La movilidad basada en el automóvil individual ha transformado profundamente las ciudades, generando contaminación, tráfico y violencia vial, así como un deterioro en la calidad de vida. Aunque el auto se popularizó a partir de la década del 50 como un bien de lujo para una minoría, su expansión masiva creó un círculo vicioso que ha llevado a una sobrecarga del espacio público, mayor estrés y exclusión social. Los diseños urbanos no fueron concebidos para el automóvil, lo que ha generado incompatibilidades entre el transporte y las actividades ciudadanas. Hoy, muchas ciudades están adoptando estrategias de desmotorización, como peatonalizaciones, para promover alternativas más sostenibles como caminar, andar en bicicleta o usar transporte público. La movilidad sostenible se enfoca en evitar viajes innecesarios y mejorar los modos existentes, reduciendo así el impacto ambiental, social y urbano. En Europa y Japón ya se observa una diversidad de vehículos, mientras que en Argentina comienza a surgir un enfoque más humano y equilibrado. A pesar de los avances, se requiere una transformación profunda en el diseño urbano y en los hábitos de movilidad para lograr ciudades más seguras, saludables y sostenibles. Circulantes, el podcast que analiza estas cuestiones, concluye su segunda temporada anunciando una tercera, con el objetivo de seguir explorando y debatiendo alternativas más eficientes y sostenibles para el futuro de las ciudades.
La movilidad es el corazón de la mayoría de las ciudades.
Las rutas, autopistas y calles son las venas y las arterias que sostienen su vida.
Pero ¿qué pasa si este modelo de movilidad que prioriza el transporte motorizón individual
es decir, el auto resulta una combinación tóxica que genera cada vez más contaminación,
tráfico, estrés, cuáles son las alternativas.
Venimos mencionando el tema del auto, del automóviz, del coche, del carro, como le dicen en
otros países de habla hispana, desde el nacimiento, decir culantes, pero hoy nos metemos
de lleno así que abrochate, el cinturón que arrancamos.
Circulantes es un podcast de grupo San Cristóbal.
Terminamos a que te sume salviaje, que te sume salviaje.
Llegamos al cierre de la segunda temporada de circulantes y durante estas dos temporadas
hablamos sobre las más diversas formas de circular en la ciudad y de los diferentes
usos que se le da al espacio público.
En la mayoría de nuestros episodios de una o otra manera mencionamos a los autos.
Siempre una primera cuestión es cómo una ciudad logra planificar y organizar un sistema
de transporte público que haga que se dirige lo menor posible el auto o vehículo.
Una ciudad inteligente es una ciudad que pone a la persona, en el centro que usa tecnologías,
pero para mejorar la calidad de vida de las personas.
El desplazamiento de las personas, la clave es que no tengan que desplazarse en coche,
sea eléctrico o no sea eléctrico, sino que hay alternativas.
Circulantes, circulantes.
Es muy claro, el protagonismo que tienen los autos en el espacio público no solo a la
hora de circular, sino también las grandes áreas, el gran espacio que ocupan cuando están
estacionados, cómo llegamos hasta acá en estas condiciones.
Es una cuestión súper interesante.
Es docente de urbanismo en la facultad de arquitectura y especialista en movilidad
en el ente de movilidad de Rosario, le preguntamos si el diseño urbano estuvo desde siempre
ligado al rol del automóvil.
En realidad no, las estructuras urbanas, esto es bastante comprobable en casi todos
los casos en Latinoamérica o en Europa.
En efecto, los diseños digamos cómo está calibrada en la ciudad, no fue pensada para
el auto, ni siquiera existía el auto, y esto se compara a veces con Europa, por ejemplo,
donde son tejidos por agregación y medio desordenado, y ahí es muy claro que no estaba pensado
para el auto, pero pongo un ejemplo muy puntual, digamos, cuando en los españoles trajeron
las leyes de India acá y diseñaron más o menos cuánto iba a medir una manzana y cómo
se iba a repartir el damero, ellos tenían el anelo de ordenar, digamos, cómo va a ser
el planeamiento en la tierra nueva, y en efecto no, no existían los autos, estamos hablando
de la colonia, lo que pasa después es que la ciudad se adapta a una tecnología que por
una cuestión de lobby, de fuerza, de progreso, en un momento también hubo excesivo a confianza
en el auto como motor de la movilidad y el progreso, muy empujado también por fort y ciertos
lugares o personajes dominantes de otros países en general, y entonces, bueno, si se fuerza
estructuras, digamos, la distancia de manzana de 124 metros entre sí, digamos, las estructuras
están pensadas para carros o para muerte a pie o para modos guiados, muy primitivos.
Y es que la posibilidad de movernos en auto no es tan antigua, hay quienes sostienen que
su llegada fue de la mano de Henry Ford, el primero que patente un vehículo impulsado
como motor de gasolina, fue Card Benz, el 29 de enero de 1886, marcando lo que conocemos
como el nacimiento de la auto.
Algo importante para saber es que el auto se inventó de alguna manera para que algunos
pocos, es decir, una minoría, los ricos en ese momento tuvieran por primera vez el privilegio
sin presentes hasta ese momento de poder viajar más rápido que nos deman.
Manier Figueroa es ingeniera industrial especializada en la planificación y gestión del transporte,
trabaja en movilidad turuana sostenible desde hace más de 10 años.
Es decir, cuando empieza a tener lugar el auto en nuestras ciudades es porque antes no
existí una manera más rápida de moverse de manera individual, entonces surge como un
bien de lujo pensado solo para estas minorías, pero que sucede a partir de la década del
50 que es cuando el auto particular empieza a masificarse, se convierte en, por un lado,
en el máximo anelo individual que trae la idea de la adquisición, digamos que al propietario
le pasaría dar una libertad y limitada por decirlo de alguna manera, que le permite viajar
cuando quiera, donde quiera, las velocidades mayores que para ese momento no había.
Y por el otro lado, lo que trae o lo que convierte la masificación del auto particular a partir
de esa época es tanido el colectivo, el ideal de cómo o que todos deberíamos poder
movernos en la ciudad con un automóin particular, entonces para poder generar esta masificación
y acompañar este crecimiento facilitarlo, apoyar también todo lo que es la construcción
de la infraestructura de vías y esto trae la expansión urbana, es que se empiezan a desarrollar
todas las normas de circulación que hoy en día nosotros conocemos y a partir de ahí
esto está a mi donde me lleva lo que me importa mostrar es que a partir de ahí surge y
empieza la disciplina que conocemos de la planificación del transporte.
Fue a partir de esa expansión del uso del auto particular que se empezaron a construir
nuevas calles autopistas más carriles y cocheras creando lo que se conoce como demanda
de la motorización individual se comporta como el gas, nosotros que nos dedicamos a estos
temas cuando queremos explicar el término muy técnico que es la demanda inducida,
lo explicamos de esa manera que es como el gas, es decir, los vehículos y la movilidad van
a ocupar todo el espacio que exista y se van a adaptar ese espacio existente, entonces
si seguimos planificando todo en función del auto lo que vamos a tener es más y más autos
entonces empezamos a ver un círculo vicioso que hoy a 70 años de esa masificación, vemos
que llegamos a tener nivel de motorización sin precedentes que realmente es insostenible
por todas las consecuencias que genera que es la exclusión y la desigualdad, problemas
de salud y cuando decimos salud no solo de salud física sino también salud mental en toda
la población, la ocupación excesiva y abusiva del espacio público, el aumento de la inseguridad
de nuestras calles, de nuestras ciudades, también esta motorización es una de las principales
protagonistas de la crisis climática y principalmente me interesa mencionar algunas características
que no suelen ni relacionarse ni mencionarse con la movilidad como consecuencia de esta
que es la disminución de la calidad de nuestras ciudades pero principalmente de la calidad
de vida, es decir, de nuestra vida diaria de las personas que nosotros somos quienes habitamos
en las ciudades.
Según las cifras de la Organización Mundial de la Salud, desde el 2015 los signistros
viales son la única categoría dentro de las principales causas de mortalidad global
que no son una enfermedad y de alguna manera convivimos con la violencia vial con cierta
naturalidad.
Tenemos ciudades donde se cuestiona o se estigmatiza cualquier acción o conducta que tenga
una persona que está caminando o andando en bicicleta pero naturalizamos completamente
el abuso, el abuso de la fuerza, el acoso y la supremacía con la que nos movemos como
conductores de vehículos motorizados al punto de que realmente convivimos permanentemente
con lo que llamamos o con mí me gusta llamarlo la violencia vial, que me respiro con violencia
vial y lo puedo exemplificar muy brevemente, hablamos mucho de ceder el paso, el conductor
del vehículo particular le debe ceder el paso al peatón, el peatón lo tiene.
Las personas que caminamos tenemos el paso, o sea es nuestro derecho cuando queremos cruzar
una calle.
Nunca sabemos realmente si quienes están en esos vehículos motorizados que tranquilamente
nos pueden matar o dañar gravemente van a frenar porque simplemente no frenan, disminuyen
la velocidad y entonces eso lo llamamos un acoso, el acoso vial, nosotros no necesitamos
al igual que lo que aprendimos, con respecto a las luchas feministas hay ciertas altitudes
que ya no las podemos tolerar y que ni siquiera tenemos que para hacer una analogía la
violación de alguna manera no es el único, no es el único acto de violencia, bueno acá
lo mismo, un choque, un siniestrón, no es el único acto de violencia, realmente el acoso
vial, el nunca saber si vas a sobrevivir, al cruzar la calle, eso es vivir con un permanente
estrés.
De todas estas razones desde hace un tiempo se empezaron a evaluar diferentes maneras de
disminuir y hasta evitar el uso del automóvil.
Estamos en un momento en el que es evidente que esta incompatibilidad que venimos hablando
de el auto como actor del espacio público es incompatible con ciertas funciones o actividades
que tienen que pasar en la ciudad, también estamos en un momento en el que ya tenemos
sobradamente probado que la diversidad en las ciudades hace que los ámbitos urbanos sean
mejores, para resumirlo de una forma muy simple, son mejores en términos de que hay más
seguridad ciudadano.
más vitalidad en la calle, es más a menos, digamos, se producen más, más situaciones
beneficiosas, más posibilidades intercambios. Entonces, hay que hacerse cargo también de lo que
significa el exceso del uso de auto exceso del uso de auto exceso del uso de auto exceso.
En general, el centro de cualquier ciudad suele estar colabzado, lo debes vivir vos en tu ciudad,
tanto por la cantidad de autos como por la contaminación visual, ambiental, sonora, y es por eso
que hoy todas las grandes surbes, al menos están planteando la desmotorización, que es un tema
que tratamos en el viso de los anteriores, peatonalizando algunas zonas por determinados periodos,
como se hacen en diferentes zonas de Buenos Aires, o casos como el de la cumbrecita, en las
tierras de Córdoba que están completamente peatonalizados. A pesar de estas escasas o recientes
propuestas, el diseño de las ciudades tienden en general a tener el auto en su centro, pero que pasa
con el diseño de los automóviles, se tiene en cuenta el diseño urbano a la hora de pensar
un auto. Si está empezando, tener en cuenta. Fámmelo el día, es el Team Leader Design Motors
por Audi. Por lo tanto, acá en Europa, eso en Japón, con los Kikars, Japón tiene pocos
pasos, y los autos en Japón son muy chicos. Nosotros llegamos en Argentina cuando subimos
lo que nos caen, lo que es marketing de las empresas que pueden vender.
En Europa, ahora está empezando a ver muchos, digamos, el ecosistema de vehículos es bastante
variado, y se están empezando a ver desde bicicletas mucho más armadas con cajas adelante
para poder llevar mercadería o la mascota o los niños hasta vehículos muy grandes, cuatro
por cuatro de siete plazas. Entonces, bueno, tenés en el medio de todo. En Argentina
está empezando a poquito eso, yo estoy empezando con un emprendimiento propio, y bueno,
es generalmente basarse en lo que es la última amilla, ¿no? Las pequeñas distancias
recorridos en las que se licitan un vehículo de esta característica.
En nuestro país desde hace muy poco tiempo entró en discusión el tema del autocentrismo
en las ciudades, junto con las posibilidades de pensar una movilidad más sostenible.
La movilidad sostenible se empieza a abordar con un enfoque que se llama evitar cambiar
y mejorar. Simplemente es evitar los viajes que puedan realizar la movilidad, la necesidad
de viajar, cambiar hacia modos más sostenibles, es decir, poder mejorar y migrar hacia
todos los modos más de bicicleta, caminata, transporte público y, por último, mejorar
todo aquel viaje en vehículo motorizado que no podemos eliminar, preferendemente en
lecarga o en el transporte público, bueno, mejorarlo. Hoy en día, si nos movemos en
auto permanecemos prácticamente atascado en embotellamento todo el tiempo y qué pasa
que esa velocidad a la que nos movemos en la velocidad promedio, ¿no? Para decirle,
al que todo el día cuál fue la velocidad promedio a la que enduvimos, si nos movemos
en algún vehículo motorizado, esa velocidad termina siendo animada en el mismo que
podría estar moviendo en hace en bicicleta. Finalmente que pase el autocentrismo, perder
más tiempo del que prometía ahorrar, creó o creía, sigue creando mayores distancia
de las que se dice que iba a lograr superar. Y la verdad que buena parte de lo que nosotros
ganamos y año en la sociedad también, ¿no? Desde el lado de huernamental, lo destinamos
a pagar la movilidad que creemos necesitar y volvemos juntos a este círculo vicioso,
o sea, a nivel de la ciudad, a nivel de los gobiernos locales, es increíble la cantidad
de recursos que se destinan a la movilidad motorizada, abismalmente en comparación con
la movilidad, por ejemplo, peatonal o en bicicleta, que es la gran mayoría de las personas
que mueve así.
Una tecnología que parecía traer aparejada cierta libertad de acción, esa sensación que
incluso está vigente en el imaginario de hoy, trajo también consecuencias como la contaminación,
el mal uso del espacio público, disminuyendo la calidad de vida de quienes vivimos en
las grandes surves.
Tenemos muchos desafíos por delante y por eso te proponemos no solo seguir observando
y pensando sobre cómo andamos, sino también sobre cual serían las maneras más eficientes
y sustentables de andar a futuro.
Llevamos al final de la segunda temporada de circulantes y antes de despedirnos, les
queremos compartir una gran alegría, tendremos una tercera temporada, sí.
Tenemos un gran equipo en circulantes, los guiones de nuestro podcast, los élabora
Lucia, Fernández Cívico, Lucas Alonso, en la edición de nuestros audios y notas para la página web,
Leandro Mancini es el editor de nuestro podcast Gran Abrazo, también tenemos a Tatanga
Raveli llevando delante un newsletter quincenal al que ustedes se pueden suscribir por Grupo
San Cristóbal.
Nuestro productor a general es Florencia Ferramondo, EV, la agencia en comunicación y diseño,
PES es la productora audiovisual de las historias circulantes.
El similiano-conforte en las fotografías, mi nombre es Fede Fritchi muchas gracias por
acompañarnos hasta acá, si les gusta el podcast que hacemos, pueden compartirlo, pueden
enviarlo entre sus contactos y tenemos esta buena noticia de cierre de temporada.
Nos volvemos a escuchar porque tenemos más temas para descubrir, para debatir en la tercera
temporada de circulantes.
Han sido muy amables en todo este tiempo, seguimos en contacto a través de las redes sociales
y suscríbanse a nuestro newsletter.
Podcast Summary
Key Points:
El modelo de movilidad basado en el automóvil individual ha generado contaminación, tráfico, estrés y desigualdad en las ciudades.
El diseño urbano no fue pensado para el auto, ya que en la colonia no existía la tecnología, y las ciudades se adaptaron posteriormente a la expansión del automóvil.
El crecimiento del automóvil a partir de la década del 50 desencadenó una demanda inducida que lleva a más autos, más infraestructura y un círculo vicioso de motorización.
El uso excesivo de autos afecta la calidad de vida, genera violencia vial, estrés y deteriora la seguridad y la vitalidad urbana.
Las ciudades están implementando estrategias de desmotorización, como peatonalizaciones, para promover alternativas sostenibles como la bicicleta o el transporte público.
La movilidad sostenible se basa en evitar viajes innecesarios y mejorar los modos existentes, priorizando caminar, ciclismo y transporte colectivo.
Hoy se destinan recursos excesivos a la movilidad motorizada frente a otras formas más sostenibles como el peatón o la bicicleta.
En Europa y Japón ya se observan diversidad de vehículos, mientras que en Argentina se empieza a considerar un modelo más humano y sostenible.
Summary:
La movilidad basada en el automóvil individual ha transformado profundamente las ciudades, generando contaminación, tráfico y violencia vial, así como un deterioro en la calidad de vida. Aunque el auto se popularizó a partir de la década del 50 como un bien de lujo para una minoría, su expansión masiva creó un círculo vicioso que ha llevado a una sobrecarga del espacio público, mayor estrés y exclusión social. Los diseños urbanos no fueron concebidos para el automóvil, lo que ha generado incompatibilidades entre el transporte y las actividades ciudadanas.
Hoy, muchas ciudades están adoptando estrategias de desmotorización, como peatonalizaciones, para promover alternativas más sostenibles como caminar, andar en bicicleta o usar transporte público. La movilidad sostenible se enfoca en evitar viajes innecesarios y mejorar los modos existentes, reduciendo así el impacto ambiental, social y urbano. En Europa y Japón ya se observa una diversidad de vehículos, mientras que en Argentina comienza a surgir un enfoque más humano y equilibrado.
A pesar de los avances, se requiere una transformación profunda en el diseño urbano y en los hábitos de movilidad para lograr ciudades más seguras, saludables y sostenibles. Circulantes, el podcast que analiza estas cuestiones, concluye su segunda temporada anunciando una tercera, con el objetivo de seguir explorando y debatiendo alternativas más eficientes y sostenibles para el futuro de las ciudades.
FAQs
El auto no fue parte del diseño inicial de las ciudades, ya que en tiempos anteriores no existía. Las ciudades se desarrollaron para el desplazamiento a pie o en transporte colectivo, no para vehículos motorizados, lo que ha generado un uso excesivo y abusivo del espacio público.
La demanda inducida significa que cuando se construyen más rutas o espacio para autos, se generan más autos, creando un círculo vicioso que lleva a una mayor motorización y ocupación de espacios urbanos.
El exceso de autos genera contaminación, estrés, inseguridad en las calles, tráfico y una reducción de la calidad de vida, especialmente en áreas centrales donde el tráfico y la contaminación son más intensos.
Se promueven modos sostenibles como caminar, andar en bicicleta, usar transporte público y mejorar los viajes en autos mediante el uso de vehículos eléctricos o transporte compartido.
La violencia vial se manifiesta en el acoso o ignorancia por parte de conductores, que no ceden el paso a peatones, generando estrés constante y riesgo de lesiones cuando se cruzan calles.
Las zonas peatonalizadas son áreas en las que se prohibe o limita el tránsito de vehículos para favorecer el uso de pie y bicicleta, mejorando la seguridad, la salud y la vida urbana en el centro de las ciudades.
Chat with AI
Loading...
Pro features
Go deeper with this episode
Unlock creator-grade tools that turn any transcript into show notes and subtitle files.