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375.- ¿Cómo sanar a tu niño interior herido y superar la herida de abandono? - Anamar Orihuela

84m 32s

375.- ¿Cómo sanar a tu niño interior herido y superar la herida de abandono? - Anamar Orihuela

La conversación aborda las heridas emocionales de abandono y rechazo, comunes en todas las personas, incluso en aquellas con una infancia aparentemente feliz. Se explica que el abandono suele asociarse al padre y el rechazo a la madre, aunque ambos pueden manifestarse en cualquier figura parental. Estas heridas no requieren eventos traumáticos; pueden surgir de la falta de disponibilidad afectiva, como padres ausentes emocionalmente aunque físicamente presentes. Estudios indican que más del 60% de los adultos reportan abandono emocional en la infancia, lo que se relaciona con ansiedad, insomnio, baja autoestima y dificultades para confiar en relaciones adultas. Los mecanismos de defensa, como controlar todo o buscar atención negativa, son respuestas infantiles que persisten y obstaculizan la sanación. Se destaca que la interpretación infantil de la ausencia parental (incluso si los padres trabajaban para proveer) deja huellas profundas. Sin embargo, se enfatiza que estas heridas pueden sanarse mediante trabajo terapéutico, como retiros o terapia enfocada en el niño interior. La conversación invita a reconocer que no se debe normalizar el sufrimiento y que es posible transformar estas heridas para vivir con mayor plenitud y conexión afectiva.

Transcription

12761 Words, 70138 Characters

Spanish
- Si en un matrimonio ideal, hay heridas de abandono y de rechazo, pues ya cuando hay una separación, una ausencia absoluta de uno de los dos. - No es mucho más complejo. - Taki no importa si tuviste una infancia increíble si tus papás fueron lo máximo si lo que sea, en realidad todos tenemos las heridas de rechazo y abandono. - Yando por la vida sin sentir que soy suficiente. - Prefiere ser el que saca malas calificaciones, el que le pega a los niños, el que se porta mal para ser visto si tú te sientes signora. - Samandono de papá rechazo de mamá. - Sientes que no mereces que te vean, no sabes pedir, no sabes recibir, sientes culpa. - Sabo que estás tu vida sin darte cuenta que le estás abotendo. - El papá que trabaja para darle a sus hijos todo y que es un gran proveedor, quizá no se da cuenta que nunca ha estado disponible para ellos, a mi él afectivo. - Eso fue una probadita de lo mucho que vamos a aprender hoy con nuestra queridísima Anamar Oriuela. - Psychotrapéutico especialista en niño interior y escritora de libros tan exitosos como transforma las heridas de tu infancia entre otros como doña huevotes. - Que se me gusta mucho a mí, pero es otro tema. - Estamos aquí en nuestros estudios de Alba Marrarch.com, - Llemos invitado a nuestras estudiantes y nuestros estudiantes bienvenidos, bienvenidos, chicos. - Gracias por estar aquí. - Listo, listos, listos. - Entonces, comenzamos. - Episodio 375. - El Pugas de Marcuantón y Regi, es una producción de algíal entretenga y todos sus derechos están reservados. - Ah, no, Mar. Ah, no, Mar. Ah, no, Mar. Ah, no, Mar. Ah, salva a mi Anamar. - Saname. Saname. Saname, Saname, niño. - Con mucho gusto y con mucho amor. - Vírate, tú escribiste doña huevotes, pero hoy no vamos a hablar de doña huevotes, sino de los hijos de doña huevote. - Sí, es exacto. - De los pollitos de doña huevotes. - Sí. - Vamos a hablar de las heridas que los pollitos, mire bien es de amarillo, lo que los pollitos y las pollitas se llevan de esas heridas que vienen de papá y mamá, el abandono y el rechazo. ¿Por qué en especial, yo sé que en especial te gusta hablar de estas dos heridas y de cómo son las. - Sí, sí, bueno, creo que son las heridas lo que yo llamo "neuraljicas", porque son justo las heridas que están relacionadas con papá y mamá. Están relacionadas con un dolor de su ausencia, con su incapacidad de vernos, de amarnos, de darnos contención, de aceptarnos. O sea, esta incapacidad que tuvieron cada uno en su energía tiene que ver con estas dos heridas y sin lugar a dudas, todos las tenemos, todos aquí no importa si tuviste una infancia increíble si tus papás fueron lo máximo si lo que sea, en realidad todos tenemos las heridas de rechazo y abandono y es importante observar en donde cómo, cuáles son las cuestiones que se abotean, cómo se disfrazan, estos personajes internos de nuestras heridas. - Y esto nos puede afectar incluso a nuestra salud física. - Claro. - Es correcto. - Todo nuestro asquiebre es emocional, todo lo que nos tragamos y no decimos lo que las emociones que reprimimos, las fantasías en nuestra cabeza de "me están abandonando, no me van a invitar, no soy parte de", pues claro que todo eso tiene ya una memoria y apartado en nuestro interior tan viejos que nos enferman. - Ancidad, fatiga, insomnio según algunos estudios, eso es una de las formas físicas en que repercuten esas heridas. - Sí, nos pone siempre en un estado de alerta, Marco, en un estado donde hay que defenderse, hay que ser suficiente, hay que pasar desapercibido porque la vida es un peligro y yo necesito pelear y batallar con la vida. - Claro, y ayando por la vida sin sentir que soy suficiente. - Así es, suficiente merecedor, valioso. Yo amo hablar de las heridas porque además cuando tú sanas tus heridas y trabajas tus heridas, tu comportamiento se vacía las heridas. - Cambia, cambia. Claro, porque si tienes miedo al abandono o al rechazo, pues a veces para defenderte justamente, tú eres el que te vas antes de que te abandonen. - Así es. - O tú eres el que rechazas antes de que rechazen. - Así es. - Haces lo que tienes miedo a que te hagan. - Exactamente. - Y eso es lo fuerte, ¿no? - Claro. - Realmente, ¿qué es una herida? O sea, ¿qué es una herida? - ¿Qué es una herida? Pienso que es importante entender. O sea, una herida es un dolor infringido en la infancia que no tuvo reparación. Un dolor que rompió tu relación contigo y con la vida y que te hizo desarrollar mecanismos de defensa para no repetir ese dolor. Pero esos mecanismos te dejan atrapados en conductas que hoy te dejan sin la posibilidad de llenar las necesidades afectivas que se quedaron inconclusas. O sea, de niño, necesitaste que alguien te cuidara, te validara tus necesidades fue muy doloroso ser no visto. Entonces, este dolor de no ser visto, de no ser tomado en cuenta, desarrollaste mecanismos de defensa que te hicieron ser visto, no sea, a la mejor de manera negativa como el niño problema, el que sacaba malas calificaciones, el rebelde y ese comportamiento que te hizo ser visto, aunque sea de manera negativa, hoy en tu vida adulta se convierte en una barrera para llenar tus necesidades afectivas y lo que verdaderamente necesitas. - O sea, que si no te ven, tú quieres que te vean, entonces no importa cómo, pero o que me vean, incluso me tienen un problema, problemas legales, problemas mal comportamientos, este abuso, o sea, poco, nada más para que me vean y luego sin saber que el problema es que quiero que me vean. - Claro, porque como niño, yo prefieres como niño ser pateado a ser ignorado. - Claro. - O sea, aquí estoy. - No hay forma de lidiar, la no mirada o la no presencia o la no contención de nuestros padres. Se prefiere ser el que saca malas calificaciones, el que le pega los niños, el que se porta mal para ser visto si tú te sientes ignorado. - Me acuerdo que el chiquito una vez rompí un cuadro porque no me se encaso. - Exacto. - Y lo lo lo lo has. - Estaban reiendo de mí, no me tomaban en serio, estaban reiendo lo que yo decía, yo estaba hablando en serio, y agarró un cuadro ahorita, me acordé, agarró un cuadro y lo rompí y se enojaron conmigo. - Sí. - Y les dije es que te estoy, no me estás tomando en serio. - Tengo la fuerza para que si no me ves, voy a ser que me veas. Voy a ser que me veas siendo rebelde, teniendo comportamientos de crisis, a la mejor enfermándome, a la mejor sacándome las calificaciones o queriendo ser perfecto, comportándome como un adultito. O sea, todos tenemos formas de que nuestros padres nos vean y se convierten en grandes amres en nuestra vida. - Mentiendo en problemas, enfermándome, lo que sea, cosas muy fuertes y como adultos, los seguimos haciendo, para que el mundo nos vea, para que la gente, mi pareja me vea, para que. - Sí, sí, sí, sí. - Me vean el trabajo. - Comportamientos autodestructivos, cuando un niño, por ejemplo, hace un verrinche y rompe algo, o sea, es común, esto es común. O sea, empieza a haber un camino hacia la autodestrucción, porque a la mejor eso que rompiste te dolió. O sea, rompiste tu vaso, tu muñeco amado, o sea, lo rompiste, porque estaba tan enojado con papá y mamá, o con mamá que te regañó, que te puso un límite, que se empieza a ser una forma también de llamar la atención. - O menino, no, que es peor. - Sí. - Quítemos un estudio del centro de control y prevención de enfermedades de Estados Unidos que dice que más del 60% de los adultos experimentan algún tipo de abandono emocional en la infancia, aunque no lo recuerden de forma consciente abandono en rechazo. Pues traer ésterida, es más raro el que no tiene estas heridas que las tiene. - Sí, a ver, creo que todos realmente tenemos, todos tenemos estas heridas. - O sea, estos son los que les encontraron. - Exacto. Los quizá los conscientes. - Los que están conscientes. - Sí, los demás son material radioactivo, porque van por la vida con su herida de rechazo y abandono, pero sin saberlo. - 60% de los estimados lo dice, lo sabe. - El resto no lo sabe. - Pero aunque hay este nido, bueno, es papá, buena mamá, buena mamá, o sea, todos de una forma tenemos esa herida. - Sí, porque si quieres las podemos empezar a explicar. - Esprigamos, me dijiste que una venía de papá y otra de mamá. - Oder mayo, mes de la mamá, ¿cuál herida es la que nos da mamita? - Sí, la herida de ella es rechazo. - La herida del rechazo. - Rechazo. - Y papito que celebramos en junio en la abandono. - Rechazo y abandono. - Abandono afectivo, por eso la gran mayoría de las mujeres en una cultura latina, no. El papá no sabe cómo involucrarse a nivel afectivo. Entonces, la gran mayoría, o sea, todo, digo, es muy osado y atrevido decir todas, pero yo creo que la verdad todas tenemos abandono. - Samandono de papá, rechazo de mamá. - Rechazo de mamá. - Cuando tú tienes esta ausencia de niño, deja una clara huella. - Entonces, no es tan difícil. Es que yo no me acuerdo de nada de mi infancia. No es necesario. Es que a mí se me borró todas las escenas. No es necesario acordarse. Es que mi mamá no me abandonó, pero mi papá no me abandonó. bien me rechazo. Ok, pero en realidad sí. puede pasar, pero el rechazo tiene que ver con una herida de falta de vinculación. O sea, el rechazo es el no, la no existencia, el dolor de no ser visto, de no tener afecto, de no tener conexión, no haberte sentido nunca visto, abrazado, tocado. Es la mirada de acertación profunda de los que te aman. Entonces, si tú tuviste esa mirada de conexión tus papás eran disponibles a nivel afectivo, te sentiste parte de la familia, eras visto, reconocían tus cualidades, tu mamá y tu papá tenían disposición para ti, entonces no tienes esa idea. Es mucha chama. Es mucha chama. Para un papá una mamá que partes están partiendo, se la cara trabajando y traiendo dinero, resultiendo problemas y más hicieron un montón de niños. Sí. Es mucha chama y que no recibiste la educación para hacer papá mamá. Claro que no. O sea, es mucho trabajo. Aunque sean buenos, te pueden estar lastimando. La verdad es que la gran mayoría crecimos con papás lastimados. O sea, papás que estaban enfocados en la casa, en la comida, en la escuela, en la supervivencia. No eran papás que estaban trabajando en terapia ni estaban tomando cursos ni dedicando el tiempo en leer libros. Ellos realmente, muchos de ellos venían de padres todavía más carentes, más abusadores y quieres muchas veces. Sí. O con mucha ignorancia. Claro. Entonces realmente somos, va pasando que conforme las generaciones van creciendo, pues van cambiando, por ejemplo ahora somos una generación más informada, pero no por eso no hacemos heridas a nuestros hijos. Todos los que tenemos hijos sabemos que les seguimos haciendo heridas, aunque sepamos. Sí, fíjate que el México, el sistema nacional de protección integral de niños y adolescentes, niños y niñas adolescentes, dice que en México prácticamente la mitad de los niños reportan a haber sentido. O sea, en forma consciente, se han habido sentido ausencia emocional de sus papás en la infancia, aunque sus padres estuvieran físicamente presentes. Así es, la mitad se sintieron abandonados, o rechazados, aunque los papás no se fueron. Así es. O sea, es una interpretación de lo que estaba sucediendo. Sí, porque pensamos que nuestra mamá estaba disponible a nivel afectivo, porque estaba haciendo la comida, porque se encargaba de lavar la ropa, de llevarnos a la escuela, pero en realidad, si ella estaba en depresión, estaba nojada por lo que estaba haciendo. Si no se sentía feliz, plena, ella no estaba disponible para nosotros. Estoy haciendo de comer, estoy le mandando la ropa, estoy haciendo de. Estoy yo que jueves conmigo. Claro. Y como no juegas conmigo, entonces yo lo interpreto como no soy nada para ti, estás ausente. Sí. Y la pobre mamá dice, pero estoy partiendo la cara para cuidar esta casa, y aparte tengo que trabajar y hacer dinero. Sí. Y yo me siento abandonada. Justo. O sea, justo, puedas estar en ese compromiso tu mamá era la proveadora, porque tu papá se fue y ella siempre trabajó para nosotros. Y estuvo siempre comprometida, nunca faltó a la casa, pero no hubo vinculación. Porque ella siempre estaba trabajando, proveyendo, siempre estaba en sus asuntos y no había conexión afectiva. Y de niño no entiendes eso. Y de niño no lo entiendes. O lo entiendas, pero lo necesitas. Sí. En Estados Unidos dice que las personas que sufrieron abandono emocional en su infancia, o que sintieron abandono emocional, que estás diciendo, tienen el doble de posibilidades de sufrir ansiedad, baja autoestima, dificultades en relaciones y sensación de vacío emocional. Eso es muy fuerte. Porque es una marca que traemos a nivel incluso cerebral, una disposición al sufrimiento, a la soledad, al vacío, al enojo, a la defensa. Y por eso es muy importante observar que la forma en la que vivimos en la vida, donde estamos siempre con parejas maltratadoras, donde nos ignoramos a nosotros mismos, donde nos sentimos menos valiosos de lo que somos numeredores. Todo esto no hay que normalizarlo, no hay que acostumbrarnos a vivir jodidos, no hay que dar por hecho que la forma en la que empezó nuestro viaje por la vida es nuestro destino. Sí, se puede sanar, se puede sanar y se debe sanar. Yo iba a hablar de esto, el principio, obviamente estamos hablando del problema para dimensionarlo, para que no te siendas que eres tú solita o solito, no, no, no, no, es la inmensa mayoría de los seres humanos. Bueno, una mar dice que todos, sí, es atrevido, pero pero no sé, es diferente proporción. Sí, sí. Ahora, fíjate a ir un libro del psiquiatra Bes of Van der Kolk, que se llama Luvicas, sí, sí, se llama The Body Keeps Score, el cuerpo lleva la, el cuerpo lleva el marcador, el cuelacuentas. La cuenta, el cuerpo lleva la cuenta, del cuerpo se queda con esto, dicen, es, psiquiatra y dice que la ansiedad, o sea que la gente que tiene estas heridas de abandono, de rechazo, pueden tener ansiedad crónica, insomnios, sensación de constancia, solidad, aún estando acompañados. ¿Qué fuerte está, no estar solo y sentirte solo? Estas solas. Es total y absoluto. A mí me encanta ser el Van der Kolk, porque justo ha investigado cómo se vive el trauma en el cerebro. Y ha conseguido, porque creo que lo más difícil de esto es conseguir el presupuesto para hacer ese tipo de investigaciones, de la salud emocional, la salud mental. Y claro, o sea, cuando nosotros podemos tener una buena pareja, pero en nuestra mente, si nuestros personajes primarios fueron abandonadores, malos y ausentes, no vas a estar casado con tu pareja. Si estás viviendo tu relación desde tu niño herido, estás casado con tu padre abandonador, ausente y no disponible. Pero lo que estás diciendo, lo que dicen los estudios, es no solamente si tuviste un papá abandonador o una mamá que te rechazaba, si no si tú interpretaste. Ajá, claro. Es que la ver, es que la historia se interpreta. O sea, cada uno, por ejemplo, yo tengo seis hermanos y los tres tenemos una madre diferente, hay un padre diferente y una historia muy distinta. Pese a que estuvimos viviendo la misma madre y la misma historia. O sea, cada uno conforme, hay varios aspectos que nos hacen para nos frente a la realidad de nuestra infancia e interpretarla desde la fuerza, desde la debilidad o desde la enfermedad. Y esto tiene que ver con cuál fue el temperamento que tenía a ser niño. Ese niño era fuerte, tiene un temperamento donde le alcanzó para rescatar a los papás, o le alcanzó para enfermarse por la situación o para desconectarse de lo que sucedió o para irse lejos de la familia. O sea, ese niño cuál era el temperamento que tenía. O sea, ¿cuáles son? También, o sea, ¿cómo estaba dotado a nivel genético? No solamente influye el temperamento, sino cómo estás dotado. ¿Y qué tanto tus padres? ¿Cómo te ven tus padres? Tus padres también se pueden proyectar en sus propios niños heridos y quizá te veían en ellos. Cuando tú tienes varios hermanos, ahí tienes, se parecen más a los papás y puede haber más proyección. Pero cuando eres uno, dos, claro que tus papás van a proyectar a sus niños heridos. Entonces, la historia es de los ojos de quien la la vive y de quien la cuenta. Es verdad que estas sensaciones de rechazo govando no tienen que ser necesariamente un evento dramático, como esto sucedió claro, papás se fue meabando, ¿no? Pues eso es un hecho, es un hecho dramático, se divorciaron, es un hecho dramático, pero no necesariamente tiene que ser así, sino que puede ser como pequeñas acciones constantes que el niño, la niña interpreta también como rechazo, o abandono. Totalmente. Sí, sí, sí, y puede. Absolutamente. Sí. Pedacitos, como bocadillos. Así es, puede ser gotitas de teignoro, de descalifico, de jodeber, de… Que diga. O situaciones muy fuertes, como un divorcio, una muerte, una enfermedad, una situación que, o sea, tú siempre los entiste disponible, pero se murió. Sí, una ciudad hermanito más joven que tú y entonces… Ah, también, eso también, no de que… Por causa de re… O sea, ya fuiste sustituido. Sí. O sea, el hermanito tiene una enfermedad, una escapacidad, un problema o problema de aprendizaje, entonces requiere más atención, y te titabandona, porque tu hermanito, tu hermanito es la que necesitan más atención y tú disminué ni yo qué. Totalmente. O sea, hay un montón de… Eso es muy común. O sea, cuando tú, tú viste, cuando viene un hermano que necesita más que tú, porque tiene una necesidad mayor, en cualquier sentido, el desplazamiento, el enojo, el dolor de quien está del hijo que no está haciendo, visto, es muy grande. Y hay una relación amor odio con ese hermano, ¿no? Porque lo amas y sabes que necesita, pero también se robó a tus papás. Es fuerte y muy doloroso. Y para ser un hijo y para ser aceptado, llamado y aprobado, me debú entregar a él como centra que el resuel a la familia o a ella. Sí, y además, empiezo a generar conductas de rebeldía, no frente a eso, inconscientes. Entonces, empiezo a subir de peso, empiezo en enfermarme, hacer alguna forma también de llamar la atención o hacer muy perfecto, hacer un anulado, hacer el hijo correcto que nunca necesita nada. Es verdad que la gente que tiene esta huella de abandono o de rechazo puede volverse como muy controlador, como tener problemas para confiar, para soltar y te da como una tendencia de micro manejo. Claro. ¿Qué es el control? El control es un estado de no confiar en la vida. O sea, tú necesitas todo predecible, todo mentalizado, que nada salga de lo conocido, que todo sea pusimos, a predecible, porque no sabes lidiar con la vida y necesitas controlar la. Entonces, estas controlar las situaciones, las personas a ti mismo, como una forma, como esté miedo a la vida. Ya. O sea, ¿quién es un gran controlador? No es alguien que sea un gran chinguetas, no? Es un alguien que tiene un miedo a la vida brutal y no está controlado todo. Hacemos una paucita y cuando regresemos, hablaremos ya, si quieres ya creo que fue buena introducción, pero si quieres, pues, ahora ya más específicamente de la abandono de papá, del rechazo de mamá, como se presenta, que consecuencias tiene y luego hablamos de cómo sanar o de cómo empezar a sanar. Sí, sí, sí. Tú estas repiros, ¿as es? Ahora te vas a donde te vas con la vida. Bueno, yo hago ya retiros porque siento que son espacios más como para realmente más afondo. Y a consumel, a consumel del 21 al 25 de mayo vamos las doña huevoches a trabajar, el inaje la bún de la habilidad y las heridas. Varios de mi equipo dijeron lo necesito. Así, vámonos. Ya se quieren y todas las cosas. Vamos a hacer un combo. Debes de precioso. Sí, es precioso. Es muy bonito reconciliador. Trabajamos la herida de rechazo mucho. Trabajamos la herida de abandono en nosotros mismas. El dolor de sentirnos no merecedoras y de sentirnos impostoras en las mujeres es muy importante. Así que todo eso lo trabajamos en el retiro. Maravilloso. Seamos de la paucita y nos has una probada de esto porque yo sé que un podcast no es para sanar profundamente, pero sí es para darnos una idea de por dónde va la bolita o como decía el tío de que lado más caliguan. Exacto. Para descubrir eso. Pausa, Ana Maro, igual está con nosotros en el podcast. Quieres alcanzar tus sueños, pero te falta confianza. Sientes que no tienes lo necesario para construir la vida que quieres y te mereces. La inseguridad es un desafío muy común. Así que si la sientes no te juzges, no te sientas mal porque eso es muy común. Sin embargo, hay que saber que esto limita el potencial de muchos seres humanos. El tema es darnos cuenta y salir de ahí. Como tal vez lo sabes, a lo largo de mi carrera de 40 años me he tenido que reinventar y empezar desde cero una y otra vez justamente para no conformarme con algo que no quiero ni vida. Y en ese camino he descubierto algunos secretos que pueden ayudarte a ti también a confiar en tus habilidades y a trebirte a dejar eso que se ve seguro pero que no te llena que no te hace feliz e ir por lo que verdaderamente quieres y que tal vez puede parecer inalcanzable. Por eso crea una masterclass gratuita en donde quiero compartir estos secretos contigo. Descubre tu potencial y alcanza a tus sueños. Como dar el salto, dejar de postergar y conquistar lo que quieres. Y hoy está disponible para ti completamente gratis. Inscríbete ahora en marcuantónioregil.com/potential. Repito, marcuantónioregil.com/potential. Te espero en la clase y ahora continuamos con el podcast. Vamos de regreso. Víamos juntos. Yo quiero sanana, mi niña interior. Tenga. Mi niño interior. Ahí está. Todos queremos. Claro que sí. Es tu mejor decisión, tu mejor inversión. Es ir a los orígenes, a los orígenes de lo que te conformó de las creencias que te ha… Esas creencias, ese receteo, ese hardware que tienes en tu cabeza. Un lo construí en la infancia si lo quieres cambiar hay que ir ahí. Es que si no sale muy caro el precio, o sea, andar por la vida sintiéndote menos, sintiéndote, rechazado, interpretando lo que te pasa como un rechazo, andar sufriendo de insomnio, de inseguridad, de ansiedad. ¿Qué más pasa cuando no trabajes? Mucha dureza no sabes descansar, no sabes hacerle pausa tu vida, siempre estás buscando que hacer. Y antes que no mereces que te vean, no sabes pedir, no sabes recibir, si entes culpa cuando alguien quiere darte algo, cuando alguien quiere apoyarte, o sea, no sabes pedir ayuda. Está siempre en una posición donde no te da mucho miedo, servisto, te da mucho miedo me ser amado. Entonces construyes vínculos superficiales, personas en realidad que nunca se quedan. ¿Qué no son con las que cuentas? O sea, esta red que te llama, que te sostiene, no hay eso cuando tienes las heridas. Saboteas relaciones, proyectos, saboteas tu vida sin darte cuenta que le estás haboteando. Sí, sí, sí, porque el niño interno, en realidad, no se va con el pasado, ni se queda en nuestra infancia. El niño interior está presente en todo momento, cuando estamos sintiendo, por ejemplo, amor, conexión, con la vida, cuando nos sorprendemos, cuando tenemos esa capacidad de asombrarnos, o sea, el niño no solamente es nuestro dolor, o sea, el niño es una parte que le pone color, entusiasmo, conexión. Cuando nosotros vemos a los demás con amor y nos sentimos conectados a nivel afectivo, no hacemos desde el niño, no desde el racional, o sea, a lo mejor que esté hasta las personas de tu vida, porque les das un casting desde el oración, a la esta persona es cuarente, es congruente, me cae bien, o sea, qué onda con esta persona, no? Desde el adulto, pero para la disposición hacia el amor, para conectar, para tocar, para sentir, para disfrutar, lo haces con el niño. Si nosotros no tenemos, no tuvieramos un niño interior, nuestra vida sería muy triste. Sí, es pesado andar tratando de demostrar que vales, aunque no te descuenta, que eso es lo que estás tratando de mostrar. Sí, sí, sí, exacto. Porque en el fondo, el fondo crees que no vales. En el fondo, ahí está. O sea, el 80% o sea, los estudios de los expertos en Eurosciencias dicen que el 80% de la conformación, incluso, va a ser el bandel call, lo dicen su libro del cuerpo, lleva la cuenta. El 80% de nuestras conexiones cerebrales se hacen los primeros siete años de nuestra vida, ocho años de nuestra vida. O sea, el 80% de la conformación de nuestro cerebro, con las creencias de lo que somos, de lo que es el mundo, de lo que son, de lo que es los demás, el amor, la pareja, está ya insertado en los primeros ocho años de nuestra vida. Después vamos confirmando ese script, o sea, ese guión donde yo no soy merecedor, donde la vida es dura, donde soy ignorado, lo que sucedió. Y muchas veces lo que sucedió viene desde el vientre, donde la mamá estaba deprimida, donde alguien se murió, donde tuviste un embarazo y a la mejor fuiste prematuro. O sea, la gran mayoría no preguntamos como nacimos. O sea, no preguntamos cómo fue nuestro nacimiento y ese nacimiento puede ser el gran evento de tu vida. Y todo en tu vida adulta giran torno a ese nacimiento donde te atoraste, te estabas a punto de morir, donde tuviste que salir, donde fuiste prematuro, donde algo pasó, fuerte, doloroso. Y ese dolor, ese vacío, eso que trae muy en el fondo, porque además el niño interior no es algo que piensas. Es que yo pienso que no se valioso. Es que es una experiencia. Se siente, sí. Es una experiencia total y absoluta. O sea, cuando se activan tu niño interior, sientes miedo, vergüenza, te sientes inadecuado. ¿Cómo que no perteneces? Te sientes que no quieres que alguien te vea, porque que pena que sepan, que no eres tan capaz, tan valioso. O sea, es una experiencia tan corporal que por más que la quieras cubrir, negar, no se puede. Sí. La sientes en todo tu. A ver, y explícanos un poquito eso de cómo es que la herida de rechazo viene de mamá y el abandono viene de papa. Sí. ¿Por qué no puede ser la revés? Sí. A ver, os voy a explicar. El rechazo es una falta de vinculación afectiva. El vinculo es una forma de apego, un apego que todos necesitamos cuando somos niños. La conexión con la mamá, este maternaje de la mamá, esta disposición al abrazo, al ver, su calidez, esta conexión con esto también puede tenerlo el papa, no? O sea, el papa, su disposición afectiva, el que la capacidad de poner al bebé en el cuerpo, de abrazarlo, o sea, esta disposición afectiva, esto es el vínculo, el apego, la conexión. Eso tiene que ver con la herida de rechazo, cuando los papás no tienen esta disposición. Entonces, el niño empieza a generar una herida de rechazo, que va bañando todo su comportamiento hacia un mecanismo de defensa que se llama desconexión, disociación. O sea, este niño va a hacerse invisible, son los niños que se esconden, que no hacen ruido, que no causan problemas, que están siempre como pasando desapercibidos, que no hacen amigos, que están aislados. Cuando nosotros vemos a niños a la escuela aislados, solitarios enfermizos, no pertenecientes, silenciosos escondidos, en sí mismados, estamos viendo la representación de la herida de rechazo, porque este niño no tiene conexión afectiva, o sea, no tiene ni de mamá, ni de papá. Pero por el rol que tenemos las mujeres, por la conexión que tenemos con nuestros bebes desde el vientre, el maternaje que nos da la lactancia, por la importancia que tiene la mamá en la vida de los bebes, es que se relaciona más con la mamá, el rechazo. Porque el niño necesita sobre todo a su madre, dos primeros siete años de la vida, esta conexión primaria con la madre, es la que lo habilita. O sea, nosotros, las mujeres desde nuestra disposición a la amor y a la conexión, es que habilitamos a nuestros hijos para recibir el amor. Pero sí como mamá estas desconectadas, no quería ser mamá preocupada porque ya no tienes la figura que tenías, porque subiste de peso, porque te agarró la depresión, porque lo que sea, y puedes estar más o porque eres una mamá narcisista y estás pensando más en ti que en tu bebe, no tienes esa conexión. Entonces se va generándose, empieza a generar en tu bebe, esta no disposición al contacto, incluso hay estudios, ¿no? ¿Dónde se ve? Que tanto un niño que tiene esta conexión con mamá, este vínculo, este apego, lo dejas en un cuarto, estás con él jugando, la mamá se va y quienes tienen un vínculo y un apego estable, son niños que cuando la mamá regresa vuelven a establecer el contacto con ella sin ningún problema. Pero los niños que no tienen esa vinculación son niños que se quedan llorando, nojados, ansiosos y cuando llega el papá o la mamá ya no quieran establecer el vínculo o son niños que ni siquiera se preocupan o se inmutan porque la mamá sale, ¿no? Es esa conexión primaria que nos habilita hacia el amor, eso tiene que ver con la realidad de chazo y tiene que ver mucho con la madre. Es ese niño o esa niña que se siente rechazado, puede llegar a sentir una especie de celos, de traición cuando mamá se usen. Pues más que de celos y de traición, de vacío. De vacío, ¿ok? O sea no está no está mamá. Me te fuiste con tu trabajo, te fuiste con tus amigas, te fuiste con alguien más y a mí me dejaste. Esa es conectaste de la conexión, Marco. O sea, porque cuando tú tienes hijos, estás conectado con tus hijos, no cuando estás en tu casa lavando los trastes. Cuando te sientas, a jugar, cuando los veces, cuando les cuentas un cuento, cuando les pones música, se pone en availar, cuando lo llevas al parque, cuando juegas con ellos en la bici o cuando lo amas mantas, estando muy chiquito y entonces estás, es una disposición. Y es más que un acto, es una experiencia interna de conexión. Y las mamás que trabajan mucho o tienen muchos hijos, sin querer acaban. Absolutamente. O sea, tendrían que tener, ser una super mamá para poder tener esta disposición afectiva con sus seis hijos y además ser proveedoras, como es el caso a mi mamá, por ejemplo, o imagínate una mamá que tenga tres hijos, que trabaja, o sea, realmente, además, cuando la mamá es proveadora, está jugando más un rol masculino. Entonces ella está más operativa, llega y entonces hace el honchip y ya hicieron la tarea, vamos a preparar las cosas de mañana, vamos a hacer cosas de la casa, o sea, la mamá que es proveadora no establece tanto el vínculo, como la mamá que tiene sí proveadora, pero también tiene un compañero que también es proveedor, ambos juegan los roles que se necesita para que cada quien se distribuye a las actives de la casa, no tiene tanta carga y puede jugar su rol, su rol feminino. Además, el papá también puede jugar su rol feminino y esto hay un gran equilibrio, ¿no? Porque si bien es cierto que la mamá nos introduce al mundo del amor, también es cierto que el papá tiene ese canal donde también nos introduce al mundo del amor, o sea, el papá no solamente es esa figura de límites de autoridad, quien tempo de la para la vida, quien te da el permiso a ser exitoso y super poderoso, no solamente ese rol tiene el papá, o sea, el papá también tiene una parte femenina, hay veces que hay papás que tienen más conexión afectiva y más capacidad y espacio para conectar con el afecto que mamá, entonces, o sea, eso tiene que ver con la herida de rechazo, o sea, sí tiene más peso la mamá, sí, por la condición, ¿no? Ve que somos más dueñas de la maternidad en los primeros meses y años de nuestros hijos y después entra más el rol del papá un poco para poder separar a esos dos a la mamá, a esa función que hace la mamá con su hijo, o sea, el papá lo separa un poco y entra como a permitirle al hijo, a ponerle límites a otra función de ir a la calle y al mundo de andar en bici de tener logros escolares y claro, conectado y desde el afecto, ¿no? Pero nunca sentimos igual la conexión de la madre, el afecto de la madre, la protección de la madre que del padre, no? Esa son dos amores diferentes. Por más entusiasmo, ganas amor que le pongan papá y mamá cuando uno de los dos falta o cuando están separados y los niños van y vienen una semana en casa del papá, otras semanas de la mamá, o los fines de mana con el papá, entre semana con la mamá, pues los niños al final del día, pues si en un matrimonio ideal, ayeridas de abandono y de rechazo, pues ya cuando hay una separación, una ausencia absoluta de uno de los dos, no es forma mucho más complejo. Es complejo, la mamá o el papá nunca van a poder sustituir al otro coño que no? ¿Qué pasa con estos niños que crecen con papás divorciados y supongamos que el papá no desaparece, pero van ni bien? Sí, bueno, todo depende, no? O sea, todo depende de la calidad de relación que tengan sus padres. Esto, o sea, es importante estando juntos, pero también estando separados, porque si están separados y tienen buenos acuerdos, respetan las reglas y tienen y son buen equipo para criar a sus hijos y esto, esto es interesante, porque cuando el niño se va con su papá y ponte que se queda una semana con su papá, establece un vínculo diferente con él, que no siempre es malo o menos o difícil, o sea, puede ser que ese espacio donde la mamá no está, el niño pueda conocer más a su papá uno a uno e interactuar y conectar de otra manera que no lo haría si estuviera su mamá. O sea, en realidad no tiene que ver tanto con las formas, sino con los fondos, o sea, ese niño se va siete días a casa del papá o a la casa de la mamá, pero la mamá está en su asunto trabajando todo el día, no tiene disposición, pues entonces va a tener un problema y no por la dinámica 7, 7, sino por la falta de disposición que te genera la herida de rechazo. O sea, una persona que tiene herida de rechazo no tiene disposición afectiva, no sabe cómo conectarse, abrir el corazón y hacer sentir esa conexión maravillosa que la da el amor y el de herida de abandono, cuál es la diferencia de las monides. La diferencia es, un es yo no sé conectarme, rechazo, y la otra es, digamos que soy una figura ausente, o sea, no me abandono a mí mismo, me abandono en mis necesidades, no tengo estructura, tengo una necesidad de amor muy grande, soy una víctima, no se poner límites, o sea, la diferencia es como un estado de infantilizado permanente, donde tú ya no creciste, te hiciste un niño eterno. Y podemos andar por la vida con las heridas sin darnos cuenta que tenemos las heridas. Absolutamente, ¿no? O sea, porque, porque fíjate, cuando tú tienes una herida, todos podemos tener las heridas, pero hay heridas que son que marcan más tu personalidad, que son, digamos, que más determinantes y más fuertes en tu, en la conformación de tu personalidad, entonces, por ejemplo, si tú tienes una herida de rechazo, y fue lo que más te dolió en tu infancia, te cuesta trabajo sentir amor, conexión efectiva, abrir el corazón, vincularte, tener apego, son estas personas que pasan de una relación a otra, que en realidad no tienen relaciones permanentes, que tienen relaciones superficiales, o sea, pero no precisamente ser víctima de se estructurado, o sea, al contrario, casi siempre las personas que tienen herida de rechazo para no ser rechazados otra vez, se vuelven perfeccionistas, muy estructurados, muy esforzados para no volver a ser rechazados. Entonces, en realidad no siempre vamos a ver una personalidad de rechazo, solitaria, aislada, podemos ver una personalidad de rechazo, sí solitaria, sí aislada, sí que pasa de esa percibido que no le gusta el contacto, que no es perteneciente, pero también podemos ver la otra polaridad, alguien que está en una enorme necesidad de no ser rechazado, de ser suficiente, de ser visto, de ser no criticado, entonces quiero caer bien, quiero que todos me quieran, que nadie hablemal de mí, entonces me reconozcan y voy a hacer todo para que digan, "Wow, que linda es anamar, anamaré lo máximo, super linda, cálida, maravillosa, complaciente, o sea, voy a hacer todo para que todos aprendí, para que no me rechazas". Eso es en el rechazo, y cuál sería la polaridad en la bandón o en la cuella de bandón? En el bandón, sería, o sea, por un lado, me abandono, no tengo ni siquiera tono muscular, soy un eterno niño, una anterna niña, que necesita a un papá, a una mamá víctima, no sabe hacerse responsable, asumir su vida, ¿no? Es como una falta de estructura, o todo lo contrario, hiperrígido, estructurado, severo, como una posición, tuve tanto abandono y fue tan desestructurada, mi infancia, y nadie me puso límites, si no tuve ninguna autoridad cuando era niño, o sea, ¿quién es creciernos así? O sea, yo no tuve mi papá o mi mamá si llegaba, ni cuántas se daban que llegaba a la casa, o pasaba una semana, yo no me bañaba, o no me la daba a los dientes, o sea, mi mamá ni se enteraba así como yo no comía, o sea, ese abandono te pudo llevar a la polaridad de ser ahora hiper ordenado, estructurado, rigorista, merecedor, crítico, duro, autoritario, perseguidor, contigo mismo y con los demás. O el abandono total, que es la otra polaridad. Ah, o la absoluta de esa estructura, de yo nunca se sostener, empiezo un libro, nunca lo termino. Eso es algo nunca puedo sostenerlo. Empiezo un proyecto, todo son increíble, pero después al final me desenfoco, se me olvida, me aburro. ¿Qué me interesan? Me abandono, abandono. No, en nuestra polaridad no hago crecer nada, todo es muy rígido. No me doy el feliz. Si están viendo los del canal de YouTube, escriban aquí abajo con que se están identificando porque yo creo que todos, bueno, yo por lo menos me identifico más con una de las dos heridas y obviamente pues en la misma parte siento que me estás describiendo. Pero yo creo que a todos nos debe estar pasando igual, ¿no? Ya que deje de hablar de mi alma. No, es mi asfía. Es que van aquí abajo el canal de YouTube. Se sienten más identificadas o identificados con la huella, con el dolor del rechazo o con el abandono y con cual de las dos polaridades. Sí. Sí, porque, bueno, o sea, quienes tuvimos un rechazo importante o una mamá no disponible a nivel afectivo, podemos hacer todo. Lo que vamos a hacer, siempre es hacer todo para no volver a repetir ese dolor, porque ese dolor está horrible. Sí, y es profundo. Y es profundo. Nadie quiere vivir es una engaustía muy profunda. Entonces yo voy a hacer o la gran que todos aceptan, que todos quieren, la carismática, la amiga de todos, la que complace, la que hace todo para ser querida, la buena onda, la, así monedita de oro. Sí, sí, sí. O la mejor me desaparezco de esta vida. Me dbo y me disocio, me desconecto, me aíslo, me hago, no, no soy perteneciente, yo estoy en mi propio mundo. Claro, y así no me rechaza. Y así, pues prácticamente no vivo. Sí, no me rechaza, no me abandonan evito, ponerme en el lugar donde me pueden lastimar. Así es, o sea, es literar una posición de no existencia. Que fuerte. Fuertísimo y dolor. Que fuerte y más cuando es inconsciente. Sí. Cuando no sabes que lo estás haciendo. Así es, porque, o sea, el papá que trabaja para darle a sus hijos todo y que es un gran proveedor, quizá no se da cuenta que nunca ha estado disponible para ellos a nivel afectivo. Que ha estado siempre desconectado en su propio mundo, en su deber, en su, en esto que él ha creído que es lo que les comunica sus hijos su amor, pero en realidad nunca ha estado disponible a nivel afectivo. Y eso tiene grandes consecuencias. Grandes consecuencias de la vida de nuestros hijos, porque cuando tú no te sientes a nivel afectivo y no te sientes vinculado con, con, con los que amas, entonces empiezas a tener conductas, disyosiativas o destructivas, ¿no? Somos seres humanos, somos seres vivos bastante complejos. Muy complejos. Muy, muy susceptibles. Sí, muy vulnerable. Muy vulnerable, sí, sí. Y tenemos mucho dolor, sabes, mucho dolor. Claro. Ya hay que tratarnos así, sabiendo que así somos. Así es. Por eso, ir a trapi, es tan importante, por eso trabajar y autoconocerte. Sí. Es tan importante. Sí, por eso a mi, a mi marcó, me parece muy importante que estemos en esta era de la transformación del crecimiento, el desarrollo, abordemos nuestro crecimiento desde el respeto a lo que somos. Porque a veces, en este afán de ser mejores, una mejor versión, alguien diferente, alguien no sé qué, es más desde un rechazo y desde una auto persecución, sabes. O sea, no, no podemos, no podemos tratarnos. Ya hemos vivido quienes somos sobrevivientes de experiencias de abandono, de rechazo, de papás disociados, de situaciones de alcoholismo, de situaciones de ausencia, de cuestiones de quién no es sobreviviente de eso. O sea, de verdad tus papás tendrían que haber sido el Buda, ¿no? Como para que no tuviera esas errores, los papás, la vida, la vida es una vida no perfecta. No, no, no, en una realidad en donde todavía, por un día va a cambiar, por donde todavía no se educan. O sea, enseñé a un montón de cosas, pero no se educan para los problemas reales que vamos a tener la vida. Sí. Las habilidades blandas, la comunicación, del entendimiento, la compasión, el manejo de una crisis, no nos enseña nada de eso. No hay psicología en la canasta básica, ni los maestros, as tienen, ni los niños, o sea, el maestro no puede enseñar lo que no le dieron al tampoco. Claro. Estamos en una necesidad de una reforma educativa muy profunda, nivel mundial, donde el desarrollo humano sea primordial. ¿Dóselas salud mentales el problema número uno? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? hacerlo porque eso es, eso es la sanación en realidad, ¿no? Y me parece fundamental. Y esa es solución. Siempre. Siempre es solución. Sí, yo sí, yo sí creo que hay solución. Hacemos una posita. Y nos damos con las soluciones de parece. Claro que sí, yo te voy a decir. La sótico, tí para empezar a solucionarlo. Así es. Digo, nada. Susitúe la terapia, pero. Nunca. Por donde empiezo, se pueden sanar esas heridas de rechazo y abandono. Pausita, Ana Maro Riguela está con nosotros en el podcast. Nujer Samas. ¡Nujer Samas! ¡Nujer Samas! Ana Maro Riguela, con nosotros en el podcast. Pues, amiga, vamos a hablar de las soluciones. Sí. Y ahorita, mientras estamos en la pausa, Ana Mar, quiero hablar también de cómo se ve, cómo se presentan, cómo se desitengo rechazo, o abandono, o las dos. Sí. Entonces, ¿por qué no hablamos de las soluciones ante el cómo se ve el problema y cómo solucionarlo? Sí, sí, sí. ¿Te parece? Me encanta. Porque justo podríamos conectar. O sea, hemos hablado del rechazo como esta herida de la novinculación, de la desconexión, la no existencia. Y cómo esto puede generar una personalidad o hipercomplaciente, que siempre quiere ser monedita de lo que todos la quieran, que nadie la critique, que todo hace todo para que todos se queden, wow, ¿no? ¿Qué madabilla de mujer? Para que no rechazo. Para que la bella de hombre exacto o que se desconnecta y se dissociala en la vida. Ok. O sea, que está en su propio mundo, siempre en sus pensamientos, a la mejor su misma actividad laboral, la lleva a estar en símismado. Ya. En símismada desconectado. O sea, esto es el reflejo en la personalidad de la herida de rechazo. Ya sí, se presenta con la pareja, con los hijos, con el trabajo, con los amigos. Exacto. Porque imagínate, o sea, hablando del rechazo. Imagínate, el papá que es un papá que quiere ser complaciente, querido, amado y aplaudido. No pone límites. No va a poner límites. No es bueno educando. No va a. Quiere ser popular. Exactamente. Quiere ser querido. Quiere ser querido, quiero que le quieran, quiero que lo acepten. O sea, iba a ser todo para que esto se asía. O sea, no va a educar a sus hijos. No quiere educar, quiere ser aceptado. Así, ¿eh? Y no lo sabe. Y no lo sabe. Así es su personalidad, ¿no? Entonces. ¿Vas a ser barco? Totalmente. Totalmente. Tate. Como jefe barco, papá, mamá barcos. Ya te deja, te deja, te deja. Complaciente. ¿Por qué quiere que me quieras? Claro. Y realmente, no le va a poner límites a sus hijos, no va a tener estructura. Y puede ser que sea una persona que tenga una buena conexión. Ajá. O sea, digamos que una quiere estar muy presente, pero desde la. Desde la sobreprotección. Claro. Entonces yo te voy a sobreproteger y no te vas a enfermar. Y estoy súper presente. Te cuido, te abrazo. Y te protejo y no te vas a ser daño. Y te construí una burbuja de cristal, ¿no? Pero esa sobreprotección termina generando rechazo. Porque ese niño sobre esa niña sobre protegida no tuvo la posibilidad de desarrollar sus propias capacidad de su propia fuerza. Y al final se siente incapacitada para la vida. Porque mamá le resolvía, mamá o papá, los obre o la sobreprotegían. Y entonces crece con sentimientos de rechazo a sí misma, porque no tuvo ese espacio para desarrollar la fuerza. Ajá. O sea, estas son las dos partes, ¿no? Al final de cuentas, aunque sea una mamá y per presente, si está en la polaridad del dolor, lo va o la va a rechazar. Va a rechazar su propia cualidad. Ajá. Y claro, el ausente, pues que te digo, o sea, el ausente no está. O sea, es como de esta mi papá. ¿Os quién sabe? O sea, este ni le pone en lugar en la mesa. O sea, está como. O sea, que trae grita de abandono. No, de rechazo. De rechazo. No menos hemos pasado de abandono. De rechazo. En el rechazo, en la polaridad. Ajá. Y en el abandono, o es el papá que es destructurado, que es un niño eterno, que quiere que lo cuiden, que lo quieras. Un goz de retriever. Exacto, ¿no? O sea, quiere me, quiere me, que si es cara, yo quiero que me quieras. Sí. Porque quieres que me ames. Y aquí es diferente porque este es un niño. Ajá. O sea, la mamá sobre protectora es mamá. Es muy mamá. O sea, o sea, es un papá muy sobre protector muy presente, ¿no? Pero aquí la mamá en abandono o el papá en abandono son niños. O sea, tu hijo tiene tres años y ya le estás platicando tus problemas o ya estás descargando tus enojos o sea. Me suena, me suena. O sea, realmente. Sí, pues todos tuvimos, o sea, imagínate una mamá que le está platicando o un papá que le está platicando a su hijo, cuestiones de la pareja, cuestiones del dinero, cuestiones de su vida emocional. O sea, son realmente niños o niñas que están descargando en otro niño. No me lo tengo que imaginar, ¿no? Entiendo muy bien de lo que eso es. Y ese niño se acaba convertiendo el papá de sus papás. Exactamente. No. Entiendo. Porque lo que hace una mamá que no asume su adultez es construir niños que la rescate, ¿no? Niños o niñas que la rescate. O sea, muchos quienes cuidamos a nuestra mamá y quisimos rescatarla y protegerla de nuestro padre porque la hacía sufrir. O sea, muchos los que hicimos esto fue un llamado que ella nos hizo. Como están, como papá mamá están abandonados o sienten que fueron abandonados. Entonces buscan en los hijos lo que los papás no le dieron. Así es. Y lo que ellos no son capaces de hacer. De darsas y mismos. De darsas y mismos. No es poco común que los papás son llamados. Mi aum, mi aum, mi aum. Mi aum, mi aum, mi aum, mi aum, mi aum, mi aum, mi aum, mi aum, mi aum. O sea, que es la aum, mi aum, mi aum. No. Es momento de hacer una terapia. Vamos a cerrarlos. Ya las de las soluciones, de danambas. Si se puede salir, nunca estar de para salir. ¿Cómo? ¿Cómo empezamos a cenar? A ver, yo lo pondría en pasos. O sea, el primer paso. Conocer tu personalidad herida. Conocerla. Conocerla. ¿Cómo se manifiesta hoy? Entos relaciones. En la relación contigo, con tus hijos, con la comida, con el amor, con el dinero, con todo. Porque en todas las áreas de nuestra vida, verme. Con la comida también abandono y rechazo. ¿Se refleja la comida? Sí. ¿Cómo hemos demás para sentirnos? O sea, puede haber rechazo las personas que no les gusta la comida, que todo les caiga mal, que tengan problemas con la vida de su chapa. ¿Cómo comer demás? O comer demás. O sea, para sentirse. Para acompañado lleno. Sí. Acariciado. El dinero. La vida es dulce, buena, compensado. O sea, la comida tiene mucho que ver con mamá. Paso uno, autoconocimiento. Autoconocimiento. A ver, ¿cómo se expresan estas personalidades? ¿Cómo se expresan estas personalidades? Claro. ¿Te quedas así? Y luego. Fisos el que mi mamá cuando llora. Sí, es hermoso. Es hermoso. Es hermoso. Porque de verdad, además, la rima. ¿Pero qué? Porque a por una tera. ¿Pero qué? ¿Pero qué? La. O sea, cuando tú consultas la emoción, la emoción es muy chismosa. Y la emoción es una mensajera del mensaje primario, de cuando se hizo ese dolor. Y lo único que necesitas en una terapia nivel, digamos, más profundo, es así, tú tera peuta, te lleva a tu emoción y a tu cuerpo, a tus sensaciones y a tu mundo interior, entonces esa terapia es más profunda. Claro, porque hay muchos terapéutas que se quedan a más en el análisis. Así es. Eso está mal, ¿no? No. Pero tienes que saber que estás analizando. Pero una cosa es analizar y otra cosa es sanar. Es otra cosa muy diferente. A veces necesitamos ese paso uno. Como primer paso, claro, si fue super bien. Y es el paso uno de un proceso largo, donde después nos vamos a terber, por ejemplo, yo tengo grupos de sanación. Esos grupos duran seis meses. Sí, después de haber. Hay personas que se echan los seis meses entendiendo y nunca tocan suceridas. Y después se avientan otros seis meses del mismo grupo. Ahora sí, ya entendí, ahora sí. pero es que es normal, da miedo. Así es. Da miedo. Duel es, duel es una herida fuerte y mientras más fuerte y profundo a la herida, más miedo de asentirla. De hecho es muy sospechoso que alguien vaya a tocar sus heridas sin esa precaución. O sea, sin ese miedo, porque ese mecanismo de miedo es sano, te protege, o sea, no deberíamos nadie de abrir nuestros dolores más primarios sin tener esa precaución. Piotr, eso que diga es tan importante porque es un proceso sagrado. Cada quien merecemos, decían mis maestros de psicología espiritual, cada quien merecemos la dignidad de vivir nuestro propio proceso y el respeto de vivir nuestro propio proceso. Me irritan poquito cuando llegó a ir a algunos motivadores por ahí, así muy apasionados, que no dudo que lo digan como una intención, pero te dicen como cosas como hasta cuando vas a sanar y hasta cuando vas a soltar y vas a permitir que Dios te toque y no, y hasta cuando te vas a abrir. Sí. Uéis, espera, hasta que pueda yo, porque ¿por qué me tienes que gritar y decirme y cuestionarme hasta cuando, pues hasta que me toque a mí, porque cada quien tenemos un proceso sagrado y esa moroso, darte el tiempo y no estarme obligando a brincar porque tú dices que yo ya tengo que brincar, espera a ti. ¿Por quién eres tu povenida? Agritarme y decirme que hasta cuando, pues hasta que esté yo listo. Sí, no, es como seguir en el látigo con el que crecimos, ¿no? Sí, así de ya y cuando vas a seguirle dando espacio a tu madre, perdona tu madre, cuando alguien te diga, perdona tu madre, espera a ti. Sabes que date la vuelta y siquiera le diga, o sea, perdona tu madre, es que no, pero es un proceso. Es un proceso, pero luego tú lo meten con culpa, porque te meten a Dios, entonces, y Dios, se está invitando, te está diciendo, te está abriendo los brazos, pues sí sí que me lo sabra, pero yo también estoy listo para ver el abrazo. ¡Aguántenme! Claro, claro. Tú he estimado. Y sabes que después se hacen curaciones, me vino una palabra, pero no que igual no está bien. ¡Curación, curación, curación, curación es temo! ¡Temu! Como la plataforma está. Yo me quiero estar mucho los memes que dicen, pediste tú, no sé qué, te vino a tu chanclas, temu. Entonces, ¿qué está? La plataforma está chino. ¡Más chafas, ¿no? Sí, como de más chafas, es lo que. Se veía bonita, se veía bonita, se está bien, chafas. Ah, así. No estarán tan buenos. Es la salación, "temu". Les la salación, "temu", donde le pones. Qué buen ejemplo. No, no, no, le pones un parche ahí. Chafa, no, a la sanación. Cuando en realidad no, no se, no se hecho la chama. Es realmente querer ignorar lo que hay en el fondo de nuestra alma y ponerle un parche ficticio a nuestro dolor. Que se ve bonito, pero está chafa. Ya perdone a mi mamá. Si yo lo perdone en un retiro. Ah, no te. Yo sané en una excepción de terapia en un curso que tome. Escuchando, digo, por favor, o sea, sanar y perdonar es un proceso largo, comprometido, muy eleccionador. El proceso es, en realidad, lo que sana. Ya, no. Tiene capitas. Sí, tiene capitas. Sí, tiene capitas. Sí, tiene capitas. Sin que sea evolucionar, o sea, es un proceso muy bonito. Y si te tardas años en perdonar. Sí. Sí. Es un proceso. O empiezas por entender. Sí. Ya sé dónde viene, merida. La voy comprendiendo. Sí. Voy conectando y sigo explorando y luego empiezan a aparecer otras piezas. Ah, y entiendo mejor porque pasó este. Y de repente, un día, sin estar empujando. Sí. De repente, puc. Sucede algo maravilloso. Sí. Sí. Yo siempre pienso. Sin prisa, pero sin pausa. Sin prisa, pero sin pausa, claro. Y que sea realmente una filosofía de vida. Claro. Una práctica cotidiana. Claro. Donde todo en la vida sea una posibilidad de verte. Sí. O sea, las etapas no se terminan. El autoconozimiento no es de "Ya me superconozco, ahora pasaré a la etapa, de voy a sentir". No. O sea, ese de pronto, hay cosas que te conoces. Todos los días te conoces un poco más. El autoconozimiento nunca se acaba. Sí. Pero entonces, después, ya eres no solamente capaz de entenderte, sino de sentirte. Y eso lleva las cosas a otro nivel. Y a veces avances y luego das un paso atrás. Así. Sí. Yo pensé que ya lo había sanado, pero la vida te mando una prueba. No. Porque además, o sea, el crecimiento no es así. No es así como el línea recta. Es un círculo. Es un círculo. Es un círculo. Ni siquiera pico si caídas. No, no. No, no. Es pico si caídas. Es un círculo. ¿Por qué es un círculo? Donde de pronto estás en tocando tus infiernos, no? Eso sin fiegnos, si los aprendes, si los haces conscientes y los anas te llevan a un nivel de crecimiento, a un nivel, a una cúspide. Y después, otra vez un descenso, donde otras aspectos de la vida te llevan a tocar vulnerabilidad. O sea, es como la primavera, el verano, el otoño y el invierno, ¿no? Eso son nuestros ciclos también vitales. No siempre nos sentimos fuertes poderosos capaces. Hay veces que nos sentimos feos, tontos, inadecuados. Hay veces que nos sentimos confundidos, que nos da miedo. No importa quiénes sea, no importa la información que tengamos. El trabajo interior que hay hemos hecho. Pero está bien. Es parte de. Porque a veces estamos invernales y estamos hacia dentro y no queremos ver a los demás, y no queremos ser los populares ni que nos quieran ni querer, ni abrazar, ni saludar. A veces que estamos primaverales, está muy bien porque en esta fase se contacto, la gente nos cae bien, nos sentimos con esa conexión y a veces estamos soltando, hay etapas, hay ciclos de nuestra vida, donde estamos cerrando con todo, te cambias de casa, de trabajo, cierra relaciones, sueltas proyectos, cambias. O sea, hay etapas donde estás soltando situaciones como lo toño, ¿no? A veces crees que ya que ya superaste o que ya sanaste y te das cuenta que no. Si no. Amor, men, ya sanaste un poco, pero te das cuenta que no está completamente sanado y recaes. Sí. Y en vez de decirte, "Hasta cuando voy a no". Sí. Porque fui pagué 100 dólares el motivador y me dijo, "Hasta cuando". Esa curiosa terapia no sirvió de nada. No, no, entonces hasta cuando. Entonces digo, mira que interesante. Claro. Yo pense que había sanado, no es sanado y el primer paso es darme amor y amor es aceptar llamarme en donde estoy y no estarme culpando de hasta cuando vas a salir. Sí, porque eso es lo que te prometen a veces estas juraciones temo. Couraciones temo. O sea, donde te prometen que estando ahí ya no vas a pasar por tus inviernos. Sí. Ni por tus otoños. Sí, sí, sí. No, si vas a pasar, pero vas a tener mejores herramientas. Vas a darte cuenta que estás ahí. Vas a aprender de tus otoños de tus inviernos. Vas a estar más fuerte. O sea, no dejemos de creer que hay que correr del dolor. No, la vida te lo va a tocar siempre. La diferencia es con cuántas armas vas y vives ese dolor y dejas de ignorarlo, de correr, de interpretar, de proyectar. Es es tu dolor. Sí. Y cuando creas que ha sanado, el universo diosito, la vida de mundo, la naturaleza, es perversa. Amorosamente, te denvié una persona que te va a recordar eso. Sí. Que crees que hayas sanado. Sí, sí, sí. Y va a decir, no es sanado. Sí, sí, sí, todo orfum. Ya, he bajado de retacha. Sí, yo de verdad, a veces pienso que las parejas, por eso, tener pareja están confrontantes. Porque nuestra pareja es el diablo perfecto para irnos a esos inviernos que creíamos superados. Y que, pero si tú estás ahí con otras herramientas, entonces vas a poder abrazar y aprovechar todo lo que a veces las relaciones nos permiten conectar y accesar para de verdad transformar en otros niveles. Porque no podemos transformarnos en el control. O sea, si quieres controlar la pareja controlable, el trabajo controlable, los hijos controlables, la casa controlable, todo controlable. Parecible. Todo eso no te va a permitir crecer. Ni creces mientras le es un libro, o escuchas un podcast o estás en la sesión de terapia, si te das cuentes en la vida real ya que vas y prácticas lo que supuestamente aprendiste. Sí. O sea, hay personas que dicen que feliz era cuando no escuchaba el podcast de regil. Por aquel escucho soy consciente, me doy cuenta, ya no vivo en la ignorancia. Y te voy a decir, es bueno, es un ejemplo, ¿no? Sí, sí, también, también. Hasta cuando le vas a dar like a este episodio y te vas a dar cuenta. ¿Qué? ¿Por qué? O sea, todos episodios más te faltan para sanar. Para sanar y salir de esa posición de víctima. ¿Cuántas veces más tiene que regresar a la mar o igual a decirte? ¿Qué hay que sanar al invierno? Sí, sí. O sea, yo no soy si. Con un dedito parte, no? Sí, sí, castigador. Y dedo cascuyador, perseguidor. Que te dice? Enquisidor. Ya yo ya sané, te toca a ti, si no sanas ahora. Si, es culpable. Sabes que no hay que. permitirle a nadie, menos a nosotros mismos ya tratarnos. Sí, o menos pagar un boleto de $100 o $100 para que te griten. Y además de verdad hasta endeudarte para ir a hacer eso, para ir a vivir eso. Es que eso nos anota el borota. Sí. Te pude al borota. Así. Pero eso no es la sanación. No, esas son sanaciones. La sanación temo. No vayas a los sanaciones. Es más, bueno, a veces te sirve para reaccionar, para despertar de todo, pero esa no es la sanación. La sanación es un proceso interno a veces tardado, pero parte de la fórmula es que lo haga siempre desde el amor, y el amor es tenerte paciencia. Sintomas, síntomas de sanación. Síntomas de sanación. El primer síntoma es que puedes elegir desde la comida hasta las relaciones con más salud. O sea, si antes te tenías que echar el pastel completo, ahora pruebas y decides hasta cuando. Si antes te tenías que chutar a tu amiga tóxica que se le pasaba hablando mal de un esposo con el que nunca iba a terminar, o sea, ya realmente espacias tus encuentros con ella. Ya no estás en lugares donde se habla mal de otros, o donde no te sientes cómoda. Vices no, sin culpa. Dices no sin culpa. Tu disposición hacia la salud en los distintos ámbitos es mayor. Oye, en la marqueta, la libertad de cuando aprendes a decir no algo sin inventar una mentira. Sí. Exacto. No quiero verte, no quiero salir o no quiero ir al lugar. No me la tensas. Es un nadó. Sin tener que inventar, es que tengo trabajo. Es que esto ya es que me enferme, es que mi abuelita se murió. Esa gente. Yo con los cojentes que ha matado a la abuela tres veces, se les olvida y la vuelven a matar. Esa, de verdad está muy enferma mi abuelita. Sí. No puedo ir, quisiera. No, o sea, la libertad de decir, no se me entoje el plan. Exacto. No tengo, no tengo ganas de hacer eso. Cuando nosotros ponemos un límite, sin justificarnos, sin mentir, sin culpar, sin pedir permiso, sabemos que podemos conocer. Sin justificar, sin contar una gran historia detrás de mi decisión. Sí. Realmente, es tan sanado, es decir, no se me entoja. No quiero, no, en realidad no, no es lo que hoy quisiera necesito. Es tan sanado, porque hay una parte de ti que al hacerlo, es como si recuperara un padre protector. Pero otro síntoma de sanación, Marco. Sí, síntoma de sanación. Es que es que tú tienes más disposición a la conservación de la vida. O sea, tienes más respeto por la naturaleza, más respeto por el agua, más respeto por los animales, más respeto por la vida, ¿sabes? Más compasión, más compasión. Cuando tú vas recuperando, a ver, o sea, de alguna manera, nuestro trauma, nuestras heridas nos congelan la humanidad. ¿Qué somos? Y cuando vamos anando, te vas conectando más a nivel afectivo con tus hijos, te vas conectando más a nivel afectivo de fondo con la vida, te vas sintiendo parte de la vida, vas eligiendo los sanos en todos los sentidos. O sea, yo, por ejemplo, así un día de jefuma, simplemente ya no lo volví a extrañar, ya no lo volví a necesitar. Jamás fue un. no voy a fuejar porque hice un joramento. No está cuando. Un día alcanzó. Un día alcanzó para dejar a un hombre tóxico, un día alcanzó, porque no te debes de enfocar, en cambiar las formas, sino sanar los fondos. Claro. Al sanar ya no necesitas. Al sanar el dolor ya no necesitas de que el cigarro te adormesiera el dolor, porque el dolor. Porque en realidad eso es un síntoma de una enfermedad o de un rompimiento, de algo que no se quedó bien colocado en tu interior, cuando básico lo que es. Y eso, Marco, incluye conectar con el dolor de esa experiencia. O sea, no solamente. Cuando vamos al sentimiento, entonces vamos a conectar con un dolor ojo, no un dolor catártico, de "pegal de a tu madre, mientale la madre a tu padre, patea, yora". "Pegan a tu madre, no con quien recomienda pegando el madre". Había una corriente hace muchos años, no, de terapia psicocorporal, que es. Imagínate a tu mamá en el cojín. Y dale y "pegal de y dale". O sea, y patea tu padre y mientale la madre. "O yora, yora, yora". Yo estoy totalmente en contra de esas catarsis, porque en realidad te llevan totalmente reptiliano y tu adulto o tu neocortesa está ya devorada por esas catarsis. O sea, simplemente hacer que el niño haga una verrieta, darle rienda suelta al dolor, un buen descargue, pues, a la mejor sí, pero no sana, eh. Y a la mejor no es un buen descargue tal por que retraumatiza. Retraumatiza. ¿Por qué el lugar donde pagas periar romper televisores y cosas así que te dan un martillo y rompes cosas? Así, y todo, ¿qué es? Y te protege, te pones ahí todo un equipo para que no te las times y pagas periar romper cosas como terapia. Digo, si las vas a romper, mejor romperlas ahí en tu casa, ¿no? Claro, bueno, pues sí, o sea, pero imagínate la posición que adopta frente a la violencia. Tú no estás a favor de eso. Yo no estoy a favor de eso. Yo creo que necesitamos sentir nuestras emociones de manera consciente, sentirlas con un adulto interno que las acompaña. Sí. No como un niño. O sea, no te va a servir de nada. Es que a mí nunca nadie me quiso, mis papás fueron unos, no sé qué. Y aquí mamá, toma, porque nunca me viste. Ok, yo creo que si quieres sentir y validar ese dolor, tiene que estar siempre tu neocortesa o tu parte consciente acompañando ese proceso emocional. Sí. Porque ahí, ahí aprendizajes, conciencias, hay muchos aspectos que tienes que integrar a tu cortesa, no descargarlo desde una parte primitiva, ¿no? Entonces tú, por ejemplo, puedes ir a ese seno donde tu papá te golpeó, porque tu hermano te culpo por algo. Y entonces tú siempre las guarda mucho resentimiento, porque tu hermano dijo que tú hiciste algo que no hiciste, ¿no? O sea, si tú vas a ese seno a repetir y entonces tú ¿por qué me hiciste? Y no hay un adulto que diga, ok, o sea, en realidad esto me noja, me duele, siento tristeza, no debiste hacerlo, no fue justo, yo no lo hice. Pero si tú tienes un adulto consciente en la reparación de esa escena, vas a poder integrar cosas interesantes, lecciones, situaciones que tú generaste, permitiste, cuestiones que tenían que ver con tu papá, con tu mamá. O sea, siempre en la terapia tenemos que tener un adulto acompañando los procesos o los infiernos o estos lugares internos, ¿no? Como los griegos decían el inframundo, o sea, ese viaje al inframundo tiene que ir acompañado de la conciencia, no simplemente hacer ese viaje catártico sin ningún adulto que vaya como perdonando, integrando, conectando, aprendiendo. Entonces, el que va al mando es el adulto, en todas las áreas y en todos los momentos de nuestra vida. O sea, si tú vas a elegir salir con alguien, el híjelo desde el adulto. Y después te diviertes con el niño, pero el adulto lo eligió. ¿Qué opinas de la terapia de. no sé en español? En inglés le dice "free free form writing", o sea, escribir sin una forma, sin una estructura específica, donde me acuerdo que escribíamos cartas, o sea, le dejaba yo mi niño anterior, escribir, pero nunca lo leía, nunca lo leía y quemaba las cartas sin leerlas. Entonces, no tenía que tener la gramática bien, el orden bien, la letra bonita ni nada, y simplemente ahí me desagaba. Escribí, escribí, esacaba, coraje, fuixos, groserías, todo. Una cartita flada, flada, sacar, sacar, sacar, sacar el coraje, nadie la iba a leer, obviamente. Ni yo le iba a leer. Ni la iba a conservar. Ni le iba a conservar. Y ahí mismo la hacíamos bolita, la depositábamos en una cosa ahí del humineo y se quemaba todo. Me parecería útil, útil porque tú lo acabas de decir, ¿no? O sea, hay veces que no hemos dicho cosas a nadie. ¿Cómo sacar, sacar? Y hay cosas que en estamos pronunciar y que en estamos. Y que a la mejor no se las. Puedes decir, o no una apelta no le puedes platicar todo, o no de esa forma, o sea, es un descargue, como energético, veces. Ajá, es un. De darte la licencia de decir, este me dolió, teodio, me sentí terrí, o sea, y después de eso, obviamente, venía acompañado de un proceso de una medicación, de un ejercicio de integración, pero era como dar. Además, es interesante porque estás escribiendo y de alguna manera al escribir, hay un proceso adulto ahí, ¿no? Sí. A veces, si ponemos ir a las diastros, escribíamos con la izquierda, porque hicieron proceso en el niño anterior, porque con. Si escribes con la mano con la que normalmente no escribes, a menos que se se han vivía esto, escribamos bien con las dos, empiezas a escribir como niño cuando escribes, en mi caso con mi mano izquierda, escribo como niño. Ajá, así. Entonces, a veces era sacarlo como niño. Como niño. Por eso no importaba que. O con el lado de. No importaba la gramática, no importaba el tipo de letra, no importaba en los renglones. por ejemplo es de más free form writing, o sea, escritura libre de forma y la sacar, sacar, sacar, acompañado de un de profesionales con un proceso pre, era como la dona, era como el sandwich, era un proceso previo, sacar y luego cerrar y se sentía liberador, liberador, pero es un proceso. Sí, y mira, yo también no hay pienso que hay muchas, muchos caminos para sanar, o sea, solo hay que realmente elegir los caminos y resonar con los caminos, porque no a todos les va a funcionar en la escritura libre, no, todos les va a funcionar, ir a un grupo de sanación, a la mejor ni esta no atrapen habitual, hay quienes se encuentran sanación en la espiritualidad. O el gestal no la silla vacía y ponerte a hablar con todos los descanso, algunos es una amradilla. Sí, también otro gran síntoma es cuál es la calidad de tus relaciones. O sea, en tus relaciones hay conexión, hay vínculo, hay verdad, se trabajan temas incomodos, sabes enojar, sabes pedir, sabes dar, sabes recibir, o sea, eso también es un gran síntoma de cómo estamos en nuestras vidas. Para ver si nos compramos esa sanación temo o en realidad sí estamos yendo profundo y viendo cambios reales. Gracias a la mar de rueda. No te podemos encontrar para tus retiros, para tus cursos, para seguirte y aprender más de ti. Bueno, pues yo fundé la Academia de la Mar de Riguela, que es un espacio para Sanabel Alma. Ahí damos retiros, terapia, individual, terapia grupal. También tengo una formación con mi método para los que les gusta o tienen la vocación de servicio y quieren acompañar a otras asanadas las heridas. O sea, hay veces que como terapéuta, como coge usted sientes estancados y sientes que no avanza tu consultante, tu paciente, entonces a la mejor se falta más trabajar heridas, trabajar todo, estoy de fondo. Entonces, bueno, en mis redes, anamar.ruvuela, mi página, que a mí me han amado igual a punto con, están todas estas actividades. O sea, tengo retiros para parejas, retiros para mujeres y hombres. Grupos de sanación que está abajo con las heridas de grupo y terapia individual y la formación con mi método, todos hacemos en la Academia. Ahora sí que para a la medida de quien de quien necesite trabajar su serido. Y tú retiros, por ejemplo, este que viene que es en mi retiro en Cosumel del 21 al 25 de mayo, vamos a trabajar. Es un retiro para mujeres que siempre están resolviendo, cargando, que no saben pedir, que sienten que están exaustas, que necesitan trabajar la reconciliación con su ser mujer, con su recibir, con su enfermarse, con su vulnerabilidad. Vamos a vamos a hacer un espacio muy bonito. Gosozo entre mujeres fuertes para trabajar con todos los aspectos. Cuando hagas uno de retiro para niños que se brincaron su niñez y su adolescencia, me hablan. Sí tengo, a finalos de los dos. Cuentamos en grupo. Ahora le va, finales de año ya estás. Anamaro Riguela, gracias por estar con nosotros. Gracias, Marco. Es un placer, gracias, por la. Te queremos, te andiramos mucho. Una plaza para Anamaro Riguela. Gracias. Gracias, por estar en el podcast. Gracias, gracias. A mí encuentre como Marco Antonio Riquil, en todas las redes sociales, compartan Copinal, y compártan este episodio del podcast y se le comparten en su ticto, con su Instagram, tiquete en Anamaro Riguela, tiquete en Anamico, Marco Antonio Riquil, nos encanta verle sus comentarios en redes sociales aquí en el canal de YouTube, activen la campanita, suscribanse y dejen aquí abajo los comentarios, que fue lo más importante que aprendimos. Gracias de todo, gracias. Te quiero mucha media. Yo también. Es un privilegio conocerte y comienzo y con ti. Para mí también. Tróximamente las otras heridas y límites. Y límites. Pendientes. Vendientes. Gracias. Gracias. Gracias a nuestros alumnos o estudiantes de AlmaMarish.com, que están con nosotros. Gracias, chicas. Con un vergonido. A la próxima. Alcanza tus máximos potencias. [Música]

Podcast Summary

Key Points:

  1. Las heridas de abandono y rechazo son universales y afectan a todas las personas, independientemente de haber tenido una infancia ideal.
  2. La herida de abandono proviene principalmente del padre, mientras que la de rechazo se vincula con la madre, aunque ambas pueden estar presentes en cualquier relación parental.
  3. Estas heridas se originan por la falta de vinculación afectiva, no necesariamente por eventos dramáticos; pueden ser pequeñas acciones constantes como ignorar o descalificar al niño.
  4. El 60% de los adultos experimentan abandono emocional en la infancia, lo que puede generar ansiedad, baja autoestima, insomnio y dificultades en relaciones adultas.
  5. Los mecanismos de defensa desarrollados en la infancia (como portarse mal o buscar perfección) persisten en la vida adulta, creando barreras para satisfacer necesidades afectivas.

Summary:

La conversación aborda las heridas emocionales de abandono y rechazo, comunes en todas las personas, incluso en aquellas con una infancia aparentemente feliz. Se explica que el abandono suele asociarse al padre y el rechazo a la madre, aunque ambos pueden manifestarse en cualquier figura parental. Estas heridas no requieren eventos traumáticos; pueden surgir de la falta de disponibilidad afectiva, como padres ausentes emocionalmente aunque físicamente presentes.

Estudios indican que más del 60% de los adultos reportan abandono emocional en la infancia, lo que se relaciona con ansiedad, insomnio, baja autoestima y dificultades para confiar en relaciones adultas. Los mecanismos de defensa, como controlar todo o buscar atención negativa, son respuestas infantiles que persisten y obstaculizan la sanación. Se destaca que la interpretación infantil de la ausencia parental (incluso si los padres trabajaban para proveer) deja huellas profundas.

Sin embargo, se enfatiza que estas heridas pueden sanarse mediante trabajo terapéutico, como retiros o terapia enfocada en el niño interior. La conversación invita a reconocer que no se debe normalizar el sufrimiento y que es posible transformar estas heridas para vivir con mayor plenitud y conexión afectiva.

FAQs

Son dolores emocionales de la infancia que surgen por la ausencia o falta de conexión afectiva de los padres, afectando la forma en que nos relacionamos y nos percibimos a nosotros mismos.

La herida de abandono suele venir del padre, por su ausencia afectiva, mientras que la de rechazo viene de la madre, por falta de vinculación y aceptación.

Sí, todos tenemos heridas de rechazo y abandono, incluso si tuvimos una infancia feliz, porque los padres siempre tienen limitaciones para vernos y amarnos plenamente.

Pueden causar ansiedad, baja autoestima, dificultades en relaciones, sensación de vacío, necesidad de control o comportamientos autodestructivos para llamar la atención.

No, pueden ser pequeñas acciones constantes, como ignorar o descalificar, que el niño interpreta como rechazo, o sentirse desplazado por un hermano que requiere más atención.

Sí, se pueden sanar trabajando en uno mismo, observando cómo afectan nuestras conductas y buscando reparar el vínculo con nosotros y con la vida.

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