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Cómo sea, pero llega

6m 55s

Cómo sea, pero llega

La historia de un corredor que cae en medio de una maratón y sigue avanzando a pesar de su fatiga sirve como metáfora de la fe y la perseverancia. Aunque no llega como ganador, su decisión de no rendirse representa una victoria profunda que trasciende el resultado. Este relato se conecta con la vida de Pablo, quien, al final, no habla de milagros o logros, sino de haber peleado la buena batalla y permanecer fiel en medio del dolor, el miedo y la soledad. El mensaje principal es que la verdadera victoria no es alcanzar la meta primero, sino seguir adelante cuando todo parece perderse. El habla afirma que el mismo Dios que fortaleció a Pablo hoy sostiene a cada persona que lucha en silencio, con heridas invisibles y emociones ocultas. La batalla más difícil no es contra personas, sino contra el desánimo y el miedo a rendirse. Por eso, el mensaje final es de esperanza: no se rinda, porque mientras avanza, Dios no ha terminado contigo. Se invita a orar por quienes están cansados, pidiendo que se sientan acompañados, fortalecidos y recordados que no están solos. En el nombre de Jesús se afirma que no se detendrá, que se llegará a la meta, y que al final se podrá decir: “hasta aquí me ha ayudado el Señor, he peleado la buena batalla”.

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978 Words, 5321 Characters

Spanish
Quiero recordarte algo, el mismo Dios que fortaleció a Pablo es el Dios que hoy tembía a Estadosis y podrás decir hasta aquí me ha ayudado el Señor, he peleado la buena batalla. Estadosis es para ti, bienvenido. Quiero comenzar contando de una historia que me impactó profundamente y es que hace algunos años hubo una maratón como hay tantas en tantos países, pero esta maratón fue un vídeo que vi y este corredor que estaba a pocos metros de llegar a la meta, ya había ocurrido más de 40 kilómetros, su cuerpo ya no respondía y se ve como sus piernas empiezan como avallarle y de pronto cae al suelo, todos los que están allí se ven sus rostros la gente que estaba el público habido y todo quedaron callados y sorprendidos caras de expresión de ¿qué está pasando? porque vieron cuando el hombre cayó al suelo y dijeron aquí terminó su carrera, pero de pronto ocurre algo que nadie esperaba, ni yo viendo ese vídeo, en lugar de rendirse este hombre comenzó a avanzar como podía, ya no corría, se rastraba prácticamente, gateaba y cada metro le costaba un esfuerzo invenso, el estadio entero se puso de piel o empezaron a aplaudir, no porque fuera ganador, sino porque estaba dando una lección que vale mucho más que una medalla, cuando finalmente cruzó la meta yo creo que todos entendieron algo, que nos marca y que también me hace hacer estadosis y es que definitivamente hay victorias que no consisten en llegar primero, hay victorias que consisten simplemente en no rendirnos, como lo hizo este hombre, y repito viendo esta escena viendo ese vídeo, pense que, que así te puede pasar a ti o a mi, a nosotros, sí porque yo sé que, que a lo mejor está sonriendo por fuera, pero por dentro llevas esa batalla que nadie conoce, esas heridas que no dejan si catrices visibles, pero esas lágrimas que, que tal vez uno nunca cuenta, esas noches en las que parece que la fe apenas respira y sin embargo al día siguiente vuelves a levantarte y ahí estás escuchándome hoy, por eso yo hoy quiero traer esas palabras a colación del apóstol Pablo, cuando al final de su vida escribe lo siguiente, he peleado la buena batalla, he terminado la carrera y he permanecido fiel, eso está en segundo éstimo tevo cuatro siete en la bile, en la palabra de Dios, en el manual de instrucción, Pablo aquí no está diciendo que nunca sintió miedo, tampoco está diciendo que nunca lloró, no nos está diciendo que todos salió bien, él había conocido las cárceles, los golpes, el rechazo, las traiciones, la soledad y esos momentos en lo que más fácil habría sido, era salir corriendo a abandonar, pero cuando mira hacia atrás, no habla de de los milagros o de lo que no, no, de lo que logró no, habla de algo mucho más grande, dice, he permanecido fiel, he peleado la buena batalla, porque entendió que la batalla más difícil no era contra las personas, era contra el desánimo, contra el miedo, contra las ganas de rendirse y tal vez esa también, puede ser la batalla que tú estás peleando hoy y tal vez nadie lo sabe, tal vez como dije antes son ríes mientras por dentro estás agotado o agotada, es ello orar en silencio esas preguntas que no tienen respuesta y si es eres tú o si es a eres tú, quiero recordarte algo, el mismo Dios que fortaleció a Pablo es el Dios que hoy te envía estadosis, sí, este audio y se ha llegado hasta aquí escuchándome, más sido porque, porque sea es fuerte, sabes porque ha llegado, porque la mano de Dios no te ha soltado ni un solo instante, así no lo entiendas, así hayan muchos interrogantes muchas preguntas, así que hoy solamente te quiero decir no te rindas, porque tal vez estás como ese maratonista arrastrándote, pero mientras sigas avanzando eso quiere decir que Dios no ha terminado contigo y yo estoy seguro en el nombre de Jesús que un día vas a poder mirar hacia atrás y podrás decir hasta aquí me ha ayudado el señor, he peleado la buena batalla, quieres orar conmigo, orar es hablar con Dios, si quieres ir a tus ojos y dílo conmigo, amado Dios gracias porque tú conoces las batallas que nadie está viendo que tengo aquí adentro, gracias porque cuando mis fuerzas se terminan las tuyas nunca se acaban, gracias por este audio que me mandas hoy, yo he te pido que me ayudes, que me sostengas, ahora déjame orar por ti, señor yo te pido por esta persona que tal vez está cansada o cansada por el que llora en silencio, por el que ha pensado en rendirse, hoy te pido que tu abrazo, les fortalezca y les recuerdes que no están solos, que les des nuevas fuerzas, que nos ayudes papá, tú prometiste estar con nosotros todos los días y que podamos al final de esta carrera también decir como Pablo hemos peleado la buena batalla, hemos terminado la carrera y hemos permanecido fieles en el nombre de Jesús lo creo a men te mando un abrazo y que Dios te les diga, no me detendré aunque los pies seré duelana, aunque las faltó me las tiene, de roca de murallas y fronteras, no me detendré hasta llegar a la meta, hasta cansar que la corona sea sobre mi cabeza, no me detendré en la carrera que me llevas y a ti, se que el trayecto es muy duro de seguir, pero dispongo completo a su fin, no me detendré, como le está fiel, llegan a mi destino, quiero pasarle termida a toda contigo, por eso no me detendré, la docis diaria con William Arana, tu alimento para el alma, víbela y compártela, somos roca estere,

Podcast Summary

Key Points:

  1. El relato de un maratón donde un atleta cae y se arrastra hasta la meta simboliza la victoria del esfuerzo y la fidelidad frente al desánimo.
  2. Este hombre no gana por velocidad, sino por no rendirse, enseñando que la verdadera victoria está en perseverar en medio de la fatiga.
  3. Pablo, al final de su vida, no habla de triunfos, sino de haber peleado la buena batalla y permanecido fiel, mostrando que la batalla interna es más importante que el éxito externo.
  4. El apóstol no niega el miedo, el dolor ni la soledad, sino que enfatiza su constancia en medio de adversidades como la traición, la prisión y la desesperanza.
  5. El mismo Dios que fortaleció a Pablo también sostiene a quienes hoy enfrentan batallas invisibles y desesperadas.
  6. La fe no depende de resultados visibles, sino de la decisión de seguir adelante incluso cuando el cuerpo y el alma se desgastan.
  7. El mensaje es personal
  8. La petición final es orar por quienes están cansados en silencio, pidiendo fortaleza, compañía y recordar que no están solos.

Summary:

La historia de un corredor que cae en medio de una maratón y sigue avanzando a pesar de su fatiga sirve como metáfora de la fe y la perseverancia. Aunque no llega como ganador, su decisión de no rendirse representa una victoria profunda que trasciende el resultado. Este relato se conecta con la vida de Pablo, quien, al final, no habla de milagros o logros, sino de haber peleado la buena batalla y permanecer fiel en medio del dolor, el miedo y la soledad.

El mensaje principal es que la verdadera victoria no es alcanzar la meta primero, sino seguir adelante cuando todo parece perderse. El habla afirma que el mismo Dios que fortaleció a Pablo hoy sostiene a cada persona que lucha en silencio, con heridas invisibles y emociones ocultas. La batalla más difícil no es contra personas, sino contra el desánimo y el miedo a rendirse.

Por eso, el mensaje final es de esperanza: no se rinda, porque mientras avanza, Dios no ha terminado contigo. Se invita a orar por quienes están cansados, pidiendo que se sientan acompañados, fortalecidos y recordados que no están solos. En el nombre de Jesús se afirma que no se detendrá, que se llegará a la meta, y que al final se podrá decir: “hasta aquí me ha ayudado el Señor, he peleado la buena batalla”.

FAQs

Pablo no habla de triunfos externos, sino de mantener la fidelidad ante el desánimo, el miedo y las dificultades internas, mostrando que la verdadera victoria es no rendirse.

Esa historia muestra que la victoria no está en llegar primero, sino en seguir avanzando incluso cuando es imposible, enseñando que el esfuerzo y la perseverancia valen más que la medalla.

Sí, el mismo Dios que fortaleció a Pablo está presente hoy, acompañando a quienes pasan por momentos difíciles y les da fuerza para seguir adelante.

Las batallas internas como el miedo, la soledad, las heridas invisibles y las noches en las que la fe parece haberse apagado, pero que aún así se levantan cada día.

Porque enfatiza la perseverancia y la fidelidad, mostrando que la verdadera victoria está en no rendirse, no en lo que se logra externamente.

Puede seguir porque Dios no lo ha abandonado, y al igual que el corredor que se arrastró, cada paso, aunque pequeño, es un acto de fe y esperanza en la continua lucha.

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