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Delirando con Gabriela Wiener

91m 29s

Delirando con Gabriela Wiener

La transcripción comienza con el anuncio de un retiro creativo en Cabo de Gata, seguido de una reflexión íntima sobre conflictos personales, el deseo de escapar y las contradicciones en las relaciones. Se introduce un diálogo sobre creencias místicas, destacando la obsesión con el número 11 como señal de transformación. La conversación luego aborda recuerdos de infancia, marcados por el descubrimiento de mentiras familiares, y la experiencia de la primera menstruación, vinculándola a emociones encontradas y a la falta de educación al respecto. Se profundiza en cómo la menstruación se relaciona con el racismo y la vergüenza, especialmente para mujeres racializadas. La narradora comparte su camino hacia el periodismo literario y la crónica, destacando experiencias transformadoras como el consumo de ayahuasca. Finalmente, se habla de maternidad, su libro "Nueve Lunes" y la decisión de su hija de cambiar su nombre a Coco, apoyando su transición y reflexionando sobre la identidad y la libertad personal.

Transcription

11761 Words, 64592 Characters

Spanish
Bienvenidos, bienvenidas, bienvenidas a participantes. Para un del idioma, para un del idioma. Participantes para un del idioma, participantes para un del idioma. Bienvenidas a todas, todos, todos, a participantes para un del idioma. [Música] Antes de empezar, os quiero anunciar una noticia que me hace mucha ilusión. Del próximo 23 al 26 de marzo, realizaremos nuestro primer retiro creativo. Donde? En el parque nacional de cabo de gata, os pedávanos en el hotel tíoquico. Ya solo por este entorno, creo que merecerá la pena, pero os cuento más. Con quién? Con el poeta, Alejandro Simón Partal, con el escritor, Jacobo Vergareche y con una servidora. Entre los tres, realizaremos actividades en las que trabajaremos como arrancar el motor creativo, como entrenar la mirada artística y como perderle el miedo al lienzón blanco. Este retiro está destinado a cualquier persona, de cualquier edad, que quiera retirarse unos días de la ciudad y le apetezca activar su creatividad. Enéis toda la información en mi perfil de Instagram, CocoDabeth y apuntar un rápido que hay muy pocas plazas. Y ahora sí, comenzamos. En Madrid me espera todo aquello con lo que he soñado desde siempre. El trío, el poli amor, el amor de una mujer, el de un hombre, mi hija, una vida escritora, un plan cerrado sin fisuras, pero mientras más disidente me presumo, más instalada en el establishment me encuentro. Mientras más predico la sinceridad morosa con los otros dos, más lesmiento. Mientras más cerca estoy de volver, más quiero escaparme. ¿Qué es esto? Mi despedida de soltera o mejor dicho de casada, eso, mi fiesto de despedida de casada, un último intento de aferrarme a la heterosexualidad, a la infidelidad, a la infidelidad en monogamia, a la infelicidad, o es la constante tentación del fracaso, la sancadilla que me pongo porque estoy sola y triste y asustada. No es ni un enamoramiento fulminante, ni un amor inoportuno, ni un arma rojadiza, sino el poder de perpetrar pequeños e inumerables atentados contra mi propio puesto fronterizo, la libertad de quitarme todo, de vaciar la carga y tragarme la bala. Habría la vine, buenos días, hola, coco, ¿qué tal estás? Pues estoy muy contenta de que este es aquí en el podcast, me hace mucha mucha ilusión. ¿Tú cómo estás? Yo bien, oliendo a tarta y a nata y a poño. Bueno, hay un mix bastante divertido. Habría la idea que te propuse venir al podcast, de sugerir venir el día 11 a las 11 de la mañana, que se es momento en el que estamos y tú me ingiste, es por algo en concreto y te dije ¿no? ¿Por qué? Y acto seguido, tuve mandaste un texto que se llama 1111. Exacto. ¿Qué ocurre con este número maestro? Pues al final he llegado a las 11 y 11. Para más inri. Pues es un número aparentemente maestro que se dice, pero bueno, tienes que creer en estas cosas ridículas, claro. No sé, sobre naturales. Siempre se me aparece, es una cifra que se me aparece cuando estoy en momentos de cambios y transformaciones. Y ahora lo veo cada 1111. Ahora parece como frecuencia. ¿Asi acrese lo es sotérico? Puede ser. Esa texto habla sobre una especie de relación conflictiva con todo lo que tiene que ver con creencias, fe, religión, mysticismo. Pero yo diría que sí un poco de paganismo tal vez. Me encantaba en el texto cuando decías, creo en todo por si acaso los otros tienen razón, ¿no? Exacto, poco. Sí, últimamente estoy muy apegada sobre todos los oros copos que aparecen en Instagram, escritos por Millennial, sí, que vamos a hacerte en todo. Ya no sé si, ya hago mi vida para los oros copos o los oros copos marcando mi vida, pero el hecho es que sí. Todo el año pasado me dijeron ¿la vas a pasar como una mierda? ¿Has tras? Y sí, cada mes o hasta semana, de esas jodidas, agitarias, estas jodidas, estas jodidas. Y era verdad. Vale, para por ellos. Oye, acerca del número 11, hubo otra participante que pasó por aquí y también esta obsesión, entonces dije, "Voy a hablar de esto que me ha pasado con Gabril a con ella". Y ya es Marta Pazos, que yo no sabía que es conocíais. Hombre sí, deberíamos habernos conocido más, pero tuvimos una especie de conato, de relación. Eso me contó. Sí, una relación, de mucho en tus seasmod, mucho en tus seasmod, que no se llegó a concretar. Pero sí, nos enamoramos un ratito y ¿qué pasa que ella también crea en el 11 o 11? Efectivamente. Dios mío. Bueno, pues parece que sí, bueno, ven una bruja una vez en un parque y que es lo que he cuento en ese relato. Me dijo que estábamos llamadas a hacer algo así como la revolución universal o solar o algo así, pero ya sabes. Necesitamos sentimos importantes con cualquier cosa que nos digan. Bueno, ya las se lo deseo que Marta y tu juntéis en algún momento hacer algo. Sí, desde luego tendrá que ver con el 11. Me encantará. Oye, vamos a empezar con la primera pregunta de rigor de este podcast, ¿qué es cómo te definirías entre palabras? ¿En serio preguntas eso? Pues ya está, en serio preguntas eso. El palabra. El perfecto. Oye, Gabriel, ¿naces el Lima? ¿Cómo recuerdas tu infancia? Pues, infancia, supongo que feliz de clase media con unos padres aparentemente enamorados, aparentemente comunistas, revolucionarios, y toda la falsora. Y es como todas las cosas felices de la infancia, luego detrás hay un montón de mierda que va a ser como descubriendo, ya hacía tu adolescencia y tu juventud. Claro, pero mi madre siempre dice, "Oh, hija, mi, a tu esa sensibilidad poética, desde que eres niña, es que llorabas para que estuviera contigo en la cama, era tan sensible, "Ah, mi poeta, por eso sientes más, por eso escribes". No, mamá, no. Es porque me mentiste. Todo tiene que ver con lo que ocurre con mamá y papá, en general. Sí, todos así, si cuándo el lítico que horror. Oye, y ¿y hacer recuerda de la adolescencia? Claro, ¿es ahí donde tú te das cuenta que había una mentira detrás o es más tarde? No, yo siempre he sido una persona bastante. no sé, intuitiva no diría más bien como investigadora. Por algo, creo que me volvi periodista porque soy básicamente la que se meten todos los cajones, abre todas las cosas, mirató los mensajes de la gente. Y bueno, lo digo con la alerta de "Warning, peligro". Esto es espionaje, es violencia. Entonces, pues lo miro todo. Entonces, me enteré antes que, probablemente antes, que mi madre, no antes que mi madre, no. Pero sí, lo supe. Todo lo mentiroso, los dejamos pistas. Siempre queremos ser descubiertas. Ah-ha, estás interesante. Es el fondo que queréis que se os descubra. Claro. Es así. Es que pesa demasiado la mentira. Esto me recuerda una frase que tenía Perek, que decía algo así como "cuandora niño me escondía y no sé bien si quería o que no me descubrieran o estaba deseando que lo hicieran". Es un poco parecido, ¿no? Sí, sí, no tienes que hacer Perek para pensarlo. Se activamente. Oye, hace mucho que no pregunto esta cuestión, ¿cómo recuerdas ese momento en el que te llevo la regla? Ah, bueno, fue genial. Pues mira, tenía unas bragas de color como celeste, que aquella se que no se dice, pero una especie de azul cielo, destenido, viejo. Y, pensé que me había hecho la caca. Y, fue susto, fue una ilusión cuando he supuesto que me va a caca y arreglar. Pues, es que pensaba que me estaba acabando por días, porque esto, como viva, dejando una mancha y nunca se volvío sangre en realidad. Entonces, bueno, llegó ese momento en que le enseñé mi bragas a mi madre y hizo el cliché máximo de. "Ah, mi niña, ya es una mujer y me llevo donde mi padre. " Sí, sí, sí, de verdad. "Mi mamá leía sin monde va a buar, pero al final hacía cada cosa tan. como diríamos antiguas". Y entonces, nada, me felicitaron y ahí empezó el calvario, ¿no? Este de la biología. Claro, es curiosa porque te felicitan, pero ahí empieza todo el cuerpo a cambiar y, al menos, yo no sé, pero yo sí que recuerdo. O sea, como cierta crisis de. me siento muy niña, pero supone que ya soy mujer. No estoy entendiendo nada, no sé, yo lo vi vi desde ahí. Ya, no, yo no pensaba tanto, pero tenía como 12, o sea, que tampoco tenía 9, sabes, como mi pobre hermana. Ya. Sí, o sea, eso sí que me parece como atros. Claro. Pero bueno, supongo que a ver maduras antes, porque cada vez que vas a lo año, es de una madurez espectacular, tener que encargarte de todo ese asunto. Cada mes. Es verdad. Y bueno, hasta ahora seguimos. Y bueno, llega el día en que no quieres que se vaya, como hoy, por ejemplo. Claro. Ya no quieres. Y entonces ruedas es de por Dios. Y luego, pues, amas tu menstruación. Y luego, las relaciones con un montón de cosas. Por ejemplo, es que yo me entendré muy tarde de que en realidad, pues, todas las noches infernales que les había dado a mis parejas. Y todo ese dolor y ese deseo sexual atroce. Y todo eso tenía que ver con que estaba a punto de venir, me desabes. El cindro de premenstrual, para mí, es tremendo. Y siempre he querido, y si tuviera dinero lo haría, pues me iría de retiro menstrual. Amiga. Hay gente que se va a de retiro menstrual, porque son unos días realmente insufribles para ti misma. Y también se los hace pasar a los demás. Pero claro, ahora hay como una especie de magia. En magia. Yo siempre, siempre, la vispera de la menstruación de que me caiga la regla, tengo una especie de catarsis siempre. Siempre. O sea, de alguna manera algo pasa tremendo extremo y límite. Y el día siguiente digo, ah, claro. Era esto. Era la maldita sangre. Sí, como si primero sangara por dentro, sabes. Y necesitará cómo eso desgarrarme. Y entonces ya por fin, pun. Pero bueno, está bien tener como esa información de saber qué igual no eres tú, que se diga estás, como a lo mejor más revolucionada, sino que esto está ocurriendo. Exacto. Ojalá lo hubiera sabido antes, sabes. Ya es verdad, no debería haber más educación sobre esto, es verdad? Sí. ¿Cómo siga esa chica que también tiene un podcast y es experta en menstruaciones? Por aquí paso para lo mal, ma, que no sé si sea ella, ¿quién te refiere? No, Dios me olvide. Perdóname. Amigo, me ayudaste tanto. Te quiero. Es en suave de tu experta. Y una vez me entrevistó sobre el tema de pues rasa o algo así, menstruación. Es un poco como entrevistó como varias racializadas sobre nuestras reglas. Y como lo habíamos vivido. Y tuvo algo así bastante interesante. Porque es como yo, por ejemplo, desde mi lado, Marrón, lo que le conté fue que en general, el racismo te, en particular, hacia los personas marrones, tiene que ver con precisamente hacerte sentir sucia. O sea, como si tu piel fuera sucia, estuviera manchada. Los insultos siempre tienen que ver con que te bañes o con que tu piel es de color caca. Y siempre está ligado a eso. Y la menstruación, por lo menos, en la primera época, y la gente de mi generación, sobre todo, pues los enseñaron a vivir la regla de una manera recatada, la clandestina, me ha vergonzado. Y era como sumar más vergüenza para personas como nosotros. Porque eso era una suciedad más, ¿no? Y bueno, cada bueno entrevistó a una mujer jitana y cada una tenía su historia. Pues me encanta escucharla. Así que luego me mandas el link y la añadimos a las notas del podcast fenomenal. Oye, Gabriel, decidiste estudiar lingüística y literatura. Siempre tuviste, claro, que querías dedicarte a las letras. No mucho, la verdad. Bueno, mi padre era periodista, pero no era un periodista de esos profesionales. Era un periodista al servicio del comunismo, o sea, al servicio de su partido, del cambio revolucionario. Entonces, siempre estaba creando periodicos que eran órganos de sus partidos en los que estaba o luego, no sé, si estuve en un periodo cuando normal lo expropiaron los trabajadores. Estaba en periodicos que eran activismo, o sea, realmente, así era periodismo activista. Entonces, bueno, eso fue lo que yo siempre vi en mi casa y lo que nunca quise ser, claro. Pero sí que quería ser periodista. Pero donde se estudia periodismo en esa época en Lima, era una universidad de ricos. Al final también, también estudian en otra universidad de ricos, ¿no? Pero por lo menos, bueno, tenía, por lo menos, eran un poco más ilustrados. Entonces, me metí a humanidades con muchos esfuerzos de mi familia, pues eso, en una escala tal. Y decidí que eran las letras, ¿no? Porque yo quería escribir, pero apenas pude, me fui de ese entorno. Era un entorno muy blanco, muy sectario, muy misogino. Nunca me incluyeron, pues, no sé, en las revistas que creaban, me ignoraban, no me miraban, eran muy muy racistas. Y yo era muy insegura. Entonces me sentí fatal en la facultad de literatura de mi universidad. Y fui como de las pocas en esa época, por lo menos en esa camada de gente, que me fui a hacer mis prácticas en un periodico. Gracias a mi padre, que tenía algunas conexiones con los periodistas de izquierda. Pues empecé a hacer prácticas. Y así pude meterme en secciones culturales, donde al final escribía, donde al final leer, como me habían hecho leer en la universidad, servía para algo. Siempre me gusta hacer cosas que sirvan para algo. Ahí te empiezas a especializar en crónicas. Hay una frase en tu libro "Waku Reprato", que me hizo mucha gracia que dices, no sé si escriptores, pero quería sos libre de ser periodistas. Sí, así son los cronistas, unos pretensiosos. Sí, bueno, yo ni siquiera sabía que eso existía, pero se ve que me ficharon, pues gente que estaba repensando el periodismo de una manera literaria, un poco influenciados, pues, por la tradición del no periodismo norteamericano, del New Yorker, y justo fue a principios de los dos mil, una época en que fue muy productiva, respecto a una creación de revistas, que eran temáticas, que eran sólo de crónicas. Pues etiqueta negra fue mi escuela, digamos, ahí. Siempre cuento esto, pero yo estaba trabajando como el periodo más grande delima, pero en realidad no estaba contratada, sino que era una falsa autónoma. Y no paraban de degradarme. Y cuando la gente de etiqueta negra se fijó en mí, gracias a que no estaba contratada, yo pude escribir para ellos, porque no tenía un contrato en descrusividad, ni nada como otros compañeros. Y en etiqueta negra me hicieron, "Oye, pues, vete a contar historias". A la célula del Perú, y así empiezan mis historias de sexografías, que son un poco, me vieron que yo tenía un perfil, que me gustan mucho las historias un poco a vosalbajes, a aventureras, de esas de poner el cuerpo y experimentar las cosas y hablaron en primera persona. Y bueno, que no me pagaban, sí que fue una temporada de aprendizaje. Y al lado de ese exografía es que por cierto se acaba de reditar en España con Rana Mujau, y que además ha hecho una versión extendida, que ha decías, "Ponías tu cuerpo para enfrentarte a un nuevo experimento, y luego contar la través de una crónica". Me llamó mucho la atención, esa experiencia tuya con la llahuasca. Que además no lo sabía que la tienes narrada. La encontré por Spotify narrada, toda esa crónica. Te hice tu cinismo querer probar el efecto de la llahuasca, o qué fue lo que te llamó la atención. Bueno, yo creo que es un poco una poética o algo que siempre recorre mis libros, que tiene que ver con la experiencia y tiene que ver con la transformación. Entonces, bueno, en muchos de mis libros, yo entro en situaciones que pueden ser más o menos exigentes desde un lugar. La crónica o el relato termina siendo la historia de un proceso, de un proceso íntimo también, un proceso de transformación, es como si no saliera nunca igual, siempre distinta. Y también me interesa mucho que le pase a las lectores, que se sientan y que vivan ese viaje, y el viaje de la llahuasca, que de hecho, así se llama la crónica, era como casi todas las historias de sexografía, salvo que yo quería probar y que yo quería experimentar. Y escribirlo de otra manera de vivirlo también, y de pasarlo por el cuerpo y de que quede también. Y escribo también mucho porque me olvido de que las cosas recibí me he dado cuenta. Ya casi que recuerdo las cosas porque las he escrito y analizado, no es necesariamente lo ocurrido, si no es lo narrado, lo que nos queda y lo puedes releer y se lo puedes pasar a tu vida. aunque me hija nunca al final me quiere leer, pero ahí estará cuando me muera seguramente loleera y pensará que soy una pallasa. Y la ayahuasca es una planta maravillosa transformadora y ojalá hubiera podido seguir tomándola como, lo han hecho varias amigas mías, como ya como un camino, un camino de investigación sobre sí mismas y de sanación de muchas cosas. Es maravillosa porque la mazonia es una farmacia y ahí hay, me decinas para el alma como la ayahuasca. O sea que repetirías. Sí, lo he hecho. También lo he hecho aquí en España con un chaval de 18 años de español y bueno no era lo mismo que hacerlo con un maestro. La selva, pero bueno, sabes. Entonces me gustaría repetir claro pero interna en el bosque. Claro, entiendo que el entorno cuenta mucho. Sobre todo la guía, pero sí desde luego, bueno, es que es un viaje hacia adentro, pero sí es verdad que influye, influye hacerlo en el propio entorno de la planta y eso, sobre todo el volver, digamos, reencontrarte con eso, estar ahí en México. Oye hablabas antes de tu hija que dices que no te quiere leer? Escribiste nueve lunes, que por cierto lo de ley hace muy poco y me ha gustado mucho este libro en el que cuentas este viaje por tus nueve meses de embarazo y me hizo mucha gracia hablando de el oncé al principio que fue una coincidencia graciosa. Me llamó la atención que tu hija se llamé Coco y que llamas así del 29 de julio también. Es rarísimo. Me hizo mucha gracia. Además, Coco se le ha puesto ella. Esa que yo también hice. Tú también, ¿no? Tú sabes porque ha elegido Coco. La verdad es que es un temazo del que hablo en el nuevo prólogo, epiló de la de la redición de nueve lunes y tiene que ver con con con que de verdad estaba la elección del nombre de de tu hija es un temazo para ti y como eso de pronto no tiene una importancia, aunque te aferres, ¿no? Le pusiste este nombre porque era la protagonista de tu nove la favorita de folder, el nombre de mi barrio donde crecía en infancia y todas estas cosas que te importan a ti. Pues de que bradero creció el nombre. Sí, me encanta que la gente se cambie el nombre porque es algo que te ponen y te imponen. Claro. Entonces pues mi hija es muy inquieta y creativa y desde luego el nombre que le pusimos aquí en España para ir el nombre de una abuela y es una desde muy niña de ya tenía ya se había puesto un nombre y un apellido y siento de más. Ah, que bueno. Sí, también. Está como yo, porque tal vez te he inventado. También. También. Sí, con hacernos. Sí, tiene que conocer a mi hija. Se puso coco rosales pero es como no sé, ahora es coco rodríguez y le puse como nombre es al ser o no, pero pero bueno o sea le encanta y y en la verdad es que no sé, creo que se creo que fue por la fruta. Mira, tú porque pues sí, a ti yo me lo puse como con 14 años porque era un nombre unisex, digamos, y me parecía divertido el bueno, lo veo con Ternura porque yo ya pensaba que igual me abriría más puertas el firmar con coco y que la gente al otro lado nos supiera ser un hombre y una mujer, a lo cual ya me daba pistas que veía que igual con mi nombre de Valeria que claramente se ve que es de mujer igual me iba a tener tantas oportunidades así que lo veo con cariño ahora con 33 años. Sí, el cambio de nombre de coco también tuvo que ver con su transición a a a novinaria y eso fue, bueno, pues es fundamental y seguimos en ese camino, o sea, en el colegio pues hubo que hacer el trámite para cambiarle nombre y no es oficial, no es un souvenir más oficial, no es oficial y estamos además en el proceso de si nos ponemos las pilas porque bueno, hay que ir al registro, si, mi little es historia, pero si quiere, quiere que aparejas su denegi con todo derecho. También me causa Ternura que esos padres, ¿no? Nosotros estáis ahí apoyando esta decisión, esta decisión de coco, que no todo el mundo la probaría, claro. Sí, si todas las decisiones de coco la respetamos y si no queremos también, o sea, me encanta, me encanta, me encanta, me encanta, tiene demasiados poderes en niñe o es, es bastante leo. Claro, pues un saludo a coco desde aquí. ¿Oye, ¿cuántas en este libro que durante el primer año no sabe si la literatura te aban a nada a ti o ha sido tu la que has abandonada la literatura? ¿Saliste ya de esta duda? ¿Qué pasó ahí en ese primer año de vida de coco? Claro, en la maternidad, en la primera etapa. Bueno, sí, fue una etapa de como de la creación exclusiva, de hecho, es este texto, habla un poco de esa época como de una época de pensamiento mágico para hablar de su terismo y tal. Ahora estoy igual, o sea, del pensamiento mágico ya no se te va, ya se queda sin permanente, se queda, se queda, pero sí que ese nivel de hormonas que tiene este pone en un estado muy, muy, muy locón, bueno, se pasaron cosas como, por ejemplo, dejé un viberón, no? En la como se llama aquí el viberón, bueno, fin. -Liberón de viberón. -Sí. Pues mi idea era desinfectarlo, porque quería experimentar con el viberón, porque yo siempre le dite tal final de esa niñera demasiado inteligente para no para dejar una tenta. Y el tema de desinfectar, pues para mí fue como hervir el viberón entero, no? Era como hervir agua y lavar el viberón, o sea, ese nivel de deserberamiento te pone. -Eres puro animal, ¿no? Es animal total, ¿no? Pero animal de los tontos, no de los inteligentes. Y bueno, pues metí el viberón en la olla, hervir y me fui al parque a pasear a la niña y cuando regresé, pues bombe, o aos, los vecinos, que en claro, encima creesuda acá, bueno, en fin, no, claro, esuda acá, pues claro, que molacasa. -Pues, claro. -Sí, sí. Pasaban este tipo de cosas, de mentes, ¿no? -Y bueno, ya después del primer año ya, a partir de ahí, mi marido se encargó de coco hasta hoy. -Y qué tal, el cambio, bien. -Y la vida más incidencia. -Y yo de mi bebé, la literatura, muy bien. -Muy bien. -Y que bueno, ha crecido un poquito, pero todavía está bien, está muy jovencita. -Oye, Gabriela, ¿crees en la suerte? -Sí, mucho. -Y tú crees que tienes más buena suerte o mala suerte? -Pues hasta hace unos meses pensaba que yo era la persona más afortunada del mundo, pero no. -No sé más si empayas. -Me echaron una maldición, hay que tener cuidado de coco con las cosas que uno pone en Instagram, la gente es muy mala. -Sí, sí, es verdad, hay que tener cuidado. Y ahora, he hecho, tengo miedo de que me pasen cosas buenas, porque me han dicho que la gente que es más afortunada, desde luego me lo dice así, ¿no? Bueno, Chakira, estas amigas, siempre que estás en la cima de pronto, te siente, se te va un poco la pinza y las cosas buenas vienen con las malas, o sea, no sé esta puta cosa de la vida y sus balance, ¿no? Es que libros y caldiana y todas las rosas y espinas y todas esas mierdas de cabellas. -Pues hay que haber equilibrio. -Así parece, entonces toma. Ahora mala suerte, toma la toda, o simplemente pues se me metió un demonio, ¿sabes? -Bueno. -Que eso también, pues ya te digo si vamos a seguir con el tema de las creencias, existe el mal. -Claro. -Cuando tomas haya ojas cada vez más y te metes en ese mundo que yo no me metí, pero lo estudió un poco para escribirlo. Desde luego hay los chamanes, lidean con energías buenas y con energías muy malas, y hay maestros que trabajan para el mal y otros para el bien, y realmente existen las energías peligrosas y oscuras. -Pero ya tengo curiosidad porque en esta experiencia que tú cuentas con la llahuasca ese segundo viaje, el primero es la selva, tú sentiste que ese brujo no era brujo bueno, pero sin embargo tu compañero tuvo un viaje como que al terminar, se sentía renacido y tuvo una buena experiencia. ¿Qué ocurrió ahí? O sea, fue una cosa de percepción o realmente no sé, su pósima nota llamarla era diferente a la tuya, ¿qué ocurrió? -Menos mal que ya no se nada de mi compañero desde hace muchos años debe haber llegado a nivel satanazo, algo así, porque claro ahí o separáis, no sé si hay claro, pero también pues la escritura es manipulación, la escritura es manipular los hechos siempre de una manera u otro, no estoy diciendo inventarlos, estoy diciendo manipularlos en el sentido bueno más pues artesán. canal del término. Y sí, o sea, creo que la crónica queda meridianamente clara, claro, que yo creo que él se pasó a lo de oscuro de la fuerza, ¿no? Mientras que yo terminé con el con el chamán que el padre de familia, bondadoso, bueno, cuidador, de su huerto, de su voz que, ¿no? En general quiero pensar que me he quedado casi siempre en ese lado con el bueno de la película, sí, porque en eso sí soy muy romántica, ¿sabes? Y este y el chamán ese poderoso, ¿no? El que tenía el dinero, el que tenía el, este especio de lugar enorme, de retiró espiritual, lleno de guidis, que le pagaba encaro y tal, tenía mucho poder, pero para mí estaba eso en el lado oscuro, así que no sé, bueno, cada quien tiene sus procesos, pero para mí funcionaba para mi relato, además mi relato es el relato que aparece en sexografías, es la versión, digamos, individual de la experiencia, porque originalmente se publicó como una correspondencia de cartas entre mi compañero y yo, sí, nos escribíamos de nuestros descubrimientos, sí, tenía un formato así, bueno, habíamos leído las cartas de la de Ayahuasca de de Burrauc y era un poco la inspiración y en fin, luego cuando yo pues me replanteo el libro pues se reescriben cosas y claramente no sé si cómo le habrá sentado a mi amigo que yo llevará las cosas por ahí, bueno, me gustó mucho la grónica, te diré, ni te se no delunas que ha salido de la armario de la religiosidad, cómo va eso? Sí, creo que, bueno, quedan meridadamente claro que creo, o sea, que tengo fe, a ver, vengo de estas historias de las abuelas que se leían el labible y a las 12 contaban el rosario, con la musicita, de la bemaría, mis padres eran unas personas completamente ateas que me exoneraron de la clase de religión, así que yo me la pasaba en el patio sola andando, dando vueltas sobre mis apatos, que bueno, estaba bien, es bastante excepcional, estuve en colegios que eran también bastante laicos, y luego terminé estudiando en la pontificia universidad católica del perú, o sea, Dios, por voluntad propia, al menos era Jesúsita, por Borucí, pues ya era mayor de edad, mis padres además se casaron por la iglesia haciendo marzistas, leninistas y ateos, supongo pues para darle el gusto a mis abuelas y mi madre decidió en el altar, no, en el día, hay una foto en ese momento exacto en que rechaza la hostia de esas errototes que le está casando y el serrotote le ha estado mirando una cara de que ha llegado hasta aquí para para eso, entonces bueno me siento como que soy muy heredera de eso, de alguien que llega hasta hasta llega muy cerca, llega muy lejos, o bueno muy cerca de Dios, pero al final le dice "no gracias", me llega a abrir la que espera a ti una familia o la familia, me puedo citar a mi misma, si, además de tengo aquí una frase que espero que se me saca a mi desta y cita, me mejor, no, no, no, quiero que la digas tu porque me gustó mucho, es que ya me olvide, me olvido de lo que escribo que dije, es la de la isla ficticia, una isla ficticia sobre un mar de realidad, bueno, pues si no me parece ridicular ahora mismo, pero bueno nos pasa mucho, la gente que escribo, difícilmente la relactura se tolera, aunque hay gente a la que le hace sentido, pero bueno puede ser si, si, desde luego no es algo que vaya a abolir la familia, pero si la he recreado muchas veces, creo que dentro de la familia está todo el dolor y todo el amor, no sería tan maniquea decir que la familia siempre una mala experiencia, cada una tiene su propia evidencia de familia área y familias realmente que te destrozan la vida, pero bueno, yo he escrito mucho sobre cómo no repetir la historia de la familia, de la que provengo y cómo intentar hacer otra, otra, otra forma de vivirla, otra forma de de crear, otra forma de de amar, pero bueno, también me he dado cuenta que vuelven los mismos problemas, tienen los mismos vicios, testreías también, por intentar pues revolucionarte, vivir en los margenes o no siguiendo un mandato, tiene un costo muy alto en esta sociedad, pero ha sido uno de mis temas obsesivos en mi escritura desde luego les he ido dando vueltas, es un tema que hay mientras ha mucha también, nunca acaba, el tema de la familia, no, nunca, nunca, está claro, la llevamos por dentro y la recreamos infinitamente y es una mochila y es también un apoyo y nunca la pondré como como algo, por encima de otras vidas también posibles, sino eso sería no sé cosa de otro tipo de escrituras que ya las conocemos también, y tampoco no soy alguien que va denostándola pero desde luego mi un universo en el que me muevo es de tipos de familia muy diversas, lo que pasa es que también es como tienen más propaganda digamos, porque hay pues una idea de posicionar también otros tipos de familias como las familias queer que son ya sabemos, pues blanco de blanca sobre todo, pero son blanco de de ataques, de ataques del conservadurismo y eso es así, pero creo que en la vida real, el popular sin Instagram, sin colectivos, sin publicidad, la diversidad siempre está todo también, en nuestros países, en nuestros territorios del sur, las familias se van reconstruyendo a partir de abandonos, a partir de la precariedad, de la pobreza, del trabajo que hay que hacer, quienes crean a les niñes, no siempre son la familia nuclear, son mucha más gente, son las vecinas, son las amigas, a quien puedes dejar las tus hijas, son las abuelas o eres tu sola o en esa reconstitución de familias después de separaciones, quiero decir que en general la la diversidad yo creo que es intrínseca a lo familiar, pero yo agradezco a encontrarme este tema recurrentetullo también en tus libros porque necesitamos referencias de otros modelos familiares y eso es algo que yo agradezco porque no lo veo tanto o no tengo yo tanto contacto y me encanta aprender desde ahí que hay nuevas maneras posibles, yo llegué a ti porque en Vireniza Tulsa pasó por aquí y cuando le pregunté cuál era ese libro que le había fascinado en los últimos tiempos, recomiendo guaco retrato, libro al cual me sumo en esa fascinación, al adoro a miren, el otro día estuvimos cantando juntas así, me dejó cantar en su concierto que gracioso, a ver no era su concierto en realidad era como un recital que hacíamos las dos, como un especie de diálogo artístico y yo leía mis poemas y ella cantaba sus canciones, a me encanta y no sea alguien tuve esa graciosa idea de juntarnos que ya es la segunda vez que nos juntan que no fue por muy No, no, no, no, no, nos contrataron. Y se llama "las palmeras albaje". es el ciclo y la verdad es que pensaba igual, no pedamos de con cola, pero luego funcionó muy bien y a la gente le gustó, había mucha sintonía, bueno, siempre el habido, aunque en realidad nos encontramos en las calles y en los bares y me gusta mucho lo que hace, tiene efectivamente es una gran letrista y es muy poética, así que era un diálogo raro pero por logramos encontrar las conexiones entre nuestros textos y al final terminamos cantando una canción "Jundas" también porque a mí me gusta cantar y bueno no canto en realidad solamente en tono, pero ensayar con ella fue genial, que maravilla. Sí, sí, la verdad es que quiero meterme a un coro y ella también me gustaría, no sé, me enseña cantar y tal, pero está muy ocupada, pero si la próxima vez que nos emborajemos se lo recordaré y luego lo olvidaremos. Pues si se repite este encuentro, está intentar esta atenta para unirme a este recital. Es verdad nuestro productor de ese momento dijo que no se iba a llevar a no sé cuántos festivales, pero también estaba borracho. Pues nada, hay que recordárselo porque eso sí te acordás. Ay, ¿cómo surgió la idea de escribir Juan Retrato? Pues era una idea viajísima que tenía porque siempre pensé Dios, o sea siempre me han hablado de este tatarabuelo rarísimo europeo, del que tengo este apellido europeo y blanco que no tiene nada a caer con mi cara y pensé que Dios tengo que. ahí tengo una historia de cuando empecé a escribir sobre mi misma y sobre mis experiencias y hacer este tipo de literatura claramente me volqueo, no solamente a vivir que es básicamente básicamente de escribir las cosas y experimentar si no también a mirar un poco en mi pasado, mi memoria, lo que había atrás, un tema de memoria familiar y quería indagar, en esa conocida, sabía que iba a ser una historia de identidad y di muchos entrevistas cuando publicaba mis otros libros diciendo que mi próximo proyecto era el libro sobre el tatarabuelo. Claro, me pasé años diciendo eso y años sin escribir ese libro porque en realidad es el libro que tenía que escribir no era el libro sobre mi tatarabuelo, era otra cosa. Claro, menos mal que no les escribí hace diez años cuando creí que lo escribiría porque necesitaba pues las últimas historias y también mis últimas lecturas y mis últimas luchas y mis últimas, bueno, todo lo que me pasó en los últimos años que son lo que finalmente nutre el libro y construye el libro, el libro es un libro de trozos, de pedazos de mi historia, de pedazos de nuestra historia debería decir también, creo que es el libro más ambicioso que escrito en términos de pensar en una historia colectiva también, no solo histórica sino también personal pero intima que compartimos. Claro, decías, menos mal que no les escribí hace diez años, pero que importante es esa primera pulsión en la que tú ya empiezas a hablar de un proyecto y ese tanto hablar te va llevando a esa investigación que de repente te das cuenta que el camino no era hablar de tu tatarabuelo sino de que la protagonista vas a ser tú, pero si no, esta esa pulsión inicial no llegas, tampoco a esas vivencias y escribirlo diez años después, que es un guaco retrato para que no lo sepa. Un guaco retrato es una escultura de barro de cerámica, los guacos en general lo son pre-ispánicas, incluso pre-encaicas, es decir, de culturas más antiguas que la que la imperio de los sincas, de mademperios, de verdad, de imperio de un perio. Pueden ser de todo tipo utilitarios, artisticos, normalmente se enterraba a la gente con sus objetos y los guacos se encontraron pues en todo esta saqueo de tumbas que fue la colonización y de sacralización de esos espacios espirituales y de rituales. Y el guaco retrato en particular es un tipo de escultura del norte del Perú, de una cultura que se llama Mochica, que representa en el rostro indígena andino, así como en la portada de mi libro, que está roto de ese guaco retrato, pero como digo, el libro es algo así como la foto del de Ney de la antigüedad del antiguo Perú. ¿Hay que cuentas en el libro que de pequeña, tus compañeras de clase, te decían que parecías un guaco retrato de una manera discriminatoria? ¿Cómo recuerda, o sea, que te produce ese recuerda ahora? Bueno, es algo sobre lo que escribo mucho, sobre el racismo, sobre el racismo, el infancia, sobre el racismo, por ejemplo en entornos que no necesariamente son blancos, sino en este racismo internalizado que tenemos precisamente porque es un tema estructural, esa violencia que ya la hemos recibido, muchísimos niños peruanos, andinos descendientes y entre nosotros hemos sido racistas también porque lo hemos ido con nosotros mismas. Y Cari Huaco era un clarísimo insulto, hasta ahora lo es y tú pones en Twitter cara de Huaco, verás que la gente todavía se insulta de esa manera, porque la cara de un indígena, la cara de Marron y la cara de rasgos andinos, mi país y creo que en el mundo a veces es sinónimo de fealdad. De hecho tengo una historia llamada perdida que habla sobre la fealdad, sobre sentirnos feas cuando en realidad estoy hablando de racismo, porque es que te enseñan siempre que la belleza es una cuestión de color de piel también, de normatividad, de una cierta estética y cuando encajas ahí empieza ese proceso de auto discriminación, pero que viene de lo estructural. Y bueno, a mí me ha interesado mucho denunciar las violencias racistas como impactan en nuestras salud mentales, en como luego vivimos nuestras cuestiones psicológicas, nuestras relaciones afectivas, están marcadas por esas violencias primigenias y son heridas, son heridas con las que nos relacionamos con el mundo y con la gente y no es fácil ser a mí a mí, a mí a mí, a mí no es fácil quererme o no es fácil estar amilado, nunca es fácil estar con personas heridas. Lo bueno es que no estamos solas porque casi todas estamos heridas por distintas cosas, pero está bien que así como hablamos de las violencias machistas, de las violencias de la normatividad estética, hablemos de las hueyas que deja el racismo cuando ocurre por ejemplo desde tu infancia. Claro, ya le vivés en la infancia y cuando llegas a España descubríos lo que es que te llaman Sudaca. ¿Qué diferencia si es que la hay entre ambos racismo? Bueno, el racismo en España contra las Sudacas es un tema del que no se habla demasiado, por eso creo que es uno de los grandes temas de mi libro de Huacorre Trato. Hay toda una análisis, digamos, porque el libro es un libro muy mixto en términos de géneros narrativos y bueno, hay cosas ahí y una de esas es está basada en esta mirada del machupichu, por ejemplo, ese personaje de cómo se llama de esa serie de televisión, el peruano que trabaja en el bar o algo así, le llaman Machupichu, de la serie de Aida. Ella es una persona retratada como alguien, como una especie animal y o tierno, inofensivo, pequeño. Y creo que hay una mirada así sobre nuestras vidas, sobre las vidas Sudacas, como somos como las migrantes, y ya no solo migrantes, porque aquí ya han nacido muchas Sudacas, como mi hija, por ejemplo, que son una especie de personas a proteger, ¿no? Somos las migrantes asimiladas, como compartimos la lengua, pero la migración más importante del sur de Latinoamérica ha sido una migración económica y las personas que han venido de ahí sobre todo han trabajado en curros de cuidados. Son esas personas que necesitas que además tienen un lugar en tu casa porque cuidan a tus padres o a tus hijos y a las que tratan en general, de manera agradable. Entonces hay una relación ahí por la que la gente siente medio agradecida, pero al mismo tiempo es una relación completamente desigual. Y hay una forma de racismo, el paternalismo lo es. Y la gente creo que no se hace esas preguntas. No se pregunta cómo se relaciona con las personas que trabajan para ellas en los temas del cuidado, de los cuidados, de la limpieza. Y ahí, obviamente, hay explotación, hay falta de derechos, las trabajadoras del hogar son de las más militantes, de las más insumisas de las que han conseguido, por ejemplo, cambiar la legislación sobre ellas en los últimos tiempos. Entonces de sumisas dada, creo que en el libro "Me rebelo" contra esa idea del machupichu de Aida, "Me rebelo contra la idea de esto que suele gritar box, ya quisiera" o el propio del pepe, y decir lo que más quisiera, una sudaca es casarse con un español o con un española. Yo veno de un país donde hemos tenido que escuchar durante mucho tiempo esta gran frase de mejorar la raza, casarte o juntarte, reproducierte con gente más blanca que tú para mejorar la familia, para mejorar la raza. Eso es una evidenteerencia colonial que en un país como el mío aún se arrastra y a un peso, tiene un peso específico. Ahora mismo, mi país estén llamas precisamente por el racismo, precisamente porque una gran cantidad de peruanos y peruanos no han tenido representatividad jamás en el poder y en la administración del Estado. No hemos pasado como proceso como el Boliviano, por ejemplo, en que finalmente está gran cantidad de indígenas, de andinos descendientes, toman un lugar de participación política y de hacer oír sus voces. Más bien es una sociedad gobernada por unas élites, crioyas blancas que se cazan entre ellos y ignorante y estúpida además, porque si no no eran elegidos al calde elima que acaban de elegir, que es directamente un fascista, además de homofobo racista y alguien que va contando por ahí que se da de latigazos por la virgen, para castigar sus pecadores pensamientos y desde luego no estará pensando en besos verdaderos pecados, que son, por ejemplo, la corrupción, básicamente es el dueño de todo el tema de los trenes en cusco, que van a Machu Picchu, con lo cual se envolsa unas cantidades increíbles y encima no paga impuestos, bueno, me finé, si me puedo pensar en los políticos de mi país, es que no paro del asco y del búmito, pero estábamos en lo de mejorar la raza, ¿no? Entonces, pues sí, ahí es esa idea y aquí siempre están a la defensiva, pensando que en el fondo lo que quieres robarle la cartera, ¿sabes? Aún en los entornos más afectuosos o íntimos o familiares, hay una desconfianza y hay una sospecha de que, pues al final, somos las latinquins, ¿sabes? Y las latinquins, y a veces a. ese tópico del azul acala de ron también ha estado muy extendido en este país, ¿no? Como si no hubieran bandado de asesinos o de ladrones, españoles blancos europeos o lo que sea, de hecho, vamos, o sea, son lo más grandes ladrones de la historia. Se agramínse tratan tu libro, claramente, no con el "susuajeros". Total, el expolio es brutal, ¿no? Si aquí son ricos, es porque allá somos pobres o sea, eso tiene referencias históricas clarísimas, están los libros, están en la memoria y sobre todo en la sangre y en la herida. Y en países que están reivindicando, ¿no? Exigiendo a los museos que devuelvan todo lo que se han llevado. Sí, ojalá bueno, que devuelven un poco, por supuesto, tienen restos vivientes, o sea, tienen mamias todavía, en los grandes museos del norte todavía exponen y exiven a gente, que fue saqueada. Sus cuerpos están ahí, mostrados, exibidos, ¿no? Pero bueno, hace menos de 60 años o 80 años, se exibían a personas vivas, ¿no? Los ojos humanos son un tema de guaco. Estos llenos con el cielo, me dejó sin palabras. Ya, es uno de esos grandes capítulos de la historia colonial, el siglo XIX, estuvieron muy de moda. No sé, como ahora yo que sé, los conciertos de reggaetón, pues en esa época eran los humanos. Es hora lo que por lo que la gente pagaba el cine de la época, digamos, ir a ver a estos especies de desológicos, de circos, donde las potencias coloniales de la época, tipo Francia, tipo España llevaban, bueno, hubo un suológico humano aquí en Madrid, hubo otro en Barcelona y se llevaban indígenas de sus colonias y hacía una recreación de cómo se vivía ahí, la gente pues comía palomitas viendo eso, le tiraba platanos a niños africanos o mapuches. O sea, se les traía y luego se les volvía a llevar a los hores. Se les se costraba, muchas veces se les retenía, luego se les devolvía o también muchos enfermaron y se murieron por las condiciones climáticas, por la explotación, por el hambre, por sí, eso está documentado, hay libros, hay documentales sobre eso, películas, se ha trabajado mucho también a nivel de estudios de coloniales en las universidades, pero bueno, yo no tengo nada de académica y lo que quería era contar una historia, un relato que tenía que ver con la historia de mi familia, o por lo menos el relato que yo había escuchado durante toda mi vida, que involucraba a una persona, este Tatarabuelo, Charles Biner, que había sido un viajero, uno de esos viajeros del siglo XIX, que venían como hacer ciencia, llevándose, por ejemplo, miles de piezas o de huecos para exhibirlos en Europa. Aunque los ojos humanos aparecen en hueco retrato, ya, pero no voy a hacer tanto spoiler, es con el hueco, o sea, con el hueco saqueado y colocado en un museo con el que la protagonista juega al tema de los espejos, hacer las conexiones simbólicas, en fin las metáforas le sirve para escribir, le sirve para ensayar ideas acerca de la herencia, de la colonización, en su propio cuerpo, en su propia vida, no es la relación con nuestro propio nombre, con nuestro apellido, con nuestra identidad, todo entorno a algo que es robado, algo que es descontextualizado, algo que es expuesto y exhibido. Y el proceso que hace la personaje de hueco retrato es precisamente devolver o vengarse exponiendo al guajero, exponiendo al expoleador y mostrando la crueldad y el racismo, como se encubre de cosas así de disneylandia, como llamado mestizaje, como si fueran procesos pacíficos y no violentos, como si fuera la ciencia y no el robo, como si fuera. yo que sé, la cultura y no finalmente el enocidio. O sea, como se blanquea, incluso el verbo, ya te está dando muchas pistas, ¿no? Sí, Dios. Desde luego venimos de procesos muy, muy violentos, los museos son instituciones coloniales por excelencia y aunque se intenté ahora hablar de descolonizar a los museos, me parece un intento más fallido de maquillar algo que no se está transformando de fondo. No pueden descolonizar los museos en las propias instituciones que siguen siendo blancas coloniales y dirigidas por un señor interesante y blanco con barba, no o sea, no es así. Desde luego, todas las colecciones de culturas son en realidad como ver colecciones de trofeos de rano y de tesoros robados y tesoros además que tienen que ver como te digo con una sacralidad. Entonces, con culturas que no es que se hayan desaparecido, sino que tienen descendientes y que hay una ancestralidad ahí viva, que se practica, que se renueva y todo eso sigue allí como espectáculo, como espectáculo y como sobre todo recuerdo de un pasado que no es tan pasado sino de un orgullo imperial que los partidos de, por ejemplo, de derecha, de ultradecha nos recuerdan cada vez que van a unas elecciones porque lo que intentan es exaltar otra vez esos ánimos de poder cuando la gente en realidad está sin poder y sin dinero y sin la vida que hubiera querido, entonces esas nostaljas imperiales, esas dambotos, pero lo que hacen sobre todo es generar odio, odio por las personas migrantes o odio por las personas racializadas con todo este, con toda esa cultura del miedo, del miedo al otro. Para ti que es el racismo es miedo o es desprecio, el racismo es un sistema, ¿no? Es como lo es la blanquitud, es un sistema político de poder, de superioridad, de uno sobre otros, precisamente por sus cuerpos y que viene de una historia de supremacía y de dominio, se manifiesta de muchísimas maneras, pero es una de las formas más violentas de dominar al otro en todos los otros, en todas las otras dimensiones, no sociales, económicas y políticas. Desde luego el sistema de la de la blanquitud utiliza el racismo para perpetuarse y es lo que ha hecho durante siglos sobre las personas racializadas, luego está evidentemente el factor económico y el capitalismo es así, no compra y vende y convierte luchas dignas y legítimas en modas estúpidas que aprovechan nuestros, los discriminadores de siempre y los que no quieren que cambia nada y que defienden el estatucu para denigrar procesos que en realidad son revolucionarios como moditas identitarias, ¿no? Cuando eso en realidad es hacerle el juego al capitalismo porque son luchas que están unidas, no? Patriarcado, capitalismo, blanquitud, vienen juntas, colonialidad, todo va en bloque y va contra los mismos y las mismas. ¿Ahora que quizás es el momento en el que se empieza a dar voz más que nunca a todos estos temas, ¿tú natas alguna diferencia? Sí, me pago más supongo, me invitan más a cosas, me llaman para movidas y eso es el capitalismo, eso es el sistema que te da bola pues un ratito, viene bien, o sea viene bien tener a una persona eracializada, migrante con una historia que contar en sus museos, en sus instituciones, en sus podcast, en sus fiestas, y hay un punto muy claro de extractivismo ahí también que continúa, que es un poco careta como dicen los argentinos, porque ahora mismo te da cierto glamour, o sea, al final te da como crédito, ¿sacas un crédito personal de eso acerca de tu capacidad inclusiva, de tu diversidad, de tu conciencia, de ser blanca o blanco? En fin, como siempre esto se instrumentaliza y desde luego hay un trabajo muy fuerte que se está haciendo nivel político para visibilizar, para denunciar, que lo hacen las propias comunidades racializadas, desde la arte, la cultura, desde las luchas como regularización ya. Y entonces eso para mí es lo importante, no tanto que también es importante, desde luego la representatividad, la visibilización, pero las cosas más importantes tienen que ver con eso, con que cambien la situación de, por ejemplo, miles de migrantes que viven aquí todavía en situación irregular administrativa, y por eso una campaña como la regularización ya que la propia campaña ya tiene en su base, no la necesidad de que sean blanco y españoles, con denegir los que puedan firmar para conseguir la cantidad de firmas que se necesita para una ILP, para que esta ILP llega al Congreso y se consiguió, va a su una lucha brutal y se consiguieron 700 mil firmas, pero aún no falta todo el proceso legislativo. Entonces es importante que esta aparente conciencia de esa desigualdad y del racismo se refleje también en transformaciones sociales, en cuestiones de justicia social y que de realmente las cosas cambien. Ahora mismo viviendo aquí en España, desde luego quienes gestionan las cosas, los que tienen las infraestructuras, las que tienen el poder de invitarte o no, de pagarte o no, de darte su espacio, de ser de arte total, de darte voz, como se dice, de manera tan equivocada. Son personas blancas, que además es muy distinto hablar la otra escribió sobre eso, de una solidaridad racial y otra cosa ser anti-racista. Es luchar contra este sistema para que yo esté ahí, para que tú estés aquí, pero para que yo también esté ahí, para que todas las demás estemos ahí y no seamos cuotas nada más, no seamos una que saca un libro, otra que hace rejetón y que en las fiestas, por ejemplo, y en las salas de baile, estén bailando toda la música, la tiene rejetonera y perreando a tope, y son sobre todo personas blancas, que se pueden pagar las copas y de repente como tú estás ahí, por alguna razón. y joder, o sea, no te jambailar, sabes? No te jambailar tu redetón y están en el centro de la pista de baile, o sea, todo eso, todo eso es mirar a tu alrededor, mirar, escuchar, escuchar el redetón, mira quién lo pincha, mira quién lo baile y te das cuenta de que eso, si no hay apropiaciónismo, las que triunfan suelen ser personas blancas que cantan redetón o esto pasa todo el rato, y ahí pues no, esta sensación de estar arrastrando, como siempre quedarte expoliada, saqueada en tus, en tus, en tus, de tus historias, de tus vidas y es así. Bueno, y entiendo esta sensación que tienes de formar parte de una cuota, es algo que también hemos hablado aquí en el podcast sobre el feminismo, cuántas veces te llaman por mujer o por, te llaman realmente por quien te eres lo que haces. Yo creo que son para las inevitables e incómodas, en muchos casos, pero quiero creer que hay una parte genuina también en gente, en la que quieres estar en contacto con esto, porque también creo, de verdad que hay una herida europea de saber que hay un pasado que no nos gusta. Y tú estás aquí hoy, no por mi grande, sino por autora. No vengo a cumplir un puesto que no tenía, sino porque, como te decía, leí tu libro y me encantó. Y me encantó precisamente también porque yo no tenía un contacto que me contara, de primera mano como lo vive y que sí me que me ponga datos, a cosas que yo ya sé, pero que todavía aún desconozco. Y siento esas sensación, pero de verdad quiero creer que hay una parte genuina en la que nos vayamos juntando todo esa acción lugar de equilibrio. Sí, ojalá. Sí, sí, sería genial. Igual también como mujer, o sea, digo que al final hay muchas. El luchas que estamos viviendo cosas similares de ese equilibrio y quiero creer que vamos a hacer un camino mejor, de un mundo mejor. No sé si soy una ilusa por pensarlo así. No, no, yo también soy súper ilusa. Y tengo, o sea, tengo mañanas más creyentes. Tengo mañanas en las que tengo más fe que esta mañana, desde luego. Pero sí, yo siempre tuve mis épocas de pensar en la unidad como algo, a lo que se debería llegar para generar los cambios. Luego, cuando estás dentro de movimientos o colectivos, al final termina un poco sí sí con falta de ilusión, porque en todos lados de pronto hay conflictos, sale celado, humano, despreciable que tiene que ver con el poder. Y lo hemos podido ver dentro del feminismo. Dentro del feminismo gemónico, ojalá todavía tener esa inocencia del 2018, cuando vivamos del brazo de Ana Rosa Quintana, saliendo a la calle. Pero sabemos que con Ana Rosa Quintana nunca vamos a estar unidas. Y eso también hay que tenerlo claro. Esto sirvió para que sí, para que tengamos una. Pues que se entiendan nuevos sentidos comunes acerca de la violencia de género, sí, desde luego. Pero todavía las manifestaciones son enormes cuando violan a una chica de pamplona y ridículas y pequeñísimas cuando violan a una trabajadora migrante en los campos de la fresa, por ejemplo. Y eso ocurre en nuestras luchas feministas. Y por eso es que también, a veces, uno empieza a pensar en otro tipo de luchas, de trincheras. Ahora mismo llamarte, llamarme yo misma feminista, me da una pereza tremenda. Porque llevo escuchando años, igual dos años o tres años, en las peores épocas de la pandemia, cuando sobre todo, estaba muriendo gente en el sur. De manera brutal aquí también muría gente el feminismo de que estaba hablando de lo trans. Y ese es el feminismo hegemonico, el que tenemos que oír, el que piensa que las desigualdades sociales no son su tema, el que piensa que las mujeres trans no son mujeres, el que piensa que las desigualdades raciales y el racismo no es su tema. Eso las convierte directamente en trans, racistas, clasistas y dan bastante asco. ¿Quién querría estar unida a ese feminismo? Menos mal que hace rato que lo llamamos en plural y que hay otras trincheras, antipatriercales, feministas, feministas, antirracistas. Por ejemplo, o las que queremos, obviamente, la revolución social y la llegada del comunismo, o por fin a la tierra. Voy para fantasiar, mira, si me pones a. Yo que de un momento hablan el luchón, con ilusiones, me pongo. Me voy a ilusionar con cosas más importantes. Yo de verdad que desde aquí a Nimo que todo el mundo se lea tu libro, porque es un gran libro. Gracias. Y convencí a antes hablando de nueve lunes y de sexografías, algo que encuentro en tus textos, es ese modelo de familia. Yo quiero hacerte una pregunta. En este enhuaco retrató se habla del poli amor. ¿Qué te costomas salir del armario de la bisexualidad o del poli amor? No me acuerdo. Creo que a mi mamá, por siempre lo cuento a través de mi mamá. Porque mi mamá, bueno, viniendo de su generación, etc., que yo le dijera que iba a llegar a Lima con mi marido y mi mujer. Pues ella pensaba que mi marido tenía dos mujeres y nos armó la cama y le pareció todo perfecto. Pero cuando le dije que la que tenía dos parejas era yo y que yo era la espiana también, entonces le dio un patatus. ¿Cómo cambian? No, en el momento de la película cuando es la misma historia. Claro, claro. Y eso que yo amara una mujer, le loqueó muchísimo más que le he hecho que fuera mostrés. Pero bueno, nos hemos ido comprendiendo con el tiempo y es muy interesante el proceso que se da cuando eres tú misma, cuando te quieren por lo que eres, por lo que amas, por lo que sientes y que tus madres, tus padres no se quieran perder eso, ¿no? Que sean parte de tu vida, es un privilegio total y sé que no todo en el mundo lo puede vivir así. Claro, yo tengo la facilidad de la distancia. Se ayuda a poner tierra de por medio. Sí, de al bueno, en ese caso, o sea, nos. Sí, sí, sí, sí, así se gestiona un poco mejor. De hecho, yo les conté por carta. Así, mi madre, mi padre está publicada, de hecho en internet se llama mamá. Voy a tener un hijo con mi marido y mi mujer. No, no se enteró por los periodicos. Y ser una carta privada que luego le pedí permiso para publicarla con su respuesta, además si alguien la quiere leer. ¿Cómo le cuentas a tu madre, a tu familia que eres polémoroso y vas a tener un higite? Pues ahí hay un ejemplo de especie de método. ¿Es lo mismo polémor que amor libre? Ni idea, francamente. Genial, es la sinceridad. Se supone que el amor libre igual está más cercano a la anarquía relacional, quizá, que al polémor que tiene más estatutos. ¿Tú crees que hay una regla eficaz a cualquier relación, o sea, del tipo que sea? O sea, porque aquí está protagonista, establecido unas reglas en las que puedes compartir una pareja y vamos a acuerdos, de hecho. Pues ya no se ha aburrado. Pero de pronto te sientes tradicionando a estos acuerdos, si no sabes qué estás haciendo, no entiendes qué te está pasando. Sí. Sí que hay alguna regla eficaz a todo esto en el amor. Bueno, mi idea era hablar un poco de las contradicciones de precisamente de intentar llevar a la práctica un montón de ideas que parecen geniales y que se puede aplicar constantemente. Si entre nuestras amigas tenemos un lema orgullosa de que cagarla, sobre todo en la no monogamia, donde se cagat, pero de unas cantidades, pues, impresionantes, toneladas de caca, toneladas. Sí, realmente, es todo un ensayo error en estas cuestiones. Es que no hay mucho donde aprender a no, no, no se ha dado tanto como para saber, se ha dado muchísimo, siempre se ha dado. Pero que tengamos información sobre ello, hay mucha. Sí, hay demasiada de chicas. Hay demasiadas de gente escribir sobre libros de poliamos, por favor, que asco dan yo, o sea, paren, paren. No, yo soy aburrísima de todos los manuales y consejos y de todo lo que se tiene que hacer bien, o sea, me gustaría que lo hagamos bien nada más y creo que leyendo libros tampoco es el tema. Hay que practicar. Hay que ser, sí hay que cuidar, hay que cuidar muchísimo, muchísimo. No puedes cansarte de cuidar. Eso está mal. Y el tema de las relaciones siempre va a ser complejo, o sea, de dos de tres, cada vez más complejo, cuanto más gente hay. Así que es un lío que no veas, o sea, vamos y el poli amor ya es complejo y ya esta frase casi cliché de la falta de referentes, ya no te digo el divorcio poli amoroso, o sea, eso ya. Bueno, no me lo quiero imaginar. No, bueno, bueno, bueno, bueno. Hay sí a ver que pongan de escribir eso, por favor. Oye, Gabriel, ¿crees que los delos son una inseguridad propia o son una herencia? Mira, voy a decir que los celos son estructurales, porque queda bien decir que todo es estructural. Y así me libro. Pues en mi libro parece que sostengo un visión biologicista casi del sol de los celos. No, hablo de mi abuelita, que mi abuelita victoria, que tuvo un derramé cerebral y se pasó diez años en una cama. Y aún ahí cuando no podía casi ni hablar, ni por supuesto, ya y la vanada. Seguía sintiendo celos de mi abuelito, que pensaba que se iba a liar con la enfermera y le gritaba y le decía "Faliz, falliz". Entonces ahí en el libro digo, pues en mi familia, primero muere tu cerebro y después muere en tus celos. Los celos te vas a morir con eso, bueno, yo diría que hay mucho estigma con el tema de los celos, pero los celos son más cosas, son inseguridades, son heridas, son miedos, son fantasmas, son paranoias, es locura, es también pues una parte sí, obviamente de una programación de amor románticos, si lo quieres llamar así en términos feministas, pero para mí tiene que ver con la historia personal de una persona y que es verdad que los celos llevan a, pues han llevado muchísimas veces a la violencia y incluso a el crimen. Así que sí, es una cosa a trabajarse dolorosísima. Hay gente que no es celosa, mi más profundo o reconocimiento a esas personas y mi más profundo envidia y me dan celos, me dan muchísimos celos que no tengas celos, pero también bueno, está bien visibilizar, bueno mi obra de teatro que ya murió por cierto, como tantas cosas que ha muerto este año, que se llama "va", que lo cueren a morar medio de ti, ahí exponía, me exponía como bueno como una persona celosa, en hueco retrato también esta historia que no me gustaría decir, no lo hagan, no, no, no, no, su vida se va a volver a un infierno, por esa sinceridad, no mentira, en realidad como que creo que es productivo hablar porque uno piensa que es la única que pues le ha mirado los mensajes a su novia o tal y de alrededor de resulta que todas tus amigas lo hacen, yo siempre ves a parte de que lo cura cuando hablo de ese tipo de espionaje, violento que a veces hacemos por la desconfianza, por la inseguridad, por los celos, que era una parte como difícil de ver de la obra con tanta feminista de construida en el público y pensando "uf, que vergüenza esta tipo", no lo que hace, o un poli amoroso, una poli amorosa que fueran ahí, que llevan sus no monogamias así arrajatable ahí, que tiene experiencias felices en ello, pues me asustaba, me asustaba ser juzgada o ser mirada como alguien no sirva, pero bueno, el otro día en Bogotá, tu que fui a hacer mi última función, ahí murió la obra en Colombia, aparecía de repente salí, salí de la función, que fue una función increíble y estaba todo poli amor Bogotá ahí, había ido el colectivo de poli amor Bogotá, están todos ahí abrazándome, tomando fotos conmigo y diciéndome gracias, gracias, abriela tal, entonces joder, creo que ya en el poli amor hay también bastante debate, debate interno, auto-questionamiento, dentro de las no monogamias pues la gente se mira también, se revista porque no queda otra, se asume o incapaz o que lo intenta, pues se asume como llena de contradicciones como en cualquier posición o decisión de que uno pueda tener, de sobre cómo vivir además no siguiendo una cuestión de mandato, si no están en otro margen y que al final bueno, yo creo que ahora el poli amor lo siento, o la monogamia, lo siento como algo que es, pues es una práctica de la que entras y sale, yo creo, y vuelve a entrar, y vuelves a salir dependiendo precisamente de las personas con las que compartas eso, y la verdad es que lo recomendable es la finidad para compartir la vida, estar un poco en la misma frecuencia, porque si no es muy complicado, pues si tienes una forma de vivir tú no monogamia, es mejor que estas con personas que tienen esa forma de vivir su no, no, no, mi amor, compatible contigo, si no, pues si es una persona muy monogamada con una persona poli amorosa, complicado, mira, va a ser que no, sabes, entonces pues nada vuelve a tu mierdita siempre de la infidelidad o las parejas abiertas que no se cuentan las cosas que hacen por acuerdos y y así bueno en todos lados, es al final todos alemás, así que como estamos hoy a abril hoy ayer y ayer oye, el etízala que pasó por aquí, te ha dejado una pregunta, ok, es mi primer libro escribí que el cariño se recuerda y en mi segundo libro escribí que el cariño no se recuerda y esa contradicción fue expresa porque es una cuestión que siempre me provoca dudas, a veces pienso que el cariño se recuerda, a veces me da que pensar que no, así que quiero preguntarte hoy si tú crees que el cariño se recuerda, el cariño se recuerda, yo creo que sí, creo que sí, todo lo que le ha hecho bien al cuerpo queda en el cuerpo, hay una memoria del cuerpo, desde luego, es verdad que luego las experiencias que pueden ser todo lo contrario del cariño hacen que quieras olvidar, no, que eso era cariño, pero no, creo que en los momentos en que realmente ya pasas los duelos, por ejemplo, el cariño vuelve, pero ya no vuelve quizá como una caricia, pero vuelve como una sensación y sí, como una memoria que queda ahí grabada, bueno pues para cerrar vamos con las últimas tres preguntas, un sueño frustrado, un sueño de que o sea como algo que quise ser o algo así, pues estrella de rock, un sueño cumplida, un sueño cumplido, bueno ser persona aquí en Europa, por ejemplo, yo enseño por cumplir, volver a ser feliz, pues espero que se cumpla muy pronto, abrila, ha sido un placer tenerte esta mañana aquí. Igualmente. Gracias, Coco. Gracias. Dentro de dos semanas, nos visitará la gran milena busquets. Con la que hablaremos sobre la política de la cancelación, sobre cómo se hace frente a un gran éxito y sobre los enamoramientos. Si disfrutas de este proyecto, nos ayudaría mucho que te suscribiras a este podcast en tu plataforma favorita. Si quieres seguir conociendo a gente creativa, puedes unirte ya al chat de Telegram mediante el link que encontrarás en las notas del podcast. Además, aprovecho para recordaros que del 23 al 26 de marzo impartiré junto a los antiguos participantes, Alejandro Simón Partal y Jaco Oberghareche, nuestro primer retiro creativo en Cabo de Gato. Os dejo toda la información en mi Instagram, Coco Dabe. Mi nombre es Valeria Palmeiro y esto ha sido Participantes para Un Deligío, hasta dentro de dos semanas. Estas sido Participantes Participantes para Un Deligío. [Música]

Podcast Summary

Key Points:

  1. Anuncio de un retiro creativo en el Parque Nacional de Cabo de Gata con poetas y escritores.
  2. Reflexión personal sobre conflictos internos, relaciones y la búsqueda de identidad.
  3. Diálogo sobre creencias, misticismo y la recurrencia del número 11 como símbolo de cambio.
  4. Recuerdos de infancia, descubrimiento de mentiras familiares y la primera menstruación.
  5. Discusión sobre la menstruación, su impacto emocional y su relación con el racismo y la vergüenza.
  6. Trayectoria profesional hacia el periodismo literario y la crónica, incluyendo experiencias con la ayahuasca.
  7. Reflexiones sobre la maternidad, el libro "Nueve Lunes" y la elección del nombre de su hija Coco, quien está en transición.

Summary:

La transcripción comienza con el anuncio de un retiro creativo en Cabo de Gata, seguido de una reflexión íntima sobre conflictos personales, el deseo de escapar y las contradicciones en las relaciones. Se introduce un diálogo sobre creencias místicas, destacando la obsesión con el número 11 como señal de transformación. La conversación luego aborda recuerdos de infancia, marcados por el descubrimiento de mentiras familiares, y la experiencia de la primera menstruación, vinculándola a emociones encontradas y a la falta de educación al respecto.

Se profundiza en cómo la menstruación se relaciona con el racismo y la vergüenza, especialmente para mujeres racializadas. La narradora comparte su camino hacia el periodismo literario y la crónica, destacando experiencias transformadoras como el consumo de ayahuasca. Finalmente, se habla de maternidad, su libro "Nueve Lunes" y la decisión de su hija de cambiar su nombre a Coco, apoyando su transición y reflexionando sobre la identidad y la libertad personal.

FAQs

El retiro creativo se llevará a cabo del 23 al 26 de marzo en el Parque Nacional de Cabo de Gata, alojándose en el Hotel Tíoquico.

Los facilitadores serán el poeta Alejandro Simón Partal, el escritor Jacobo Vergareche y la anfitriona del podcast, Coco Dabeth.

El número 1111 se le aparece en momentos de cambio y transformación, interpretándolo como una señal o frecuencia significativa en su vida.

Describe la menstruación como un proceso complejo, con síndrome premenstrual intenso que afecta su estado emocional y físico, y sugiere la idea de un retiro menstrual para esos días.

Aunque inicialmente quería ser periodista, eligió letras por su deseo de escribir, pero enfrentó un entorno académico difícil por racismo y misoginia, lo que la llevó a prácticas periodísticas.

La motivó su interés por la transformación personal y el deseo de vivir y narrar experiencias intensas, viendo la ayahuasca como una herramienta de sanación y autoconocimiento.

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