Desde Mexico con todo sobre la ganadora de el concierto de Juntos y mas, el Chokolatazo, Asesinos Inesperados y mas
91m 43s
El podcast *Erasmo y Chocolata* comparte una historia emocionante de una mujer que, tras años de trabajo en su tienda de frutas y verduras, enfrenta una crisis económica debido a un derrame cerebral de su esposo y la posterior abandono que sufrió. Su negocio se vio afectado, y ella tuvo que endeudarse. El equipo del podcast descubre su historia y decide ofrecerle una sorpresa: no solo les paga la deuda de más de dos mil dólares, sino que las lleva a un concierto de Juntos en el Auditorio Nacional, donde podrán disfrutar de los músicos Jorge y Josy. Además, organizan un día de compras para que las mujeres se arreglen y se sientan celebradas. La experiencia refleja fortaleza familiar, solidaridad y el poder del apoyo comunitario. A través de esta historia, el podcast resalta que, aunque las personas enfrenten dificultades, hay momentos en los que el simple acto de acompañarlas puede transformar sus vidas. El evento se convierte en un acto de esperanza y celebración, demostrando que el cariño y la empatía pueden superar las adversidades.
Estás escuchando el podcast más chido, Erasmo y Chocolata, siempre contigo, Erasmo y Chocolata, el podcast más chido.
Erasmo en la parodia, se la rifó, viene de Jiquilpan, donde nació, Erasmo y Chocolata, son mi versión, Gordi es el maestro, todo campeón, Garbanzo con su risa, me contagió, es Lery Diabrito, en la producción, Erasmo y Chocolata, ese es tu show.
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La mujer tiene una historia increíble y ustedes le dieron una sorpresa de invitarla al concierto de Juntos, que será el día de hoy, vamos a ver lo que pasó y ustedes lo van a poder ver en el video, esto estuvo muy muy triste, escuchemos.
Bueno señor, estamos en Xochimilco, así empezamos este show de jueves, Garbanzo, nos la pasamos muy chido con lo del grito, el desfile ayer del ejército y ahora Garbanzo, estamos en Xochimilco porque vamos a dar una sorpresa de ahí, así es.
Así empezamos este jueves.
Sí, sí, sí, y fíjate que la verdad, esta sorpresa, la persona que la va a recibir, creo que va a ser muy bienvenida, por unos datitos que nos comentaron hace rato y creo que son bendiciones del cielo, ¿no?
Sí, y ¿saben qué? Bueno, pues buenas tardes otra vez y decirles que, pues un histórico concierto de Juntos en el Auditorio Nacional, ocho fechas, ningún grupero lo había hecho, así que por primera vez Juntos desde el auditorio.
Y platicamos.
Y platicando con ellos, dijimos, oye, ¿qué tal si llevamos a alguien que, pues que la pase chido en el concierto, que sean fans? Y dijimos, ¿y cómo vamos a encontrar a alguien, güey? ¿Quién de verdad se merece estar ahí? Garbanzo, y por acá tenemos a alguien que hizo un buen trabajo buscando historias, ¿no?
Sí, sí, sí, la verdad que no es muy fácil, pero tenemos un experto, el insider.
El insider de aquí, de Ciudad de México, nuestro amigo Martín Campos, alias.
El brody.
El brody.
El brody.
Oye, Martín, pues güey, estamos aquí ahorita en lo que viene siendo Xochimilco, y platícanos cómo encontraste esta historia, güey, que tenemos ahorita, que la señora no sabe qué va a pasar.
Me empecé a acercar a algunos fans de Juntos porque queríamos que fuera alguien verdaderamente fan de Juntos, entonces empezamos a platicar con ellos, a conocer las historias, y dentro de todas estas historias encontramos la historia de quien vamos a visitar, que se llama.
Mati Hernández.
Oye, güey, primero, tú sí hablas como locutor de aquí, ¿no? Eres locutor de aquí, entonces, güey, sí.
Y la señora se llama, ¿cómo?
Mati Hernández.
Mati Hernández. ¿Ella tiene tres hijos?
Tiene tres hijos. Ella actualmente atiende una recaudería, que es la que se encuentra acá atrás, recaudería y verdulería.
Sí, que venden, pues venden frutas, verduras y otras cosas y abarrotes. Y bueno, vamos a llegar ahí.
Y la historia es que esta señora es de que hoy es su último día, güey.
Es negocio, pero detrás de esa historia, ¿quieren saber qué pasó con el esposo? La contamos ahí o le damos un adelantito.
Vamos a dar un adelanto a alguien que sufrió un derrame cerebral. Desafortunadamente, por ello, ella tuvo que empeñar varias cosas, tuvo que solicitar préstamos, y esto hizo que el negocio viniera abajo, y el desenlace con esta persona, pues, no fue algo tan padre.
Sí, es que el señor le pagó mal después de que ella trabajó, gastó todo.
Sí.
Y el señor se alivió, dijo, con permichito, dijo, Monchito, y se fue.
Oye, pero estamos en este barrio, yo creo, si hay gente que nos ve, que sale por aquí, pues, coméntenos ahí en el video, los que nos están escuchando ahorita, vayan a las redes para que vean lo que está pasando.
Estamos en este barrio, ¿cómo se llama?
Aquí estamos en Xochimilco, el barrio exactamente, no sé, la neta.
Está bien.
Soy experto, pero no lo tengo.
Estamos caminando a la casa de, bueno, es como casa-tienda, ¿verdad? Ella renta aquí el lugar.
Y como decías, hoy es su último día. Desafortunadamente, el negocio quebró, pero ella hoy fue el último día que abrió. De hecho, ya vamos a ver, está todo desmantelado ahí en el lugar, y ya está lo último que ella está vendiendo.
Sí, aquí le estoy diciendo al garbanzo que tome unas tomitas del lugar, y bueno, pues, vamos a llegar aquí.
Buenas tardes, señor.
Buenas tardes.
¿Cómo está?
Bien.
¿Cómo se llama usted?
Enrique Corral Meléndez.
Pues, venimos aquí a hacer un, este, una entrevistita.
¿Usted es de aquí, de Xochimilco?
Sí, de aquí, mire.
¿Y usted conoce esta tienda?
¿Cuál tienda?
Esta, que está aquí. ¿Ha pasado por aquí antes?
Sí, pues, aquí ando seguido.
Sí, pues, sabía que es el último día de la tienda, ya va, ya, ya la van a cerrar.
¿Sí?
Sí.
Ni modo, ¿verdad?
Ni modo.
Ni modo. Pues, gracias, don Enrique. Pásele. Bueno, aquí está don Enrique, que va, yo creo, a ver a las morras por ahí o algo, ¿no?
Buenas tardes.
Buenas tardes.
¿Cómo están?
Bien, aquí mismo.
Yo soy Erasmo. ¿Por qué me los pone en la cara, señora?
Es para que los vea mejor.
Para que los vea mejor. Oye, Martín, pues, aquí tenemos a una señora que hoy nos están platicando que es su último día, ¿verdad?
Sí, ¿tú crees?
A ver, pásame este micrófono.
Tristeza y melancolía.
Nomás póngaselo bien ahí en la boca.
Oiga, entonces, su último día, vemos que ya está desmantelando aquí el rollo. ¿Qué es lo que vende usted aquí?
Frutas y verduras.
Frutas y verduras.
Sí.
Muy bien. Y, o sea, hoy es el último día. ¿Qué va a hacer con esto?
Pues, ahorita lo está rematando.
Ah, ¿ya lo está rematando?
Ya, ya.
¿Cómo cuánto es aquí, más o menos?
Yo pienso que como unos dos mil pesos.
Dos mil pesos. No se preocupe. Ahorita vamos a cerrar la tienda y eso va a ser algo que, pues, es triste.
¿Cuántos años con este negocio?
Quince, más de quince años.
¿Quince años?
¿Cuántos años?
Ahorita le va a decir adiós a quince años de negocio.
Sí, así es.
Péngase tantito el microfonito ahí.
O sea, quince años de negocio. ¿Quién lo empezó?
Mi expareja. De hecho, él, si estuviera aquí, tuviera más de veinte años.
O sea, que él tenía cinco años con esto, cuando llegó usted.
Sí.
Y me dicen que su expareja tuvo un problema, tuvo un derrame cerebral.
Tuvo un derrame cerebral.
Y, obviamente, fue difícil para usted. Usted es la que se la partió aquí.
Sí.
Sí.
Hijos y, este, pues, sí, más que nada sacar todo a partir de que, pues, él era la cabeza de esto.
Él es el que iba a surtir, él es el que traía, él es el que nosotros nos dedicamos a, pues, apoyarlo, a ir a venderle al producto.
Pero, pues, prácticamente en ese aspecto te cambia la vida.
Le pasa esto y nos cambió la vida totalmente, ¿no?
Cosas que, tal vez, mis hijos se dedicaban a la escuela, tuvieron que dejarlo, al trabajo, esto, y nos dedicamos a esto.
Pero, pues, ya de ahí, prácticamente, ya no nos pudimos.
No nos pudimos levantar.
No se pudo levantar por esto que le pasó a él, pero usted lo apoyó, trató de sacar adelante, hizo préstamos, pidió préstamos.
Sí, también.
¿Cómo cuánto debe, más o menos? ¿Todavía debe?
Sí.
¿Cómo cuánto?
Con unos veinte.
¿Veinte mil?
Sí, porque fuimos prestados para el negocio, cama hospitalaria y todo.
Y, pues, ¿puedo decir marca?
Sí.
Electro, ya sabes que te vienes con ellos.
Entonces, prácticamente, eran los abonos chiquitos, pero, pues, el plazo más largo.
Sí.
Sí.
¿Qué hay?
De parte del show de Radio en la Chocolata, y la Chocolata, nosotros vamos a cubrir su deuda.
Así que, díganle adiós a esa deuda, nosotros vamos a cubrir esa deuda.
¿Cómo ve?
No, no, pues, gracias.
Eso va a ser de parte de nosotros, porque sabemos que le ha pasado mal.
Este, se recuperó su ex y la abandonó.
Prácticamente, también.
Entonces, se fue.
Se fue.
Nos dijo adiós.
O sea, que este vato, usted le hizo el paro, se recupera y, de repente, dice, ya me voy.
Sí.
Él decía que, porque se sentía una carga para nosotros, el cual, pues, no lo fue, ¿no?
Hubiera sido desde el principio, si hubiéramos quedado, este, si hubiéramos decidido dejarlo, ¿no?
Porque no es fácil, desde que él salió del hospital, no fue fácil.
Y, prácticamente, nos juntó a mis hijos y a mí.
Y nos dijo, ¿saben qué?
He tomado la decisión de. ¿Y el mejor?
mi familia. Él viene siendo hijo de él.
No, mi nieto. Es su nieto.
Mi nieto. Ah, ok. Mi nieto
y pues mis hijos
son los que me echaron la mano. Seguimos
trabajando, seguimos
echándole ganas.
Mi hija es la que
ahí estuvo también siempre
conmigo apoyándome
y hasta la fecha.
Muy bien. Oiga, pues además
de que yo digo que
este día usted ya no va a
chambear hoy porque también le
tenemos una sorpresa de parte
del Choderano y la Chocolata.
Sabemos que usted es
fan de Juntos, ¿verdad? Sí.
Bueno, pues, ¿quién
cree que viene en esa camioneta?
No sé.
En esa camioneta
viene un regalo para usted
y es
que el día de hoy
se va a subir esa camioneta
y la vamos a llevar
a un lugar
porque vamos a ir de compras
para que se compre un vestido
o lo que sea porque vamos a ir a ver a Juntos
al Auditorio Nacional.
¿Cómo ve?
Me va a hacer llorar.
Ahí con el Josy
y el Jorge. Así que. ¿En serio? En serio.
Y obviamente no va a ir
sola, ¿verdad? Sabemos que su
hija también es fan de Juntos.
¿Podamos ir por su hija ahorita?
¿Qué estará haciendo su hija?
Le hablaron. Está, de hecho,
está aquí en una calle. ¿Vive por aquí?
No vivimos por aquí, pero fue
con una comadre que le habló.
Fue a comadrear. Fue a comadrear.
Ahorita le hablo
o vamos por ella. No, vamos por ella.
Ahorita le llegamos ahí, ¿no? No está tan lejos.
No, aquí, aquí, en la siguiente calle.
A la siguiente calle. Pues vamos.
¿Qué le parece?
¿Quién está aquí? ¿Nada más tú estás sola?
Nada más yo. Ok, entonces, ¿qué hacemos?
¿Quieres cerrar? Ajá. Ok, vamos.
Vamos a cerrar el lugar.
Recordemos que esto lo hacemos
porque queremos alegrar el día
a alguien, dar una sorpresa
y en este momento, pues obviamente
la señora, nos da
gusto porque sé que son lágrimas de
felicidad, ¿eh?
¿Cómo te llamas?
Mimi. ¿Mimi?
Dile Daniel. Todavía
no habla. Muy bien.
Tu abuelita va a ir a un concierto
con, ¿es su mamá de él? Sí.
Con tu mamá y pues ni modo, te van a
dejar encargado no sé con quién.
Oiga, ¿y cuánto tiempo
este, tiene usted sola
entonces? Un año.
Un año. O sea, ¿qué acaba de pasar esto?
Lo que le pasó a él del derrame cerebral
fue hace dos años. ¿Qué? Hace dos
años, cumple el año, precisamente
hoy en septiembre fue, cumple
el año y pues, te digo, nos
junta en la noche a mis hijos y a
mí, decir, ¿no saben qué? Les notifico
que, pues, este, he decidido
irme con mi familia, ¿no?
O sea, ¿y él anda con otra ya?
No, no. Nomás ya no quiso.
Desafortunadamente, tampoco, pues, ya no
su condición tampoco
es buena porque, pues, ya es
un infarto cerebral. Todo
la parte de, este, izquierda.
Pero usted quería estar con él, no importaba.
No, pues, yo digo
desde el momento que le pasó, yo ya sabía
realmente, dices, un
derrame cerebral no es cualquier cosa,
¿no? Yo estuve con él, lo apoyé
y así, o sea,
que él se hubiera sentido,
así, ya fue cuestión de él,
no de nosotros, de que nunca lo hicimos
sentir ni menos,
ni esto. Ni más, ok.
Bueno, pues, ¿qué le parece? Vamos a cerrar
aquí y va a ser,
ahora sí que ya va a cerrar, ya no va,
el día de hoy ya no va a regresar.
Nosotros vamos a encargar de comprarle
todo esto y vamos a hacer
otra cosa. Yo creo que usted conoce
gente aquí que de verdad
no tiene lana. Sí, sí. Y
les llevamos algo, ¿qué le parece? Va. De regalo.
Sí. Sí. Bueno, entonces,
muchachos, vamos a
continuar, vamos a llevar esto
a gente que de veras necesita, se lo vamos
a regalar y nosotros le vamos a pagar
a la señora sus últimos productos de
este negocio. Hoy
cierra después de, ¿cuántos
años? Yo, 15.
O sea, 15 años, así
que, pues, vamos en busca de la hija, señores.
Y danle la sorpresa que van a estar
juntos y se van a ir
de shopping.
Ay, güey, voy a llorar, güey.
Ahorita regresamos.
Señores, y de ahí nos fuimos
caminando a buscar a la morra
como a una cuadra en un callejón
que se la andaba grabando y dijo, güey, güey, ¿dónde
nos traes? Dije, cállate, tú
eres de Guatemala, güey, no le hagas
emoción. Y ahí nos metimos,
Choco. Oye, está viendo ahorita la grabación
del video, vayan a nuestras redes, va a estar
el video. Van a buscar a la hija de ella
y ahí se pone también
sentimental el asunto. Íbamos por la hija y
encontramos más.
Sí. Bueno, escuchen
esto. Señores, llegamos
aquí, este, con Mónica
y su mamá.
Ella es Mónica, su hija.
Señora, este, pues
sabemos toda la historia, ya nos platicó tu mamá.
Mónica, vente para acá. ¿Cómo estás?
Bien, bien, gracias.
¿Por qué crees que está llorando tu mami? Ay, no sé.
Pues resulta de que esos muchachos
van a, eh, choderando en la
chocolate, vamos a pagar la deuda de tu mami.
Todo lo que tiene.
Y también, el día de hoy, pues
vamos a comprarle todo su producto que le queda.
Ya cerró por hoy.
¿Cómo ves?
Ay, no, sin comentarios.
No sé qué decir.
Así que, de parte
de, del choderando
en la chocolate y, ¿cuál es
tu, te gusta la música? ¿Qué, qué
música te gusta? Eh, pues
de todo un poco. ¿De todo? ¿Te gusta
juntos? Sí,
también. ¿Más o menos? Sí.
No, sí, sí me gusta. Muy bien, ponte aquí en lo de
tu mami porque el día
este, vamos
vamos a regalarles un par de entradas
para juntos
y además los van a conocer.
Van a tener la oportunidad de verlos
a Jorge y a Josy.
Y van a disfrutar del concierto
en el Auditorio Nacional
para que canten todas las rolas a todos.
¿Cómo ves? Ay, no, qué padre.
Muchísimas gracias. Sin comentarios,
en serio, gracias. ¿Cuál es
tu rola favorita de juntos? Yo, la máquina
del tiempo. Imagínate tener una máquina
del tiempo. ¿Usted no quiere
regresar otra vez esos días, señora?
Oye, qué chido.
Y dicen que es tu hijo, ¿sí?
Sí, es mi niño.
Pues ya ve buscando con quién lo va a cuidar
porque. ¿Y sabes
qué más? Tenemos
ahí una camioneta
que nos va a llevar de
shopping y vamos a ir a comprar ropa
para que se vayan bien
arregladitas. Ya sabemos que
tienen ustedes ahí ropa, pero
queremos que estrenen. ¿Cómo ves?
Wow, no, gracias. Muchas gracias.
Es increíble, la verdad.
¿Ha sufrido mucho tu jefa?
Sí, mucho. La verdad es que sí.
Pues ahorita estamos pasando
unos momentos complicados, pero. Pero pues
espero que esto le sirva para una distracción.
Y pues bueno,
muchas gracias, en serio.
Eh, sí, ¿pistean o no?
¿Toman? Sí. Pues señores,
también vamos a ponerles una botella
para que. Ahora sí le va a cantar
Alex con todo. Y. ¿Tú no tienes problemas con tu pareja o sí?
No, no,
ni yo. O sea que
van a ganar con todo, ¿verdad?
Sí, sí. Bueno, pues
vámonos, señores, vamos a ir ahorita
a comprar algo. Este, vamos a ir
de shopping. No sé dónde nos vayan
a llevar. Este, Martín, que
conoce aquí, y vamos a
a buscar un buen outfit
para que se pongan bien sexys, porque se ve
que sí traen, ¿eh? Así que
este, los vamos a llevar
ahí y luego al Auditorio Nacional
con Jorge, José
y el concierto de juntos.
¿Va? Muchas gracias.
Gracias, gracias, increíble.
¿Qué ha sentido ver a tu jefa sufrir con
todo esto? ¿Qué piensas tú?
Pues una impotencia por no saber
qué más hacer
por ella, ¿no? Pero pues
se hace lo que se puede
y como se puede.
Muy bien. Pues bueno, señores,
vamos a regresar más adelante
acá en el show y
vamos a
hablar de lo que va a pasar en el
shopping, así que vámonos.
Eso sí, nada más una prenda, no vayan a querer llenar
el clóset con ropa nueva, ¿eh?
Oye, y en los vecinos aquí, ¿quiénes son? ¿Los conoces?
Sí. ¿Quiénes son?
Son clientas
de local.
Ella es mi comadre.
Este, mi comadre
y pues son vecinos también
que pues da años de conocerlos
y de estar
y tristeza, ¿no?
Oigan, pues este, como ya cerró el negocio
último día, nosotros compramos
todo lo que quedó ahí y se lo damos a
regalar a ustedes. ¿Cómo ven?
¿Sí? Muy bien, para que ahorita pasen ahí
porque vi mucho tomatillo y vi ahí
aguacates y de todo, ¿ok?
Órale, pues. Alejandra.
Alejandra. ¿Y usted, señora?
Lucila. ¿Nunca viste un muchacho tan guapo
como yo, vea? Muy bien.
Oye, dice que andabas
platicando acá, ¿no? Sí.
¿Cuál era el chisme ahora?
Pues unas, hay unas cosillas
que traemos.
Chisme del bueno.
Órale, pues, señores, pues ya regresamos.
Aquí andamos en Xochimilco.
¿Qué área de Xochimilco es aquí?
Se llama San Lucas, Xochimilco.
¿San Lucas qué? Xochimilco.
Xochimilco. Señores, pues
ahí estuvo, Choco. Y de ahí nos fuimos
de shopping, de ahí nos
fuimos de compras, como tú dijiste,
la llevamos un mall bien acá.
Se me hizo triste cuando le pregunté
¿cuándo fue la última vez que viniste de shopping?
Y se quedó triste y dice
no, es que nunca hemos
andado de shopping. ¿Qué es eso?
No tienen paz.
Para la renta ni nada.
Entonces dijo, no, pues no.
Y también grabamos cuando fuimos a las compras
para que se vistieran bien machín para el concierto de esta noche de Juntos.
En el Auditorio Nacional, ocho conciertos de Juntos, Choco, una chulada.
Así que ya regresamos con todo lo que pasó en el shopping
y también vamos a tener la historia de lo que pasa esta noche.
Se las vamos a tener mañana, señores, y en las redes sociales.
Ya volvemos desde Ciudad de México.
¡Ah, bueno!
Estás escuchando el podcast más chido.
Erasno y Chocolata, siempre contigo.
Erasno y Chocolata, el podcast más chido.
El show más chido.
Erasno y la Chocolata.
El show más chido.
Chido.
Señoras y señores, estamos desde la Ciudad de México.
¿Qué pasó, Ranchero Chido?
Era, buenas tardes.
Yo nomás vengo a traerles una queja.
Qué bueno que me trajeron para acá porque ya estoy viendo bien cómo es la gente,
cómo trabajan.
¿Una queja?
A ver, Ranchero Chido, ¿queja de quién?
A la gente que están ustedes ahí diciéndole que el otro día vi a este Poncho Lizárraga
que uno dice, no, esos artistas nomás ahí andan,
viajando y luego dicen, no, pero no es fácil andar en el avión
y andar allí de hotel en hotel no es fácil.
Andar durmiendo lejos, eso no es fácil.
Los voy a meter al filo, aunque sean unos cabrones diez minutos
para que vean lo que se han daño.
Llorando tú, Choco.
¿Pero qué tiene que ver con esto?
Sí.
¿Cómo que qué?
La Choco me dijo, ve a ver qué anda haciendo el diablito.
Fue a hacer unas preguntillas.
Guille ya quería break.
Ya quería break.
A ver, a ver, o sea, el diablito se cansó nada más por ir a hacer cuantas preguntas hizo.
Yo le voy a decir a la gente, estos muchachos no saben el trabajo que tienen todavía.
Mira, fue a entrevistar a cuatro, cinco gentillas allí
y ya nada más que cansado, asoleado, sentado en una banqueta que quería break.
No, diablito, ¿qué te pasa?
Es que es difícil caminar entre mucha gente y obviamente aquí es diferente respirar este oxígeno.
Que es más, más este, ¿cómo se dice?
Más zen, o sea, no puedes, bueno, la cosa es que no me. Hay mucho smog, güey.
Oye, pero también en Los Ángeles te cuesta trabajo.
Allá también está igual el oxígeno.
¿Qué es lo que tiene que decir este güey?
¿Dónde cree que vive?
¿En las Amazonas o qué?
Dice ese güey.
¿Qué te pasa, güey?
Mira, entonces, es pura quejadera.
Yo los veo comiendo en buenos restaurantes.
Andan disfrutando aquí.
¿Y qué andan?
¡Cansados!
Bueno, Ranchero Chido, ¿y usted vio que él hizo preguntas buenas?
Y luego tú dijiste. Tijeras, ¿no?
Mira, pon la pregunta que hizo este menso.
¿Cómo andas?
Bien, ¿y tú?
Bien, bien.
¿Qué tan importante es el desfile del militar?
Creo que es muy importante para todos los mexicanos el poder enaltecer a nuestras Fuerzas Armadas.
¿Y qué significa?
Vino todo este equipaje que cagan, o sea, están bien equipados, ¿no?
Creo que no es lo suficiente.
No, no.
Pero, a ver, creo que al final no estamos en una situación política doble.
Donde requeramos un ejército, pero. O sea, son política global, no local, creo que sí.
Pero creo que al final, pues, si tú ves todo lo que cargan, el esfuerzo, los equipos, pues es una labor titánica también que hacen ellos.
Claro.
¿Alguna vez has querido ser como militar o policía?
No.
¿No?
No.
¿Prefieres estar aquí afuera viéndolos, no?
Prefiero estar reelegidos viendo y viendo películas.
¿Cuál es tu nombre nuevo?
Carlos.
Carlos.
Mucho gusto, Carlos.
Gracias.
Oye, Ranchero Chido, estuvo muy padre lo que él contestó.
Muy bueno, ¿eh?
Yo no estoy diciendo lo que él contestó, estoy diciendo las preguntas pedorras de éste.
¿Qué hubiera preguntado usted?
Que, que, este, ¿qué comió en la mañana, mexicano?
Estoy de acuerdo con el nombre, qué buena pregunta.
Esa era la pregunta del año.
Oye, pero si leyeron entre línea lo que dijo el muchacho.
O sea, hay gente que está en contra, hay gente que está a favor del gobierno.
Y ese chico muy tranquilo le dice al diablito, eh, los ves bien equipados, dice la verdad, ¿no?
No los veo bien equipados.
Pero, ¿para qué?
Si no somos un gobierno de conflicto.
Claro.
Y dice, pero se reconoce lo que hacen.
Yo no lo haría, yo prefiero ver películas y verlos de aquí de lejitos.
Pero igual bien patriota, ¿no?
Se vino a ver el desfile.
Que es impresionante, Choco, porque puedes verlos en películas, en la tele.
Y la verdad que se imponen los de la Guardia Nacional ya en bola, ¿no?
Sí, sí, sí, el uniforme siempre va a imponer, Choco.
Además, tú también eres soldado.
Bueno, el diablito no, porque no es de aquí.
Pero dice en el himno que un soldado en cada hijo te dio.
Así es de que tú, si se llaman a pelear, a sacar tu rifle, Choco, y a darle.
Oye, Choco, pero también hay matos como el Garbanzo, que yo conozco, que según muy acá, delante.
Y oye, en un balacito y corren.
¡Ay!
Oye, a ver, espérate.
No, sí, nada.
Ya, ya, estúpido.
Sí, ya la pensaste mucho, boludo.
No, espérate, voy a decir.
¿Por qué hables la boca como señor?
Espérate, ¿y qué tiene?
Es que me desespero que lo pueda hablar.
¿Y qué tiene?
Oye, y hablando de familiares, creo que esta siguiente plática que tuve con Jenny está muy interesante, porque. ¿La preguntaste? ¿Hiciste más?
Sí, Choco.
Ahí andaba, ahí andaba, que como reportero este, Raúl de Molina.
Vámonos con Jenny.
¡Ay!
Una de dos cosas.
Bien, gracias.
¡A ver, Samuya!
Bueno, aclarando, aclarando esos audios, los agarramos, bueno, los agarró el diablito ayer,
en el desfile que se hace después del gringo.
El diablito, el día 16, se hace un desfile desde el Zócalo de la Ciudad de México hasta Torreforma,
que es la avenida principal, hasta pasando el Ángel de la Independencia, y se pone muy chido.
Entonces, ahí es donde andaba el diablito de reportero y encontró a Jenny.
¿A quién vienen a apoyar o qué?
A mi hermano, a mi hermano.
¡El más guapo!
¡El más guapo!
¡El más guapo, mi hermano!
Aquí, aquí, aquí, aquí.
¿Qué significa esto para ustedes como familia?
¿Es la primera vez?
Sí, estamos muy orgullosas de mí.
A ver, diablito, o sea, ¿esa chica Jenny es hermana de un militar?
Sí, es de un militar, tenía su foto, tenía foto de su primo también.
Tenía como toda su familia, ahí lo van a ver en el video, y tenían pancartas, pero yo nunca he visto. Bueno, en primer lugar, esta es la primera vez que yo veo algo así, ¿no?
Desde la Independencia, en la medianoche, ayer, no sabía que se llamaba, el desfile de militar.
Y es muy impresionante, yo sé que se burlan de mí, que soy pocho, no sé qué,
pero la realidad es, viendo esto en persona, es otra onda.
Es surreal, es increíble, y ver las armas que tienen, o sea, es. Entonces, viendo a esta familia, orgullosamente, esperando a su primo y su hermano, es diferente, man.
O sea, aquí, definitivamente, no importa, no sé si aquí hay republicanos, demócratas, aquí, pero no sé cómo funciona.
Les llaman de derecha y de izquierda, brody.
Conservadores y. Y sí nos burlamos porque es pocho también.
Y ver a esta familia, es increíble.
Para ustedes como familia. Es la primera vez, y estamos muy orgullosas de mi hermano.
¡Te amamos mucho!
¡Te amamos mucho!
Él sabe que es el amor de mi vida, es mi único hermano, y mi primo, van a desfilar.
Sí, y es que. ¿En qué están?
Ellos están en infantería, en rescate.
Ok, ¿alguna vez has querido tú igual ser parte de eso?
¡No!
¡No, por favor, no!
No, porque mi hermano y mi primo son los únicos militares de la familia.
Claro, pues qué chido que están aquí todos apoyándonos.
¡Sí, mamá, sí!
¡Sí, mamá, sí!
¡Muchas gracias!
¡Sí, gracias!
¡Un saludo mexicano a la Guardia Nacional!
¡Muchas gracias!
Oye, qué padre.
Ahorita esto me lleva a una nota que leí en la mañana,
y decía que ahorita en los 60, 70, México tenía. El 65% eran orgullosos de ser mexicanos.
Ahorita el 95%, no sé si tiene que ver con lo que pasó del Mundial,
con lo que ha sucedido últimamente.
Porque, como dicen, México está de moda.
Así que, muy padre la entrevista, Diablito.
Qué padre, ¿no?
Ahora, ¿qué tiene que decir al respecto, Ranchero Chido?
Tenía que hacerlo ver mal al pobre hombre.
Esa entrevista se la agarró de chiripada.
No estuvo buscando familiares, él se la agarró de chiripada.
Hasta suerte tiene este.
Hasta suerte tiene.
Bueno, Ranchero Chido, estuvo muy padre.
¿A quién más entrevistaste, Diablito?
Luego, Ranchero Chido me dice, mira, esa señora,
hija y con la bebé, ¿a qué no te atreves a entrevistarle?
Yo, eso es fácil.
Entonces, fui a entrevistar a esa señora
que andaba con su hija y con su bebé.
Pero, mira, Choco, ese Diablito tiene doble cara este.
¿Qué? ¿Por qué?
Antes de empezar el desfile, dijo, ya esos avioncillos, ¿qué?
¡Oh!
Esos carritos parecen de Toy Story.
Le estaba diciendo que esos militares guangos, ¿qué?
Y ya después que los vio, anda, ¡ay, señora, qué soldadotes!
Eso es verdad.
¿Cómo está?
Hola.
Oiga, ¿qué tan importante es este desfile militar para usted y su familia?
Porque, pues, es un orgullo, ¿no?, para todos los mexicanos ver con qué, este,
contamos con el ejército, con la policía, con este, con todos.
Sí.
¿Alguna vez ha querido ser usted militar o policía?
Tal vez alguna vez en su momento, sí, ahorita ya, ¿no?
¿Alguna vez ha pedido ayuda del militar o policía?
No.
¿No?
No.
¿No?
No.
No.
No.
No.
No.
Al momento no.
Muchachos guapos.
Pues sí, ¿no?
No, pues yo no sé.
Sí, están muy padres.
Gracias.
Hasta luego.
Ahí está Choco, diciéndole que si no les coquetean a los soldados.
Choco, ¿a ti te gustan como los hombres de traje?
Porque siempre a las mujeres les gustan como doctores, militares y así.
Sí, pero bueno, no voy a andar con un hombre que anda arriesgando su vida así como. No sé, sería muy peligroso.
Y más si quieres a alguien saber que está en la policía o en algo así.
No, yo no lo soportaría.
Imagínate que te dejen solita, Choco, después de enamorarte.
Eso es bien.
Estoy de acuerdo contigo.
¿Se siente feo?
No, estoy de acuerdo contigo.
¿No se siente eso?
No, no, bueno.
Yo nunca dije eso.
Si viste, se siente.
A ver, güey, eso es. Oye, hermano, ¿qué les pasa a ustedes?
¿Encuentran la forma de mostrar todo?
¿Qué les pasa?
Yo no quisiera ver a la Choco.
Voy a repetir, hermano.
Choco, haces bien.
Y qué bueno que no te digo esto para que no te quedes solita.
No, no, hijo.
Ha de ser feo.
¿Qué tiene de malo?
No, no, no, dijiste hacer.
O sea, hermano. Ok, ¿sabes qué?
Ojalá y te enamore un anfibio de esos.
Sí, sí, pero ese no es. Vámonos.
Ese no es el punto anfibio.
Ya.
Cállate, tibu.
Se siente, digo.
Regresamos, señores.
Ahí está Oscar, ¿eh?
Oye, compadre, ¿cómo te llamas?
Hola, mucho gusto.
Me llamo Oscar.
Oye, Oscar, ¿se venden globos o qué?
Es correcto.
Globos de helio, señor.
Es lo que te está diciendo el muchacho vendiendo globos.
Y llega este, estás vendiendo globos.
Le dijo, no.
Como diciendo, cómo será menso este pocho.
¿Qué tan importante es este desfile del militar de México para ti?
Pues, para mí es. Dice, para mí también, porque es cuando vendo.
Es importante, señor, porque representa a nuestro pueblo, señor, a seguridad,
que pues nos brinda el Estado, señor.
¿Alguna vez, no, no has querido tú ser. Parte del militar?
Pues, en su momento, cuando fui niño, veía ese tipo de espectáculos y. Oye, ¿en qué momento pensaste que preguntarles que si querían hacer eso,
era una buena pregunta a todos?
Cuando dijiste tú, ah, esta pregunta está buena.
Va para todos.
La voy a usar para todos.
¿Cuál es descalificaste para quedarte con esa?
Es que, pues, obviamente, la gente está ahí viendo y me imagino. A ver, es que voy a preguntar que si alguien quiere usar mi. Esa pregunta va a estar buena.
Es que ya vemos a veces. ¿Por qué no vamos cuando la gente va a ver el Fórmula 1?
Por ejemplo, se queda viendo. Me imagino que alguna vez han querido ser. Oye, entonces voy a mandar a Diablito a Fórmula 1.
¿Tú algún día quisiste ser Fórmula 1?
Y a todos, sí, lo mismo.
A todos.
Ah, oh, Diablito, eres. Bueno, ni modo, ya está aquí.
Hay que sacar, hay que hacer lo más que se pueda.
Regresamos con más de Erasmo y la Chocolata.
Oigan, la historia de una mujer que llevamos de sorpresa al concierto de Juntos.
Le pagamos una deuda de más de dos mil dólares y les entregamos un día muy feliz.
El día de hoy estarán ahí regresando, van a escuchar más.
Ya volvemos.
Ya volvemos.
Erasmo y la Chocolata, el show más chido.
Viene el locutor aquí y nos ayuda.
Él buscó muchas personas con historias diferentes y encontró una historia que realmente creo
que se lo merecen, ¿no?
Sí, cien por ciento, Choco.
La verdad que ayer que estábamos, este, bueno, cuando estábamos con estas personas, creo
que el veinte no les caía y todo lo que iba pasando era como que esto es de verdad, está
pasando, estoy soñando.
Golpe tras golpe.
Sí, de verdad que muy, muy bueno el trabajo de campo del señor.
El Brody de papel.
Bueno, va a haber un concierto y luego les digo que un lugar muy especial.
Es el Auditorio Nacional de la Ciudad de México.
Van a hacer ocho conciertos.
Estas chicas son fans.
Erasmo, nos quedamos para los que le van cambiando, el que nos escuchan tal vez en la radio, es
que estas chicas recibieron esa noticia de que iban a ir.
Sí, Choco, y más cuando, ay, dueto, está chido.
Hasta, sí, sí, sí, se me salieron las lágrimas porque después de que le dijimos que le ibas
a pagar las cuentas, que ella tenía una deuda de más de dos mil dólares y también, pues,
lo de su esposo del derrame cerebral, de que el esposo, después de que lo ayuda, la, la
abandona y después de que la hija también chocó, nos dimos cuenta de que la hija también
le, casi la misma historia y su hijo se llama Dani, como el Garbanzo.
Sí.
Pobre niño.
Está muy guapo el, el chamaquito.
Escúchalo que íbamos, íbamos en camino al mall de compras porque tú también dijiste
que se llevaran algo acá, trapitos nuevos.
En el camino al mall tuvimos esta plática.
Garbanzo, ¿cómo te sientes?
Bien.
Bien, este, oye, pero no habrá algo para mí, para una camisita también, yo comprarme
ahí unos calcetincitos.
No, güey, no, es para ella nomás, no, no, eh, aquí la señora ya va, este, contenta,
como dijo su hija, acá la tenemos también, vean.
Hola, hola.
Eh, ella, ahora, ahora se la van a pasar chido de shopping, este, así que ya sabe, oiga,
tenemos algo aquí para tomar, a ver.
A ver qué trae, ay, ay, ay.
Tenemos un boy, traemos agua, traemos también chela, ¿no?
¿Hay un boy?
No.
Sí, güey.
Algo mineral.
Tenemos, este, unas, unas chelas, ¿y qué van a tomar en el concierto?
Tequila o cerveza.
Whisky.
Cerveza.
Cerveza.
Ok, ¿y qué tal si empezamos a darle o qué?
¿Nos echamos una?
Va.
Órale, pues.
Señores, ese concierto se va a poner perrísimo y ya nos estamos poniendo de ambiente.
Salud, salud.
A ver, espérenme, déjenme agarrar un.
Que comience la celebración con Josy y Jorge, vámonos, Ricky.
Sí.
¿Tú quieres una chela?
Sí, también.
A decir, ni tomo, total, para que salga bien este video, hijo de puta.
¿Cómo que si quieres?
Nada más que llegue, a ver.
Vámonos.
Salud, salud.
Yo voy a echar uno de estos, chingueso.
No, carnal, tú.
¿Tu boing?
Yo sí, mi boing, sí.
El boing es para Miguelito.
Órale, pues.
Este día nunca se le va a olvidar, ¿no?
No, bueno, bueno, claro que no.
Pues salud, ahora sí.
Salud, salud.
Que todo salga bien.
Oiga, ahora, ahora, ahora, en la mañana que se le va a olvidar, ¿no?
Sí, sí, sí.
Sí, sí, sí.
Se levantó, obviamente sabía que iba a ser el último día que abría su negocio.
¿Se encomendó a algún santito, a alguien, alguna oración o no?
Sí, claro, como todas las mañanas a Dios, que Él es el único que abre puertas.
Y, pues, me quedó poca mercancía.
Y, gracias a Dios, ayer, al pozolito y todas las cosas, pues, salieron.
Pero fueron muy pocas cosas que quedaron que dije, pues, tengo que rematar.
No las voy a tirar.
No las voy a tirar, ¿no?
Este, ya lo poco que salga, pues, primero Dios y a darle adelante, ¿no?
¿Cuánto hace más o menos al día, un buen día, cuando vende?
Un buen día, pues, de lo sucedido para acá, un buen día, dos mil quinientos, ya para mí.
Lógico, antes de que a él le pasara lo que le pasó, la verdad que se vendía muy bien.
Estaba muy bien la clientela.
Sí, muy bien la clientela.
Y, lógico, que ya no regresaban por lo que, por lo que iban a llevar, ¿no?
O sea, tienes esto, sí, pero no tengo, bueno, tengo jitomate, pero a lo mejor no tengo cebolla, ¿no?
Ah, bueno, ahorita pasó.
Y, lógico, que al, al, a donde iban, encontraban cebolla, jitomate, tomate, pues, compraban ahí.
Sí, ya para no andar de un lado y en otro, compraban todo en un lugar.
Exacto.
O sea, que no la tenía bien surtida porque no tenía dinero por las deudas que tenía.
Por todo, este, todo lo que se nos vino viendo y, pero, pues, tratamos.
Luchamos dos años por sacar todo esto adelante, pero la verdad ya llegó el momento en que, pues, no, ya se decidió hacer esto y, pues, con sentimientos encontrados, ¿no?
Porque, pues, yo, este, decía, no, no, no, ¿y ahora de qué voy a trabajar?
Que sé trabajar, o sea, toda mi vida he trabajado.
Es lo que me iba a preguntar, ¿a qué se va a dedicar ahora?
Pues, estoy viendo, estábamos viendo, por ejemplo, ahorita hay, hay un local, pero, pues, volvamos a lo mismo.
O pagas renta o. O las hurtes.
O las hurtes, exactamente, ¿no?
¿Aquí cuánto pagaba de renta?
Este, tres mil pesos.
Eso no era mucho porque la chica, la verdad que muy buena onda, este. La dueña.
Ajá, la dueña.
Este, empezamos con poco y ahora que a él le pasó fue muy, muy comprensiva.
Este, hubo unos, unos meses que nos dio de chance de, de, de, de no pagarle.
Hasta la renta, ¿no?
Ajá.
Ajá, o sea, está eso, pero, pues, sí, te digo, yo también hablé con ella y le digo, ¿sabes qué?
La renta, por, por lo que. sido, este, por me has dado
chance, tampoco yo no quiero
empezar a decirte, este mes no
te doy renta, este mes no te
quedó mal, y la verdad, pues,
no, creo que no se vale,
entonces, pues, mejor este,
mejor es mejor. O sea, no se
quiere aprovechar de que está
haciendo buena onda con usted y
dijo, mejor a que te ande
debiendo, así quedamos.
Exactamente, ¿no? Pues sí, ya
estoy endeudada por un lado y
luego otro. Pues mejor dije,
¿sabes qué? Muchas gracias, y
este, gracias por el tiempo,
gracias por la oportunidad, y
pues creo que también ya, ya,
ya se terminó un ciclo aquí, y
empezaron uno nuevo, ¿no? Que
como dicen, este, yo sé que
Dios tiene cosas mejores para
nosotras, y, y sé que así va a
ser.
Eh, y el, el no tener esa, esa
deuda que nos estaba comentando
hace rato, le, le quita un gran
peso, encima es el, la, el
mayor peso que carga ahorita de
preocupación. Pues sí, porque al
final de cuentas, ahorita, por
ejemplo, dijimos, ¿qué vamos a
hacer si no vendemos, no? ¿De
dónde vamos a sacar el pago?
Porque, pues, los pagos son
semanales, ¿qué vamos a hacer
con los pagos semanales? En este
caso, pues, mi hija dijo, pues,
me voy a meter a trabajar, ella
está trabajando ya, donde, este,
pues, ya los pagos semanales, de
una forma u otra, pues, ya, este,
están saliendo de, de lo que ella
gana, ¿no? Que ahorita,
pues, son muchas cosas, porque,
al final de cuentas, por el, el
niño, por su niño, este, el, los
cuidados que requiere y todo,
entonces, pues, dijimos, vamos a
cerrar, lo primero es cerrar,
este, tú ya estás trabajando, por
ejemplo, por el pago no nos vamos
a preocupar, y a ver cómo nos
vamos a ir acomodando para la
cuestión de los cuidados del
niño, y yo también tengo que
trabajar, porque, pues, sabes que
no alcanza. Claro, yo creo que
hay algo muy importante que se
nos está olvidando, este, hay que
tomar, hay que tomar, hay que
tomarle, ¿no? A esta cosa, porque
eso sí, porque eso se nos está
sacando la garganta. Oye, entonces
tú, tú, te dijiste a tu mami, yo
quiero meterme a trabajar y te
ayudo, mami, y tú pusiste a un
lado tus propios planes para
salir de de esta situación
ahorita. Sí, justo desde un
principio, ¿no? Desde que creo
que ya les comentó mi mamá lo de
que le pasó a a mi papá, y pues
desde ese momento dije, pues, a
apoyarlos, dejar todo a un lado
y ayudarles a ellos, ¿no?
Más que nada, ¿no? Y todo por
lo que, lo que nos han ayudado
también. Oye, ¿y tu hijo tiene
algo? Porque dice, los cuidados
que necesita, o le pasó algo, o
¿qué pasó con él? No, no, no,
pero como todavía está muy
chiquito. Ah, OK. Todavía no es
meterlo al kinder ni nada, pero
ya estamos también en el proceso
de. O sea, que sí es un alivio
mandar a los chiquillos a la
escuela, ¿no? Es como que. La
verdad es que sí. Sirve de
guardería. Oye, ¿qué te pasó en
tu pie? Me lastimé con un
escaparate, ¿no? Y yo me
pedí una moto. No. No, ¿te
quemó? Sí, me encantan las
motos, pero. No los motos. No,
los motos. Y menos los mofles
calientes. Menos. Oye, y el
papá de tu hijo también se
portó mal, nos decía tu mamá.
Sí, pues sí. Pero. Es tu
historia. ¿En qué la regó? ¿Qué
qué pasó ahí? Ah, pues, no, no
le gustaba trabajar al muchacho.
Hijo de su. Ay, ay, ay. ¿Y
luego? Pues no, pues ya a mí me
gusta andar de aquí para allá y
pues dije, mejor le voy a
mantener a dos, mejor nada más
mantengo a uno, que es a mi
hijo. O sea, que si lo mantenías
al vato. Ajá. Uy, uy, uy, aquí
te van a venir bien esas rolas,
¿verdad? Ahorita. Perfectas.
Sí, imagínate el final de
nuestra historia. Uy, sí. Mira
que es bien chambeadora, porque
ve. Es bien chambeadora ella.
Mira. Ah, no. Ella, ella
cargaba la central, ella es la
que. Iba a la central a cargar
todo para la tienda, y además
cargando al niño, güey. Sí, ella
es la que. Oye, hace estar
fuerte, ¿eh? Me decía,
le decía, mejor, te vas a
lastimar, mejor este, pues
pagamos un de ablero. Y no,
mamá, porque lo que le paguemos
doscientos, trescientos pesos que
le paguemos, mejor compramos
otra cosa y lo vendemos. Qué
chula. Y y es bien chambeadora.
Y chingona. Bien chingona,
mija. Eso. Y eso es lo que le
digo, no mereces más, menos de
lo que eres. Oye, pero aquí es
una pregunta, dices que no le
gusta trabajar, ¿no le gustaba
ya desde el inicio tu novio
trabajar, o o cuándo fue que te
dejó de trabajar el vato? Pues
desde el inicio prácticamente, o
sea, sí trabajaba y todo, pero
pues vio que me gustaba trabajar
y lo dejó de hacer. Pero por lo
menos. O sea, en lugar de decir
vamos a tener. ¿Para qué le
batallo yo? En lugar de decir
vamos a tener dos ingresos, dijo
no, pues ella es bien
trabajadora. Sí, justo, y dije
no, pues no, y ya estando
embarazada, pues no, ya no. Oh,
oye, entonces no estuvo cuando
nació el niño. No. Qué güey. Y
la familia de de él le aseguró
de estar en contra de ti.
Sí. Pues no, pero tampoco es
que si no me apoyan, pues no lo
ven. O sea, no se preocupan por
su nieto, la señora. Ni el
abuelo. Ni los tíos, nada. No.
Uy, o sea, que de plano ahorita
ustedes están solas. Sí,
prácticamente. Bueno, no están
solas, ya tienen acá el
enmascarado de su lado. Y ya
tiene. En su esquina. El
garbanzo. Yo yo aquí ya viendo
esa historia, este currículum
que estoy viendo, yo puedo
llenar fácil el espacio que
dejó aquel, ¿eh? Sí. A mí no me
gusta chambear, pero ya vi
que tienes fortaleza y nos vamos
igual, igual como ibas. No voy
a cambiar nada. Borras no te van
a faltar. Venga, venga, mija.
Sí, sé, puede. Sí. Pues. No,
pero yo sí cambio, yo, yo ya no
quiero otra persona así,
gracias. No, pues qué bueno, qué
bueno, la verdad, y ahora a
echarle para adelante que no se
necesita decirle, se ve que tu
mami y tú son mujeres guerreras
y que solo para adelante, ¿no?
Sí. Y nos da gusto hacer esto
porque estábamos siempre con la
con el pendiente, como dicen, o
la duda de vamos a darle una
sorpresa a alguien que de veras
valdrá la pena o o no, porque
tú sabes que hay gente que
necesita menos que otra, ¿no? Y
la neta, qué chido que les tocó
a ustedes, gracias a Dios, porque
se ve que que sí lo merecen y
de veras, disfruten el concierto
a todo lo que da, y y este, pues
bueno, digo, no, van a estar
lejecitos, pero igual van a estar
ahí en el Auditorio Nacional. No
importa, no importa.
Están ahí cantando y gritando
y viendo a nuestros favoritos.
Bueno, pues vámonos a la tienda
a comprar unos unos unos trapitos.
Ahí está Choco y luego llegó el
momento en el que íbamos a
entrando al mall, ahí es donde
decía que les preguntaba que si
cuando habían ido de shopping
dijo, no, pues, ¿cuándo ni cómo?
Y ahí entramos, platicamos
poquito con ellas, a esas morras
que les dimos la sorpresa de que
no nomás boletos para juntos,
sino que van a conocer a Jorge
y a José, y ya van a conocer a
José. Además, les pagaste todo
lo que les sobró de mercancía de
sus negocios. Ahí va. Bueno, ya
llegamos, aquí andamos de de
shopping. ¿Cuándo fue la última
vez que vino de compras? Uy, ya
tiene muchísimo, ya ni me
acuerdo. ¿Qué dice? Con las
méndigas deudas que te estoy
platicando, ¿quién va a venir de
shopping? Oiga, y pero pero sí
imagino que se acuerda la última
vez que vino, ¿cuándo fue? Por
ahí en diciembre, algo así. Pero
de hace tres, cuatro años, yo
creo. ¿De veras? Sí. O sea, que
no había estrenado hasta hasta
ahora, pues. ¿Y cómo se llama
este centro comercial? Paseos a
Cospa, creo. Y oye, ¿y aquel
huevón nunca te trajo de
shopping? No, pues no. ¿Con qué?
Antes tú lo traías, ¿verdad? Sí.
¿Y le gustaba el fútbol? A él,
sí. ¿A quién le iba? A las
chivas. Ah, OK. ¿Ya viste? Le
iba a las chivas. Pero somos
rivales. Muy bien, OK, pues
vamos a ver, hay alguna tienda
aquí, este, chida, vamos a
buscar tiendas. Hay algo que más
o menos le gusta. ¿Qué es lo
que le gusta de su estilo? Pues
no sé, ahorita hay que ver. OK,
primero vamos a hallar como un
tipo para juntos, ¿qué sería?
¿Qué te imaginas? Como una.
Pues. A ver, hay que voltearnos
aquí, sería como. Garbanzo. No
tengo dinero. Para juntos, ¿cómo
se deberían de vestir ellas? Yo
creo que deberían de ponerse
algo así como de mezclilla con
una blusa con barbitas, ¿no? Ah,
por lo de la independencia. Pues
sí, ¿no? Algo acá, sí, digo, no
sé, eso yo, ese sería yo, pero
no sé cuál es. OK, entonces, ¿qué
tal si buscamos unas botas?
Y que una faldita. Va. No,
bueno. O un vestido. ¿Cómo se
siente más a gusto, con vestido
o? O un pantalón. Un pantalón.
Un pantalón y unas botas. A ver,
Mónica. ¿Y tú? Igual, un
pantalón. Unas botas. Entonces,
primero vamos a buscar el
pantalón. Sí. Unos de estos,
mire, ¿qué le parece? ¿Vamos
aquí? Vamos aquí, vamos. Y les
van a tener que cortar, ¿no?
Yo digo que estaría mejor una
falda, porque si no, el pantalón
lo van a tener que cortar, ¿eh,
¿no? Sí. ¿Les parece? Sí.
¿Buscamos una falda? Gracias.
Oye, buscamos algo que no tengan
que cortar. Sí. Mira, esa falda
también está chida, con unas
botitas hasta arriba acá. Hasta
arriba. Oye, yo estoy viendo el
video, estoy viendo el video,
ustedes tal vez no, obviamente
los que nos escuchan, pero los
que lo están, van a poder verlo
en nuestras redes sociales, en
nuestras redes sociales, van
saliendo del shopping, y ahí
también les preguntas algo, ¿no?
Oye, Choco, este, es que
compraron unas botas, para cada
estilo. Sí. Ahorita la banda
anda celebrando la
independencia, y como vendían de
las mismas botas, tuvimos que ir
a otra tienda para comprar unas
botas diferentes para la hija, y
este, saliendo, pues las topamos
ahí después de cuatro horas, ¿cómo
tardan ustedes? Oye, sí,
apúrense, por favor. Pero estuvo
chido, de todos modos, y escuchen
lo que platicamos. Bueno,
Ya salimos del shopping. ¿Cómo les fue?
Muy bien.
¿Vienen felices?
Sí.
Qué chido.
Bueno, después de ocho horas, señores, esperando aquí en el shopping,
pues ya nos vamos camino a la casa porque se van a arreglar,
porque se van a ir al concierto.
O sea que con todo.
A ver, Volten, por favor, ¿cómo fue la experiencia ahí?
Genial, genial, gracias, gracias.
¿Las trataron bien?
Muy bien.
Sí, la atención muy buena.
Ok, oye, ¿y tú crees que sí puedas ligar con lo que compraste o no?
Ay, sí, obvio, no uno ni dos.
Bueno, se les está olvidando los malos momentos ahorita, ¿no?
Sí, gracias, de verdad que sí, por un rato.
Pues vayan calentando garganta porque en la noche vamos a tener concierto,
señor, así que vámonos, acabamos el shopping, let's go.
Oye, qué padre, guau, me encanta, me encanta.
Tienen que ver en video todo esto que pasó y de aquí, ¿verdad, no?
Pues vamos a regresar, señores, en un ratito porque, Choco,
les damos la sorpresa de que les vamos a pagar la deuda de más de dos mil dólares
y llegamos a Electra y cuando llegamos a Electra, Choco,
no más traíamos una maldita cámara, sino, este,
es que la morra venía como atrás de mí, van a ver en el video,
y cuando, y le dije, llegamos a Electra, vamos a pagar esa deuda
y la muchacha, oye, yo no, pensé que estaba riendo y estaba llorando.
No, estaba llorando.
Ah, ok.
Eh, regresando, señores, eh, no se vayan, ahorita van a escuchar a ustedes,
pero también, no se vayan a perder el video de todo esto,
ya volvemos, concierto de juntos, hoy, desde la Ciudad de México.
¡Yeah!
Porque nos toca simplemente ser amigos.
¡Jorge, eres tú!
Estás escuchando el podcast más chido,
Erasno y Chocolata, siempre contigo.
Erasno y Chocolata.
El podcast más chido.
¡El Chocolatazo!
¡Ja, ja, ja, ja, ja!
Ayer, José le hizo el chocolatazo a El Salvador, a su pareja Cristina,
ellos tienen cuatro años de relación,
él la mantiene a ella, mantiene a sus hijos de ella,
y esto fue parte de lo que sucedió.
De que yo en ella no desconfío en la forma en que me trata,
ella me trata, híjole, que cualquiera, cualquiera, en mi caso,
cae de rodillas, me trata muy bien, excelente.
Tenemos una comunicación,
como unas diez veces, cuatro, cinco, seis veces por el día, sí, ¿verdad?
El problema es de que, bueno, ella tiene dos niños que no son míos, ¿verdad?
Entonces yo les doy todo, yo les doy todo a ellos,
y ella pues siempre pretende en que dice de que yo soy el único,
que ella me quiere, ella me ama, me trata lo más lindo que se puede,
con las videollamadas y llamadas, excelente todo.
Pero siempre cabe la duda por la situación en que ella está allá,
yo estoy aquí, y ella es menor que mí muchos años.
Bueno, ¿tú qué edad tienes?
Yo tengo 50 años.
Tú tienes 50, ella tiene 30, 20 años de diferencia.
Correcto.
Le va a llamar el lobo, veamos qué pasa.
El lobo habló con ella, y después de entrar en confianza, hablaron de todo.
Es para ti tu serenata.
Me atreví a ponerte la serenata porque me dijiste que no tienes a nadie, ¿verdad?
No, pues a nadie.
Por eso aproveché para darte tu serenata.
Por tu serenata.
Como no tienes a nadie especial, me gustaría ser alguien especial para ti.
Sería bueno tener a alguien especial.
Yo he encantado de ser esa persona especial.
Y estamos hablando como si ya nos conociéramos, ¿no?
Será, pueda que en la otra vida los hayamos conocido.
Hasta buenos amigos hemos de haber sido.
O tal vez algo más, no sabemos.
Tal vez si en la otra vida no pasó, pueda que en esta se vea.
¿Tú crees que en esta vida se ve?
Es posible.
Oye, tengo ganas de saber cómo eres.
Te voy a dar mi Facebook y ahí nos conocemos mejor, ¿no?
Por cierto, ¿cómo aparece tu foto de Facebook?
Sí, ¿qué foto tienes?
¿Tu carita?
A ver, ¿cómo me vas a enamorar?
Con la carita, con el rostro, no con las otras áreas del cuerpo.
Pero se escucha que estás muy rica y estoy seguro que también me enamorarías con otras partes del cuerpo.
¿No crees?
No lo creo, estoy segura de ello.
Ya lo ves. Oye, ¿y te caí bien o no?
Me gusta ser pincera, me cae súper bien.
Me agrada escuchar eso. Oye, aprovechando, ¿cómo eres tú físicamente?
Aparte que dices que tu carita es muy bonita.
Bueno, mido 1.78.
Guau, muy bien.
Pues qué suerte tengo de hablar con una mujer tan hermosa, ¿eh?
Qué lástima que no hayas podido ser modelo. Oye, ¿pero qué es lo que más te gusta de tu cuerpo?
¿Todo? ¿Todo para mí?
Pero a ver, dime, ¿qué es lo que más te gusta de tu físico?
Más los labios y los ojos. Y son los que más llaman la atención.
Tus ojitos y tus labios.
¿Te imaginas, Ana Cristina, que de repente te diera un beso y te mordiera poquito tu labio?
Sería como muy seductor.
Y una satisfacción para ti.
¿Sería muy seductor?
Para mí. Y muy satisfactorio para ti.
No tengas duda de eso, ¿eh? Ya me están dando ganas de ir a verte a El Salvador ahorita.
No, pues sería bueno ir a 100 personas. Creo que sería como mejor.
¿Cuál sería el ruido que hicieras si te doy un besito?
Y te muerdo tus labios.
Guau, qué bien. ¿Sabes qué? Mis labios son carnosos. ¿Cómo son los tuyos?
Igual, por eso me encanta.
Imagínate que estás viendo como decía Angelina Jolie, pero solamente los labios.
De verdad, hasta me dieron ganas de mandarte un beso ahorita, mira.
Qué rico, gracias.
De nada, te voy a mandar otro.
Rico.
Sí, muy rico. Ahora mándame uno tú.
Qué rico. Cómo quisiera tenerte aquí para que me des besos en todos lados.
Y tal vez algún día probo tu chocolate.
Guau, qué tremenda eres, ¿eh? Así que quieres probar mi chocolate. A ver, dilo otra vez.
Tal vez algún día probo tu chocolate.
¿Te imaginas tú y yo en la playa escuchando esa canción de la banda El Recodo y yo haciéndote el amor a ti?
Creo que me matarías porque si me lo preguntan, nunca nadie lo ha hecho.
¿Tu novio estuvo escuchando toda la canción?
Sí, me está escuchando toda la conversación. Adelante, José.
Ok, se llegó el momento. Dime, confiésamelo. ¿Por qué esas conversaciones no las haces conmigo?
¿Por qué dices que yo soy el amor de tu vida? ¿Por qué dices que yo soy el único?
¿Por qué a mí no me mandas esos besos? ¿Por qué a mí no me dices que te cante romántico como nunca nadie te ha cantado?
¿Por qué dices que yo soy el hombre más lindo porque te canto?
¿Por qué dices que yo soy el único que me adoras? Dime, contéstame.
Pero eso es cierto.
Se llegó el momento. Dime, confiésamelo. ¿Por qué dices que esa persona te puede hablar a la hora que sea?
¿Por qué dices tú que con tu carita enamoras y. Anita, yo solo quería desengañarme. ¿Hasta dónde eras capaz?
Creo que estás entendiendo.
No, no, no, no, no, no, no.
No, detrás de esto. Estaba tú, coquetería que es de siempre.
Aquí, yo te digo, pues no tienes a nadie a quien darle los chocolates.
Yo creí que yo era el único y el preferido a quien tú se los ibas a enviar.
Y yo iba a decir, el amor de mi vida, como tú me dices, como tú me tratas tan bonito.
Así como me tratas a mí, lo estabas tratando a él también.
Nada que ver.
No, no, no, no, no, no, no, no.
Contesta.
Dile que te dé tu fe y que te dé el fe de él.
Y le mandas las fotos que me mandas a mí.
Híjole, yo solo quería tantearte.
¿Le diste un beso a dónde?
Y de amigos.
¿Y se lo diste de allá hasta acá?
Y ahora si estuviera él allá y llega y conversa contigo, hay posibilidades de que tú vas a ser más que amigo de él.
¿Y yo dónde estoy, Anita?
Dime, ¿dónde está el amor de tu vida?
¿Dónde está el que te da todo?
¿Dónde está tu chaparrito hermoso, precioso?
¿Dónde está?
Pues ahorita no sé.
¿No sabes?
No.
Ni lo sabrás ya, ¿ok?
Bueno, está bien.
Piensa en las oportunidades que le estabas dando.
¿En cuáles?
¿Y cómo cuánto dinero le mandas por mes, primo?
Yo le mando 400 o 500 por mes.
Y yo le pago la colegiatura a los niños.
Imagínate, ella entonces dice que la carita y su cuerpo es lo que sus ojitos lo que enamora, ¿verdad?
¿Ya no vas a regresar con ella?
No, ya no.
Cuando fuiste a El Salvador, ¿cómo te la pasaste con ella?
Estábamos en la calle paseando y todo se portó de maravilla, pero híjole. Me cabía esa duda en que entre la edad, ¿verdad?
Pero yo estoy más joven, ¿le puedo llamar?
Sí, no, háblale, háblale.
¿Seguro?
Sí, háblale.
¿No te importa ya?
No, seguro, seguro.
Háblale, porque ella me había dicho que ella no contestaba llamadas privadas, números desconocidos, para nada, ¿verdad?
También quiero dar la vuelta con ella en El Salvador.
¡Ya, lobo!
Llévala, llévala.
¡Habla con ella, lobo!
Ana Cristina.
Muy bien.
¿Cómo estás, mi amor?
Bien, normal, tranquila, no pasa nada.
¿No pasa nada?
Pero, no pasa nada.
Tú dices que no pasa nada, él dice que ya no quiere nada contigo, ¿entonces te puedo llamar en la noche?
Sí, te dije que sí.
Pídele otro beso, güey.
Mándame un beso, Ana Cristina, si no, no te llamo.
Ok.
No, primo, esto sí calienta.
No, claro.
José, sé honesto, la verdad, ¿tú ya terminas con ella del todo?
Sí.
¿Se lo dices ahorita?
Sí.
Ok, Anita.
Así como te entregaste a él por primera vez en palabras, si él hubiera llegado a la casa, te la entregás en cuerpo completo, estoy seguro.
No, no me la entrego.
No creo que sea igual a la verdad.
No.
Otra, otra, le volviste a dar otro beso, como quien dice que te vale lo que yo soy.
Yo quería salir de esto, me mentiste, me engañaste, ¿ok?
Ok, está bien.
Así de fácil.
Todo bien.
Así que dale la oportunidad a quien tú quieras, ¿ok?
¿A un doble de Brad Pitt?
Sí.
Ok.
Ok.
Creo que se parece a Brad Pitt, pero bueno.
Te vas a enamorar de mí, Anita.
No te visto físicamente.
Pero me vas a ver, más noche te mando unos videos y unas fotos, ¿ok?
Buenas noches.
Buenas noches, niño.
Bueno, ya colgó, entonces ya no vas a regresar con ella.
No.
Sabes que yo he tenido muchas relaciones y siempre me ha tocado en esa forma.
Y siempre he sabido, como digo, cuando digo yo hasta aquí, hasta aquí.
¿Verdad?
Me imagino tú dejaste a tu esposa y a tus hijas por esta mujer, ¿no?
Tuve que abandonar, o no abandonar, sino que tuve que dejar a mis hijas por hechos de mi vida.
Y dije yo hasta aquí, hasta aquí.
¿Verdad?
Pero sí dejaste a tu esposa y a tu familia por ella.
Sí, correcto.
Tuve que perder yo hasta, pues, lo poco que yo había hecho en El Salvador, como digo, mi casa.
Tuve que perder la de mi esposa también.
Y entonces digo. Pero bueno, ya lo bueno que te diste cuenta a tiempo.
Y bueno, cuídate mucho.
Y que, bueno, que todo se mejore.
Cuídate. Hasta pronto. Cuídate. Gracias.
Esto fue El Chocolatazo.
Y tú, ¿te vas a quedar con la duda?
¡Márcanos!
1-888-874-2656
1-888-874-2656
Erasmo y la Chocolata.
Erasmo y Chocolata, siempre contigo.
Erasmo y Chocolata, el podcast más chido.
El show más chido.
Erasmo y la Chocolata.
El show más chido.
¡Venga!
Los tacos.
Estamos de regreso en el show más chido.
Maestro, gracias por los taquitos de anoche.
Oye, Doggy.
O sea, el Doggy se emociona
porque obviamente acá están pegando
unas taquerías que se llaman
Atarantados.
Bueno, estilo Monterrey, ¿no?
Es que el adobo que le ponen
a la carne de puerco
para hacer el trompo
es diferente a tacos de. de. Pastor, que le llaman aquí.
Nosotros le decimos trompo.
Y muy buenos ahí de cerdo y de res,
pero el cerdo es el clásico.
Y muy exitoso esa taquería, Choco.
Creo que hasta Dua Lipa ha estado ahí.
Muchos famosos.
Y bueno, estuvo Gessler, Diablito,
les gustó.
Y pues yo creo que representando
a los regios que te gustaron,
Gessler más estos tacos
o donde te llevé en Monterrey, en San Nicolás,
a los mañaneros.
Uy, difícil.
No, pues es que son diferentes, la verdad.
Pero en los dos lugares,
el servicio, la rapidez,
los tacos de acá,
de los atarantados,
como tú dices, riquísimos.
Muy chidos.
Oye, Choco, pues vamos,
estamos con esta historia.
Me mandó un mensajito mi jefa y dice,
ay, mi hijo, me tienes llorando
de que estaba escuchando la historia de esta señora
y de su hija que les dimos la sorpresa
de que las íbamos a llevar al concierto
de juntos. Y no solamente eso,
las llevamos de shopping, les compramos ropa
y como tú dijiste, Choco,
hay que pagar esa deuda,
más de dos mil dólares.
Y aquí es donde va la historia.
Para los que no nos estaban escuchando temprano,
vayan al podcast y si no, en las redes
tenemos el video de todo lo que pasó, Choco.
Bueno, fuimos ahí
a lo que dices tú, la tienda.
Después vienen todas las sorpresas,
van de rumbo del shopping
a casa y les dices tú,
vamos a parar donde está una Electra.
Oye, también hay que decir
cómo son estas tiendas
ah, güey.
Sí, no, man, son pasados de lanza.
Todos, todos diríamos
ellos se mueren porque les pagues
o sales la deuda, no, güey.
Ellos lo que quieren es que tengas una deuda
para seguirlo con los intereses,
todo el rollo, que no nomás es de Electra,
es de todos lados.
Pero qué pedote nos hicieron,
Choco, para que, para que
pagáramos
lo que ella debía. No era así de más.
Ah, señora, viene a saldar la cuenta en lugar de
ponerse felices y son
trabajadores, güey, ni que fueran ellos los dueños.
Es así de, oh, viene
a pagar la deuda,
¿no? Sí.
Oh, no, pues este,
¿como que le da envidia?
No, es que
eso no está bien, pero
entonces le pagaron la deuda.
Llegamos, Choco, nos paramos
y vieron las letrotas
de Electra y le dije, pues bueno,
llegamos, vamos a pagar
esa deuda de más de dos mil dólares
que ustedes, que son como
más de veinte mil pesos, ¿no?
Sí, sí, sí. ¿Y de qué es la deuda,
Choco? Treinta y seis mil pesos. ¿De qué es la
deuda? Para los que le van cambiando,
que no saben, esta señora
a su esposo le da un embolio,
este, ellos tienen que
pagar medicinas,
tienen que pagar una cama, como una cama
de como de hospital, compran
todo, y cuando el hombre se recupera,
Choco, más o menos, los abandona, y les
dejó la deuda a ella, a su hija,
y ellas empiezan a chambear.
Tenemos videos donde la morra va en las
mañanitas a recoger la verdura
a la central de abastos con un
diablito, y el niño lo levanta
temprano, cuatro de la mañana, y lo trae,
güey. Claro, y hay un detalle importante
ahí, Choco, porque le dijo la mamá
a su hija, le dijo, oye,
este, pues hay que contratar a un diablero, ¿no?
Y que te carga la mercancía del mercado
al taxi. Y dijo la chava,
dice, no, mamá, mejor yo
arrastro el diablito y así nos ahorramos ese
dinero o lo usamos para comprar más verduras.
Sí, y también dice que
pagar un taxi todos los
días. Ah, también. O sea, ya no
le salió, por eso quebraron y se fueron a
la quiebra porque, pues,
no estaba el esposo
y ya era diferente.
Llegamos, Choco, esto es lo que platicamos
con la morra. Yo creo que ese es el momento
pues todos estuvieron
este, tristes y emocionantes,
pero aquí la morra
se avienta a llorar
y esto es lo que, antes de entrar en la
tienda, esto pasó. Bueno, señores,
después del shopping, pues, íbamos
a la casa, pero vamos a llegar a una
parada que tenemos aquí. ¿Dónde?
¿A dónde acabamos de llegar?
Ay, de veras,
a Electra.
Venimos a pagar una deuda.
No.
Ok. Así que
no llores.
Lo prometido es deuda. Vénganse,
muchachas. Vamos a hacer esto,
¿ok?
Tranquila. No vayas a llorar a mí,
por favor.
Ay, no.
¿Qué te sientes, eh?
¿Estás feliz?
Muy feliz. Sin comentarios,
en serio.
Estoy temblando.
No me vengas, pero estoy llorando yo también.
Nunca pensaste que un
enmascarado iba a andar haciendo esto, ¿verdad?
Ya vas a amar la lucha.
¿Cómo está?
Muchas gracias, no me la creo.
Ok, pues vamos a. Como ustedes saben,
lo que nos platicaron, obviamente,
hay una deuda por lo que pasó
con su exesposo,
tu papá, y pues fue
difícil. Se fue el negocio
a la quiebra.
Y hay una deuda, así que vamos a empezar de cero.
Así que, felicidades,
¿ok? Gracias.
¿Qué sientes?
Me siento muy feliz, ¿no?
Gracias. Gracias, en serio.
Muchas gracias.
Ok, pues vénganse. Vamos adentro.
A ver si nos. A ver si traemos. A ver si nos alcanza.
¿Dónde es? ¿Dónde? ¿Acá?
Vamos a. En este momento,
arriba, allá donde se pagan las deudas.
Cuando uno. Cuando uno tiene deudas, lo traen abajo.
¿Eh?
A veces arriba, a veces abajo.
Así es
el mundo humano.
¿Cómo está? Buenas tardes.
¿Le puedes decir otra vez a qué venía?
A liquidar la. La cuenta de mi préstamo personal.
Ah, ok.
¿Qué dice Rosó?
Que para esta cantidad se lo podemos hacer
ser en los cajeros automáticos.
O ahí se puede hacer. O en la aplicación.
O tal vez lo podemos hacer aquí, ¿verdad?
A ver, vamos a intentarlo aquí.
Ok.
Ahí vamos a intentarlo aquí.
En su aplicación. A ver.
Y sí, güey, qué desmadre.
¿Cómo es, maestro? No, no,
brody. Oye, pues qué padre.
Entonces, ya pagan la deuda,
salen de ahí, pasaron
todo ese. ¿Cuánto duraron?
No, ahí como una hora, Diablito.
Diablito se cansó y no estaba
haciendo nada, Choco. Una hora y media,
Choco. Martín y el Diablito
estaban desesperados. Se imagina,
yo ahí estaba con todo.
Pero salimos
y pasamos
para subir a la camioneta y le dijimos
su deuda está
pagada. Y eso es lo que pasó.
Ya se armó.
Felicidades. Gracias.
Ya liquidamos.
Pues mándenle un saludo
a la Choco, la chocolate
de la feria. Muchas gracias.
Que Dios los bendiga. De verdad que
no es algo que no esperábamos.
Lo veíamos. Yo particularmente
lo veía en. mucho en internet de esto.
Nunca pensé, la verdad, que nos fuera a pasar.
La verdad, muchas gracias. Dios los cuide y. Les de más.
Les de más.
Los cuide y los protege.
Enseñamos palabras.
Pues bueno, nosotros lo hacemos
con mucho cariño. Así que pues
vámonos a la casa porque se tienen que
arreglar pa' el conciertón.
Concierto sin deudas
ya. Gracias. Vámonos.
Felices.
Pues qué padre, qué padre
que este trabajo nos dé para
dar sorpresas y obviamente
más allá de lo del concierto de juntos
pues son un par de mujeres
muy lindas que se merecen eso
y bueno, el día de hoy van al concierto
seguramente están poniendo guapas ya
desde ahorita porque me dicen que desde
Xochimilco a el Auditorio
Nacional son como dos horas con el
tráfico. Sí. El día de ayer nadie
trabajó acá en la Ciudad de México por el
pues por la cruda, ¿no? Porque el
quince es el grito
y el dieciséis más que todo
es el día festivo y ya
el día de hoy es este
pues día de regreso
al trabajo. Así que
el día de hoy es el concierto. Juntos
histórico, ocho conciertos
Auditorio Nacional donde
muchos se quieren presentar y muy pocos
pueden, Choco. Ocho, brody.
Oye, ¿y qué bien se merecen estos, brody?
Pues que les vaya muy bien. Siempre
nos han tratado muy bien y muy
mucho éxito. Jorge Medina,
Josy Cuen, que Josy tuvo rollos
con la visa y allá
Jorge ha hecho cosas en Estados
Unidos y le fue bien, le fue
bien. Así que, pues, suerte.
Hoy vamos a celebrar en
el Auditorio Choco y ya me dijeron que te tienen
ahí un lugar especial.
O sea, está, te tiene que decir
eso, obvio, hello.
Ya regresamos, mirando la chocolata
desde la Ciudad de México.
Estás
escuchando
el podcast más chido
Erasmo y Chocolata
Siempre contigo
Erasmo y Chocolata
El podcast
más chido
Erasmo y Chocolata
Muy bien, buenas
estamos aquí desde México y no podíamos
obviamente dejar de informarles
sobre inmigración, que por cierto
el día de hoy es el día de la música
día internacional de la música country
así que, pues, somos muy
este
Nashville es un lugar
donde hay mucho talento de chicos
chicas con un
gran talento que vas por
la calle, hay barras
una tras otra y hay
siempre alguien tocando con gran talento
en Nashville, Tennessee.
Los chavales son buenos, chico. Oye, choco, imagínate esa rola country, ahí te va. ¿Viste el inicio de la rola? Ahí te va, ahí te va. A ver. ¿Y qué tal si te pongo esta de Karim? A ver.
Ah, claro, bueno, tiene notas de country y bueno, pues, ahí está el country.
Que ustedes lo conocieron tal vez
con Caballo Dorado, ¿no?
Oh, sí. Cruzando la frontera me
encontré con él, un tipo medio raro, pero
me cayó bien, me dijo pronto a llorar, luego que me
espera ya.
Abogada, ¿cómo están? Muy buenas tardes.
Hola, buenas tardes.
Qué placer escucharlos. ¿Cómo están
en México? Bien chido, ¿por qué
no vino? Venga aquí, la está esperando el ángel.
Esa yo.
Ay, a mí. Eres el
diablo, brody.
Abogada, pues, saludos.
Desde aquí, desde el Zócalo de la Ciudad de México,
la pregunta que tenemos para ahora
o para usted son que
nos están escribiendo aquí en las redes sociales
porque mucha banda tiene casos de migración
y quieren saber cositas.
¿Cómo ve?
Sí, totalmente. Yo sé que nos le cierran
a ustedes muchas preguntas, también a nosotros,
y al día de hoy vamos a contestar preguntas
de las redes sociales. Perfecto, bueno,
saludos a toda la gente que está
escuchándonos aquí en México, que vienen a visitar
y a toda la gente que nos escuchan,
obviamente, en Estados Unidos, y una de las
preguntas aquí dice, soy residente
de los Estados Unidos, ¿cómo
le puedo hacer para traer
a mi novia de México? ¿Un residente
puede traer a una novia abogada?
No, los residentes
permanentes no pueden traer a las novias,
solamente los ciudadanos, y es
a través de la visa de prometidos,
donde no necesitan estar casados para poder
iniciar esta petición. Así que
los residentes, por eso les digo, conviértanse
en ciudadanos porque tienen más privilegios.
Uno de ellos es poder pedir
a tu novia donde
todavía no se han casado, para que
entren a los Estados Unidos con la visa de prometido,
se casan acá, y ya de aquí
hacen el ajuste de estatus, pero como
eres residente, desafortunadamente
te tienes que casar para que pueda
entrar, o no la puedes pedir hasta
que te haga ciudadano. Muy bien,
en pocas palabras, si tienen la mica,
la green card, no pueden traer a la novia
a Estados Unidos, pero si son ciudadanos
las pueden traer.
¿Cuánto toma para un ciudadano traer
una novia a Estados Unidos?
Es típicamente
más rápido que si el ciudadano se
casa y luego hacen el
proceso consular. Para una aprobación
de la visa de prometido se está demorando
como de seis a nueve meses
en que te aprueben la visa y que luego
vayas a la entrevista. Ya viendo la
entrevista en el consulado, el prometido
o la prometida pueden tener una
aprobación y ya te dicen, ok, ya puedes
entrar al país. Básicamente te van
a dar una estampa en la visa o te dan
una visa para que puedas entrar y ya
estando aquí, pues aquí se pueden casar.
Así que si eres ciudadano,
también ciudadana y tienes a tu
novio, tu novia en México,
en Centroamérica, pues empieza
ya, si quieres traerla,
pues empieza ya el proceso, llámale
a la abogada para que te ayuden
y se llama rápido 800-333-3676
800-333-3676
800-333-3676
A ver, Eras, ¿no?
¿Cuánto tiempo, abogada, tarda para arreglar
por un hijo ciudadano
con entrada legal
y ningún mal récord?
¿Cuánto tiempo, abogada, tarda para arreglar
Sí, bueno, esto es
la manera más rápida de poder arreglar
porque entonces cumples con los dos requisitos
más importantes para el ajuste
de estatus. Tienes un hijo ciudadano
y de allí viene la disponibilidad de la
visa, o sea, de la residencia
y como entraste de manera legal, calificas
para que lo hagas todo adentro de los Estados
Unidos. Obviamente que no tengas un
mal récord puede establecer que eres una persona
de buen carácter moral y eso también
tiene mucha importancia porque no te van a
aprobar la residencia si eres una
persona que comete delitos o se
porta mal. Pero es muy importante
ahorita hacerlo con un abogado porque
como no hay muchas personas aplicando
para la residencia por miedo,
te están programando la entrevista muy
rápido. He tenido casos que mando la
aplicación y a los tres meses ya tengo
la entrevista y al mes ya tengo la residencia.
Así que ahorita es muy buen tiempo
para arreglar porque es más rápido,
pero asegúrate de hacerlo con un abogado.
El teléfono es
800-333-3676.
A ver, Doggy.
Bueno, dice que tiene un permiso de trabajo.
Y que ya tiene dos años con su permiso
de trabajo, pero que no ha tenido ninguna
respuesta sobre su caso de
visa. ¿Qué
hace?
Claro, bueno, hay muchas personas que solicitan
muchas aplicaciones como visas
humanitarias, vamos a decir la visa U,
la visa T o el VAWA, y te
pueden dar un permiso de trabajo mientras
están procesando tu caso.
El permiso de trabajo incluso para el asilo
o para cualquier alivio cuando estás
también enfrentando procedimientos de
deportación. Lo tienes que renovar,
mientras no tengas una decisión.
Pero depende, porque vamos a decir que
es visa U. Ese permiso de trabajo
se te va a vencer y lo más probable es que la
visa U no te la van a aprobar hasta seis o siete
años más, porque es muy tardada.
Pero si es, por ejemplo, ajuste
de estatus, se puede demorar
como unos tres a seis meses más
para que te llegue la decisión o la
entrevista. Muy bien, a ver,
dice por acá mi tío, ciudadano,
peticionó
a mi padre en abril del 2001,
o sea, ya un buen,
bajo la 245 y
era menor de edad, ¿cómo hago
ajuste de estatus?
O sea, mi tío, ciudadano, peticionó
a mi padre, era menor
de edad. ¿Quién era menor de edad, el papá o
él? El tío, ¿no?
El tío, es papá y hachoco.
Bueno.
Sí, lo bonito
de la 245 y es que también puede
aplicar a los derivados. En esta
situación, vamos a decir, él está
protegido por la 245 y
porque era menor de edad cuando
el tío ciudadano hizo la
petición.
que tiene la protección para su padre y esto aplica a cualquier petición que tenga la protección de la 245 y vamos a decir que en el 2001 mi esposo ciudadano me pidió a mí y yo en ese entonces tenía hijos menores de edad ya pasaron 25 años 26 años pero mis hijos menores de edad en ese entonces todavía tienen la protección de la 245 y para poder usar esa protección y obtener el ajuste de estatus tienes que tener manera de pedir la residencia a través de una vía de
petición familiar inmediata como un cónyuge ciudadano o un hijo ciudadano si puedes tener esa petición usas la petición de tu padre de la 245 y para arreglar aquí adentro a pesar de que hayas entrado ilegal muy bien bueno el teléfono nuevamente 800-333-3676 la pregunta era no dice mi caso empezó en el 2023 de visa u cuánto más tengo que esperar para mi visa u ya que por ahora cuento con un
permiso de trabajo por cuatro años o sea que fue en el 23 26 le queda un año que hace abogada
si bueno la visa u es una de las visas más tardadas en los eeuu antes se demoraba como seis años en que te dieran la decisión ya subió como de 7 a 8 años si la mandaste pedir en el 2023 y estamos en el 2026 te faltan como unos cuatro años más para tener una decisión pero lo bonito es que puedes seguir renovando tu permiso de trabajo mientras tengas una decisión incluso
ese permiso de trabajo también te va a dar un seguro social y también si es bajo categoría c14 tienes la protección contra la deportación muy bien excelente información y bueno la última dice si mi esposo es residente y mi hija ciudadana ya tengo 21 qué posibilidad tengo yo de arreglar yo no entré por el puente
bueno si es una entrada ilegal aunque tengas hijos ciudadanos mayores de 21 años no vas a calificar para pedir aquí tu residencia
tienes que hacer el proceso consular pero en este caso específicamente lo que recomiendo es que tu hija ciudadana haga la petición familiar porque entonces de allí viene la disponibilidad de la visa inmediata y luego tu esposo residente puede pedir el perdón por ti por la entrada ilegal este perdón es para que pueda salir al consulado y no activar el castigo de los 10 años y ya luego entras como residente
perfecto bueno si usted tiene una pregunta la puede hacer gratis llámenle a los abogados a donde le llaman abogada
claro los invito a que me marquen para esa consulta totalmente gratis para cualquier caso de inmigración accidentes y casos criminales al 800-333-3676 800-333-3676 o me pueden buscar en instagram arroba defensora o pueden visitar defensora.com y les recuerdo que nosotros no tenemos el whatsapp
eso ya regresamos señores viva méxico
esta noche juntos desde el auditorio
nacional
estás escuchando el podcast más chido
eras no hay chocolate siempre contigo
eras no hay chocolate el podcast más
chido
como están buenas tardes esto es asesinos inesperados aquí en el show de erasmo y la chocolate que tal como están muy buenas tardes yo soy el garbanzo bueno hoy vamos a hablar de otro caso que de verdad también es espantoso imagínate que tienes tú toda la confianza en una persona que supuestamente que supuestamente está ahí para hablarte de dios para guiarte por el buen camino pero en realidad no lo hace
un pastor
un hombre que que tiene comunicación directa con dios que predica el amor y el perdón esta misma persona golpea salvajemente en la cabeza a sus dos esposas hasta quitarles la vida hasta matarlas después de que hace eso arma escenas para que parezcan accidentes y luego sigue dando sermones como si no hubiera pasado absolutamente nada este tipo es arturo burton
un hombre que que tiene comunicación directa con dios para que parezcan accidentes y luego sigue dando sermones como si no hubiera pasado absolutamente nada este tipo es arturo burton
un hombre que tiene comunicación directa con dios para que parezcan accidentes y luego sigue dando sermones como si no hubiera pasado absolutamente nada este tipo es arturo burton
y también Cindy, la tercera.
mujer también se mantuvo a su lado por muchísimo tiempo joseph musante murió de dolor y también
pues obviamente de celos pero suena feo decirlo pero gracias a su muerte se evitó que artur
siguiera cobrando pues más víctimas el día de hoy artur schremer sigue detrás de las rejas ya
renunció a su título de pastor ya nunca más va a poder pararse en un púlpito a predicar y hablar
de la palabra de dios pero la pregunta que queda al aire es cuántas veces lo habría hecho antes
sin que nadie lo hubiera investigado cuántas veces o cuántas otras mujeres pudieron haber
muerto a manos de este hombre donde ni siquiera tuvo que haber sido pues esposo de ellas
lo seguirán investigando se llevará esta información a su tumba cuando artur schremer
salga de ahí de la cárcel tal vez sin vida o con vida no lo sabemos lo que sí sabemos es que tenemos
otro episodio más el próximo jueves aquí en el show de erasmo y la chocolate por el día de hoy
eso fue todo aquí en asesinos inesperados yo soy el garbanzo este será de la chocolate y si les gustó
el segmento mándenle un mensajito aquí donde veas esto en redes sociales en el podcast activa la
campanita para que sepas cuándo te llega en este momento y nos vemos en el próximo episodio
llegan estos episodios así es de que espero lo hayan disfrutado muchísimas gracias a todos
ustedes que tengan una excelente tarde esto fue asesinos inesperados
Podcast Summary
Key Points:
El podcast presenta una historia emocional de una mujer que cerró su tienda tras problemas familiares y de deuda.
La pareja sufrió un derrame cerebral, lo que generó desfases económicos y emocionales, dejando a la mujer en una difícil situación.
La hija de la mujer también es fanática de Juntos, lo que convierte a su familia en parte del proyecto de sorpresa.
El equipo del podcast, liderado por Erasmo y Chocolata, paga la deuda de más de dos mil dólares y les ofrece un concierto en el Auditorio Nacional.
Una sorpresa adicional es que las mujeres van de shopping para comprar ropa, celebrando su día con una experiencia de disfrute previa a la presentación de Juntos.
La historia refleja la fortaleza emocional de las mujeres y el apoyo mutuo entre familias en momentos de crisis.
El concierto de Juntos en el Auditorio Nacional se convierte en un símbolo de esperanza, unidad y superación personal.
El podcast destaca el valor de las historias reales, mostrando cómo pequeñas acciones de generosidad pueden transformar vidas.
Summary:
El podcast *Erasmo y Chocolata* comparte una historia emocionante de una mujer que, tras años de trabajo en su tienda de frutas y verduras, enfrenta una crisis económica debido a un derrame cerebral de su esposo y la posterior abandono que sufrió. Su negocio se vio afectado, y ella tuvo que endeudarse. El equipo del podcast descubre su historia y decide ofrecerle una sorpresa: no solo les paga la deuda de más de dos mil dólares, sino que las lleva a un concierto de Juntos en el Auditorio Nacional, donde podrán disfrutar de los músicos Jorge y Josy.
Además, organizan un día de compras para que las mujeres se arreglen y se sientan celebradas. La experiencia refleja fortaleza familiar, solidaridad y el poder del apoyo comunitario. A través de esta historia, el podcast resalta que, aunque las personas enfrenten dificultades, hay momentos en los que el simple acto de acompañarlas puede transformar sus vidas.
El evento se convierte en un acto de esperanza y celebración, demostrando que el cariño y la empatía pueden superar las adversidades.
FAQs
Le dieron una sorpresa al ofrecerle un concierto de Juntos en el Auditorio Nacional, así como ropa nueva y el pago de una deuda de más de dos mil dólares.
La mujer, Mati Hernández, lleva 15 años en su negocio de frutas y verduras, que se vio afectado por el derrame cerebral de su esposo, quien luego la abandonó. Ella y sus hijos se hicieron cargo del negocio, pero terminó con deudas y tuvo que cerrarlo.
Porque su historia de superación, esfuerzo y drama familiar fue considerada muy significativa y merecedora de una muestra de solidaridad y empatía del podcast.
La sorpresa incluyó una visita al centro comercial para que la mujer y su hija compraran ropa nueva, así como la oportunidad de conocer a Jorge y Josy en el concierto de Juntos.
Se emocionó profundamente, lloró de alegría y expresó que el momento fue inolvidable, especialmente porque recibió apoyo económico y afectivo en medio de una difícil situación.
La deuda superó los dos mil dólares, y el podcast se encargó de cubrirla como parte de la sorpresa para apoyarla en su momento de necesidad.
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