Dulces son los frutos de la adversidad | Karla Souza
18m 44s
La actriz Carla Sousa comparte cómo las historias de su padre, en particular una sobre enfrentar un trauma directamente, la enseñaron a abrazar lo incómodo y a no evadir los miedos. Argumenta que el éxito no se basa en el talento solo, sino en un "motivo" profundamente arraigado y en acumular miles de horas de práctica y experiencia, citando sus más de 10,000 horas en gimnasia y actuación. Relata cómo la adversidad, como el rechazo en castings y una crisis personal de tres meses sin habla, es inevitable; en esta última, el arte se convirtió en su salvación. Rechazó una vida de riqueza por seguir su pasión actoral, ilustrando que el sueño no tiene precio. Concluye que las dificultades, aunque dolorosas, afinan el carácter, producen cualidades como la perseverancia y son la verdadera fuente de crecimiento, no la fama efímera. La adversidad es un "saco feo" que lleva dentro una "preciosa joya".
Tienes una habilidad especial y sientes que te puede llevar al éxito. Bueno, el actriz mexicano, Carla Sousa, dice que hay otro ingrediente importante que necesitas. Bienvenidos al podcast de TED en español, soy Charles Rigarbulski. Carla Sousa ha actuado numerosas películas y series televisivas en México y los Estados Unidos. En su charla entre dex calzada de los héroes, Carla nos cuenta cómo transforma instancias de dificultad en la fuerza necesaria para seguir adelante. Notarán que en algunos momentos el audio no es perfecto, pero igual se entiende y la idea que comparte nos parece valiosa. El lugar de decirme, Carla, esto debe de hacer, esto no debe de hacer, esto está bien o esto está mal, mi papá prefiere contarme historias. Sus historias son lo que ha formado, las decisiones que tomo la vida mucho más de lo que él se puede imaginar. Les doy un ejemplo. Cuando tenía 10 años, mi papá vivió una de las situaciones más escalofiantes que alguien se puede imaginar. Regresando de una cena, familiar en Cuerna-Bacasa, encuentra con una de las nanas, flotando boca abajo en la alberca. Mi papá se echa inmediatamente al agua, saca la jovencita de la alberca, intenta desesperadamente todo lo posible por revivirla sin ningún éxito. Yo no me enteré hasta años después de lo que pasó, pero mi papá me cuenta que esa noche, acostado en la cama sin poder dormir, lo único que puede ver es la imagen de la pobre niña flotando en la alberca. Así que decide pararse de la cama, regresar a la alberca, sentarse en una silla, mirando fijamente la alberca, viendo el trauma frente a frente. Incómodo, las imágenes resurgiendo, el cuerpo, su pelomojado, su familia, la muerte, la culpa, los hubieras corriendo por su mente, porque nos fuimos a cenar, porque se metió nadar sola, si no sabía cómo nadar, cómo, por qué hubiera. Sigue enfrentando, sentado en esa silla, sin quererse para hasta poder vencer esos pensamientos. Pasan siete horas, apenas empiezan salir el sol. Y mi papá intenta recordar otros momentos, momentos felices que también habíamos vivido en esa alberca, vacaciones, juegos, risas. Y poco a poco esa imagen o ese trauma. Empezaron a perder poder sobre mi papá. En los momentos donde yo más quiero salir corriendo, huir, evadir, me acuerdo a esta historia. Sus historias me invitan a trebirme a lo incómodo, a lo que más me da miedo. Y hoy es el caso. Cuando me invitaron a dar una conferencia a TED Talk, mi primera reacción fue, mi del locad. No, no, invíteme a actuar cualquier personaje, a interpretar a una borracha, a cantarles de centonada, una pedante, una perturbada perversa criminal, una estudiante de leyes, asesina, lo que quieran y felice los hago. Mismo, pídanme interpretar al actriz y posar en frente de las cámaras en Hollywood, en frente de todas las estrellas de Hollywood, contacones, incómodos, demasiado maquillajes, onreír y contestar esas preguntas y discretas que les encanta hacer. Pídanme hacer eso y felice los hago, pero pedirme que sea yo misma, quitarme las máscaras de los personajes con las que me escondo. Venir este escenario y exponerme honesta y sinceramente con ustedes. El resultado son retortijones en el estómago insomio y muchas ganas de decir, no, perdones, que por la agenda no puede. Así que espero que mi papá es orgulloso de que estoy aquí con ustedes. Sus historias son mirencia y son lo que me mueven en la dirección menos cómoda. Vivimos en una sociedad donde tratamos de badir esos momentos incómodos, esos momentos difíciles a toda costa, una sociedad que nos vende ideas. Ideas que, en mi opinión, son mentiras muy bien maquilladas desde las sencillas como, sin ejercicio ni dieta pierde 15 kilos en dos días. Aprende todo un idioma en tan solo dos semanas. O los útiles filtros que les ponemos a las fotos, que subimos a las redes sociales, que son versiones perfectas y reales de quienes somos y nos aogan cuando tratamos de mantener esa imagen o ese estómago. O que me dicen de las vidas de Rafa Marques, Rodolfo Neri, Inírritu, ofrida a calo que nos pintan como seres superdotados que únicamente llegaron al éxito por su talento y no por horas y horas de experiencia, trabajo y fracaso a diario. Lo peor es que nos creemos esas mentiras. No sabe las veces que la gente llega a mí y me dice, "Carla, ¿cómo le hago para lograr mis sueños en la vida?" Es que quiero ser a Cristina Zabes, mi mamá y mi tía me dicen que soy buenísima. Cuando les pregunto, "Bueno, ¿y qué clase? ¿O qué cursos estás tomando?" No, bueno, pues es que todavía no, pero bueno es que mi mamá y mi tía me dicen que ya estoy lista para empezar a actuar. Mentira, tengo un video de cuando tenía dos años actuando para un proyecto de la escuela. Para que se encuentra que mis ganas de ser actriz no era suficiente para hacerlo. [Música] Ven como era importante que fuera a estudiar horas y horas. Si me tomas una clase de acación. Uno de mis autores favoritos, Malcolm Gladwell, prueba esta teoría en su libro Outliers. Toma casos de éxitos y genios que normalmente pensamos que así nacieron superdotados. Y calcula que en realidad tuvieron más de 10.000 horas de experiencia y estudio en su campo antes de ser titulados genios o expertos. Yo practiqué gimnasio olímpica durante 8 años. Entrenaba 5 horas diarias del lunes asabado. Con llagas en las manos, dejando sangre en las barras, me tenía que seguir esforzando sabiendo que lo tenía que hacer para seguir siendo parte del equipo. Levantándome a las 5 de la mañana para ir entrenar antes de la escuela, sacrificando viajes fiestas no viecitos. En los 8 años me señaron que la medalla de oro no se gana accidentalmente. El músculo se tiene que desgarrar para crecer. El músculo se tiene que desgarrar para poder crecer. Aunque entiendo la ciencia detrás de esto, ¿por qué aún así? Maldigo los momentos en los que la adversidad me toca la puerta. Quien en esto estoy en la escuela de actuación en Londres adicionan 5.000 chavos y solo aceptan a 15 mujeres y a 15 hombres. Así que como pueden imaginarse, me siento un poquito demasiado especial. Y ese primer día llega a uno de los profesores más respetados, si nos dice, en 5 años solo 3 de los 30 que están aquí van a tener trabajo en esta carrera. 10 por ciento, pero digo si todos somos talentosos, no creo que sea tan difícil. Y conforme fueron pasando los meses 6 se salieron el primer año, unos cambiaron de profesión de carrera. Uno es los perdimos por crisis emocionales y mentales y mismo un amigo mío Robin, uno de los actores más talentosos de esa escuela. Se suicidó. Es difícil. Cualquier carrera que usted es quien es, es y va a ser difícil. Entonces, ¿cuál es tu gasolina? ¿Qué hará que aguantes va a ser en los momentos más oscuros, más difíciles, con los que te vas a encontrar? ¿Qué es como diría una bogada en la serie "How to Get Away With Murder", tu motivo. No juzgos, si tu motivo es ser millonario, si tu motivo es ser famoso, lograr que tu exse arrepienta de haberte cortado. Está bien. Lo único que digo es que ese motivo debe estar tan arraigado a tu ser tan impregnado en tu piel, que no importa la tormenta, el rechazo, la crítica que recibas, ese motivo hará que te levantes y que le sigas dando. Carla, perdón, estamos buscando alguien más famoso para este papel. Levanta a tecarla, no le sé. Carla, estamos buscando alguien menos famoso para este papel. La tina, menos latina, más flaca, menos flaca. Ana, le Carla, sigue, le sigue. La cantidad de no, rechazo y críticas que reciba deario, varían de comentarios de productores como esos, a comentarios en Twitter como no, pues no me gustó toto asion. Estás guapa, pero estás bien vizca. ¡Tata, cepo!
o comentarios de familiares y amigos. Carla, ¿por qué te va a ser a Hollywood? Estás loca, ubícate. Nunca la vas a hacer. Así. Un día recibo aviso de un casting para una película llamada "El Jesuitas". Crita por el mismo cuata que escribió "Jacksy Driver". Es "Raging Bull", "Post-Rater". Estamos ganando una tris de mi edad. Así que le llama la señorita del casting. Carla, perdón, lo que pasa es que los productores están buscando alguien que pueda. Los productores no creen que pueda interpretar este papel. Bueno, conocía uno de los productores, así que le llamo. Carla, mira, lo que pasa es que estamos buscando alguien que pueda interpretar una tejana toscay y racista. Perfecto. Yo puedo ver eso. Claro, Carla, mira, lo que pasa es que el director cree que eres muy muy bonita, muy delicada. Estamos buscando alguien que parezca a un adrogadita. Me cuelo. Bueno, estoy enojada y frustrada porque solo quería tener la oportunidad de hacer la audición, pero ni es que era eso. Me quieren dar así, ¿qué? Consiguiol. Me aprendo una escena. Le pido a mis amigos maquistas y penadores que me ayuden a ver me menos delicada. Renta una cámara, unas luces. Y al día siguiente, le mando esto al productor. Lots of dealers here. I can do the same. Thing is, the subject goes in some money down payment. Carla, ¿everything alright? I'm fine, Bob. You want some rascindings? Pasaron dos semanas y no recibí contestación al hume. Repente, recibo una llamada y es el productor con el director. Carla, te ofrecemos el papel. Entonces filmamos la película, pero ¿qué creen? La película no ha salido y ni siquiera sé si vaya a salir. Ojalá y sí, pero a veces se siente que el esfuerzo no valió para nada. Pero esa experiencia no me la quita nadie y además le agregué a mis 10.000 horas. El éxito es la habilidad de ir de fracaso en fracaso con entusiasmo, como bien lo dijo Churchill. Y yo creo que un buen motivo te puede ayudar a hacer eso. Sin embargo, mi motivo no siempre ha sido el mismo. Cambió hace ocho años, drásticamente. Estaba al final de mi primer año de los tres años de la carrera de actuación en Londres y un día sin razón alguna pierdo en la bla. Durante tres meses no puedo hablar. Durante tres meses no puedo decir ni un miserable enunciado. Ni los doctores ni los electroencefalogramas han podido explicarme qué fue lo que realmente pasó. Lo que sí les puede decir es que llegó un momento de tanta frustración y tanta desesperación que llegué a querer me quitar la vida. En ese momento busco dentro de mí la fuerza que yo creía tener busco la ayuda de mi familia, de mis amigos, mi fendios y no encuentro nada. No hay cura, no hay salida. Mi motivo, mi gasolina, rápido se empieza a desmanacer y se acaba. El infierno, el que me encuentro sin embargo, se vuelve un poquito menos pesado. Cuando empezo a haber ni dolor, el mismo tipo de dolor reflejado en las obras de arte de otras personas. El sobre de de las obras de ciatro, de las felicitas, en las pinturas, poco a poco. Empiezo a haber mi dolor y lo empiezo a leer en los poemas. Las palabras de los poetas y de los personajes empiezan a llenar mis silencios. Empiezan a hacer la única forma en que la que yo sentía que mis emociones estaban siendo expresadas. Leo mi dolor en los poemas de CODB. En tu mesida, me inclinó a ti, en tu mesida como un fósil, dime que estoy aquí. Me conecto con el cuestionamiento constante de la vida en los libros de Jack Kerrowack. Veo las pinturas de Frida Kahloy por primera vez. Puedo palpar ese sufrimiento y esas soledades, sus autorretratos. El arte se convierte en algo vivo. Durante esos tres meses de silencio, de presión y angustia, me enamore inexplicable completa y totalmente del arte. El sufrimiento me llevó como un clavo al corazón de Dios. Y mientras te es saber que hay gente que no cree que el arte es digno de nuestra atención y de nuestro financiamiento, porque para mí no es una pasión. Es lo que me salvó la vida, lo que me mantuvo vida. Otra prueba llegó hace tres años cuando me gané la lotería. Me enamore de un hombre. Ya me hemos le pedro por conservar su anonimato. Me quería casar con Pedro, o sea, que estaba muy enamorada. Fui descubriendo que la familia de Pedro aquí en México es muy poderosa. Tenía muchísimo dinero, mucho más de lo que yo imaginaba que existía, mucho más de lo que podría gastarme en toda una vida. Un día me sientan y me dicen, "Carla, te adoramos, queremos que sea parte de nuestra familia. Solo tenemos una condición. Deja la actuación. Te apoyamos en lo que quieras, en cualquier otra profesión que lijas, pero deja la actuación, porque si sigues actuando, no vas a poder ser un esposa fiel. No vas a poder ser una buena madre y queremos lo mejor para ti." Me ardían las oposas. El guanto. Y le digo a Dios, a Pedro y a su favor. Le doy la media vuelta y salvo sin saber qué iba a ser de mi vida, pero sabiendo eso sí, que el llamado que Dios tiene en mi vida mi sueño, mi pasión no tiene el precio. Y esa historia le encanta a mi marido. [Risas] ¿Qué está aquí? ¿Por qué les cuento estas historias? Porque la gente normalmente cree que el éxito y la fama son algo maravilloso y fácil de navegar. Estas pruebas a mí, para mí, generan frutos como el perdón. La perseverancia, la disciplina, el carácter y la esperanza. Son lo que afilan en el oficio y lo que con mucha, mucha paciencia van afinando miser y me liberan del orgullo. He aprendido que la plauso dura solo un momento. Y esa fama que buscamos tan obsesivamente es una mera burbuja que tan fácilmente se poncha. No tengo la fórmula secreta de cómo lograr tus sueños y metas en la vida. Yo sigo aprendiendo conforme avance con la ayuda de las historias de mi papá, me sigo atremiendo en frente a mis miedos. Les sigo agregando a mis 10.000 horas para lograr excelencia en mi oficio y me sigo atreviendo a usar los sufrimientos para que me continúen llevando como un clavo al curazo de Dios. Algunas ideas y descubrimientos personales que tenemos en la vida de alguna forma no pueden ser compartidas, no pueden ser explicadas, sólo pueden ser reveladas, sólo pueden ser vividas. Sin embargo, espero que las palabras de mi compadre William Shakespeare puedan resonar con ustedes al o largo de su camino. Dulce son los frutos de la adversidad que como un saco feo y venenoso lleva en la cabeza una preciosa joya. La adversidad muchas veces se ve como ese saco feo y venenoso, pero cada que llega, cada que surge el desafío ahora que lo pienso en el camino si les carma, me encuentro con una preciosa joya. Gracias. Para más ideas de TED en español, visita TEDNESPANOL.com. Soy Jarry Garbulski y te espero en el próximo episodio.
Podcast Summary
Key Points:
Las historias del padre de Carla, especialmente la de enfrentar un trauma, enseñan a confrontar lo incómodo en lugar de huir.
El éxito requiere "motivo" (gasolina interna) y miles de horas de práctica (las 10,000 horas), no solo talento innato.
La adversidad (rechazos, crisis personales) es inevitable y debe usarse como fuerza para crecer y afinar el carácter.
El arte fue un salvavidas durante una crisis de salud y una pasión no negociable, incluso ante ofertas materiales.
La fama y el aplauso son efímeros; el verdadero fruto está en las cualidades forjadas mediante las dificultades.
Summary:
La actriz Carla Sousa comparte cómo las historias de su padre, en particular una sobre enfrentar un trauma directamente, la enseñaron a abrazar lo incómodo y a no evadir los miedos. Argumenta que el éxito no se basa en el talento solo, sino en un "motivo" profundamente arraigado y en acumular miles de horas de práctica y experiencia, citando sus más de 10,000 horas en gimnasia y actuación. Relata cómo la adversidad, como el rechazo en castings y una crisis personal de tres meses sin habla, es inevitable; en esta última, el arte se convirtió en su salvación.
Rechazó una vida de riqueza por seguir su pasión actoral, ilustrando que el sueño no tiene precio. Concluye que las dificultades, aunque dolorosas, afinan el carácter, producen cualidades como la perseverancia y son la verdadera fuente de crecimiento, no la fama efímera. La adversidad es un "saco feo" que lleva dentro una "preciosa joya".
FAQs
Además del talento, Carla destaca la importancia de tener un 'motivo' personal profundamente arraigado que te impulse a seguir adelante en los momentos más difíciles.
Las historias de su padre, como enfrentar un trauma directamente, la inspiraron a confrontar sus miedos e incomodidades en lugar de evitarlos, guiándola en su carrera y vida personal.
Carla menciona la teoría de Malcolm Gladwell sobre las 10,000 horas de práctica y estudio necesarias para dominar un campo, basándose en su experiencia en gimnasia olímpica y actuación.
Acepta que el rechazo y la crítica son constantes, pero se enfoca en su motivo personal para perseverar, usando cada experiencia para sumar a sus horas de práctica y crecimiento.
Durante tres meses de silencio y angustia, el arte (poesía, pintura, literatura) se convirtió en su salvación, permitiéndole expresar emociones y encontrar consuelo, lo que la llevó a enamorarse profundamente de él.
Renunció a una relación y a una vida de lujo cuando la familia de su entonces pareja le exigió que dejara la actuación, priorizando su sueño y llamado personal sobre la comodidad material.
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