Chicos y chicas con sobrediagnóstico y medicación. Entrevista a Mariana Wassner.
from Salir de Finlandia
16m 30s
La conversación con Mariana Baster, psicopedagoga y militante del movimiento Forum Infancias, aborda la necesidad de diferenciar entre diagnóstico y etiqueta en el ámbito educativo. Se critica la sobre-etiquetación, especialmente en trastornos como la dislexia o el TDAH, que puede simplificar y distorsionar la comprensión de las dificultades del niño. Se destaca que el diagnóstico es un proceso profundo y teórico, mientras que la etiqueta actúa como un sello que limita la visión integral del niño. La familia a menudo busca una etiqueta como forma de encontrar estabilidad, aunque esto puede ocultar la complejidad de las causas y el contexto. Además, se plantea que la inclusión educativa no es universal y que muchos niños se exponen a exclusión por razones diversas, como la pérdida de escuela. Se propone una convivencia real y crítica, donde los niños puedan desarrollar la capacidad de expresarse, argumentar y enfrentar situaciones sociales difíciles. El enfoque debe ir más allá de etiquetas y diagnósticos, promoviendo la construcción de un entorno escolar más empático, inclusivo y sensible a las diversas realidades de los niños.
Hoy unse minutos pasaron de las seis de la tarde y para abocar, nos meternos
de lleno con el tema que presentábamos en la apertura, vamos a chalar hoy con
Mariana Baster, Mariana es psicopedagoga, psicóloga social y forma parte de
forum, infancias, hola, Mariana como te va, aquí te saluda Diego Sharmuck desde
San Rekinandía. Hola Diego, ¿cómo estás? Bien, muy bien, gracias por estar
allí, muy chiquito, ¿qué es forum, infancias? Forum, infancias es un movimiento, un
colectivo, interdisciplinario, hay 35 forum en todo el país y en
cada somos una asociación civil y el tema el eje por el cual nosotros nos
podemos y trabajamos, tiene que ver con la despatologización de las infancias y
de las adolescencia, entonces en este sentido nos manejamos en todo el territorio
nacional con propuestas con encuentros, con producción teólica también respecto
del tema de los alcances y lo que implica la patologización de las
infancias, y bueno, nosotros llegamos para que esto no suceda.
Yo te quiero preguntar, acá lo pensamos siempre en términos escolares, educativos,
escolares apuntando para ese lado, yo los diagnósticos que se hacen sobre las
dificultades de distintas índoles, actitudinales, de aprendizaje,
vinculares, cosas que pasan en la vida escolar, que aparecen, en la vida escolar.
Hemos esas dificultades, si pongo la palabra diagnóstico ya estoy diciendo algo,
son vistas cuando se buscan una mirada externa, son diagnósticos que están hoy en
día en su justa medida, o esto viene, lo que hay detrás de mi pregunta es la
sospecha respecto de la sobre de agnosticación.
Sí, hay una sobre de agnosticación, pero sería interesante considerar lo
siguiente, no significa que a los chicos no les pasen cosas, o sea vos tenés un
chico, una chica que puede no prestar atención, que se puede mover mucho, que
puede tener dificultades para leer y escribir, que puede tener, puede ser
relegado, tínido, pero esto no es el un chica de ninguna manera que no tenga
que ponerle una etiqueta, es decir, la idea sería, que primero diferenciar
diagnóstico de etiqueta y en segundo lugar considerar que no toda conducta es
un diagnóstico, este es el punto más importante, porque las maestras a veces nos
plantean, por ejemplo, escribe de tal o cual manera debe ser
digléxico, y planteo sería, este géner está escribiendo de esta manera y me
preocupa, podemos ver que de tal tal son como dos planos diferentes.
Totalmente, ¿qué puede hacer esplicita la diferencia entre diagnóstico y etiqueta que
me resulta interesante? La etiqueta es como un sello que se le pone a los
chos en donde se los reconoce por eso que se ve, entonces vos tenés el
digléxico, el ADD, el TDH, el oposiciónista de saciante y de hecho muchas
veces te presentan hacia los niños. El diagnóstico supone como un trabajo mucho
más minucioso que lleva mucho tiempo, que no es por una conducta que uno lo
detecta, sino que a partir de trabajar uno va viendo, bueno, ¿cuáles son las
cosas que van apareciendo en los chicos? ¿Cuáles son las dificultades que detectamos?
¿Cuáles son las cosas como potenciales que el niño tiene, a esas cosas que
hay que indagar y que nos permiten armar como un marco general que funciona
como hipótesis? Es decir, que mientras en un diagnóstico vos construís desde un
cuerpo teórico, por supuesto, una hipótesis de trabajo con una etiqueta lo que
tenés es un sello. ¿Cómo? Y cuando va tal súper a nivel la etiqueta que te dice
la actió exceso el sol. Exacto. Claro, digo algo así como se suele decir mucho, ahora
digamos, ¿no? El sinto malo define con el sello. Es decir, el chico se lo presenta
así, tenés a este muy buen alumno, este es muy revolto, no sé, revoltozo, este es
muy, ¿eh? Y este que es el ADD. Y además, es lo que no define, digamos, ¿no?
Tal cual, y además es como si la etiqueta fuese la carta de presentación, y definí
es la totalidad del niño. Entonces, cuando vos detenerse el sello de ADD o
dyslexico, es como que esto te tapa la posibilidad de ver otras cosas.
Claro, y lo. El punto. Lo otro que, digamos, como vos recién definiste un poco que es
el diagnóstico es por ahí, cuando desde adentro en la escuela, lo mira yo desde adentro
en la escuela, tenés a ese chico que, sobre el que se trabaja mucho, tenés el equipo
de presentación, interno del colegio, trabaja en contacto con equipos externos, y cuando
vos creesar, ¿pero cuál es el diagnóstico? Y a veces no existe el nombre del diagnóstico,
¿no? Que es otra forma de trabajar, ese chico sobre el que se trabaja, pero en el que
no se puso, assertivamente, un nombre y un sello. Tal cual, además vos te vas a encontrar,
digamos, con distintas maneras de trabajo, distintos funcionamientos de los equipos adentro
de la escuela y, por fuera de la escuela. O sea, vos te vas a encontrar con profesionales
que te dicen. Tienen déficit de atención, entonces hay que hacer esto y esto. Y tenés
equipos ex profesionales, o un ásicolo, un ásico pedagoga, o lo que fue, que te va a decir,
mira, bajo tales circunstancias, le pasa tal y tal cosas, se podría probar esto. Porque
si no tenemos como diagnósticos en serie, el diagnóstico en comillas en serie, en donde
hay que hacer todo lo mismo para todos los chicos, y lo época es un tema muy fuerte también,
porque estamos hablando de chicos con problemas para prestar atención en un contexto que
te ofrece 20 millones de estímulos en simultáneas que tenés que resolver. Y después,
venamos que un chico focalice 45 minutos hacia una sola persona.
Mariana, lo nombraste al pasar, pero yo te quería preguntar justamente por la dyslexia,
así como en un momento, y no yo que ya haya terminado la aparición, así masiva del ADD,
de déficit de atención, que en un momento empezó a haber por todos lados ADD. En los últimos
años hay una inrupción fuerte la dyslexia, he tenido casos de familias enteras que todos
los chicos fueron diagnósticos con dyslexias, muy importante, en ese caso particular, no
hay como una, también como una cosa muy fácil de ir rápidamente para la dyslexia, por
decir con el ejemplo que de bastante voz, digamos, que escribe mas así, mas asa, mueve un
par de letras y ahora es toda dyslexia.
Totalmente, totalmente, además de hecho el verdadero origen de las dos chicos pueden
tener una misma patología orgánica y sin embargo se manejan de modo diferente, ¿sí?
Yo quiero decir que lo orgánico, lo neuropiológico, no es determinante por sí mismo, sino que tenemos
que pensar en términos de complejidad, tenemos que pensar como hay toda una confluencia
de factores. Y la dyslexia es una bolsa de gatos, es una bolsa de gatos en la que se
mete dificulta para leer, dificultad para escribir tiempos mas lentos, dificultades en
la comprensión y muchas veces lo que se confunde, por ejemplo, es la dificultad de la comprensión
con la memoria, entonces, se lee un chico un texto y después se lee hacen preguntas,
esa es apelada en la memoria, ¿no? a la comprensión, nosotros como adultos, cuando
leemos, realizamos, consultamos, relemos, con la dyslexia, lo que pasa es que se mete
todo en la bolsa de gatos y esto lo mismo, entonces lo que hay que hacer con esto es poder
ver, cuáles son así, como viene aprendiendo este chico, si hay variaciones, por ejemplo,
si hubo cambios de marzo a septiembre, si hubo modificaciones en el modo de leer, tomando
la dyslexia en el modo de escribir, si fue incorporando, si fue aprendiendo cosas nuevas,
que es lo que entiende y yo creo la verdad es que en estos tiempos tan difíciles que
nos toca vivir de tanta actualdad y de tanta banalización o naturalización de ciertas
cuestiones de mucha violencia hay que poder
trabajar con los chicos mucho la conversación, la construcción de argumentos, la posibilidad
de hablar, de poder decir cosas, de enseñarles a cómo se justifica algo, cómo se puede
repensar, todo esto, cómo se puede realizar, esto va a ayudar mucho porque le va a dar recursos
a los chicos para afrontar las diferentes situaciones no solo las escolares. En el medio está
la familia, hay como digo esto y como decir lo que pensás, la contracara que complementa
y esta lógica del sobre diagnóstico, a veces pareciera ser la familia que encuentre en
ese diagnóstico concreto, lo que termina haciendo el sello, encuentran como la tranquilidad,
inclusive cuando hay medicación de por medio, como hubieran llegado a una verdad y ahora se
solucionan los problemas. Es así, en muchos casos por lo menos es así porque es como encontrar
una única causa a una situación que los está preocupando o que les dicen que les está
preocupando, que quede muy claro que eso no esté diciendo que la dificultad no exista,
porque la dificultad existe. ¿Cuál es el abordaje? Pero lo que sucede es que cuando se
pone el fojo en un solo punto, el resto queda como desincricado, es decir, por ejemplo,
la culpa la tiene el chico, el problema lo tiene la familia, el problema lo tiene la escuela
y esto es lo que no entra en conversación. Entonces tenemos un chico que le pasa esto
esto y esto, a ver cómo podemos pensar, ¿qué podemos hacer? ¿Cómo se puede trabajar
con la familia para que la familia acompáñe? Porque la familia no es, no son los maestros
del chico ni los profesionales que lo entienden. La familia con lo bueno, con lo malo,
como la escuela es con lo bueno, con lo malo y nosotros como profesionales. Y la familia
con la angustia de ver mal a su hijo, ver que no encaja, ver que ayer o que no vaya y
un día, repente tal vez pastilla de por medio encaja. Y seguramente que a veces encajan
temporalmente, porque hoy el día esto de encajar es muy fuerte, uno de los miedos que tienen
los chicos, los adolescentes o de todo, es no encajar y no encajar es como quedar por fuera
de. Yo pienso que en parte esto tiene mucho que ver con la pandemia, con las consecuencias
que se juegan también, me fue un poco en el tema con la dislexia, pero no, no, no,
no, no, no, no, estábamos andando a las familias, justamente como las familias, con
viven con esto, ¿no? Yo que real, no que real que se arremos sin una mirada tuya sobre,
bueno, la palabra inclusión es como muy grande y abarca hoy en día, mucha, mucho, digamos,
¿no? Como una mirada muy cortita y por supuesto sería tema más largo, ¿no? ¿Vos ves
una tendencia a una buena inclusión en las escuelas de aquellos chicos con dificultades,
o hay una falsa, una falsa inclusión? Mira, esto de falsa inclusión al inmediato lugar
para pensar que cuando vos hablas de inclusión, cuando uno hablas de inclusión, está
su contracada que es la exclusión y entonces lo que resulta es que hablamos de inclusión
solamente para los niños que tienen discapacidad o que tienen dificultades visibles y sin embargo
no hablamos de otros tipos de exclusiones. A veces estas etiquetas sirven entre comillas
para que un niño saque en ser, para que las familias saque en certificado de discapacidad
y que tenga una persona su lado en la escuela que lo esté acompañando. Pero esto es un
contra sentido o un aparado, podríamos decir porque esta inclusión no está, además en
estos tiempos lo que está pasando con el tema de discapacidad, ¿no? Yo prefiero antes
que inclusión, porque la inclusión en verdad es todos los niños en todas las escuelas
en todos los niveles, sí, en todas las edades, entonces yo antes que hablar de inclusión
prefiero hablar de convivencia, de poder construir la convivencia en realidad, porque el
paradigma de la inclusión es unos adentro y otros afuera y yo me pregunto si realmente
es inclusión cuando un chico está adentro con otro, con un adulto que lo acompaña en
una habla como si fuese un minibunker. Entonces para mí yo cuestión no son, no, no, no
yo solo, a muchos otros en este sentido el concepto de inclusión, porque terminan siendo
una fase inclusión como, como vos decís, es decir, le damos lugar y me parece fantástico
a un niño con patología X, pero por ejemplo estamos dejando afuera a muchos otros niños
que por distintas razones se quedaron sin escuelas, que son los caídos del mapa, entonces
esto también es exclusión, esto es no inclusión. Para seguirlo, eh, te agradezco, bueno te
agradezco mucho Mariana por haber estado. No, yo te agradezco mucho a vos y quedo a disposición
y desde el forum quedamos a disposición para conversar con ustedes. Muchísimas gracias,
muchísimas gracias. Muchas gracias a vos y saludos a toda la gente de salir del Finlande.
Bueno, chau, tal vez Mariana. Bueno, gracias. Pues Mariana Bazner para salir de Finlande.
Podcast Summary
Key Points:
El diagnóstico se diferencia de la etiqueta, ya que el primero es un proceso minucioso y teórico que construye una hipótesis sobre las dificultades del niño, mientras que la etiqueta es un sello que simplifica y define su identidad.
Existe una sobre-etiquetación en el sistema educativo, especialmente en trastornos como la dislexia o el TDAH, lo cual puede ocultar la complejidad de las conductas y limitar la visión integral del niño.
La dislexia no es una condición uniforme; se trata de una "bolsa de gatos" que incluye múltiples dificultades, como lectura, escritura y comprensión, y se confunde a menudo con problemas de memoria.
Los equipos escolares y profesionales suelen tener enfoques distintos, sin un diagnóstico unificado, lo cual genera desalineaciones en el trabajo educativo y familiar.
La familia a menudo busca una etiqueta como forma de encontrar tranquilidad y resolver problemas, lo que puede llevar a desvincular el problema de su contexto real y complejo.
La inclusión en el sistema educativo no es universal y muchas veces se limita a niños con dificultades visibles, mientras que otros se excluyen por otras razones, como la pérdida de escuela.
Es fundamental fomentar la conversación, la construcción de argumentos y la capacidad de los niños para justificar sus acciones, especialmente en contextos de violencia o presión social.
La verdadera convivencia escolar debe incluir a todos los niños, sin dividirlos en "adentro" y "afuera", y debe trascender el paradigma de la inclusión como exclusión de otros colectivos.
Summary:
La conversación con Mariana Baster, psicopedagoga y militante del movimiento Forum Infancias, aborda la necesidad de diferenciar entre diagnóstico y etiqueta en el ámbito educativo. Se critica la sobre-etiquetación, especialmente en trastornos como la dislexia o el TDAH, que puede simplificar y distorsionar la comprensión de las dificultades del niño. Se destaca que el diagnóstico es un proceso profundo y teórico, mientras que la etiqueta actúa como un sello que limita la visión integral del niño.
La familia a menudo busca una etiqueta como forma de encontrar estabilidad, aunque esto puede ocultar la complejidad de las causas y el contexto. Además, se plantea que la inclusión educativa no es universal y que muchos niños se exponen a exclusión por razones diversas, como la pérdida de escuela. Se propone una convivencia real y crítica, donde los niños puedan desarrollar la capacidad de expresarse, argumentar y enfrentar situaciones sociales difíciles.
El enfoque debe ir más allá de etiquetas y diagnósticos, promoviendo la construcción de un entorno escolar más empático, inclusivo y sensible a las diversas realidades de los niños.
FAQs
La despatologización de las infancias significa evitar etiquetar a los niños y adolescentes con diagnósticos patológicos, reconociendo que sus comportamientos y dificultades no necesariamente indican una enfermedad.
Un diagnóstico es un proceso minucioso y teórico que busca entender las dificultades de un niño a través de observaciones y análisis; una etiqueta, en cambio, es un sello rápido que puede simplificar o limitar la comprensión del niño.
Diferenciarlos ayuda a evitar estigmatizar a los niños y a verlos como seres completos, no solo por su conducta, permitiendo una atención más integral y empática en el entorno educativo.
La falsa inclusión ocurre cuando solo se incluyen a niños con dificultades visibles o que tienen un diagnóstico claro, mientras se excluyen otros niños que enfrentan situaciones de exclusión por razones sociales, económicas o de contexto.
La dyslexia implica dificultades complejas en la lectura, escritura, comprensión y memoria, y no se puede reducir a simples errores, ya que muchas veces se confunden con otras dificultades como la memoria.
La familia puede ver en un diagnóstico una solución para su preocupación, lo que puede llevar a una etiqueta que da tranquilidad, aunque no siempre refleja la complejidad real de las dificultades del niño.
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