107. «El contrato social» de Rousseau. Primera parte: la libertad política
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Rousseau entiende la libertad como la capacidad de ser independiente, libre de que otros impongan su voluntad. En un mundo moderno profundamente interdependiente, donde las desigualdades económicas y sociales generan dependencia, el problema de la libertad se vuelve especialmente difícil de resolver. Para Rousseau, la solución no está en regresar al Estado de la naturaleza, sino en construir una sociedad en la que se eviten tanto las relaciones de dominación entre ciudadanos como la sometimiento al poder estatal. Esto se logra mediante dos principios fundamentales: la igualdad material sustantiva, que limita las desigualdades para evitar que unos pocos dominen a otros, y el estado de derecho, que garantiza a cada individuo una esfera de conducta protegida contra la intervención arbitraria. Además, Rousseau sostiene que el poder político debe ser popular, activo y directo, con el pueblo como único soberano, que legisla directamente y no delega su poder legislativo. El último y más complejo elemento es la "voluntad general", un concepto clave que indica que el pueblo, cuando se expresa de forma libre, coherente y general, puede crear leyes que eviten cualquier forma de dominación. Así, se construye una "república de la voluntad general", donde no hay dominación horizontal ni vertical, y todos gozan de libertad civil y de igualdad. Este enfoque contrasta con otras teorías políticas, como la de Hobbes, que prioriza la seguridad y la prevención del caos, al igual que Locke, que ve la ley como una limitación de la libertad. Para Rousseau, el estado de derecho no es una pérdida de libertad, sino su condición fundamental, ya que solo en un marco legal protegido se puede vivir con independencia. Esta reflexión filosófica, profundamente republicana, se basa en la tradición romana de la libertad como independencia frente al dominio, y es un aporte clave a la comprensión de la política moderna.
La filosofía es algo así como la matemática de las palabras.
Filosofar no es ni tan ajeno, ni tan difícil.
-Dial humano. -Dial humano.
-Dial humano. -Dial humano.
-Dial humano. -Dial humano.
Huervi.
-Dial humano.
-Dial humano.
-Dial humano.
Buen día, buenas tardes, buenas noches.
La Vía en Sociedad es interdependiente.
Pero cómo hacemos para vivir en esa interdependencia
sin estar dominados por alguien o algo
cuya voluntad restringa la propia?
Esa es la preocupación de Jean-Jacques Rousseau.
Y en este episodio hablaremos sobre su texto
"El Contrato Social",
una de las obras más influyentes de la filosofía política moderna.
El compañero me ayudó a entender a la luz de Rousseau
que hace necesita para vivir en libertad.
La importancia que tiene para este filóso fue la igualdad material
y el estado de derecho.
Y porque su pensamiento fue fundamental
para la construcción de las ideas modernas de República
y soberanía popular.
Esta es nuestro episodio número 107.
"El Contrato Social" de Rousseau, primera parte.
La libertad política.
Compañero a Venezuela haga bienvenido a nuestro episodio número 107.
Que hombre octí.
Vale, vamos por una cosa.
Vamos a alterar hoy el orden del día.
A ver, vamos a hacer de una vez
a Don Rousseau y yo después le doy la esa de bandera del dato
y no te lo he perdido divertido.
Bueno, listo, no te muerde.
¿Puede es?
Para variar la cosa.
Me parece bien.
Estuve a la tengo fresca.
Y a los temales tengo susto.
No, no le tengas susto.
Eso es una maravilla.
Además, que es muy chistoso porque usted. A usted le gusta mucho Rousseau, ¿no?
En su tesis, con capítulo entero a él y a los demás,
de los cuales hemos hablado.
Pero yo sé que usted le tiene un cariño especial a Rousseau y a Kant.
Sí.
La pregunta para los eternamente cinco pelagatos es ¿por qué?
Rousseau, bueno, Rousseau es un excelente escritor.
Entrada, son magníficos escritor.
Es un poco como Nietzsche.
No digo que sean istilisticamente semejantes,
pero son afines, además en la exploración de tantos géneros
tan diversos de escritura.
Es que Rousseau se escribió una tremenda autobiografía,
las confesiones.
Escribió una de las novelas románticas más exitosas del siglo XVIII,
Juli o la Nueva de Loiza, unos textos de filosofía importantes.
Por ejemplo, Jean-Jacques, juez de Rousseau, es un libro singularísimo
de él siendo crítico de sí mismo en el mismo libro.
Es una cosa fácil.
Eso me gustaría mucho a mí, por ejemplo.
A usted le encantaría ser libro.
Y filosóficamente, muy interesante,
sobre todo muy creativo.
Rousseau tal vez no es el más sistemático de todos.
Sí.
Y te le hay él tal vez, no es el más sistemático.
Pero es un hombre de unas observaciones tan agudas, tan penetrantes,
además que vienen temperamentalmente de un lugar hasta parecido al de Nietzsche,
de como de decepción con lo que ha quedado de la condición humana,
lo venida a menos que la encuentra en el siglo de las luces.
No es un crítico de la civilización.
Es un tipo medio pesimista, malgeneado, me digo, cascarrañas,
en su actitud intelectual frente a la contemporánea que le tocó.
Y él, como le digo, es que salga más un excelente escritor.
Y es un tipo que plantea muchos desafíos de interpretación.
Porque, como escribo, también, además, no resiste una frase elegante.
Y a veces, por ahí se lleva por delante el rigor lógico,
la consistencia entre las cosas que dice, bueno, mismo texto o entre varios.
Entonces, para uno como interpreto y como lector filosófico,
es un reto muy interesante como construir la versión más coherente y más consistente,
posible de todo lo que Rousseau dice que es mucho.
Es por todas las razones, es que me gusta.
¿Por qué usted tuvo tanta confianza de entregarme el contrato social,
pero, en cambio, cuando hicimos episodios sobre el Emilio de Jo,
hombre, de pronto, no es tan buena idea que le entrega ese baile
y yo más bien se lo voy explicando con plastilina,
lo cual, agradezco bastante.
Pues, bueno, pregunta, el Emilio no es más difícil de leer que el contrato social.
El contrato social es un texto mucho más intelectualmente denso.
Hay más ideas, digamos, por oración o por párrafo,
por vagina que en el Emilio.
El Emilio lo que pasa es que es muy largo.
Entonces, es en parte.
Y yo creo que no tiene que tener un poco de gusto por Rousseau para meter
el del diente al Emilio, ni decir a Juli, es larguísima, sanoel.
Entonces, el contrato social es más denso en el sentido estricto de densidad.
Tiene más carga intelectual por páginas y yo creo que los tópicos son más afines.
Sobre todo, para usted, ahora ya que hemos hecho este ejercicio de tantas temporadas
de hablar de temas que importan la concepción de la filosofía política en Rousseau
y en concreto lo que hemos hecho sobre Hopz y sobre Lock.
Y antes de eso, Bodino y la Windique,
todo ese vacaje, ese contexto, el contrato social es un libro que se deja leer y se deja leer bien.
Yo recuerdo que cuando lo leí la primera vez que quilo he contado,
si esa fue una de las cosas que más me llamó la atención
y es la cantidad de ideas que hay en una misma página.
Entonces, me acuerdo que yo la subrayaba desde la primera sala última palabra.
O sea, literalmente en una página había muchas ideas,
todas las importantes que eran digas, super rayadas.
Algo entendí en ese momento, 20 años después, que es cuando vuelvo al texto entiendo más,
pero si es cierto, estoy de acuerdo con usted, es un filósofo que escribe muy bien
y el cual también me llama la atención de mi costa rescató.
Es esa cantidad distinta de variada más bien de Stylus para escribir.
Pues que obviamente yo valoró bastante.
De el contrato social, para nosotros empezar, yo quiero preguntarle algo para que usted me tome un examen.
A ver.
Entonces, venimos desde Hopz, si o no.
Sí.
Y Hopz dice que lo que necesitamos es una autoridad para que podamos evitar el caos.
¿Cierto?
Así es.
Luego, venimos a Lock, que fue el episodio y me atendía anterior.
Y él dice que aparece una cosa que se llama el Estado.
Cuya existencia es, en esencia, la protección de los derechos individuales,
sobre todo el derecho a la propiedad.
Correcto.
Y ahora llegamos a este mal al texto de Rosso que se llama el contrato social,
que además abre con una frase tan famosa como las de otros,
filósofos, ¿no?
Usted ahorita citaba Nietzsche, entonces Dios ha muerto que aquí explicamos,
o usted más bien explicó bien, que en realidad quiere decir eso,
o también explicamos en algún momento pienso luego existo,
que dijimos en su momento pienso, por lo tanto, existo en descartes.
Y aquí este señor dice, el individuo nace libre,
pero desde el inicio está encadenado por muchas de muchas maneras.
No sé si lo si te bien, pero lo que digo en todo ese es
que lo que viene a proponer ruso de alguna manera,
si lo puedo escalar Hobbes, lo que ahora ruso es,
cómo vivimos en sociedad, bueno, un colectivo,
sin perder esa libertad, porque siento yo que es lo que mal le preocupa a Rosso.
Y de alguna manera usted me lo ratifica ahora en esa introducción,
diciendo este mal en vez, está en el siglo en las luces,
pero un poquito decepcionado de cómo encontró la cosa,
pues lo quiero poner en esas palabras.
Creo que da usted en el blanco, óctil, la síntesis ahí es exactamente cierta,
para Hobbes, el problema central de la política es evitar la violencia
y el caos propio de su concepción del Estado naturaleza.
Y como eso es tan urgente y tan necesario,
terminó ofreciéndolos al Estado que nos ofrece,
no solamente absoluto en sus poderes,
sino decir que respondería nadie por nada, nadie lo puede atajar,
o sea, ese Estado opciono es una respuesta proporcional en concepción,
en la concepción de Hobbes, a ese tipo de problema,
es que aquí lo que está huevo es el colapso de todo lo que hace
que la vida puede hacer más o menos vivible.
En el caso de lo que usted lo caracteriza muy bien,
se trata de darle estabilidad, previsibilidad al goce de los derechos
que tenemos como individuos, incluso antes del Estado,
una versión un poquito diferente.
Pero es exactamente correcto que enrosó el problema central
del Estado hasta llamado resolver eso otro diferente.
No es el del caos, no es el de meramente garantizarnos unos derechos
que ya teníamos antes de la comunidad política,
sino es el de hacer posible la libertad.
Entonces, el hombre nace libre o el ser humano nace libre
y en todas partes lo vemos encadenado,
que es como arranca el contrato social, lo que está queriendo,
es todos tenemos, no solamente un interés,
sino en oi no derecho a ser libre.
pero la realidad de nuestras instituciones políticas,
estoy hablando a fina vez del sigo mediados del siglo XVIII,
la realidad de nuestras instituciones políticas es que no somos libres en ellas,
no somos libres en las sociedades que dichas instituciones han hecho posible.
Esa es el problema para ruso, ¿cómo hacernos libres?
Ahora ese problema suena genérico,
pero en el caso de ruso tiene específico,
tiene dos características importantes, que son complejas,
pero importantes de entender.
Y le digo, ¿por qué hay que entenderlas?
Porque uno tiene que comprender muy bien.
¿Cuál es el problema que el Estado está llamado a resolver?
Para luego entender qué es lo que legitima la autoridad al Estado?
Un Estado el legítimo en la medida en que resuelve el problema.
Claro.
Que lo llamamos en el episodio anterior,
si no lo está haciendo el trabajo, entonces no lo sirve en el cargo.
Exactamente.
Exactamente.
O en el caso de Hobs, un Estado que no tiene la fuerza,
el vigor físico de hacer.
No sirve.
No sirve.
No, y por lo tanto, no es el legítimo.
Entonces, siempre es súper importante,
a la hora de entender una teoría la legítima del Estado,
que es en el último lo que nos importa y lo que nos ha importado,
a lo largo de lo que va a esta temporada,
una teoría legítima del Estado tiene que entenderse en función
de la caracterización que uno haga,
del problema central que ese Estado está llamado a resolver.
El problema central para ruso es el de la libertad,
pero, repito, la libertad entendida de una manera bien específica,
tiene dos rasgos que me parecen importantes,
que me parecen importantes.
Hay un rasgo que obedece a la idea misma de libertad.
¿Cuál es el concepto de libertad que tiene ruso?
Sí, señor.
Hay un segundo rasgo que tiene que ver con la especificia histórica
de la civilización.
Ya vemos la moderna en un sentido muy amplio
para abarcar el siglo XVIII en el que ruso escribía
y el menino en el que lo leemos,
pero más o menos para nuestros efectos es lo mismo.
Déjame empezar por lo segundo, esa especificación histórica.
Me alegra decir yo que el me lo tirará en ese orden
porque para mí el de la libertad es el que está más complejillo.
Sí, entonces, no más digo una cosa sobre el tema libertad
y volvemos a él y volvemos a él.
Para ruso la esencia, la libertad es el dueño de mí mismo.
Es que nadie me puede decir que puedo hacer
o que no puedo hacer, que nadie tenga el poder
de imponerse por encima de mi voluntad.
Que si yo quiero ir a comprarme una paleta
y en el parque que nadie tenga la potestad
de que su voluntad pese más que la mía a la hora de ir a hacerlo.
Vale, es cierto.
Es decir, que lo que yo quiero hacer
no dependa de que otro me de permiso
o de que otro le parezca bien o de que le sea indiferente.
Ya.
Vale.
No dependo de esa otra voluntad
para hacer lo que me place,
para hacer lo que quiero hacer.
Esa es la intuición central
de la idea de libertad en ruso.
Ahora veremos que tiene sus vomoles y sus detalles.
Esa es la idea central.
Ok.
Es una idea independencia.
Totalmente.
Soy libre en la medida que soy independiente
y independiente no dependo de que octavio
porque le dio la gano, no le dio la gana,
me dejó hacer o no me dejó hacer.
O no le importó.
O tan de buenas que no le importó,
entonces no se atravesó.
De acuerdo.
Esa.
Muy bien.
Ahora antes especificemos o precicemos ese
el reto histórico, el reto que es
particularmente de la civilización moderna,
que es el ámbito para el cual ruso describe el contrato social.
Y es el siguiente.
Es que en la modernidad vimos en sociedades,
pues desde hace mucho tiempo históricamente,
pero repito, estamos hablando entre el siglo XVIII
y el XXI nuestro.
Vimos en sociedades de profunda interdependencia.
Para satisfacer nuestras necesidades psicológicas,
para satisfacer nuestras necesidades económicas.
El solo hecho de la división del trabajo
en el esquema económico,
en el que vivimos y en el mismo,
en el que vivía ruso de nuevo para efectos de esta discusión,
es que es muy difícil ser autosoficiente,
incluso en la necesidad económicas más básicas.
Si el país genera una interdependencia.
Somos muy interdependentes.
Dependemos muchísimo unos de otros.
Porque digo que eso es propio de la civilización
y más asentuado aún en la modernidad en este sentido amplio.
Porque eso no siempre fue así.
Ruso cree,
y aquí está su teoría, el estado de naturaleza.
Ruso cree que ha habido o que hubo estadios de la existencia humana.
¿Dónde eso no era así?
¿Dónde no había ese nivel de interdependencia?
¿Dónde la gente era más o menos autosoficiente?
O lo eran en sus familias, sus clanes o unas unidades
mucho más pequeñas, lejos.
Exactamente, lejos de ser las sociedades grandes
de la vida civilizada de la moderna.
¿Por qué es importante entender eso?
¿Por qué hoy avente lograr que seamos libres
en ese sentido de independientes?
¿Están tomas difícil?
¿Cuánto más interdependente somos?
Claro.
Sí.
Por ejemplo, pensemos en el contexto de las relaciones económicas.
Ruso es muy importante para Marx.
Debo decir, en Total Margen.
¿Cuándo para satisfacer mis necesidades económicas?
Yo dependo de que alguien quiere darme trabajo o no me lo quiera dar
o me lo quiera preservar mañana o no me lo quiera preservar.
Es muy difícil decir que soy libre en ese sentido.
Yo robusto e independiente.
Es mucho lo que necesito para vivir,
que está sujeto al arbitro de alguien más.
El de mi empleador.
Al arbitro, la voluntad de vos.
Claro.
Y eso es ruso linkieta.
Entonces, es un reto muy importante para él,
el de hacernos libres en ese sentido de independientes
en el contexto históricamente específico de una modernidad
donde somos más interdependentes de lo que lo hemos ido jamás.
Entonces, ese problema es especialmente agudo, es especialmente difícil.
Porque, claro, entre más interdependencia de este tipo
y más desigualdades para resultar malas igualdad es esencial.
Más difíciles ser independientes de la manera que nos hacemos libres.
Hasta ahí bien.
Hasta ahí bien.
¡Listo!
Entonces, hobs preocupado por resolver el caos de la violencia,
lo preocupado por asegurar el goce de los derechos que tenemos
incluso antes de la sociedad política, los derechos naturales
de que gozamos entre la libertad,
ruso preocupado por la libertad en el sentido independencia.
Quiero atardizar un poquito más ese concepto interdependencia
en relación con los dos anteriores.
Entonces, yo empiezo a pensar para hobs la interdependencia
era lo que era casi un resultado positivo de organizarse
parita del caos.
La colaboración mutua y en lo que es casi que también.
Sí, es cierto, digamos que en ninguno de esos dos casos. Entonces, yo no hablan de interdependencia puntualmente.
Especialmente no como un desarrollo histórico que agrava
o dificulta la realización del fin del estado.
Es muy interesante.
Fíjese que en eso las teorías de lo que hijos son transhistóricas.
No le dicen a las peculiaridades de ninguna fase de la historia
de la especie, de la existencia humana.
Que cambió el sí.
Para ruso.
Para mí, un problema con el resultado a lo que está viendo
en este momento en su sociedad.
Exactamente, para ruso.
Ahora que se generaliza bastante bien,
porque obviamente es la división del trabajo
y desigualdad de interdependencia económica y social ha habido.
Digamos desde que tenemos historias critas, seguramente.
Pero el punto para ruso es que es un fenómeno
no con sustanciar a naturaleza humana
sino a un fenómeno social que tiene una historia
y que se agrava con el tiempo.
Es como decir, mire, construir un estado legítimo
en los albores de la humanidad
en ese estado de naturaleza imaginado.
Pues su habría sido innecesario
o habría sido relateante fácil.
Pero construir un estado legítimo es cada vez más difícil.
¿Cuánto más interdependiente nos volvemos?
Es una idea muy interesante
que el problema de la filosofía política,
el problema de la legitinidad pública,
es cada vez más difícil de resolver.
Sí.
No es una dificultad, digamos,
de identico grado en todo contexto en todo momento.
Es cada vez más. O lo que no pensaría en otras corrientes,
es que cada que el anterior desenredó
un poco más la cosa y quitó más el velo.
Y antes es lo contrario.
Aparece las capas que el problema se vuelve más difícil
de resolver.
Exactamente.
Ahí está ruso, preocupado por hacernos libres,
pero hacernos libres a medida que cada vez es más difícil
que lo seamos por ser inevitablemente
más interdependientes los sonos de los otros.
Y ruso en eso es un pragmático.
matico.
en qué sentido. Rosso dice, "Mira esto no se trata de deshacer la división del
trabajo, eso es un diable, no es posible volver al Estado de la naturaleza, no es posible
deshacer lo que ya la civilización a tejido. Estamos ahí atrapados, puede que nos guste
puede que no, Rosso, no es un nostalgico del Estado de la naturaleza. Es un crítico
de la civilización y de la modernidad, pero sin ilusiones de que se puedan…
Es la paz invocando a nada. No, no, no, no. Es eso. Para Rosso, no hay una autopía comunista
que trascienda a todas esas circunstancias en el futuro. No la hay. Lo que hay es cada
es un problema más difícil de resolver. Es el de hacemos independientes en medio de
la interdependencia. Es una paradoja, no? Claro, exacto. Por eso el problema. Y eso es
lo que significa el hombre nás el libre, pero en todas partes, en todas partes tan cadenas.
Es el problema. Y podríamos decir, cada vez las cadenas pesan más. Muy bien. Entonces
es, digamos que hay como dos precisiones a ese punto de partida de Rosso busca resolver
el problema de la libertad, pues valiente gracia, entendamos lo que eso significa. Entonces
uno era esto, ¿no? Es la libertad en un contexto de cada vez más profunda interdependencia.
Segundo elemento, el concepto específico de libertad. Yo, ahorita le suggería como
la noción de independencia y de abajemplos en torno a yo poder hacer cosas sin que otra
persona pueda interferir conmigo, sin que otros se puedan atravesar. Eso es una concepción
específica de la libertad. Es una concepción republicana y toda una tradición de pensamiento
que defiende esa visión de libertad. Y es distinta de otras. Es muy distinta de otras.
De esto, me debemos hablado en esa serie que hicimos hace tanto rato sobre Machiavello,
Montesquieu, los federalistas, hay toda una tradición intelectual de pensamiento que dice,
la libertad que interesa, la libertad política que interesa, la libertad social que hay que
tratar de construir es la de la independencia en el sentido republicano. Porque se llama
la tradición republicana, porque sus raíces intelectuales en Occidente están fundamentalmente
en las nociones de la República Romana y del derecho Romano. ¿Cuál es de que en Roma,
pues hay esclavos hay personal libres. Sí. Y la diferencia entre ser esclavo y ser libre
es que el que es esclavo es Alhieno Yuris. Está sujeto a lo que imponga otro alhieno,
un tercero. El que es libre es soy Yuris. Sí, su sujeto, a mi propia ley, únicamente.
Para el modelo republicano de la libertad, el la antítesis absoluta de la libertad es
la esclavitud. Esa la antítesis absoluta de la libertad. Eso parece obvio, pero ojo al
siguiente detalle. Es la antítesis, incluso cuando el esclavo está sometido a la voluntad
de alguien absolutamente veneulo, bondadoso y que les permite hacer lo que quiera.
Ojo ese detalle. Es esclavo. Ojo ese detalle. El que piensa en la libertad como independencia
en este sentido republicano. Sí. De la condición de un esclavo que tiene, digamos, un dueño
propietario buenísima gente. Sí, bondadoso, bondadoso como el que más. De esa situación.
Y a lo mejor el esclavo le irá, "Mire, yo hago lo que quiera, a mí nadie se me atraviesa
nunca". Y el republicano iría aún así, no eres libre. Y tu condición es antítesis
de la libertad, porque lo que nos hace no libres es el mero hecho de que alguien tenga el poder
de interferir con nuestra conducta a su antojo en función de sus propios caprichos.
El solo hecho de que tengas un dominos, un amo, un dueño. Eso es suficiente para
no ser libre. Claro. Que ese dueño no quiera ese. Porque es que finalmente la generosidad
también es el capricho del dueño. Exactamente. Exactamente. Lo que hace no libre a ese esclavo
que nos estamos imaginando es que goza de la aparente libertad de que goza, porque
lo otro simplemente no le haga la gana de utilizar el poder que tiene. O eso. Entonces
para ruso esa es la obsesión. Hay que ser libres en ese sentido. Hay que ser y su y
uris. Hay que ser independientes en el sentido repito de no estar nunca sujetos a la voluntad
arbitraria de un tercero. Y eso significa no ser la cosa. Pero no está. No, no, no está.
No, lo que quería decir es está difícil para ruso lo que está. Claro. Claro que está
difícil para ruso. El tamaño de lo que está buscando. Claro que está difícil para
ruso, pero entonces, mire, de pronto aprovechemos a destacar dos consecuencias importantes
de ese concepto. Primera consecuencia. Yo no soy libre, aunque alguien decida y lee la
gana de no ejercer el poder. Exactamente. Entonces, que de hecho se interfiera con
mi conducta, no es necesario para despojarme mi libertad. El solo poder de interferencia
basta para que yo no sea libre. Porque siempre estará la posibilidad de activar ese poder.
Exactamente. Me acuerdo con cualquier capricho de números. Lo republicano dice, mire,
es que no hay nada más contra la libertad, el que tiene que congraciarse con otro para
poder hacer lo que quiere. La imagen del lacayo es como la que más desdeñan estos pensar
es republicano. Es lo republicano. Sí, claro. Cosa tan horrible tener Ciudad ya que l'ambonial
al que tiene poder de meterse conmigo. Para ahí sí poder hacer lo que yo quiero hacer.
Es que aunque no se meta conmigo el que yo tenga que ir a hacer un lambón de lata, de
lata, ese mismo poder. Entonces, esa es una. Esas una, cierto. No es necesario que alguien
se me atraviese para que yo no sea libre. Basta que tenga el poder de atravesarse para
que yo vea afectada mi libertad. Y el segundo elemento es que fíjese que el énfasis permanente
de lo que le he estado describiendo como la antítesis de la libertad para los republicanos
es el hecho de que el otro disponga a ese poder como le de la gana, como le plasca el
capricho. Eso es eso es lo insidioso, eso es lo que realmente afecta mi libertad. Esto
porque lo destaco, porque para los republicanos el hecho de que haya limitaciones a lo que
yo puedo hacer no es decir un problema. Para los republicanos. No, eso decir no es un problema.
Lo que es un problema es que esas limitaciones sean caprichosas, sean arbitrarias, sean
porque. Mira que me perdí. Sí. Por ejemplo, vamos con un ejemplo, vamos con un
ejemplo, pero muy concreto. Vale, vamos. Hopz no tiene una concepción republicana de
libertad. Hopz tiene una concepción clásicamente liberal de la libertad para hopz. Yo soy libre
siempre y cuando no se me atraviesan. Y si se me atraviesan, dejó de ser libre en tanto
que se me atravesaron. Punto, sencillo. Punto y final. Entonces, por ejemplo, los leyes
del estado. Y hacen las leyes. Se me atraviesan. Las leyes son una sesión de mi libertad.
Sí. Yo estoy entregando una par. Ah, las tiendes. Es un buen negocio, porque las
tiendes. Claro, claro, estoy poniendo las servicios de un beneficio, pero es enorme,
pero solo una perdi a libertad. Es en la filo en la concepción liberal clásica de la libertad,
la ley resta a libertad. Ah, que la resta con gusta causa. O que igual sea un buen negocio
seder ese pedacito de libertad para ganar otros a esos tabienes o otra cosa. Pero estrictamente
hablando, la ley me resta a libertad. Es una sesión de libertad. Exactamente. Porque
lo único que importa es que se obstaculice el despliegue mi voluntad. Claro. En la concepción
republicana no, en la concepción republicana lo que importa es no estar sujeto al artículo
de un tercero. No estar supeditado al poder caprichoso de otro, pero no estar supedido.
Pero si las leyes no son interferencias caprichosas y arbitrarias, no hay problema. Si
la ley me limita mi conducta, pero no sometiéndome a la voluntad de otra persona, no poniéndome
a esperar a ver si la otra persona me quiere limitar o no me quiere limitar. No hay problema.
No hay problema. Entonces el repulicano, por ejemplo, diríamos, no me pló muy pedestre.
El hecho de que hay una norma de tránsito que impida, pensamos en votar en el pico y placa,
que impida que yo utilice mi carro en ciertos días de la semana. El hecho de que esa norma
exista, obviamente, ilimita lo que yo puedo hacer. Obstiría. Me resta libertad. El
repulicano era no. Es una resta libertad. Porque esa limitación no es una limitación arbitraria,
no es una limitación caprichosa. No lo están poniendo en usted, a estar ahí pendiente
de la voluntad de alguien, a ver si ese alguien lo quiere, a sacar el carro no. Lo que sí
sería menos cao de su libertad republicana es que el policía le pueda usted decir que
puede sacar, no puede sacar el carro porque le dio la garra.
porque el policial le plase porque ese día es la lectura de la lectura que haría un
repulicano. Si la norma dijera, pues, mire, cuando estelo para un policía, el policía
verá si lo deja, eh, andaré a la norma, o que eso sí, porque es que ahí la limitación a mi
rango de conducta estadada, ¿por qué? Por lo que el policial le de la gana, claro, sin tener
el artículo. No por una norma que aplica el colegio. Exactamente. Yo puedo decir, igual
también desde Hopes, que esa misma norma, yo, eh, de como ciudadano, siguiendo la premisa
de Hopes, es, OK, yo estoy sacrificando parte de mi libertad para un beneficio colectivo,
y es que cuando lo puedas sacar, ya menos congestiva, el tráfico se me ha realizado pítulos.
Colectivo y personal. En general. Sí. Correcto. Correcto. Perfecto. Vale, vale, vale.
El reporte cabrilla, ¿no? Usted no está. Eso no es. Eso no es de entrada un sacrificio libertad. De sí. No lo es.
En sí mismo. Eso iríamos republicanos. En sí mismo. Lo que lo hace un sacrificio libertad
es no, no he hecho que le limita la conducta. No, lo que usted pone el policía. Exacto.
Que la norma dijera, pues, depende es más del policía que de cualquier otra cosa.
Exactamente. De pronto pongamos otro ejemplo para, para precisar esta distinción,
que es tan importante. Vale, tan importante. Me gusta, me gusta.
Y usemos lo refiriendo a la República Romana, para que vayas viendo por qué,
porque esa es una traición repulicana, porque sus fuentes están allá.
Uno de los derechos fundamentales de un ciudadano romano, sí, es el yuz vindicaciones.
Es que ciertas penas, ciertas condenas,
y en el derecho a pelarlas, ante un magistrado de la República Romana, el Estado Romano.
Es cierto. Eso en efecto que significa, significa que a mí no me puede ir a castigar cualquiera como lee la gana por lo que lee la gana.
Es decir, que no estoy sometido al artitrio de otro en ese sentido.
Ahora imagínese usted un despotismo donde el tirano de turno es el juez, decir todos los casos, no tiene que dar razones,
no tiene que hablar nada en ese contexto. Todos estamos sometidos al artitrio de ese sujeto, ninguno de nosotros es libre.
El tirano es un bacán y decía no ofregar a nadie, y no se meta con nadie, el mero de hecho es que tenga la potesta de impunemente hacerlo, basta, para que no seamos libres.
Y no seamos libres, no porque se nos atraviese, sino porque lo que regula que está en otro y porque esa potesta escaprichosa,
es arbitraria en qué sentido, en que solo depende de la voluntad de esa persona, de nada más, eso es lo que aterra el republicano,
es porque la actitud es tamaña trocidad precisamente por eso. De hecho, de nuevo, para que martillamos la claridad, un republicano como rusó,
no necesariamente objetaría de hecho rusó no objetaba, los trabajos forzados como castigo, de un estado. Perfectos prácticos sometieron a persona a trabajos forzados,
no es muy distinto de esclavizarla por un periodo de tiempo.
Correcto, pero para rusó, la diferencia es total, es descomunal, en un caso es la aplicación impersonal, no caprichosa y no arbitraria de una norma común y general,
es cierto, el otro caso es la voluntad del dueño del domino antítesis. Volvamos al concepto de pueblo y soberanía, y usted vera si como me organizas, si ahora o más adelante, no sería una forma de resuelverlo para ruso decir como bueno,
pero pues al final del día, la voluntad es del pueblo, todo suelices, estado que se muy bien gracias por participar, o no, muy bien.
Sí, esa es parte de la solución, pero esa solución tiene que tener ciertas ciertas restricciones, porque usted está pensando en la línea que es, el pueblo es una voluntad,
y ruso, en esto, asimila por completo toda esa teoría hobsiana de las personas artificiales, claro, son las conoces y las asume y usa muy frecuentemente la expresión personal, para referirse al pueblo,
o al Estado, una persona moral que en ese sentido realmente significa artificial, en el contexto de juzgo, o sea que para ruso, el pueblo es una entidad que tiene una voluntad de la cosa, pero lo que ajusta.
Sí, pente, y voy a a atreverme a hacer explícito lo que creo que su concatenación de ideas ahí, el pueblo es una entidad, tiene una voluntad, tiene un arpitrio, el palabra en la tiempo para la voluntad.
Pero antes fíjese hay que hay un problema, si el pueblo es el que hace la ley, si el pueblo es el que tomar las decisiones, etcétera, no estamos entonces sometiéndonos al arbiterium del pueblo, a la arbitraridad de esa persona moral que se llama pueblo.
Sí, o, entonces claro que esa es parte de la solución, pero también está muy complicado, más mala cosa porque entonces y volvemos a lo que habíamos hablado el episodio anterior y el anterior a ese también, y que es el pueblo,
son las mayorías, o que es correcto, entonces ya vamos para allá, pero pero pero está dando la punta perfecta. Estamos claros en el problema, ¿no? Ser libres, en un contexto histórico de creciente interdependencia, y con una concepción muy específica la libertad, que es el de no estar nunca sometidos a la caprichosa arbitraria intervención de una voluntad ajena, que no puede nunca usar de ese poder respecto de nosotros, hasta ahí bien.
Es eso que significa el establejitimo de rosó, tiene que satisfacer dos condiciones, tiene que asegurarnos que no haya relaciones de dominación, que no haya un domino si un serbuz, que no haya, es esa dinámica de sometimiento al arbiterio y otro entre Ciudadanos,
ya me voló la condición horizontal de libertad, pero luego tiene que satisfacer una condición vertical de libertad, y es que el Estado mismo no puede ser un domino, el Estado mismo, no puede ser una voluntad vitrárica,
que es la que estamos todos sometidos, porque no ganamos nada, o ganamos poco, se les rompe el concepto también. Exactamente, es decir, tenemos que ser libres, en el sentido republicano, ser suyuri, ser independientes, respecto de los demás Ciudadanos, unos respecto de otros, pero también todo respecto del Estado, porque si no, no resolvimos el problema.
Me ganamos con deshacernos de las relaciones de dominación entre personas, para entonces todos crear sometidos al domino del tirano o el despota de turno, son los dos temas que tiene que resolver, rosó, como lo resuelve, y aquí nos vamos acercando mucho exactamente a lo que se estaba diciendo, el problema horizontal es relativamente fácil, se resuelve de dos formas, igualdad material sustantiva, y el Estado derecho.
Esto es también una razón por la cual toda esta concepción de la libertad se le llama republicana, acuerense que en la Roma Republicana, uno de los valores más importantes es de la austeridad, y en Roma pasaban leyes contra el lujo todo el tiempo, leyes contra los excesos y la ostentación de la riqueza, ¿Por qué?
Porque los romanos entendían que en relaciones de interdependencia social, las profundas desigualdades sí degeneran o suelen degenerar en relaciones de dominación.
Lo recuerdo.
Entonces, rosó dice, me da mucha pena, pero aquí como lo que primas la libertad, para que seamos libres, los unos respecto a los otros, las desigualdades hay que mantenerlas dentro de cierto causa. No, la tesis de rosó no es que todo el mundo tiene que ser identicamente, perdón, que tiene que estar en identicas condiciones de bienestar material,
no es tanto eso, pero el margen de desigualdad es muy limitado. Yo, por ejemplo, me atrevo así, que rosó sería capaz de pasar de proponer a ley donde dice, no puede haber, no puede haber multimillonarios.
¿Por qué? Porque es que ese tipo de desigualdad están pronunciadas si terminan convirtiéndose en relaciones de dominación entre los ciudadanos.
Eso sí, así que haya personas con tanto poder que los demás quedan sometidos a su arbitrio, a su capricho, a los demás les toca la gartearles y la amboniarles para poder empas hacer lo que quieren hacer.
Y además, pequeña nota al pie.
Dígate, ponte una cosa, porque es cuando se está hablando de cumplir la norma nivel horizontal y inmediatamente pensaba en eso en términos de derecho a la propiedad. Claro, claro que se reconoce en peru cuando ya son tan desproporcionados, por ejemplo, desde la óptica de rosó sería no funcionar así.
No podría funcionar así. Muy importante su pregunta. De hecho, la nota aquí va a proponer exactamente sobre eso. Rosó puede decir eso, porque rosó a diferencia de lo que no cree que los derechos de propiedad, digamos, se perfeccionan en el estado natural.
simplemente está llamado arrecorucer, lo siga hacer, lo respetar, no hombre, los derechos
de propias, los derechos de propias son esenciales, porque sin ellos yo no puedo ser independiente,
uno no puede ser si hubo Yuris, sino tiene cosas que son suyas. Fíjese que es muy interesante,
para Rousseau, el derecho propia no se justifica con esa teoría mística del ócte que yo mezclo
mi trabajo, con la esencia, la naturaleza y entonces hago las cosas mías, no, el derecho
de la propiedad se justifica, porque la propiedad es indispensable para ser libre.
Ya, ya. Fíjense yo, es que yo toque tener cosas que son mías, porque si no son mías,
no tengo cómo impedir que los demás caprichosamente, se aprovechen de ellas o las cojas no las usen,
entonces la propiedad para Rousseau es importantísima, hay que tener propiedad privada, es esencial
para gozar de lo que él llama libertad civil, que es esta concepción republicana o la libertad,
imposible tenerlas impropias privadas, porque la propiedad privada no es otra cosa, que garantizar
que lo que yo haga con lo que es mío está exento de toda interferencia externa. Arbitraria quiero
decir, cuando el Estado me clavó en impuestos, sonos una interferencia arbitraria, esa es
legítima, esa no hay problema, pero cuando Octavio se aparece en mi casa, se roba un libro en mi
biblioteca, eso es una interferencia arbitraria con mi propiedad y tener un derecho de propiedad me
protege de esa arbitrariedad de otros, te esfíjese que a diferencia de lo que no hay una teoría,
pues metafísica anterior al político, no, no, la propia se justifica en función del interés que
tiene las instituciones políticas de hacernos libres, pero por lo tanto, segundo punto, los derechos
de propianos se han perfeccionado antes del Estado y de la ley, se perfeccionan y existen en virtud de
el Estado y de la ley. Entonces, venigo un misterio limitándolos, mucho menos limitándolos en
procura de aquello que lo justifica, si el derecho de la propiedad se justifica en función de la
libertad y la libertad implica ciertas limitaciones y restricciones de derecho a la propiedad, aquí no
tiene ningún misterio señores, aquí no cabe pues que el multimillonario decara a la propuesta legislativa
que le esté atribuyendo ruso, le diga, pero es que esta plática me la gané con el sudor de
mi frente, es mi admiratoria de mi trabajo, y no lo mire, señor, que pena, es que todas te
he entrado institucional, aquí llamamos por Pia Priva, no lo inventamos, no para que usted,
para que todos fueramos libres, y por lo tanto maravilloso, claro, o si usted de lo que suyo,
de lo adeguosarlo en consonancia con las condiciones sociológicamente necesarias para preservar esa
libertad entre ellas la igualdad, no igualdad estricta, radical, digamos, al sentado, pero sí una
sustancial disminución de la desigualdad. Claro, porque además entre más bret, entre más amplias
a la brecha, más peligro hay que se pierda la libertad para todo. Claro, porque es que además acuerse,
en un mundo de interdependencia social, esas desigualdad es a lo que van conduciendo esa que
uno se vuelva en cada vez más y más dependientes de otros muy individualizados, muy individualmente
poderosos, y eso en qué termina, termina en que a lo si uno les toca volverse la cayos de los
segundos para poder estar tranquilos, y a eso no es ninguna tranquilidad, eso no es gozar de una
esfera de acción protegida, la interferencia, los demás, eso es tener uno que apostarle a que
el recachón de marras no se le atraviese. Ya, ¿no? Entonces es una teoría extraordinariamente interesante.
Bien lo distinto de Jopsy y de Locke, te es totalmente. Pero déjeme insisto en el segundo elemento,
que es la marca, el senso de ese carácter repúblico de esta noción de libertad, y es que aquí sí para
invocar al general Santander, la ley os hará libres, el estado derecho que para Locke y para los
liberales clásicos, entre ellos venza también, por ejemplo, perdón, Locke no, Jopsy y venza también,
la ley, que siempre, siempre es una mengua de mi libertad, puede que justificada, puede que al final
tengas sentido. Pero no es inerentemente, aquí no, aquí es la condición de posibilidad de la
libertad, sin estado derecho, no hay libertad civil, que es la que nos interesa, esta libertad de la
independencia y de ser su yuris. La ley os hará libres, eso sí que es cierto, Rosso. Rosso
es el más absoluto convencido como eran los romanos de la república y, me anticipo, como sí que lo
es Kant, de que el estado derecho no es una concesión de libertad es individuales para más o menos
llevar la cosa y volver la vida en su ciudad amigable y pacífica y funcionar, no, no, no, no, no,
el estado derecho hace posible una forma de la libertad que fuera de la ley es imposible y no
existe, porque el estado derecho, lo que hace es que generaliza lo que hacíamos ahorita sobre la
propia privada, le garantiza a cada quien una esfera de conducta, no ilimitada, no ilimitada, pero
absolutamente protegida dentro de sus confines. Yo no puedo hacer lo que me de la gana, pero dentro del
marco de lo que puedo hacer, nadie, nadie, tiene poder de interferir arbitrariamente conmigo,
sin estado derecho, no hay libertad república, no hay libertad civil para utilizar el boca
de ruso, entonces esas son las dos como piedras angulares de la solución horizontal del
problema de libertad, es decir, del problema de ser libres en medio de nuestra interdependencia,
respecto a otros individuos en sociedad. Sí, estado derecho e igualdad sustancial, no total,
pero sí sustancia, hasta ahí vamos bien, hasta ahí vamos bien, bueno, falta el problema vertical
cierto, que es no terminar entonces todos siendo huestando sometidos al arbitrio del despotado,
al arbitrio del arriba, la solución que rosó tiene para una pregunta de eso antes de que
usted lo desarrole, que usted cree que vamos a hacer una segunda pregunta, pues le pregunto al público
de decir a usted, pues vamos 45 minutos y la cosa está sabrosa pues, pero la verdad no se hace una
pregunta de ingenuina, en concordancia con todo pronóstico, yo creo que sí, es que yo pinta,
pinta para decirme la de arriba, y pues si vemos que toca segunda parte de vivir con la
ilustración y la hacemos un dipty, me parece perfecto, listo, entonces le dejo la puntada para que
recojamos ese problema vertical, que es el más difícil de resolver para rosó, le doy la siguiente puntada.
Roso cree que es posible tener una autoridad pública que no es dominante en el sentido técnico
de la palabra, que no nos domina, que no es un dominos, que no es una voluntad caprichosa,
la que estamos sometidos, son metidos, si se cumplen varias condiciones, la primera es la
soberanía popular, el único soberano posible, compatible con nuestra libertad es que el pueblo
como en todos se asoberan, ahí ya estamos contra hops, aunque cercanos a lock, el único soberano
posible es el soberano popular, segundo, se vuelve indispensable que ese soberano, se
va un soberano actuante, no un soberano que entrega todos los poderes y las facultades,
por lo tanto ese soberano popular, si conserva el concepto de fideocumizo de lock, sí, muy semejante,
pero más restringido, porque el soberano popular de rosó tiene que legislar directamente, no puede
legar en la legislación, debe de legar cómo en lock, como en montesqueo, debe de legar lo que se
llama generalmente el poder ejecutivo, el de ejecutar la ley, que en el contexto de rosó,
como en el de lock a barca, tanto lo que nosotros llamamos ejecutivo como lo que llamamos judicial,
pero digamos la aplicación de la ley en general es bueno entregarse la otro, a manera de fideocumizo,
deligársela a un gobierno, pero no la legislación, la ley es la que ser el pueblo completo,
vale, entonces el soberano popular de hobs, perdón de ruso, de ruso, es un soberano muy activo,
muy actuante a diferencia de lo que exige lock, digamos es compatible con lock, pero lock no exige eso,
realmente, lo pueden tragar totalmente, o sea uno podría entregarle al parlamento, lo pueden
tragar y supervisar, exactamente, y uno puede entregar ojo, entregar y supervisar ambas
funciones, no solamente la aplicación de la ley, exactamente sino la formulación de la ley,
entonces la doctrina de lock por ejemplo es perfectamente compatible con el concepto
de una república representativa, como son todas las repúblicas modernas, con el parlamento inglés,
con el congreso de los Estados Unidos, pongo esos ejemplos porque son los puntos focales de la
reflexión filosófica de esta época, no así en ruso, en ruso la ley es la que pasara el
soberano, soberanía popular, ejercicio democrático directo del poder legislativo popular, y tercero,
esencialísimo el concepto de la libertad de la voluntad general, es uno de los grandes conceptos
de ruso y es complicado entender.
es enredado, es donde rosso es menos específico y menos claro.
Yo creo tener una, sino una solución por lo menos, una muy plausible interpretación,
pero es esencial que ese pueblo soberano y los ciudadanos que lo integren se muevan,
expresen, busquen y se aproximen a lo que él llama la voluntad general.
Y entonces así y sólo así, con leyes hechas directamente por el pueblo que eso
verano y que actúa orientado por la voluntad general.
Y con leyes que además sean impersonales y generales, semejantes en últimas,
a las deyer de naturaleza, así sólo así no hay un problema de dominación verticales,
es decir, no hay un sometimiento del ciudadano al estado, como si el estado fuera su domínus.
Claro, resolvimos el problema, resolvimos el problema.
Configuramos entonces, es una sociedad, yo la llamo en mi desertación, la república de la
voluntad general, eso es una expresión de rusos, una expresión mía, no, no la propongo.
La publica de la voluntad general, pero la república de la voluntad general logra
que no haya relaciones de dominación horizontales entre ciudadanos, que no haya relaciones de
dominación vertical entre el estado y los ciudadanos, y que todos gocemos de la libertad civil.
Y por lo tanto, de la igualdad que es condición sociológica indispensable para su perpetución.
Perdón, lo perdí en la última idea.
Que gozamos, cozamos no solamente la libertad civil, sino de la igualdad generalizada,
que es indispensable como condición para perpetuar la libertad, porque sí se pierde,
ese principio de igualdad sustantiva, se desequilibra, se va de seguir durando la cosa.
Y en la segunda parte le explico ese argumento de esas características de la solución
de la república de la voluntad general, la soberanía popular, el ejercicio democrático,
directo el poder legislativo y la voluntad general. ¿De parece?
Bueno, me voy a tirar a la piscina o límpica y voy a tratar de resumir esto a ver o al menos tirar
unos líneas de lo que me llevo de este episodio. Entonces, para log, perdón, para ruso, por ejemplo,
los derechos de propiedad que plantea lo que son necesarios, porque sin esos derechos de propiedad,
pues no hay libertad que me permitan ser independiente de toda esta interdependencia, aunque para
corre o suena. Para resolver el problema horizontal, en donde ninguno de mis iguales límite mi voluntad
a favor de la suya, tenga el poder de limitarla. Sí, mejor, tenga el poder de limitar mi voluntad.
Necesito, sin lugar a dudas que haya una brecha lo más corta posible que lo llama.
Recuerde, pues ya me voy a igualdad sustantiva, falta de una mejor expresión, porque no es igualdad
absoluta o estricta, pero si se aluye muchísimas desigualdades, eso es lo principal, ¿no?
Sí, para evitar el tema o para resolver el problema horizontal. Eso y el estado derecho.
En el ver. Ah, que lo se no es vertical. No, el estado derecho. No porque acuerrese que el
soberano que pone las leyes no está sujeto a ellas necesariamente. De hecho, en la doctrina absolutista
la soberanía. Claro, claro, sí, entonces esta es bacana, porque entonces la brecha sea sustancial,
mente corta. Sí, o está hecha, ¿sierto? Aparece el estado derecho.
Correcto. Y esos dos resuelven el problema y son correcto. El vertical, pues tenemos todavía,
incluso con el estado derecho, tenemos todavía el problema de que el poder,
quien es el poder, pues puede que tenga una voluntad distinta y haga lo que excele la gana.
Para eso entonces, indiscutiblemente el poder, la soberanía redica en el pueblo.
Sí, entonces el soberanía, ahí el soberanía popular y esa soberanía popular necesariamente
tiene que ser activa, es decir, ejercer en la práctica ese poder tanto el ejecutivo
como el ejecutivo. No, solamente el ejecutivo es indispensable, solo el ejecutivo. El ejecutivo
puede delegar el ejecutivo. Puede uno delegarlo. Y de hecho, Ruzo cree que se debe delegar.
Ruzo no es demócrata en el pueblo. El proponio inmediatamente, perdón, el proponio
en efecto eso. Sí. Hay que lo mejor es que el pueblo delegue el poder ejecutivo, pero
eso sí, el aure las leyes mientras que en lock, el malo que dice eso entra en un enfiezo
y supervisió lo su sí. Si lo están haciendo mal, pues revoque lo correcto, que son las
dos diferencias. Eso está ahí muy bien. Sí, perfecto. Perfecto. Y solamente le faltó
el último elemento, el último ingrediente de la solución al problema vertical, que es
la voluntad general, que es este concepto importatísimo en Ruzo, del que no hemos dicho nada.
Entonces ahí nos tendremos que hacer como centrar en la segunda parte, porque es una de las
ideas. Es así como usted lo llama en su tazito, la república de la voluntad general.
Sí, correcto. La república de la voluntad general, porque la voluntad general realmente
es el centro de gravedad de cómo el soberano popular debe ejercer su poder. Y si no
lo ejerce de esa manera, puede resultar dominando, puede resultar siendo un domino, puede
menos cavar la libertad. Por eso es tan importante ese concepto de la voluntad general.
Estuvo muy bueno a esto, te veo, yo le va a pagar la deuda, porque luego me dicen
usted, pero usted prometió lo de la isa de bandera y se le olvidó, no, mi no me olvidó.
Juan Montoya, Davila, que es un gran oyente nuestro desde hace mucho tiempo. Paso y no
se escribieron y están diciendo que tiene una amiga brasileira y que esa amiga brasileira
le gusta la filosofía y practica español con nosotros. No, pero ella se llama Carolina
y vive en Sao Paulo. No sé si usted si antes le va a saludar a Carolina en brasileiro
en portugués o en portuñol. No, yo no, porque no. No me atrevo, no me atrevo, pero le
va a pedir a Carolina que nos cuente cómo le va, porque capaz que termina en el peor
de los mundos, no pudiendo tener una charla casual de tragos en una fiesta con hispanovalantes,
pero en cambio ofreciéndose con total locura una discusión sobre la crítica, la razón
para ya no escontará cómo le va. Que nos cuente, por favor, si eso sería muy interesante
y que nos cuente cómo hace ella para aplicar todos los dichos colombianos y de nuestra región,
que es una, hay una oyente que nos escucha en Bolivia y dice que se divierte mucho con
los refranes que nosotros usamos, que además de qué es la gente, usamos refranes muy locales
pero como si tuvieramos, siento en cuenta de la idea, porque es mi generación, ni la
de David, bueno, no no se por una generación tampoco, pero ni la gente la da bien, ni la
mía usan tan comúnmente como los otros dos los refranes.
Generalmente, usted y yo somos la misma perra con distintas cuascas. Exacto, también.
Leís la verdad, soy usted, el tejo, ese le va a hacer una belleza. Y la, y la, el dato
no es útil, pero el vertigo es bien inútil y muy divertido para mí al menos, como me parece
que ensan todo mingo que es una ciudad en Ecuador, hay una avenida cuyo nombre es mi fecha
de nacimiento. ¿No fregues? Mi fecha, mi fecha es cumpleaños porque no mi fecha de nacimiento,
realidad es algo en mayo de 1861, yo nací en 1982, pero me, me, me sorprendió mucho,
hay tesabala que es otro gente nuestra en Ecuador, algún día en su cuenta de Insan que, que sigo,
organiza una actividad y usted dice, no, y entonces nos vemos en la avenida tal de mayo,
pero si ese es mi, mi día de cumpleaños, no lo voy a anunciar, pues, para no voletearme
y para no peile regalo a la gente. Empiegaron. ¿Ustedes saben cuál es? Yo sé, no sé, no
sé, no sé cuál es ni el, ni de su cumpleaños. La verdad, la verdad es que tengo una
vaga noción, pero porque usted me había contado que era por estos días, pero no, pero
de resto no, o ya vaya alquilando, vaya alquilando una casita en la tal avenida para, para celebrar
a sus 50 años que se aproximan. Se aproximan a pasos agigantados cada vez más. Señor. Bueno,
compañero, tú nos vemos en la segunda parte de ruso y antes de despedirme, quiero contarle
que yo ya estaba seguro de que esto iba a pasar. Yo un poco menos, pero quedo muy contento
que lo hagamos, que caramos. No vacanísimo, porque eso es ese, se acabe más punta a ruso,
pero usted le gusta mucho, que es la nota ruso. ¡Octigracias!
Bueno, señor.
Urbietorbí es producido por Vielo Midia, con la música original de Felipe Durán, la
coordinación general de Camilo Suluaga y la dirección creativa de María Cristina Pimiento.
Agradecemos especialmente a lucha y tipín por la voz del cabezote y nuestro logo. Nosotros
somos David Suluaga y Octavio Galbis. ¡Feliz día, feliz tarde o feliz noche!
[MÚSICA]
Podcast Summary
Key Points:
Para Rousseau, la libertad radica en la independencia del individuo, es decir, en no estar sometido a la voluntad arbitraria de otros, ya sea entre ciudadanos o del Estado.
La sociedad moderna es profundamente interdependiente, lo que hace que el problema de la libertad sea especialmente complejo y difícil de resolver, ya que las desigualdades económicas y sociales aumentan la dependencia y el riesgo de dominación.
La solución propuesta por Rousseau consiste en dos pilares
Summary:
Rousseau entiende la libertad como la capacidad de ser independiente, libre de que otros impongan su voluntad. En un mundo moderno profundamente interdependiente, donde las desigualdades económicas y sociales generan dependencia, el problema de la libertad se vuelve especialmente difícil de resolver. Para Rousseau, la solución no está en regresar al Estado de la naturaleza, sino en construir una sociedad en la que se eviten tanto las relaciones de dominación entre ciudadanos como la sometimiento al poder estatal.
Esto se logra mediante dos principios fundamentales: la igualdad material sustantiva, que limita las desigualdades para evitar que unos pocos dominen a otros, y el estado de derecho, que garantiza a cada individuo una esfera de conducta protegida contra la intervención arbitraria. Además, Rousseau sostiene que el poder político debe ser popular, activo y directo, con el pueblo como único soberano, que legisla directamente y no delega su poder legislativo. El último y más complejo elemento es la "voluntad general", un concepto clave que indica que el pueblo, cuando se expresa de forma libre, coherente y general, puede crear leyes que eviten cualquier forma de dominación.
Así, se construye una "república de la voluntad general", donde no hay dominación horizontal ni vertical, y todos gozan de libertad civil y de igualdad. Este enfoque contrasta con otras teorías políticas, como la de Hobbes, que prioriza la seguridad y la prevención del caos, al igual que Locke, que ve la ley como una limitación de la libertad. Para Rousseau, el estado de derecho no es una pérdida de libertad, sino su condición fundamental, ya que solo en un marco legal protegido se puede vivir con independencia.
Esta reflexión filosófica, profundamente republicana, se basa en la tradición romana de la libertad como independencia frente al dominio, y es un aporte clave a la comprensión de la política moderna.
FAQs
Para Rousseau, la libertad es la capacidad de ser dueño de uno mismo, sin que nadie imponga su voluntad. Es una libertad basada en la independencia y la ausencia de dominación por parte de otros.
Rousseau cree que, con el desarrollo del trabajo dividido y la economía moderna, las personas dependen profundamente unas de otras, lo que dificulta la independencia individual y genera nuevas formas de dominación.
Mientras que los liberales ven la libertad como ausencia de interferencias, Rousseau define la libertad como la independencia frente al poder arbitrario de cualquier tercero, incluso en el caso de leyes justas.
El estado derecho garantiza a cada individuo una esfera de conducta protegida, evitando que otros intervengan arbitrariamente en sus actividades, lo que es esencial para la libertad civil.
Las desigualdades económicas generan dependencias que colocan a las personas bajo el control de unos pocos, lo que transforma la libertad en una ilusión, ya que se someten a caprichos arbitrarios.
La voluntad general es la expresión colectiva del pueblo que debe guiar las leyes para evitar que el Estado se convierta en un dominio y garantizar la libertad de todos.
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