José Gallardo, un español de 66 años, relata su experiencia de ocho años en prisiones ecuatorianas tras ser arrestado en 2013 por tráfico de drogas. Motivado por la crisis económica en España, aceptó transportar cocaína, siendo detenido en el aeropuerto de Guayaquil. Condenado a 8 años, enfrentó condiciones inhumanas en cárceles como La Pení y Turi, caracterizadas por hacinamiento, hambre, frío extremo y violencia constante. Perdió su expediente, lo que frustró su repatriación a España, obligándolo a cumplir la condena completa. Sobrevivió a dos motines sangrientos donde presenció decapitaciones y masacres entre bandas, y perdió a un amigo cercano. Su testimonio ilustra el infierno carcelario y las consecuencias irreversibles de una decisión desesperada, culminando en su liberación tras vivir una pesadilla que jamás olvidará.
Soy José Gallardo Vía, tengo 66 años, cometí un error en mi vida, está 8 años preso en un paire sudamérica, el vivido 2 motines, he conseguido salir vivo de allí gracias a Dios. "Yo estuve en el infierno". Historias de presos españoles en el extranjero. Celdan número 1, José Gallardo Vía. Bienvenidos a "Yo estuve en el infierno". Lo que vas a escuchar a continuación es la historia de José Gallardo, un gran avino de 66 años que fue arrestado en el aeropuerto de Guayakil, Ecuador. Fue condenado a 8 años de prisión y pasó por varias cárceles ecuatorianas. Motines, la pérdida de su expediente y la muerte de un gran amigo. Hoy José nos relata su historia y cómo tuvo que luchar para salir de sincierno con vida. Corría el año 2013 en España. "La que se se coincisa cada vez más en España y muchas familias se encuentran a través de los 6 millones de personas" Desde el 2008, el país estaba sumido en una gran crisis económica que provocó el cierre de multitud de empresas, dejando a miles de personas en paro. "Bueno, mi vida, pues yo tuve lo que era una empresa, estaba en 1999, vino en la quibra y entonces me contrató. " Que es que lo que es a la transporte de tierra, haciéndolo de túneles. Llegó dentro de 2008, pues, fico esta encea, porque es lo que es para vos. Me vieron lo que es mi paro, apuré lo que es el paro, luego me vieron lo que es la ayuda y con la ayuda, pues con conrociando y pico a Europa, mantenemos una casa, un archileto eso, pues, es muy difícil. La pérdida de su trabajo, la falta de ingresos y la dificultad para mantener a su familia, hizo que José tomase la peor decisión de su vida. Hasta el promediatión de un amigo mío, bueno, pues me presenta aquí lo que es una persona que damos en un bat, a tomar una cerveza con dos personas que vienen a verme junto con un amigo, compañero de trabajo, que era también compañero de trabajo, trabajaba en la misma empresa conmigo, pero también se quedó lo que es para, pero era de estaba sortero y la vida era más fácil que la mía. Pues, total, pues, que dan a hablarme en una condición eso, primeramente no estaba muy conforme, porque nunca me he dedicado a lo que era eso y no sé que como iba eso, no tenía mucha fe, pero bueno, pues vamos a tener lo que es otra cita, empiezan que si estas condición, que sea fácil, que es para arriba, que es total, que me convencieron. Ya me dijeron que era para eso, para lo que es droga y quedamos ya en un acuerdo, ya era 20, 3 de julio, pues ya me dijeron que iba para un país de Latinoamérica, es que allí me recibirían y ya me dirían como iba la cosa. Bueno, pues quedó con ella para ir a una agencia, para sacar los billetes, de avión y entonces ahí me entero donde a la ciudad que vi ahí de Latinoamérica, es que fue abajo. Me la sacan para el día 13 de junio, de 2013, de vuestra era el 27 de 2018, 2013. Ahí me quede. Ecuador se ha convertido en un lugar estratégico para el tráfico de drogas a nivel mundial, ya que su situación en el continente americano, hacen de ese país un lugar clave para el paso de la Copaína. Uno de los puntos clave es el puerto de Guayaquil, lugar estratégico para trasladar la droga pí a Marítima a Estados Unidos. La otra es la ruta mazónica, donde el tráfico se dirige a Brasil y a otros países de la región. Su conexión aérea con nuestro país, hacen también que esa ruta sea una de las más utilizadas para introducir la mercancía en Europa. El 13 de junio de 2013, José aterrizjan Guayaquil. Una vez allí, he recibido por una pareja que le traslada en coche a la localidad de enclemente. En una pequeña cabaña, espera durante 30 largos días la mercancía. Bueno, por su ruta que llegó a Guayaquil, las deberían estar ahí de la tarde, me reciben una pareja, me llevan un coche, me llevan lo que es enclemente, una ciudad de Maraví. Ya me tenía arquilado una cabaña y me dejan allí. Está de 1 allí solo, dándole mucha huerta a lo que a la cabeza, por las guchas, como se adraba a cosas, que pasará, que no pasará. Al final, un pí lo 30 días allí, que se me hacen larguísimo, yo les pregunto por qué y dijer que no, que es solo normal que te nunca estábamos en 30. 23 días que estuve allí, pero bastante el jodido, como se dice vulgarmente, mucha angustia, mucha entrecridad, no te fía de nadie, que no sabe de un paí que no conoce, era la primera vez que salía España y otro país, no conoce a nadie, no tiene nada a mi estar con nadie, está allí solo, no es verdad que se pasa un poco más, pero bueno, las guchasias que tenía de la vida, una casa, una pile, una pareja que tenía, tenía casi, como me quedaba más remédio, y viste para no. Llegan 26, un da gusto, me llegan, me dicen que mañana salía para España, todo el día, pues, con mucha gucha, mucho nervio, y por la noche es indormí, el tomago que era encogido, en nada, en tranquilo, se me hizo la noche lo que ha eternado, dando paseo para el apartamento, pero que la donde viviera, como la voluntad de un poco se escava, haciendo lo que ha caminado, 26 de agosto, toda la noche sin dormir, José, con el tomago encogido, caminaba a dulado a otro de la habitación, y tranquilo, esperaba el momento de volver a España. Trotar, llega la día de la mañana, presentan a ellos con el coche, venga, vamos, estamos la maleta, ponen que me sienten adelante, para ver si me vieron nervioso, para que me tranquilizaba, pero ahora siete horas de viaje, no sabía si, que llegara a los portos, me muerta y me una tranquilidad enorme, enorme nune, llega la hora del embarque, la maleta, la pinta, la pesa, la veo que se va caminando, la cinta, bueno, espera uno un poco más, más tranquilo, parece que va bien, a la media hora, ya pido ya un par a la vuelo, cuando llega a la puerta del embarque, para me entrar en el avión, pero se supone como un pásillo, quiento la ha estado haciendo. Consega ya 2 días preséntese en la bodega, allí se dice la bodega, pero es departamento de policiar, está lo que a la parte abajo de la repuesto, uff, lo que se me vino lo que ha enti, digo esto, ya va lo que ha enti, pero mata, ya me puso lo que ha en el dioso, ya no sabía ni donde estaba lo, no sabía nada, ya tuvo que preguntar, me llegó a la bodega o departamento de policía, me llegó a la policía con dos perros, ya cercana a la maleta, porque vuelan a la maleta, pero no vuelen nada, entonces me llevamos un poco a la derecha, caí un montrado, allí ahí.
y otros dos policías me sacan la ropa, pinchan lo que es la maleta, se le repas y al analizarlo y puede decir que es coca, ya esté, le llena abajo, piaza lo que hay a llorar, un calvario, de una que salera prueba y da lo que es positivo, me pone la esposa, me meten un turgón policía y me llena a la comisaría del centro, donde está la esposa, ahí me tiro por cuatro días, encerra un comunicado, no tiene derecho a nada, por la mañana te dan loco a una dulce y va a escapar. Después de pasar cuatro días en un cálabozo de la comisaría central de Guayakil, Jose, fue trasladado al centro de detención provisional, concretamente a un pavillon donde conviven todos los presos extranjeros antes de ser juzgados. Una vez allí, las autoridades avisan a los consulados para que estén al tanto de la situación de detención de sus ciudadanos, pero con Jose, no fue así. La preocupación de tu hijo es daño que le va a hacer lo que hay a tu hijo, a tu familia, tu tata, tata, tata. Diego lo que hay a la pavillon, que llamo Arthu, nadie me reciben tres españoles en el calaboso, cada al comunicado que llegaba a los consulados, porque yo sería allí con varios presos matros, para que más quedaba más lleno al calaboso, y provisto como lican cuando llegan una traer o una España. Después de varios días en una pequeña celda del centro de detención provisional, fue trasladado a la penitenciería del litoral, tristemente conocida en todo Ecuador como la Penny. Entonces, me mandaba al pavillon, un módulo donde hay españoles. Uno era de el mismo granado, la desvió y yo, por lo que llamamos Rick, está en la costa, otro era darme días y otro era de velentes. Ellos me ven de solado, me dan ánimo dentro de lo que es cabello, y ya llegaban ya un año y pico, más tiempo que yo, me trajé y me desquedí, me buscaron un corcho, me buscaron un corcho, y me ponía un corcho en lo que era el suelo. Ahí es tu alma, te levanta, acuás a lo que el corcho lo pega contra mi parez, una caja de madera, y ahí meté la dorropa que te hieron, que la demás ropas en la caja, la policía, la que lleva puesta y un amor. Me la comida, que quiera adelgazar, vete. Ambre, ambre por la mañana, ambre a mediodía y ambre por la tarde. La comida que te dan, no eso, yo pesaba 97 kilos y me quedé en 74 kilos, que es cuestión de dónde. También ese tiempo hubo un problema, la autoridad es no adavizar lo que era, al embajaba al consulado de que yo estaba preso, que había un español más, y estuve como dos meses, hasta que llegaron a ellos, ellos llegaron, porque mi hija, en España, pues, era una denuncia, como que había desaparecido allí en Ecuador, y antes de que cuando la avisaron lo que era consulado, de que yo estaba preso allí, porque nadie de la cárcel ni la autoridad de Ecuadoriana, abizó al consulado de que había un preso español nuevo. Ahí me tiré en esa cárcel hasta extra de marzo, llegó lo que era la cárcel de la Regina de Guayaquín. La cárcel regional de Guayas inaugurada en 2012 es la prisión más grande de todo el Ecuador, pero al cabo de poco tiempo la población cárcel haría doblaba su capacidad, por lo que precisamente ese asinamiento, lacía como una de las más insegurarte el país. Las condiciones, pese a su modernidad, eran pésimas. El hambre y el miedo se convirtieron en sus compañeros habituales. Todo lo que José presenció, se quedaría carabado en su memoria, para siempre. Hay una cárcel nueva, tanto lo que indice, todo lo que habíamos vacío, piensan a meterles lo que era la gente. La ciudad son de cinco canas de cemento, tiene su costo de eso. Durante el 45 día sin agua salía una hora al patio para duerte que daba un agua, el agua para conmél para beber, ya daba un dos cositas de 250 mililitros, ese era agua, todo el agua que tenía para todo el día, a una temperatura de 37, 38 grado, con mucha humedad. El puede uno imaginar cómo se pasa ahí, así durante 45 días, luego ya se arregló el agua, queríamos patio, un pavillón por la mañana y otro por la tarde. Tuvibas con tu plato, te daba un plato y un asopero, ahí te echaban la sopa y tu segundo plato. Mediodía y noche arroz con cualquier cosa, eso es siempre arroz, arroz y arroz. Y por la mañana por te daba una colada y dos veces a la semana que te daba un café, lo demás día colada. La colada para que no sepan porque aquí en España no se sabe, agua caliente con una vena. La vida para el a la 8 de la mañana, del anto desayuno, está en el patio, patio cuadrao, el tendrado, el patio tiene 50 por 25, no tiene más y ahí hay 300 por ejemplo. Paseo para arriba, para que no pago abajo o te da la cerda, no hay entretenimiento ninguno, luego ya ha sido una que ya supusionaron que hay con un matón, ya me enviaron que era carta a un paudado, que tenerte lo que ayudaron como clave y tenerte teniendo eso. Lo único que siempre tenía la cabeza, es cómo he llegado aquí, porque he llegado aquí, tenía que haberme lo pensado más veces. A verdad que durante esos dos años que estuve ahí en la casa de Guay de aquí, tuve la experiencia más desagradable que una persona puede ir tener. V, a tu persona colgada. ¿Te me ocurrió? Bueno, como se dice como un novató pregunta, y lo primero que me dieron, aquí no se pregunta nada. Oí, ve y callar, y no quieras ser tu así. Durante el largo periodo que José estuvo en situación de preventiva, sin juzgar, recibió la visita en un par de ocasiones de un abogado de oficio, que sería el encargado de representarle el día del juicio.
Al fin ese día llegó y ese 19 de marzo de 2014, a José nunca se le podrá olvidar. Sobre todo cuándo al entrar en la sala y antes su señoría, miró a la derecha y tuvo una sorpresa más. Me presenta una persona que dicen que a mi abogado yo a ese señor nunca con habe visto. Llega el juicio, me dicen que llevo 6 kiló de coca y que mi condena de 8 años, yo cuando me dijeron 8 años, se llevo aquí 9 de mes y me queda 8 años pues me vino lo que era el mundo. Patal patal. Yo le dije a juez al projero y este señor no sabe el local en mi cuidad, mi no me han defendido nada, no me han hecho lo que nada. Señó la ley así, 88 años por 6, 8 años por 6 kiló. La rutina de la casas pues se rompeó lo que era el 18 de julio de tomí 17 a las 3 de la mañana y empieza la bulla, te entra la policía, te despierta, diciendo que cojas lo que me puede que va trasladado. Tras el terremoto, decidieron trasladar a todos los presos de la cárcel de Porto Viejo a Oayaquil, haciendo que José tuviera que marchar rumbo a cuenca. En ese momento no saben nada, nada, te sale de esa cana rellana, allí vea una cantidad de las tubulles que montan en la tubull y una vaca está en la tubull, te dicen que te llevan cuenca, yo me imagina fina, y donde está eso, que el español, aquí también hay cuenca. Bueno, que me vamos a ver en el atubu, pesan otra, porque el lengua de aquí salimos con una pantaloneta corta y una camiseta de tirante, hace un poco frío, poco frío, cada vez más frío, y luego pues, quiero que cuenca, la cárcel de Turi está en el goandés, a 2.600 metros de actitud, que se pueden imaginar frío, que hacía, y aparte estaba lo como lluviendo a Oafina, todos los tubullos vijeron, había un terremoto y una cárcel de Porto Viejo, había derrumbado los presos y van a traerlo a la cárcel de Guay de aquí y a nosotros nos mandaban lo que era a cuenca, puede, puede, está ahí ahora de camino, no apéamos el atubu, nos tienen esperando, va a poder entrar a la cárcel, de allí salimos 400 personas, voy mirando, voy mirando a ver si había alguna español, también venerado y resulta que me vuelvo a encontrar otra vez solo, un sitio que no conozco, la gente no conozco y otra vez solo. La cárcel del Turi, en la localidad andina de cuenca, ha sido en numerosas ocasiones el epicentro de las masacres cárcelarias en el país por la lucha entre banda rivales. Pues llegan la 7 de la mañana, más o menos, ya abran la puerta de la cárcel nueva, Turi, entramos, me mandan un pavillon, y ah, ahir a cerda, son de 6 cama, llevan un migo, pero varía una norma, el colchón tiene que comprar lo tu, la manta tiene que comprar las tu, porque ahí en cuenca hace brillo, brillo, a máxima que llega durante el día a modos son 2 o 13 gradas, los 365 días del año, con frío. ¿Cómo te las apañas? Pues, bueno, espera que te llegue lo que hay al ingreso de la embajada, hace tu ingreso, como a tu ingreso es lo que hay en el conometro, pues tu cambia, producto de conometro, por el valor de el colchón, de la manta y de la poca ropa que llega, porque llegar a ropa que compraba, bueno allí le iba a ir calentadora, un chanda, con los botanos, un mes compra uno, otra me compra otro para que tenga. La vida allí, bueno, aquí la ventaja es igual de aquí, pues salía al patio, o bien para mañana o bien para tarde, aquí se sale de la mañana, de la 8h a la mañana, hasta la 6h de la tarde, te entieras. La comida y de en el mismo, colaba o capés de saluno, arroca en cualquier cosa muerto, y de cena arroca en cualquier. José tenía marcado que aproximadamente el 20 de agosto de 2016 tendría que haber sido repatriado a España, como muchos otros de sus compatriotas, con los que compartió Celal la Pení, pero con el cambio de cárcel sus papeles se pierden otra vez. En ninguna otra solución más que empezar el proceso de este tero, José cumple toda su condena a 9.000 kilómetros de su hogar. Durante ese tiempo que yo estaba ahí en Cuencar, no los papeles, pues me voy enterando también que es compañero españoles, que entrar un después de mí en la cárcel, pues, y van indo repatriado, y yo seguía ahí, entonces pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, pues, la morá por el suelo y ya el resolpezando y, bueno, si Dios quiere y me acompaña, pues, me descaré lo que lo, la condena entera aquí. Pasando dos años más o menos, pues, recibo una notificación de coordinador diciendo que el pavillon que a J, había llegado otro español que procedía de quito, el llamaba José Antonio. La semana por ahí, pues, ya nos conocimos, ya, ya ha hecho más o menos de mi edad, nos llevamos lo que hemos viendo bien, ya por menos tenía alguien, quien compartía cosa de lo español es porque la mentalidad ecotoriana es muy diferente a nuestra española, nos fuimos llevando bien, ya cuando llegaba al consumo y vamos a lo de junto, los dos sabíamos que te dices para que tu pedía una cosa por un objeto, pues, yo pedía a lo que era otro para luego repartirlo el trodall, porque el poquito que nos daba, pues, y compartiéndolo. Pues, bueno, estando a lo que es con él, me di cuenta de que iba bastante a lo que era Albert King, que ahí es la carza, a tomar a medicina y eso, dio una cosa, que dio cosas hablando, y hasta hace un día lo sacan para para para la hospita y cuando viene, me dice que tiene cansa de colo. Nos dópate, pues, y estábamos poco abajo.
de ánimo pues, pero todavía porque había cogido lo que hay muchas mis tacones, bueno como como como hermano, a poco tiempo pues me avisan que se lo llevan para los pitas. Mi acabo de ir otro tiempo pues me entere que había valla así. Un gran amigo, un hermano. Pero bueno, lo que pasa. Así comenzó el amutinamiento en la cárcel regional, zona ocho la mañana de este martes. Varios reos disparaban contra otros internos como parte de una rensilla entre grupos criminales. Incluso quienes viven cerca de la prisión grabaron como otros privados de libertad, subían las rejas por la parte de atrás de la cárcel e intentaban escapar. Por lo menos 300 policías ingresaban a los baviones de seguridad. Algunos motorizados evitaron que otro grupo de reos se levante y con pistolas los hicieron retrocederos, los uniformados, incluso abusaron tan la criminal. Una noche, dando durmiendo lo que es tranquilo, sobre la una por ahí, viajar lo que es la valla, viajan los zapos, zapos, zapos, el ciudad, empiezan a abrir las puertas y los veo como compañero mío de la Irina Pabellón, un machete pues le cortan la cabeza. A otro le preparo el sal de solvente, premen fuego, se salen con la cabeza, las puertas de la pabellón ahora fuera y se ponen con la cabeza a jugar a un balón, partido de pulvo. Se pasa lo que mumá, te sientes hablando orgamente acojonado, no sabe dónde metete, se metete de abajo de la última cama, en el suelo en la cama por las camas runde un bigón, no, no, no sabe cacer, un de madre gente con machete, gente con pistola, pecando tiro, un pabellón, otro pabellón, todos los pabellones. Llega la hora que va a entrar lo que la parecía y entonces a las personas mayores no sacan de la sedba y no exponen de cul, de prello y la policía. Las policías no conocen eso, conforme se va a acercándote, no saben lo que era. Cula tazo a solo y patá en solo. Y bueno, esa tripurca duró 48 horas, 48 horas enfrentamiento en banda, peuno y otro, machetazo, tiro, sangre por un sitio, sangre por un, por todo lo sitio, todo el mundo asustado. No sabía si te podía llegar a ti la hora, no lo sabe. A partir de la llala, dos días que tuvimos ahí con la guerra entre banda, ya la policía entró con el control de la carza y antes fue cuando me di cuenta que en esa tripurca había muerto una vente persona. Una, como he dicho, para cabeza cortada, otro con un brazo cortado, otro con la barriga abierta, otro quemado, una masacre. Bueno, pues ese no fue el último problema que hubo más problema. Acá de tanpe cada vez, en mano para ahí, pues ha parecido una persona lo que es, corgada en la escalera del literar, o se callan por la escalera. La carza hay una norma y tú te quebra escalera y te mata, es porque debe, debe dinero. Y a ti te cuelga el porzapa, está por chivar. Esa es el lenguaje de la carza. Es la vida, pues en ese tiempo, pues ya antes no estaba tan quieto, pero ahora, porque sería lo que era una tranquilidad pero te des. Hasta te des, como he estado cada dos por trepo, parecía un muerto. Todo otra, dos años después, fue, huérgale otro motín, por más bien motín. Dos años después, otro motín, esta vez, murieron todas las personas de un mismo pavillón, 38 víctimas en una noche. Lo responsabas de olvidar una cartera durante el tiempo. Oye, en la mañana un motinamiento dentro, lo que sabemos es, hay un pavillón de 50 personas. Sabemos que toda la carza se fue con este pavillón de estas personas y la policía no es nada. Tenemos fotos de personas que están desmembradas, o sea, les fueron sacando así, porque iban contra ellas. Vedimos. [Música] Durante mi estancia, allí en Turi, cuando me partaban dos años más a menos para salir, vino a visitarme un español de una fundación. [Música] Un día, en una de las visitas Aguaiaquil de la Fundación Más 34, uno de los españoles preguntó qué tal estaba el granadino que había sido trasladado a cuenta. En ese mismo momento, fue cuando la ONG tuvo conocimiento de que los españoles se encontraban en cárcelados en otro centro penitenciario. Y desde ese mismo momento, cada día de visita era un día especial para ellos. Me dio bastante alegría, porque así tenían man noticias de España. Se preocupó aparte de muchas cosas, de muchas cosas de los problemas que teníamos ahí dentro. Yo padeciado de cataratas, tenía también una heña. Y este señor, la fundación Más 34, se dinó allá, lleváme lo que era. No tomó algo para que me viera la vista, porque yo estaba casi ciego, que me dígen. Y entró con los tomólogos, lo que había dentro de cárcel, me analizaron lo que la vista. Y fue cuando me dían a tocaron que tenía cataratas. Yo no tenía visita ninguna, un alavi, a lo que tenía la visita, cuando me llegó la primera bella fundación Más 34. Entonces, te sentía más bien como en el Teo de la España. Y cada vez que me llamaba, viendo que tenía visita, sabía que era de esta fundación. Me ponía uno muy contento dentro de la circunstancia de vida que tenía, pero estaba lo que era un quismo. Acababa de cosas, de furbo, de cómo iba Madrid, cómo iba Barcelona, cómo estaba las cosas por España. Tentaba de lo que había tu paí como estaba la cosa, tentaba de durante ese tiempo, pues te sentía lo que había movido disfrutando de esas personas que venían a visitarte, a preocuparse por ti. Bueno, pues ya llegamos como que enlíces, después de tantas fatigas, a la última semana que me quedaba, que me quedaba que estaba allí. Me nervió si muy muchísimo miedo, muy tranquilo, ya es cuando desconfía más de la gente, porque no sabe,
¿Y vas a salir? ¿De verdad? ¿O te vas a quedar ahí? También como arreglarlo los papeles para verlo que es España. Que permiso que o como que villeta, había un como de qué manera que iba a llegar a lo que es España. Y comentó lo de no saber si vas a salir, porque nos han dado caso que antes de llegar a la puerta de salida, tan queda con las manos. Esa. Intranquidad la tiene porque te puede pasar lo que hay a ti. Después de esos meses de continuos motines, José empezó a realizar un ritual casi sagrado en todas las celdas de cualquier cárcel del mundo. Y es la de ir marcando el labarez, la cuenta atrás de los días que faltan para salir, con un nudo en el estómago que cada vez se va haciendo más grande, y que cuando se va acercando el día, casi te impide respirar. 5 4 3 2 1 4 3 Llegamos a lo que es la última noche. Ese a última noche me vino en la memoria. A la primera noche, cuando iba a coger el vuelo, para venir lo que es España, con la malita, toda la noche es el final mismo. Cuando iba a coger el avión, la noche ya podía caminar, la calle. Esa no quiero que no podía caminar. No la mente, 3, 9 metros cuadrados, 4 compañeros dormiendo, y yo he sentado en la cama, o caminando a descarse la cierra para la saludo para que se pueda caminar. Llegó la 11 de la mañana, cuando vino un funcionario, ayer dos días, preparó tezos cosas que sal. Llega la primera puerta que te encuentra en la salida del paballo. Tuvo más calera, ama más clienta de calera. Llega a vigita, la salada de vigita, una salada de vigita, un control. La firma, fútbol de escalera, otro control. Otra firma, llega la puerta de la entrada de la carta, otro control, otra firma, y cuando sale. La salida de rodilla, y la da gracias a Dios, pero está ahí, de ese sitio convid. Tras ocho largos años entre barrotes, a la salida de la cárcel, el console le esperaba para trasladarlo Guayakil y tramitar los papeles para su vuelta a casa. Por fin, un Diego lo que ha granado, contra lo que a mi familia, decidíéndome a mi hija, pareja, la mayor alegría, todo ayurando, pero de la gría. Y ya a partir de ahí, pues bueno, mi vida, o con normal, que ya en granada en España. [Música] Había de hoy, bueno, gracias, Dios, pues bueno, estoy con mi familia, viene cada 15 días a verme lo que ha de. hijo de con mi nieto, ruto con ello, mi hija me dice que sí, peas con los nietos, un porto peas con ello, pero tú con uno que tiene cinco años, en verdad he cansado a mí y lo que ha hecho yo a él. Y bien, tranquilamente, de vez cuando todavía te estropezaron un poco, como lo que has por la noche. No, no pasa a mí. Es una cosa. Con mucho que vos diga, oye que es un muy fácil que vas a salir todo muy bien, no crea nada. Ya es tan fácil, porque no lo hacen. Así. Y que le tenés una experiencia la misma que la mía. La sabió lo que le tenés. Y que era y bebían, tranquilo y empato, no va a llegar. [Música] Esta historia es, en un viaje a mi gran amigo, cada quien hermano, o Santónio. Pero también no pudo salir. Y a su hija, que no pudo llegable. [Música]
Podcast Summary
Key Points:
José Gallardo, un español de 66 años, fue detenido en Ecuador en 2013 por intentar transportar 6 kg de cocaína, motivado por la crisis económica en España.
Sufrió condiciones inhumanas en varias cárceles ecuatorianas (como La Pení y Turi), incluyendo hacinamiento, hambre, frío, violencia extrema y la pérdida de un amigo.
Perdió su expediente, lo que anuló su posible repatriación a España, cumpliendo 8 años completos de condena lejos de su familia.
Sobrevivió a dos motines sangrientos donde presenció decapitaciones, quemaduras y enfrentamientos entre bandas, experiencias que lo marcaron profundamente.
Su historia subraya las duras realidades del sistema penitenciario ecuatoriano y las consecuencias devastadoras de una decisión desesperada.
Summary:
José Gallardo, un español de 66 años, relata su experiencia de ocho años en prisiones ecuatorianas tras ser arrestado en 2013 por tráfico de drogas. Motivado por la crisis económica en España, aceptó transportar cocaína, siendo detenido en el aeropuerto de Guayaquil. Condenado a 8 años, enfrentó condiciones inhumanas en cárceles como La Pení y Turi, caracterizadas por hacinamiento, hambre, frío extremo y violencia constante.
Perdió su expediente, lo que frustró su repatriación a España, obligándolo a cumplir la condena completa. Sobrevivió a dos motines sangrientos donde presenció decapitaciones y masacres entre bandas, y perdió a un amigo cercano. Su testimonio ilustra el infierno carcelario y las consecuencias irreversibles de una decisión desesperada, culminando en su liberación tras vivir una pesadilla que jamás olvidará.
FAQs
Fue detenido en el aeropuerto de Guayaquil por intentar transportar 6 kilos de cocaína, lo que resultó en una condena de 8 años de prisión.
Sufrió hacinamiento, hambre, falta de agua y condiciones sanitarias pésimas, además de violencia extrema entre bandas rivales dentro de los penales.
La pérdida de sus papeles tras un traslado de cárcel impidió su repatriación a España, obligándolo a cumplir la condena completa lejos de su hogar.
Presenció motines, decapitaciones, quemaduras y masacres entre reclusos, además de la muerte de un amigo cercano por cáncer, lo que dejó secuelas psicológicas profundas.
Fue juzgado sin una defensa adecuada, ya que su abogado asignado era desconocido para él, y recibió una condena de 8 años por tráfico de drogas sin una representación efectiva.
Inicialmente no recibió apoyo, ya que las autoridades ecuatorianas no notificaron su arresto al consulado; su familia en España tuvo que denunciar su desaparición para activar la asistencia.
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