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El retorno

40m 10s

El retorno

El podcast narra la historia de Mar, una migrante venezolana que, tras cuatro meses de viaje hacia Estados Unidos, decide regresar a su país debido a las estrictas políticas migratorias de Donald Trump. Mar, junto a su madre y hermana menor, salió de Venezuela en marzo de 2025 con la esperanza de solicitar asilo en EE. UU., pero se encontró con un panorama adverso: la cancelación del programa de citas CBP One, el cierre de la frontera y el aumento de deportaciones. Durante su trayecto, cruzaron la peligrosa selva del Darién, trabajaron en condiciones precarias en Costa Rica y México, y vivieron con el temor constante a los cárteles y la violencia. Al llegar a México, la situación en EE. UU. no mejoró, por lo que optaron por regresar. En Paso Canoas, una ciudad fronteriza entre Costa Rica y Panamá, Mar enfrentó otro obstáculo: las autoridades panameñas no permitían el paso sin pasaporte vigente, lo que dejó a muchos migrantes varados. Este flujo de retorno, aunque menor que en años anteriores, es constante y ha generado un aumento en la trata de personas. Las organizaciones humanitarias en la zona ofrecen ayuda básica, pero observan un cambio en el ánimo de los migrantes, que ahora muestran más frustración y desgaste que solidaridad. La historia de Mar refleja el impacto humano de las políticas migratorias restrictivas y la difícil decisión de muchos de regresar a sus países de origen, incluso con condiciones adversas.

Transcription

6690 Words, 38475 Characters

Spanish
Esto es un "I Heart" podcast. ¡Gueron City Human! ¿Cómo te quiere llamar? Márc. Márc. Ya, Márc. ¿Cómo estás? Bien. Nuestro editor, señor, Luis Fernando Vargas, la conoció en paso canuas. Es una ciudad pequeña, además de 11.000 habitantes, pero no es una ciudad que no se puede ver. Es un lugar que no se puede ver. La conoció en paso canuas. Es una ciudad pequeña, además de 11.000 habitantes permanentes, justo en la línea que divide a los dos países. Tiene casas y comercios a ambos lados. Estaba con su mamá y su hermana menor en el parque del lado cosarricense, sentadas en una banca, cerca de un árbol, cubiéndose del sol intenso y abrumador del medio día. Ella y su familia habían salido de Venezuela cuatro meses antes para llegar a los Estados Unidos. Y después regresar a su país, porque tampoco es que no queríamos quedar mucho tiempo. Y lo mío era seguir estudiando ya, trabajar, comprarme mis cosas de Venezuela y volver. Cruzar una selva del Darien, pero este año era muy diferente de los años anteriores, donde miles de personas pasaban por ahí a diario. Cruzamos al Darien, duramos cuatro días ahí en esa selva. Bien feo. Ya está, ya no mucha gente o no. ¿Para allá? Ya no pasan. Lo novedoso no es que mar esté ahí. Total en los últimos años paso con ove ha sido un lugar de tránsito constante para migrantes como ella, buscando una vida mejor. Son historias que hemos escuchado muchas veces. En realidad, lo que ama la atención de mar es que no acaba de cruzar la frontera de panamá a Costa Rica para seguir sus rutas hacia el norte. No, eso lo había hecho hace meses. Ligo hasta México. Lo novedoso es que ella estaba de vuelta. Lo que quería hacer ese día era cruzar de Costa Rica a panamá para seguir su camino hacia Venezuela. Mar se estaba devolviendo. Me acandese que te vas a ir para panamá. Sí, si Dios quiere. Ver si podemos, porque la policía no nos deja pasar. A ver si nos dejan pasar hoy. A ver si nos dejan pasar, dice. Porque las autoridades migratorias panameñas le estaban negando el paso a cualquiera que no tuvieron pasaporte vigente. Algo que muchísimos migrantes después de meses o años en el camino no tienen. Históres como la de Mar Abundan en Paso Canoas. Durante el último año, ahí ha llegado miles de personas de diferentes nacionalidades, que en algún punto buscaban oportunidades en Estados Unidos, que estuvieron dispuestas a atravesar miles de kilómetros en condiciones difícilísimas y con peligros. Todo por una esperanza, un sueño. Pero que con la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y sus políticas antimigratorias. Decidieron que era mejor regresar al país que habían dicho a Dios. Nuestro editor, señor, Luis Fernando Vargas, visitó Paso Canoas para entender cómo se vive ese camino de regreso. Lo dejó con él. Mar su hermana menor y su mamá empezaron su viajes de Venezuela hacia los Estados Unidos en marzo del 2025. Menos de dos meses después de que Trump hubieran traado a la Casa Blanca por segunda vez. Querían pedir a silo, pero quedaban con cautela. No estaba muy al tanto, pero si habían escuchado que no hubieran estado sonidos, tenía una estricta política en contra de la migración. Y es que desde esos momentos ya sabemos inundados de noticias como éstas. A menos de dos horas iniciar la nueva administración, el gobierno de Estados Unidos canceló el programa de citas "CvP1" para migrantes en buscar a silo. Donald Trump está cumpliendo con sus promesas de campaña y está misma tarde desde el Pentágono se ordenó. Él desplega de 1500 soldados a la frontera sur. Lo han llamado una oleada gigante. Estamos hablando del mayor operativo conjunto de inmigración en la historia del estado de la Florida. Pero decidieron intentarlo. De todas formas querían hacer el trámite de asilo formal, entrar legalmente. Después de viajar por Colombia y cruzar el Darien y para nada se atascaron en Costa Rica. No han paso que no, sino he dado otra frontera con ni caragua. No les alcanzaba la plata para seguir, es que ella y su mamá buscaron trabajo y a un poco tiempo lo consiguieron. Marlo hizo una tienda de videras. Fue una de las etapas más difíciles del viaje. Vivíamos en una carpeta o la carpeta. Y nos tocó dormir en las calles. En la carpeta fueron las calles. Fue ahí que empezaron a notar eso que ya mencionamos antes. Muchos migrantes lo agresando, rumbo al sur. Sí, varias gente venía bajando. Otra vez a su país se quedaban aquí en estos países porque en México es más o menos peligroso. No eran carabanas, sino grupos pequeños, pero eran constantes. Y es que Estados Unidos, en el primer día del gobierno de Trump, no solo había cancelado la cita de migración en la frontera con México, sino que literalmente había servado la frontera. México era un país complicado para quedarse esperando a que algo cambiara. Hay las historias de secuestros, extorsiones, asesinatos, trabajos forzados y violencia que enfrentan los migrantes son comunes. Muchas rutas de tránsito, especialmente las de los viajeros y documentados son controladas por el crimen organizado. Además, existen redes de tráfico de personas para cruzar la frontera con Estados Unidos. Todo esto ha hecho que la ONU considera el paso por México, la ruta migratoria terrestre más peligrosa del mundo. Con ese peligro y sin garantía de que ona poder cruzar a Estados Unidos y establecerse allá, sin ser deportados o detenidos, muchos con miedo o ya cansados de tanto tiempo viajando, sentían que no valía la pena entrar a ese país. Pero Mary, su familia no estaban listas para renunciar a la posibilidad de entrar a Estados Unidos. Para ese momento llevaban dos meses de viaje y después de buses y caminatas llegaron hasta México. Teníamos el miedo porque se decían que se agarrara más adelante un cartel para secuestrarse y perder claro. Pero asoñamos el riesgo y no podemos de noche caminando duramos como dos días caminando hasta el tapacé. Como ya dijimos, su plan cuando salieron de Venezuela era poder pedir una cita a través de la aplicación del servicio de migraciones de Estados Unidos para ingresar como solicitantes de asilo. Y a pesar de que la administración había eliminado ese proceso desde enero, querían seguir, a ver qué pasaba, a ver cuando se ranoaba. Tal vez no lograrían conseguir la cita por la aplicación pero de pronto habría otra manera. Se tuvieron que quedar en Tuxla, chapas, casi a 2.000 kilómetros de la frontera con Estados Unidos. Ahí de nuevo fue necesario trabajar, oro haber un poco de dinero antes de seguir. Mark consiguió otro empleo en una obra de construcción de muscuente. El primer día me dieron para limpiar y al segundo día nos llevaron a donde están. Así no le psicóbilla pero como no había mucho personal, me dieron de bodeguera. Tenía que entregar los materiales y las cosas especial pico, la pala a los trabajadores. Y anotaba área así. Y me atras juntaban dinero esperaban a ver si la situación en Estados Unidos cambiaba. Pero las citas seguían sin abrirse, la verdad si las deportaciones seguían pasando y el gobierno estadounidense seguía luchando con las cortes para eliminar el estatus de protección temporal para los venianzolanos. Las cosas seguían cada día menos optimistas. Durante dos meses vivieron y trabajaron en condiciones difíciles. Como lo habían hecho en Costa Rica. Ya estaban cansadas y teniendo en mente todo lo que habían vivido en el camino sobre la situación en Estados Unidos. Dijeron ya lo más. 4 meses en la ruta y su meta se había casi imposible. Su plan de trabajar haya un tiempo y volver a su país ya no parecía factible, práctico, ni atractivo. Y así empezó el camino de vuelta. Mar y su familia regresaron con un grupo. No era grande, pero no son a 11 personas. Venían en buses y volvieron rápido en unos pocos días. Y en varios lados, Mar escuchaba lo mismo. Todos comentan así, nos vamos a Venezuela porque es mejor estar en nuestro país, estar en mi paisaje. Y fue así que llegó a paso Canoas ese día de julio que la conocí. Varias personas de su grupo se habían quedado en San José, la capital Costa Risense, buscando alguna forma de hacer algo de dinero para continuar el trayecto por Panamá y Colombia. Había un sentimiento margo que se notaba en un mar. No era no, pero sí de excepción sumal desgaste. Tansaba el viaje, pero ya no quiero seguir ya en otros países, pero espero estar en mi pais. Allá uno tiene su casita y ya pues la situación en Venezuela no está muy buena que digamos, pero es mejor estar en paz. aunque ya lleva gran parte del camino de culo. ruido y ya no vivía el miedo por la situación en México. Es el trayecto que le faltaba mar, que es en realidad poquito comparado al resto, sabía o el tocado es más complicado. Si ese día en que hablé con ella lograron cruzar la frontera con Panamá, Marin y Seria subíjede a una región cercana al Darien para acoger una lancha hasta el caribe colombiano. El viaje era en lancha porque el gobierno para menio había empezado el cierre de la ruta del Darien hace un año. Esta noticia es de esos primeros días. Niedo y sosobra reina en trescientos demigrantes que se encuentran en necoclín. Paso obligatorio, un territorio colombiano para cruzar la selva del Darien, luego de que las autoridades panameñas instalaran cercas con alambres de puas para impedir el cruce en la frontera en cuatro diferentes puntos. En las imágenes en redes sociales y noticieros, se ven los caminos que durante años, miles y miles de caminantes habían trazado en la selva del Darien, siendo bloqueados por metros y metros del hambre de puas. Con esa táctica, el gobierno para menio pretende que la selva del Darien vuelva a ser de nuevo un tapón. Así que para julio del 2025, la única opción para muchas personas era tomar la lancha. Un camino también peligroso. Hay muchos testimonios de lanchas undiéndose o siendo vencidas por el oliaje. Además, estaba el tema del costo. Estaba bien cara. Son casi trescientos dólares. Por persona. Hay muchas personas que, como saben, con una es migrante y tienen sangre, uno te entra en mucha plata. Así que son súper ricos y tal la cosa. Entonces, nos ven como cara de cheque y portó, te cor. Pero esa preocupación por el dinero sería para otro día. Antes tenía otro reto, lograr cruzar la frontera de Costa Rica para más en Paso Canomas. Me he despedido de mar, deseándole buena suerte en ese trayecto del viaje. Preguntándome por qué Paso Canomas había vuelto una trada para muchos migrantes en sobre torno al sur. Y que ha significado eso para un pueblo que por años ha vivido de la migración. Una pausa y ya volvemos. En Nueva York, Lorena Borja será la protectora de latinas que han aprendido a sobrevivir tres veces. Como mujeres trans, como migrantes y como trabajadoras sexuales. Yo voy a llegar a donde tenga que llegar como una perra, pelear con garras y uñas. Pero cuando ella murió, nadie va a poder llenar los zapatos de la señora Lorena Borja. Soy Rula Abilamonios, él les invito a un mundo perós y brillante. De mujeres tres veces marginadas libran una cuarta batalla, no solo para sobrevivir tras la muerte de su madre protectora, sino para prosperar en un mundo lleno de amenazas, armadas de tacones, lentejuelas. Y si hace falta, un buen show de tequila. Escuchas central las reinas de Queens, como parte de mi cultura Podcast Network. En la abde a Hard Radio, a Popotcasts, o donde sea que escuches sus podcasts. Estamos de vuelta, visionando bargas, no siguen contando. Ya lo dijimos, para su canoa se ha vuelto una traba para muchos migrantes en su retorno al sur. La ciudad ubica justamente en Alinea, Fronteriza. Los pues son migratorios y daduanas están regados por la carretera interamericana, que está en el centro del pueblo. Pero el límite entre ambos países, ahí no lo marco un río o una cordillera, es en realidad una línea de tiendas y almacenes comerciales. Son de tipo duty free, vibra de impuestos, como las de los aeropuertos. Además hay una zona de tolerancia de libre tránsito, tenés completa libertad de caminar y comprar o vender cosas a 100 metros de cualquier lado de la línea fronteriza. Muchos centros comerciales tienen entradas en ambos países. Hay pasillos contiendas donde entradas y no tenés muy claro de que lado de la fronteras estás. En el momento más crítico, una 2600 personas pasaban por ahí a diario. Todas habían salido del Darian hacia poco. Hoy la cantidad de gente que está regresando al sur es mucho menor. El gobierno constalvizense de joder cifras oficiales, pero las organizaciones humanitarias que trabajan en la zona calculan que son una 200 de máximo 300 personas que pasan por ahí diariamente y está en una situación muy vulnerable. Nosotros en este momento decimos que en el flujo migratorio hay dos cascas. El es Rafael Lara, coordinador nacional de la red clamora en panama, una organización religiosa que durante muchos años habría indavado a yo a monetaria migrantes. Cuando el Darian se rado en los últimos meses han concentrado su operación en paso canoas. Está la casta de los migrantes que tienen pasajor de vigente y la casta de los migrantes que solamente tienen cédula o un registro de nacimiento. Los que tienen pasaporte vigente pueden cruzar a panama y seguir su camino, guapojarse en los pocos funcionarios de la organización internacional para las migraciones que quedan por la zona para entrar a un programa de retorno voluntario asistido. Ellos te ayudan con nuestra meta necesarios para regresar en avión a tu país de origen. Luego están los otros dos más vulnerables, los que son la mayoría. Los migrantes con cédula nada más o sin cédula o solamente registro de nacimiento pues tienen que jugarse. Aquí explico porque si no tienes un pasaporte vigente en panama necesitas un permiso consular algo que hasta hace unos meses era imposible por el que era de las relaciones diplomáticas entre Venezuela y panama. Y si no tienen lo que necesitas para perder el permiso la opción es cruzar de manera irregular, evitando a los oficiales de Servición Nacional de Fronteras. Entonces el gobierno de panama a estos los llega a encontrar en los puestos de control capaz que los revuelven a postcarrica no signantes poner una sanción significativa una multa que yo nunca va a pagar. Multas de entre mil y cinco mil dólares y si esa multa no se paga las autoridades panameñas no los dejan seguir su camino. Esta política hizo que en febrero del 2025 cuando empezó a notarse el retorno de migrantes desde el norte se formaron un grupo importante de personal baradas en Paso Canoas. Las autoridades migratorias de panama no les dejaban pasar sin pasaporte llegaron a ser cerca de 300, la mayoría venen solanas. Era una cena que Paso Canoas ya había vivido varias veces durante años cuando las personas iban hacia el norte, con migrantes cubanos, africanos, aetianos en en solanos. El 11 de febrero del 2025 hubo una reunión entre el ministro de seguridad de panama y el de Costa Rica para discutir las condiciones del paso de sus migrantes a panama. Si para maio a dejarlo seguir su camino querían que el ingreso al país fuera controlado, con su pervisión de documentos y de antes de antes penales en territorio costarricense. Acordaron ya ahora las personas en un albergue para hacer el trámite, pero a los minutos las cosas estallaron. Una caravana de cena de venen solanos decidió cruzar la frontera sin permiso. Las autoridades costarricenses en Paso Canoas no los detuvieron, pero a unos 5 o 6 kilómetros llegó el cena fron, el Servicio Nacional de Frontera de panama. Ahora ha llegado una cantidad considerable del Servicio Nacional de Frontera, así también de la policía del tránsito y han tratado de atajar esta caravana de migrantes que van caminando ya aproximadamente hace hora y media desde que salieron del detector de Paso Canoas y no están permitiendo en estos momentos que los migrantes crucen. Era tenso, había discusiones, gritos, no pasó agresiones físicas, pero las autoridades para mañar regresaron a la caravana de vuelta costarrica, donde la policía lo llevó a un albergue en Paso Canoas. Pasaron varios días ahí sin poder continuar su camino. Yo estaba en San José donde vivo siguiendo esta noticia y la imagen que recuerdo es cruel, brutal. En casi todos los reportajes en la vi, una madre gritándole a los policías que le han cerrado el camino y también a la cámara que está grabando la cena, con un brazo cubre a su hija pequeña, yo no sé, su 8 años. La niña llora, asustada, desconsolada, es una cena que se te quedan a mente. Esa caravana marcó un antes y después en Paso Canoas. A los días de estar en el albergue, las personas que fueron detenidas en la caravana se fueron llando poco a poco de la ciudad. A unos se lo llevaron los buses del gobierno para menos después de la revisión de sus antecedentes penales y sus papeles, pero no había campo para todos, los que quedaban buscaron la forma de seguir su camino. Tal vez me dijeron, usaron coyotes, y es que desde ese día por el miedo a no poder pasar, la trata de personas que ya era un problema en la zona, se ha incrementado. Y es que la media provocó un incremento también en todos esos abordajes por parte de el bes y trata. una situación compleja en la zona, pero bueno, se ven obligados también a coordinar con esas personas debido a la limitación, verdad, que no se les permite continuar. El es YoSet, Chavarria, trabajó el social que colaboran pasocanos con el servicio de suita para migrantes. Una de las organizaciones que desde hace años brindan a ayuda y monitorean la zona. Las organizaciones humanitarias han visto una nueva manera en que los migrantes están cruzando a Parama. Los que vienen de vuelta desde el norte necesariamente tienen que pasar por San José, la capital Constitución. Ahí, toman el último uso a la frontera de pasocanos, que llega cerca de la media noche. Siempre, en los últimos buses llegan la mayor cantidad de personas en este flujo. Los que tienen la posibilidad seguirán sus rumbo y aquellas personas que no tienen esta posibilidad de continuar de manera inmediata, son los que vemos diariamente durante el día en esta frontera. Que en realidad suelen ser mucho menos de los 200 o 300 que calculan que pasan diariamente. También hablan con Adrián a Calzada, en Mexicana y pertenece a la congregación de las hermanas de la caridad del verbo encarnado. También es una de las coordinadoras de un comedor solidario que manejan un grupo de diferentes congregaciones religiosas en la iglesia católica de pasocanos. Es el lugar de atención humanitaria más importante en la ciudad actualmente. Nosotras atendemos en un comedor humanitario y nosotros más o menos un por medio si te pude decir, sí, sería como 50. Hemos tenido veces que hemos atendido a 90 personas en el comedor y a veces que hemos atendido a 10 personas en el comedor. Es decir que aunque pase inmigrantes diariamente por pasocanos ya no se ve en con tanta facilidad. Es una situación drásticamente distinta a la que la ciudad ha vivido en los últimos 10 años. También es una situación diferente en otro aspecto, el emocional. Adriana ha notado que los migrantes que están llegando a la comunidad ahora se ven muy afectados. ¿Pienes cuantos ilusión pensaban si fue frustración como tuya abartos o sea abartos de veras? Ella llegó a pasocanos en el 2024 para trabajar dando a ayudar los migrantes. Es una iniciativa de congregaciones de diferentes países que vieron que se necesitaba ayuda humanitaria en pasocanos, un punto importante en la luta migratoria. Adriana que siempre han dado un lugar a otro se ofreció como un entaria. Antes de eso trabajaba un albergen palenque, chapa, zona sur de México, con personas que todavía se dirigían hacia los Estados Unidos. Y claro, yo trauma, yo cansaba un físico, yo muchas cosas. Era cuantos nos robaron, cuantos gente vimos que mataban al Darien o vimos que se cayó el niño o a todas las historias que hicieron de terror. Pero también vio la camaradería de una experiencia compartida. Lo vivimos juntos y a sonos unes, aunque apenan nos conozcamos. Muchas solidariedad entre ellos, entre los grupos, las personas contaban, también nos adentro de todos estos cosas tremendas como se apoyaban en la selva, pues nos ayudamos, este no cuyo, esta persona me cargó a mi niño o yo me encontré una familia y los ayudé. Ahora, el sentimiento es más cercano a la desesperanza. Si una sensación de un sueño, yo no quiero decir un sueño frustrado porque digamos un sueño transformado, ¿no? La gente sigue con la esperanza, pero si la muchísima gente pues vendió todo por llegar allá, el camino se arriesga fuertemente y ahora habría hacia abajo, pues si es triste, ¿no? Más allá de que sea cierta o no. La idea del sueño americano, es a de que Estados Unidos es un lugar donde puede llegar sin hacerse socialmente, fue parte del movimiento migratorio que vivimos por más de una década en diferentes países de Latinoamérica. Era un motor, una promesa para muchas personas que decidieron emprender el viaje a pesar de los riesgos. Otra de las personas que brinda yo de monetaria me dijo que ha habido muchas veces la frase "yo no sé qué fui a hacer", referiéndose a tratar de llegar a Estados Unidos. Muchos se sientan engañados, me lo confirmé directamente en mi conversación con José, un hombre de una solano de suave que conocía fuera del comedor solidario cuando estudian paso caromas. Tiene unos 30 años de salto con tatuajes, ya va más de un año en el camino. Con amigo y como parej, no me gato. Poco a poco subí hasta llegar a los Estados Unidos y logró entrar a Texas. "En el día de 18 años ya los 20 días ya fui deportado porque ya no tenía protección, todo sí que van". No tuvo tiempo ni a sentarse, fue deportado a México, su pareja también, tuvo que hacer muchos malavales para que le enviaran a su mascota, pero lo logró. Ahí decidieron que no creían volver a intentar cruzar a los Estados Unidos, ya les quedó clara la posición de Trump. "Y ahora mismo estemos políticos y también ya él también tiene como un ideología de que somos el patio de tracer". "Ya no nos han atractado de ver allá nada". "Ya, ya lo moren otros mandatos con otros presidentes, no consideramos ser con él". Hablamos un momento de algo que, José, eso de que Trump tiene una ideología de que somos el patio tracero. Es que es importante entenderlo. Para los que han diseñado las nuevas políticas migratorias de Trump, que José diga eso, es un trumbo. Que los migrantes se sientan desanimados en el camino es precisamente lo que buscaban, lo que querían. La ruta siempre ha sido peligrosa, larga y cruel, y sin embargo, la gente seguía intentándola. Entonces, hagamos la imposible, inútil, que entiendan que ya no hay manera de que entren. De zona cruel lo es, pero algo es cierto, lograron su objetivo. "Planes así el pronto para para más". "Si hay un intento, les tienes muy bien. Para nada, me voy a ver cómo nos decían, a veces me hace que avanzan". Hay una palabra aquí que me llama la atención. "Avanzar, a ver si nos dejan seguir avanzando", dice. No retroceder. Como si, aunque frustrados y desilusionados se negarán a rendirse por completo. Como me dijo Adriana, los migrantes se devuelven, pero su meta de tener una vida mejor. Sí. Paso que no hace enfrenta mucho retro, sexualmente. El crimen organizado, incluyendo la trata de personas y el tráfico de drogas, es un tema muy delicado. Me recomendaron no salir a recordar las calles en la noche, me dijeron que tuviera cuidado en el hotel en que me hospede porque pasaban cosas sospechosas. Como es una comunidad pequeña, hay idea de quiénas están involucrados en el coyotaje. Las organizaciones que orían a ayuda tienen cuidado. Me dijeron muchas cosas de record. Y es que hay que entender qué pasó con ovas estadounidicamente a un área del país llena de resagos. La pobreza, la norma, la falta de infraestructura pública también y a la empleo escasea. El turismo que el gran parte del sustento de las zonas fuera del Valle Central de Costa Rica, que es el área más urbana, nunca sido fuerte. Una ruta migratoria por tierra que ha existido por prácticamente una deca ha transformado varias veces a Pazokanoas. Como ya dijimos antes de la llegada de los primeros migrantes, se conocía como un centro de compras por sustiéndoles libres de impuestos. Era común que la gente diferente a partir de Costa Rica fuera comprar lo regalo en a los navideños ahí. Luego, con la aparición de los migrantes, esos compradores llegaron menos. Y a medida que aumentaba la crisis humanitaria en Pazokanoas y con la llegada del COVID, los compradores dejaron de sostener la economía de la ciudad. Pazokanoas tuvo que adaptarse. Esta era la faelara, el coordinador de la red clamor que escuchamos hace un rato. Me dijo que durante años cuando la gente iba hacia el norte, nunca faltaron las quejas y la xenofobia. Había personas por todos lados, regado por todo Pazokanoas y durmiendo encarplicas. Entonces, las personas que vivían ahí y los comerciantes comenzaron a quejarse de como es posible de que están insuciando el frente de su negocio o el frente de su casa, pero se que pero esta gente que estaba en la calle también con su día. O sea, a pesar de las quejas por años, su sustento fueron a sus miles de migrantes que cruzaban mensualmente. O el migrante llega a comprar una botella de agua porque tiene ese hierveradader a ser. No es decir el sacrificio que hace. No más sin embargo el que se queda con ese dinero es el comercial de locada. Y ahora que la cantidad de personas que llega a Pazokanoas es una fracción de lo que llegaba antes y que la mayoría de esto se bajan del bus en Amabrugada y cruzan directo para la ma. Pazokanoas enfrenta un reto porque es inmigrantes, el pueblo sufre. Hay evidencia de esto. A finales del 2023, cuando miles y miles de personas buscaban llegar al norte, Panamá y Costa Rica implementaron un flujo controlado de migrantes. Las personas eran llevadas directamente desde la selva del Darien a un albergado a varios kilómetros del centro Pazokanoas. Los migrantes se dejaron de ver en la ciudad y la gente local protestó. Comisaron entonces los conversantes a quejaronse de que habían bajado las de impactas. Repasé noticias de esa época cuando se controló el flujo de migrantes. Me encontré como una nota de una mujer que decía que es hotel que año antes lo había construido para comparadores que llegaban a la frontera, estaba sido y lo dijo claro. El comencio me paso que no ha ojo con eso se debe a los inmigrantes. Si no se inmigrante aquí no tenemos, no hay plata, no hay nada. Yo tenía dos empleados y me quedé común. La situación actual, con pocos migrantes parando en el pueblo antes de continuar su camino, hace pensar en esa época. Ahora, Pazokanoas tiene el reto de desifrar cómo sobrevivir económicamente. Se nota la necesidad de que no migrantes salen de un taller mecánico, ese taller era su lugar dos pedajes. En Pazokanoas hay hoteles en cada esquina, pero es en las personas que llegan en peor situación económica. ni los pueden pagar. Entonces han surgido estos sospeajes informales, casas y negocios de personas que también están sufriendo económicamente. En un restaurante pequeño en que el comión día se invitaba a los clientes un cartel escrito como marcador, a que preguntaran por sospeaje económico. Comparado con el Paso Canona del que había escuchado estos últimos años, parecía un pueblo fantasma. Una pausa y volvemos. En Nueva York, Lorena Borja será la protectora de latinas que han aprendido a sobrevivir tres veces, como mujeres trans, como el migrantes y como trabajadoras sexuales. El rula Abilamoños, él les invito a un mundo ferocibrillante. Donde mujeres tres veces marginadas libran una cuarta batalla, no solo para sobrevivir tras la muerte de su madre protectora, sino para prosperar en un mundo lleno de amenazas, armadas de tacones, lentejuelas y si hace falta, un buen show de tequila. Escucha central las reinas de Queens, como parte de mi cultura Podcast Network. La Abilamoños a Podcasts o donde sea que escuches tus podcasts. Estamos de vuelta, los dejo con Luis Fernando. El camino es distinto para los migrantes que después de meses o años vuelven al sur. Cuando se dirigían hacia el norte, el trayecto era difícil, pero mucho menos solitario a nivel de ayuda humanitaria. Debido a problemas financieros, muchos a causa de recuerte de fondos provenientes de Estados Unidos, varias organizaciones que daban ayuda humanitaria han reducido sus superaciones en diferentes partes de América, incluyendo Costa Rica, incluyendo Paso Conomas. Ahora, las condiciones del retorno son de extrema o vulnerabilidad. Antes, por lo menos, dice Joseph Chaorriá, del servicio Jesuita para refugiados, había un acompañamiento. Bueno, o malo, pero había un acompañamiento donde las personas tenían en su ruta la capacidad de poder, en los distintos países, acceder a la respuesta humanitaria que se estaba haciendo por parte de los distintos países. Y que en esa noa lógica del retorno, no se podía acceder. Esa ha sido el reto en Paso Conomas, levantar de nueva una estructura que permita apoyar a los migrantes. Poder acompañar de la manera más integral a esta población debido que efectivamente hay un desgaste, hay un dolor, personas desgastadas emocionalmente con sus sueños venidos al suelo que orientados con la esperanza de poder llegar, construir una nueva condición de vida para ellos y para sus familias. Y que ya esa ilusión que los movía ya no estaba. Hoy, como se habrán dado cuenta, las organizaciones que apoyan a los migrantes que pasan por Paso Canón a un casi todo religiosas. El servicio es suita, por ejemplo, maneja la casa rupe, esta menos de 10 minutos caminando desde la iglesia, donde está el comedor solidario para migrantes. Como puede ver según nuestra capacidad organizacional, podemos contar con una serie de artículos, de bigen, de atención, una primera… Es una casa pequeña, como mucha salvedor. Hay una cocina donde los migrantes que llegan pueden preparar su propia comida, un cuarto con una cama donde pueden descansar un rato, aunque no quedarse a dormir, un baño para tomar una lucha, una pequeña sala donde sentarse. También tienen cositas para los niños. Que ojo y tuve una galleta y estas condiciones donde no citas unas extremas necesidades, extremas vulnerabilidades, pues generan un religio術tivamente y revive, ¿verdad? Esa fuerza. Además, es al trabajo de la red humanitaria local de la frontera sur, de si no de Paso Canoas que de hace varios años, cuando el flujo migratorio que iba del sur anorte era crítico, se unieron para brindar ayuda. Hoy reparten que te digían y comían diferentes puntos de Paso Canoas entre todas acciones. Pero es una lucha constante en un panorama que se puede sentir de solador, aun así, y una cantidad de norma de empatía y de solidaridad. Antes de tomar el bus de vuelta a San José, fui a ver cómo funcionaba el comedor solidario en el iglesia, en el 11 de la mañana. El calor, 35 grados con extremo de edad era brumaón. La iglesia subí calfrente del único parque de Paso Canoas, ese donde conocía mar. El parque se construyó tan solo hace unos años y es pequeño. Tiene una cancha para deportes, una fuente, una banca de piedra y unos juegos para niños. Hay un grupo de unas 15 personas esperaban frente a la iglesia, en una banca y un pedazo de césped protegidos por la sombre de un árbol. Todos eran migrantes en tránsito, uno colombiano quería quedarse en Costa Rica, probar suerte acá, pero la mayoría eran venecolanos y se dirigían a sus países. Esperaban el almuerzo entre conversaciones casuales, dan a agarren redes sociales y hacer llamadas con seres queridos. Hablaban de varias cosas, de un tatuaje con la chica se quería hacer con el nombre de su novio, de alguien que no entendía por qué en Costa Rica un cuarto hotel se le dice "cadina". Con el paso de los minutos llegaba más gente, poco a poco, una, dos, máximo, tres personas, un flujo tan pequeño como constante. De pronto, la esquina del parque se llenó de vida. Quaron hacer cerca de 50 personas, un día regular en el comedor. Cuando hablamos de migración, siempre resaltamos el movimiento, pero migrar también es esperar, esperar por trámites, por buses, a que haga mejor clima, a que noche es caua, que vuelva a manecer. Ese día se esperaba el almuerzo y luego la tarde, donde muchos intentarían cruzar la frontera con paramá. En parte de la vida de estos migrantes, pasan es un momento de espera, se conversa, se forman vínculos, surgen las risas, sean abrazos y los niños juegan. Pasado el medio de día, la espera por el almuerzo terminó, el portón de la iglesia se abrió y la gente se empezó a acercar. Un pasillo corto, dividé en la iglesia del Salón Parroquial, ahí se formaron dos filas de personas, una para hombres y otra para mujeres y niños. Adriana, la coordinadora del comedor, llegó a hablarle a los comenzales. Yo construcciones y para el tema del manejo de la basura dio un pequeño regalo. "Pero aquí ya me estaba, y me lo fue un par de asignar. Uno no tiramos la basura, no se miraba, porque ya he visto todo. Y dos por favor respetemos. Ayúdemos nosotros como grupos, y los mesos no nos gusta, de que hemos estado de la basura de la calle. Pero sí a calor, no lo de tuvo más, a filan peos o a moverse. Antes de entrar se anotaba en una lista, para llevar control de si son nuevos o han ido varios días a comer, solo para llevar una estadística y entender mejor cómo se está moviendo el flujo de personas. Luego, recogieron su plato en un mostrador donde ven unos tres voluntarios repartiendo, es asantarlo. Comieron entre conversaciones que se perdían en el eco del Salón, en un espacio de alivio, de esos que no abundan en el trayecto. Así lo han diseñado, me pidieron mantenerme alejado en una esquina, para no interrumpir ese momento de cierta normalidad, ves frute." Era una pequeña victoria, al igual que las risas de esas 50 personas en el parque, al igual que los chistes, y la gente que está en la primera línea tendiendo la crisis, lo celebra. Estas harían otra vez." Y otra cosa que acabó de descubrir también es que también a veces hay que tener cuidado, que no todas nuestras conversaciones tienen que hacer de eso. De eso, o sea, las dificultades del trauma, de los planes y esperanzas que nunca fueron, no todo negativo. Hay muchísimas historias también, tan bonitas, hay muchos alegrías, era diferente. Cuando iban hacia el norte definitivamente, pero con todo lo que te digo, las frustaraciones y todo esto, al final la gente, con la gente resiliente, ¿no? Como Graciela, es un nombre falso, Edben Esolana, habla bajito y se le nota cansada, también saben el parque ese día. No quieso que la entrevistara, pero no le molestó que agravar a su nido ambiente a lo de orsullo y de su hijo jugando con el celular. El niño nos mostró el juego a un nuevo comentarista que estaba en el parque y a mí. Al rato de conversar, Graciela nos dijo que va de vuelta a su país y nos preguntó. ¿Cuánto puede coger una cabita aquí? Una cabita. ¿Sabes qué es cabita? ¿Qué es cabita? Es como una caja. Sí, esa es donde, por ejemplo, si uno vende a repas se mantenga en alguien. Una cabita. A que le decimos Yelera. Quería vender a repas en el camino de vuelta a su país y quería comprar una para mantener las calientes y ganarse algo. Le dijimos algunos precios de los que ninguno de los dos estábamos completamente seguros. -¿No es cuánto pasa eso? -Quiero lo mencionar. Gran o pequeño. -No podemos sequenciar con marzo. -De pueden ser unos 15 dólares. -Estaba pensativa, pero rato le llegó una noticia. En la casa Rupé hay una lavadora. No había nadie en esos momentos, pero el día siguiente podría lavar la ropa sin costo. La pequeña victoria del día. Algo a que aferrarse. Según las organizaciones trabajando en Paso Canoas, en los primeros meses del 2026, el flujo de personas en la ruta Norte Sur se mantiene similar a cuando Luis Fernández visita la zona, mediados del año pasado. Reintervención militar en Venezuela por parte de los Estados Unidos no parece haber cambiado mucho las cosas. A unos 12 kilómetros del centro de Paso Canoas se ubica el centro de atención temporal, amigrantes, o catem. Surrió como una instalación para albergar a los migrantes y aliviar la crisis humanitaria en las calles de Paso Canoas. Menos de dos años después de su inauguración, el gobierno costarricense usó ese lugar para detener durante meses, acerca de 200 migrantes enviados por el gobierno de Donald Trump. Varios organizaciones de derechos humanos denunciaron las condiciones en que se trataron a estas personas. Luis Fernández Vargas es editor, señor de Raun Blante y vive en San José Costa Rica. Esta historia fue dictada porque a mí la segura y por mí, pero una celza hizo la verificación de datos, el diseño sonido de Andrés Aspiri, con música de Anatuirán, Rémi Losano y Andrés. Muchas gracias a Cristo Fer Pérez y Adam Álvarez del servicio Jesuita para migrantes por su guía. Agrademos también a Rebeca Sánchez y Susana Duarte de la red humanitaria local de la frontera Sur y a todas las personas que nos brindaron su testimonio. El resto del equipo de Raun Blante incluye a Paola Leán, Adriana Bernal, Aneriz Casasuz, Diego Corso, Emilia Herbetta, Camilo Jiménez Santofimio, Germán Montoya, Sara Selbe Ortiz, Samantha Proaño, Natalia Ramirez, Lina Rincon, Juan Pablo Santos, David Trujillo, El Saliliana Uyóa y Mariana Súñiga. Carolina Guerrero, Zasillo, Radioambulantes, un podcast de Raun Blante Studios, se produce ese mezcla en el programa "Hindenburg Pro". Tienes un amigo que esté aprendiendo español, cuéntale de "Jive World", nuestra aplicación para practicar español con las historias de Raun Blante. Voses reales, asentos reales, historias reales, el español que se habla en Latinoamérica. Entra ajota w.app y pase el dato. Si te gustó este episodio y quieres que sigamos haciendo periódismo independiente sobre América Latina, apoyanos a través de "Ambulantes", nuestro programa de membresías. Visita radionbulante.org/donar y ayuden a noso seguir narrando la región. Radioambulante cuenta de las historias de América Latina, soy Daniel Alarcón, gracias por escuchar. En Nueva York, Dorén Aborjas protegía a latinas que han aprendido a sobrevivir tres veces. Como mujeres trans, como inmigrantes y como trabajadoras sexuales. Pero cuando murió, comenzó una cuarta batalla para prosperar en un mundo lleno de amenazas. Escuchas central, las reinas de Queens, en la apte "I Heart Radio", "Apple Podcasts" o donde sea que escuches sus podcasts. "This is an I Heart Podcast". Guarante Human.

Podcast Summary

Key Points:

  1. Mar, una migrante venezolana, inició su viaje hacia Estados Unidos en marzo de 2025, pero decidió regresar a Venezuela tras las políticas antimigratorias de Donald Trump.
  2. Durante su trayecto, enfrentó condiciones extremas como cruzar la selva del Darién, trabajar en empleos precarios en Costa Rica y México, y lidiar con el miedo a los cárteles.
  3. En Paso Canoas, frontera entre Costa Rica y Panamá, muchos migrantes como Mar se quedan varados al no tener pasaporte vigente, lo que ha incrementado la trata de personas y el uso de rutas irregulares.
  4. El flujo migratorio hacia el sur ha disminuido, pero ahora es constante, con grupos pequeños de migrantes que regresan por la falta de oportunidades en Estados Unidos y el endurecimiento de las políticas migratorias.
  5. Organizaciones humanitarias en Paso Canoas brindan ayuda básica, pero notan un cambio emocional en los migrantes, que muestran frustración y desgaste, en contraste con la solidaridad que antes se veía entre ellos.

Summary:

El podcast narra la historia de Mar, una migrante venezolana que, tras cuatro meses de viaje hacia Estados Unidos, decide regresar a su país debido a las estrictas políticas migratorias de Donald Trump. Mar, junto a su madre y hermana menor, salió de Venezuela en marzo de 2025 con la esperanza de solicitar asilo en EE. , pero se encontró con un panorama adverso: la cancelación del programa de citas CBP One, el cierre de la frontera y el aumento de deportaciones.

Durante su trayecto, cruzaron la peligrosa selva del Darién, trabajaron en condiciones precarias en Costa Rica y México, y vivieron con el temor constante a los cárteles y la violencia. Al llegar a México, la situación en EE. UU.

no mejoró, por lo que optaron por regresar. En Paso Canoas, una ciudad fronteriza entre Costa Rica y Panamá, Mar enfrentó otro obstáculo: las autoridades panameñas no permitían el paso sin pasaporte vigente, lo que dejó a muchos migrantes varados. Este flujo de retorno, aunque menor que en años anteriores, es constante y ha generado un aumento en la trata de personas.

Las organizaciones humanitarias en la zona ofrecen ayuda básica, pero observan un cambio en el ánimo de los migrantes, que ahora muestran más frustración y desgaste que solidaridad. La historia de Mar refleja el impacto humano de las políticas migratorias restrictivas y la difícil decisión de muchos de regresar a sus países de origen, incluso con condiciones adversas.

FAQs

Debido a las políticas antimigratorias de Donald Trump, como la cancelación de citas de asilo y el cierre de la frontera, muchos migrantes decidieron que era mejor regresar a su país de origen.

Los migrantes sin pasaporte vigente no pueden cruzar legalmente a Panamá. Necesitan un permiso consular, que es difícil de obtener, y si intentan cruzar de manera irregular, pueden ser multados con entre mil y cinco mil dólares.

Antes pasaban hasta 2,600 personas al día hacia el norte, pero ahora el flujo de retorno al sur es de 200 a 300 personas diarias, muchas en situación vulnerable.

Quienes tienen pasaporte vigente pueden usar programas de retorno voluntario asistido. Los demás deben cruzar irregularmente o usar coyotes, lo que ha incrementado la trata de personas.

Organizaciones religiosas y humanitarias brindan comida, albergue y asistencia básica en lugares como el comedor solidario de la iglesia católica, que atiende entre 10 y 90 personas al día.

Panamá exige pasaporte vigente o permisos consulares, y quienes no los tienen enfrentan multas o son devueltos a Costa Rica, lo que los obliga a buscar rutas ilegales y más peligrosas.

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