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El miedo al cambio y la práctica de yoga

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El miedo al cambio y la práctica de yoga

En este episodio del podcast de yoga se aborda la temática del miedo al cambio, los ciclos de la vida y la importancia de transitar las transiciones entre etapas. Se destaca la relevancia de reconocer y sentir las emociones que surgen en momentos de cambio, así como la resistencia natural al enfrentar lo desconocido. Se explora cómo el cuerpo, especialmente las caderas, refleja y contiene emociones y memorias durante las transiciones. Se enfatiza la práctica del yoga como un espacio para aprender a estar presentes en medio de la incomodidad y el miedo, permitiendo transformaciones sutiles y aceptando los ciclos de la vida. La práctica de yoga se presenta como una herramienta para explorar las emociones y aprender de lo que se experimenta, sin buscar una anestesia emocional, sino más bien una revelación de la sabiduría que se encuentra en cada experiencia emocional.

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2606 Words, 14770 Characters

nada más te como están bienvenidos y bienvenidas a un nuevo episodio de ser yoga al podcast nos encontramos acá otra vez para charlar sobre yoga para charlar sobre esta forma que que sentimos de ver a yoga y que queremos compartir con ustedes y hoy les traemos un tema que que nos resuena mucho que hay momentos en los que momentos en la vida, momentos en el año, momentos en los que el cambio o el final de ciclo y todo lo que esa situación trae aparejada se hacen más presentes y hoy queremos ver desde la mirada del yoga y desde la mirada del yo y las emociones que podemos explorar alrededor de lo que el cambio, los ciclos o el miedo al cambio muchas veces nos propongo, entonces hoy vamos a detener un momento vamos a observar estos cambios de ciclo, los comienzos, los finales y sobre todo ese espacio intermedio que queda entre uno y otro, ese momento en el que algo ya no es como era antes pero que lo nuevo todavía no tomó forma, ese momento podemos decir incómodo que está a muchas veces cargados de preguntas, de dudas, de sensaciones, de emociones y muchas veces de miedo aunque no siempre podamos reconocerlo como tal, no, no se vamos a ir de a poquito desenredando todo esto porque en nuestra vida de alguna otra manera siempre está en marza o siempre está siempre es un ciclo, si todo lo que existe en este universo y que nos rodea es un ciclo, la naturaleza lo muestra de manera muy clara, el día y la noche las estaciones, nuestra respiración, si todo funciona a través de ciclos, pero qué pasa cuando estos ciclos nos atraviesan de manera más personal que quiero decir con personal, o sea que interfieren en nuestra vida, qué pasa, muchas veces queremos resistirlo, nos resistimos a este cambio o a este ciclo natural, muchas veces pasa que a veces queremos que algo continúe un poco más, o que lo nuevo llegue un poco más rápido sin tener que atravesarla en comodidad del cambio y ahí es justamente en ese espacio de transición donde parece el miedo o la incomodidad con mucha más fuerza, el miedo a los comienzos y a los finales no es un error o no es una debilidad, es una respuesta profundamente humana que surge ante los desconocidos, cuando algo termina, qué pasa cuando lo termina, sentimos que estamos perdiendo nuestras referencias, que estamos que nuestras certezas, nuestras estructuras, nuestra claridad sobre cómo funciona algo, deja de estar tan disponible y cuando algo empieza nos sabemos cómo sostenernos en esa nueva dinámica, en esa nueva forma, entonces ahí es donde aparece el miedo, porque el suelo se nos mueve, porque lo conocido deja de sostenernos, incluso cuando ya no nos está representando, porque muchas veces pasa que esas zonas de confort o esa manera de hacer las cosas y esto lo podemos aplicar a la práctica de yoga, nos resulta ya muchas veces monotonaburrida o ya sabemos que estamos para otra etapa de este ciclo, sin embargo nos aferramos a eso conocido, por más que ya no nos está representando, solemos quedarnos en ese lugar, muchas veces por miedo a no estar seguros de eso que viene, ¿sí? y qué pasa, cometemos el error de creer que el miedo vive sólo en nuestra mente, que tiene que ver con pensamientos, que tiene que ver con historias que nos contamos, pero el miedo también evita en el cuerpo, porque el cuerpo suele sentir estos cambios, esta necesidad de cambio mucho tiempo antes, el cuerpo registra los comienzos y los finales, incluso cuando la mente todavía está intentando entender qué pasó, y ahí es donde tenemos que estar atentos a los señales, a las señales que nos da el cuerpo, porque el cuerpo habla a través de tensiones, el cuerpo habla a través de cansancio, habla a través de rigidez, de inquietud, de incomodidad, ¿sí? y hay zonas en nuestro cuerpo que se cargan especialmente cuando estamos atravizando cambios importantes y una de estas partes en nuestro cuerpo que más sienten, todo esto son las caderas, no es casualidad que las caderas estén relacionadas directamente con el movimiento en nuestro cuerpo, fíjense las caderas que hacen, unen la parte inferior con la parte superior de nuestro cuerpo y se vinculan con el avance con la capacidad de cambiar de dirección, son en lugar desde el que damos los pasos desde donde nos sostenemos cuando algo se mueve, desde donde el cuerpo encuentra estabilidad en medio de la transformación, ¿sí? porque cuando un ciclo está terminando, cuando algo nuevo quiere empezar las caderas suelen entrar en tensión, es como si el cuerpo intentara no frenar el movimiento, pero si decirnos que acá hay algo que no está haciendo como siempre, como si el cuerpo quisiera sostenerlo conocido un poquito más y esa tensión no es algo que tengamos que corregir, es una señal, el cuerpo nos está diciendo que algo importante está cambiando y que necesita tiempo para acomodarse, ¿sí? desde la mirada del yoga el miedo no es algo que haya que eliminar, el miedo no es un enemigo, es un mensaje, no sabiza que estamos frente a un umbral, que estamos en un pasaje, que el verdadero desafío no es dejar de sentir miedo, sino aprender a quedarnos presentes cuando el miedo aparece, sin huir ni endurezarnos más, no tenemos que escapar del miedo, no tenemos que hacernos una coraza para resistirlo, sino tenemos que adaptarnos a lo que el miedo nos está enseñando, tenemos que abrirnos a lo que el miedo nos quiere enseñar, porque muchas veces queremos atravesar los cambios rápidos, queremos que el cambio pase, queremos cerrar etapas sin sentir del todo, empezar algo nuevo sin atravesar esa incertidumbre, pero los ciclos no funcionan así, en cada ciclo hay un tiempo de cierre que necesita ser vivido, sentido, reconocido, un tiempo donde lo viejo se despide y ese tiempo suele ser muy incómodo, porque no se enfrenta a lo que ya no es, y ahí es donde viene siempre nuestra práctica de yoga, porque la práctica de yoga nos ofrece un espacio muy concreto para ensayar todo esto, cuanto más ensayemos cada cosa que la vida nos va a presentar en nuestro mat mejor nos va a ir cuando tengamos que hacernos la vida real, en cada práctica atravesamos siempre pequeños ciclos, entramos en una postura, las sostenemos, salimos, nada permanece fijo, y aunque sepamos que vamos a salir, el cuerpo atraviesa sensaciones, atraviesa dudas, atraviesa resistencias, en la misma práctica de yoga, el yoga nos entraena para transitar esos pasajes con presencia, las caderas ocupan en lugar muy particular en nuestro cuerpo, no están ni arriba ni abajo del todo están en el centro, son el punto donde el cuerpo se organiza, donde el peso se distribuye, donde encontramos sostén para avanzar, donde encontramos sostén para avanzar y donde encontramos estabilidad para quedarnos, desde la mirada del yoga ese centro no es solo físico, es un espacio simbólico de contención, un lugar de se guarda mucho más que movimiento, las caderas sostienen lo que somos cuando la vida nos pide cambiar, y las caderas se alojan nuestras memorias, nuestros recuerdos profundos, pero no una memoria que podamos contar con palabras, no es, no son recuerdos o memorias mentales, sino una memoria corporal, hay que haber registrado cómo atravesamos los cambios, cómo reaccionamos frente a la incertidumbre, cómo nos paramos cuando el suelo parece moverse, cuando algo importante termina o comienza, sí, todo eso vive en nuestras caderas, por eso cuando estamos atravesando finales o comienzos decimos que las caderas pueden cargarse o pueden ponerse más rígidas, más denzas o menos disponibles, no porque haya algo que esté mal, sino porque están conteniendo, están conteniendo emociones, decisiones miedos, expectativas, conteniendo nuestra historia en ese proceso que estamos atravesando, sí, entonces la práctica de yoga este centro se hace muy evidente, hay posturas que nos piden estabilidad y otras que nos invitan el movimiento, pero casi todas las posturas pasan por las caderas, cada vez que el cuerpo duda, cada vez que aparece resistencia, ese centro responde, nuestras caderas responden, a veces endurecen, a veces sostienen demás, a veces están más sueltas, sí, a veces están más disponibles, sí, entonces nuestro cuerpo nos está dando una señal de cómo estamos atravesando ese ciclo, sí, cuando nuestro cuerpo está cargado, no es porque algo esté bloqueado, sino porque algo importante está pasando y nuestro cuerpo pasa a ser una señal de que tenemos que dar la importancia a ese ciclo que estamos atravesando, a ese momento del ciclo que estamos atravesando, sí, en los momentos de cambio profundo en nuestra vida, solemos intentar resolver todo desde la mente, pensamos, analizamos, anticipamos, pero un cuerpo antes de que nosotros hagamos todo esto, ya está haciendo su propio trabajo, está conteniendo lo que todavía no puede soltarse, está sosteniendo lo que necesita tiempo, sí, y la práctica de yoga nos va a invitar a acercarnos a ese cuerpo sin apuro, a quedarnos, a sentir esa parte del ciclo, a darle espacio a ese miedo, a evitar el miedo, sin querer escapar de él, sin exigir nada, sin pedir que eso cambia, sí, y cuando la práctica deja de ser una secuencia de posturas y se convierte en un diálogo profundo, con lo que somos hoy, con eso que me está pasando hoy, ahí es cuando la práctica de yoga se vuelva reveladora, porque ese diálogo no siempre es cómodo, a veces aparece la incomodidad, a veces aparece el cansancio, a veces somos plenamente conscientes del miedo que estamos teniendo, y no porque la postura lo provoque, no hay una postura que venga provocar algo, sino porque la postura viene a revelarnos eso que nos está pasando, eso que el cuerpo nos está diciendo y que nosotros todavía no estamos pudiendo ver, porque por más que yo no lo puedo haber, eso está pasando, por más que la no le de espacio, hacer consciente de eso, mi cuerpo lo está sintiendo, sí, entonces cuando nos quedamos presentes en ese diálogo, cuando le damos espacio a ese miedo que estamos sintiendo a ese cambio, algo comienza a transformarse, y no se transforma de una manera abrupta ni espectacular, sino de una manera sutil, el cuerpo siente que no tiene que defenderse tanto, que puede aflojar un poco, que no está sólo atravesando el cambio, en ese momento es cuando la práctica se vuelve un espacio seguro para transitar los ciclos de la vida, no porque la práctica nos va a ayudar a evitar el miedo, sino porque nos va a permitir sentir el miedo, sentir ese cambio sin colapsar, el centro de nuestro cuerpo aprende que puede sostenernos incluso cuando no sabemos que es lo que viene después, porque yo no sé que es lo que va a venir después, yo no sé cuál es el siguiente paso, pero a través de la práctica de yoga, a través de sostenerme en la práctica de yoga, me estoy diciendo mi mismo que puedo dar ese paso, que puedo evitar este miedo, y que sea lo que sea que el ciclo de la vida me traiga después, voy a ser capaz de convivir con ello, y no sólo de convivir con ello, sino de encontrar mi plenitud en ello, y esa es la mararilla de la práctica de yoga, porque hay posturas que no llevan exactamente a eso en su microcosmos, porque cuando yo voy a hacer una postura que me resulta incómoda, y estoy pensando en lo que viene después, no estoy aprendiendo nada de lo que la postura me quiere enseñar ahora, porque esa incómodidad no quiere decir salir de acá, esa incómodidad quiere decir que date y aprende a evitar esa incómodidad, y de la misma manera que le voy a dar espacio a evitar esa incómodidad que me trae la postura, después le voy a dar espacio a evitar esa incómodidad que existe en un vínculo, esa incómodidad que existe en una situación, esa incómodidad que existe es muchísimos momentos de nuestra vida, entonces el cuerpo nos está recordando todo el tiempo esto, el cuerpo es el mensajero, el cuerpo en la práctica de yoga es el mensajero más claro de cuál es el camino y la práctica de yoga muchas veces quizás no viene a decirnos cómo atravesar los procesos y los finales, no viene a decirnos que estas es la manera en la que lo tenés que hacer, la práctica de yoga viene a mostrarnos o a ofrecernos un lugar donde podemos hacerlo con presencia, un espacio donde nuestro cuerpo puede existir tal como es hoy, no importa lo que sea que esté pasando y esa es la enseñanza más grande que quizás podemos llevarnos a nuestra vida, cuando empezamos a evitar nuestras emociones y de eso hablamos muchísimo en nuestro libro el sendero de las nueve emociones que vincula posturas con emociones y con historias y leyendas lo que existe detrás de la práctica y también en el curso de yoga emociones, eso es lo que queremos, eso es lo que queremos descubrir, queremos descubrir que el yoga no viene a funcionar como una anestecia emocional sino que nos viene a revelar que es lo que podemos aprender de eso que estamos sintiendo y cual es la sabiduría que existe detrás de eso que estamos practicando en relación con las emociones y esa es la magia del yoga, el yoga no viene a enseñarnos algo como estamos acostumbrados como un librito en el que leo aprendo el leo de memoria y aprendo y ya está el yoga y nuestro mando yoga en nuestra práctica es el espacio donde vamos a ir ensayando una y otra vez como lo que después vamos a llevar a cabo nuestra vida o cómo podemos tomarnos eso que después va a pasar nuestra vida así que ese es el recordatorio para cuando estamos experimentando este momento, ese momento intermedio de un cambio de ciclo, de un final y de un comienzo, no se trata de resolverlo y ya está sino de dar el espacio a eso que estamos sintiendo en ese momento porque a partir de sentirlo, de evitarlo y de vivirlo al igual que lo hacemos con las posturas de yoga vamos a poder dar un paso más en ese ciclo y no quedarnos atropados en un loop en el que siempre pasa el mismo el yoga viene a darnos una mano para eso para seguir caminando en este ciclo, en esta evolución y en este crecimiento, si les agradecemos un montón por estar acá ya saben que si quieren seguir acompañándonos en este camino, hay muchos episodios del podcast, del podcast más disponibles, está nuestro libro, el sendero de las nueve emociones para que puedan acompañarnos en su lectura y ya son más de cuatro mil personas que están leyendo el libro y que todos los días nos escriben y nos cuentan cómo está transformando su práctica y lo mucho que les sirve para la vida, para sus prácticas, para sus enseñanzas y también el curso de yoga emociones para que para profundizar en este tema y para descubrir realmente lo que yoga nos enseña sobre nuestras emociones y muy pronto vamos a estar dándoles sorpresas y novedades porque estamos preparando algo nuevo, estamos preparando un nuevo espacio que pronto les vamos a revelar y que ojalá también puedan disfrutar muchísimo, desagrades un montón por estar acá y nos vemos en la próxima, nos amaste, muchas gracias.

Podcast Summary

Key Points:

  1. El episodio del podcast se centra en explorar el miedo al cambio, los ciclos de la vida y la transición entre etapas.
  2. Se destaca la importancia de reconocer y sentir las emociones que surgen en momentos de cambio y finalización de ciclos.
  3. Se menciona el papel de las caderas en el cuerpo como centro de estabilidad durante las transiciones y cómo reflejan emociones y memorias.

Summary:

En este episodio del podcast de yoga se aborda la temática del miedo al cambio, los ciclos de la vida y la importancia de transitar las transiciones entre etapas. Se destaca la relevancia de reconocer y sentir las emociones que surgen en momentos de cambio, así como la resistencia natural al enfrentar lo desconocido. Se explora cómo el cuerpo, especialmente las caderas, refleja y contiene emociones y memorias durante las transiciones.

Se enfatiza la práctica del yoga como un espacio para aprender a estar presentes en medio de la incomodidad y el miedo, permitiendo transformaciones sutiles y aceptando los ciclos de la vida. La práctica de yoga se presenta como una herramienta para explorar las emociones y aprender de lo que se experimenta, sin buscar una anestesia emocional, sino más bien una revelación de la sabiduría que se encuentra en cada experiencia emocional.

FAQs

El yoga permite explorar emociones como el miedo, la incomodidad y la resistencia que surgen durante los ciclos de cambio y transición en la vida.

El cuerpo refleja tensiones, cansancio e incomodidades que pueden indicar la necesidad de adaptarse a cambios importantes, siendo esencial estar atentos a estas señales.

El yoga enseña a permanecer presentes ante el miedo, a transitar los cambios con presencia y a encontrar estabilidad en medio de la transformación, permitiendo aprender a convivir con la incertidumbre.

Las caderas representan estabilidad, movimiento y contención emocional en el cuerpo, siendo clave para sostenerse y avanzar en medio de los ciclos de la vida.

El yoga no actúa como una anestesia emocional, sino que revela la sabiduría detrás de las emociones, permitiendo aprender de lo que se siente y cómo enfrentarlo tanto en la práctica como en la vida cotidiana.

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