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📖 Cuatro mil semanas - Un Resumen de Libros para Emprendedores

57m 19s

📖 Cuatro mil semanas - Un Resumen de Libros para Emprendedores

El libro "4.000 semanas" de Oliver Burkeman propone un cambio radical en la gestión del tiempo. El autor argumenta que la productividad moderna es una trampa: al intentar controlar cada minuto, solo generamos más estrés y ansiedad. La raíz del problema es el miedo a aceptar que la vida es finita (unas 4.000 semanas). Antes de los relojes, el tiempo era vivido de forma orgánica, ligado a las tareas diarias, sin culpa ni prisa. Con la llegada de los relojes y la revolución industrial, el tiempo se convirtió en un recurso que hay que aprovechar al máximo, llevándonos a una obsesión por la eficiencia que nunca satisface. La ley de Parkinson muestra que el trabajo se expande para llenar el tiempo disponible. La clave está en aceptar que nunca podremos hacerlo todo y rendirnos a nuestros límites. Al dejar de pelear contra el tiempo, podemos vivir con más libertad y significado, enfocándonos en lo que realmente importa en lugar de apagar fuegos constantemente. La próxima vez que sientas culpa por "perder el tiempo", recuerda que esa voz proviene de dueños de fábricas del siglo XVIII, no de tu verdadera naturaleza.

Transcription

9487 Words, 52477 Characters

Spanish
te gustaría dejar de sentir cada domingo por la noche. Esa sensación de que la semana ya se te estás capando de las manos y todavía no ha empezado. Te gustaría poder cerrar en la computadora el portátil a una hora de cente, sin que haya una bocicita en tu cabeza que te esté diciendo que deberías estar haciendo un poquito más. Te gustaría, por una vez, sentir que estás haciendo lo que de verdad importa y no solo que estás apagando fuego todo el día. Pues hoy te traigo el libro. Te vas a sonar raro al principio. Es un libro de gestión del tiempo. Es un libro de gestión del tiempo que te va a decir que la gestión del tiempo tal como nos han vendido siempre es una estafa. La mayoría creen que el problema es que no tenemos suficiente tiempo, que si tuvieramos un par de horas más al día entonces si llegamos a todo. Pero la realidad es muy diferente. El problema no es la cantidad de tiempo que tienes. El problema es que llevas toda la vida peleándote con él como si pudieras ganarle y al tiempo no se le gana. La semana pasada en este bloque hablamos de quién te estaba robando la atención con el libro de Johann Harry. Vimos fuerzas que te quitan la atención desde fuera. Hoy vamos a subir otro escalón más en esa escalera. Nos vamos a la raíz porque toda esa pelea por la atención y por la productividad nace de un miedo, de un miedo más profundo, el miedo a aceptar que se nos acaba el tiempo. El autor del libro que vamos a ver hoy se llama Oliver Burkerman es un periodista británico. Durante años estuvo escribiendo columnas en la semana sobre productividad, sabe de lo que habla. Es un adicto profesional a eso. Provo todos los métodos, habidos y por haber un día sentado en un banquillo ahí en el parque. Se da cuenta de que esto, nada de esto funciona y no va a funcionar nunca. El libro se llama 4.000 semanas Forth Ausen Weeks de Oliver Burkerman y es el libro que vamos a ver aquí ahora. El libro para emprendedores y más. Comenzamos. Casi te siento que me voy a creer. Bueno, voy a que no flexte. Bienvenidos al podcast "Libros para emprendedores" para alcanzar el éxito en cualquier negocio que quieras. Enprender debes formarte, debes estudiar, aprender para emprender. Y para ello, no hay nada mejor que un libro. En libros para emprendedores seleccionamos los mejores libros de mercado para emprender y mejorar en tu emprendimiento. Extraremos los puntos más valiosos de cada libro y te damos pasos a seguir para poner en práctica esas lecciones aprendidas. Ya sea inventas, marketing, liderado, emprendimientos, mentalización. Te lo vamos a dar todo bien, más ticadito y listo. Para ser aplicados, soy Luis Ramón, empresario y emprendedor y voy a acompañarte. Si me lo permites en este camino, sin más, comenzamos. Muy buenos a todos. Bienvenidos una semana más a libros para emprendedores. Recuerda que ahora estamos con un formato de tres episodios por semana. El episodio de hoy es completamente dedicado al libro. Te lo analizo a fondo lo exprimo para que salga el juguito. Bueno, y todo eso es lo que yo te estoy dando. Pero no solo eso, el miércoles también hablamos de una habilidad que tú podieras desarrollar. Muy relacionada con lo que vamos a ver en el libro de hoy y el viernes para que te va. El fin de semana contarea, el viernes tenemos un episodio que se llama "Pasa a la acción" en el cual te estoy invitando a que hagas algo. Ha salgo que está sacado también de este libro de aquí. Es de toda la semana. Vamos a estar dedicados a temas de productividad. Esto es "Libros para emprendedores". Soy Luis Ramón. Te lleva acompañando ya 11 años. He cortado esta cosa, he cortado este invento. Y por muchos más que yo vuelvo a ser muy bien. Déjame que empecemos con una cuenta. Una cuenta súper sencilla. Una cuenta que cuando este señor que estabas en el banco hizo por primera vez como que no le dejó un cuerpo. Mira, los primeros humanos modernos aparecieron en África hace unos 200.000 años. Los científicos calculan que la vida en el planeta va a seguir existiendo de una u otra forma unos 1500 millones de años más. Hasta que el sol se apague. Bueno, si tú vives hasta los 80 años, vas a haber vivido unas 4.000 semanas. 4.000 semanas. Y si tienes mucha, mucha, mucha suerte y llegas a los 90 años, pues habrás vivido unas 4.700 semanas. Entonces, para que te hagas una idea de lo corto que es eso. Toda la civilización humana, desde los sumerios más antiguos hasta hoy, eso sumado son 310.000 semanas. Es decir, tu vida entera lo que es tu vida, las 4.000 semanas cabe en una cifra de cuatro dígitos. Entonces, como decía un filósobo que, de hecho, citan en el libro, en cualquier escala que importe de verdad, todos vamos a estar muertos en una brideza de arroz de ojos. Entonces, la tesis del libro, la idea que sostiene un poco todo lo que vamos a estar viendo hoy, es que cuando te enfrentas de verdad, a lo corta que es tu vida, entonces, es cuando descubres que la gestión del tiempo no es un tema cualquiera. Es él tema más importante, es básicamente de lo que va a vivir. Pero lo que hoy llamamos gestión del tiempo, lo que hoy llamamos productividad, se ha convertido en algo. Se ha convertido en algo un poco triste, ¿eh? Es cómo hacemos las tareas, la rutina matutina perfecta, cocinar todas las cenas de la semana, un domingo, todo a la vez. Todas esas cositas están bien, no digo que no estén bien, pero que no son lo que importa. Entonces, este señor Oliver Burkerman le da la vuelta a todo. Y hice una cosa que. Pues es un poco deprimente, pero si lo lees bien y lo les conmente abierta, es una buena noticia. Te dice, "Deja de intentar hacerlo todo. Nunca lo vas a conseguir. Acepta la derrota y a partir de ahí, justo a partir de ahí, vas a empezar una vida mucho más libre". Bueno, vamos a hablar un poco en el episodio de hoy, de por qué el tiempo se ha convertido en nuestro enemigo. ¿Cómo vivíamos antes de los relajes y cómo era la vida antes? Que, al mejor, nos viene bien saberlo. La trampa de ser supereficiente, vamos a ver. ¿Por qué tenemos que conformarnos? Es lo que estamos diciendo ahora. Y la idea más fuerte del libro creo que es que. que es el tema de la atención. Tu atención es tu vida. Entonces, vamos a verlo. Vamos a intentar ver cómo dejar de vivir en un futuro que nunca nos llega. Empecemos por lo más básico, por la idea. Por la idea que si la entiende es bien, te puede servir como llave para abrir puertas. El tiempo se comporta como un niño pequeño. ¿Cuánto más intentas controlarlo? ¿Cuánto más intentas obligarlo a que haga lo que tú quieres? Más se te escapa de las manos. Eso es exactamente lo que la mayoría de consejos de productividad no entienden. Pensemoslo. Vivimos en un mundo con la babajillas, microondas, con aviones ultra rápidos, con toda esa tecnología que se supone que nos ahorra horas. El tiempo debería sentirse sobrante, amplio, abundante. Deberíamos ir muy sobrados de tiempo, porque tenemos mucha tecnología que nos ayuda en muchas cosas cantes. No había. Pero nadie se siente así. Nadie se siente que les sobra el tiempo, ¿no? Al revés, la vida que pasa se nos acelera más. Y todos estamos cada vez más impacientes, más estresados. Vivimos fatal. Fíjate una cosa. Es mucho más irritante. Esperar dos minutos a microondas, que dos horas al horno. Es más irritante esperar 10 segundos, a que cargue una página web, que esperar tres días a que te llegue una carta. La tecnología nos proprentió tiempo. Lo que nos generó fue prisa. Nos dio prisas. Y por qué pasa esto? Hay un antropólogo que se llama Edward Hall que tiene una imagen que describe esto bastante bien. Lo dibujaba bastante bien. Imagina el tiempo como una cinta transportadora, una cinta de esas de las fábricas. En la cinta van pasando, en este caso, contenedores vacíos. Van pasando delante de ti, sin parar. Tú estás ahí sentadito, delante tienes la cinta y van pasando contenedores vacíos, sin parar. Cada hora, cada semana, cada año, es un contenedor que pasa. Y tu trabajo, según esta forma de ver la vida, es "tengo que ir llenando cada contenedor a medida". ¿Qué pasa? Es decir, que meto muchas actividades en un contenedor. Se va a desbordar. Que meto pocas, me voy a burrir. Que voy al ritmo que me marca la cinta. Me felicito a mí mismo. Voy al día lo tengo todo controlado. Que dejo pasar contenedores vacíos. Me siento culpable. Siento que estoy perdiendo el tiempo. Cada contenedor, recordamos, es como una hora, un día, una semana. Y sabes cuál es el problema de vivir así? Que esto es un juego que es un juego contraampa. Es un juego que es imposible de ganar. Porque la cinta, la cinta no se detiene nunca. Mientras tú, este es vivo, van a seguir pasando contenedores. Semanas, horas, días. Eso son los contenedores. Mientras este es vivo, van a seguir pasando. La cinta no se detiene. Así que la sensación es de "ya está". Ya lo he hecho todo. Ahora puedo descansar. Eso nunca va a llegar. ¿Por qué? Porque este juego no está diseñado para que llegues a tener esa sensación. Y eso es la trampa, según el libro. En este caso, el autor del libro, el Burkerman se obsesionó con tener, por ejemplo, en este caso, su bandeja de correo vacía, el inbox cero que llaman. Entonces, tengo que dejar la bandeja a cero. Y sabes que lo consiguió. Y sabes que descubrió que cuando te vuelves supereficiente contestando emails, lo único que pasa es que recibes más emails. Es decir, te vuelves más rápido, pero el premio a volverte más rápido contestando emails, en este caso, es que te llega más trabajo. Entonces, aterricemos esto en nosotros. Imagínate que tú eres un empresario, un autónomo, que tienes tu propia empresa. Y por fin, después de mucho tiempo, montas un sistema para responder a los clientes en el mismo día, que antes no era así genial. ¿Sabes qué pasa? Que te ganas la fama de qué responde muy rápido. y entonces qué pasa? Que te escriben más gente, porque saben qué contestas. Y los que ya te escribían, te escriben más, has mejorado tu eficiencia. Sí, tu recompensa cual ha sido más cosas que tienes que hacer. Fíjate que esto no es solo tema de cuestión de productividad en la oficina. Es algo que el ser humano lleva décadas sufriendo. Uno de los economistas más famosos de la historia en 1930 se llamaba "John Maynard Keines". Keines o Keines no sabía yo traducí lo bien la pronunciación. Hizo una predicción. Keines dijo que en 100 años, gracias a la avance de la tecnología y la riqueza, dentro de 100 años nadie tendría que trabajar más de unas 15 horas a la semana. Eso es lo que dijo el economista. Que el gran problema de nuestros nietos sería cómo van a llenar todo ese tiempo libre sin volverse locos. 15 horas a la semana decía el amigo, un capoe, porque se equivocó de medio a medio. ¿Sabes qué pasó? En realidad, Keines, que cuando la gente gana suficiente para cubrir sus necesidades, lo que hace es inventarse necesidades nuevas, inventarse estilos de vida nuevos a los que aspidar. Y qué hacemos? Trabajamos más y más. Hasta el punto de que estar ocupado se ha convertido en un símbolo de prestigio, lo cual es absurdo, porque durante casi toda la historia el sentido de ser rico, era justamente no tener que trabajar tanto. Entonces a Burkerman, el autor del libro, esto les plota en la cara una mañana de invierno, año 2014, el señor estaba sentado en el banco del barque, donde lo sabíamos dejado, y estaba más angustiado de lo normal. ¿Sabes? Porque tenía muchas cosas que hacer. Una cantidad de tareas ingente. Y de repente lo entiende, es que nada de esto iba a funcionar jamás. Yo nunca voy a conseguir reunir la suficiente eficiencia disciplina, es esfuerzo para llegar a tener esa sensación de que lo tengo todo controlado. Y esto es curioso, darte cuenta de que toda estrategia que lleves a cabo es inútil, en su caso le dio paz, le dio una paz inmediata, ¿por qué? Pues claro, una vez te convences de que algo que lleva sintentando hace mucho tiempo es imposible, es mucho más difícil seguir machacándote por no conseguirlo. Entonces el primer cambio de mentalidad del que estamos hablando y es bastante liberadores este, deja de creer que algún día vas a resolver el problema de estar ocupado, metiendo más cosas en esas cajitas que pasan por delante de ti, deja de creer que puede resolver ese problema. No se puede eso, intentar resolver lo solo lo va a empeorar. El día que dejes de hacer que tu paz mental, depende de tengo que terminarlo todo, ese día empiezas a poder tener paz mental, ahora mismo puedes tener la hora mismo en medio del caos que estés viviendo y ese es el único sitio donde vas a encontrar. Entonces para entender bien esto, de dónde viene toda esta locura, Burkerman hace una cosa muy buena, nos lleva atrás en el tiempo. No se enseña cómo era esto, de vivir antes de que existiera los relojes. Entonces vamos a irnos al mediebo, vamos a ver la historia de un campesino, medieva al cualquiera, imagina que eres un campesino, en este caso en la Inglaterra de hace mil años, mil años. Tu vida es durísima, trabajas de sol a sol, la tierra, la trabajas tú, la tierra no es tuya, por cierto, la tierra es de un señor que se queda con casi todo lo que tú produces de tu trabajo. Duerme es donde, en una choza, en una choza de una sola habitación con tu familia, todo juntos y ojo, también con los verdos, también con las gallinas, porque si los dejas fuera por la noche se los come los lobos. La enfermedad es tu compañera constante, una vida esa que no se le desea a nadie. Pero fíjate en lo que sí tenías como campesino hace mil años, o mejor dicho, fíjate en lo que no tenías. No tenías problemas de tiempo, ni uno, hasta en tus días más agotadores, jamás se te habría pasado por la cabeza que tenías demasiadas cosas que hacer, que necesitabas darte prisa o que la vida iba demasiado rápido. En los días tranquilos, tampoco te aburrías. Si un medio día dejabas de trillar el gran opos, porque te apetecía ir a ver una pelea de gallos en la plaza del pueblo, no te sentías culpable, no sentías que estoy robándole tiempo del trabajo. ¿Por qué? Porque para ese campesino, el tiempo no era una cosa. No existía el tiempo como algo abstracto separado de la vida. Los historiadores llaman a esto orientación a la tarea. Yo ordeño las vacas cuando hay que ordenarlas. Yo recojo la cosecha cuando es tiempo de cosechar. El ritmo de vida salía de las tareas mismas, no de un horario impuesto desde fuera. Y fíjate, este es muy buen detalle. En aquella época, cuando tú necesitabas explicar cuánto duraba algo, que hacías lo comparabas con otra cosa, podías decir que una tarea duraba lo que se tarda en rezar un rosario. Y esto es literal. Lo que dura un pis, eso también lo decían. Esa era la unidad de tiempo. Lo que dura un pis no había nada más. Viviera así, dice Burkerman. Debe a desentirse expansivo o fluido. Debe a sentirse casi mágico. El campesino sin tener idea de lo que es un reloj que se mueva. Percibi al mundo con una intensidad que nosotros, yo creo que hemos perdido. Entonces, ¿qué pasó? Porque dejamos en su atrás. Pues pasó algo muy concreto y es que llegaron los relojes. Se cree que los primeros relojes mecánicos los inventaron unos monjes medievales porque tenían que empezar a rezar antes de la manacer y necesitaban una forma de despertar a todo el monasterio a la misma hora. Entonces, este es el momento clave de la historia de la humanidad. En cuanto haces el tiempo visible y medible en este caso, en un reloj que pasa, empieza a pensar en el tiempo como una cosa con vida propia, separada de lo que haces con el tiempo. Antes, el tiempo era un medio que ocurría en la vida, pero de forma implícita. Era la materia de la que estaba hecha la vida. Después, ¿no? El tiempo, la vida, se separaron en nuestra cabeza y el tiempo se convirtió en algo que utilizas. ¿Y qué es lo que viene después de eso? Pues viene que si el tiempo se convierte en un recurso, como lo es el cargón, como lo es el hierro, ¿qué pasa? Empiezas a sentir la presión de utilizarlo bien, de no desperdiciarlo, de exprimirlo al máximo y ¿qué pasa? Llega la revolución industrial. La gente empieza a cobrar por horas. El dueño de la fábrica que sacaba más trabajo de cada hora, de cada empleado, entonces ganaba más dinero. Había dueños de empresas industriales, que llegaron a sentir que un trabajador que no se esforzaba lo suficiente, es que les estaba robando, estaba robando contenedores de esa cinta que decíamos antes. Y pasó algo más. Y es un, podríamos decir, el origen de un bicio muy nuestro. Cuando el tiempo se vuelve un recurso a exprimir, se vuelve muy tentador intentar hacer dos cosas a la vez. La multitarea. Y esto no es nuevo, esto no vino con el teléfono móvil. El filósofo Nietzsche, muy famoso, si ya se quejaba de esto a finales del siglo XIX, decía y lo clavaba, decía Friedrich Nietzsche, uno piensa con el reloj en la mano, incluso mientras come su almuerzo, leyendo las últimas noticias de la bolsa, ya de aquella y ya tenían el reloj en la mano. Más de 100 años antes de Instagram, ya estábamos comiendo con una mano y con la otra mirando información en este caso de un reloj. Y eso es exactamente el origen de la sensación que estás viviendo hoy. Esa culpa cuando descansas, esa idea de que cada momento tiene que servir para algo, ese impulso de aprovechar cada hueco. Eso lo heredaste tú, lo llevas genéticamente programado desde la fábrica, de tu sentido, de tu propio valor, acabó completamente atado a como usas tu tiempo. Dejó de ser el agua en el que nada, por decirlo así, y se convirtió en algo que sientes que tienes que dominar y controlar para no sentirte culpable ni empánico ni estresado ni desbordado. Y esto es ironico porque nos lleva a algo que en el libro llaman la paradoja de la limitación. La paradoja de la limitación de hecho recorre todo el libro. Mira bien esto. ¿Cuánto más intentas gestionar tu tiempo con el objetivo de sentir control total y con las ganas de librarte de los límites de ser humano, más estresante, más vacía y más frustante se vuelve tu vida? Es decir, ¿cuánto más intentas gestionar el tiempo, más estresado va a ser? Pero cuanto más te enfrente a los hechos de que tu vida es finita y trabajas con ellos en lugar de contra ellos, más productiva, más significativa y más alegre se vuelve. Parece contradictorio, parece contradictorio, es un poco filosofada, esto es un poco fumada. Pero es que es así, el que se rinde a sus límites vive mejor que el que pelea contra sus límites. Para dejar esto con algo acciónable, que sabes que yo soy muy de aterrizar las cosas. Todo esto que hemos hablado es más mental que práctico, pero es muy potente, porque la próxima vez si lo entiendes así, la próxima vez que tú te sientas culpable por estar perdiendo el tiempo, un domingo por la tarde, por ejemplo, recuerda de dónde viene esa culpa. No es que sea así, no es que sea así tu naturaleza, no es una ley de la naturaleza, es la voz de un dueño de fábrica del siglo, 18 que está metida programada en tu cabeza y que está diciendo te. estás perdiendo el tiempo. Y claro, ¿tú puedes decidir o vede a hacer esa voz o no vede a serla? Vamos a profundizar un poco en algo que te mencionaba antes porque es el corazón también de este libro que es la trampa de la eficiencia. La idea es esta. Es des sentido común, por cierto. Volver temás eficiente ya sea con técnicas de productividad, ya sea trabajando muy duro, muy duro, muy duro. Volver temás eficiente casi nunca te va a dar la sensación de tener suficiente tiempo. ¿Por qué? Porque las demandas siempre crecen para tragarse cualquier beneficio que hayas generado. Es decir, en vez de terminar cosas y quedarte liberado, terminas cosas, ya aparecen muchas más cosas. Lo que haces. Y si no aparecen, tú las creas, creas cosas nuevas para hacer. Entonces hay una ley que describe esto. Se llama la ley de Parkinson. Se llama si por un historiador inglés, no por enfernal. Un historiador inglés que formuló esto en los años de 50 y dice así la ley de Parkinson. El trabajo se expande hasta llenar el tiempo disponible para completarlo. Seguro que te suena. Pero Burke herman añade un matiz y es que dice que la propia definición de lo que hay que hacer se expande siempre para llenar el tiempo que tú tengas. Ejemplo con lavadoras, es muy fácil de entender. Cuando las samas de casa empezaron a tener lavadoras y aspiradoras aparatitos que ahorran trabajo, no se ahorraron ni un minuto. Porque los estándares del impiezas de la sociedad subieron para compensar ese tiempo ganado. Antes una camisa se podía llevar varios días. Ahora que podías dejarle impecable, después de una sola apuesta, empezó a sentirse que debías hacerlo así. Entonces el ababa todos días. La herramienta que prometía liberarte, la lavadora o la aspiradora, lo que fuera, la herramienta de a tomás con el email pasa lo mismo, pero a lo bestia. Piénsalo. Tenemos por un lado el lado de la entrada de emails, los emails que podrían recibir y que es infinito, ahí van apareciendo emails continuamente, aparecen, aparecen. Entonces cualquier persona del planeta puede estar autorizado. Si tiene el mail, puede molestarte en cualquier momento que le dé la gana, es gratis. Pero luego, por otro lado, en ese mismo buzón de correo elitrónico tenemos el buzón de salida, la carpeta de salida, que son los que tú puedes leer y responder, de verdad, los aquellos a los que abres, lees y respondes. Y ese es un número finito. Entonces qué pasa? Mejorar, respondiendo emails es como subir más y más rápido por una escalera que es infinita. Te sientes más apurado, te sientes más apuradas. Sí, pero por mucho que corras nunca llegas a terminar. Esto es lo que se llamaría la bandeja de Sísifo. Conozco el mito de Sísifo. Sísifo era un rey al que los dioses castigan a empujar una roca enorme cuesta arriba. Y justo cuando está llegando a la cima, empujando la roca, la roca rueda hacia abajo y vuelta a empezar. Y así, durante toda la eternidad, está o que ha estigado. La versión moderna es esta Sísifo, vacía su bandeja de entrada, se recuesta, respira hondo y ha terminado y de repente, ¿pink? Tienes nuevos mensajes. Vuelve a subir con la piedra montaña arriba. Hay una segunda capa en esta trampa y es probablemente la más importante. No es solo un problema de cantidad. Es que es un problema de calidad. Cuanto más luchas por meterlo todo en tiempo, más tiempo acabas dedicadas a cosas menos importantes. ¿Por qué? Por una roda muy lógica. Cuanto más crees que deberías poder con todo, menos te detienes a preguntarte si es que cada cosa concreta que estás haciendo de verdad merece tu tiempo. Cuando te llegue una tarea nueva, una petición, dice que sí, casi automáticamente, porque asume que no tienes que sacrificar nada para hacerle hueco, pero como tu tiempo sí, es finito, haces cualquier cosa y eso implica siempre un sacrificio. El sacrificio de todo lo demás que podrías estar haciendo en ese rato y no estás haciendo, si nunca te detienes a preguntarte si vale la pena ese sacrificio, tus días se llenan solos, pero de cosas triviales, cosas que nunca han tenido que pasar la prueba del algo donde preguntarse si son más importantes que otra cosa que estabas destinado a hacer. Burkerman lo describe con una frase, dice que cuanto más eficiente te vuelves, más te conviertes en un depósito sin fondo de las expectativas de los demás, te conviertes en el sitio donde todo el mundo deja sus cosas, porque saben que tú las recoges. A él le pasaba eso. El email del departamento de informática le decía que tenía que cambiar la contraseña y él lo respondía rápido y rauado. El mensaje largo de un viejo amigo que vivía en la India y que le escribía, se lo dejaba, se lo dejó para cuando tenga tiempo de hacerlo bien, me quiero dedicar bien y concentrado y nunca tenía ese momento y así podemos perder años de vida, posponiendo las cosas que más nos importan. Entonces, ¿qué hacemos con todo esto? Esto es para ti ahora, el acciónable. En el libro lo llaman la anti-abilidad. La anti-abilidad no se trata de volver tem más eficiente, se trata de aprender a resistir los impulsos, de aguantarnos la ansiedad de tener cosas pendientes sin responder corriendo, metiendo más cosas en nuestra vida. Es decir, en vez de despejar la mesa cada mañana, decidas, hoy no la despejo y te enfocas en lo que de verdad importa, toleras la incomodidad de saber que la mesa se te está llenando y que a muchas de esas cosas no las vas a poder atender nunca y está bien. Y ojo, porque esta trampa no vive solo en el trabajo, también está en tu ratos libres y ahí no la vemos. Porque el man lo llama esto la lista de deseos sin fondo. El mundo moderno te ofrece que un suministro inagotable de cosas que parece que valen la pena, sitios que hay que visitar, restaurantes que tienes que probar series, que tienes que ver libros, que tienes que leer, aficiones que tienes que comenzar. Y como son infinitas y tu tiempo no lo es, tu tiempo es finito, que pasa, tenemos oportunidad y sin finitas tiempo finito. Entonces, siempre hay un abismo entre lo que me gustaría hacer y lo que puedo hacer. Por eso, un jubilado que va tachando destinos exóticos de su lista, porque lleva a toda la lista acumulándose en su vida y los va tachando en el fondo ese jubilado sigue igual de desbordado que un abogado que esté muy agobiado por su trabajo. Sí, lo que le desborda es más agradable porque está viajando, sin duda. Pero su plenitud sigue dependiendo de tengo que hacer más de lo que puedo hacer. Por eso, llenar tu vida de planes placenteros muchas veces deja menos satisfacción de la que esperabas. Cuantas más experiencias maravillosas consigues tener más experiencias maravillosas, más quisieras tener que y no tienes todavía. Entonces, la sensación de que haga lo que haga, me estoy perdiendo de todo, empeora cada vez. Entonces, cuál es la clave, la clave todo esto es dar la vuelta. Una vez entiendes de verdad que tienes garantizado que te vas a perder muchísimas experiencias que el mundo te ofrece, de hecho casi todas. Entonces, el hecho de que haya tantas que no vas a vivir debería dejar de sentirse como un problema. Cuando tú entiendes eso, cuando tú entiendes que hay un universo de posibilidades es imposible que llegue a todas lo acepto. Entonces, cuando hagas eso, vas a poder disfrutar a pleno pulmón de esa pequeña porción de experiencias para las que sí tienes tiempo, para las que escoges tener tiempo. Entonces, imagínate, mira tu lista dependientes, lo más fácil. De toda tu lista dependientes de cosas que tienes por hacer, antes de empezar el día, escogé una sola cosa, pero escogé una cosa que de verdad importa y haz la primero. Antes de abrir el correo, antes de despejar nada, haz esa cosa que de verdad importa la primera, porque si esperas a tener un hueco bueno dedicado de dos oritas para hacerlo, porque es importante le quieres dedicar un hueco importante, ese hueco nunca va a aparecer y esa cosa que es tan importante nunca va a ser prioritaria. Entonces, cambiemos de tercer momento, porque si yo acepto que mi tiempo es finito, eso tiene una consecuencia y es una consecuencia que no nos gusta, es esta, tenemos que conformarnos y tener que conformarte, no, te gusta y tener que conformarnos, no nos gusta en muchas áreas de nuestra vida, es un miedo moderno, por decirlo así, es que me voy a comprometer con una pareja que no que no llega a ser mi pareja ideal, pero me tengo que conformar con ella o me gustaría otro tipo de trabajo, pero este trabajo que tengo ahora me paga el bien las facturas, entonces en vez de irme a aquello que me apasiona, me conformo. Entonces, esto es sabiduría popular, es de esas cosas que se repiten en mil artículos de revista, mil frases motivadoras de Instagram, nos dicen que no debemos conformarnos, que conformarnos es un crimen, que nunca te conformes, pues mira, la sabiduría popular y los memes pudiera ser que estén equivocados, al mejor deberíamos conformarnos, o mejor dicho entender otra cosa, no tenemos elección, es decir, te vas a tener que conformar si o si, y este es un dato que debería alegrarte, vamos a verlo con un razonamiento, hay un teórico, se llama Robert Goudon, que escribió un tratado, entero sobre esto, y demostraba una cosa que nadie había visto hasta el momento, y es esta, todos estamos de acuerdo en que si empiezas una relación sospechando en secreto que a lo mejor pudieras encontrar a alguien mejor, ya te estás conformando, ¿por qué? Porque estás dedicándole un trozo de tu vida a una pareja que no es tu pareja ideal, vale, pero fíjate, como el tiempo es finito, si tú decides no conformarte, si tú decides pasar una década entera, buscándose en parar a la persona perfecta, eso también es conformarse, porque estás eligiendo gastar una década de tu tiempo que es limitado, en otra situación que tampoco es ideal, la destar solo, la destar buscando, ¿lo ves? No es capatoria, elijas, lo que elijas estás renunciando a algo, hasta no elegir, es elegir, y esto es algo que tiene mucho que ver con la vida actual, en la que mucha gente está dejando del lado el tener parejas, el vivir solo, el vivir una vida más sola, se están conformando también, ¿pero qué hay más? Vivir la vida al máximo requiere de eso, vivir la vida al máximo requiere de conformarse, lo dice este señor muy claro, dice, tienes que asentarte de forma duradera, sobre algo que sea el objeto de tu esfuerzo para que ese esfuerzo cuente como esfuerzo, es decir, no puedes llegar a ser un abogado increíble, un artista, un político increíble de éxito, sin antes conformarte con haber estudiado derecho o arte o política, es decir, renunciar a las otras carreras, porque si vas saltando de carrera en carrera, no vas a triunfar en ninguna, con las relaciones lo mismo, lo que pasa muchas veces no es que tu pareja sea defectuosa, por decirlo así, perdóname la palabra, el problema no es que se hay sin compatibles, el problema es que a lo mejor estás empezando a notar todas las formas en las que tu pareja es finita, es solo una persona, te va a decepcionar, seguramente sí, te va a decepcionar si la comparas con el mundo de tu fantasía, donde las reglas de la realidad no aplican, donde tú te puedes imaginar que existe alguien que te va a dar a la vez estabilidad y emoción, Burkarmaz dice que buscar las dos cosas en una persona real no es menos absurdo que soñar con una pareja que mida la vez metro chenta y metro cincuenta, es la misma tontería, hay un psicólogo en Harvard que se llama Daniel Gilbert hizo un experimento este señor, dio a cientos de personas la oportunidad de elegir un poster, un poster gratis, aquí tenéis una serie de láminas de arte, podéis escoger una gratis y luego los dividian dos grupos y al primer grupo le dijo, tienes un mes para cambiar tu poster por cualquier otro, si quieres y al segundo grupo le dijo, la decisión que has tomado, la elección que has tomado es definitiva, no hay cambios, entonces qué grupo acabó teniendo más cariño a su poster el segundo, los que se quedaron con su primera decisión, los que ya no podían cambiar fueron los que más valoraron la obra que habían elegido, porque porque no estaban distraidos pensando que quizá podrían haber elegido mejor y esto es muy potente, porque esto conecta con lo que en el libro llaman la alegría de renunciar, la idea de que renunciar a las alternativas es justo lo que convierte tu elección en algo que tiene significado, por eso es tan calmante hacer esas cosas que llevabas posponiendo por miedo, por fin presento mi renuncia en el trabajo, por fin voy a tener un hijo, por fin compro mi casa, cuando ya no puedes volver atrás en ninguna de esas cosas, la ansiedad desaparece, porque ahora solo hay una dirección, hay que ir hacia adelante, entonces vayamos un punto más allá, en el libro dice que no solo deberías conformarte, sino que idealmente deberías conformarte de una forma que te haga mucho más difícil echarte atrás, es decir tomar decisiones más definitivas, mudarte a vivir con alguien, casarte, tener un hijo, la gran ironía de todos esos esfuerzos es que no nos tenemos que enfrentar a la finitud, no deberían terminar, porque seguimos creyendo que quizá no haya que elegir entre opciones, es ahí cuando la gente por fin elige de forma más o menos irreversible y es ahí cuando la gente es mucho más feliz con un resultado, tomar alguna decisión, es irreversible, ya no tengo que pensar más en las decisiones, entonces haríamos casi cualquier cosa por no quemar las naves, por mantener viva la fantasía de que nuestro futuro, en nuestro futuro siempre hay opciones, no tiene límites, pero una vez que más las naves casi siempre nos alegramos de haberlo hecho, piensa en un matrimonio, cuando dos personas acuerdan quedarse juntas en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad, el lugar de salir corriendo cuando la cosa se pone difícil, no solo se están dando una herramienta para aguantar los baches, es que se están dando algo que hace que los buenos momentos sean más plenos, porque se han comprometido a un solo camino, ya no van a malgastar tiempo y energía, suspidando por alternativas, entonces conectemos a algo que vemos mucho por aquí en el podcast, esto va al igual para tu negocio, esto que estamos diciendo, si eres un profesional que no termina de comprometerse con un foco, con un tipo de cliente o con un producto completo, que lo quiere abarcar todo porque tiene miedo a renunciar a cualquier oportunidad, ese profesional acaba como el que se pasa la vida buscando pareja perfecta, no avanza de verdad en nada, a veces elegir un solo carril conformarte con un solo carril renunciar al resto de carriles, es lo que por fin te puede hacer despegar, entonces el acionable de este bloque sería piensa en una decisión que llevas tiempo dejando abierta por si acaso, una relación que tienes ahí abierta por si acaso, un proyecto que tienes ahí abierto por si acaso, un foco de negocio que tienes ahí abierto por si acaso y pregúntate si lo que te está agotando no es la decisión en sí, sino el hecho de tener abierta esa decisión, a veces cerrar la puerta, aunque de miedo es lo que te va a devolver la paz, entonces llegamos a la idea central del libro la que va sobre la atención que decíamos a la inició, porque de poco sirve todo lo que llevamos hablando sobre hay que utilizar bien el tiempo, si día tras día al final tu atención te la están arrancando, se te está dispersando en cosas en las que tu almojo nunca escojiste fijarte, porque hermanos cuenta una historia, casi absurda que retrata una época entera, un viernes de abril de 2016 mientras se libraban más de 30 conflictos armados en el mundo, unos tres millones de personas pasaron parte de su día viendo a dos reporteros de un medio digital ponerle gomas elásticas a una san día, una a una, durante 43 angustiosos minutos y van poniendo gomas elásticas alrededor de la san día y la presión contra la san día subía, hasta que en el minuto 44 con la goma número 686 la san día explotó, los reporteros chocaron las manos y se acabó la emisión, lo interesante de esto no es la san día, lo interesantes son los comentarios de la gente mientras estaban viendo lo de la san día, uno escribía quiero dejar de ver esto desesperadamente pero estoy enganchado, es como si me hubiera comprometido, otro decía llevo 40 minutos viendo poner gomas a una san día, ¿qué estoy haciendo con mi vida? Esa pregunta que estoy haciendo con mi vida, es la pregunta central de lo que vamos a hablar ahora, porque fíjate en cómo solemos hablar de la atención, decimos que la atención es un recurso finito y finito lo es desde luego se termina, claro que se termina la atención, según el cálculo de un psicólogo, solo somos capaces de prestar atención consciente a una porción muy pequeña de información, de la información que nos bombardea, pero llamar la atención de un recurso es no entender lo que de verdad es un recurso, mía esto es claro, la comida, el dinero, la electricidad son recursos que facilitan la vida, lo son, puedes vivir sin ellos un tiempo sin comida sin dinero sin electricidad un tiempo sí, pero la atención no facilita tu vida, la atención es tu vida, tu experiencia de estar vivo, no es otra cosa que la suma de todo aquello a lo que le pescas la atención, esa es tu experiencia de vida, al final de tu vida cuando mire esa trás, lo que sea que captó tu atención momento a momento, eso es el lo que consiste tu vida, entonces cuando tú prestas atención a algo que no valoras de verdad no es exagerado decir que estás pagando con tu vida, esto es super importante cuando tú le pones a atención a algo que no te importa, estás pagando con un trozo de tu vida y es un trozo de tu vida que no vas a recuperar. Y esto no va solo de distracciones digitales. de sandías que explotan o de teléfonos que nos quitan atención. En el libro dicen que el propio trabajo pudiera ser una distracción, es decir, es una inversión de un trozo de atención, de un trozo de tu vida, en algo menos importante que otras opciones que tenías disponibles. Esto es lo que Seneca hace muchísimos años, le reprochaba los contemporáneos romanos de su época, hace que 2 milenios, Seneca le reprochaba a los romanos que perseguían carreras políticas que no les importaban, quedaban banquetes que no disfrutaban y que no se daban cuenta de que estaban malgastando la materia misma de la existencia. Te suena Victor Frankl, Victor Frankl, si que atra autor del famosísimo el hombre en busca de sentido, no superviviente a Auschwitz, Victor Frankl pudo resistir la desesperación porque conservó la capacidad de dirigir una parte de su atención al único territorio que los nazis no podían tocar su mundo interior, su vida interior, si en las peores condiciones imaginables la atención puedes alvarte, imagínate lo que puede hacer en tu vida normal. Entendamos esto, la vida es finita, la vida está llena de cosas, ahora mismo que estás haciendo, que es la última vez que las vas a hacer, habrá una última vez que un padre cargue a su hijo en brazos porque desde luego no lo va a estar haciendo cuando el hijo tenga 30 años, habrá una última vez que visites la casa de tu infancia, habrá una última vez en tu vida que te bañense en el mar, habrá una última vez que vas a tener una conversación profunda con ese amigo tuyo, lo es calofriante de esto, es que casi nunca lo sabes, nunca sabes en el momento en que estás sucediendo que ese momento es la última vez, por eso debería mostrar cada una de nuestras experiencias con reverencia, mostrarle que estamos dando nuestro todo a las experiencias, porque sabemos que quizás puede ser la última vez, porque en el fondo cada momento de la vida es una última vez, ese momento llega, no lo vas a volver a tener nunca, y cuando ya ha pasado tu reserva de momentos es una unidad más pequeña de antes, que antes porque estás más cerca de morir, tienes menos reserva de momentos disponible, entonces te aconsejaría algo, si me lo permites, no sé de mucho de dar consejos, pero encarriarte un poco según lo que dice el libro, esta semana, a lo mejor hay un momento que te importa de verdad, una comida con alguien, un rato con tus hijos, un paseo, quiero que hagas una sola cosa, y es estar, solo eso, teléfono fuera, otra habitación se hace falta dejártelo en casa, porque si no estás prestando atención plena, por mucho que estés ahí en cuerpo no lo estarás viviendo de verdad, y eso es pagar ese momento con tu vida, vamos a cerrar con una idea, que es un poco recoger todas demás, cuanto más te enfocas en usar bien el tiempo, más empieza cada día a sentirse como algo que tengo que superar, tengo que ir a un punto más tranquilo, un mejor futuro, cuando me enfoco en utilizar bien el tiempo, entonces lo que pasa es que ese punto nunca llega, entonces el problema tiene nombre, se llama instrumentalización, es decir, utilizar el tiempo por definiciones, tratarlo como un medio para un fin, y eso lo hacemos todos los días, bien, no hierbes agua por amor, a hervir el agua, y herbes el agua porque quieres hacer un café, el problema es cuando inviertes, demasiado tiempo, en una relación instrumental con el tiempo, cuando te enfocas tanto en hacia donde voy, que dejo deprestar atención hacia donde estoy, y que pasa que acabas viviendo mentalmente en un futuro que todavía no ha llegado, y si tú haces el valor real de tu vida no en el ahora, sino en un momento que aún no ha llegado, y que quizás no lleguen nunca. Hay un psicólogo llamado Steve Taylor, que estaba observando a turistas en el British Museum de Londres, ahí está la piedra roseta, esta piedra que están varios lenguas, se dio cuenta de que la gente no estaba mirándola, la piedra roseta, estaba preparándose para verla más tarde porque la estaban grabando con el teléfono, estaban tan concentrados en utilizar su tiempo para un beneficio futuro, que es poder revivir la experiencia luego, que apenas estaban viviendo la experiencia ahora, entonces, seamos sinceros, quién ve luego esos vídeos, nadie. Entonces eso es lo que se llama "lamente" o en el libro llaman "lamente" del "cuando" por fin, te suena, vasis, cuando por fin tenga el trabajo bajo control, cuando por fin encuentra la pareja adecuada, cuando por fin resuelva a mis problemas, entonces, poder relajarme, entonces empezar a la vida que se supone que "debo vivir", te suena, ¿no? Fíjate en la trampa, la persona atrapada en este "cuando" por fin, cree que la razón por la que no se siente plena es porque aún no ha logrado ciertas cosas, y que cuando las logres se va a sentir plena, doña de su vida, pero la forma misma en que intenta conseguir esa sensación de seguridad hace que nunca se sienta plena, porque está tratando el presente solo como un camino hacia un futuro mejor, y por eso el presente nunca te sabe a nada, aunque consigas tener el trabajo bajo control y ser muy productivo, aunque encuentres a una pareja que te llene encontraras siempre otra razón para posponer tu plenitud un poquito más allá. Y esto lo vemos con la educación, de niño te mandan a la guardería, y ahí te dicen que te estás preparando para ir a la escuela, luego viene primero, segundo, tercero, luego llegas al instituto, en el instituto te dicen que te prepares, porque esto es para llegar a la universidad, llegas a la universidad, en la universidad es que te estamos preparando para el mundo laboral, y la gente vive como burros persiguiendo una zanahoria que le pone en delante de su cara delante y con un palo atado, y nunca están en la hora, nunca llegan siempre y un siguiente paso, nunca están vivos en el presente. Y esto nos puede afectar mucho en países hispanohablantes, principalmente porque desgraciadamente hay países hispanos que económicamente se nos llama menos exitosos, pero resulta que económicamente podemos ser menos exitosos, pero es donde la gente disfruta más de la vida. ¿Por qué? Porque estamos menos obsesionados con instrumentalizar nuestro tiempo con un beneficio futuro. Por ejemplo, México ha superado muchas veces a Estados Unidos en los índices mundiales de felicidad. Hay una parábola de un empresario de Nueva York, es muy conocida, es un empresario de Nueva York que se pone a charlar con un pescador mexicano, el pescador le cuenta que trabaja solo unas pocas horas al día, y que el resto del día se lo pasa bebiendo cerveza al sol y tocando y cantando con sus amigos. El empresario está horrorizado, es de Nueva York y le da un consejo a ver venito si trabajaras más duro podrías comprar más barcos, contratar más gente, ganar millones, jubilarte, pronto. Y el pescador le pregunta, ¿y qué haría entonces si me puedo jubilar más pronto? Y el empresario responde, bueno, entonces podrías pasarte los días bebiendo cerveza y tocando con tus amigos. Bueno, pues eso, la idea que cierra el libro es le llaman la terapia de la insignificancia cósmica pedazo de nombre suena fatal, pero que perqué da te come con ratito. Mira, cuando tú aceptas, de verdad, lo corta y lo pequeña, que es tu vida en el esquema del universo, nos tenemos que relajar, porque toda la presión que yo pueda sentir, la presión de tener que hacerlo todo, de tener que optimizarlo todo, de nunca decepcionar a nadie, dejar huella y legado, resulta que esa es una presión imposible, es pelear contra la realidad. El día que dejes de pelear contra la realidad y que aceptes que nunca vas a poder hacerlo todo, que vas a perderte casi todas las experiencias que el mundo ofrece, que el control sobre tu vida es limitado, ese día vas a dejar de estar tenso. Es quizás la primera vez en la que puedas dejar entrar cosas buenas a tu vida tal y cual son aceptarlas como son, no como herramientas para un futuro, sino como disfruten el presente. La vida humana media es, en general, absurda, aterradora y pudiéramos decir que corta, pero eso no es un motivo para desesperarte. Eso debería ser, según el libro Motivo de Alivio, porque, pues, porque te permite renunciar a algo que siempre fue imposible, que es la idea de convertirte en esa persona perfecta optimizada infinitamente capaz que se supone que debería ser. Cuando renuncias a eso, por fin vas a poder arremangarte y poner que a trabajar en algo que sí es gloriosamente posible, que sí está torcance y que sí te va a hacer realizar. Vamos a bajar esto a tierra, porque todo esto es muy bonito, es muy filosófico, pero estamos alunes y tú sigues teniendo la bandeja llena de mensajes y tú es de, bueno, por donde pierdo todo esto para que me sirve. Bueno, imagínate que siempre lo repartimos así, si eres un autónomo, un dueño de tu empresa pequeño grande. Lo primero que yo haría es dejar de medir mi día por cuánto he marcado como realizado, cuánto he despejado de milista de tudo. Esa es la cinta transportadora y recuerda, en esa cinta transportadora nunca gana, siempre viene más cajitas. Entonces, en vez de eso, cada mañana, antes de tocar el correo, elegiría una tarea. Esa tarea que de verdad va a hacer avanzar mi negocio hacia donde quiero y la haría la primera, comente fresca, aunque eso significa que el resto del mundo va a tener que esperar un par de horas, que se esperen. La sensación de avanzar es lo importante, aunque la mesa se te siga llenando de cosas, eso no se parecia nada más. Lo segundo que harías es coger un foco, un tipo de cliente, un servicio algo y me conformaría con él durante un tiempo y renunciaría al resto. No porque se llenan a no porque tenga como si dice pobreza de miras, sino porque es la única forma de despegar de verdad. Si tú no eres dueño de tu empresa, pero al mejor trabajas una empresa, o lideras un equipo y tienes gente a tu en tu control, digamos, lo primero que yo haría es mirar a mi gente con honestidad y preguntarme, si no es que estaré convirtiendo a mi equipo en un depósito sin fondo despectativas. Si cada vez que alguien es eficiente, le estamos asignando más cosas, porque eso alarga los va a quemar. Empezaría a proteger proyectos importantes, porque siempre va a haber a balancha del urgente, del urgente, vamos a proteger, vamos a bloquear tiempo de verdad para aquellas cosas que hacen avanzar a nuestro equipo. Vamos a aceptar conscientemente que hay ciertas cosas pequeñas que no se van a poder hacer y lo dirían vosalta, para que el equipo lo sepa. En esto, vamos a tener que fallar a propósito porque vamos a escoger enfocarnos en esto otro. Eso, de hecho lo vamos a desarrollar el miércoles. Recapitulemos entonces lo que hemos visto hoy para que tienes cosas claras. El tiempo es como un niño pequeño. Cuanto más intentas controlarlo, más se te va a escapar. Antes de los relajes, el tiempo no era un enemigo. Lo hemos convertido en un enemigo cuando lo hemos convertido en un recurso. Hemos hablado de la trampa de la eficiencia, es decir, cuanto más rápido voy, más cosas aparecen, vaciar la bandeja de entrada, genera más bandeja de entrada nueva. Luego hemos hablado de conformarnos y que es algo inevitable y que además, si aprendemos a conformarnos, eso le va a dar mucho más sentido y seguridad a las cosas que escogemos. Hemos hablado de la atención. La atención es la vida, es tu vida. Cuando tú le das atención a algo que no importa, lo vas a estar pagando con tu vida. Y finalmente hemos estado hablando de dejar de vivir en el cuando por fin pueda y empiece a vivir donde está realmente ahora. Y si quieres un reto concreto para esta semana, primero, por ejemplo, mañana por la mañana, antes de abrir el correo, escogemos esa sola tarea importante y la hacemos. Si son 10 minutos, 10 minutos, son 2 horas, 2 horas da igual, que sea la primera. Segundo, en algún momento que te importe en esta semana, déjalo en otra habitación o déjalo donde está prensilencia, una comida, un paseo, un rato con alguien sin teléfono, te va a hacer estar presente. Y en este mundo, el que estamos viviendo ahora, eso va a ser novedoso para ti. Tercero, esa edifición que llevas semanas dejando abierta por si acaso planteate cerrarla. A ver cómo te sientes cuando sólo hay un camino que es ya tomado la edifición y el único camino es tirar para adelante. Al final, el mensaje de este libro es súper sencillo. No vas a poder hacerlo todo. Nunca. Aceptémoslo. Y justo en el momento en que lo aceptamos, dejaremos de malgastar la vida, intentándolo imposible y vamos a empezar a vivir las pocas semanas que tenemos que son muy pocas, pero son tuyas. Este episodio está basado en un libro que se llama "4.000 semanas" de Oliver Burkerman, libro pública en el año 2021. Y si este libro te sirve, te mueve, te mueve el tapete, como dicen en México, bueno, pues te recomiendo tres libros que pueden encajar. Los hemos estado viendo muy cerca, hace muy poquito, minimalismo digital de Call Newport. Lo vimos hace un par de semanas. Si este libro de hoy te ha convencido de que tu atención es tu vida, Call Newport te da un sistema para recuperar la atención y tu vida, sacarla de las pantallas. Hay otro libro que lo vimos la semana pasada, que es el valor de la atención, le decía yo el poder de la atención, es el valor de la atención en la versión en Castellano, es el libro "Stolen Focus" en inglés, el "Foco Robado" en inglés de Johan Jari. Lo vimos la semana pasada. Este libro va de las fuerzas que te roban la atención desde fuera. Entonces, si en el libro de hoy estamos hablando de nuestra relación interna, con el tiempo, el otro te ayuda a detectar ladrones de tu atención y desde fuera. Entonces, creo que se complementa muy bien. El tercer libro que te recomiendo es "Sesencialismo" de Grekma Kiwan. Este lo hemos visto hace un tiempo. Toda esta filosofía de hacer menos cosas y hacer las cosas que importan eso es "Essencialismo". En ese libro "Essencialismo" se convierte en un método práctico para que aprendamos a decir que no a cosas, que no está mal esa habilidad. Esta semana estamos cerrando este bloque de atención y enfoque. Vamos a abrir la próxima semana uno nuevo y lo vamos a dedicar a algo totalmente diferente que son los sistemas de negocio. La próxima semana vamos a empezar con un libro que te va a ayudar a diagnosticar, que es lo único que tienes que arreglar ahora mismo. En el momento de empresa antes de cualquier otra cosa te va a encantar. Pero recuerda que esta semana no ha terminado. El miércoles vamos a hablar de una habilidad indispensable que tienes que desarrollar una habilidad poderosa, un power skill relacionado muy relacionado con lo que hemos visto hoy. Y el viernes todavía tiene un episodio pasa a la acción con un acciónable algo que vas a poder llevar a la práctica y pasar a la acción rápidamente en ese mismo viernes y si no te lo dejo de tal vez al fin de semana esto no ha terminado esta semana no ha hecho más que empezar eso sí la próxima semana volvemos también. Soy Luis Ramos, esto es libros para emprendedores donde estés escuchando esto si no está suscrito no está suscrito dale a suscribir maldita sea que no te cuesta nadie me ayuda a un montón porque así más personas se pueden beneficiar de este contenido que hacemos con tanto cariño, que hacemos explorar mayestatico en realidad es que hago con todo el cariño del mundo para ti que lo estás escuchando para ti que todavía no las he escuchado pero gracias a que esta persona que está escuchando ahora le va a dar al seguir más gente me va a descubrir y eso no se ayuda a expandir esta ola de conocimiento y ponerlo en manos de las personas que quieren cambiar su vida y hacer cosas diferentes y conseguir cosas diferentes. Soy Luis Ramos, esto es libros para emprendedores nos vemos la próxima semana con un nuevo resumen el miércoles y el viernes con dos nuevos episodios a todos pesos y abrazos, hasta luego.

Podcast Summary

Key Points:

  1. La gestión del tiempo tradicional es una estafa; el problema no es la falta de tiempo, sino la lucha constante contra él.
  2. La vida humana promedio dura solo 4.000 semanas, lo que nos obliga a aceptar nuestra finitud.
  3. La tecnología y la eficiencia no liberan tiempo, sino que generan más demandas y estrés.
  4. Antes de los relojes, el tiempo era fluido y ligado a las tareas; ahora es un recurso que hay que exprimir.
  5. La paradoja de la limitación

Summary:

000 semanas" de Oliver Burkeman propone un cambio radical en la gestión del tiempo. El autor argumenta que la productividad moderna es una trampa: al intentar controlar cada minuto, solo generamos más estrés y ansiedad. 000 semanas).

Antes de los relojes, el tiempo era vivido de forma orgánica, ligado a las tareas diarias, sin culpa ni prisa. Con la llegada de los relojes y la revolución industrial, el tiempo se convirtió en un recurso que hay que aprovechar al máximo, llevándonos a una obsesión por la eficiencia que nunca satisface. La ley de Parkinson muestra que el trabajo se expande para llenar el tiempo disponible.

La clave está en aceptar que nunca podremos hacerlo todo y rendirnos a nuestros límites. Al dejar de pelear contra el tiempo, podemos vivir con más libertad y significado, enfocándonos en lo que realmente importa en lugar de apagar fuegos constantemente. La próxima vez que sientas culpa por "perder el tiempo", recuerda que esa voz proviene de dueños de fábricas del siglo XVIII, no de tu verdadera naturaleza.

FAQs

La tesis es que la gestión del tiempo tradicional es una estafa; el problema no es la falta de tiempo, sino nuestra lucha por controlarlo. Aceptar que la vida es finita y trabajar con los límites, en lugar de contra ellos, lleva a una vida más libre y significativa.

Es la idea de que cuanto más intentas gestionar el tiempo para sentir control total, más estresante y vacía se vuelve tu vida. En cambio, al aceptar tus límites y la finitud del tiempo, encuentras más productividad y alegría.

Antes de los relojes, la gente vivía con 'orientación a la tarea', donde el ritmo de vida salía de las actividades mismas, no de horarios impuestos. No sentían culpa por descansar ni prisa, ya que el tiempo no era un recurso separado de la vida.

Es la idea de que volverse más eficiente no te da más tiempo libre, porque las demandas siempre crecen para llenar cualquier beneficio. Por ejemplo, si respondes correos más rápido, recibes más correos.

La ley de Parkinson dice que 'el trabajo se expande hasta llenar el tiempo disponible para completarlo'. Esto explica por qué la eficiencia nunca nos da la sensación de tener suficiente tiempo, ya que las tareas se multiplican.

Recuerda que la culpa por descansar no es natural, sino una herencia de la revolución industrial. Puedes decidir no escuchar esa voz y aceptar que descansar es parte de una vida equilibrada.

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