Go back

47. Cómo dejar de sobrepensar

21m 56s

47. Cómo dejar de sobrepensar

La transcripción aborda cómo el ego crea catástrofes imaginarias que generan ansiedad y rumiación mental. La autora, María de Mundo, comparte siete reflexiones para romper ese ciclo. Primero, recuerda que el 90% de las preocupaciones nunca se materializan, y las que sí ocurren suelen ser manejables. Segundo, equivocarse no es catastrófico; los errores son parte del aprendizaje humano. Tercero, la gente no está constantemente juzgándonos, pues cada quien está absorto en sus propios asuntos. Cuarto, debemos tratarnos con la misma empatía que ofreceríamos a una amiga. Quinto, aceptar que no todos nos entenderán es liberador y reduce la necesidad de validación externa. Sexto, preguntarse si una preocupación será relevante en un año ayuda a ganar perspectiva. Séptimo, priorizar la paz mental sobre la perfección es esencial. Además, propone un ejercicio práctico: ante una preocupación, escribir qué la causa, cuál es el peor escenario posible y cómo se podría afrontar. Esto transforma amenazas difusas en problemas concretos y manejables. La autora invita a reflexionar con preguntas como cuántas preocupaciones son reales versus inventadas, y cómo nos hablaríamos con amor. Concluye que la paz es una elección y que mantener el ego a raya, junto con el amor propio, es clave para vivir con calma y autenticidad.

Transcription

3455 Words, 19764 Characters

Spanish
El 90% de las cosas que me preocupan nunca van a pasar. Quiero compartir con ti, siete reflexiones que pueden ayudarte a salir de ese bucle mental. Tenemos que dejar de ser tan egocéntricos. La gente no está pensando en ti. El aparte también es una elección. Y para mí es mi brújula innegociable. Algunabete ha sorprendido dándole vueltas a algo durante horas, incluso días. Y cuando miras atrás te das cuenta de que nada de lo que te mías llegó a ocurrir. Te ha pasado estar en la cama por la noche con el cuerpo agotado, reventada, pero la cabeza funcionando a mil por hora, repasando conversaciones, anticipando problemas, o imaginando escenarios que ni siquiera existen todavía. O a lo mejor estar viviendo un momento bonito, pero con la mente atrapada en una preocupación que todavía no ha ocurrido. Nuestro ego tiene una capacidad impresionante para crear historias u escenarios que sólo están en tu cabeza, en nuestra cabeza. Su motor es el miedo, nuestras inseguridades, la exigencia y la imagen que queremos proyectar fuera. Historia sobre lo que podría pasar, sobre lo que otros pueden pensar, sobre lo que deberíamos haber hecho o haber dicho diferente. Y lo curioso es que casi nunca estamos sufriendo por lo que está pasando, sino por lo que creemos que podría pasar. Hoy quiero hablar precisamente de todo esto, de cómo dejamos que nuestro ego se convierta en un creador de catástrofes imaginarias. Y de cómo podemos empezar a soltar un poco, ese hábito de comernos la cabeza constantemente. Pero antes, si eres nueva o nuevo por aquí, quiero darte la bienvenida. Soy María de Mundo, Coach, experta, en ego y amor propio y autora de los libros. Yo ego y la opinión de los demás está demás. En este espacio hablamos de ego y amor propio para vivir con más calma y autenticidad. Así que se te interesa entender mejor tu mente, tus emociones, tus relaciones, este es tu lugar. Y hoy vamos a hablar de algo de cómo dejar, de darle demasiadas vueltas a las cosas y quiero hacerlo de una forma diferente. Quiero compartir contigo siete reflexiones que pueden ayudarte a salir de ese bucle mental cuando tu mente, cuando tu ego empiece a imaginar escenarios a anticipar problemas o a castigarte con pensamientos que no te dejan en paz. Entonces, vamos a empezar con la primera reflexión. Así que apunta el 90% de las cosas que me preocupan nunca van a pasar. Si te vas a mirar tu historial de preocupaciones, es muy probable que descubras algo bastante revelador. La inmensa mayoría de las cosas que te preocuparon el pasado nunca llegaron a suceder. Y ese pequeño porcentaje que sí que sucedió no fue tan terrible. Nos pasamos la vida preocupándonos, dándole vueltas a cosas que podrían llegar a pasar que la cantidad de tiempo que desperdiciamos en esa rumiación, en esa energía, en esas emociones tan desagradables de miedo de tristeza, de ansiedad, para que luego encima nunca pasen es desolador. Y luego tenemos la parte de "oye". Pero es que esto realmente puede llegar a pasar o esto realmente pasó. Nunca es tan terrible. Pudimos con ello. Recordar que os hice un episodio hace poco de con esto también podrás. Porque muchas veces tenemos miedo nos anticipamos a posibles problemas que pueden llegar a pasar y que luego no fueron tan terrible. Nos podemos preocupar por conversaciones que nunca ocurren o por esa conversación que sí que ha ocurrido por lo que puedan pensar los demás o a lo mejor por problemas que nunca aparecen o por aquellos que sí aparecen y vemos como insuperables creyendo que el mundo se nos cae encima. Como decía, para esto te recomiendo el episodio que te he dicho antes con esto también podrás porque te va a ir a un montón. También por errores que nunca cometemos o por aquellos que sí que cometemos y que queremos merecer una condena brutal o por lo menos el mayor de los desprecios ya sea de los demás o de nosotros mismas. Como siempre, siendo los jueces más severos. Porque luego es implacable. Tienes que ser perfecta. No equivocarte porque cualquier errores es un fracaso porque cualquier error significa que tú eres un fracaso. Ya hemos hablado antes del 6go de negatividad en otro episodio que hasta cierto punto desde un punto de vista evolutivo y biológico tiene sentido, porque nuestro cerebro está diseñado para detectar amenazas, para sobrevivir. El problema es que ese mecanismo hoy se activa con cosas que no son amenazas o peligros reales. Un mensaje que tardan contestarse, una reunión de trabajo, una conversación cómoda y de repente nuestra mente empieza a construir una película que se le da de maravilla que nunca se va a grabar, pero que tiene mucho que ver con tu historia y con tu forma de ver interpretar el mundo. Por eso, no todos nos preocupamos por lo mismo. No todos interpretamos la realidad de la misma manera nuestras heridas, nuestras experiencias, las creencias que hemos heredado van a jugar un papel fundamental en estos pensamientos en bucle. Y aquí también tendrá un papel fundamental el miedo. Muchos miedos que nos han transmitido o muchos miedos que hemos adquirido y que, como decía antes, nunca serán tan terribles. Así que recuerda este ancla. Y en línea, con lo que acabamos de decir el segundo es, si me equivoco no es del fin del mundo, porque muchas veces lo que hay detrás de darle vuelta a salgo es el miedo equivocarnos, miedo a decir algo mal, miedo a tomar una decisión incorrecta, miedo a que algo no nos salga perfecto. Pero claro, la pregunta real es, de verdad equivocarse es tan grave como tu huevo te hace creer, porque claro, todos los seres humanos nos equivocamos. Las personas que amidas y idealizas tanto, también se equivocan. Las personas que parecen tenerlo tuvo do clara, también se equivocan. Es más, probablemente, las personas que suelen tenerlo todo claro son las que más sean equivocados, porque significa que son las que más sean atrevidos, más lo han intentado. Así que la diferencia no está en evitar errores, sino en cómo nos relacionamos con ellos. O más bien, en cómo nos identificamos con ellos, porque si cada error lo interpretamos como una prueba, de que no somos suficientes, de que no somos capaces o de que hemos fallado como personas, entonces, claro que cada decisión se vuelve completamente angustiante. Pero si entendemos el error, si entendemos que equivocarnos es una parte inevitable de estar vivos, entonces muchas de nuestras decisiones dejan de ser tan amenazantes. No somos máquinas diseñadas para acertar siempre, somos seres humanos aprendiendo sobre la marcha, que no lo mejor posible, y cada error que comete es implica una aprendizaje nuevo que antes no tenías. Cada error es una oportunidad. Así que recuerda, segunda reflexión, si te equivocas, no es tan terrible. Tercera reflexión. Esta es importantísima, le hemos hablado en varios episodios también, y es uno de los pilares de mi libro, la opinión de los demás está demás, y es nadie está analizando cada uno de mis movimientos. Esta reflexión suele ser bastante liberadora, porque muchas veces vivimos como si el mundo estuviera observándonos con una lupa. El ego ya sabes que es egocéntrico, así que pensamos que los demás están evaluando cada palabra que decimos cada gesto, cada decisión que tomamos, pero la realidad es bastante más simple, porque la mayoría de las personas están demasiado ocupadas, pensando en sus propias preocupaciones, no están analizando las truñas. Ese comentario que crees que quedó tan raro, probablemente nadie lo está recordando. Es el error que crees que todo el mundo vio, pasó completamente desaparecido, y la mayoría ni se dio cuenta, así que cuidado porque tenemos que dejar de ser tan egocéntricos. La gente no está pensando en ti, y si lo hacen, es una pequeña fracción de tiempo, como para que tú le des ese peso que determine las decisiones de tu vida. Es decir, la mayoría de las veces, como he dicho, las personas no están pensando en ti, no están analizando tus comentarios, no están analizando tus acciones, no están analizando tus decisiones, no están pensando en ti. Pero es cierto que las personas comentamos, nos gusta hablar de otras personas, nos gusta dar opiniones, pero si eso realmente pasa, porque la mayoría de veces pensamos que la gente está pensando en nosotros cuando no es verdad. Pero si es fuera así y sabes que Fulanita ha hablado con Venga Nita de esto que te pasó, o de esto que tú dijiste. Para ti es un mundo que engloba a toda tu vida, que engloba toda tu preocupación, engloba todo tu pensamiento, rumiente y para ellos o para ellas ha sido un pequeño fragmento de sus pensamientos del día, porque no eres tan importante para nadie. Entonces, vive tranquilo, deja de tomar decisiones desde el miedo o dejan y no tomar decisiones desde el miedo, porque no puedes detener tu vida, no puedes detener tus deseos y tus metas, por si alguien lo va a comentar. Y esto no significa que no le importemos a nadie, significa que a cada persona está lidiando con su propio mundo interno y la mayor parte de las veces, ni siquiera lo conocemos. Cuarta reflexión, si mi amiga estuviera pasando en esto, ¿qué le diría? Esta es una pregunta súper poderosa y a mí personalmente me gusta hacerlo con mis hijas, porque muchas veces, muchísimas veces, somos increíblemente duros con nosotros mismos, pero no con los demás, nos hablamos con una exigencia que jamás utilizaríamos con alguien a quien queremos. Imagínate que tu mejor amiga te dice, "Fuf, estoy fatal, siento que he hecho todo mal, que cagada, le dirías que es un desastre, le dirías que debería haberlo hecho mejor", o a lo mejor, le hablarías con empatía, con perspectiva y con amor, porque curiosamente sabemos perfectamente cómo tratar con amabilidad a los demás, pero se no se olvida, aplicarlo a nosotros. Y esto es una muestra brutal de falta de amor propio, ahí te lo dejo. Así que hacerte esta pregunta cambia mucho la perspectiva, porque muchas veces, lo que necesitas no es una solución perfecta, sino un poco más de compasión y de amor hacia ti misma. Quinta reflexión, no pasa nada si alguien no me entiende. Otra vez un fuente de pensamientos en bucle es el deseo de que todo el mundo nos entienda. Queremos que nuestras decisiones tengan sentido para todos y para todo, que nuestras explicaciones compensan a todo el mundo, que nadie interprete mal nuestros comentarios o nuestras intenciones, pero eso es prácticamente imposible porque cada persona en el mundo ve a través de sus gafas, de su historia, de sus creencias, de sus experiencias. Y eso significa que dos personas pueden ver la misma situación y entender cosas completamente distintas. Y eso no necesariamente significa que alguien esté equivocado. A veces simplemente significa que uno está mirando desde un lugar diferente. Y aceptar que el noto del mundo nos va a entender puede ser profundamente liberador, porque nos permite dejar de gastar, por favor, tanta tiempo, tanta energía, intentando justificar constantemente quiénes somos, lo que decimos, lo que hacemos. Y claro, esto también está profundamente vinculado con la importancia que le damos a la opinión de los demás, al que dirán, a la imagen que queremos proyectar, porque nuestro ego busca constantemente la malidación. Como decía, podéis ver mucho más en profundidad en mi libro "La opinión de los demás" está demás. "Sexta reflexión". Esto que me preocupa será importante en un año. Esta pregunta tiene un poder enorme para devolvernos un poquito de perspectiva. Cuando algo nos preocupa mucho, nuestra mente lo coloca en primer plano, se olvida de todo lo demás y parece que no hay luz al final del túnel. Parece algo gigantesco, urgente, importantísimo. Pero si ampliamos un poco la perspectiva temporal, muchas cosas cambian, así que preguntate. Esto será realmente importante dentro de un año. Seguire pensando en esto dentro de cinco años, porque la mayoría de las preocupaciones pierden muchísimo peso cuando las miramos desde la María del futuro. No todo merece ocupar tanto espacio mental en nuestra vida. Y realmente, casi nada es tan importante y estar perdiendo su tiempo y energía, donde no lo es extremamente desgastante. Sétima reflexión. Esta para mí es fundamental. Hoy elijo la paz antes que la perfección, porque muchas veces el bucle mental aparece porque estamos intentando controlar absolutamente todo. Intentamos hacer roto perfecto, decirlo correcto en todo momento, tomar la decisión ideal, pero la perfección es una meta imposible porque sencillamente la perfección no existe. Y cuando la perseguimos, muchas veces sacrificamos algo muchísimo más valioso. Nuestra paz, mental. Entonces, ¿qué elijes? Esa falsa percepción de perfección o elijes tu paz. Y creo que esta es una de las preguntas más importantes para soltar. Es igual que la pregunta de ¿qué elijes tu paz o tener razón? Así que muchas veces a la hora de tomar decisiones, no es tanto cuál es la decisión perfecta, no es tanto cuál es la decisión en la que voy a quedar mejor o las cosas van a salir mejor, sino cuál es la decisión que me va a dar más paz o más calma. Porque la paz también es una elección y para mí es mi brújula innebociable. Está aquí las siete reflexiones y ahora te voy a dejar tres preguntas, buenas dos preguntas y un ejercicio práctico para que reflexiones sobre todo esto. Yo te recomiendo que tengas siempre apuntadas estas siete reflexiones a lo mejor en un post-it, en tu despacho o en el espejo del baño o al lado de tu mesilla de noche o quizá en las notas del móvil para repasarlo cada vez que entre en bucle. Esa es una episodio que nos va a ayudar mucho a empezar a dar los primeros pasos para dejar de imaginar este lado de las catástróficas, de pensar que todo será terrible de que no podremos con ello, de que las personas están siempre mirándonos, juzgándonos, atacándonos porque no es la realidad y puedes repasarlo. Así que ahora te voy a dejar estas dos preguntas y este ejercicio, pero antes quiero contarte que voy a dar una masterclass sobre cómo dejar de comer de la cabeza, donde vamos a ver todo esto mucho más ampliado, con mucho más contenido, con muchos más ejercicios para que realmente puedas priorizarlo y puedas empezar a dejar de darle vueltas a todo, que puedas empezar a soltar esos pensamientos en bucle y rumiantes que son tan agotadores. Así que como siempre en la descripción del vídeo, te voy a dejar toda la información para que puedas apuntarte, para que puedas ver qué vamos a tratar y si te apetece, nos vemos en unos días. Y ahora sí, vamos con las preguntas. Cuantas de las cosas que hoy te preocupan son hechos reales y cuántas son historias que tu mente está inventando, porque como sabes, la mayoría de veces estamos sufriendo por cosas que no están pasando, sino por lo que creemos que podría llegar a pasar. Bien, apunta la, da pausa, lo que necesites, reflexiona sobre ello, segunda pregunta, si pudieras hablarte hoy, con la misma empatía, amor y compasión que tendrías con tu mejor amiga o con tu hija, que te dirías. Piénsalo bien, sobre eso que tanto te preocupa que le dirías a tu mejor amiga. amiga, seguiría tratándole con tanta dureza y empezarías a mirar la con desprecio o con humanidad. Y tercero, como decía, está no es una pregunta, sino una práctica, y quiero que lo hagas cuando estés justo con esos pesamientos en bucle. Entonces la próxima vez que te descubras, tu, tu, tu, tu, tu, tu, tu, tu, tu, podándole vueltas a algo, escribe estas tres cosas. Primero, ¿qué es exactamente lo que te preocupa? Segundo, ¿qué es lo peor que imaginas que podría pasar? Y tercero, ¿qué podrías hacer si eso realmente ocurriera? Es decir, hemos hablado de que la mayoría de las preocupaciones que tenemos no van a suceder y se suceden, no van a ser tan terribles y como siempre, con eso también podrás. Y probablemente, dentro del año o dentro de cinco años, no tendrá ninguna importancia. Pero vamos a ponernos en este escenario. Vamos a pensar que sí, que nos va a pasar lo peor que nuestro ego está imaginando. ¿Qué puedes hacer tú? ¿Cómo puedes salir de ahí? ¿Qué opciones tienes? ¿Qué si está bajo tu control? Es decir, ¿qué si puedes hacer al respecto? ¿Y qué necesitas soltar? Porque no depende en absoluto de ti. Por mucho que le desvuelta a la cabeza, por mucho que tuve buen intent de protegerte, pensando, quedándole vueltas a la cabeza, todo se va a solucionar. ¿Sabes qué? Eso no es verdad. Entonces, en el peor escenario, ¿qué puedes hacer? Yo no normalmente me considero, creo que os hables de este en un episodio, una persona muy positiva y me encartas en la verdad, porque veo la vida bastante bonita y con mucha alegría, ¿no? Y eso significa que no sea consciente de que van a pasar las versidades, de que no todo va a salir como yo espero, de que de vez en cuando la vida me va a dar una ofetada. Y cuando tengo esa preocupación, mi forma de afrontar la no es "uí no, va a pasar todo lo mejor porque eso es muy positiva". Es haciendo esto tercer ejercicio. ¿Por qué? Porque si yo me pongo en lo peor, busco herramientas para poder afrontarlo. Quizás ese peor ni siquiera vaya a ocurrir, pero hoy es realmente tan terrible, por ejemplo, imagínate, si yo trabajar a por cuenta gena, lo peor que puede pasar después de esta reunión con el equipo o con mi jefe es que me despidan y qué es lo peor que puede pasar si te despiden. Bueno, pues que voy a tener en España, por ejemplo, dos meses de paro. Y mientras dos meses no, dos años, depende de cuánto haya trabajado. Vale. Y durante esos dos años, puedo buscar trabajo. Puedo empezar a buscar trabajo ya de ya. Vale, imagínate, nos volvemos a poner el peor. Uf, han pasado los dos años de paro y yo no he encontrado trabajo. ¿Qué es lo peor que puede pasar? Que no pueda pagar el alquiler. Y qué es lo que pueda peor que puede pasar? Pues que me tenga que ir a vivir a casa de mis padres, a casa de unos amigos y demás. O sea, incluso poniéndonos en la situación más terrible, más difícil, más incómodo y más doloroso. en un castan terrible, porque la mayoría de nosotros, probablemente todos los que me estéis escuchando no vais a caer a la barba de abajo de un puente. Tenéis manos que os van a ayudar, que os van a impulsar, tener recursos para encontrar otro trabajo, para seguir estudiando, para seguir formando. Tenéis una inteligencia y unas capacidades que aún sin recursos os van a sacar del pozo, como siempre habéis hecho. Entonces, podemos llegar a situaciones incómodas, por supuesto, en la vida vamos a vivir muchas situaciones dolorosas e incómodas, pero con esas también podrás. Entonces, la mayoría de el tiempo nunca es tan terrible. La mayoría de las veces nunca es tan terrible. Y esto, tú ego necesitas saberlo, porque en su afán de protegerte va a estar siempre con los pensamientos, con las creencias y con los juicios desde el miedo. Y algo que siempre os recomiendo es que los ejercicios, las preguntas, lo hagáis siempre escribiendo a mano, porque es tremendamente poderoso y lo que parece una amenaza difusa, empieza a volverse mucho más concreto, mucho más manejable y tu mente deja de girar alrededor de algo que ni siquiera estaba definido. Así que, por favor, escribe. Ya hasta aquí el episodio de hoy. Si te ha gustado no olvides darle a suscribir para no perderte ningún otro episodio. Puedes comentar qué es lo que más te ha gustado y, por supuesto, compartirlo con esa persona, con esa amiga, con esa hermana, que sabes que suele darle demasiadas vueltas a todo y que este episodio puede ayudarles. Recuerda que voy a hacer una masterclass para dejar de comerte la cabeza, que tiene siempre toda la información de todo lo que os cuento en la descripción. Y como siempre, recuerda que el éxito en la vida es estar en paz y para ello necesitas una buena dosis de amor propio y mantener el ego a raya. Nos escuchamos en el próximo episodio.

Podcast Summary

Key Points:

  1. El 90% de las preocupaciones nunca ocurren, y si ocurren, no son tan terribles como se imaginan.
  2. Equivocarse no es el fin del mundo; los errores son oportunidades de aprendizaje, no pruebas de fracaso.
  3. La mayoría de las personas no están analizando tus acciones; hay que dejar de ser egocéntrico.
  4. Preguntarse "¿qué le diría a mi amiga?" ayuda a tratarse con más compasión y amor propio.
  5. No es necesario que todos te entiendan; aceptarlo libera energía y reduce la rumiación.
  6. Preguntarse "¿esto será importante en un año?" devuelve perspectiva y calma.
  7. Elegir la paz antes que la perfección es una decisión clave para soltar el bucle mental.

Summary:

La transcripción aborda cómo el ego crea catástrofes imaginarias que generan ansiedad y rumiación mental. La autora, María de Mundo, comparte siete reflexiones para romper ese ciclo. Primero, recuerda que el 90% de las preocupaciones nunca se materializan, y las que sí ocurren suelen ser manejables.

Segundo, equivocarse no es catastrófico; los errores son parte del aprendizaje humano. Tercero, la gente no está constantemente juzgándonos, pues cada quien está absorto en sus propios asuntos. Cuarto, debemos tratarnos con la misma empatía que ofreceríamos a una amiga.

Quinto, aceptar que no todos nos entenderán es liberador y reduce la necesidad de validación externa. Sexto, preguntarse si una preocupación será relevante en un año ayuda a ganar perspectiva. Séptimo, priorizar la paz mental sobre la perfección es esencial.

Además, propone un ejercicio práctico: ante una preocupación, escribir qué la causa, cuál es el peor escenario posible y cómo se podría afrontar. Esto transforma amenazas difusas en problemas concretos y manejables. La autora invita a reflexionar con preguntas como cuántas preocupaciones son reales versus inventadas, y cómo nos hablaríamos con amor.

Concluye que la paz es una elección y que mantener el ego a raya, junto con el amor propio, es clave para vivir con calma y autenticidad.

FAQs

El 90% de las cosas que te preocupan nunca van a pasar, y cuando suceden, no son tan terribles como imaginabas.

Recuerda que equivocarse no es el fin del mundo; los errores son oportunidades de aprendizaje y parte de estar vivo.

La mayoría de las personas están demasiado ocupadas con sus propias vidas para analizar cada uno de tus movimientos, así que deja de ser tan egocéntrico.

Pregúntate: 'Si mi mejor amiga estuviera pasando por esto, ¿qué le diría?' y aplícate esa misma empatía y compasión.

No, es imposible que todos te entiendan porque cada persona ve el mundo desde su propia perspectiva, y aceptarlo te libera de justificarte constantemente.

Pregúntate si esa preocupación será importante dentro de un año o cinco años; la mayoría pierde peso con el tiempo.

Chat with AI

Loading...

Pro features

Go deeper with this episode

Unlock creator-grade tools that turn any transcript into show notes and subtitle files.