poquito, era ver ahí yo sola, pero mi papá ha entrado a ayudarme desde enero, entonces es como mi nuevo partner in crime en absolutamente todo, me ayuda como yo, o sea, somos todistas.
O sea, vemos absolutamente todo, y en verdad, ha sido un alivio enorme que haya entrado a ayudarme, porque, en verdad, también veo un retrospectivo a mi año pasado y así haya tenido una mejor calidad de vida que el año anterior, igual estaba como loca.
Y sin ese apoyo, en verdad, yo ahorita creo que no podría, o sea, me volvería loca. ¿Tienes una tienda o cuántos espacios tienes?
Y ahorita, el concepto es todo el Iberi, no tengo ninguna tienda física, si me puedes encontrar en algunos puntos de venta, pero con refrigeradoras o cosas así, no es una tienda, o sea, que, bueno, todo por del Iberi, y tengo un taller en mira flores, en donde puedes venir a tocarnos la puerta.
Exacto, porque, en verdad, no es una tienda, solo que la gente averiguó la dirección, no sé ni cómo, y como venían desde lejos a comprarnos. Claro, ¿qué le hace decir no? Claro, comiso les decíamos que no, y dijimos no, o sea, hay que tener una refrigeradora con cierto stock, y ahora sí,
que es que viene a tocarnos la puerta, algo para ofrecerte tenemos, y aparte este taller tengo uno más, o sea, tenemos dos talleres donde cocinamos, y después tengo dos talleres, dos cocinas, claro, los talleres. Y aparte estos talleres tengo centros de distribución, entonces cocinamos en estos dos talleres y despachamos, y desde estos puntos de despacho salen los rapis.
Y estos puntos de despacho están alrededor del Iman, entonces nos ayudan a tener como más coertura, para que más gente pueda cuantos centros de despacho tienes.
Tengo las dos cocinas y cinco centros de despacho, ¿cuántos personas trabajan? No he ido para alépenenla marca, o alépenenla. Bueno, ahorita somos, lo que pasa es que el año pasado finales, la temporada alta y fin es fin de año. Entonces, como que va moviéndose un poco, y ahorita que ya estamos como recuperándonos el verano, que es como la época donde menos se vende, estamos ya haciendo más o menos unos 60, pero hemos sido menos y hemos sido más también.
Se sienta persona. Sí. Y el año pasado, éramos más y en verano, éramos menos. O sea, también es un poco, sí, está, es, es, ah, indoneo, es por temporada hasta también.
Sí. Wow. Y que sí, si te tenerse 60 personas. Sí, no, ni siquiera yo sé en qué momento, lo que pasa es que también si lo es, o sea, tenemos una cocina donde hay tres turnos.
Y si te das cuenta, ahí ya son 15 personas hasta más, 18 personas en los tres turnos. Después en cada centro es de despacho y cuatro. Y después en la otra cocina, igual,
no son tres turnos, son dos turnos, pero ahí hay 15 personas más. Entonces, si te pones a pensar, de la suma todo, ya es un equipo más los administrativos.
Entonces, en verdad, sin darte cuenta, claro, ya somos 60 personas, ni yo sé cómo, pero, pero sí.
Es un poco tiempo. Sí, en poco tiempo. Sí. Wow. Tienes alguien que es un mano derecha que como en la que como que leas cosas para tú también liberar.
Sí. O sea, ahorita, mi mano derecha y mi par es mi papá, pero sí tenemos, digamos, entre los dos, a un gran apoyo que nos ayudan absolutamente todo y él tiene como su gente.
O sea, personas que lo ayudan a él, ya para por área, ¿no? O sea, ya dividido en área. Sí, en verdad, somos un equipo administrativo relativamente chico, pero somos súper funcionales y súper.
O sea, todos tienen, en verdad, todos son. Personas demasiado, demasiado, demasiado importantes en el libro, o sea, sí.
Escúchame, ¿y cómo le muestro su equipo? ¿Cómo hacer exactamente el postre que sea tal? ¿Cuál, o sea, el opinión y lo hace?
En verdad, todos. ¿Por qué esa es bien? O sea, es un don, digamos, en él.
Así como hay gente que no se pinta en un cuadro increíble. O sea, ¿cómo haces para delegar eso?
Sí, o sea, la estandarización de producto, en verdad, creo que es de los retos más complicados que hay en este tipo de negocios.
¿Has aun cuando son productos perecibles, porque también hay alimentos que duran días de días o hasta meses o años?
Bueno, pero que las tres me duran un poquito más. Pero no, no tanto, no.
Nosotros depende mucho del postre. Si es un postre con frutas, se vende ese día y ya, si es un alfajor, ese día y ya, pero hay postres que pueden durar dos días.
Y cuando son productos que tienen alta rotación, digamos, o sea, que los tienes que vender rápido, mejor dicho, si es súper delicado, porque obviamente el día es que salgan frescos, que estén espectaculares, o sea, ese es nuestro foco principal.
Y en realidad, para poder lograrlo, esto es un proceso. O sea, como te digo, hemos pasado de ser cinco personas en cocina, hacer en cocina unas cuarenta, cuarenta y cinco.
Y mediante el equipo ido creciendo, le he ido enseñando a las personas nuevas que van entrando como es que se debe hacer cada uno de los postres, ¿no?
Igual esto, un reto, fallas siempre hay y siempre van a ver. Pero yo creo que lo importante es avanzar de a pocos y eír enseñando y transmitiendo estas personas nuevas que entran, las recetas y todo lo que queremos como transmitir en estos postres casemos.
Entonces, en verdad, es un proceso. Y ahorita como que te estás enfocando un poco en crear contenido o esa parte como como creadora, contenido lo ha dejado un poco de lado.
Ahí tengo mi sepocas, o sea, ahorita estoy tratando de retomar de nuevo, porque hasta hace dos semanas se lo contenido, siempre tanto como de reaparecer por lo menos, pero sí se me ha estado siendo súper complicado.
Es que es difícil por contenido, o sea, tomo montón de temas de tiempo. Necesitas, o sea, días enteros para hacer contenido y yo no los tengo.
Claro. Y hay semanas que digo, ok, esto se me ha nacido para ver a ver contenido y hasta para guardar un poco de contenido, para de repente subir la siguiente semana.
Y se empiezan a presentar cosas urgentes, que si o si tienes que empezar, o sea que tienes que hacer, a les anda por favor, una reunión urgente, porque ha pasado esto acá o ha pasado esto otro.
Y tu día se termina llenando y no termino siendo nada de contenido y para mí es un reto ríbil, o sea, ¿verdad?
Yo sufro, me encanta hacerlo, es lo peor de todo, que me encanta hacer contenido y sufro por no poder hacerlo, porque me encantaría tener el tiempo de hacer más.
Pucha, o sea, la gente pienso que como ya sí, no te demoras un tiempo editando, entonces quedándole tú.
La idea para empezar, qué es lo que querés, qué contenido quieres hacer, obviamente todas nosotras las creadores contenidos, buscamos que al final el video sea virarlo por lo menos que enganche.
Todo el esfuerzo.
O conectar con nadie.
No quieres subir el video para 5 a 2.
Exacto, entonces, claro, o sea, crear la idea, o sea, editar el video, grabar el video, el espacio, la luz, no sé qué, al final te terminas de morando años.
Y claro, o sea, es una chamba, ¿en verdad?
Es una chamba.
O sea, yo, en verdad, se lebró muchísimo esas personas en prende horas cada vez más que eran contenidos, porque es doble chamba.
Sí, no.
O sea, entonces no es fácil.
No es fácil, no es fácil.
No hay un momento que descuidas una de las dos, porque no se puede.
Sí, yo tengo que descuidar, obviamente, el contenido, porque tienes un empezar y más que tengo que manejar constantemente.
Sí, siento que en el momento de las redes se han jugado en el camino, o donde has dicho cómo que pucha esto me está pasando.
¿Este tú hizo en una pequeña crisis?
Sí, o sea, a ver, yo creo que las redes me han tratado de jugar en contra, y al final, todo terminar.
Sí, y al final, siempre me ha terminado jugando, favor.
Pero sí, o sea, he tenido la cantidad de críticas negativas que han habido en redes de mis postres ha sido infinitas.
O sea, la que han habido.
No, he visto, obviamente, muchas más positivas que negativas, pero sí, siempre hay esas personas que hasta propósito lo hacen.
o sea, comen el postre para poder crítica y por ahí que hay alinquebrado no le ha gustado
que es completamente real, este, ya subido, digamos, el vídeo a redes y se ha vuelto a ir al y,
claro, obviamente digo, salvo perjudicada pero al fin y al cabo mi marca se ha vuelto conocida por
todas las críticas sean positivas negativas y yo creo que a la gran mayoría le encantan mis postres y
creo que esa es el punto, o sea, no, no usarle a todos necesariamente, yo estoy feliz con que
el 80% de las personas, 70% de las personas les gusten y con eso estoy tranquila y satisfecha,
y sí, y no, no necesito más, o sea, que con eso estoy contenta. Sí, ya si me quieres
crítica, que tica me apiste, literalmente, o sea, no, no me importa, yo ya estoy de hierro,
yo veo una crítica, lo veo para saber, para ver algo, una crítica constructiva y hay que
siempre aprender. Ok, lo apunto, lo anoto y paso el vídeo. Claro, y listo. ¿Qué tienes?
¿Qué planesa media no largo plazo tienes ahorita como alépenito y como con tu empresa?
Bueno, como alépenito, de hecho, ser un poco más organizada para poder realmente seguir haciendo
contenido, porque como te digo, me encanta, me fascina y lo quisiera hacer por el resto de
mi vida si así pudiera, entonces enfocarme más en mi marca personal, eso como alépenillo,
y como empresa, en verdad, no hay ninguna tienda física, entonces estoy terminando de crear
el concepto que quisiera llevar a tener, porque claro, la idea es que sea algo que yo afuturo,
admide y que quiera seguir replicando a lo largo del tiempo, entonces quiero hacerlo con mucho
cuidado, mucha delicada esa para poder disfrutarlo siempre, entonces terminar de crear el concepto
que quiero en una tienda física, digamos, y hacer la primera si es posible este año, principios
del próximo y empezaría a replicarlo. Lo máximo. Sí, bueno, en verdad, felicitaciones,
alegras, tus cosas son deliciosos. Gracias. Yo soy fan de los alfajores. Tú eres de las, de las
primeras clientas de todas maneras. Ah, sí? Sí, no te creo. Sí, tú más pedidos desde el 2021,
de todas maneras. Yo soy segura. Pues sé, en el año 2022. Sí, en paso de un íntimo, la origen.
No me va a probar. No me voy a probar, no me voy a visitar un sitio. Sí, no, hace años más pedido.
Y te escribí y me mandaste. Sí, bueno, inazo. Sí, ahí sí me hiciste pedido. Sí, ahí
mandados alfajores. Me encantas alfajores. Sí, es fan. Pero nada, gracias por estar aquí.
No, gracias a ti. Y nada, muchísimas gracias de ustedes por escucharnos. Ya nos vemos en un
siguiente episodio. Chao. Espero que te haya gustado este episodio y gracias por quedarte hasta
el final. No olvides suscribirte al podcast. Nos vemos en un próximo episodio. Chao.
Podcast Summary
Key Points:
Alessandro Apení comenzó su aventura en la repostería desde una infancia donde siempre hizo postres para su familia, sin un plan empresarial inicial ni un nombre formal.
En el año 2021, durante la pandemia, su negocio creció organicomente gracias a redes sociales, especialmente Instagram y TikTok, donde mostró la imperfección y el sacrificio detrás de su trabajo, ganando confianza y reconocimiento.
Hoy tiene una empresa de repostería con dos cocinas, cinco centros de distribución, más de 60 empleados y un socio clave en su padre, que ha permitido crecer y mantener un equilibrio entre calidad, escalamiento y bienestar personal.
Summary:
Alessandro Apení cuenta su historia desde una infancia marcada por la pasión por hacer postres en casa, hasta convertirse en emprendedora de repostería con un crecimiento orgánico durante la pandemia. Inicialmente, su negocio era un hobby, pero con el tiempo, la demanda creció gracias a su contenido auténtico en redes sociales, especialmente en TikTok, donde mostró la realidad de su proceso, la imperfección y el sacrificio. Esto generó confianza y viralidad.
En 2021, comenzó a vender postres en porciones, como los cuchariables, que se convirtieron en su producto más popular por satisfacer el antojo constante de los consumidores. Hoy, su empresa, conocida como Iberi, no tiene tienda física, pero opera con dos cocinas y cinco centros de distribución en el área de Iman, empleando más de 60 personas. Su padre se ha convertido en su socio clave, ayudando con la gestión y el equipo.
A pesar de los retos de tiempo, estrés y críticas en redes, Alessandro mantiene una mentalidad centrada en el presente, valorando el crecimiento sostenible y la calidad de los productos. Su meta a largo plazo es crear un concepto de tienda física que refleje su enfoque en la delicadeza y la autenticidad, que pueda replicarse en el futuro. Ella destaca que su éxito no depende de críticas negativas, sino de que el 70% de sus clientes disfruten sus postres, lo cual le da sensación de tranquilidad y orgullo.
Aunque su contenido creativo es una fuente de amor, también lo considera una carga, por falta de tiempo, lo que la lleva a priorizar su trabajo operativo. Su historia es un ejemplo de cómo la pasión, la constancia y la autenticidad pueden transformar un hobby en un negocio exitoso y sostenible.
FAQs
Alessandro siempre tuvo un interés por hacer postres desde la infancia, especialmente en fines de semana. Aunque nunca vendía, empezó a prepararlos como hobby. Durante la pandemia, con más tiempo en casa, comenzó a compartir postres en redes sociales y se convirtió en una figura reconocida por la calidad y la autenticidad de sus productos.
Alessandro inició con un Instagram donde mostraba postres en casa, con historias naturales y auténticas. Su primer TikTok, centrado en el proceso de hacer postres, se viralizó rápidamente, lo que le dio un impulso significativo en el crecimiento de seguidores y ventas.
Lanzó los cuchariables, un postre en porción, en 2023. Se inspiró en una publicidad de una empresa que vendía potecitos y decidió probarlos en casa. Al ser muy populares, comenzó a venderlos rápidamente y se convirtieron en su producto estrella.
Inicialmente vendía postres en casa y a amigos cercanos. Con el crecimiento del público, necesitó un espacio más grande para producir. Creó una cocina profesional y centros de distribución alrededor de Iman para atender la demanda y mejorar la logística.
Actualmente, su equipo está compuesto por 60 personas, incluyendo personal en dos cocinas, cinco centros de distribución y personal administrativo. Este crecimiento ha sido resultado de la escala de producción y la demanda constante.
Decidió abandonar su carrera en el sector corporativo porque le encantaba el proceso creativo y emocional de hacer postres. El miedo a no tener éxito en su carrera profesional lo motivó a vivir el presente y dedicarse completamente a su emprendimiento.
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